‘El Llanero Solitario’: cabalgando hacia el entretenimiento clásico


Johnny Depp y Armie Hammer protagonizan 'El Llanero Solitario', de Gore Verbinski.Haciendo un rápido repaso a los nombres responsables de esta aventura acerca del famoso enmascarado del Lejano Oeste cualquiera podría pensar que estamos ante una especie de versión en tierra firme de Piratas del Caribe. La maldición de la Perla Negra. No es que sea algo descabellado, pues en determinados momentos el tono desenfadado y algunas encrucijadas narrativas recuerdan a la película de 2003. Sin embargo, esto es una historia de indios y vaqueros, de ferrocarriles y caballos, y en definitiva del bien y del mal. Y como tal tiene sus pros y sus contras. Pero de lo que no cabe duda es de que Gore Verbinski (El hombre del tiempo) vuelve a demostrar que es uno de los directores con más sentido narrativo del espectáculo que hay ahora mismo.

La mejor muestra de esto es, sin lugar a dudas, el clímax de la historia, todo un homenaje al cine más clásico de indios y vaqueros (y a El maquinista de la General, de Buster Keaton) rodado con una claridad y firmeza difícil de encontrar hoy en día. En este sentido hay que destacar que toda la película, desde su concepción en el guión hasta la magnífica música de Hans Zimmer, desprende un aire clásico que recupera el prácticamente desaparecido género western. A esto contribuye la labor del reparto al completo, que a pesar de no ser del todo regular en su trabajo (algunos secundarios son demasiado cuadriculados) sí contribuye a una sensación de estar ante un entretenimiento puro y duro donde los elementos morales y formales son claros y evidentes. De todos ellos destaca, como suele ser habitual, Johnny Depp (La ventana secreta), cuyo papel del indio Toro retoma con inteligencia ese humor físico y mudo que tanto perfeccionó el propio Keaton, uno de sus referentes a la hora de afrontar el papel.

Pero no es una película redonda, al menos no tanto como la primera entrega de la saga pirata, por comparar las películas que la propia promoción aúna. A pesar de que el guión es dinámico, ágil y posee momentos realmente brillantes, posee cierta pesadez en su inicio, haciendo gala de una narración algo caótica y desorganizada, propia del relato de aventuras que un viejo Toro le cuenta a un niño admirado por sus aventuras. Un fallo que por fortuna sabe adaptar según avanza la historia hasta convertirlo en parte del atractivo narrativo de esta espectacular aventura. De igual modo, la caída de ritmo en la primera parte de su segundo acto ralentiza algo la sed de aventuras que generan sus primeras secuencias de acción, simplemente espectaculares. Dura dos horas y media que se pasan volando, pero algunos minutos menos tampoco le hubiera estado mal.

De todas formas, El Llanero Solitario es cine de aventuras en estado puro. Hay humor, hay acción y hay espectacularidad. Bajo la batuta de Verbinski el espectador asiste a una trama que crece y crece hasta un final apoteósico repleto de malabares, equilibrios y gags visuales que no dejan un minuto de respiro. Una lástima que su primera parte, aquella en la que asistimos al nacimiento de este justiciero, sea algo lenta y se regodee en sus propios conflictos internos. Pero bueno, una vez superado ese escollo, lo único que se puede hacer es disfrutar de un viaje por los rincones del Lejano Oeste.

Nota: 7/10

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: