‘The imitation game’: el enigma de la sobriedad


Benedict Cumberbatch da vida a Alan Turing en 'The imitation game'.Puede parecer que los grandes films deben tener, al menos, un aspecto grandilocuente en su producción. Da igual que sean los efectos especiales, la concepción narrativa del director o el desarrollo del guión. ¿Pero qué ocurre cuando ninguno de esos elementos destaca por encima del resto y todos ellos crean un magnífico film? Seguramente a muchos les parecerá que están ante películas sin grandes alicientes, pero nada más lejos de la realidad. Lo nuevo de Morten Tyldum (Buddy) es esto y mucho más.

Dese luego, si el 2015 va a estar definido por lo que pueda representar The imitación game, estamos ante un año cinematográfico espléndido. Todo en la película, desde la puesta en escena a los actores, traslada al espectador a una época de tensiones, experimentación y descubrimiento. Una época en la que el tiempo jugaba a contrarreloj, algo que puede saborearse en cada plano rodado de forma elegante por Tyldum, quien opta por una planificación idóneamente sobria. Sobriedad que, por cierto, no debe sobreentenderse desde el punto de vista del guión, que depara alguna que otra sorpresa de carácter bélico que debería hacer reflexionar sobre el papel que cada país jugó en la guerra.

Claro que la función no sería lo mismo sin la presencia de sus actores. Sin duda, Benedict Cumberbatch (El topo) vuelve a demostrar, y ya empiezan a ser demasiadas ocasiones, que es uno de los mejores actores de su generación, del panorama actual y de lo que va a surgir de aquí a unos años. La sutileza con la que afronta su personaje, dotándole de matices y motivos a medida que avanza el metraje, es digno de todos los reconocimientos posibles. Pero no es el único. Desde una Keira Knightley (Nunca me abandones) que pide en cada plano más atención hasta Mark Strong (Oro negro), uno de esos secundarios “roba escenas”, todo el reparto se afana por dotar no tanto de realismo, sino de verosimilitud, a sus respectivos personajes, edificando una serie de relaciones personales que traspasan la mera interpretación.

Se puede decir que estamos ante una de las mejores películas del año. The imitation game es uno de esos biopics que atrapan, capaces de ofrecer mucho con muy poco. El desarrollo dramático de las motivaciones de Alan Turing para construir la máquina, para ponerle nombre, e incluso para luchar por su creación a costa de su propia vida, es una de las mejores narraciones del año. Ya tiene presencia en los Globos de Oro, y todo apunta a que la tendrá en los Oscar. No merece menos.

Nota: 8/10

Anuncios

Acerca de Miguel Ángel Hernáez
Periodista y realizador de cine y televisión.

2 Responses to ‘The imitation game’: el enigma de la sobriedad

  1. daniellabrat says:

    Interesting publication, is appreciated. Greetings and best for this 2015. Daniel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: