‘En mil pedazos’: recomponiendo vidas


Existen tantas películas sobre el proceso de desintoxicación que vive un adicto como pedazos menciona el título de lo nuevo de Sam Taylor-Johnson (Cincuenta sombras de Grey). Entonces, ¿qué hace diferente a esta historia para merecer ser contada? En realidad, muy poco… y bastante a la vez. Puede que desde el punto de vista puramente argumental tenga poco de novedoso, pero visualmente la película ofrece algo que muy pocos títulos son capaces de ofrecer.

Porque sí, la historia ya es conocida. De hecho, uno de los personajes de En mil pedazos viene a corroborar esta afirmación con un argumento sobre el proceso que deben superar los adictos para desengancharse. Sin embargo, eso no resta efectividad a su contenido. Sin llegar a ser impactante visualmente hablando, Taylor-Johnson recurre al lirismo visual para narrar un proceso visceral, dramático y duro. A través de su narrativa, la directora saca el máximo provecho a las emociones del protagonista y a esa lucha contra unos demonios internos que personifica en varias ocasiones en aquellos que le rodean. Un proceso, como digo, archiconocido en el séptimo arte, pero que en esta ocasión viene a añadir algunos componentes que lo convierten en atractivo y, hasta cierto punto, diferente.

Para empezar, esa poesía visual traducida en una elegancia única para narrar los momentos más difíciles del relato, desde el comienzo del protagonista hasta la tragedia final (interesante el paralelismo entre lo que ocurre y la visión del protagonista). Detalles como los personajes secundarios, que todos los roles sean o hayan sido adictos, aumenta la sensación de grupo, de formar una familia propia en la que todos saben lo que ocurre dentro y fuera de cada uno. Pero ante todo, la película es lo que es gracias a los actores, comenzando por Aaron Taylor-Johnson (The Wall) y continuando por un elenco sencillamente brillante a pesar de aparecer tan solo algunos minutos en la mayoría de ocasiones. La sobriedad de las interpretaciones, la sencillez con la que se afrontan las escenas, permiten al espectador centrarse en el drama que se esconde detrás de cada diálogo y cada acción, acentuando el proceso vivido por el protagonista.

El mayor problema de En mil pedazos es, básicamente, que su historia no aporta grandes novedades. Eso y que algunos tramos del relato pierden cierto ritmo y están demasiado condensados. Pero la película funciona, y lo hace gracias a la mano de su directora, capaz de ofrecer una mirada propia a un relato ya contado con anterioridad, y de unos actores capaces de dar vida a un complejo mosaico de personajes, emociones y situaciones a cada cual más dramática. Todo ello convierte a este film en una obra tal vez menor pero sumamente interesante y recomendable, amén de un alegato contra las adicciones y la destrucción que siembran a su alrededor y en el propio enfermo/adicto (la explicación de por qué una adicción es una enfermedad es perfecta). No atraerá masas, pero es una de las pequeñas joyas que merece la pena descubrir.

Nota: 7/10

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La comedia y el drama llevan los estrenos ‘A dos metros de ti’


Una de cal y otra de arena. Así se podrían entender los dos primeros fines de semana de septiembre. Si hace siete días el terror se apoderaba de la cartelera, este viernes día 13 es todo lo contrario. Romance, comedia y drama centran los principales títulos, que, eso sí, están enfocados a todo tipo de públicos.

Entre los títulos estadounidenses encontramos A dos metros de ti, drama romántico adolescente que tiene como protagonista a una joven que, aunque intenta vivir su vida como cualquier chica de su edad, pasa mucho tiempo en el hospital al sufrir fibrosis quística. Todo cambia cuando conoce a un encantador chico que también es paciente del hospital. Ambos comenzarán una relación que les llevará a desafiar todas las normas, incluso aunque eso ponga en riesgo sus vidas. Justin Baldoni (serie My last days) se pone tras las cámaras para debutar en el largometraje de ficción como director, mientras que en el reparto encontramos los nombres de Haley Lu Richardson (Múltiple), Cole Sprouse (serie Riverdale), Claire Forlani (Infierno de cristal), Parminder Nagra (Hechizada), Moises Arias (Ben-Hur) y Emily Baldoni (Los fantasmas de mis exnovias).

También pertenece al drama En mil pedazos, cinta de 2018 dirigida por Sam Taylor-Johnson (Cincuenta sombras de Grey) cuyo argumento arranca cuando un joven adicto a las drogas se somete a un tratamiento de desintoxicación en una clínica que le obligará a enfrentarse a la realidad de su vida. Aaron Taylor-Johnson (Animales nocturnos), Odessa Young (Nación salvaje), Charlie Hunnam (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur), Billy Bob Thornton (serie Fargo), Juliette Lewis (Jim y los Hologramas), Gioanni Ribisi (Ted 2), David Dastmalchian (Ant-Man y la Avispa) y Ryan Hurst (serie Hijos de la anarquía) son los principales actores.

La última de las novedades estadounidenses es Dulcinea, film de corte romántico cuya trama se centra en un joven norteamericano obsesionado con España. Al volver a su hogar descubre que su madre ha muerto y que su novia le engaña con su hermano. Tras varios intentos fallidos de suicidio, su terapeuta le entrega un anillo que le permitirá viajar a cualquier parte del mundo con una única condición: no visitar el mismo lugar dos veces. David Hebrero debuta como director en el largometraje de ficción con esta historia protagonizada por Steven Tulumello, Sara Sanz, Germán Torres (Que Dios nos perdone), Thalma de Freitas (O xangô de Baker Street) y Phil Miler (Primavera).

Pasamos a los estrenos europeos, concretamente a los españoles. Sordo es el título de la adaptación del cómic creado por David Muñoz y Rayco Pulido sobre la vida de los maquis tras la Guerra Civil. La trama sigue a Anselmo Rojas, sordo debido a una explosión. Él y su jefe, Vicente Roig, son sorprendidos junto al resto de compañeros durante una operación se sabotaje. Anselmo logra escapar, pero será perseguido por el ejército en una carrera plagada de obstáculos, el primero el silencio que siempre le acompaña. Dirigida por Alfonso Cortés-Cavanillas (Los días no vividos), esta cinta que combina drama y acción cuenta en su reparto con Asier Etxeandia (Llueven vacas), Hugo Silva (Sólo se vive una vez), Marian Álvarez (El cuaderno de Sara), Aitor Luna (Matar el tiempo), Olimpia Melinte (Selfie 69) e Imanol Arias (serie Cuéntame cómo pasó).

La comedia dramática española está representada por Litus, adaptación de la obra de teatro homónima que tiene como punto de partida una reunión de amigos que llevan tiempo sin verse. El motivo es compartir un rato juntos después de la muerte de un miembro del grupo. Pero uno de ellos tiene una noticia: el fallecido dejó una carta de despedida para cada uno de ellos. Lo que comienza siendo un reencuentro para recordar a un amigo termina siendo una ocasión para descubrir los secretos más íntimos guardados durante años. Dani de la Orden (El mejor verano de mi vida) dirige esta versión cinematográfica protagonizada por Belén Cuesta (La Llamada), Adrián Lastra (Toc toc), Álex García (La novia), Quim Gutiérrez (Abracadabra), Miquel Fernández (La llave de la felicidad) y Marta Nieto (La despedida).

Desde Francia nos llega Los años más bellos de una vida, drama dirigido por Claude Lelouch (Roman de gare) cuya historia se centra en un hombre que, con la edad, se ha perdido por los caminos de su memoria. Sin embargo, siempre recuerda la historia de amor que vivió hace años, por lo que su hijo decide encontrar a la mujer que marcó su vida. La cinta es una continuación de Un hombre y una mujer (1966), recuperando no solo a los personajes sino también a los actores. De este modo, Jean-Louis Trintignant (Amor), Anouk Aimée (Silencio de amor), Souad Amidou (Islamour), Antoine Sire (Un hombre y una mujer), Marianne Denicourt (Hipócrates) y Monica Bellucci (En la Vía Láctea) encabezan el reparto.

También europea, concretamente austríaca, es ¿Qué hemos hecho para merecer esto?, comedia de 2018 que arranca cuando una mujer de 49 años, feminista, atea, con dos hijas y un exmarido, afronta la etapa adolescente de una de sus hijas. Aunque piensa que está preparada para todo lo que esté por llegar, cuando la joven se presenta con hiyab, dice haberse convertido al Islam y que se le tiene que llamar Fátima, la vida de la mujer entra en una serie de contradicciones de consecuencias inesperadas. Eva Spreitzhofer (Unter Blinden: Das extreme Leben des Andy Holzer) escribe y dirige este film, con el que además debuta en el largometraje de ficción. Entre los principales actores encontramos a Caroline Peters (Kalte probe), Chantal Zitzenbacher (Siebzehn), Simon Schwarz (About a girl), Jimmy Angelo, Duygu Arslan (serie Tschuschen:Power) y Emily Cox (Jesus cries).

Con bastante retraso se estrena Cuatro manos, thriller dramático alemán de 2017 escrito y dirigido por Oliver Kienle (Bis aufs Blut – Brüder auf Bewährung) que tiene protagonistas a dos hermanas que, cuando eran niñas, fueron testigos de un brutal asesinato. Ese hecho hizo que una de ellas se obsesionara con la protección de la otra, hasta el punto de sufrir paranoia. Pero cuando los asesinos de aquel terrible crimen salen de prisión la joven decide enfrentarse a ellos, aunque un accidente convertirá su obsesión por la protección en una auténtica pesadilla. El film está protagonizado por Frida-Lovisa Hamann, Friederike Becht (La conspiración del silencio), Christoph Letkowski (Fucking Berlin), Agnieszka Guzikowska y Detlef Bothe (Into the suite).

Alemania también está presente, junto a Palestina y los Países Bajos, en Los informes de Sarah y Saleem, cinta que combina drama, misterio y crimen para narrar cómo el ‘affair’ entre una judía y un palestino se convierte en un problema de Estado cuando el ejército israelí invade la sede de la autoridad palestina en Cisjordania y se incauta de miles de documentos. Muayad Alayan (Al-hob wa al-sariqa wa mashakel ukhra) se pone tras las cámaras de esta película cuyo reparto está encabezado por Sivane Kretchner, Adeeb Safadi (Junction 48), Ishai Golan (Family), Hanan Hillo (serie Fauda), Maisa Abd Elhadi (Idol) y Kamel El Basha (El insulto).

Terminamos el repaso con la brasileña El vendedor de sueños, drama de 2016 que adapta el libro de Augusto Cury cuyo punto de partida es el intento de suicidio de un famoso psiquiatra. Tan solo un mendigo logra salvarle de la muerte. El misterioso y desaliñado hombre se presenta como ‘El vendedor de Sueños’, y pronto empieza a despertar la curiosidad de todo aquel que le rodea, atrayendo a su alrededor a más y más personas. Pero, ¿quién es ese mendigo y qué le ha llevado hasta allí? La cinta está dirigida por Jayme Monjardim (O tempo e o vento), y entre sus principales actores encontramos a César Troncoso (Zanahoria), Dan Stulbach (A suprema felicidade), Dani Antunes (Loucas pra casar), Nelson Baskeville (serie Viver a vida), Billy Blanco Jr. (Muitos homens num só) y Marcelo Flores (E aí… comeu?).

‘Rey Arturo: La leyenda de Excalibur’: las locas aventuras de un mito


A la pregunta sobre si es posible hacer una película sobre una leyenda sin tener en cuenta dicha leyenda la respuesta es un único nombre: Guy Ritchie. El director de Snatch: Cerdos y diamantes (2000) no solo ha logrado la cuadratura del círculo, sino que lo hace con ese estilo personal tan característico de montaje histriónico, música a juego y recursos visuales casi únicos. Pero su visión particular para narrar cualquier historia no significa que sea la más correcta, como es el caso de esta nueva versión del mito artúrico.

Desde luego, Rey Arturo: La leyenda de Excalibur es un film entretenido, dinámico y espectacular desde un punto de vista visual. El particular sello de Ritchie se deja sentir desde el primer minuto, gracias sobre todo a ese montaje capaz de narrar en imágenes situaciones pasadas, presentes y futuras como si de un videoclip se tratara, recurriendo asimismo a la narrativa en imágenes de los relatos dentro de la propia película. El resultado son unos primeros minutos, todo el primer acto y la presentación del segundo, realmente entretenidos, divertidos y, por momentos, interesantes.

Todo ello, sin embargo, se desinfla desde el momento en que entra en juego el mito de Arturo, la espada y todo lo que rodea a esta historia, de la que el director y sus guionistas dejan muy poco, por no decir nada. A partir de aquí las referencias a otras historias, que más o menos habían estado presentes durante los minutos previos, se vuelven mucho más constantes, logrando un extraño híbrido entre Robin Hood, Hamlet, los espartanos de 300 o la saga de ‘El señor de los anillos’ entre otros, que divierte por la locura que engendra pero que realmente cuenta poco o nada de una historia que podría haber dado para mucho más y que se limita, en último término, a la acción sin mucho sentido y a los efectos especiales por doquier.

De hecho, Rey Arturo: La leyenda de Excalibur tiene poco de leyenda y poco de Arturo. Apenas tres momentos de la historia del rey y un puñado de elementos de la historia original se mantienen en esta versión que tiende a perderse en un intento de reinterpretar todos y cada uno de sus elementos. Lo peor de todo es que en ese proceso termina por aportar muy poco a lo ya conocido, tan solo para crear una fantasía medieval que lleva los nombres de Arturo y Excalibur por poner una referencia. Y todo ello con un reparto solvente que parece pasárselo en grande con esta entretenida y alocada aventura.

Nota: 6/10

El ‘Rey Arturo’ lucha por su reino contra los ‘Emoji’ de tu móvil


Pocos estrenos con alguna que otra novedad llamada a llenar las salas. Esa es la tónica con la que ha comenzado el mes de agosto y, a tenor de lo que está por llegar, parece que se mantendrá durante las próximas semanas. Este viernes día 11 le llega el turno a las reinterpretaciones de historias clásicas, casi mitológicas, y de elementos sociales de lo más actuales. Y con ellas, como decimos, poco más, aunque no por ello menos importante.

El repaso a la nueva cartelera comienza con Rey Arturo: La leyenda de Excalibur, nueva visión a la historia de este personaje, su espada y todo lo que rodea a su leyenda. La trama, en esta ocasión, arranca cuando un pequeño Arturo ve cómo su padre es asesinado a manos de su tío, quien se hace con el control del reino. Obligado a huir, durante año vaga por callejones y remotos rincones sin saber muy bien quién es o a qué está destinado. Todo cambia cuando sea capaz de sacar una mítica espada de una roca, iniciando una rebelión contra el usurpador. Mucha acción, fantasía y efectos especiales en esta apabullante y espectacular propuesta dirigida por Guy Ritchie (Operación U.N.C.L.E.) y protagonizada por Charlie Hunnam (Z, la ciudad perdida), Jude Law (El editor de libros), Eric Bana (La hora decisiva), Astrid Bergès-Frisbey (Orígenes), Djimon Hounsou (La leyenda de Tarzán), Aidan Gillen (serie Juego de tronos) y Annabelle Wallis (Annabelle).

Muy diferente es Emoji, la película, que como su propio título indica es la versión animada y para los más jóvenes de los emoticonos. El argumento sigue a un emoticono que, a diferencia del resto, puede adoptar diversas expresiones. Tratando de ser normal, y tras cometer un garrafal error, iniciará una aventura por las diferentes aplicaciones de cualquier móvil. En su camino, sin embargo, descubrirá un peligro mucho mayor que amenaza con acabar con el estilo de vida de todos los emoticonos que viven dentro de un móvil. Humor y aventura para toda la familia se dan cita en este film realizado por Tony Leondis (Igor) que cuenta, en su versión original, con las voces de T.J. Miller (serie Silicon Valley), James Corden (Into the woods), Anna Faris (El dictador), Maya Rudolph (Hermanísimas), Patrick Stewart (Logan), la cantante Christina Aguilera (Burlesque) y Sofía Vergara (serie Modern family).

El último estreno de la semana procedente de Estados Unidos es Descontroladas, comedia con dosis de acción que arranca cuando una joven, incitada por su novio, decide hacer un viaje con su madre a Ecuador. Una vez allí ambas son secuestradas, iniciándose una carrera frenética por escapar de sus captores en una aventura que unirá aún más a ambas mujeres. Jonathan Levine (Memorias de un zombie adolescente) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Amy Schumer (Y de repente tú), Goldie Hawn (Amigas a la fuerza), Christopher Meloni (Yo soy la venganza), Ike Barinholtz (Escuadrón suicida), Randall Park (Fiesta de empresa), Wanda Sykes (Malas madres), Joan Cusack (Pop star) y Óscar Jaenada (Infierno azul), entre otros.

Entre los estrenos europeos destaca la italiana La hora del cambio, comedia con una temática muy actual. La acción transcurre en un pequeño pueblo siciliano en el que las leyes parecen existir solo para incumplirse. Carreteras con socavones, tráfico imposible, basura acumulada en las calles, excrementos de perros, una fábrica altamente contaminante, … Todo parece ir de mal en peor, y los vecinos están más que hartos. Por eso en las elecciones un nuevo alcalde es elegido con la promesa principal de cumplir todo lo que incluye en su programa electoral. Pero a pesar del apoyo, no está tan claro que los vecinos estén preparados para ese compromiso. Dirigida y protagonizada por Ficarra & Picone (La matassa), en el reparto de la cinta encontramos también a actores como Leo Gullotta (Guardiani delle nuvole) y Vincenzo Amato (Invencible).

Con mucho retraso se estrena también Milagro en Praga, comedia romántica realizada en 2013 por Lenka Kny (Stinu neuteces) cuya trama arranca cuando una familia, para romper una supuesta maldición que afecta a una de las hijas, que no puede quedarse embarazada, decide devolver una estatuilla del Niño Jesús de Praga a su lugar de origen, iniciando un viaje de México a la República Checa durante el cual se sucederán extraños incidentes, encuentros románticos y pequeños milagros. El reparto de este film con capital mexicano, checo y eslovaco está encabezado por Josef Abrhám (Yo serví al rey de Inglaterra), Aislinn Derbez (El cielo en tu mirada), Dolores Heredia (Una vida mejor), Igor Chmela (Román pro muze) y Danica Jurcová (360 – Juego de destinos).

‘Z, la ciudad perdida’: lo que esconde la obsesión con el Amazonas


Después de seis películas, el director James Gray (Two lovers) se ha convertido en uno de esos autores de Hollywood capaces de sacar adelante proyectos complejos en lo dramático y en lo técnico. Y desde luego, su último proyecto no se aparta de esta idea. Incluso si solo atendemos a la duración de la historia, que transcurre a principios del siglo XX, y a los numerosos acontecimientos por todo el mundo que la nutren, la película ya recuerda a las grandes épicas del Hollywood clásico. Pero por suerte, hay mucho más.

Z, la ciudad perdida es una obra mastodóntica en todos los sentidos. Visualmente incomparable, con unos escenarios tan variopintos como la selva amazónica, la Inglaterra de principios de siglo o las trincheras de la I Guerra Mundial, el film explora, más que la simple búsqueda de aventuras, el constante equilibrio entre el deber y la familia, entre una obsesión y el deber con aquellos que son más cercanos a nosotros. En este sentido, Gray compone con un puñado de protagonistas todo un cosmos en el que, incluso los secundarios, abordan de algún modo esta dualidad, esta confrontación dramática que termina convirtiéndose en el motor de una historia cuyo final, por cierto, es de los más elegantes y bellos que se podían realizar teniendo en cuenta el desenlace de la historia real que relata.

Posiblemente el mayor problema del film sea su duración. A pesar de que la obra es capaz de mantener el interés durante buena parte de su metraje, sobre todo cuando la selva es la protagonista, es inevitable que el ritmo decaiga en numerosas ocasiones, lo que le hace flaco favor, además al reparto. Y es que, aunque la labor del director con los actores es espectacular, no impide que sus carencias interpretativas se perciban a lo largo de las casi dos horas y media de duración, fundamentalmente en aquellos momentos más dramáticos. Con todo, es de justicia reconocer su trabajo en un film que abarca décadas, y en el que los personajes pasan por diferentes etapas de su vida. En este sentido, el tratamiento del guión, que presenta de forma diferente a los protagonistas dependiendo del momento, es formidable.

Pero a pesar de sus debilidades, Z, la ciudad perdida es una de las aventuras épicas más atractivas e interesantes de los últimos años. Gray es capaz de crear un universo fascinante, un mundo con el que demuestra que lo inexplorado todavía tiene cabida en una sociedad que tiene cualquier rincón del mundo al alcance de un clic. Con una puesta en escena elegante y sobria, el director explora las pasiones de un hombre obsesionado no solo con un descubrimiento, sino con el honor, su familia y la reparación de su nombre. En realidad, y aunque la ciudad perdida sea el Mcguffin, lo verdaderamente relevante son las motivaciones que llevan a estos hombres a volver a la selva amazónica hasta en tres ocasiones. Es ahí donde la obra alcanza su mayor expresividad, y donde el espectador puede encontrar todo lo que esconde el film.

Nota: 7,5/10

‘El círculo’ busca ‘La ciudad perdida’ durante una ‘Noche de venganza’


Muchos títulos con notables repartos es lo que propone este primer fin de semana de mayo. Desde películas que adaptan historias reales hasta thriller fantásticos o cintas de acción, este viernes, día 5, llegan a la cartelera española una amplia variedad de propuestas que, aunque ninguna parece estar llamada a llenar las salas como lo han hecho otros films en semanas anteriores, sí ofrecen al espectador algo diferente.

La primera de ellas es Z, la ciudad perdida, cinta biográfica que combina drama, aventura y acción de la mano de James Gray (El sueño de Ellis), quien escribe y dirige esta adaptación del libro de David Grann acerca de las expediciones que llevó a cabo el soldado Percy Fawcett en la selva brasileña. La primera de ellas le dejó tan fascinado que se embarcó nuevamente, descubriendo vestigios de antiguas civilizaciones perdidas. Tras regresar a Inglaterra, logra el apoyo para iniciar un último viaje, acompañado esta vez de su hijo mayor, en busca de la ciudad perdida de Z, pero nunca más se supo de ellos. En el reparto destacan nombres como los de Charlie Hunnam (Pacific Rim), Robert Pattinson (Life), Tom Holland (En el corazón del mar), Sienna Miller (Una buena receta), Angus Mcfadyen (Cisne blanco) e Ian McDiarmid (Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith).

Muy diferente es El círculo, thriller de ciencia ficción cuya trama, basada en la novela de Dave Eggers, arranca cuando una joven es contratada para trabajar en la compañía de internet más prestigiosa del mundo, que ha logrado unificar toda la información digital del individuo en una única identidad en busca de la transparencia. Sin embargo, a medida que la joven asciende, y guiada por el fundador de la empresa, irá sobrepasando los límites de la privacidad, la ética y la libertad, afectando a familiares, amigos y a ella misma. Dirigida por James Ponsoldt (Aquí y ahora), la película está protagonizada por Emma Watson (La bella y la bestia), Tom Hanks (Sully), John Boyega (Star Wars: Episodio VII – El despertar de la fuerza), Karen Gillan (Guardianes de la galaxia Vol. 2) y Bill Paxton (Al filo del mañana), en la que ha sido su última película antes de fallecer.

El thriller policíaco y de acción está representado por Noche de venganza, remake del film francés dirigido en 2011 por Frédéric Jardin cuyo argumento se centra en un policía de Las Vegas aparentemente corrupto. Después de que un atraco salga mal, una banda criminal decide secuestrar al hijo de este policía, que deberá recuperarlo en una sola noche mientras Asuntos Internos le investiga. La nueva versión, dirigida por Baran bo Odar (Silencio de hielo), está protagonizada por Jamie Foxx (Annie), a quien acompañan Michelle Monaghan (Pixels), Gabrielle Union (El nacimiento de una nación), Dermot Mulroney (La verdad), Scoot McNairy (Perdida), T.I. (Ant-Man) y David Harbour (Escuadrón suicida).

Terror en estado puro es lo que propone Nunca digas su nombre (Bye Bye Man), film dirigido por Stacy Title (El diablo viste de negro) que gira en torno a tres jóvenes universitarios que se mudan a una vieja casa fuera del campus. Allí liberan sin querer un ente sobrenatural que persigue y mata a todo aquel que descubre su nombre, por lo que intentarán mantener su existencia en secreto y evitar así la muerte del resto de compañeros. Douglas Smith (El caso Sloane), Cressida Bonas, Lucien Laviscount (Between two worlds), Carrie-Anne Moss (Matrix), Faye Dunaway (Flick) y Doug Jones (Ouija: El origen del mal) encabezan el reparto.

Entre los estrenos europeos de este viernes destaca Un Reino Unido, drama romántico que narra el conflicto internacional que provocó el príncipe de Botswana, Seretse Khama, al enamorarse y casarse con una mujer blanca de Londres en los años 40. Basada en el libro de Susan Williams, la película está dirigida por Amma Asante (Belle) y protagonizada por David Oyelowo (Selma), Rosamund Pike (Nuestro último verano en Escocia), Jack Davenport (Gernika), Tom Felton (Resucitado) y Laura Carmichael (serie Downton Abbey).

En lo que a producción nacional se refiere destaca Pasaje al amanecer, debut en el largometraje de Andreu Castro (serie Yo quisiera) que se ambienta en noviembre de 2004, durante la que es considerada la batalla más sangrienta de la guerra de Irak. En ese contexto un foto periodista es contratado para entrar en el centro del conflicto y relatar en imágenes lo que ocurre. El joven, antes de ir, deberá comunicárselo a su familia y a su novia, lo que resquebrajará los cimientos de las relaciones y llevará a todos los personajes a vivir sus particulares infiernos. El reparto está encabezado por Nicolás Coronado (Novatos), Andrea Duro (Los miércoles no existen), Elvira Mínguez (Truman), Lola Herrera (Primer y último amor), Ruth Díaz (Tarde para la ira) y Antonio Valero (Los Borgia).

El drama también está presente en El jugador de ajedrez, cuya historia se desarrolla durante la Guerra Civil española y la II Guerra Mundial. El protagonista es un campeón de ajedrez español que, cuando el conflicto bélico estalla en España, decide emigrar a Francia junto a su mujer, natural del país, y la hija de ambos. Sin embargo, una vez allí será detenido por los nazis al considerarle un espía. Su única vía para sobrevivir es la pasión que siente el oficial al mando por el ajedrez. Luis Oliveros (Pata negra) dirige esta propuesta protagonizada por Marc Clotet (La estrella), Melina Matthews (Nick), Alejo Sauras (Los abrazos rotos), Andrés Gertrúdix (El apóstata) y Pau Durà (Todo está en el aire).

Entre el resto de estrenos destaca Casi leyendas, comedia dramática con el mundo de la música como telón de fondo que gira en torno a tres amigos que se han distanciado con el paso de los años. Sin embargo, deberán volver a reunirse para formar el grupo musical que estuvo a punto de alcanzar la fama hace 25 años, viéndose obligados además a afrontar sus calamitosas vidas. Escrita y dirigida por Gabriel Nesci (Días de vinilo), la película cuenta entre sus actores con Diego Peretti (Papeles en el viento), Santiago Segura (La reina de España), Diego Torres (La venganza), Claudia Fontán (La reconstrucción) y Florencia Bertotti (Igualita a mi).

Con algo de retraso llega la canadiense Los demonios, drama escrito y dirigido en 2015 por Philippe Lesage en el que es su debut en el largometraje de ficción. La trama se centra en un niño de diez años sensible e imaginativo que le tiene miedo a todo lo que le rodea, desde un posible divorcio de sus padres hasta el sida. Su vida en una zona residencial de Montreal se verá alterada cuando se produzcan una serie de secuestros de niños en su zona, lo que le llevará a descubrir que los demonios de su infancia podrían estar relacionados con las desapariciones. Édouard Tremblay-Grenier, Yannick Gobeil-Dugas, Vassili Schneider (Lucidité passagère), Sarah Mottet, Mathis Thomas y Laurent Lucas (Perros rabiosos) encabezan el reparto.

Desde Japón llega Maravillosa familia de Tokio, comedia que arranca el día del cumpleaños de la mujer del patriarca de una tradicional familia japonesa. Durante la celebración, y como regalo, la mujer le pide a su marido el divorcio. La revelación no solo supone un duro golpe para el incrédulo marido, sino que removerá los cimientos de toda la estructura familiar, cuyos miembros tratarán de evitar por todos los medios lo que parece ser una catástrofe. Yôji Yamada (Una familia de Tokio) dirige esta propuesta en cuyo reparto destacan los nombres de Yû Aoi (Viaje hacia la orilla), Yui Natsukawa (La casa del tejado rojo), Kazuko Yoshiyuki (Leonie), Isao Hashizume (Eien no 0), Shôzô Hayashiya (Penguin’s memorie – Shiawase monogatari) y Tomoko Nakajima (Boku no ojisan).

De Asia también procede Seoul Station, cinta de terror realizada en animación tradicional producida en Corea del Sur que gira en torno a los intentos por sobrevivir de un grupo de personas en la capital de aquel país después de que una horda de mendigos se haya transformado en zombis. Planteada como una precuela de Train to Busan (2016), la cinta está escrita y dirigida por el mismo autor, Yeon Sang-ho (The fake).

También pertenece al género de animación Ovejas y lobos, comedia de aventuras producida en Rusia y ambientada en una lejana y mágica tierra donde un grupo de ovejas vive sin preocupaciones hasta que una manada de lobos acampa en un barranco cercano. La película es la ópera prima de Andrey Galat y Maxim Volkov.

Terminamos el repaso con el documental español Herederos de la bestia, film escrito y dirigido a cuatro manos por Diego López y David Pizarro (Los perversos rostros de Víctor Israel) que aborda la historia detrás de la película El día de la bestia (1995) a través de entrevistas con el director, Álex de la Iglesia (El bar), los actores Santiago Segura, Terele Pávez (La puerta abierta) o Álex Angulo (Zipi y Zape y el club de la canica), y el guionista Jorge Guerricaechevarría (Cien años de perdón).

Los estrenos llevan al espectador de ‘Marte’ a ‘La Cumbre escarlata’


Estrenos 16octubre2015Comienza un fin de semana de estrenos muy interesantes. Tras varias semanas sin títulos que fuesen realmente atractivos (y los que a priori iban a serlo no han resultado ser lo que se esperaba), este viernes, 16 de octubre, llegan una serie de títulos a tener en cuenta, sobre todo los dos primeros. Muy enmarcados en la ciencia ficción y el terror, sin duda están llamados a acaparar la taquilla durante algunas semanas.

El primero de ellos es Marte, nuevo film de Ridley Scott (Exodus: Dioses y reyes) que devuelve al director al género de la ciencia ficción, en el que sin duda es un maestro. Basado en el libro de Andy Weir, el argumento arranca cuando la tripulación de un viaje a Marte se ve obligada a suspender su misión a causa de una tormenta. Sin embargo, durante la evacuación uno de los miembros es dado por muerto y abandonado en el planeta. Cuando el hombre despierta en ese planeta hostil y sin apenas recursos, deberá recurrir a su ingenio y sus conocimientos para poder sobrevivir hasta que vuelvan a por él. Y si la trama y el director resultan interesantes, el reparto no lo es menos: Matt Damon (Interstellar), Jessica Chastain (La señorita Julia), Kate Mara (serie House of cards), Kristen Wiig (Los amos de la noticia), Sebastian Stan (Capitán América: El soldado de invierno), Michael Peña (Ant-Man), Jeff Daniels (serie The Newsroom), Sean Bean (El destino de Júpiter) y Chiwetel Ejiofor (12 años de esclavitud) son los principales actores.

Bastante diferente es La Cumbre Escarlata, regreso de Guillermo del Toro (Pacific Rim) al terror en estado puro. La trama gira en torno a una joven escritora que sufre un bloqueo creativo a causa de un trauma familiar. Para lograr tratar el problema recurre a un amigo de la infancia que nunca ha dejado de quererla. Sin embargo, en su camino se cruza un misterioso desconocido que trata de seducirla. El destino la llevará a una antigua casa que respira, que desprende dolor y que sangra por los muertos que en ella se encuentran. Con una cuidada atmósfera y un suspense que dejará helado a más de uno, la película cuenta en su reparto con Mia Wasikowska (Madame Bovary), Charlie Hunnam (serie Hijos de la Anarquía), Jessica Chastain, que repite esta semana, y Tom Hiddleston (Thor).

Otro estreno interesante es Slow West, western de capital inglés y neozelandés que combina elementos clásicos y modernos del género para narrar la búsqueda de un joven escocés que llega al viejo Oeste norteamericano en busca de su único amor, una chica que parece haberse esfumado. Durante su camino se encontrará con un forajido que se ofrece a ayudarle. Ambos descubrirán que no son los únicos que siguen el rastro, pues la cabeza de la joven tiene precio. Ópera prima de John Maclean, la película están protagonizada por Michael Fassbender (X-Men: Días del futuro pasado), Kodi Smit-McPhee (El amanecer del Planeta de los Simios), Caren Pistorius (serie Descubriendo a Nina) y Ben Mendelsohn (Lost river).

En cuanto a las propuestas españolas, destaca la comedia romántica Los miércoles no existen, cinta coral que narra las relaciones humanas y los azares del destino en un grupo de jóvenes que parecen destinados a encontrarse constantemente, aunque no en las circunstancias que les gustarían. Peris Romano (8 citas) escribe y dirige esta propuesta que arranca cuando un joven decide rehacer su vida junto a un nuevo amor, aunque todavía no ha podido olvidar a su prometida, que le dejó al día siguiente de declararse. A partir de ese momento se sucederán una serie de encuentros, desencuentros y malentendidos que podrían redefinir el mundo de varias personas. Eduardo Noriega (La bella y la bestia), Inma Cuesta (Tres bodas de más), Alexandra Jiménez (Casi inocentes), William Miller (La venta del paraíso), Gorka Otxoa (Lobos de Arga) y María León (Rey Gitano) encabezan el reparto.

También española es el drama Amama, nuevo film escrito y dirigido por Asier Altuna (Bertsolari) que pone el acento sobre el contraste entre generaciones y entre las formas de vida del campo y la ciudad. La trama se centra en la relación entre un padre y su hija, dos visiones diferentes del mundo que no logran encontrar puntos en común, y todo ello bajo la silenciosa mirada de la abuela. La cinta está protagonizada por Kandido Uranga (Naufragio), Iraia Elias, Klara Badiola (La buena nueva) y Ander Lipus (Agujeros en el cielo).

España también está presente en El rey de La Habana, drama que cuenta además con capital de la República Dominicana. Escrita y dirigida por Agustí Villaronga (Pa negre), la cinta se enmarca en pleno Período Especial en La Habana de los años 90. Allí un joven trata de escapar de su realidad, marcada por la miseria, junto a dos cómplices, uno de ellos una transexual que quiere huir de la isla a toda costa. Maikol David Tortolo, Yordanka Ariosa (Boccaccerías Habaneras), Héctor Medina Valdés (Esther en alguna parte), Ileana Wilson (La buena voz) y Chanel Terrero (serie Gym Tony) son sus principales protagonistas.

Terminamos el repaso de la semana con El nuevo nuevo Testamento, comedia producida entre Francia, Bélgica y Luxemburgo que juega con la hipotética idea de que Dios vive en la Tierra. Concretamente, en Bruselas. Y no vive solo. Tiene mujer y una hija de 10 años. Sin embargo, la relación del Todopoderoso con las dos mujeres no es ideal. Tanto, que la pequeña, para vengarse de él, hace públicas las fechas de fallecimiento de toda la Humanidad. Jaco Van Dormael (Las vidas posibles de Mr. Nobody) es el director de esta curiosa propuesta que protagonizan Benoît Poelvoorde (El precio de la fama), Yolande Moreau (Henri), Catherine Deneuve (En un patio de París) y Pili Groyne (Dos días, una noche).

Daños colaterales de la violencia en la 6ª T de ‘Hijos de la Anarquía’


Los 'Hijos de la Anarquía' deben encontrar una nueva sede en la sexta temporada.Hay pocas series capaces de mantener un alto nivel dramático temporada tras temporada. Y son muchas menos las que dejan al espectador pegado al asiento con una sensación de tensión del modo en que lo hace Hijos de la Anarquía. Su sexta temporada ha sido, en todos los sentidos, una joya de la televisión que, como viene siendo habitual en la producción creada por Kurt Sutter (serie The Shield), no tendrá el reconocimiento que pide a gritos etapa tras etapa. Y es que si algo se ha conseguido en estos nuevos 13 episodios es encaminar la brutalidad de la que siempre ha hecho gala la serie hacia un ocaso brillantemente planificado y mejor ejecutado que elimina del tablero flecos que lastraban la acción y dirige su futuro hacia un dramatismo que augura una venganza incluso más salvaje de lo visto hasta ahora. ¡Ah¡, y para aquellos que todavía no hayan podido ver la temporada, encontrarán en este análisis diversos spoilers que no pueden ignorarse.

A pesar de ese ocaso, de esa evidente luz al final del túnel que se percibe en buena parte de la temporada, la estructura narrativa sigue intacta. Sus responsables vuelven a jugar con la intriga de los planes elaborados por el personaje de Charlie Hunnam (Pacific Rim) y el resto de miembros del club, cuyas crisis internas siempre quedan apartadas ante los problemas que les llegan desde el exterior. La forma en que SAMCRO aborda su salida del negocio de las armas se antoja algo menos elaborada que las maquinaciones ideadas en temporadas anteriores, pero como compensación se vuelven más brutales, demostrando una vez más que un golpe sobre la mesa muchas veces surte más efecto que días de conversaciones. El episodio en el que todo se desarrolla, que no por casualidad coincide con el comienzo del tercer acto del arco dramático de la temporada, es tan salvaje como brillante, tan liberador como coherente con el devenir de los personajes y la serie. La muerte del personaje de Clay, de nuevo con los rasgos de Ron Perlman (Hellboy), es uno de esos momentos delicados para cualquier guionista por la relevancia que posee dramáticamente hablando. Su resolución no podría haber sido mejor, equilibrando el odio y el respeto hacia un rey caído.

Una de las mejores bazas que siempre ha exhibido Hijos de la Anarquía es la relación que todos los acontecimientos tienen entre sí. En la anterior temporada se plantearon una serie de nuevos secretos que en esta ocasión, más que resolverse, generan nuevas controversias que llevan a varios personajes al límite. Sin ir más lejos, la unión con el personaje de Jimmy Smits (Madres e hijas) se basa cada vez más en las decisiones personales del club, lo que provoca una de las líneas argumentales de la próxima y última temporada. Empero, posiblemente el personaje que mejor represente dichos secretos sea el de Theo Rossi (Kill theory), cuya evolución a lo largo de las últimas etapas ha sido de las más dramáticas e interesantes de la serie. Su pasado afroamericano y su traición al club le llevan a una tortura personal e interna que genera toda una oleada de traumas, malas decisiones y peores consecuencias. Puede que se haya alargado en exceso su tratamiento, pero sin duda ha sido eso lo que permite que la conclusión de la temporada sea, al menos para él, lo suficientemente siniestra como para convertirle en un muerto andante.

Y aunque en esta ocasión son menos evidentes, las referencias a la obra de William Shakespeare siguen nutriendo el conjunto para convertirlo en una obra diferente que no permite ni un segundo de descanso o distracción. Cualquier conversación, cualquier mirada o detalle, se convierten en determinantes para entender el futuro. Ahí está, por ejemplo, la confesión que hace el personaje de Rossi en un intento de suicidio, algo que precipita los acontecimientos hacia un final que se antoja trágico. Y ahí está, por supuesto, la confidencia por la que el rol interpretado por Katey Sagal (Jack and the beanstalk) termina dando un giro inesperado a esta temporada. Esta secuencia de pocos minutos remite directamente a diferentes obras del dramaturgo inglés, lo que en último lugar consolida el carácter dramático de la serie casi por encima de la violencia que utiliza para resolver los conflictos.

El final de los finales

Hijos de la Anarquía le queda una temporada, pero todo apunta a que será una temporada para resolver ciertos flecos que todavía quedan colgando de esta sexta entrega. La verdad es que el episodio final, con el brutal asesinato de Tara (Maggie Siff, vista en Hazme reír), es la verdadera conclusión de una serie definida por la muerte y la violencia. Es lo que suele ocurrir cuando un personaje que se define como “intocable” no solo es tocado, sino mutilado. Independientemente del vacío que deja en la serie, su ausencia es lo que podríamos definir como un totum revolutum, un clímax que pone patas arriba todo el mundo que rodea a la serie. Sobre todo si tenemos en cuenta que junto a su cuerpo aparece el de otro rol secundario de relativa importancia. Esa estampa final enrojecida por el color de la sangre es el colofón perfecto para una ficción en la que los daños colaterales siempre han estado muy presentes, como demuestra el hecho de introducir en esta etapa a una chica cuya madre murió en el accidente del padre del protagonista, o los acontecimientos del primer episodio, uno de los mejores de la temporada narrativamente hablando.

De hecho, y aunque pueda resultar chocante y hasta irritante, la decisión de terminar con el personaje se ajusta a esa idea de los efectos secundarios. Un grupo de personajes que viven en y de la violencia pueden morir. Es su ley de vida, y el espectador lo acepta como algo factible y lógico. Pero que desaparezcan personajes en principio inocentes es algo que deja una huella mayor y genera un mayor daño a los protagonistas. Parece lógico pensar que el rol de Hunnam debe sobrevivir a todo lo que le ocurra, pero sería imperdonable que un hombre con tantos claroscuros no sufra algún tipo de castigo. Ya lo vivió con la muerte de su mejor amigo, y ahora le toca el turno a alguien más cercano. Con esto, Sutter cierra el principal arco dramático de la serie para resolver en los últimos episodios las venganzas y traiciones que todavía puedan quedar pendientes.

Todo esto me lleva a un concepto nuevo en esta temporada. Los que sigan la serie con asiduidad habrán comprobado que los planes de este club de moteros siempre se resuelven con un golpe maestro que les coloca en la cúspide de los diferentes reinos que luchan por el poder. Ahora bien, lo que nunca se había planteado es que se intrigase de forma paralela. El hecho de que el personaje de Siff elabore un intrincado plan para alejarse de SAMCRO es algo que hasta ahora se había mantenido, en mayor o menor medida, al margen. El espectador, como buen miembro del club, asiste un tanto ignorante a lo que planea la mujer del protagonista hasta que ya es demasiado tarde. Sus recursos, adquiridos en cierto modo por su convivencia con el personaje de Sagal, reflejan no solo sus deseos de romper lazos con ese mundo de violencia, sino el grado de integración que tiene con dicho entorno. Una dualidad que la actriz logra expresar con acierto y que enriquece y hace más complejas las relaciones humanas entre los personajes.

La anterior temporada de Hijos de la Anarquía presentó al protagonista con un líder implacable y violento que contrastaba con la imagen previa que se tenía de él. Esta temporada ahonda en dicho carácter para evidenciar los problemas que surgen y las consecuencias imprevistas que tiene el salvaje mundo en el que vive. Gracias al equilibrio entre intriga, acción y drama que derrocha, esta etapa se convierte en una de las mejores de toda la ficción, y posiblemente en la más sangrienta de todas. Una temporada, eso sí, con un cierto sabor amargo en el fondo del paladar. No es que algo chirríe en el conjunto (si acaso algunas actitudes de Maggie Siff, necesarias por otro lado para hacer avanzar la acción). El problema es que se acaba. Sobre estos 13 episodios planea la sensación de que una etapa termina. Eso sí, la conclusión se anuncia épica.

Allen y Besson contra los asesinos de Bambi


Estrenos 15noviembre2013Nueva semana de estrenos, y nueva semana con muchas propuestas. En esta ocasión, 10 son los títulos nuevos que los espectadores podrán disfrutar en cartelera. Sin embargo, y a diferencia de semanas anteriores, ninguno de ellos parte en principio con un público de masas al que dirigirse, utilizando en cambio actores y nombres propios detrás de las cámaras para generar interés. Eso sí, hoy viernes, 15 de noviembre, mantiene la tendencia de presentar varias propuestas españolas, todas ellas de géneros muy diferentes. Pero si hay un nombre propio que protagoniza el fin de semana es el de Woody Allen.

Y es que lo nuevo del director de Annie Hall (1977) se estrena hoy. Y como es habitual en él, el reparto está compuesto por un puñado de actores, unos más conocidos que otros, que según las primeras impresiones son lo mejor del film. Con el título Blue Jasmine el director neoyorquino aborda la historia de una sofisticada mujer de la alta sociedad de Nueva York que, tras quedarse arruinada y perder a su marido, se muda al modesto apartamento de su hermana en San Francisco con el objetivo de rehacer su vida, revolucionando en el proceso la rutina y las relaciones personales de esta. A medio camino entre el drama y la comedia, géneros que el director maneja a la perfección, la película cuenta con Cate Blanchett (Robin Hood) como absoluta protagonista, a la que acompañan Alec Baldwin (No es tan fácil), Sally Hawkins (Grandes esperanzas), Alden Ehrenreich (Hermosas criaturas), Andrew Dice Clay (Point Doom), Annie McNamara, Louis C. K. (Increíble pero falso), Peter Sarsgaard (Linterna Verde), Bobby Cannavale (serie Boardwalk Empire), Max Casella (Mátalos suavemente) y Michael Stuhlbarg (La invención de Hugo).

También con tono cómico, aunque esta vez algo más negro, se presenta Malavita, nueva película de Luc Besson (El quinto elemento) como director. Titulada originalmente The family, la historia gira, como no podría ser de otro modo, en torno a una familia. Una familia mafiosa. Su periplo se inicia cuando llegan a un tranquilo pueblo de Francia con una nueva identidad proporcionada por el Programa de Protección de Testigos. Pero las viejas costumbres nunca se pierden, y los problemas empezarán a aparecer cuando afronten su día a día al estilo de la mafia. El reparto está encabezado por tres nombres propios de peso: Robert De Niro (La gran boda), Michelle Pfeiffer (Sombras tenebrosas) y Tommy Lee Jones (Men in Black 3), a los que hay que añadir Dianna Agron (serie Glee), John D’Leo (Vaya par de polis) y Vincent Pastore (Uno de los nuestros).

Los dos siguientes estrenos llegan con algo de retraso a España. El primero, La huida, es un thriller producido en 2012 que narra la fuga de dos hermanos a Canadá después de dar un golpe en un casino tribal. Perseguidos por la justicia y en un entorno marcado por la nieve y la ventisca, deciden separarse para tener más oportunidades. Pero su plan cambiará cuando ella se encuentre con un joven cuyos padres viven cerca de la frontera, un sitio perfecto para reunirse de nuevo y cruzar con seguridad. Dirigida por Stefan Ruzowitzky (Los falsificadores), la cinta cuenta con un conocido reparto en el que destacan Eric Bana (Troya), Olivia Wilde (Rush), Charlie Hunnam (Pacific Rim), Kate Mara (serie House of cards), Kris Kristofferson (Blade), Sissy Spacek (Carrie) y Treat Williams (Algo pasa en Las Vegas).

Del 2012 es también The collection, una  de las propuestas de terror del fin de semana que, al igual que La cabaña en el bosque hace siete días, ha tenido muchos problemas de distribución a pesar del carácter de culto que ya tiene en algunos círculos. Dirigida por Marcus Dunstan, la película es una secuela de uno de sus films anteriores, The collector (2009). En esta ocasión, el coleccionista convence a un grupo de jóvenes para que acudan a un almacén subterráneo con la excusa de una fiesta. De la masacre que allí se produce solo logra escapar una joven que, sin embargo, es capturada y llevada a un lugar desconocido encerrada en un baúl. El padre de la joven, desesperado, chantajea a la única persona capaz de ayudarle: el joven que sobrevivió a su anterior encuentro con este macabro asesino. Personaje que, por cierto, vuelve a estar interpretado por Josh Stewart (Jekyll), al que acompañan en esta ocasión Emma Fitzpatrick (In time), Christopher McDonald (Cat Run), Lee Tergesen (Red tails) y Tim Griffin (Caza a la espía), entre otros.

Cambiamos de nacionalidad para dirigir la mirada hacia la producción nacional. Tres son las películas que se estrenan hoy viernes, y de tres géneros muy distintos. La primera, ¿Quién mató a Bambi?, es una comedia coral con muchos de los jóvenes rostros del cine español en la que dos situaciones de lo más estrambóticas se dan cita por un único motivo: el secuestro. Por un lado, dos jóvenes descubren que su jefe, además suegro de uno de ellos, está maniatado y semidesnudo en el maletero de su coche, del que no pueden sacarlo. Por otro, un hombre de negocios acuciado por las deudas y su socio planean un rapto exprés, pero se confunden de objetivo. Una serie de coincidencias y de desdichas terminarán por cruzar los caminos de estos cuatro personajes. El film está dirigido por Santi Amodeo (Cabeza de perro) y protagonizada por Quim Gutiérrez (La gran familia española), Ernesto Alterio (El otro lado de la cama), Julián Villagrán (Grupo 7), Enrico Vecchi (El traje), Clara Lago (La cara oculta), Úrsula Corberó (serie Gran Reserva), Carmina Barrios (Carmina o revienta) y el cameo del jugador de fútbol Andrés Iniesta.

Por su parte, Retornados vuelve a poner el acento en el género de terror y, más concretamente, en el subgénero zombi. Co producida por Canadá, la cinta dirigida por Manuel Carballo (La posesión de Emma Evans) arranca en una sociedad en la que conviven de forma aparentemente normal los humanos e individuos que, gracias a una proteína que deben inyectarse diariamente, evitan convertirse en zombis después de que un extraño virus les haya infectado. La protagonista, una joven que trabaja en uno de los laboratorios que desarrollan el medicamento, ve cómo su mundo se desmorona cuando la noticia de que la proteína va a dejar de producirse provoca caos y miedo en la sociedad. Desde ese momento deberá luchar no solo por su vida, sino por la de su novio, uno de esos retornados que si no se inyectan se convertirán en zombis. Emily Hampshire (Die), Kris Holden-Ried (Underworld: el despertar), Shawn Doyle (Frequency), Claudia Bassols (Una bala en la recámara) y Melina Matthews (Savage Grace) conforman el reparto principal.

El drama predomina en Los chicos del puerto, historia centrada en un niño que, con motivo de cumplir un encargo que su abuelo no puede hacer, logra desaparecer unos días de su casa junto a unos amigos. El encargo en cuestión es asistir a un funeral y depositar una vieja guerrera militar en la tumba de un amigo de su abuelo. Alberto Morais (Las olas) es el encargado de poner la trama en imágenes, mientras que los debutantes Omar Krim, Blanca Bautista y Mikel Sarasa conforman el trío protagonista. Junto a ellos, José Luis de Madariaga (serie La pecera de Eva) da vida al abuelo.

Con producción francesa y suiza se estrena también Sister, película dirigida por Ursula Meier (Home ¿Dulce hogar?) que, en clave dramática, narra la difícil relación de un chico con su hermana mayor, que en lugar de hacerse cargo de él se dedica a conseguir pequeños trabajos que no llevan a ningún sitio y a mantener relaciones sentimentales esporádicas. Ante esta situación, el joven se dedica a subir a una lujosa estación de esquí que está cerca de su bloque de apartamentos para robar el material y vendérselo a los jóvenes del barrio. La llegada de un trabajador británico, empero, provocará una situación complicada. Léa Seydoux, de actualidad gracias a La vida de Adèle, es la principal protagonista, a la que se suman Kacey Mottet Klein (Gainsbourg), Martin Compston (Donkeys), Gillian Anderson (serie Expediente X) y Jean-François Stévenin (El pacto de los lobos).

Terminamos el repaso a los estrenos con dos cintas de animación, una estadounidense y otra española. La primera, producida en 2011, se titula El pequeño ángel, y con una técnica por ordenador sencilla y directa adapta un best seller infantil en el que un joven ángel que aprende en el Cielo todo lo que se debe saber para convertirse en un importante ángel decide bajar a la Tierra acompañado por su perro para encontrar el regalo perfecto para Jesús en el día de Navidad. Lo que comienza como una excursión rápida se convertirá en un viaje plagado de aventuras. Dirigida por Dave Kim (My Colombian Bride Vacation), la película cuenta con las voces en la versión original de Ed Kelly (La sombra de la traición), Nina Kircher (Roller Girls), Clarity Patton y Ron Perlman (serie Hijos de la Anarquía).

La segunda lleva por título El pequeño mago, y supone la segunda incursión en el largometraje de Roque Cameselle, quien también escribe el guión. La trama comienza cuando un joven con increíbles poderes logra derrotar a un grupo de vikingos que amenazaban con arrasar con su pequeño pueblo de la costa gallega. La noticia de su valentía se propaga rápidamente, y gentes de todos los rincones se acercan para conocerle. A partir de entonces vivirá numerosas aventuras junto a su inseparable amiga, aunque la amenaza del obispo de la ciudad, que ha quedado como un cobarde, le acechará en todo momento. El film cuenta con las voces de, entre otros, Alfonso Agra (Agallas), María del Carmen Aguado, Cristina Aldrey e Ignacio Aramburu.

‘Hijos de la Anarquía’, de reflexivo príncipe a brutal rey en su 5ª T


Jimmy Smits se une a Charlie Hunnam y Tommy Flanagan en la quinta temporada de 'Hijos de la Anarquía'.Una de las drogas más potentes y peligrosas que existen es el poder. Si se controla puede llegar a convertir a un hombre en una leyenda, pero si por el contrario dejamos que nos controle destruye todo aquello que nos define. Decir que esta es la base de la quinta temporada de Hijos de la anarquía, que en Estados Unidos terminó en diciembre del año pasado y en España hemos terminado de ver hace unos días, sería limitar el análisis a lo que se ha visto en el resto de entregas. En realidad, y bajo este prisma de poder, lo que ofrece esta nueva tanda de episodios es una de las mejores evoluciones dramáticas que se han visto en la pantalla, y que encuentra su mejor reflejo en el plano final del último episodio.

Para aquellos que no lo recuerden, el final de la anterior temporada dejaba la puerta abierta a un futuro incierto en el que el protagonista se posicionaba del lado de su pareja para abandonar el club de moteros del que pasaba a ser presidente. La imagen era impactante, entre otras cosas porque suponía una actualización de una vieja foto de vital importancia para el héroe de esta ficción. Empero, lo que se creía iba a ser una lucha por dejar su estilo de vida y buscar otro alejado de su club se ha tornado en estos últimos 13 episodios en una espiral de violencia y abuso de poder que han puesto de manifiesto la verdadera naturaleza del joven Jackson Teller. Una espiral que ha tenido muchos puntos de inflexión, como la brutal muerte de su mejor amigo, las intrigas del personaje de Ron Perlman (Hellboy) o la resolución de todo el drama que se venía arrastrando con el miembro del club en la cárcel. Por supuesto, todo esto es una compleja combinación de tramas y subtramas que es difícil definir en pocas palabras, pero Kurt Sutter (serie The Shield) lo logra en ese último plano que antes mencionábamos: el protagonista se encuentra en la misma posición que al final de la anterior temporada, pero esta vez es su madre y su hijo los que le acompañan.

Este aparente plano sencillo y escueto recoge toda una evolución. Algunos dirán que simplemente ha vuelto a sus orígenes. Sí y no. Es cierto que en las primeras temporadas de Hijos de la Anarquía este joven príncipe, como si de un Hamlet sobre ruedas se tratara, mostraba un carácter violento que se ha ido diluyendo poco a poco con la presencia cada vez mayor de su interés romántico. Pero no es menos cierto que durante esas temporadas el fantasma del padre le hablaba a través de unos diarios que le instaban a dejar el club y buscar una vida mejor. En esta quinta temporada, sin embargo, el príncipe convertido en rey ha dado rienda suelta a su brutalidad, tanto física como moral, en un intento por controlar un entorno que se mueve sin su consentimiento. Y curiosamente, se ha convertido en su padre, escribiendo diarios para sus hijos en los que confiesa sus verdaderos pensamientos y demostrando que el poder, a pesar de los intentos, corrompe.

Pero todo sin dejar el club y las intrigas. El final de la temporada evidencia claramente que el protagonista va a seguir por el único camino que conoce y, porqué no, que adora. El principal cambio que existe en estos capítulos es que mientras que antes sentía algunos escrúpulos a la hora de tomar decisiones, ahora importa poco cuántos tengan que caer para conseguir sus objetivos. Y son muchos los que caen, por cierto, incluyendo su propia esposa y madre de sus hijos, y el vicepresidente de su club. Todo ello mostrado en uno de los mejores finales de temporada que ha tenido la serie.

Nuevos socios y secretos

Toda esta evolución, a pesar de ser uno de los elementos más destacables de la temporada, no sería posible sin el apoyo de una trama que recuerda mucho a la de la tercera temporada, tanto en su desarrollo como en su resolución, engañando a personajes secundarios y espectadores por igual. Sutter demuestra con estos 13 capítulos dos cosas importantes en toda serie: uno, que no le preocupa eliminar personajes de cierta relevancia para que la trama pueda seguir su curso natural; y dos, que una ficción debe conseguir la atención con sus propias armas, no con efectos de artificio que distraigan de lo verdaderamente relevante.

En este sentido, esta quinta temporada es ejemplar. De hecho, comienza introduciendo a un personaje que crece a medida que avanza el argumento hasta convertirse en un nuevo aliado que viene a sustituir a los veteranos grupos y asociaciones ya conocidos. Y es un personaje muy interesante. Encarnado por Jimmy Smits (Conociendo a Jane Austen), es un hombre que trata de huir de su pasado, pero al igual que el protagonista, lo hace sin las convicción suficiente para resultar creíble. Y a pesar de su aspecto afable y su predisposición a ayudar, algo oculta. Al menos eso parece, pues pocos personajes (por no decir ninguno) de Hijos de la Anarquía muestran sus verdaderas intenciones.

Hablando de secretos, no puedo dejar pasar una llamada de atención sobre el personaje de Perlman, uno de los más interesantes de la trama y que en esta quinta temporada ha estado un poco desubicado, por decirlo de algún modo. Tras la brutal resolución de su corrupción en la temporada anterior, con descubrimientos de traiciones, asesinatos y pactos ocultos (vamos, algo parecido a lo que le ocurre al joven heredero en esta entrega), ‘Clay’ Morrow volvía con fuerza, moviéndose en las múltiples sombras del club para recuperar el poder. Empero, a medida que se suceden los episodios dichas intrigas pierden fuerza hasta convertirle en una especie de corderito, de alma bondadosa y reformada que lo único que busca es terminar sus días en paz. Siendo sincero, en todo momento se alberga la esperanza de que su actitud forme parte de un plan mayor, pero al terminar la temporada da la sensación de que en realidad su personaje ha cambiado. Sería una lástima no volver a recuperarle para la causa.

En cualquier caso, esta quinta temporada de Hijos de la Anarquía mantiene el alto nivel general de la producción, e incluso fortalece determinados aspectos dramáticos. Si anteriores entregas se han centrado en la evolución de personajes secundarios, esta gira en torno casi en exclusiva al protagonista. Su forma de actuar y el endurecimiento de su alma (sobre todo a raíz de la muerte de su amigo, como señalaba más arriba) han dado un giro radical a la serie, generando una serie de escisiones y de intrigas que, lejos de sacar al club de su forma de vida habitual, lo han sumergido aún más. Su frenético ritmo y la cantidad de acontecimientos que suceden en apenas una hora dan cuenta de la profundidad de su trama, y la convierten en una de las mejores series de la parrilla actual.

Diccineario

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