Los ‘Kingsman’ se enfrentan al mundo de LEGO por la Reina Victoria


Fin de semana de pocos aunque muy interesantes estrenos. Desde la acción al drama, pasando por la comedia y el cine para toda la familia, los títulos que llegan este viernes, 22 de septiembre, a la cartelera española prometen ofrecer algo a prácticamente todos los tipos de espectadores. Y si los géneros no son suficiente, también hay que tener en cuenta los nombres que sustentan muchas de las novedades.

Para comenzar el repaso tenemos Kingsman: El Círculo de Oro, continuación del film de 2014 que vuelve a adaptar el mundo de cómic creado por Mark Millar y Dave Gibbons en una aventura plagada de acción y humor que arranca cuando la sociedad secreta Kingsman es atacada y prácticamente destruida, sus pocos supervivientes deberán buscar ayuda en los Statesman, sus “primos” norteamericanos. Matthew Vaughn (Kick-Ass: Listo para machacar) vuelve a ponerse tras las cámaras para imprimir su particular visión de esta historia y dirigir a Taron Egerton (Legend), Colin Firth (El editor de libros), Julianne Moore (Wonderstruck), Halle Berry (X-Men: Días del futuro pasado), Mark Strong (El caso Sloane), Jeff Bridges (Comanchería), Channing Tatum (Los odiosos ocho), Pedro Pascal (La gran muralla) y Elton John.

Muy diferente es la comedia de aventura y acción familiar La LEGO Ninjago película, nueva adaptación de este famoso juego de construcción dirigida en esta ocasión a tres bandas por Charlie Bean (serie Robotboy), Paul Fisher y Bob Logan. Su trama se centra en seis jóvenes ninjas encargados de proteger su ciudad. Para ello, durante la noche se convierten en secretos guerreros que adquieren poderosas habilidades con las que podrán derrotar al malvado Garmadon. Entre las voces de la versión original de esta coproducción entre Estados Unidos y Dinamarca destacan las de Jackie Chan (Atrapa a un ladrón), Dave Franco (Ahora me ves 2), Michael Peña (Belleza oculta) y Justin Theroux (La chica del tren).

La recreación histórica llega de la mano de La Reina Victoria y Abdul, cinta que adapta el libro de Shrabani Basu y que, en clave de comedia dramática, aborda la historia real de la amistad que surge entre la monarca y un joven indio que, poco a poco, va adquiriendo relevancia en la Corte Real hasta convertirse en secretario personal de la Reina. Stephen Frears (Florence Foster Jenkins) dirige esta coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido que cuenta con un reparto encabezado por Judi Dench (Philomena), Ali Fazal (Fast & Furious 7), Eddie Izzard (serie Hannibal), Tim Pigott-Smith (Whisky Galore), Adeel Akhtar (La gran enfermedad del amor), Michael Gambon (El último virrey de la India) y Olivia Williams (Amor sin cita previa).

Estados Unidos también participa en La historia del amor junto a Francia, Canadá y Rumanía. Esta producción de 2016 adapta la novela de Nicole Krauss para narrar la historia de dos personajes muy distintos, un inmigrante judío polaco y una joven en la Nueva York del siglo XXI, cuyos destinos parecen unidos por un libro llamado ‘La historia del amor’. Este drama romántico con trasfondo bélico está dirigido por Radu Mihaileanu (El concierto) y protagonizado por Derek Jacobi (Cenicienta), Sophie Nélisse (La ladrona de libros), Gemma Arterton (Melanie: The girl with all the gifts) y Elliott Gould (serie Ray Donovan).

Puramente europea es Bye bye Germany, comedia dramática con la II Guerra Mundial como telón de fondo cuya trama, basada en las novelas de Michel Bergmann, se centra en un grupo de judíos supervivientes de un campo de concentración que, ante la necesidad de conseguir dinero para llegar a Estados Unidos, deciden preparar un gran timo vendiendo ropa de cama entre los alemanes. Dirigida por Sam Garbarski (Irina Palm), la cinta está protagonizada por Antje Traue (Criminal), Anatole Taubman (Transporter legacy), Moritz Bleibtreu (Las confesiones), Mark Ivanir (The man who was thursday), Joel Basman (Paula) y Jeanne Werner (Antes del frío invierno).

La representante española lleva por título Los comensales, comedia escrita y dirigida por Sergio Villanueva, actor visto en Malas noticias (2008) que debuta de este modo en el largometraje de ficción. El argumento arranca cuando una escritora y un director teatral se reúnen con varios actores para hablar de un posible proyecto. Durante el encuentro la obra de teatro pasará a un segundo plano, centrándose la conversación en sus vidas, sus miedos y sus sueños. En el reparto encontramos a Silvia Abascal (Truman), Juan Diego Botto (Ismael), Quique Fernández (Un ajuste de cuentas) y Sergio Peris-Mencheta (El mal que hacen los hombres).

Con mucho retraso se estrena en España la danesa A war (Una guerra), drama bélico de 2015 escrito y dirigido por Tobias Lindholm (Secuestro) que narra tanto la vida de los soldados en el frente como la de las familias que esperan en casa el regreso de los soldados tratando de mantener una cierta normalidad. En concreto, la historia se centra en un comandante cuya compañía se ve atrapada en un fuerte fuego cruzado durante una misión de rutina. Las decisiones que tome tendrán duras consecuencias no solo en los soldados bajo su mando, sino en la mujer y los hijos de muchos de ellos que se encuentran en casa. Pilou Asbæk (Lucy), Tuva Novotny (Come Reza Ama), Søren Malling (serie 1864), Charlotte Munck (Headhunter) y Dar Salim (Familien Jul) encabezan el reparto.

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‘Detroit’: la intimidación en las manos del racismo


Hay una idea en la nueva película de Kathryn Bigelow (El peso del agua) que define a la perfección todo lo que en ella se narra y que es pronunciada por un par de personajes. Es algo así como el juego de la intimidación, una técnica de interrogatorio que, en las manos equivocadas, puede derivar en algo trágico. Y los conflictos raciales en la ciudad de Detroit tienen mucho de eso, aunque no solo de eso vive este drama.

En efecto, los acontecimientos narrados en Detroit fueron mucho más que lo ocurrido en el Motel Algiers, pero esos hechos ofrecen una visión compleja y detallada de todo lo vivido en esos días gracias a la mano imprescindible de Bigelow tanto en el tratamiento visual de la trama, con una cámara en mano angustiosa por momentos, como en la labor con los actores, todos ellos brillantes. A través de las horas que policías, guardia nacional y acusados pasan en este Motel la historia aborda todo tipo de complejos sentimientos, desde el racismo más absurdo hasta la incomprensión de unos jóvenes en una situación desconcertante, pasando por los traumas que dicha situación deja en muchos protagonistas.

Con un comienzo muy atractivo que explica la situación previa a los disturbios, la cinta viene a confirmar el odio de una policía conocida por su violencia. Odio hacia aquellos que son diferentes, a los que no dudan en disparar por la espalda. El racismo, por tanto, es el punto de partida de esta historia, peor hay mucho más. De hecho, uno de los elementos que merecen un análisis en profundidad es el proceso dramático de las víctimas, la tortura psicológica a la que son sometidas y las consecuencias que sufren por ello, así como el proceso judicial posterior que vuelve a poner en duda un sistema definido profundamente por el mismo racismo del que hacen gala los policías, aunque disfrazado con la serenidad de un jurado.

Así las cosas, Detroit se revela como un film complejo y coral en el que los detalles y las miradas, cómplices o amenazadoras, conforman un paisaje único capaz de definir la amalgama de sentimientos que durante esos días generaron unos conflictos cuyo balance fue de decenas de fallecidos y miles de heridos. De una parte de estos conflictos Bigelow es capaz de construir una imagen global que cambió la vida de los protagonistas de un modo inimaginable, y es precisamente en esta capacidad de definir algo tan grande con algo tan pequeño lo que convierte a este film, con sus defectos (una duración excesiva, para empezar), en una obra tan interesante.

Nota: 7,5/10

Un personaje, dos historias en la primera temporada de ‘The Son’


La serie que ahora nos ocupa, The Son, es posiblemente el caso más evidente en los últimos años de una producción dual, de una historia diferenciada en dos partes claras que, para colmo, generan un interés diferente y provocan, en definitiva, casi dos historias independientes unidas por un nexo en forma de protagonista. La primera temporada de esta adaptación de la novela de Philipp Meyer, realizada a cuatro manos por Brian McGreevy y Lee Shipman (serie Hemlock Grove), se convierte así en una producción compleja, en algunos momentos irregular pero con un potencial prometedor gracias, fundamentalmente, a ese atractivo personaje que es Eli McCullough.

Para aquellos que no hayan visto estos primeros 10 episodios, la trama se mueve a caballo entre la madurez y la adolescencia de un personaje marcado por la muerte de su familia a manos de los indios, que le secuestran primero como esclavo y que le aceptan luego como uno de los suyos. Décadas después, a comienzos del siglo XX, este joven convertido en un exitoso hombre de negocios busca agrandar su fortuna y la de su familia con el petróleo al sur de Texas, todo ello con una escalada de enfrentamientos con México como telón de fondo. Con este argumento como base, la trama se construye con constantes saltos de una época a otra que pretenden, al menos en teoría, buscar un paralelismo y una explicación a las decisiones y acciones del protagonista. Y curiosamente, la parte más interesante suele ser la de su adolescencia, que en principio está tratada como un mero apoyo dramático y narrativo.

Posiblemente se deba al hecho de que esa historia de la adolescencia de este personaje cuenta con muchos más aspectos dramáticos y conflictivos que la parte en la que es adulto, donde es interpretado por Pierce Brosnan (Mejor otro día). En efecto, el calvario que sufre el joven en esta primera temporada de The Son, primero como esclavo al que maltratan y luego como un miembro más de la tribu que no es aceptado por todos, le convierte casi sin querer en el foco de toda la atención del espectador. Y si a esto sumamos el proceso de integración que vive y las consecuencias dramáticas que eso conlleva, entre ellas enfrentarse a los que, en principio, son de su raza, lo que obtenemos es un relato complejo, cargado de matices emocionales y con múltiples lecturas que se enriquecen con los actos de la otra trama que sostiene a la serie.

Curiosamente debería de ser al revés. La trama en la que el protagonista es adulto, en principio, aprovecha los acontecimientos de su etapa adolescente para que el espectador entienda mejor sus motivaciones, sus miedos y sus reacciones. Y hasta cierto punto, así es. Con todo, el proceso inverso adquiere un mayor interés, es decir, la historia termina por generar una mayor interés en lo que ocurre en el pasado, que es complementado con los actos del presente. En este proceso de cambio que se da a lo largo de la primera temporada también influyen, y mucho, los secundarios que se dan cita en cada rama del argumento. Son mucho más atractivos, más profundos desde un punto de vista dramático, los miembros de la tribu, destacando los personajes de Zahn McClarnon (serie Fargo) y Elizabeth Frances (Ghost forest), que los roles que acompañan a Brosnan.

La locura del petróleo

Todo esto no quiere decir que la historia protagonizada por Pierce Brosnan no sea capaz de ofrecer nada en esta primera temporada de The Son. Al contrario, podría entenderse como un reflejo de las tensiones sociales, políticas y culturales que convivían en una época convulsa marcada por la locura del petróleo y la riqueza. Es más, el modo en que los guionistas funden los diferentes aspectos en esta parte de la trama resulta notable, toda vez que logran una progresión orgánica de la trama que explota al máximo las posibilidades dramáticas que establecen todos los secundarios que aparecen. De la lucha por el poder al juego político y judicial para robar tierras; de la guerra por intereses personales a los amores prohibidos y el racismo. La trama, en este sentido, crece a medida que las verdaderas intenciones de muchos personajes van saliendo a la luz, y eso es algo a destacar.

El problema de esta parte de los 10 capítulos es que los secundarios no quedan bien definidos, o al menos no al mismo nivel que la intensidad de la trama. Por ejemplo, los hijos del protagonista parecen dibujados con línea gruesa, tendiendo a convertirlos en arquetipos cuyas decisiones y reacciones a los acontecimientos se antojan previsibles. Algo parecido ocurre con la familia amiga/enemiga encabezada por Carlos Bardem (Assassin’s Creed). Su presencia en la trama es irregular, adquiriendo relevancia en algunos momentos y quedando casi relegada a un mero elemento ornamental de fondo en otras. El hecho de que ande entre dos tierras dramáticamente hablando tampoco termina de ayudar a mostrar claramente la postura de cada uno de los personajes que integran este clan familiar, aunque es justo reconocer que logra el objetivo final de mostrar al personaje de Brosnan como un ambicioso hombre para quien los amigos significan más bien poco.

Y he aquí el meollo de esta serie. Hasta ahora he hablado de estas dos historias como algo independiente, y hasta cierto punto lo son ante la diferente definición del protagonista en sus años de adolescente y en sus años de adulto. Pero la magia de esta ficción radica en el camino que ha convertido a uno en otro, en aquellas vivencias y decisiones que le han llevado hasta donde está, tanto física como psicológicamente. Y es un viaje sumamente interesante. En esta primera temporada ya pueden intuirse algunos matices, algunas ideas que traspasan ambos arcos argumentales. La mayor evidencia es la secuencia en la que Brosnan ve a su ‘yo’ adolescente, un momento en el que, más allá de las connotaciones románticas que pueda tener, se aprecian ciertos reproches velados de su pasado ante las decisiones que ha tomado en su vida. Hay algo más que deberá ser explorado en sucesivas temporadas, y no hay nada más intrigante que conocer la historia de un personaje con tantos claroscuros.

En cierto modo, se puede decir que esta primera temporada de The Son es una presentación de algo mucho mayor. Una presentación algo inconexa en algunos momentos, con dos grandes líneas argumentales que discurren de forma paralela con diversas conexiones entre ellas. Esto puede llevar al espectador a elegir centrar su atención en una antes que en otra (personalmente, en la de juventud), pero es algo que debe intentar evitarse. Porque la serie ofrece bajo esta capa algo más, algo complejo y llamado a captar la atención si es que se aborda con sensatez. Por lo pronto, esta ficción promete un intenso drama que relata una época de la Historia compleja y marcada por la ambición y la guerra. La principal asignatura pendiente es un mejor tratamiento de los secundarios, sobre todo en la época de adulto. Pero eso es algo para lo que todavía hay tiempo.

Los conflictos raciales de ‘Detroit’ se trasladan a la cartelera


Poco a poco empiezan a asomar en la cartelera española títulos que podrían competir en las principales categorías de los premios que se entregarán a principios de 2018. Este viernes, 15 de septiembre, llega una de esas películas que parecen llamadas a acaparar, al menos, buena parte de las nominaciones, fundamentalmente por la temática que aborda y los nombres que apoyan el proyecto. Pero este fin de semana hay más, mucho más.

Sin duda el estreno más importante es Detroit, drama histórico con dosis de thriller que supone el regreso a la gran pantalla de la directora Kathryn Bigelow (La noche más oscura). Y lo hace con una historia que narra los disturbios raciales que tuvieron lugar en Detroit en julio de 1967. Los altercados comenzaron con una redada en un bar donde se estaba celebrando una fiesta, y terminaron con 43 muertos y más de 2.000 heridos. En el extenso reparto encontramos a John Boyega (Star Wars. Episodio VII: El despertar de la fuerza), Jack Reynor (Macbeth), Hannah Murray (serie Juego de tronos), Anthony Mackie (Capitán América: Civil War), Will Poulter (El renacido), Jacob Latimore (Belleza oculta), Jason Mitchell (Kong: La isla calavera) y John Krasinski (Los Hollar).

El otro estreno estadounidense es la comedia Juerga de mamis, cinta que sigue las aventuras de cuatro madres que lo único que tienen en común es que sus hijos van a la misma clase. Un día deciden salir y emborracharse, lo que dará lugar a una serie de situaciones a cada cual más surrealista que les demostrarán que se parecen más de lo que creen. Alethea Jones debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Toni Collette (Imperium), Rob Huebel (serie Transparent), Caleb y Matthew Paddock (Adultos a la fuerza), Cooper J. Friedman (The Thinning) y Owen Vaccaro (Feliz Día de la Madre).

Entre los estrenos europeos destaca Jacques, cinta francesa de 2016 que aborda la vida de Jacques Cousteau, en concreto cuando en 1948 se embarcó junto a su mujer y sus hijos en una odisea por la ciencia, la fama y la televisión. La decisión llevó a que la relación con su familia se torciera y a tener apuros económicos. Con los libros de Jean-Michel Cousteau y Albert Falco como base, la cinta está dirigida por Jérôme Salle (Zulu) y protagonizada por Lambert Wilson (Las confesiones), Pierre Niney (Como hermanos), Audrey Tautou (La espuma de los días) y Chloe Hirschman.

De 2016 también es Ali y Nino, drama romántico con capital procedente de Reino Unido y Azerbaiyán que adapta el libro de Kurban Said cuya historia, ambientada a comienzos de siglo XX, gira en torno al amor que surge entre un aristócrata musulmán y una princesa cristiana, y que deberá enfrentarse a tradiciones milenarias y prejuicios y enemistades ancestrales. El inicio de la guerra pondrá a prueba no solo su relación, sino a toda la sociedad. La cinta está dirigida por Asif Kapadia (El regreso), mientras que María Valverde (Ahora o nunca), Adam Bakri (Omar), Mandy Patinkin (serie Homeland) y Connie Nielsen (3 días para matar) encabezan el reparto.

La comedia francesa tiene a su principal representante en Alibi.com, agencia de engaños, film dirigido, protagonizado y parcialmente escrito por Philippe Lacheau (Se nos fue de las manos) que arranca cuando un hombre que se dedica a crear coartadas y cualquier tipo de estratagema para cubrir el rastro de sus clientes conoce a una joven que odia a los hombres que mienten. Comienza así una cadena de acontecimientos cuya primera piedra es, precisamente, ocultar a la chica a qué se dedica realmente. La situación se complica cuando conoce al padre de ella, que al mismo tiempo es uno de sus clientes. El reparto se completa con Élodie Fontan (Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?), Julien Arruti (París a toda costa), Tarek Boudali (Quiero ser italiano), Didier Bourdon (Tres hermanos y una herencia) y Nathalie Baye (Solo el fin del mundo).

Sin duda la cinta más internacional es La región salvaje, cinta que combina drama, ciencia ficción y terror para narrar cómo una joven madre y su hermano ven alteradas sus vidas en un pequeño y tranquilo pueblo de México con la llegada de una joven que les asegura que en una cabaña de un bosque cercano habita algo que no es de este mundo capaz de terminar con todos sus problemas. Un ente a cuya fuerza no pueden resistirse y al que deberán rendirse si no quieren sufrir su ira. Con capital mexicano, danés, francés, alemán, noruego y suizo, este film de 2016 está dirigido por Amat Escalante (Heli) y protagonizado por un reparto casi anónimo encabezado por Ruth Ramos, Simone Bucio, Jesús Meza, Edén Villavicencio (Pares y nones) y Andrea Peláez.

Con algo más de retraso llega la danesa Iqbal y la fórmula secreta, adaptación de la novela de Manu Sareen producida en 2015 que, en clave de comedia familiar, arranca cuando tres chicos hacen explotar accidentalmente el colegio en el que estudian. Lo ocurrido llega a oídos de un par de delincuentes, que quieren al fórmula que utilizaron. Al negarse, intentarán secuestrar al miembro más pequeño de la familia, por lo que la pandilla de amigos deberá ingeniárselas para protegerle y evitar que los adultos se enteren de lo ocurrido. Tilde Harkamp debuta en la dirección de largometrajes con esta aventura en cuyo reparto encontramos a Hircano Soares, Arien Takiar, Liv Leman Brandorf (Familien Jul), Runi Lewerissa (Den blå munk), Sara Masoudi y Moowgliie Duissara.

Brasil, Francia y España colaboran en Hotel Cambridge, drama dirigido por Eliane Caffé (Narradores de Javé) que, a medio camino del documental, aborda el movimiento de los sin techo a través de un grupo de ocupas en un edificio de Brasil, explorando las tristes historias y los puntos de vista de los implicados. La cinta está protagonizada por José Dumont (Trash: ladrones de esperanza), Carmen Silva, Suely Franco (Cristina quer casar) y Juliane Arguello.

La propuesta de animación es Spark, una aventura espacial, producción con capital canadiense y surcoreano que dirige Aaron Woodley (El rescate) y cuya trama gira en torno a un grupo de amigos que deberán detener a un malvado general que hace tiempo se apoderó de un planeta y lo rompió en pedazos, y que ahora pretende conquistar el universo. Entre las voces en su versión original encontramos las de Jace Norman (serie Henry Danger motion comic), Jessica Biel (Unidas por sangre), Hilary Swank (Deuda de honor), Susan Sarandon (Una madre imperfecta) y Patrick Stewart (Green room).

Terminamos el repaso de esta semana con el documental Camina conmigo, cinta escrita y dirigida a cuatro manos por Marc J. Francis (When China Met Africa) y Max Pugh (The road to freedom peak) que muestra la vida de una comunidad de monjes y monjas Zen Budistas, así como a su maestro Thich Nhat Hanh.

‘It’: Todos flotamos con la coulrofobia


Diversos estudios han demostrado que el miedo a los payasos, la coulrofobia, tiene un origen psicológico muy concreto. No es algo irracional, dicho de otro modo. La famosa novela de Stephen King, como el resto de obras del autor, ahonda sin embargo en muchos otros aspectos sociales, y la nueva versión cinematográfica potencia todo esto para ofrecer al espectador toda una experiencia visual y emocional en la que destaca, por encima de cualquier otra cosa, un Bill Skarsgård (Victoria) excepcional.

Con todo, sería injusto defender un film como It únicamente por la interpretación del terrorífico payaso Pennywise. Realmente, todo el conjunto es una notable interpretación de conceptos habituales en la obra de King, desde la amistad, la unidad, el poder del miedo y la valentía y, sobre todo, el mal que acecha con la forma de aquello que puede parecer más inocente. Relegado a un segundo plano queda, por tanto, el componente sangriento o efectista, al que es cierto que se recurre en momentos puntuales pero que no copa toda la atención de la trama, lo cual es de agradecer tanto a los guionistas, entre los que se encuentra Cary Fukunaga (serie True detective), y al director.

Una trama que en manos de Andrés Muschietti (Mamá) adquiere una ambientación fría y violenta marcada por la soledad de un grupo de niños que tiene que enfrentarse a sus miedos sin la ayuda de unos adultos que parecen más preocupados en sus propias necesidades que en las de sus hijos. Con un lenguaje visual a caballo entre el thriller psicológico y el gore más explícito, el director explota al máximo la labor interpretativa tanto de Skarsgård como de los niños que protagonizan esta primera parte, la mayoría de estos últimos prácticamente debutantes en un largometraje.

El único ‘pero’ que podría ponerse al film es una duración excesiva que obliga al relato a introducir secuencias, lo que aunque refuerza la idea de terror, tampoco aporta mucho más al desarrollo dramático de la relación o los miedos de estos chicos en su lucha contra un mal que se alimenta de ellos. A pesar de ello, la cinta se revela como un desafío terrorífico, una prueba de amistad marcada por algunos momentos violentos, otros aterradores y otros sangrientos, con un final que viene a explicar aquello de “Todos flotamos aquí abajo”. Pennywise vuelve a hacer de las suyas 27 años después, tal y como Stephen King ha dejado escrito.

Nota: 7,5/10

El terror sin nombre de ‘It’ regresa 27 años después


Este viernes, 8 de septiembre, llega a la cartelera una de las cintas más esperadas para los amantes del terror, sobre todo a raíz de las buenas críticas cosechadas en los últimos días. Pero no es la única novedad que se estrena en España. De hecho, esta es una semana con varios títulos, muchos interesantes pero que, a priori, no parece que puedan plantar cara al miedo de los espectadores.

Y es que el terror sin nombre de It regresa a la gran pantalla. La famosa novela de Stephen King vuelve a adaptarse casi 30 años después (los que conozcan la historia podrán comprender el guiño) para contar de nuevo, con nueva tecnología y una nueva narrativa del horror, la historia de un grupo de niños conocidos como Los Perdedores que deben enfrentarse a un mal al que llaman Eso y que es capaz de alimentarse de sus miedos adoptando diferentes formas, entre ellas la de un payaso que les ofrece globos. La cinta, primera de un díptico que pretende abarcar la extensa novela, está dirigida por Andrés Muschietti (Mamá) y protagonizada por Bill Skarsgård (Atómica), Jaeden Lieberher (serie Masters of sex), Nicholas Hamilton (La torre oscura), Chosen Jacobs (serie Hawai 5.0), Jack Dylan Grazer, Finn Wolfhard (serie Stranger things), Jeremy Ray Taylor (Alvin y las ardillas: Fiesta sobre ruedas), Wyatt Oleff (Guardianes de la galaxia) y Sophia Lillis (37).

Entre los estrenos europeos destaca la británica Churchill, drama biográfico en torno a la figura del primer ministro británico que centra su atención en los días previos al desembarco de Normandía, cuando se enfrentó a sus colaboradores y a los aliados estadounidenses para decidir cómo afrontar una operación que podía ser recordada como un desastre. Dirigida por Jonathan Teplitzky (Un largo viaje), la cinta está protagonizada por Brian Cox (serie Los Medici: Señores de Florencia), Miranda Richardson (Testamento de juventud), John Slattery (Spotlight), James Purefoy (serie The following), Julian Wadham (Reina y patria) y Richard Durden (Late shift).

También británica es la cinta de 2016 de terror e intriga The Limehouse Golem, adaptación de la novela de Peter Ackroyd que dirige Juan Carlos Medina (Insensibles) y que, ambientada en el Londres del siglo XIX, gira en torno a una serie de misteriosos crímenes cometidos, según los rumores, por un Golem. Para encontrar al culpable las autoridades recurren a un veterano detective. En el reparto encontramos a Bill Nighy (El nuevo exótico Hotel Marigold), Olivia Cooke (serie Bates motel), Douglas Booth (El destino de Júpiter), Daniel Mays (Victor Frankenstein), Amelia Crouch (Alicia a través del espejo), Morgan Watkins (Chicken), Eddie Marsan (La verdad duele) y María Valverde (Exodus: Dioses y reyes).

Francia y Bélgica colaboran en El amante doble, nueva película de François Ozon (En la casa) que adapta la novela de Joyce Carol Oates, cuya historia arranca cuando una joven frágil y depresiva se enamora de su psiquiatra. Meses más tarde, cuando se van a vivir juntos, ella descubre que su amante le ha estado ocultando parte de su identidad. Entre sus principales actores destacan Marine Vacth (Joven y bonita), Jérémie Renier (Ladygrey), Jacqueline Bisset (Ya te extraño), Dominique Reymond (Maestro) y Myriam Boyer (Monsieur Papa).

Francia también es responsable, junto a Grecia, de La escala, drama escrito y dirigido en 2016 a cuatro manos por Delphine Coulin y Muriel Coulin (17 filles) y que adapta una novela de la primera. Su trama se centra en dos mujeres militares que pasan unos días de vacaciones en Chipre como parte de una terapia para olvidar los horrores que han vivido. Sin embargo, la pesadilla nunca es fácil de olvidar. Ariane Labed (Assassin’s Creed), Soko (Augustine), Ginger Romàn (Los recuerdos), Karim Leklou (Sous X), Robin Barde (serie Les revenants) y Damien Bonnard (Rester vertical) encabezan el reparto.

Finalmente, desde México llega la comedia de 2016 La vida inmoral de la pareja ideal, nueva cinta escrita y dirigida por Manolo Caro (No sé si cortarme las venas o dejármelas largas) que narra la historia de dos jóvenes que, al conocerse, sienten una química indescriptible y deciden comerse el mundo, sin llegar a imaginar que el destino y el resto de la sociedad parecen tener un plan para mantenerles separados. Entre los intérpretes que protagonizan el film destacan Cecilia Suárez (Las oscuras primaveras), Paz Vega (Matar al mensajero), Manuel Garcia-Rulfo (Los siete magníficos), Andrés Almeida (Paraíso perdido), Juan Pablo Medina (Sobre ella) y Natasha Dupeyrón (Ladronas de almas).

‘La niebla y la doncella’: La reina del mambo


Como en el cine, la literatura tiende a generar una saturación de productos cuando una fórmula funciona. Y en los últimos años el thriller policial parece ser el rey de las librerías. Y al igual que en el cine, esto tiene un inconveniente, y es que poco a poco todas las historias comienzan a parecerse o, al menos, a tener puntos en común. La nueva película escrita y dirigida por Andrés M. Koppel (Zona hostil), adaptación de una novela de Lorenzo Silva tiene algo de esto.

A pesar de una trama bastante bien construida y de un escenario incomparable para ese juego de mentiras, conspiraciones y secretos que suele protagonizar este tipo de historias, La niebla y la doncella tiende a anclarse en las claves del género sin tratar de sonsacar el máximo jugo posible a sus planteamientos. Los personajes, cuya definición es algo tosca, parecen avanzar en la trama más bien por una serie de momentos clave que por una investigación real que les lleve a tirar de un hilo concreto, si bien es cierto que el resultado final, culpable incluido, hace encajar todas las piezas en perfecta armonía.

La buena labor de los actores, todos más que correctos en líneas generales, no impide sin embargo que el desarrollo dramático no explique con detalle algunos de los puntos clave de este thriller, o al menos no de una forma que sea natural en el devenir de los acontecimientos. Si a esto sumamos varias secuencias algo innecesarias para el conjunto nos encontramos ante un film que, a pesar de su belleza y del suspense que genera, a pesar de sus actores y de su puesta en escena, tiende estancarse en situaciones que se resuelven casi por una mirada, un encuentro casual o una prueba inesperada.

Dicho esto, La niebla y la doncella es la película idónea para los amantes del thriller español, sobre todo si conocen la obra del autor literario. La estructura dramática de la cinta convierte la isla de La Gomera en una especie de pueblo enorme en el que todos tienen algo que callar, en el que los secretos parecen estar a la orden del día. El problema es que más allá de eso, la intriga es conocida, explorando territorios dramáticos ya vistos y con una resolución que, aunque encaja, plantea algunas dudas más sobre todo el proceso. Poca novedad en las Canarias.

Nota: 6,5/10

‘Barry Seal: El traficante’: contrabando en modo automático


¿Cómo convertir un telefilm al uso en una película comercial capaz de atraer a miles de personas a los cines? Con una estrella mundial y un director capaz de imprimir un mínimo sello personal. ¡Et voilà! Un éxito casi asegurado. Esa es la fórmula de lo nuevo de Tom Cruise (Valkiria), y lo cierto es que funciona solo a ratos, fundamentalmente porque su duración es exageradamente larga para lo que realmente importa en esta comedia negra con final esperado.

Porque si algo tiene Barry Seal: El traficante es que es previsible. Muy previsible, de hecho. Independientemente de que se conozca o no su historia, el desarrollo del guión se mueve por lugares comunes, por giros ya conocidos y a través de personajes cuanto menos arquetípicos. En medio de todo ello, una trama que puede anticiparse casi en el primer minuto y que deja poco lugar no solo para la sorpresa, sino para el interés. Salva el conjunto, y no es algo menor, la labor de Cruise y la dinámica con el resto de personajes, que generan algunos momentos realmente cómicos por lo que pueden tener de verdad detrás.

Este es, precisamente, el mayor atractivo del film. Cierto es que la labor de Doug Liman (El caso Bourne) tras las cámaras imprime un dinamismo extraordinario a los momentos más tediosos de la historia y ofrece al espectador una narrativa cuanto menos especial (atentos al final del film, uno de los más poéticos de los últimos meses), pero lo realmente interesante es el hecho de pensar en varios momentos que algo de todo eso ocurrió de verdad. A este respecto, la obra ofrece una visión ácida y dura (para aquellos que no conozcan la historia) de la forma de actuar  e influir en el devenir de otros estados de Estados Unidos.

Pero la mano de un director, el trasfondo verídico del film o el carisma de una estrella son suficientes para que Barry Seal: El traficante se quite esa imagen de película para televisión. Posiblemente sea porque su historia es previsible, pero también tendrá algo que ver el hecho de que muchos secundarios, incluyendo la mujer del protagonista, están definidos con brocha gorda, dando simplemente las pinceladas suficientes para que puedan encajar en el imagen general del conjunto. Y por supuesto, la duración. El viaje de este traficante que fue tuvo que guardar su dinero enterrado en el jardín al no poder blanquearlo al mismo ritmo que le llegaba es demasiado largo, casi tanto como los momentos que pasa solo en el avión. Demasiado metraje para tan poca historia.

Nota: 6/10

Gutiérrez y Echegui, dos policías que se enfrentan al traficante Cruise


Septiembre comienza casi del mismo modo a como terminó agosto en materia de estrenos cinematográficos. Casi, porque mientras el mes anterior los estrenos españoles liberaban la lista de novedades, este viernes día 1 es un título norteamericano el que parece llamado a ser el más importante. Además, a la lista de films españoles les acompaña un puñado de títulos de todo el mundo, sobre todo de Europa.

Pero comencemos el repaso por Barry Seal: El traficante, comedia de acción que narra la historia real de un piloto de aerolíneas al que la CIA contrata durante la época de Ronald Reagan para realizar una operación encubierta contra el cártel de Medellín, y que terminó trabajando para Pablo Escobar. La cinta, dirigida por Doug Liman (Al filo del mañana), tiene como protagonista a Tom Cruise (La Momia), quien en esta ocasión está acompañado por Domhnall Gleeson (El renacido), Jayma Mays (serie Glee), Sarah Wright (Noche de marcha), Jesse Plemons (Déjame salir) y Lola Kirke (serie Mozart in the jungle).

También procede de Estados Unidos All Saints, drama dirigido por Steve Gomer (Fly by night) que aborda la historia real del pastor Michael Spurlock, que tenía a su cargo una Iglesia a punto de cerrar y una comunidad de refugiados del Sudeste Asiático. Los problemas les llevaron a convertirse en granjeros para tratar de salvar tanto la Iglesia como la comunidad. Cara Buono (serie Stranger things), John Corbett (Mi gran boda griega 2), Barry Corbin (Windsor) y David Keith (A perfect vacation) encabezan el reparto.

Entre los numerosos estrenos españoles destaca La niebla y la doncella, thriller escrito y dirigido por Andrés M. Koppel, con el que debuta en el largometraje. Adaptación de la novela de Lorenzo Silva, la trama se centra en la reapertura de un crimen ocurrido en La Gomera, donde un político de la isla es absuelto de haber matado a un joven. Nuevas pistas obligarán a replantear todo lo conocido hasta ese momento. El reparto está encabezado por Quim Gutiérrez (La gran familia española), Verónica Echegui (Kamikaze), Paola Bontempi (La isla interior), Aura Garrido (Vulcania), Sanny van Heteren (Violet) y Roberto Álamo (Zona hostil).

Diferente es Parada en el infierno, cinta que combina suspense y terror en una historia ambientada en el Lejano Oeste y que arranca cuando los propietarios de una solitaria y tranquila parada de diligencias en medio de la nada se ven obligados a enfrentarse a una banda de forajidos liderados por un hombre sin escrúpulos. Víctor Matellano (Wax) dirige esta propuesta protagonizada por Tábata Cerezo (Altamira), Enzo G. Castellari (Operación Nam), Nadia de Santiago (Musarañas), Antonio Mayans (La Ama), Guillermo Montesinos (Locos por el sexo) y Conrado San Martín (La mujer de mi vida).

En cuanto al resto de estrenos europeos, Los casos de Victoria es el título de una comedia romántica francesa con toques dramáticos que dirige Justine Triet (La bataille de Solférino) y cuya historia gira en torno a una joven abogada que acude invitada a la boda de un antiguo cliente con su novio. Después de la noche de bodas el marido le acusa de haber querido matarle, por lo que el hombre vuelve a requerir los servicios de la abogada para que le defienda. El único problema es que el testigo de la presunta agresión es el perro de la pareja, lo que desatará un sinfín de problemas. En el reparto destacan los nombres de Virginie Efira (Un hombre de altura), Vincent Lacoste (Hipócrates), Melvil Poupaud (Frente al mar) y Laure Calamy (Primaire).

Georgia, Rusia y Polonia están detrás de Rehenes, drama que adapta la historia real de dos jóvenes de clase alta que, en 1983 y con la excusa de los preparativos de su boda, planean el secuestro de un avión que les lleve a Turquía y poder así escapar de la URSS. Sin embargo, a medida que se acerca el momento la presión va en aumento, y nada de lo que habían previsto sale como estaba esperado. Rezo Gigineishvili (Zhara) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por un casi anónimo reparto encabezado por Irakli Kvirikadze, Giorgi Grdelidze, Giga Datiashvili y Tinatin Dalakishvili (Zvezda).

Y con algo de retraso llega el documental Un tango más, film con capital argentino, alemán e italiano producido en 2015 que aborda la historia de amor entre los dos bailarines de tango más famosos de todos los tiempos, María Nieves y Juan Carlos Copes, que se conocieron en una milonga siendo unos niños a finales de los años 40 y durante casi 50 años bailaron juntos. La cinta está dirigida por German Kral (Música cubana).

‘El otro guardaespaldas’: A 200 palabrotas por hora


El género de las buddy movies hace tiempo que parece haber agotado la fórmula. O al menos, no ser capaz de reinventar la dinámica que sustenta su trama. Y bajo este prisma, la nueva película de Patrick Hughes (Red Hill) es un quiero y no puedo, un intento de ofrecer algo diferente con la misma estructura y la misma narrativa. Y en ese extraño equilibrio es donde logra sus mayores virtudes y presenta sus mayores defectos.

Y es que El otro guardaespaldas es un film irregular, con una duración excesiva que, sin embargo, no engaña al espectador. Es lo que es, un entretenimiento sin mayor objetivo que introducir la mayor cantidad de tacos e insultos posibles por minuto mientras las balas y los coches vuelan por los aires. Acción a raudales, diálogos correctos con palabras políticamente incorrectas y un desarrollo dramático algo esquemático que tienen en la pareja protagonista a sus máximos valedores. Ver a Ryan Reynolds (Criminal) y Samuel L. Jackson (Cell) juntos en pantalla es posiblemente el mayor acierto del film, amén de un buen ramillete de secundarios que siempre son de agradecer.

Por supuesto, la ironía, la espectacularidad y la adrenalina están aseguradas, pero más allá de eso la historia se vuelve endeble. Quizás haya que agradecer el hecho de que, al menos, exista una historia, pero lo cierto es que resulta casi irrelevante. Si a esto sumamos varias secuencias innecesarias que alargan el conjunto hasta casi dos horas de metraje, el resultado son demasiados agujeros en el ritmo narrativo como para pasarlos por alto, incluso a pesar de los protagonistas y de unas cuantas secuencias muy bien rodadas y plagadas de un humor un tanto negro.

Todo esto se puede resumir en que El otro guardaespaldas es lo que podría esperarse de una película de estas características… y puede que un poquito más. Si lo que se busca es acción con poca justificación para distraerse durante un par de horas, esta es la película. Incluso con sus problemas de ritmo, que los tiene, y un guión previsible y plagado de arquetipos, Patrick Hughes logra ofrecer un producto lo suficientemente bueno como para no desesperar. Puede que sea su mano en la realización o puede que sea la pareja estrella, pero el caso es que no es un mal representante de este tipo de cine.

Nota: 6/10

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