Bale y Damon compiten en ‘Le Mans ’66’ contra ‘El irlandés’


Noviembre está siendo un mes de muchos, muchísimos estrenos. La cercanía de la época de premios empieza a notarse en la cartelera española, donde a diferencia de la semana pasada, este viernes día 15 llegan varios estrenos llamados a atraer al gran público. Acción, drama, terror y comedia son los principales géneros que llegan a las pantallas, aunque el estreno más importante cuenta con una particularidad adicional.

Y es que El irlandés, la nueva película de Martin Scorsese (Silencio) llega a un puñado de cines de forma limitada, siendo estrenada posteriormente en Netflix. La cinta, basada en la novela de Charles Brandt, se centra en el asesino a sueldo Frank Sheeran, conocido como ‘El irlandés’, quien en su lecho de muerte confesó haber cometido el asesinato no resuelto del líder sindical estadounidense Jimmy Hoffa por encargo de Russell Bufalino, jefe de una familia mafiosa. Este drama biográfico cuenta con un imponente reparto encabezado por Robert De Niro (Joker), Al Pacino (Érase una vez en… Hollywood), Joe Pesci (Love Ranch), Harvey Keitel (The last man), Anna Paquin (El permiso), Bobby Cannavale (Ant-Man y la Avispa), Jesse Plemons (El vicio del poder), Stephen Graham (Rocketman) y Jack Huston (Ben-Hur).

También biográfica, aunque en este caso ambientada en el mundo del motor, es Le Mans ’66, adaptación del libro de A.J. Baime que narra la lucha entre Ford y Ferrari por el Campeonato del Mundo de Le Mans de 1966. La cinta aborda el encargo de Henry Ford II y Lee Iacocca de diseñar y construir desde cero un nuevo automóvil capaz de acabad con el dominio de la casa italiana, y cómo un visionario Carroll Shelby y el conductor británico Ken Miles hicieron historia. Dirigida por James Mangold (Logan), la película está protagonizada por Christian Bale (Hostiles), Matt Damon (Suburbicon), Jon Bernthal (Viudas), Caitriona Balfe (Money monster), Marisa Petroro (Axium effect) y Josh Lucas (Lo que fuimos), entre otros.

La última de las producciones estadounidenses es La casa del terror, cinta escrita y dirigida a cuatro manos por Scott Beck y Bryan Woods (Nightlight) que arranca cuando seis amigos deciden entrar en una casa encantada que les promete experiencias extremas. Según se anuncia, el lugar les enfrentará a sus miedos más profundos. Pero la noche terminará siendo mortal cuando descubran que algunos de esos monstruos son muy reales. Terror, algo de intriga y emociones fuertes es lo que promete esta cinta en cuyo reparto encontramos a Katie Stevens (serie Las farsantes), Will Brittain (Desolate), Lauryn Alisa (serie Step Up: High water), Andrew Caldwell (Don’t sleep), Shazi Raja (Qué fue de Brad) y Schuyler Helford (serie #Cybriety).

Entre los estrenos españoles destaca Madre, el largometraje continuación del corto homónimo nominado al Oscar (la primera secuencia de la película es el propio cortometraje). Dirigida también por Rodrigo Sorogoyen (El reino), esta combinación de drama e intriga arranca cuando una madre recibe una llamada desesperada de su hijo de seis años que le dice que está perdido en una playa de Francia y que no encuentra a su padre. Fue lo último que supo del pequeño, y diez años más tarde la mujer vive en esa misma playa en la que desapareció su hijo. Poco a poco parece que está logrando salir del oscuro abismo en el que se quedó atrapada, pero su vida da un vuelco cuando conoce a un adolescente francés que le recuerda a su hijo. Entre ambos surge una fuerte conexión que terminará sembrando el caos. Marta Nieto (serie Cuéntame cómo pasó), Alex Brendemühl (El creyente), Jules Porier (Marvin ou la belle éducation), Frédéric Pierrot (Llenos de vida), Anne Consigny (Elle), Blanca Apilánez (Requisitos para ser una persona normal) y Raúl Prieto (El desentierro) son los principales actores.

Muy diferente es la comedia Si yo fuera rico, cinta que narra las peripecias de un joven en apuros y en una crisis sentimental que, de la noche a la mañana, se hace exageradamente rico. Pero su situación con su pareja, de la que se está divorciando, le impide contárselo a nadie, ni siquiera a sus amigos, y evitar a toda costa que alguien pueda descubrir su nueva fortuna. Dirigida por Álvaro Fernández Armero (Las ovejas no pierden el tren), esta película con capital español está protagonizada por Álex García (Gernika), Alexandra Jiménez (Superlópez), Adrián Lastra (Toc toc), Diego Martín (Continuer), Bárbara Santa-Cruz (Sin rodeos), Paula Echevarría (Ola de crímenes) y Antonio Resines (La reina de España).

También pertenece a la comedia el tercer estreno español, Turbulencia zombi, film escrito y dirigido por Martín Garrido Ramis (Una función para olvidar), quien se reserva un papel en esta historia que tiene como protagonistas a un grupo de friáis de las películas de zombis que deciden rodar una película de ese género, aunque sin tener ni idea de cómo hacerlo. El reparto se completa con Beatriz Barón (El hijo bastardo de Dios), Alfredo Contreras, Toni Llull y Leyden Lorenzo, entre otros.

España también está presente, junto a Francia y Portugal, en Liberté, drama de corte histórico que transcurre en 1774 entre Potsdam y Berlín. Tres libertinos expulsados de la corte de Luis XVI van en busca del duque de Walchen, un seductor y libre pensador alemán con el objetivo de exportar el libertinaje y convertirlo en una filosofía que rechace la moral y la autoridad. Albert Serra (Roi Soleil) dirige este film en cuyo reparto encontramos a Helmut Berger (Saint Laurent), Theodora Marcadé, Marc Susini (Trois ponts sur la rivière) y Baptiste Pinteaux.

Con capital francés y belga cuenta la comedia Buenos principios, adaptación de la novela de John Fante que dirige y protagoniza Yvan Attal (Una razón brillante), cuyo argumento se centra en un escritor de mediana edad que no ha vuelto a encontrar la inspiración después de escribir un best sellar hace más de 20 años. Él parece hacer responsable a su mujer y sus cuatro hijos de no haber conseguido sus sueños y no haber triunfado, pero de la noche a la mañana su mundo empieza a cambiar: el amor de su mujer flaquea, sus hijos se independizan y aparece de la nada un perro que le ayudará a entender que su mejor historia la ha estado viviendo todos estos años. Además de Attal, el reparto está integrado por Charlotte Gainsbourg (El muñeco de nieve), Pascale Arbillot (¿Dónde estás mamá?), Adèle Wismes (Vivir deprisa, amar despacio) y Sébastien Thiery (Salvoconducto).

Puramente francesa es Rémi: una vida extraordinaria, drama familiar de 2018 que adapta la novela de Hector Malot acerca de un huérfano arrebatado de su madre adoptiva a los 10 años y entregado a un misterioso músico ambulante. Durante esta aventura aprenderá la dura vida del acróbata y a cantar para sobrevivir, y terminará por conocer el secreto de su verdadero origen. Dirigido por Antoine Blossier (Proie), este drama familiar está protagonizado por Daniel Auteuil (Las confesiones), Maleaume Paquin, Virginie Ledoyen (Adiós a la reina), Jonathan Zaccaï (Cerise), Jacques Perrin (El infierno 2005) y Ludivine Sagnier (El Club de la Tristeza).

El último de los estrenos de ficción es La audición, drama con capital francés y alemán dirigido por Ina Weisse (Der architekt) cuya trama tiene como protagonista a una profesora de violín en un instituto de música. La mujer logra la admisión de un chico en el que detecta un notable talento, pero el trabajo con el joven la llevará a distanciarse de su hijo y de su marido. El día del examen parcial del joven los acontecimientos se precipitan con un trágico giro. Nina Hoss (serie Homeland), Simon Abkarian (Cartas a Roxanne), Jens Albinus (Rosita), Ilja Monti y Serafines Mishiev (So fiel Zeit) son los principales actores.

Pasamos ahora a la animación. One Piece: Estampida es el título de la nueva película con los personajes de la famosa serie de anime de Eiichiro Oda. En esta ocasión, la historia transcurre en el Pirates Festival, evento realizado por piratas para los piratas. La tripulación del Sombrero de paja recibe una invitación del anfitrión no solo para acudir, sino para participar en una búsqueda del tesoro en el que participarán multitud de piratas, entre ellos los conocidos como la Peor generación. Takashi Otsuka (Eiga Purikyua ôru sutâzu DX 3: Mirai ni todoke! Sekai o tsunagu nijiiro no hana) dirige esta aventura con capital japonés que cuenta con las voces originales de Ikue Ôtani (Pokémon: Detective Pikachu), Mayumi Tanaka (El bosque del piano), Kappei Yamaguchi (El niño y la bestia), Kazuya Nakai (Godzilla: The planet eater) e Hiroaki Hirata (Maquia. Una historia de amor inmortal), entre otros.

Desde Rusia llega Animales en apuros, cinta animada de 2018 dirigida a cuatro manos por Victor Azeev, quien debuta en el largometraje con este film, y Vasiliy Rovenskiy (Pomnyu – ne pomnyu). El argumento sigue a un castor y un gato que, después de convertirse en mejores amigos, emprenden una misión peligrosa para liberar a sus compañeros animales secuestrados por extraterrestres.

En lo que a documental se refiere, dos son las propuestas. Renacidos: El Padre Pío cambió sus vidas es una producción española que, a través del relato de 25 personas, narra la labor del Padre Pío y cómo cambió la vida de personas cuyos testimonios harán estremecer a los espectadores. José María Zavala (El misterio del Padre Pío) dirige esta propuesta.

También española, aunque de 2018, es Idrissa, crónica de una muerte cualquiera, producción que pone el foco en el caso real de un joven inmigrante africano que murió en 2012 en un Centro de Internamiento de Extranjeros de Barcelona. A través de su caso la cinta reconstruye el drama de la realidad de quienes llegan a otro país en busca de un futuro mejor. La película está dirigida por Xavier Artigas y Xapo Ortega (Tarajal).

 

‘Joker’: todos somos pobres payasos


Comenzaba la década de los años 40 del pasado siglo cuando Batman presentaba el primer número de su propia serie. En aquellas viñetas ya aparecía un villano vinculado irremediablemente al Hombre Murciélago: el Joker. El origen de ambos personajes quedaba intrínsecamente relacionado. Menciono todo esto porque la nueva película de Todd Phillips (Salidos de cuentas) sobre cómo este villano se convierte en lo que todos conocemos tiene un giro dramático final que recupera esa idea que muchas veces se ha planteado sobre el destino entrelazado de héroe y antihéroe.

Pero en realidad eso es solo la guinda del pastel. Lo que Phillips (cuya labor tras las cámaras deja algunos momentos brillantes y sobrecogedores), y sobre todo Joaquin Phoenix (Irrational man), ofrecen en Joker va mucho más allá del cómic. En realidad, es difícil clasificar esta película más allá del drama. El magistral guión ahonda, despacio pero sin pausa, en muchos de los males sociales actuales, en la lucha de clases, en la locura y, finalmente, en las consecuencias de nuestras decisiones, personales y políticas. Lo que comienza siendo simplemente la historia de un pobre hombre marcado por una enfermedad mental bajo control gracias a un sinfín de medicamentos termina derivando en una locura con la guerra de clases como telón de fondo. Resulta fascinante apreciar la deriva que toma el personaje de Phoenix y cómo poco a poco construye esa personalidad que, aunque nada tiene que ver con la batalla que se desata al final, la utiliza en su propio beneficio para lograr esa admiración, ese protagonismo que siempre se le ha negado.

En realidad, la película cuenta con multitud de referentes cinematográficos, lo cual ayuda a profundizar en la mente de este personaje tan complejo e interesante que Phoenix eleva a la categoría de leyenda (sería todo un acierto que dos actores lograran Oscars por este mismo personaje). A través de giros argumentales perfectamente estudiados el guión construye un descenso a los infiernos de la mente de un hombre al tiempo que vincula irremediablemente el destino de este Joker con la familia Wayne. Este es, sin duda, otro de los aciertos del film: aunque el trasfondo del cómic siempre está presente, en realidad la historia va más allá de las viñetas. Y como muchas buenas historias, todo se construye más con el relato (algo muy de moda hoy en día) que con la verdad. El primer punto de giro se plantea como algo casi fortuito, defensivo, casi hasta patético. Pero es a partir de ese punto cuando se empieza a edificar todo un entramado en el que la realidad y la ficción se mezclan en la pantalla como una proyección de la mente del protagonista, llevando al espectador por un viaje tan apasionante como inquietante. Una evolución dramática que va de la mano con la evolución del personaje, que pasa de ser un hombre timorato, asustadizo y triste a una figura con tanta seguridad que es capaz de confesar y cometer lo que comete al final del film.

Desde luego, la película es inquietante. La risa histérica que logra Phoenix, con la que en cierto modo se abre y se cierra Joker, acompaña al espectador como la banda sonora de esta locura con crítica social, trasfondo dramático y una lucha de clases que, como no podía ser de otro modo, no viene motivada por este Payaso, sino por el modo en que los ricos tratan a las clases más desfavorecidas (el desprecio de Wayne a las clases pobres llamándoles payasos es el mejor ejemplo). Todo ello compone un complejo mosaico que invita a revisionar el film una y otra vez en busca de referencias cinematográficas, de conceptos morales y sociales y, sobre todo, de esa magistral actuación. Y aquí vuelvo al comienzo. Phoenix hace suyos los papeles de los dos Joker cinematográficos previos para unirlos en uno solo, tanto visualmente como dramáticamente, fusionando en este definitivo rol ambos conceptos de villano. Que estamos ante una gran película es algo incuestionable a tenor de todas las ramificaciones, interpretaciones y lecturas que ofrece esta historia. Pero es que posiblemente estemos ante una de las mejores películas del año.

Nota: 9/10

Phoenix se convierte en ‘Joker’ ante Garci y Sánchez Arévalo


El mes de octubre no podría arrancar de mejor manera en lo que a cine se refiere. Tras cosechar numerosas críticas y empezar a apuntar alto en los principales premios cinematográficos, llega a las carteleras españolas un film que, sin duda, va a ser uno de los estrenos del año. No lo hace solo, pues este viernes día 4 también es el regreso de nombres propios del cine español.

Sin duda el título de la semana es Joker, cinta acerca del origen del archienemigo de Batman que va más allá del propio universo del cómic para convertirse en todo un retrato de la sociedad actual. Dirigido por Todd Phillips (R3sacón), este drama con toques de thriller sigue la vida de un hombre derribado por la sociedad e incapaz de salir adelante. Será entonces cuando se convierta en el personaje conocido como el Joker, desatando una locura que contará cada vez con más seguidores. La película, que cuenta con capital estadounidense y canadiense, está protagonizada por Joaquin Phoenix (Los hermanos Sisters), Robert De Niro (Joy), Zazie Beetz (Deadpool 2), Frances Conroy (serie American Horror Story: Apocalypse), Marc Maron (Mike y Dave buscan rollo serio), Shea Whigham (El vicio del poder) y Brett Cullen (serie True Detective).

Este es el único estreno procedente de Estados Unidos. En lo que a Europa se refiere destaca El crack cero, thriller español que supone el regreso de José Luis Garci tras Holmes & Watson. Madrid days (2012). La trama, al más puro estilo del cine negro, se sitúa seis meses después del suicidio de un afamado sastre. Una misteriosa mujer visita a un detective privado para que investigue lo ocurrido, pues está convencida de que el hombre, que era su amante, fue asesinado. El investigador poco a poco irá descubriendo que existe más de un sospechoso, y más de una motivación para matar a un sastre. El reparto está encabezado por Carlos Santos (El hombre de las mil caras), Miguel Ángel Muñoz (Al final todos mueren), Patricia Vico (El aviso), Luisa Gavasa (El árbol de la sangre), Pedro Casablanc (Dolor y gloria), Belén López (La sal de la vida), Macarena Gómez (Musarañas), Cayetana Guillén Cuervo (Una pistola en cada mano), Paula Echevarría (serie Velvet) y Ramón Langa (Aún hay tiempo).

También regresa este viernes Daniel Sánchez Arévalo (La gran familia española) con Diecisiete, drama español que tiene como protagonista a un joven interno en un centro de menores que participa en una terapia de reinserción con perros. Allí establece un vínculo con un animal, pero cuando el perro finalmente es adoptado el joven, lejos de alegrarse, decide escaparse para buscarlo. Comienza así un viaje en el que participarán su hermanos mayor, su abuela, dos perros, una vaca y otros animales. Entre los principales actores encontramos a Biel Montoro (Blue Rai), Nacho Sánchez, Íñigo Aranburu (El guardián invisible), Kandido Uranga (70 binladens), Itsaso Arana (Acantilado) y Carolina Clemente (Implosión).

Francia y Bélgica colaboran en Una pequeña mentira, adaptación del cómic creado por Artur Laperla y Mario Torrecillas que narra la vida de un niño que trata por todos los medios de levantar el ánimo de su padre. Su gran oportunidad se presentará cuando un importante club de fútbol inglés se interese por el pequeño. Sin embargo, su baja estatura provoca que finalmente sea rechazado. Para no dar una mala noticia a su padre cometerá una pequeña mentira que, poco a poco, ser irá haciendo cada vez más grande. Julien Rappeneau (Rosalie Blum) se pone tras las cámaras de este drama protagonizado por François Damiens (Están por todas partes), Maleaume Paquin (Rémi: Una vida extraordinaria), Ludivine Sagnier (El amor está en el aire), André Dussollier (Le grand jeu) y Laetitia Dosch (Gaspard at the wedding).

Otro de los estrenos europeos es La directora de orquesta, drama biográfico de 2018 escrito y dirigido por Maria Peters (Sonny boy) que aborda la vida de Antonia Brico, joven que sueña con convertirse en directora de orquesta en los años 50. Dado que nadie parece tomarla en serio por ser una mujer, decide enfrentarse al mundo y presentarse a un examen de ingreso en la Orquesta Filarmónica de Berlín. Sus planes se verán trastocados cuando aparezca el amor de su vida y tenga que elegir entre él y sus sueños. Christanne de Brujin, Benjamin Wainwright (Historia de una pasión), Scott Turner Schofield (serie Belleza y poder), Seumas F. Sargent (The philosopher king) y Annet Malherbe (Lucia de B.) son los protagonistas de esta producción de los Países Bajos.

Con algo de retraso nos llega Cuernavaca, producción mexicana de 2017 que, en clave dramática, arranca cuando el mundo de un niño cambia por completo tras el accidente de su madre. Sin nadie que le cuide, es llevado con su abuela paterna en una casa en la que no es querido y en la que tendrá que enfrentarse al rechazo, al seductor y peligroso mundo del hijo del jardinero y a la búsqueda de su padre. La cinta es el debut en el largometraje de ficción de Alejandro Andrade, que escribe y dirige esta historia protagonizada por Carmen Maura (El futuro ya no es lo que era), Emilio Puente, Moisés Arizmendi (Los presentes), Mariana Gajá (Como te ves, me vi) y Diego Álvarez García.

Pasamos a los estrenos de animación, entre los que destaca Tabaluga y la princesa de hielo, film alemán de 2018 dirigido por Sven Unterwaldt Jr. (Otto’s eleven) y que adapta la famosa serie de televisión. La trama tiene como protagonista a un pequeño dragón que conoce a una hermosa princesa de hielo con la que surge algo más que amistad. Juntos deberán embarcarse en la aventura más grande de sus vidas para hacer frente al malvado Hombre de las Nieves. Entre las voces originales encontramos las de Kristin Fairlie (Moon point), Wincent Weiss, Michael Herbig (Cuatro contra el banco), Heinz Hoenig (Radio Heimat) e Yvonne Catterfeld (La familia von Trapp).

También de 2018, aunque esta vez con origen pakistaní, es El rey burro, fábula que arranca cuando el Rey León, monarca de la jungla, decide jubilarse. Para que su sucesor tenga credibilidad, decide convocar elecciones. Un humilde burro lavandero termina siendo candidato contra el sucesor legítimo del rey. Pero lo que nadie sabe, ni siquiera el burro, es que todo forma parte de un macabro plan de la consejera del Rey León para destronarle y hacerse con la corona. Esta ópera prima de Aziz Jindani cuenta con las voces de Afzal Khan (Moosa khan), Shafaat Ali (Parwaaz Hai Junoon), Hina Dilpazir (Saat Din Mohabbat In), Vasay Chaudhry (Armaan), Adeel Hashmi (Bachaana) y Shabbir Jan (Kanebaaz), entre otros.

Para finalizar este repaso, dos documentales. Amazing Grace es el título de una producción estadounidense de 2018 que aborda el concierto que Aretha Franklin dio en la Iglesia Bautista Misionera New Temple en Watts, Los Ángeles, en 1972. Dos días de conciertos que se convirtieron en el álbum más vendido de la artista y que fueron filmados por un equipo de rodaje encabezado por Sydney Pollack (La intérprete). El material, sin embargo, nunca vio la luz, y tras la muerte del director el productor Alan Elliott ha retomado el trabajo para convertirlo en un film dirigido a cuatro manos.

Por otro lado, Varados es el nuevo trabajo escrito y dirigido por Helena Taberna (Acantilado). Este film con capital español se acerca al día a día de los refugiados de larga duración en edificios en Atenas o en campos de refugiados, donde estos hombres y mujeres esperan una documentación que les permita continuar con sus vidas, viviendo mientras tanto en una situación precaria.

‘Joy’: siempre positivo, nunca negativo


Jennifer Lawrence es 'Joy'.David O. Russell, director de cintas como El lado bueno de las cosas (2012) o The fighter (2010) se está especializando en un tipo de cine que puede terminar resultando contraproducente. Un tipo de cine satisfactorio y de buenas vibraciones, pero que en el fondo no termina de funcionar, básicamente porque no existen conflictos notables que permitan a la trama dar esa vuelta de tuerca que, por otro lado, es tan necesaria en sus películas. Y su último trabajo, en el que vuelve a colaborar con su musa particular, no es una excepción.

De hecho, Joy es el mejor ejemplo de cómo desarrollar una historia, entretener durante dos horas y ofrecer una feel-good movie sin demasiados altibajos dramáticos. La estrategia de Russell es, simple y llanamente, situar a sus protagonistas en contextos extremos para, a continuación, sacar a relucir la fuerza que tenían oculta. No existe, por tanto, margen para la decepción o la derrota, salvo que sea un artificio que aporte el consabido aderezo momentáneo de desazón. Sin embargo, basta haber visto alguna de sus películas para saber que el final feliz siempre se impone, y que sus historias son ejemplos de superación.

Eso no quita para que la cinta protagonizada por Jennifer Lawrence (El castor) no arroje algunas reflexiones interesantes, desde la toxicidad de algunas familias hasta las extrañas amistades que pueden darse entre determinados individuos. Aunque sin duda lo que destaca de la cinta es la labor de Lawrence, alejada de roles heroicos y más próxima a esos papeles de mujer fuerte en los que se encuentra tan cómoda. La actriz logra asumir como propia la variedad de emociones por las que pasa su personaje, y lo que es más importante, es capaz de transmitir las difíciles relaciones que mantiene con el resto de protagonistas, todos ellos espléndidos en sus respectivos papeles.

La sensación que deja Joy es agridulce. Es un film entretenido que despierta emociones positivas en el espectador. Y los actores se entregan por completo a unos personajes que, en muchos casos, son prácticamente indefendibles. Pero el resultado final es demasiado parecido a otras cintas, sobre todo a otras del propio director. Y el desarrollo dramático de la trama principal, basado en machacar a la protagonista hasta una jugada maestra final, es excesivamente lineal, lo que resta intriga a una resolución final algo previsible.

Nota: 6/10

La cartelera española se llena de nombres propios después de Reyes


Estrenos 8enero2016Con el nuevo año 2016 llega, como suele ser habitual en estas fechas, la época de los estrenos más interesantes del año, aquellos que luchan y lucharán por los principales premios cinematográficos en todo el mundo. Uno de ellos ya llegó el pasado 1 de enero, y este viernes, día 8, no se queda atrás. Claro que no son las únicas novedades. La ciencia ficción, el terror, el drama y una amplia variedad de géneros se dan cita en la cartelera española.

Aunque desde luego el título más interesante es Joy. Y lo es sobre todo por los nombres que sustentan el proyecto, cuya relevancia en los últimos años ha sido notable. Tras las cámaras está David O. Russell, y delante de ella encontramos actores como Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Robert De Niro, que ya coincidieron con el director en El lado bueno de las cosas (2012). En esta ocasión la trama se centra en una joven que logra abrirse camino en el mundo de los negocios, aunque para ello tenga que luchar contra su propia familia y contra una tormenta de emociones que pondrá a prueba la confianza que deposita en aquellos a los que considera amigos. En el reparto de esta comedia también encontramos a Édgar Ramírez (Líbranos del mal), Virginia Madsen (Walter) e Isabella Rossellini (Pollo con ciruelas).

Muy diferente es el thriller biográfico que propone Legend, adaptación de la novela de John Pearson que narra el ascenso y la caída de los hermanos gemelos Kray, los gánsteres más famosos de Londres en los años 60. El director Brian Helgeland (Payback) es el responsable de poner en imágenes esta historia protagonizada por Tom Hardy (Locke) en un doble papel, Emily Browning (Pompeya), Taron Egerton (Kingsman: Servicio secreto), Christopher Eccleston (serie The Leftovers), David Thewlis (Macbeth) y Chazz Palminteri (Último recurso).

Completa el trío principal de novedades otro nombre propio. Maggie es el título del nuevo intento de Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) de recuperar su hueco en el cine y, en particular, en el género fantástico. La historia se ambienta en el mundo de los zombis, y más concretamente en algo poco habitual en este tipo de films: el proceso de transformación. Todo comienza cuando un padre debe hacer frente a la enfermedad que ha contraído su hija, un virus que la transformará en un ser peligroso y que obliga al hombre a mantenerla en cuarentena y recluida en casa. Ópera prima de Henry Hobson, la cinta cuenta en su reparto con Abigail Breslin (Agosto), Joely Richardson (Más allá del amor), Jodie Moore (Heaven’s rain) y Rachel Whitman Groves (Dunaway hearts).

Más terrorífica es Exorcismo en el Vaticano, producción que vuelve a incidir en Dios y el Diablo, en las posesiones y en la lucha del bien y el mal. Aunque en esta ocasión la trama trata de ir más allá y se centra en una joven cuya vida cambia cuando empieza a ver que su mera presencia provoca dolor y muerte a los que la rodean. Cuando el Vaticano se fija en ella, decide iniciar un exorcismo pensando que está poseída por un demonio. Pero el secreto que descubrirán será mucho más peligroso, iniciando un proceso para salvar al mundo. Dirigida por Mark Neveldine (Gamer), la película está protagonizada por Dougray Scott (V3nganza), Michael Peña (Ant-Man), Peter Andersson (Flugparken), Djimon Hounsou (El séptimo hijo) y Kathleen Robertson (serie Boss).

Sin duda la novedad más internacional es Eisenstein en Guanajuato, comedia biográfica con tintes románticos que escribe y dirige Peter Greenaway (La ronda de noche), y que cuenta con capital holandés, finlandés, belga, francés y mexicano. Su trama arranca unos años después del rodaje de El acorazado Potemkin (1925). Rechazado por Hollywood, el director ruso recala en México para rodar su nuevo film, donde se dejará llevar además por el encanto del país y de su joven y atractivo guía, quien le llevará a dar libertad a sus deseos más reprimidos. Elmer Bäck (Där vi en gång gått), Luis Alberti (Carmin tropical), Maya Zapata (Bolero de noche), Lisa Owen (Los insólitos peces gato) y Stelio Savante (Jimmy) son los principales actores.

Puramente francesa es la comedia No es mi tipo, producida en 2014 y que adapta la novela de Philippe Vilain en la que un joven profesor de Filosofía en París es destinado a Arras durante un año. En ese tiempo inicia una relación con una peluquera con la que le unen más diferencias que similitudes. Escrita y dirigida por Lucas Belvaux (Rapt), la cinta cuenta en su reparto con Émilie Dequenne (Perder la razón), Loïc Corbery (Les amateurs), Sandra Nkake (Casablanca driver), Charlotte Talpaert y Anne Coesens (Como un león).

También de 2014 es la holandesa Secretos de guerra, drama familiar de corte histórico que se centra en la relación de dos amigos que viven a salvo de los acontecimientos de la II Guerra Mundial, conflicto que ven como el contexto ideal para sus aventuras. La llegada de una joven a una granja cercana separará a ambos chicos, lo que lleva a uno de ellos a revelar una pequeña infracción de la familia de la chica. Lo que no sabe es que con sus celos desvela una conspiración mucho mayor. Basada en la novela de Jacques Vriens, la cinta está dirigida por Dennis Bots (Zoop in Afrika) y está protagonizada por Maas Bronkhuyzen (Jacobo lobo), Joes Brauers, Nils Verkooijen (Spijt!), Pippa Allen (Patatje Oorlog) y Loek Peters (Roffa).

De Niro es ‘El becario’ de ‘El último cazador de brujas’


Estrenos 30octubre2015Después de un par de fines de semana con una tanda de estrenos liderada por títulos atractivos y, en general, muy esperados, la última semana de octubre se toma un respiro para, posteriormente, recuperar con fuerza la atracción a las salas. Eso no quiere decir que este viernes, 30 de octubre, no tenga nombres interesantes e historias cuanto menos interesantes.

Una de esas historias es la de El becario, nueva comedia escrita y dirigida por Nancy Meyers (No es tan fácil) que, como su propio título indica, aborda el proceso de prácticas dentro de una empresa, aunque con un ligero matiz. El becario es un hombre de 70 años que, hastiado de la jubilación, decide aceptar el puesto en una empresa de moda online fundada por una joven que ansía controlarlo todo para lograr el éxito. El reparto principal cuenta con actores como Robert De Niro (La gran revancha), Anne Hathaway (Interstellar), Rene Russo (Thor), Nat Wolff (Ciudades de papel) y Adam DeVine (Dando la nota).

Muy distinta es El último cazador de brujas, cinta de acción y ciencia ficción al servicio de Vin Diesel (Fast & Furious 7) que, con todo, cuenta con un reparto de altura. Como se desprende del título, la trama sigue a un cazador de brujas que logró derrotar a la Reina Bruja. Sin embargo, antes de lograrlo la criatura le maldijo con la inmortalidad, lo que le ha impedido estar junto a su mujer y su hija en la otra vida. Siglos después, y ya en la actualidad, este cazador es el único que queda vivo para enfrentarse a una resucitada Reina Bruja que clama venganza. Breck Eisner (Sahara) es el encargado de poner en imágenes esta historia que cuenta en su reparto con Elijah Wood (Grand Piano), Michael Caine (Kingsman: Servicio Secreto), Rose Leslie (serie Juego de tronos) y Julie Engelbrecht (Die Mamba).

Desde Estados Unidos también llega La verdad, drama biográfico basado en el libro de Mary Mapes que narra el proceso de toma de decisión que llevaron a cabo esta productora de las noticias de la CBS y su socio, el presentador del programa Dan Rather, en torno a una información que llegó a sus manos durante las elecciones norteamericanas en 2004, en plena Guerra de Irak. Una información que cambiaría para siempre el rumbo de la historia y que tuvieron que defender con todos los medios a su disposición. El guionista James Vanderbilt (The amazing Spider-man) debuta con esta historia en la dirección, contando para ello con un reparto encabezado por Cate Blanchett (Monuments men), Robert Redford (Capitán América: El soldado de invierno), Elisabeth Moss (serie Mad men), Topher Grace (Spider-man 3), Dennis Quaid (El ladrón de palabras) y Bruce Greenwood (Más allá del amor).

La propuesta musical es Los últimos cinco años, adaptación de la obra teatral de Jason Robert Brown que dirige Richard LaGravenese (Hermosas criaturas). Producida en 2014, la trama se centra en la relación de amor entre una actriz en ciernes y un aspirante a escritor. Sin embargo, cinco años después de enamorarse sus sueños se han visto superados por la realidad de sus vidas, y lo único que les queda es una relación que no parece ir a ninguna parte. Ante esto, ambos se ven obligados a hacer un repaso de sus vidas para poder comprender en qué momento se desviaron del camino que habían emprendido. Anna Kendrick (Into the woods), Jeremy Jordan (serie Smash), Tamara Mintz, Cassandra Inman, Bettina Bresnan (Vamps) y Charly Bivona (Cymbeline) encabezan el reparto.

El capital norteamericano, en colaboración con el mexicano, también está presente en Little Boy, comedia dramática ambientada en la II Guerra Mundial cuyo argumento arranca cuando el padre de un niño es enviado al frente. El pequeño, rechazado por el resto de niños debido a su baja estatura, tiene en su padre a su único amigo, por lo que iniciará un largo viaje para poder traerlo de vuelta. Inspirado por su héroe de cómic favorito, para tener éxito en su aventura necesitará la ayuda del vecino japonés que representa al enemigo y al que nadie habla en todo el vecindario. Dirigida por Alejandro Monteverde (Bella), quien también participa en el guión, la película cuenta con un interesante reparto liderado por Jakob Salvati (serie Cleaners), Cary-Hiroyuki Tagawa (serie Revenge), Emily Watson (La teoría del todo), Tom Wilkinson (Negocios con resaca), Eduardo Verástegui (Cristiada), Ben Chaplin (El retrato de Dorian Gray), Michael Rapaport (Cuerpos especiales) y Kevin James (Pixels).

En lo que a lengua hispana se refiere lo más relevante es Truman, producción hispano argentina dirigida por Cesc Gay (Una pistola en cada mano) que comienza con el reencuentro de dos viejos amigos, uno recién llegado de Argentina. Acompañados por el perro de uno de ellos, las vidas de estos dos hombres cambiarán a lo largo de cuatro intensos días que estarán marcados por la difícil situación que atraviesan. Humor y drama se juntan en esta historia protagonizada por Ricardo Darín (Relatos salvajes), Javier Cámara (Perdiendo el norte), Dolores Fonzi (La patota) y Eduard Fernández (Felices 140).

Puramente española es Las aventuras de Moriana, comedia cuya trama sigue el desdichado camino de una mujer desahuciada con tres hijos a su cargo. Decidida a mirar siempre hacia delante, logra levantar un restaurante de la nada, pero el éxito no acompaña al proyecto. Su siguiente paso será sumamente ambicioso: rodar una película en la que implicará a toda su familia. Primer largometraje de ficción para David Perea, que escribe el guión, y Luis Soravilla, en el reparto encontramos a Terele Pávez (Mi gran noche), Enrique Villén (Viral), Geli Albaladejo (Volando voy), Antonio Hidalgo y Carolo Ruiz (Crimen ferpecto).

El último estreno procedente de España es el thriller dramático El cadáver de Anna Fritz, cinta dirigida por Hèctor Hernández Vicens (serie Pol & Cia) y con la que debuta en el largometraje. La historia, aunque sencilla, es sumamente perturbadora. Una joven y bella actriz acaba de morir. Tres jóvenes deciden colarse en el depósito para poder ver su belleza en persona por última vez. Sin embargo, cuando logran estar frente al cuerpo deciden que también serán los últimos en hacer el amor con ella. Alba Ribas (Animals), Cristian Valencia (Tú y yo), Albert Carbó (Di Di Hollywood) y Bernat Saumell (Eloïse) conforman el reparto.

Dejamos España para centrarnos en lo que llega de Europa, y entre ellos destaca Educación Siberiana, film italiano de 2013 basado en el libro de Nicolai Lilin que cuenta la vida de dos niños que crecen en el sur de la Rusia soviética educados tan solo en la violencia, el robo y el uso de armas. Dirigida por Gabriele Salvatores (No tengo miedo), la cinta cuenta en su reparto con John Malkovich (Memorias de un zombie adolescente) y Peter Stormare (El último desafío), a los que se suman Eleanor Tomlinson (Jack el caza gigantes) y Arnas Fedaravicius, entre otros.

Francia, Alemania y Bélgica están detrás de 3 corazones, drama romántico cuya trama arranca cuando un hombre pierde un tren a París y se ve obligado a esperar toda una noche al siguiente. Durante ese tiempo conoce a una mujer con la que parece compenetrarse a la perfección, aunque no sabe nada de ella. Cuando finalmente se separan, quedan en verse unos días después en la capital francesa, pero él no puede acudir. Durante los siguientes años tratará de encontrar a la mujer, incluso después de casarse con otra. Lo que no sabe es que su mujer y aquel amor son hermanas. Benoît Jacquot (Adiós a la reina) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Benoît Poelvoorde (El precio de la fama), Charlotte Gainsbourg (Samba), Chiara Mastroianni (Los canallas) y Catherine Deneuve (En un patio de París).

Y pasamos por último a los documentales. Entre ellos destaca The Propaganda Game, film que cuenta con capital español, estadounidense, alemán, francés, chino y norcoreano. La película, rodada de la mano del único extranjero que trabaja para el régimen de Corea del Norte, trata de abordar las mentiras y la manipulación de la información que existe en torno a lo que sucede en aquel país. La cinta está dirigida por Álvaro Longoria (Hijos de las nubes).

Un tema similar aborda El gran vuelo es una coproducción entre Chile y España de 2014 escrita, dirigida y producida por Carolina Astudillo Muñoz (El deseo de la civilización). Su argumento gira en torno a una mujer comunista que, durante los primeros años de dictadura franquista, escapó de una cárcel de Barcelona por la puerta principal. Fue en ese momento cuando su rastro se perdió, viviendo desde entonces en constante huida. Pero su fuga es también la de muchas mujeres que lucharon por su libertad, ya fuera en el régimen Franquista o en la rigidez de sus propios partidos.

Cierra la tanda de estrenos la obra El gran museo, producción austríaca de 2014 dirigida por Johannes Holzhausen (Family portraits) que traslada al espectador al interior del Museo Kunsthistorisches de Viena para mostrarle los entresijos y el día a día de uno de los espacios culturales más importantes del mundo.

La complejidad de ‘El Padrino II’ como arma para superar al original


Al Pacino vuelve a ser Michael Corleone en 'El Padrino, Parte II'.Hace aproximadamente 40 años Francis Ford Coppola, autor de la que posiblemente sea la mejor trilogía de la historia del cine, lograba algo inaudito en los 87 años que llevan celebrándose los Oscar: que una secuela se hiciera con el galardón a la Mejor Película. Desde luego, fue el año de El Padrino, Parte II, estrenada en 1974, entre otras cosas porque además de convertirse en la única cinta en lograr igualar en este sentido a su predecesora (El Padrino logró el galardón dos años antes), superó al original en el número de premios: seis frente a tres. Cada uno podrá encontrar los motivos que quiera para este extraño fenómeno, pero en líneas generales todos los argumentos se pueden resumir en que la secuela fue mejor que la primera parte. Y eso es mucho decir.

En realidad, lo que mejor define al film de Coppola es su capacidad para no convertirse en un mero vehículo repetitivo de los quehaceres mafiosos de la familia Corleone. Mientras que la primera parte aborda el ascenso del personaje interpretado por Al Pacino (El precio del poder), esta continuación narra los problemas a los que se enfrenta como capo de la familia. Esto permite al director explorar una serie de líneas dramáticas que no pudieron tratarse en la primera parte, desde el conflicto puramente matrimonial hasta las traiciones en el seno familiar, sin duda uno de los momentos más impactantes del relato. Es esta intensidad dramática lo que ensalza la historia hasta convertirla en algo único, independiente de El Padrino pero que bebe de sus influencias y de sus acontecimientos.

Dicho de otro modo, no es necesario haber visto la primera parte para poder disfrutar de la segunda, aunque sí es conveniente. En esta reflexión juega un papel fundamental la narrativa de cómo un joven Vito Corleone (al que da vida un magistral Robert De Niro) llega a Estados Unidos y logra convertirse en jefe de la mafia. Los paralelismos que el director es capaz de plasmar en pantalla entre las historias de padre e hijo a edades similares son fascinantes. Como si de un bucle temporal se tratara, ambos deben hacer frente a amenazas externas, a venganzas del pasado y, en definitiva, a luchar por la posición social que han logrado adquirir. Lo que en la primera parte era un mero relato de un joven que se involucra poco a poco en los negocios familiares, en El Padrino II se convierte en un drama acerca de las amenazas que conlleva el poder, y cómo ni siquiera los lazos de sangre impiden las traiciones.

Todo ello bajo una estructura narrativa relativamente similar, lo que hace aún más complejo el equilibrio entre la novedad y la repetición de conceptos. Lo cierto es que esta continuación responde a esa idea de ofrecer más de todo sin perder la esencia. En efecto, la segunda parte aprovecha los hitos dramáticos más clásicos de la trama (un negocio en ciernes, una traición, una sospecha, una respuesta final) para erigirse como algo sensiblemente distinto, fundamentalmente por el alcance dramático de los acontecimientos y de las decisiones. En líneas generales, el original abordaba el conflicto desde el punto de vista de “buenos y malos”; la segunda entrega apuesta más bien por la sutileza y por no establecer los roles desde el primer momento.

Muchas historias para un final

Uno de los aspectos más notables de El Padrino II, y que también se encuentra en El Padrino, es su capacidad para hilvanar las diferentes tramas sin que esto provoque una desconexión de los acontecimientos por parte del espectador. Y en esta segunda parte no hay que olvidar que se introducen historias protagonizadas por dos personajes diferentes en épocas distintas. El motivo principal de que esto ocurra cabe buscarlo en que, precisamente, lo narrado en todas estas historias tiene un nexo común: los fantasmas que asaltan al personaje de Pacino. Todo lo narrado en el film, incluso aquellos momentos protagonizados por De Niro, tienen como objetivo abordar los conflictos emocionales a los que se enfrenta el protagonista, y que encuentran un reflejo físico en el desarrollo del arco dramático.

Así, la historia es en realidad un viaje personal por la mente de un hombre llamado a convertirse en un referente que nunca quiso ser, pero que acepta de buen grado. Sus intentos por sacar a su familia de negocios ilícitos contrastan con la brutalidad con que afronta, por ejemplo, la relación con el personaje de Diane Keaton (Annie Hall) y los hijos de ambos. Brutalidad emocional más que física, pero brutalidad al fin y al cabo. Quizá sea esto lo que más fascina del personaje de Michael Corleone, su incapacidad para afrontar los problemas sin utilizar la violencia. Sea como fuere, su forma de afrontar los retos dramáticos que se plantean y las decisiones que eso conlleva son lo que han convertido a este rol en uno de los inmortales del cine.

Pero antes mencionaba que esta continuación mantiene una estructura similar al original. Para poder comprobarlo solo hay que ver cómo resuelve Coppola todos los cabos sueltos que van quedando a lo largo de la trama. Ese final en el que mientras el piadoso protagonista está celebrando una ceremonia eclesiástica se suceden una serie de asesinatos ordenados por él es un clásico que resume a la perfección todos los contrastes de los que se nutre la trama para construir la complejidad que desprende. Y es la que permite explicar determinados comportamientos del protagonista, dispuesto a eliminar a todos sus enemigos.

Habrá muchos que no consideren a El Padrino II como un film superior al original. Y tal vez no solo sea desde un punto de vista artístico. Pero la construcción de su trama, apoyada en las diferentes líneas argumentales desarrolladas de forma conjunta, es mucho más compleja y más elaborada que la de El Padrino. Y eso es mucho decir si tenemos en cuenta que el original de 1972 no es precisamente un film sencillo. Es precisamente esa capacidad de superación lo que lleva a la continuación a convertirse en un relato único, independiente y con giros argumentales mucho más elaborados. Un clásico, en definitiva, que ha sabido encontrar su hueco en la historia sin tener que depender exclusivamente de una historia previa.

El mes de junio termina con varios estrenos ‘Juntos y revueltos’


Estrenos 27junio2014Último fin de semana de junio, y siguiendo la estela de viernes anteriores, las novedades de hoy, 27 de junio, están plagadas de nombres interesantes pero no parecen tener la fortaleza suficiente como para mover de los primeros puestos a las más veteranas. Sin duda generarán interés entre los aficionados al cine que busquen algo más que el típico entretenimiento veraniego, algo que por cierto también está presente, aunque sea de forma minoritaria. Varios estrenos, por tanto, que abarcan desde la comedia hasta el thriller de terror, pasando por el drama o la acción, y que comparten la particularidad de estar producidos en Estados Unidos y en Europa. Como es habitual en Toma Dos, comenzamos por los primeros.

Una de las novedades más destacadas es lo nuevo de Adam Sandler (Desmadre de padre), quien vuelve a colaborar con Drew Barrymore (Todos están bien) para la ocasión. Bajo el título Juntos y revueltos, la cinta arranca cuando una pareja de padres solteros decide no volver a verse tras sufrir una horrible cita a ciegas. Sin embargo, el destino volverá a ponerles a prueba cuando deban compartir una lujosa suite en un hotel africano dedicado a los safaris a consecuencia de un error en las reservas que cada uno hizo por separado. Humor y algo de gamberrismo se unen bajo la dirección de Frank Coraci (Peso pesado), quien dirige, además de a Sandler y Barrymore, a Joel McHale (Ted), Wendi McLendon-Covey (serie Reglas de compromiso), Kevin Nealon (Sígueme el rollo) y Terry Crews (Los mercenarios 2).

También norteamericana, aunque con colaboración francesa, es Tokarev, thriller de acción protagonizado por Nicolas Cage (La Roca) y dirigido por el español Paco Cabezas (Carne de neón), que debuta de este modo en el cine internacional. Su argumento se centra en un hombre de familia, empresario y trabajador, que ve cómo una noche todo su mundo es atacado por la mafia rusa. Obligado a volver a un pasado que había dejado atrás, el hombre reunirá a su antigua banda criminal para ajustar cuentas, iniciando una espiral de violencia cuyo final solo puede ser trágico. El reparto se completa con Rachel Nichols (Conan el bárbaro), Peter Stormare (Dolor y dinero), Danny Glover (Arma letal) y Aubrey Peeples (Sharknado).

Para los más pequeños llega Campanilla, hadas y piratas, cinta de animación por ordenador que, siguiendo la estela de producciones anteriores, retoma a uno de los personajes más icónicos de Disney: el hada que acompaña a Peter Pan en sus aventuras en Nunca Jamás. Todo comienza cuando una incomprendida hada roba un polvo mágico y se une a unos piratas. Será entonces cuando Campanilla y sus amigas deban iniciar una aventura inolvidable para recuperarlo. El problema es que sus poderes han sido cambiados, por lo que todas deberán hacer frente al reto de actuar según su nueva naturaleza. Acción, aventura y diversión de la mano de Peggy Holmes (Campanilla. El secreto de las hadas), que se pone tras las cámaras para dirigir un film que cuenta, en su versión original, con las voces de Mae Whitman (The factory), Christina Hendricks (serie Mad Men), Tom Hiddleston (Thor), Lucy Liu (serie Elementary) y Megan Hilty (serie Smash).

James Gray, director de films como La noche es nuestra (2007) o Two lovers (2008), regresa a las salas con El sueño de Ellis, drama romántico del 2013 ambientado en la década de los años 20 del siglo pasado. La trama se centra en una joven polaca y su hermana, quienes abandonan su pasado para viajar a Nueva York y cumplir los sueños de la tierra prometida. Sin embargo, al llegar a la isla de Ellis la hermana, enferma de tuberculosis, se verá obligada a quedarse en cuarentena. Sola y desamparada, la joven encontrará una salida en un rufián sin escrúpulos que la obliga a prostituirse si quiere recuperar a su hermana. La única oportunidad que le queda es recurrir al primo del proxeneta, un ilusionista que puede resolver la situación. La película cuenta con un trío protagonista de peso integrado por Marion Cotillard (El caballero oscuro: La leyenda renace), Joaquin Phoenix (The master) y Jeremy Renner (La gran estafa americana), a los que se suman Dagmara Dominczyk (Kinsey), Angela Sarafyan (Love hurts) y Jicky Schnee (Perestroika).

Muy distinto es el cariz de El encargo, thriller del 2013 centrado en un hombre duro con mucha mala suerte pero un gran corazón que es contratado por un legendario capo del crimen para que realice un trabajo sencillo pero poco habitual. Las consecuencias de este trabajo derivarán en una espiral de la que no podrá escapar. Ópera prima de David Grovic, quien colabora en el guión, la trama cuenta con nombres tan relevantes como los de John Cusack (Grand piano), Robert De Niro (Malavita), Dominic Purcell (serie Prison Break), Crispin Glover (Jacuzzi al pasado), Rebecca Da Costa (Mine games) y Martin Klebba (Blood shot).

Entre los estrenos europeos destaca Mi otro yo, lo nuevo de la española Isabel Coixet (Ayer no termina nunca). Con capital español y británico, este thriller psicológico sigue a una adolescente cuya idílica vida se desmorona cuando empieza a sospechar que otra persona, un doble, la acecha con la única intención de asesinarla y suplantar su identidad. La película cuenta con un reparto plagado de nombres conocidos como Sophie Turner (Sansa Stark en Juego de Tronos), Jonathan Rhys Meyers (serie Los Tudor), Rhys Ifans (The Amazing Spider-Man), Gregg Sulkin (White frog), Claire Forlani (¿Conoces a Joe Black?), Leonor Watling (Lo mejor de Eva), Geraldine Chaplin (El monje) e Ivana Baquero (El laberinto del Fauno).

Totalmente española es la financiación de Ärtico, drama dirigido por Gabriel Velázquez (Amateurs) que cierra la trilogía conocida como “Familia versus soledad” y que gira en torno a dos jóvenes quinquis que cada día salen a la calle para sobrevivir con lo que les surja. Aunque no parece que nada les importe, en realidad cada uno envidia y desea lo que no tiene: uno está harto de vivir rodeado y solo quiere huir de su familia, mientras que el otro anhela poder encontrar a alguien que mitigue la soledad que siente al llegar a su casa. Víctor García, Juanlu Sevillano, Deborah Borges, Lucía Martínez y Alba Nieto son los debutantes actores que conforman el plantel principal.

Con algo de retraso llega a la cartelera española Foxfire, drama producido entre Francia y Canadá que cuenta con Laurent Cantet (La clase) tras las cámaras. Basada en la novela de Joyce Carol Oates, la acción transcurre en la Nueva York de 1953, época en la que la violencia de la posguerra era más que evidente. Con este caldo de cultivo surge un grupo de chicas decididas a no dejarse vilipendiar por los hombres y a tomar el control de sus vidas. El viaje hacia su libertad estará plagado de incertidumbres y retos que deberán superar. El grupo principal de actrices, todas ellas noveles, está compuesto por Raven Adamson, Katie Coseni, Claire Mazerolle, Madeleine Bisson y Rachael Nyhuus.

Finalizamos el repaso a los estrenos con De caballos y hombres, comedia dramática de 2013 producida entre Alemania e Islandia que entrelaza diversas historias para exponer una única idea: la lucha del hombre contra la naturaleza y los intentos del primero para utilizar la segunda en su beneficio. Todo desde la perspectiva de la influencia que tiene el hombre en el caballo y viceversa. Ópera prima de Benedikt Erlingsson, quien también se encarga del guión, entre sus muchos actores destacan Helgi Björnsson (Fuera del vestuario), Ingvar Eggert Sigurðsson (I against I), Charlotte Bøving (Mávahlátur), Maria Ellingsen (Vuelven los mejores), Juan Camillo Roman Estrada y Kristbjörg Kjeld (Las marismas).

‘Novecento’, la amistad como eje del conflicto social del siglo XX


Donald Sutherland, Gérard Depardieu y Robert De Niro protagonizan 'Novecento', de Bernardo Bertolucci.Hay películas que por sus propias características se convierten en clásicos casi desde el momento de su estreno. Y curiosamente, muchas de ellas suelen generar polémica o no son muy bien recibidas en su momento. Si tuviésemos la oportunidad de preguntarle a Stanley Kubrick (2001: Una odisea en el espacio) es más que probable que nos ofreciera una amplia reflexión al respecto. Volviendo al tema que nos ocupa, uno de esos films que adquieren casi de forma automática la categoría de indispensable es Novecento, obra de 1976 dirigida por Bernardo Bertolucci (Belleza robada) que narra, a través de la amistad de dos hombres desde su infancia, la turbulenta primera mitad del siglo XX en una Italia marcada por el fascismo, la revolución comunista y una sociedad clasista en la que los patrones y los trabajadores no podían entenderse. Una amistad que, en el fondo, se extrapola a todo un sistema social que, guste o no, es el único que parece funcionar.

Al menos eso es lo que viene a decir este largo film de más de cinco horas de duración en su versión íntegra. A través de la relación de amor/odio de los personajes de Robert De Niro (Malavita) y Gérard Depardieu (Germinal) el film reflexiona no solo sobre cómo se modifica con los años la forma de entender la amistad, sino sobre las ideologías y el sistema con el que la sociedad ha aprendido a articularse. Gracias a la mirada de estos dos hombres, cuya infancia transcurrió marcada por sus diferentes estatus, el espectador es capaz de apreciar los numerosos matices que enriquecen los roles y, por extensión, la trama. De Niro, heredero de un negocio del que nunca quiso hacerse cargo, se revela como un individuo incapaz por su propia indolencia de poner freno al auge fascista, que en la película cuenta con los rasgos de un Donald Sutherland (Orgullo y prejuicio) aterradoramente magistral. Depardieu, criado entre ideas revolucionarias, se convierte en un hombre cuyo deseo de no responder ante nadie le impide ver las diferencias entre su amigo patrón y el resto de terratenientes para los que ha trabajado.

Matices, por otro lado, que ayudan a llenar de simbolismo un final excepcional. Novecento, que comienza en el mismo momento en el que termina, es decir, con la caída del fascismo, posee tal vez una de las conclusiones más fieles a la realidad y, por otro lado, más crudas del cine. Frente al idealismo del comunismo que promueven los campesinos (liderados por Depardieu), el final de la II Guerra Mundial no trajo lo que ellos esperaban, sino más bien todo lo contrario. Frente a la muerte del patrón, los comités formados tras el final de la guerra decidieron que el patrón debía seguir existiendo. Y frente a la libertad que los trabajadores pensaban que iban a tener, el resultado es la continuación de una lucha por sus derechos. Estos aspectos quedan recogidos en una imagen tan sencilla como reveladora: ya ancianos, los personajes de De Niro y Depardieu siguen peleándose de la misma forma en que lo hacían de niños. Una lucha entre dos amigos condenados a estar en bandos distintos pero obligados a entenderse. Una lucha que, en el fondo, es imprescindible pero interminable.

Sin duda, la relación entre estos dos hombres es lo que marca todo el desarrollo dramático. Bertolucci, quien también participa en el guión, convierte a estos dos roles en los pilares narrativos a modo de reflejo social de un momento histórico que perfectamente puede extrapolarse a cualquier época. Por otro lado, la forma de abordar las relaciones de una y otra casa, diferenciadas por el nivel de riqueza (con todo lo que eso conlleva, claro está), se acerca de forma sutil a lo que Gabriel García Márquez hizo en Cien años de soledad. La narrativa transcurre a lo largo de tres generaciones marcadas en todo momento por la lucha de clases, por la locura y por los delirios. Si la relación entre los dos hombres protagonistas es la piedra angular del relato, las relaciones entre los representantes de las otras generaciones de Berlinghieri y Dalcó (la primera familia patrona de la segunda) no es menos relevante, pues sientan las bases para todo lo que luego desarrollarán estos dos personajes.

Violencia física y moral

No es casual que dos de los actores más relevantes del reparto, Burt Lancaster (De aquí a la eternidad) y Sterling Hayden (Atraco perfecto), den vida a los patriarcas con los que se inicia Novecento. Ambos, que vienen a ser una especie de versión envejecida y curtida por la época que les ha tocado vivir de los protagonistas, marcan ineludiblemente el destino del resto de personajes. Incluso recibiendo el mismo nombre, como es el caso de los personajes de Lancaster y De Niro. El conflicto entre ellos, también marcado por la amistad que genera el convivir con alguien durante años, es el mismo que heredan sus nietos, y es el mismo que, décadas más tarde, siguen librando unos ancianos, en el que es sin duda un guiño muy irónico y reflexivo.

Bertolucci rodó este film cuando todavía estaba candente la polémica suscitada con El último tango en París (1972), y lo cierto es que no ayudó a calmar los ánimos. Más allá de su duración o del carácter ambicioso del film (al fin y al cabo, recoge más de 40 años de desarrollo en los que se suceden todo tipo de acontecimientos), la película que aquí comentamos se caracteriza por un naturismo descarnado y sin complejos. En todos sus sentidos. Quienes busquen imágenes del metraje posiblemente se encuentren con una en la que De Niro y Depardieu están desnudos junto a una mujer. Es un buen ejemplo, pero decididamente no es el único. Es más, los desnudos se convierten en algo habitual y hasta normal en el film. No, lo realmente impactante es la forma de abordar el auge del fascismo a través del personaje de Sutherland, cuya transformación es simplemente sobrecogedora.

No digo con esto que sea inesperada, más bien al contrario. Desde el primer momento en que el actor aparece en pantalla su rostro, la maldad de su mirada y la forma de dirigirse a algunos personajes le confieren un aire desagradable que genera rechazo o, por lo menos, precaución. Pero a medida que su forma de pensar va ganando adeptos, a medida que su iniciativa fascista se convierte en algo sólido, su presencia en el film se vuelve mucho más tenebrosa, más macabra, sádica y psicópata. Escenas como la del gato al que mata o la del pequeño que ve algo que no debe son indescriptibles en su crueldad y en su sadismo. En cierto modo, su personaje representa la violencia de una época que se dejó llevar por una ideología que utilizaba los intereses de los poderosos como excusa para sembrar el terror entre sus enemigos. Una violencia que el director sabe captar en cada momento, llegando a impregnar todas las secuencias de un aire fatalista en el que personajes como el de De Niro se ven atrapados por su propia inacción, y en el que personajes como el de Depardieu se ven obligados a esconderse.

Es este aspecto, la sencillez y eficacia con la que Bertolucci capta la esencia de una época, lo que mejor define a Novecento. No es un film de visionado sencillo, al contrario, pero una vez visto se vuelve imprescindible. Es cierto que esta lucha constante entre los Berlinghieri y los Dalcó pierde ritmo narrativo en algunos momentos, principalmente antes de que el fascismo se haga con toda la atención de la trama, pero en ningún momento se vuelve tediosa o repetitiva. La labor de los actores, todos ellos soberbios, hace que este reflejo familiar de un conflicto social mucho mayor adquiera tintes universales. Al fin y al cabo, la amistad que se refleja en pantalla no es más que la amistad entre hombres, y los conflictos que surgen derivan de la necesidad de luchar por una libertad que, como simboliza la conclusión del film, solo termina cuando los implicados desaparecen.

‘La gran estafa americana’: cómo ocultar defectos con los actores


El reparto de 'La gran estafa americana', de David O. Russell, lo mejor del film.Hace algunos años, cuando comenzaba la moda de la animación por captura de movimientos, surgió el debate acerca de la idoneidad de los actores dentro de una película. O mejor dicho, de su utilidad. Hubo quien aseguró que a medida que avanzase la tecnología el papel del intérprete quedaría muy mermado. En cierto modo, la nueva película de David O. Russell (Tres reyes) viene a ser una respuesta para aquellos que se pregunten para qué sirve un actor. De hecho, es tal la labor de todo el reparto que eclipsa el resto de elementos hasta hacerlos casi desaparecer. Tanto los buenos como los malos.

Porque sí, La gran estafa americana tiene muchos puntos débiles, tal vez demasiados. Aunque hay que reconocer que todos ellos tienen que ver con el guión y el desarrollo dramático de la historia. En general, la sensación que transmite el film es la de estar ante un proyecto grande en su sencillez, con una puesta en escena extremadamente detallista y fiel a la época que narra, y con una planificación relativamente sencilla pero indudablemente solvente. Eso por no hablar de una banda sonora simplemente excepcional y una fotografía que combina con acierto una amplia paleta de colores para transmitir los ideales de una época y de un grupo de gente muy concretos. Sin embargo, todos estos elementos formales solo sirven para ocultar una realidad muy diferente, más o menos como le ocurre a los timadores protagonistas. La trama carece de conflictos verdaderamente importantes. El arco argumental, lejos de tener nudos relevantes, se queda en una sucesión lógica de acontecimientos que derivan en una resolución previsible incluso para aquellos que no conozcan la historia real que está detrás de todo este tinglado.

La consecuencia más directa de todo esto es que el interés, o mejor dicho la atención, decaen progresivamente hasta convertir la película en un divertimento sin una personalidad clara que se mantiene a flote gracias a sus actores. Única y exclusivamente gracias a ellos. El cuarteto protagonista, todos ellos nominados a los Oscar, es indescriptiblemente bueno. Christian Bale (El maquinista) vuelve a modificar su cuerpo y su postura corporal para meterse en la piel de un personaje tan sencillo en apariencia como complejo en su moral, llegando a hacerse irreconocible. Bradley Cooper (El equipo A) vuelve a demostrar su crecimiento como actor, y tanto Amy Adams (La duda) como Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas) convierten sus respectivos personajes en dos pilares sobre los que sustentar buena parte de las motivaciones de la cinta. De no ser por ellos la película posiblemente carecería de buena parte de su atractivo, por no decir todo, convirtiéndose en un relato anodino sobre una operación del FBI que no tuvo excesivos problemas en llevarse a cabo.

No hay que ver La gran estafa americana con demasiadas expectativas. Es un film interesante, bueno en muchos aspectos, sobre todo por los actores y la calidad que desprenden todos y cada uno de ellos. Unos actores que, además, están acompañados por un marco formal excepcional en el que todo, desde el vestuario hasta el decorado, desde la música hasta la fotografía, es una herramienta para ensalzar la historia. El problema es que la historia cojea. Ni posee la fuerza suficiente ni contiene los elementos dramáticos necesarios para generar emociones encontradas en el espectador. De algún modo, el conjunto se convierte en aquello que narra y que representan sus personajes: un rostro que esconde una verdad muy distinta a la que podría esperarse. Por suerte, ahí están los actores.

Nota: 7/10

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