‘Alita: Ángel de combate’: ciberpunk rediseñado


Después de varios años de animación asiática, parece que Occidente ha decidido coger las riendas y adaptar historias clásicas de las viñetas orientales a imagen real, contando para ello, además, con actores mundialmente conocidos. Y nadie mejor para rediseñar la estética ciberpunk de la serie de novelas gráficas creadas por Yukito Kishiro que Robert Rodriguez, quien ya tuvo su contacto con el cómic con el díptico de Sin city. Lo que ahora ofrece es menos profundo, menos oscuro, pero indudablemente es puro entretenimiento.

Los más fieles seguidores de la serie manga posiblemente se rasguen las vestiduras con esta versión de Alita: Ángel de combate, muy occidentalizada y, desde luego, muy simplificada en su desarrollo. La búsqueda de identidad de la protagonista discurre de forma paralela con la persecución a la que es sometida por la tecnología que contiene su cuerpo, pero más allá de reflexiones morales o de análisis sociológicos, la cinta opta por un dinamismo fuera de toda duda, por una acción casi constante que, además, permite aprovechar al máximo la tecnología de captura de movimiento y el impecable acabado digital de la innumerable cantidad de personajes que nutren esta historia. Y es una lástima que la película no vaya más allá del mero planteamiento (necesario para desarrollar la acción), pues precisamente por eso, por abrir la puerta a algo mucho más interesante que los movimientos de cámara, hay momentos en los que parece quedarse a medio camino.

Lo que sí queda claro es que detrás de esta historia están las expertas manos de Rodriguez en los movimientos de cámara (con el abuso de los planos ralentizados tan de moda últimamente) y de James Cameron (Avatar) en el guión. Juntos logran crear una historia de entretenimiento puro en un mundo postapocalíptico en el que hay más ciborgs que humanos, y en el que sobrevivir es ya de por sí un logro. Bajo este prisma, la cinta ofrece pocas novedades que no se hayan visto ya en mil y un películas anteriores, salvo por el detalle de cómo esos ciborgs son capaces de someterse a todo tipo de mejoras de forma voluntaria como quien pasa por un quirófano a arreglarse una parte del cuerpo que no le gusta. Esto refleja, una vez más, que estamos ante una trama que ofrece algunos apuntes y reflexiones sobre la sociedad actual, sobre la moralidad de determinadas decisiones y sobre la redención de unos personajes condenados. Ahora bien, se queda en eso, en apuntes, optando más por la acción y la espectacularidad que por algunos momentos de cierta intimidad dramática.

Y aunque pueda parecer lo contrario, esto no es necesariamente malo. Alita: Ángel de combate es lo que se espera de ella. Lo que se espera de las adaptaciones que Hollywood está haciendo de la cultura del Extremo Oriente. Más acción que carga filosófica, más dinamismo que estudio de los personajes o de cómo el futuro es un reflejo de nuestro presente. En realidad, todo depende de lo que se vaya buscando al entrar en la sala. Si lo que se quiere es una película de Robert Rodriguez, no cabe duda de que se acertará de pleno. Si lo que se busca es una adaptación fiel al manga, muchos saldrán decepcionados. Pero en cualquier caso, dos horas divertidas en las que cabe todo, desde el humor hasta cierto toque dramático, pasando incluso por una estética gótica y de terror.

Nota: 6,75/10

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‘El candidato’ aspira a convertirse en ‘Ángel de combate’


El ecuador de este mes de febrero llega con una batería de estrenos como hacía semanas que no ocurría. Propuestas para todo tipo de públicos, desde el terror hasta la comedia romántica, pasando por la acción o el drama político. Curiosamente, y a diferencia de años anteriores, las principales novedades de este viernes día 15 nada tienen que ver con el Día de San Valentín que muchas parejas celebraron ayer.

De hecho, el principal estreno es Alita: Ángel de combate, adaptación del manga de Yukito Kishiro que dirige Robert Rodriguez (Machete kills) y cuya historia, desarrollada con actores reales y personajes digitales, se centra en un ciborg con cuerpo de una mujer joven que despierta en el futuro sin recordar quién es. El científico que la encuentra decide ayudarla a construir una nueva vida, pero otros personajes la buscarán para desentrañar los conocimientos que se ocultan en su interior. Acción, aventura y efectos digitales se dan cita en esta producción con capital estadounidense, canadiense y argentino, y que está protagonizada por Rosa Salazar (El corredor del laberinto: La cura mortal), Ed Skrein (Deadpool), Eiza González (Baby driver), Jackie Earle Haley (La Torre Oscura), Jennifer Connelly (Noé), Christoph Waltz (La leyenda de Tarzán) y Mahershala Ali (Green Book), entre otros.

Muy diferente es el drama político y biográfico estadounidense El candidato, que aborda el auge y caída del senador Gary Hart, que fue considerado favorito para la carrera presidencial en 1988 representando al partido demócrata. Sin embargo, su campaña fue boicoteada por su relación extramatrimonial, siendo la primera vez que periodismo político y periodismo rosa se mezclaron. Hart tuvo que abandonar la política, y su caso generó un gran impacto en todo el panorama político mundial. Jason Reitman (Una vida en tres días) es el encargado de poner en imágenes esta adaptación del libro de Matt Bai, mientras que Hugh Jackman (El gran showman), Vera Farmiga (El juez), J.K. Simmons (Liga de la Justicia), Alfred Molina (A pedazos), Mamoudou Athie (El círculo) y Josh Brener (serie Silicon Valley) encabezan el reparto.

El terror tiene como principal representante Feliz día de tu muerte 2, secuela del film de 2017 que supuso una sorpresa dentro del género por su propuesta. Ahora la historia da una vuelta de tuerca más implicando a más personajes, y con una heroína que descubrirá que morir una y otra vez en el mismo día es sorprendentemente más fácil que afrontar los peligros que le aguardan. Al igual que la primera entrega, esta producción estadounidense está dirigida por Christopher Landon, y cuenta entre sus principales actores con Jessica Rothe (The tribe), Israel Broussard (Say you will), Suraj Sharma (La vida de Pi), Ruby Modine (Central Park) y Rachel Matthews, la mayoría de ellos dando vida a los personajes que ya interpretaran en la primera parte.

El último de los estrenos puramente estadounidenses es Bomb city, debut en el largometraje de Jameson Brooks tras una amplia carrera en el mundo del cortometraje. El argumento de este drama, basado en un hecho real, aborda lo ocurrido en 1997 en Amarillo (Texas), cuando un joven con una clara estética punk comienza a agitar la intolerancia de la comunidad, provocando una escalada creciente de peleas y violencia que culminará con uno de los delitos de odio más conocidos de la historia reciente del país norteamericano. En el reparto encontramos a Dave Davis (Nocturna), Glenn Morshower (Transformers: El último caballero), Logan Huffman (Outlaw), Lorelei Linklater (Occupy, Texas) y Eddie Hassell (Jobs).

Francia, Líbano y Estados Unidos colaboran en Cafarnaúm, drama nominado al Oscar que tiene como protagonista a un niño que se rebela contra la vida que se le ha impuesto, en un periplo que le llevará a las calles libanesas e incluso a cometer un violento crimen y a buscar justicia en un tribunal. Nadine Labaki (Caramel) dirige esta propuesta en la que también participa como guionista y actriz. El reparto se completa con los debutantes Zain Al Rafeea, Yordanos Shiferaw, Boluwatife Treasure Bankole, Kawsar Al Haddad y Fadi Yousef.

De 2017 es la comedia dramática de corte familiar La escuela de la vida, producción puramente francesa que dirige Nicolas Vanier (Belle y Sebastián) cuya trama está ambientada en París durante los años 30. El protagonista es un niño cuyo objetivo en la vida es salir del lúgubre orfanato en el que vive en un suburbio de la ciudad. Cuando le acogen una dama de campiña y un severo guarda de caza descubre todo un nuevo mundo que le resulta fascinante. Allí entablará amistad con un cazador furtivo que no solo le enseñará a sobrevivir en la naturaleza, sino que le desvelará un secreto que nadie quería desvelar. François Cluzet (Testigo), Jean Scandel, Eric Elmosnino (La familia Bélier), François Berléand (Entre amigos), Valérie Karsenti (Se nos fue de las manos 2) y Thomas Durand (Juliette) son los principales actores.

Con algo de retraso se estrena también Cambio de reinas, adaptación de la novela de Chantal Thomas realizada en 2017 que aborda la estrategia de Felipe V, regente de Francia, para acabar con el conflicto entre España y el país galo en el siglo XVIII. Una estrategia que pasa por establecer dos matrimonios entre las familias reales de ambos países. Dichos enlaces situarán a las mujeres, una adolescente y una niña, en medio de un peligroso equilibrio de alianzas, traiciones y juegos de poder. Marc Dugain (Une exécution ordinaire) dirige este drama de corte histórico, con capital francés y belga, del que también escribe el guión adaptado, y que está protagonizado por Lambert Wilson (Las confesiones), Anamaria Vartolomei (L’idéal), Olivier Gourmet (Río arriba), Catherine Mouchet (Fleur de Tonnerre) y Kacey Mottet Klein (Cuando tienes 17 años), entre otros.

La única propuesta española de la semana es Perdiendo el este, comedia que sigue la estela de Perdiendo el norte (2015) para narrar las desventuras de un grupo de jóvenes de la generación perdida que meten sus ilusiones y conocimientos en una maleta y se embarcan en un viaje a China. Pero al llegar allí descubrirán que triunfar en un país con un idioma, una cultura y unas costumbres de distancia será mucho más difícil de lo que esperaban, comprendiendo que están a un mundo de distancia, no solo geográficamente. Paco Caballero debuta en el largometraje con esta producción en cuyo reparto encontramos, entre muchos otros, a Julián López (Superlópez), Miki Esparbé (Es por tu bien), Carmen Machi (El bar), Younes Bachir (No habrá paz para los malvados), Malena Alterio (serie Vergüenza) y Edu Soto (Mortadelo y Filemón. Misión: Salvar la Tierra).

Terminamos el repaso con el documental francés A viva voz, dirigido en 2016 a cuatro manos por Stéphane de Freitas y Ladj Ly, ambos debutantes tras las cámaras. La cinta aborda el proceso por el que pasan cientos de alumnos cada año para convertirse en el mejor orador del 93 en un concurso organizado por la Universidad de Saint-Denis. El número hace referencia al departamento de Sena-Saint-Denis. Y para lograr ser el mejor se rodean de abogados, slammers y directores que les enseñan el arte de hablar en público y las claves de la retórica.

‘La Torre Oscura’: el Bien, el Mal y el Resplandor


Que una película resulte extrañamente conocida a pesar de no haber leído el libro (o libros) en los que se basa es un problema, pues implica una serie de condicionantes previos que nada tienen que ver con el film y que invitan a pensar en una falta de originalidad en los elementos que sustentan la trama. Y eso, en mayor o menor medida, es lo que ocurre con la nueva película de Nikolaj Arcel (La isla de las almas perdidas), adaptación de la saga literaria escrita por Stephen King quien, por suerte o por desgracia, vuelve a sus particulares obsesiones personales para relatar la lucha entre el bien y el mal.

En efecto, esta breve y algo enrevesada introducción es el principal escollo de La Torre Oscura, al menos para aquellos familiarizados con la obra del autor de ‘El Resplandor’. La cita de este título no es casual. A lo largo del film se menciona en no pocas ocasiones ese “resplandor”, ese poder del que ya hacía gala el niño que debía huir de su padre en el hotel Overlook y que aquí traspasa mundos enteros. Esta es solo una muestra de las recurrentes herramientas narrativas de la cinta, sin duda condicionada por las obras literarias. Herramientas que parecen sacadas de otras obras o, al menos, utilizadas en otras películas basadas en libros del escritor. Todo ello genera la sensación de estar viendo algo conocido, y como consecuencia no es difícil prever los giros argumentales, las decisiones dramáticas o, en último término, el final de la cinta.

Dicho con pocas palabras, la película resulta previsible, y la labor de Arcel tras las cámaras no aporta la originalidad que podría esperarse en una cinta de fantasía y acción como esta, si bien es cierto que los tiroteos y los enfrentamientos entre Idris Elba (serie Luther) y Matthew McConaughey (El mar de árboles) son los momentos más espectaculares del film. Todo ello no quiere decir que la cinta no sea entretenida, o por lo menos distraída. Toda la mitología construida alrededor de esta historia es lo suficientemente interesante y amplia como para desarrollarla en sucesivas secuelas, y la labor de los dos protagonistas de la cinta se convierte sin duda en el gran atractivo de esta historia. A todo ello se suma una duración muy ajustada que juega a favor y en contra del film. A favor porque no se distrae en tramas secundarias que pudieran reducir el ritmo de la narrativa, que aprovecha además el don del niño protagonista para narrar algunos de los acontecimientos de un modo diferente. Y en contra porque esa falta de tiempo impide desarrollar un poco más la enemistad entre héroe y villano, por lo que ambos se quedan en una arquetípica definición del Bien contra el Mal.

La sensación que deja La Torre Oscura es la de un film directo, sencillo y previsible con un trasfondo dramático y narrativo que se intuye detrás de sus múltiples secuencias de acción, de sus diálogos entre héroe y villano y de algunas secuencias que rompen el relato en su formato más tradicional. Todo ello invita a pensar que hay algo más de lo que se cuenta en estos 95 minutos, que existe un trasfondo dramático que involucra a todos los personajes de un modo u otro. En realidad, es algo que Stephen King hace muy bien en sus novelas, pero que suele ser muy complejo de trasladar a la gran pantalla. El resultado en este caso es un poco frustrante, precisamente por la sensación de estar ante algo más grande de lo que realmente se muestra.

Nota: 6,5/10

Valerian y ‘La seducción’ de ‘La Torre Oscura’


Fin de semana de pocos aunque muy notables estrenos. Aventuras juveniles, cintas de acción y dramas con dosis de suspense son los principales géneros que se dan cita este viernes, 18 de agosto, en la cartelera española. Y todos ellos, en mayor o menor medida, con nombres de actores y directores capaces de añadir un plus de interés a las ya de por sí atractivas historias nuevas que pueden verse en las pantallas de todo el país.

Para empezar, una adaptación. La Torre Oscura lleva al cine la saga literaria escrita por Stephen King en la que el bien y el mal se enfrentan en un mundo post-apocalíptico personificados en un pistolero que trata de detener al Hombre de Negro, cuyo único objetivo es destruir una torre y poder así sembrar el caos. Su confrontación llegará a la Tierra, poniendo en peligro las vidas de inocentes. Nikolaj Arcel (Un asunto real) dirige esta propuesta de acción, fantasía y drama protagonizada por Idris Elba (serie Luther), Matthew McConaughey (Gold), Abbey Lee (Dioses de Egipto), Jackie Earle Haley (serie Predicador), Nicholas Hamilton (Captain Fantastic), Fran Kranz (Rebirth), Michael Barbieri (Spider-Man: Homecoming) y Claudia Kim (serie Marco Polo).

Este es también el fin de semana de Luz Besson (Lucy), quien escribe y dirige Valerian y la ciudad de los mil planetas, adaptación del cómic creado por Pierre Christin y Jean-Claude Mézières. La trama arranca cuando dos agentes especiales del gobierno son enviados a una ciudad intergaláctica en constante crecimiento en una misión para localizar y detener una misteriosa fuerza que amenaza el equilibrio de una ciudad en la que conviven miles de especies de todos los rincones del universo. Dane DeHaan (La cura del bienestar), Cara Delevingne (Escuadrón Suicida), Clive Owen (serie The Knick), Rihanna (Battleship), Ethan Hawke (Los siete magníficos), Herbie Hancock (Alrededor de la medianoche), Rutger Hauer (El secuestro de Alfred Heineken) y Sam Spruell (Legend) encabezan el reparto de este film francés de ciencia ficción que promete espectacularidad y aventura a raudales.

El drama con toques de thriller tiene a su máximo exponente en La seducción, nuevo film escrito y dirigido por Sofia Coppola (The bling ring) que adapta un guión que, a su vez, adapta la novela de Thomas Cullinan en la que un soldado yanki durante la Guerra Civil norteamericana es rescatado por una joven sureña tras resultar malherido. Cuando despierta se encuentra en una casa que sirve de escuela de señoritas del Sur, donde el recelo inicial de las jóvenes se convierte poco a poco en afecto hacia el hombre, lo que despertará los celos entre las chicas. El reparto está encabezado por Colin Farrell (Premonición), Nicole Kidman (Lion), Kirsten Dunst (Figuras ocultas), Elle Fanning (Vivir de noche), Angourie Rice (Dos buenos tipos) y Oona Laurence (Malas madres).

Volviendo a Europa, y volviendo a Francia, nos encontramos con Cézanne y yo, drama biográfico escrito y dirigido por Danièle Thompson (Cena de amigos) en el que se explora la amistad de juventud entre el pintor post impresionista y el escritor Émile Zola, así como su forma de integrarse en la sociedad, sus miedos y su pasión por el arte y las mujeres. Guillaume Gallienne (Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!) y Guillaume Canet (El asedio de Jadotville) dan vida a la pareja protagonista en un reparto en el que también destacan Déborah François (Maestro), Alice Pol (Supercondríaco) y Sabine Azéma (Una cosa por otra).

‘Jackie’ y ‘El nacimiento de una nación’, ante ‘La gran muralla’


Estrenos 17febrero2017Siguiendo con la tendencia de las últimas semanas, este viernes 17 de febrero llegan a la cartelera un reducido grupo de estrenos, aunque para todos los gustos. Desde la acción de corte fantástico hasta el drama biográfico, quizá lo más destacado de este fin de semana es que, a diferencia de otros, llegan varias propuestas europeas, algunas de ellas muy interesantes, y que los principales estrenos son coproducciones.

Comenzamos el repaso con La gran muralla, aventura de corte fantástico con buenas dosis de acción que supone el regreso tras las cámaras de Zhang Yimou (Hero). La trama se centra en dos mercenarios europeos que son apresados y encarcelados en la Gran Muralla China. Allí descubrirán rápidamente que esta impresionante obra ha sido construida para proteger a la Humanidad del mayor peligro al que se ha enfrentado. Ambos deberán decidir si unirse a la lucha por la supervivencia o continuar su camino. Matt Damon (Jason Bourne), Pedro Pascal (serie Juego de tronos), Willem Dafoe (Spider-Man), Andy Lau (Shi gu) y Pilou Asbæk (Ben-Hur) encabezan el reparto de esta coproducción entre Estados Unidos y China.

Muy distinto es el drama biográfico Jackie, cinta producida entre Estados Unidos, Francia y Chile que, como se desprende del título, narra la vida de la Primera Dama Jacqueline Kennedy los días inmediatamente posteriores al asesinato de su marido. Dirigida por Pablo Larraín (Neruda), el gran atractivo del film recae sobre su protagonista, Natalie Portman (Thor: El mundo oscuro), a quien acompañan Peter Sarsgaard (El caso Fischer), Greta Gerwig (La sombra del actor), Max Casella (Jugada salvaje), Beth Grant (Food), Billy Crudup (Spotlight) y John Hurt (Hércules).

También tiene una base histórica El nacimiento de una nación, film estadounidense escrito, dirigido y protagonizado por Nate Parker (Non-Stop) que nada que ver con el clásico de 1915 dirigido por D. W. Griffith, y cuya historia narra la vida del esclavo Nat Turner, hombre instruido y predicador que es utilizado por su amo para someter al resto de esclavos 30 años antes de la Guerra de Secesión. Tras las innumerables atrocidades de las que es testigo decide encabezar un levantamiento para llevar a su pueblo a la libertad. Además de Parker, en el reparto encontramos a Armie Hammer (Operación U.N.C.L.E.), Jackie Earle Haley (RoboCop), Gabrielle Union (En qué piensan los hombres), Penelope Ann Miller (The Artist), Aja Naomi King (36 saints) y Mark Boone Junior (serie Hijos de la Anarquía).

Comedia, drama y familia son los ingredientes de Lo que de verdad importa, nueva película escrita y dirigida por Paco Arango (Maktub) que cuenta con capital exclusivamente norteamericano (Estados Unidos y Canadá). El argumento arranca cuando un ingeniero mecánico inglés está a punto de cerrar su tienda de reparaciones al ser incapaz de ordenar su vida. La salvación llega en forma de un familiar que no sabía que tenía y que le ofrece el dinero necesario para salvar el negocio a cambio de que se traslade durante un año a Canadá, lugar de origen de sus antepasados, donde descubrirá que a su alrededor pueden ocurrir cosas extraordinarias. Oliver Jackson-Cohen (El enigma del cuervo), Jonathan Pryce (Hysteria), Camilla Luddington (serie True Blood) y Jorge García (El gurú de las bodas) son los principales actores del film.

La única cinta de ficción puramente europea es Manual de un tacaño, comedia francesa que gira en torno a un virtuoso violinista que tiene un gran defecto: es un tacaño, hasta el punto de cronometrarse bajo la ducha o ver la televisión del vecino con prismáticos. Su vida cambia cuando a su orquesta llega una violonchelista que se enamora de él por su música, y cuando una joven llega a su casa asegurando que es su hija. Ambas mujeres le obligarán a ser alguien que no es. Dirigida por Fred Cavayé (Mea culpa), la película está protagonizada por Dany Boon (Llévame a la Luna), Laurence Arné (Bowling), Noémie Schmidt (L’etudiante et monsieur Henri), Patrick Ridremont (Dead man talking) y Christophe Favre (Vicky).

Francia también está presente en Heidi, un viento de libertad, drama que representa el debut en el largometraje de Mohamed Ben Attia y que cuenta con capital tunecino y belga. La trama arranca cuando un joven tunecino sin demasiado carácter que está a punto de casarse con una joven buscada por su madre se va a pasar unos días a un hotel en horas bajas. Allí se enamora de la mujer encargada de la animación, una persona libre y despreocupada totalmente diferente a él. Sin embargo, los preparativos de la boda continúan, por lo que el joven deberá elegir. El reparto está encabezado por Omnia Ben Ghali, Hakim Boumsaoudi (Le fil), Sabah Bouzouita (La saison des hommes), Rym Ben Messaoud y Majd Mastoura.

En lo que al documental se refiere, la única novedad que llega este viernes es Bigas x Bigas, cinta española dirigida por Santiago Garrido Rua y el propio Bigas Luna que hace un recorrido por la vida del director de Jamón Jamón (1992) a través del cine, la poesía, la amistad, el amor, la pasión y arte. La película cuenta con la participación de actores, directores y personalidades del cine.

1ª T. de ‘Preacher’, transgresión para una historia diferente al cómic


Dominic Cooper, Ruth Negga y Joseph Gilgun dan vida a los tres protagonistas de 'Predicador'.Si algo positivo tienen las adaptaciones de cómics de superhéroes al cine y la televisión es que abren la puerta a un mundo mucho más amplio, más oscuro y más adulto. Me refiero a esas historias gráficas que se han convertido en auténticas obras de culto y referentes para los amantes de este elemento de la cultura. A esto ha contribuido también, claro está, el éxito de The Walking Dead. Todo esto viene a cuento de la primera temporada de Predicador, versión televisiva de la obra creada por Garth Ennis y Steve Dillon que han adaptado Sam Catlin (serie Breaking Bad), Evan Goldberg (Malditos vecinos 2) y Seth Rogen (Juerga hasta el fin) en una historia que, aunque ligeramente diferente, mantiene la esencia gamberra y transgresora de su argumento.

Para aquellos que no lo conozcan, la trama se centra en Jesse Custer, un joven predicador de Texas en una parroquia en medio de ninguna parte que es poseído por una entidad cuyo poder se equipara al de Dios. Capaz de ordenar a la gente que haga aquello que no quiere, inicia un viaje acompañado de su antigua novia y de un vampiro irlandés para encontrar a Dios y pedirle explicaciones por haber abandonado el Cielo. Y aunque esta es la historia, en líneas generales, del cómic, esta temporada aborda sin embargo el modo en que el protagonista afronta su nuevo poder, todo ello con un hilo argumental totalmente nuevo, al menos con respecto a la línea regular de la historia gráfica.

Y es precisamente por esa libertad que Predicador logra una dinámica única, a medio camino entre las referencias de las páginas originales y el humor negro que aportan el trío de creadores. A pesar de la presencia de personajes conocidos, la introducción de roles secundarios que encajan perfectamente en el mundo creado por Ennis y Dillon no hace sino enriquecer la trama, cuya narrativa, por cierto, es algo inconexa al inicio pero coherente en su resolución. A lo largo de los 10 episodios el tratamiento se centra en desarrollar tanto el poder del protagonista (con algunos momentos tan hilarantes como inquietantes) como el triángulo que se forma con los que serán los otros grandes personajes de la trama. Aunque es cierto que hay algunos momentos en que su relación no se sustenta demasiado bien (los acontecimientos ocurren demasiado rápido, perdiendo justificación), en líneas generales componen sólidamente las bases de la dinámica que, presumiblemente, se explotará más adelante, dejando para ello algunas pinceladas de los sentimientos, del pasado y de los caracteres de cada uno.

No es extraño que en este tipo de producciones los elementos novedosos se terminen convirtiendo en lo realmente atractivo. Y como he mencionado, la diferente historia y los personajes secundarios son los que marcan realmente el tono de esta ficción, amén de una puesta en escena tan ácida como malsana en algunos momentos. En este sentido, destaca la labor de Jackie Earle Haley (Watchmen) con un rol tan intrigante como desagradable, cuya falta de fe y de sentimientos roza lo monstruoso. En cierto modo podría entenderse como un preludio de lo que está por llegar, pues sea fiel o no a las páginas del cómic, parece evidente que los personajes de este tipo van a ser una constante. La pregunta es si los demás estarán a la altura de semejante villano, porque de no ser así posiblemente la serie decaiga.

Ángeles y demonios

De este modo, la primera temporada de Predicador desprende la esencia de la saga original en todos y cada uno de sus fotogramas. La combinación de drama y acción otorga a la trama el equilibrio perfecto entre humor y violencia, entre intriga y comedia. Curiosamente, sus creadores apuestan por una espectacularidad que no se desprende, al menos no siempre, de las páginas del cómic, que afronta desde el comienzo una búsqueda más terrenal. La forma de presentar a Cassidy (un idóneo Joseph Gilgun –Pride-) es tan inesperada como salvaje, definiendo casi en una única secuencia la mayoría de matices de su personalidad. Algo similar ocurre con el rol de Tulip O’Hare, un papel que Ruth Negga (Loving) ha hecho suyo hasta niveles insospechados.

Evidentemente, el protagonista es el que se lleva un mayor desarrollo dramático. Más allá de la labor de Dominic Cooper (Warcraft. El origen), lo realmente interesante es el proceso que vive el predicador una vez recibe a Génesis. Proceso en el que ángeles y demonios tienen mucho que ver, y en el que tienen lugar algunas de las mejores y más hilarantes secuencias de esta temporada, desde la lucha en la iglesia hasta esa habitación de un motel llena de cadáveres repetidos de los mismos ángeles. Esto, además, confirma la necesidad de los guionistas de alejarse deliberadamente de la historia original en algunos de sus aspectos. Posiblemente lo único que se le pueda echar en cara a la trama es una cierta inconexión en la forma de abordar el pasado y las relación de este predicador con el rol de Negga. No es que no se explique, sino que su forma de enfocarlo puede desorientar a algunos espectadores durante los primeros compases de la historia.

Y en medio de todo esto, el Santo de los Asesinos. Este imprescindible personaje de la trama, interpretado por Graham McTavish (La hora decisiva), es introducido en la temporada casi como un elemento diferenciador, sin demasiada conexión con el resto de la trama pero que, poco a poco y a base de repetir su única y corta línea argumental una y otra vez, va adquiriendo relevancia dramática para, en el último episodio, confirmar no solo su pasado o su presente, sino el futuro que va a tener en el argumento. Y como no podía ser de otro modo, protagoniza una de las secuencias más violentas de la serie rodada, por cierto, aprovechando el fuera de campo de un modo pocas veces visto en televisión.

Se puede decir que la primera temporada de Predicador, a pesar de sus diferencias con el cómic original, se mantiene fiel al espíritu tan transgresor y gamberro que tienen las viñetas. Poco importan, por tanto, que el pasado o la presentación de los personajes se ajuste a la idea de Garth Ennis y Steve Dillon. Poco importa que la trama se desarrolle de forma totalmente diferente. Al final, lo que cuenta es si realmente esta serie puede enmarcarse en el mundo de este predicador con una entidad todopoderosa en su interior. La respuesta es un rotundo sí, por lo que solo se puede disfrutar del humor ácido que desprenden sus secuencias. Y sobre todo, mostrar la esperanza en que las siguientes temporadas entrarán de lleno en la búsqueda de Dios que ha iniciado Jesse Custer.

‘Objetivo: Londres’: No podrán con nosotros


Gerard Butler acaba con toda una conspiración terrorista en 'Objetivo: Londres'.El éxito que tuvo hace tres años Objetivo: La Casa Blanca no tuvo nada que ver con la acción a raudales que desprendía cada fotograma. Ni siquiera la ironía de su protagonista, un Gerard Butler (El soldado de Dios) que podría acabar con un país entero mientras juega al parchís. No, el verdadero secreto de aquel film residía en la original propuesta de atacar un símbolo de Estados Unidos y en la relación que se establecía entre los personajes principales, amén de una narrativa más que solvente. Esa frescura, en cierto modo, se pierde en esta secuela y se sustituye con un mensaje mucho más patriótico y de rabiosa actualidad. Que eso sea algo bueno, malo o regular depende de cada uno.

Lo que está claro es que Objetivo: Londres es frenética, con un ritmo incesante a base de explosiones, tiroteos y combates cuerpo a cuerpo. Un ritmo que apenas deja tiempo para un mínimo desarrollo y que, por extensión, obliga al espectador a aceptar una serie de carencias que se disimulan, algunas mejor que otras, con la ironía del protagonista, la valentía del presidente interpretado por Aaron Eckhart (Love happens) y la lucha de los servicios de inteligencia británicos. Todos estos elementos conforman un conjunto distraído, divertido a ratos y a todas luces entretenido, que deja algunos detalles sobre los que reflexionar, aunque solo sea desde un punto de vista cómico.

La parodia de los principales dirigentes políticos europeos (en contraposición al heroico líder norteamericano, claro está) es el punto de partida de la denuncia social y política del film, cuyo final son dos discursos más patriotas que los padres de la Constitución cuyo contenido, en resumen, es que por mucho terrorismo que exista, nunca doblegarán a Occidente. Hasta cierto punto, este contenido político resulta interesante analizado en el contexto que vive el mundo actualmente, pero se vuelve pura panfletada en el contexto dramático de la historia, en la que un solo hombre, además de recorrerse Londres a pie, es capaz de acabar él solito con toda una organización terrorista.

Pero tal vez una crítica en este sentido sea exigirle demasiado a Objetivo: Londres. Lo cierto es que la película de Babak Najafi (Sebbe) es un entretenimiento puro, con todos los ingredientes para sacar una sonrisa, para generar espectáculo y para despertar ese sentimiento que solo Estados Unidos sabe sacar. Visualmente potente (el plano secuencia del ataque final es espléndido), su trama tal vez sea excesivamente lineal, sin grandes sobresaltos y con villanos secretos más previsibles que el movimiento de un péndulo. Pero repito, tal vez sea exigir demasiado. Al final, esta secuela es, pues eso, una secuela. Restada la originalidad de la primera, lo que resta es un buen film de acción. Y eso no es necesariamente malo.

Nota: 6/10

Fantasía, acción y drama, principales propuestas de la cartelera


Estrenos 8abril2016Mucho cine, y muy variado, es lo que propone la cartelera española desde este fin de semana. Cine para todos los gustos, desde la acción a la fantasía, pasando por drama con sabor español, comedia europea o documentales que exploran algunas de las mentes más interesantes de las últimas décadas. Este viernes, 8 de abril, continúa así la tendencia que parece haberse implantado este mes (y que, de hecho, va a durar durante alguna semana más) y ofrece al espectador la oportunidad de disfrutar con todo tipo de historias.

Entre ellas destaca Las crónicas de Blancanieves. El Cazador y la Reina del Hielo, especie de precuela de Blancanieves y la leyenda del cazador (2012) que aprovecha a los mejores personajes para narrar una historia totalmente diferente que transcurre, en teoría, varios años antes. En concreto, la trama se centra en la relación entre la malvada reina de la primera película y su hermana, la Reina del Hielo. Cuando ésta sufre una traición decide huir del reino y formar un ejército de cazadores. Sin embargo, sus dos principales campeones incumplen la única regla de la regente: enamorarse. Dirigida por Cedric Nicolas-Troyan, quien debuta de este modo en el largometraje, la cinta cuenta con Chris Hemsworth (En el corazón del mar) y Charlize Theron (Mad Max: Furia en la carretera) repitiendo en los papeles de cazador y reina malvada, sumándose para la ocasión Jessica Chastain (La cumbre escarlata), Emily Blunt (Sicario), Sam Claflin (Los juegos del hambre: En llamas) y Nick Frost (Negocios con resaca).

Muy diferente, aunque también con buenas dosis de acción, es Objetivo: Londres, secuela de Objetivo: La Casa Blanca (2013), que vuelve a contar con el reparto principal y que, como reza el título, se traslada a la capital británica. El argumento arranca cuando el Primer Ministro británico muere en extrañas circunstancias. A su funeral acuden los principales jefes de Estado del mundo, pero lo que inicialmente debería ser un acto seguro pronto se convierte en un caos en el que todos los líderes están en peligro. De nuevo, el Presidente de Estados Unidos y su Jefe de Seguridad deberán plantar batalla, ayudados esta vez por una agente del MI-6. Babak Najafi (Sebbe) es el encargado de llenar de adrenalina esta historia protagonizada por Gerard Butler (Un buen partido), Morgan Freeman (Ted 2), Aaron Eckhart (Los diarios del ron), Jackie Earle Haley (RoboCop) y Angela Bassett (serie American Horror Story: Freak Show).

Desde Estados Unidos también llega el thriller de terror La invitación, cinta dirigida por Karyn Kusama (Jennifer’s body) que aborda el dolor de la pérdida desde una perspectiva diferente. La historia arranca cuando una pareja pierde a su pequeño en extrañas circunstancias. El matrimonio se rompe y ella desaparece durante años. Cuando regresa, lo has cambiada y con un nuevo marido. Pero en ese cambio se intuye algo más, algo inquietante, al menos por parte de quien compartió con ella tantos momentos. Sin embargo, la pregunta que se plantea es si ese cambio es realmente así o, por el contrario, está provocado por los miedos del hombre. Logan Marshall-Green (Prometheus), Tammy Blanchard (Into the woods), John Carroll Lynch (Gran Torino), Michiel Huisman (serie Juego de tronos) y Emayatzy Corinealdi (In the morning) son los principales protagonistas.

En lo que a estrenos españoles se refiere, la principal apuesta es Julieta, lo nuevo de Pedro Almodóvar (Los amantes pasajeros) que adapta una serie de relatos cortos de Alice Munro para narrar cómo la vida de la protagonista, que da nombre al film, se encuentra al borde del abismo de la locura y la culpa, y cómo se ha producido el cambio desde que, hace 30 años, tomase una serie de decisiones que dejaron atrás a todos aquellos que había querido alguna vez. El reparto, integrado en su mayoría por mujeres, está encabezado por Emma Suárez (Novatos), Adriana Ugarte (Palmeras en la nieve), Inma Cuesta (La novia), Darío Grandinetti (Relatos salvajes), Rossy de Palma (Incidencias), Susi Sánchez (La fotógrafa), Daniel Grao (La mula) y Michelle Jenner (Tenemos que hablar).

El Franquismo, la II Guerra Mundial y los nazis centran la historia de Lobos sucios, thriller dramático con capital español que narra la difícil vida de una mujer en Galicia en 1944. Su único objetivo es curar a su hija, por lo que trabaja en una mina de wolframio a las órdenes de los nazis. Ajena a los chismorreos que la consideran una meiga, la mujer se ve envuelta de repente en los entresijos de la guerra cuando un grupo de espías aliados llega al pueblo para intentar robar el wolframio. Inspirada en personajes y hechos reales, la cinta está dirigida por Simón Casal, quien debuta en el largometraje, y protagonizada por Manuela Vellés (Somos gente honrada), Marian Álvarez (Felices 140), Sam Louwyck (Terre battue) y Pierre Kiwitt (El regreso de Elías Urquijo).

El tercer estreno español de la semana es Madrid, above the moon, comedia romántica con dosis de drama que narra la relación entre un madrileño y una turista. Pero lo que comienza siendo un idilio no siempre termina bien. Escrita y dirigida por Miguel Santesmases (Días azules), la película está protagonizada por Rocío León (Anabel), Bernabé Fernández (serie Amar es para siempre), Helena Sanchís y Víctor Vidal (Vampyres).

Pasamos ahora a las novedades europeas, y entre ellas destaca la francesa El juez, comedia dramática del 2015 que escribe y dirige Christian Vincent (La cocinera del presidente) que gira en torno al presidente de un temido tribunal de lo penal cuyas penas siempre son superiores a 10 años. Pero todo cambia cuando se encuentra con una integrante de un jurado popular de la que estuvo enamorado en secreto hace años, y que podría ser la única que logra cambiar su sentido de la justicia. Fabrice Luchini (Primavera en Normandía), Sidse Babett Knudsen (serie Borgen), Eva Lallier y Corinne Masiero (Discount) encabezan el reparto.

Del país galo también procede El novato, comedia estudiantil en torno a un chico nuevo en un instituto en el que todos los grupos ya están formados. Los chavales más enrollados no le facilitan las cosas, y solo le hacen caso los marginados y una guapa chica sueca que no habla mucho francés. Ópera prima de Rudi Rosenberg, la película está protagonizada por Guillaume Cloud-Roussel, Geráldine Martineau (Le guetteur), Joshua Raccah y Réphaël Ghrenassia.

Más internacional es Efraín, producción que cuenta con capital etíope, alemán, francés, noruego y qatarí y que narra cómo un niño debe afrontar una dura realidad. Después de que su padre se vaya a trabajar a la ciudad, el pequeño se va a vivir con sus abuelos y sus tíos a una casa en las montañas. Le acompaña un cordero, pero la complicidad que tiene con el animal pronto es puesta en riesgo cuando su familia le dice que debe ser sacrificado para la próxima comida festiva. Yared Zeleke debuta en el largometraje con este drama familiar cuyo reparto está encabezado por Rediat Amare, Welela Assefa, Kidist Siyum y Rachel Teshome (Difret).

Aunque sin duda la cinta más global del fin de semana es Cementery of splendour, drama fantástico escrito y dirigido por Apichatpong Weerasethakul (Mekong hotel) que cuenta con capital estadounidense, tailandés, inglés, alemán, francés, malayo, surcoreano, mexicano y noruego. Este cuento transcurre en un hospital en el que residen soldados afectados por una extraña enfermedad del sueño. Ubicado en una zona rural en la que la magia, la ciencia y la tradición oral se dan cita, la historia aborda la relación entre vivos y muertos, entre el presente y el pasado. Jenjira Pongpas (Sang sattawat), Banlop Lomnoi (Tropical maladi), Petcharat Chaiburi y Jarinpattra Rueangram son sus principales protagonistas.

En cuanto al documental, una única propuesta. Dark Star. El universo de H. R. Giger explora no solo la obra fantástica de este artista, creador de la criatura de Alien, el octavo pasajero (1979) y autor de algunas de las ilustraciones más perturbadoras que se han creado. Esta película dirigida por Belinda Sallin, con la que debuta en el cine, es también una forma de adentrarnos en la mente del hombre que ha dado forma a los miedos más profundos del ser humano.

‘RoboCop’: el fantasma dentro de la máquina


Joel Kinnaman es 'RoboCop', y Gary Oldman es el doctor que ayuda a crearlo.Habrá muchos que piensen que los remakes del cine de los años 80 y 90, sobre todo si las películas han alcanzado la categoría de iconos, son innecesarios y contraproducentes. En cierto modo es verdad. Pero hay ocasiones, y esta nueva versión del policía mitad hombre mitad robot lo es, en que la renovación del personaje y la trama se transforma en una especie de sentido homenaje cuyas diferencias principales estriban, sobre todo, en la necesidad de aportar una visión actualizada, intentando en la medida de lo posible respetar el espíritu de aquello en lo que se basan.

La película de José Padilha (Tropa de élite 2) se define casi desde el primer minuto gracias a ese uso deliberado y acertado de la banda sonora original acompañando al título del film en tamaño superlativo. Tradición y modernidad en una sola imagen que permite al espectador saber a lo que atenerse. Y no falla, la verdad. Este nuevo RoboCop tiene algunos momentos realmente brillantes en lo que a acción se refiere, pero además aporta algo de lo que su modelo carecía: el proceso de creación del personaje. No me refiero tanto a su creación técnica (si bien Padilha hace hincapié en la reconstrucción por piezas del policía), sino a su creación psicológica. El film muestra cómo la idea de un hombre dentro de la máquina se transforma, por necesidad, en una máquina dentro de un hombre. Empero, el meollo de la trama sigue siendo esa idea, tal vez etérea pero bien resuelta, de que por mucho que se quieran controlar las emociones de un ser humano, siempre habrá algo que luchará por aparecer y devolvernos nuestra humanidad. Llámese alma, conciencia o el fantasma dentro de la máquina.

Asimismo, la incorporación a la trama del personaje de la mujer (Abbie Cornish) y el hijo aportan un mayor grado de profundidad dramática a este nuevo policía metálico interpretado con solvencia por Joel Kinnaman (serie The killing). Sin embargo, la película, como suele ocurrir en estas ocasiones, debe luchar contra el mayor escollo que existe: el recuerdo, es decir, la idea que subyace en el colectivo de aquel primer RoboCop de 1987. Más allá de que el film original sea mejor o peor, su estatus de clásico del género la convierte en un problema para disfrutar de esta nueva versión. Las comparaciones son odiosas. Si a eso sumamos algunos elementos tan innecesarios como el personaje de Samuel L. Jackson (Cleaner), que no solo aporta muy poco sino que rompe el desarrollo natural de la trama, el film pierde algo de la fuerza que por derecho le corresponde.

Desde luego, esta versión dirigida por Padilha está pensada tanto para aquellos que conozcan el personaje como para los que se aproximen a él por primera vez. El contexto social y político, así como los aspectos emocionales de RoboCop, están actualizados y mucho más desarrollados. Es un film entretenido y con visos de poder ser, con los años, una muy buena propuesta de ciencia ficción y acción. Pero lucha contra la propia leyenda de su icono principal y eso, aunque los propios responsables sean conscientes, es difícil de sobrellevar.

Nota: 7/10

Tráiler de ‘RoboCop’: mejores efectos y nuevo color reviven el clásico


Joel Kinnaman es 'Robocop' en este remake en el que sustituye el gris por el negro.El cine de los años 80 parece estar cada vez más de moda. O al menos eso es lo que desde Hollywood quieren intentar imponer. Ya sea a través de remakes o de cintas que directamente homenajean las bases narrativas y las estrellas de algunos de aquellos films (estoy hablando de la saga Los mercenarios), buena parte de las historias que se hicieron inmortales en esa época regresan a la pantalla grande con los medios actuales. Una de las últimas en sumarse es RoboCop, remake del famoso film de 1987 dirigido por Paul Verhoeven, realizador de la también reinterpretada Desafío Total. El pasado viernes se publicaba el segundo y más completo avance del film, y a tenor de lo visto parece claro que mantiene la tendencia de otros remakes.

Una tendencia que lleva la historia hasta el exceso en sus aspectos formales pero que intenta, con mayor o menor fortuna, mantener parte del espíritu del original. Por seguir con la comparación de la otra película dirigida por Verhoeven, en esta ocasión el desarrollo dramático del personaje principal, salvo algún detalle, parece mantenerse intacto, así como las motivaciones de los villanos, introduciendo algunos cambios interesantes que se pueden ver en el tráiler, como son los intereses de la corporación encargada de producir los robots que, como no podía ser de otro modo, homenajean a los originales pero introducen otros nuevos. La trama, por tanto, sigue los pasos del original: la compañía OmniCorp pretende implantar en Estados Unidos la tecnología robótica que tantos beneficios le ha reportado al ser usada en zonas de conflicto por el ejército. La oportunidad les llega cuando un policía resulta gravemente herido, permitiendo a la empresa poner en práctica uno de sus mayores deseos: crear la combinación perfecta entre hombre y máquina. El resultado es un éxito, pero con lo que no contaban es con la conciencia de un ser humano capaz de romper las reglas que se imponen a un robot.

Como decíamos antes, este nuevo RoboCop es más en todos los sentidos. Incluso en el color, luciendo un intenso negro que sustituye en buena parte de los planos al gris original (que, por cierto, se deja ver al final). Aunque lo más impactante son, sin duda, sus secuencias de acción y violencia, más elaboradas (lógicamente) que en el film original, aunque no por ello necesariamente mejores. Uno de los aspectos más criticados es la necesidad de realizar un remake de este tipo. El film original, con sus virtudes y sus defectos, posee el estatus de clásico, y eso es algo complicado contra lo que luchar. Empero, no es menos cierto que los tiempos cambian, y una revisión de un personaje como este, con los nuevos medios, se antoja interesante.

Más si tenemos en cuenta que el director, José Padilha (Tropa de élite), parece intentar mantener el espíritu y el mensaje que se hallaban en el film de Verhoeven, algo que se aprecia incluso en estos primeros minutos de avance. Desde luego, si hubiese que fiarse por el reparto, la película promete: Joel Kinnaman (serie The killing) será el encargado de dar vida a RoboCop, pero no es el único rostro conocido. Gary Oldman (Batman Begins), Michael Keaton (Los otros dos), Samuel L. Jackson (Los Vengadores), Abbie Cornish (Sucker Punch), Jackie Earle Haley (Watchmen), Jay Baruchel (Juerga hasta el fin) y Michael K. Williams (serie Boardwalk Empire) completan el reparto. Eso sí, para averiguar si es un digno relevo del film original habrá que esperar hasta el 7 de febrero del 2014 en España, y unos días más para verla en Estados Unidos. Por ahora, el tráiler lo tenéis a continuación.

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