1ª T. de ‘American Gods’, el viaje del héroe en la guerra de los dioses


Puede que para muchos el nombre de Neil Gaiman no tenga especial interés, pero el autor británico no solo es uno de los creadores de fantasía más interesantes de las últimas décadas, sino que su interpretación de los mitos y los dioses clásicos invita a una reflexión sobre el mundo, el ser humano y la sociedad que muy pocos escritores consiguen. Y eso es precisamente lo que se esconde tras la primera temporada de American Gods, adaptación en formato de serie de una de sus novelas más conocidas. Recién estrenada la segunda etapa, es obligado revisar algunos de los pilares narrativos de los primeros ocho episodios de la ficción creada por Bryan Fuller (serie Hannibal) y Michael Green (guionista de Blade Runner 2049).

Para aquellos que no conozcan su argumento, la historia arranca cuando un hombre sale de prisión. Ese mismo día se entera que su novia y su mejor amigo han muerto en un accidente de tráfico que apunta a que estaban teniendo una aventura. El expresidiario conoce además a un misterioso hombre que responde al nombre de Sr. Miércoles, quien le contrata para iniciar un viaje que le llevará a ser protagonista en una guerra en la que los antiguos y los nuevos dioses y mitos luchan por el favor y el control de los hombres. Visto así la serie podría entenderse como una propuesta de ciencia ficción al estilo más clásico, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, Fuller y Green realizan un planteamiento completamente diferente, optando más por el drama y la intriga y, sobre todo, por un desarrollo de personajes muy arriesgado en los tiempos que corren.

Porque al igual que los antiguos dioses de American Gods, esta primera temporada recurre a algo que ya no suele verse, y es dedicar toda una temporada, episodio tras episodio, a desarrollar los orígenes, motivaciones y posicionamiento de cada uno de los personajes secundarios que aparecen en la historia. De este modo, esta etapa se convierte más en un escaparate de seres míticos, de dioses en la tierra que pasan desapercibidos entre nosotros pero a los que se les rinde, o se les ha rendido alguna vez, culto de un modo u otro. Y es algo completamente gratificante. Como ocurre con los nuevos dioses (los nuevos media, los media, la tecnología, …), el actual ritmo de la sociedad parece impedir una cierta pausa y reflexión, y que una serie de estas características sea capaz de desafiar esto para presentar algo más pausado y tradicional es, a la vez que admirable, una suerte de vínculo metalingüístico entre realidad y ficción que hace aún más compleja la serie.

Para muchos tal vez esta estructura narrativa de esta primera etapa sea algo negativo para la propia ficción, y hasta cierto punto es cierto, pues centrar la atención en los personajes secundarios muchas veces distrae del objetivo principal, e incluso impide un seguimiento natural de la trama. Sin embargo, enriquece notablemente el universo en el que se desarrolla la acción, y teniendo en cuenta la complejidad que se antoja va a tener el argumento, resulta gratificante poder conocer las motivaciones y la posición de cada uno de los roles. Esto permite, además, una reinterpretación de muchos seres mitológicos y divinos de diferentes culturas y épocas de la civilización, una seña de identidad de Gaiman que los creadores de esta ficción televisiva logran captar a la perfección.

Composición de las tramas

Todo ello genera, por otro lado, algo muy interesante para cualquier profesional y aficionado a las complejas historias, y es la construcción de un “árbol” de tramas en el que cada arco argumental secundario es una rama que se une al resto en un tronco central que no es otro que la guerra que se avecina. Vista así, esta primera temporada de American Gods se convierte en un interesante compendio de detalles y líneas dramáticas que se entrelazan, se nutren y modifican unas a otras, y sobre todo se hacen crecer entre ellas. El viaje de los dos protagonistas permite al espectador asomarse a una visión de las creencias religiosas antiguas (y modernas, aunque en menor medida) tan particular como acertada, pero ante todo le permite descubrir los vínculos de esas antiguas deidades, de su devenir durante siglos en una tierra en la que la fe parece haber desaparecido. A través del Sr. Miércoles, rol magistralmente interpretado por Ian McShane (John Wick: Pacto de sangre), se va desenmarañando una intrincada madeja de viejos rencores, de encuentros pasados y de traiciones presentes.

Aunque la parte dramática no sería nada sin un apartado visual espléndido que no solo saca el máximo provecho a la historia en sí, sino que capta la esencia estética de la obra de Gaiman. A medio camino entre la belleza y la visceralidad, la complejidad dramática de los personajes se nutre con una puesta en escena única que oscila entre la road movie y el viaje del héroe para encontrar su sentido en el mundo. Asimismo, la serie aprovecha para presentar los ambientes en los que se mueven los secundarios, cada uno de ellos definiéndoles de una forma muy precisa que contribuye, además, a esa reinterpretación de los mitos que realiza Gaiman. Todo ello, fondo y forma, crea una obra diferente, no apta para todos los públicos y capaz de poner a prueba la paciencia de muchos espectadores. Pero no hay atajos para poder afrontar la complejidad de una historia de estas características, y al igual que ocurre con otras series de dimensiones tan grandes, la paciencia al final tiene su recompensa.

Esta primera temporada nos deja, por tanto, el viaje iniciativo de un héroe que se adentra en un mundo de dioses, mitos y seres mágicos. Un mundo que convive con el nuestro a plena vista y que, sin embargo, el común de los mortales es incapaz de ver. Bajo este prisma, esta ficción se convierte en una versión moderna de clásicas historias, lo que aporta al conjunto un sentido mucho mayor, engrandeciendo su propia esencia y trascendiendo sus propias limitaciones televisivas para revelarse como una historia atemporal, única y brillante. Serían necesarias muchas entradas en este rincón de Internet para analizar todos y cada uno de los matices que representan a los dioses, así como cada interpretación que de sus mitos se realiza. Baste decir que, por ejemplo, los personajes de Anubis e Ibis son sencillamente perfectos, cada uno convertido en una versión moderna de su función en el Antiguo Egipto, balanza del juicio de Osiris incluida.

Lo que representa este comienzo de American Gods es el punto de partida de un complejo juego en el que los intereses y los conflictos se contraponen unos con otros. La belleza formal de su propuesta, la profundidad de sus personajes y de sus arcos dramáticos, y el toque de humor característico de Gaiman (la escena con todos los Jesús provocados por las ramificaciones de la religión católica es tan hilarante como cierta) componen ocho episodios no solo recomendables, sino sumamente interesantes para todo aquel aficionado a la historia, a los mitos clásicos y, sobre todo, al contraste que generan con una sociedad de consumo como la actual. Fuller y Green componen una sinfonía en la que cada paso del viaje, cada dios o ser mitológico que aparece, queda representado por una nota característica que enriquece el conjunto hasta dotarlo de una vida única, propia y diferente a lo visto habitualmente en televisión.

De Niro es ‘El becario’ de ‘El último cazador de brujas’


Estrenos 30octubre2015Después de un par de fines de semana con una tanda de estrenos liderada por títulos atractivos y, en general, muy esperados, la última semana de octubre se toma un respiro para, posteriormente, recuperar con fuerza la atracción a las salas. Eso no quiere decir que este viernes, 30 de octubre, no tenga nombres interesantes e historias cuanto menos interesantes.

Una de esas historias es la de El becario, nueva comedia escrita y dirigida por Nancy Meyers (No es tan fácil) que, como su propio título indica, aborda el proceso de prácticas dentro de una empresa, aunque con un ligero matiz. El becario es un hombre de 70 años que, hastiado de la jubilación, decide aceptar el puesto en una empresa de moda online fundada por una joven que ansía controlarlo todo para lograr el éxito. El reparto principal cuenta con actores como Robert De Niro (La gran revancha), Anne Hathaway (Interstellar), Rene Russo (Thor), Nat Wolff (Ciudades de papel) y Adam DeVine (Dando la nota).

Muy distinta es El último cazador de brujas, cinta de acción y ciencia ficción al servicio de Vin Diesel (Fast & Furious 7) que, con todo, cuenta con un reparto de altura. Como se desprende del título, la trama sigue a un cazador de brujas que logró derrotar a la Reina Bruja. Sin embargo, antes de lograrlo la criatura le maldijo con la inmortalidad, lo que le ha impedido estar junto a su mujer y su hija en la otra vida. Siglos después, y ya en la actualidad, este cazador es el único que queda vivo para enfrentarse a una resucitada Reina Bruja que clama venganza. Breck Eisner (Sahara) es el encargado de poner en imágenes esta historia que cuenta en su reparto con Elijah Wood (Grand Piano), Michael Caine (Kingsman: Servicio Secreto), Rose Leslie (serie Juego de tronos) y Julie Engelbrecht (Die Mamba).

Desde Estados Unidos también llega La verdad, drama biográfico basado en el libro de Mary Mapes que narra el proceso de toma de decisión que llevaron a cabo esta productora de las noticias de la CBS y su socio, el presentador del programa Dan Rather, en torno a una información que llegó a sus manos durante las elecciones norteamericanas en 2004, en plena Guerra de Irak. Una información que cambiaría para siempre el rumbo de la historia y que tuvieron que defender con todos los medios a su disposición. El guionista James Vanderbilt (The amazing Spider-man) debuta con esta historia en la dirección, contando para ello con un reparto encabezado por Cate Blanchett (Monuments men), Robert Redford (Capitán América: El soldado de invierno), Elisabeth Moss (serie Mad men), Topher Grace (Spider-man 3), Dennis Quaid (El ladrón de palabras) y Bruce Greenwood (Más allá del amor).

La propuesta musical es Los últimos cinco años, adaptación de la obra teatral de Jason Robert Brown que dirige Richard LaGravenese (Hermosas criaturas). Producida en 2014, la trama se centra en la relación de amor entre una actriz en ciernes y un aspirante a escritor. Sin embargo, cinco años después de enamorarse sus sueños se han visto superados por la realidad de sus vidas, y lo único que les queda es una relación que no parece ir a ninguna parte. Ante esto, ambos se ven obligados a hacer un repaso de sus vidas para poder comprender en qué momento se desviaron del camino que habían emprendido. Anna Kendrick (Into the woods), Jeremy Jordan (serie Smash), Tamara Mintz, Cassandra Inman, Bettina Bresnan (Vamps) y Charly Bivona (Cymbeline) encabezan el reparto.

El capital norteamericano, en colaboración con el mexicano, también está presente en Little Boy, comedia dramática ambientada en la II Guerra Mundial cuyo argumento arranca cuando el padre de un niño es enviado al frente. El pequeño, rechazado por el resto de niños debido a su baja estatura, tiene en su padre a su único amigo, por lo que iniciará un largo viaje para poder traerlo de vuelta. Inspirado por su héroe de cómic favorito, para tener éxito en su aventura necesitará la ayuda del vecino japonés que representa al enemigo y al que nadie habla en todo el vecindario. Dirigida por Alejandro Monteverde (Bella), quien también participa en el guión, la película cuenta con un interesante reparto liderado por Jakob Salvati (serie Cleaners), Cary-Hiroyuki Tagawa (serie Revenge), Emily Watson (La teoría del todo), Tom Wilkinson (Negocios con resaca), Eduardo Verástegui (Cristiada), Ben Chaplin (El retrato de Dorian Gray), Michael Rapaport (Cuerpos especiales) y Kevin James (Pixels).

En lo que a lengua hispana se refiere lo más relevante es Truman, producción hispano argentina dirigida por Cesc Gay (Una pistola en cada mano) que comienza con el reencuentro de dos viejos amigos, uno recién llegado de Argentina. Acompañados por el perro de uno de ellos, las vidas de estos dos hombres cambiarán a lo largo de cuatro intensos días que estarán marcados por la difícil situación que atraviesan. Humor y drama se juntan en esta historia protagonizada por Ricardo Darín (Relatos salvajes), Javier Cámara (Perdiendo el norte), Dolores Fonzi (La patota) y Eduard Fernández (Felices 140).

Puramente española es Las aventuras de Moriana, comedia cuya trama sigue el desdichado camino de una mujer desahuciada con tres hijos a su cargo. Decidida a mirar siempre hacia delante, logra levantar un restaurante de la nada, pero el éxito no acompaña al proyecto. Su siguiente paso será sumamente ambicioso: rodar una película en la que implicará a toda su familia. Primer largometraje de ficción para David Perea, que escribe el guión, y Luis Soravilla, en el reparto encontramos a Terele Pávez (Mi gran noche), Enrique Villén (Viral), Geli Albaladejo (Volando voy), Antonio Hidalgo y Carolo Ruiz (Crimen ferpecto).

El último estreno procedente de España es el thriller dramático El cadáver de Anna Fritz, cinta dirigida por Hèctor Hernández Vicens (serie Pol & Cia) y con la que debuta en el largometraje. La historia, aunque sencilla, es sumamente perturbadora. Una joven y bella actriz acaba de morir. Tres jóvenes deciden colarse en el depósito para poder ver su belleza en persona por última vez. Sin embargo, cuando logran estar frente al cuerpo deciden que también serán los últimos en hacer el amor con ella. Alba Ribas (Animals), Cristian Valencia (Tú y yo), Albert Carbó (Di Di Hollywood) y Bernat Saumell (Eloïse) conforman el reparto.

Dejamos España para centrarnos en lo que llega de Europa, y entre ellos destaca Educación Siberiana, film italiano de 2013 basado en el libro de Nicolai Lilin que cuenta la vida de dos niños que crecen en el sur de la Rusia soviética educados tan solo en la violencia, el robo y el uso de armas. Dirigida por Gabriele Salvatores (No tengo miedo), la cinta cuenta en su reparto con John Malkovich (Memorias de un zombie adolescente) y Peter Stormare (El último desafío), a los que se suman Eleanor Tomlinson (Jack el caza gigantes) y Arnas Fedaravicius, entre otros.

Francia, Alemania y Bélgica están detrás de 3 corazones, drama romántico cuya trama arranca cuando un hombre pierde un tren a París y se ve obligado a esperar toda una noche al siguiente. Durante ese tiempo conoce a una mujer con la que parece compenetrarse a la perfección, aunque no sabe nada de ella. Cuando finalmente se separan, quedan en verse unos días después en la capital francesa, pero él no puede acudir. Durante los siguientes años tratará de encontrar a la mujer, incluso después de casarse con otra. Lo que no sabe es que su mujer y aquel amor son hermanas. Benoît Jacquot (Adiós a la reina) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Benoît Poelvoorde (El precio de la fama), Charlotte Gainsbourg (Samba), Chiara Mastroianni (Los canallas) y Catherine Deneuve (En un patio de París).

Y pasamos por último a los documentales. Entre ellos destaca The Propaganda Game, film que cuenta con capital español, estadounidense, alemán, francés, chino y norcoreano. La película, rodada de la mano del único extranjero que trabaja para el régimen de Corea del Norte, trata de abordar las mentiras y la manipulación de la información que existe en torno a lo que sucede en aquel país. La cinta está dirigida por Álvaro Longoria (Hijos de las nubes).

Un tema similar aborda El gran vuelo es una coproducción entre Chile y España de 2014 escrita, dirigida y producida por Carolina Astudillo Muñoz (El deseo de la civilización). Su argumento gira en torno a una mujer comunista que, durante los primeros años de dictadura franquista, escapó de una cárcel de Barcelona por la puerta principal. Fue en ese momento cuando su rastro se perdió, viviendo desde entonces en constante huida. Pero su fuga es también la de muchas mujeres que lucharon por su libertad, ya fuera en el régimen Franquista o en la rigidez de sus propios partidos.

Cierra la tanda de estrenos la obra El gran museo, producción austríaca de 2014 dirigida por Johannes Holzhausen (Family portraits) que traslada al espectador al interior del Museo Kunsthistorisches de Viena para mostrarle los entresijos y el día a día de uno de los espacios culturales más importantes del mundo.

Mortadelo y Filemón persiguen a los pingüinos en la cartelera


Estrenos 28noviembre2014El último fin de semana de noviembre se presenta en España, al menos en lo cinematográfico, muy animado. El mes termina más o menos con la tónica general de las pasadas semanas, es decir, muchos y variados estrenos enfocados a un amplio espectro de los espectadores. Pero hay una diferencia. Hoy, viernes 28, los más pequeños de la casa son los protagonistas con sendas películas dirigidas a toda la familia. Eso sí, los amantes de la ciencia ficción, el thriller con tintes sociales y la comedia también tienen interesantes citas en las salas de cine.

Pero sin duda la cinta más solicitada de la semana será Los pingüinos de Madagascar, spin off de los famosos personajes de la saga de animación de Dramworks que dan el salto a su propia aventura de una forma más que merecida al ser, en muchas ocasiones, el mayor atractivo de aquellas historias. La trama sigue a estas cuatro aves especializadas en el espionaje en su intento por salvar el mundo de las ambiciones de un poderoso villano. Para ello se unirán a un grupo conocido como Viento Norte. Acción, humor y 3D se dan cita en esta película dirigida por Eric Darnell, responsable de la trilogía ‘Madagascar’, y Simon J. Smith (Bee movie), y que cuenta con las voces, en su versión original, de Tom McGrath (Megamind), Chris Miller (Shrek), Christopher Knights (Ratónpolis), Conrad Vernon (Kung Fu Panda 2), John Malkovich (Red 2), Benedict Cumberbatch (serie Sherlock), Ken Jong (Resacón en Las Vegas), Annet Mahendru (serie The Americans), Peter Stormare (serie The Blacklist) y Werner Herzog (Jack Reacher).

Competencia directa es la española Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo, nuevo intento por llevar las aventuras de los agentes secretos más famosos de los tebeos españoles a la gran pantalla. En esta ocasión, eso sí, en animación por ordenador y con el añadido del 3D. Dirigida por Javier Fesser (La gran aventura de Mortadelo y Filemón), la cinta arranca con un peligroso ataque a la estabilidad mundial… un ataque de risa que impide a las organizaciones y a los cuerpos de seguridad actuar de manera apropiada. Ante esto, la única agencia capaz de hacer algo es la TIA, y más concretamente sus dos mejores agentes, que deberán llegar al fondo del asunto. Karra Elejalde (Ocho apellidos vascos) y Janfri Topera (Torrente 4) ponen voz a los protagonistas, y actores como Mariano Venancio (Los días no vividos) o Emilio Gavira (Blancanieves) completan el reparto.

Muy distinto es el otro estreno importante de la semana, Trash: Ladrones de esperanza, drama de corte social y con tintes de thriller que se basa en la novela de Andy Mulligan y cuya trama sigue las desventuras de tres niños brasileños cuya vida se reduce a trabajar recogiendo basura y a vivir en las favelas. Todo cambia cuando uno de ellos encuentra por casualidad una cartera que había pertenecido a un importante miembro del Gobierno. En ella se encuentra la clave para desvelar un importante caso de corrupción, aunque para poder hacerlo deberán primero sobrevivir a la persecución de un implacable policía. Stephen Daldry, director de Billy Elliot (2000) o Las horas (2002) es el encargado de ponerse tras las cámaras, mientras que delante de ellas encontramos a Rooney Mara (Efectos secundarios), Martin Sheen (The Amazing Spider-Man), Wagner Moura (Elysium), Selton Mello (Federal), André Ramiro (Patas arriba), Jesuíta Barbosa (Serra Pelada), Rickson Tevez y Gabriel Weinstein, entre otros.

Terry Gilliam es otro de los nombres propios del fin de semana gracias a The Zero Theorem, thriller de ciencia ficción realizado en 2013 que supone su regreso al largometraje tras El imaginario del Doctor Parnassus en 2009. Producido entre Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rumania, la acción transcurre en una sociedad distópica, donde un informático que cree haber descubierto un teorema capaz de explicar el sentido de la vida. Sin embargo, “Dirección”, el ente que controla esa sociedad, no está dispuesto a dejarle conseguirlo, por lo que envía a un joven adolescente y a un interés romántico para retrasar su estudio. Y si el director ya ofrece un interés añadido, el reparto no se queda corto. Christoph Waltz (Django desencadenado), David Thewlis (El quinto poder), Mélanie Thierry (Ombline), Ben Whishaw (Skyfall), Matt Damon (Interstellar), Peter Stormare, que esta semana pone voz a Los pingüinos de Madagascar, y Tilda Swinton (Snowpiercer) son algunos de los protagonistas.

También del 2013 es la norteamericana Juegos sucios, comedia dramática ambientada en el mundo del crimen que cuenta la historia de un padre primerizo amenazado de desahucio. Su vida pasa por un momento crítico, pero todo cambia cuando conoce a una pareja adinerada que parece dispuesta a ayudarle a superar la situación. Pronto descubre que el precio a pagar por dicha ayuda es muy alto… tal vez demasiado. La película es la ópera prima de E.L. Katz, quien cuenta en el reparto con Pat Healy (Los huéspedes), Sara Paxton (La última casa a la izquierda), Ethan Embry (Ordinary Man), David Koechner (Hit and run) y Amanda Fuller (Creature).

Pasamos ahora a los estrenos exclusivamente franceses. Uno de los más destacados es Adiós al lenguaje, nuevo drama escrito y dirigido por el veterano realizador Jean-Luc Godard (Al final de la escapada) que obtuvo el Premio del Jurado en el Festival de Cannes de 2014. La historia comienza cuando una mujer casada conoce a un hombre soltero. Ambos inician una relación romántica, pero pronto comienzan las peleas con violencia de por medio. Al mismo tiempo, un perro llega a la ciudad y pasa los meses viviendo en la calle. Los dos personajes se reencontrarán, iniciando una nueva historia que tiene como novedad la presencia del can. Hélice Godet (Jean de La Fontaine – Le défi), Kamel Abdel (Quiero ser italiano), Richard Chevallier (Les aliénés), Zoé Bruneau (Les gazelles) y Christian Gregori (Les petites couleurs) integran el reparto principal.

Con algo de retraso nos llega también París-Manhattan, comedia romántica escrita y dirigida por Sophie Lellouche, quien debuta así en el largometraje. Producida en 2012, la cinta se centra en una joven y soltera farmacéutica que vive enamorada de Woody Allen (Blue Jasmine). Su familia no deja de presionar para que encuentre marido, aunque ella está secretamente enamorada de la pareja de su hermana. Su vida sentimental da un vuelco cuando se enamora de un joven que acude a instalar una alarma en su farmacia. Entre los actores destacados encontramos a Alice Baglioni (El juego de los idiotas), Patrick Bruel (Oh, Jerusalén), Marine Delterme (Te quiero), Louis-Do de Lencquesaing (El arte de amar) y Michel Aumont (La marca del ángel).

En cuanto a la producción española sobresale Fuego, drama con buenas dosis de thriller escrito y dirigido por Luis Marías (X) y protagonizado por José Coronado (Los últimos días), quien regresa a un tipo de personaje en el que se está especializando. El protagonista es un policía cuya vida cambia por completo al sufrir un atentado con una bomba en su coche. Su mujer fallece y su hija de 10 años se queda sin piernas. Tiempo después el hombre y su hija parecen haber superado el trauma, viven en otra ciudad y tienen una vida sin complicaciones. Pero en el fondo de su ser, el policía sigue albergando un odio visceral y un sentimiento de venganza que le introducirá en un viaje sin final. El reparto se completa con Aida Folch (El artista y la modelo), Montse Mostaza (serie Hay alguien ahí), Leyre Berrocal (Éxtasis) y Jaime Adalid (Buenas noches, dijo la señorita Pájaro).

España e India están detrás de Rastros de sándalo, adaptación de la novela de Asha Miró y Anna Soler-Pont que aborda el viaje de descubrimiento de una joven india que fue separada de su familia al nacer y cuya vida ha transcurrido íntegramente en España. De la mano de una hermana a la que no conoce, una actriz de éxito en Mumbai, se introducirá en una cultura que representa el pasado de su familia biológica. Un intenso drama que está dirigido por Maria Ripoll (Lluvia en los zapatos) y protagonizado por Nandita Das (Before the raids), Aina Clotet (Los niños salvajes), Naby Dakhli y Subodh Maskara.

Terminamos el repaso con Amour Fou, co producción de Alemania, Australia y Luxemburgo que escribe y dirige Jessica Hausner (Hotel) y que narra en clave dramática una historia de amor cuanto menos extraña. Un poeta de la aristocracia alemana decimonónica decide suicidarse ante el avance de las ideas revolucionarias que provienen de Francia. Para ello propone a su prima que le acompañe en este viaje, pero ante el escepticismo de ella centra su atención en una madre de familia que le ha expresado su admiración por su última obra. Ésta, que sufre una enfermedad incurable, se verá tentada a hacerlo, por lo que el joven se verá obligado a elegir si realmente quiere tener a una mujer en su vida, aunque sea en estas circunstancias. Christian Friedel (Pollo con ciruelas), Birte Schnoeink (Lore) y Stephan Grossmann (Miss Sixty) dan vida al trío protagonista.

Besson evoluciona a ‘Lucy’ más allá del resto de estrenos


Estrenos 22agosto2014Nuevo fin de semana veraniego, y como no podía ser de otro modo las novedades inundan la cartelera. Novedades que buscan, ante todo, entretenimiento puro y duro que invite a todo menos a reflexionar. En esa línea están los principales estrenos de hoy viernes, 22 de agosto, que a diferencia de semanas anteriores no están liderados por un blockbuster de Hollywood, sino por una película francesa. Eso sí, con un sabor muy hollywoodiense. Este fin de semana viene marcado, además, por una variedad más limitada que en otras ocasiones. Pero comencemos por los títulos más importantes.

De entre ellos destaca, como decimos, Lucy, film escrito y dirigido por el francés Luc Besson (El quinto elemento) que narra en clave de thriller la posibilidad de que un ser humano desarrolle toda su capacidad cerebral. La historia comienza cuando una joven es obligada a transportar una sustancia en su estómago. Por diversos motivos su cuerpo absorbe dicha sustancia, evolucionando su cuerpo y su mente hasta límites insospechados, y convirtiéndola en el arma más poderosa. Acción, intriga y ciencia ficción se dan cita en esta entretenida película protagonizada por Scarlett Johansson (#Chef), a la que acompañan Morgan Freeman (Transcendence), Choi Min-sik (OldBoy), Amr Waked (La pesca del salmón en Yemen), Analeigh Tipton (Memorias de un zombie adolescente) y Jan Oliver Schroeder (Un deporte de chicas).

Si miramos hacia Estados Unidos la principal novedad es Infiltrados en la universidad, secuela de Infiltrados en clase (2012) que, a su vez, era un remake de una serie de televisión. Como su propio título indica, la trama se traslada en esta ocasión a la universidad, donde la pareja de policías protagonista deberá hacerse pasar por estudiantes veinteañeros e intentar descubrir una red de tráfico de drogas. Los problemas llegan cuando ambos empiecen a involucrarse demasiado en sus tapaderas, distanciando sus formas de ver la vida. Acción y comedia de la mano de Phil Lord y Christoper Miller, ambos directores de la primera entrega, que dirigen a Jonah Hill (El lobo de Wall Street), Channing Tatum (Asalto al poder), Ice Cube (Atraco en la iglesia), Wyatt Russell (Love and honor), Amber Stevens (The kitchen), Peter Stormare (Tokarev) y Jillian Bell (The master).

Muy distinta es Step up all in, propuesta musical de la semana que alarga en el tiempo la saga cinematográfica sobre bailes y combates por el título de mejor bailarín/grupo de baile. Dirigida por Trish Sie, que debuta de este modo en el largometraje, esta quinta entrega sigue las desavenencias que se producen en el mejor equipo de baile después de una serie de reveses. Con el grupo disuelto, uno de sus miembros decide crear un nuevo equipo para competir en un concurso cuyo primer premio consiste en un contrato y varios millones de dólares. Pero para ello deberá enfrentarse primero a sus antiguos compañeros. Ryan Guzman (April Rain), Briana Evigan (Lap dance), Adam Sevani (Street dance), Misha Gabriel Hamilton (Boogie town), Mari Koda (Zoo) y Christopher Scott (Step up 3D) conforman el reparto principal.

También de Norteamérica, aunque con colaboración del Reino Unido, es lo nuevo de Steven Knight (Redención) como director y guionista. Se trata de Locke, cuya trama gira en torno a un personaje cuya vida es completamente típica. Todo lo que tiene, desde su familia hasta su éxito laboral, se debe al esfuerzo. Sin embargo, su mundo se viene abajo cuando recibe, en vísperas de su mayor oportunidad para prosperar, una llamada que dará la vuelta incluso a su alma. Protagonizada en exclusiva por Tom Hardy (El caballero oscuro: La leyenda renace), la película cuenta con las voces de Olivia Colman (Les doy un año), Ruth Wilson (El llanero solitario), Andrew Scott (serie Sherlock), Ben Daniels (serie House of cards) y Tom Holland (Lo imposible).

La única película puramente europea es En un patio de París, comedia dramática protagonizada por Catherine Deneuve (Repulsión) y Gustave de Kervern (Henry) que narra la extraña relación entre un músico metido a portero de un edificio y una de las inquilinas de dicho edificio. Si bien los personajes no tienen demasiadas cosas en común, la aparición de una grieta en el edificio de la mujer provocará en ella una angustia cuya deriva a la locura generará en él un sentimiento de protección que, a su vez, podría ayudarle a superar el mal momento por el que pasa. Dirigido por Pierre Salvadori (Un engaño de lujo), el film cuenta además con Féodor Atkine (Mis días felices), Pio Marmaï (La delicadeza), Michèle Moretti (De Nicolas a Sarkozy) y Nicolas Bouchaud (No toques el hacha).

Finalmente, una de animación coproducida entre Canadá y Corea del Sur. Bajo el título Operación Cacahuete el director Peter Lepeniotis (Bol-cheu-wa Beul-lip) cuenta la historia de una ardilla que, acompañada por sus amigos, elabora un intrincado plan para atracar una tienda de frutos secos. Sin embargo, todo se complica cuando su plan interfiere con el de unos gángsters que acaban de robar un banco. Aventuras y diversión para la familia que cuenta con las voces en su versión original de Will Arnett (serie The Millers), Brendan Fraser (La momia), Liam Neeson (Non-Stop), Katherine Heigl (serie Anatomía de Grey), Stephen Lang (Avatar) y Maya Rudolph (La boda de mi mejor amiga).

El mes de junio termina con varios estrenos ‘Juntos y revueltos’


Estrenos 27junio2014Último fin de semana de junio, y siguiendo la estela de viernes anteriores, las novedades de hoy, 27 de junio, están plagadas de nombres interesantes pero no parecen tener la fortaleza suficiente como para mover de los primeros puestos a las más veteranas. Sin duda generarán interés entre los aficionados al cine que busquen algo más que el típico entretenimiento veraniego, algo que por cierto también está presente, aunque sea de forma minoritaria. Varios estrenos, por tanto, que abarcan desde la comedia hasta el thriller de terror, pasando por el drama o la acción, y que comparten la particularidad de estar producidos en Estados Unidos y en Europa. Como es habitual en Toma Dos, comenzamos por los primeros.

Una de las novedades más destacadas es lo nuevo de Adam Sandler (Desmadre de padre), quien vuelve a colaborar con Drew Barrymore (Todos están bien) para la ocasión. Bajo el título Juntos y revueltos, la cinta arranca cuando una pareja de padres solteros decide no volver a verse tras sufrir una horrible cita a ciegas. Sin embargo, el destino volverá a ponerles a prueba cuando deban compartir una lujosa suite en un hotel africano dedicado a los safaris a consecuencia de un error en las reservas que cada uno hizo por separado. Humor y algo de gamberrismo se unen bajo la dirección de Frank Coraci (Peso pesado), quien dirige, además de a Sandler y Barrymore, a Joel McHale (Ted), Wendi McLendon-Covey (serie Reglas de compromiso), Kevin Nealon (Sígueme el rollo) y Terry Crews (Los mercenarios 2).

También norteamericana, aunque con colaboración francesa, es Tokarev, thriller de acción protagonizado por Nicolas Cage (La Roca) y dirigido por el español Paco Cabezas (Carne de neón), que debuta de este modo en el cine internacional. Su argumento se centra en un hombre de familia, empresario y trabajador, que ve cómo una noche todo su mundo es atacado por la mafia rusa. Obligado a volver a un pasado que había dejado atrás, el hombre reunirá a su antigua banda criminal para ajustar cuentas, iniciando una espiral de violencia cuyo final solo puede ser trágico. El reparto se completa con Rachel Nichols (Conan el bárbaro), Peter Stormare (Dolor y dinero), Danny Glover (Arma letal) y Aubrey Peeples (Sharknado).

Para los más pequeños llega Campanilla, hadas y piratas, cinta de animación por ordenador que, siguiendo la estela de producciones anteriores, retoma a uno de los personajes más icónicos de Disney: el hada que acompaña a Peter Pan en sus aventuras en Nunca Jamás. Todo comienza cuando una incomprendida hada roba un polvo mágico y se une a unos piratas. Será entonces cuando Campanilla y sus amigas deban iniciar una aventura inolvidable para recuperarlo. El problema es que sus poderes han sido cambiados, por lo que todas deberán hacer frente al reto de actuar según su nueva naturaleza. Acción, aventura y diversión de la mano de Peggy Holmes (Campanilla. El secreto de las hadas), que se pone tras las cámaras para dirigir un film que cuenta, en su versión original, con las voces de Mae Whitman (The factory), Christina Hendricks (serie Mad Men), Tom Hiddleston (Thor), Lucy Liu (serie Elementary) y Megan Hilty (serie Smash).

James Gray, director de films como La noche es nuestra (2007) o Two lovers (2008), regresa a las salas con El sueño de Ellis, drama romántico del 2013 ambientado en la década de los años 20 del siglo pasado. La trama se centra en una joven polaca y su hermana, quienes abandonan su pasado para viajar a Nueva York y cumplir los sueños de la tierra prometida. Sin embargo, al llegar a la isla de Ellis la hermana, enferma de tuberculosis, se verá obligada a quedarse en cuarentena. Sola y desamparada, la joven encontrará una salida en un rufián sin escrúpulos que la obliga a prostituirse si quiere recuperar a su hermana. La única oportunidad que le queda es recurrir al primo del proxeneta, un ilusionista que puede resolver la situación. La película cuenta con un trío protagonista de peso integrado por Marion Cotillard (El caballero oscuro: La leyenda renace), Joaquin Phoenix (The master) y Jeremy Renner (La gran estafa americana), a los que se suman Dagmara Dominczyk (Kinsey), Angela Sarafyan (Love hurts) y Jicky Schnee (Perestroika).

Muy distinto es el cariz de El encargo, thriller del 2013 centrado en un hombre duro con mucha mala suerte pero un gran corazón que es contratado por un legendario capo del crimen para que realice un trabajo sencillo pero poco habitual. Las consecuencias de este trabajo derivarán en una espiral de la que no podrá escapar. Ópera prima de David Grovic, quien colabora en el guión, la trama cuenta con nombres tan relevantes como los de John Cusack (Grand piano), Robert De Niro (Malavita), Dominic Purcell (serie Prison Break), Crispin Glover (Jacuzzi al pasado), Rebecca Da Costa (Mine games) y Martin Klebba (Blood shot).

Entre los estrenos europeos destaca Mi otro yo, lo nuevo de la española Isabel Coixet (Ayer no termina nunca). Con capital español y británico, este thriller psicológico sigue a una adolescente cuya idílica vida se desmorona cuando empieza a sospechar que otra persona, un doble, la acecha con la única intención de asesinarla y suplantar su identidad. La película cuenta con un reparto plagado de nombres conocidos como Sophie Turner (Sansa Stark en Juego de Tronos), Jonathan Rhys Meyers (serie Los Tudor), Rhys Ifans (The Amazing Spider-Man), Gregg Sulkin (White frog), Claire Forlani (¿Conoces a Joe Black?), Leonor Watling (Lo mejor de Eva), Geraldine Chaplin (El monje) e Ivana Baquero (El laberinto del Fauno).

Totalmente española es la financiación de Ärtico, drama dirigido por Gabriel Velázquez (Amateurs) que cierra la trilogía conocida como “Familia versus soledad” y que gira en torno a dos jóvenes quinquis que cada día salen a la calle para sobrevivir con lo que les surja. Aunque no parece que nada les importe, en realidad cada uno envidia y desea lo que no tiene: uno está harto de vivir rodeado y solo quiere huir de su familia, mientras que el otro anhela poder encontrar a alguien que mitigue la soledad que siente al llegar a su casa. Víctor García, Juanlu Sevillano, Deborah Borges, Lucía Martínez y Alba Nieto son los debutantes actores que conforman el plantel principal.

Con algo de retraso llega a la cartelera española Foxfire, drama producido entre Francia y Canadá que cuenta con Laurent Cantet (La clase) tras las cámaras. Basada en la novela de Joyce Carol Oates, la acción transcurre en la Nueva York de 1953, época en la que la violencia de la posguerra era más que evidente. Con este caldo de cultivo surge un grupo de chicas decididas a no dejarse vilipendiar por los hombres y a tomar el control de sus vidas. El viaje hacia su libertad estará plagado de incertidumbres y retos que deberán superar. El grupo principal de actrices, todas ellas noveles, está compuesto por Raven Adamson, Katie Coseni, Claire Mazerolle, Madeleine Bisson y Rachael Nyhuus.

Finalizamos el repaso a los estrenos con De caballos y hombres, comedia dramática de 2013 producida entre Alemania e Islandia que entrelaza diversas historias para exponer una única idea: la lucha del hombre contra la naturaleza y los intentos del primero para utilizar la segunda en su beneficio. Todo desde la perspectiva de la influencia que tiene el hombre en el caballo y viceversa. Ópera prima de Benedikt Erlingsson, quien también se encarga del guión, entre sus muchos actores destacan Helgi Björnsson (Fuera del vestuario), Ingvar Eggert Sigurðsson (I against I), Charlotte Bøving (Mávahlátur), Maria Ellingsen (Vuelven los mejores), Juan Camillo Roman Estrada y Kristbjörg Kjeld (Las marismas).

La 1ª T de ‘The Blacklist’ logra unir sus tramas en un final prometedor


James Spader es el absoluto protagonista de 'The Blacklist'.Algunas películas y series se caracterizan por tener un punto de partida espléndido. Le ocurrió a Perdidos, por ejemplo. Pero si hay algo fundamental en este mundo del séptimo arte, ya sea en la pequeña o en la gran pantalla, es saber cómo va a terminar la historia antes incluso de que se sepa cómo ha de empezar. Jon Bokenkamp, guionista de Vidas ajenas (2004), debuta en esto de los argumentos seriados con The Blacklist, una producción con buen inicio que puede generar tantas sensaciones favorables como contrarias a lo que narra. Y ello se debe, entre otras cosas, a que su desarrollo tarda en despegar, obligando al espectador a asistir a dos líneas argumentales paralelas que, a pesar de que confluyen hacia el final de la primera temporada, nunca son desarrolladas de forma conjunta, dividiendo cada uno de los 22 episodios en partes demasiado diferenciadas. Pero antes de nada, el argumento.

La serie da comienzo cuando un antiguo agente del Gobierno de los Estados Unidos acusado de diversos y graves delitos se entrega al FBI después de haber estado escondido durante décadas. Ofrece a las autoridades los nombres de los más peligrosos y despiadados criminales, pero a cambio solo quiere tener a una analista de perfiles como contacto. Lo que comienza siendo una caza y captura de la lista negra a la que hace referencia el título pronto desvela una serie de secretos que envuelven la vida de la agente del FBI y del agente del Gobierno. Con lo dicho hasta ahora cualquier aficionado al thriller habrá sufrido, al menos, un atisbo de curiosidad. Y lo cierto es que este último aspecto del argumento, aquel relacionado con el pasado de los personajes, es sin duda lo más relevante de la serie y el auténtico motor de que haya podido superar la primera temporada completa. Es más, el irregular desarrollo dramático gana enteros cuando se centra en este aspecto, perdiendo fuerza en aquellas situaciones centradas en los criminales que persigue el grupo especial del FBI. No quiere decir esto que los casos investigados no tengan relevancia (algunos son tan llamativos como espeluznantes), pero su presencia remite demasiado a las clásicas series policíacas que tanto abundan en la parrilla.

Dos líneas argumentales, como decía, que encuentran un nexo de unión hacia los últimos episodios de la temporada, sin duda lo mejor de The Blacklist. Quizá el mayor “pecado” de esta serie sea la descarada división que Bokenkamp hace en todos los episodios, destinando alrededor de 30 minutos al caso y unos 15 a generar intriga con el oscuro pasado de los dos protagonistas. Una división que se antoja antinatural, obligando a los personajes (y al espectador) a resolver un caso para poder tener acceso a algo de información mucho más interesante. La principal consecuencia de esto es, precisamente, el innecesario desgaste de la trama. El equipo del FBI es presentado como un grupo de marionetas bajo las órdenes de un hombre cuyos contactos, conocimientos y habilidades le permitirían perfectamente solucionar los casos sin ayuda de nadie. El corto desarrollo de los crímenes y sus precipitadas resoluciones no hacen sino confirmar la idea de que son una mera excusa de algo más interesante.

Y la verdad es que si atendemos a la conclusión de estos primeros episodios, es infinitamente más interesante. Hay que reconocer que la temporada posee su principal punto de giro hacia la mitad del desarrollo con el ataque a la sede secreta del FBI en un episodio doble. Es a partir de ese momento cuando las piezas del puzzle creador por sus autores cobra algo de sentido. La revelación paulatina de secretos, que concluye con un final abierto a una segunda temporada que se antoja muy distinta, dota al conjunto de un cariz mucho más relevante de lo presentado hasta ese momento. Los personajes, sobre todo los secundarios, crecen en importancia; la trama, hasta ese momento episódica, se torna más compleja, nutriéndose de todo lo vivido con anterioridad (los casos encajan entre ellos y muchas de las incógnitas encuentran sentido al unirse unas con otras) y abriendo la puerta a nuevos secretos producidos por una guerra cuyos primeros conflictos solo se han atisbado a ver. Esta promesa de algo distinto, más grande que lo anterior y sin tantas distracciones, es lo mejor que le podía ocurrir al futuro de la producción.

De actores y personajes

The Blacklist se podría definir como un intento por llevar las series episódicas de policías al nivel de las mejores series que actualmente se producen. No quiero hacer comparaciones con ninguna porque es inevitable que se produzca un agravio, pero presentar un arco dramático con tantas sombras y contar con personajes cuyos pasados influyen irremediablemente en las decisiones del resto es un ejemplo del futuro que podría aguardar a la serie. Y hablando de personajes, es inevitable hablar de la labor de su protagonista, un James Spader (serie Boston Legal) espléndido en un papel con infinitos matices que le mantienen siempre en un delicado equilibrio entre el héroe y el villano, entre el salvador y la víctima. Un rol moldeado por un pasado inmensamente rico y traumatizado en lo que a experiencias se refiere, capaz de una sensibilidad y de una brutalidad extremas. Sus constantes contrastes, unidos a los inevitables secretos que guarda y que no se preocupa en disimular, le convierten en el perfecto anfitrión de The Blacklist, contrastando mucho, curiosamente, con la protagonista femenina.

En efecto, si Spader es la piedra angular de la trama, el personaje de Megan Boone (San Valentín sangriento) es mediocre en exceso, o por lo menos no está a la altura de las expectativas generadas por su partenaire masculino. Tal vez sea porque su personaje tiene un desarrollo más irregular (sus bandazos en lo que a decisiones se refiere son incomprensibles), tal vez porque era necesario un personaje femenino, pero el caso es que ni su interés ni su presencia son demasiado relevantes. La labor de Boone tampoco ayuda, eso está claro, pero hay que reconocer que la joven actriz logra captar más atención a medida que su rol adquiere más presencia (de nuevo, cuando la trama se centra en los secretos del pasado), lo que hace pensar en que no todo es error del intérprete. El tratamiento de su personaje contrasta con el de algunos secundarios, sobre todo con el interpretado por Diego Klattenhoff (serie Homeland), quien comienza siendo un acompañante en la trama para gozar de varios momentos propios, algunos de los cuales determinantes para el desarrollo posterior de la trama. Un arco, en definitiva, mucho más concreto y sólido que eleva al rol algunos peldaños por encima del mero secundario.

Siendo sinceros, hay que reconocer que en líneas generales todos los personajes, incluyendo los villanos, adquieren una mayor presencia a medida que la trama se decanta por esa conspiración mundial para acabar con Raymond Reddington perpetrada por el villano conocido como Berlín. Ya decía que el giro de mitad de temporada es determinante para este cambio, pero son los últimos dos episodios, de nuevo planteados como un díptico (lo cual no creo que sea casual), los que terminan por redefinir la serie. ¿Es necesario todo el proceso? Eso depende de lo que se espere de una serie de estas características. Lo que sí está claro es que la serie, desde su estética a los personajes, pasando por los casos investigados, tiene unas intenciones y expectativas que van más allá de lo que en realidad se termina viendo en pantalla. De hecho, este tipo de cambios en su estructura narrativa a mitad de temporada suelen estar provocados por la necesidad de reenganchar al público, aunque en este caso concreto se antoja más como una ausencia de objetivo claro en los primeros compases de la serie.

Sea como fuere, The Blacklist es un producto que pide a gritos una segunda oportunidad, y lo hace a mitad de temporada. Indudablemente evoluciona de menos a más, integrando cada vez mejor todos sus elementos en un conjunto algo deslavazado en su primera parte. La presencia de un gran villano, la revelación de muchos de los secretos (algunos de ellos intuidos casi desde el principio) y los criminales presentados en la trama son sus grandes bazas, amén de un protagonista inclasificable. Si uno es capaz de superar los primeros capítulos se encontrará con un arco dramático cuyas caras conforman un poliedro que puede dar mucho juego. Eso sí, todo queda a expensas de lo que la segunda temporada ya confirmada nos depare. Por ahora, ha logrado una merecida segunda oportunidad.

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