‘La seducción’: buena hospitalidad sureña


Tal vez sea porque la historia se basa en una novela de Thomas Cullinan, y por lo tanto no es un guión original, pero lo cierto es que la nueva película de Sofía Coppola (The Bling Ring) se distancia significativamente de algunos de los temas abordados en sus anteriores proyectos para adentrarse en una compleja trama con muy diversas interpretaciones en las que el bien y el mal se difuminan casi tanto como en la guerra que marca el contexto del film.

Y es que La seducción no es lo que parece a primera vista. De hecho, no es lo que parece ni siquiera con su parsimonioso y contemplativo comienzo. La trama, articulada en torno a una dualidad que puede interpretarse desde el punto de vista de la Guerra de Secesión norteamericana o desde la confrontación de géneros, siembra durante su primera mitad todos los elementos necesarios para un final tan trágico y brutal que es imposible no reaccionar ante él. La seducción a la que hace referencia el título parece desarrollarse muchas veces en un subtexto, en unas sencillas miradas que, en ningún caso, invitan a pensar en el aciago final para un Colin Farrell (La señorita Julia) brillante en su papel protagonista. Bueno, de hecho habría que destacar a todo el reparto.

Si bien es cierto que Coppola tarda un tiempo en dotar de ritmo a la trama (y este puede que sea el mayor problema de la historia), la directora imprime fuerza narrativa al relato una vez se pone en marcha el juego entre el hombre y las mujeres que habitan en la casa. Un juego en el que, y en esto Coppola acierta de pleno con una planificación espléndida, el espectador parece situarse junto al personaje de Farrell para terminar viendo una realidad muy diferente, un final desencadenado por la propia actitud del protagonista y el miedo al bando contrario que siempre subyace en un conflicto bélico.

De este modo, La seducción se convierte en una obra trágica, marcada en todo momento por el miedo y por la atracción que todos personajes femeninos sienten, de un modo u otro, hacia el rol masculino. La evolución del film, que pasa de ser tener un ambiente más bien tedioso a uno enrarecido y marcado por la tragedia, es sin duda el mayor atractivo de una historia cuyos actores sobresalen gracias a una complicidad potenciada por la labor de Coppola en la narrativa y en el aspecto visual, donde destaca el uso de las luces y las sombras. Puede que en sus primeros compases posea un ritmo lento y parsimonioso, pero el tratamiento posterior compensa sobradamente los primeros minutos.

Nota: 7/10

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Valerian y ‘La seducción’ de ‘La Torre Oscura’


Fin de semana de pocos aunque muy notables estrenos. Aventuras juveniles, cintas de acción y dramas con dosis de suspense son los principales géneros que se dan cita este viernes, 18 de agosto, en la cartelera española. Y todos ellos, en mayor o menor medida, con nombres de actores y directores capaces de añadir un plus de interés a las ya de por sí atractivas historias nuevas que pueden verse en las pantallas de todo el país.

Para empezar, una adaptación. La Torre Oscura lleva al cine la saga literaria escrita por Stephen King en la que el bien y el mal se enfrentan en un mundo post-apocalíptico personificados en un pistolero que trata de detener al Hombre de Negro, cuyo único objetivo es destruir una torre y poder así sembrar el caos. Su confrontación llegará a la Tierra, poniendo en peligro las vidas de inocentes. Nikolaj Arcel (Un asunto real) dirige esta propuesta de acción, fantasía y drama protagonizada por Idris Elba (serie Luther), Matthew McConaughey (Gold), Abbey Lee (Dioses de Egipto), Jackie Earle Haley (serie Predicador), Nicholas Hamilton (Captain Fantastic), Fran Kranz (Rebirth), Michael Barbieri (Spider-Man: Homecoming) y Claudia Kim (serie Marco Polo).

Este es también el fin de semana de Luz Besson (Lucy), quien escribe y dirige Valerian y la ciudad de los mil planetas, adaptación del cómic creado por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières. La trama arranca cuando dos agentes especiales del gobierno son enviados a una ciudad intergaláctica en constante crecimiento en una misión para localizar y detener una misteriosa fuerza que amenaza el equilibrio de una ciudad en la que conviven miles de especies de todos los rincones del universo. Dane DeHaan (La cura del bienestar), Cara Delevingne (Escuadrón Suicida), Clive Owen (serie The Knick), Rihanna (Battleship), Ethan Hawke (Los siete magníficos), Herbie Hancock (Alrededor de la medianoche), Rutger Hauer (El secuestro de Alfred Heineken) y Sam Spruell (Legend) encabezan el reparto de este film francés de ciencia ficción que promete espectacularidad y aventura a raudales.

El drama con toques de thriller tiene a su máximo exponente en La seducción, nuevo film escrito y dirigido por Sofia Coppola (The bling ring) que adapta un guión que, a su vez, adapta la novela de Thomas Cullinan en la que un soldado yanki durante la Guerra Civil norteamericana es rescatado por una joven sureña tras resultar malherido. Cuando despierta se encuentra en una casa que sirve de escuela de señoritas del Sur, donde el recelo inicial de las jóvenes se convierte poco a poco en afecto hacia el hombre, lo que despertará los celos entre las chicas. El reparto está encabezado por Colin Farrell (Premonición), Nicole Kidman (Lion), Kirsten Dunst (Figuras ocultas), Elle Fanning (Vivir de noche), Angourie Rice (Dos buenos tipos) y Oona Laurence (Malas madres).

Volviendo a Europa, y volviendo a Francia, nos encontramos con Cézanne y yo, drama biográfico escrito y dirigido por Danièle Thompson (Cena de amigos) en el que se explora la amistad de juventud entre el pintor post impresionista y el escritor Émile Zola, así como su forma de integrarse en la sociedad, sus miedos y su pasión por el arte y las mujeres. Guillaume Gallienne (Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!) y Guillaume Canet (El asedio de Jadotville) dan vida a la pareja protagonista en un reparto en el que también destacan Déborah François (Maestro), Alice Pol (Supercondríaco) y Sabine Azéma (Una cosa por otra).

‘Figuras ocultas’: el racismo oculto tras la conquista del espacio


Las mujeres afroamericanas fueron las 'Figuras ocultas' en la carrera espacial de la NASA.Siempre es interesante descubrir nuevas historias, sobre todo si son reales y han pasado totalmente desapercibidas para el gran público. Y por encima de cualquier cosa, si se convierten en una lucha contra una injusticia y un racismo establecidos por el sistema, como refleja la última película de Theodore Melfi (St. Vincent). Tal vez por eso esta trama sobre las primeras mujeres afroamericanas que lograron puestos relevantes en la NASA y que participaron en la primera misión espacial con éxito es más un alegato contra el racismo que una historia de superación, con todo lo bueno y todo lo malo que eso conlleva cinematográficamente hablando.

Desde un punto de vista narrativo, la cinta de Melfi peca en algunos momentos de un excesivo formalismo. Aunque es cierto que existe poco margen para la invención, esta apuesta por el clasicismo resta dramatismo a determinados momentos del film, principalmente a los puntos de giro finales. A esto se suma un desarrollo dramático excesivamente lineal, sin demasiados conflictos salvo aquellos relacionados con el racismo social existente en Estados Unidos en los años 60. De hecho, son estos aspectos los más loables de la trama, tanto los visualmente llamativos (la protagonista debe recorrer un kilómetro para poder ir al baño en su puesto de trabajo) como los conceptuales (una mujer afroamericana es capaz de resolver lo que no saben un grupo de ingenieros blancos).

En este sentido, destaca sobremanera la labor de los actores, sobre todo de Taraji P. Henson (serie Empire), Kevin Costner (Criminal) y Octavia Spencer (Lo mejor de ella). Este trío de actores se terminan convirtiendo en el alma de la historia, y lo hacen precisamente porque cargan sobre sus hombros las principales situaciones raciales de la historia. Dicho de otro modo, la carrera espacial contra la URSS queda, en cierto sentido, en un segundo plano, centrando la atención en la lucha no solo por los derechos de la gente de color, sino de las mujeres en un mundo dominado por hombres y en el que el género femenino estaba relegado a labores, digamos, menos relevantes o menos vistosas.

Desde luego, Figuras ocultas es un alegato contra el racismo, la historia de la lucha de tres mujeres por lograr que el mundo reconociera su trabajo y su inteligencia sin ver su color de piel o su género. El problema está en que hay poco más en este film. Poco habría importado que la trama se enmarcara en la NASA o en cualquier otro contexto, pues la parte de la carrera espacial parece quedar relegada a un segundo plano. A todo ello se suma una planificación excesivamente académica, casi aséptica, que resta dramatismo o emoción a muchos de los momentos álgido de la historia. Con todo, y como decía al comienzo, siempre es interesante conocer este tipo de historias.

Nota:6,5/10

‘La luz entre los océanos’ desvela ‘Figuras ocultas’ en los estrenos


Estrenos 20enero2017Se podría decir que el estreno de La ciudad de las estrellas (La La Land) el pasado viernes ha abierto la temporada de títulos “de prestigio”, o lo que es lo mismo, aquellos que competirán en muchas de las categorías de los principales premios durante los próximos meses. Y como no podía ser de otro modo, este 20 de enero también llegan a la cartelera algunos de esos títulos, con el denominador común de pertenecer al drama. Eso sí, para los amantes de la acción también queda un hueco.

Posiblemente el estreno más esperado sea La luz entre los océanos, drama romántico basado en la novela de M.L. Stedman que escribe y dirige Derek Cianfrance (Cruce de caminos). La trama se centra en la vida de un farero, veterano de guerra, y su esposa en una solitaria isla. Sus infructuosos intentos por tener un hijo se compensan cuando encuentran un bebé en una barca a la deriva, pero a pesar de sus deseos por formar una familia, el destino parece tener otros planes. El reparto, de altura, está encabezado por Michael Fassbender (Assassin’s Creed), Alicia Vikander (Jason Bourne), Rachel Weisz (La juventud) y Anthony Hayes (Healing).

También dramática, aunque en este caso de corte histórico y basada en una historia real, es Figuras ocultas, adaptación del libro escrito por Margot Lee Shetterly acerca del equipo de mujeres afroamericanas que en los años 60, en plena carrera espacial, aportó los datos necesarios a la NASA para desarrollar el primer programa de lanzamiento de una misión al espacio. Dirigido por Theodore Melfi (St. Vincent), el film está protagonizado por Octavia Spencer (De padres a hijas), Taraji P. Henson (serie Empire), Kirsten Dunst (serie Fargo), Kevin Costner (Criminal), Mahershala Ali (Los hombres libres de Jones), Glen Powell (Todos queremos algo), Janelle Monáe (Moonlight) y Jim Parsons (serie The Big Bang Theory).

Muy distinta es xXx: Reactivated, nueva entrega de la saga que recupera a Vin Diesel (El último cazador de brujas) como protagonista con esta historia en la que su personaje, dado por muerto, vuelve a la acción junto a su mano derecha para encontrar y recuperar una mortífera arma conocida como ‘La caja de Pandora’. Acción, aventura y dosis de intriga son los ingredientes de esta historia dirigida por D.J. Caruso (Disturbia) y cuyo reparto se completa con Deepika Padukone (Tamasha), Samuel L. Jackson (Los odiosos ocho), Nina Dobrev (Vamos de polis), Ice Cube (Infiltrados en Miami), Toni Collette (Ya te extraño), Donnie Yen (Rogue One: Una historia de Star Wars) y Ruby Rose (serie Orange is the new black).

Estados Unidos y Reino Unido colaboran en Loving, otro de los títulos que podrían tener presencia en los Oscar. Este intenso drama romántico, basado en la vida de Richard y Mildred Loving, narra su lucha en 1958 para regresar a su Virginia natal, estado del que fueron expulsados por cometer el delito de formar un matrimonio interracial. Una batalla que les llevaría más de una década. Escrita y dirigida por Jeff Nichols (Mud), la película está protagonizada por Joel Edgerton (La venganza de Jane), Ruth Negga (serie Agentes de S.H.I.E.L.D.), Michael Shannon (Animales nocturnos), Marion Csokas (The equalizer), Nick Kroll (My blind brother), Jon Bass (Ratter) y Bill Camp (Jason Bourne).

Puramente europea es Colonia, producción de 2015 con capital francés, alemán y luxemburgués que, en clave de thriller con dosis de drama romántico, narra la historia de una joven que sigue el rastro que ha dejado su novio, capturado por la policía secreta de Pinochet, para poder encontrar el lugar en el que le tienen retenido. Florian Gallenberger (John Rabe) dirige esta cinta protagonizada por Emma Watson (Regresión), Daniel Brühl (El quinto poder), Michael Nyqvist (Reina Cristina), Martin Wuttke (El atlas de las nubes) y Vicky Krieps (Antes del frío invierno).

Más reciente es Toni Erdmann, film coproducido por Alemania, Austria y Rumanía en 2016 que ha sido escrito y dirigido por Maren Ade (Entre nosotros), y cuya trama gira en torno a una mujer cuya ordenada y aparentemente perfecta vida da un vuelco cuando su padre le hace una simple pregunta: ¿Eres feliz? La incapacidad de la joven de dar una respuesta le llevará a plantearse su modo de vida, y a crear un personaje imaginario que ayude a dar sentido a su entorno. Peter Simonischek (Biest), Sandra Hüller (Henri 4), Lucy Russell (I’m still here), Hadewych Minis (Borgman) y Trystan Pütter (Hannas reise) encabezan el reparto.

En lo que a estrenos españoles se refiere, Los del túnel es la ópera prima de Pepón Montero, una comedia que narra lo que ocurre después de una catástrofe. En concreto, la cinta se centra en un grupo de personas que, tras pasar 15 días encerrados en un túnel, son rescatados y, para celebrarlo, quedan a cenar todos los viernes. El problema es que esos encuentros solo reafirman el papel que cada uno tuvo en el incidente. Sin embargo, el “idiota del grupo” empieza a reflexionar sobre las posibilidades de dejar su papel en esa especie de pantomima. El reparto está integrado, entre otros, por Natalia de Molina (En tu cabeza), Arturo Valls (Rey Gitano), Raúl Cimas (Extraterrestre), Manolo Solo (Tarde para la ira), Teresa Gimpera (Dos rivales casi iguales) y Neus Asensi (Los muertos van deprisa).

El thriller con sello español está representado por Callback, cuya historia, ambientada en Nueva York, sigue a un joven que trabaja como mozo de mudanzas y que sueña con ser actor. Su solitaria vida da un vuelco el día que conoce a Alexandra. Dirigida por Carles Torras (Open 24h), la película está protagonizada por Timothy Gibbs (Nick), Lilli Stein, Larry Fessenden (Pod) y Martin Bacigalupo.

Y este viernes también se produce el regreso de una de las criaturas más conocidas del cine. Shin Godzilla es el título de esta cinta japonesa en la que el monstruo regresa al país asiático en pleno siglo XXI para sembrar el caos y la destrucción en la población, que deberá recurrir a toda su fuerza para detenerlo. Hideaki Anno (Love & Pop) y Shinji Higuchi (Ataque a los Titanes) son los directores de este film interpretado por Satomi Ishihara (Sadako 3D), Yutaka Takenouchi (At home), Ren Ohsugi (U-31) e Hiroki Hasegawa (Kurage hime), entre otros.

También desde Japón llega Terra Formars, nueva cinta de Takashi Miike (13 asesinos) que adapta el manga creado por Yû Sasuga y Kenichi Tachibana en el que, con una combinación de ciencia ficción, acción y terror, se narra el viaje de 15 personas, seleccionadas entre lo peor de lo peor de la sociedad, a Marte, donde la Humanidad comenzó un proceso de terraformación hace 500 años enviando cucarachas y musgo. El objetivo de este grupo es acabar, precisamente, con las cucarachas, que han evolucionado hasta convertirse en humanoides con una fuerza y agilidad extremas. Para poder luchar contra ellas, cada uno de los exterminadores es modificado genéticamente con las capacidades de un insecto. La película, que llegó a los cines el 19 de enero, está protagonizada por Rinko Kikuchi (Pacific Rim), Rila Fukushima (Lobezno inmortal), Kane Kosugi (Tolerancia cero), Emi Takei (Clover) y Takayuki Yamada (Bakuman.)

En lo que a animación se refiere, dos propuestas. Por un lado, Blinky Bill, el koala se trata de una nueva aventura del conocido koala en la que deberá recorrer Australia para encontrar a su padre. Aventura y diversión en animación por ordenador en cuya dirección hay hasta cuatro nombres: Deane Taylor (Duck ugly), Noel Cleary, Alexs Stadermann (La abeja Maya: la película) y Alex Weight. En lo que a las voces de la versión original, encontramos las de Ryan Kwanten (serie True Blood), Charlotte Rose Hamlyn (serie Heidi), Barry Humphries (Un hombre de éxito), Deborah Mailman (Aviones de papel), Barry Otto (El gran Gatsby) y Rufus Sewell (Hércules).

Por otro, El regalo de Molly Monster es una aventura para toda la familia realizada a tres bandas por Matthias Bruhn, Michael Ekbladh y Ted Sieger (los tres debutantes en el largometraje) y con capital alemán, suizo y sueco. Su argumento se centra en un personaje cuya apacible vía en compañía de sus padres y su muñeco se ve alterada con la llegada de un hermano que obligará a la protagonista a iniciar un viaje que la llevará lejos de casa. Sophie Rois (3), Jay Simon (Heavy duty), Judy Winter (Rosenkavalier) y Tom Eastwood ponen las voces principales.

‘Fargo’ repite y mejora sus claves dramáticas en una 2ª T. brillante


El humor negro vuelve a ser fundamental en la segunda temporada de 'Fargo'.Desarrollar una historia a lo largo de varias temporadas tiene su complicación. Pero lograr que historias diferentes tengan la misma calidad dramática en cada temporada de una serie parece tarea imposible. Si no, que se lo digan a American Horror Story, por ejemplo. Por eso es resulta tan singular lo que ha logrado Noah Hawley (serie Bones) con la segunda temporada de Fargo, una de esas joyas de la pequeña pantalla que unió a crítica y público en un sonoro aplauso, y que repite (para algunos, incluso mejora) en su segunda tanda de episodios lo conseguido con la primera trama.

Tal vez el éxito tenga mucho que ver con el hecho de que, aunque son historias diferentes, están relacionadas tanto dramática como narrativamente hablando. El epicentro de la segunda temporada es un crimen que se menciona en la primera parte, es cierto, pero formalmente conserva todos y cada uno de los elementos que producen ese humor negro tan característico de los hermanos Coen (autores del film en el que se inspira). Desde los personajes irónicos y surrealistas, hasta las situaciones que rozan el absurdo, la trama se mueve con agilidad por un desarrollo que, aunque requiere de una atención especial por parte del espectador (muchos personajes, muchos escenarios, varias tramas secundarias), va atando cabos hasta crear un ente que se vale por sí mismo más allá del legado de su predecesora.

Este es, precisamente, uno de los grandes logros de la segunda temporada de Fargo. La facilidad dramática con la que avanza una historia en la que se mezclan criminales, mafiosos, policía, FBI, un carnicero y hasta un ovni es tan sorprendente como refrescante, sobre todo porque en ningún momento se da pié a que la historia se descarríe. Incluso los momentos más surrealistas son tratados con esa mirada ácida que ironiza con ellos, dotándoles de un extraño halo de realidad que ya quisieran muchas películas. Asimismo, la línea argumental principal sabe nutrirse de todas las historias secundarias que, poco a poco, van apareciendo y desarrollándose, asumiendo la resolución dentro de una única historias. Dicho de otro modo, todo aquello que parece no tener relación con lo que se cuenta en los episodios termina por ser, al menos, relevante en el resultado final.

Pero si el arco dramático que presentan estos 10 capítulos es espléndido, la apuesta formal no lo es menos. La segunda temporada ha servido para explorar nuevas vías narrativas, sobre todo en lo que al comienzo se refiere. Desde una historia contenida en un libro, hasta montajes en paralelo, cualquier recurso es bueno para oxigenar esos títulos iniciales que no por repetirse dejan de tener su ironía. A esto se suma la profusión de violencia y sangre, que tienen un protagonismo mucho mayor porque, entre otras cosas, la historia solo tiene sentido de este modo. La combinación entre el ácido humor, la violencia y la idea de que todo se basa en una “historia real” terminan por lograr ese brillante y delicado equilibrio entre el realismo, la ficción, el humor y el drama que tan bien caracterizan a esta serie.

No sin los actores

Pero a todo este cóctel le falta un ingrediente fundamental. Al igual que ocurrió en la primera temporada, esta segunda historia de Fargo no sería lo mismo sin sus protagonistas. Es cierto que los personajes, complejos y sumamente elaborados, son pieza básica, pero la labor del reparto es impecable en su conjunto, y magistral en muchos casos. Sin ir más lejos, lo que logra Kirsten Dunst (Spider-Man) es espectacular. Su personaje, el que más evoluciona de toda la trama, pasa de parecer un secundario a adquirir un protagonismo fundamental. Y la actriz no solo hace suyo el rol, sino que lo dota de una fortaleza notable, ofreciendo matices que sobre el papel podrían pasar desapercibidos.

En el polo opuesto, aunque igualmente soberbio, está Patrick Wilson (Expediente Warren: The Conjuring). Y digo que es el polo opuesto porque su rol, policía sobrio y aparentemente impasible, requiere del actor una sutileza tal vez mayor. A través de su mirada, y sin grandes aspavientos, Wilson es capaz de transmitir todo un mundo de emociones, reflexiones, miedos y dudas que enriquecen tanto a la historia como al propio personaje. Sin ir más lejos, sus enfrentamientos con los grupos mafiosos de la historia son un gratificante ejercicio del hombre corriente enfrentado a lo que considera sus últimos minutos, con la mezcla de valentía, deber y miedo que eso conlleva.

Ellos son, por aquello de tener papeles protagonistas, lo más destacado de un reparto brillante, desde secundarios como Ted Danson (Una aventura extraordinaria) hasta motores dramáticos como el de Zahn McClarnon (Mekko), en el que es uno de los roles más recordados de esta segunda temporada. Son estos personajes y sus respectivos intérpretes los que ayudan a crear ese halo de realidad dentro de una ficción que roza en muchos momentos el absurdo.

El resumen de la segunda temporada de Fargo podría ser, simple y llanamente, “temporada brillante”. Pero eso sería rascar solo la superficie de la nieve que embellece el paisaje de esta producción. En realidad, esta trama de 10 episodios es una serie en sí misma, un producto independiente, fresco, divertido, apasionante y cautivador que nada tiene que envidiar a la, por otro lado, espléndida primera temporada. Noah Hawley ha sido capaz de demostrar que es posible hacer una segunda temporada al menos tan buena como la primera. Ahora solo queda esperar a lo que será capaz de hacer en el tercer intento. Y ya saben lo que se dice: no hay dos sin tres.

‘Jumanji’, un juego de mesa del que Robin Williams pudo escapar


Robin Williams sobrevivió a los peligros de la selva de 'Jumanji'.El actor Robin Williams, famoso por sus papeles en Good Morning, Vietnam (1987) o El club de los poetas muertos (1989) moría ayer a los 63 años tras lo que parece ser un suicidio motivado por una depresión. El mundo del cine llora su pérdida de muy diversas maneras, y desde Toma Dos vamos a homenajearle recordando uno de sus films más interesantes. La verdad es que en una filmografía tan abultada como la del actor de El indomable Will Hunting (1997) es difícil escoger un solo título. Lo más normal sería recordar sus grandes clásicos o sus roles más cómicos, pero en lugar de eso voy a tratar una de las obras que más han marcado la juventud de miles de niños, amén de recuperar la pasión por los juegos de mesa: Jumanji (1995).

 Dirigida por Joe Johnston (Capitán América: El primer vengador) y basada en el libro de Chris Van Allsburg, la película narra las aventuras de dos niños que encuentran un viejo juego de mesa con la capacidad de convertir en realidad todo lo que ocurre en el tablero. Leones, arañas gigantes, plantas venenosas o cazadores implacables son algunos de los peligros a los que deben enfrentarse, aunque no lo hacen solos. Décadas atrás, un niño quedó atrapado en el juego. Ya adulto, es liberado, debiendo terminar la partida si quiere que todo su mundo vuelva a la normalidad. Como puede apreciarse, la trama es una aventura familiar, aunque conviene realizar una serie de matices que la distinguen notablemente de otros títulos que se encuentran bajo la misma categoría.

El primero de ellos, y que tiene que ver con Williams, es que el espectador asiste a la transformación del personaje protagonista. Y me explico. La película utiliza el mágico juego de mesa para cambiar por completo el rol de Robin Williams, convirtiéndole en un personaje casi tan cruel como las criaturas a las que debe enfrentarse. Su posterior evolución, motivada por su contacto con la realidad y el afecto del resto de personajes, es quizá uno de los trabajos menos vistosos y más notables del actor, quien es capaz de transmitir los distintos matices que identifican a este niño obligado a madurar en una selva salvaje. El miedo a volver a jugar, el individualismo o la frialdad con la que trata a los niños (uno de ellos, por cierto, es una jovencísima Kirsten Dunst), en los que ve un pasado que nunca pudo disfrutar, ofrecen al intérprete una serie de herramientas con las que compone un personaje bastante más complejo de lo que podría considerarse en un primer momento.

Otro de los aspectos a destacar de Jumanji, y muy relacionado con el anterior, es la simetría que se establece entre los adultos y los niños. Viendo la imagen que acompaña este texto uno podría pensar que se trata de una familia bien avenida, pero nada más lejos de la realidad. Los niños no tienen relación alguna con los adultos, quienes por cierto iniciaron el mismo juego cuando tenían la edad de los chicos. Se establece así una especie de paralelismo entre generaciones alrededor de un elemento atemporal cuyo valor, tanto positivo como negativo, es igual para los cuatro personajes. Cabe destacar la relación que se establece entre Williams y el joven Bradley Pierce (Los Borrowers), dos caras de una misma moneda. Los momentos de frustración del adulto volcados en el niño retoman esa idea de un niño en un cuerpo de adulto que ha crecido sin infancia.

Una historia con efecto

Aunque lo más positivo del film es sin duda su capacidad para aunar trama y efectos. Con un desarrollo dramático notable, la película marca los tiempos para convertir la historia en algo más que una aventura. Sin llegar nunca a generar miedo, sí es capaz de crear inquietud y momentos de cierto calado dramático, lo que al final termina por impregnar todo el conjunto. Y es que lejos de ser una obra desenfadada, la película protagonizada por Williams posee un tono algo oscuro, alejado por completo de la característica general del cine familiar. Gracias a la estructura del arco dramático Johnston compone un viaje emocional y físico que cambia a los protagonistas, pero que también permite al espectador sumergirse en un mundo que nunca aburre, y tan solo en algunos momentos hace concesiones.

En este sentido, los efectos especiales y digitales están a las órdenes de las necesidades dramáticas de Jumanji. Y eso que existen varios momentos en los que el exceso podría adueñarse del desarrollo. Empero, el director opta en todo momento por el toque físico, por convertir esta aventura en algo que los propios actores puedan sentir y tocar. Esto, evidentemente, genera algunos momentos en los que se nota el truco, pero en líneas generales enriquece el sentimiento que desprende en todo momento este clásico, algo a lo que contribuyen las reacciones de Williams, quien se mimetiza con ese mundo selvático que surge del tablero hasta el punto de confundir realidad y ficción. Como toda aventura, la presencia de efectos va en aumento a medida que avanza la trama hasta esa conclusión en la que el juego acaba y todo vuelve a la normalidad, pero incluso en este final los trucajes siguen siendo parte de la historia, y no al revés.

No cabe duda de que el film no es únicamente Robin Williams, pero al igual que en otros títulos protagonizados por el fallecido actor, su presencia se convierte en parte fundamental de la trama. Su facilidad para aunar en un único personaje humor y drama, ironía y amenaza, aporta a la película el equilibrio necesario para no considerar al protagonista un modelo de héroe, humanizando el rol para hacerlo cercano al espectador, natural y accesible. Se podría considerar esto como su carta de presentación, y sin duda es el motivo por el que muchos de sus grandes personajes no son cómicos, sino dramáticos. El hecho de que nunca se entregue al drama y de que sea capaz de encontrar ciertos rasgos humanos y divertidos en sus papeles es lo que permite al espectador ser más accesible a lo que ve en pantalla.

Desde luego, en Jumanji lo logra. Gracias a Williams el protagonista puede moverse por el terreno movedizo de su trágico y oscuro pasado, su personalidad modificada como consecuencia de la supervivencia en solitario, y su deseo de recuperar la vida que le fue arrebatada. Aunque por supuesto, la película no sería el clásico que es si solo contase con el actor. Esta reflexión sobre la falta de infancia, unido a la defensa de la imaginación y los juegos de mesa, es lo que convierte al film en una aventura atemporal, única y capaz de hacer disfrutar a generaciones enteras. Un título del que han pasado casi 20 años, pero por el que no pasan los años. Y un título por el que Robin Williams siempre será recordado, pasen los años que pasen.

‘Las dos caras de enero’: no hay honor entre ladrones en Grecia


Viggo Mortensen y Kirsten Dunst, pareja en 'Las dos caras de enero'.La verdad es que no hay nada como un escritor/a reputado/a para que una película basada en uno de sus relatos adquiera un automáticamente un aura única. Por ejemplo, un film inspirado en la obra de Philip K. Dick ya posee un interesante punto de partida dentro de la ciencia ficción, incluso aunque luego sea soporífero o inaguantable. Lo mismo ocurre con Patricia Highsmith, cuyas novelas llevadas al cine han sido notables éxitos de crítica y público. Pero como todo mortal (porque lo son, aunque no lo parezcan) también cometen errores. Si no ellos, al menos los encargados de comprender su mensaje y plasmarlo en imágenes. Lo que le ocurre a la ópera prima de Hossein Amini, consolidado guionista que, en líneas generales, posee un pulso narrativo interesante, es algo similar.

Si algo falla en Las dos caras de enero es lo más básico de todo: transmitir el mensaje que da sentido a la trama. Ya sea porque no existe, ya sea porque el desarrollo se pierde entre paisajes y momentos típicos de intriga (la noticia del asesinato junto a los policías, las miradas, las sospechas, …), el caso es que la película no termina de definirse por un sentido propio. Tan pronto se define como un thriller en el que un asesinato da lugar a toda una espiral de miedos y dudas, tan pronto se decanta por un argumento más tradicional de amores y estafas. Posiblemente la realidad del film se halla en un punto intermedio, no cabe duda, pero la historia no es capaz de enganchar al espectador, entre otras cosas porque no hay una clara identificación con ningún personaje, ni siquiera con un Oscar Isaac (Ágora) espléndido.

Bueno, siendo sinceros no solo Isaac hace una labor encomiable. El trío protagonista, completado con Kirsten Dunst (Entrevista con el vampiro) y Viggo Mortensen (Un crimen perfecto), es lo que sostiene el arco dramático en numerosas ocasiones, sobre todo los dos actores. Más que nada porque el papel de Dunst es más testimonial que otra cosa. Desde luego, lo más interesante del relato es comprobar cómo ambos hombres, conectados por un acontecimiento que da pié a un viaje de pesadilla, evolucionan de dos formas diametralmente opuestas pero complementarias. Uno (Isaac) busca en todo momento un beneficio personal; otro (Mortensen), quizá el mejor de los tres, termina siendo presa de sus propias decisiones no solo física sino psicológicamente hablando. Tres actores en buena forma que, como es evidente, no pueden sostener una estructura que se tambalea y pierde interés a medida que avanza una trama, por otro lado, excesivamente manida.

Es más, la historia intenta aportar un giro impactante a su desarrollo, pero siempre se queda en eso. Así las cosas, Las dos caras de enero se queda en un quiero y no puedo, en un proyecto de suspense interesante desarrollado en un escenario que se presta a ello. La labor de Amini, tanto en el guión como detrás de las cámaras, es excesivamente sencilla y confusa al mismo tiempo, no llegando a optar nunca por nada y tratando de abarcar demasiados aspectos. El resultado es una indefinición que recibe como respuesta por parte del espectador una cierta indiferencia ante el devenir de estos personajes marcados por la estafa, la desconfianza y los celos. Suele decirse que no hay honor entre ladrones. Al parecer, tampoco hay un sentido claro.

Nota: 5/10

Vampiros, venganzas, intrigas y un nuevo ‘Tarzán’ copan los estrenos


Estrenos 13junio2014Fin de semana flojo en lo que a grandes estrenos se refiere. Ninguna de las películas presentadas hoy viernes, 13 de junio, tiene a priori la fuerza necesaria para convertirse en un sólido candidato a conquistar la taquilla. Pero como el cine no es solo dinero o espectáculo, muchas de las novedades que llegan a la cartelera cuentan a su favor con un interés artístico que va más allá del mero entretenimiento. Estrenos de perfil bajo que, sin embargo, abarcan un amplio abanico de géneros y gustos cinematográficos, por lo que no será difícil encontrar algo que nos atraiga a las salas.

Sin duda una de las características de estos estrenos es que proceden fundamentalmente de Europa y Estados Unidos. Uno de los más llamativos es la nueva versión de Tarzán producida en Alemania y proyectada en 3D. Presentada como una especie de reinicio del personaje creador por Edgar Rice Burroughs y ambientada en la época moderna, la historia narra cómo una pareja de multimillonarios muere en un accidente de avión en África y su hijo, el único superviviente, es adoptado por un grupo de gorilas. Mientras el pequeño crece, la empresa de sus padres es dirigida por un director general que tratará por todos los medios de obtener beneficio destruyendo diversos lugares naturales. Sólo Tarzán, con la ayuda de una guía turística, se interpondrá en sus objetivos. Aventuras, diversión y drama enfocados a los más pequeños es lo que propone el director Reinhard Klooss (Animals united), quien cuenta con las voces, en el reparto original, de Kellan Lutz (Hércules: El origen de la leyenda), Spencer Locke (Karaoke man), Robert Capron (El diario de Greg), Jaime Ray Newman (serie Eureka), Brian Huskey (Noche de miedo), Mark Deklin (serie Lone star) y Trevor St. John (Los elegidos).

Uno de los estrenos norteamericanos que llegan es la comedia No hay dos sin tres, nueva película de Nick Cassavetes (El diario de Noa) cuyo argumento es tan sencillo como prometedor: varias mujeres deciden unirse en un frente común contra un conquistador empedernido que las ha estado engañando. Desde luego, lo más interesante es el reparto coral que protagoniza la cinta, en el que encontramos a Cameron Díaz (Un plan perfecto), Leslie Mann (El cambiazo), Nikolaj Coster-Waldau (serie Juego de tronos), Don Johnson (Django desencadenado), Kate Upton (Los tres chiflados), la cantante Nicki Minaj y Taylor Kinney (La noche más oscura).

Estados Unidos también está presente en el thriller Las dos caras de enero, adqptación de la novela homónima de Patricia Highsmith. Coproducida por Reino Unido y Francia, la trama sigue a un joven que trabaja como guía turístico en Grecia, lo que aprovecha para estafar a sus clientes. Su vida entrará en una peligrosa espiral cuando conozca a una glamurosa, sofisticada y misteriosa pareja que le invitará a introducirse en su modo de vida. Ópera prima de Hossein Amini, quien desempeña tareas de dirección y guión, la película presenta un cartel de actores muy interesante, siendo los más destacados Viggo Mortensen (El señor de los anillos: La Comunidad del anillo), Kirsten Dunst (Un amor entre dos mundos), Oscar Isaac (A propósito de Llewyn Davis), Daisy Bevan (El misterio del collar) y David Warshofsky (Capitán Phillips).

Otro de los nombres propios de estos estrenos es el de Jim Jarmusch (Los límites del control), que vuelve a ponerse tras las cámaras después de cuatro años de ausencia. Y lo hace con Sólo los amantes sobreviven, drama romántico con dosis de terror producido entre Alemania y Reino Unido que narra la relación entre un atormentado músico y su enigmática amante. Ambos son vampiros que deambulan por un mundo desolado. Sin embargo, su idilio se verá interrumpido por la llegada de la hermana pequeña de ella. Precedida de buenos comentarios, la cinta cuenta en su reparto con Tilda Swinton (Snowpiercer), Tom Hiddleston (Thor: El mundo oscuro), Anton Yelchin (Star Trek: En la oscuridad), Mia Wasikowska (Stoker), John Hurt (El topo) y Jeffrey Wright (Los juegos del hambre: En llamas).

Con algo de retraso respecto a su estreno en Estados Unidos nos llega Not that funny, comedia dramática del 2012 dirigida por Lauralee Farrer, quien debuta de este modo en el largometraje de ficción. El film se centra en la vida de una joven que, harta de la vida que la rodea y de un novio egocéntrico, decide volver a sus orígenes y buscar un hombre que le haga ver el mundo desde otro punto de vista. Su vecino, un chico sencillo y aparentemente normal, tratará entonces de convertirse en ese hombre. Tony Hale (Cuerpos especiales), Timothy V. Murphy (serie Hijos de la Anarquía), Brigid Brannagh (Algo más que cómplices), Erin Way (serie Alphas), John Kapelos (Junkyard dog) y Nick Thune (Dreamworld) conforman el reparto principal.

Volviendo a centrarnos en Europa, otra de las novedades es Violette, coproducción francobelga de 2013 que se ambienta a principios del siglo XX y que gira en torno a la relación entre una joven y Simone de Beauvoir en los años de la posguerra. Una relación que llevará a ambas mujeres a establecer una amistad que durará mientras vivan y a fortalecer sus propias convicciones, relacionadas ambas con la pasión por escribir de Violette. Martin Provost (El vientre de Juliette) se encarga de poner el guión en imágenes, mientras que frente a la cámara encontramos a Emmanuelle Devos (Crónica de una mentira), Sandrine Kiberlain (Las chicas de la sexta planta), Olivier Gourmet (El ejercicio del poder), Catherine Hiegel (Felpudo maldito) y Olivier Py (Cada uno busca su gato), entre otros.

Finalizamos el repaso con Meteora, película dirigida por Spiros Stathoulopoulos (PVC-1) que cuenta en clave romántica una historia tan clásica como el propio cine: un hombre y una mujer se enamoran. El problema es que ambos pertenecen a diferentes órdenes religiosas. El film, que incorpora ciertas dosis de drama, está protagonizado por Theo Alexander (El Greco), Tamila Koulieva-Karantinaki (Mia thalassa makria), Giorgos Karakantas, Dimitris Hristidis y Stelios Mavroudakos.

Los zombis vuelven a la cartelera rodeados de amor y ecologismo


Estrenos 19abril2013Tras varios fines de semana con estrenos más bien limitados en su cantidad, llegamos a un viernes donde la oferta cinematográfica es muy, muy variada. Tal vez sea coincidencia, pero dentro de una semana llegará a las pantallas españolas uno de los estrenos más potentes del año, Iron Man 3, y es comprensible que pocos, por no decir ningún estreno, trate de competir con ella ese fin de semana. Sea como sea, hasta 11 títulos nuevos llegan hoy viernes, 19 de abril, a la cartelera. Y como decimos, de lo más variado. Comedia romántica, drama, denuncia social, thriller… incluso algo de serie B cortesía de la producción española.

De entre todos ellos destacan, como suele ser habitual, los films norteamericanos. Uno de los más curiosos es Memorias de un zombie adolescente, escrita y dirigida por Jonathan Levine (50/50) y basada en la novela de Isaac Marion. A medio camino entre la comedia, el romance y el terror, la historia transcurre en un mundo donde los muertos vivientes han diezmado a la raza humana. En este contexto, un joven zombi iniciará una relación de amistad con una bella chica humana, produciendo un cambio en su cuerpo y en el del resto de zombis. Esto, unido a la presencia de unos muertos vivientes mucho más violentos que los propios zombis, hará que éstos y los humanos se unan para salvar sus vidas. La película está protagonizada por Nicholas Hoult, quien este año protagonizaba Jack, el caza gigantes, Teresa Palmer (El aprendiz de brujo), Analeigh Tipton (Crazy, Stupid, Love), Rob Corddry (Algo pasa en Las Vegas), Dave Franco (Supersalidos) y John Malkovich (Quemar después de leer).

La conciencia social queda representada con Tierra prometida, drama ecológico sobre los peligros del fracking realizada por Gus Van Sant (Paranoid Park) y protagonizada por Matt Damon (El caso Bourne) y John Krasinski (Un lugar donde quedarse), ambos co autores del guión. La trama gira en torno a un vendedor que trata de convencer a los habitantes de un pueblo para que dejen a su empresa perforar en sus granjas a cambio de una elevada suma de dinero. A pesar de que todo apunta a un trabajo fácil y rápido provocado por la crisis financiera, la presencia de un profesor de instituto y de un ecologista que denuncian lo que realmente pretenden hacer en la tierra ponen en peligro la negociación. Los ya mencionados Damon y Krasinski están acompañados por Frances McDormand (Moonrise Kingdom), Rosemarie DeWitt (Los amos del barrio), Scoot McNairy (Argo) y Hal Holbrook (Hacia rutas salvajes).

Otro que vuelve a las salas de cine, fiel a su cita anual (o casi) es Lasse Hallström (La pesca de salmón en Yemen). Y lo hace con un drama titulado Un lugar donde refugiarse, adaptación de la novela de Nicholas Sparks que cuenta la huida del pasado de un joven que llega a un pueblo costero donde comienza una nueva vida. A pesar de los intentos por mantenerse en la distancia con el resto de vecinos, el cariño de la gente, especialmente el del propietario del supermercado y sus dos hijos, eliminará poco a poco esa distancia, aunque no impedirá que su pasado vuelva a por ella. Protagonizada por Julianne Hough (Burlesque) y Josh Duhamel (Transformers), en la película aparecen también David Lyons (Cactus) y Cobie Smulders (Los Vengadores).

On the road (En la carretera) es el título de lo nuevo de Kristen Stewart (Crepúsculo). Adaptación de la novela de Jose Rivera, la historia, co producida entre Francia y Brazil, comienza cuando un joven aspirante a escritor conoce a un ex presidiario y a su seductora mujer. Atraído por ellos y afectado por la reciente muerte de su padre, el joven se embarcará en un viaje en busca de la libertad y de sus propias motivaciones. Dirigido por Walter Salles (Diarios de motocicleta), este drama con formato de road movie cuenta, además de con Stewart, con muchos rostros conocidos, entre ellos los de Sam Riley (Control), Garrett Hedlund (Troya), Amy Adams (Julie y Julia), Kirsten Dunst (Un amor entre dos mundos), Tom Sturridge (Radio encubierta), Alice Braga (El rito) y Viggo Mortensen (Un método peligroso).

Dejando a un lado el cine norteamericano, aunque solo sea en su apartado artístico como es el caso de On the road, tenemos que hacer una mención especial para La caza, drama con dosis de thriller en el que un hombre de 40 años empieza a reconstruir su vida junto a una nueva mujer y ganándose de nuevo la confianza de su hijo adolescente. Sin embargo, una pequeña mentira comenzará a provocar una cadena de acontecimientos que derivarán en una histeria colectiva en su nueva comunidad, obligando al hombre a luchar por su vida y por la de sus seres queridos. Dirigida por Thomas Vinterberg (Celebración), el film está protagonizado por Mads Mikkelsen (Casino Royale), papel por el que ganó el premio en el último festival de Cannes. Además, Thomas Bo Larsen (Original), Annika Wedderkopp, Lasse Fogelstrøm y Susse Wold (Tre piger i Paris) completan el reparto principal.

Selton Mello, actor que pudimos ver en Lope (2010), es el gran protagonista de la cinta brasileña El payaso, producida en 2011. La película sigue a una pareja de payasos que trabaja para un circo ambulante en Brasil. Todo cambia cuando uno de ellos comprende que ha perdido la capacidad de hacer reír, entre otros motivos por mostrarse cansado de una vida que casi no le pertenece. Harto de su situación, decide dar un giro a su vida y convertirse en un individuo “normal”, con un trabajo estable en una ciudad y reconocido por el sistema. Director, guionista y protagonista, Mello está acompañado en esta comedia dramática por Paulo José (Juventude), Larissa Manoela (serie Carrossel) y Giselle Motta.

También desde Sudamérica nos llega De jueves a domingo, producción chilena en colaboración con Holanda que narra el viaje de una familia con dos hijos de jueves a domingo al norte de Chile. El problema es que el matrimonio está en proceso de separación, por lo que puede ser el último viaje que realiza toda la familia junta. El film es la visión fragmentada de los hijos de este último encuentro. Escrita y dirigida por Dominga Sotomayor Castillo, quien debuta en el largometraje con este drama, la película está protagonizada por los jóvenes Santi Ahumada y Emiliano Freifeld, quienes debutan en el cine, y por Paola Giannini (El circuito de Román) y Francisco Pérez-Bannen (Padre nuestro).

Francia queda representada este fin de semana por Nana, producción de 2011 dirigida por Valérie Massadian en su debut en el largometraje y que cuenta la vida de una niña de cuatro años que vive con su madre en una cabaña en el bosque. La pequeña deberá hacer frente a la soledad y a la libertad cuando un día, tras volver de la escuela, descubra que su madre se ha ido. Su reparto, integrado principalmente por Kelyna Lecomte, Marie Delmas y Alain Sabras, apenas tiene experiencia en el mundo audiovisual, lo que le aporta un carácter amateur al conjunto.

Si dirigimos la mirada a España, tres son los largometrajes que se estrenan hoy viernes. Uno de ellos es La venta del paraíso, basada en la novela de Emilio Ruiz Barrachina, quien también se encarga de dirigir el film. Todo comienza cuando una joven mexicana que busca huir de su pasado es contratada para trabajar en Madrid. Todo parece idóneo, pero al llegar a la capital española descubre que tanto el contrato como la empresa son falsos, una difícil situación que solo podrá superar con la ayuda de los inquilinos de una extravagante pensión, muchos de ellos en una situación similar a la suya. Protagonizada por Ana Claudia Talancón (El sueño de Iván), la película cuenta también con la presencia de William Miller (Rottweiler), Juanjo Puigcorbé (Todos los hombres sois iguales), Carlos Iglesias (Sinfín), María Garralón (La voz dormida), Saturnino García (El día de la bestia) y la recientemente fallecida Mariví Bilbao (serie Aquí no hay quien viva).

Serie B es un término utilizado en el mundo cinematográfico para definir a un tipo de producción con bajo presupuesto y actores principiantes, si bien el concepto ha terminado siendo identificado con la mala calidad y el subgénero gore o bizarro. Esto viene a cuento del otro estreno de ficción español, que bajo el título Serie B cuenta la historia de un veterano actor retirado que acoge en su finca a dos chicas jóvenes después de haberlas atropellado. Sin embargo, ellas no son lo que parecen, iniciándose una cacería en la que los papeles de víctima y cazador nunca llegan a estar demasiado claros. Dirigida por Ricard Vogue (psudónimo de Ricard Reguant), este thriller cuenta delante de la cámara con Núria de Córdoba, Jaume Fuster, Eva Losada, Sonia Monroy (Torrente 4), Cata Munar (serie Tarancón. El quinto mandamiento) y Roger Pera (El idioma imposible), entre otros.

El tercer estreno español es el documental Nacho Duato: Danse la danse, co producido con Francia. Dirigido por Alain Deymier, quien debuta en el largometraje, la película se centra en la última función del bailarín como director de la Compañía Nacional de Danza tras más de 20 años. Junto a dicha función, que tuvo lugar en el Teatro Bolshoi de Moscú, se presenta en el metraje todo aquello que tuvo lugar entre bastidores.

‘Un amor entre dos mundos’: la bipolaridad de la indefinición


Jim Sturgess protagoniza 'Un amor entre dos mundos', de Juan Solanas.Las películas de ciencia ficción que centran su atención en la modificación de las leyes físicas que conocemos deben luchar, por lo general, por no caer en su propia trampa y perder credibilidad con los detalles más triviales pero capaces de dar sentido al trasfondo de la trama. En líneas generales, Juan Solanas (Nordeste) compone una obra fascinante donde todos esos pequeños detalles quedan más que resueltos, aunque dejando al mismo tiempo el margen necesario para que la imaginación prosiga con las posibilidades que ofrecen dos planetas gemelos con sus gravedades propias. Sin embargo, una película no vive solo de eso.

En efecto, el apartado visual y narrativo del film es impecable. Más allá de unos efectos digitales bellos y de un acabado brillante, el director aprovecha las posibilidades que ofrecen los mundos opuestos para apostar por una narración donde los planos invertidos se convierten en protagonistas. Ello permite tener situaciones tan variopintas e increíbles como unas oficinas donde no existe el techo, sustituido por un segundo suelo. Este punto de partida de los mundos unidos y enfrentados es, quizá, lo más interesante del film, para muchos quizá lo único.

El principal problema es la historia en sí. Como bien reza el título en español, la película trata de disfrazar de ciencia ficción una historia romántica que ha sido contada una y mil veces: los jóvenes enamorados que no pueden estar juntos. En esta ocasión es por impedimentos físicos (pertenecen a planetas diferentes) y sociales. No hace falta ser sociólogo para comprender, ya desde la introducción, que la existencia de un planeta superior y de otro inferior es una analogía de la bipolaridad de nuestro propio planeta, donde el norte es más rico y avanzado que el sur. Una bipolaridad que, por desgracia, se extiende a una trama que camina hacia ninguna parte, a medio camino entre un romance que pierde interés a medida que avanza el film y una revolución científica que se desarrolla de forma algo intermitente.

Un amor entre dos mundos es un claro ejemplo de las buenas intenciones que se esconden detrás de todo film, y que muchas veces quedan sepultadas bajo una alarmante indefinición. En este caso, indefinición en el tema a desarrollar y en la intensidad de la relación entre los protagonistas, que no acaban de compenetrarse los suficiente como para convencer al público de que está ante los nuevos Romeo y Julieta capaces de enfrentarse a todo por estar juntos. El resultado de todo esto es que el relato se hace lento, pesado (a pesar de durar poco más de hora y media) e indiferente. Y eso es lo peor que le puede ocurrir a un relato, sea audiovisual o no.

Nota: 5,5/10

Diccineario

Cine y palabras

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