‘Preacher’ da prioridad a los personajes sobre el desarrollo en la 3ª T.


La tercera temporada de Preacher empieza a mostrar, aunque sea en algunos minutos, una cierta normalización de lo que fue su transgresión inicial. Esto no tiene que ser algo necesariamente negativo, pero sí podría indicar una posible reiteración de fórmulas que terminen por convertir esta diferente producción en una obra común… Bueno, siendo sinceros eso no creo que pueda ocurrir nunca conociendo el cómic en el que se basa, pero sí podría dejarse llevar sin ofrecer nada diferente. Pero todo eso es apostar a futuro. La realidad es que estos 10 episodios, aun con un desarrollo algo menos surrealista que las anteriores temporadas, siguen dejando algunos de los momentos más rompedores de la televisión.

Posiblemente la sensación de continuismo que ofrece esta ficción creada por Sam Catlin (serie Breaking Bad), Evan Goldberg (Los tres reyes malos) y Seth Rogen (The disaster artist) se deba, precisamente, a que al menos una de las tramas planteadas en esta etapa se mantiene de la anterior, y seguirá así durante al menos otra temporada, ya confirmada. Una continuidad que, aunque planteada de un modo algo irregular en sus inicios, presenta un desarrollo sencillamente hilarante, trasladando a la pantalla algunas de las viñetas más irónicas de la historia creada por Garth Ennis y Steve Dillon (pienso en las pruebas de los sombreros de Herr Starr, por ejemplo) y alguno de los momentos más brutales, salvajes y gore de la serie, y eso que ha tenido secuencias muy viscerales.

Sin embargo, a pesar de todo la trama de Preacher en esta tercera temporada pierde algo de fuerza en este ámbito, toda vez que se introducen elementos ajenos a la propia búsqueda del protagonista. Estos elementos secundarios, que en último término se intentan fusionar con la trama principal para dotarles de una mayor relevancia, desvían la atención y el tiempo narrativo de otros elementos más relevantes del argumento, impidiendo desarrollarlos de forma correcta o con una mayor profundidad. El hecho de que los tres protagonistas se separen, además, genera una división narrativa y dramática que en la obra de Ennis y Dillon ofrece al lector una variedad argumental interesante, pero que en la serie de televisión sencillamente no alcanzan el mismo nivel narrativo, y dado que cada episodio tiene que desarrollar todas ellas a la vez, al final el resultado es una cierta irregularidad en varios momentos.

Es muy probable igualmente que, una vez superado el impacto inicial de una serie de estas características, el espectador se acostumbre a algunas de las barbaridades que se muestran en la misma. Sin embargo, hay algunos aspectos que sugieren otra posibilidad, como el hecho de que la búsqueda de Dios parece posponerse en mayor o menor grado para abordar el pasado del protagonista, la presencia del vudú, las luchas clandestinas, el mundo de los vampiros o la lucha por el poder religioso. Todo ello, aunque enriquece sobremanera el mundo de esta serie, también desvía mucho la atención del meollo del argumento, y eso por no hablar de la ausencia casi constante de ese poder sobrenatural conocido como Génesis que tan buenos resultados dio en las primeras temporadas, y que aquí se limita tan solo a algunos momentos.

Reinterpretando la religión

Pero todo ello no implica que esta tercera temporada de Preacher sea peor que las anteriores. Puede que sí sea algo inferior narrativamente hablando, pero a lo largo de estos 10 capítulos queda patente que tanto el tratamiento dramático de los personajes como los pilares argumentales de la serie como producto están no solo intactos, sino que son mucho más profundos. Y me explico. La diversificación de tramas es indudable que obliga a desviar la atención de la trama principal, sin duda la más transgresora de todas, pero también permite dirigir la mirada hacia el resto de secundarios, y es ahí donde la ficción logra un resultado más óptimo. A través de los viajes de los personajes interpretados por Joseph Gilgun (Infiltrado) y Ruth Negga (Warcraft: El origen), uno más físico y otro más conceptual, los creadores de la serie reinterpretan todo tipo de mitos, incluidos los religiosos.

Esto no solo amplía visualmente el universo creado por Ennis y Dillon, sino que permite un estudio más en profundidad de las motivaciones, miedos y anhelos del trío protagonista, planteados en varias ocasiones a lo largo de las temporadas anteriores. Y como no podía ser de otro modo, dicho estudio llega de la mano del pasado de cada uno, de sus orígenes. Todo ello permite conocer al espectador quién es quién en este surrealista viaje en busca de Dios, pero también pone de manifiesto que no todos los personajes tienen la misma capacidad de recorrido dramático. Es por ello que, en teoría, las debilidades narrativas vistas en esta etapa quedarán solventadas en la próxima, toda vez que muchos de los problemas derivados de esta profundización en los personajes sencillamente no estarán.

Cabe destacar igualmente dos aspectos perfectamente trasladados desde el papel y la tinta de los cómics. Por un lado, el mundo del vudú en el que creció el protagonista, ahora ampliado en la pequeña pantalla. El modo en que el rol al que da vida Dominic Cooper (Mamma mia! Una y otra vez) se enfrenta a su pasado, ya sea con los puños o con la inteligencia de saber cuando actuar, deja posiblemente los mejores momentos de la temporada, amén del interés que pueden despertar el resto de personajes que habitan esa decrépita casa. Pero por otro, la serie sienta las bases de lo que será el futuro enfrentamiento con El Grial, esa organización que, en el tercio final de esta etapa, se presenta como una suerte de nuevo nazismo de blanco impoluto.

Ambos “mundos” representan el pasado y el presente de Preacher. Pero esta tercera temporada deja muchas cosas más, como ese infierno y ese paródico Satán con su Ángel de la Muerte; un Hitler que regresa a la Tierra para recuperar lo que es suyo (sin duda el elemento más transgresor respecto al cómic y el que más futuro tiene); y por supuesto, el Santo de los Asesinos o la presencia, finalmente, de Dios. Todo ello compone un universo único, como de hecho es la obra en papel. Un universo que a pesar de ciertas irregularidades sigue siendo un soplo de aire fresco, una salida a los habituales productos televisivos. Mientras el viaje de Jesse Custer siga por este camino solo se podrá disfrutar, incluso aunque puedan surgir complicaciones durante el trayecto.

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Música y zombis se citan con las ‘Mortal Engines’ postapocalípticas


De un tiempo a esta parte la segunda semana de diciembre ha sido elegida por los grandes estrenos para llegar a la cartelera española. No es una decisión al azar. La proximidad de las fiestas navideñas y las vacaciones escolares de los menores convierten ese viernes en una fecha estratégica. Y este viernes, día 14, no es menos, aunque hay que reconocer que los títulos que llegan no han generado una expectación previa como en años anteriores.

Así, el título que pretende arrasar en taquilla es sin duda Mortal Engines, aventura de corte fantástico con capital estadounidense y neozelandés basada en la novela de Philip Reeves ambientada en un mundo post apocalíptico en el que la sociedad tal y como la conocemos ha desaparecido, y en el que la Humanidad se distribuye en enormes ciudades móviles. En la de Londres una fugitiva y un joven de las clases bajas se unirán para luchar contra el líder de esa ciudad, creando un vínculo que cambiará el modo de entender la Humanidad. Christian Rivers debuta en el largometraje con esta historia protagonizada por Hera Hilmar (Medidas extremas), Hugo Weaving (Hasta el último hombre), Robert Sheehan (Geostorm), Stephen Lang (No respires), Jihae (serie Marte) y Joel Tobeck (Accidents happens), entre otros.

Muy diferente es Ana y el apocalipsis, mezcla explosiva de comedia, musical y terror zombie que dirige John McPhail (Where do we go from here?) en una historia que gira en torno a una joven y sus amigos que deberán enfrentarse a los muertos vivientes si quieren poder tener una Navidad tranquila. Y para ello deberán hacer acopio de todo su ingenio y sus fuerzas, marcándose entre medias algún que otro número musical. El reparto de esta coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido está encabezado por Ella Hunt (Intruders), Malcolm Cumming, Sarah Swire (God help the girl), Christopher Leveaux (Writers retreat) y Ben Wiggins (Cam2Cam).

Pasamos ahora a los estrenos puramente europeos, y comenzamos con La búsqueda de la felicidad, drama de 2017 que gira en torno a una mujer cuya vida aparentemente perfecta oculta en realidad un vacío interior por los deseos no conseguidos. Sus sentimientos son tan abrumadores que huye de su realidad en un viaje valiente y peligroso para descubrirse a sí misma. Escrita y dirigida por Dominic Savage (Love + Hate), la película cuenta entre sus actores con Gemma Arterton (Melanie, the girl with all the gifts), Dominic Cooper (serie Preacher), Frances Barber (El elegido) y Marthe Keller (Amnesia).

Entre la producción española destaca Miamor perdido, nueva comedia de Emilio Martínez Lázaro (Ocho apellidos catalanes) que arranca cuando una pareja locamente enamorada decide terminar con su amor. El mismo día que rompen el gato callejero que ambos han adoptado (y que solo responde al nombre de Miamor) se escapa. Mientras que ella da por muerto tanto al animal como la relación, él mantiene ambos con vida. Sin embargo, cuando ella descubra que el animal sigue vivo lo considerará una traición y declarará la guerra al que fuera el amor de su vida. Dani Rovira (Superlópez) y Michelle Jenner (Julieta) dan vida a la pareja protagonista, estando acompañados por Antonio Resines (La reina de España), Will Shephard (La tribu), Antonio Dechent (Secuestro) y Vito Sanz (serie Vergüenza).

España, Cuba, Reino Unido y Alemania ponen el capital de Yuli, drama biográfico con la música y la danza como telón de fondo que dirige Icíar Bollaín (El olivo) que toma como base la autobiografía de Carlos Acosta, leyenda de la danza que se convirtió en el primer bailarín negro en interpretar algunos de los papeles más famosos del ballet en compañías como el Royal Ballet de Londres. El propio Acosta se interpreta a sí mismo en la pantalla, estando acompañado por Santiago Alfonso, Keyvin Martínez, Edison Manuel Olbera y Laura de la Uz (La pared de las palabras), entre otros.

También procede de España Trote, cinta que sigue a una joven en una aldea del interior de Galicia que vive con un padre con el que apenas se habla y una madre enferma. Su sueño siempre ha sido poder escapar de ese ambiente opresivo, pero las circunstancias siempre se lo han impedido, hasta que durante unas fiestas su hermano mayor regresa a casa. Xacio Baño debuta en el largometraje con este drama protagonizado por María Vázquez (La playa de los ahogados), Diego Anido (Pedro e o capitán), Celso Bugallo (Palmeras en la nieve), Tamara Canosa (Lobos sucios) y Melania Cruz (A esmorga).

Dinamarca y Alemania colaboran en Expediente 64: Los casos del departamento Q, nueva adaptación de una de las novelas de Jussi Adler-Olsen que, en clave de thriller policíaco, narra la investigación de un detective y su asistente después de que unos obreros encontraran, escondidos tras una pared, tres cuerpos momificados sentados alrededor de una mesa. Las pesquisas les llevarán hasta una institución para chicas que antaño fue conocida por sus experimentos de esterilización forzada, aunque muchos sospechan que los experimentos han continuado hasta el día de hoy. Christoffer Boe (Beast) dirige este film en cuyo reparto encontramos a Nikolaj Lie Kaas (El último rey), Fares Fares (El niño 44), Nicolas Bro (Fantasten), Anders Hove (Over kanten) y Søren Pilmark (Una vida a lo grande).

También es una coproducción el drama romántico Acuarela, en este caso entre Italia y Suiza. El argumento tiene como protagonista a una osteópata de Roma que perdió la vista muy joven, y que ha lucha siempre por tener una vida plena. En una de sus sesiones conoce a un publicista habituado a saltar de cama en cama. La relación entre ambos comenzará como una necesidad para terminar convirtiéndose en un reto. Silvio Soldini (El comandante y la cigüeña) dirige este film de 2017 que cuenta con Valeria Golino (El nombre del bambino), Adriano Giannini (Per amor vostro), Arianna Scommegna (D.A.D.), Laura Adriani (Infernet) y Anna Ferzetti (St@lker) como principales intérpretes.

Desde Bélgica llega Gangsta, thriller dirigido a cuatro manos por Adil El Arbi y Bilall Fallah, directores de Black (2015). La trama sigue a un joven que perdió a sus padres de pequeño y vive con un amigo de su padre en Amberes, donde sueña con convertirse en un legendario pandillero junto a otros tres amigos. Los cuatro se meterán en una guerra de bandas, dejándose llevar por un torbellino de violencia y delincuencia. El reparto está encabezado por Jeroen Perceval (Paradise trips), Matteo Simoni (Ay Ramon!), Dimitri Thivaios, Gene Bervoets (Image) y Hans Royaards (Love blossoms).

Varias son las propuestas de animación de este fin de semana. Ataque a los Titanes. El rugido del despertar es una nueva entrega de la conocida saga de animación japonesa que adapta el manga de Hajime Isayama que llega el jueves día 13. La cinta narra cómo durante la lucha del joven protagonista contra los titanes descubre un impactante secreto que cambiará para siempre su visión de la guerra que libran desde hace décadas, y que le obligará a identificar a aquellos que están de su lado o del lado de los invasores. Dirigida a cuatro manos por Tetsurô Araki y Masashi Koizuka, la película cuenta entre sus voces originales con las de Yûki Kaji (Batman Ninja), Yui Ishikawa (Una voz silenciosa), Marina Inoue (Doraemon: Nobita and the space heroes) e Hiro Shimono (Gekijouban K: Missing Kings).

Aunque posiblemente la cinta más internacional es Stubby, un héroe muy especial, aventura para toda la familia con capital estadounidense, británico, irlandés, francés y canadiense que dirige Richard Lanni (The americans in the Bulge) y que narra la historia real del perro más condecorado del ejército estadounidense, que fue protagonista involuntario durante la I Guerra Mundial. Logan Lerman (Noé), Helena Bonham Carter (Sufragistas), Gérard Depardieu (Sólo se vive una vez), Jordan Black y Jason Ezzell ponen las principales voces en la versión original.

Por último, Ploey, nunca volarás solo es el título de una cinta de animación con capital islandés y belga que tiene como protagonista a una cría de chorlito que es incapaz de volar, y que por lo tanto no puede acompañar a su familia a un lugar más cálido con la llegada del invierno. Con la ayuda de sus amigos logrará sobrevivir en un mundo lleno de peligros. Árni Ásgeirsson (Brim) dirige esta aventura que cuenta con las voces, entre otros, de Jamie Oram (Peppa Big: My first cinema experience), Harriet Perring, Iain Stuart Robertson (Mona) y Richard Cotton (Love actually).

‘Mamma Mia! Una y otra vez’: ¿cómo puedo resistirme a ti?


Lo principal a la hora de hacer una historia es tener algo que contar. Puede parecer algo simple, pero las salas de cine están repletas de películas sin historia, limitadas únicamente a una sucesión de escenas de acción, chistes de dudosa gracia o canciones sin un nexo en común. Y si eso ocurre en films originales, qué no pasará en las secuelas, precuelas, remakes y demás producciones. Por eso el regreso de la música de ABBA es algo tan gratamente disfrutable, porque en todo momento está donde debe estar.

Y eso es, ni más ni menos, que en el entretenimiento inocente y musical que ya tuvo la original. Las canciones del famoso grupo vuelven a fundirse con una historia fresca, dinámica, cargada de humor y drama. Porque, a diferencia de la primera parte, Mamma Mia! Una y otra vez tiene un notable lado dramático, fundamentalmente por la presencia siempre constante del personaje de Meryl Streep (Ricki), que aporta un tono algo más lacrimógeno al conjunto y provoca una continua nostalgia que no logran ni muchos actores o actrices, ni muchas películas. Y para ejemplo, el final en la iglesia, tan bello como enternecedor y emocionante. Es el clímax, en realidad, de un camino creciente sembrado de emotivas referencias que funciona como un reloj para arrancar las lágrimas y, posteriormente, dibujar la sonrisa en los labios del espectador. Un cúmulo de emociones que demuestran que esta cinta tiene entidad por sí sola.

Pero esta segunda parte es, ante todo, espectáculo. Conteniendo algunos números musicales que nada tienen que envidiar a la original (el restaurante y la llegada de los barcos a la isla son los dos mejores ejemplos), la cinta dirigida con acierto por Ol Parker (Ahora y siempre) no pretende ser nunca más de lo que puede esperarse de ella. Sin grandes giros argumentales, con algunos momentos muy previsibles y, todo hay que decirlo, posibles fallos de guión relativos a la continuidad con la primera parte, el relato funciona gracias a la frescura de sus protagonistas (Lily James –Cenicienta– está espléndida), a una narrativa sin altibajos y a la facilidad para combinar el pasado y el presente del relato. Todo ello aderezado con un final cuya guinda del pastel lleva el nombre de Cher (Pegado a ti).

Habrá quien diga que Mamma Mia! Una y otra vez es más de lo mismo. Y sí, es más música, más ABBA, más paisajes idílicos y más entretenimiento. Pero también tiene algo nuevo que permite mantener la frescura, algo diferente que la convierte en una producción propia, capaz de funcionar de forma independiente y con el dinamismo que tuvo la cinta original. Una más que digna secuela que hace las delicias de los fans de la película y es capaz de arrancar la sonrisa y el ritmo a cualquier espectador. ¿Cómo resistirse a eso?

Nota: 7/10

‘Preacher’ explora la importancia del miedo y la falta de fe en su 2ª T.


Si algo bueno tienen las adaptaciones literarias, de cómics o de cualquier otro producto cultural es poder apreciar las diferentes narrativas y argumentales entre el cine (o la televisión) con el original. No se trata de decir si uno es mejor que otro; ni siquiera consiste en intentar adivinar lo que va a ocurrir a continuación, utilizando la ventaja de conocer el original. En realidad, lo más interesantes es comprobar cómo una historia puede contarse de muchas formas diferentes aunque tenga, en esencia, el mismo desarrollo. Y eso es lo que, con éxito, está logrando Preacher (Predicador), que en su segunda temporada continúa esa incansable búsqueda de Dios, pero con muchos e imprescindibles matices.

Ahora que queda poco más de un mes para que comience la tercera temporada en Estados Unidos, es importante comprender que esta segunda etapa de la serie creada por Sam Catlin (serie Breaking Bad), Evan Goldberg (Supersalidos) y Seth Rogen (The interview) difiere notablemente del cómic creado por Garth Ennis y Steve Dillon en su desarrollo, pero no en su esencia. Más allá de la búsqueda divina, ‘leit motiv’ de esta trama, lo interesante se encuentra en los matices y, sobre todo, en la perfecta conjunción entre personajes y escenarios, entre dramatismo y humor negro. Bajo este prisma, la serie se convierte en algo único, un deleite para los sentidos que explora las miserias del ser humano… y de aquellos que no son del todo humanos.

De nuevo, la dinámica generada entre los tres protagonistas es lo que sustenta todo el relato. Esta segunda temporada de Predicador demuestra, y esto es algo a tener muy en cuenta para un guionista iniciado, que dicha dinámica no tiene que ser, necesariamente, positiva. Ni siquiera estar en el mismo nivel dramático en todo momento. Si en la primera etapa los tres personajes estaban íntimamente ligados por diferentes tipos de relaciones (creando un triángulo sólido), en estos 13 episodios dichas relaciones quedan fracturadas por los intereses y los problemas personales, que chocan unos con otros y alejan a los protagonistas. Así, la búsqueda del predicador interpretado por Dominic Cooper (Warcraft: El origen) deja de lado el miedo al que debe enfrentarse el rol de Ruth Negga (Loving) por El Santo de los Asesinos. Y en medio de todo esto, un vampiro que trata primero de ser el padre que nunca fue y, después, afrontar sus propios errores como hombre y como vampiro.

Y aunque pueda parecer contradictorio, tres arcos argumentales tan diferentes, tan propios, son los que hacen avanzar la trama de un modo sólido y único. Y es que, a pesar de líneas narrativas independientes, todo se desarrolla bajo el mismo paraguas, que no es otro que la falta de fe. Ya sea en Dios o en uno mismo, esta temporada aborda precisamente eso, la pérdida de nosotros mismos, de nuestra verdadera forma de ser. Da igual cual sea el origen (errores propios, miedo a la muerte, un camino que parece llevar a ninguna parte), lo cierto es que el resultado termina siendo el mismo para cada uno de los protagonistas. Y el modo en que lo afrontan, en solitario y alejados del resto, es lo que permite explorar sus debilidades de un modo que, de otro modo, no se podría.

Infierno y El Grial

En medio de esa búsqueda de la fe, la confianza y el sentido a nuestros actos, Predicador logra la máxima expresión de lo que comentábamos al inicio de este texto: las diferencias y similitudes entre el original y la adaptación. Entre las primeras destaca sobremanera el tratamiento que la serie hace del infierno. Muy en la línea de lo creado por Ennis y Dillon, ese infierno condena a las almas a revivir una y otra vez su recuerdo más doloroso, el que más les aterra. Y de nuevo, el humor más negro que pueda pensarse. Evidentemente, en un lugar tan malvado solo pueden estar los personajes más perversos de la Historia, entre ellos el propio Hitler. Este pequeño espacio de relato propio es utilizado por la ficción para volver a demostrar que en el relato nada es lo que parece, que todo se tergiversa hasta hacerlo más perverso bajo una imagen de cotidianidad. Así, ese infierno planteado como una cárcel casi militar sitúa a Hitler ante un infierno propio cuanto menos sorprendente, y a todas luces divertido.

En contraposición, la organización de El Grial está planteada casi como un calco de lo visto en los cómics, incluido el carácter de Herr Starr (Pip Torrens, visto en La chica danesa). Es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de esta segunda temporada, básicamente porque su presencia en el desarrollo dramático posterior es imprescindible para comprender el viaje del héroe. De ahí que los guionistas aprovechen esa falta de fe del protagonista a la hora de buscar a Dios para introducir esta organización, establecer las relaciones dramáticas entre ellos y sentar las bases del posterior conflicto que se vaya a desarrollar. Y aquí puede verse, en su máximo esplendor, la estructura argumental de esta temporada, construida de forma orgánica para que todas las líneas narrativas se nutran unas de otras. Lejos de plantear historias secundarias que corran de forma paralela a la principal (que también hay algo de esto), los creadores aprovechan los conflictos aparentemente secundarios para influir, en mayor o menor medida, en la historia principal protagonizada por Jesse Custer.

De este modo, la trama es capaz de crecer. Si antes hablábamos de la diferencia entre la primera y la segunda temporada en lo que a las relaciones entre los tres protagonistas se refiere, ahora es conveniente señalar que esto no deja de ser una forma de trasladar la dinámica que debe existir en una secuencia, en un acto y en un episodio (o una película) a un concepto mayor como es una serie de varias temporadas. Del éxito logrado en la primera temporada se pasa a las decepciones que se viven en esta segunda etapa. Y lo más probable es que la tercera temporada ahonde en estas diferencias y en el pasado de los protagonistas, a tenor de algunos datos ofrecidos en estos 13 capítulos. Pero eso es adelantar acontecimientos. La realidad es que la estructura dramática de esta entrega logra crecer en la adversidad, construyendo con mimo y cuidado los conflictos tanto internos de cada personaje como externos (ya sea entre amigos o enemigos).

Lo cierto es que la segunda temporada de Predicador confirma a esta serie como una de las más irreverentes que existen actualmente. Nada en ella está dejado al azar, ya sea por seguir la línea argumental del cómic, ya sea incorporando sus propios escenarios y tramas. El humor negro, la ironía y la violencia que roza el absurdo siguen siendo, por suerte, las señas de identidad de la serie, pero hay algo más. Algo que hace que la trama crezca, que los personajes adquieran más complejidad. Y en este caso, ese algo son sus miedos, sus errores del pasado y su frustración por no poder solventarlos como, hasta ahora, habían podido afrontar todos los conflictos. En definitiva, ponerles ante sus debilidades para que puedan crecer en la adversidad. Así las cosas, la serie afronta ahora, de continuar la estela del cómic original, los momentos más oscuros y dramáticos de todos. Teniendo en cuenta la originalidad y la frescura que aportan los guionistas, la expectación es máxima.

1ª T. de ‘Preacher’, transgresión para una historia diferente al cómic


Dominic Cooper, Ruth Negga y Joseph Gilgun dan vida a los tres protagonistas de 'Predicador'.Si algo positivo tienen las adaptaciones de cómics de superhéroes al cine y la televisión es que abren la puerta a un mundo mucho más amplio, más oscuro y más adulto. Me refiero a esas historias gráficas que se han convertido en auténticas obras de culto y referentes para los amantes de este elemento de la cultura. A esto ha contribuido también, claro está, el éxito de The Walking Dead. Todo esto viene a cuento de la primera temporada de Predicador, versión televisiva de la obra creada por Garth Ennis y Steve Dillon que han adaptado Sam Catlin (serie Breaking Bad), Evan Goldberg (Malditos vecinos 2) y Seth Rogen (Juerga hasta el fin) en una historia que, aunque ligeramente diferente, mantiene la esencia gamberra y transgresora de su argumento.

Para aquellos que no lo conozcan, la trama se centra en Jesse Custer, un joven predicador de Texas en una parroquia en medio de ninguna parte que es poseído por una entidad cuyo poder se equipara al de Dios. Capaz de ordenar a la gente que haga aquello que no quiere, inicia un viaje acompañado de su antigua novia y de un vampiro irlandés para encontrar a Dios y pedirle explicaciones por haber abandonado el Cielo. Y aunque esta es la historia, en líneas generales, del cómic, esta temporada aborda sin embargo el modo en que el protagonista afronta su nuevo poder, todo ello con un hilo argumental totalmente nuevo, al menos con respecto a la línea regular de la historia gráfica.

Y es precisamente por esa libertad que Predicador logra una dinámica única, a medio camino entre las referencias de las páginas originales y el humor negro que aportan el trío de creadores. A pesar de la presencia de personajes conocidos, la introducción de roles secundarios que encajan perfectamente en el mundo creado por Ennis y Dillon no hace sino enriquecer la trama, cuya narrativa, por cierto, es algo inconexa al inicio pero coherente en su resolución. A lo largo de los 10 episodios el tratamiento se centra en desarrollar tanto el poder del protagonista (con algunos momentos tan hilarantes como inquietantes) como el triángulo que se forma con los que serán los otros grandes personajes de la trama. Aunque es cierto que hay algunos momentos en que su relación no se sustenta demasiado bien (los acontecimientos ocurren demasiado rápido, perdiendo justificación), en líneas generales componen sólidamente las bases de la dinámica que, presumiblemente, se explotará más adelante, dejando para ello algunas pinceladas de los sentimientos, del pasado y de los caracteres de cada uno.

No es extraño que en este tipo de producciones los elementos novedosos se terminen convirtiendo en lo realmente atractivo. Y como he mencionado, la diferente historia y los personajes secundarios son los que marcan realmente el tono de esta ficción, amén de una puesta en escena tan ácida como malsana en algunos momentos. En este sentido, destaca la labor de Jackie Earle Haley (Watchmen) con un rol tan intrigante como desagradable, cuya falta de fe y de sentimientos roza lo monstruoso. En cierto modo podría entenderse como un preludio de lo que está por llegar, pues sea fiel o no a las páginas del cómic, parece evidente que los personajes de este tipo van a ser una constante. La pregunta es si los demás estarán a la altura de semejante villano, porque de no ser así posiblemente la serie decaiga.

Ángeles y demonios

De este modo, la primera temporada de Predicador desprende la esencia de la saga original en todos y cada uno de sus fotogramas. La combinación de drama y acción otorga a la trama el equilibrio perfecto entre humor y violencia, entre intriga y comedia. Curiosamente, sus creadores apuestan por una espectacularidad que no se desprende, al menos no siempre, de las páginas del cómic, que afronta desde el comienzo una búsqueda más terrenal. La forma de presentar a Cassidy (un idóneo Joseph Gilgun –Pride-) es tan inesperada como salvaje, definiendo casi en una única secuencia la mayoría de matices de su personalidad. Algo similar ocurre con el rol de Tulip O’Hare, un papel que Ruth Negga (Loving) ha hecho suyo hasta niveles insospechados.

Evidentemente, el protagonista es el que se lleva un mayor desarrollo dramático. Más allá de la labor de Dominic Cooper (Warcraft. El origen), lo realmente interesante es el proceso que vive el predicador una vez recibe a Génesis. Proceso en el que ángeles y demonios tienen mucho que ver, y en el que tienen lugar algunas de las mejores y más hilarantes secuencias de esta temporada, desde la lucha en la iglesia hasta esa habitación de un motel llena de cadáveres repetidos de los mismos ángeles. Esto, además, confirma la necesidad de los guionistas de alejarse deliberadamente de la historia original en algunos de sus aspectos. Posiblemente lo único que se le pueda echar en cara a la trama es una cierta inconexión en la forma de abordar el pasado y las relación de este predicador con el rol de Negga. No es que no se explique, sino que su forma de enfocarlo puede desorientar a algunos espectadores durante los primeros compases de la historia.

Y en medio de todo esto, el Santo de los Asesinos. Este imprescindible personaje de la trama, interpretado por Graham McTavish (La hora decisiva), es introducido en la temporada casi como un elemento diferenciador, sin demasiada conexión con el resto de la trama pero que, poco a poco y a base de repetir su única y corta línea argumental una y otra vez, va adquiriendo relevancia dramática para, en el último episodio, confirmar no solo su pasado o su presente, sino el futuro que va a tener en el argumento. Y como no podía ser de otro modo, protagoniza una de las secuencias más violentas de la serie rodada, por cierto, aprovechando el fuera de campo de un modo pocas veces visto en televisión.

Se puede decir que la primera temporada de Predicador, a pesar de sus diferencias con el cómic original, se mantiene fiel al espíritu tan transgresor y gamberro que tienen las viñetas. Poco importan, por tanto, que el pasado o la presentación de los personajes se ajuste a la idea de Garth Ennis y Steve Dillon. Poco importa que la trama se desarrolle de forma totalmente diferente. Al final, lo que cuenta es si realmente esta serie puede enmarcarse en el mundo de este predicador con una entidad todopoderosa en su interior. La respuesta es un rotundo sí, por lo que solo se puede disfrutar del humor ácido que desprenden sus secuencias. Y sobre todo, mostrar la esperanza en que las siguientes temporadas entrarán de lleno en la búsqueda de Dios que ha iniciado Jesse Custer.

Fin de semana de adaptaciones en la cartelera española


Estrenos 15abril2016Abril está siendo un mes especialmente prolífico en lo que a estrenos se refiere. A diferencia de semanas anteriores, en lo que va de mes los estrenos se suceden por decenas de forma constante, ofreciendo al espectador una notable variedad de géneros donde elegir. Y este viernes, 15 de abril, no es diferente. Desde la fantasía hasta el drama, pasando por la comedia, el thriller o la dramatización histórica, las novedades de esta semana tienen un denominador común: la mayoría son títulos con cierto peso.

Es el caso, por ejemplo, de la nueva versión de El libro de la selva, novela de Rudyard Kipling que, en esta ocasión, está rodada en imagen real, con personajes humanos de carne y hueso, y aprovechando la tecnología 3D. La historia es la conocida: un niño que se ha criado con lobos en la selva se ve obligado a abandonar su manada y el mundo que siempre ha conocido ante la amenaza de varios animales que le ven como un peligro. Acción, aventura y humor son las claves de esta cinta dirigida por Jon Favreau (Iron Man) y con el debutante Neel Sethi como Mowgli, que estará arropado por las voces de Bill Murray (Aloha), Ben Kingsley (El desafío), Idris Elba (Caza al asesino), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Scarlett Johansson (¡Ave, César!), Christopher Walken (Jersey Boys) y Giancarlo Esposito (serie Érase una vez).

Muy diferente es Victor Frankenstein, coproducción entre Estados Unidos e Inglaterra que reinterpreta el personaje del famoso doctor de Mary Shelley. En concreto, cuenta la historia a través de los ojos de Igor, el famoso ayudante del doctor, al que conoce cuando todavía es un joven estudiante de medicina, y al que ayuda a convertirse en la leyenda que ha perdurado a lo largo de los años. Paul McGuigan (El caso Slevin) es el encargado de poner en imágenes esta trama protagonizada por James McAvoy (X-Men: Días del futuro pasado), Daniel Radcliffe (Amigos de más), Andrew Scott (Spectre) y Jessica Brown Findlay (Lullaby).

Y como no hay dos sin tres, también llega este fin de semana otra adaptación, en este caso del film argentino El secreto de sus ojos (2009), titulado para la ocasión El secreto de una obsesión. La historia se centra en el brutal asesinato de la hija adolescente de una supervisora del FBI, hecho que cambia por completo las vidas de los integrantes de su equipo, y que tendrá consecuencias incluso varias décadas después. Dirigido por Billy Ray (El precio de la verdad), este drama está protagonizado por Julia Roberts (Agosto), Nicole Kidman (No confíes en nadie), Chiwetel Ejiofor (Marte), Michael Kelly (serie House of cards) y Don Harvey (Vice), entre otros.

Entre los estrenos europeos destaca sobremanera El héroe de Berlín, drama histórico con capital francés, alemán y canadiense que narra la victoria de Jesse Owens en las Olimpiadas de Berlín en 1936, bajo el gobierno de Hitler. La cinta aborda los problemas sociales y raciales a los que tuvo que enfrentarse el joven atleta antes de decidirse a competir en representación de Estados Unidos. Stephen Hopkins (Bajo sospecha) es el encargado de dirigir el film, en el que encontramos a Stephan James (Selma), William Hurt (La huésped), Jeremy Irons (Hermosas criaturas), Jason Sudeikis (Somos los Miller) y Carice van Houten (serie Juego de tronos).

Desde Reino Unido llega The Lady in the van, comedia dramática que lleva a la gran pantalla la historia real vivida por el guionista de la cinta, Alan Bennett (La locura del Rey Jorge), durante 15 años. En ese tiempo una mujer aparcó su furgoneta en el acceso a la casa en la que vivía el hombre. Lo que comenzó como un favor con cierto recelo se terminó convirtiendo en amistad. Dirigida por Nicholas Hytner (El crisol), la película está protagonizada por Dominic Cooper (Need for speed), Maggie Smith (El exótico Hotel Marigold), James Corden (Into the woods), Eleanor Matsuura (Blood moon) y Jim Broadbent (Paddington).

Francia propone para esta semana el drama romántico Mi amor, cinta dirigida por Maïwenn (Polisse) que arranca cuando una joven sufre un grave accidente mientras esquiaba. El largo proceso de rehabilitación le llevará a pensar en una tumultuosa relación con un hombre al que adoró más que a su vida, pero con el que todo ha terminado. El reparto está encabezado por Vincent Cassel (El niño 44), Louis Garrel (Un castillo en Italia), Emmanuelle Bercot (Clément) e Isild Le Besco (Una nueva amiga).

Otro de los estrenos europeos es Redención: Los casos del departamento Q, tercera adaptación de las novelas de Jussi Adler-Olsen que cuenta con capital noruego, danés, alemán y sueco, y cuya trama comienza cuando se descubre el mensaje en una botella lanzada al mar, un grito de ayuda escrito en sangre. El caso llega al departamento Q, encargado de crímenes sin resolver, dando lugar a una investigación que llevará a los policías a retomar un viejo y diabólico caso. Dirigida por Hans Petter Moland (Uno tras otro), la cinta cuenta con los algunos de los actores de los anteriores films, entre ellos Nikolaj Lie Kaas (serie Forbrydelsen), Fares Fares (serie Tyrant), Jakob Oftebro (Cuando despierta la bestia) y Johanne Louise Schmidt.

También cuenta con capital de varios países el drama histórico Reina Cristina, traslación a la gran pantalla de la vida de Cristina de Suecia, una mujer avanzada a su tiempo y que mantuvo en todo momento una lucha interna entre sus responsabilidades, sus deseos de vivir la vida de una determinada forma, el amor de su padre y las enseñanzas de su religión. Producida entre Finlandia, Alemania, Canadá, Suecia y Francia, la película está dirigida por Mika Kaurismäki (Divorcio a la finlandesa), y su reparto está encabezado por Malin Buska (Happy End), Sarah Gadon (Enemy), Michael Nyqvist (serie Hora cero) y François Arnaud (Yo maté a mi madre).

Con algo de retraso se estrena Cantinflas, biopic del famoso actor mexicano producido por ese país en 2014. En concreto, la trama gira en torno al desarrollo de La vuelta al mundo en 80 días (1956), película que le valió al cómico un Globo de Oro. Dirigida por Sebastian del Amo (El fantástico mundo de Juan Orol), la película está protagonizada por Óscar Jaenada (La fría luz del día), Michael Imperioli (serie Los Soprano), Joaquín Cosio (Jirón de niebla) y Teresa Ruiz (Mariachi gringo).

Finalmente, desde Argentina llega El incendio, drama dirigido por Juan Schnitman (Grande para la ciudad) cuya premisa inicial es tan sencilla como contundente. Una joven pareja está a punto de entrar a vivir en su nuevo piso, pero el futuro de esa vida juntos se ve retrasado porque el agente inmobiliario se retrasa en la entrega de llaves. Ese breve espacio de tiempo es el detonante que hará aflorar los celos, los reproches, los anhelos y las dudas en la pareja. Pilar Gamboa (Todos mienten) y Juan Barberini (El estudiante) son los dos protagonistas.

El origen de Drácula amenaza la defensa de ‘El juez’


Estrenos 24octubre2014Durante todo el mes de octubre las novedades se han repartido de forma más o menos equitativa cada fecha de estreno. Sin embargo, hoy viernes, 24 de octubre, hasta 12 títulos llegan a la cartelera con la intención de tomar el relevo en la taquilla. En el que será el último fin de semana de octubre (a excepción del viernes que viene), propuestas de todo tipo se disputan a los espectadores españoles, desde dramas judiciales a cintas de terror, pasando por profundos dramas europeos y comedias cuya única intención es lograr dos horas de evasión absoluta. Una amplia gama donde elegir a lo largo de estos tres días.

Pero como siempre, comencemos con los estrenos más relevantes, aunque solo sea en distribución. Y el primero de ellos es El juez, drama ambientado en el mundo jurídico que supone el regreso de Robert Downey Jr. (Iron Man) a un cine algo más serio y profundo. Dirigida por David Dobkin (El cambiazo), la trama se centra en un exitoso abogado que debe volver a su pueblo natal para defender a su padre, del que se distanció hace décadas, de un cargo de asesinato. Para colmo, el acusado es el juez del pueblo. Este reencuentro no solo le llevará a descubrir la verdad de los hechos, sino a acercar posturas con una familia a la que creía perdida. El reparto se completa con nombres tan relevantes como los de Robert Duvall (El padrino), Vera Farmiga (serie Bates Motel), Billy Bob Thornton (Armageddon), Leighton Meester (La hija de mi mejor amigo), Vincent D’Onofrio (La chaqueta metálica) y Jeremy Strong (La noche más oscura).

El otro gran estreno de la semana es Drácula: La leyenda jamás contada, reinterpretación de los orígenes del vampiro creado por Bram Stoker que utiliza algunos elementos del personaje original para crear una historia que mezcla fantasía, terror y acción espectacular. Así, la historia arranca cuando Vlad III decide hacer frente al avance de los otomanos, con quienes había logrado un pacto, después de que estos le exijan el pago de mil niños para incorporar a sus filas, entre ellos el del propio Vlad. Consciente de que será derrotado, decide buscar ayuda en una criatura solitaria que vive en las montañas y que le dará el poder suficiente para vencer a sus enemigos, aunque el precio a pagar será muy alto. Gary Shore debuta en la dirección de largometrajes, mientras que frente a la cámara encontramos a Luke Evans (El enigma del cuervo), Sarah Gordon (Un método peligroso), Dominic Cooper (Mi semana con Marilyn), Art Parkinson (serie Juego de tronos), Charles Dance (Underworld: El despertar) y Diarmaid Murtagh (Monuments Men), entre otros.

Otra de las novedades norteamericanas es Vamos de polis, comedia gamberra dirigida por Luke Greenfield (La vecina de al lado) y cuyo argumento es simple y directo: dos amigos que atraviesan una mala situación personal y laboral deciden disfrazarse de policías para ir a una fiesta. Sin embargo, durante esa primera noche descubrirán que la gente les confunde por agentes de la ley reales, lo que les abre muchas puertas y les permite conocer a muchas mujeres. Ante esa perspectiva, deciden ir un paso más allá y hacerse pasar por auténticos policías todo lo que puedan, metiéndose de paso en muchos problemas. Jake Johnson (Malditos vecinos), Damon Wayans Jr. (Los otros dos), Rob Riggle (Hermanos por pelotas), Nina Dobrev (Las ventajas de ser un marginado), James D’Arcy (serie Los que matan) y Andy García (Una oscura verdad) son algunos de los actores que la interpretan.

Con mucho menos ruido mediático llega The prince, thriller de acción dirigido por Brian A. Miller (House of the Rising Sun) que gira en torno a los errores del pasado y su repercusión en el presente. En concreto, el argumento se centra en un mafioso retirado que debe viajar a Nueva Orleans para encontrar a su hija, supuestamente desaparecida. En el camino se encontrará con viejos amigos y enemigos que desenterrarán viejos problemas que creía haber dejado atrás. La cinta cuenta con un interesante reparto encabezado por Bruce Willis (Looper), John Cusack (Grand Piano), Jason Patrick (Los perdedores), el rapero 50 Cent (Caza al asesino), Gia Mantegna (Emergo) y Rain (Ninja Assassin).

Disney presenta una historia para toda la familia que recuerda a viejos títulos de la casa inspirados en hechos reales del mundo del deporte. El chico del millón de dólares narra la historia de un agente deportivo que organizó un reality show en la India para encontrar algún jugador de cricket que fuera capaz de convertirse en lanzador de béisbol profesional en Estados Unidos. Dirigida por Craig Gillespie (Noche de miedo), la cinta está protagonizada por Jon Hamm (serie Mad Men), al que acompañan Alan Arkin (Argo), Bill Paxton (Al filo del mañana), Lake Bell (Sin compromiso), Bar Paly (Dolor y dinero) y Aasif Mandvi (Los becarios).

Por último, y con algo de retraso, nos llega Coherence, thriller de ciencia ficción producido en 2013 y escrito y dirigido por James Ward Byrkit, quien debuta de este modo en el largometraje. La historia se basa en un caso ocurrido en Finlandia en 1923, cuando los habitantes de un pueblo empezaron a mostrar extraños comportamientos tras ver el paso de un cometa. En la actualidad, un grupo de amigos recuerdan dicho suceso mientras cenan y se preparan para ver el paso de otro cometa, lo que dará lugar a unos acontecimientos similares. La película cuenta en su reparto con Emily Foxler (Los fantasmas de mis ex novias), Maury Sterlin (El equipo A), Nicholas Brendon (Buffy, Cazavampiros), Lorene Scafaria (A Million Miles) y Elizabeth Gracen (serie Los inmortales).

Pasamos ahora a los títulos europeos, y entre ellos destaca el nuevo drama protagonizado por Marion Cotillard (El sueño de Ellis), Dos días, una noche. La trama comienza cuando una mujer, en compañía de su marido, debe visitar a sus compañeros de trabajo y convencerles de que renuncien a su paga extra para que ella pueda conservar su empleo. Jean-Pierre y Luc Dardenne (El niño de la bicicleta) escriben y dirigen esta película francesa en la que también encontramos a Fabrizio Rongione (Lionel), Pili Groyne, Simon Caudry y Catherine Salée (La vida de Adèle).

De Francia también llega Tip top, aunque en esta ocasión con capital luxemburgués y belga, comedia con tintes de thriller producida en 2013 que viene a ser una especie de versión femenina de las buddy cops, es decir, aquellos films en los que la pareja protagonista son dos hombres policías. Su trama, como puede suponerse, sigue la investigación que llevan a cabo dos inspectoras de Asuntos Internos tras encontrarse el cadáver de un informador argelino en un pequeño pueblo. El carácter de las dos mujeres chocará toda vez que una opta por la acción y la otra por la vigilancia. Basada en la novela de Bill James, la película está dirigida por Serge Bozon (Mods) y protagonizada por Isabelle Huppert (En otro país), François Damiens (La delicadeza), Sandrine Kiberlain (Las chicas de la sexta planta) y Karole Roche (Polisse).

Drama y terror es lo que propone la danesa Cuando despierta la bestia, ópera prima de Jonas Alexander Arby que aborda la investigación de una joven sobre su oscuro pasado cuando su cuerpo empieza a experimentar extraños cambios. La película, que será estrenada directamente en plataformas digitales, tiene un reparto encabezado por Jakob Oftebro (Tarok), Sonja Richter (Lo que nadie sabe), Lars Mikkelsen (serie Forbrydelsen), Sonia Suhl y Mads Rilsom (Skyskraber).

También desde Dinamarca llega Alguien a quien amar, intenso drama que gira en torno a un cantautor de fama mundial afincado en Los Ángeles que decide regresar a su país natal para grabar su nuevo disco. Allí se reencontrará con su hija, de la que se distanció hace años, y conocerá a su nieto, del que tendrá que hacerse cargo. Condenados a entenderse, abuelo y nieto encontrarán en la música un nexo de unión que les abrirá las puertas a una relación destinada a cambiar sus vidas para siempre. Dirigida por Pernille Fischer Christensen (Dansen), quien también participa en el guión, la película está protagonizada por Mikael Persbrandt (El hipnotista), Trine Dyrholm (Un asunto real), Birgitte Hjorth Sørensen (Julie), Sofus Rønno y Eve Best (El discurso del rey).

En cuanto al documental, dos son los títulos nuevos que llegan hoy. Por un lado la española Paco de Lucía: La búsqueda, dirigida por Francisco Sánchez Varela y que, como se desprende del título, realiza un recorrido por la vida y obra del famoso guitarrista desde que cogió el instrumento por primera vez a los siete años hasta su fallecimiento en febrero de este mismo año.

Por otro, y como colofón a la larga lista de estrenos, la francesa A cielo abierto, escrita y dirigida por Mariana Otero (Historia de un secreto) y cuyo desarrollo se centra en la vida de niños con graves problemas mentales que viven en un centro situado en la frontera francobelga.

‘Capitán América: El soldado de invierno’ inaugura el verano de cine


Estrenos 28marzo2014Un año más, el verano cinematográfico se adelanta unos meses para iniciar su andadura de grandes estrenos de puro entretenimiento. Es cierto que se podría decir que 300: El origen de un imperio ha sido el verdadero pistoletazo de salida para esta época de blockbusters, pero de un tiempo a esta parte el verano en cuestión de películas viene determinado por los superhéroes, en concreto por Marvel. Y para no faltar a su cita (y este año será varias), comienza con la secuela de uno de sus más grandes iconos. Claro que no es el único título que llega hoy, viernes 28 de marzo, aunque sí es prácticamente el único estadounidense.

Así que comenzamos el habitual repaso de los viernes con Capitán América: El soldado de invierno, continuación de Capitán América: El primer vengador (2011) y, en cierto modo, continuación de Los Vengadores (2012). Nuevo paso en ese camino iniciado por la empresa para crear todo un universo audiovisual paralelo al de los cómics, la cinta narra cómo el superhéroe trata de adaptarse a una época que no le corresponde tras los ataques sufridos por Nueva York. Su vida transcurre con normalidad hasta que un agente de S.H.I.E.L.D. es secuestrado, iniciándose entonces una investigación que le llevará a descubrir diversas tramas cuyo fin es acabar con el orden implantado hasta ahora, y que cuentan con el soldado de invierno, un misterioso hombre cuya identidad cambiará para siempre la vida del héroe. Con unos primeros comentarios muy positivos, la cinta promete mucha acción y, sobre todo, mucha espectacularidad. Proyectada en 2D y en 3D, está dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood) y cuenta con un reparto en el que repiten Chris Evans (Los perdedores), Scarlett Johansson (Her), Sebastian Stan (serie Érase una vez), Samuel L. Jackson (RoboCop), Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre), Dominic Cooper (El doble del diablo), Hayley Atwell (La duquesa) y Toby Jones (Los Juegos del Hambre: En llamas), a los que se suman Robert Redford (Pacto de silencio), Anthony Mackie (Dolor y dinero) y Emily VanCamp (serie Revenge). Por cierto, al final de los créditos se desvelará la habitual sorpresa, dirigida para la ocasión por Joss Whedon, director de Los Vengadores.

Muy distinto es el otro interesante estreno de la semana, titulado Enemy. Basado en la obra de José Saramago ‘El hombre duplicado’, y con producción canadiense y española, la trama comienza cuando un profesor con una apacible vida junto a su esposa descubre que hay un actor exactamente igual que él. Los intentos por encontrarle le llevan a obsesionarse, hasta el punto de introducirse en una espiral que cambiará su vida para siempre. Denis Villeneuve, que todavía tiene reciente el éxito de Prisioneros, dirige este thriller en el que el absoluto protagonista es Jake Gyllenhaal (Zodiac), al que acompañan Mélanie Laurent (Malditos bastardos), Isabella Rossellini (Pollo con ciruelas) y Sarah Gadon (Un método peligroso).

Volviendo a las producciones estadounidenses, este fin de semana llega Upstream color, proyecto personal de Shane Carruth (Primer) en el que escribe, dirige, ilumina y actúa, entre muchas otras cosas. El argumento, enmarcado en la ciencia ficción dramática, se centra en una joven que una noche es atacada por un ladrón, quien le introduce un extraño gusano que anula por completo su voluntad, siendo desde entonces un pelele en manos del delincuente. Cuando por fin logran extirpárselo la mujer despierta en una vida destrozada. Sin embargo, la aparición de un hombre con un pasado turbulento le ayudará a superar el suyo propio. Además de Carruth, en pantalla puede verse a Amy Seimetz (Tú eres el siguiente), Andrew Sensenig (Pearl), Thiago Martins y Kathy Carruth.

En cuanto a lo que viene de Europa, uno de los títulos más destacados es Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!, comedia francesa escrita, dirigida y protagonizada por Guillaume Gallienne (María Antonieta) que se ha convertido en la revelación del cine galo. La historia gira en torno a un joven homosexual y sus recuerdos cuando vivía con su familia, sobre todo la estrecha relación con su madre, ambos roles interpretados por Gallienne, junto al que encontramos a Françoise Fabian (Made in Italy), André Marcon (Incompatibles), Diane Kruger (serie The bridge), Reda Kateb (La noche más oscura) y Charlie Anson (The power of three).

La comedia también está muy presente en las dos propuestas españolas. Kamikaze es el título de la ópera prima de Álex Pina, quien también escribe el guión junto a Iván Escobar, ambos guionistas de la serie El barco. Con ciertas dosis de drama y romance, la cinta se centra en un joven que es empujado a inmolarse en un avión que va de Moscú a Madrid. Cosas del destino, una fuerte tormenta impide que el avión salga, por lo que el suicida deberá convivir con sus futuras víctimas durante tres días, lo que cambiará para siempre su visión de la vida y de su futuro. Álex García (Seis puntos sobre Emma), Verónica Echegui (La gran familia española), Carmen Machi (Ocho apellidos vascos), Leticia Dolera (Los últimos días), Héctor Alterio (En ninguna parte), Eduardo Blanco (La vida empieza hoy) e Iván Massagué (Muertos de amor) conforman el reparto principal.

Por su parte, 2 francos, 40 pesetas es la continuación de Un franco, 14 pesetas, comedia del 2006 que narraba el periplo de una familia española que emigra a Suiza en los años 60 en busca de trabajo. Escrita, dirigida y protagonizada de nuevo por Carlos Iglesias (Los muertos no se tocan, nene), esta segunda entrega presenta a la familia de nuevo en Madrid seis años después. Estamos en 1974, y con motivo de un bautizo toda la familia viajará de nuevo a Suiza, incluyendo abuelas que llegan de improviso, hijos con sus respectivas novias hippies, e incluso banqueros que tratan de evadir dinero. El paisaje del tranquilo pueblo suizo volverá a alterarse con esta alocada ceremonia. Junto a Iglesias regresan los principales actores de la primera parte, como son Javier Gutiérrez (Zipi y Zape y el club de la canica), Nieve de Medina (serie La señora), Ángela del Salto (O.F.N.I.) e Isabel Blanco (Ispansi!), a los que se suma Adrián Expósito (serie Toledo).

Otro de los estrenos europeos, al menos en parte, es The informant, thriller coporducido entre Francia y Canadá que cuenta cómo un expatriado francés en Gibraltar entra a trabajar en el Servicio de Aduanas de Francia como agente infiltrado. Su trabajo es ganarse la confianza de un importante traficante de cocaína, pero introducirse en ese mundo implica correr muchos riesgos y pagar un alto precio. Dirigida por Julien Leclercq (El asalto), la cinta cuenta en su reparto con Gilles Lellouche (Los infieles), Tahar Rahim (El pasado), Riccardo Scamarcio (Tengo algo que deciros), Raphaëlle Agogué (El chef, la receta de la felicidad), Mélanie Bernier (La delicadeza) y Philippe Nahon (Kill me please).

Finalmente, desde Polonia nos llega Ida, drama en el que una joven novicia a punto de tomar sus votos en la década de los 60 del pasado siglo descubre un oscuro secreto familiar que le lleva a plantearse toda su vida y a descubrir a una de sus tías. Junto a ella iniciará un viaje que la llevará a seguir los pasos de la ocupación nazi y a afrontar las consecuencias de su pasado. Tras las cámaras se encuentra Pawel Pawlikowski (La mujer del quinto), mientras que delante de ellas tenemos a Agata Kulesza (Ki), la debutante Agata Trzebuchowska, Joanna Kulig (Los números), Dawid Ogrodnik (Jestes bogiem) y Adam Szyszkowski (Avalon).

‘Fast and Furious 6’ llega para adelantar a todos los estrenos


Estrenos 24mayo2013Llega el viernes y toca hablar de estrenos. Y como es habitual, la tanda de nuevos títulos que llega a las pantallas españolas viene liderada por una película que está llamada a provocar una asistencia masiva del público a las salas, consiguiendo algo similar a lo que hizo en su momento Iron Man 3, una de las pocas alegrías que ha tenido la taquilla en las últimas semanas. En esta ocasión, coches, adrenalina y mucha acción llegan acompañadas por thrillers, dramas de corte fantástico y mucho cine europeo, entre el que destaca algún que otro título español.

Y vamos con esa primera película. Si hablamos de coches, persecuciones, delitos y peleas aderezado con la presencia de Vin Diesel (Pitch Black) y Paul Walker (Ladrones), muchos tendrán en la mente la saga Fast & Furious. En efecto, hoy viernes, 24 de mayo, llega a España la sexta entrega, titulada cómo no Fast & Furious 6, de nuevo con Justin Lin como director tras encargarse de las últimas películas de la serie. En esta ocasión, la trama transcurre algún tiempo después de la finalización de la anterior película. Tras el golpe orquestado a un imperio mafioso, el equipo dirigido por Diesel y Walker vive dispersado sin poder volver a casa. Sin embargo, su oportunidad de conseguir un indulto llega con la propuesta de detener a una peligrosa banda de conductores mercenarios. Además de los dos protagonistas, muchos rostros conocidos de la saga repiten en sus respectivos papeles, como son Dwayne Johnson (G. I. Joe: La venganza), Michelle Rodriguez (Resident evil), Elsa Pataky (Di Di Hollywood), Tyrese Gibson (Transformers), Shea Whigham (serie Boardwalk Empire) y el rapero Ludacris (Max Payne), a los que habría que sumar nuevas incorporaciones como la de Gina Carano (Indomable) y Luke Evans (Immortals).

Otra de las propuestas más atractivas cambia algo de tercio, aunque sigue teniendo un claro componente del cine de acción. Hablamos de Dead Man Down (La venganza del hombre muerto), thriller que dirige Niels Arden Oplev, director de Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres, la primera versión que se hizo de la famosa novela de Stieg Larsson. Este thriller arranca cuando la mano derecha de un señor del crimen debe hacer frente a un asesino que busca acabar con su jefe, no sin antes eliminar a toda la banda uno por uno. En medio de esta situación conoce a una joven que busca venganza por un crimen cometido contra ella. Lo que nadie parece sospechar es que el protagonista oculta un secreto del pasado. Protagonizada por Colin Farrell (Noche de miedo) y Noomi Rapace, precisamente Lisbeth Salander en la versión de Oplev, la película cuenta también con Terrence Howard (Red tails), Dominic Cooper (El doble del diablo) e Isabelle Huppert (Amor).

El otro estreno estadounidense lleva por título Un amigo para Frank y su argumento es, cuanto menos, curioso. Ambientada en el futuro, la historia se centra en un anciano cuya pasión y única actividad son los libros. Dado que su única amiga es la bibliotecaria de su ciudad, sus hijos deciden regalarle un robot que le cuide y le haga algo de compañía. Lo que al principio se convierte en una incomodidad para el hombre poco a poco se irá tornando en amistad y verdadero afecto. Dirigida por Jake Schreier, quien debuta así en el largometraje, esta comedia dramática con tintes de ciencia ficción está protagonizada por Frank Langella (La caja), James Marsden (27 vestidos), Liv Tyler (The ledge), Susan Sarandon (El cliente), Peter Sarsgaard (An education) y Jeremy Strong (Lincoln), entre otros.

Pasando a la producción nacional que llega este viernes lo primero que nos encontramos es La estrella, drama romántico que supone la ópera prima de Alberto Aranda, quien escribe y dirige este film basado en la novela de Belén Carmona, quien también colabora en el guión. Un guión que sigue a una joven cuya felicidad, al menos de forma aparente, se halla en cuidar de los demás. Tanto, que se olvida de cuidar de sí misma. Sin embargo, su don para el flamenco y para la vida en general le llevarán a descubrir que también tiene derecho a ser feliz. Ingrid Rubio (Que se mueran los feos), Carmen Machi (Los abrazos rotos), Marc Clotet (Mil cretins), Fele Martinez (Tesis), Carlos Blanco (Trastorno) y Rubén Sánchez forman el elenco principal.

Chaika es el otro film español, aunque en esta ocasión comparte producción con Georgia y Rusia. Su historia comienza cuando un joven vuelve a su hogar para enfrentarse a lo que queda de su pasado y de su familia. Durante su estancia empezará a recordar viejos y vagos recuerdos que el protagonista tenía de su madre, un viaje que le llevará a descubrir nuevos territorios desconocidos para él y nuevas revelaciones que modificarán esos recuerdos. Un drama en su definición más pura que dirige Miguel Ángel Jiménez (Ori) y que protagonizan Salome Demuria (Çölçü) y Gio Gabunia.

El director inglés Michael Winterbotton regresa a las pantallas españolas con The trip, producción del 2010 que cuenta como principales protagonistas con Steve Coogan y Rob Brydon, actores con los que ya coincidió en 24 Hour Party People. En esta ocasión la historia es una road movie que se centra en dos personajes que realizan un viaje por los mejores restaurantes de la campiña inglesa. Paul Popplewell (Redención), Margo Stilley (9 songs) y Claire Keelan (The last hangman) completan el reparto principal de esta comedia anglosajona.

En cuanto al resto del mundo, una de las películas que se estrenan hoy es El estudiante, realizada en Argentina en 2011. La trama comienza cuando un joven del interior del país sudamericano llega a Buenos Aires para estudiar en la universidad. Sin embargo, pronto comprende que nada de lo que estudia le interesa, por lo que empieza a deambular por la facultad conociendo gente. Todo cambia cuando entabla amistad con una joven que le introduce en política. Poco a poco aprenderá las técnicas hasta convertirse en un dirigente estudiantil. Dirigida por Santiago Mitre (El amor – primera parte), la película está protagonizada por Esteban Lamothe (La vida por Perón), Romina Paula (Medianeras), Ricardo Félix (La paz) y Valeria Correa (El hombre de al lado).

Por último tenemos que mencionar En otro país, film procedente de Corea del Sur que narra diferentes historias relacionadas entre sí a través de elementos comunes como un hotel, un socorrista o el hecho de que las mujeres protagonistas se llaman Anne y tienen relación de un modo u otro con el país asiático. Un drama que dirige Hong Sang-soo (Hahaha) y que protagonizan Isabelle Huppert, que repite estreno gracias a Un amigo para Frank, Kwon Hye Hyo y Jung Yu Mi, quienes debutan en la interpretación, Yoon Yeo-jeong (Hanyo) y Moon So-ri (Sa-kwa).

‘El doble del diablo’: la violencia del poder


Dominic Cooper se desdobla en 'El doble del diablo'.Abordar la vida de un personaje real siempre es una tarea complicada, incluso cuando tiene como base un texto escrito por el protagonista. Se puede tender a mantener un ritmo tedioso, a dejar cosas importantes sin contar o a exagerar algunos actos para dar vida a una historia de por sí intrascendente. Tal vez por eso la labor de Lee Tamahori (Next) como encargado de poner en imágenes la historia de Latif Yahia, militar iraquí que fue prácticamente secuestrado para convertirse en el doble de Uday Saddam Hussein, tiene más mérito. El film atrae la atención en todo momento no tanto por su dinamismo narrativo o la espectacularidad visual, sino por la realista crudeza con la que se exponen los actos sádicos y violentos de un personaje psicópata, egocéntrico y entregado a todos los excesos posibles.

A pesar de lo que se pueda pensar, la película no contiene grandes escenas de acción. Apenas dos o tres tiroteos (si no contamos esa extraña costumbre de celebrar cualquier cosa con tiros al aire, incluso en una discoteca) e imágenes de archivo sobre los conflictos en Iraq y Kuwait centran la mayor parte, aunque no es ni mucho menos lo más llamativo. Como decimos, Tamahori decide acertadamente no esconder ni esconderse a la hora de dibujar el mundo que un personaje como el de Uday ha creado a su alrededor, en el que la gente, más que amigos o confidentes, son muñecos con los que juega hasta que se cansa. Un mundo donde todo, desde el secuestro y la violación de menores, hasta la drogadicción o el asesinato a sangre fría de personajes cercanos a la familia Hussein están a la orden del día.

En este sentido, la actuación de Dominic Cooper (Mamma Mía!) en la piel del extravagante personaje y su doble es más que loable. Cierto es que las naturalezas de uno y otro son diametralmente opuestas, pero tal vez esto sea lo que más valor otorga a su labor, sobre todo en aquellos momentos en los que ambos personajes comparten plano. No solo resulta convincente en ambos casos, sino que logra que el espectador dude en algunos momentos sobre quién está en la pantalla, teniendo como únicas pistas un corte de pelo y las piezas dentales, al más puro estilo forense.

El doble del diablo (título, por cierto, que se ajusta como un guante al contenido) es un film serio, que huye de grandilocuencias innecesarias o de artificios impactantes para contar una historia que sobrecoge, una radiografía de un mundo corrompido por el poder y el dinero en el que todos, absolutamente todos, actúan por miedo. El único “pero” es el epílogo algo extenso sobre la vida del doble una vez logra escapar del influyente control de Uday Hussein. Y lo curioso es que la sensación de que se alarga demasiado viene dada por la poderosa presencia previa de la relación entre esta especie de hermanos gemelos. Una muestra más de la fascinación que genera un mundo tan increíblemente irreal como aterradoramente cierto.

Nota: 6,5/10

Diccineario

Cine y palabras

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