‘Valerian y la ciudad de los mil planetas’: aventuras galácticas


Si hay un director que merece ser considerado como uno de los pilares de la ciencia ficción moderna es Luc Besson. Su estilo podrá gustar más o menos, sus historias podrán ser más o menos interesantes, pero muchos de sus films ya se han hecho un hueco en la cultura popular, y han traspasado la barrera del entretenimiento para convertirse en iconos. Uno de los más claros ejemplos es El quinto elemento (1997), y con el tiempo puede que Valerian y la ciudad de los mil planetas siga esta estela, pues no solo cuenta con los elementos necesarios para ello, sino que es una de las cintas más completas del director en lo que a ciencia ficción se refiere.

Besson aprovecha al máximo las posibilidades narrativas y visuales de los cómics creados por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières no solo para narrar una épica cinta de aventuras en la que el ritmo rara vez se detiene, sino para introducir al espectador en todo un universo en constante creación. Para ello, el director francés monta, a través de planos idénticos pero con diferentes protagonistas, una secuencia inicial sencillamente brillante, capaz de explicar en pocos minutos y sin necesidad de diálogos el origen y la relevancia de esa ‘ciudad de los mil planetas’ a la que hace referencia el título. A partir de esta puerta de entrada, todo un mundo de color, diversidad de especies y secuencias de acción, algunas de ellas rodadas con la característica habilidad del creador de El profesional (León) (1994) que, como todo buen relato de ciencia ficción, alberga un interesante reflejo de la sociedad actual y un mensaje a tener en cuenta sobre el comportamiento humano.

Posiblemente el mayor problema de este entretenidísimo film sea precisamente su duración, excesivamente larga y con momentos que podrían haberse resuelto de forma mucho más breve, por no decir que se podrían haber eliminado directamente. Esto afecta, además, a la dinámica de los protagonistas. Si bien es cierto que la labor de Dane DeHaan (Condenados) y Cara Delevingne (Ciudades de papel) es impecable, demostrando una química insuperable entre ambos, la duración lleva a los personajes a caer en una constante repetición de todo aquello que define su dinámica romántica, perdiendo algo de fuerza ese juego que se establece entre ambos. Asimismo, dicha duración obliga a alargar el misterio de la trama principal de forma algo innecesaria, sobre todo teniendo en cuenta que a partir de un determinado punto es fácil intuir quién es el villano en la trama, por lo que alargar posteriormente el misterio resulta inútil.

Y a pesar de estos problemas, Valerian y la ciudad de los mil planetas es, sin duda, una de las propuestas más frescas, interesantes y entretenidas de la ciencia ficción actual. Con un guión bien estructurado que es capaz de introducir de forma progresiva la trama principal y que combina con inteligencia comedia, acción e intriga, Besson compone una épica fantasía gracias a una narrativa que potencia los aspectos más positivos de la cinta y trata de contrarrestar las evidentes deficiencias de la misma, sobre todo las referidas a su duración. Una narrativa que deja momentos inolvidables como la secuencia en un mercado de otra dimensión, la persecución a través de los diferentes mundos de la ciudad o un curioso baile de la cantante Rihanna. Hay películas que simplemente distraen y otras que son capaces de alimentar la imaginación, y esta pertenece a la segunda categoría.

Nota: 7/10

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Valerian y ‘La seducción’ de ‘La Torre Oscura’


Fin de semana de pocos aunque muy notables estrenos. Aventuras juveniles, cintas de acción y dramas con dosis de suspense son los principales géneros que se dan cita este viernes, 18 de agosto, en la cartelera española. Y todos ellos, en mayor o menor medida, con nombres de actores y directores capaces de añadir un plus de interés a las ya de por sí atractivas historias nuevas que pueden verse en las pantallas de todo el país.

Para empezar, una adaptación. La Torre Oscura lleva al cine la saga literaria escrita por Stephen King en la que el bien y el mal se enfrentan en un mundo post-apocalíptico personificados en un pistolero que trata de detener al Hombre de Negro, cuyo único objetivo es destruir una torre y poder así sembrar el caos. Su confrontación llegará a la Tierra, poniendo en peligro las vidas de inocentes. Nikolaj Arcel (Un asunto real) dirige esta propuesta de acción, fantasía y drama protagonizada por Idris Elba (serie Luther), Matthew McConaughey (Gold), Abbey Lee (Dioses de Egipto), Jackie Earle Haley (serie Predicador), Nicholas Hamilton (Captain Fantastic), Fran Kranz (Rebirth), Michael Barbieri (Spider-Man: Homecoming) y Claudia Kim (serie Marco Polo).

Este es también el fin de semana de Luz Besson (Lucy), quien escribe y dirige Valerian y la ciudad de los mil planetas, adaptación del cómic creado por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières. La trama arranca cuando dos agentes especiales del gobierno son enviados a una ciudad intergaláctica en constante crecimiento en una misión para localizar y detener una misteriosa fuerza que amenaza el equilibrio de una ciudad en la que conviven miles de especies de todos los rincones del universo. Dane DeHaan (La cura del bienestar), Cara Delevingne (Escuadrón Suicida), Clive Owen (serie The Knick), Rihanna (Battleship), Ethan Hawke (Los siete magníficos), Herbie Hancock (Alrededor de la medianoche), Rutger Hauer (El secuestro de Alfred Heineken) y Sam Spruell (Legend) encabezan el reparto de este film francés de ciencia ficción que promete espectacularidad y aventura a raudales.

El drama con toques de thriller tiene a su máximo exponente en La seducción, nuevo film escrito y dirigido por Sofia Coppola (The bling ring) que adapta un guión que, a su vez, adapta la novela de Thomas Cullinan en la que un soldado yanki durante la Guerra Civil norteamericana es rescatado por una joven sureña tras resultar malherido. Cuando despierta se encuentra en una casa que sirve de escuela de señoritas del Sur, donde el recelo inicial de las jóvenes se convierte poco a poco en afecto hacia el hombre, lo que despertará los celos entre las chicas. El reparto está encabezado por Colin Farrell (Premonición), Nicole Kidman (Lion), Kirsten Dunst (Figuras ocultas), Elle Fanning (Vivir de noche), Angourie Rice (Dos buenos tipos) y Oona Laurence (Malas madres).

Volviendo a Europa, y volviendo a Francia, nos encontramos con Cézanne y yo, drama biográfico escrito y dirigido por Danièle Thompson (Cena de amigos) en el que se explora la amistad de juventud entre el pintor post impresionista y el escritor Émile Zola, así como su forma de integrarse en la sociedad, sus miedos y su pasión por el arte y las mujeres. Guillaume Gallienne (Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!) y Guillaume Canet (El asedio de Jadotville) dan vida a la pareja protagonista en un reparto en el que también destacan Déborah François (Maestro), Alice Pol (Supercondríaco) y Sabine Azéma (Una cosa por otra).

‘Lucy’: los excesos de utilizar el 100% del cerebro


Scarlett Johansson es 'Lucy', el siguiente paso evolutivo según Luc Besson.Luc Besson es uno de esos directores europeos cuyo cine se aleja de lo que se conoce como cine europeo. Su sentido de la espectacularidad y su agilidad narrativa, vistas en en películas como El profesional (Léon) (1994) o El quinto elemento (1997), se aproximan más al formato hollywoodiense que a los estándares del viejo continente. Esto puede ser visto por algunos como una virtud, y por otros como un defecto. En realidad, Besson ha logrado encontrar el equilibrio entre ambos extremos, y su última película es un claro ejemplo de ello, pues su desarrollo va de más a menos para sacar a la luz todos los aspectos positivos y negativos del cine espectáculo con toques reflexivos.

Lucy juega con la idea de que el ser humano solo utiliza un 10% de su capacidad cerebral. Independientemente de que esto sea cierto o no, el director lo convierte en una sólida base para arrancar unos primeros minutos simplemente brillantes en los que un diálogo entre un hombre y una mujer se intercala con imágenes del mundo animal que inciden en el carácter peligroso y traicionero de dicha conversación. Con la frescura que le caracteriza Besson da paso a un thriller intenso en el que brillan con luz propia tanto Scarlett Johansson (Las hermanas Bolena) como Choi Min-sik (Sympathy for Lady Vengeance), este último disfrutando del sadismo de su personaje. Es durante esta primera mitad que tanto guión como lenguaje visual conjugan un interesante equilibrio entre intriga y ciencia ficción, haciendo partícipe al espectador del despertar del ser humano a un mundo completamente nuevo gracias a ese desarrollo cerebral que antes mencionaba.

Pero al igual que le ocurre a la protagonista cuando alcanza el 100% de su capacidad mental, el devenir de la película se vuelve caótico y, en pocas palabras, escapa del control de su creador. A medida que los poderes del personaje de Johansson son cada vez más grandes las posibilidades de exageración son mayores. Para ello, y como no podía ser de otro modo, el film solo explica lo que podría ocurrirle al ser humano con una capacidad de, digamos, el 40%. De ahí en adelante es pura especulación dentro de la propia ciencia ficción, lo cual es rizar el rizo innecesariamente, además de crear una serie de vacíos teóricos que dan lugar a dudas razonables. El resultado se ve abocado, por tanto, a repetir teorías y esquemas vistos en otros films, dando al personaje principal un destino que trasciende su propio cuerpo, en un final que mezcla tantas referencias cinematográficas que es inútil enumerarlas todas.

De este modo, Besson convierte a su Lucy en un producto que termina siendo excesivo. Entretiene como pocas películas de géneros similares, y sus actores demuestran que se puede realizar una notable labor incluso con personajes que tienen pocas caras. Sin embargo, dicho entretenimiento excede sus propios límites, convirtiéndose en una especie de reflexión sobre la necesidad de un cuerpo humano una vez que la mente alcanza su plenitud. Reflexión que, por cierto, viene a ser la misma que la de otras películas de ciencia ficción, lo que a la larga provoca la sensación de estar ante algo conocido. En cualquier caso, y mientras el thriller y la acción se imponen a las sesudas reflexiones evolutivas, la película es un logro narrativo y visual notable.

Nota: 7/10

Besson evoluciona a ‘Lucy’ más allá del resto de estrenos


Estrenos 22agosto2014Nuevo fin de semana veraniego, y como no podía ser de otro modo las novedades inundan la cartelera. Novedades que buscan, ante todo, entretenimiento puro y duro que invite a todo menos a reflexionar. En esa línea están los principales estrenos de hoy viernes, 22 de agosto, que a diferencia de semanas anteriores no están liderados por un blockbuster de Hollywood, sino por una película francesa. Eso sí, con un sabor muy hollywoodiense. Este fin de semana viene marcado, además, por una variedad más limitada que en otras ocasiones. Pero comencemos por los títulos más importantes.

De entre ellos destaca, como decimos, Lucy, film escrito y dirigido por el francés Luc Besson (El quinto elemento) que narra en clave de thriller la posibilidad de que un ser humano desarrolle toda su capacidad cerebral. La historia comienza cuando una joven es obligada a transportar una sustancia en su estómago. Por diversos motivos su cuerpo absorbe dicha sustancia, evolucionando su cuerpo y su mente hasta límites insospechados, y convirtiéndola en el arma más poderosa. Acción, intriga y ciencia ficción se dan cita en esta entretenida película protagonizada por Scarlett Johansson (#Chef), a la que acompañan Morgan Freeman (Transcendence), Choi Min-sik (OldBoy), Amr Waked (La pesca del salmón en Yemen), Analeigh Tipton (Memorias de un zombie adolescente) y Jan Oliver Schroeder (Un deporte de chicas).

Si miramos hacia Estados Unidos la principal novedad es Infiltrados en la universidad, secuela de Infiltrados en clase (2012) que, a su vez, era un remake de una serie de televisión. Como su propio título indica, la trama se traslada en esta ocasión a la universidad, donde la pareja de policías protagonista deberá hacerse pasar por estudiantes veinteañeros e intentar descubrir una red de tráfico de drogas. Los problemas llegan cuando ambos empiecen a involucrarse demasiado en sus tapaderas, distanciando sus formas de ver la vida. Acción y comedia de la mano de Phil Lord y Christoper Miller, ambos directores de la primera entrega, que dirigen a Jonah Hill (El lobo de Wall Street), Channing Tatum (Asalto al poder), Ice Cube (Atraco en la iglesia), Wyatt Russell (Love and honor), Amber Stevens (The kitchen), Peter Stormare (Tokarev) y Jillian Bell (The master).

Muy distinta es Step up all in, propuesta musical de la semana que alarga en el tiempo la saga cinematográfica sobre bailes y combates por el título de mejor bailarín/grupo de baile. Dirigida por Trish Sie, que debuta de este modo en el largometraje, esta quinta entrega sigue las desavenencias que se producen en el mejor equipo de baile después de una serie de reveses. Con el grupo disuelto, uno de sus miembros decide crear un nuevo equipo para competir en un concurso cuyo primer premio consiste en un contrato y varios millones de dólares. Pero para ello deberá enfrentarse primero a sus antiguos compañeros. Ryan Guzman (April Rain), Briana Evigan (Lap dance), Adam Sevani (Street dance), Misha Gabriel Hamilton (Boogie town), Mari Koda (Zoo) y Christopher Scott (Step up 3D) conforman el reparto principal.

También de Norteamérica, aunque con colaboración del Reino Unido, es lo nuevo de Steven Knight (Redención) como director y guionista. Se trata de Locke, cuya trama gira en torno a un personaje cuya vida es completamente típica. Todo lo que tiene, desde su familia hasta su éxito laboral, se debe al esfuerzo. Sin embargo, su mundo se viene abajo cuando recibe, en vísperas de su mayor oportunidad para prosperar, una llamada que dará la vuelta incluso a su alma. Protagonizada en exclusiva por Tom Hardy (El caballero oscuro: La leyenda renace), la película cuenta con las voces de Olivia Colman (Les doy un año), Ruth Wilson (El llanero solitario), Andrew Scott (serie Sherlock), Ben Daniels (serie House of cards) y Tom Holland (Lo imposible).

La única película puramente europea es En un patio de París, comedia dramática protagonizada por Catherine Deneuve (Repulsión) y Gustave de Kervern (Henry) que narra la extraña relación entre un músico metido a portero de un edificio y una de las inquilinas de dicho edificio. Si bien los personajes no tienen demasiadas cosas en común, la aparición de una grieta en el edificio de la mujer provocará en ella una angustia cuya deriva a la locura generará en él un sentimiento de protección que, a su vez, podría ayudarle a superar el mal momento por el que pasa. Dirigido por Pierre Salvadori (Un engaño de lujo), el film cuenta además con Féodor Atkine (Mis días felices), Pio Marmaï (La delicadeza), Michèle Moretti (De Nicolas a Sarkozy) y Nicolas Bouchaud (No toques el hacha).

Finalmente, una de animación coproducida entre Canadá y Corea del Sur. Bajo el título Operación Cacahuete el director Peter Lepeniotis (Bol-cheu-wa Beul-lip) cuenta la historia de una ardilla que, acompañada por sus amigos, elabora un intrincado plan para atracar una tienda de frutos secos. Sin embargo, todo se complica cuando su plan interfiere con el de unos gángsters que acaban de robar un banco. Aventuras y diversión para la familia que cuenta con las voces en su versión original de Will Arnett (serie The Millers), Brendan Fraser (La momia), Liam Neeson (Non-Stop), Katherine Heigl (serie Anatomía de Grey), Stephen Lang (Avatar) y Maya Rudolph (La boda de mi mejor amiga).

‘3 días para matar’: I don’t care, I love it


Kevin Costner protagoniza '3 días para matar', de McG.De la unión entre Luc Besson (Juana de Arco) y McG (Los Ángeles de Charlie) puede surgir algo tan bueno como deprimente. O mejor dicho, tan atractivo como desagradable. El primero se ha convertido con los años en uno de esos creadores capaces de hacer siempre (o casi siempre) lo mismo sin llegar a saturar al espectador. El segundo… bueno, con ver su filmografía sobran las palabras. Por eso las sensaciones que generaba su unión en un proyecto de acción protagonizado por un recuperado Kevin Costner (The company men) eran encontradas. Afortunadamente, el resultado es más de Besson que de McG, lo que implica una historia dinámica y fresca alejada de estridencias visuales o efectos imposibles.

A pesar de sus evidentes limitaciones dramáticas, esta historia a medio camino entre el drama paternofilial y el thriller de espías más tradicional logra entretener al espectador durante la mayor parte de su metraje. Con un desarrollo dramático que nunca abandona las estructuras narrativas habituales, 3 días para morir combina sabia e irónicamente los dos mundos que confluyen en el protagonista. La facilidad con la que realizador y guionista plasman los equilibrios emocionales de un personaje que intenta poner en orden su vida personal al mismo tiempo que lleva a cabo su trabajo (ambos incompatibles, como es evidente) resulta fascinante, sobre todo en algunos momentos realmente logrados, como la relación que se establece con uno de los secundarios al que interroga o la secuencia con un personaje italiano, interrumpida por un tono de llamada al que hace referencia el título de esta crítica. Un recurso muy utilizado a lo largo de sus casi dos horas de metraje que no llega a resultar tedioso, como sí ocurre con otros temas recurrentes.

Y es que ese es el principal problema de la cinta, y por extensión del cine de Besson. Las secuencias de acción están muy logradas. Los personajes, aunque sin demasiadas complicaciones, quedan muy bien definidos, engrandecidos además por un reparto más que correcto (sobre todo Costner y la joven Hailee Steinfeld). La trama evoluciona con naturalidad y coherencia, incluso en algunos momentos en los que necesita hacer concesiones. Pero hacia el final del film la historia se pierde en sus propios planteamientos, obligando al espectador a asistir a una lucha por la vida en medio de un tiroteo y una persecución cuyo único resultado es la muerte. Hasta tres veces el protagonista sufre la misma situación y por los mismos motivos, lo que no hace sino generar cierto absurdo que contrasta bastante con la seriedad del resto del relato. Igualmente, existen diversos momentos en los que el ritmo pierde fuerza, aunque un film en el que todo se sucede con relativa celeridad es normal que deba existir una pausa para contar algo más que lo que se ve en pantalla.

En líneas generales, 3 días para matar es una cinta de acción a la antigua usanza, sin más pretensiones que entretener haciendo reír y generando secuencias de acción potentes. Le pese a quien le pese, Besson es un maestro de este tipo de cine. Tiene sus defectos y sus virtudes, por supuesto, pero su dominio de los tiempos es ejemplar. Una cinta de acción muy recomendable en todos los aspectos que no defraudará a los amantes del género y que hará disfrutar a aquellos que simplemente busquen una distracción. No deberíamos sonrojarnos, por tanto, si a la salida del cine tarareamos aquello de: “I don’t care, I love ii”, o lo que es lo mismo, “me da igual, me encanta”.

Nota: 7/10

Los ‘Malditos vecinos’ tienen ‘3 días para matar’ el aburrimiento


Estrenos 9mayo2014Debido al Día del Trabajo los primeros estrenos del mes de mayo de 2014 se han retrasado hasta hoy, viernes 9. Y si las novedades que llegan se pueden entender como sintomáticas de lo que va a ser el resto del mes, nos esperan semanas de numerosos y muy diversos estrenos. En efecto, muchas son las películas que llegan a la cartelera, y quizá lo mejor es que todas ellas pertenecen a géneros muy dispares, son de nacionalidades y estilos muy distintos, y están respaldadas por nombres propios que van dirigidos a públicos muy concretos. En definitiva, la oferta cinematográfica se renueva ampliamente para tratar de competir en una cartelera ya de por sí muy completa.

Uno de esos estrenos es 3 días para matar, nueva película dirigida por McG (Los ángeles de Charlie) y con Luc Besson (El quinto elemento) como artífice de la historia. Protagonizada por Kevin Costner (Hatfields & McCoys), la historia gira en torno a un agente del servicio secreto que ve cómo su vida está a punto de apagarse a causa de una enfermedad terminal. Motivado por una droga experimental que podría salvarle, acepta realizar una última y peligrosa misión. Cuando las cosas no se desarrollan como cabría esperar, el hombre iniciará una carrera contrarreloj por su vida. Acción, adrenalina y diversión es lo que encontrarán aquellos que decidan verla. Amber Heard (Los diarios del ron), Hailee Steinfeld (Valor de ley), Connie Nielsen (Basic), Eriq Ebouaney (Transporter 3), Richard Sammel (Malditos bastardos) y Tómas Lemarquis (Insensibles) completan el reparto.

Muy distinto es el cariz de Malditos vecinos, comedia gamberra que narra cómo una familia debe luchar por recuperar la vida que tenían antes de que una fraternidad universitaria se mude a la casa de al lado. Las situaciones rocambolescas y las provocaciones no harán más que aumentar hasta que los intereses de los vecinos choquen frontalmente. Dirigida por Nicholas Stoller (Paso de ti), la película cuenta en su reparto con Seth Rogen (Juerga hasta el fin) y Rose Byrne (Los becarios) dando vida la matrimonio, mientras que en la fraternidad encontramos a Zac Efron (El chico del periódico), Dave Franco (Ahora me ves…) y Christopher Mintz-Plasse (Kick-Ass 2. Con un par), siendo Lisa Kudrow (serie Friends) otro de los rostros más conocidos del film.

Una de las propuestas más interesantes es Snowpiercer. Con un equipo artístico y técnico internacional, esta producción coreana en la que participan también Estados Unidos, Francia y la República Checa se ambienta en un futuro apocalíptico en el que los supervivientes de la Humanidad, tras un experimento fallido para terminar con el calentamiento global, viven en un tren alimentado por un motor en constante movimiento. Dando vueltas por un mundo de nieve y hielo, el tren no ha logrado eliminar las diferencias de clases, siendo los primeros vagones para los poderosos y los vagones de cola para la clase explotada. Todo cambiará cuando un joven decida liderar una revuelta para hacerse con el control de la máquina. Bong Joon-ho (The host) es el encargado de poner en imágenes un guión en el que él mismo participa y que interpretan Chris Evans (Capitán América: El soldado de invierno), Jamie Bell (Al borde del abismo), Tilda Swinton (El gran hotel Budapest), Alison Pill (serie The Newsroom), John Hurt (Melancolía), Ed Harris (Dolor y dinero), Octavia Spencer (Criadas y señoras) y Luke Pasqualino (The Apparition).

En un lugar sin ley es el título del nuevo trabajo de David Lowery (Deadroom) como director y guionista. Ambientado en los años 70, este drama aborda la vida de dos jóvenes ladrones enamorados que viven despreocupadamente de lo que consiguen robar en cada uno de sus asaltos. Sin embargo, cuando la mujer mata a un policía durante una de las persecuciones será el hombre el que cargue con las culpas y vaya a la cárcel. Cuatro años después, consumido por la necesidad de ver a su mujer y a su hija, pondrá en marcha un plan de fuga. Rooney Mara (Her) y Casey Affleck (Un golpe de altura) dan vida a la pareja protagonista, completándose el reparto con Ben Foster (El único superviviente), Keith Carradine (Heredarás la tierra), Nate Parker (Non-Stop) y Robert Longstreet (Take shelter).

Terminamos con los estrenos norteamericanos con un film de 2011, Mi último día sin ti, comedia dramática de corte romántico que gira en torno al viaje que realiza un joven ejecutivo alemán a Nueva York con la responsabilidad de despedir a numerosos empleados de la empresa para la que trabaja. Uno de ellos es una joven que acaba de empezar y cuyo sueño es llegar a ser cantante. Poco a poco se iniciará una relación entre ambos que cambiará su forma de ver el mundo. Stefan C. Schaefer (Arranged) es su director, mientras que Nicole Beharie (serie Sleepy Hollow), Ken Duken (Amenaza terrorista), Reg E. Cathey (El fraude), Marlene Forte (Cut off) y Robert Clohessy (El lobo de Wall Street) son los actores principales.

Dejamos Estados Unidos definitivamente para centrarnos en las producciones europeas. Una de ellas es Mi vida ahora, drama británico con dosis de thriller que narra cómo una joven que es enviada a Reino Unido a vivir con sus tíos asiste al estallido de un conflicto que sume al país en una especie de dictadura militar. A partir de ese momento deberá luchar por su vida en una guerra que no entiende si quiere volver a ver al joven del que se enamoró antes del conflicto. Dirigida por Kevin Macdonald (La legión del águila), la película está interpretada por Saoirse Ronan (Hanna), Tom Holland (Lo imposible), George MacKay (Resistencia), Harley Bird, Danny McEvoy y Anna Chancellor (Breaking and entering).

Desde Francia nos llega la adaptación de una de las novelas de más éxito de los últimos tiempos. Los ojos amarillos de los cocodrilos es el nombre del film y de la obra literaria de Katherine Pancol que narra en clave dramática la relación de dos hermanas diametralmente opuestas. Una, historiadora de profesión, pasa dificultades después de separarse; la otra, mujer florero, vive una vida vacía y sin pretensiones. Todo cambia cuando esta afirma que está escribiendo un libro, mentira que poco a poco empieza a sobrepasarla y por la que tendrá que pedir ayuda a su hermana para que lo escriba por ella. El éxito de la novela creará unos vínculos que ninguna esperaba. Dirigida por Cécile Telerman (Toda la culpa es de mi madre), el reparto está integrado por Emmanuelle Béart (Mission: Impossible), Julie Depardieu (El pastel de boda), Jacques Weber (7 años de matrimonio), Karole Rocher (Polisse), Patrick Bruel (Oh, Jerusalén), Quim Gutiérrez (La gran familia española) y Alice Isaaz (Fiston), entre otros.

También francesa es Wrong cops, comedia policíaca escrita y dirigida por Quentin Dupieux (Rubber) cuyo argumento se centra en un policía corrupto y melómano cuya lista de delitos es más larga que la de los criminales a los que persigue. Para colmo, la comisaría en la que trabaja está repleta de individuos a cada cual más disfuncional: un maníaco sexual, un policía chantajista, un tuerto deforme cuyo sueño es ser una estrella del techno, … La vida de todos ellos cambiará cuando una de las víctimas del protagonista, un vecino dado por muerto, se despierte. Mark Burnham (Wrong), el cantante Marilyn Manson (Party monster), Grace Zabriskie (Hasta que el cura nos separe), Daniel Quinn (Karaoke man), Steve Little (La cruda realidad), Isabella Palmieri (serie As the world turns) y Eric Roberts (El caballero oscuro) son sus principales protagonistas.

Un castillo en Italia es el nombre de nuestro siguiente estreno. Producida en Francia, esta comedia con tintes dramáticos es el nuevo proyecto de Valeria Bruni Tedeschi (Actrices), quien escribe, dirige y protagoniza la historia de una joven que vive a caballo entre París y un viejo castillo familiar al norte de Italia. Su vida está marcada por las constantes insistencias de su entorno familiar por encontrar un marido, algo que empezará a sopesar cuando conozca a un joven actor que vuelva a despertar en ella sentimientos que creía perdidos. En su decisión terminará influyendo mucho su hermano, enfermo terminal de sida cuya vida parece apagarse a la par que la ruina de la familia se hace más evidente. El resto de los intérpretes principales son Louis Garrel (Un verano ardiente), Filippo Timi (El americano), Marisa Bruni Tedeschi (Es más fácil para un camello), Xavier Beauvois (A galope) y Céline Sallette (De óxido y hueso).

Reino Unido también está presente en nuestra cartelera con The machine, thriller de ciencia ficción escrito y dirigido por Caradog W. James (Little white lies) cuya trama transcurre en un mundo futuro que vive inmerso en la Segunda Guerra Fría. En este contexto el Ministerio de Defensa británico encarga a un científico que desarrolle el arma perfecta: un soldado cibernético capaz de acatar las más difíciles órdenes. Tras recluirse bajo tierra debido a los fracasos de sus primeros proyectos, el hombre logra crear el clon de una bella mujer que será la clave de la victoria. Caity Lotz (serie Arrow), Toby Stephens (Muere otro día), Denis Lawson (Perfect sense), Sam Hazeldine (El enigma del cuervo) y Pooneh Hajimohammadi integran el reparto principal.

La representante española más relevante es Una noche en el viejo México, segunda película como director de Emilio Aragón (serie Médico de familia). Rodada en Estados Unidos y con un reparto internacional, la historia sigue el viaje que realizan un anciano y su nieto después de que, por un azar del destino, hayan perdido sus tierras y su rancho. Un viaje que les llevará hasta México y que les servirá para conocerse mejor el uno al otro. Una parada durante la noche les llevará a conocer a una stripper que ve en ambos una forma de escapar de su vida y encontrar un futuro mejor. Robert Duvall (Jack Reacher) y Jeremy Irvine (Grandes esperanzas) son los dos principales protagonistas, junto a los que encontramos a Angie Cepeda (Heleno), Luis Tosar (Mientras duermes), Joaquín Cosio (El llanero solitario), Javier Gutiérrez (Zipi y Zape y el club de la canica) y Jim Parrack (serie True Blood).

El malagueño Ramón Salazar (20 centímetros) es el responsable de 10.000 noches en ninguna parte, drama que escribe y dirige centrándose en el viaje que realiza un hombre gris y miedoso con la intención de escapar de su propia vida. Un viaje de autodescubrimiento que le llevará a aprender nuevas formas de entender la vida al tiempo que le enseñará que toda decisión conlleva siempre una incertidumbre por lo que pudo haber sido. La cinta está protagonizada por Najwa Nimri (Abre los ojos), Lola Dueñas (Los amantes pasajeros), Susi Sánchez (La piel que habito), Andrés Gertrúdix (Silencio en la nieve), Andrés Lima (Tú eliges) y Rut Santamaría (Historias de Lavapiés).

El único estreno de la semana que llegó ayer jueves es la española Las aventuras de Lily Ojos de Gato, drama dirigido por Yonay Boix que, a lo largo de una noche, desvela el verdadero rostro de una joven que aparenta ser fuerte, decidida, independiente y con grandes planes de futuro. Poco a poco la realidad demostrará que su situación laboral es casi inexistente, que bebe más de la cuenta y que uno de sus mayores deseos es ser madre a pesar de no encontrar una pareja estable. El reparto está integrado por nombres poco conocidos y debutantes como los de Ana Adams, josé Gimeno, Beatriz Olivares, Elena Rey y Álex Alcalde.

España, Francia e Irlanda son los países que están detrás de Amor en su punto, comedia romántica protagonizada por Richard Coyle (Un buen año) y Leonor Watling (Lo mejor de Eva) que se centra en la búsqueda del amor de un periodista gastronómico que, a pesar del éxito en su carrera, no logra encontrar a su media naranja. Su vida dará un vuelco cuando su camino se cruce con el de una comisaria de arte que parece totalmente opuesta a él pero por la que siente una irresistible atracción. Dirigida a cuatro manos por Dominic Harari y Teresa Pelegri, que ya colaboraron en Seres queridos (2004), la cinta cuenta también con Ginés García Millán (Entre el cielo y el mar), Simon Delaney (Spin the bottle), Ciara Bailey (Invasion Ireland) y Michelle Beamish (Eden) frente a las cámaras.

En apatía. Secuelas del odio es el último film español de ficción que recibimos este viernes. Ópera prima de Joel Arellanes Duran, quien escribe y dirige, la trama se centra en un joven a quien los abusos de su infancia, la violencia y una educación agnóstica le han vuelto indiferente ante la vida. Cuando una persona tome su lugar ante la ley y pegue por lo que él es responsable su apatía se verá trastornada. Este intenso drama está protagonizado por Álvaro Díaz Rodríguez, Christian Casas (serie Cuéntame cómo pasó), Lucía Ramos (serie Física o química) y Carme Juan.

Pasamos a continuación a los documentales. Violetta: La emoción del concierto supone el salto a la gran pantalla de los personajes de la famosa serie de televisión de Disney Channel que ha triunfado en Latinoamérica y Europa. En concreto, esta producción argentina dirigida por Matthew Amos, realizador especializado en eventos musicales (MTV World Stage: Evanescence 3D), sigue los pasos de la gira por Europa que hicieron las estrellas de la ficción televisiva a finales de 2012 y principios de 2013.

Por último, la española El somni es un viaje alrededor del Celler de Can Roca que utiliza diversas técnicas audivisuales y estilos narrativos, incluyendo la animación o el cine de ensayo. La cinta está dirigida por Franc Aleu (Bubbles).

‘Malavita’: el humor negro de una familia mafiosa


Michelle Pfeiffer, Robert De Niro, Dianna Agron y John D'Leo integran la familia mafiosa de 'Malavita', de Luc Besson.El cine siempre ha representado el mundo de la mafia como una familia en la que todos se protegen entre sí. Sin embargo, en este dibujo las mujeres y los hijos siempre quedan al margen de la violencia y los trapos sucios, al menos desde un punto de vista activo. Pero, ¿cómo sería una familia de mafiosos en la que hasta los hijos tienen unas cualidades únicas para el crimen organizado? En cierto modo, esto es lo que plantea Luc Besson (El profesional) en su nueva película, y aunque lo hace de manera algo sencilla desde un punto de vista formal, el humor negro que desprende el guión, en el que también participa, se impone al resto de elementos artísticos y técnicos… excepto a los actores.

Lo cierto es que la película se sustenta en la combinación de un libreto dinámico y con un ingenio muy divertido, y unos actores que, en líneas generales, aportan a sus respectivos papeles una entidad muy particular. Destacan sobre todo Dianna Agron, muy alejada del papel en la serie Glee que la ha hecho famosa, y John D’Leo (El luchador), un auténtico descubrimiento que convierte a un personaje más o menos secundario en lo más interesante del film gracias a la frescura y descaro a la hora de afrontar una especie de Robert De Niro en miniatura. Suyos son algunos de los momentos más hilarantes del relato, como ese primer encuentro con los matones del instituto, y suyo es también el punto de giro que desencadena el desenfreno de violencia y destrucción del tercer acto, uno de los mejores momentos narrativamente hablando y que tiene como protagonista una publicación escolar.

Pero no es oro todo lo que reluce. Incluso con algunas secuencias brillantes y una estructura de base realmente interesante (la historia se toma su tiempo para explicar todos y cada uno de sus detalles), existen aspectos sombríos en el conjunto, principalmente en el apartado de la planificación. En líneas generales, Besson apuesta más por una mediocridad formal que por algo nuevo o diferente. Como ya he dicho, salvo puntuales resoluciones originales, el resto de la narrativa audiovisual se abandona por completo al buen hacer de su reparto y a la chispa de sus diálogos, algunos realmente conseguidos. Por no hablar de la fuerza de su estrella, un De Niro que se da el lujo, incluso, de protagonizar su propio homenaje meta-lingüístico al asistir su personaje a una proyección de Uno de los nuestros (1990).

La sensación final que deja Malavita (por cierto, nombre del perro que aparece en el film) es la de un divertimento negro, a veces excesivo y otras un tanto ralentizado, que en ningún momento aspira a mucho más pero que podría haberlo sido. Que nadie entre en la sala esperando una película de gángsters al uso. Esta es una comedia acerca de la mafia, sí, pero desde el punto de vista de Luc Besson, con todo lo bueno y todo lo malo que eso conlleva. Lo importante, empero, es que una vez encendidas las luces lo que se recuerda son los momentos más hilarantes de un film que hace de la violencia epicentro de todo su humor. Eso, y que entretiene.

Nota: 6,5/10

Allen y Besson contra los asesinos de Bambi


Estrenos 15noviembre2013Nueva semana de estrenos, y nueva semana con muchas propuestas. En esta ocasión, 10 son los títulos nuevos que los espectadores podrán disfrutar en cartelera. Sin embargo, y a diferencia de semanas anteriores, ninguno de ellos parte en principio con un público de masas al que dirigirse, utilizando en cambio actores y nombres propios detrás de las cámaras para generar interés. Eso sí, hoy viernes, 15 de noviembre, mantiene la tendencia de presentar varias propuestas españolas, todas ellas de géneros muy diferentes. Pero si hay un nombre propio que protagoniza el fin de semana es el de Woody Allen.

Y es que lo nuevo del director de Annie Hall (1977) se estrena hoy. Y como es habitual en él, el reparto está compuesto por un puñado de actores, unos más conocidos que otros, que según las primeras impresiones son lo mejor del film. Con el título Blue Jasmine el director neoyorquino aborda la historia de una sofisticada mujer de la alta sociedad de Nueva York que, tras quedarse arruinada y perder a su marido, se muda al modesto apartamento de su hermana en San Francisco con el objetivo de rehacer su vida, revolucionando en el proceso la rutina y las relaciones personales de esta. A medio camino entre el drama y la comedia, géneros que el director maneja a la perfección, la película cuenta con Cate Blanchett (Robin Hood) como absoluta protagonista, a la que acompañan Alec Baldwin (No es tan fácil), Sally Hawkins (Grandes esperanzas), Alden Ehrenreich (Hermosas criaturas), Andrew Dice Clay (Point Doom), Annie McNamara, Louis C. K. (Increíble pero falso), Peter Sarsgaard (Linterna Verde), Bobby Cannavale (serie Boardwalk Empire), Max Casella (Mátalos suavemente) y Michael Stuhlbarg (La invención de Hugo).

También con tono cómico, aunque esta vez algo más negro, se presenta Malavita, nueva película de Luc Besson (El quinto elemento) como director. Titulada originalmente The family, la historia gira, como no podría ser de otro modo, en torno a una familia. Una familia mafiosa. Su periplo se inicia cuando llegan a un tranquilo pueblo de Francia con una nueva identidad proporcionada por el Programa de Protección de Testigos. Pero las viejas costumbres nunca se pierden, y los problemas empezarán a aparecer cuando afronten su día a día al estilo de la mafia. El reparto está encabezado por tres nombres propios de peso: Robert De Niro (La gran boda), Michelle Pfeiffer (Sombras tenebrosas) y Tommy Lee Jones (Men in Black 3), a los que hay que añadir Dianna Agron (serie Glee), John D’Leo (Vaya par de polis) y Vincent Pastore (Uno de los nuestros).

Los dos siguientes estrenos llegan con algo de retraso a España. El primero, La huida, es un thriller producido en 2012 que narra la fuga de dos hermanos a Canadá después de dar un golpe en un casino tribal. Perseguidos por la justicia y en un entorno marcado por la nieve y la ventisca, deciden separarse para tener más oportunidades. Pero su plan cambiará cuando ella se encuentre con un joven cuyos padres viven cerca de la frontera, un sitio perfecto para reunirse de nuevo y cruzar con seguridad. Dirigida por Stefan Ruzowitzky (Los falsificadores), la cinta cuenta con un conocido reparto en el que destacan Eric Bana (Troya), Olivia Wilde (Rush), Charlie Hunnam (Pacific Rim), Kate Mara (serie House of cards), Kris Kristofferson (Blade), Sissy Spacek (Carrie) y Treat Williams (Algo pasa en Las Vegas).

Del 2012 es también The collection, una  de las propuestas de terror del fin de semana que, al igual que La cabaña en el bosque hace siete días, ha tenido muchos problemas de distribución a pesar del carácter de culto que ya tiene en algunos círculos. Dirigida por Marcus Dunstan, la película es una secuela de uno de sus films anteriores, The collector (2009). En esta ocasión, el coleccionista convence a un grupo de jóvenes para que acudan a un almacén subterráneo con la excusa de una fiesta. De la masacre que allí se produce solo logra escapar una joven que, sin embargo, es capturada y llevada a un lugar desconocido encerrada en un baúl. El padre de la joven, desesperado, chantajea a la única persona capaz de ayudarle: el joven que sobrevivió a su anterior encuentro con este macabro asesino. Personaje que, por cierto, vuelve a estar interpretado por Josh Stewart (Jekyll), al que acompañan en esta ocasión Emma Fitzpatrick (In time), Christopher McDonald (Cat Run), Lee Tergesen (Red tails) y Tim Griffin (Caza a la espía), entre otros.

Cambiamos de nacionalidad para dirigir la mirada hacia la producción nacional. Tres son las películas que se estrenan hoy viernes, y de tres géneros muy distintos. La primera, ¿Quién mató a Bambi?, es una comedia coral con muchos de los jóvenes rostros del cine español en la que dos situaciones de lo más estrambóticas se dan cita por un único motivo: el secuestro. Por un lado, dos jóvenes descubren que su jefe, además suegro de uno de ellos, está maniatado y semidesnudo en el maletero de su coche, del que no pueden sacarlo. Por otro, un hombre de negocios acuciado por las deudas y su socio planean un rapto exprés, pero se confunden de objetivo. Una serie de coincidencias y de desdichas terminarán por cruzar los caminos de estos cuatro personajes. El film está dirigido por Santi Amodeo (Cabeza de perro) y protagonizada por Quim Gutiérrez (La gran familia española), Ernesto Alterio (El otro lado de la cama), Julián Villagrán (Grupo 7), Enrico Vecchi (El traje), Clara Lago (La cara oculta), Úrsula Corberó (serie Gran Reserva), Carmina Barrios (Carmina o revienta) y el cameo del jugador de fútbol Andrés Iniesta.

Por su parte, Retornados vuelve a poner el acento en el género de terror y, más concretamente, en el subgénero zombi. Co producida por Canadá, la cinta dirigida por Manuel Carballo (La posesión de Emma Evans) arranca en una sociedad en la que conviven de forma aparentemente normal los humanos e individuos que, gracias a una proteína que deben inyectarse diariamente, evitan convertirse en zombis después de que un extraño virus les haya infectado. La protagonista, una joven que trabaja en uno de los laboratorios que desarrollan el medicamento, ve cómo su mundo se desmorona cuando la noticia de que la proteína va a dejar de producirse provoca caos y miedo en la sociedad. Desde ese momento deberá luchar no solo por su vida, sino por la de su novio, uno de esos retornados que si no se inyectan se convertirán en zombis. Emily Hampshire (Die), Kris Holden-Ried (Underworld: el despertar), Shawn Doyle (Frequency), Claudia Bassols (Una bala en la recámara) y Melina Matthews (Savage Grace) conforman el reparto principal.

El drama predomina en Los chicos del puerto, historia centrada en un niño que, con motivo de cumplir un encargo que su abuelo no puede hacer, logra desaparecer unos días de su casa junto a unos amigos. El encargo en cuestión es asistir a un funeral y depositar una vieja guerrera militar en la tumba de un amigo de su abuelo. Alberto Morais (Las olas) es el encargado de poner la trama en imágenes, mientras que los debutantes Omar Krim, Blanca Bautista y Mikel Sarasa conforman el trío protagonista. Junto a ellos, José Luis de Madariaga (serie La pecera de Eva) da vida al abuelo.

Con producción francesa y suiza se estrena también Sister, película dirigida por Ursula Meier (Home ¿Dulce hogar?) que, en clave dramática, narra la difícil relación de un chico con su hermana mayor, que en lugar de hacerse cargo de él se dedica a conseguir pequeños trabajos que no llevan a ningún sitio y a mantener relaciones sentimentales esporádicas. Ante esta situación, el joven se dedica a subir a una lujosa estación de esquí que está cerca de su bloque de apartamentos para robar el material y vendérselo a los jóvenes del barrio. La llegada de un trabajador británico, empero, provocará una situación complicada. Léa Seydoux, de actualidad gracias a La vida de Adèle, es la principal protagonista, a la que se suman Kacey Mottet Klein (Gainsbourg), Martin Compston (Donkeys), Gillian Anderson (serie Expediente X) y Jean-François Stévenin (El pacto de los lobos).

Terminamos el repaso a los estrenos con dos cintas de animación, una estadounidense y otra española. La primera, producida en 2011, se titula El pequeño ángel, y con una técnica por ordenador sencilla y directa adapta un best seller infantil en el que un joven ángel que aprende en el Cielo todo lo que se debe saber para convertirse en un importante ángel decide bajar a la Tierra acompañado por su perro para encontrar el regalo perfecto para Jesús en el día de Navidad. Lo que comienza como una excursión rápida se convertirá en un viaje plagado de aventuras. Dirigida por Dave Kim (My Colombian Bride Vacation), la película cuenta con las voces en la versión original de Ed Kelly (La sombra de la traición), Nina Kircher (Roller Girls), Clarity Patton y Ron Perlman (serie Hijos de la Anarquía).

La segunda lleva por título El pequeño mago, y supone la segunda incursión en el largometraje de Roque Cameselle, quien también escribe el guión. La trama comienza cuando un joven con increíbles poderes logra derrotar a un grupo de vikingos que amenazaban con arrasar con su pequeño pueblo de la costa gallega. La noticia de su valentía se propaga rápidamente, y gentes de todos los rincones se acercan para conocerle. A partir de entonces vivirá numerosas aventuras junto a su inseparable amiga, aunque la amenaza del obispo de la ciudad, que ha quedado como un cobarde, le acechará en todo momento. El film cuenta con las voces de, entre otros, Alfonso Agra (Agallas), María del Carmen Aguado, Cristina Aldrey e Ignacio Aramburu.

Calor humano frente a la frialdad social en ‘El quinto elemento’


Para muchos será un clásico moderno de la ciencia ficción. Para otros, solo un título destacable del género. Por eso, y por algunos elementos que apuntaremos más adelante, he decidido no incluirla como un clásico en este blog. En cualquiera de los casos, El quinto elemento (1997) debe ser considerada como una película notable, una mezcla de humor y fantasía al más puro estilo Luc Besson, autor de la historia, del guión y de la dirección. Nada en ella resulta insulso o desmedido, e incluso las secuencias de acción están abordadas con una fuerza narrativa tal que encajan a la perfección en esta historia casi romántica protagonizada por Bruce Willis (Moonrise Kingdom) y Milla Jovovich (Stone).

Y digo lo de romántica porque la historia gira en torno a un antihéroe (como muchos de los personajes en la carrera de Willis) que es elegido para salvar el planeta de una amenaza exterior a través de la protección de una joven en la que se ha encarnado el quinto elemento de la Tierra. Más allá de los elementos originales introducidos en su trama (muchos de ellos tienen que ver con la visión europea de Estados Unidos) como el ya mencionado quinto elemento o los personajes secundarios, lo que más llama la atención es el imaginativo mundo civilizado del futuro y, sobre todo, la estructura casi militar de su sociedad y de sus infraestructuras.

Todo en ella, desde los cubículos a los que se llama apartamentos hasta la forma en la que se realizan identificaciones o compras de billetes recuerdan en cierto modo al férreo control que en otros films de corte menos fantástico y más histórico se refleja. La originalidad de este ambiente diseñado por Besson queda completada por su visión fresca y viva de todos los elementos de la historia, desde los decorados hasta el villano, un nuevo trabajo sobresaliente de Gary Oldman (El topo). En este sentido, el director recupera con acierto el sentido de la aventura sin fisuras, evitando en todo momento el tono sombrío o lúgubre de otras cintas apocalípticas.

Pieza clave del conjunto son, sin lugar a dudas, los actores, comenzando por un Willis en estado de gracia que recupera la esencia de muchos de sus personajes gracias a, como hemos dicho, ese aire de antihéroe, de hombre involucrado en una aventura que no ha buscado pero de la que debe salir por su propia seguridad. Aunque tal vez el verdadero descubrimiento de la cinta sea Jovovich, actriz que por aquel entonces comenzaba a ganar renombre gracias a títulos como Regreso al lago azul (1991) o Chaplin (1992). Su labor como quinto elemento, reuniendo en un solo ente el candor de la inocencia y la efectividad mortífera de una máquina de matar, unido a la extravagancia en su expresividad y en su forma de entender el mundo (por otro lado, lógicas con su personaje) lanzaron al estrellato a esta actriz que, curiosamente, el pasado fin de semana llegaba a la cartelera española al mismo tiempo que el director de este film.

El mensaje dentro del fantástico

Ya he afirmado en varias ocasiones que el género fantástico y la ciencia ficción son caldos de cultivo excelentes para desarrollar críticas agudas de la sociedad actual o del camino que puede tomar la Humanidad si se siguen tomando las decisiones que se toman. El quinto elemento no pierde ese elemento, aunque para ser justos lo minimiza en favor del entretenimiento más palpable. Y es que Luc Besson nunca ha sido un creador que guste de mensajes grandilocuentes o de historias muy profundas o metafísicas. De hecho, es más que probable que tuviera dificultades en narrarlas, lo cual no quiere decir que no sea un buen artista en su género.

En el caso del film con Willis, el director de Juana de Arco (1999), por cierto también protagonizada por Jovovich, aborda tanto con el diseño de producción como con la propia trama un conflicto que, curiosamente, cada vez se está mostrando más evidente, y que no es otro que la falta de calor humano en un mundo más y más mecanizado. Es gracias a esta idea que los caracteres de los dos protagonistas contrastan tanto en su forma y en su fondo. Si él se muestra frío, monótono y rodeado de un mundo donde el espacio es aprovechado hasta el más mínimo milímetro y todo se sirve de máquinas y computadoras, ella se mueve más por el conocimiento tanto de la historia como de las relaciones humanas.

Dicho contraste, que como decimos queda reducido muchas veces a la mínima expresión por las necesidades de un guión donde predomina la acción y la aventura (muy bien rodadas, todo hay que decirlo), es el que mantiene buena parte de la tensión dramática del argumento. El espectador “sufre” con el dolor de un ser solo agrede cuando se le ataca, y se pone de su parte desde su aparición en el primer acto, actitud que comparte con el personaje de Willis. En cierto modo, el foco de esperanza que representa el personaje de Jovovich y la resolución del film representan la mayor y mejor lección del relato, y que no es otro que la Tierra no es nada sin un quinto elemento imprescindible para unir a los hombres y poder salvar el planeta.

Comenzábamos diciendo que El quinto elemento puede que sea un clásico moderno. Y en cierto modo es así, pero su apuesta decidida por el entretenimiento más puro la convierten, por ahora, en un título destacable dentro del género. Posiblemente con el paso de los años alcance el grado de título imprescindible. De lo que no cabe duda es de que Besson firma una de sus mejores obras, una combinación de humor y acción que, desde Francia, bebe del estilo norteamericano.

‘MS1: Máxima seguridad’: cómo mezclar referencias para la serie B


Es una frase manida, lo sé, pero lo interesante siempre se encuentra en los detalles. Cualquier buena historia, por simple o compleja que sea, perdura en la memoria por la calidad de sus elementos más insignificantes. En el lado contrario, la falta o la incoherencia de los mismos hace que un film sea recordado… pero no de forma positiva. Por tanto, es fácil comprender la frustración del espectador al asistir a un derroche de referencias cinéfilas y cinematográficas en una historia con una trama más o menos entretenida que termina siendo saboteada por una falta total de coherencia narrativa en algunos de los momentos más importantes del relato.

Lo cierto es que, aunque producto de segunda categoría, esta historia de cárceles espaciales, rescates imposibles y chistes a cada cual más malo, tenía todos los elementos para ser algo atractivo. Producida por Luc Besson (El quinto elemento), quien no vive precisamente sus mejores momentos en lo que a calidad cinematográfica se refiere, y protagonizada por uno de esos buenos actores que no terminan de encontrar su sitio en la industria (Guy Pearce, uno de los policías de L. A. Confidencial), la acción continuada y el carácter de ciencia ficción de fondo se presuponían un buen embalaje a las continuadas referencias a grandes títulos del cine de acción y fantástico. Por cierto, que no son pocas: Jungla de cristal1997: Rescate en Nueva YorkLa guerra de las galaxias, … incluso Alien está presente en ese diseño laberíntico de los túneles y conductos del escenario protagonista.

Hay que reconocer que es una producción para los más amantes del género, pero incluso ellos pueden sentirse defraudados. Y es que, más allá del pobre trabajo de la actriz protagonista, Maggie Grace (Sed de venganza), sobre todo si se compara con el resto del reparto (que tampoco es que requiera una mención especial), el film hace aguas por la incredulidad que generan los ya consabidos detalles. Algunos de los giros argumentales están tan forzados que obligan a tragar con ruedas de molino algo que perfectamente podría haber sido abordado de forma mucho más lógica, derivando la trama hacia otros derroteros cuyo desenlace sería el mismo, aunque aportarían más verosimilitud.

A la hora de abordar determinadas películas, uno no espera que sean auténticas joyas de género. Simplemente, se intenta pasar un par de horas distraídas con una historia tan entretenida como previsible y fácil de olvidar. Este rescate espacial casi lo consigue. Casi, pues los imposibles de su guión, tanto a nivel narrativo como visual, impiden un buen disfrute de los chistes malos (a quien le gusten) y de las secuencias de acción.

Nota: 4/10

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