Butler es el ‘Objetivo: Washington D.C.’ del resto de estrenos


Terminamos agosto prácticamente igual a como empezó, es decir, con un buen puñado de estrenos sin que ninguno de ellos sea, a priori, un gran atractivo para el masivo público. Eso no quiere decir que alguno de los títulos de este viernes día 30 no tenga atractivo suficiente como para dar una sorpresa en la cartelera española.

Sin duda la cinta con más posibilidades es Objetivo: Washington D.C., tercera entrega de la saga de acción hollywoodiense protagonizada por Gerard Butler (Keepers. El misterio del faro), quien retoma el personaje de Mike Banning para volver a situarle ante una conspiración que amenaza al mundo. En esta ocasión, sin embargo, el principal sospechoso es él después de que el presidente de los Estados Unidos quede en coma por un intento de asesinato. Retenido por sus propios compañeros, el agente secreto se verá obligado a escapar y convertirse en un fugitivo para poder limpiar su nombre, encontrar a los verdaderos responsables y salvar a su familia y a su país. Ric Roman Waugh (El mensajero) se pone tras las cámaras de este film cuyo reparto se completa con Morgan Freeman (El cascanueces y los cuatro reinos), Piper Perabo (Mariposa negra), Jada Pinkett Smith (serie Gotham), Nick Nolte (Un paseo por el bosque), Tim Blake Nelson (Colossal) y Danny Huston (El Gordo y el Flaco), entre otros.

Estados Unidos y Australia colaboran para llevar a la gran pantalla Dora y la ciudad perdida, primera película en imagen real de los famosos personajes de la serie de animación Dora la exploradora. La trama sitúa a la joven de vuelta en la civilización después de pasar la mayor parte de su vida explorando la jungla, y teniendo que enfrentarse a la aventura que supone el instituto. Pero cuando sus padres son secuestrados Dora no tarda en organizar un equipo con su mejor amigo, el mono Botas, un misterioso habitante de la jungla y varios compañeros de instituto para rescatarles, resolviendo de paso el misterio que oculta una ciudad de oro. Dirigida por James Bobin (Alicia a través del espejo), la película está protagonizada por Isabela Moner (Transformers: El último caballero), Eva Longoria (Lowriders), Michael Peña (Ant-Man y la Avispa), Eugenio Derbez (Geostorm), Temuera Morrison (Aquaman), Adriana Barraza (First Law) y Benicio del Toro (Sicario: El día del soldado).

También procede de Hollywood, esta vez junto a Francia, Playmobil: La película, cinta de animación que sigue la estela de Lego y que lleva a los famosos muñecos a la gran pantalla con una aventura que arranca cuando un joven desaparece en el mágico mundo de Playmobil. Será su hermana Marla quien salga a buscarle, iniciando un viaje por un mundo desconocido en el que deberá superar desafíos y en el que hará nuevos amigos. Ópera prima de Lino DiSalvo, cuya experiencia siempre ha estado ligada a departamentos de animación, la cinta cuenta con Anya Taylor-Joy (Múltiple) y Gabriel Bateman (Nunca apagues la luz) como pareja protagonista, a los que se suman las voces, en la versión original, de Daniel Radcliffe (Imperium), Jim Gaffigan (Supermaderos 2), Adam Lambert (serie Glee), Kenan Thompson (Brother Nature) y la cantante Meghan Trainor.

Ambos países también colaboran en Anna, nueva película escrita y dirigida por Luc Besson (Lucy) que, como muchos títulos de su filmografía, tiene como protagonista a una bella joven cuya aparente fragilidad esconde en realidad a una de las asesinas más temidas del mundo. Un secreto le obligará a desatar su fuerza y sus habilidades en un viaje que dejará un camino de víctimas. Thriller y acción son los ingredientes de esta historia con Sasha Luss (Valerian y la ciudad de los mil planetas), Helen Mirren (Winchester: La casa que construyeron los espíritus), Luke Evans (La Bella y la Bestia), Cillian Murphy (Dunkerque), Lera Abova y Alexander Petrov (Lyod) como principales actores.

Pasamos a los estrenos puramente europeos con Quien a hierro mata, thriller dramático español dirigido por Paco Plaza (Verónica) que tiene como protagonista a un hombre ejemplar que trabaja en una residencia de ancianos como enfermero. Allí llega un día el narco más conocido de la zona, recién salido de la cárcel. El negocio familiar está en manos de los hijos, pero un fallo en una operación les genera una gran deuda con un proveedor colombiano. Uno de ellos recurrirá al enfermero para que convenza a su padre de que asuma la deuda. Pero el enfermero tiene sus propio objetivo. Luis Tosar (Yucatán) encabeza un reparto en el que también encontramos a Xan Cejudo, Ismael Martínez (De chica en chica), Enric Auquer (Framed), María Vázquez (Trote), Pablo Guisa Koestinger (El habitante), Daniel Currás (Heroína) y Víctor Duplá (serie Fariña).

España y Venezuela colaboran en La noche de las dos lunas, drama de 2018 cuyo argumento arranca cuando una mujer, en su tercer mes de embarazo, descubre que el bebé que espera no tiene su ADN. En la clínica donde se realizó el tratamiento reconocen haber cometido un error, intercambiando su embrión con el de otra pareja que ha sufrido un aborto. Su decisión de continuar el embarazo y tener el bebé iniciará una batalla legal por parte de los padres biológicos. Dirigida por Miguel Ferrari (Azul y no tan rosa), la película está protagonizada por Prakriti Maduro (Tamara), Mariaca Semprún (El peor hombre del mundo), María Barranco (La daga de Rasputín), Luis Gerónimo Abreu (Liz en septiembre) y Albi de Abreu (Diario de Bucaramanga).

La cinta más internacional es Tu fotografía, drama romántico con capital estadounidense, alemán e indio que narra la vida de un joven que trabaja como fotógrafo callejero, enviando casi todo el dinero a su abuela. Cuando esta le insiste en que se case, él le manda una fotografía de una joven diciendo que es su prometida. El enredo aumenta cuando la anciana insiste en organizar una reunión familiar, por lo que el chico tendrá que buscarla y pedirla que se haga pasar por aquello que no es. Ella, introvertida y tímida, decide aceptar en un impulso que abrirá la puerta a una aventura que unirá la tradición y la modernidad. Ritesh Batra (Nosotros en la noche) escribe y dirige esta cinta cuyo reparto está encabezado por Nawazuddin Siddiqui (Manto), Sanya Malhotra (Dangal), Sachin Khedekar (Judwaa 2), Denzil Smith (Ishq forever), Brinda Trivedi y Lubna Salim (OMG: Oh my god!).

Desde India llega Saaho, segunda película como director y guionista de Sujeeth (Run Raja Run). Su argumento, a medio camino entre la acción y el thriller, gira en torno a una batalla de poder en los más altos escalafones. Una batalla que deja episodios no relacionados e independientes, pero que se entrelazarán para revelar una serie de juegos mentales. Entre los principales intérpretes encontramos a Shraddha Kapoor (Haider), Prabhas (Chakran), Mandira Bedi (O Teri), Jackie Shroff (Ventilator), Neil Nitin Mukesh (Prem ratan dhan payo) y Chunky Pandey (Housefull 3).

Terminamos este repaso con El hotel a orillas del río, drama surcoreano de 2018 que escribe y dirige Hong Sang-soo (La cámara de Claire) y que tiene como protagonista a una poeta que se hospeda en un hotel junto a un río. Desde allí convoca a sus dos hijos, a los que no ve desde hace tiempo. Todo parece estar motivado por la impresión de que va a morir. Mientras padre e hijos se ponen al día, llega al hotel una joven engañada por su pareja. Dos historias sin relación ninguna que se verán entrelazadas con una repentina nevada. Gi Ju-bong (Ahora sí, antes no), Kim Min-hee (La doncella), Kwon Hae-hyo (Geu-hu), Song Seon-mi (En la playa de una sola noche) y Yoo Joon-Sang (Lo tuyo y tú) encabezan el reparto.

Anuncios

‘Mula’: arrollado por el avance de la tecnología


La nueva película de Clint Eastwood (Sully) como actor y director tiene muchas capas de interpretación, como suele ocurrir con buena parte de los films de este maestro del séptimo arte. Una película con un interesante mensaje, complejo y fraguado a fuego lento durante las casi dos horas de metraje que, sin embargo, se pierde en muchos momentos por unas tramas secundarias un tanto irregulares.

La premisa base de Mula es sencillamente perfecta. Un hombre arrollado por el avance tecnológico que ha perdido a su familia por su obsesión por un trabajo que ahora le traiciona. A partir de esta idea Eastwood compone un relato adusto, trágico en algunos momentos y cómico en muchos otros, pero siempre en los márgenes de un drama cuyo final, si no se conoce de antemano, se intuye al comienzo del segundo acto. El director y actor crea un personaje que no es de esta generación, mucho menos de este mundo tecnológicamente avanzado y políticamente correcto. Habrá quien ponga etiquetas políticas al rol de Eastwood, más si tenemos en cuenta la ideología del director, pero nada más lejos de la realidad. Es, sencilla y llanamente, un hombre anclado en una época de éxito que ha sido incapaz de adaptarse a un mundo cambiante, pero que termina por recibirlo con los brazos abiertos.

La mejor prueba de ello es cómo comienza a transportar la droga: por una necesidad económica y, al menos al principio, “engañado” por todo un cártel al que, sin embargo, termina ganándose. En líneas generales, la trama principal es lo suficientemente sólida como para aguantar por sí misma el peso de todo el film, si bien es cierto que en no pocos momentos el relato se vuelve un poco tedioso y repetitivo (como de hecho debió de ser en muchas ocasiones el caso real en el que se basa). El problema, y no es menor, son los secundarios, o mejor dicho las tramas secundarias. Porque mientras que todo el reparto está en plena forma ofreciendo un paisaje muy atractivo, las historias que protagonizan son demasiado endebles, sobre todo las relativas a la investigación de la DEA. Su falta de interés termina por restar a la historia principal, y con ello aburrir en algunos momentos al espectador.

Pero a pesar de todo, Mula es una película diferente, anclada en otro tiempo tanto dramática como visualmente. La mano firme de Eastwood compone un relato que ya no suele verse en el cine. En este sentido, el mensaje del avance imparable de la tecnología trasciende la propia trama para dar el salto a nuestro entorno en un ejercicio metalingüístico que se ve poco últimamente. Es cierto que las tramas secundarias son algo irregulares, y que hay tramos del film sin demasiado ritmo. Pero es una obra a descubrir en el mundo de los efectos especiales y la espectacularidad visual. El intimismo con el que narra, la sensibilidad y la ironía, son elementos todos ellos que hacen diferente esta historia. Al menos un poco diferente.

Nota: 7/10

Solo ‘Capitana Marvel’ puede salvar la ‘Mula’ de Eastwood


Cita señalada la de este viernes 8 de marzo. Este Día Internacional de la Mujer se celebra en el cine con un esperado estreno que, más allá de su contenido de fantasía, se ha promocionado como referente del feminismo o, al menos, como un icono de la lucha de la mujer. Pero no es el único estreno, ni mucho menos el único relevante. Este fin de semana es también el del regreso de un clásico del séptimo arte.

Pero comenzamos el repaso con Capitana Marvel, adaptación del personaje de Marvel Cómics en una aventura en solitario como paso previo a su integración en el Universo Cinematográfico Marvel. Dirigida a cuatro manos por Anna Boden y Ryan Fleck, directores de La última apuesta (2015), la trama aborda la historia de Carol Danvers, que se convertirá en una de las heroínas más poderosas de la Tierra cuando el planeta se vea en medio de una guerra galáctica entre dos razas alienígenas. Acción, ciertas dosis de humor y mucha espectacularidad es lo que promete esta superproducción hollywoodiense protagonizada por Brie Larson (Kong: La Isla Calavera), Samuel L. Jackson (Glass), Ben Mendelsohn (Robin Hood. Forajido, héroe, leyenda), Djimon Hounsou (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur), Lee Pace (Revolt), Lashana Lynch (Brotherhood), Gemma Chan (London fields), Clark Gregg (serie Agentes de S.H.I.E.L.D.), Jude Law (El editor de libros) y Annette Bening (La excepción a la regla).

Muy diferente es Mula, nuevo film dirigido y protagonizado por Clint Eastwood (15:17 Tren a París) que, con capital estadounidense, se basa en un artículo del New York Times Magazine. El argumento de este thriller dramático se centra en un hombre de 80 años arruinado y que está a punto de perder su negocio por una ejecución hipotecaria. Desesperado, acepta un sencillo trabajo de conductor, sin saber que, en realidad, está haciendo de correo de drogas para un cártel mexicano. Lo hace tan bien que no solo continúa al volante, sino que la carga aumenta exponencialmente y se le asigna un controlador. Pero esto hace que entre en el radar de un agente de la DEA. Sus problemas de dinero desaparecen, pero sus errores del pasado regresan con más fuerza que nunca. Junto a Eastwood encontramos en el reparto a Bradley Cooper (Ha nacido una estrella), Laurence Fishburne (La última bandera), Michael Peña (Marte), Dianne West (Hermanísimas), Andy García (Geostorm), Alison Eastwood (The door) y Taissa Farmiga (El valle de la venganza), entre otros.

Pasamos ahora a los estrenos europeos, entre los que destaca 70 binladens, thriller español que tiene como protagonista a una mujer que, por diversas circunstancias, se encuentra en una situación límite en la que necesita 35.000 euros en 24 horas. Desesperada, acude al banco para solicitar un préstamo, pero antes de poder cerrar la operación dos atracadores irrumpen en la sucursal. La mujer hará todo lo que sea necesario para salir de allí con vida y con el dinero. Koldo Serra (Gernika) se pone tras las cámaras, mientras que entre los principales actores encontramos a Emma Suárez (Las furias), Hugo Silva (Despido procedente), Nathalie Poza (Julieta), Bárbara Goenaga (Operación Concha), Daniel Pérez Prada (Cómo sobrevivir a una despedida) y Susana Abaitua (Compulsión).

Terror y zombies es lo que propone La noche devora el mundo, adaptación francesa de la novela de Pit Agarmen que dirige Dominique Rocher en el que es su debut en el largometraje. La cinta arranca cuando un joven, en plena fiesta en un apartamento parisino, decide irse a dormir en una de las habitaciones. A la mañana siguiente descubre que todos los invitados se han convertido en muertos vivientes, y que la ciudad ha sido asolada. Anders Danielsen Lie (La odisea de Alice), Golshifteh Farahani (Shelter), Denis Lavant (Eva no duerme), Sigrid Bouaziz (Personal shopper) y David Kammenos (Los lioneses) encabezan el reparto.

También procede de Francia la comedia dramática Háblame de ti, que lleva a la pantalla grande el libro de Christian Streiff cuyo protagonista, un hombre de negocios respetado pero sin tiempo para el ocio o la familia, sufre un derrame cerebral que le afecta al habla y la memoria. En su rehabilitación recibe el apoyo de una joven logopeda con la que establecerá una estrecha relación que le permitirá conocerse a si mismo y construir una nueva vida. Hervé Mimran (Nous York) dirige esta cinta protagonizada por Fabrice Luchini (El juez), Leïla Bekhti (O los tres o ninguno), Rebecca Marder (Demandez la permission aux enfants), Igor Gotesman (Five) y Clémence Massart-Weit (Prisonnières).

Francia colabora con Islandia y Ucrania en La mujer de la montaña, thriller dramático con dosis de acción de 2018 centrado en una profesora de canto que declara la guerra a la industria local del aluminio que está contaminando su país. Y para ello no duda en arriesgar de cualquier forma si eso ayuda a proteger el medio ambiente de Islandia. Todo cambia con la llegada de una carta que le permite adoptar a una niña. Dirigido por Benedikt Erlingsson (De caballos y hombres), el film cuenta en su reparto con Halldóra Geirharðsdóttir (Kurteist fólk), Jóhann Sigurðarson (Rokland), Juan Camillo Roman Estrada (De caballos y hombres) y Jörundur Ragnarsson (Grimmd).

El último de los estrenos puramente europeos en imagen real es Cold November, drama realizado con capital procedente de Kosovo, Albania y la República de Macedonia que dirige Ismet Sijarina (Ama doren) cuya trama está ambientada en los años 90, cuando el Gobierno de Yugoslavia canceló la autonomía de Kosovo, disolvió su Parlamento y cerró la televisión nacional. La sociedad protestó pacíficamente en la calle, y en este contexto un archivista debe decidir entre dos opciones, ambas injustas. Finalmente, involuntariamente y de mala gana, elige una tragándose su vergüenza y lidiando con la mala reputación solo con el objetivo de poder dar bienestar a su familia. Entre los principales actores encontramos a Kushtrim Hoxha (Human zoo), Adriana Matoshi (The marriage), Emir Hadzihafizbegovic (Zaba), Fatmir Spahiu (Kukumi) y May-Linda Kosumovic (A dream).

La cinta más internacional es sin duda Las herederas, drama escrito y dirigido por Marcelo Martinessi y que supone su debut en el largometraje. Con capital paraguayo, brasileño, uruguayo, alemán, noruego y francés, la cinta se centra en la vida de dos sexagenarias que viven juntas desde hace más de 30 años. Hijas de familias de buena posición social, sus herencias les habían permitido vivir cómodamente sin trabajar, pero ahora que el dinero se ha acabado, no pueden hacer frente a su situación. Una de ellas termina en la cárcel por no poder pagar las deudas, y la otra empieza un servicio de taxi que le ayuda a mantenerse. A través de este servicio conoce a una joven glamurosa y 20 años más joven, que cambiará su forma de ver el mundo y de relacionarse consigo misma y con los demás. El reparto está encabezado por Ana Brun, Margarita Irun (Felipe Canasto), Ana Ivanova (Crisis), Nilda Gonzalez, María Martins y Alicia Guerra (serie La Chuchi).

En cuanto a la animación, la única propuesta es Corgi: Las mascotas de la reina, aventura con capital belga que gira en torno a un perro que es la mascota favorita de la reina de Inglaterra. Su vida en el Palacio de Buckingham es de auténtico lujo, aunque su arrogancia genera bastante irritación. Cuando provoca un incidente diplomático uno de sus compañeros lo aprovecha para traicionarle y es expulsado, teniendo que vivir como un perro callejero. Solo el amor le permitirá encontrar las herramientas necesarias para redimirse. Dirigida por Ben Stassen (El hijo de Bigfoot), entre las voces originales destacan las de Tom Courtenay (45 años), Jon Culshaw (Los años dorados de Hollywood), Jamal Fahim, Kulvinder Ghir (Level Up) y Sarah Hadland (Magicians).

Terminamos con el documental Muerte en León. Caso cerrado, film que revisa el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, en 2014, así como el juicio posterior a las tres mujeres cómplices del crimen, una de ellas una policía local. La cinta, dirigida por Justin Webster (Seré asesinado) ofrece un final más concluyente a la investigación y a la serie que hace dos años causó un gran impacto al terminar con una revelación que planteaba más preguntas que respuestas.

‘Ant-Man y la Avispa’: mínimos cuánticos


Entretenimiento enorme, historia microscópica. Esa es la máxima (y la mínima) de esta secuela de un superhéroe que ya en su primera entrega podría haber dado algo más, tuvo una especie de interesante redención en la Guerra Civil superheróica de Marvel y confirma su poco recorrido en solitario en su segunda película.

En efecto, y por mucho que añadan otro insecto en el título, Ant-Man y la Avispa demuestra que este superhéroe no tiene mucho donde escarbar para encontrar un trasfondo dramático sólido. Tal vez sea por el carácter humorístico y el tono burlón de la narrativa, pero lo cierto es que esta continuación se toma menos en serio incluso que el film original. Más allá de chistes y gags recurrentes, el arco argumental carece de lo más básico de una historia: el conflicto. Sí, es cierto que existe un conflicto personal (el arresto domiciliario), uno emocional (el love interest no del todo correspondido) y uno externo (la villana de turno), pero ninguno de ellos llega a resultar real. Da la sensación de estar más bien ante un episodio de transición de alguna de las numerosas series más limpias de superhéroes, en las que el o la protagonista siempre logra su objetivo casi sin despeinarse.

Y sus responsables lo saben. A tenor del resultado, eran conscientes desde el primer momento. La apuesta por el humor y, sobre todo, el ritmo frenético del desarrollo imprime al conjunto un tono jocoso, casi infantil, que intenta hacer olvidar que estamos ante una película carente de fondo. Visualmente poderosa, manejando las escalas de forma magistral y con unas secuencias de acción brillantes en muchos momentos, la cinta logra combinar con acierto humor, adrenalina y ciertos toques dramáticos (lo justo para que no sea una comedia al uso). De ahí que el sabor de boca que deja no sea demasiado amargo y mantenga la línea iniciada por la anterior película.

Ahora bien, si algo define este film es la ya clásica escena post-créditos, que vendría a reafirmar la idea de que el film es en realidad una especie de excusa para presentar a estos personajes de cara al macro evento cinematográfico que continuará lo narrado en Vengadores: Infinity War. El final de Ant-Man y la Avispa deja literalmente sin palabras al espectador, respondiendo a una de las preguntas que muchos fans se habrán hecho en los últimos meses. Así las cosas, esta continuación es… pues eso, una continuación. Dramáticamente aporta poco a los personajes. Eso sí, con pocas películas se podrán pasar un par de horas más divertidas y entretenidas.

Nota: 6/10

’12 valientes’: los jinetes del 11-S


Estados Unidos tiene una capacidad única para convertir sus ‘vergüenzas’ o sus derrotas históricas, ya sean bélicas, diplomáticas o de cualquier índole, en éxitos morales o sociales. Y elevar sus éxitos hasta la categoría de hazañas atemporales que deberían estudiarse en los libros de historia, al menos en los suyos. Por eso no es de extrañar un film como el que dirige Nicolai Fuglsig (Exfil), con sus discursos, su mensaje moral sobre el valor de un soldado, el hermanamiento de los guerreros o la amistad que surge en un campo de batalla. Y por eso tampoco debería extrañar que la película sea, en pocas palabras, una más sobre las numerosas guerras en las que ha estado el país norteamericano.

En efecto, 12 valientes no deja de ser una obra que ofrece poco al espectador. Se encuentra en ese peligroso rango de películas que dicen muy poco emocional o narrativamente, y que por ello tienden a ser olvidadas con facilidad. Y lo cierto es que la película tiene potencial para no ser una más, pero aquí el principal problema radica en un guión con un desarrollo dramático excesivamente lineal y plano, y un director sin un pulso narrativo adecuado para este tipo de historias bélicas. Visualmente hablando, el lenguaje de Fuglsig recurre a planos excesivamente generales en los momentos más intensos del relato, restando dramatismo a la situación de unos soldados que tuvieron que combatir casi a ciegas en un territorio en el que nadie se había adentrado antes. No por casualidad, donde mejor trabaja el director es en los momentos puramente interpretativos, aquellos en los que se explora el trasfondo de los personajes, sus motivaciones, sus miedos y sus anhelos. Al fin y al cabo, su planificación alcanza la máxima expresividad en estos momentos.

Y junto a esto, el guión, débil en los momentos bélicos y sólido en los dramáticos. La relación que se establece entre los personajes de Chris Hemsworth (Vacaciones) y Navid Negahban (Castillo de arena) es posiblemente lo mejor del relato, amén de los vínculos entre los soldados, lo que en el fondo convierte al reparto en uno de los aspectos más atractivos de la cinta. Pero el texto se mueve en todo momento en territorios dramáticos conocidos, sin ofrecer al espectador nada que sea realmente distinto. Si a esto le sumamos que los teóricos puntos de giro dramáticos carecen, en realidad, del dramatismo esperado, el resultado es una historia bastante lineal, sin grandes retos para los protagonistas. Y eso deja un sabor agridulce ya que da la sensación de que los héroes alcanzan su objetivo sin sacrificios, sin cambiar un ápice su forma de entender el mundo que les rodea desde el comienzo del relato hasta el final.

Al igual que el monumento que hay en Nueva York, 12 valientes sirve únicamente como homenaje para esos soldados que realizaron la primera misión, secreta y por tanto sin reconocimiento, en territorio afgano tras el atentado del 11-S. Un homenaje que tiene su interés si no se conoce la historia, que resulta curioso en tanto en cuanto unos soldados con el último armamento militar tienen que moverse a caballo por un territorio desconocido. Pero ahí termina todo. Los amantes del cine tal vez encuentren más alicientes en el reparto, pero desde luego su historia, dramáticamente hablando, ofrece poco, y desde luego menos de lo que podría haber ofrecido. Ese es el problema de relatos basados en hechos reales: si la realidad no supera a la ficción, la ficción poco puede hacer para que la realidad tenga más atractivo.

Nota: 6,5/10

Justicia, guerra, amor y literatura en los primeros estrenos de mayo


Era uno de los estrenos más esperados, y todo apunta a que terminará siendo el estreno más taquillero de la historia. Pero hay vida después de Vengadores: Infinity War, y esa vida se traduce en varios estrenos dirigidos a todo tipo de público, predominando la comedia, el drama y la acción en este 4 de mayo.

Y precisamente el drama con dosis de suspense es lo que ofrece Roman J. Israel, Esq., film escrito y dirigido por Dan Gilroy (Nightcrawler) cuyo protagonista, que da nombre al título, es un abogado defensor idealista y comprometido cuya vida cambia drásticamente el día en que su mentor, un icono de los derechos civiles, muere. Es entonces cuando es contratado por la empresa de un antiguo alumno de ese legendario hombre e inicia una amistad con una joven luchadora por la igualdad de derechos, desencadenándose una serie de eventos que pondrán a prueba los valores que siempre había defendido. La cinta, una de las últimas nominadas a los Oscar que quedaba por estrenarse, cuenta con un notable reparto encabezado por Denzel Washington (Los siete magníficos), Colin Farrell (La seducción), Carmen Ejogo (Selma), Shelley Hennig (Ouija), Nazneen Contractor (serie Heroes reborn) y Tony Plana (Adrift).

Muy diferente es 12 valientes, adaptación del libro de Doug Stanton que narra la lucha de varios soldados norteamericanos en los días inmediatamente posteriores al 11-S, cuando son enviados a Afganistán como primera respuesta al atentado terrorista. Allí deberán unir fuerzas con el ejército local y convencer al general aliado, para lo que adoptarán las tácticas de los soldados afganos a caballo y el respeto entre ellos. Nicolai Fuglsig (Exfil) dirige esta cinta bélica con dosis de acción y drama protagonizada por Chris Hemsworth (Cazafantasmas), Michael Shannon (La forma del agua), Michael Peña (Belleza oculta), Geoff Stults (J. Edgar), Austin Stowell (La batalla de los sexos), Ben O’Toole (Detroit) y Jack Kesy (Baywatch: Los vigilantes de la playa).

El drama biográfico con toques románticos es lo que propone Rebelde entre el centeno, adaptación del libro de Kenneth Slawenski realizada por Danny Strong en el que es su debut tras las cámaras en un largometraje. La trama aborda la vida del escritor J. D. Salinger y todo lo que rodeó a la creación de su obra más conocida, ‘El guardián entre el centeno’. Una adolescencia rebelde, grandes amores y pérdidas terribles son algunos de los hitos que marcaron su carácter. Nicholas Hoult (X-Men: Apocalipsis), Kevin Spacey (serie House of cards), Sarah Paulson (Carol), Brian d’Arcy James (Spotlight), Victor Garber (Eternal) y Zoey Deutch (Todos queremos algo) son los principales protagonistas.

Entre los estrenos procedentes de Estados Unidos también tenemos Amor a medianoche, remake de una miniserie japonesa de 2015 cuyo argumento se centra en una joven que padece una rara enfermedad que le impide exponerse a la luz del sol. Su vida cambiará cuando conozca a un chico e inicien un romance de verano. Dirigida por Scott Speer (Step Up Revolution), la cinta está protagonizada por Bella Thorne (The babysitter), Patrick Schwarzenegger (Zombie camp), Quinn Shephard (serie Rehenes) y Rob Riggle (Memorias de un asesino internacional).

Este fin de semana también llega Lucky, una de las últimas películas protagonizadas por Harry Dean Stanton (Un lugar donde quedarse). Dirigida por John Carroll Lynch, actor visto en El fundador (2016) que debuta de este modo tras las cámaras, la cinta sigue el viaje de autodescubrimiento de un ateo de 90 años quien ha enterrado a todos aquellos a los que alguna vez amó y que, en el ocaso de su vida, parte en busca de la iluminación. En el reparto también encontramos a Ed Begley Jr. (Cazafantasmas), Beth Grant (Domain), James Darren (Random acts), Barry Shabaka Henley (Mad families) e Yvonne Huff (Barry Munday).

La comedia gamberra la representa #SexPact, cinta que aborda el tema del sexo adolescente y la virginidad desde un punto de vista algo diferente. En esta ocasión son las chicas jóvenes las que planean mantener relaciones sexuales por primera vez el día del baile de graduación, y serán los padres de tres de ellas los que intentarán por todos los medios que eso no ocurra, provocando por el camino un sinfín de situaciones hilarantes. Ópera prima de Kay Cannon, la película está protagonizada por John Cena (Dos padres por desigual), Leslie Mann (Mejor… solteras), Kathryn Newton (serie Big little lies), Ike Barinholtz (The disaster artist), Gina Gershon (Inconcebible) y Rhoda Griffis (Los milagros del cielo).

Al mismo género pertenece Super maderos 2, secuela de la comedia de 2001 que recupera a los personajes de la historia original para situarles en medio de un conflicto entre Estados Unidos y Canadá. A consecuencia de eso se encomienda a estos policías establecer un nuevo puesto de patrulla de carreteras en la zona de litigio, lo que derivará en un trabajo policial nada convencional. Jay Chandrasekhar, quien ya dirigió la primera parte, vuelve a ponerse tras las cámaras y se reserva un personaje de esta cinta en cuyo reparto encontramos a Rob Lowe (Monster Trucks), Emmanuelle Chriqui (The steps), Lynda Carter (Dos chalados y muchas curvas), Brian Cox (serie Los Medici: Señores de Florencia), Seann William Scott (Vaya par de polis), Damon Wayans Jr. (Los otros dos) y Marisa Coughlan (Estación Espacial 76).

Dejamos Estados Unidos para mirar a Europa, concretamente a Alemania, desde donde llega Manifesto, film de 2015 escrito y dirigido por Julian Rosefeldt (The creation) en el que la actriz Cate Blanchett (Carol) da vida a varios personajes para rendir un homenaje a la tradición literaria de los manifiestos artísticos. Para ello se utilizan textos relacionados con el futurismo, el dadaísmo, Dogma 65 y otros movimientos, así como reflexiones personales de artistas, arquitectos, bailarines y directores de cine. El reparto de este drama se completa con Carl Dietrich, Erika Bauer y Marina Michael entre otros.

Francia presenta Amante por un día, drama que arranca cuando una joven de 26 años sufre una ruptura sentimental y decide regresar a casa de su padre. Sin embargo, allí descubre que el hombre tiene una relación con una chica de su misma edad. Philippe Garrel (Un verano ardiente) dirige este film protagonizado por Éric Caravaca (Pollo con ciruelas), Esther Garrel (Call me by your name), Louise Chevillotte y Laetitia Spigarelli (La terre penche).

La producción española está representada por Mi querida cofradía, cinta dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz (Los inocentes) cuyo argumento arranca cuando una malagueña católica y apostólica está a punto de ser elegida como presidenta de su cofradía, su mayor sueño. Pero finalmente el elegido es Ignacio, su máximo rival. Esta situación llevará a la mujer a meterse en un lío que, lejos de solucionarse, parece aumentar poco a poco. Gloria Muñoz (Llueven vacas), Pepa Aniorte (Cuerpo de élite), Juan Gea (Las 13 rosas), Joaquín Núñez (Ahora o nunca) y Manuel Morón (Cerca de tu casa) encabezan el reparto.

El último de los estrenos de la semana es el documental Sâdhaka, la senda del yoga, cinta española dirigida por Nicolas Gauthier que realiza un viaje audiovisual de la mano de Ramiro Calle, pionero en introducir el yoga en España, para relatar la verdadera historia de esta práctica, sus virtudes, su propósito y las formas más falaces que puede adoptar, todo ello con humor y sabiduría sin evitar la polémica.

La cartelera española se llena de nombres propios después de Reyes


Estrenos 8enero2016Con el nuevo año 2016 llega, como suele ser habitual en estas fechas, la época de los estrenos más interesantes del año, aquellos que luchan y lucharán por los principales premios cinematográficos en todo el mundo. Uno de ellos ya llegó el pasado 1 de enero, y este viernes, día 8, no se queda atrás. Claro que no son las únicas novedades. La ciencia ficción, el terror, el drama y una amplia variedad de géneros se dan cita en la cartelera española.

Aunque desde luego el título más interesante es Joy. Y lo es sobre todo por los nombres que sustentan el proyecto, cuya relevancia en los últimos años ha sido notable. Tras las cámaras está David O. Russell, y delante de ella encontramos actores como Jennifer Lawrence, Bradley Cooper y Robert De Niro, que ya coincidieron con el director en El lado bueno de las cosas (2012). En esta ocasión la trama se centra en una joven que logra abrirse camino en el mundo de los negocios, aunque para ello tenga que luchar contra su propia familia y contra una tormenta de emociones que pondrá a prueba la confianza que deposita en aquellos a los que considera amigos. En el reparto de esta comedia también encontramos a Édgar Ramírez (Líbranos del mal), Virginia Madsen (Walter) e Isabella Rossellini (Pollo con ciruelas).

Muy diferente es el thriller biográfico que propone Legend, adaptación de la novela de John Pearson que narra el ascenso y la caída de los hermanos gemelos Kray, los gánsteres más famosos de Londres en los años 60. El director Brian Helgeland (Payback) es el responsable de poner en imágenes esta historia protagonizada por Tom Hardy (Locke) en un doble papel, Emily Browning (Pompeya), Taron Egerton (Kingsman: Servicio secreto), Christopher Eccleston (serie The Leftovers), David Thewlis (Macbeth) y Chazz Palminteri (Último recurso).

Completa el trío principal de novedades otro nombre propio. Maggie es el título del nuevo intento de Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) de recuperar su hueco en el cine y, en particular, en el género fantástico. La historia se ambienta en el mundo de los zombis, y más concretamente en algo poco habitual en este tipo de films: el proceso de transformación. Todo comienza cuando un padre debe hacer frente a la enfermedad que ha contraído su hija, un virus que la transformará en un ser peligroso y que obliga al hombre a mantenerla en cuarentena y recluida en casa. Ópera prima de Henry Hobson, la cinta cuenta en su reparto con Abigail Breslin (Agosto), Joely Richardson (Más allá del amor), Jodie Moore (Heaven’s rain) y Rachel Whitman Groves (Dunaway hearts).

Más terrorífica es Exorcismo en el Vaticano, producción que vuelve a incidir en Dios y el Diablo, en las posesiones y en la lucha del bien y el mal. Aunque en esta ocasión la trama trata de ir más allá y se centra en una joven cuya vida cambia cuando empieza a ver que su mera presencia provoca dolor y muerte a los que la rodean. Cuando el Vaticano se fija en ella, decide iniciar un exorcismo pensando que está poseída por un demonio. Pero el secreto que descubrirán será mucho más peligroso, iniciando un proceso para salvar al mundo. Dirigida por Mark Neveldine (Gamer), la película está protagonizada por Dougray Scott (V3nganza), Michael Peña (Ant-Man), Peter Andersson (Flugparken), Djimon Hounsou (El séptimo hijo) y Kathleen Robertson (serie Boss).

Sin duda la novedad más internacional es Eisenstein en Guanajuato, comedia biográfica con tintes románticos que escribe y dirige Peter Greenaway (La ronda de noche), y que cuenta con capital holandés, finlandés, belga, francés y mexicano. Su trama arranca unos años después del rodaje de El acorazado Potemkin (1925). Rechazado por Hollywood, el director ruso recala en México para rodar su nuevo film, donde se dejará llevar además por el encanto del país y de su joven y atractivo guía, quien le llevará a dar libertad a sus deseos más reprimidos. Elmer Bäck (Där vi en gång gått), Luis Alberti (Carmin tropical), Maya Zapata (Bolero de noche), Lisa Owen (Los insólitos peces gato) y Stelio Savante (Jimmy) son los principales actores.

Puramente francesa es la comedia No es mi tipo, producida en 2014 y que adapta la novela de Philippe Vilain en la que un joven profesor de Filosofía en París es destinado a Arras durante un año. En ese tiempo inicia una relación con una peluquera con la que le unen más diferencias que similitudes. Escrita y dirigida por Lucas Belvaux (Rapt), la cinta cuenta en su reparto con Émilie Dequenne (Perder la razón), Loïc Corbery (Les amateurs), Sandra Nkake (Casablanca driver), Charlotte Talpaert y Anne Coesens (Como un león).

También de 2014 es la holandesa Secretos de guerra, drama familiar de corte histórico que se centra en la relación de dos amigos que viven a salvo de los acontecimientos de la II Guerra Mundial, conflicto que ven como el contexto ideal para sus aventuras. La llegada de una joven a una granja cercana separará a ambos chicos, lo que lleva a uno de ellos a revelar una pequeña infracción de la familia de la chica. Lo que no sabe es que con sus celos desvela una conspiración mucho mayor. Basada en la novela de Jacques Vriens, la cinta está dirigida por Dennis Bots (Zoop in Afrika) y está protagonizada por Maas Bronkhuyzen (Jacobo lobo), Joes Brauers, Nils Verkooijen (Spijt!), Pippa Allen (Patatje Oorlog) y Loek Peters (Roffa).

‘Gracepoint’, intrascendente thriller por mal uso del género


David Tennant, Anna Gunn  y Nick Nolte son tres de los protagonistas de 'Gracepoint'.Un asesinato es el detonante para que los secretos de varios personajes, incluso un pueblo entero, salgan a la luz. La premisa argumental es casi tan vieja como el cine, y sin embargo ha funcionado muy bien en sus distintas adaptaciones. Al menos casi siempre. He de confesar que no he visto la serie Broadchurch, creada por Chris Chibnall (serie Camelot), pero tampoco creo que sea necesario para analizar Gracepoint, remake norteamericano escrito por el propio Chibnall y que cuenta también con David Tennant (serie Doctor Who) como protagonista. Es cierto que una comparación ayudaría a apreciar algunos detalles, pero lo cierto es que los trazos generales de la trama no requieren de referencias previas. En todo caso, solo serviría para confirmar que es peor que el original o que, como mucho, comete los mismos errores que el modelo británico.

Porque lo cierto es que esta nueva versión flaquea en casi todos sus aspectos. Desconozco si es por su intento de ser igual que el original hasta en la planificación (¿de verdad nadie se ha dado cuenta de que eso no funciona?) o simplemente porque el desarrollo dramático no está bien sustentado, pero lo cierto es que este thriller en el que todo un pueblo se ve golpeado por la muerte de un pequeño de 11 años no logra lo que se le presupone a todo thriller, y es una tensión narrativa que aproveche los ganchos de cada episodio para poner el listón un poco más alto. Más bien al contrario, la historia plantea una serie de premisas en su primer episodio, incluyendo a todos los sospechosos que irán pasando por el caso, que se resuelven en función de las necesidades de los creadores, y no de la propia historia.

Y para ejemplo un botón. Que una investigación policial no revise en sus primeros compases las comunicaciones del fallecido con amigos y gente cercana (vamos, que no se apoderen del ordenador y móvil del mejor amigo de la víctima) es algo no solo ilógico, sino que pone al espectador sobre una pista que no se resolverá hasta el final. Esto, en lugar de provocar la tensión dramática que ya explicó Alfred Hitchcock en su libro con Truffaut, lo que genera es cierto tedio, pues los sospechosos van pasando ante los ojos del espectador, quien sabe que los auténticos detonantes del caso policial no apuntan hacia ellos. De ahí que la sucesión de estos 10 episodios se haga excesivamente larga, obligando a una espera innecesaria que podría haberse resuelto de un modo más coherente.

Curiosamente, la resolución final de la serie deja una serie de conceptos dramáticos muy interesantes. La forma en la que se resuelve el crimen, los paralelismos familiares entre un sospechoso y el verdadero culpable, y las implicaciones sociales que tiene la verdad del caso en la pequeña comunidad (pequeña, sí, pero tiene hasta un periódico), dejan un remanente de reflexiones a cada cual más atractiva, desde el concepto de juez, jurado y verdugo que tiene el ser humano ante determinadas situaciones, hasta la repulsa que genera descubrir los secretos más oscuros de aquellos a los que amamos y creemos conocer. Ideas que, por desgracia, solo se explotan en los últimos compases de la trama, dejando para el grueso de la temporada un concepto más tradicional y manido de este tipo de thriller.

Lo que hace un buen reparto… y uno malo

Pero la apuesta dramática de Gracepoint no es lo único que se tambalea en la serie, cancelada después de una temporada. El reparto es igualmente responsable. En líneas generales, los actores seleccionados, sobre todo los principales, han dado sobradas muestras de su capacidad interpretativa en otros trabajos. Sin embargo, una historia como esta, con la carga emocional que conlleva y los conflictos personales que genera, exige otra cosa. No más, ni mejor; simplemente, otra cosa. Y eso es lo que no se consigue, al menos no siempre. Desde luego ni Tennant ni Anna Gunn (serie Breaking Bad) salen mal parados, aunque ambos parecen sometidos a personajes manidos, ya vistos en otras series (incluida la propia Broadchurch).

Quizá lo que menos encaja en el conjunto sea la pareja formada por Virginia Kull (serie Boardwalk Empire) y Michael Peña (Marte), a la sazón padres del pequeño asesinado. Ni su química en pantalla permite hacer creíble la familia formada, ni ellos mismos poseen las herramientas adecuadas para explotar al máximo estos roles. No quiero decir con esto que sean malos actores, sino simplemente que su elección tal vez no hay sido la más adecuada (o no han sido bien dirigidos, que también es posible). Las limitaciones dramáticas de Peña, unidas a la situación que vive su personaje, generan una suerte de contraste que no termina de encajar en el contexto, aunque es justo reconocer que a medida que sus secretos se desvelan adquiere algo, no mucho, de significado.

En realidad, el problema con el reparto está muy relacionado con el principal problema de la serie, que es la forma en que se desarrollan los acontecimientos. En todo momento da la sensación de que la historia debería ir por otros derroteros, abandonados en favor de una teórica necesidad de mantener el suspense en torno a esos tradicionales secundarios que sirven únicamente para distraer al espectador. Esto obliga a los protagonistas a actuar muchas veces en contra de su propia naturaleza, o al menos en contra de aquello que se les presupone. Y si añadimos el hecho de que la trama ofrece información que luego ignora durante la mayoría de los episodios, el resultado es una cierta frustración.

Frustración porque Gracepoint insinúa una muy buena historia detrás del tratamiento, que podría ser algo más de lo que finalmente es. La versión norteamericana de Broadchurch viene a confirmar que los remakes no pueden, en ningún caso, ser iguales que el original, mucho menos en su forma de contar la historia. Posiblemente sea por esto que la serie ha sido cancelada tras su primera temporada, mientras que el original británico ya va por su tercera entrega. Pero el problema no es solo el remake en sí. La ficción no trata como debería los pilares del género, llevando la historia por caminos que muchas veces no parecen ser los correctos. Y eso termina por convertir esta serie en algo convencional, tan correcto como intrascendente.

‘Marte’: Robinson Crusoe espacial


Matt Damon debe sobrevivir en 'Marte' solo con su ingenio.Cualquier proyecto de Ridley Scott (Black rain) relacionado con la ciencia ficción siempre genera expectación por motivos más que evidentes. Tal vez sea por eso que lo que se espera siempre de sus films es poco menos que la genialidad. Su última incursión en el género, aunque no alcance ese grado, sin duda es uno de los mejores ejercicios de entretenimiento, drama y fascinación por el planeta rojo de los últimos años. Y lo más interesante es que no recurre a grandes artificios ni a complejas historias, todo lo contrario.

Si algo hace atractiva a Marte es, precisamente, su sencillez. Sencillez en el desarrollo dramático, sencillez en su lenguaje narrativo y sencillez en sus personajes. El guión, aunque previsible, tiene la fuerza suficiente para estremecer, conmover y hacer reír a partes iguales. Nada en la historia hace pensar en un desenlace diferente al que todo el mundo tiene en mente, pero eso no impide que la tensión sea más que palpable en muchos momentos, sobre todo en el clímax. La narrativa utilizada por Scott acentúa este carácter natural, casi habitual, como si los paseos por Marte fueran algo de andar por casa.

Pero el reparto es, sin lugar a dudas, el principal responsable. Con la cantidad de nombres importantes que figuran lo normal sería que la historia tendiera hacia una suerte de cinta heroica en la alguien terminara sacrificándose. Nada de eso está presente, ni remotamente. Las decisiones, frías, calculadas y sopesadas de cara a la opinión pública, se toman en un marco muy diferente al de la típica cinta de aventuras. Y los actores, sin excepción, no solo conocen el alcance de sus roles, sino que los dotan de una vida sobria, sin estridencias patrióticas o enaltecedoras. Son, simple y llanamente, hombres en una situación extraordinaria.

Todo ello convierte a Marte en una obra diferente, curiosa en su forma y en su contenido, no tanto porque ofrezca algo novedoso, sino porque dentro de la comodidad de lo previsible es capaz de lograr el entretenimiento serio e inteligente que respeta al espectador. Ridley Scott recupera un buen tono narrativo, respetando los límites de su relato y aprovechando al máximo lo que le ofrecen sus actores. Un notable drama de un náufrago en un mar de polvo y tierra en el que nada crece y nada vive. Bueno, casi nada.

Nota: 7/10

‘Ant-Man’: el grande se comió al pequeño


Paul Rudd es 'Ant-Man', un hombre capaz de reducir su tamaño y controlar a las hormigas.Siempre he pensado, sobre todo a raíz de la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan (El truco final), que el cine de superhéroes tiene dos niveles muy diferenciados. En realidad, pasa lo mismo en los cómics. Marvel es consciente de ello, y por eso en el particular universo que está creando hay grandes películas y hay pequeñas películas, estas últimas complementando lo narrado en las primeras. Y aunque pueda parecer un juego de palabras y de ideas, la última propuesta de la Casa de las Ideas sobre un superhéroe que puede encoger su tamaño es… pues eso, pequeña.

Podría achacarse a un guión previsible, plagado de lugares comunes y chistes fáciles. Podría ser cosa de Peyton Reed (Abajo el amor), quien se limita a mover la cámara para obtener una narrativa estándar. E incluso podría culparse a los actores, enfrascados en lograr que sus personajes no sean excesivamente ridículos y arquetípicos en muchas ocasiones. Pero en realidad el problema de Ant-Man es conceptual, algo que se aprecia en los pocos momentos de auténtica lucidez que tiene la película, y que coinciden no por casualidad con el juego de perspectivas y con el riesgo de empequeñecer sin control hasta llegar a desaparecer en un mundo subatómico.

Son estos pequeños fragmentos los que evidencian que tras la fachada irónica y distraída que se empeña en tener el film existe algo más, algo que perfectamente podría haber redefinido la trama hacia un concepto más adulto, más serio si se prefiere, y que podría haber dotado al personaje protagonista de una mayor entidad. Las referencias a El increíble hombre menguante (1957) son más que evidentes, y desde luego se convierten en las secuencias más interesantes del relato, ya sea con ese primer encuentro del personaje de Paul Rudd (Mal ejemplo) con su nueva naturaleza menguante o con la batalla final, todo un alarde de equilibrio entre las diferentes perspectivas y el efecto que eso conlleva.

Aunque como película pequeña que es, sus responsables prefieren convertirla en un mero entretenimiento que permita encajar al personaje en el universo Marvel antes que darle un protagonismo real. Solo el tiempo confirmará si la opción elegida es correcta o relega al personaje a la segunda línea de desarrollo. Es decir, si los grandes superhéroes se comen a este pequeño Ant-Man. Esta apuesta por la espectacularidad y la grandilocuencia convierten al film en un producto entretenido, pero le roban un alma que habría puesto de manifiesto un carácter mucho más intimista y personal. Todo sea por el espectáculo superheróico.

Nota: 6/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: