‘Liga de la Justicia’: en busca de la unidad


Puede que la estrategia de Warner Bros.DC Cómics con las adaptaciones de los superhéroes a la gran pantalla no sea clara, pero si algo puede asegurarse casi con rotundidad es que Zack Snyder (Watchmen) ha conseguido unirlos a los principales personajes en una obra fresca, entretenida, dinámica y narrativamente sólida, al menos lo suficiente como para no derivar en un producto extenso y carente de ritmo.

Y el reto no era precisamente sencillo, teniendo en cuenta que a diferencia de Marvel, tan solo tienen película propia algunos de los protagonistas. Sin embargo, el desarrollo dramático de Liga de la Justicia, lejos de apostar por una consecución de diálogos innecesarios o secuencias de acción apabullantes sin demasiada narrativa, opta por presentar a los protagonistas en su ambiente, con una sencilla acción o algún diálogo enfocado a desarrollar la trama. A esto se suma la presentación del conflicto, con un villano al que son incapaces de derrotar de forma individual, sentando a su vez las bases de todo el desarrollo posterior y de las decisiones tomadas que se convierten, por extensión, en interesantes puntos de giro. Por supuesto, esto no quiere decir que estemos hablando de una película que pueda ser considerada sobresaliente. Existen varios puntos débiles en su guión, entre ellos las motivaciones de algunos personajes, que quedan definidas de forma algo esquemática, o la falta de profundidad en las relaciones entre los personajes, que debilitan a su vez algunas partes del desarrollo.

Con todo, esto puede que no debiera ser considerado como una debilidad. Porque la realidad es que esta cinta no pretende erigirse como un referente. Al contrario, parece planteada como un entretenimiento. Muy bueno, pero entretenimiento al fin y al cabo. Y en esto Snyder es un maestro. Alejado del abuso que ha hecho en los últimos films de sus más característicos recursos (cambios de ritmo, cámaras lentas, etc.), el director apuesta por un aspecto formal más sobrio, en el que deja su personal huella pero que permite respirar al espectador. A pesar de las carencias del apartado de efectos digitales, lo cierto es que la labor tras las cámaras ofrece, por ejemplo, un final digno de un film de estas características, amén de varios momentos dramáticos brillantes en los que se aprovechan todos los elementos, desde los efectos hasta la fotografía o el sonido.

Desde luego, Liga de la Justicia no es una obra cúlmen del género superheróico, pero cumple su objetivo. Es más, lo hace brillantemente. Snyder logra quitarse ciertas obsesiones para narrar una historia sólida, fresca y dinámica en la que el humor hace de puente entre la acción y el drama. Su reparto, aunque irregular en sus interpretaciones (Gal Gadot vuelve a ser la mejor con mucha diferencia), desprende una comodidad pocas veces vista, lo que ayuda a que la historia adquiera un ritmo propio en las diferentes historias secundarias que se dan cita en esta aventura. No es perfecta, pero sí sienta las bases, en la línea que ya lo hizo Wonder Woman, para el futuro de las adaptaciones de esta casa.

Nota: 7/10

Los conflictos raciales de ‘Detroit’ se trasladan a la cartelera


Poco a poco empiezan a asomar en la cartelera española títulos que podrían competir en las principales categorías de los premios que se entregarán a principios de 2018. Este viernes, 15 de septiembre, llega una de esas películas que parecen llamadas a acaparar, al menos, buena parte de las nominaciones, fundamentalmente por la temática que aborda y los nombres que apoyan el proyecto. Pero este fin de semana hay más, mucho más.

Sin duda el estreno más importante es Detroit, drama histórico con dosis de thriller que supone el regreso a la gran pantalla de la directora Kathryn Bigelow (La noche más oscura). Y lo hace con una historia que narra los disturbios raciales que tuvieron lugar en Detroit en julio de 1967. Los altercados comenzaron con una redada en un bar donde se estaba celebrando una fiesta, y terminaron con 43 muertos y más de 2.000 heridos. En el extenso reparto encontramos a John Boyega (Star Wars. Episodio VII: El despertar de la fuerza), Jack Reynor (Macbeth), Hannah Murray (serie Juego de tronos), Anthony Mackie (Capitán América: Civil War), Will Poulter (El renacido), Jacob Latimore (Belleza oculta), Jason Mitchell (Kong: La isla calavera) y John Krasinski (Los Hollar).

El otro estreno estadounidense es la comedia Juerga de mamis, cinta que sigue las aventuras de cuatro madres que lo único que tienen en común es que sus hijos van a la misma clase. Un día deciden salir y emborracharse, lo que dará lugar a una serie de situaciones a cada cual más surrealista que les demostrarán que se parecen más de lo que creen. Alethea Jones debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Toni Collette (Imperium), Rob Huebel (serie Transparent), Caleb y Matthew Paddock (Adultos a la fuerza), Cooper J. Friedman (The Thinning) y Owen Vaccaro (Feliz Día de la Madre).

Entre los estrenos europeos destaca Jacques, cinta francesa de 2016 que aborda la vida de Jacques Cousteau, en concreto cuando en 1948 se embarcó junto a su mujer y sus hijos en una odisea por la ciencia, la fama y la televisión. La decisión llevó a que la relación con su familia se torciera y a tener apuros económicos. Con los libros de Jean-Michel Cousteau y Albert Falco como base, la cinta está dirigida por Jérôme Salle (Zulu) y protagonizada por Lambert Wilson (Las confesiones), Pierre Niney (Como hermanos), Audrey Tautou (La espuma de los días) y Chloe Hirschman.

De 2016 también es Ali y Nino, drama romántico con capital procedente de Reino Unido y Azerbaiyán que adapta el libro de Kurban Said cuya historia, ambientada a comienzos de siglo XX, gira en torno al amor que surge entre un aristócrata musulmán y una princesa cristiana, y que deberá enfrentarse a tradiciones milenarias y prejuicios y enemistades ancestrales. El inicio de la guerra pondrá a prueba no solo su relación, sino a toda la sociedad. La cinta está dirigida por Asif Kapadia (El regreso), mientras que María Valverde (Ahora o nunca), Adam Bakri (Omar), Mandy Patinkin (serie Homeland) y Connie Nielsen (3 días para matar) encabezan el reparto.

La comedia francesa tiene a su principal representante en Alibi.com, agencia de engaños, film dirigido, protagonizado y parcialmente escrito por Philippe Lacheau (Se nos fue de las manos) que arranca cuando un hombre que se dedica a crear coartadas y cualquier tipo de estratagema para cubrir el rastro de sus clientes conoce a una joven que odia a los hombres que mienten. Comienza así una cadena de acontecimientos cuya primera piedra es, precisamente, ocultar a la chica a qué se dedica realmente. La situación se complica cuando conoce al padre de ella, que al mismo tiempo es uno de sus clientes. El reparto se completa con Élodie Fontan (Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?), Julien Arruti (París a toda costa), Tarek Boudali (Quiero ser italiano), Didier Bourdon (Tres hermanos y una herencia) y Nathalie Baye (Solo el fin del mundo).

Sin duda la cinta más internacional es La región salvaje, cinta que combina drama, ciencia ficción y terror para narrar cómo una joven madre y su hermano ven alteradas sus vidas en un pequeño y tranquilo pueblo de México con la llegada de una joven que les asegura que en una cabaña de un bosque cercano habita algo que no es de este mundo capaz de terminar con todos sus problemas. Un ente a cuya fuerza no pueden resistirse y al que deberán rendirse si no quieren sufrir su ira. Con capital mexicano, danés, francés, alemán, noruego y suizo, este film de 2016 está dirigido por Amat Escalante (Heli) y protagonizado por un reparto casi anónimo encabezado por Ruth Ramos, Simone Bucio, Jesús Meza, Edén Villavicencio (Pares y nones) y Andrea Peláez.

Con algo más de retraso llega la danesa Iqbal y la fórmula secreta, adaptación de la novela de Manu Sareen producida en 2015 que, en clave de comedia familiar, arranca cuando tres chicos hacen explotar accidentalmente el colegio en el que estudian. Lo ocurrido llega a oídos de un par de delincuentes, que quieren al fórmula que utilizaron. Al negarse, intentarán secuestrar al miembro más pequeño de la familia, por lo que la pandilla de amigos deberá ingeniárselas para protegerle y evitar que los adultos se enteren de lo ocurrido. Tilde Harkamp debuta en la dirección de largometrajes con esta aventura en cuyo reparto encontramos a Hircano Soares, Arien Takiar, Liv Leman Brandorf (Familien Jul), Runi Lewerissa (Den blå munk), Sara Masoudi y Moowgliie Duissara.

Brasil, Francia y España colaboran en Hotel Cambridge, drama dirigido por Eliane Caffé (Narradores de Javé) que, a medio camino del documental, aborda el movimiento de los sin techo a través de un grupo de ocupas en un edificio de Brasil, explorando las tristes historias y los puntos de vista de los implicados. La cinta está protagonizada por José Dumont (Trash: ladrones de esperanza), Carmen Silva, Suely Franco (Cristina quer casar) y Juliane Arguello.

La propuesta de animación es Spark, una aventura espacial, producción con capital canadiense y surcoreano que dirige Aaron Woodley (El rescate) y cuya trama gira en torno a un grupo de amigos que deberán detener a un malvado general que hace tiempo se apoderó de un planeta y lo rompió en pedazos, y que ahora pretende conquistar el universo. Entre las voces en su versión original encontramos las de Jace Norman (serie Henry Danger motion comic), Jessica Biel (Unidas por sangre), Hilary Swank (Deuda de honor), Susan Sarandon (Una madre imperfecta) y Patrick Stewart (Green room).

Terminamos el repaso de esta semana con el documental Camina conmigo, cinta escrita y dirigida a cuatro manos por Marc J. Francis (When China Met Africa) y Max Pugh (The road to freedom peak) que muestra la vida de una comunidad de monjes y monjas Zen Budistas, así como a su maestro Thich Nhat Hanh.

‘Wonder Woman’: La mujer maravilla


Feminismos aparte, la adaptación a la gran pantalla de la superheroína de DC Cómics se ha convertido en todo un fenómeno por algo tan sencillo y a la vez tan difícil como ofrecer un entretenimiento puro y duro sin caer en el infantilismo ni en el absurdo del espectáculo. Es evidente que la fortaleza del personaje principal marca una diferencia fundamental, pero lo realmente relevante de la nueva película de Patty Jenkins (Monster) es su capacidad para construir un relato redondo, con un equilibrio perfecto entre humor, aventura y acción, y con un desarrollo de personajes, al menos de los principales, lo suficientemente profundo como para que resulten sólidos o, al menos, entrañables.

Y esto convierte a Wonder Woman en una de las mejores películas de este nuevo universo cinematográfico que está empezando a nacer. La cinta ofrece un relato sustentado en un personaje único, una mujer en un mundo de hombres capaz no solo de demostrar que no es la chica que tiene que ser salvada, sino que es capaz de superarles en todo. Y a pesar de los consabidos superpoderes, estos quedan relegados a un segundo plano (al menos hasta la parte final del film) en favor del tratamiento de los personajes, de sus relaciones y de la sociedad en la que se desarrolla la acción. Esto permite jugar en todo momento con el humor y la ironía que generan la inocencia inicial de la protagonista en un mundo recién descubierto. Por supuesto, a todo esto se suman unas secuencias de acción tan espectaculares como cabría esperar, que beben casi en su mayoría (y tal vez demasiado) del gusto de Zack Snyder, cerebro de este universo superheróico (no en vano, es autor de esta historia), por la cámara lenta.

El mayor problema de la cinta es, sin duda, sus necesarias concesiones dramáticas, que rompen un desarrollo bien construido y que provocan algunas secuencias cuanto menos forzadas para poder hacer avanzar la acción en el sentido deseado. Ya sea la relación romántica entre los protagonistas, el poco tratamiento de los villanos o el modo en que el personaje de Gal Gadot (Las apariencias engañan) se enfrenta a algunas situaciones, lo cierto es que estas debilidades narrativas no llegan nunca a eclipsar el espléndido resultado final, y aunque pueden generar cierta desconexión en la historia, en ningún caso afectan tanto como para ser lo más recordado de esta aventura que, esperemos, siente las bases de un futuro esperanzador.

En definitiva, Wonder Woman no deja de ser una espectacular cinta de aventura y acción, con sus dosis de humor y sus momentos dramáticos. Dicho de otro modo, una peli de superhéroes. Pero en esa categoría, y después de tantos años, se puede distinguir entre las mediocres y las producciones más completas, y la cinta de Jenkins pertenece a esta segunda categoría. Y como suele ser habitual, esto es así porque huye de forma casi sistemática de los efectos especiales sin sentido para centrarse en los personajes, en construir una historia con un trasfondo moral en el que los protagonistas afronten retos personales con forma de enemigo externo. El hecho de conocer poco a poco el origen de la protagonista aporta un plus de dramatismo que, aunque pueda intuirse, se mantiene de forma más o menos secreta durante casi todo el metraje. Lograr eso en una película de estas características ya es todo un reto. Y sí, que se convierta en un modelo a seguir por las niñas, con los defectos que se le pueden encontrar, debería ser suficiente para alabar esta cinta.

Nota: 8/10

‘Wonder Woman’ salva el mundo y ‘La casa de la esperanza’


Todavía queda un último viernes de junio, pero en cierto modo este fin de semana marca el final de un mes marcado por los blockbusters (o intentos de ello) que habitualmente copan las salas en esta época del año. Y lo hace porque llega a España el que posiblemente sea el estreno más esperado de los últimos meses, no solo por la historia sino por las críticas y comentarios recibidos. Prueba de su relevancia es que, aunque llegan otras novedades, este viernes día 23 no contempla títulos que puedan competir en atractivo para un público mayoritario.

Hablamos, cómo no, de Wonder Woman, aventura en solitario de la superheroína de DC Cómics que ya tuvo presencia en Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia. La historia aborda los orígenes del personaje, cuando la princesa de las Amazonas se entrena para convertirse en una guerrera invencible. Todo cambia al encontrar a un piloto norteamericano que se ha estrellado en la costa de su isla, y quien pide ayuda para luchar en una guerra que afecta a todo el planeta: la I Guerra Mundial. Será entonces cuando la princesa opte por salir al mundo, descubrir sus poderes y evitar que el mal se extienda. Patty Jenkins (Monster) es la encargada de poner en imágenes esta cinta de fantasía, aventuras y acción en la que Gal Gadot (Triple 9) vuelve a encarnar al personaje. El reparto se completa con Chris Pine (Comanchería), Robin Wright (serie House of cards), Connie Nielsen (Las confesiones), David Thewlis (Regresión), Elena Anaya (Infiltrado), Lucy Davis (Bob Funk) y Danny Huston (Big Eyes), entre otros.

Estados Unidos, junto a Reino Unido y la República Checa, también produce La casa de la esperanza, drama biográfico basado en la novela de Diane Ackerman y cuya acción transcurre en Polonia en 1939. La trama se centra en una pareja que, durante la II Guerra Mundial, lucha por salvar a los animales del Zoo de Varsovia tras la invasión alemana. Dirigida por Niki Caro (En tierra de hombres), la cinta está protagonizada por Jessica Chastain (El caso Sloane), Daniel Brühl (Capitán América: Civil War), Johan Heldenbergh (Alabama Monroe), Michael McElhatton (serie Juego de tronos) e Ido Goldberg (serie Mob city).

El drama biográfico tiene otro representante en Maudie: El color de la vida, film dirigido por Aisling Walsh (Los niños de San Judas) sobre una mujer con artritis reumatoide desde su infancia que anhela, más que nada, abandonar la protección de su familia y convertirse en artista. Y el primer paso para lograrlo lo da cuando encuentra un trabajo como empleada del hogar en casa de un huraño pescador. Sally Hawkins (Blue Jasmine), Ethan Hawke (El valle de la venganza), Kari Matchett (The riverbank), Gabrielle Rose (The devout), Zachary Bennett (Quédate conmigo) y Billy MacLellan (serie Defiance) encabezan el reparto de esta producción irlandesa y canadiense.

Entrando de lleno en las novedades europeas, destaca Hermanos del viento, aventura familiar con dosis de drama con capital austríaco y en la que colabora España. Dirigida a cuatro manos por Gerardo Olivares (La gran final) y Otmar Penker, quien de este modo debuta en esta función. La historia se centra en la relación entre un niño y una cría de águila. El primero carga con el peso de la muerte de su madre, que murió asesinada cuando trataba de rescatar al joven recién nacido, por lo que sufre a manos de su padre; el animal fue arrojado del nido por otro polluelo, siendo salvado por el joven. Juntos crecen, pero cuando llega el momento de soltar al pájaro, el muchacho debe afrontar la posibilidad de liberarse de una carga que no es la suya. Entre los actores destacan Jean Reno (En la mente del asesino), Manuel Camacho (Entrelobos), Tobias Moretti (El valle oscuro) y Eva Kuen (Bergblut).

La producción nacional cuenta con dos representantes. Por un lado, La película de nuestra vida, ópera prima de Enrique Baró, quien escribe y dirige esta comedia centrada en varias vidas que narran las vivencias del propio director a través de películas, canciones y emoción. El limitado reparto está integrado por Teodoro Baró, Francesc Garrido (La ignorancia de la sangre) y Nao Albet (Incidencias).

Por otro, la comedia Selfie, comedia que narra las andanzas de un joven desde que deja su lujosa vida hasta que la realidad le golpea duramente. Todo porque su padre, ministro del gobierno, ha sido detenido por la policía acusado de 18 delitos económicos. A partir de este punto, el mundo que el joven conocía se derrumba, y pasará de sus lujos y su mundo perfecto a acudir a Podemos, acudir en busca de ayuda a trabajadores sociales o vivir en barrios sin lujos. Lo que no parece que vaya a ocurrir es que aprenda de esta experiencia. Escrita y dirigida por Víctor García León (Más pena que Gloria), la película cuenta entre sus actores con Javier Caramiñana, Macarena Sanz (Las furias), Santiago Alverú, Alicia Rubio (Tarde para la ira) y Pepe Ocio (El regreso de Elías Urquijo).

Alemania y Bélgica producen Robbi y Tobbi y el viaje fantástico, aventura familiar con toques de comedia que adapta el libro de Boy Lornsen centrado en la amistad poco usual entre un niño y un robot. Ambos construirán, para una de sus aventuras, el vehículo perfecto, capaz de viajar por tierra, mar y aire. Wolfgang Groos (Las hermanas vampiras) dirige esta propuesta protagonizada por Arsseni Bultmann (Der Nanny), Ralph Caspers (Erik of het klein insectenboek), Melina Mardini, Alexandra Maria Lara (Suite francesa) y Jonah Rausch (serie Weinberg).

Terminamos el repaso con la aventura bélica Tubelight, cinta india dirigida por Kabir Khan (Phantom) y ambientada en 1962. La trama se centra en un joven que vive una tranquila vida ajeno a los males del mundo gracias a un hermano mayor que le protege, pero que también le hace tener una visión ingenua del mundo. Su vida se desmorona cuando su protector hermano es llamado a filas para luchar en la frontera indo-china, dejándole solo. A medida que el conflicto se recrudece, el miedo por su seguridad en pleno conflicto aumenta, por lo que decide salir de su seguro entorno y detener el conflicto para poder traer de vuelta a su hermano. El reparto está encabezado por Salman Khan (Sultan), Shah Rukh Khan (Dilwale), Sohail Khan (Kisaan) y Zhu Zhu (El hombre de los puños de hierro).

‘Las confesiones’: la reflexión del silencio


La nueva película de Roberto Andò (Viva la libertad) es engañosa… casi tanto como los dirigentes políticos a los que se critica con sutil dureza a lo largo del metraje. Es engañosa, en efecto, pero eso no es, en este caso, algo negativo, más bien al contrario. Gracias a ese engaño, a ese juego de magia en el que el director dirige la mirada hacia la mano equivocada, el espectador se encuentra ante un relato tan sobrio como intrigante.

Gracias al punto de giro final, la cinta adquiere un significado completamente diferente al sentido en el que se desarrolla la trama. Y lo más importante, ofrece una interpretación fresca y nueva de lo visto a lo largo de su hora y casi cincuenta minutos. Mientras que el relato se construye sobre un secreto que puede cambiar el rumbo del mundo tal y como lo conocemos, su clímax, además de cambiar dicha idea, da buena cuenta de la importancia del silencio en un hombre (perfecto Toni Servillo –Gomorra-, como por otro lado suele ser habitual) que, más que guardar un secreto de confesión, lo que hace es reflexionar con inteligencia sobre las posibilidades que tiene de marcar las diferencias.

La conclusión es, posiblemente, lo más loable de esta historia, más allá del espléndido reparto y de un lenguaje narrativo serio y académico. Y posiblemente lo más criticable sea el propio desarrollo, con algunos personajes poco definidos cuyo papel, sin embargo, se antoja importante. Eso y el ritmo imprimido por los silencios del protagonista, que se trasladan a una cadencia visual preciosista pero cuyo ritmo es irregular. A pesar de ello, el film deja momentos para el recuerdo, desde el deprimente mundo de opulencia en el que viven los dirigentes hasta ese final con los políticos aterrados por el perro de uno de ellos, que parece rebelarse ante lo que está a punto de hacer su amo.

Desde luego, Las confesiones invita a la reflexión, no solo sobre la sociedad actual y lo que nuestros dirigentes políticos hacen con nuestro futuro o el modo en que entienden la economía, sino también sobre la relevancia que adquiere la reflexión en un mundo en el que prima la inmediatez. El silencio permite, en este caso, apreciar todo el ruido a nuestro alrededor, todas las presiones y pasiones que tratan de inclinar la balanza hacia sus propios intereses. La debilidad que presenta en su desarrollo impide que estemos ante una gran obra, pero no que sea recomendable.

Nota: 6,5/10

La nueva entrega de ‘Piratas del Caribe’ busca venganza


El mes de mayo termina por todo lo alto, al menos en lo que a estrenos blockbuster se refiere. Prueba de ello es que el regreso de una de las sagas cinematográficas más famosas y rentables de los últimos años se produce casi en solitario, pues aunque este viernes, 26 de mayo, son varios los estrenos que aterrizan en la cartelera española, todos ellos huyen de lo que representa la principal novedad de la semana, ofreciendo a los espectadores una variedad que, en cualquier caso, no parece que pueda hacer frente al vendaval de aventuras piratas que llega.

Porque, en efecto, este fin de semana se estrena Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, quinta entrega de la famosa saga iniciada allá por 2003 que narra una nueva aventura del capitán Jack Sparrow y que acoge el regreso de grandes e imprescindibles personajes de estas películas. Su trama vuelve a enfrentar a Sparrow ante un letal enemigo, en esta ocasión un viejo enemigo que lidera una tripulación de piratas fantasmas y cuyo único objetivo, después de escapar del Triángulo del Diablo, es acabar con la vida de todos los piratas. Para poder salvar su vida deberá recurrir a viejos amigos y hacerse con el mítico Tridente de Poseidón, que le daría control sobre los mares. Acción, aventura y humor vuelven a ser las claves de este film dirigido a cuatro manos por Joachim Rønning y Espen Sandberg (Kon-Tiki) en cuyo reparto encontramos a Johnny Depp (Mortdecai), Kaya Scodelario (El corredor del laberinto), Orlando Bloom (El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos), Golshifteh Farahani (Altamira), Javier Bardem (Caza al asesino), Geoffrey Rush (Dioses de Egipto), Brenton Thwaites (Maléfica), Kevin McNally (Legend), David Wenham (Lion), Stephen Graham (serie Boardwalk Empire), Keira Knightley (Everest) y Paul McCartney.

Otro estreno estadounidense es Wilson, adaptación a la pantalla grande de la novela gráfica de Daniel Clowes, autor a su vez del guión de este film que gira en torno a un solitario, neurótico, divertido y honesto misántropo de mediana edad que, tras muchos años, se reconcilia con la que fuera su esposa y recibe la noticia de que tiene una hija adolescente, con la que intentará conectar después de tantos años. Claro está, a su modo. Craig Johnson (The skeleton twins) dirige esta comedia que tiene como protagonista a Woody Harrelson (Ahora me ves 2) y en cuyo reparto encontramos también a Sandy Oian-Thomas, Shaun Brown (Welcome to Harlem), James Robert Miller, Brett Gelman (Joshy), Mary Lynn Rajskub (All stars) y Judy Greer (Ant-Man).

Antes de abandonar Estados Unidos, una novedad que solo llega a la plataforma Netflix. Se trata de Máquina de guerra, comedia dramática ambientada en Afganistán tras los atentados del 11-S. Adaptación del libro escrito por Michael Hastings, la trama se centra en el caso real de un exitoso general que recibe la orden de mandar a sus tropas a Oriente Medio, lo que pondrá en juego su reputación. Dirigida por David Michôd (Animal Kingdom), entre sus actores encontramos a Brad Pitt (Aliados), Tilda Swinton (Doctor Strange), Topher Grace (La verdad), Will Poulter (El renacido), Anthony Michael Hall (Vivir de noche) y Ben Kingsley (El desafío).

En lo que a cine europeo se refiere destaca la irlandesa Entre los dos, comedia dramática de 2015 escrita y dirigida por Mark Noonan, quien debuta de este modo en el largometraje. El argumento arranca cuando un hombre sale de la cárcel en libertad provisional para poder hacerse cargo de su sobrina, cuya madre ha fallecido y podría terminar en una casa de acogida. Dispuesto a convertirse en figura paterna, los intentos del hombre por ser un modelo a seguir le llevarán a incumplir varias normas de la libertad, lo que puede terminar por destruir las vidas de ambos. Aidan Gillen (serie Juego de tronos), Lauren Kinsella (Albert Nobbs), George Pistereanu (Loverboy) y Erika Sainte (Conexión Marsella) son los principales actores.

Italia y Francia producen Las confesiones, thriller dramático que arranca cuando los economistas más importantes del mundo se reúnen en un hotel de lujo de la costa alemana con motivo del G8. En este contexto, el director del FMI invita a un monje italiano con el que pretende confesarse. A la mañana siguiente aparece muerto, por lo que las sospechas recaen sobre el religioso, quien se niega a romper el secreto de confesión. Dirigida por Roberto Andò (Viva la libertad), la película está protagonizada por Toni Servillo (La gran belleza), Connie Nielsen (serie The following), Pierfrancesco Favino (Rush), Marie-Josée Croze (Todo saldrá bien), Moritz Bleibtreu (La dama de oro), Daniel Auteuil (Fanny) y Lambert Wilson (Barbacoa de amigos).

Puramente dramática es la alemana Paula, biopic de la artista Paula Becker que a principios del siglo XX desafió todas las convenciones establecidas para explorar su propio estilo. Su matrimonio con el también pintor Otto Modersohn la llevó a dedicar varios años a la vida doméstica, apartándose del arte y su profesión, hasta que decidió iniciar una nueva aventura en París donde desarrolló todo su arte. Christian Schwochow (Al otro lado del muro) pone en imágenes esta historia que cuenta con un reparto encabezado por Carla Juri (Jump), Joel Basman (Amnesia), Albrecht Schuch (Westwind), Roxane Duran (Respire) y Stanley Weber (La espada de la venganza).

Entre el resto de estrenos encontramos la argentina Me casé con un boludo, cinta dirigida por Juan Taratuto (Papeles en el viento) que, en clave de comedia romántica, gira en torno a un famoso actor y a una actriz secundaria que se conocen durante el rodaje de una película, se enamoran y se casan. Sin embargo, al volver de la luna de miel ella se da cuenta de que se había enamorado del personaje, no del hombre. Decidido a reconquistarla, el actor pedirá ayuda al guionista para seguir manteniendo lo que le había enamorado de él. Entre los actores destacan Adrián Suar (Dos más dos), Valeria Bertuccelli (Vino para robar), Gerardo Romano (Betibú), Analía Couceyro (La mala verdad) y María Alche (Mi primera boda).

Desde Japón, y con algo de retraso, llega Nagasaki: Recuerdos de mi hijo, drama de 2015 dirigido por Yôji Yamada (La casa del tejado rojo), quien también colabora en el guión. El argumento se centra en una mujer que trabaja como partera y que se ha hecho fuerte tras la muerte de su hijo durante el ataque con la bomba atómica. En el aniversario de su muerte el joven se le aparece, lo que le hará recordar el pasado, la importancia de la familia y lo que la guerra le quitó. Sayuri Yoshinaga (Yume no onna), Kazunari Ninomiya (Cartas desde Iwo Jima), Haru Kuroki (Gin no saji) y Tadanobu Asano (Lupin y el corazón púrpura de Cleopatra) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso con dos documentales. Por un lado, la francesa Las películas de mi vida, por Bertrand Tavernier, dirigida por el propio director galo autor de films como Hoy empieza todo (1999) o Alrededor de la medianoche (1986). El film es un repaso a la historia del cine del país europeo a través del análisis de los principales films desde la década de los 30 hasta los años 70.

Por otro, Pizarro aborda una figura icónica en Colombia a través de la búsqueda que hace su hija, exiliada en Barcelona, entre las preguntas sin respuesta y los secretos de la muerte de Carlos Pizarro. El film, con capital colombiano, es la ópera prima de Simón Hernandez.

‘The Following’ cambia a Poe por la religión en su 2ª temporada


Los personajes de James Purefoy y Kevin Williamson evolucionan notablemente en la segunda temporada de 'The Following'.He de confesar que cuando comenzó la segunda temporada de The following no tenía muchas esperanzas puestas en la serie creada por Kevin Williamson (Dawson crece). Cuando en este mismo espacio analizaba lo que dio de sí la primera temporada destacaba la facilidad del guionista para crear historias con impactantes premisas iniciales que, por desgracia, luego se desinflaban ostensiblemente. Con estos antecedentes la nueva entrega de 15 capítulos se antojaba cuanto menos previsible. Pero en uno de esos giros argumentales a los que nos tiene tan acostumbrados Williamson ha planteado una continuación arriesgada, valiente y compleja que presenta un desarrollo algo más coherente para esta historia sobre un asesino en serie, su secta de seguidores y el hombre que le persigue, si bien es cierto que sigue cayendo en algunos de los vicios de su predecesora.

Lo cierto es que el último episodio de la anterior temporada dejaba el terreno abonado para una reinterpretación completa de la trama. Y así ha sido. Estos nuevos episodios ahondan en fenómenos como la admiración que despierta el asesino en serie al que da vida James Purefoy (serie Roma) o la obsesión del rol de Kevin Bacon (X-Men. Primera generación), dos de los pilares fundamentales de esta ficción. Un proceso que indudablemente pasa por una mayor complejidad moral de sus protagonistas, quienes no solo maduran respecto a la primera parte, sino que se vuelven más oscuros, menos previsibles, desdibujando la línea que separa el bien del mal de forma notable. De este modo, las motivaciones del asesino superan la idea inicial de la literatura para sumergirse en la religión, y todo ello a su vez para demostrar que el egocentrismo del personaje de Purefoy lo único que hace es aprovechar las debilidades de aquellos que le rodean para nutrirse. Es decir, que tanto Edgar Allan Poe como la Biblia no son más que meras excusas para dar rienda suelta a su necesidad de matar.

Es este un aspecto que puede pasar desapercibido o interpretarse en sentido contrario. Sea como fuere, la ausencia de Poe (al que, por cierto, se hace referencia en algún momento) queda justificada en esta evolución del personaje, quien a pesar de rodearse de unos fanáticos religiosos nunca llega a absorber dicha doctrina, siendo simplemente un medio para lograr un fin (en este caso, la inmortalidad). Y aunque este elemento es interesante, el verdadero corazón de esta segunda temporada es el cambio que sufren tanto el personaje de Bacon como el de Shawn Ashmore (X-Men 2), quienes presentan unas heridas emocionales y psicológicas mucho más profundas de lo que en un principio podría parecer. Traumatizados por lo vivido en la primera temporada, ambos defensores de la ley realizan en esta entrega de The Following un peligroso camino que les lleva a tomarse la justicia por su mano sin miramientos ni remordimientos. La facilidad con la que matan, así como las elecciones que hacen, les llevan a rebasar esa delgada línea que, en la teoría narrativa, separa a los buenos de los malos.

Y hay que decir que funciona. Gracias a ello el desarrollo dramático se convierte en una espiral de violencia y venganza personal que, curiosamente, cambia de protagonistas. Si en la primera temporada la venganza era del villano, ahora es de los héroes. Y mientras que en los primeros episodios las muertes se registraban sobre todo a manos de Purefoy y sus seguidores, ahora los que más se manchan las manos son los dos ex agentes del FBI. Williamson logra que dicha espiral no se le escape de las manos, es cierto, pero en todo momento planea la posibilidad de que los personajes superen el límite que les convierta en villanos. Incluso los riesgos de esta apuesta se resuelven de forma más o menos lógica, pues la solitaria persecución que inician los dos protagonistas queda justificada con las filtraciones dentro del FBI.

Una nueva familia

Ello no impide, sin embargo, que The Following no caiga de nuevo en algunos de los errores, o mejor dicho concesiones, que ya afearon la primera temporada. Me refiero a la necesidad de Williamson de presentar a sus héroes como… bueno, como héroes. Las venganzas de los personajes de Bacon y Ashmore, diferentes pero al mismo tiempo relacionadas, dibujan un interesante perfil psicológico, pero al mismo tiempo fuerzan la trama a situaciones un tanto incoherentes con el resto del desarrollo. La necesidad de los protagonistas de enfrentarse solos a sus demonios, incluso aunque tengan la bendición de todo el background dramático, no deja de ser un poco increíble, sobre todo si tenemos en cuenta que la forma de resolver las situaciones creadas es normalmente la misma.

Concesiones aparte, esta segunda temporada destaca también por la presencia de una nueva familia, y nunca mejor dicho. Su presencia en el primer episodio ya deja patente que no estamos ante una continuación al uso de la serie, sino ante una evolución notable. Solo hace falta ver que las máscaras utilizadas no son de Poe, sino de Joe Carroll, el personaje de Purefoy. Este detalle tan simple como eficaz define estos episodios como un estudio sobre la psicopatía del villano y su influencia en el resto de mentes que le siguen con una adoración inusitada. Precisamente en este aspecto es donde tiene más presencia este nuevo grupo, cuyos máximos representantes son los personajes de Connie Nielsen (Tres días para matar) y Sam Underwood (serie Dexter). Nacidos como unos seguidores de Carroll, su naturaleza va mucho más allá, convirtiéndoles en una especie de espacio de apoyo a psicópatas para que estos desarrollen sus fantasías y traumas.

Su labor dramática, por tanto, va mucho más allá de la mera comparsa. Gracias principalmente al doble trabajo de Underwood, que interpreta a gemelos, estos nuevos personajes adquieren entidad propia, primero dependiente del conflicto que centraba la primera temporada, luego como agentes independientes y objetivo de la venganza del personaje de Ashmore. La complejidad de sus decisiones y de sus traumas aporta a la trama un punto de vista distinto, creando un segundo arco argumental que nutre al principal y, al mismo tiempo, ofrece nuevas y autónomas posibilidades narrativas. El hecho de que vayan a tener presencia en la próxima temporada no hace sino reforzar la idea de que la serie ha evolucionado hacia algo más grande que mira hacia adelante en lugar de intentar recuperar el pasado.

En pocas palabras, The Following ha sabido reinventarse. Es cierto que sigue pecando de algunos excesos y de concesiones al dramatismo que pueden resultar innecesarios y hasta contraproducentes, pero en líneas generales esta segunda temporada ha sido un lavado de cara de la producción. Los héroes han madurado hacia un estado mucho más sombrío y radical, mientras que los villanos han dado rienda suelta a su violencia y radicalismo. Esta evolución de personajes, unido a una concepción algo más amplia de la trama original y a la incorporación de unos nuevos e interesantes personajes, lleva a la serie a un estado inesperado que deja atrás muchas de las premisas iniciales para proponer una alternativa fresca y más dinámica que, eso sí, sigue manteniendo los puntos de giro sorprendentes.

‘3 días para matar’: I don’t care, I love it


Kevin Costner protagoniza '3 días para matar', de McG.De la unión entre Luc Besson (Juana de Arco) y McG (Los Ángeles de Charlie) puede surgir algo tan bueno como deprimente. O mejor dicho, tan atractivo como desagradable. El primero se ha convertido con los años en uno de esos creadores capaces de hacer siempre (o casi siempre) lo mismo sin llegar a saturar al espectador. El segundo… bueno, con ver su filmografía sobran las palabras. Por eso las sensaciones que generaba su unión en un proyecto de acción protagonizado por un recuperado Kevin Costner (The company men) eran encontradas. Afortunadamente, el resultado es más de Besson que de McG, lo que implica una historia dinámica y fresca alejada de estridencias visuales o efectos imposibles.

A pesar de sus evidentes limitaciones dramáticas, esta historia a medio camino entre el drama paternofilial y el thriller de espías más tradicional logra entretener al espectador durante la mayor parte de su metraje. Con un desarrollo dramático que nunca abandona las estructuras narrativas habituales, 3 días para morir combina sabia e irónicamente los dos mundos que confluyen en el protagonista. La facilidad con la que realizador y guionista plasman los equilibrios emocionales de un personaje que intenta poner en orden su vida personal al mismo tiempo que lleva a cabo su trabajo (ambos incompatibles, como es evidente) resulta fascinante, sobre todo en algunos momentos realmente logrados, como la relación que se establece con uno de los secundarios al que interroga o la secuencia con un personaje italiano, interrumpida por un tono de llamada al que hace referencia el título de esta crítica. Un recurso muy utilizado a lo largo de sus casi dos horas de metraje que no llega a resultar tedioso, como sí ocurre con otros temas recurrentes.

Y es que ese es el principal problema de la cinta, y por extensión del cine de Besson. Las secuencias de acción están muy logradas. Los personajes, aunque sin demasiadas complicaciones, quedan muy bien definidos, engrandecidos además por un reparto más que correcto (sobre todo Costner y la joven Hailee Steinfeld). La trama evoluciona con naturalidad y coherencia, incluso en algunos momentos en los que necesita hacer concesiones. Pero hacia el final del film la historia se pierde en sus propios planteamientos, obligando al espectador a asistir a una lucha por la vida en medio de un tiroteo y una persecución cuyo único resultado es la muerte. Hasta tres veces el protagonista sufre la misma situación y por los mismos motivos, lo que no hace sino generar cierto absurdo que contrasta bastante con la seriedad del resto del relato. Igualmente, existen diversos momentos en los que el ritmo pierde fuerza, aunque un film en el que todo se sucede con relativa celeridad es normal que deba existir una pausa para contar algo más que lo que se ve en pantalla.

En líneas generales, 3 días para matar es una cinta de acción a la antigua usanza, sin más pretensiones que entretener haciendo reír y generando secuencias de acción potentes. Le pese a quien le pese, Besson es un maestro de este tipo de cine. Tiene sus defectos y sus virtudes, por supuesto, pero su dominio de los tiempos es ejemplar. Una cinta de acción muy recomendable en todos los aspectos que no defraudará a los amantes del género y que hará disfrutar a aquellos que simplemente busquen una distracción. No deberíamos sonrojarnos, por tanto, si a la salida del cine tarareamos aquello de: “I don’t care, I love ii”, o lo que es lo mismo, “me da igual, me encanta”.

Nota: 7/10

Los ‘Malditos vecinos’ tienen ‘3 días para matar’ el aburrimiento


Estrenos 9mayo2014Debido al Día del Trabajo los primeros estrenos del mes de mayo de 2014 se han retrasado hasta hoy, viernes 9. Y si las novedades que llegan se pueden entender como sintomáticas de lo que va a ser el resto del mes, nos esperan semanas de numerosos y muy diversos estrenos. En efecto, muchas son las películas que llegan a la cartelera, y quizá lo mejor es que todas ellas pertenecen a géneros muy dispares, son de nacionalidades y estilos muy distintos, y están respaldadas por nombres propios que van dirigidos a públicos muy concretos. En definitiva, la oferta cinematográfica se renueva ampliamente para tratar de competir en una cartelera ya de por sí muy completa.

Uno de esos estrenos es 3 días para matar, nueva película dirigida por McG (Los ángeles de Charlie) y con Luc Besson (El quinto elemento) como artífice de la historia. Protagonizada por Kevin Costner (Hatfields & McCoys), la historia gira en torno a un agente del servicio secreto que ve cómo su vida está a punto de apagarse a causa de una enfermedad terminal. Motivado por una droga experimental que podría salvarle, acepta realizar una última y peligrosa misión. Cuando las cosas no se desarrollan como cabría esperar, el hombre iniciará una carrera contrarreloj por su vida. Acción, adrenalina y diversión es lo que encontrarán aquellos que decidan verla. Amber Heard (Los diarios del ron), Hailee Steinfeld (Valor de ley), Connie Nielsen (Basic), Eriq Ebouaney (Transporter 3), Richard Sammel (Malditos bastardos) y Tómas Lemarquis (Insensibles) completan el reparto.

Muy distinto es el cariz de Malditos vecinos, comedia gamberra que narra cómo una familia debe luchar por recuperar la vida que tenían antes de que una fraternidad universitaria se mude a la casa de al lado. Las situaciones rocambolescas y las provocaciones no harán más que aumentar hasta que los intereses de los vecinos choquen frontalmente. Dirigida por Nicholas Stoller (Paso de ti), la película cuenta en su reparto con Seth Rogen (Juerga hasta el fin) y Rose Byrne (Los becarios) dando vida la matrimonio, mientras que en la fraternidad encontramos a Zac Efron (El chico del periódico), Dave Franco (Ahora me ves…) y Christopher Mintz-Plasse (Kick-Ass 2. Con un par), siendo Lisa Kudrow (serie Friends) otro de los rostros más conocidos del film.

Una de las propuestas más interesantes es Snowpiercer. Con un equipo artístico y técnico internacional, esta producción coreana en la que participan también Estados Unidos, Francia y la República Checa se ambienta en un futuro apocalíptico en el que los supervivientes de la Humanidad, tras un experimento fallido para terminar con el calentamiento global, viven en un tren alimentado por un motor en constante movimiento. Dando vueltas por un mundo de nieve y hielo, el tren no ha logrado eliminar las diferencias de clases, siendo los primeros vagones para los poderosos y los vagones de cola para la clase explotada. Todo cambiará cuando un joven decida liderar una revuelta para hacerse con el control de la máquina. Bong Joon-ho (The host) es el encargado de poner en imágenes un guión en el que él mismo participa y que interpretan Chris Evans (Capitán América: El soldado de invierno), Jamie Bell (Al borde del abismo), Tilda Swinton (El gran hotel Budapest), Alison Pill (serie The Newsroom), John Hurt (Melancolía), Ed Harris (Dolor y dinero), Octavia Spencer (Criadas y señoras) y Luke Pasqualino (The Apparition).

En un lugar sin ley es el título del nuevo trabajo de David Lowery (Deadroom) como director y guionista. Ambientado en los años 70, este drama aborda la vida de dos jóvenes ladrones enamorados que viven despreocupadamente de lo que consiguen robar en cada uno de sus asaltos. Sin embargo, cuando la mujer mata a un policía durante una de las persecuciones será el hombre el que cargue con las culpas y vaya a la cárcel. Cuatro años después, consumido por la necesidad de ver a su mujer y a su hija, pondrá en marcha un plan de fuga. Rooney Mara (Her) y Casey Affleck (Un golpe de altura) dan vida a la pareja protagonista, completándose el reparto con Ben Foster (El único superviviente), Keith Carradine (Heredarás la tierra), Nate Parker (Non-Stop) y Robert Longstreet (Take shelter).

Terminamos con los estrenos norteamericanos con un film de 2011, Mi último día sin ti, comedia dramática de corte romántico que gira en torno al viaje que realiza un joven ejecutivo alemán a Nueva York con la responsabilidad de despedir a numerosos empleados de la empresa para la que trabaja. Uno de ellos es una joven que acaba de empezar y cuyo sueño es llegar a ser cantante. Poco a poco se iniciará una relación entre ambos que cambiará su forma de ver el mundo. Stefan C. Schaefer (Arranged) es su director, mientras que Nicole Beharie (serie Sleepy Hollow), Ken Duken (Amenaza terrorista), Reg E. Cathey (El fraude), Marlene Forte (Cut off) y Robert Clohessy (El lobo de Wall Street) son los actores principales.

Dejamos Estados Unidos definitivamente para centrarnos en las producciones europeas. Una de ellas es Mi vida ahora, drama británico con dosis de thriller que narra cómo una joven que es enviada a Reino Unido a vivir con sus tíos asiste al estallido de un conflicto que sume al país en una especie de dictadura militar. A partir de ese momento deberá luchar por su vida en una guerra que no entiende si quiere volver a ver al joven del que se enamoró antes del conflicto. Dirigida por Kevin Macdonald (La legión del águila), la película está interpretada por Saoirse Ronan (Hanna), Tom Holland (Lo imposible), George MacKay (Resistencia), Harley Bird, Danny McEvoy y Anna Chancellor (Breaking and entering).

Desde Francia nos llega la adaptación de una de las novelas de más éxito de los últimos tiempos. Los ojos amarillos de los cocodrilos es el nombre del film y de la obra literaria de Katherine Pancol que narra en clave dramática la relación de dos hermanas diametralmente opuestas. Una, historiadora de profesión, pasa dificultades después de separarse; la otra, mujer florero, vive una vida vacía y sin pretensiones. Todo cambia cuando esta afirma que está escribiendo un libro, mentira que poco a poco empieza a sobrepasarla y por la que tendrá que pedir ayuda a su hermana para que lo escriba por ella. El éxito de la novela creará unos vínculos que ninguna esperaba. Dirigida por Cécile Telerman (Toda la culpa es de mi madre), el reparto está integrado por Emmanuelle Béart (Mission: Impossible), Julie Depardieu (El pastel de boda), Jacques Weber (7 años de matrimonio), Karole Rocher (Polisse), Patrick Bruel (Oh, Jerusalén), Quim Gutiérrez (La gran familia española) y Alice Isaaz (Fiston), entre otros.

También francesa es Wrong cops, comedia policíaca escrita y dirigida por Quentin Dupieux (Rubber) cuyo argumento se centra en un policía corrupto y melómano cuya lista de delitos es más larga que la de los criminales a los que persigue. Para colmo, la comisaría en la que trabaja está repleta de individuos a cada cual más disfuncional: un maníaco sexual, un policía chantajista, un tuerto deforme cuyo sueño es ser una estrella del techno, … La vida de todos ellos cambiará cuando una de las víctimas del protagonista, un vecino dado por muerto, se despierte. Mark Burnham (Wrong), el cantante Marilyn Manson (Party monster), Grace Zabriskie (Hasta que el cura nos separe), Daniel Quinn (Karaoke man), Steve Little (La cruda realidad), Isabella Palmieri (serie As the world turns) y Eric Roberts (El caballero oscuro) son sus principales protagonistas.

Un castillo en Italia es el nombre de nuestro siguiente estreno. Producida en Francia, esta comedia con tintes dramáticos es el nuevo proyecto de Valeria Bruni Tedeschi (Actrices), quien escribe, dirige y protagoniza la historia de una joven que vive a caballo entre París y un viejo castillo familiar al norte de Italia. Su vida está marcada por las constantes insistencias de su entorno familiar por encontrar un marido, algo que empezará a sopesar cuando conozca a un joven actor que vuelva a despertar en ella sentimientos que creía perdidos. En su decisión terminará influyendo mucho su hermano, enfermo terminal de sida cuya vida parece apagarse a la par que la ruina de la familia se hace más evidente. El resto de los intérpretes principales son Louis Garrel (Un verano ardiente), Filippo Timi (El americano), Marisa Bruni Tedeschi (Es más fácil para un camello), Xavier Beauvois (A galope) y Céline Sallette (De óxido y hueso).

Reino Unido también está presente en nuestra cartelera con The machine, thriller de ciencia ficción escrito y dirigido por Caradog W. James (Little white lies) cuya trama transcurre en un mundo futuro que vive inmerso en la Segunda Guerra Fría. En este contexto el Ministerio de Defensa británico encarga a un científico que desarrolle el arma perfecta: un soldado cibernético capaz de acatar las más difíciles órdenes. Tras recluirse bajo tierra debido a los fracasos de sus primeros proyectos, el hombre logra crear el clon de una bella mujer que será la clave de la victoria. Caity Lotz (serie Arrow), Toby Stephens (Muere otro día), Denis Lawson (Perfect sense), Sam Hazeldine (El enigma del cuervo) y Pooneh Hajimohammadi integran el reparto principal.

La representante española más relevante es Una noche en el viejo México, segunda película como director de Emilio Aragón (serie Médico de familia). Rodada en Estados Unidos y con un reparto internacional, la historia sigue el viaje que realizan un anciano y su nieto después de que, por un azar del destino, hayan perdido sus tierras y su rancho. Un viaje que les llevará hasta México y que les servirá para conocerse mejor el uno al otro. Una parada durante la noche les llevará a conocer a una stripper que ve en ambos una forma de escapar de su vida y encontrar un futuro mejor. Robert Duvall (Jack Reacher) y Jeremy Irvine (Grandes esperanzas) son los dos principales protagonistas, junto a los que encontramos a Angie Cepeda (Heleno), Luis Tosar (Mientras duermes), Joaquín Cosio (El llanero solitario), Javier Gutiérrez (Zipi y Zape y el club de la canica) y Jim Parrack (serie True Blood).

El malagueño Ramón Salazar (20 centímetros) es el responsable de 10.000 noches en ninguna parte, drama que escribe y dirige centrándose en el viaje que realiza un hombre gris y miedoso con la intención de escapar de su propia vida. Un viaje de autodescubrimiento que le llevará a aprender nuevas formas de entender la vida al tiempo que le enseñará que toda decisión conlleva siempre una incertidumbre por lo que pudo haber sido. La cinta está protagonizada por Najwa Nimri (Abre los ojos), Lola Dueñas (Los amantes pasajeros), Susi Sánchez (La piel que habito), Andrés Gertrúdix (Silencio en la nieve), Andrés Lima (Tú eliges) y Rut Santamaría (Historias de Lavapiés).

El único estreno de la semana que llegó ayer jueves es la española Las aventuras de Lily Ojos de Gato, drama dirigido por Yonay Boix que, a lo largo de una noche, desvela el verdadero rostro de una joven que aparenta ser fuerte, decidida, independiente y con grandes planes de futuro. Poco a poco la realidad demostrará que su situación laboral es casi inexistente, que bebe más de la cuenta y que uno de sus mayores deseos es ser madre a pesar de no encontrar una pareja estable. El reparto está integrado por nombres poco conocidos y debutantes como los de Ana Adams, josé Gimeno, Beatriz Olivares, Elena Rey y Álex Alcalde.

España, Francia e Irlanda son los países que están detrás de Amor en su punto, comedia romántica protagonizada por Richard Coyle (Un buen año) y Leonor Watling (Lo mejor de Eva) que se centra en la búsqueda del amor de un periodista gastronómico que, a pesar del éxito en su carrera, no logra encontrar a su media naranja. Su vida dará un vuelco cuando su camino se cruce con el de una comisaria de arte que parece totalmente opuesta a él pero por la que siente una irresistible atracción. Dirigida a cuatro manos por Dominic Harari y Teresa Pelegri, que ya colaboraron en Seres queridos (2004), la cinta cuenta también con Ginés García Millán (Entre el cielo y el mar), Simon Delaney (Spin the bottle), Ciara Bailey (Invasion Ireland) y Michelle Beamish (Eden) frente a las cámaras.

En apatía. Secuelas del odio es el último film español de ficción que recibimos este viernes. Ópera prima de Joel Arellanes Duran, quien escribe y dirige, la trama se centra en un joven a quien los abusos de su infancia, la violencia y una educación agnóstica le han vuelto indiferente ante la vida. Cuando una persona tome su lugar ante la ley y pegue por lo que él es responsable su apatía se verá trastornada. Este intenso drama está protagonizado por Álvaro Díaz Rodríguez, Christian Casas (serie Cuéntame cómo pasó), Lucía Ramos (serie Física o química) y Carme Juan.

Pasamos a continuación a los documentales. Violetta: La emoción del concierto supone el salto a la gran pantalla de los personajes de la famosa serie de televisión de Disney Channel que ha triunfado en Latinoamérica y Europa. En concreto, esta producción argentina dirigida por Matthew Amos, realizador especializado en eventos musicales (MTV World Stage: Evanescence 3D), sigue los pasos de la gira por Europa que hicieron las estrellas de la ficción televisiva a finales de 2012 y principios de 2013.

Por último, la española El somni es un viaje alrededor del Celler de Can Roca que utiliza diversas técnicas audivisuales y estilos narrativos, incluyendo la animación o el cine de ensayo. La cinta está dirigida por Franc Aleu (Bubbles).

Venganza, sexo y el poder de la mente lideran los estrenos


Estrenos 24enero2014Tercer viernes de estreno en España en 2014. Un viernes que retoma la tendencia del año anterior de estrenar numerosos y, a priori, interesantes films. Numerosos, sí, pero las novedades de este 24 de enero podrían no compartir aquello de interesantes. Al menos no para todos los espectadores. Remakes, secuelas, nuevas versiones, … todo eso y mucho más es lo que se ofrece. Películas para todos los gustos y de todos los géneros que, eso es indiscutible, abren el abanico de opciones con las que el espectador se encontrará este fin de semana.

Resulta difícil elegir cuál es el estreno más destacado. Desde luego, Oldboy tiene muchas posibilidades de ostentar ese título. El remake norteamericano de la cinta de Park Chan-Wook (Sympathy For Mr. Vengeance) estrenada en 2003 llega con la intención de, al menos, rememorar las buenas sensaciones que dejó el film de Corea del Sur. La historia es la misma. Un hombre es secuestrado una noche al volver a casa. Cuando despierta lo hace en una habitación aislada en la que el único contacto con el exterior es una televisión. A través de ella comprueba que su familia ha sido asesinada y que se le acusa a él del crimen. Tras 15 años encerrado el hombre es liberado con algo de dinero y un teléfono móvil, el cual recibe una llamada: tiene unos días para encontrar al responsable de arruinar su vida o morirá. Thriller, acción y mucha violencia son los ingredientes de esta versión dirigida por Spike Lee (Plan oculto) y protagonizada por rostros conocidos como Josh Brolin (Men In Black III), Elizabeth Olsen (Luces rojas), Sharlto Copley (Elysium), Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Michael Imperioli (serie Los Soprano), Linda Emond (Julie y Julia), James Ransone (La trama), Lance Reddick (serie Fringe) y Max Casella (Blue Jasmine).

Siguiendo con las películas producidas en Estados Unidos, toca hablar de Hércules: El origen de la leyenda, historia de acción y aventuras con marcado carácter fantástico. Planteada como una especie de historia previa a las grandes hazañas del semidiós que se conocen a través de los textos clásicos, la trama comienza cuando una reina pide ayuda a los dioses para detener a su cruel marido en la opresión que realiza sobre su pueblo. La respuesta es un hijo engendrado por el propio Zeus que, con el paso de los años, se convertirá en un poderoso guerrero que, por el amor de una mujer, terminará siendo enviado a la guerra y obligado a enfrentarse a su propio hermano para acabar con su tiranía y recuperar a la mujer que ama. Renny Harlin (Deep Blue Sea) vuelve tras las cámaras, mientras que Kellan Lutz (Immortals), Scott Adkins (Los mercenarios 2), Liam McIntyre (serie Spartacus), Liam Garrigan (serie Los Pilares de la Tierra), Johnathon Schaech (Ladrones), Roxanne McKee (Vendetta), Gaia Weiss (Mary Queen Of Scots) y Rade Serbedzija (Batman Begins) conforman el reparto principal.

Otro que regresa es Lars Von Trier (Dogville), quien presenta la segunda parte de su Nymphomaniac. Centrada en la etapa adulta de la protagonista, la historia retoma lo narrado en el primer volumen, es decir, el relato de la vida de la protagonista marcada por una afición al sexo que, con los años, ha derivado en ninfomanía. Dado que son dos partes de una misma película, el reparto cuenta con los mismos nombres de la entrega estrenada a finales de 2013, es decir, Charlotte Gainsbourg (Anticristo), Stellan Skarsgård (El médico), Stacy Martin, Willem Dafoe (Daybreakers), Shia LaBeouf (Pacto de silencio), Jamie Bell (La legión del águila), Connie Nielsen (serie Boss), Uma Thurman (Una mamá en apuros) y Christian Slater (El nombre de la rosa).

Con algo de retraso llega ¿Qué hacemos con Maisie?, intenso drama que gira en torno a las separaciones y las repercusiones que tienen en los hijos. Concretamente, la trama se centra en una niña que ve cómo su madre, una estrella del rock, se separa de su padre, un marchante de arte algo despistado. Todo con la presencia como testigo de excepción del nuevo marido de la mujer, un hombre más joven. Scott McGehee y David Siegel (La huella del silencio) son los encargados de poner en imágenes el guión, mientras que los papeles principales recaen en Julianne Moore (Carrie), Alexander Skarsgård (Battleship), Steve Coogan (Los otros dos), Onata Aprile (Yellow) y Joanna Vanderham (Blackwood).

En cuanto a la producción española hay que destacar Mindscape, si bien es conveniente aclarar que cuenta con colaboración norteamericana y francesa. La cinta narra, en clave de suspense psicológico, los esfuerzos de un hombre capaz de introducirse en los recuerdos de la gente para determinar si una joven con un pasado traumático es una sociópata. Lo que comienza siendo un trabajo más pronto se convierte en una persecución, en un juego del gato y el ratón en el que el hombre se verá atrapado sin saber si es perseguido o perseguidor. Ópera prima del español Jorge Dorado, la película cuenta con un reparto internacional en el que destacan Taissa Farmiga (serie American Horror Story), Mark Strong (La noche más oscura), Brian Cox (RED 2), Alberto Ammann (Tesis sobre un homicidio), Indira Varma (Bodas y prejuicios) y Noah Taylor (serie Juego de Tronos).

Por su parte, Santiago Tabernero vuelve a ponerse tras las cámaras de un largometraje después de unos 8 años trabajando en televisión. Y lo hace con un guión escrito a cuatro manos entre él y Eduardo Noriega (Una pistola en cada mano), a su vez protagonista de esta Presentimientos, basada a su vez en la novela de Clara Sánchez. A medio camino entre el thriller y el romance, la película comienza cuando una pareja que atraviesa una crisis decide irse de vacaciones a una urbanización cerca de la playa. Sin embargo, los problemas no cejan y, tras una discusión, ella se va en el coche. Tras un incidente en el que le roban el bolso y todo lo que lleva dentro, la mujer se encontrará sola y perdida en un lugar que le resulta extraño y peligroso, iniciándose la búsqueda de ambos por reencontrarse y desvelando secretos que creían incluso olvidados. El reparto lo completan Marta Etura (Los últimos días), Alfonso Bassave (serie Gran Hotel), Gloria Muñoz (Como estrellas fugaces), Irene Escolar (Al final del camino) y Jack Taylor (Agnosia).

También debuta en el largometraje Papick Lozano, directora de arte en películas como El prado de las estrellas (2007), y lo hace con Casi inocentes, drama sobre las relaciones humanas y los extraños vínculos que forma la vida. La acción se centra en una familia que ve cómo el hijo pequeño está a punto de morir en un trágico accidente. La parálisis del padre durante ese instante y el no poder salvar a su hijo le marcarán para siempre, pero la presencia de un inmigrante que intervino para rescatar al pequeño llevará al padre a volcarse en una deuda y una gratitud que cambiarán su forma de ver la vida para siempre. Fernando Cayo (La piel que habito), Ana Fernández (Muñeca), Jaroslaw Bielski (Valentín), Gabriel García Delgado (Todo es silencio), Alexandra Jiménez (Promoción fantasma) y José Antonio Gallego (Alatriste) forman el reparto principal.

Por último, y sin salir de la producción española, Hammudi Al-Rahmoun Font presenta su ópera prima, una obra rodada con un presupuesto muy bajo y en muy poco tiempo. Otel·lo es un drama que sigue las discutibles decisiones de un director de cine que trata de llevar a la gran pantalla la obra de William Shakespeare, Otelo. Empero, para transmitir las pasiones y emociones que se desprenden del texto busca en todo momento la confrontación en el reparto, los celos y las intrigas que definen la obra, utilizando para ello técnicas sibilinas que provocarán situaciones dramáticas pero de un marcado humor ácido. Protagonizada por el propio director, quien también escribe el guión, el plantel de actores se completa con nombres desconocidos como los de Ann M. Perelló (La manada), Youcef Allaoui, Kiko Fernández y Marc Montañés.

Diccineario

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