La violencia se adueña de ‘Boardwalk Empire’ en su 3ª temporada


Steve Buscemi vive sus peores momentos en la tercera temporada de 'Boardwalk Empire'.Cuando se empezó a promocionar la tercera temporada de Boardwalk Empire, espléndida serie creada por Terence Winter, autor de algunos libretos de Los Soprano, y producida por Martin Scorsese (Infiltrados) entre otros nombres importantes, se publicó un cartel en el que se podía leer la siguiente frase: “No se puede ser gánster a medias”. Sin duda, es la sentencia que ha marcado estos 12 episodios y que ha modificado para siempre el panorama de la producción. Una producción, por cierto, que ha entrado en esta parte de la historia en una de sus fases más violentas y sangrientas del conjunto, acallando a aquellas voces que pudieran pedir algo más de acción física y menos intrigas criminales. En cualquier caso, estamos ante una temporada sublime, puede que no tan impactante como la segunda pero igualmente bella, sofisticada y, ante todo, interesante.

Más adelante hablaremos del villano de turno que trae de cabeza al protagonista en estos capítulos, pero sí es conveniente señalar que si las temporadas anteriores nos presentaron a un ‘Nucky’ Thompson, interpretado magistralmente por Steve Buscemi (Reservoir Dogs), que crecía y se fortalecía en el difícil mundo del crimen de los años 20 del siglo pasado, en esta el contexto es totalmente distinto, con una organización perfectamente establecida y en la que, de un modo u otro, se ha instalado la rutina y la despreocupación. Tal vez sea por eso que la presencia de un gánster como Gyp Rosetti, al que da vida Bobby Cannavale (Vías cruzadas), pone patas arriba el mundo criminal de Atlantic City, sembrando una ola de terror, violencia y muerte que llega hasta la puerta misma del protagonista.

Cierto es que la violencia y los tiroteos nunca han estado ausentes de la trama de esta serie, pero no es menos cierto que en esta tercera temporada marcan un antes y un después en el desarrollo dramático de los futuros acontecimientos. Uno de los diálogos del episodio final explica que, termine como termine la guerra entre gánsters que se desarrolla en los últimos capítulos, nada va a ser igual. Y es que si algo definía la personalidad del protagonista era su capacidad para mantenerse al margen de la mayor parte de las actividades delictivas, de no mancharse las manos, como se dice coloquialmente. Ahora, y tras un final de temporada abrumador, no solo se ha manchado las manos, sino que lo comunicado a los cuatro vientos.

La discreción es la nota definitoria del comportamiento del crimen organizado. Al menos de cara a la sociedad. Es lo que siempre ha impedido tener pruebas fehacientes de los crímenes cometidos. Es lo que, por ejemplo, impidió que Al Capone (personaje, por cierto, que adquiere cada vez más relevancia en la trama) fuera encarcelado por asesinato, aunque un posterior error fiscal permitió al FBI encerrarle en Alcatraz. Y como no podía ser de otro modo, es lo que ha caracterizado el tono general de Boardwalk Empire. Es esta una de las muchas características que aportan veracidad al relato audiovisual, amén de un vestuario impecable, un diseño de producción minucioso y una planificación que sabe sacar partido de todos y cada uno de los elementos.

La locura del crimen

Hasta ahora, y a pesar de traiciones, de ambiciones y de planes ocultos perpetrados por amigos y enemigos, el mundo del crimen que refleja la serie de Winter era un mundo de caballeros en el que todo, incluso los asesinatos en plena calle, se negociaba en despachos elegantes entre hombres trajeados propietarios de decenas de negocios, la mayoría ilícitos. Lo más interesante de esta tercera temporada es la capacidad de los creadores de combinar ese mundo, que en ningún momento se abandona, con el vendaval de violencia y sangre que impone un personaje como el de Rosetti, tan odioso como atractivo. Sin duda, su presencia es la pieza que no encaja en este puzzle de intrigas y mentiras, aunque es una pieza nacida del clima que se vivía en Estados Unidos en aquella época.

En el fondo, el mundo del hampa norteamericano en esta época dorada se dedicaba, fundamentalmente, a negocios ilícitos y al tráfico de influencias, sabedores los grandes nombres del crimen que eran las armas necesarias para infundir respeto y temor (por supuesto, acompañadas de las imprescindibles dosis de sangre). Pero este mundo también permitió la aparición de auténticos sociópatas, personajes violentos en su propia naturaleza que solo encontraron la felicidad en un entorno como este. Es el caso de Rosetti, mafioso a las órdenes del famoso Joe Masseria (Ivo Nandi) cuya violencia física y mental llega a los extremos de la degradación más absoluta. Con su presencia cualquier otro personaje, por muy desagradable que pueda llegar a ser, se convierte en un corderito. La impecable labor de Cannavale a la hora de meterse en la piel del personaje, unido a la definición que se hace sobre el papel de él, convierten a este villano en el mejor de toda la serie, y en uno de los más interesantes de los últimos tiempos de la pequeña pantalla, a la altura de algunos surgidos de la serie Dexter.

Pero Boardwalk Empire no sería la impecable serie que es si solo contase con estas tramas principales, si bien muchas de las producciones de largometrajes y series soñarían con contar con su calidad. No, el otro gran pilar narrativo de la serie, que crece en esta tercera temporada, son las tramas secundarias. Tanto las que influyen directamente en el protagonista, como es el cuarteto amoroso que surge entre él, su mujer (una sólida Kelly Macdonald) y los amantes de ambos, como las que se desarrollan de forma paralela a la historia principal y que, de un modo u otro, terminarán convirtiéndose en tramas fundamentales en el desarrollo de la serie. Algunas de ellas ya lo son, como es el caso de todo lo relacionado con otro famoso gánster, Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg), o la creciente presencia del ya mencionado Al Capone. Por no hablar de la interesante evolución del personaje interpretado por el siempre inquietante Michael Shannon (Take Shelter), un acabado agente del FBI que está adentrándose cada vez más en el mundo del crimen.

Lo cierto es que existen pocos “peros” que se le puedan achacar a Boardwalk Empire, tanto en su conjunto como en esta tercera temporada. Sin duda, todos tienen que ver con el desarrollo de algunos hechos y personajes, como es el hecho de no haber dado salida al impactante final de la segunda temporada, o no haber explotado más las posibilidades de secundarios que están pidiendo a gritos más protagonismo, como es el caso del personaje de Jack Huston (Outlander), ese herido de guerra que está condenado a llevar una máscara el resto de su vida y que protagoniza una de las secuencias más espectaculares de la temporada. Claro que teniendo unas tramas principales y derivadas tan potentes como las que tiene es difícil hacer un hueco en cada temporada para desarrollar correctamente todos estos elementos.

Es por eso que la cuarta temporada se prevé más que interesante. A pesar de tener un final relativamente suave, con un ‘Nucky’ Thompson que pasea por Atlantic City con aire melancólico repasando todos los acontecimientos de esa temporada, no hay que engañarse. Las piezas de la partida están situadas en sus casillas correspondientes para iniciar una nueva batalla, ya sea con triquiñuelas legales o a punta de pistola, y todo señala a que la presencia de personajes históricos del crimen organizado de los años 20 será cada vez más relevante. Un camino que confirma a Boarwalk Empire como una de las producciones indispensables de la parrilla actual.

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

2 Responses to La violencia se adueña de ‘Boardwalk Empire’ en su 3ª temporada

  1. Dulce dice:

    Es cierto que la tercera temporada fue la más brutal de todas, pero es que se tenía que llegar al clímax en ciertas cosas que pasan en la primera y segunda, y ahora en esta serie de mafias en la cuarta temporada, vemos las consecuencias de lo que pasó en la tercera y se empiezan a dar cosas muy raras en la familia de Nucky, es tremenda serie, la verdad.

    • Dentro de poco comentaré la cuarta temporada, pero es cierto que la serie está teniendo una evolución muy fluida, y todo lo que ocurre en el pasado tiene unas consecuencias impactantes en el futuro más inmediato. Un saludo y gracias por el comentario!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: