Johnny English regresa para investigar ‘El escándalo Ted Kennedy’


Tras la tormenta llega la calma. Dicho de otro modo, después de un fin de semana con estrenos llamados a atraer la atención del gran público, este viernes 21 de septiembre las novedades presentan un perfil algo menos comercial en la mayoría de los casos, pero no por ello menos atractivo. Drama, intriga y comedia, los principales géneros.

Sin duda el film más interesante es El escándalo Ted Kennedy, drama basado en hechos reales con toques de suspense dirigido por John Curran (El viaje de tu vida) que, como indica su título, aborda la figura de Ted Kennedy, hermano de Robert y JFK. En concreto, esta trama producida por Estados Unidos y Suecia aborda los hechos ocurridos en 1969, cuando el senador tiene un accidente después de salir de una fiesta, cayendo con su coche, en el que viajaba una antigua secretaria de Robert, a un lago. Solo el hombre sale del agua, pero no avisa del incidente hasta horas después. Cuando el cuerpo de la mujer es encontrado sin vida, la maquinaria política se pone en marcha para proteger su carrera política. El reparto está encabezado por Jason Clarke (Everest), Kate Mara (Morgan), Ed Helms (Vacaciones), Bruce Dern (Los odiosos ocho), Jim Gaffigan (The bleeder), Taylor Nichols (40 nights) y Clancy Brown (¡Ave, César!).

Comedia y acción se dan cita en Johnny English: De nuevo en acción, cinta con capital norteamericano, inglés y francés que supone la tercera entrega de la saga. En esta ocasión el agente secreto con menos habilidades del Servicio Secreto británico se verá obligado a volver de su retiro cuando un ataque cibernético desvele la identidad de todos los espías de Reino Unido. Su misión: encontrar al cerebro criminal detrás del ataque, aunque no será sencillo teniendo en cuenta su poca afinidad con las nuevas tecnologías. David Kerr, director de numerosas series, debuta en la gran pantalla con esta historia que vuelve a contar con Rowan Atkinson (Ratas a la carrera) como protagonista, al que acompañan Olga Kurylenko (Un día perfecto), Jake Lacy (Proyecto Rampage), Ben Miller (Paddington 2), Miranda Hennessy (serie Give out girls) y Emma Thompson (La bella y la bestia).

Puramente estadounidense es The rider, drama ambientado en el mundo del western que narra la historia real de una estrella del rodeo a la que un accidente incapacita para volver a montar. Frustrado y ansioso por volver a hacer lo único que no puede, emprende un viaje por el corazón de América para descubrirse a sí mismo y lo que significa ser un hombre en su mundo. Escrita y dirigida por Chloé Zhao (Songs my brothers taught me), la película cuenta en su reparto con Brady Jandreau, Tim Jandreau, Lilly Jandreau y Cat Clifford.

Entre los estrenos exclusivamente europeos destaca la comedia dramática Enamorado de mi mujer, cinta francesa cuyo punto de partida es el encuentro de dos amigos después de mucho tiempo. Uno de ellos invita al otro a cenar en su casa, pero cuando el invitado llega con su nueva novia, mucho más joven que él, el anfitrión comienza a fantasear con tener una aventura con ella, despertando las sospechas de su mujer. Daniel Auteil (Fanny) se pone tras las cámaras y se reserva el papel protagonista en esta historia que también cuenta con Gérard Depardieu (Sólo se vive una vez), Sandrine Kiberlain (Cuando tienes 17 años) y Adriana Ugarte (Julieta).

La cinta más internacional de la semana es El Capitán, escrita y dirigida por Robert Schwentke (La serie Divergente: Leal). Este drama histórico ambientado en la II Guerra Mundial arranca cuando un soldado raso del ejército nazi, hambriento y desesperado, encuentra un uniforme de capitán y decide cambiar su identidad. A partir de ese momento, y actuando como un alto rango en una misión secreta, inicia un viaje por los placeres de su nueva vida, pero también por los infiernos que desata, actuando con completa impunidad sembrando el horror y la barbarie. Con capital alemán, polaco, portugués y francés, esta cinta de 2017 está protagonizada por Max Hubacher (Driften), Milan Peschel (Desaster), Frederick Lau (Un mensaje para ti), Bernd Hölscher, Waldemar Kobus (La casa de la esperanza) y Alexander Fehling (La conspiración del silencio).

Francia y Bélgica colaboran en Madame Hyde, film cuyo argumento arranca cuando una profesora que es despreciada tanto por sus compañeros de trabajo como por sus alumnos es alcanzada por un rayo durante una noche de tormenta, perdiendo el conocimiento. Al volver en sí se siente completamente cambiada, pero deberá comenzar entonces una lucha por controlar la poderosa y amenazadora personalidad que parece habitar en ella. Escrito y dirigido por Serge Bozon (Tip Top), este drama tiene como principal protagonista a Isabelle Huppert (Elle), completándose el reparto principal con Romain Duris (Alto el fuego), José Garcia (Asalto en París), Edda Senani, Guillaume Verdier (Grand Central) y Patricia Barzyk (Le deal).

Puramente francesa es La aparición, drama de corte religioso que tiene como protagonista a un periodista que un día recibe una llamada del Vaticano. Según le explican, una joven de 18 años asegura que la Virgen María se le ha aparecido en una pequeña ciudad en el sureste de Francia. La noticia se ha extendido rápidamente y miles de peregrinos acuden al lugar de los hechos, de ahí que el Vaticano organice una comisión de investigación de la que formará parte este periodista que nada tiene que ver con la religión. Dirigido por Xavier Giannoli (Superstar), el film cuenta en su reparto con Vincent Lindon (La ley del mercado), Galatéa Bellugi (Reparar a los vivos), Patrick D’Assumçao (Nos patriotes), Anatole Taubman (Bye bye Germany) y Elina Löwensohn (Vénus noire), entre otros.

Respecto a la producción española, solo un representante. Matar a Dios es una comedia escrita y dirigida a cuatro manos por Caye Casas y Albert Pintó, ambos debutantes en el largometraje después de una carrera en el corto. La trama se desarrolla en una cabaña en el bosque donde una familia de cuatro miembros celebra el fin de año. Todo parece ir bien hasta que un vagabundo enano llama a su puerta. Asegura ser Dios y amenaza con exterminar a toda la raza humana al día siguiente. La familia ha sido elegida para escoger a dos personas que sobrevivirán, por lo que estos cuatro personajes lucharán por salvarse. Itziar Castro (La sexta alumna), Eduardo Antuña (Torrente 4), Boris Ruiz (Mil coses que faria per tu), David Pareja (Searching for Meritxell) y Emilio Gavira (Blancanieves) son los protagonistas.

Los estrenos europeos se completan con Los Cinco y el valle de los dinosaurios, nueva entrega de la saga familiar que vuelve a dirigir Mike Marzuk (Sommer) y cuya trama comienza cuando los cinco amigos protagonistas se encuentran con un extraño joven que asegura que su padre ha descubierto un esqueleto de dinosaurio completamente intacto, pero le han robado el código que revela la ubicación del legendario Valle de los Dinosaurios. El plantel de actores está encabezado por Marinus Hohmann (Bienvenidos a Alemania), Ron Antony Renzenbrink, Amelie Lammers, Allegra Tinnefeld y Jacob Matschenz (Cita a ciegas con la vida).

Terminamos este repaso con la cinta de animación Ana y Bruno, producción mexicana de 2017 que adapta la novela de Daniel Emil cuyo argumento se inicia cuando una niña de 9 años y su madre encuentran un lugar apartado en una playa desde el que disfrutar del mar y la tranquilidad. Sin embargo, una amenaza se cierne sobre ellas, y el único modo de sobrevivir es que la pequeña huya en busca de su padre, atravesando obstáculos y superando miedos para sobrevivir. Carlos Carrera (De la infancia) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que Galia Mayer, Damián Alcázar (Las Aparicio), Marina de Tavira (Espacio interior), Héctor Bonilla (7:19), Silverio Palacios (El hotel) y Mauricio Isaac (Apasionado Pancho Villa) ponen las principales voces.

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El bebé de Bridget Jones llega con ‘Los hombres libres de Jones’


Estrenos 16septiembre2016Después de semanas en las que la acción y la fantasía ha copado la mayor parte de los principales estrenos semana tras semana, el entretiempo cinematográfico comienza a llegar a las salas, y antes de poder ver los títulos que, presumiblemente, competirán por los premios, toca afrontar la llegada de otro tipo de películas. Este viernes, 16 de septiembre, es el turno del regreso de un personaje esperado por muchos, pero llega acompañado por algunos de esos títulos que ya empiezan a sonar en algunas quinielas. Y ambos, por supuesto, por estrenos de lo más variado.

Desde luego, el principal estreno es Bridget Jones’s Baby, tercera parte de las desventuras de este personaje interpretado por Renée Zellweger (Expediente 39) y creado por Helen Fielding. En esta ocasión la trama sitúa a la protagonista ante la duda de quién es el padre de su futuro hijo, después de haber roto con el que creía iba a ser el amor de su vida y haber conocido a un galán estadounidense que parece ser el hombre perfecto. Dirigida por Sharon Maguire (El diario de Bridget Jones), esta comedia co producida entre Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y Francia cuenta en su reparto con Colin Firth (Kingsman: Servicio Secreto), Patrick Dempsey (serie Anatomía de Grey), Celia Imrie (El nuevo exótico hotel Marigold), Emma Thompson (Un golpe brillante), Gemma Jones (Radiador) y Jim Broadbent (La leyenda de Tarzán).

Puramente norteamericana es Los hombres libres de Jones, drama biográfico que narra la rebelión de un soldado del ejército Confederado durante la Guerra de Secesión, llegando a liderar una milicia de desertores, esclavos y mujeres que se levantó contra el Gobierno para crear su propio estado. Gary Ross (Los juegos del hambre) es el encargado de poner en imágenes esta historia interpretada por Matthew McConaughey (Interstellar), Gugu Mbatha-Raw (La verdad duele), Keri Russell (serie The americans) y Mahershala Ali (serie House of cards), entre otros.

El elemento terrorífico lo aporta Morgan, thriller de ciencia ficción que supone el debut en el largometraje de Luke Scott. La trama arranca cuando una especialista en problemas empresariales es solicitada para evaluar el riesgo que puede suponer el producto de una compañía, y si es necesario acabar con él. Ese producto es, en concreto, una forma de vida con apariencia humana pero con unas capacidades y un poder que pueden poner en riesgo la vida de los que la rodean. Entre los principales actores encontramos a Kate Mara (Marte), Anya Taylor-Joy (La bruja), Toby Jones (serie Wayward Pines), Rose Leslie (serie Juego de tronos), Boyd Holbrook (Perdida), Michelle Yeoh (The lady), Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho), Paul Giamatti (San Andrés) y Brian Cox (Pixels).

La representante española es El futuro ya no es lo que era, comedia escrita y dirigida por Pedro L. Barbero (Tuno negro) cuya historia gira en torno a un joven que debe decidir si acepta la millonaria propuesta de una cadena de televisión para convertirse en el adivino estrella de un programa, o arriesgar todo su futuro para luchar por sus sueños. Dani Rovira (Ocho apellidos catalanes), Carmen Maura (Las sillas musicales), Carolina Bang (Mi gran noche), José Corbacho (Mi dulce), Yolanda Ramos (Ahora o nunca) y Eduardo Velasco (La mula) encabezan el reparto.

Italia y Francia son los países responsables de Suburra, thriller dramático ambientado en el mundo de la mafia en Italia que adapta la novela de Giancarlo De Cataldo y Carlo Bonini. La trama comienza con el intento de construir en la costa un complejo urbanístico al más puro estilo Las Vegas. Para ello, un viejo jefe de la mafia logra el apoyo de grupos locales de Ostia, pero no parece suficiente, por lo que se desatará una lucha entre políticos, mafiosos y eclesiásticos que dejará a su paso ríos de sangre. Dirigido por Stefano Sollima (serie Roma criminale), el film está interpretado por Pierfrancesco Favino (Rush), Elio Germano (El fin es mi principio), Claudio Amendola (Cha cha cha) y Alessandro Borghi (Roma criminale).

Sin duda la cinta más internacional es Boi Neon, drama de 2015 que cuenta con capital brasileño, uruguayo, holandés y español y cuya trama se centra en un joven que trabaja en las “Vaquejadas”, el tradicional rodeo del noreste de Brasil. Aunque feliz con su vida y el grupo que le acompaña de feria en feria, el panorama cambiante del país, que empieza a industrializarse con la fábrica de textil, le hace soñar con algo más, con el diseño de moda. Escrita y dirigida por Gabriel Mascaro (Vientos de agosto), la película está protagonizada por Juliano Cazarré (Serra Pelada), Alyne Santana, Carlos Pessoa y Maeve Jinkings (Falsa Loura).

En lo que a animación se refiere, dos son las propuestas que llegan a la cartelera. Robinson, una aventura tropical narra la historia escrita por Daniel Defoe desde un punto de vista muy particular. La historia se centra en un guacamayo que vive en una isla tropical junto a un grupo variopinto de animales. A pesar de la comodidad de su vida, ansía poder salir de allí y conocer mundo, algo que podría cumplirse cuando Robinson Crusoe llega a la isla después de un naufragio. El problema es que con él llegan también piratas y un grupo de gatos salvajes que amenazan su pacífica vida. Producida entre Francia y Bélgica, la cinta está dirigida a cuatro manos por Vincent Kesteloot y Ben Stassen (Sammy’s avonturen 2), y cuenta con las voces de Matthias Schweighöfer (Todo un hombre), Dieter Hallervorden (The child) y Aylin Tezel (Lost in the living).

Desde China llega El pincel mágico, aventura familiar dirigida por Zhixing Zhong, que debuta en el largometraje. La trama se centra en un joven con pasión y habilidad para la pintura que un día recibe un pincel mágico que convierte en realidad todo lo que plasma sobre el lienzo. Pronto comienza a utilizarlo para ayudar a sus vecinos, pero un codicioso general le obligará a utilizarlo para sus fines personales, lo que obligará al joven y a sus amigos a iniciar una lucha por su libertad. Entre las voces del reparto encontramos las de Haitian Hong (Qian ting zong dong yuan 5: shi guang bao he), Xianglong Meng (Dragon Nest: Warriors’ Dawn) y Shao Yichen.

Terminamos con un documental estrenado el jueves y que solo podrá verse durante la próxima semana. The Beatles: Eight Days a Week, dirigido por Ron Howard (El código Da Vinci), se centra en la carrera de esta mítica banda entre 1962 y 1966. Por primera vez se muestran imágenes de sus primeros conciertos y muchas de las interioridades del grupo.

‘Marte’: Robinson Crusoe espacial


Matt Damon debe sobrevivir en 'Marte' solo con su ingenio.Cualquier proyecto de Ridley Scott (Black rain) relacionado con la ciencia ficción siempre genera expectación por motivos más que evidentes. Tal vez sea por eso que lo que se espera siempre de sus films es poco menos que la genialidad. Su última incursión en el género, aunque no alcance ese grado, sin duda es uno de los mejores ejercicios de entretenimiento, drama y fascinación por el planeta rojo de los últimos años. Y lo más interesante es que no recurre a grandes artificios ni a complejas historias, todo lo contrario.

Si algo hace atractiva a Marte es, precisamente, su sencillez. Sencillez en el desarrollo dramático, sencillez en su lenguaje narrativo y sencillez en sus personajes. El guión, aunque previsible, tiene la fuerza suficiente para estremecer, conmover y hacer reír a partes iguales. Nada en la historia hace pensar en un desenlace diferente al que todo el mundo tiene en mente, pero eso no impide que la tensión sea más que palpable en muchos momentos, sobre todo en el clímax. La narrativa utilizada por Scott acentúa este carácter natural, casi habitual, como si los paseos por Marte fueran algo de andar por casa.

Pero el reparto es, sin lugar a dudas, el principal responsable. Con la cantidad de nombres importantes que figuran lo normal sería que la historia tendiera hacia una suerte de cinta heroica en la alguien terminara sacrificándose. Nada de eso está presente, ni remotamente. Las decisiones, frías, calculadas y sopesadas de cara a la opinión pública, se toman en un marco muy diferente al de la típica cinta de aventuras. Y los actores, sin excepción, no solo conocen el alcance de sus roles, sino que los dotan de una vida sobria, sin estridencias patrióticas o enaltecedoras. Son, simple y llanamente, hombres en una situación extraordinaria.

Todo ello convierte a Marte en una obra diferente, curiosa en su forma y en su contenido, no tanto porque ofrezca algo novedoso, sino porque dentro de la comodidad de lo previsible es capaz de lograr el entretenimiento serio e inteligente que respeta al espectador. Ridley Scott recupera un buen tono narrativo, respetando los límites de su relato y aprovechando al máximo lo que le ofrecen sus actores. Un notable drama de un náufrago en un mar de polvo y tierra en el que nada crece y nada vive. Bueno, casi nada.

Nota: 7/10

Los estrenos llevan al espectador de ‘Marte’ a ‘La Cumbre escarlata’


Estrenos 16octubre2015Comienza un fin de semana de estrenos muy interesantes. Tras varias semanas sin títulos que fuesen realmente atractivos (y los que a priori iban a serlo no han resultado ser lo que se esperaba), este viernes, 16 de octubre, llegan una serie de títulos a tener en cuenta, sobre todo los dos primeros. Muy enmarcados en la ciencia ficción y el terror, sin duda están llamados a acaparar la taquilla durante algunas semanas.

El primero de ellos es Marte, nuevo film de Ridley Scott (Exodus: Dioses y reyes) que devuelve al director al género de la ciencia ficción, en el que sin duda es un maestro. Basado en el libro de Andy Weir, el argumento arranca cuando la tripulación de un viaje a Marte se ve obligada a suspender su misión a causa de una tormenta. Sin embargo, durante la evacuación uno de los miembros es dado por muerto y abandonado en el planeta. Cuando el hombre despierta en ese planeta hostil y sin apenas recursos, deberá recurrir a su ingenio y sus conocimientos para poder sobrevivir hasta que vuelvan a por él. Y si la trama y el director resultan interesantes, el reparto no lo es menos: Matt Damon (Interstellar), Jessica Chastain (La señorita Julia), Kate Mara (serie House of cards), Kristen Wiig (Los amos de la noticia), Sebastian Stan (Capitán América: El soldado de invierno), Michael Peña (Ant-Man), Jeff Daniels (serie The Newsroom), Sean Bean (El destino de Júpiter) y Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud) son los principales actores.

Bastante diferente es La Cumbre Escarlata, regreso de Guillermo del Toro (Pacific Rim) al terror en estado puro. La trama gira en torno a una joven escritora que sufre un bloqueo creativo a causa de un trauma familiar. Para lograr tratar el problema recurre a un amigo de la infancia que nunca ha dejado de quererla. Sin embargo, en su camino se cruza un misterioso desconocido que trata de seducirla. El destino la llevará a una antigua casa que respira, que desprende dolor y que sangra por los muertos que en ella se encuentran. Con una cuidada atmósfera y un suspense que dejará helado a más de uno, la película cuenta en su reparto con Mia Wasikowska (Madame Bovary), Charlie Hunnam (serie Hijos de la Anarquía), Jessica Chastain, que repite esta semana, y Tom Hiddleston (Thor).

Otro estreno interesante es Slow West, western de capital inglés y neozelandés que combina elementos clásicos y modernos del género para narrar la búsqueda de un joven escocés que llega al viejo Oeste norteamericano en busca de su único amor, una chica que parece haberse esfumado. Durante su camino se encontrará con un forajido que se ofrece a ayudarle. Ambos descubrirán que no son los únicos que siguen el rastro, pues la cabeza de la joven tiene precio. Ópera prima de John Maclean, la película están protagonizada por Michael Fassbender (X-Men: Días del futuro pasado), Kodi Smit-McPhee (El amanecer del Planeta de los Simios), Caren Pistorius (serie Descubriendo a Nina) y Ben Mendelsohn (Lost river).

En cuanto a las propuestas españolas, destaca la comedia romántica Los miércoles no existen, cinta coral que narra las relaciones humanas y los azares del destino en un grupo de jóvenes que parecen destinados a encontrarse constantemente, aunque no en las circunstancias que les gustarían. Peris Romano (8 citas) escribe y dirige esta propuesta que arranca cuando un joven decide rehacer su vida junto a un nuevo amor, aunque todavía no ha podido olvidar a su prometida, que le dejó al día siguiente de declararse. A partir de ese momento se sucederán una serie de encuentros, desencuentros y malentendidos que podrían redefinir el mundo de varias personas. Eduardo Noriega (La bella y la bestia), Inma Cuesta (Tres bodas de más), Alexandra Jiménez (Casi inocentes), William Miller (La venta del paraíso), Gorka Otxoa (Lobos de Arga) y María León (Rey Gitano) encabezan el reparto.

También española es el drama Amama, nuevo film escrito y dirigido por Asier Altuna (Bertsolari) que pone el acento sobre el contraste entre generaciones y entre las formas de vida del campo y la ciudad. La trama se centra en la relación entre un padre y su hija, dos visiones diferentes del mundo que no logran encontrar puntos en común, y todo ello bajo la silenciosa mirada de la abuela. La cinta está protagonizada por Kandido Uranga (Naufragio), Iraia Elias, Klara Badiola (La buena nueva) y Ander Lipus (Agujeros en el cielo).

España también está presente en El rey de La Habana, drama que cuenta además con capital de la República Dominicana. Escrita y dirigida por Agustí Villaronga (Pa negre), la cinta se enmarca en pleno Período Especial en La Habana de los años 90. Allí un joven trata de escapar de su realidad, marcada por la miseria, junto a dos cómplices, uno de ellos una transexual que quiere huir de la isla a toda costa. Maikol David Tortolo, Yordanka Ariosa (Boccaccerías Habaneras), Héctor Medina Valdés (Esther en alguna parte), Ileana Wilson (La buena voz) y Chanel Terrero (serie Gym Tony) son sus principales protagonistas.

Terminamos el repaso de la semana con El nuevo nuevo Testamento, comedia producida entre Francia, Bélgica y Luxemburgo que juega con la hipotética idea de que Dios vive en la Tierra. Concretamente, en Bruselas. Y no vive solo. Tiene mujer y una hija de 10 años. Sin embargo, la relación del Todopoderoso con las dos mujeres no es ideal. Tanto, que la pequeña, para vengarse de él, hace públicas las fechas de fallecimiento de toda la Humanidad. Jaco Van Dormael (Las vidas posibles de Mr. Nobody) es el director de esta curiosa propuesta que protagonizan Benoît Poelvoorde (El precio de la fama), Yolande Moreau (Henri), Catherine Deneuve (En un patio de París) y Pili Groyne (Dos días, una noche).

‘Cuatro Fantásticos’ al rescate de un anciano ‘Mr. Holmes’


Estrenos 21agosto2015Fin de semana muy interesante el que comienza hoy. Y no lo digo por su principal estreno, uno de los reinicios superheróicos más interesantes del año, sino por la cantidad de estrenos y, sobre todo, por el atractivo que estos tienen, ya sea por reparto, por la trama o, simplemente, por la diversión que ofrecen. Comedia, drama, intriga y ciencia ficción se dan cita hoy viernes, 21 de agosto, para tratar de revitalizar una taquilla que ha ido cuesta abajo en las últimas semanas.

Y a pesar de la relevancia de muchos estrenos, el más importante es Cuatro Fantásticos, nuevo intento por llevar al cine a la familia de superhéroes más famosa de Marvel, después del fallido proyecto iniciado hace ahora 10 años. Con un carácter más juvenil y un tono, a priori, más oscuro, la historia narra de nuevo los orígenes de estos cuatro personajes ahora convertidos en cuatro jóvenes inadaptados que viajan a una dimensión desconocida en compañía de un quinto compañero. En el viaje algo sale mal y cuando regresan sus cuerpos han cambiado de formas asombrosas, otorgándoles poderes inimaginables. Sin embargo, al tiempo que descubren sus propios límites deberán hacer frente a la amenaza que han traído consigo en el cuerpo y la mente de su quinto acompañante. Dirigida por Josh Trank (Chronicle), la película está protagonizada por Miles Teller (Whiplash), Kate Mara (serie House of cards), Jamie Bell (Snowpiercer), Michael B. Jordan (Red tails), Toby Kebbell (El consejero) y Tim Blake Nelson (Matar al mensajero).

Una de las propuestas más interesantes es Mr. Holmes, adaptación de la novela de Mitch Cullin que, a su vez, toma como base al famoso detective creado por Arthur Conan Doyle. La trama sitúa al protagonista en su vejez, ya retirado de su profesión y dedicado a la apicultura. A pesar de que mantiene una mente brillante la senilidad empieza a afectar a su razonamiento. Por eso cuando el hijo de la mujer que cuida la casa, que tiene en Sherlock a una figura paterna, decide investigar un antiguo caso sin resolver, el anciano encontrará un motivo para salir de su retiro. Bill Condon (El quinto poder) dirige esta película protagonizada por Ian McKellen (X-Men: Días del futuro pasado), Milo Parker (Robot overlords), Laura Linney (Crónica de un engaño), Hiroyuki Sanada (Lobezno inmortal) y Patrick Kennedy (La conspiración de noviembre).

Aunque si de nombres conocidos se trata, la palma se la lleva Vacaciones, comedia gamberra protagonizada por Ed Helms (R3sacón) que nace como secuela de Las vacaciones de una chiflada familia americana (1983) y cuya trama se centra en el hijo del protagonista de aquel film. Adulto y con una familia a su cargo, su intento de pasar unas vacaciones con su mujer y sus hijos en el lugar que recuerda con más cariño generará situaciones de lo más surrealista. Dirigida a cuatro manos por John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein, ambos debutantes en el largometraje, la cinta cuenta en su reparto con Christina Applegate (Los amos de la noticia), Chevy Chase (Pequeños grandes héroes), Beverly D’Angelo (Bounty killer), Chris Hemsworth (Thor), Michael Peña (Ant-Man), Charlie Day (Cómo acabar con tu jefe), Leslie Mann (Si fuera fácil), Norman Reedus (serie The walking dead) y Colin Hanks (serie Fargo).

También es atractivo el reparto de Cut bank, thriller policíaco de 2014 cuyo argumento comienza cuando un joven ex atleta de 25 años decide irse del pueblo más frío de Estados Unidos (y que da nombre al film) en el que ha vivido toda la vida. Sus intentos por alejarse de la vida que siempre ha conocido le llevarán a tomar decisiones que cambiarán no solo su vida, sino la de todos los habitantes. Matt Shakman, director habitual en series como RevengeThe Good Wife, es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Liam Hemsworth (El poder del dinero), Teresa Palmer (Memorias de un zombie adolescente), John Malkovich (Red 2), Billy Bob Thornton (El juez), Bruce Dern (Nebraska) y Michael Stuhlbarg (serie Boardwalk Empire).

En cuanto a los estrenos europeos, destaca por encima de todos la francesa Amar, beber y cantar, última película de Alain Resnais (El año pasado en Marienbad) que fue rodada pocos meses antes de que el director falleciera. Adaptación de una obra de Alan Ayckbourn, la película se centra en un grupo de teatro amateur que es sacudido por la noticia de la inminente muerte de un amigo común. Pero incluso en esos últimos momentos, con un pie en la tumba, el hombre será capaz de poner a prueba la confianza del grupo. A medio camino entre la comedia y el drama, la cinta está protagonizada por Sabine Azéma (Las malas hierbas), André Dussollier (Chicas), Hippolyte Girardot (Kidon) y Sandrine Kiberlain (Las chicas de la sexta planta).

La mente de J. Depp trasciende la guerra de Frankenstein


Estrenos 20junio2014El mes de junio está siendo bastante flojo. Tras tres semanas de estrenos el balance general presenta films que bucean en historias ajenas a las grandes superproducciones pero que, en un sentido u otro, terminan siendo fallidas. Las novedades de este fin de semana se quedan a medio camino entre ambas. Por un lado tenemos producciones con un claro objetivo comercial, mientras que por otro llegan también historias intimistas cuya razón de ser no es otra que contar algo con cierto calado dramático. El éxito o el fracaso de todas ellas se sabrá a mediados de la semana que viene. Ahora únicamente toca hablar sobre esos estrenos que se han repartido entre hoy, viernes 20 de junio, y ayer jueves. Comencemos por estos últimos.

Uno de los títulos más atractivos es Transcendence, thriller de ciencia ficción que vuelve a especular con la idea de la inteligencia artificial, el poder de la mente dentro de la máquina y la lucha por su supervivencia del ser humano contra su propia creación. En esta ocasión la historia se centra en un investigador de la inteligencia artificial que está a punto de desarrollar una máquina capaz de combinar la inteligencia colectiva de la Humanidad con las emociones y sensibilidades que caracterizan al ser humano. Sin embargo, su proyecto se verá truncado cuando un grupo de extremistas anti-tecnológicos atenten contra su vida y le dejen en coma. En un intento por salvarle su mujer y su mejor amigo deciden trascender su mente a la máquina, creando un ser completamente nuevo cuyas ansias de conocimiento pondrá en peligro la propia existencia. Dirigida por Wally Pfister, que debuta de este modo en la dirección después de años como cámara y director de fotografía (es el colaborador habitual de Christopher Nolan), la película cuenta con un reparto espectacular encabezado por Johnny Depp (El llanero solitario), Rebecca Hall (La maldición de Rookford), Paul Bettany (Margin call), Cillian Murphy (Luces rojas), Kate Mara (serie House of cards), Morgan Freeman (El caballero oscuro), Clifton Collins Jr. (Pacific Rim) y Cole Hauser (Objetivo: La Casa Blanca).

Muy distinto es el cariz de Yo, Frankenstein, que combina acción y mitología para contar cómo la criatura del Dr. Frankenstein ha logrado sobrevivir durante 200 años, pasando inadvertido en la sociedad actual hasta que se ve envuelto en una guerra por la Humanidad que también implica a las gárgolas. Será entonces cuando deba tomar una decisión, pues será él la pieza clave para la salvación o la extinción de los hombres. Con un aire a la famosa saga de vampiros y hombres lobo, Underworld (no por casualidad está producida por el mismo equipo), la obra está dirigida por Stuart Beattie (Mañana, cuando la guerra empiece) y protagonizada por Aaron Eckhart (Los diarios del ron), Yvonne Strahovski (serie Dexter), Miranda Otto (El señor de los anillos: Las dos torres), Bill Nighy (Desafío total), Jai Courtney (Divergente) y Socratis Otto (Sin rastro).

El tercer estreno norteamericano del jueves es El cielo es real, film basado en la novela de Todd Burpo y Lynn Vincent que, a su vez, recoge un hecho real que el primero vivió. La trama arranca cuando la familia de Burpo debe afrontar la delicada cirugía de emergencia a la que se somete su hijo pequeño, quien está a punto de morir. Su extraordinaria recuperación parece casi milagrosa, pero lo más sorprendente se revela cuando el niño empieza a hablar con total naturalidad de su viaje por el otro mundo, de la gente a la que conoció y de aquellos a los que todavía puede ver. Un intenso drama dirigido por Randall Wallace (Cuando éramos soldados), quien también participa en el guión, e interpretado por Greg Kinnear (serie Los Kennedy), Kelly Reilly (El vuelo), Thomas Haden Church (Un lugar para soñar), el debutante Connor Corum, Margo Martindale (serie The americans) y Lane Styles (Duda razonable).

Si miramos a Europa una de las novedades más interesantes es Amanece en Edimburgo, comedia musical inglesa con tintes dramáticos y románticos que llega precedida del éxito que tuvo la obra de teatro en la que se basa. Con Dexter Fletcher (Wild Bill) moviendo la cámara, la historia gira en torno a dos amigos que vuelven a la ciudad del título después de haber servido en Afganistán. Ambos son capaces de retomar sus vidas donde las dejaron gracias a unas parejas que les quieren y a unos padres cuya felicidad parece no tener límite. Sin embargo, la felicidad será puesta en peligro cuando un secreto del pasado amenace con destruir todas las parejas. En el reparto destacan nombres como los de George MacKay (Resistencia), Kevin Guthrie (Trash Humpers), Jane Horrocks (Born romantic), Peter Mullan (Caballo de batalla), Antonia Thomas (serie Misfits), Jason Flemyng (Grandes esperanzas) y Freya Mavor (serie Skins).

España presenta este fin de semana varias propuestas. Una de ellas es Perdona si te llamo amor, adaptación de la novela homónima de Federico Moccia que busca continuar el éxito de los anteriores intentos por llevar al cine este tipo de historias. En esta ocasión la trama arranca cuando un joven ejecutivo que parece tenerlo todo en la vida es rechazado por su novia. El duro golpe le lleva a entrar en una espiral de la que solo logra salir cuando conoce a una adolescente 20 años más joven. Entre los dos surgirá un amor imposible que, contra todo pronóstico, llevará a la pareja a descubrir una realidad desconocida para ambos. Joaquín Llamas, veterano director de televisión, debuta en el largometraje cinematográfico con este film protagonizado por Paloma Bloyd (La fría luz del día), Daniele Liotti (La herencia Valdemar), Irene Montalà (Insensibles), Lucía Guerrero (Grupo 7), Andrea Duro (Por un puñado de besos), Adrià Collado (La mujer del anarquista), Jan Cornet (Encontrarás dragones) y Cristina Brondo (Diario de una becaria).

También se estrena Sapos y culebras, película española del 2013 que aborda en clave dramática el vuelco que da la vida de una joven a raíz de la ruina de sus progenitores. Sin embargo, un botín oculto y unas grabaciones reveladoras pueden lograr que todo vuelva a ser como antes. Escrita y dirigida por Francisco Avizanda (Hoy no se fía, mañana sí), la obra cuenta con actores como Ariadna Cabrol (Dos billetes), Juanma Díez (serie Impares), Itxaso González, Alfonso Torregrosa (La vida mancha), Mikel Losada (El cazador de dragones) y Jon Ariño (Bosque de sombras).

La jaula dorada es una de las novedades francesas que aparecen este fin de semana en la cartelera española. Dirigida por Ruben Alves (Secretos de Estado), la cinta cuenta en clave cómica cómo una pareja de inmigrantes portugueses en Francia deben afrontar la difícil decisión de abandonar su vida para volver a su país. Y es que no solo han formado una familia en París, sino que su labor, ella como portera de un lujoso edificio y él como encargado de obra, es tan apreciada que los inquilinos harán lo impensable para evitar que se vayan. Rita Blanco (Noite Escura), Joaquim de Almeida (La conjura de El Escorial), Roland Giraud (Tres solteros y un biberón), Chantal Lauby (Antilles sur Seine) y Barbara Cabrita (Just Ines) son algunos de los integrantes del reparto.

Las novedades francesas en lo que a ficción se refiere se completan con Un cuento francés, comedia producida en 2013 que reflexiona sobre los cuentos de hadas y los finales felices. Todo comienza cuando una joven soñadora que cree en los príncipes azules y en la felicidad sin problemas conoce a un joven que reúne todas las cualidades. Convencida de que por fin ha encontrado lo que busca, su vida dará un vuelco cuando conozca a otro hombre del que también se enamorará. Para colmo, ambos están marcados por unas situaciones personales complejas y que dificultarán mucho el objetivo que la joven se ha marcado. Agnès Jaoui (Háblame de la lluvia) dirige, escribe y protagoniza el film, en el que también encontramos a Jean-Pierre Bacri (Para todos los gustos), quien colabora en el guión; Arthur Dupont (La cocinera del presidente), Agathe Bonitzer (Una botella en el mar de Gaza) y Benjamin Biolay (La mente).

Desde Francia también nos llega el primero de los documentales que aquí abordamos. Se trata de Mademoiselle C, relato que trata de dar una visión inédita y privilegiada del mundo de la moda a través de la vida de un icono de este mundo como es Carine Roitfeld, ex directora de Vogue durante 10 años. Modelos, actores y otros grandes nombres del showbusiness se dan cita en este film dirigido por Fabien Constant (The Vogue Paris Fashion Night Out), entre ellos Anna Wintour, Marion Cotillard (El caballero oscuro: La leyenda renace), James Franco (Juerga hasta el fin), la modelo Linda Evangelista o la cantante Beyoncé Knowles.

Viernes 20 de junio

Tres son las novedades que llegan hoy viernes a la cartelera. Una de ellas es la norteamericana Corrupción en el poder, thriller político del 2010 con dosis de comedia que se basa en uno de los casos más importantes de corrupción en Estados Unidos que involucró a lobbies y partidos políticos. La trama se centra en un lobbista republicano que se enriqueció mediante diversas estafas, fraudes y sobornos cuya base eran los pueblos indígenas a los que representaba en el Congreso. El director George Hickenloop (Dogtown) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que el reparto cuenta con, entre otros, Kevin Spacey (American Beauty), Barry Pepper (Salvar al soldado Ryan), Kelly Preston (Sentencia de muerte), John Lovitz (Los calientabanquillos), Rachelle Lefevre (serie La cúpula), Ruth Marshall (Baby blues), Graham Greene (serie Defiance) y Jason Weinberg (Puck hogs).

Muy distinto es el cariz de New world, thriller ambientado en el mundo del crimen organizado y producido por Corea del Sur en 2013. Escrita y dirigida por Park Hoon-jung (Hyultu), la trama sigue el proceso de infiltración de un policía en una importante banda criminal. Tras ocho años logra convertirse en la mano derecha del número dos de la organización, pero la muerte del líder desata una lucha de poder que no solo pone en riesgo su misión, sino su propia vida. En medio de todo esto, otro policía busca aprovechar esta situación, para lo que pretende utilizarle de cebo. Violencia, acción e intriga se entremezclan en este film protagonizado por Lee Jung-Jae (El gran golpe), Choi Min-sik (Old boy), Hwang Jeong-min (Geomeun jip), Park Seong-Woong (Hit) y Song Ji-hyo (Some).

Terminamos con otro documental, en esta ocasión la producción española ¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish  Horror, cinta escrita y dirigida por Víctor Matellano con la que debuta en el largometraje y que, además, se basa en el libro que él mismo ha escrito. A través de recuerdos, anécdotas y entrevistas de diferentes épocas y a personajes que vivieron o han estudiado el fenómeno, el film repasa la producción que a finales de los sesenta del siglo XX fue protagonista en el cine español, generando un determinado star system y propiciando, sobre todo, una salida al mercado internacional y una cierta influencia en producciones posteriores de todo el mundo.

‘Transcendence’: replicarse sin sentido no sirve de nada


Johnny Depp logra introducir su mente en un ordenador en 'Transcendence', de Wally Pfister.La actual sociedad de la información ha generado un curioso fenómeno: podemos conectar con cualquier parte del mundo pero al mismo tiempo nos aísla de lo que tenemos al alcance de nuestra mano. De un tiempo a esta parte el cine y la televisión han recogido las preocupaciones sociales que esto genera y las han plasmado en historias con más o menos fortuna. El problema es que el tema es tan recurrente y tiene tan poco recorrido que las producciones empiezan a repetirse. Lo último de Johnny Depp (Enemigos públicos) sufre, irónicamente, el mismo fenómeno que aborda en su trama, y en un intento por ser original lo único que logra es trasvasar historias de la pequeña pantalla al formato cinematográfico.

De hecho, cualquier aficionado al fantástico moderno encontrará no pocas referencias a series como RevolutionBlack mirror. En efecto, el debut en la dirección de Wally Pfister aporta pocas novedades a las teorías ya enunciadas por otras producciones, limitándose a reiterar los peligros de una inteligencia artificial superior (en este caso creada a partir de la “trascendencia” de una mente humana) y la gran dependencia del ser humano hacia las máquinas, Internet y las redes de comunicación global. En este sentido, el film se revela simplemente como un vehículo para exponer los hechos, sin llegar en ningún momento a postularse a favor o en contra de algunas de las posturas que en él se plantean. O lo que es lo mismo, el abuso tecnológico es malo, pero la tecnología es necesaria.

Una postura que puede parecer realista pero que, en formato cinematográfico, deriva en un producto algo tedioso, con un ritmo irregular y sin demasiados alardes visuales, lo cual por cierto es una lástima teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece la historia. El desarrollo dramático, además, no presenta giros demasiado relevantes, lo que produce una especie de balsa de aceite en la que los conflictos no consiguen enganchar al espectador. No significa esto que el film sea aburrido, sobre todo si se acude a las salas con la idea de reflexionar sobre el tecnológico mundo que nos rodea. Pero desde luego las posibilidades narrativas que plantea su inicio quedan diluidas en una ausencia total de conflicto entre protagoniza y antagonista. Y esto se debe principalmente a que no hay ni lo uno ni lo otro. A lo largo del metraje prácticamente todos los personajes pasan de héroe a villano en cuestión de minutos, por lo que es muy difícil identificar quién es quién en la historia y cuáles son sus intenciones.

El resultado es una película que no logra trascender, valga el juego de palabras. Transcendence trata de hacer reflexionar sobre diversos temas, pero no lo hace de la mejor forma posible. Si el formato hubiese sido el del documental posiblemente estaríamos hablando de otra cosa, pero la apuesta por la ciencia ficción no encaja con algunas lagunas narrativas y formales como es la indefinición de los personajes, lo que deriva en la indefinición de la propia historia. Los actores, que hacen lo que pueden con sus respectivos roles, logran sustentar una historia por lo demás algo manida y conocida. Se deja ver, pero algo de agilidad narrativa y de concreción conceptual no habría estado nada mal.

Nota: 5/10

2ª T de ‘House of cards’, ambición sin límites por ostentar el poder


Kevin Spacey y Robin Wright asaltan la Casa Blanca en la segunda temporada de 'House of cards'.Magnífica, espectacular, inquietante, sublime. Y así podría rellenarse un amplio artículo periódico. Si la primera temporada de House of cards fue espléndida, su continuación es sencillamente imprescindible. Sí, supera con creces lo visto en los primeros 13 episodios, en los que el espectador, todo sea dicho, debía ser introducido en un mundo de corrupción, intrigas políticas y anhelos personales. Eso tal vez, y solo tal vez, pudo provocar que la pareja protagonista se mostrara algo más comedida en sus estrategias. Muchos tal vez no estén de acuerdo con ese análisis, pero una vez vista la segunda temporada hay que rendirse a la evidencia. La obra adaptada por Beau Willimon (Los idus de marzo) ha evolucionado hacia una radicalización salvaje, violenta y despiadada que, y esto es lo más atractivo de todo, obliga a mantener los ojos pegados a la pantalla.

Y es que no hay nada peor que acorralar a una fiera, sea del tipo que sea. A lo largo de los 13 capítulos que conforman esta nueva entrega el espectador asiste a una lucha sin cuartel entre un empresario y el protagonista, ahora convertido en Vicepresidente de los Estados Unidos. Una lucha de poder y de influencia política que, por primera vez desde que comienza la serie, pone contra las cuerdas a un animal político pocas veces visto en una pantalla, ya sea grande o pequeña. Evidentemente, la serie no se limita únicamente a afrontar esa línea argumental, desarrollando de forma bastante completa otras tramas secundarias que influyen de un modo u otro en el devenir del drama. La inteligencia de los diálogos, la sutileza de muchas de las decisiones y la frialdad emocional y formal, características todas ellas vistas en la primera entrega, adquieren un mayor significado en esta continuación, entre otras cosas porque contrastan, y de qué modo, con algunos momentos de acción en los que el personaje de Kevin Spacey (Seven) se mancha las manos.

Es este un aspecto sumamente importante para comprender la evolución de House of cards y del personaje, que adquiere una grandeza inmensa gracias a la labor de Spacey. Aquellos que todavía no hayan tenido oportunidad de empezar el primer episodio, un consejo: hay que esperar lo inesperado. Lo normal es que una serie en sus inicios de temporada se tome su tiempo en iniciar la trama. Hay que reubicar a los personajes, presentar las novedades, explicar brevemente cuál es el arco argumental, … Nada de esto existe en este primer episodios. Willimon, en una apuesta arriesgada y genial, opta por forzar al espectador a recordar cómo terminó todo en la anterior temporada para entrar de lleno en una trama que se va desvelando a medida que avanza. Incluso se permite el lujo de jugar con el espectador al dar a entender que uno de los pilares formales de la serie, las confidencias del protagonista a cámara, desaparecen de escena. Nada más lejos. El modo en que retoma esa “tradición” tras un acontecimiento tan brutal como impactante deja claro que esta nueva temporada no va a dar tregua.

Resulta curioso comprobar cómo un personaje tan censurable termina convirtiéndose en el mayor atractivo de toda la ficción. Esto puede parecer un absurdo, pues si el protagonista no tiene algún tipo de conexión con el espectador la serie está abocada al fracaso. La peculiaridad está, empero, en que el rol interpretado por Spacey no tiene nada de positivo. Sus actos son egoístas, ambiciosos y punibles. Sus intrigas son capaces de derrocar gobiernos o de destruir relaciones de décadas. Quizá la mejor frase que le define es la que él mismo dice en esta temporada: “La democracia está sobrevalorada. He llegado a la Vicepresidencia sin haber recibido ni un solo voto”. Nada hay, por tanto, que nos haga identificarnos con él. Y sin embargo, con cada capítulo su figura se agranda, la admiración crece y la preocupación por él aumenta a medida que se ve más acorralado. ¿El motivo? Una definición del personaje impecable, capaz de explicar todo con apenas una mirada. No es necesario ni siquiera que mantenga un diálogo. Su forma de entender las relaciones humanas y políticas es lo que más fascina. Eso y la mujer que tiene por esposa.

Detrás de todo gran hombre…

… siempre hay una gran mujer. Un dicho que encaja como un guante. Durante los primeros episodios de la serie la labor de Robin Wright (Moneyball: Rompiendo las reglas) ya se asentó la idea de que su rol de mujer de Congresista no era más que una fachada, una suerte de excusa para desarrollar un personaje mucho más complejo, profundo e influyente. Lo que la segunda temporada de House of cards ha revelado es un ser que iguala, al menos, a su compañero de intrigas en lo que a inteligencia y amenaza se refiere. Puede que su rol no actúe tan directamente como el de Spacey, pero precisamente en esa idea reside el magnetismo de la labor de Wright, quien al igual que su compañero es capaz de contar toda una historia con una sencilla mirada.

La trama secundaria protagonizada por ella, que se entremezcla constantemente con la principal (se podría decir que evolucionan de forma paralela) protagoniza algunos de los momentos más interesantes de toda la temporada. Como decimos, no necesita de acciones directas o de confrontaciones cara a cara. Su forma de influir en los demás, incluyendo el personaje de Spacey, la convierten en el rol más peligroso de toda la ficción. Su relación con la mujer del Presidente, su manipulación de los hechos para hundir carreras políticas y militares, o su estrategia para vilipendiar su antiguo romance con un fotógrafo son solo algunos de los ejemplos más llamativos. Por no hablar del trío protagonizado por la pareja y un miembro de su equipo de seguridad, algo que por inesperado e increíble deja sin palabras incluso una vez terminada la serie.

Al final, como también se comenta en esta temporada, “se sale con la suya”. El protagonista de esta espléndida serie es capaz de adaptarse a cualquier situación, a cualquier eventualidad. Es capaz de proponer traiciones dentro de su propio partido para, a continuación, aparecer como el único apoyo de importantes cargos de la Administración. Sus pasos siempre están orientados en una misma dirección, y aunque pueda parecer lo contrario, nunca se salen de la ruta. Ni siquiera ante un rival tan directo y poderoso como el interpretado por Gerald McRaney (El equipo A), un empresario que se revela como la verdadera némesis de un personaje que, en su ambición y su falta de compasión, no había tenido un rival digno hasta este momento.

House of cards ha dado un salto cualitativo en esta segunda temporada. No solo mantiene todos los elementos que la definieron en su primera temporada, sino que hace evolucionar a los personajes a través de situaciones límite que ponen a prueba sus convicciones, revelando aspectos de su personalidad desconocidos e impactantes. Es cierto que exige del espectador una atención especial a los diálogos y al tablero de juego que es la Casa Blanca, sobre todo por la cantidad de personajes que aparecen, pero la recompensa por el esfuerzo merece la pena. Merece mucho la pena. Ahora solo queda esperar a ver cómo evoluciona todo en la próxima temporada. Aunque una cosa está clara: Frank Underwood no caerá sin luchar.

Allen y Besson contra los asesinos de Bambi


Estrenos 15noviembre2013Nueva semana de estrenos, y nueva semana con muchas propuestas. En esta ocasión, 10 son los títulos nuevos que los espectadores podrán disfrutar en cartelera. Sin embargo, y a diferencia de semanas anteriores, ninguno de ellos parte en principio con un público de masas al que dirigirse, utilizando en cambio actores y nombres propios detrás de las cámaras para generar interés. Eso sí, hoy viernes, 15 de noviembre, mantiene la tendencia de presentar varias propuestas españolas, todas ellas de géneros muy diferentes. Pero si hay un nombre propio que protagoniza el fin de semana es el de Woody Allen.

Y es que lo nuevo del director de Annie Hall (1977) se estrena hoy. Y como es habitual en él, el reparto está compuesto por un puñado de actores, unos más conocidos que otros, que según las primeras impresiones son lo mejor del film. Con el título Blue Jasmine el director neoyorquino aborda la historia de una sofisticada mujer de la alta sociedad de Nueva York que, tras quedarse arruinada y perder a su marido, se muda al modesto apartamento de su hermana en San Francisco con el objetivo de rehacer su vida, revolucionando en el proceso la rutina y las relaciones personales de esta. A medio camino entre el drama y la comedia, géneros que el director maneja a la perfección, la película cuenta con Cate Blanchett (Robin Hood) como absoluta protagonista, a la que acompañan Alec Baldwin (No es tan fácil), Sally Hawkins (Grandes esperanzas), Alden Ehrenreich (Hermosas criaturas), Andrew Dice Clay (Point Doom), Annie McNamara, Louis C. K. (Increíble pero falso), Peter Sarsgaard (Linterna Verde), Bobby Cannavale (serie Boardwalk Empire), Max Casella (Mátalos suavemente) y Michael Stuhlbarg (La invención de Hugo).

También con tono cómico, aunque esta vez algo más negro, se presenta Malavita, nueva película de Luc Besson (El quinto elemento) como director. Titulada originalmente The family, la historia gira, como no podría ser de otro modo, en torno a una familia. Una familia mafiosa. Su periplo se inicia cuando llegan a un tranquilo pueblo de Francia con una nueva identidad proporcionada por el Programa de Protección de Testigos. Pero las viejas costumbres nunca se pierden, y los problemas empezarán a aparecer cuando afronten su día a día al estilo de la mafia. El reparto está encabezado por tres nombres propios de peso: Robert De Niro (La gran boda), Michelle Pfeiffer (Sombras tenebrosas) y Tommy Lee Jones (Men in Black 3), a los que hay que añadir Dianna Agron (serie Glee), John D’Leo (Vaya par de polis) y Vincent Pastore (Uno de los nuestros).

Los dos siguientes estrenos llegan con algo de retraso a España. El primero, La huida, es un thriller producido en 2012 que narra la fuga de dos hermanos a Canadá después de dar un golpe en un casino tribal. Perseguidos por la justicia y en un entorno marcado por la nieve y la ventisca, deciden separarse para tener más oportunidades. Pero su plan cambiará cuando ella se encuentre con un joven cuyos padres viven cerca de la frontera, un sitio perfecto para reunirse de nuevo y cruzar con seguridad. Dirigida por Stefan Ruzowitzky (Los falsificadores), la cinta cuenta con un conocido reparto en el que destacan Eric Bana (Troya), Olivia Wilde (Rush), Charlie Hunnam (Pacific Rim), Kate Mara (serie House of cards), Kris Kristofferson (Blade), Sissy Spacek (Carrie) y Treat Williams (Algo pasa en Las Vegas).

Del 2012 es también The collection, una  de las propuestas de terror del fin de semana que, al igual que La cabaña en el bosque hace siete días, ha tenido muchos problemas de distribución a pesar del carácter de culto que ya tiene en algunos círculos. Dirigida por Marcus Dunstan, la película es una secuela de uno de sus films anteriores, The collector (2009). En esta ocasión, el coleccionista convence a un grupo de jóvenes para que acudan a un almacén subterráneo con la excusa de una fiesta. De la masacre que allí se produce solo logra escapar una joven que, sin embargo, es capturada y llevada a un lugar desconocido encerrada en un baúl. El padre de la joven, desesperado, chantajea a la única persona capaz de ayudarle: el joven que sobrevivió a su anterior encuentro con este macabro asesino. Personaje que, por cierto, vuelve a estar interpretado por Josh Stewart (Jekyll), al que acompañan en esta ocasión Emma Fitzpatrick (In time), Christopher McDonald (Cat Run), Lee Tergesen (Red tails) y Tim Griffin (Caza a la espía), entre otros.

Cambiamos de nacionalidad para dirigir la mirada hacia la producción nacional. Tres son las películas que se estrenan hoy viernes, y de tres géneros muy distintos. La primera, ¿Quién mató a Bambi?, es una comedia coral con muchos de los jóvenes rostros del cine español en la que dos situaciones de lo más estrambóticas se dan cita por un único motivo: el secuestro. Por un lado, dos jóvenes descubren que su jefe, además suegro de uno de ellos, está maniatado y semidesnudo en el maletero de su coche, del que no pueden sacarlo. Por otro, un hombre de negocios acuciado por las deudas y su socio planean un rapto exprés, pero se confunden de objetivo. Una serie de coincidencias y de desdichas terminarán por cruzar los caminos de estos cuatro personajes. El film está dirigido por Santi Amodeo (Cabeza de perro) y protagonizada por Quim Gutiérrez (La gran familia española), Ernesto Alterio (El otro lado de la cama), Julián Villagrán (Grupo 7), Enrico Vecchi (El traje), Clara Lago (La cara oculta), Úrsula Corberó (serie Gran Reserva), Carmina Barrios (Carmina o revienta) y el cameo del jugador de fútbol Andrés Iniesta.

Por su parte, Retornados vuelve a poner el acento en el género de terror y, más concretamente, en el subgénero zombi. Co producida por Canadá, la cinta dirigida por Manuel Carballo (La posesión de Emma Evans) arranca en una sociedad en la que conviven de forma aparentemente normal los humanos e individuos que, gracias a una proteína que deben inyectarse diariamente, evitan convertirse en zombis después de que un extraño virus les haya infectado. La protagonista, una joven que trabaja en uno de los laboratorios que desarrollan el medicamento, ve cómo su mundo se desmorona cuando la noticia de que la proteína va a dejar de producirse provoca caos y miedo en la sociedad. Desde ese momento deberá luchar no solo por su vida, sino por la de su novio, uno de esos retornados que si no se inyectan se convertirán en zombis. Emily Hampshire (Die), Kris Holden-Ried (Underworld: el despertar), Shawn Doyle (Frequency), Claudia Bassols (Una bala en la recámara) y Melina Matthews (Savage Grace) conforman el reparto principal.

El drama predomina en Los chicos del puerto, historia centrada en un niño que, con motivo de cumplir un encargo que su abuelo no puede hacer, logra desaparecer unos días de su casa junto a unos amigos. El encargo en cuestión es asistir a un funeral y depositar una vieja guerrera militar en la tumba de un amigo de su abuelo. Alberto Morais (Las olas) es el encargado de poner la trama en imágenes, mientras que los debutantes Omar Krim, Blanca Bautista y Mikel Sarasa conforman el trío protagonista. Junto a ellos, José Luis de Madariaga (serie La pecera de Eva) da vida al abuelo.

Con producción francesa y suiza se estrena también Sister, película dirigida por Ursula Meier (Home ¿Dulce hogar?) que, en clave dramática, narra la difícil relación de un chico con su hermana mayor, que en lugar de hacerse cargo de él se dedica a conseguir pequeños trabajos que no llevan a ningún sitio y a mantener relaciones sentimentales esporádicas. Ante esta situación, el joven se dedica a subir a una lujosa estación de esquí que está cerca de su bloque de apartamentos para robar el material y vendérselo a los jóvenes del barrio. La llegada de un trabajador británico, empero, provocará una situación complicada. Léa Seydoux, de actualidad gracias a La vida de Adèle, es la principal protagonista, a la que se suman Kacey Mottet Klein (Gainsbourg), Martin Compston (Donkeys), Gillian Anderson (serie Expediente X) y Jean-François Stévenin (El pacto de los lobos).

Terminamos el repaso a los estrenos con dos cintas de animación, una estadounidense y otra española. La primera, producida en 2011, se titula El pequeño ángel, y con una técnica por ordenador sencilla y directa adapta un best seller infantil en el que un joven ángel que aprende en el Cielo todo lo que se debe saber para convertirse en un importante ángel decide bajar a la Tierra acompañado por su perro para encontrar el regalo perfecto para Jesús en el día de Navidad. Lo que comienza como una excursión rápida se convertirá en un viaje plagado de aventuras. Dirigida por Dave Kim (My Colombian Bride Vacation), la película cuenta con las voces en la versión original de Ed Kelly (La sombra de la traición), Nina Kircher (Roller Girls), Clarity Patton y Ron Perlman (serie Hijos de la Anarquía).

La segunda lleva por título El pequeño mago, y supone la segunda incursión en el largometraje de Roque Cameselle, quien también escribe el guión. La trama comienza cuando un joven con increíbles poderes logra derrotar a un grupo de vikingos que amenazaban con arrasar con su pequeño pueblo de la costa gallega. La noticia de su valentía se propaga rápidamente, y gentes de todos los rincones se acercan para conocerle. A partir de entonces vivirá numerosas aventuras junto a su inseparable amiga, aunque la amenaza del obispo de la ciudad, que ha quedado como un cobarde, le acechará en todo momento. El film cuenta con las voces de, entre otros, Alfonso Agra (Agallas), María del Carmen Aguado, Cristina Aldrey e Ignacio Aramburu.

Primera temporada de ‘House of cards’, guía política para profanos


Kevin Spacey, Robin Wright y Michael Kelly son los principales protagonistas de 'House of cards'.Si nos paramos a pensar en los pros y los contras de cualquier producción de corte político uno de los temas recurrentes suele ser la complejidad de sus tramas, que se mueven en un entorno donde las intenciones suelen estar ocultas bajo rostros y palabras amables, y donde los personajes relevantes se multiplican de forma exponencial a medida que pasan los minutos. Tal vez por eso la serie estadounidense House of cards, nueva versión de la novela de Lord Dobbs que ya fue adaptada a la pequeña pantalla británica en 1990, resulta tan reveladora. Su frío y parco estilo visual no solo concuerda con ese mundo trajeado y encorbatado, sino que aporta a la serie el tono perfecto para poner en imágenes unas formas de pensar y de actuar tan frías, tan calculadoras, que por momentos inquieta la falta de humanidad existente en sus personajes.

Unos personajes, por cierto, que se convierten en el pilar fundamental de esta trama que sigue al congresista Frank Underwood, pieza clave en el partido demócrata y en el Congreso, en su personal venganza contra aquellos que le prometieron un alto cargo en la Casa Blanca sin que dicha promesa se llegara a cumplir. Más allá del protagonista, interpretado por un sensacional Kevin Spacey (American Beauty), lo que de verdad sostiene este castillo de naipes (que sería la traducción al español del título original) son las intrincadas tramas protagonizadas por los secundarios. La complejidad de, por ejemplo, la mujer del congresista (Robin Wright), la de su asesor (Michael Kelly) o incluso la de la reportera a la que utiliza (Kate Mara) aportan a las intrigas palaciegas un interés añadido por cuanto tienen de amenaza para los intereses del protagonista.

Los cursos sobre escritura de guión suelen comenzar la teoría asegurando que lo importante es el tema, y que este debe ser resumido en una frase. En el caso de esta primera temporada, que consta de 13 episodios, dicha trama se puede resumir incluso en una palabra, pronunciada además por el protagonista: venganza. Tan directo y tan claro como eso. El problema podría residir en que, como suele ocurrir en el thriller político, es un tema demasiado manido. ¿Dónde reside, pues, la originalidad? En su forma de interactuar con el espectador. Del mismo modo que hacía la versión de los años 90 del siglo pasado, el personaje de Spacey hace cómplice al espectador de todas sus decisiones a través de una interlocución directa a la cámara.

La serie convierte así al público en confesor y testigo de todos los pasos que se toman en las cañerías de la política, como también se menciona en esta producción creada por Beau Willimon (Los idus de marzo) y producida por, entre otros, David Fincher (Seven). Y no solo eso. Gracias a este recurso tan poco ortodoxo en este tipo de producciones (en realidad, en la mayoría de ellas) cualquiera que no esté versado en el funcionamiento interno de la política puede comprender de forma aproximada cómo se mueven los intereses, los favores y las conspiraciones en un mundo que se antoja casi irreal. De hecho, podría ser una fantasía si no fuese por el hecho de que todas las decisiones, todas las medidas adoptadas, poseen un aura de veracidad tal que convierte el desarrollo del arco dramático principal en prácticamente una radiografía de este mundo. Desde luego, existen pocas concesiones a la ficción más pura, y muchas de ellas suelen ir encaminadas a reforzar al protagonista como un hombre capaz de cualquier cosa por obtener lo que considera legítimamente suyo.

Un tipo serio

No dejaré pasar más tiempo sin hablar del protagonista. Al igual que ocurría con la serie Boss, el personaje principal absorbe por completo la trama, los personajes y hasta la música. Su presencia es, sencillamente, apabullante. La forma que tiene de afrontar los problemas, amén de otras situaciones como su relación extramatrimonial con la periodista, le definen mucho más que sus propios objetivos. Es evidente que no sirve cualquier actor para dar vida a un ser tan complejo que es capaz de mantener un matrimonio casi como si de un acuerdo empresarial se tratara. Y tras ver los 13 episodios, da la sensación de que no podía ser otro que Spacey. Decir que nació para este papel sería exagerar y una falta de respeto al resto de su trabajo, pero sin duda hace una labor extremadamente detallista. Por momentos amado, por momentos odiado y otras veces comprendido, tal vez lo más interesante de este congresista es que en ningún momento engaña a la audiencia, de ahí la complicidad.

Empero, no es este un personaje invulnerable. Ni mucho menos. Estos primeros 13 episodios dan una idea de la cantidad de dificultades a las que debe enfrentarse para alcanzar su objetivo. De hecho, uno de los mayores aciertos de la trama es presentar al personaje como el hombre más inteligente del Capitolio para luego descubrir que toda su previsión sirve de poco cuando los secundarios adquieren vida propia y toman decisiones no solo ajenas a la trama principal, sino deliberadamente opuestas. Esta crisis del héroe es, posiblemente, el punto más débil de este primer arco argumental. Los ataques que recibe desde varias direcciones quedan resueltos con firmeza y coherencia, pero se mueven en terrenos algo irreales, o si se prefiere, menos reales que lo que se había expuesto hasta entonces.

A pesar de eso, no desencaja del conjunto, y eso es en buena medida gracias a las constantes muestras del carácter firme y arrollador que presenta el protagonista y que permite hacer creíble lo poco creíble. En realidad, todo se reduce a eso, al protagonista. Da igual lo mucho o poco que sepamos de su pasado (al que se dedica un capítulo entero, por cierto); da igual si sus acciones están más o menos justificadas. Lo que queda, lo que realmente permanece en la mente del espectador, es la idea de un hombre que consigue lo que quiere. Y es que, como se asevera en la trama, el poder no proviene del dinero, sino de cuántas almas tiene uno en su poder. El personaje de Spacey logra apoderarse de todas las de los espectadores.

House of cards podría pasar por otra serie más sobre política, pero eso sería despreciar muchas de sus virtudes, por no decir todas. La serie es un reflejo de las relaciones que se establecen en torno al poder. Unas relaciones en las que no cabe la amistad, el amor o la comprensión. Lo único que vale es el poder, la influencia y la manipulación. Algunos personajes de esta primera temporada no logran entenderlo, con su consecuente final fatal; otros logran evolucionar hasta creer que lo dominan; y otros, simplemente, nacieron para ello. La partida de ajedrez no ha hecho más que comenzar, y la anunciada segunda temporada augura muchos frentes abiertos para ese animal político llamado Frank Underwood. La duda no está en si llegará a caer. Lo que hay que preguntarse es qué se perderá por el camino para hacerle caer.

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