‘Puñales por la espalda. El misterio de Glass Onion’: las capas de la cebolla


Daniel Craig deberá resolver un nuevo crimen en 'Puñales por la espalda. El misterio de Glass Onion'.

Rian Johnson (Looper) está logrando algo poco común. Para empezar, revitalizar el género que pertenece, por méritos propios, a Agatha Christie. Y para continuar, lograr hacer, hasta el momento, dos películas brillantes aprovechando las innumerables posibilidades del thriller detectivesco, añadiendo ciertas dosis de humor y dejando un hueco, aunque sea pequeño, para una narrativa fascinante en muchos momentos.

Y es que Puñales por la espalda. El misterio de Glass Onion tiene poco que envidiar a la cinta original. He de confesar que me acercaba a esta continuación con algo de recelo tras el resultado de la primera película, pero Johnson elimina esos miedos casi de un plumazo en los primeros instantes. Y lo hace con una estructura narrativa bastante diferente a la película de 2019, lo que evidencia un manejo del género y de las expectativas poco común. La cinta que nos ocupa juega, precisamente, con esa previsibilidad, poniendo al espectador ante una trama aparentemente sencilla que parece que vaya a resolverse en apenas media hora. Y, en realidad, el misterio que parece centrar toda la acción termina en ese tiempo. Entonces, ¿qué más hay pare que el metraje alcance casi las dos horas y media? Pues una serie de giros argumentales a cada cual más apasionante. Tras esta aparente resolución, la cinta regresa al comienzo para mostrar todos los hechos desde otro punto de vista, aportando nueva información fundamental para comprender no solo todo lo visto hasta ese momento, sino la resolución final y, en definitiva, el verdadero crimen que investiga un Daniel Craig (Sin tiempo para morir) que ha encontrado un personaje que va a pasar a la historia del séptimo arte como uno de los investigadores más relevantes de la cultura popular.

De este modo, el director y guionista plantea una película con un funcionamiento muy distinto. Si la primera parte era una especie de puzzle en el que juntar piezas que no encajaban (el agujero del donut, que decía el personaje de Craig), en esta lo que nos encontramos es, como su propio título indica, una especie de cebolla a la que se le van quitando capas y más capas de intriga hasta dejar, por fin, el verdadero corazón de la trama. Y cada una de esas capas (algunas son personajes, otras simplemente información que Johnson ofrece con cuentagotas) hace crecer el film hasta convertirlo en una obra entretenida, con algunos momentos visualmente imprescindibles (esa especie de laberinto en el que se convierte la casa iluminada únicamente por el faro es memorable) y, desde luego, muy recomendable. Quizá el mayor talón de Aquiles de la película sean sus personajes, poco interesantes en líneas generales, y los actores que les dan vida, que aunque correctos, no aportan a los mismos nada más allá de presencia. En todo caso, funcionan.

Así que sí, Puñales por la espalda. El misterio de Glass Onion es digna sucesora de un film que en muy poco tiempo se ha convertido casi en una película de culto moderna. Johnson vuelve a enganchar al espectador con un thriller en el que la comedia vuelve a tener una presencia importante, pero lo hace de un modo totalmente nuevo, evitando caer en la repetición de la estructura y del propio misterio, permitiéndose el lujo, incluso, de parodiar algunos estereotipos de la cultura y la sociedad reciente, entre ellos el propio Steve Jobs (quien, por cierto, no sale muy bien parado) o las superestrellas hollywoodienses. Como película, funciona como un reloj, planteando los giros argumentales en sus puntos correctos pero, a diferencia de muchas otras historias, jugando con el orden de la información para crear una experiencia brillante. En realidad, es lo que tiene que ser una buena secuela: un poco más de todo (incluyendo asesinatos) sin perder la esencia.

Nota: 8/10

‘La mujer rey’ llega a la cartelera con los nuevos ‘Puñales por la espalda’


Estrenos 25noviembre2022

Este es un fin de semana excepcional en muchos sentidos. El primero, porque uno de los estrenos más esperados llegó el pasado miércoles, día 23. El segundo, porque son muchos los títulos muy atractivos para la cartelera española. Y tercero, porque hacía mucho tiempo (puede que décadas) que no se estrenaban tantos films. Concretamente, este viernes 25 de noviembre son hasta 20 las novedades que llegan a la geografía española.

Comenzamos este largo repaso con Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion, secuela del éxito de 2019 que, antes de estrenarse en Netflix dentro de un mes, llegó el pasado miércoles a la cartelera por tiempo limitado. De nuevo escrita y dirigida por Rian Johnson (Star Wars: Los últimos jedi), esta producción hollywoodiense vuelve a combinar humor, misterio y algo de drama para plantear cómo un grupo de personajes se reúne en una isla griega propiedad de un multimillonario. Pero cuando uno de ellos aparece muerto, el investigador Benoit Blanc deberá descubrir quién es el culpable de unos sospechosos que tienen mucho que esconder. Daniel Craig (Sin tiempo para morir) vuelve a ponerse en la piel del protagonista al frente de un reparto en el que hay grandes nombres como los de Edward Norton (La Crónica Francesa), Janelle Monáe (Antebellum), Kathryn Hahn (serie Bruja Escarlata y Visión), Leslie Odom Jr. (Santos criminales), Kate Hudson (Music), Dave Bautista (Dune), Jessica Henwick (Matrix Resurrections), Hugh Grant (serie The undoing) y Ethan Hawke (Zeros and Ones).

Desde Estados Unidos nos llega también este viernes La mujer rey, cinta basada en hechos reales y cargada de acción y drama. La trama relata la historia de las Agojie, una unidad de guerreras con unas habilidades y fiereza desconocidas hasta ese momento en el mundo. Bajo el mando de una general, que se encarga de reclutarlas y entrenarlas, deberán proteger el reino africano de Dahomey de la llegada de los europeos en el siglo XIX. Dirigida por Gina Prince-Bythewood (La vieja guardia), la película está protagonizada por Viola Davis (El Escuadrón Suicida), John Boyega (Star Wars: El ascenso de Skywalker), Lashana Lynch (Capitana Marvel), Hero Fiennes Tiffin (After. Almas perdidas), Thuso Mbedu (JJC: Johnny Just Come), Jayme Lawson (Farewell Amor) y Adrienne Warren (serie Women of the movement).

Italia y Estados Unidos colaboran en Hasta los huesos: bones and all, lo nuevo como director de Luca Guadagnino (Call me by your name). Este drama con dosis de terror y romance gira en torno a una joven que está aprendiendo a vivir en los márgenes de la sociedad y a un vagabundo intenso y sin derechos. Entre ellos surge el amor en un viaje que los lleva por los pasajes ocultos y las carreteras secundarias de la América de Ronald Reagan, que siempre terminan conduciéndoles a sus aterradores pasados y poniendo a prueba su amor. La cinta, adaptación de la novela de Camille DeAngelis, tiene como principales actores a Taylor Russell (Escape room 2: Mueres por salir), Timothée Chalamet (Mujercitas), Mark Rylance (No mires arriba), Chloë Sevigny (Queen & Slim), Michael Stuhlbarg (Beckett), André Holland (serie Castle Rock), Jessica Harper (Suspiria) y David Gordon Green (El insoportable peso de un talento descomunal).

También procede de Hollywood el thriller de acción Detective Knight: Sin piedad, cinta que sigue a un veterano detective de Los Ángeles en los momentos previos a Halloween. Cuando un grupo de ladrones hiera a su compañeros en un tiroteo, abandonará la ciudad siguiendo a la banda hasta Nueva York, donde su oscuro pasado chocará con su caso amenazando con destruir su mundo. Edward Drake (American Siege) se pone tras las cámaras de esta producción protagonizada por Bruce Willis (La fortaleza), Lochlyn Munro (serie Riverdale), Beau Mirchoff (Enganchados a la muerte), Corey Large (Apex), Johnny Messner (Deadlock) y Michael Eklund (Antlers: criatura oscura), entre otros.

Antes de pasar al cine europeo, dos importantes propuestas de animación. Por un lado, Pinocho de Guillermo del Toro es, como indica su título, una revisión del famoso cuento de Carlo Collodi en clave de animación stop-motion que llega a los cines unas semanas antes de su estreno en Netflix. Mezclando drama, musical y aventura, el director de El callejón de las almas perdidas (2021) y Mark Gustafson, que debuta tras las cámaras de un largometraje, muestran al niño de madera que quería ser de carne y hueso como protagonista de un viaje fabuloso entre mundos para aprender el poder del amor. Esta versión algo más oscura de la historia que todos conocemos está coproducida entre Estados Unidos, México y Francia, y cuenta con las voces originales de Gregory Mann (La sociedad literaria y el pastel de patatas), Ewan McGregor (serie Obi-Wan Kenobi), David Bradley (Jolt), Ron Perlman (Monster Hunter), Finn Wolfhard (Cazafantasmas: Más allá), Cate Blanchett (Dónde estás, Bernadette), Burn Gorman (Enola Holmes), Tim Blake Nelson (Old Henry), Tilda Swinton (Memoria), John Turturro (The Jesus rolls) y Christoph Waltz (Alita: Ángel de combate).

Por otro, Mundo extraño es el título de lo nuevo de Disney, una aventura familiar con capital puramente estadounidense cuya trama se adentra en una tierra inexplorada y traicionera donde criaturas fantásticas aguardan a una familia de exploradores que deberán dejar sus diferencias a un lado para no echar a perder su última y más crucial misión. Dirigida a cuatro manos por Don Hall (Raya y el último dragón) y Qui Nguyen, para quien es su ópera prima, los actores Jake Gyllenhaal (Spider-Man: Lejos de casa), Alan Tudyk (Distancing Socially), Dennis Quaid (American underdog), Jaboukie Young-White (Dating & New York), Gabrielle Union (Asalto en la noche) y Lucy Liu (Stage mother) ponen las voces a los principales actores en la versión original.

Varios son los estrenos españoles de esta semana. Historias para no contar es el título de la nueva comedia con dosis de acción y aventura dirigida por Cesc Gay (Sentimental). La cinta es una película coral que narra situaciones en las que nos podemos reconocer, aunque seguro que preferiríamos no explicar o, incluso, olvidar. Esos encuentros inesperados, esos momentos ridículos o decisiones absurdas… En total, cinco historias sobre la incapacidad de gobernar nuestras emociones protagonizadas por un reparto con algunos de los mejores nombres del cine español actual, como Chino Darín (La odisea de los Giles), Anna Castillo (Donde caben dos), Javier Rey (La casa del caracol), Alex Brendemühl (Akelarre), Antonio de la Torre (Entre la vida y la muerte), Eva Reyes, José Coronado (Way Down), Alejandra Onieva (Novatos), Alexandra Jiménez (Si yo fuera rico), Maribel Verdú (El año de la furia), Nora Navas (Libertad), Brays Efe (Orígenes secretos), Verónica Echegui (Explota, explota), Quim Gutiérrez (Chasing wonders) y María León (La lista de los deseos).

Muy diferente es el drama Ramona, debut en el largometraje de Andrea Bagney, quien escribe y dirige este film sobre una joven recién llegada a Madrid con su novio. Quiere ser actriz, madre y vivir en Lavapiés, pero las cosas no se dan como ella espera. Y para colmo, descubre que su novio es el director de una película en la que ella compite por el papel principal. El trío protagonista de esta cinta española está formado por Lourdes Hernández (Presentimientos), Bruno Lastra (Amigo D) y Francesco Carril (La virgen de agosto).

La comedia es también el género de El Tirabeque, cuya trama gira en torno a un periodista que lucha por no ser despedido del diario en el que trabaja mientras intenta arreglar su matrimonio y superar sus problemas con el alcohol. Su última oportunidad es un reportaje sobre los tirabeques, algo aparentemente sencillo y tranquilo que terminará en una investigación de consecuencias impredecibles. Darío Autrán (Salamandra) escribe, dirige y protagoniza esta producción española cuyo reparto se completa con Kike Biguri (El silencio de la ciudad blanca), Isabel Blanco (El cuarto de Mona), Xosé Bonome (El tiempo de Plácido Meana), Celso Bugallo (El buen patrón), Marta Bódalo (La voz dormida), Guillermo Carbajo (Llanto) y Mercedes Castro (La sombra de la ley).

Con algo de retraso llega El que sabem (Lo que sabemos), drama español escrito y dirigido por Jordi Núñez (Un año sin piscina) cuyo argumento arranca cuando una joven camarera de un restaurante de playa es invitada a pasar una tarde en la playa con un compañero de clase y sus peculiares amigos. Entre ambos surge una atracción inmediata que cambiará sus vidas para siempre. Entre los principales actores encontramos a Nakarey, Javier Amann (What the eyes can’t ese), Fran Morales (Luces), Mauro Cervera (Lejos del fuego), Rosita Amores (El robo más grande jamás contado) y Kino Gil (Historias incompletas).

Francia y Alemania colaboran en Abrázame fuerte, drama de 2021 que escribe y dirige Mathieu Amalric (Barbara) a partir de una obra de Claudine Galea. La historia gira en torno a una mujer que abandona su hogar dejando a su marido y a sus hijos. Tras su huida, la vida de la familia continúa, aunque el hijo menor no deja de hacerse preguntas. Y mientras la mujer se aleja, imagina a los niños y a su marido envejecer sin ella, inventándose un nuevo final. Vicky Krieps (El último Vermeer), Arieh Worthalter (Kitoboy), Anne-Sophie Bowen-Chatet, Sacha Ardilly, Juliette Benveniste y Aurèle Grzesik encabezan el reparto.

Francia también está presente, en este caso junto a Bélgica y Países Bajos, en Close, cinta que explora la amistad entre dos niños de trece años. Tratando de entender lo que ha ido mal entre ambos, uno de ellos busca consuelo y comprensión en la madre del otro, iniciando así un viaje de perdón, vulnerabilidad y amor. Lukas Dhont (Girl) dirige este drama en cuyo guion también participa, y que está protagonizado por Eden Dambrine, Gustav De Waele, Émilie Dequenne (Las cosas que decimos, las cosas que hacemos), Léa Drucker (Las cartas de amor no existen) y Léon Bataille.

Desde Suiza nos llegó ayer jueves, 24 de noviembre, Mad Heidi, propuesta que mezcla acción, aventura y humor para narrar cómo Heidi, una montañera suiza, es secuestrada por brutales tropas del Gobierno que desean instaurar un nuevo orden. Para sobrevivir, deberá defenderse en una nueva guerra contra la maquinaria del odio. Johannes Hartman (A trip, not a tour) y Sandro Klopfstein (para quien es su primer largometraje) se ponen tras las cámaras, mientras que Alice Lucy (Junction 9), Max Rüdlinger (Olga), Casper Van Dien (Shooting Paul), David Schofield (Las hijas del Reich), Leon Herbert (¿Por amor o por dinero?), Pascal Ulli (Glassboy) y Alvar G. Sato (Miamor perdido) son los principales actores.

Esta semana, además, se estrenan otros títulos de animación. Los demonios de barro es una coproducción entre Portugal, España y Francia cuya historia arranca cuando fallece el abuelo de una exitosa diseñadora cuya exigente vida en la gran ciudad ha hecho que se distanciaran progresivamente. La muerte del hombre provoca en ella un ataque de estrés, por lo que decide abandonar la vida que llevaba hasta ese momento y volver al lugar de su infancia y sus recuerdos. Cuando llega a la propiedad de su abuelo descubre que es un terreno prácticamente abandonado con una casa casi en ruinas. Nuno Beato debuta en el largometraje tras una larga carrera en el cortometraje, contando para ello con las voces originales de Victoria Guerra (A viagem de Pedro), Nuno Lopes (Una chica fácil), Celso Bugallo (que esta semana tiene también el estreno de El Tirabeque), Ana Sofia Martins (Quero-te tanto!) y António Durães (Mar infinito).

De 2021 es Inu-Oh, adaptación de la novela de Video Furukawa que, en clave de animación, cuenta cómo un auténtico artista de Sarugaku Noh (una variedad de teatro popular) en Japón durante el siglo XIV entabla una legendaria amistad con un artista de Biwa. Coproducida entre Japón y China, esta fantasía cargada de música está dirigida por Masaaki Yuasa (El amor está en el agua), mientras que entre las voces originales encontramos las de Avu-chan, Mirai Moriyama (Miss Osaka), Kenjirô Tsuda (Tell me), Tasuku Emoto (Red) y Yutaka Matsushige (Independence of Japan).

Son numerosos los documentales que aterrizan en la cartelera esta semana. Para empezar, Tequila. Sexo, drogas y rock and roll es una producción española dirigida por Álvaro Longoria (Dos Cataluñas) que, a través de la participación de los supervivientes de la mítica banda de rock, narra la historia del legendario grupo que puso la banda sonora a la liberación de los jóvenes españoles en la transición, pero que fue derribado por la fama y el éxito.

También es español el documental Los constructores de la Alhambra, cinta que aborda, en clave dramatizada, la historia de cómo el Sultán de Granada decide construir los palacios de la Alhambra, obra en la que participó su visir, quien se debatió entre las ideas del antiguo mundo y las que surgen en la nueva Europa musulmana del siglo XIV. La película está dirigida por Isabel Fernández (La ciutat dels turistes).

El tercer documental, también español, es Madre Ven, largometraje que recoge testimonios de milagros y conversiones ocurridos durante una peregrinación realizada en plena pospandemia de coronavirus. La iniciativa fue apoyada por la diócesis, contando con la implicación de obispos. La cinta, además de contar con testimonios reales grabados durante la peregrinación de la imagen de María Inmaculada, narra también una historia de ficción sobre una familia que atraviesa momentos complicados, y cómo un maletín lleno de fotografías de la peregrinación marcará un antes y un después en sus vidas. Andrés Garrigó (Corazón ardiente) dirige esta propuesta.

España y Portugal colaboran en La visita y un jardín secreto, cinta que dirige Irene M. Borrego y con la que debuta en el largometraje. La obra gira en torno a la misteriosa figura de Isabel Santaló, artista hoy olvidada que este documental recupera a través de las visitas que aparecen en su casa y de la voz de Antonio López, único pintor de su generación que la recuerda. Una obra poliédrica sobre la memoria y el olvido, el arte y la mujer.

Terminamos con Gabi, de los 8 a los 13 años, cinta de 2021 que coproducida entre Suecia, Noruega y Dinamarca que reflexiona sobre la idea de género a través de un niño de 8 años al que la película sigue durante un lustro. Gabi, el protagonista, se siente diferente, y cuando la familia se muda a un pequeño pueblo y llega su pubertad, empezará a poner en duda las ideas preconcebidas sobre el género, reclamando su derecho a ser quien quiera ser. El film está escrito y dirigido por Engeli Broberg, que debuta tras las cámaras de un largometraje.

‘Armageddon Time’: La edad de la rebeldía


Banks Repeta y Anthony Hopkins, nieto y abuelo en 'Armageddon Time'.

Una de las mejores cosas que ofrece el séptimo arte es poder ver la evolución cinematográfica de un director como James Gray (Ad Astra). Ha tocado la mayor parte de los géneros de un modo muy interesante, y con su última película se adentra en conflictos sociales, familiares y raciales en una América marcada por el conservadurismo. Y lo hace de un modo tan descarnado y tan tierno que resulta fascinante.

Porque Armageddon Time es eso: un retrato de una época estadounidense muy concreta a través de los ojos de un niño que empieza a mostrar síntomas de rebeldía con un mundo que no entiende. A través de su relación con dos personajes muy diferentes, el pequeño empieza a dar forma al mundo que quiere. Y no por casualidad, esos dos personajes tienen en común el odio racial que sufrieron en sus propias carnes o en las de su familia. La amabilidad, dulzura e inocencia de los pasajes con estos roles (uno de ellos extraordinariamente interpretado por Anthony Hopkins –El padre-) contrasta sobremanera con la frialdad y la brutalidad de una familia que trata de evitar un futuro desolador para sus hijos. Este choque generacional subyace durante todo el film vinculado irremediablemente a una época muy concreta, lo que aporta una visión mucho más cruda tanto del momento histórico como del paso de niñez a adolescente que vive el joven protagonista.

A la película le falla, sin embargo, algo de su desarrollo dramático. No tanto en el arco que vive el protagonista como en el de algunos secundarios que parecen más personajes arquetípicos a los que recurrir en caso de necesidad. Salvo el ya mencionado Hopkins, el resto de la familia del protagonista se convierte en una estampa ya narrada en varias ocasiones en cualquier film con grandes clanes familiares. De hecho, son Anne Hathaway (Confinados) y Jeremy Strong (Serenity) quienes dan nueva vida a sus personajes y los sacan de una definición bastante gris y plana. Aunque lo que realmente cojea en el film es el conflicto que vive el pequeño al cambiar de colegio. Y falla no tanto por el propio personaje como por el contexto en el que se desenvuelve. El contraste entre el racismo de un sitio y la camaradería de otro queda definida, pero da la sensación de que Gray prefiere no entrar en demasiados detalles, y eso al final termina por restar gravedad a lo que se ve en pantalla.

En todo caso, Armageddon Time es una buena película. Una muy buena película, de hecho. Las debilidades de su guion quedan bastante equilibradas con un reparto simplemente brillante, tanto los adultos como los jóvenes. Pero sobre todo, es recomendable por el viaje del protagonista en esa transición a la adolescencia que le hace descubrir el mundo más allá de la protección de su familia. Un mundo que, a tenor del final del film, no le gusta. Es un viaje interesante, no solo por cómo lo narra Gray, sino por las reflexiones que despierta en el espectador incluso sobre su propia vida y sobre una época en la que un tipo de mentalidad excluyente y radical empezaba a tomar forma. Y sí, estoy hablando de la saga Trump.

Nota: 7/10

Hathaway, Strong y Hopkins asisten al ‘Armageddon Time’ de James Gray


Estrenos 18noviembre2022

Tras la guerra de Black Panther: Wakanda Forever, la cartelera se tranquiliza con un buen puñado de estrenos, bastantes más de los que llegaron el fin de semana anterior. Y aunque a priori no parece que vayan a atraer a las salas tantos espectadores, lo que podremos ver a partir de este viernes, 18 de noviembre, ofrece mucha variedad de géneros y algunos nombres propios de auténtico peso en el séptimo arte.

Es el caso, por ejemplo, de Armageddon Time, drama coproducido entre Estados Unidos y Brasil que tiene como protagonista a un niño cuya vida en los suburbios de Nueva York se desarrollan entre las clases y las travesuras que hace con un compañero de clase excluido por su color de piel. Tras un incidente, es enviado a una escuela privada cuyo elitismo y racismo cambiarán para siempre su mundo. Escrita y dirigida por James Gray (Ad Astra), la película está protagonizada por Banks Repeta (Black phone), Anne Hathaway (Las brujas de Roald Dahl), Jeremy Strong (El juicio de los 7 de Chicago), Anthony Hopkins (El padre), Jaylin Webb (serie Aquellos maravillosos años), Ryan Sell y Jessica Chastain (Los perdonados), entre otros.

Puramente estadounidense es Monstrous, thriller de terror dirigido por Chris Sivertson (Oscuras intenciones) cuya trama gira en torno a una mujer traumatizada que huye de su exmarido abusador con su hijo pequeño. Madre e hijo logran encontrar un remoto santuario en el que comenzar de nuevo, pero pronto descubrirán que tienen que enfrentarse a un monstruo más grande y aterrador. El reparto está encabezado por Christina Ricci (Matrix Resurrections), Santino Barnard (Navidad en 8 bits), Don Durrell (Bad president), Colleen Camp (Popular), Lew Temple (Night caller) y Carol Anne Watts (Top gunner).

Estados Unidos y Reino Unido colaboran en Cariño, cuánto te odio, comedia romántica de 2021 que adapta la novela de Sally Thorne en la que una ambiciosa y adorable asistente de una editorial de la vieja escuela deberá competir por un ascenso con otro asistente de la editorial comercial con la que la empresa se acaba de fusionar. Ambos se embarcarán en un juego que comenzará con un odio mutuo. Pero del odio al amor solo hay un paso. Dirigida por Peter Hutchings (Cuando apareciste tú), la cinta está protagonizada por Lucy Hale (Hijos del sur), Austin Stowell (Fantasy island), Damon Daunno, Sakina Jaffrey (serie Billions), Corbin Bernsen (A deadly legend) y Yasha Jackson (Little boxes).

Desde Canadá nos llega El atracador perfecto, adaptación de la novela de Robert Knuckle que, a su vez, narra la historia real de un ladrón que, tras escapar de una prisión de Estados Unidos, asume una nueva identidad en Canadá, donde forma una familia. Incapaz de mantenerla, empieza a robar bancos, descubriendo que se le da excepcionalmente bien. A medida que la peligrosidad va en aumento, el cerco de un policía empieza a estrecharse, iniciándose un juego del gato y el ratón en el que los dos hombres intentan burlarse entre sí. Allan Ungar (Gridlocked) dirige esta mezcla de drama y suspense que tiene entre sus principales actores a Josh Duhamel (Pensar como un perro), Elisha Cuthbert (Querida Elizabeth), Mel Gibson (Matar a Santa), Olivia d’Abo (Seducción y engaño), Nestor Carbonell (Pearl) y Claire Bronson (Electric Jesus).

Entre los estrenos exclusivamente europeos destaca El gran Maurice, comedia dramática británica ambientada en el deporte basada en un libro de Scott Murray y Simon Farnaby, quienes abordan la historia real del golfista Maurice Flitcroft, padre de familia y operador de grúa en un pequeño pueblo inglés que, ante la inestabilidad económica del país y tras ver un partido de golf, decide participar en el Open Británico. El único problema es que él nunca ha practicado este deporte en su vida. Dirigido por Craig Roberts (Belleza eterna), este film de 2021 cuenta en su reparto con Mark Rylance (Dunkerque), Sally Hawkins (La forma del agua), Rhys Ifans (Rompiendo las normas), Mark Lewis Jones (La gran mentira), Johann Myers (The world we knew) y Jake Davies (Artemis Fowl).

La producción española tiene como principal representante La maternal, drama escrito y dirigido por Pilar Palomero (Las niñas) que gira en torno a una adolescente en riesgo de exclusión social que llega embarazada a un centro de acogida. Allí aprende a ser madre y a convivir con sus compañeras, una experiencia y un reto que le obligará a conocerse mejor para conocer no solo el mundo que la rodea, sino la inestable y compleja relación con su madre. Carla Quílez, Ángela Cervantes (Chavalas), Jordan Dumes, Pepe Lorente (El reino), Olga Hueso (Zamorana todo por su hija) y Rubén Martínez (Planeta 5000) encabezan el reparto.

De género muy distinto es Reyes contra Santa, comedia española cuya premisa casi puede deducirse del título. La trama arranca cuando los Reyes Magos, hartos de que Santa Claus les quite el protagonismo, inician una guerra. Lo que no saben es que ese enfrentamiento despertará a un enemigo común muy peligroso: el Krampus. Dirigida por Paco Caballero (Donde caben dos), la película está protagonizada por Karra Elejalde (Bajocero), David Verdaguer (Salir del ropero), Matías Janick (Historias lamentables), Andrés Almeida (Ricochet), Adal Ramones (Una comedia macabra), Laura Quirós (Mamá o papá), Cosette Silguero (serie Heridas) e Isa Montalbán (Solo una vez).

El último estreno de ficción en imagen real está coproducido entre China y Hong Kong. Cliff Walkers es el título de lo último de Zhang Yimou (La gran muralla) como director, un thriller dramático de 2021 ambientado en los años 30. El argumento tiene como protagonistas a cuatro agentes especiales del Partido Comunista que regresan a China después de recibir entrenamiento en la URSS. Juntos, se embarcan en una misión secreta en el estado títere de Manchukuo, pero pronto son entregados por un traidor. Desde ese momento se verán envueltos en un juego mortal de engaños del que no todos podrán salir con vida. El reparto tiene como actores principales a Zhang Yi (Un segundo), Yu Hewei (Wo he wo de jia xiang), Qin Hailu (Bu zhi bu xiu), Zhu Yawen (serie Shi ri you xi) y Liu Haocun (Song ni yi duo xiao hong hua).

La animación tiene como única representante de esta semana la cinta rusa La gran aventura suiza, ópera prima de Boris Chertkov que narra la historia de un joven de 16 años que se separa de su amada para emprender un viaje a las órdenes de un invencible comandante, con el que será testigo de la campaña suiza de Surovov y demostrará que todos pueden convertirse en héroes. Historia y aventura se dan la mano en esta producción que cuenta con las voces originales de Anna Ardova (Trudnosti vyzhivaniya), Natalya Bystrova (Anna Karenina: Musical), Aleksey Demidov (serie Fitnes), Konstantin Khabenskiy (En llamas) y Philipp Kirkorov (Posledniy bogatyr: Poslannik tmy).

Por último, pero no menos importante, ayer jueves, 17 de noviembre, se estrenó el documental Sintiéndolo mucho, escrito y dirigido por Fernando León de Aranoa (El buen patrón) durante los últimos 13 años. La película es un retrato del cantante Joaquín Sabina hecho a muy pocos centímetros de su piel. Un recorrido áspero y sin atenuantes de la intimidad del artista que le acompaña en lo cotidiano, en sus momentos de risa y en sus nervios antes de subirse a los escenarios. Un Joaquín Sabina sin bombín.

‘Black Panther: Wakanda Forever’: va por ti, Chadwick


Un nuevo Black Panther se alzará en 'Black Panther: Wakanda Forever'.

La prematura muerte de Chadwick Boseman, protagonista de Black Panther, no solo ha sido una tragedia para el séptimo arte (hemos perdido a uno de los mejores actores y con más proyección de su generación), sino que obligó a cambiar el paso a Marvel con la secuela de su personaje. Y más allá de crear una historia nueva, lo que Ryan Coogler (Creed. La leyenda de Rocky) propone es un homenaje a la memoria y figura de Chadwick y un personaje que él logró llevar a otro nivel. Y esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Lo mejor de este Black Panther: Wakanda Forever es el modo en que aprovecha esta terrible pérdida para componer un relato en torno a ello, en el que la culpa, el dolor y la esperanza se mezclan de forma armónica. Estos tres elementos son el motor no solo de la protagonista interpretada por Letitia Wright (Guava island), sino de los principales conflictos internos y externos de los héroes, moviéndose en todo momento entre el homenaje y la venganza. Y esto hace que, dada la duración del film (casi tres horas que en algún momento se hacen un poco lentas), el relato tienda a caer en la repetición de planteamientos, primero con un personaje, luego con otro, y así sucesivamente hasta mostrar cómo la muerte del personaje afecta a todos y cada uno de ellos. No es algo necesariamente malo teniendo en cuenta que se adereza con secuencias de acción y alguna que otra dosis de humor bien planteada, pero lo cierto es que pasado el primer acto y la mitad del segundo, seguir con estas diatribas entre el bien y el mal interiores resulta innecesario.

Habrá quien diga que habría sido mejor cambiar al actor y continuar con el personaje. Bueno, para gustos, los colores. La realidad es la que es, y es la que hay que analizar. Y como film, esta secuela es un entretenimiento serio y algo más complejo que los productos que ofrece La Casa de las Ideas últimamente, sobre todo en la pequeña pantalla. Al igual que ocurriera en la primera cinta, temáticas como el racismo, la codicia de las naciones disfrazada de seguridad internacional o el esclavismo están muy presentes en una historia que va más allá de la simple espectacularidad. La incorporación de la cultura maya no hace sino reforzar ese mensaje, amén de introducir nuevos personajes que, previsiblemente, volverán en algún momento a este Universo Cinematográfico. La estructura narrativa de la cinta aprovecha los conflictos que mencionábamos antes para avanzar en el trasfondo social y moral de los personajes, mientras que la parte más visual impulsa la acción hacia nuevos territorios. El problema, repito, es la duración. Todo este desarrollo podría haberse dado sin necesidad de tanto metraje, condensando algo más la historia y los arcos dramáticos de los protagonistas.

Se puede decir que Black Panther: Wakanda Forever es una digna sucesora del original. Manteniendo su tono algo más serio y «oscuro» de lo que Marvel nos tiene acostumbrados, la película falla, sin embargo, en el entorno. O mejor dicho, en el contexto menos narrativo. No es únicamente que sea excesivamente larga, sino que esto perjudica claramente su desarrollo en un segundo acto que quiere introducir y narrar en imágenes tantas cosas que termina engordando de forma innecesaria. Del mismo modo, hay algunos personajes secundarios a los que se ha querido dar algo más de peso narrativo, pero que terminan quedándose en eso, en un intento, lo que provoca algunas secuencias sin demasiado sentido. A pesar de todo, el viaje de la heroína es lo suficientemente sólido como para soportar el peso de toda la narrativa. Eso por no hablar de alguna que otra sorpresa para los fans en las escenas postcréditos. Pero sobre todo, esta secuela es un homenaje (personalmente, muy bonito) a Chadwick Boseman. Desde la introducción inicial hasta el último plano del film, dedicatoria en los títulos incluida.

Nota: 7/10

La cartelera española regresa a Wakanda con la secuela de ‘Black Panther’


Estrenos 11noviembre2022

A pesar de que las propuestas de Marvel no están teniendo la buena acogida en esta nueva etapa (sobre todo las televisivas), un estreno de La Casa de las Ideas siempre es noticia en la cartelera española, sobre todo tras unas semanas en las que, a pesar de muchas y muy buenas novedades de producción nacional, no está habiendo una gran repercusión en cuestión de taquilla. Y un síntoma de la cantidad de espectadores que puede atraer a las salas puede ser el hecho de que este viernes, 11 de noviembre, son pocos los títulos que llegan a las pantallas, a diferencia de fines de semana anteriores.

Así que toca comenzar el repaso por Black Panther: Wakanda Forever, secuela de la cinta de 2018 que servirá, en cierto modo, de homenaje a Chadwick Boseman, protagonista de la primera parte y fallecido tras luchar contra una enfermedad. Ryan Coogler, que dirigió la anterior película, vuelve a ponerse tras las cámaras para narrar cómo los wakandeses, liderados por la familia real y las guerreras Dora Milaje, luchan para proteger su nación de potencias mundiales que aspiran a quedarse con la riqueza del reino tras la muerte del rey T’Challa. Pero su mayor desafío será la amenaza de un reino submarino, para lo que deberán unir fuerzas con inesperados aliados. Lupita Nyong’o (Nosotros), Winston Duke (Vengadores: Endgame), Angela Bassett (Gunpowder milkshake), Danai Gurira (serie The Walking Dead), Florence Kasumba (Mute), Letitia Wright (Guava island), Martin Freeman (Oda a Joy) y Tenoch Huerta (La purga: infinita) son los principales actores de este blockbuster hollywodiense.

España y Francia colaboran en As bestas, thriller que tiene como protagonista a una pareja francesa que desde hace tiempo vive en una aldea del interior de Galicia. Aunque su vida es tranquila, su convivencia con los lugareños está lejos de ser idílica. Un conflicto con unos vecinos elevará la tensión hasta desatar una ola de violencia que no tendrá vuelta atrás. Rodrigo Sorogoyen (El reino) dirige esta cinta protagonizada por Denis Ménochet (The mauritanian), Marina Foïs (Barbacoa), Luis Zahera (Loco por ella), Diego Anido (Trote) y Marie Colomb (Rascal).

Puramente francesa es Memorias de París, film dirigido por Alice Winocour (Proxima) que tiene como punto de partida los atentados ocurridos en París en 2015. La trama tiene como protagonista a una mujer que queda atrapada en un bistró parisino durante un ataque terrorista. Tres meses después, sigue sin poder retomar su vida, por lo que decide investigar sus recuerdos y encontrar así el camino a la felicidad que perdió ese día. Este intenso drama cuenta en su reparto con Virginie Efira (Benedetta), Benoît Magimel (Los amantes), Grégoire Colin (Playlist), Maya Sansa (Il paradiso del pavone), Amadou Mbow (Atlantique) y Nastya Golubeva Carax (Annette), entre otros.

Francia también está presente, en esta ocasión junto a Bélgica, en Tori y Lokita, drama en torno a la amistad de un chico y una adolescente que llegan a Bélgica solos desde África. Juntos tendrán que superar las difíciles situaciones ante las que les pondrá el exilio. Escrita y dirigida por Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne (El joven Ahmed), la película está protagonizada por Pablo Schils, Joely Mbundu, Alban Ukaj (The albanian virgin), Tijmen Govaerts (Muidhond), Charlotte De Bruyne (Calico skies) y Nadège Ouedraogo (La chica desconocida).

En cuanto a la animación, Ícaro y el minotauro es una coproducción entre Francia, Luxemburgo y Bélgica que, como su propio título indica, narra el famoso mito de la antigüedad, aunque con algunos cambios. La trama de esta aventura familiar sigue a Ícaro, hijo del gran inventor Dédalo, que vive en la isla de Creta. Un día, junto al palacio del rey Minos, descubre a un niño con cabeza de toro. En secreto, se hacen amigos, pero cuando el minotauro es encerrado en el laberinto, el joven se mostrará decidido a salvarle y cambiar el curso de la historia, para lo que tendrá que recurrir al ingenio. Carlo Vogele, que ha trabajado en numerosas producción de Pixar, dirige con esta su primera película, que cuenta con las voces originales de Isaac Rouse (Infierno de cristal), Camille Cottin (Cuestión de sangre), Niels Schneider (Futura), Féodor Atkine (Meltem), Wolf Van Cappellen, Igor van Dessel (Dune dreams) y Mark Irons (Kursk).

Terminamos con el documental español Emilia, cinta que, en clave biográfica, aborda la vida y obra de Emilia Pardo Bazán, escritora y feminista que tuvo que luchar por el lugar de las mujeres en la Real Academia de la Lengua. La película está dirigida por Miguel Ángel Calvo Buttini (El siglo de Galdós).

1ª T. de ‘Vikingos: Valhalla’, suspense entre paganos y cristianos


Los vikingos deberán unir fuerzas a pesar de las diferentes religiones que profesan en 'Vikingos: Valhalla'.

He de reconocer que cuando escuché que Netflix iba a abordar una especie de continuación/spin off de la serie Vikingos tuve muchas dudas. Pero siendo sinceros, y salvando todas las distancias, esta primera temporada de Vikingos: Valhalla deja un buen sabor de boca, con permiso de los aficionados a la historia más puritanos. No en vano, su creador, Jeb Stuart, es guionista de clásicos como Jungla de cristal (1988) o El fugitivo (1993). Y esas buenas sensaciones se deben, en su mayoría, a que respeta algunos de los conceptos narrativos más importantes de la serie original.

Estos primeros 8 capítulos, que transcurren 100 años después de los acontecimientos de la serie original, retoman una idea que ya sobrevoló en varios momentos aquella trama, y es el enfrentamiento entre cristianos y paganos. Sin embargo, lo relevante en estos momentos es que dicho enfrentamiento no se produce entre diferentes culturas, sino dentro de los propios vikingos, apuntando a la decadencia de unas creencias en favor de otras. Los conflictos que esto provoca en el seno de los clanes protagonistas, a pesar de mostrarse de un modo más o menos velado, son lo suficientemente importantes como para sentar las bases de futuras líneas argumentales que pueden derivar en temporadas muy atractivas (de momento, hay otras dos confirmadas). Quizá lo menos novedoso de todo sea el ataque vikingo a Inglaterra, una suerte de «eco» de lo que ya se vio en la serie original, aunque en esta ocasión más espectacular si cabe y, sobre todo, más intrigante.

Y este es, posiblemente, uno de los aspectos más notables de Vikingos: Valhalla. Más allá de batallas, de mitología nórdica, de conflictos religiosos y culturales o de estrategias bélicas, esta primera etapa ofrece al espectador un componente de intriga política relativamente novedoso, al menos en sus formas. Porque ya no se trata únicamente de suspense y traiciones entre reyes por hacerse con el control de un trono, sino de personajes aparentemente secundarios cuyo mayor valor es su forma de moverse entre estas traiciones. Esto genera una nueva dinámica dramática, así como líneas argumentales que conectan los arcos narrativos principales y los transforman para crear una historia global que crece con cada gesto, con cada mirada, con cada decisión de los personajes. Este, más allá de una puesta en escena espléndida y de una ambientación, es el verdadero punto fuerte de la serie.

Luego están, por supuesto, las batallas y los combates. Independientemente de los creíbles o no que puedan resultar (algunas están basadas en hechos históricos, dicho sea de paso), lo cierto es que son el aditivo idóneo para un conjunto muy completo y que permite liberar algo de la tensión dramática generada por todos los anteriores ingredientes que hemos mencionado. La espectacularidad de estos momentos, unido a las consecuencias trágicas que tienen (prácticamente en cada combate muere algún personaje que había tenido cierto peso hasta ese momento), contribuyen también al otro concepto que sobrevuela estos 8 episodios, y que no es otro que la lealtad y el amor entre hermanos de armas. Esto terminará por derivar en un final de temporada épico que revela (y no haremos spoilers por si alguien todavía no la ha visto) la naturaleza salvaje del personajes interpretado por Sam Corlett (Años de sequía). Toda una declaración de intenciones de lo que está por venir.

La lucha por el trono de Inglaterra centra la primera temporada de 'Vikingos: Valhalla'.

Ambiciones reales

En cierto modo, la serie Vikingos: Valhalla repite fórmula introduciendo algunos elementos relativamente nuevos. Y aunque esto es lo que le da un toque de calidad y lo que genera un mayor interés entre los fans de la historia original, es importante señalar que también es lo que lastra al conjunto. Porque, aunque los personajes resultan interesantes y, evidentemente, las situaciones y los conflictos que se generan son diferentes, en el fondo la dinámica sigue siendo la lucha por un trono. Bueno, por varios tronos, en realidad. Y eso, siendo sinceros, resta originalidad al conjunto. Es verdad que originalidad no es lo que se busca en este tipo de historias/secuelas, pero un factor diferencial nunca está de más.

Me explico. Es evidente que, siendo como es una continuación de los hechos de la primera serie, el desarrollo sea más o menos previsible. Incluso se puede tolerar como coherente las luchas fratricidas por los territorios vikingos. Lo que no termina de estar tan claro es que el grueso del arco dramático principal tenga que transcurrir, de nuevo, en Inglaterra, repitiendo unos esquemas de los que la primera ficción, incluso, terminó huyendo para dirigir su mirada a otros ámbitos argumentales. Se producen de este modo sentimientos encontrados, a medio camino entre la satisfacción de ver algo familiar y la frustración de volver a repetir esquemas narrativos que ya se habían dejado atrás. Soy consciente de que la trama de esta primera temporada bebe de acontecimientos históricos, pero eso no es óbice para que no se hubiera intentado explorar otras alternativas.

Así las cosas, estos primeros episodios se mueven constantemente entre la seguridad de las aguas ya conocidas y la previsibilidad de unos acontecimientos que, aunque no se conozcan de antemano, se pueden intuir debido, precisamente, a esa seguridad. Con todo, y como decía al inicio, algunos elementos secundarios introducidos en la trama aportan algo diferente. Es un recurso necesario, en realidad, que compensa esos aspectos más previsibles y, tal vez, excesivamente comunes de la ficción. En este caso, curiosamente, esos elementos secundarios son personajes que no solo están ahí para hacer avanzar el arco dramático principal, sino que tienen su pequeño espacio personal para medrar y moverse en esta lucha de ambiciones reales. A diferencia de la primera serie, donde todas las intrigas se desarrollaban en las altas esferas y tenían siempre como protagonistas a los roles principales de la trama, en esta ocasión se baja un nivel de protagonismo a estas intrigas, dando mayor relevancia a los personajes menos importantes y, al mismo tiempo, generando un mayor grado de intriga y suspense en tanto en cuanto se plantea la pregunta de ¿qué quieren estos roles?

En líneas generales, Vikingos: Valhalla es una más que digna sucesora de Vikingos. En todos los sentidos, desde el reparto seleccionado para unos personajes complejos y profundos, hasta la puesta en escena y el diseño de producción tan espectaculares. Y como producto independiente, también funciona, al no tener referencias argumentales de ningún tipo (tan solo en algún episodio se menciona a alguno de los antiguos personajes) y crecer, por tanto, de forma más natural. El problema, tal vez, lo tengamos quienes disfrutamos de aquella serie original, ya que sí, se mantiene el espíritu, pero eso hace que se pierda algo de frescura, dejando en el aire la sensación de estar viendo más de lo mismo. No tiene que ser algo malo, sobre todo si se disfruta. Pero cabe esperar que la segunda temporada traiga algo más de frescura y originalidad, tal vez centrándose en esa dualidad entre cristianos y vikingos dentro de un único pueblo. Pero para eso, habrá que esperar a la segunda temporada.

‘La forja de un campeón’: pies de barro


Matt Hookings luchará por ser el campeón de boxeo de Inglaterra en 'La forja de un campeón'.

Las historias ambientadas en el boxeo tienen algo muy cinematográfico. Ver a un hombre alcanzar la cima solo con su esfuerzo y sus puños, ver cómo eso llega a corromper su espíritu y verle volver a levantarse es la historia de redención, sacrificio y lección de vida más atractiva que puede existir. Y si a eso le sumamos la belleza y la plástica visual que ofrece un combate de boxeo, obtenemos habitualmente obras notables, algunas de ellas clásicos atemporales. Pero ese, por desgracia, no es el caso de la película que nos ocupa. Ni remotamente.

Más bien, La forja de un campeón: La leyenda de Jem Belcher es la antítesis de lo que debería ser un film de estas características. A pesar de que el guion está construido sobre los pilares narrativos clásicos de este tipo de tramas, estos pilares tienen pies de barro y se desmoronan casi al instante. No solo resulta previsible, sino que los conflictos internos y externos del protagonista (interpretado por un limitado Matt Hookings –Winter rige-, que por cierto es autor del guion) apenas tienen trascendencia en el desarrollo de una historia anodina. A medida que pasan los minutos, la sensación de echar algo en falta se acrecentó hasta convertirse casi en una llamada de auxilio, eclipsando algunos de los pocos momentos interesantes de la historia. Y posiblemente el origen de todos los problemas del film sea que no están bien definidas las motivaciones del protagonista, pues aunque se intuyen, no alcanzan a consolidarse a lo largo de la trama. Hookings trata de ser el Sylvester Stallone del siglo XXI y montar su propia película de boxeo, pero el resultado dista mucho de Rocky (1976). Está en las antípodas, de hecho.

Al conjunto tampoco ayuda la parte visual. A pesar de las posibilidades que ofrece la ambientación y todo lo que rodea al siglo XIX en el que se desarrolla la trama, la puesta en escena de Daniel Graham (Opus zero) no tiene la fuerza ni la tensión que cabría esperar. Y no me refiero tanto a los combates, que están rodados con bastante eficacia, sino a todo lo que rodea a los mismos. El secreto de este tipo de films nunca ha estado en el cuadrilátero, sino a todo lo que lleva al héroe hasta ese momento. Y es en eso donde flaquea la narrativa de Graham. Por no hablar de una fotografía que deja bastante que desear en los momentos más luminosos de la historia. No hay un lenguaje cromático concreto. Entiendo que las diferentes propuestas de luz y color que se ven en el film tratan de acompañar al viaje que realiza el protagonista, pero se echa en falta algo más de contexto (social, emocional…). En muchas ocasiones da la sensación de estar ante una película que, si no fuera por los actores de peso que la respaldan, habría terminado directamente en la sobremesa de alguna televisión en abierto.

Y ya que lo menciono, siempre he pensado que es un engaño muy burdo el utilizar como reclamo a actores que aparecen los primeros minutos del film y luego no vuelven a participar en la trama. En el caso de La forja de un campeón: La leyenda de Jem Belcher, hablo de Russell Crowe (Salvaje), cuyo papel en tráilers y carteles es casi mayor que el que tiene en el film. Pero en realidad, esto solo refleja los numerosos problemas que tiene una película que recurre a una estrella para tratar de tapar sus vergüenzas. Sin ser una mala película, sí es una propuesta más bien mediocre, que trata de dar un enfoque de época a historias que se han contado miles de veces, y lo hace además sin ahondar en el drama del protagonista y todos los que le rodean. El guion es débil, la dirección carece de la fuerza que debería tener una obra de estas características, y el reparto, aunque hace lo que puede, no es capaz de sostener la trama. ¿Lo mejor? La historia real en la que se basa.

Nota: 5/10

Iñárritu regresa a México con ‘Bardo’ mientras Crowe forja a un campeón


Estrenos 4noviembre2022

El mes de noviembre empieza con fuerza, al menos en lo que a cantidad de estrenos se refiere. Y certifica, de paso, el buen momento que vive el cine español, con numerosas novedades nacionales que llegan a las salas de cine y que, este viernes día 4, protagonizan el grueso del repaso que realizaremos a continuación. Drama, comedia y algo de suspense y terror son los ingredientes para el fin de semana.

Esta semana iniciamos el repaso con Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades, nueva película de Alejandro González Iñárritu (El renacido) que tiene como protagonista a un reputado periodista y documentalista mexicano que regresa a su país natal para enfrentarse a su identidad, sus relaciones familiares y sus recuerdos, así como al pasado y la nueva realidad de su hogar. Esta producción mexicana de Netflix, que llegará a la plataforma una semana después de su estreno en salas, está protagonizada por Daniel Giménez Cacho (Memoria), Griselda Siciliani (Sentimental), Iker Sánchez Solano, Andrés Almeida (Ricochet), Ximena Lamadrid (On the rocks), Grantham Coleman (Black bear) y Mar Carrera (El diablo entre las piernas).

También llega a las salas La forja de un campeón, drama biográfico basado en la historia de un joven y talentoso boxeador que, a finales del siglo XIX, luchó para convertirse en campeón de Inglaterra, contribuyendo al nacimiento de un deporte que pertenecía a los reyes. Con capital británico, esta producción de Amazon Studios está dirigida por Daniel Graham (Opus Zero) y protagonizada por Matt Hookings (Winter ridge), quien también escribe el guion; Ray Winstone (Viuda Negra), Russell Crowe (Salvaje), Marton Csokas (El último duelo), Jodhi May (The warrior queen of Jhansi), Julian Glover (Un amor en Escocia), Steven Berkoff (Creation stories) y Glen Fox (serie Figg & dates).

Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos colaboran en El prodigio, adaptación de la novela de Emma Donoghue que, en clave de thriller dramático, narra cómo una niña de 11 años deja de comer pero logra continuar con vida y en buen estado en una región irlandesa en 1862. Una enfermera inglesa acudirá al pequeño pueblo en el que vive para observar este milagro mientras turistas y peregrinos se congregan para contemplar una santa que «sobrevive con el maná del cielo». ¿O existen motivos más siniestros? Esta producción de Netflix, que llega a las salas una semana antes de estrenarse en la plataforma, está dirigida por Sebastián Lelio (Gloria Bell), mientras que en su reparto encontramos a Florence Pugh (Mujercitas), Kíla Lord Cassidy (The doorman), Toby Jones (El chico que salvó la Navidad), Niamh Algar (serie Raised by wolves), Elaine Cassidy (Strangeways here we come), Ciarán Hinds (Belfast) y Tom Burke (Mank), entre otros.

Pasamos ahora a las novedades españolas, entre las que destaca No mires a los ojos, drama que adapta la novela homónima de Juan José Millás. La trama de esta cinta dirigida por Félix Viscarret (Vientos de La Habana) tiene como protagonista a un hombre que es despedido de la empresa a la que ha dedicado 20 años de su vida. Su reacción violenta y furiosa le lleva a esconderse en el primer sitio que encuentra: un armario cargado en una furgoneta, que horas más tarde es entregado en la casa de un matrimonio que vive con su hija adolescente. Un impulso le llevará a quedarse con esta familia y observarla desde las sombras. Paco León (Mamá o papá), Leonor Watling (Musa), Alex Brendemühl (Akelarre), Susana Abaitua (Fuimos canciones), Juan Diego Botto (El Escuadrón Suicida) y Marcos Ruiz (Animales sin collar) son los principales actores.

Muy diferente es 13 exorcismos, cinta española de terror con la que Jacobo Martínez debuta en el largometraje. La película, que se basa en diferentes exorcismos documentados recientemente en España, arranca cuando una joven comienza a tener un comportamiento extraño tras una sesión de espiritismo. Convencidos de que el demonio la ha poseído, sus padres acuden a uno de los 15 exorcistas autorizados por el Vaticano para intervenir en estas situaciones, pero eso solo provocará una serie de fenómenos extraños que rodearán a los protagonistas. El reparto está encabezado por María Romanillos (Las consecuencias), Ruth Díaz (Érase una vez en Euskadi), Urko Olazabal (Maixabel), José Sacristán (Cuidado con lo que deseas), Pablo Revuelta (El balcón abierto) y Silma López (¿Qué te juegas?).

El tercer estreno puramente español es Lugares a los que nunca hemos ido, drama que se desarrolla en torno a cinco historias protagonizadas por personajes que se enfrentan a sus sueños no cumplidos y a sí mismos. Por un lado, una mujer pide cena a domicilio y descubre que el repartidor es el hombre que fue el gran amor de su vida; por otro, un director de casting está a punto de poner a prueba a un actor con el que tiene un vínculo que va más allá de lo profesional; además, una mujer está a punto de ser infiel por primera vez a su marido; y una pareja inaugura el piso con el que se han hipotecado por 30 años. Por último, dos personajes se conocen en una fiesta a la que acuden desconocidos dispuestos a abrazarse. Roberto Pérez Toledo (Los amigos raros) escribe y dirige esta película que, además, se convierte en su obra póstuma tras fallecer en enero de 2022. Cuenta con Belén Fabra (La familia perfecta), Francesc Corbera (Prim, el asesinato de la calle del Turco), Pepe Ocio (El cover), Verónika Moral (serie Los hombres de Paco), Sergio Torrico (Malnazidos) y Ana Risueño (Cinzento e negro) como algunos de los principales actores y actrices del reparto.

Comedia, fantasía y suspense se dan cita en Para entrar a vivir, cinta española que dirigen a cuatro manos Pablo Aragüés (Novatos) y Marta Cabrera (que debuta como realizadora) sobre un guion escrito por el primero. La trama tiene como protagonista a una pareja de treintañeros que acaban de encontrar la casa de sus sueños. Todo parece perfecto, pero la cosa es incluso mejor de lo que esperaban: la casa les da todo lo que piden. Frente a la cámara encontramos a Bárbara Goenaga (70 binladens), Kira Miró (La estrategia del pequinés), Luisa Gavasa (El crack cero), Jorge Usón (Miau) y Gorka Otxoa (El ascensor).

España también está presente, esta vez junto a Suiza y Francia, en El agua, drama ambientado en un pueblo del sureste de España donde una tormenta amenaza con desbordar el río que lo atraviesa. Una creencia popular de los lugareños afirma que las mujeres están predestinadas a desaparecer con cada inundación, por lo que la casa de una joven que vive con su madre y su abuela se mira con suspicacia. La mujer tratará de aventar a los fantasmas cuando, en medio de esa atmósfera que precede a la lluvia, conozca a un hombre. Dirigida por Elena López Riera, quien participa en el guion y debuta de este modo en el largometraje, la cinta está protagonizada por Luna Pamiés, Barbara Lennie (El reino), Nieve de Medina (La madre) y Alberto Olmo.

Otra de las novedades de la semana es Vasil, drama con capital español y búlgaro escrito y dirigido por Avelina Prat, con el que debuta en el largometraje de ficción. El argumento tiene como protagonista a un inmigrante búlgaro que desde que llegó a España duerme en la calle. Su situación cambia cuando un arquitecto jubilado lo acoge en su casa durante un tiempo ante la mirada atónita de su hija. Lo único que los hombres tienen en común es su pasión por el ajedrez, un vínculo que permitirá romper las barreras entre ambos. Ivan Barnev (Blessed are the Meek), Karra Elejalde (Bajocero), Alexandra Jiménez (Si yo fuera rico), Susi Sánchez (El lodo) y Sue Flack (Competencia oficial) encabezan el reparto.

Desde Francia nos llega Los pasajeros de la noche, cinta ambientada en el París de 1981 cuya trama arranca cuando una mujer recién divorciada entra a trabajar en un programa de radio nocturno para poder mantener a sus dos hijos adolescentes y cuidar de sí misma. Sus vidas cambiarán por completo cuando la mujer conozca a una adolescente problemática y decida acogerla en su casa. Mikhaël Hers (Mi vida con Amanda) dirige este drama que cuenta con Charlotte Gainsbourg (El acusado), Quito Rayon Richter (Le coeur noir des forêts), Noée Abita (Slalom), Megan Northam (Robuste), Thibault Vinçon (En buenas manos) y Emmanuelle Béart (El abrazo) como principales actores.

También francesa es Corten!, comedia de terror que dirige Michel Hazanavicius (El príncipe olvidado) y que es un remake de la cinta One cut of the dead de 2017. Para aquellos que no conozcan la obra original, la trama sigue a un grupo de amigos dispuestos a realizar una película de zombis en un edificio abandonado, aunque el director parece el único dispuesto a terminar su película de bajo presupuesto. Todo cambiará cuando el rodaje se vea interrumpido por auténticos muertos vivientes. El reparto está encabezado por Romain Duris (Eiffel), Bérénice Bejo (El hombre del sótano), Grégory Gadebois (Las cartas de amor no existen), Matilda Anna Ingrid Lutz (La clásica historia de terror), Finnegan Oldfield (Gagarine) y Luàna Bajrami (El acontecimiento).

Con algo de retraso llega Capitana Nova, propuesta con capital procedente de Países Bajos que combina aventura y ciencia ficción para narrar cómo una piloto de combate viaja al pasado para salvar el planeta de un desastre ambiental. Lo que nadie esperaba es que ese viaje en el tiempo también la afectara a ella, que se convierte en una niña de 12 años, lo que hace que nadie tenga en cuenta sus opiniones. Solo tendrá la ayuda de una adolescente abandonada. Dirigida por Maurice Trouwborst (Dames 4), la película está protagonizada por Kika van de Vijver, Annie Pheifer (The east), Marouane Meftah (serie Mocro Maffia: Komtgoed), Hannah van Lunteren (Wat is dan liefde) y Joe Vermolen (serie Toon).

En lo que a animación se refiere, la única propuesta de esta semana es One Piece Film: Red, producción japonesa que lleva las aventuras de esta famosa serie y del manga a la pantalla grande. La trama arranca cuando la cantante número uno del mundo, a la que nunca se ha visto en público pero cuya voz se considera de otra dimensión, convoca a piratas, marines y toda clase de fans a su primer concierto en directo, donde revelará su identidad. Allí acuden los Piratas de Sombreros de Paja, descubriendo que la famosa cantante es hija de uno de ellos. Gorô Taniguchi (Code geass: La resurección de Lelouch) es el encargado de poner en imágenes esta historia, que cuenta con las voces originales de Kaori Nazuka (My Hero Academia: Misión mundial de héroes), Shûichi Ikeda (Detective Conan: La bala escarlata), Hiroaki Hirata (Burn the witch), Chô (Natsume Yuujinchou: Ishi Okoshi to Ayashiki Raihousha) y Kazuya Nakai (One Piece: Estampida).

Y tres son los documentales que se estrenan este viernes. Tutankamón: El último viaje es una producción italiana que ofrece por primera vez una recreación de los momentos únicos de su descubrimiento y poder ver cómo se trasladaron los tesoros de su tumba a la mayor exposición internacional jamás dedicada al joven faraón. La cinta está dirigida por Ernesto Pagano (Napolislam).

Por otro lado, Anwar (Lleno de luz) es el título de un documental español escrito y dirigido por Rosa García Loire que, a partir de una expedición invernal de Txikón al Manaslu, en Nepal, narra el uso de un sistema sostenible que permite reducir la huella energética y dar autonomía energética a escuelas y hospitales en lugares tan diversos como Nepal, Sierra Leona y Pakistán.

Finalizamos con Las cartas perdidas, cinta española de 2021 que centra su mirada en las mujeres represaliadas por el régimen franquista. A través de cartas reales interpretadas por grandes actrices, archivos inéditos, documentos y testimonios, esta película escrita y dirigida por Amparo Climent (Los sueños de Idomeni) realiza un recorrido por la persecución ideológica y de género que sufrieron muchas mujeres tras la Guerra Civil.

‘Ámsterdam’: la misteriosa elección del género


Christian Bale, Margot Robbie y John David Washington protagonizan 'Ámsterdam'.

Hay algo fundamental a la hora de componer una historia a la que, al menos desde fuera, no se le suele dar demasiada importancia: el formato y el género. Estamos tan acostumbrados a ver series y películas que tendemos a dar por sentado que el modo en que se cuentan es el adecuado. Por ejemplo, ¿alguien se imagina la serie Friends como un drama? ¿O que Lo que el viento se llevó tuviera gags al más puro estilo American Pie? Pues en cierto sentido, esto es lo que le ocurre a la nueva película escrita y dirigida por David O. Russell (Joy).

No es que Ámsterdam sea una mala película. De hecho, es una historia muy interesante. Pero sus elementos pertenecen más al thriller y al cine negro que a la comedia dramática, y eso termina por generar un conflicto no solo en el espectador, sino en el propio corazón del film. La trama está construida con inteligencia, tratando de mantener cierta intriga a lo largo de sus primeros minutos, pero poco a poco, aspectos que nada tienen que ver con la historia terminan por devorar al conjunto y lo debilitan hasta desfigurar un proyecto con muchas posibilidades. Dicho de otro modo, la cinta tiene todo para ser una gran obra, pero se queda a medio camino por decisiones relativamente cuestionables. Y desde luego, una de ellas no es el espectacular reparto que protagoniza el film; contar con este plantel de actores y actrices incluso para papeles de apenas unos minutos es un lujo que cualquier director sueña tener. Russell lo sabe y lo aprovecha con acierto, a pesar de que algunos roles entren y salgan casi más como muletas para otros personajes que por tener una entidad propia.

Pero no, el problema radica más bien en el tono irónico que sobrevuela toda la trama. Más allá de un uso (y cierto abuso) de flashbacks tan largos que rompen la narrativa natural de la trama (uno de los pocos e importantes «peros» al guion, junto al ya mencionado formato), la cinta se mueve en todo momento entre un enfoque irónico de los hechos y una cierta locura e incomprensión en sus diálogos, dando la sensación de que los personajes siempre están un paso por delante del espectador. Es una falsa herramienta para crear la intriga, y se nota. Pero lo más interesante es ver cómo esta elección de un formato tragicómico termina por restar gravedad a un desarrollo argumental que toma como base unos hechos realmente inquietantes de la historia de Estados Unidos, y que no son otros que una conspiración nazi para hacerse con el control del país. Las imágenes finales del personaje histórico al que da vida Robert De Niro (El irlandés) consolidan esa sensación de que, a lo largo de sus algo excesivas dos horas y 15 minutos, se ha quitado algo de importancia a lo ocurrido, envolviéndolo en una suerte de viaje trastabillado en torno a tres personajes que encontraron en la amistad y el amor la salvación al horror de la guerra.

Esto, como mensaje pacifista, está muy bien. Y personalmente, creo que Ámsterdam es un producto más que correcto, bellamente filmado y con una reflexión en torno al poder, la amistad, la lucha de clases y aquello que es correcto, que merece mucho la pena. Sin embargo, el modo en el que se cuenta eso, la elección de la comedia y cierta extravagancia en la definición de sus personajes, le resta interés, y sobre todo crea una contradicción entre lo que se está viendo y lo que realmente se quiere contar. De ahí que, como decía al inicio, la elección del formato sea fundamental. En todo caso, disfrutar de un reparto como este es un lujo que no se ve mucho hoy en día, así que, si se pueden dejar a un lado los problemas, se puede disfrutar de un rato agradable, aunque el sabor que deje en unos días sea algo agridulce.

Nota: 6/10

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