‘Gotham’ explora la oscuridad de Batman en su 2ª temporada


La locura y la oscuridad han protagonizado la segunda temporada de 'Gotham'.La primera temporada de Gotham fue un soplo de aire fresco en el subgénero de superhéroes. Primero porque ofrecía una visión diferente sobre personajes ya conocidos, y segundo porque exploraba las complejas relaciones entre los principales héroes y villanos en el mundo de Batman creado en las páginas de los cómics de DC. Pero la segunda temporada ha ido un paso más allá (como cabría esperar, por otro lado) y se ha revelado como una auténtica reinterpretación del mito, en clave adolescente pero con un notable sentido dramático que la aleja de productos sensibleros o tendentes al dramatismo más teatralizado.

Lo que ha logrado su creador, Bruno Heller (serie El mentalista) con estos 22 episodios es ampliar el mundo de la ciudad del murciélago hasta límites insospechados. Mientras la primera etapa se centró más en la relación entre Bruce Wayne y James Gordon, esta segunda apuesta por separar a estos personajes para enfrentarlos a sus propios miedos, a sus propias limitaciones. Por supuesto, esto es un análisis excesivamente genérico, pero en líneas generales, y teniendo en cuenta el final de temporada, la impresión que deja la serie es la de tratar de abarcar más conceptos, tramas y personajes conocidos por los fans.

Esto tiene algo bueno y algo malo. Lo bueno, y lo desarrollaré más adelante, es que los personajes han evolucionado de forma más que notable. Lo malo, y no es algo menor, es que la serie ha perdido parte de la esencia que tuvo en su comienzo, cuando se anunció que Gotham abordaría los orígenes de Batman. El hecho de que la mayor parte de los villanos más famosos del personaje (Joker, Enigma, Dr. Strange, Mr. Freeze, Pingüino, etc.) aparezcan en la historia sembrando el caos y el terror da al traste con esa idea, fundamentalmente porque desecha la línea argumental seguida en los cómics, películas y series de televisión anteriores. Esto siempre es peligroso, y me explico.

Mientras el peso de la historia siga cayendo sobre los hombros de Ben McKenzie (El marido de mi hermana) y la serie se mantenga como un thriller policíaco con dosis de ciencia ficción tiene capacidad para crecer. Sin embargo, si se opta por dirigir el argumento hacia un tono más adolescente, menos oscuro y trágico, la ficción podría derivar en algo tópico, carente del atractivo con el que comenzó y obligada a ofrecer algo más para suplir esa carencia. A priori, todo apunta a que Heller mantendrá el espíritu inicial, pero ya se han visto algunas concesiones en esta segunda temporada. Concesiones menores, es cierto, y algunas incluso necesarias, pero en cualquier caso sintomáticas.

Más oscuridad, más adulto

Con todo, lo más destacable de la segunda temporada de Gotham es la oscuridad que ha adquirido en todos sus aspectos. Gracias a algunos villanos, pero sobre todo al tratamiento de los principales personajes, la serie ha evolucionado en un sentido casi inesperado, y desde luego imprevisto para una segunda temporada. En cierto modo, la serie tiene un punto de inflexión a mitad de temporada (más o menos como toda serie que se precie hoy en día) con la decisión tomada por el personaje de McKenzie. Su James Gordon, figura de la integridad policial y de la justicia por encima de cualquier otro valor, se quebranta ante un enemigo que logra sacar a relucir el carácter más violento y, en cierto modo, corrupto (al menos de sus valores) de su personalidad. Esto, que podría parecer secundario, permite ofrecer otra visión del personaje, más acorde con lo que se conoce de él en el mundo de los cómics que con la imagen de héroe que tenía en la primera temporada.

Aunque sin duda el giro más interesante es el de Bruce Wayne/David Mazouz (serie Touch). Mostrado como un niño en los primeros compases de la trama, en esta segunda etapa, sobre todo en su tercio final, se ha convertido en un personaje que empieza a mostrar todo aquello que le convierte en Batman. Y no me refiero al desarrollo de sus habilidades físicas, que también, sino al carácter y el razonamiento que definen a este superhéroe. Por primera vez el espectador ve cómo toma la iniciativa para sonsacar información; por primera vez, el miedo a la muerte desaparece de su rostro. Todo ello, unido a una impecable actuación del joven Mazouz, da un giro al niño algo mimado y traumatizado por la muerte de sus padres que se presentó en la primera parte. Y es una decisión que, en el fondo, define todo el sentido de la producción a partir de ahora, sobre todo si se quiere que el peso termine cayendo sobre sus hombros.

Este carácter más oscuro que tanto reitero en el análisis viene acompañado de una visión más adulta de la trama. Es cierto que hay varias decisiones enfocadas a los adolescentes; y es cierto también que de repetirse en el futuro pueden convertirse en un punto débil. Pero en líneas generales la historia, héroes, villanos y secundarios incluidos, ha dado un paso más hacia la madurez de su argumento. El arco dramático de cada personaje está marcado, más que nunca, por sus propias dualidades. Cierto es que uno de los que mejor representan este cambio es Cory Michael Smith (Carol) y su Enigma, pero todos han hecho gala de esa dualidad entre locura y cordura, entre lo correcto y lo incorrecto.

Se puede decir, en este sentido, que la segunda temporada de Gotham es la temporada de la dualidad. Y eso es algo que, en el caso que nos ocupa, resulta todo un acierto, pues permite a los responsables ofrecer un drama marcado por las dudas personales, por la traición a los que nos rodean y a nosotros mismos. Esa capacidad de la serie de trasladar la problemática moral a los conflictos externos (que al fin y al cabo es lo que debería ser todo buen conflicto) convierte a este thriller policíaco en un rara avis dentro de las producciones de superhéroes. El final de esta etapa, además, abre la puerta a un futuro aún más aciago, con poca o ninguna esperanza para una ciudad consumida por el crimen. ¿Veremos en la próxima los primeros pasos de un joven murciélago?

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Matt Damon es ‘Jason Bourne’… y Mila Kunis una mala madre


Estrenos 29julio2016Termina el mes de julio, y lo hace con uno de los estrenos más esperados del verano, preludio del que, posiblemente, sea el fenómeno cinematográfico fan del año. Pero no adelantemos acontecimientos. Por lo pronto, este 29 de julio llega a las pantallas españolas el regreso de uno de los personajes que más han definido un género en la última década. Y no lo hace solo: su máximo rival es, en esta ocasión, una producción española.

Pero comencemos con Jason Bourne, nueva entrega de la famosa saga de espías protagonizada por Matt Damon (Marte) que, después de alejarse de la franquicia, regresa en una historia que sitúa al protagonista en una trama que deberá desenredar para conocer detalles de su pasado, toda vez que ahora ya recuerda quién es realmente. Acción en estado puro e intriga vuelven a ser los pilares de esta cinta dirigida por Paul Greengrass (Capitán Phillips) y en cuyo reparto encontramos a Alicia Vikander (La chica danesa), Julia Stiles (Misconduct), Tommy Lee Jones (Malavita), Vincent Cassel (Una semana en Córcega), Ato Essandoh (serie Elementary) y Riz Ahmed (Circuito cerrado), entre otros.

También procede de Estados Unidos Malas madres, comedia con un cierto toque gamberro que escriben y dirigen a cuatro manos Jon Lucas y Scott Moore, autores del guión de Resacón en Las Vegas. Su argumento se centra en una madre perfecta cuya vida, a primera vista, parece idílica. Pero tras esa apariencia se esconde una situación límite que está a punto de estallar. Es por ello que cuando la mujer estalla en un arranque de sinceridad arrastra con ella a otras dos madres que, hartas de esa apariencia de perfección, necesitan una vía de escape. Juntas descubrirán la locura y el desenfreno de dedicar parte de sus vidas a ellas mismas, aunque para ello tengan que enfrentarse a una cuarta madre que lidera la asociación de padres y que aboga por la imagen de “madre perfecta”. Mila Kunis (El destino de Júpiter), Kristen Bell (serie House of lies), Kathryn Hahn (La visita), Jada Pinkett Smith (serie Gotham) y Christina Applegate (Vacaciones) son las principales actrices.

La tercera novedad procedente de Hollywood es Miles Ahead, ópera prima como director del actor Don Cheadle (Iron Man 3), quien también participa en el guión de este drama biográfico ambientado en el mundo de la música en torno a Miles Davis. En concreto, la cinta se centra en los años que el cantante desapareció de la escena pública, justo en la cúspide de su carrera, atormentado por los fantasmas de su pasado y por el daño que las drogas habían hecho a su voz. Cheadle, que se reserva el rol principal, está acompañado en el reparto por Ewan McGregor (Mortdecai), Michael Stuhlbarg (Steve Jobs), Emayatzy Corinealdi (La invitación) y Keith Stanfield (Quest).

El otro gran estreno es español. Zipi y Zape y la isla del capitán es el título de esta nueva aventura familiar que toma los personajes creados por José Escobar para introducirlos en una trama que arranca cuando una travesura de los protagonistas les lleva a ser castigados sin vacaciones de Navidad y a acompañar a sus padres en un aburrido viaje en barco. Pero cuando el barco llega a una remota isla y una tormenta obliga a la familia a refugiarse en una mansión habitada por una mujer y un grupo de niños abandonados por sus padres todo cambia. Los hermanos deberán descubrir no solo qué ocurre en esa isla, sino el motivo real por el que sus padres parecen haber desaparecido sin dejar rastro. Dirigida por Oskar Santos (Zipi y Zape y el club de la canica), el reparto de la película está encabezado por Elena Anaya (La memoria del agua), Teo Planell (Ma ma), Toni Gómez (serie El secreto de Puente Viejo), Fermí Reixach (Sacramento), Jorge Bosch (Las ovejas no pierden el tren) y Carolina Lapausa (La corona partida).

Y seguimos en España. La mina es el título de una nueva propuesta de terror que recupera, al menos en parte, una historia ya conocida. Un hombre comienza a ser vigilante nocturno en una vieja mina del pueblo al que regresa después de haber estado en la cárcel, todo con el objetivo de demostrarle a su mujer que ha cambiado. Sin embargo, pronto tendrá que enfrentarse a los oscuros secretos que guarda este lúgubre e inquietante lugar. Miguel Ángel Jiménez (Ori) dirige esta propuesta protagonizada por Jimmy Shaw (Wax), Kimberley Tell (Leaving Hotel Romantic), Matt Horan y Denis Rafter (El segundo nombre).

Terminamos el repaso a los estrenos de ficción con la francesa Pastel de pera con lavanda, comedia dramática con tintes románticos que escribe y dirige Éric Besnard (Cash) y cuya trama gira en torno a la extraña relación entre una mujer, que tiene a su cargo una plantación de perales, y un hombre al que accidentalmente atropella y cuyas cualidades pueden llegar a ser irritantes. Mientras ella vive una situación límite al ser amenazada con perder su plantación, él es extremadamente sincero y disfruta recitando números primos. Juntos formarán una pareja que podría solucionar sus complicadas vidas, siempre y cuando la mujer sea capaz de descubrir qué esconde el hombre. Virginie Efira (Caprice), Hiam Abbass (Exodus: Dioses y reyes), Valentin Merlet (Joséphine), Benjamin Lavernhe (El caso SK1) y Lucie Fagedet encabezan el reparto.

Por último, un documental. Boye es un repaso a la vida y trayectoria de Gonzalo Boye, abogado, empresario y editor de la revista Mongolia que en los años 90 fue acusado de colaborar con ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla, hecho del que siempre ha defendido su inocencia y por el que ha pasado 14 años en la cárcel. Ahora, el hombre se pone delante de la cámara en esta obra dirigida por Sebastián Arabia (La tinta negra) para explicar su versión y analizar su papel en causas judiciales tan importantes como los atentados del 11M, el caso Bárcenas, la defensa de Snowden o la querella contra Bush por la existencia de Guantánamo.

1ª T de ‘Gotham’, o cómo desarrollar unos personajes ya conocidos


Ben McKenzie y David Mazouz protagonizan la primera temporada de 'Gotham'.Nunca he sido partidario de las producciones que abordan el pasado de superhéroes icónicos. Su tendencia a adaptar las aventuras de los cómics a las necesidades de unos personajes jóvenes suele generar tramas sin demasiado peso, con personajes que no solo no responden a lo que se espera de ellos, sino que caen en una serie de contradicciones insalvables. Por eso tenía cierto recelo a lo que pudiera encontrar en la primera temporada de Gotham, cuya acción transcurre en la infancia de Bruce Wayne/Batman. Pero la mejor conclusión que se puede sacar tras 22 episodios es que es una producción espléndida en todos los sentidos.

Algo que, por cierto, confirma que DC está apostando por las historias y los personajes más que la espectacularidad, territorio que por ahora posee Marvel. Bajo esta consigna, Bruno Heller, creador de la serie Roma, conforma un escenario brillante en el que los personajes más conocidos de los cómics de Batman se desarrollan en base a lo que serán en el futuro. Dicho de otro modo, los roles no son una versión infantil o adolescente de sus versiones en papel, sino que realmente abordan sus respectivas tramas desde un punto de vista complementario al conocimiento popular que se tiene de ellos. El episodio piloto, en este sentido, es sumamente revelador. A pesar de que no tiene el impacto o la fuerza de otros pilotos, sí sienta las bases de lo que posteriormente se desarrollará, permitiendo además una mayor libertad para explorar la ciudad que da nombre al título tanto dramática como estéticamente hablando.

Desde luego, quien espere una serie de superhéroes al estilo de ArrowThe Flash debería abandonar antes de que sea tarde. Gotham es algo diferente en ese aspecto, aunque igualmente atractivo y, para los seguidores del Caballero Oscuro, plagado de guiños a los personajes. Desde la obsesión de un joven Bruce Wayne (magnífico David Mazouz, visto en Touch) por encontrar al asesino de sus padres, hasta un Pingüino simplemente brillante gracias a la labor de Robin Lord Taylor (En el frío de la noche), por sus episodios se van dando cita algunos de los más conocidos personajes del superhéroe. Mención especial merecen el nacimiento de villanos como Enigma (Cory Michael Smith, visto en Camp X-Ray) o Catwoman, a la que encarna una Camren Bicondova (Battlefield America), quien por cierto tiene un notable parecido con Michelle Pfeiffer, que dio vida al personaje en Batman vuelve (1992).

Si bien es cierto que la necesidad obliga a relacionar a muchos de estos personajes, el éxito narrativo de la serie se basa precisamente en que todos ellos son secundarios de una trama principal que tiene como protagonista a Ben McKenzie (Junebug), que da vida al detective James Gordon. La apuesta decidida por obviar el carácter fantasioso de los superhéroes y centrar la acción en un thriller de acción policíaco (con sus guiños a los cómics, claro está) convierten la producción en un producto diferente, más interesado en crear líneas argumentales que puedan tener repercusión antes que encasillarse en las necesidades de los héroes y villanos de turno.

Personajes únicos

Y aunque las tramas tienen interés, lo que mejor define a Gotham son sus personajes, más concretamente sus secundarios. Es cierto que la presencia de numerosas tramas crea una red que se nutre de forma autosuficiente para crear una sólida estructura cuyo desenlace en el episodio final es tan caótico como espléndido. Y es cierto que la búsqueda personal del joven Bruce Wayne aporta un interés añadido a las corruptelas de una ciudad dominada por el crimen. Pero son roles como el Pingüino, el compañero de Gordon (genial Donal Logue, de la serie Vikingos) o las luchas entre mafiosos lo que realmente termina por dominar el panorama general de la serie.

Desde luego, la definición sobre el papel es espléndida, quizá porque ninguno de los roles son arquetípicos, algo que podría esperarse de una serie basada en personajes de cómic. Todos estos secundarios, ya sean héroes o villanos, tienen una notable variedad de capas que les hacen más complejos de lo que cabría esperar. Evidentemente, los héroes siempre serán héroes y los villanos siempre serán villanos, pero la necesidad de colaborar entre ellos difumina en muchas ocasiones la línea que les separa y nutre los conflictos que se plantean en cada capítulo. Salvo la pareja formada por los personajes de McKenzie y Mazouz, cuya rectitud es, en cierto modo, el contraste a toda una ciudad corrupta, el resto de roles parecen tener algo que esconder, lo cual no hace sino aportar un notable grado de sorpresa al desarrollo.

Aunque mención aparte merece el rol de Jada Pinkett Smith (Bajo la piel). Es el único personaje creado expresamente para la serie, y quizá por eso, por la libertad que ofrece la inexistencia previa, su importancia es mucho mayor. Sibilina, inteligente, manipuladora, violenta, superviviente. Todos estos calificativos, y todos los que se quieran añadir, se pueden aplicar a una mujer que marca en todo momento el desarrollo de las principales tramas. En buena medida, sin ella no podría entenderse la serie, pues más allá de su entidad propia es el mejor enemigo que podría encontrar un Pingüino tan manipulador e inteligente como el que se define en la serie. Y desde luego sin ella no se producirían algunas de las mejores conversaciones de toda esta primera temporada.

Pero esto son solo algunos de los mayores aciertos de Gotham. La verdad es que esta primera temporada requeriría de varios análisis que permitieran apreciar la calidad en el diseño de producción, la evolución narrativa de muchos de sus personajes y, cómo no, el proceso de transformación en Batman que se produce en el joven Bruce Wayne, y que en la serie queda definido por los acontecimientos del episodio piloto y del episodio 22. Pero en cualquier caso todo eso se puede resumir en que Bruno Heller, creador de esta espléndida serie, ha apostado por los personajes y el desarrollo dramático en lugar de la acción. La influencia de los cómics, más allá de ofrecer las pautas para la definición de algunos personajes, es prácticamente nula, lo que deja libertad total para ahondar en una época desconocida. Una época de la que esta primera temporada deja con ganas de más.

Los animales de Madagascar 3 lideran los estrenos europeos


Los estrenos del fin de semana del 27 de julio deberían verse acosados, a priori, por la alargada sombra de Batman. Sin embargo, si algo está demostrando el verano cinematográfico del 2012 es que los grandes estrenos duran de media poco más de una semana. Por tanto, no es de extrañar que la cinta de animación que llega el viernes llegue a lo más alto de la taquilla; suerte muy diferente a la que correrán el resto de títulos, todos ellos europeos y con cierto corte independiente.

De este modo, Madagascar 3: De marcha por Europa está llamada a convertirse en un éxito similar o incluso mayor que sus predecesoras. La cinta animada de Dreamworks, que se proyecta tanto en 3D (un aliciente al precio de las entradas) como en 2D, continúa las aventuras que iniciaron los animales del zoo de Nueva York allá por la primera entrega. En esta ocasión, los cuatro amigos protagonistas (a saber: un león, una cebra, un hipopótamo y una jirafa) se pierden en Europa, enrolándose en un circo como única oportunidad de encontrar el camino a casa. Junto a ellos, todos los personajes ya conocidos, incluyendo esa especie de familia mafiosa formada por pingüinos, y muchos otros nuevos, tanto animales como humanos. Eric Darnell y Tom McGrath, autores de las anteriores entregas, repiten en la dirección, integrada también esta vez por Conrad Vernon (Shrek 2), mientras que Ben Stiller (Un golpe de altura), Chris Rock (Niños grandes), David Schwimmer (Cachitos picantes) y Jada Pinkett Smith (Scream 2), Sacha Baron Cohen (El dictador) ponen voz una vez más a los protagonistas principales. Frances McDormand (El hombre que nunca estuvo allí), Jessica Chastain (Criadas y señoras) y Brian Cranston (Pequeña Miss Sunshine) son algunos de los nombres que completan el reparto.

Otro de los estrenos más relevantes llega de la mano de Julie Delpy (2 días en París), quien vuelve a ponerse delante y detrás de las cámaras en El Skylab. Esta comedia francesa gira en torno a tres generaciones de una familia durante la celebración del cumpleaños de la abuela en 1979, y toma su título de la famosa estación de la NASA con la que la madre de la protagonista, una niña de 10 años, está obsesionada debido a la posibilidad de que se estrelle contra la costa oeste de Francia. Como decimos, Delpy se pone en la piel de la madre, mientras que la niña está interpretada por la debutante Lou Alvarez y su marido corre a cargo de Eric Elmosnino (Las horas del verano).

Una vez más, España cuenta con varios títulos que pueden atraer la atención de un determinado tipo de público. El más importante es Impávido, lo nuevo de Carlos Therón (Fuga de cerebros 2), una cinta de acción y comedia en la que un ladrón de coches que debe dinero al mayor capo de la mafia se verá envuelto en el robo de un banco y en la venganza personal del capo por la traición de uno de sus hombres. Julián Villagrán (Grupo 7) es el protagonista del film, mientras que el famoso actor porno Nacho Vidal pone rostro al mafioso. Junto a ellos, Marta Torné (serie Los protegidos), Manolo Solo (Verbo) o Pepón Nieto (Los novios búlgaros) son algunos de los nombres que completan el reparto.

Pol Aregall y Yonay Boix debutan como directores de largometraje con Amanecidos, de la que también escriben el guión. Un experimento narrativo de poco más de una hora en el que se cuenta, a través de diversos fragmentos, la vida de cinco chicos y cinco chicas en las puertas de la edad adulta. Javier Pereira (No tengas miedo), Maggie Civantos (Prime time), Laura Guiteras (serie El cor de la ciutat) y Brais Abad (serie Maridos e mulleres) son algunos de los protagonistas de esta comedia española.

Desde Europa también llega Terraferma, una coproducción italofrancesa dirigida por Emanuele Crialese (quien también participa en el guión) que narra la época de la apertura al exterior de la isla de Sicilia a través de los ojos de unos pescadores que comprueban cómo su vida cambia poco a poco debido al turismo y la llegada de inmigrantes. Este drama cuenta con, entre otros, Filippo Pucillo (Piede di dio), Donatella Finocchiaro (Manuale d’amore 3.Las edades del amor), Giuseppe Fiorello (El talento de Mr. Ripley) y Mimmo Cuticchio (Prove per una tragedia siciliana).

Por otro lado, y producida por Croacia, Serbia y Eslovenia, llega a las pantallas de España Sólo entre nosotros, título del 2010 dirigido por Rajko Grlic (Karaula) que gira en torno a las difíciles relaciones de dos hermanos con sus mujeres, sus amantes y las confusiones que se generan debido a los secretos que todos los miembros de la familia mantienen. A pesar de que pueda parecer un drama, el director, también coautor del guión junto a Ante Tomic (Posljednja volja), introduce la ironía para narrarlo de forma cómica. Miki Manojlovic (Largo Winch), Bojan Navojec (Sve dzaba) y Ksenija Marinkovic (Metastaze) son los principales protagonistas.

Los estrenos del fin de semana concluyen con una película alemana del 2009, 12 pasos sin cabeza: La leyenda de un pirata, que como su propio título indica gira en torno a la vida de un pirata, su tripulación y las reflexiones que éste hace sobre el futuro de ese tipo de vida. Aventuras, comedia y acción en esta cinta dirigida por Sven Taddicken (La suerte de Emma) y protagonizada por Ronald Zehrfeld (Der rote Kakadu), Matthias Schweighöfer (Valkiria) y Jana Pallaske (Malditos bastardos).

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