‘Detroit’: la intimidación en las manos del racismo


Hay una idea en la nueva película de Kathryn Bigelow (El peso del agua) que define a la perfección todo lo que en ella se narra y que es pronunciada por un par de personajes. Es algo así como el juego de la intimidación, una técnica de interrogatorio que, en las manos equivocadas, puede derivar en algo trágico. Y los conflictos raciales en la ciudad de Detroit tienen mucho de eso, aunque no solo de eso vive este drama.

En efecto, los acontecimientos narrados en Detroit fueron mucho más que lo ocurrido en el Motel Algiers, pero esos hechos ofrecen una visión compleja y detallada de todo lo vivido en esos días gracias a la mano imprescindible de Bigelow tanto en el tratamiento visual de la trama, con una cámara en mano angustiosa por momentos, como en la labor con los actores, todos ellos brillantes. A través de las horas que policías, guardia nacional y acusados pasan en este Motel la historia aborda todo tipo de complejos sentimientos, desde el racismo más absurdo hasta la incomprensión de unos jóvenes en una situación desconcertante, pasando por los traumas que dicha situación deja en muchos protagonistas.

Con un comienzo muy atractivo que explica la situación previa a los disturbios, la cinta viene a confirmar el odio de una policía conocida por su violencia. Odio hacia aquellos que son diferentes, a los que no dudan en disparar por la espalda. El racismo, por tanto, es el punto de partida de esta historia, peor hay mucho más. De hecho, uno de los elementos que merecen un análisis en profundidad es el proceso dramático de las víctimas, la tortura psicológica a la que son sometidas y las consecuencias que sufren por ello, así como el proceso judicial posterior que vuelve a poner en duda un sistema definido profundamente por el mismo racismo del que hacen gala los policías, aunque disfrazado con la serenidad de un jurado.

Así las cosas, Detroit se revela como un film complejo y coral en el que los detalles y las miradas, cómplices o amenazadoras, conforman un paisaje único capaz de definir la amalgama de sentimientos que durante esos días generaron unos conflictos cuyo balance fue de decenas de fallecidos y miles de heridos. De una parte de estos conflictos Bigelow es capaz de construir una imagen global que cambió la vida de los protagonistas de un modo inimaginable, y es precisamente en esta capacidad de definir algo tan grande con algo tan pequeño lo que convierte a este film, con sus defectos (una duración excesiva, para empezar), en una obra tan interesante.

Nota: 7,5/10

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Los conflictos raciales de ‘Detroit’ se trasladan a la cartelera


Poco a poco empiezan a asomar en la cartelera española títulos que podrían competir en las principales categorías de los premios que se entregarán a principios de 2018. Este viernes, 15 de septiembre, llega una de esas películas que parecen llamadas a acaparar, al menos, buena parte de las nominaciones, fundamentalmente por la temática que aborda y los nombres que apoyan el proyecto. Pero este fin de semana hay más, mucho más.

Sin duda el estreno más importante es Detroit, drama histórico con dosis de thriller que supone el regreso a la gran pantalla de la directora Kathryn Bigelow (La noche más oscura). Y lo hace con una historia que narra los disturbios raciales que tuvieron lugar en Detroit en julio de 1967. Los altercados comenzaron con una redada en un bar donde se estaba celebrando una fiesta, y terminaron con 43 muertos y más de 2.000 heridos. En el extenso reparto encontramos a John Boyega (Star Wars. Episodio VII: El despertar de la fuerza), Jack Reynor (Macbeth), Hannah Murray (serie Juego de tronos), Anthony Mackie (Capitán América: Civil War), Will Poulter (El renacido), Jacob Latimore (Belleza oculta), Jason Mitchell (Kong: La isla calavera) y John Krasinski (Los Hollar).

El otro estreno estadounidense es la comedia Juerga de mamis, cinta que sigue las aventuras de cuatro madres que lo único que tienen en común es que sus hijos van a la misma clase. Un día deciden salir y emborracharse, lo que dará lugar a una serie de situaciones a cada cual más surrealista que les demostrarán que se parecen más de lo que creen. Alethea Jones debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Toni Collette (Imperium), Rob Huebel (serie Transparent), Caleb y Matthew Paddock (Adultos a la fuerza), Cooper J. Friedman (The Thinning) y Owen Vaccaro (Feliz Día de la Madre).

Entre los estrenos europeos destaca Jacques, cinta francesa de 2016 que aborda la vida de Jacques Cousteau, en concreto cuando en 1948 se embarcó junto a su mujer y sus hijos en una odisea por la ciencia, la fama y la televisión. La decisión llevó a que la relación con su familia se torciera y a tener apuros económicos. Con los libros de Jean-Michel Cousteau y Albert Falco como base, la cinta está dirigida por Jérôme Salle (Zulu) y protagonizada por Lambert Wilson (Las confesiones), Pierre Niney (Como hermanos), Audrey Tautou (La espuma de los días) y Chloe Hirschman.

De 2016 también es Ali y Nino, drama romántico con capital procedente de Reino Unido y Azerbaiyán que adapta el libro de Kurban Said cuya historia, ambientada a comienzos de siglo XX, gira en torno al amor que surge entre un aristócrata musulmán y una princesa cristiana, y que deberá enfrentarse a tradiciones milenarias y prejuicios y enemistades ancestrales. El inicio de la guerra pondrá a prueba no solo su relación, sino a toda la sociedad. La cinta está dirigida por Asif Kapadia (El regreso), mientras que María Valverde (Ahora o nunca), Adam Bakri (Omar), Mandy Patinkin (serie Homeland) y Connie Nielsen (3 días para matar) encabezan el reparto.

La comedia francesa tiene a su principal representante en Alibi.com, agencia de engaños, film dirigido, protagonizado y parcialmente escrito por Philippe Lacheau (Se nos fue de las manos) que arranca cuando un hombre que se dedica a crear coartadas y cualquier tipo de estratagema para cubrir el rastro de sus clientes conoce a una joven que odia a los hombres que mienten. Comienza así una cadena de acontecimientos cuya primera piedra es, precisamente, ocultar a la chica a qué se dedica realmente. La situación se complica cuando conoce al padre de ella, que al mismo tiempo es uno de sus clientes. El reparto se completa con Élodie Fontan (Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?), Julien Arruti (París a toda costa), Tarek Boudali (Quiero ser italiano), Didier Bourdon (Tres hermanos y una herencia) y Nathalie Baye (Solo el fin del mundo).

Sin duda la cinta más internacional es La región salvaje, cinta que combina drama, ciencia ficción y terror para narrar cómo una joven madre y su hermano ven alteradas sus vidas en un pequeño y tranquilo pueblo de México con la llegada de una joven que les asegura que en una cabaña de un bosque cercano habita algo que no es de este mundo capaz de terminar con todos sus problemas. Un ente a cuya fuerza no pueden resistirse y al que deberán rendirse si no quieren sufrir su ira. Con capital mexicano, danés, francés, alemán, noruego y suizo, este film de 2016 está dirigido por Amat Escalante (Heli) y protagonizado por un reparto casi anónimo encabezado por Ruth Ramos, Simone Bucio, Jesús Meza, Edén Villavicencio (Pares y nones) y Andrea Peláez.

Con algo más de retraso llega la danesa Iqbal y la fórmula secreta, adaptación de la novela de Manu Sareen producida en 2015 que, en clave de comedia familiar, arranca cuando tres chicos hacen explotar accidentalmente el colegio en el que estudian. Lo ocurrido llega a oídos de un par de delincuentes, que quieren al fórmula que utilizaron. Al negarse, intentarán secuestrar al miembro más pequeño de la familia, por lo que la pandilla de amigos deberá ingeniárselas para protegerle y evitar que los adultos se enteren de lo ocurrido. Tilde Harkamp debuta en la dirección de largometrajes con esta aventura en cuyo reparto encontramos a Hircano Soares, Arien Takiar, Liv Leman Brandorf (Familien Jul), Runi Lewerissa (Den blå munk), Sara Masoudi y Moowgliie Duissara.

Brasil, Francia y España colaboran en Hotel Cambridge, drama dirigido por Eliane Caffé (Narradores de Javé) que, a medio camino del documental, aborda el movimiento de los sin techo a través de un grupo de ocupas en un edificio de Brasil, explorando las tristes historias y los puntos de vista de los implicados. La cinta está protagonizada por José Dumont (Trash: ladrones de esperanza), Carmen Silva, Suely Franco (Cristina quer casar) y Juliane Arguello.

La propuesta de animación es Spark, una aventura espacial, producción con capital canadiense y surcoreano que dirige Aaron Woodley (El rescate) y cuya trama gira en torno a un grupo de amigos que deberán detener a un malvado general que hace tiempo se apoderó de un planeta y lo rompió en pedazos, y que ahora pretende conquistar el universo. Entre las voces en su versión original encontramos las de Jace Norman (serie Henry Danger motion comic), Jessica Biel (Unidas por sangre), Hilary Swank (Deuda de honor), Susan Sarandon (Una madre imperfecta) y Patrick Stewart (Green room).

Terminamos el repaso de esta semana con el documental Camina conmigo, cinta escrita y dirigida a cuatro manos por Marc J. Francis (When China Met Africa) y Max Pugh (The road to freedom peak) que muestra la vida de una comunidad de monjes y monjas Zen Budistas, así como a su maestro Thich Nhat Hanh.

‘Triple 9’: un código también puede dañar un género


Chiwetel Ejiofor, Aaron Paul, Clifton Collins Jr. y Anthony Mackie recurren a un 'Triple 9' para dar un golpe.Habitualmente las claves de cualquier género permiten a los creadores recurrir a una serie de elementos cuya eficacia en el desarrollo dramático está demostrada. Sin embargo, esta herramienta tan eficaz puede ser contraproducente para la propia obra si no se integra de forma armónica y natural en la trama. El resultado de eso es una historia, en nuestro caso una película, en la que se intuye mucho potencial, pero que se queda a medio gas, estando cada vez más desequilibrada a medida que avanza la trama.

El caso de Triple 9 es sumamente llamativo. Con un planteamiento tan interesante, con un reparto de altura que logra engrandecer a sus personajes, y con algunas secuencias de acción bien rodadas, la historia se va enfriando lentamente hasta un final que, aunque debería ser cuanto menos interesante, resulta obvio, carente de impacto dramático. Y el motivo de todo ello, aunque parezca excesivo, tiene su origen en el primer acto, en lo que Robert McKee denomina el “incidente desencadenante”: una muerte innecesaria por cuanto había ocurrido en la historia hasta ese incipiente momento. Una muerte que, en las claves del género, es casi obligada, pero que en función de cómo se habían repartido las cartas en esta historia lejos de ayudar perjudica.

A ello se suma un desarrollo dramático de algunos personajes un tanto obligado, casi forzado. Sin ir más lejos, la historia no termina de explicar, por ejemplo, la situación del rol de Chiwetel Ejiofor (Salt), las sospechas del personaje de Woody Harrelson (Rampart) o, por el contrario, la ausencia de ellas en el papel al que da vida Casey Affleck (En un lugar sin ley). Esta indefinición lleva a los personajes a actuar de forma coherente a lo que sucede en pantalla, pero no a una personalidad sólida que permita, en un momento dado, provocar un giro dramático. Y es aquí donde el espectador se reencuentra con esa incómoda sensación de estar ante un film correcto pero previsible, interesante pero algo tedioso.

En definitiva, Triple 9 provoca esa doble sensación de estar en tierra de nadie, de ser un quiero y no puedo en el thriller policíaco. Y no hay nada peor que la indefinición, sobre todo si esta deja al espectador indiferente. El código de la policía utilizado en el film sirve como un notable punto de partida que se diluye entre extrañas intrigas, sospechas que no alcanzan su plenitud y secuencias de acción que, aquí sí, son lo más atractivo de la película.

Nota: 6/10

‘Capitán América: Civil War’: Una historia con espectáculo


Capitán América y Iron Man se enfrentan cara a cara en 'Capitán América: Civil War'.Esto de que los superhéroes se enfrenten unos a otros parece estar de moda. Tampoco es de extrañar, dado que una vez comprendido que los buenos siempre derrotarán a los malos, queda por dirimir qué buenos son mejores que otros, y para ello nada mejor que un combate. Ahora bien, lo que también es necesario dilucidar son los motivos de dicha lucha y su resultado final. Y en el caso de la nueva película de Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood), el fondo ha resultado casi mejor que la forma, a diferencia de la lucha de titanes de DC que se pudo ver hace algunas semanas.

Capitán América: Civil War es, ante todo, un thriller, una cinta de intriga con secuencias de acción perfectamente integrada y con ciertas dosis de drama. La trama juega en todo momento al despiste con el espectador y el grupo de héroes que en ella aparecen, convirtiendo la cinta más en una especie de nueva entrega de ‘Los Vengadores’ que en una cinta sobre el supersoldado de Marvel. Pero dejando eso a un lado, la elaboración de la historia termina resultado muy superior a lo visto habitualmente en estos films, más próxima a la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan que a obras como, incluso, ‘Iron Man’.

Una intriga que, además, justifica espléndidamente las motivaciones de todos y cada uno de los personajes a través de una persecución sin cuartel que termina, como bien reza el título, en una lucha fratricida cuyas consecuencias son incalculables, al menos para los no duchos en esta materia. Pero del mismo modo que el contenido es brillante, la apuesta narrativa de los hermanos Russo está excesivamente encorsetada. No es una mala narrativa, al contrario, pero da la sensación de que se podría haber sacado mucho más partido, por ejemplo, al combate entre superhéroes, por no hablar de otras persecuciones.

Este extremo puede que reste algo de brillo a Capitán América: Civil War, pero por supuesto no logra contrarrestar su enorme calidad, lo cual demuestra una vez más que un buen guión es la base de cualquier buen film. El modo en que todo se integra en una trama con un giro argumental final notablemente interesante es digno de aplaudir, sobre todo en un momento en el que las cintas de superhéroes parecen un poco abandonadas en ese sentido. Y para los fans de Spider-Man: sus pocos minutos en pantalla es de lo mejor de la cinta, lo que habría que tomarse como una promesa para el futuro del trepamuros. En definitiva, un entretenimiento sin parangón con más fondo que forma. ¿Se puede pedir algo más a estas películas?

Nota: 8/10

Cruzar ‘El puente de los espías’ para entrar ‘En el corazón del mar’


Estrenos 4diciembre2015Puede que esta semana no llegue a las carteleras españolas ningún blockbuster en el sentido estricto de la palabra. Desde luego, no hay secuelas de grandes sagas, no hay esperados estrenos por los que los adolescentes esperen durante meses. En cambio, este viernes, 4 de diciembre, lo que sí llegan son cintas llamadas a tener un pequeño hueco en los principales premios de todo el mundo y, por qué no, a tener un cierto peso en la historia del cine. Títulos que, aunque no vuelvan loca a la gran masa, sí colmarán de satisfacción a más de uno.

Desde luego, eso es lo que se espera de El puente de los espías, nueva colaboración entre Steven Spielberg y Tom Hanks después de joyas como Salvar al soldado Ryan (1998), Atrápame si puedes (2002) y La terminal (2004). Con un guión en el que han participado los hermanos Coen (Fargo), la cinta arranca cuando un abogado de Brooklyn es convocado por la CIA en plena Guerra Fría para que negocie con la URSS la liberación de un piloto norteamericano derribado en espacio soviético, a cambio de entregar a un espía ruso. El delicado equilibrio de fuerzas al que deberá enfrentarse cambiará para siempre su percepción de la realidad. Basada en hechos reales, en el reparto también encontramos a Mark Rylance (Anonymous), Domenick Lombardozzi (El jugador), Victor Verhaeghe (Terminal legacy), Alan Alda (Un golpe de altura) y Amy Ryan (Plan de escape).

También es muy interesante el estreno de En el corazón del mar, adaptación de la novela de Nathaniel Philbrick que narra la verdadera historia se oculta detrás del mito de Moby Dick. Pero la cinta, a medio camino entre la aventura, la acción y el drama, va un paso más allá para narrar el infierno al que tuvieron que hacer frente estos marineros cuando, después de su encuentro con la gran ballena, se encontraron en medio de la nada, sin poder navegar y dudando de sus propias creencias. Ron Howard (Rush) dirige esta propuesta protagonizada por Chris Hemsworth (Vengadores: La era de Ultrón), Benjamin Walker (Abraham Lincoln: Cazador de vampiros), Tom Holland (Lo imposible), Cillian Murphy (Transcendence), Brendan Gleason (Al filo del mañana), Jordi Mollà (Colombiana) y Ben Whishaw (Spectre).

La comedia tiene a su máximo representante en Los tres reyes malos, cuya historia gira en torno a tres amigos con la tradición de celebrar la Nochebuena con una fiesta desenfrenada y llena de diversión. Pero a medida que se hacen adultos la tradición se va perdiendo poco a poco, lo que les llevará a plantearse una última cita navideña para encontrar el ‘Nutcracka Ball’, el santo grial de las fiestas de Nochebuena. Jonathan Levine (Memorias de un zombie adolescente) es el encargado de poner en imágenes esta trama protagonizada por Joseph Gordon-Levitt (Looper), Seth Rogen (The interview), Lizzy Caplan (serie Masters of sex), Anthony Mackie (Capitán América: El soldado de invierno), Michael Shannon (serie Boardwalk Empire), Miley Cyrus (Peligrosamente infiltrada) y James Franco (Todo saldrá bien).

Por su parte, Krampus: Maldita Navidad es una cinta de combina fantasía, comedia y terror a partes iguales para abordar, como se sugiere por el título, el espíritu navideño y los problemas familiares. La trama arranca cuando un niño, harto de las peleas familiares, decide no celebrar la Navidad, lo que hace enfurecer a un antiguo espíritu demoníaco que insuflará de vida a todas las figuritas que adornan la casa, lo que llevará a los miembros de la familia a unirse para defenderse. Dirigida por Michael Dougherty (Truco o trato), la película está protagonizada por Toni Collette (Mejor otro día), Adam Scott (La vida secreta de Walter Mitty), David Koechner (Hits), Allison Tolman (serie Fargo) y Conchata Ferrell (serie Dos hombres y medio).

Estados Unidos participa en El ardor, film que cuenta también con capital argentino, mexicano, brasileño y francés. A medio camino entre el drama y el western, esta historia escrita y dirigida por Pablo Fendrik (La sangre brota) narra la persecución de un joven solitario en medio de la selva tropical de Misiones, en Argentina, a un grupo de mercenarios que han asesinado brutalmente a un hombre y secuestrado a su hija. Gael García Bernal (serie Mozart in the jungle), Alice Braga (Elysium), Claudio Tolcachir (Mentiras piadosas), Chico Díaz (La selva), Jorge Sesán (Desbordar) y Lautaro Vilo encabezan el reparto.

También es muy internacional Langosta, comedia romántica de ciencia ficción que dirige Yorgos Lanthimos (Canino) y que cuenta con capital norteamericano, inglés, irlandés, francés, griego y de los países bajos. El argumento, ambientado en un futuro cercano, arranca cuando un hombre se escapa de un hotel para unirse a una resistencia que vive en un bosque. Y es que esta sociedad futurista encierra a las personas durante 45 días para que encuentren a su alma gemela. En caso de no lograrlo, son convertidas en un animal a su elección. Colin Farrell (serie True detective), Rachel Weisz (El legado de Bourne), Jessica Barden (Mindscape), Olivia Colman (serie Broadchurch), John C. Reilly (Chicago) y Léa Seydoux (La bella y la bestia) son los principales intérpretes.

Alemania, Bélgica y Francia colaboran en el drama La religiosa, producción de 2013 basada en la novela de Denis Diderot y cuya trama, ambientada en el siglo XVIII, narra la difícil vida de una joven bella e inteligente que es enviada por sus padres a un convento. Su forma de ser pronto choca con la rígida organización del lugar, enfrentándose constantemente a las madres superioras. Las vejaciones y los desprecios a los que la joven es sometida solo encuentran consuelo en los anhelos por escapar de esos muros. Guillaume Nicloux (Holiday) pone en imágenes esta historia protagonizada por Pauline Etienne (Paradis perdu), Isabelle Huppert (Amor), Louise Bourgoin (Black heaven) y Martina Gedeck (The door).

Desde España nos llega Barcelona nit d’hivern, continuación de la cinta de 2013 que vuelve a dirigir Dani de la Orden y que, como aquella, cuenta con un reparto coral para abordar las historias cruzadas de varios personajes en Navidad: unos padres primerizos, unos jóvenes que quieren ligar sin comprometerse a nada, una familia que recibe una gran noticia, … Entre los actores encontramos a Àlex Monner (Solo química), Asunción Balaguer (Fuga de cerebros), Montserrat Carulla (Siempre hay tiempo), Alberto San Juan (Las ovejas no pierden el tren) y Abel Folk (Próxima).

La última de las novedades españolas es Techo y comida, ópera prima que escribe y dirige Juan Miguel del Castillo que ahonda en las miserias de un sistema político que abandona a las personas cuando más necesitadas están. La trama se centra en una madre soltera sin trabajo y sin ayudas públicas de ningún tipo. Sin dinero para pagar el alquiler, sufre en silencio una situación que se agrava cuando el propietario, también necesitado de dinero, decide desahuciarla. El reparto está encabezado por Natalia de Molina (Cómo sobrevivir a una despedida), Mariana Cordero (Blue lips), Jaime López, Mercedes Hoyos (Déjate caer) y Gaspar Campuzano.

‘Ant-Man’: el grande se comió al pequeño


Paul Rudd es 'Ant-Man', un hombre capaz de reducir su tamaño y controlar a las hormigas.Siempre he pensado, sobre todo a raíz de la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan (El truco final), que el cine de superhéroes tiene dos niveles muy diferenciados. En realidad, pasa lo mismo en los cómics. Marvel es consciente de ello, y por eso en el particular universo que está creando hay grandes películas y hay pequeñas películas, estas últimas complementando lo narrado en las primeras. Y aunque pueda parecer un juego de palabras y de ideas, la última propuesta de la Casa de las Ideas sobre un superhéroe que puede encoger su tamaño es… pues eso, pequeña.

Podría achacarse a un guión previsible, plagado de lugares comunes y chistes fáciles. Podría ser cosa de Peyton Reed (Abajo el amor), quien se limita a mover la cámara para obtener una narrativa estándar. E incluso podría culparse a los actores, enfrascados en lograr que sus personajes no sean excesivamente ridículos y arquetípicos en muchas ocasiones. Pero en realidad el problema de Ant-Man es conceptual, algo que se aprecia en los pocos momentos de auténtica lucidez que tiene la película, y que coinciden no por casualidad con el juego de perspectivas y con el riesgo de empequeñecer sin control hasta llegar a desaparecer en un mundo subatómico.

Son estos pequeños fragmentos los que evidencian que tras la fachada irónica y distraída que se empeña en tener el film existe algo más, algo que perfectamente podría haber redefinido la trama hacia un concepto más adulto, más serio si se prefiere, y que podría haber dotado al personaje protagonista de una mayor entidad. Las referencias a El increíble hombre menguante (1957) son más que evidentes, y desde luego se convierten en las secuencias más interesantes del relato, ya sea con ese primer encuentro del personaje de Paul Rudd (Mal ejemplo) con su nueva naturaleza menguante o con la batalla final, todo un alarde de equilibrio entre las diferentes perspectivas y el efecto que eso conlleva.

Aunque como película pequeña que es, sus responsables prefieren convertirla en un mero entretenimiento que permita encajar al personaje en el universo Marvel antes que darle un protagonismo real. Solo el tiempo confirmará si la opción elegida es correcta o relega al personaje a la segunda línea de desarrollo. Es decir, si los grandes superhéroes se comen a este pequeño Ant-Man. Esta apuesta por la espectacularidad y la grandilocuencia convierten al film en un producto entretenido, pero le roban un alma que habría puesto de manifiesto un carácter mucho más intimista y personal. Todo sea por el espectáculo superheróico.

Nota: 6/10

El nuevo ‘Poltergeist’ llega para dar ‘Caza al asesino’


estrenos 22mayo2015Siguiendo con la fórmula que parece haberse impuesto durante este mes de mayo en la cartelera, los estrenos de hoy viernes, 22 de mayo, ofrecen al espectador una notable variedad de géneros, pero ninguno de ellos está llamado a convertirse en un blockbuster, al menos a primera vista. Eso no quita, ni mucho menos, que existan suficientes atractivos para decantarse por alguna de las numerosas opciones, sobre todo entre las que proceden de Estados Unidos, que esta semana son mayoría. Terror, comedia, thriller, musical, drama, … En la variedad está el gusto.

Pero dado que hay que comenzar por algún sitio, esta semana lo haremos por Poltergeist, remake del clásico de terror de 1982 dirigido por Tobe Hooper (La matanza de Texas). La historia, para aquellos que todavía no la conozcan, narra la vida de una familia que se muda a una nueva casa en la que empiezan a suceder fenómenos extraños. Cuando la actividad paranormal se intensifica descubren que el lugar está habitado por una serie de fantasmas. Los acontecimientos se precipitarán cuando la hija pequeña sea secuestrada, lo que obligará a la familia a recurrir a todo tipo de expertos. Gil Kenan (Monster House) es el encargado de ponerse tras las cámaras, mientras que el reparto de esta nueva versión está encabezado por Sam Rockwell (Siete psicópatas), Rosemarie DeWitt (Matar al mensajero), Jared Harris (Pompeya), Kennedi Clements (serie Rogue) y Kyle Catlett (serie The following).

Muy distinta es Caza al asesino, thriller de acción dirigido por Pierre Morel (Venganza) que adapta una novela de Jean-Patrick Manchette en la que un asesino de élite que es traicionado por su equipo decide vengarse a toda costa, lo que le llevará de una punta a otra del planeta. Si bien la trama puede resultar familiar, lo más atractivo del film reside en su reparto, en el que destacan Sean Penn (Gangster Squad), Javier Bardem (Skyfall), Idris Elba (Thor: El mundo oscuro) y Ray Winstone (Noé).

La comedia tiene uno de sus principales representantes en Dando la nota: Aún más alto, secuela de la cinta musical de 2012 que vuelve a contar con sus principales actrices y que, en esta ocasión, está dirigida por la actriz Elizabeth Banks (Los Juegos del Hambre: Sinsajo 1), quien de este modo debuta tras las cámaras en un largometraje completo. La trama se sitúa a las protagonistas tres años después de los acontecimientos de la primera parte tratando de lograr el título mundial de grupos. Sin embargo, un embarazoso accidente pone en riesgo no solo la competición, sino su permanencia en la Universidad. Para poder superarlo todo deberán afrontar el mayor reto de sus cortas carreras. Anna Kendrick (Into the woods), Rebel Wilson (Dolor y dinero), Brittany Snow (Syrup), Alexis Knapp (Project X), Hailee Steinfeld (Begin Again), Adam DeVine (serie Workaholics) y la propia Banks repiten en sus respectivos papeles, a los que se suman Katey Sagal (serie Hijos de la Anarquía) y Birgitte Hjort Sørensen (serie Borgen).

Y también cómica, aunque muy distinta, es Con la magia en los zapatos, nuevo vehículo para explotar los recursos de Adam Sandler (Niños grandes 2) que dirige para la ocasión Thomas McCarthy (Win win). Enmarcada en la ciencia ficción, la trama se centra en un reparador de zapatos cuya vida transcurre sin sobresaltos, pero al que el negocio familiar le resulta monótono. Su situación cambia cuando descubre un antiguo artefacto que le permite vivir la vida a través de los ojos de sus clientes, lo que le dará una nueva perspectiva de lo que tiene y del mundo que le rodea. El reparto sea completa con Dan Stevens (El quinto poder), Dustin Hofman (#Chef), Steve Buscemi (serie Boardwalk Empire), Ellen Barkin (Another happy day) y el rapero Method Man (El canguro).

Uno de los representantes del drama de esta semana es Lo mejor para ella, producción del 2014 escrita y dirigida por Mike Binder (Más allá del odio) que gira en torno a un hombre cuya mujer acaba de fallecer y que debe hacerse cargo de la educación y el cuidado de su nieta. Su situación se agrava cuando la abuela materna decide pedir la custodia de la pequeña, lo que generará un conflicto legal que sacará a la luz viejos problemas familiares. Kevin Costner (3 días para matar), Octavia Spencer (Snowpiercer), Jillian Estell (So this is Christmas), Bill Burr (Castores zombies), Anthony Mackie (Runner Runner) y André Holland (serie The Knick) son los principales protagonistas.

Estados Unidos y Francia están detrás de Lazos de sangre, drama del 2013 con dosis de thriller ambientado en el mundo del crimen y basado en la novela de Bruno y Michel Papet. Dirigida por Guillaume Canet (Pequeñas mentiras sin importancia), la trama se centra en la relación de dos hermanos cuyas vidas han discurrido por caminos muy distintos. Uno acaba de salir de la cárcel tras varios años encerrado por un asesinato; el otro es policía. A pesar de los intentos de este último por reconducir la vida de su hermano, aquel pronto vuelve a verse envuelto en el mundo del crimen, lo que arrastrará a ambos hermanos a una espiral de la que no podrán escapar. Uno de los mayores atractivos del film es su reparto, en el que encontramos nombres como los de Clive Owen (Intruders), Billy Crudup (Come Reza Ama), James Caan (Misery), Mila Kunis (Ted), Zoe Saldana (El ladrón de palabras), Marion Cotillard (El sueño de Ellis), Lili Taylor (Expediente Warren: The Conjuring), Noah Emmerich (serie The americans) y Matthias Schoenaerts (De óxido y hueso).

Y sin duda la producción más internacional es Corn Island, que cuenta con capital francés, alemán, checo, húngaro, georgiano y kazako. La historia comienza cuando un anciano granjero se asienta en una de las islas que cada año crea el río Enguri en la frontera entre Georgia y la República de Abjasia, dos países cuyas tensiones no han disminuido desde la guerra de principios de los años 90. Acompañado de su nieta adolescente, el hombre empezará a cultivar maíz al tiempo que ve cómo la pequeña florece. George Ovashvili (Gagma napiri) dirige la propuesta, mientras que Tamer Levent (Sueño de invierno), Irakli Samushia, Mariam Buturishvili e Ilyas Salman (Lal Gece) dan vida a los roles principales.

Desde Australia nos llega 52 martes, drama familiar del 2013 que supone el debut en el largometraje de ficción de Sophie Hyde, directora del documental Life in movement (2013). Su argumento gira en torno al cambio de sexo que afronta una mujer, madre de una adolescente de 16 años. Mientras dura el proceso, la mujer le pide a la joven que solo se vean los martes. La cinta, rodada a lo largo de un año, se convierte así en un relato sobre la identidad, el deseo o la sexualidad. El reparto está encabezado por Tilda Cobham-Hervey (One eyed girl), Del Herbert-Jane, Mario Späte, Beau Travis Williams e Imogen Archer.

Terminamos el repaso con la cinta de animación europea ¡Ups! ¿Dónde está Noé?, coproducida entre Alemania, Bélgica, Luxemburgo e Irlanda. Como su propio título indica, la historia se ambienta en el arca de Noé en pleno Diluvio Universal. En concreto, la trama se centra en dos niños que acaban cayéndose de la nave y que se verán obligados a sobrevivir y a buscar el camino hacia el monte mientras sus padres tratan de desviar el curso del arca para rescatarles. Toby Genkel (Das doppelte Lottchen) y Sean McCormack dirigen la propuesta.

‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: doble de acción, mitad de drama


'Los Vengadores. La era de Ultrón' supone para los héroes la prueba más dura de sus vidas.Cada uno a su modo, MarvelDC Cómics han cambiado el modo de entender el cine de superhéroes. El primero ha redefinido el concepto de entretenimiento; el segundo ha elevado este género a cotas que parecían inimaginables. Pero si algo ha hecho la casa de héroes como Spider-Man o Iron Man es crear un mundo cinematográfico que traslada de forma magistral el mundo de los cómics. Esto implica que, aunque para disfrutar de una película no hace falta ver el resto, todas y cada una se nutren entre ellas. Y en esto ha tenido buena parte de responsabilidad Joss Whedon (serie Buffy Cazavampiros), quien con la continuación de Los Vengadores (2012) vuelve a demostrar su habilidad para el dinamismo visual.

Porque lo cierto es que Los Vengadores: La era de Ultrón es un constante movimiento. Las peleas, los momentos irónicos, e incluso los momentos más dramáticos, contienen una agilidad narrativa fuera de toda duda. Es, al igual que le ocurría a su predecesora, un cómic en movimiento, algo que queda patente con la declaración de intenciones de la primera secuencia y ese plano en el que aparecen todos los superhéroes en formación de ataque. A partir de ese momento poco margen existe para la reflexión, lo cual no quiere decir que no exista un cierto desarrollo dramático. No mucho, pero existe. Si a esto se suma la comodidad de unos actores que disfrutan de sus personajes lo que obtenemos es un relato entretenido como pocos que invita al espectador a evadirse de todo lo que le rodea.

Ahora bien, la película se encuentra con un escollo relativamente importante que no logra solventar, y es el hecho de tener que luchar contra su propia naturaleza. Sin los conflictos personales que poblaron la primera entrega lo que queda es un arco dramático algo plano, sin grandes giros argumentales y, desde luego, con pocas o ninguna sorpresa. Se puede decir que la película es lineal, una carencia que se suple, y muy bien, con el dinamismo de sus secuencias y el ritmo desenfrenado de la narración, que apenas deja tiempo para la reflexión. Plagada de efectos visuales a cada cual más espectacular (los planos generales de combate son simplemente brillantes), la película cojea en el plano emocional al no existir las fricciones entre los héroes que sí se vivieron en el film original. Incluso el intento de incorporar la vida secreta de uno de los protagonistas, que en un principio parece dotar de mayor gravedad a la trama, se diluye entre rayos y puñetazos.

Algo ayuda, además de la continua sucesión de luchas y persecuciones, la presencia de un villano como Ultrón, al que da vida un James Spader (serie Boston Legal) cuya labor solo podrá apreciarse en todo su esplendor en la versión original. El resto de nuevos personajes suponen una distracción de las irregularidades del film, es cierto, pero su introducción en un film tan repleto de personajes impide que se desarrollen como es debido, lo que les convierte en meros testigos de lo que ocurre en pantalla. Sí, tienen ciertos momentos de protagonismo y gloria, pero su presencia queda lejos de la que tienen el resto de héroes, algo motivado principalmente porque éstos han tenido la oportunidad de brillar con luz propia en sus respectivas sagas. Tratar de presentar en sociedad nuevos héroes en un film tan saturado termina por diluirlos en un maremagno de poderes.

Lo que no cabe duda es que Los Vengadores: La era de Ultrón cumple con lo que promete, y lo hace con nota. Tal vez haya perdido el factor sorpresa de la primera entrega; tal vez su aspecto dramático no tiene la misma fuerza. Pero todo eso queda eclipsado por una agilidad visual y narrativa innegables, y que convierten a Whedon en uno de los nombres de peso en esta segunda etapa de Marvel, que terminará este año. Dos horas y media de acción en estado puro, humor irónico para los momentos más relajados y poca profundidad dramática que se pasan con bastante velocidad. Ahora toca esperar al próximo villano, que para aquellos que no puedan aguantar las ganas de conocerlo será… el que aparece en la secuencia post títulos de créditos.

Nota: 7/10

‘Capitán América: El soldado de invierno’: lo llaman seguridad en lugar de miedo


Chris Evans repite como el superhéroe de Marvel en 'Capitán América: El soldado de invierno'.Más y mejor. Esa es la filosofía de toda segunda parte que se precie. Y si estamos hablando de superproducciones con superhéroes de por medio, lo normal es que se traduzca en más acción, más explosiones y más combates, sin que eso tenga necesariamente que ir acompañado de un mejor argumento. Por fortuna para esta continuación de Capitán América: El primer vengador (2011), posee todos los ingredientes para ser una digna sucesora, incluyendo una temática que, al igual que la primera entrega, ofrece algo más que una simple ensalada de bofetadas. Y por cierto, ¡qué bofetadas!.

Porque no nos engañemos, una aplastante mayoría del público que acuda a ver Capitán América: El soldado de invierno buscará, ante todo, entretenimiento y acción, ya sea en 2D o en 3D. Y eso, le pese a quien le pese, está garantizado desde el primer minuto. Su secuencia inicial, muy bien narrada por Anthony y Joe Russo (Tú, yo y ahora… Dupree), es toda una declaración de intenciones de lo que luego vendrá: una espiral de acción cada vez más magnificada (incluyendo una batalla aérea entre grandes naves y pequeños guerreros) combinada con acierto con una trama de espionaje, mentiras y secretos que, para los más fieles seguidores, posiblemente no ofrezca grandes dificultades. La cinta, salvo algún bajón de ritmo habitual en este tipo de films, mantiene el nivel de su predecesora.

Aunque como digo, hay algo más, pero también algo menos. Coincidencia o no (me inclino a pensar que no), el mensaje implícito y explícito de esta continuación se ajusta a la realidad que vivimos como un guante. Los constantes debates entre seguridad y privacidad, entre defensa y miedo, remiten a una problemática real que hace a la trama más interesante de lo que podría interpretarse en un primer momento. Es evidente que la acción se impone sobre todos los demás elementos, pero eso no impide que el espectador pueda encontrar algo más que golpes y explosiones en aquellos momentos en los que el film se toma un respiro. Es una lástima, sin embargo, que dichos momentos no estén acompañados de una solidez interpretativa algo mayor. Si bien es cierto que tanto Chris Evans (Puncture) como Robert Redford (Juego de espías) o Samuel L. Jackson (Cleaner) se encuentran notablemente cómodos en sus respectivos roles, la participación de Scarlett Johansson (The Spirit) o Anthony Mackie (Destino oculto) enturbia notablemente el conjunto, la primera por una fatiga más que evidente y el segundo por una falta de acomodo al personaje que, esperemos, se solucione en el futuro.

Del mismo modo, Capitán América: El soldado de invierno apenas deja hueco para desarrollar el pasado del villano más allá de su identidad y su conexión con el resto de personajes. Aunque no lo parezca, sus puntos débiles afectan lo suficiente a la trama como para que esta no logre despegar más allá de un buen entretenimiento. Tampoco es que la propia cinta busque algo más, es cierto, pero teniendo en cuenta el nivel que han adquirido este tipo de producciones se antoja necesario algo más de contenido dramático. Sea como fuere, un espectáculo más que digno que sigue la línea iniciada por aquella primera película y que, en su secuencia post créditos, pone las bases para el próximo mega evento de Marvel.

Nota: 7/10

‘Capitán América: El soldado de invierno’ inaugura el verano de cine


Estrenos 28marzo2014Un año más, el verano cinematográfico se adelanta unos meses para iniciar su andadura de grandes estrenos de puro entretenimiento. Es cierto que se podría decir que 300: El origen de un imperio ha sido el verdadero pistoletazo de salida para esta época de blockbusters, pero de un tiempo a esta parte el verano en cuestión de películas viene determinado por los superhéroes, en concreto por Marvel. Y para no faltar a su cita (y este año será varias), comienza con la secuela de uno de sus más grandes iconos. Claro que no es el único título que llega hoy, viernes 28 de marzo, aunque sí es prácticamente el único estadounidense.

Así que comenzamos el habitual repaso de los viernes con Capitán América: El soldado de invierno, continuación de Capitán América: El primer vengador (2011) y, en cierto modo, continuación de Los Vengadores (2012). Nuevo paso en ese camino iniciado por la empresa para crear todo un universo audiovisual paralelo al de los cómics, la cinta narra cómo el superhéroe trata de adaptarse a una época que no le corresponde tras los ataques sufridos por Nueva York. Su vida transcurre con normalidad hasta que un agente de S.H.I.E.L.D. es secuestrado, iniciándose entonces una investigación que le llevará a descubrir diversas tramas cuyo fin es acabar con el orden implantado hasta ahora, y que cuentan con el soldado de invierno, un misterioso hombre cuya identidad cambiará para siempre la vida del héroe. Con unos primeros comentarios muy positivos, la cinta promete mucha acción y, sobre todo, mucha espectacularidad. Proyectada en 2D y en 3D, está dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood) y cuenta con un reparto en el que repiten Chris Evans (Los perdedores), Scarlett Johansson (Her), Sebastian Stan (serie Érase una vez), Samuel L. Jackson (RoboCop), Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre), Dominic Cooper (El doble del diablo), Hayley Atwell (La duquesa) y Toby Jones (Los Juegos del Hambre: En llamas), a los que se suman Robert Redford (Pacto de silencio), Anthony Mackie (Dolor y dinero) y Emily VanCamp (serie Revenge). Por cierto, al final de los créditos se desvelará la habitual sorpresa, dirigida para la ocasión por Joss Whedon, director de Los Vengadores.

Muy distinto es el otro interesante estreno de la semana, titulado Enemy. Basado en la obra de José Saramago ‘El hombre duplicado’, y con producción canadiense y española, la trama comienza cuando un profesor con una apacible vida junto a su esposa descubre que hay un actor exactamente igual que él. Los intentos por encontrarle le llevan a obsesionarse, hasta el punto de introducirse en una espiral que cambiará su vida para siempre. Denis Villeneuve, que todavía tiene reciente el éxito de Prisioneros, dirige este thriller en el que el absoluto protagonista es Jake Gyllenhaal (Zodiac), al que acompañan Mélanie Laurent (Malditos bastardos), Isabella Rossellini (Pollo con ciruelas) y Sarah Gadon (Un método peligroso).

Volviendo a las producciones estadounidenses, este fin de semana llega Upstream color, proyecto personal de Shane Carruth (Primer) en el que escribe, dirige, ilumina y actúa, entre muchas otras cosas. El argumento, enmarcado en la ciencia ficción dramática, se centra en una joven que una noche es atacada por un ladrón, quien le introduce un extraño gusano que anula por completo su voluntad, siendo desde entonces un pelele en manos del delincuente. Cuando por fin logran extirpárselo la mujer despierta en una vida destrozada. Sin embargo, la aparición de un hombre con un pasado turbulento le ayudará a superar el suyo propio. Además de Carruth, en pantalla puede verse a Amy Seimetz (Tú eres el siguiente), Andrew Sensenig (Pearl), Thiago Martins y Kathy Carruth.

En cuanto a lo que viene de Europa, uno de los títulos más destacados es Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!, comedia francesa escrita, dirigida y protagonizada por Guillaume Gallienne (María Antonieta) que se ha convertido en la revelación del cine galo. La historia gira en torno a un joven homosexual y sus recuerdos cuando vivía con su familia, sobre todo la estrecha relación con su madre, ambos roles interpretados por Gallienne, junto al que encontramos a Françoise Fabian (Made in Italy), André Marcon (Incompatibles), Diane Kruger (serie The bridge), Reda Kateb (La noche más oscura) y Charlie Anson (The power of three).

La comedia también está muy presente en las dos propuestas españolas. Kamikaze es el título de la ópera prima de Álex Pina, quien también escribe el guión junto a Iván Escobar, ambos guionistas de la serie El barco. Con ciertas dosis de drama y romance, la cinta se centra en un joven que es empujado a inmolarse en un avión que va de Moscú a Madrid. Cosas del destino, una fuerte tormenta impide que el avión salga, por lo que el suicida deberá convivir con sus futuras víctimas durante tres días, lo que cambiará para siempre su visión de la vida y de su futuro. Álex García (Seis puntos sobre Emma), Verónica Echegui (La gran familia española), Carmen Machi (Ocho apellidos vascos), Leticia Dolera (Los últimos días), Héctor Alterio (En ninguna parte), Eduardo Blanco (La vida empieza hoy) e Iván Massagué (Muertos de amor) conforman el reparto principal.

Por su parte, 2 francos, 40 pesetas es la continuación de Un franco, 14 pesetas, comedia del 2006 que narraba el periplo de una familia española que emigra a Suiza en los años 60 en busca de trabajo. Escrita, dirigida y protagonizada de nuevo por Carlos Iglesias (Los muertos no se tocan, nene), esta segunda entrega presenta a la familia de nuevo en Madrid seis años después. Estamos en 1974, y con motivo de un bautizo toda la familia viajará de nuevo a Suiza, incluyendo abuelas que llegan de improviso, hijos con sus respectivas novias hippies, e incluso banqueros que tratan de evadir dinero. El paisaje del tranquilo pueblo suizo volverá a alterarse con esta alocada ceremonia. Junto a Iglesias regresan los principales actores de la primera parte, como son Javier Gutiérrez (Zipi y Zape y el club de la canica), Nieve de Medina (serie La señora), Ángela del Salto (O.F.N.I.) e Isabel Blanco (Ispansi!), a los que se suma Adrián Expósito (serie Toledo).

Otro de los estrenos europeos, al menos en parte, es The informant, thriller coporducido entre Francia y Canadá que cuenta cómo un expatriado francés en Gibraltar entra a trabajar en el Servicio de Aduanas de Francia como agente infiltrado. Su trabajo es ganarse la confianza de un importante traficante de cocaína, pero introducirse en ese mundo implica correr muchos riesgos y pagar un alto precio. Dirigida por Julien Leclercq (El asalto), la cinta cuenta en su reparto con Gilles Lellouche (Los infieles), Tahar Rahim (El pasado), Riccardo Scamarcio (Tengo algo que deciros), Raphaëlle Agogué (El chef, la receta de la felicidad), Mélanie Bernier (La delicadeza) y Philippe Nahon (Kill me please).

Finalmente, desde Polonia nos llega Ida, drama en el que una joven novicia a punto de tomar sus votos en la década de los 60 del pasado siglo descubre un oscuro secreto familiar que le lleva a plantearse toda su vida y a descubrir a una de sus tías. Junto a ella iniciará un viaje que la llevará a seguir los pasos de la ocupación nazi y a afrontar las consecuencias de su pasado. Tras las cámaras se encuentra Pawel Pawlikowski (La mujer del quinto), mientras que delante de ellas tenemos a Agata Kulesza (Ki), la debutante Agata Trzebuchowska, Joanna Kulig (Los números), Dawid Ogrodnik (Jestes bogiem) y Adam Szyszkowski (Avalon).

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