‘Los Increíbles’, Jodie Foster y Rodrigo Cortés regresan a la cartelera


Agosto comienza de modo muy diferente a como terminó julio y, sobre todo, a la tónica de estrenos cinematográficos que se ha seguido en las últimas semanas. Así, este viernes día 3 está marcado por la llegada de varios e interesantes títulos, todos ellos de muy diversa naturaleza, lo que hará que un mayor margen de espectadores se sientan atraídos a las salas.

Comenzamos el repaso con una secuela muy esperada. Los Increíbles 2 supone el regreso de Pixar a unos superhéroes que hace 14 años hicieron las delicias de toda una generación. La trama arranca cuando la familia de superhéroes se ve obligada a lidiar con una difícil misión: que Mr. Increíble se quede en casa cuidando de los hijos mientras Elastigirl sale a luchar contra el crimen en solitario. Pero cuando un nuevo y peligroso enemigo hace acto de presencia la familia volverá a unirse para defender la ciudad, contando con la ayuda de Frozone. Acción, humor y espectáculo son los ingredientes de esta cinta que dirige Brad Bird (Ratatouille), al igual que hiciera con la primera parte, y que cuenta con las voces originales de Craig T. Nelson (Gold, la gran estafa), Holly Hunter (Batman v Superman: El amanecer de la justicia), Sarah Vowell (Síndrome postdivorcio), Huck Milner, Catherine Keener (Nuestro sitio), Bob Odenkirk (The disaster artist) y Samuel L. Jackson (El otro guardaespaldas).

El thriller tiene su principal representante en Hotel Artemis, el regreso de Jodie Foster como actriz cinco años después de Elysium. El argumento se centra en un exclusivo hospital de Los Ángeles que solo atiende a criminales, estando regentado por una mujer que mantiene unas normas muy estrictas. Pero cuando el centro es atacado y esas normas parecen perderse se desatará una espiral de violencia difícil de contener. Escrita y dirigida por Drew Pearce, quien de este modo debuta en el largometraje, esta cinta coproducida entre Estados Unidos y Reino Unido completa su reparto con los nombres de Dave Bautista (Guardianes de la galaxia Vol. 2), Jeff Goldblum (Thor: Ragnarok), Charlie Day (Pacific Rim: Insurrección), Sterling K. Brown (serie This is us), Jenny Slate (Un don excepcional), Zachary Quinto (Star Trek: Más allá) y Kenneth Choi (El lobo de Wall Street), entre otros.

Muy diferente es Blackwood, cinta con capital norteamericano y español que dirige Rodrigo Cortés (Luces rojas) adaptando una novela de Lois Duncan. La historia, a medio camino entre el drama, la fantasía y el terror, se centra en cinco adolescentes problemáticas que son enviadas a un programa experimental de enseñanza dirigido por una enigmática mujer. Pronto empiezan a mostrar talentos que no sabían que tenían, pero también experimentan síntomas mucho más peligrosos. Cuando sueño y realidad empiecen a confundirse todas comprenderán el motivo por el que están allí. Taylor Russell (Si no despierto), Uma Thurman (Una buena receta), AnnaSophia Robb (Jekyll island), Isabelle Fuhrman (serie Masters of sex), Rebecca Front (serie Poldark) y Rosie Day (Todos los caminos conducen a Roma) son las principales actrices.

Puramente europea es la franco belga Dos mujeres, drama dirigido por Martin Provost (Violette) que se centra en la relación entre una comadrona cuya pericia para traer bebés al mundo es cuestionada por las modernas tecnologías y la frívola ex mujer del padre de aquella. El reencuentro de ambas después de décadas de indiferencia mutua revelará varios secretos que cambiará por completo la vida de las dos. Catherine Deneuve (Bonne pomme), Catherine Frot (La cocinera del presidente), Olivier Gourmet (Río arriba), Quentin Dolmaire (Mal genio) y Mylène Demongeot (El viaje de Bettie) son los principales actores.

Desde Francia llega Daddy Cool, cinta que arranca cuando un hombre de 40 años y totalmente inmaduro es abandonado por la mujer de su vida, ansiosa por formar una familia. Dispuesto a recuperarla, decide montar en su casa una guardería para demostrar que es responsable. Sin embargo, la teoría dista mucho de la realidad. Esta comedia está dirigida por Maxime Govare (Toute première fois) y protagonizada por Vincent Elbaz (Hasta tiene tus ojos), Laurence Arné (Manual de un tacaño), Jean-François Cayrey (Maman a tort), Grégory Fitoussi (Mince alors!) y Juliette Pivolot (Cigarettes et chocolate chaud).

La propuesta española de la semana es Solo, drama romántico que lleva a la gran pantalla la historia real de Álvaro Vizcaíno, surfista que en 2014 logró sobrevivir durante 48 en el mar después de caer por un acantilado en Fuerteventura, romperse la cadera en tres partes y tener una herida abierta en la mano. Dirigida por Hugo Stuven (Anomalous), el protagonista de esta historia es Alain Hernández (Que baje Dios y lo vea), al que se suman Aura Garrido (La niebla y la doncella), Ben Temple (Como reinas) y Leticia Etala (Trezze).

Otro de los estrenos exclusivamente europeos es Nico, 1988, película biográfica en torno a la actriz y modelo alemana Christa Paffgën, cantante de ‘The Velvet Underground’ y musa de Andy Warhol. Concretamente, este film con capital italiano y belga relata su última gira, marcada por sus deseos de romper con su pasado. Escrita y dirigida por Susanna Nicchiarelli (Cosmonauta), la cinta está protagonizada por Trine Dyrholm (La comuna), John Gordon Sinclair (Gregory’s two girls), Anamaria Marinca (Floride), Sandor Funtek (La boda) y Thomas Trabacchi (Uno per tutti).

La cinta más internacional es Siempre juntos, cinta con capital alemán, brasileño y uruguayo que dirige Gustavo Pizzi (Riscado) y que, en clave dramática, narra la vida de una madre de familia de 40 años que vive en Río de Janeiro y que tiene que aceptar que a su hijo mayor le contratan para jugar en un equipo de balonmano alemán. Será a partir de entonces cuando deba aprender a construir su nuevo día a día y deba buscar el modo de mantener a su familia unida. El reparto está encabezado por Karine Teles (Fala comigo), Otávio Müller (O Gorila), Adriana Esteves (Real beleza), Konstantinos Sarris (serie Los días eran así) y César Troncoso (Otra historia del mundo).

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‘Jurassic World: El reino caído’: de vuelta a los orígenes


Como cualquier género o subgénero, el cine de dinosaurios debe ofrecer con cada película algo nuevo, diferente. Y en esta ocasión esa diferencia no es otra que nuevas criaturas creadas genéticamente a partir de otros dinosaurios. En realidad, la fórmula no es nueva, porque ya ocurrió en la primera entrega de esta nueva serie de films, pero sí es nuevo el enfoque que aporta J. A. Bayona (Lo imposible), o al menos lo suficientemente fresco y respetuoso con el original como para superar a su predecesora.

Porque es la labor del director la que marca la diferencia. Y curiosamente, lo hace homenajeando al maestro Spielberg y ese film que ahora cumple 25 años y que, como queda patente con este Jurassic World: El reino caído, está más en forma que muchas otras historias. Desde el tratamiento de los personajes hasta la iluminación y los juegos con las sombras de los dinosaurios, pasando por detalles como la herida en la pierna de la heroína o esa suerte de extraña familia formada por las necesidades del momento, Bayona opta por mirar en el espejo del film que lo inició todo y aprovechar los recursos narrativos en su propio beneficio para conformar un relato fresco, dinámico, por momentos intenso y cargado con parte de la magia que, por ejemplo, no tenía el film de 2015.

Su labor, sin embargo, no oculta un guión más bien deficiente en lo que a narrativa se refiere. Si bien es cierto que el tratamiento de personajes es correcto (y la labor de todo el reparto es espléndida), el desarrollo del arco argumental es excesivamente lineal, recurriendo a lugares comunes y giros argumentales previsibles, sin dar pie a la sorpresa o a una cierta intriga en una trama, por otro lado, entregada al entretenimiento en estado puro. Y esto no es algo necesariamente malo, al contrario: consciente de las dificultades de aportar algo nuevo y diferente, opta por una historia que para muchos será “más de lo mismo” y vestirla de forma elegante y sobresaliente con la firma de Bayona.

Este Jurassic World: El reino caído es lo que toda secuela debe ser: más acción, más diversión, más adrenalina y, en pocas palabras, mejor que su predecesora. Con una fuerza visual que no es veía en la saga desde el primer film, Bayona imprime un toque imprescindible para entender la calidad del film, que recurre a temas del film original como la familia, las dudas sobre la ética de crear dinosaurios o el poder y la avaricia de aquellos que desean sacar rédito económico a una fuerza de la naturaleza de este calibre. En este sentido, posiblemente lo mejor del film sea su final, abriendo la puerta a una tercera entrega con posibilidades infinitas.

Nota: 7/10

Los dinosaurios de ‘Jurassic World’ regresan para dominar la cartelera


Hace 25 años los dinosaurios llegaron a las salas de cine para reclamar su hueco no solo en la taquilla, sino también en el imaginario de grandes y pequeños. Y este viernes, 8 de junio, llega la que es la quinta entrega de la franquicia. Bueno, más bien llega el jueves día 7. Y como era de esperar, lo hace acompañada por un buen puñado de títulos que no buscan, en ningún caso, competir con la que sin duda será una de las cintas más taquilleras del año.

Así que comenzamos este repaso por Jurassic World: El reino caído, cinta que continúa los hechos ocurridos en Jurassic World (2015). La trama comienza cuatro años después de que el parque temático de dinosaurios fuera destruido y los enormes animales campen a sus anchas por la isla. Cuando el volcán despierta y amenaza con extinguir de nuevo a estas criaturas, los protagonistas de la primera entrega regresan para intentar salvarlos, descubriendo entonces una conspiración para crear un ser que pondrá en peligro nuestra propia supervivencia. Acción, aventura y espectaculares efectos especiales es lo que propone esta cinta dirigida por el español J.A. Bayona (Un monstruo viene a verme) en cuyo reparto encontramos a Chris Pratt (Vengadores: Infinity War), Bryce Dallas Howard (Gold, la gran estafa), Jeff Goldblum (Thor: Ragnarok), Ted Levine (Swing State), Toby Jones (El muñeco de nieve) y James Cromwell (Los límites de la verdad), entre otros.

El otro estreno estadounidense es Indiana, combinación de thriller y terror dirigida por Toni Comas (Navegar es necesario) que sigue el último caso de dos hombres conocidos como Spirit Doctors, es decir, personas que se dedican a ayudar a gente perturbada por posesiones, casas encantadas y otros episodios sobrenaturales en Indiana. La cinta está protagonizada por Gabe Fazio (Blue Collar Boys), Bradford West (Shame the devil), Stuart Rudin (La vida de Flynn), Noah McCarty-Slaughter (Wig’d out) y Sophie Auster (Circuit).

Entre las novedades europeas destaca Normandía al desnudo, comedia dramática francesa que centra su trama en un pequeño pueblo cuyos habitantes, ganaderos de profesión, están notando la crisis agrícola de una manera especial. Su alcalde, desesperado por lograr que el país les atienda y poder sacar a sus conciudadanos de la precaria situación, ve una oportunidad en la llegada de un fotógrafo especializado en desnudos en masa. Lo difícil será convencer a todo el pueblo de que se desnude por esa causa. Philippe Le Guay (Las chicas de la sexta planta) se pone tras las cámaras, mientras que François Cluzet (Testigo), François-Xavier Demaison (Cómo conocí a mi padre), Julie-Anne Roth (La felicidad nunca viene sola), Pili Groyne (El nuevo nuevo testamento) y Toby Jones, que dobla estreno esta semana, encabezan el reparto.

Francia, Bélgica y Suiza colaboran en Marguerite Duras. París, 1944, adaptación de la novela de la propia Duras que, en clave de drama biográfico, narra cómo la joven y brillante escritora participa en la resistencia contra el Nazismo junto a su marido. Cuando él es deportado por la Gestapo ella se entregará a una lucha por recuperarle. Dirigida por Emmanuel Finkiel (Voyages), la cinta está protagonizada por Mélanie Thierry (Un día perfecto), Benoît Magimel (Asalto al convoy), Benjamin Biolay (Gaby Baby Doll) y Grégoire Leprince-Ringuet (Una historia de locos).

Desde Alemania nos llega En tiempos de luz menguante, comedia dramática cuya trama gira en torno al 90 cumpleaños de un alto mando comunista de la República Democrática Alemana, que tiene lugar en 1989. El hombre celebra tan señalada fecha rodeado de amigos y familiares que parecen actuar como si nada cambiara, aunque en el exterior todo esté cambiando. De hecho, el nieto favorito del anciano ha desertado a Alemania Occidental, algo que todo el mundo quiere ocultarle. Basada en la navela de Eugen Ruge, la cinta está dirigida por Matti Geschonneck (Boxhagener Platz) y protagonizada por Bruno Ganz (Un deporte de chicas), Alexander Fehling (serie Homeland), Sylvester Groth (Operación U.N.C.L.E.), Angela Winkler (Desaster), Pit Bukowski (Antimarteria) y Stephan Grossmann (Vollmond).

La última cinta europea, al menos de ficción en imagen real, es la rusa Salyut-7, héroes en el espacio, drama histórico con dosis de acción que transcurre en 1985, cuando la estación soviética no tripulada que da nombre al film pierde toda comunicación con el centro de control. La posible caída de la estación amenaza las vidas de miles de personas, y serán dos astronautas los que deban acudir allí y descubrir qué ha ocurrido en una arriesgada misión espacial nunca antes realizada. Klim Shipenko (Kto ya?) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Lyubov Aksyonova (Rodina), Pavel Derevyanko (Leningrado), Oksana Fandera (Ogni pritona), Vitaliy Khaev (Orlean) y Vladimir Vdovichenkov (Leviatán).

La comedia romántica está representada por El fútbol o yo, producción argentina dirigida por Marcos Carnevale (El espejo de los otros) que, como su propio título indica, gira alrededor del deporte rey. El argumento se centra en un hombre que desde pequeño ha logrado equilibrar todos los aspectos de su vida con su gran pasión: el fútbol. Sin distinción entre equipos, colores o aficiones, es capaz de estar 24 horas viendo partidos, sea el que sea. Pero cuando su mujer se divorcia de él, sus hijas adolescentes se alejan y pierde el trabajo comprende que es un adicto al fútbol y decide buscar ayuda, aunque tal vez sea demasiado tarde. Adrián Suar (Me casé con un boludo), Julieta Díaz (Refugiado), Rafael Spregelburd (Cetáceos), Federico D’Elía (Gigantes de Valdés), Alfredo Casero (La reconstrucción) y Carolina Levi (Casanova) encabezan el reparto.

Del extremo oriente llega A Taxi Driver: Los héroes de Gwangju, drama de acción de corte histórico producido por Corea del Sur y ambientado en 1980, cuando un taxista de Seúl recibe una oferta para llevar a un reportero alemán en un viaje de ida y vuelta antes del toque de queda hasta Gwangju, trabajo por el que le pagarán lo suficiente para cubrir los atrasos de su renta. Hun Jang (Go-ji-jeon) es el encargado de dirigir este film, que cuenta entre sus principales actores con Kang-ho Song (El imperio de las sombras), Thomas Kretschmann (Vengadores: La era de Ultrón), Jun-yeol Ryu (Glory Day) y Hae-jin Yoo (Leokki).

La animación tiene esta semana a Beyond beyond como única representante. Con mucho retraso llega esta producción de 2014 con capital sueco y danés cuya trama sigue a un joven conejo que vive en el mar con su padre y al que le encantan los barcos, hasta el punto de querer tripular uno para ir al reino del Rey Pluma, donde cree que está su madre. Su vida cambia cuando recibe una llamada con información sobre el Rey Pluma que le llevará a emprender la aventura por su cuenta. Dirigida por Esben Toft Jacobsen, que de este modo debuta en el largometraje, la obra cuenta con las voces, en su versión original, de Gustaf Hammarsten (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres), Lennart Jähkel (Las huellas imborrables), Sissela Kyle (Ego) y Leif Andrée (Flickan).

Terminamos con dos documentales. Por un lado, McQueen es una producción de Reino Unido dirigida a cuatro manos por Ian Bonhôte (Alleycats) y el debutante Peter Ettedgui que aborda la complicada vida de Alexander McQueen, revolucionario modisto fallecido en 2010.

Por otro, Petitet es el título del film español que narra el proceso creativo y de producción que lleva a cabo el músico gitano del barrio del Raval barcelonés que da nombre a esta cinta para dar un gran concierto de rumba en el Liceo. El film está escrito y dirigido por Carles Bosch (Balseros).

‘Thor: Ragnarok’: un señor del trueno psicodélico


Es curioso, pero en Marvel siempre hay algún personaje que, por el motivo que sea, se queda en un limbo incapaz de definirle en un marco concreto. El Dios del Trueno ha sido, desde el principio, uno de esos personajes. Tres son sus aventuras en solitario, y tres las diferentes visiones del personaje que se han dado. Que esta última vaya a ser la definitiva parece algo evidente a tenor del éxito que está teniendo, pero la pregunta es si realmente es la versión idónea de Thor.

Posiblemente no, pero a tenor del final de Thor: Ragnarok, eso no es algo demasiado importante. Y es que esta tercera entrega del personaje parece más un camino hacia la madurez que una mera representación algo cómica y autoparódica de este superhéroe de cómic. Con un estilo que recuerda poderosamente a la saga de Guardianes de la galaxia, el director Taika Waititi (Lo que hacemos en las sombras) imprime una fuerza visual algo psicodélica y deliberadamente colorida para este viaje del protagonista por medio universo. Un viaje que, como he dicho, le permite madurar al comprender tanto sus lazos familiares como el futuro que le espera como líder de su pueblo. En este sentido, la cinta ahonda notablemente en el héroe, pasando de un personaje arrogante y arquetípico a otro más dramático y poliédrico (tampoco mucho, que al fin y al cabo esto es una ‘peli’ de superhéroes de Marvel), utilizando para ello un diseño de producción espléndido como marco para el humor y ciertos chistes fáciles dirigidos al público adolescente.

El principal problema de esta tercera entrega es que ahonda en los problemas que siempre han tenido estas aventuras en solitario del personaje. Para empezar, Chris Hemsworth (Cazafantasmas), con toda su presencia en pantalla y su adecuado perfil divino, no termina de imprimir el carácter dramático al personaje, ni siquiera con el corte de pelo. Hay que reconocer, sin embargo, que sí es capaz de asumir la madurez de su rol, lo que abre las puertas a unas interesantes posibilidades dramáticas en un futuro no muy lejano. La cinta, además, adolece de una duración excesiva, algo que se aprecia en una serie de secuencias innecesarias destinadas a divertir a un público adolescente más interesando en la risa fácil y obscena que en la historia que le cuentan. Todo ello resta fuerza a una historia que, por lo demás, sabe apoyarse en unos notables secundarios para construir un relato que va más allá del Señor del Trueno, que tarda más de dos horas en ganarse el título de Dios.

Así las cosas, se podría decir que Thor: Ragnarok es la mejor de la trilogía. La apuesta visual del director, unido a una planificación que en algunos momentos sabe aprovechar al máximo las posibilidades narrativas de la historia y a una banda sonora brillante, ensalzan el viaje de madurez de un héroe que ha tardado mucho tiempo en encontrarse a sí mismo. Con todo, eso no quiere decir que esta película no peque de muchas irregularidades, fundamentalmente provocadas por una cierta sensación de necesitar autoparodiarse, como si el personaje de Thor no pudiera tomarse en serio como, por ejemplo, sí hace Capitán América. Habrá que ver cómo se presenta el rol en las próximas aventuras, pero por lo pronto el camino emprendido, con sus debilidades y dificultades, parece el adecuado.

Nota: 7,5/10

‘Independence Day: Contraataque’: autodestrucción innecesaria


La llegada de una nueva nave pondrá en jaque a la Humanidad en 'Independence Day: Contraataque'.Cualquier aficionado al cine conoce la expresión “Segundas partes nunca fueron buenas”. Y como toda expresión, es tan cierta como injusta, pues la historia ha demostrado que algunas de las mejores películas son segunda partes. Pero lo nuevo de Roland Emmerich (Godzilla) no es el caso. Es más, la impresión que deja en el espectador, sobre todo en aquel que disfrutó de ese espectáculo que fue Independence Day en 1996, es si realmente era necesaria esta fanfarria destructiva a mayor ego de un director que parece buscar nuevas formas de apocalipsis más que narrar una historia, aunque esta sea mínima.

Y este contraataque alienígena en el Día de la Independencia norteamericana no tiene, precisamente una historia. Al menos no una historia coherente. Si bien es cierto que su comienzo, aunque titubeante, sí sienta las bases de lo que podría ser una trama, el desarrollo posterior a la segunda invasión de los extraterrestres (espectacular y, desde luego, lo mejor de la cinta) es tan plano, previsible y carente de ritmo que puede llegar a provocar cierto estrés. La falta de carisma de los jóvenes actores que, en teoría, deben de coger el testigo de Will Smith (Dos policías rebeldes) se convierte en una carga más de una cinta que arrastra problemas conceptuales, narrativos y de definición acuciantes.

Que la Humanidad haya avanzado cientos de años gracias a la tecnología alienígena no impide, por ejemplo, que los soldados sigan llevando pistolas con balas limitadas; que se haya aprendido del primer ataque no significa que se haya creado un campo de protección que impida la llegada de los extraterrestres (como de hecho sí parece que siguen utilizando las naves invasoras); y que una nave con su propia gravedad (mayor que la terrestre, al parecer) no sea capaz de acabar con el planeta en un abrir y cerrar de ojos son licencias narrativas que el director se toma para tratar de aportar carga dramática al conjunto, pero que debido al tratamiento de personajes y al fallido intento de combinar drama, ironía y acción lo que realmente aportan es un tono irreal a una cinta ya de por sí fantástica.

El principal problema de Independence Day: Contraataque es el que sufren muchas cintas de acción y ciencia ficción de hoy en día: la tecnología ha superado a la imaginación, y eso permite hacer a los directores todo lo que se les ocurra. Absolutamente todo. La falta de limitaciones, por desgracia, intercambia espectacularidad por originalidad, por un lenguaje más elaborado que ofrezca al espectador algo más de lo que ve en pantalla. Si en la primera parte la destrucción se centraba en unos pocos edificios, ahora son ciudades; si en 1996 los aliens apenas se veían, aquí hay uno del tamaño de la Casa Blanca, y a plena luz del día. Y si hace 20 años Roland Emmerich ofreció al mundo una buena película de invasiones extraterrestres con un reparto más que notable, ahora lo que muestra es un compendio de efectos digitales, diálogos absurdos y actores que parecen preguntarse por el sentido de todo esto. Pero la pregunta importante es: ¿era necesaria esta continuación?

Nota: 4/10

Vuelven los aliens de ‘Independence Day’ entre dramas y comedias


Estrenos 1julio2016Comenzamos el mes de julio más o menos como terminamos el mes de junio, esto es, con una nutrida batería de estrenos liderados por blockbusters veraniegos que tratan de revitalizar viejos éxitos de taquilla. La diferencia está en que, este viernes 1 de julio, la comedia romántica y el drama acaparan la práctica totalidad del resto de novedades, ya sean europeos o estadounidenses.

Pero comencemos por la principal película. Independence Day: Contraataque es, como su propio título indica, la secuela del famoso taquillazo de 1996 que dirigió Rolan Emmerich (Asalto al poder), quien además vuelve a ponerse a los mandos de esta segunda invasión. Porque sí, la secuela narra cómo 20 años después del ataque el 4 de julio la Humanidad ha logrado una unidad para defenderse de los alienígenas, utilizando para ello la tecnología que se consiguió en el ataque. Pero ni siquiera eso será suficiente para afrontar una nueva invasión, más grande y devastadora. Solo la valentía de los hombres y mujeres permitirá que la raza humana vuelva a evitar la extinción. A rostros conocidos del primer título como Bill Pullman (Lola Versus), Jeff Goldblum (Mortdecai), Vivica A. Fox (Los olvidados) o Judd Hirsch (serie Daños y perjuicios) se suman nombres como los de Liam Hemsworth (Los juegos del hambre), Charlotte Gainsbourg (Samba), Maika Monroe (It follows), Jessie T. Usher (Un equipo legendario) y William Fichtner (Elysium).

Otro de los estrenos norteamericanos es la comedia Todos queremos algo, lo nuevo de Richard Linklater después de Boyhood (Momentos de una vida) que se podría considerar, además, secuela espiritual de otra de sus películas, Movida del 76 (1993). La historia se centra en un grupo de jugadores de un equipo de béisbol de instituto que, a punto de entrar en la Universidad, comprenden poco a poco que la responsabilidad y la edad adulta les acechan cada vez más. En el amplio reparto destacan nombres como los de Ryan Guzman (Jem y los hologramas), Zoey Deutch (Hermosas criaturas), Tyler Hoechlin (Carta blanca), Wyatt Russell (Infiltrados en la Universidad) y Blake Jenner (serie Glee).

También comedia, aunque en este caso dramática, es Demolición, cinta de 2015 que dirige Jean-Marc Vallée (Dallas Buyers Club) y cuya historia gira en torno a un banquero que trata de superar el trastorno emocional que le ha supuesto la pérdida de su esposa en un accidente de tráfico. Para ello, deberá demoler los cimientos que una vez sustentaron la vida que conocía. El reparto está encabezado por Jake Gyllenhaal (Everest), Naomi Watts (Mientras seamos jóvenes), Chris Cooper (Agosto), Polly Draper (Efectos secundarios) y Wass Stevens (Bridge and tunnel).

La cinta más internacional es, sin duda, Esperando al rey, comedia dramática con capital norteamericano, británico, francés, alemán y mexicano que adapta a la gran pantalla la novela de Dave Eggers. Su historia versa acerca de cómo un empresario norteamericano que no ha tenido éxito en los negocios toma una arriesgada decisión como último intento de salir a flote. Su viaje a Arabia Saudita, donde la economía está en auge, será la prueba definitiva para comprender si es capaz de triunfar. Tom Tykwer (El atlas de las nubes) escribe y dirige esta adaptación, que cuenta en su reparto con Tom Hanks (El puente de los espías), Sarita Choudhury (serie Homeland), Sidse Babett Knudsen (serie Borgen) y Tom Skerritt (Enamorarse).

Y antes de entrar de lleno en las novedades europeas, España y Estados Unidos colaboran en Mi panadería en Brooklyn, comedia romántica que comienza cuando dos hermanas heredan una panadería en el barrio neoyorquino. Las diferencias entre ambas mujeres provocará que el local se divida en dos partes, ofreciendo el mismo servicio desde un punto de vista más conservador y otro más hipster. Pero los problemas con el banco y el constante cambio que sufre el barrio obligará a un entendimiento. Gustavo Ron (Vivir para siempre) es el encargado de poner en imágenes la historia protagonizada por Blanca Suárez (Mi gran noche), Aitor Luna (serie Gran reserva), Aimee Teegarden (Fin de curso), Ward Horton (Annabelle), Krysta Rodríguez (Entérate: soy virgen) y Griffin Newman (The fly room).

El romance, aunque esta vez en clave dramática, también es el protagonista de Antes de ti, adaptación de la novela de Jojo Moyes cuya historia arranca cuando una joven alegre e imaginativa empieza a trabajar para la familia más rica de la ciudad cuidando a un joven banquero que se ha quedado en silla de ruedas tras un accidente. Amargado y cínico, el chico está a punto de darlo todo por perdido, pero el tesón y las ganas de vivir de la joven le harán ver el mundo desde otra perspectiva, despertando además sentimientos que creía muertos. Dirigida por Thea Sharrock, quien debuta de este modo en el largometraje, la cinta británica está protagonizada por Sam Claflin (Blancanieves y la leyenda del cazador), Emilia Clarke (serie Juego de Tronos), Jenna Coleman (serie Doctor Who), Matthew Lewis (The rise) y Charles Dance (The imitation game).

Francia y Bélgica colaboran en Un amor de verano, nuevo drama romántico dirigido por Catherine Corsini (La nueva Eva) que traslada al espectador a comienzos de los años 70, cuando una joven, hija de campesinos, decide huir del yugo familiar e instalarse en París. Allí conoce a una chica que lucha por los derechos de las mujeres. Ambas iniciarán una historia de amor que cambiará sus vidas. La película cuenta en su reparto con Cécile De France (El niño de la bicicleta), Izïa Higelin (Samba), Noémie Lvovsky (Mi casa en París) y Kévin Azaïs (Vandal).

Muy diferente es el drama bélico 1944, co producción entre Estonia y Finlandia que trata de narrar de la forma más objetiva posible los acontecimientos ocurridos en las Colinas Azules durante la II Guerra Mundial. Un combate que, en realidad, fue una lucha fratricida, ya que los habitantes fueron obligados a escoger bando (Ejército Rojo o Waffen SS) y luchar entre ellos. La película está dirigida por Elmo Nüganen (Nombres en mármol), y en su reparto encontramos a Pääru Oja (Väikelinna detektiivid ja valge daami salados), Maiken Schmidt (Deemonid), Mait Malmsten (Kertu) y Marko Leht.

Finalmente, desde Polonia llega Cuerpo (Cialo), comedia dramática dirigida por Malgorzata Szumowska (Amarás al prójimo) que aborda la relación entre cuerpo y alma desde tres puntos de vista muy diferentes: un abogado que se enfrenta a la muerte todos los días, su hija anorexia que no ha superado la muerte de su madre y la terapeuta de la joven, que asegura que puede comunicarse con los muertos de sus pacientes. Entre los intérpretes principales destacan Janusz Gajos (Jasminum), Maja Ostaszewska (Jack Strong), Ewa Dalkowska (Trick) y Justyna Suwala.

‘Mortdecai’: el engaño de la comedia sin pretensiones


Johnny Depp es 'Mortdecai' en la nueva película de David Koepp.La dificultad de la comedia radica en el delicado equilibrio de arrancar la risa del espectador. Tan fácil es quedarse corto y no provocar una sonora carcajada como pecar de exceso y saturar, normalmente por una reiteración de gags que pierden poco a poco su gracia. Y eso normalmente depende más del guión que del director. Por eso una película como Mortdecai promete tanto y entrega tan poco. Sí, su historia es inteligente, sus personajes atractivos y sus actores notables, pero nada de eso importa si el ritmo dramático no es el adecuado.

Y es que la película tiende constantemente a caer en la repetición, en el constante vaivén de viajes, persecuciones y conflictos maritales que termina por perder buena parte de la esencia que se intuye en sus primeros minutos. La frescura de su planteamiento desaparece paulatinamente hasta convertir al film de David Koepp (La ventana secreta) en una predecible historia de truhanes, de farsantes y de aventuras. Y hablando de Koepp, uno no puede sino preguntarse qué hubiera sido de este guión si lo hubiera cogido este autor de alguno de los mejores títulos de aventuras de los últimos años. Su labor se nota en algunos recursos visuales, pero no es suficiente para mantener el interés en lo más alto a lo largo del metraje.

Pero si el fondo no termina de funcionar a pleno rendimiento, la forma lo hace a las mil maravillas. Comenzando por unos diseños de vestuario y de producción muy atractivos, y terminando por un montaje aparentemente aséptico pero con ciertos toques interesantes, la película se presenta ante el espectador como un producto ciertamente completo. A esto contribuye, no cabe duda, el espectacular reparto, en el que destacan especialmente Paul Bettany (El sicario de Dios) y Ewan McGregor (Big Fish), ambos en roles que parodian los típicos personajes de películas similares. El carácter radical de los personajes, todos ellos con unos toques surrealistas que son de lo mejor del film, es lo que reporta al conjunto el verdadero interés, fundamentalmente porque verles en pantalla es ya de por sí un placer.

Aunque ni siquiera esto impide que Mortdecai peque de ingenua en muchos planteamientos dramáticos y, sobre todo, en su desarrollo argumental. Si bien la forma en que se combinan las tramas es correcta, la insistencia en las mismas chanzas y en los mismos recursos agranda los problemas hasta hacerlos insalvables, algo que se nota sobre todo en su ecuador. Y es que si el guión no es lo suficientemente elaborado, la forma en la que se viste importa poco. Al final lo que queda es un film simpático, sin grandes logros pero con un reparto de lujo que logra funcionar a la perfección.

Nota: 5/10

‘El gran hotel Budapest’: la fábula de la Europa de entreguerras


Tony Revolori y Ralph Fiennes protagonizan 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.Si por algo se eleva Wes Anderson (Viaje a Darjeeling) por encima de otros directores es por su visión única capaz de crear universos cromáticos poblados de personajes sencillamente inimitables. Pero eso no le convertiría en el gran director que es; solo en un transgresor realizador con mucha imaginación. Su genio, y tras ver su última película no debería haber mucho reparo en utilizar ese término, reside en las historias que narra y en las innumerables lecturas hipertextuales que ofrecen sus planos y sus diálogos, hilarantes y ácidos como pocos.

Lo que convierte a El gran hotel Budapest en la magnífica obra que es no reside, por tanto, en su cromatismo (perfectamente utilizado para narrar los diferentes espacios temporales que se hallan en el film), sino en el contexto en el que se enmarca esta fábula de amistad, de amor y de suspense. Narrada a modo de capítulos de un libro, cada uno con su carátula correspondiente, la película es una visión irónica y muy interesante del período de entreguerras europeo del siglo XX. Una época en la que la sociedad trataba de evadirse de sus propios problemas (lo que en el fondo representa el hotel) a pesar de que la realidad siempre regresaba para golpear con fuerza (algo representado en la cárcel, los espacios nevados, las extrañas SS, …). Este trasfondo, ocultado bajo capas de color, surrealistas personajes y situaciones irónicas y un tanto absurdas, otorga al conjunto una entereza que va más allá del mero thriller en clave cómica o de la historia de amor de doloroso recuerdo.

Claro que nada de esto sería lo mismo sin, precisamente, esas capas antes mencionadas. Solo hay que echar un vistazo al reparto para comprender que los roles, incluso los más secundarios, poseen una calidad pocas veces en la actualidad. Todos los actores, hasta los que únicamente cuentan con minutos en pantalla, están sublimes. Por supuesto, destaca un Ralph Fiennes (El lector) como maestro de ceremonias que representa con acierto al perfecto caballero cuyas salidas de tono de vez en cuando le hacen más humano que cualquier otro detalle. Pero hay más, mucho más. Adrien Brody (King Kong) se antoja insustituible como el villano de la función; Jeff Goldblum (La mosca) dispone de algunas de las mejores secuencias del film, como es la persecución en el museo, compartida por un inquietante Willem Dafoe (El circo de los extraños); o el desconocido Tony Revolori (El juego perfecto), que hace las veces de contrapartida del personaje de Fiennes, y al que el actor otorga una ligera picardía.

Desde luego, El gran hotel Budapest es un film espléndido. Se le podría achacar algunas irregularidades en su ritmo narrativo, y desde luego su humor no está pensado para todos los gustos. Pero todo en ella, desde la increíble banda sonora hasta algunos hallazgos visuales verdaderamente inolvidables, la convierten en una de las experiencias más enriquecedoras del año. La forma de narrar la llegada del nazismo, la historia de amor que alterna protagonismo con el suspense, o el propio recursos de ser planteado como un cuento le dan al film un aspecto único y distinto (lo que a mucha gente no le gustará, sin duda). Pero bajo todo eso hay mucho que ver, mucho que sentir y mucho que aprender. Y no se consigue todo con un solo visionado.

Nota: 8,5/10

Wes Anderson reúne a medio Hollywood en ‘El gran hotel Budapest’


Estrenos 21marzo2014Como es habitual por estas fechas, el verano cinematográfico está a punto de llegar, y lo va a hacer con una de esas superproducciones que pretenden dejar al resto de propuestas empequeñecidas. Tal vez motivado por eso la cartelera española se llena hoy viernes, 21 de marzo, de numerosas propuestas para todos los gustos, desde comedia hasta terror, pasando por el thriller o el drama. Quizá el mejor aliciente para acudir a las salas sea el hecho de que, más allá de estilos muy personales, muchas de las propuestas están protagonizadas por nombres propios de gran relevancia.

Uno de ellos es, sin lugar a dudas, El gran hotel Budapest, lo nuevo de Wes Anderson tras Moonrise Kingdom en 2012. Y como es habitual en él, esta comedia derrocha imaginación, colorido y un ácido sentido del humor para narrar las aventuras de un legendario conserje y su fiel botones en un importante hotel europeo en el periodo de entreguerras. Aventuras que les llevarán a robar una importante obra de arte, a protagonizar conflictos familiares por una herencia o a vivir una hermosa historia de amor. Todo con una Europa que vivía una época compleja y llena de contrastes. Por si todo esto no fuera suficiente, el director se rodea, como también es habitual en él, de un interminable y sorprendente grupo de actores, entre los que destacan Ralph Fiennes (La lista de Schindler), Tony Revolori (El juego perfecto), F. Murray Abraham (serie Homeland), Mathieu Amalric (La venus de las pieles), Adrien Brody (El profesor), Willem Dafoe (Spider-Man), Jeff Goldblum (Parque Jurásico), Harvey Keitel (Reservoir dogs), Jude Law (Efectos secundarios), Bill Murray (Monuments Men), Edward Norton (El legado de Bourne), Saoirse Ronan (Camino a la libertad), Jason Schwartzman (Al encuentro de Mr. Banks), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Tilda Swinton (Tenemos que hablar de Kevin), Tom Wilkinson (El llanero solitario) y Owen Wilson (Midnight in Paris).

Otro film que cuenta no varios actores conocidos es Non-Stop, thriller que recupera los aviones como escenario y que está dirigido por el español Jaume Collet-Serra (Sin identidad). Protagonizada por Liam Neeson (Battleship), la cinta se centra en un viaje sin escalas en el que un oficial de seguridad recibe una serie de mensajes exigiendo el pago de varios millones de dólares a la compañía bajo la amenaza de matar a un pasajero cada 20 minutos. Cuando empiezan a morir el agente deberá iniciar una investigación contrarreloj para detener al asesino y demostrar que las acusaciones de que él es el responsable son falsas. Junto a Neeson encontramos a Julianne Moore (Carrie), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Anson Mount (Sólo una noche), Scoot McNairy (Argo), Michelle Dockery (serie Downton Abbey), Shea Whigham (serie Boardwalk Empire), Bar Paly (Dolor y dinero) y Nate Parker (El fraude), entre otros.

Pasamos ahora al cine europeo, y lo hacemos con un film realmente interesante, al menos a priori. Se trata de Byzantium, cinta de corte fantástico con dosis de terror e intriga producida en 2012 y dirigida por Neil Jordan (Entrevista con el vampiro). La trama sigue a dos mujeres que, en mitad de la noche, huyen del escenario de un crimen. Su viaje las lleva a un resort costero hundido en el que una, la más práctica, vende su cuerpo para conseguir dinero. Durante su estancia conocerán a un hombre tímido y retraído que las llevará al destartalado hotel Byzantium, y se revelará tanto la extraña naturaleza de las mujeres como la relación que las une. Con Gemma Arterton (Runner Runner) y Saoirse Ronan como protagonistas, la película cuenta además con Caleb Landry Jones (Contraband), Sam Riley (Control), Jonny Lee Miller (serie Elementary) y Tom Hollander (Una cuestión de tiempo) como principales secundarios.

En el mismo género se enmarca La hermandad, cinta española escrita y dirigida por Julio Martí Zahonero que supone su debut en el largometraje y el regreso a la gran pantalla de Lydia Bosch (serie Médico de familia). A medio camino entre el thriller y el terror, la historia comienza cuando una escritora es salvada por un grupo de monjes conocidos como “La Hermandad”, una rama de los monjes benedictinos que siguen a rajatabla una serie de normas de pobreza y obediencia. Obligada a guardar cama en el monasterio, pronto empieza a notar cosas que no encajan, como llantos de niños, extraños libros sobre los monjes o una cripta escondida. Decidida a revelar el secreto que esconde el lugar, lo que se encontrará superará todas sus expectativas. Junto a la actriz encontramos a Manuel Tallafé (Las brujas de Zugarramurdi), Borja Elgea (El chocolate del loro), Felipe Vélez (serie Sin tetas no hay paraíso), Alejandro Jornet (El Capitán Trueno y el Santo Grial) y José Luis de Madariaga (Amania).

Muy distinta es La partida, drama español ambientado en La Habana que narra los esfuerzos de dos jóvenes para sobrevivir, uno de ellos con una mujer adolescente y un bebé, y el otro dependiente del padre de su novia. El título del film hace referencia no solo a la forma de denominar un partido de fútbol, sino a lo que ambos deben hacer en el Malecón, legendario muro donde los turistas encuentran carne fresca. Antonio Hens (Pequeña historia de amor en tres actos) dirige la propuesta, mientras que Milton García (Habanastation), Reinier Díaz, Luis Alberto García (Juan de los muertos), Mirta Ibarra (El cuerno de la abundancia) y Toni Cantó (Todo sobre mi madre) son algunos de los actores.

Otro de los estrenos españoles es El rayo, aunque en esta ocasión cuenta con la colaboración de Portugal. Escrita y dirigida por Fran Araujo y Ernesto de Nova, supone el debut en el largometraje de ficción para ambos. La cinta, a medio camino entre el drama y la autobiografía, narra el largo viaje de un inmigrante marroquí que, tras trece años en España, decide volver a su país conduciendo la única posesión que le queda: un tractor. Su protagonista, Hassan Benoudra, es la primera vez que se pone delante de una cámara.

Desde Francia nos llega Jimmy P., drama basado en la historia real de un antropólogo y psicoanalista francés que, al final de la II Guerra Mundial, tuvo a su cargo a un indígena americano que había participado en la guerra y que sufría de numerosas dolencias achacadas en un principio a la esquizofrenia. Pero lo que comienza siendo un simple trabajo deriva poco a poco en una amistad y en la búsqueda de los recuerdos del americano con una complicidad cada vez mayor. Dirigida por Arnaud Desplechin (Reyes y reinas), la película está protagonizada por Benicio Del Toro (Salvajes) y Mathieu Amalric, que estrena por partida doble junto a El gran hotel Budapest. Además, también podremos ver a Gina McKee (Notting Hill), Larry Pine (serie Rehenes) y Joseph Cross (Lincoln).

También francesa es Los canallas, dirigida por Claire Denis (Una mujer en África) y cuya historia comienza cuando un capitán de petrolero decide abandonar su barco y regresar a París junto a su hermana. Si bien el principal motivo es que su cuñado acaba de suicidarse, pronto descubre que la fábrica familiar está al borde de la quiebra y que su sobrina está ingresada en un psiquiátrico, al parecer todo motivado por las decisiones de un hombre. Decidido a hacerle pagar por ello, el capitán de barco se muda al edificio de la amante del hombre, donde su plan se verá alterado al descubrir secretos que su hermana no le había revelado. Este intenso drama está protagonizado por Vincent Lindon (Cruzando el límite), Chiara Mastroianni (Pollo con ciruelas), Julie Bataille (Chimère), Michel Subor (Salvaje inocencia) y Lola Créton (Después de mayo).

Producida entre Francia, Polonia y Reino Unido, La mujer del quinto es un drama del 2011 con toques de suspense protagonizado por Ethan Hawke (Daybreakers) y Kristin Scott Thomas (La pesca del salmón en Yemen) cuyo argumento gira en torno a un escritor norteamericano que viaja a París con la intención de recuperar el amor de su mujer y su hija. Sus planes no salen como cabría esperar y termina hospedándose en una pensión de los suburbios. Allí conoce a una mujer con la que inicia un apasionado romance que le lleva a enderezar su vida pero que provocará una serie de inexplicables acontecimientos a su alrededor. Dirigida por Pawel Pawlikowski (Last resort), quien también escribe el guión basado en la novela de Douglas Kennedy, el reparto se completa con Joanna Kulig (Ellas), Samir Guesmi (No se lo digas a nadie), Delphine Chuillot (Pandórum) y Julie Papillon.

Desde Hungría nos llega The exam, producida en 2011 y dirigida por Peter Bergendy (Állítsátok meg Terézanyut!). Su argumento, que tiene lugar en Budapest durante 1957, se centra en las pesquisas que debe realizar un oficial de la Unión Soviética para demostrar la lealtad de uno de sus subordinados encargado de recopilar información y transmitirla a sus superiores y que resulta ser su mejor amigo. Y aunque todo comienza como un proceso rutinario su vigilancia revelará inquietantes secretos en la vida del espía que podrían destruir las carreras de ambos hombres. Zsolt Nagy (Team building), János Kulka (Camaleón), Péter Scherer (Made in Hungaria), András Balogh (Utolsó idök) y Gabriella Hámori (Budapest) son sus principales protagonistas.

El último de los largometrajes de ficción del fin de semana es En tierra de nadie, comedia alemana del 2010 escrita y dirigida por Tomasz Thomson (Tormenta silenciosa) en la que un asesino a sueldo que ha cometido un error en el último encargo acepta a regañadientes el encargo de vigilar una apartada casa de un jefe del crimen algo excéntrico. El trabajo parece sencillo y la vida perfecta, pero un ridículo accidente convertirá el pacífico trabajo en una horripilante y satírica lucha por la supervivencia. Protagonizada por Jürgen Rißmann (Vivere), la cinta cuenta también con Thomas Wodianka (Geisterstunde), Reiner Schöne (Wasted in Babylon), Eva-Katrin Hermann, Waléra Kanischtscheff (Herzentöter) y Luc Feit (House of boys).

En cuanto al documental, el único representante es la española Yo creo, escrito y dirigido por Vincenç Villa, y en el que diversos testimonios de todo tipo de personas y grupos sociales ofrecen una visión particular y diferente acerca del mundo que nos rodea, de la fe y de las circunstancias que nos rodean. Testimonios que, lejos de buscar una respuesta a las grandes preguntas del ser humano, lo que muestra es un abanico tan amplio de puntos de vista que el espectador se verá reflejado en ellos de un modo u otro.

Stallone y Schwarzenegger intentan escapar de la ira de ‘Carrie’


Estrenos 5diciembre2013Fin de semana de viejas glorias. Así se podría definir a tenor de los estrenos que llegan a la cartelera hoy jueves, 5 de diciembre. Al menos los norteamericanos. Remakes de viejas películas y estrellas del cine de acción de los años 80 y 90 se dan cita para intentar hacerse con la taquilla frente a numerosas propuestas españolas y europeas, contando para ello con la ventaja de un día más con motivo de la festividad de mañana viernes.

Comenzamos por Carrie, nueva adaptación al cine del clásico de terror escrito por Stephen King y que ya fue adaptado en 1976 por Brian De Palma (Mission: Impossible) con Sissy Spacek (Criadas y señoras) dando vida a esta joven maltratada por su madre y ridiculizada por sus compañeros de clase que un buen día descubre que posee la capacidad de mover objetos con la mente, poder que utilizará en el baile de graduación para vengarse de todos aquellos que se han burlado de ella en la propia fiesta. Promocionada como una versión más oscura y psicológica, la cinta está dirigida por Kimberly Peirce (Boys Don’t Cry) y posee su mayor atractivo en la pareja de intérpretes femeninas que dan vida a madre e hija: Julianne Moore (Don Jon) y Chloë Grace Moretz (Kick Ass 2. Con un par). El reparto se completa con Gabriella Wilde (Los tres mosqueteros), Portia Doubleday (Youth in Revolt), Judy Greer (Los descendientes) y Alex Russell (Chronicle), entre otros.

Y cómo son las cosas. Lo que no pudo lograrse cuando ambos actores estaban en el punto álgido de sus carreras se consigue en esta especie de segunda juventud que están teniendo. Me refiero a la idea de ver juntos en pantalla a Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, que ya colaboraron en Los mercenarios 2 y que ahora vuelven con Plan de escape, thriller carcelario cuyo punto de partida no es excesivamente novedoso. Un hombre que se dedica a diseñar prisiones de las que es imposible escapar se presta a intentar escapar de “La Tumba”, una cárcel secreta que alberga a los criminales más peligrosos del mundo y que ha sido construida según sus indicaciones. Sin embargo, una vez dentro su situación cambia al presenciar algo que no debía, teniendo que sobrevivir entre los presos y tratando de burlar la seguridad que él mismo creó en una carrera contra el tiempo. Mikael Håfström (El rito) es el encargado de poner en imágenes la historia, y Jim Caviezel (serie Person of interest), Faran Tahir (Elysium), Amy Ryan (El intercambio), Sam Neill (Parque Jurásico), Vincent D’Onofrio (Los amos de Brooklyn), Vinnie Jones (Snatch: Cerdos y diamantes) y el rapero 50 Cent (Gun) son algunos de los actores que acompañan a las dos estrellas.

Como decíamos, son muchas y muy interesantes las propuestas europeas de este jueves. Una de ellas es la británica Le week-end, comedia romántica que sigue el viaje a Paris de una pareja, ciudad a la que vuelven después de que la visitaran durante su luna de miel. Su intención es reavivar su amor y rejuvenecer su relación. Durante su estancia se encontrarán con un viejo amigo que les abrirá los ojos a una forma de entender la vida, el matrimonio y las relaciones completamente nueva. Dirigida por Roger Michell (Notting Hill), la película cuenta con Jim Broadbent (La dama de hierro), Lindsay Duncan (Una cuestión de tiempo), Jeff Goldblum (La mosca) y Olly Alexander (Los viajes de Gulliver) como reparto principal.

También pertenece a la comedia la española 3 bodas de más, que como su propio título indica centra su atención en los enredos enmarcados en estos acontecimientos. Concretamente, en tres bodas a las que es invitada la protagonista en menos de un mes. El problema reside en que en las tres bodas se casan sus ex novios, y la única pareja que encuentra para ir es el nuevo becario que le han asignado en el trabajo. Estos tres enlaces le servirán no solo para rememorar un pasado que trata de olvidar, sino para afrontarlos y poder encontrar el mejor camino para enderezar su futuro. Con Inma Cuesta (La voz dormida) como principal protagonista, esta película dirigida por Javier Ruiz Caldera (Promoción fantasma) tiene también a Martín Rivas (serie El internado), Quim Gutiérrez (La gran familia española), Paco León (Dieta mediterránea), Rossy de Palma (Los abrazos rotos), al humorista Berto Romero y a María Botto (Mi vida en ruinas) entre los actores destacados.

Otro de los estrenos es La jaula de oro, co producida entre España y México y debut en el largometraje de ficción del español Diego Quemada-Díez. El argumento se centra en tres jóvenes de los barrios bajos de Guatemala que deciden viajar a Estados Unidos en busca de una vida mejor, trayecto durante el que se encontrarán con un indígena de la sierra de Chiapas que no habla español. Sin dinero y sin recursos, recurrirán a trenes de carga y vías de tren para llegar a su destino, aunque el viaje les deparará numerosas pruebas que les harán enfrentarse a una dura realidad. Un drama social que tiene como protagonistas a un grupo de actores noveles, entre los que destacan Brandon López, Rodolfo Domínguez, Karen Martínez, Carlos Chaplin y Héctor Tahuite.

Seguimos en Europa. Con participación italiana y francesa se presenta La gran belleza, comedia con toques dramáticos con Paolo Sorrentino (Un lugar donde quedarse) como director que, en clave de historia coral, muestra una sociedad en decadencia con el telón de fondo de la ciudad de Roma. Arribistas, nobles en decadencia, periodistas, actores, artistas, criminales de altos vuelos, … Todos crean una red social a la que asiste el protagonista, indolente y decepcionado, entre copas de gin tonic, El reparto está compuesto por, entre otros, Toni Servillo (No mires atrás), Carlo Verdone (Manuale d’amore 3. Las edades del amor), Sabrina Ferilli (Natale a New York), Carlo Buccirosso (Il divo), Iaia Forte (La bella gente) y Pamela Villoresi (Los banqueros de Dios).

Terminamos con dos nuevas propuestas de animación para la época navideña. Una de ellas es El extraordinario viaje de Lucius Dumb, cinta española que derrocha buenas intenciones en todos sus fotogramas y que está realizada por Maite Ruiz de Austri (El tesoro del rey Midas). Con la ciencia como protagonista, la historia pone el foco en el viaje que debe hacer un joven científico tímido y bondadoso que es elegido por sus compañeros para buscar un artefacto que convierta la Tierra en un lugar pacífico, feliz y luminoso. Durante su trayecto se encontrará con dos alienígenas que han tenido una avería en su nave y que buscan una fuente de energía positiva que sea capaz de recargar sus baterías.

Junto a esta, y producida entre Perú y Argentina en 2012, tenemos Rodencia y el diente de la princesa, dirigida por David Bisbano (Valentino y el clan del can). Su trama, a medio camino entre la fantasía, las aventuras y la comedia, tiene como protagonista a un joven ratón aprendiz de mago del reino de Rodencia, un lugar mágico en el que habitan todo tipo de seres maravillosos y poderosos. Su aventura comienza cuando decide obtener un objeto mágico y de legendario poder para así derrotar a las fuerzas de un malvado hechicero que amenaza con invadir su mundo. En la versión original encontramos las voces de Hernán Bravo, Natalia Rosminati (Futbolín), Ricardo Alanis (Amor de otoño), Enrique Porcellana (Pérez, el ratoncito de tus sueños) y Sergio Bermejo (Comodines).

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