‘Vengadores: Endgame’: y Marvel reinventó el cine


En una época de series y consumo inmediato, Marvel ha logrado, una vez más, lo imposible: que nos sentemos tres horas seguidas para ver lo que podría calificarse como el evento del año… no, de la década… no, del cine moderno. No dudo que haya detractores del cine de superhéroes, considerándolo poco menos que un producto de marketing pensado para adolescentes y frikis. Y aunque haya algunas películas que puedan responder a ese estereotipo, la Casa de las Ideas ha demostrado que este género es algo más. Vengadores: Endgame es la prueba definitiva de ello.

La película de los hermanos Russo, autores la precedente Vengadores: Infinity war, es sencillamente indescriptible. Y contrariamente a lo que pueda pensarse, no lo es por el aluvión de efectos digitales que contiene. Ni siquiera por la inmensidad de su trama. Lo es por la complejidad de sus personajes, por el desarrollo dramático de unos acontecimientos trágicos y traumáticos y el modo en que un grupo de personajes deciden afrontarlos. Esto confirma que toda buena película necesita explorar las motivaciones, los miedos y los deseos de sus personajes, llevarlos a situaciones límite y mostrar cómo reaccionan ante ellas. Y da igual cuál sea el contexto. En el caso que nos ocupa, todo ello con un inteligente toque humorístico en los momentos adecuados, aliviando la tensión dramática. El único problema, si es que puede considerarse así, es que existen tantos personajes que muchos quedan relegados a meros testimonios presenciales.

Pero Vengadores: Endgame es más, muchísimo más. Ahora que las series de televisión parecen haberse adueñado del entretenimiento, esta película confirma que si la pequeña pantalla puede beber de influencias cinematográficas, el séptimo arte puede hacer lo propio con el formato episódico. Desde este punto de vista, esta conclusión podría entenderse como el último capítulo de una primera temporada que ha durado 11 años y ha tenido 22 capítulos. Y en cierto modo, así está planteado. Desde que se estrenara Iron Man en 2008 todo lo que se ha visto en cada una de las películas estaba perfectamente planificado para formar parte de una macrohistoria mucho mayor y compleja que ha derivado en este ‘fin de partida’. No se trata simplemente de presentar personajes y juntarlos luego en otra película. No, cada acontecimiento, cada cambio, trauma, decisión y victoria (o derrota) han definido todo para llegar a este punto. Y esa es la esencia misma de cualquier producción seriada.

Y por si hubiera dudas de ello, la propia estructura dramática del film se encarga de asentar la idea. A lo largo de su desarrollo (y sin desvelar nada de la trama), la cinta viaja por el pasado de los personajes y por momentos de otros títulos de Marvel tanto física como psicológicamente. El espectador asiste a una introspección mucho mayor de los héroes que durante más de una década le han acompañado. Se produce así una mayor comprensión de sus motivaciones, de sus decisiones, de su ira y su temor. Pero sobre todo se logra un grado de empatía con todos ellos difícil de alcanzar en un film normal y corriente. A esto contribuye, claro está, haberles visto crecer a lo largo de cada film. Posiblemente muchos ya os hayáis dado cuenta, pero esta descripción de personajes es exactamente la misma que se puede hacer en una serie, que basa buena parte de su éxito en que los personajes pueden desarrollarse durante más tiempo que en una película.

Si no he mencionado nada de los efectos especiales o la acción no ha sido deliberado. Es sencillamente que la profundidad dramática de la cinta relega las espectaculares batallas a un segundo plano. Tal es la complejidad de Vengadores: Endgame. Y tal es el homenaje que Marvel rinde a sus fans, a los que ofrece un producto final más que excepcional. Los hermanos Russo, con su habitual y notable pulso narrativo, logran que las tres horas de duración sean un suspiro. Su sello se deja ver en cada plano, especialmente en ese combate final con plano secuencia marca de la casa. ¿Y el final? Pues el que debería ser, ni más ni menos, títulos de créditos incluidos. La película deja clara una cosa: que es el fin de una era y que nada volverá a ser lo mismo. Pero también deja la sensación de estar ante algo tan grandioso que será difícil de superar, tanto en espectacularidad como en carisma de sus protagonistas. En los años 60 Marvel revolucionó los cómics; ahora ha hecho lo mismo con el concepto mismo del cine, traspasando la propia dimensión de película autoconclusiva o de la secuela.

Nota: 9,5/10

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Y once años después llega el final del viaje de ‘Vengadores’


Ha pasado más de una década desde aquel Iron Man que supuso el pistoletazo de salida para el Universo Cinematográfico Marvel. Y este viernes 26 de abril es la fecha elegida para la conclusión de ese viaje por el que han pasado multitud de superhéroes. Aunque no es el único estreno, más bien al contrario. Más de una decena de títulos completan la oferta que llega a las salas de toda España.

Pero comencemos por Vengadores: Endgame, continuación de Vengadores: Infinity war que adelanta su estreno al jueves y que vuelve a estar dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo (Capitán América: Civil War). Su historia aborda la decisión que toman los Vengadores que han sobrevivido a la decisión de Thanos de acabar con la mitad de la población del Universo. Los supervivientes deberán hacer acopio de todas sus fuerzas y su determinación para enfrentarse una última vez a un enemigo aparentemente invencible. Aventura, acción y unos colosales efectos especiales es lo que plantea esta conclusión a 22 películas en estos años, y en la que estarán presentes todos los superhéroes de la Casa de las Ideas que ya han pasado por la gran pantalla. Así, el reparto está encabezado por Robert Downey Jr. (El juez), Chris Evans (Un don excepcional), Chris Hemsworth (Malos tiempos en El Royale), Mark Ruffalo (Spotlight), Chadwick Boseman (Dioses de Egipto), Don Cheadle (serie House of lies), Brie Larson (La habitación), Scarlett Johansson (Una noche fuera de control), Paul Rudd (Mute), Dave Bautista (Hotel Artemis), Tom Holland (Z, la ciudad perdida), Evangeline Lilly (Acero puro), Josh Brolin (Deadpool 2), Jeremy Renner (La llegada) y Sebastian Stan (La suerte de los Logan).

También estadounidense es el western Sin piedad, segunda película como director del actor Vincent D’Onofrio (serie Daredevil), quien también se reserva un papel en este drama biográfico en torno a las legendarias figuras de Pat Garrett y Billy el Niño. La trama arranca cuando un joven se ve obligado a atravesar el suroeste de Estados Unidos para salvar a su hermana de su despiadado tío. Por el camino se cruza con el sheriff y el famoso forajido, envueltos en un juego del gato y el ratón en el que el joven deberá elegir bando y demostrar a su familia qué tipo de hombre es. Entre los principales actores destacan el debutante Jake Schur, Ethan Hawke (Los siete magníficos), Dane DeHaan (Valerian y la ciudad de los mil planetas), Leila George (Mortal engines), Chris Pratt (quien también está presente en Vengadores: Endgame) y Adam Baldwin (serie The last ship).

Estados Unidos y Chile colaboran en Gloria Bell, comedia dramática con toques de romance de 2018 que reinterpreta Gloria, la película chilena de 2013. La cinta sigue la vida de una mujer divorciada de espíritu libre cuyos días pasan en una oficina y sus noches en una pista de baile. Una noche conoce a un hombre que le abrirá las puertas a un nuevo amor, pero también a las dificultades del mundo de las citas, la identidad y la familia. Sebastián Lelio, director del film original, se pone tras las cámaras de esta nueva versión que cuenta con Julianne Moore (El séptimo hijo), John Turturro (Transformers: El último caballero), Jeanne Tripplehorn (Un marido perfecto), Sean Astin (serie Stranger things), Michael Cera (Tyrel), Brad Garrett (Not fade away) y Alanna Ubach (Hasta los huesos) como principales actores.

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y lo hacemos con La importancia de llamarse Oscar Wilde, coproducción de 2018 con capital británico, belga, italiano y alemán. Escrita, dirigida y protagonizada por Rupert Everett, supone el debut tras las cámaras del actor de Noche real (2015). El argumento aborda los últimos momentos del escritor, que en su lecho de muerte repasa su vida, sus momentos más oscuros y el apoyo incondicional de sus amigos. Junto a Everett completan el reparto Colin Firth (Kingsman: El Círculo de Oro), Colin Morgan (serie Humans), Emily Watson (En la playa de Chesil), Edwin Thomas, Tom Wilkinson (Negación) y Anna Chancellor (El último acto).

Entre los estrenos españoles destaca La pequeña Suiza, comedia dirigida por Kepa Sojo (El síndrome de Svensson) que transcurre en un imaginario pueblo castellano ubicado en el centro del País Vasco. Sus habitantes solicitan formar parte del territorio vasco, algo a lo que se niega el gobierno de la comunidad. Sin embargo, un curioso hallazgo llevará a los osados habitantes a pedir una nueva anexión, aunque en este caso nada menos que a Suiza. Entre los principales intérpretes encontramos a Maggie Civantos (serie Vis a vis), Jon Plazaola (Villaviciosa de al lado), Ingrid García Jonsson (Toro), Secun de la Rosa (El bar), Enrique Villén (Las aventuras de Moriana), Ramón Barea (Bajo la piel de lobo) y Antonio Resines (La reina de España).

También española es The invocation of Enver Simaku, thriller de terror ambientado en la Albania de 1997, cuando un hombre regresa a ese país para investigar el asesinato de su esposa después de casi dos décadas en las que una imagen de vídeo, deteriorada y casi fantasmagórica, le ha obsesionado. Su investigación le llevará a sumergirse en un mar de grabaciones, expedientes y visiones del más allá. Escrita y dirigida por Marco Lledó Escartín (Los ajos quemados), la cinta está protagonizada por Julien Blaschke (La piel fría), Antonio de la Cruz (Nacida para ganar), Laertis Vasiliou (Agon), Viktor Zhusti (Delegacioni) y Piro Milkani (Fraktura), entre otros.

El drama histórico está representado por La portuguesa, adaptación a la gran pantalla de la novela de Robert Musil que narra cómo el miembro de una familia italiana busca un matrimonio en Portugal. Tras regresar de su viaje de luna de miel, se ve envuelto en la guerra con las fuerzas del Episcopado de Trento. La llegada de la extranjera aporta más tensión en el seno familiar, pero con el fin de la guerra su figura, y la de los portugueses, podría perderse en el día a día familiar. Rita Azevedo Gomes (La venganza de una mujer) dirige esta producción portuguesa protagonizada por Clara Riedenstein (John from), Marcello Urgeghe (The secret agent), Ingrid Caven (Deepfrozen), Rita Durão (Quaresma) y Pierre Léon (La France).

Rusia y Francia coproducen Leto, biopic romántico con trasfondo musical que aborda la escena del rock de principios de los 80 en Leningrado y, en concreto, la figura de Viktor Tsoï, un joven músico que creció escuchando a grandes estrella del rock. Su encuentro con su ídolo Mike y su esposa cambiará su destino, construyendo juntos una leyenda inmortal. Dirigido por Kirill Serebrennikov (Traición), el film cuenta con los actores Teo Yoo (Equals), Irina Starshenbaum (Attraction) y Roman Bilyk dando vida al trío protagonista.

La cinta más internacional de la semana es Familia sumergida, película con capital argentino, noruego, brasileño y alemán con la que debuta como directora de largometrajes la actriz María Alche (Me casé con un boludo). Este drama arranca cuando una mujer se enfrenta a la muerte de su hermana y a vaciar la casa familiar de Buenos Aires. En ese proceso conoce a un amigo de su hija cuya presencia en la vivienda dará lugar a viajes y aventuras juntos. Uno de esos días, además, recibe una llama de un pariente lejano para una reunión, mientras en su casa mantiene diálogos con otros familiares de otra dimensión. El reparto está encabezado por Mercedes Morán (Maracaibo), Esteban Bigliardi (La cordillera), Marcelo Subiotto (La luz incidente), Ia Arteta y Laila Maltz (Adiós entusiasmo).

Pasamos a los estrenos de animación. Buñuel en el laberinto de las tortugas adapta la novela gráfica homónima de Fermín Solís que aborda la historia del famoso director de cine justo después de rodar su primera película, La Edad de Oro. A pesar de ser una de las principales figuras del movimiento surrealista, Buñuel encuentra muchas dificultades para financiar su siguiente proyecto, un documental sobre Las Hurdes, una de las regiones más pobres y olvidadas de España. Por ello, el escultor Ramón Acín compra un billete de lotería prometiendo que, si toca, pagará la producción. La suerte se pone de su lado y comienza un viaje con el que Luis se convertirá en Buñuel. Dirigida por Salvador Simó (Petualangan singa pemberani), esta coproducción entre España, los Países Bajos y Alemania cuenta con las voces principales de Jorge Usón (Los futbolísimos), Fernando Ramos, Luis Enrique de Tomás y Cyril Corral.

Con algo de retraso, aunque estrenada el jueves 25, llega Mutafukaz, aventura animada de 2017 que une acción y comedia en una trama que sigue la vida de un pobre diablo que malvive en una mega-urbe infestada de bandas violentas, policías corruptos y buscavidas sin escrúpulos. Un día, durante su trabajo como repartidor, sufre un accidente a partir del cual empieza a tener visiones de seres monstruosos por toda la ciudad. Con capital francés y japonés, y dirigida a cuatro manos por Shôjirô Nishimi y Guillaume Renard, autor del cortometraje en el que se basa esta historia, entre las voces originales de esta cinta destacan las de Orelsan (Comment c’est loin), Gringe (serie Bloqués), Redouanne Harjane (Prêt à tout), Féodor Atkine (Road games) y Julien Kramer.

La última de las novedades animadas es Terra Willy: Planeta desconocido, comedia de nacionalidad francesa que dirige Eric Tosti, y con la que debuta en el largometraje tras varios años en televisión. El argumento arranca cuando un niño que viaja por el espacio con sus padres sufre un accidente, su nave se destruye y él sale despedido en una cápsula de emergencia a un planeta desconocido. Separado de sus padres, buscará la forma de reencontrarse con ellos, al tiempo que explora este nuevo mundo acompañado de un robot de supervivencia y de un amigo alienígena. Timothé Vom Dorp (El hijo de Jean), Edouard Baer (Astérix & Obélix: Al servicio de su majestad), Marie-Eugénie Maréchal, Guillaume Lebon (L’enfant prodige) y Barbara Tissier (Carences) ponen las principales voces.

Para terminar, dos documentales. La canción de nuestra vida, producción estadounidense de 2016 escrita y dirigida por el cantante Rory Feek (Josephine), aborda la vida de su esposa, la también cantante Joey Feek. La cinta narra la lucha de la mujer contra el cáncer mientras afrontan el mayor reto de sus vidas: el nacimiento de su hija con Síndrome de Down, con el que decidieron aparcar sus carreras musicales y establecerse en una pequeña granja en la comunidad que amaban.

Del presente año es Azul Siquier, producción escrita y dirigida por Felipe Vega (Nubes de verano) que sigue el trabajo y la pasión por la fotografía de Carlos Pérez-Siquier, fotógrafo almeriense que lleva toda la vida enfrentado a la luz y el color de su tierra para tratar de captarla con su cámara. A través de su visor el director realiza una descripción de este arte y del artista con una mirada llena de humor y melancolía.

‘Vengadores: Infinity War’: infinitamente Marvel


Han pasado 10 años desde aquella primera aventura de Iron Man. 10 años en los que Marvel ha construido, algunas veces con más acierto que otras pero siempre con mimo y cuidado, todo un universo en el que poder desarrollar las aventuras de sus personajes, sus motivaciones, sus debilidades y los conflictos que les definen a lo largo de los años. Y todo eso desemboca aquí, en una macroproducción superheróica en la que nada se deja al azar y todo, absolutamente todo, tiene un objetivo: convertir a este film en el mayor espectáculo de la historia. Que lo haya conseguido o no es cuestión de puntos de vista, pero algo queda claro: se puede conseguir.

Porque en efecto, Vengadores: Infinity war es un espectáculo. Pero también es una historia, un drama capaz de generar desasosiego, de enfrentar a estos personajes capaces de cosas extraordinarias ante un enemigo invencible, ante ese desafío que, como se menciona en la película, les hará fracasar estrepitosamente. Toda historia debe construirse, al menos en teoría, sobre un crecimiento constante de tensión, de acción o de drama. En el cine de superhéroes esto, habitualmente, se traduce en combates que ponen al héroe ante un desafío cada vez mayor que debe superar para, al final, enfrentarse a la gran amenaza. Y aunque esta cinta de los hermanos Russo (Capitán América: El soldado de invierno) responde a esa idea, ese crecimiento dramático está construido sobre desafíos fallidos, sobre una lucha en la que el villano vence constantemente, hasta un final que… que aquí no revelaré, pero que puede generar cierto desasosiego.

Se trata, por tanto, de una producción compleja, de una obra de arte del género que merece ser reconocida como tal. Nada de enfrentamientos cuyo final se conoce de antemano; nada de momentos narrativos que restan ritmo al conjunto. Todo en el film se construye con el único objetivo de ofrecer una historia dinámica, profunda, en la que las motivaciones son lo primero y los efectos (sencillamente espectaculares, dicho sea de paso) lo segundo. Es más, pocas veces podrá verse que uno de los momentos más dramáticos de un film lo protagonice un villano que debe luchar entre lo que persigue y la única persona a la que alguna vez ha querido. Y los hermanos Anthony y Joe imprimen al conjunto un estilo visual brillante, aprovechando al máximo los planos generales de las batallas y las posibilidades de los numerosos superhéroes que aparecen a lo largo del metraje.

Desde luego, Vengadores: Infinity War es la cinta que todo fan lleva esperando 10 años. Pero es más. Es un relato sobre el fracaso, sobre la lucha contra un destino que parece escrito y que es incapaz de ser cambiado. Una lucha frustrante, en definitiva. Y no hay nada más satisfactorio, dramáticamente hablando claro esta, que ver a un héroe caído para volver a levantarse. Y dado que en este caso son decenas de ellos, la sensación agridulce que deja el final del film se multiplica de forma exponencial. Ahora sí, Marvel ha logrado alcanzar un clímax dramático en su cine, un nivel que posiblemente no sea tan adulto como el de su principal competidor, DC Cómics, pero sin duda sí ha sabido profundizar más que en otras ocasiones. Y desde luego, ha dado una lección sobre cómo construir este tipo de relatos tan complejos, cómo introducir a cada uno de los personajes y cómo mostrar la derrota individual de cada uno. ¿Tiene algo malo entonces? Bueno, mucha gente la verá sólo como una más de superhéroes. Y, por supuesto, que hay que esperar un año para el desenlace.

Nota: 9/10

‘Thor: Ragnarok’: un señor del trueno psicodélico


Es curioso, pero en Marvel siempre hay algún personaje que, por el motivo que sea, se queda en un limbo incapaz de definirle en un marco concreto. El Dios del Trueno ha sido, desde el principio, uno de esos personajes. Tres son sus aventuras en solitario, y tres las diferentes visiones del personaje que se han dado. Que esta última vaya a ser la definitiva parece algo evidente a tenor del éxito que está teniendo, pero la pregunta es si realmente es la versión idónea de Thor.

Posiblemente no, pero a tenor del final de Thor: Ragnarok, eso no es algo demasiado importante. Y es que esta tercera entrega del personaje parece más un camino hacia la madurez que una mera representación algo cómica y autoparódica de este superhéroe de cómic. Con un estilo que recuerda poderosamente a la saga de Guardianes de la galaxia, el director Taika Waititi (Lo que hacemos en las sombras) imprime una fuerza visual algo psicodélica y deliberadamente colorida para este viaje del protagonista por medio universo. Un viaje que, como he dicho, le permite madurar al comprender tanto sus lazos familiares como el futuro que le espera como líder de su pueblo. En este sentido, la cinta ahonda notablemente en el héroe, pasando de un personaje arrogante y arquetípico a otro más dramático y poliédrico (tampoco mucho, que al fin y al cabo esto es una ‘peli’ de superhéroes de Marvel), utilizando para ello un diseño de producción espléndido como marco para el humor y ciertos chistes fáciles dirigidos al público adolescente.

El principal problema de esta tercera entrega es que ahonda en los problemas que siempre han tenido estas aventuras en solitario del personaje. Para empezar, Chris Hemsworth (Cazafantasmas), con toda su presencia en pantalla y su adecuado perfil divino, no termina de imprimir el carácter dramático al personaje, ni siquiera con el corte de pelo. Hay que reconocer, sin embargo, que sí es capaz de asumir la madurez de su rol, lo que abre las puertas a unas interesantes posibilidades dramáticas en un futuro no muy lejano. La cinta, además, adolece de una duración excesiva, algo que se aprecia en una serie de secuencias innecesarias destinadas a divertir a un público adolescente más interesando en la risa fácil y obscena que en la historia que le cuentan. Todo ello resta fuerza a una historia que, por lo demás, sabe apoyarse en unos notables secundarios para construir un relato que va más allá del Señor del Trueno, que tarda más de dos horas en ganarse el título de Dios.

Así las cosas, se podría decir que Thor: Ragnarok es la mejor de la trilogía. La apuesta visual del director, unido a una planificación que en algunos momentos sabe aprovechar al máximo las posibilidades narrativas de la historia y a una banda sonora brillante, ensalzan el viaje de madurez de un héroe que ha tardado mucho tiempo en encontrarse a sí mismo. Con todo, eso no quiere decir que esta película no peque de muchas irregularidades, fundamentalmente provocadas por una cierta sensación de necesitar autoparodiarse, como si el personaje de Thor no pudiera tomarse en serio como, por ejemplo, sí hace Capitán América. Habrá que ver cómo se presenta el rol en las próximas aventuras, pero por lo pronto el camino emprendido, con sus debilidades y dificultades, parece el adecuado.

Nota: 7,5/10

‘Thor: Ragnarok’ trata de descubrir ‘El secreto de Marrowbone’


La ciencia ficción, la fantasía y el terror se están convirtiendo en las tónicas habituales de cada viernes durante este mes de octubre. Y este 27 no es una excepción, con Marvel con gran protagonista en las pantallas de toda España. Pero mientras los superhéroes acaparan la atención del gran público, otros títulos más modestos pero tanto o más interesantes se cuelan entre los estrenos de la semana.

Por supuesto, comenzamos el repaso con Thor: Ragnarok, tercera entrega cinematográfica del Dios del Trueno convertido en superhéroe en los cómics de Marvel que, en esta ocasión, deberá iniciar una carrera contrarreloj para evitar que la diosa Hela acabe con todos los mundos. Una carrera para la que tendrá que contar con todos los aliados posibles y que comenzará al otro lado del universo, donde deberá enfrentarse a su antiguo amigo Hulk. Aventura, acción, humor y efectos especiales se dan cita en este film dirigido por Taika Waititi (Lo que hacemos en las sombras) y protagonizado por Chris Hemsworth (Cazafantasmas), Tom Hiddleston (Kong: La Isla Calavera), Cate Blanchett (Carol), Mark Ruffalo (Spotlight), Idris Elba (La Torre Oscura), Jeff Goldblum (Independence Day: Contraataque), Tessa Thompson (South Dakota), Karl Urban (Star Trek: Más allá), Anthony Hopkins (Transformers: El último caballero), Benedict Cumberbatch (Doctor Strange) y Ray Stevenson (Transporter Legacy), entre otros.

Muy diferente es la española El secreto de Marrowbone, thriller dramático con toques de terror que escribe y dirige Sergio G. Sánchez en el que es su debut en el largometraje. La trama arranca cuando cuatro hermanos deciden ocultar a la sociedad la muerte de su madre en un intento de que no les separen, para lo que se mudan a una apartada y abandonada mansión. Sin embargo, allí pronto comienzan a notar una aterradora presencia que amenaza sus vidas y las de aquellos que les rodean. Anya Taylor-Joy (Múltiple), George MacKay (Captain Fantastic), Mia Goth (La cura del bienestar), Charlie Heaton (serie Stranger things), Matthew Stagg (The chameleon) y Tom Fisher (La reina Victoria) encabezan el reparto.

Norteamericana es también Patti Cake$, drama musical escrito y dirigido por Geremy Jasper que supone su primera incursión en el largometraje. La historia se centra en Patricia Dombrowski, una joven con el sueño de convertirse en una estrella del hip-hop y que, en un camino plagado de dificultades, contará con su abuela y sus amigos Jheri y Basterd como grandes aliados. Entre los actores destacan Danielle Macdonald (Trust me), Bridget Everett (Y de repente tú), Cathy Moriarty (El doble), Siddharth Dhananjay y Mamoudou Athie (El círculo).

Entre los estrenos del resto de Europa destaca lo nuevo de Wim Wenders (The Million Dollar Hotel), titulado Los hermosos días de Aranjuez, film con capital francés, alemán y portugués que, en clave dramática, aborda el proceso creativo de un escritor y su relación con sus personajes en una puesta en escena en la que un hombre y una mujer mantienen una conversación en una terraza para conocerse mientras que, en el interior de la casa, el escritor observa la escena. Adaptación de la obra teatral escrita por Peter Handke, la cinta cuenta en su reparto con Reda Kateb (Los caballeros blancos), Sophie Semin (Más allá de las nubes), Jens Harzer (Boy 7) y Nick Cave (Johnny Suede).

También se estrena Un golpe a la inglesa, cinta británica ambientada en el mundo del crimen que narra la historia ocurrida en 2015, cuando un hombre de 76 años lideró un equipo de ladrones entrados en años para robar un depósito de seguridad en el barrio de las joyerías de Londres, y que terminaron siendo perseguidos por la mafia búlgara y Scotland Yard. El botín se valoró en 200 millones de libras (casi 225 millones de euros actualmente). Ronnie Thompson (Francotirador) dirige esta cinta protagonizada por Matthew Goode (The imitation game), Joely Richardson (serie Emerald city), Stephen Moyer (Detour), Clive Russell (Su mejor historia) y Larry Lamb (Blood: El último vampiro).

Comedia y drama se dan cita en la francesa Nuestra vida en la Borgoña, film que dirige Cédric Klapisch (Nuestra vida en Nueva York) y cuyo argumento arranca cuando un joven que ha pasado 10 años recorriendo el mundo regresa a su Borgoña natal ante la inminente muerte de su padre, que se produce al comienzo de la vendimia. Su regreso y el reencuentro con sus hermanos le llevará a reencontrarse con su pasado y a recuperar los vínculos con sus hermanos al mismo tiempo que madura el primer vino que los tres producen sin su padre. El reparto está encabezado por Pio Marmaï (Maestro), Ana Girardot (serie Les revenants), François Civil (Así en la Tierra como en el Infierno), María Valverde (Gernika) y Karidja Touré (La banda de las chicas).

Desde Hungría nos llega En cuerpo y alma, drama romántico que gira en torno a dos introspectivas personas que, sin conocerse de nada, empiezan a tener los mismos sueños cada noche. La extraña coincidencia les llevará a intentar hacer realidad esas experiencias oníricas, pero cuanto más lo intentan parecen estar más lejos de su alcance. Ildikó Enyedi (Vakond) escribe y dirige esta película que cuenta con Morcsányi Géza, Alexandra Borbély (Swing), Ervin Nagy (White God), Júlia Nyakó (Vespa) y Tamás Jordán (Mansfeld) como principales actores.

Fuera del viejo continente encontramos El tercer asesinato, thriller dramático de origen japonés que escribe y dirige Hirokazu Koreeda (Después de la tormenta). Su trama arranca cuando un abogado debe defender a un acusado de robo con homicidio, quien ya cumplió pena de prisión por otro asesinato hace 30 años. Con pocas posibilidades de ganar el caso ya que el acusado se declara culpable, el abogado empieza a interrogar al presunto autor y a su familia, lo que le llevará a sospechar que su cliente no es culpable. Masaharu Fukuyama (De tal padre, tal hijo), Kôji Yakusho (El mundo de Kanako), Suzu Hirose (Nuestra hermana pequeña) e Isao Hashizume (Maravillosa familia de Tokio) encabezan el reparto.

En lo que a documental se refiere, Francia y Colombia colaboran en Jericó, el infinito vuelo de los días, cinta que combina el género documental con la ficción para abordar la vida de varias mujeres en el pueblo de Jericó. A través de sus testimonios, sus vivencias y la red que tejen entre ellas nos adentramos en el espíritu femenino de la cultura y el patrimonio colombiano. El film está escrito y dirigido por Catalina Mesa, que de este modo debuta en el largometraje.

Vuelve Tarzán. Vuelve la magia del cine


Estrenos22julio2016El mes de julio no está siendo excesivamente espectacular en lo que a estrenos se refiere. Sin embargo, eso podría cambiar este viernes, día 22, con la llegada de varios títulos llamados a reinar en la taquilla. Y como viene siendo habitual en las últimas semanas, lo principal pasa por secuelas y nuevas miradas a historias ya conocidas. Claro que entre todo esto siempre hay hueco para ideas originales o, al menos, diferentes.

Pero comencemos por La leyenda de Tarzán, nueva adaptación a la gran pantalla del personaje creado por Edgar Rice Burroughs. La trama sitúa a Tarzán varios años después de abandonar su vida en la selva, casado con Jane y viviendo en la aburguesada sociedad londinense. Sin embargo, una misión especial al Congo orquestada por el Parlamento le devuelve al que una vez fue su hogar. Será allí donde comprenderá que todo es una trampa y volverá a encontrarse con el hombre que fue una vez. Acción, aventura y mucha espectacularidad son las claves de esta cinta dirigida por David Yates (Harry Potter y las reliquias de la muerte) y protagonizada por Alexander Skarsgård (serie True Blood), Margot Robbie (Focus), Christoph Waltz (Spectre), Samuel L. Jackson (Los odiosos ocho), Djimon Hounsou (Gladiator), Jim Broadbent (Get Santa) y Ben Chaplin (serie Mad Dogs).

Y de una nueva versión a una nueva secuela, esta vez Ahora me ves 2, cinta que vuelve a desarrollarse en el mundo de la magia y el espectáculo y que recupera a los personajes del film de 2013 justo un año después de aquellos acontecimientos. El regreso de los ilusionistas se debe a los intentos de un magnate de la tecnología de sacar provecho de sus habilidades, lo que les obligará a realizar un último truco más grande y espectacular para limpiar su nombre y desenmascarar al responsable de todo. Jon M. Chu (Jem y los hologramas) dirige esta aventura a medio camino entre la comedia y la acción que vuelve a contar con Mark Ruffalo (Spotlight), Jesse Eisenberg (Batman v Superman: El amanecer de la Justicia), Woody Harrelson (Triple 9), Michael Caine (Interstellar), Dave Franco (Malditos vecinos 2) y Morgan Freeman (Objetivo: Londres), a los que se suman Daniel Radcliffe (Victor Frankenstein) y Lizzy Caplan (serie Masters of sex).

Uno de los estrenos europeos más importantes es La correspondencia, nuevo film italiano escrito y dirigido por Giuseppe Tornatore (La mejor oferta) cuya trama gira en torno a una relación romántica entre una estudiante de astrofísica y su profesor. La distancia entre ellos les obliga a comunicarse mediante cartas. Un día el hombre desaparece sin dejar rastro, pero la correspondencia sigue llegando, lo que obligará a la joven a emprender un viaje para descubrir no solo lo que ha ocurrido, sino para reconciliarse con su pasado. Jeremy Irons (Hermosas criaturas), Olga Kurylenko (Un día perfecto), James Warren (Snatch: Cerdos y diamantes) y Simon Johns (Zero) encabezan el reparto.

A la cartelera llega también Lolo, el hijo de mi novia, nueva cinta dirigida y protagonizada por Julie Delpy (Dos días en Nueva York), quien también participa además en el guión. Esta comedia de 2015 gira en torno a la relación que comienzan una profesional de la moda de 45 años y un modesto informático después de conocerse en un spa. Decidido a conquistarla, él se traslada a París, pero con lo que no cuenta es con el hijo de ella, que hará todo lo posible para torpedear la relación y no perder el lugar de favorito para su madre. El reparto se completa con Dany Boon (Llévame a la Luna), Vincent Lacoste (Hipócrates), Karin Viard (Grandes familias) y Christophe Vandevelde (La fille de Monaco).

También es interesante el thriller de terror inglés Berberian Sound Studio, film de 2012 escrito y dirigido por Peter Strickland (Katalin Varga) que arranca cuando un joven ingeniero de sonido se traslada a Italia para mezclar el audio del último giallo del gran maestro del género. Pero lo que se encontrará en el estudio de grabación es un mundo prohibido plagado de actores maniáticos y de normas a cada cual más absurda que pondrán en riesgo su vida y su cordura. Entre los actores encontramos a Toby Jones (Luces rojas), Eugenia Caruso (I demoni di San Pietroburgo), Fatma Mohamed (The Duke of Burgundy) y Cosimo Fusco (Ángeles y demonios).

Reino Unido también está detrás de Sunset song, drama en el que también colabora Luxemburgo y que adapta la novela de Lewis Grassic Gibbon en la que una joven de un pequeño pueblo de Escocia vive el paso de niña a mujer. Una transformación que le llevará a enamorarse de un joven mientras su familia hace frente a la tragedia. Todo ello poco antes de que estalle la I Guerra Mundial. Terence Davies (La casa de la alegría) dirige esta propuesta que cuenta en su reparto con Agyness Deyn (Pusher), Peter Mullan (Hércules), Kevin Guthrie (Amanece en Edimburgo) y Mark Bonnar (Camera Trap).

Desde Italia también llega Black Angel, aunque lo hace con mucho retraso. Este drama romántico con dosis de suspense producido en 2002 adapta a la gran pantalla la novela de Camillo Boito. Ambientada en el régimen nazi, la cinta se centra en la mujer de un ministro fascista que, harta de su matrimonio, inicia una relación con un engañoso oficial de las SS, quien le introducirá en un mundo clandestino de perversiones y juegos sexuales. Dirigida por Tinto Brass (Monella), quien también escribe la adaptación, la película está protagonizada por Anna Galiena (Desafinado), Gabriel Garko (El hada ignorante), Franco Branciaroli (El hombre que mira) y Antonio Salines (Suor Sorriso).

‘Spotlight’: explorando el infierno en la Tierra de la Iglesia


La redacción de 'Spotlight' durante la investigación del escándalo.El subgénero periodístico dentro del cine tiene, como casi todos los subgéneros, unas pautas muy concretas que no dejan lugar para medias tintas: o gusta o se aborrece. A diferencia de otras historias, las que se desarrollan en una redacción solo tienen una temática, que se basa en la investigación y el drama, por lo que si no hay un especial interés en estos pilares narrativos, poco se puede buscar en sus tramas. La última película de Tom McCarthy (Con la magia en los zapatos) es un ejemplo, sí, pero la cinta ofrece mucho más en lo que podríamos denominar como el descenso a los infiernos de la Iglesia.

Porque lo más interesante de Spotlight no es el escándalo que destapan, los terribles relatos de la víctimas o el modo en que debe luchar contra la estructura eclesiástica un periódico como The Boston Globe. No, lo realmente atractivo es el modo en que sus protagonistas, criados en el seno de la religión y con un entorno mayoritariamente creyente, afronta sus propias convicciones a medida que se adentran en una verdad tan terrible como real, tan extendida como ocultada. Es la reacción de los principales personajes lo que marca una diferencia y lo que convierte a este film en una obra espléndida, a la altura de las mejores obras sobre este tipo de historias.

Evidentemente, buena parte del éxito se debe a un reparto más que notable en el que, aunque compuesto por grandes estrellas, ninguno destaca por encima de los demás, conformando un microcosmos que funciona como debe funcionar, es decir, como una redacción. Ahí está, por ejemplo, un recuperado Michael Keaton (Need for speed), que guarda uno de los giros más interesantes de la trama, un espléndido Mark Ruffalo (Amor sin control), cuya interpretación física es cuanto menos curiosa, o Liev Schreiber (Mental), quien a pesar de tener un papel secundario su importancia es determinante.

Quizá el mayor ‘pero’ que se le pueda achacar a Spotlight es una cierta falta de ambición, tanto en su desarrollo dramático como en la puesta en escena. Pero es que tampoco lo necesita. Es cierto que la historia ofrece lo que ofrece, y que la trama podría haber hecho más hincapié en los truculentos secretos de la Iglesia, pero eso habría sido desviar la atención de lo verdaderamente importante: poder comprobar cómo afecta a una comunidad religiosa un escándalo de semejante magnitud. Es ahí donde entran en juego los personajes, y es ahí donde McCarthy encuentra el título para esta obra cuyo plano final es tan sencillo como brillante.

Nota: 7,5/10

El escándalo de ‘Spotlight’ contra los experimentados puños de Rocky


Estrenos29enero2016Los Oscar no se dan un respiro en este último fin de semana de enero. Si bien es cierto que la mayor parte de los títulos buscan ante todo el cuero entretenimiento y llenar las salas con propuestas poco exigentes, los estrenos más importantes compiten por la preciada estatuilla con historias algo más complejas. Al menos la novedad más importante. Pero este viernes, 29 de enero, también llega un film que, aunque solo cuenta con una nominación a los Oscar, su sola presencia tiene ya un carácter simbólico muy significativo.

Pero comencemos por el que es el título más interesante. Spotlight narra el caso real de este departamento de The Boston Globe cuya labor es realizar artículos de investigación, y que en 2003 ganó el Premio Pulitzer por destacar una amplia trama de encubrimiento de abuso de menores en el seno de la archidiócesis de la ciudad. Dirigida por Tom McCarthy (Con la magia en los zapatos), que también participa en el guión, la película está protagonizada por un interesante elenco encabezado por Mark Ruffalo (Foxcatcher), Michael Keaton (Birdman), Rachel McAdams (Aloha), Liev Schreiber (serie Ray Donovan), Stanley Tucci (Jugada Salvaje), John Slattery (serie Mad Men), Billy Crudup (Lazos de sangre) y Jamey Sheridan (Reunion).

También interesante es Creed. La leyenda de Rocky, aunque por motivos diferentes. Y es que Sylvester Stallone podría lograr su primer premio con el personaje con el que comenzó su carrera, al que vuelve a dar vida en esta continuación de la mítica saga de boxeo en la que el hijo de Apollo Creed, el primer gran rival de Rocky y su mejor amigo, pretende seguir los pasos de su padre, para lo que contacta con el retirado boxeador. A pesar de sus reticencias, Rocky termina aceptando ser su entrenador mientras debe ganar su propio combate contra un enemigo más peligroso que cualquiera de los que ha afrontado en su carrera. Drama, acción y espíritu de superación vuelven a ser las claves de este film dirigido por Ryan Coogler (Fruitvale station) y en cuyo reparto encontramos también a Michael B. Jordan (Cuatro fantásticos), Tessa Thompson (Selma), Ritchie Coster (serie True Detective) y Phylicia Rashad (Good deeds).

Muy diferente tanto en su tono como en su género es Pesadillas, adaptación a la gran pantalla de los libros de R.L. Stine que dirige Rob Letterman (Los viajes de Gulliver) y cuya trama arranca cuando un joven decide colarse en la casa de su vecino al sospechar que algo raro pasa entre padre e hija. Sin embargo, lo que descubre es que las pesadillas de ella, que el padre ha encerrado en libros, son reales, lo que desatará un sinfín de desastres y de situaciones divertidas. Fantasía y humor para los más jóvenes es lo que propone esta cinta protagonizada por Jack Black (serie The brink), Amy Ryan (Más fuerte que las bombas), Halston Sage (Ciudades de papel), Dylan Minnette (Prisioneros) y Ken Marino (Bicho malo).

Y antes de abandonar Hollywood, una cinta de 2012. Tar (El color del tiempo) es un drama romántico de corte biográfico basado en la colección de poemas del ganador del premio Pulitzer CK Williams. A través de 11 historias, dirigidas por 11 cineastas diferentes, la trama se desarrolla a lo largo de varias décadas en las que se aborda la vida del autor desde su infancia hasta su matrimonio. Edna Luise Biesold, Sarah-Violet Bliss (Fort Tilden), Gabrielle Demeestere (Yosemite), Alexis Gambis (The fly room), Brooke Goldfinch, Shripriya Mahesh, Pamela Romanowsky (The adderall diaries), Bruce Thierry Cheung, Tine Thomasen, Virginia Urreiztieta y Omar Zúñiga Hidalgo son los encargado de poner en imágenes estas historias, que están protagonizadas por James Franco (Spring breakers), Mila Kunis (Ted), Jessica Chastain (Criadas y señoras), Zach Braff (serie Scrubs), Henry Hopper (Restless) y Bruce Campbell (Spider-Man 3).

Ahora sí, pasamos a Europa, y entre las novedades destaca Cuando cae la nieve, drama con dosis de thriller ambientado en la Rusia comunista de los años 50, en plena Guerra Fría. La historia gira en torno a una espía norteamericana que debe obtener información de una joven promesa soviética del programa armamentístico comunista. Pero en el proceso deberá luchar entre su amor por el chico y su deber con su país. La decisión y sus consecuencias solo serán descubiertas 30 años más tarde. Con capital inglés y serbio, la película está dirigida por Shamim Sarif (The world unseen) y protagonizada por Rebecca Ferguson (Hércules), Charles Dance (serie Juego de tronos), Antje Traue (La dama de oro), Oliver Jackson-Cohen (El enigma del cuervo), Amy Nuttall (serie Downton abbey), Sam Reid (Tigers) y Anthony Head (serie Buffy cazavampiros).

El estreno español de la semana es Embarazados, comedia dirigida por Juana Macías (Planes para mañana) que narra la crisis que debe superar una pareja cuando ella decide que quiere tener hijos y él quiere seguir con su libertad. A este conflicto se suma el hecho de que los espermatozoides de él son pocos, vagos y anormales, y que ella está premenopaúsica con 37 años. Paco León (Tres bodas de más), Alexandra Jiménez (Los miércoles no existen), Ernesto Sevilla (Rey gitano), Alberto Amarilla (Fuga de cerebros 2), Iñaki Font (La casa de mi padre), Elisa Mouliaá (Al final todos mueren), Belén López (15 años y un día) y Karra Elejalde (Ocho apellidos catalanes) son los principales actores.

También aterriza en la cartelera Respira, drama alemán que gira en torno a una joven griega que, incapaz de encontrar trabajo en su país, emigra a Frankfurt, donde comienza a trabajar de niñera para la recién nacida de una importante directiva que no puede compaginar su maternidad con el trabajo. Poco a poco las dos mujeres se hacen amigas, pero sus vidas darán un giro radical cuando la joven pierda de vista por un segundo a la pequeña. Christian Zübert (Hardcover) dirige esta propuesta protagonizada por Jördis Triebel (Al otro lado del muro), Benjamin Sadler (El amigo alemán), Chara Mata Giannatou, Apostolis Totsikas (Nyfes) y Nike Maria Vassil.

Y desde Argentina llega Papeles en el viento, cinta basada en la novela de Eduardo Sacheri que comienza cuando un grupo de cuatro amigos pierde a uno de ellos. El resto, decidido a hacerse cargo de la hija que deja, idean una descabellada estafa en el mundo de la compraventa de jugadores de fútbol. Humor, drama y deporte se dan cita en este canto a la amistad y a la vida dirigido por Juan Taratuto (La reconstrucción) y protagonizado por Diego Peretti (Maktub), Pablo Echarri (Arrebato), Pablo Rago (Rosa fuerte) y Diego Torres (Extraños en la noche).

En cuanto al documental, destaca la cinta española Cola, Colita, Colassa, escrita y dirigida por Ventura Pons (A la deriva). Su argumento se centra en la vida de una fotógrafa especializada en el retrato cuya obra incluye no solo algunos de los rostros más conocidos del arte, la música o la literatura, sino rostros anónimos a los que une una rara virtud: el amor por la profesión que desprende esta artista.

Por último, también se estrena la francesa El gran día, obra que sigue la vida de cuatro niños en el que es su día más esperado, para el que se han preparado durante años y en el que están dispuestos a lograr el éxito. Cuatro niños de India, Mongolia, Cuba y Uganda que, aunque separados por kilómetros, comparten su pasión por la educación y el coraje de lograr su sueño. El film está dirigido por Pascal Plisson (Camino a la escuela).

‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: doble de acción, mitad de drama


'Los Vengadores. La era de Ultrón' supone para los héroes la prueba más dura de sus vidas.Cada uno a su modo, MarvelDC Cómics han cambiado el modo de entender el cine de superhéroes. El primero ha redefinido el concepto de entretenimiento; el segundo ha elevado este género a cotas que parecían inimaginables. Pero si algo ha hecho la casa de héroes como Spider-Man o Iron Man es crear un mundo cinematográfico que traslada de forma magistral el mundo de los cómics. Esto implica que, aunque para disfrutar de una película no hace falta ver el resto, todas y cada una se nutren entre ellas. Y en esto ha tenido buena parte de responsabilidad Joss Whedon (serie Buffy Cazavampiros), quien con la continuación de Los Vengadores (2012) vuelve a demostrar su habilidad para el dinamismo visual.

Porque lo cierto es que Los Vengadores: La era de Ultrón es un constante movimiento. Las peleas, los momentos irónicos, e incluso los momentos más dramáticos, contienen una agilidad narrativa fuera de toda duda. Es, al igual que le ocurría a su predecesora, un cómic en movimiento, algo que queda patente con la declaración de intenciones de la primera secuencia y ese plano en el que aparecen todos los superhéroes en formación de ataque. A partir de ese momento poco margen existe para la reflexión, lo cual no quiere decir que no exista un cierto desarrollo dramático. No mucho, pero existe. Si a esto se suma la comodidad de unos actores que disfrutan de sus personajes lo que obtenemos es un relato entretenido como pocos que invita al espectador a evadirse de todo lo que le rodea.

Ahora bien, la película se encuentra con un escollo relativamente importante que no logra solventar, y es el hecho de tener que luchar contra su propia naturaleza. Sin los conflictos personales que poblaron la primera entrega lo que queda es un arco dramático algo plano, sin grandes giros argumentales y, desde luego, con pocas o ninguna sorpresa. Se puede decir que la película es lineal, una carencia que se suple, y muy bien, con el dinamismo de sus secuencias y el ritmo desenfrenado de la narración, que apenas deja tiempo para la reflexión. Plagada de efectos visuales a cada cual más espectacular (los planos generales de combate son simplemente brillantes), la película cojea en el plano emocional al no existir las fricciones entre los héroes que sí se vivieron en el film original. Incluso el intento de incorporar la vida secreta de uno de los protagonistas, que en un principio parece dotar de mayor gravedad a la trama, se diluye entre rayos y puñetazos.

Algo ayuda, además de la continua sucesión de luchas y persecuciones, la presencia de un villano como Ultrón, al que da vida un James Spader (serie Boston Legal) cuya labor solo podrá apreciarse en todo su esplendor en la versión original. El resto de nuevos personajes suponen una distracción de las irregularidades del film, es cierto, pero su introducción en un film tan repleto de personajes impide que se desarrollen como es debido, lo que les convierte en meros testigos de lo que ocurre en pantalla. Sí, tienen ciertos momentos de protagonismo y gloria, pero su presencia queda lejos de la que tienen el resto de héroes, algo motivado principalmente porque éstos han tenido la oportunidad de brillar con luz propia en sus respectivas sagas. Tratar de presentar en sociedad nuevos héroes en un film tan saturado termina por diluirlos en un maremagno de poderes.

Lo que no cabe duda es que Los Vengadores: La era de Ultrón cumple con lo que promete, y lo hace con nota. Tal vez haya perdido el factor sorpresa de la primera entrega; tal vez su aspecto dramático no tiene la misma fuerza. Pero todo eso queda eclipsado por una agilidad visual y narrativa innegables, y que convierten a Whedon en uno de los nombres de peso en esta segunda etapa de Marvel, que terminará este año. Dos horas y media de acción en estado puro, humor irónico para los momentos más relajados y poca profundidad dramática que se pasan con bastante velocidad. Ahora toca esperar al próximo villano, que para aquellos que no puedan aguantar las ganas de conocerlo será… el que aparece en la secuencia post títulos de créditos.

Nota: 7/10

La batalla entre Los Vengadores y Ultrón pretende arrasar la taquilla


Estrenos 30abril2015Pues ya ha llegado. Hoy jueves, 30 de abril, aterriza en las salas españolas la secuela de una de las cintas más taquilleras de los últimos años. Y lo hace, además, aprovechando la festividad por el Día del Trabajo, lo que añade, si cabe, más alicientes al film. Su llegada representa, además, el inicio de la temporada veraniega en lo que a cine se refiere, por lo que la cartelera empezará a llegarse de blockbusters que tratarán de llenar las salas. Es sin duda el gran estreno de la semana, pero llega acompañado de muchos otros, entre ellos varios españoles.

Por tanto, Los Vengadores: La era de Ultrón, segunda parte del taquillazo de 2012 en la que los principales superhéroes de Marvel se dan cita para salvar al mundo, aunque no sin antes destruir buena parte de él. Acción, humor, entretenimiento, mucha espectacularidad y unos efectos visuales brillantes es lo que promete esta historia que comienza cuando Tony Stark/Iron Man decide poner en marcha un viejo proyecto para preservar la paz mundial que había quedado relegado al olvido. Sin embargo, algo sale mal y lo que crea en realidad es una amenaza tecnológica que pretende acabar con la raza humana y a la que los héroes más poderosos de la Tierra deberán hacer frente mientras lidian con sus propios conflictos. La película, escrita y dirigida de nuevo por Joss Whedon (serie Agentes de S.H.I.E.L.D.) cuenta con el reparto original y con los actores aparecidos en otros films, entre los que destacan Robert Downey Jr. (El juez), Chris Evans (Capitán América: El soldado de invierno), Chris Hemsworth (Blackhat: Amenaza en la red), Mark Ruffalo (Foxcatcher), Scarlett Johansson (Lucy), Jeremy Renner (Matar al mensajero), Samuel L. Jackson (Kingsman: Servicio secreto), Don Cheadle (serie House of lies), Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre), Anthony Mackie (Dolor y dinero), Hayley Atwell (Cenicienta), Idris Elba (serie Luther) y Stellan Skarsgård (El médico), a los que se suman James Spader (serie The blacklist), Aaron Taylor-Johnson (Godzilla), Elizabeth Olsen (Luces rojas), Paul Bettany (Mortdecai) y Andy Serkis (El amanecer del Planeta de los simios).

Muy distinto es el drama romántico Lo mejor de mí, adaptación de otra novela de Nicholas Sparks que vuelve a explorar las relaciones a través de los años y cómo éstas afectan no solo a los protagonistas, sino a todos los que les rodean. En esta ocasión la trama narra la relación de dos jóvenes adolescentes que provenían de mundos muy distintos y cuyas vidas se separaron durante años. Con motivo del funeral de un antiguo amigo común, sus vidas vuelven a encontrarse, y viejos sentimientos no resueltos florecen de nuevo. Michael Hoffman (Un plan perfecto) es el encargado de dirigir la propuesta, mientras que Michelle Monaghan (serie True Detective), James Marsden (X-Men: Días del futuro pasado), Liana Liberato (Un invierno en la playa), Luke Bracey (Monte Carlo) y Gerald McRaney (serie House of cards) conforman el reparto principal.

El tercer estreno norteamericano es Lecciones de amor, comedia romántica protagonizada por Clive Owen (serie The Knick) y Juliette Binoche (Ellas) que gira en torno a la relación romántica que inician un profesor de literatura y una pintora y profesora de arte. Un contraste entre disciplinas que les llevará a un conflicto de difícil solución. Dirigida por Fred Schepisi (Cosas de familia), la cinta completa su reparto con Bruce Davison (X-Men), Navid Negahban (serie Homeland) y Amy Brenneman (serie The Leftovers).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y entre ellos destaca la británica Walking on sunshine, comedia musical con toques románticos que, a través de canciones del pop de los años 80, cuenta la historia de una joven que antes de casarse decide invitar a su hermana para que le ayude con los preparativos. Lo que no sabe es que su hermana tuvo un romance con su prometido, lo que creará un triángulo amoroso que deberá ser resuelto antes de dar el “si, quiero”. Max Giwa y Dania Pasquini (StreetDance 2) dirigen este musical en el que podremos ver frente a la cámara a Annabel Scholey (serie Personal Affairs), Hannah Arterton (serie Atlantis), Giulio Berruti (Bon appétit), Greg Wise (Three days in Havana), Katy Brand (Svengali) y la cantante Leona Lewis.

En cuanto a las novedades españolas, Andrés Luque y Samuel Martín (Agallas) dirigen el drama Tiempo sin aire, cuya trama arranca cuando una madre colombiana se traslada con su hijo pequeño hasta Tenerife para encontrar a uno de los responsables de la muerte de su hija a manos de una milicia paramilitar. En su búsqueda de venganza participa un psicólogo cuya vida cambiará con la presencia de la mujer. El reparto está encabezado por Juana Acosta (serie Velvet), Carmelo Gómez (Silencio en la nieve), Adriana Ugarte (serie El tiempo entre costuras), Félix Gómez (Agnosia) y Toni Acosta (Siete minutos).

También desde España llega a la cartelera El hijo bastardo de Dios, escrita y dirigida por Martín Garrido Ramis (Héroes de cartón) y cuyo argumento, a medio camino entre el thriller y el drama, gira en torno a un funcionario de un pequeño pueblo de Mallorca cuya discapacidad ha hecho que se aleje poco a poco de sus compañeros. Para colmo la vida con su madre paralítica no es más sencilla. Sin nada que perder, el hombre urdirá un intrincado plan para poder escapar de la vida que le ha tocado vivir. Beatriz Barón (Proceso a ETA), Lola Paniza Potrony (The marionette), Xisco Ródenas (serie Un golpe de suerte) y Nando Torres (El cura y el veneno) son algunos de los actores principales.

El último de los estrenos españoles es Pos eso, comedia de animación realizada con plastilina que parodia una de las películas de terror más famosas de la historia: El exorcista (1973). La trama narra la depresión en la que cae una bailaora de flamenco tras la muerte de su marido, torero de profesión. Para colmo, su hijo Damián ha empezado a dar síntomas de un extraño comportamiento que ningún médico, psicólogo o psiquiatra es capaz de explicar, por lo que se ve obligada a recurrir a medidas más sobrenaturales. Ópera prima de Sam, la cinta cuenta con las voces de Anabel Alonso (9 meses), Álex Angulo (A escondidas), Mariví Bilbao (Maktub), Santiago Segura (Torrente 5: Operación Europeas) y Josema Yuste (La venganza de Ira Vamp).

Y sin duda uno de los estrenos más atractivos es la francesa Astérix: La residencia de los Dioses, nueva adaptación a la pantalla grande de las aventuras del galo más famoso de los cómics que, esta vez, llega de forma animada. La aventura arranca cuando César, harto de no poder derrotar a los galos por la fuerza, decide construir un complejo residencial de lujo junto a la aldea de los héroes para seducirles con el espejismo del lujo y poder así atraerles a su terreno. Acción y humor se dan cita en este film dirigido por Louis Clichy, que debuta tras las cámaras, y Alexandre Astier (David et madame Hansen) que cuenta con las voces originales de Roger Carel (Nocturna), Guillaume Briat (Adèle y el misterio de la momia), Lòrant Deutsch (Tu seras mon fils) y Alain Chabat (Un regalo para ella), entre otros.

Los estrenos europeos se completan con Mandarinas, co producción de 2013 entre Estonia y Georgia que escribe y dirige Zaza Urushadze (Sami Sakhli) y cuya trama se ambienta en 1992 durante la Guerra Civil de Georgia. En este contexto bélico un hombre de un pequeño pueblo se niega a abandonar su hogar para poder cultivar sus campos de mandarinas. Sin embargo, quedarse le llevará a encontrarse con muchos soldados heridos de uno y otro bando que han sido dejados atrás. Su esfuerzo por salvarles la vida hará que la guerra llegue hasta su puerta. Lembit Ulfsak (Mina olin siin), Raigo Trass (Vana daami visiit), Elmo Nüganen (Puhdistus), Giorgi Nakashidze (Jakos Khiznebi) y Misha Meskhi (Bablo) conforman el reparto principal.

Terminamos con las novedades de ficción. Difret, co producida entre Etiopía y Estados Unidos, supone el debut en el largometraje de Zeresenay Mehari, quien adapta la historia real de una joven que, durante el camino de vuelta de la escuela, es rodeada y secuestrada por un grupo de hombres a caballo con el objetivo de tomarla por esposa. Una práctica habitual no solo en el pueblo de la joven, sino en toda Etiopía. La cinta cuenta con un desconocido reparto encabezado por Brook Sheferaw, Haregewine Assefa, Tirita Hagere y Meron Getnet.

En cuanto al documental, el único representante es Qué extraño llamarse Federico, film italiano dirigido por Ettore Scola (Gente de Roma) que trata de ser no solo un homenaje a la figura de Federico Fellini, sino una reflexión sobre su obra. A medio camino entre el documental y el cine experimental, los nietos del fallecido director dan vida a los protagonistas en un intento de devolver a la vida al autor de La dolce vita (1970).

Diccineario

Cine y palabras

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