‘Vengadores: Infinity War’: infinitamente Marvel


Han pasado 10 años desde aquella primera aventura de Iron Man. 10 años en los que Marvel ha construido, algunas veces con más acierto que otras pero siempre con mimo y cuidado, todo un universo en el que poder desarrollar las aventuras de sus personajes, sus motivaciones, sus debilidades y los conflictos que les definen a lo largo de los años. Y todo eso desemboca aquí, en una macroproducción superheróica en la que nada se deja al azar y todo, absolutamente todo, tiene un objetivo: convertir a este film en el mayor espectáculo de la historia. Que lo haya conseguido o no es cuestión de puntos de vista, pero algo queda claro: se puede conseguir.

Porque en efecto, Vengadores: Infinity war es un espectáculo. Pero también es una historia, un drama capaz de generar desasosiego, de enfrentar a estos personajes capaces de cosas extraordinarias ante un enemigo invencible, ante ese desafío que, como se menciona en la película, les hará fracasar estrepitosamente. Toda historia debe construirse, al menos en teoría, sobre un crecimiento constante de tensión, de acción o de drama. En el cine de superhéroes esto, habitualmente, se traduce en combates que ponen al héroe ante un desafío cada vez mayor que debe superar para, al final, enfrentarse a la gran amenaza. Y aunque esta cinta de los hermanos Russo (Capitán América: El soldado de invierno) responde a esa idea, ese crecimiento dramático está construido sobre desafíos fallidos, sobre una lucha en la que el villano vence constantemente, hasta un final que… que aquí no revelaré, pero que puede generar cierto desasosiego.

Se trata, por tanto, de una producción compleja, de una obra de arte del género que merece ser reconocida como tal. Nada de enfrentamientos cuyo final se conoce de antemano; nada de momentos narrativos que restan ritmo al conjunto. Todo en el film se construye con el único objetivo de ofrecer una historia dinámica, profunda, en la que las motivaciones son lo primero y los efectos (sencillamente espectaculares, dicho sea de paso) lo segundo. Es más, pocas veces podrá verse que uno de los momentos más dramáticos de un film lo protagonice un villano que debe luchar entre lo que persigue y la única persona a la que alguna vez ha querido. Y los hermanos Anthony y Joe imprimen al conjunto un estilo visual brillante, aprovechando al máximo los planos generales de las batallas y las posibilidades de los numerosos superhéroes que aparecen a lo largo del metraje.

Desde luego, Vengadores: Infinity War es la cinta que todo fan lleva esperando 10 años. Pero es más. Es un relato sobre el fracaso, sobre la lucha contra un destino que parece escrito y que es incapaz de ser cambiado. Una lucha frustrante, en definitiva. Y no hay nada más satisfactorio, dramáticamente hablando claro esta, que ver a un héroe caído para volver a levantarse. Y dado que en este caso son decenas de ellos, la sensación agridulce que deja el final del film se multiplica de forma exponencial. Ahora sí, Marvel ha logrado alcanzar un clímax dramático en su cine, un nivel que posiblemente no sea tan adulto como el de su principal competidor, DC Cómics, pero sin duda sí ha sabido profundizar más que en otras ocasiones. Y desde luego, ha dado una lección sobre cómo construir este tipo de relatos tan complejos, cómo introducir a cada uno de los personajes y cómo mostrar la derrota individual de cada uno. ¿Tiene algo malo entonces? Bueno, mucha gente la verá sólo como una más de superhéroes. Y, por supuesto, que hay que esperar un año para el desenlace.

Nota: 9/10

‘Capitán América: Civil War’: Una historia con espectáculo


Capitán América y Iron Man se enfrentan cara a cara en 'Capitán América: Civil War'.Esto de que los superhéroes se enfrenten unos a otros parece estar de moda. Tampoco es de extrañar, dado que una vez comprendido que los buenos siempre derrotarán a los malos, queda por dirimir qué buenos son mejores que otros, y para ello nada mejor que un combate. Ahora bien, lo que también es necesario dilucidar son los motivos de dicha lucha y su resultado final. Y en el caso de la nueva película de Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood), el fondo ha resultado casi mejor que la forma, a diferencia de la lucha de titanes de DC que se pudo ver hace algunas semanas.

Capitán América: Civil War es, ante todo, un thriller, una cinta de intriga con secuencias de acción perfectamente integrada y con ciertas dosis de drama. La trama juega en todo momento al despiste con el espectador y el grupo de héroes que en ella aparecen, convirtiendo la cinta más en una especie de nueva entrega de ‘Los Vengadores’ que en una cinta sobre el supersoldado de Marvel. Pero dejando eso a un lado, la elaboración de la historia termina resultado muy superior a lo visto habitualmente en estos films, más próxima a la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan que a obras como, incluso, ‘Iron Man’.

Una intriga que, además, justifica espléndidamente las motivaciones de todos y cada uno de los personajes a través de una persecución sin cuartel que termina, como bien reza el título, en una lucha fratricida cuyas consecuencias son incalculables, al menos para los no duchos en esta materia. Pero del mismo modo que el contenido es brillante, la apuesta narrativa de los hermanos Russo está excesivamente encorsetada. No es una mala narrativa, al contrario, pero da la sensación de que se podría haber sacado mucho más partido, por ejemplo, al combate entre superhéroes, por no hablar de otras persecuciones.

Este extremo puede que reste algo de brillo a Capitán América: Civil War, pero por supuesto no logra contrarrestar su enorme calidad, lo cual demuestra una vez más que un buen guión es la base de cualquier buen film. El modo en que todo se integra en una trama con un giro argumental final notablemente interesante es digno de aplaudir, sobre todo en un momento en el que las cintas de superhéroes parecen un poco abandonadas en ese sentido. Y para los fans de Spider-Man: sus pocos minutos en pantalla es de lo mejor de la cinta, lo que habría que tomarse como una promesa para el futuro del trepamuros. En definitiva, un entretenimiento sin parangón con más fondo que forma. ¿Se puede pedir algo más a estas películas?

Nota: 8/10

Numerosos estrenos llegan para ver la Guerra Civil de Marvel


Estrenos 29abril2016El último fin de semana de abril es el elegido para acoger la presentación en público del segundo gran evento cinematográfico del año. Y si el primero perteneció a DC Cómics, este queda en manos de su más directo competidor, Marvel. Pero curiosamente, y a diferencia del encuentro entre Batman y Superman, en esta ocasión la cinta llega acompañada por un gran número de estrenos, algunos de ellos más que notables y que han tenido presencia en los principales premios del mundo. Aunque si algo destaca este viernes, 29 de abril, es la Guerra Civil que pretende arrasar en taquilla.

Desde luego, Capitán América: Civil War es uno de los films más esperados del año. Un evento cinematográfico que no solo continúa el Universo Marvel creado en la gran pantalla, sino que al igual que ocurrió en el papel, pretende mover los cimientos de lo construido hasta ahora. Dirigida por Anthony y Joe Russo, autores de Capitán América: El soldado de invierno (2014), la historia se sitúa inmediatamente después de Los Vengadores: La era de Ultrón (2015), cuando una nueva misión termina en una nueva devastación. Es entonces cuando las autoridades deciden poner en marcha un sistema para depurar responsabilidades y un órgano que regule estas intervenciones, obligando a los superhéroes a identificarse ante alguien. Tal decisión provocará un cisma entre los dos principales líderes superheróicos, iniciándose un enfrentamiento que cambiará para siempre la relación entre ellos. Acción y buenas dosis de drama es lo que los fans podrán encontrar en esta historia que acoge a todos los superhéroes vistos hasta ahora, así como algún otro que se presenta en sociedad. El reparto está encabezado por Chris Evans (Snowpiercer), Robert Downey Jr. (El juez), Scarlett Johansson (Lucy), Sebastian Stan (Marte), Anthony Mackie (Dolor y dinero), Don Cheadle (serie House of lies), Jeremy Renner (Misión: Imposible – Nación secreta), Chadwick Boseman (42), Paul Bettany (Mortdecai), Elizabeth Olsen (Godzilla), Paul Rudd (Ant-Man), Emily VanCamp (serie Revenge), Daniel Brühl (Burnt) y Tom Holland (En el corazón del mar), quien da vida al nuevo Spider-man.

Muy distinta es Trumbo, drama biográfico basado en el libro de Bruce Cook que aborda la vida del guionista Dalton Trumbo, reputado autor de muchos libretos en los años 40 que fue perseguido por sus ideas políticas. Su nombre estuvo incluido en la famosa lista negra que contó con algunos de los actores, directores y periodistas más conocidos de la época. Jay Roach (En campaña todo vale) dirige una propuesta protagonizada por Bryan Cranston (Argo), Diane Lane (El hombre de acero), Helen Mirren (Un viaje de diez metros), John Goodman (El jugador), Elle Fanning (Maléfica), Louis C.K. (La gran estafa americana) y Michael Stuhlbarg (Steve Jobs).

La comedia norteamericana tiene a su máximo representante en Feliz día de la madre, producción dirigida por Garry Marshall (Historias de San Valentín) orientada a llenar las salas en un fin de semana que, no por casualidad, se celebra el Día de la Madre. La cinta presenta cuatro historias, tres de mujeres muy diferentes y una de un hombre que debe afrontar un día como este un año después de que su esposa falleciera. El enredo, el humor y algunas dosis de drama se entremezclan en las vidas de los personajes para evidenciar los problemas a los que se deben enfrentar las madres en su día a día. El reparto, de auténtico lujo, está encabezado por Julia Roberts (Agosto), Jennifer Aniston (Somos los Miller), Kate Hudson (Una decisión peligrosa), Jason Sudeikis (El héroe de Berlín), Britt Robertson (Tomorrowland) y Timothy Olyphant (serie Justified).

Respecto a la animación, la única propuesta es Ratchet & Clank: La película, adaptación del famoso videojuego cuya historia arranca cuando un joven mecánico que vive en un lejano planeta acude a las pruebas de los Galactic Space Rangers para entrar a formar parte de este cuerpo de élite que proteja el Universo, justo en el momento en que un malvado villano decide destruir un planeta con una nueva y poderosa arma. La película, dirigida a cuatro manos por Kevin Munroe (Dylan Dog: Los muertos de la noche) y Jericca Cleland (serie Animism), cuenta con las voces, en su versión original, de James Arnold Taylor (serie Johnny Test), David Kaye (Up), Rosario Dawson (Cautivos), Paul Giamatti (San Andrés), John Goodman (Calle Cloverfield 10) y Sylvester Stallone (Creed: La leyenda de Rocky).

Antes de pasar a las novedades del Viejo Continente, una propuesta australiana. Backtrack es el nuevo trabajo escrito y dirigido por Michael Petroni (Till human voices wake us), un thriller con ciertas dosis de ciencia ficción que arranca cuando un accidente se cobra la vida de la hija de un psicólogo. Destrozado por la pérdida, el hombre se refugia en su trabajo hasta que descubre que todos los pacientes que ha tratado desde el trágico suceso son fantasmas de personas que murieron en 1987, año que parece tener algún significado para él que no recuerda. Decidido a conocer el origen de sus delirios, viaja hasta un pueblo en el que un secreto oculto durante décadas podría ser la respuesta a todo. El reparto está encabezado por Adrien Brody (American Heist), Sam Neill (Mejor otro día), Bruce Spence (Yo, Frankenstein) y Robin McLeavy (Abraham Lincoln: Cazador de vampiros).

En cuanto a los estrenos europeos, desde Francia llega Monsieur Chocolat, biopic dramático sobre la vida de Rafael Padilla, el primer artista negro que se subió a un escenario en aquel país y que logró convertirse en una estrella junto al payaso Foottit. Una vida que, sin embargo, no estuvo exenta de problemas raciales y prejuicios sociales. Roschdy Zem (Bodybuilder) dirige la cinta, que cuenta con Omar Sy (Intocable) como principal protagonista, al que se suman James Thierrée (Desacuerdo perfecto), Clotilde Hesme (serie Les revenants), Olivier Gourmet (Grand Central), Frédéric Pierrot (Joven y bonita) y Noémie Lvovsky (Mi casa en París).

Varios son los estrenos españoles. Uno de los más interesantes es La punta del iceberg, thriller dramático que arranca cuando se producen tres suicidios en el seno de una importante empresa. Una mujer será la encargada de investigar los sucesos, descubriendo todo un entramado de abusos de poder, mentiras encubiertas y un ambiente laboral enfermizo. Ópera prima de David Cánovas, la película está protagonizada por Maribel Verdú (Felices 140), Carmelo Gómez (La playa de los ahogados), Ginés García Millán (Vulcania), Bárbara Goenaga (Pikadero), Fernando Cayo (Palmeras en la nieve) y Álex García (La novia).

Diametralmente opuesta es La noche que mi madre mató a mi padre, comedia escrita y dirigida por Inés París (Semen, una historia de amor) centrada en los enredos que se generan durante una cena de amigos. Ex parejas, viejas rencillas y nuevos amores se dan cita en esta reunión en la que todos los personajes terminarán por perder los papeles. Belén Rueda (Ismael), Eduard Fernández (El niño), Diego Peretti (Sin hijos), María Pujalte (Que se mueran los feos), Fele Martínez (La estrella) y Patricia Montero (Fuga de cerebros 2) integran el reparto.

También pertenece a la comedia Quatretondeta, film que arranca cuando una hija pretende repatriar a París el cadáver de su madre contra los deseos de su padre. Es entonces cuando el hombre roba el cadáver de su esposa y emprende un viaje hasta el pueblo que da nombre a la película para poder enterrarla. El problema es que, de camino, se pierde, dando lugar a todo un enredo en el que se irán involucrando cada vez más personajes. Pol Rodríguez debuta en la dirección con esta obra protagonizada por José Sacristán (Toro), Laia Marull (Las olas), Julián Villagrán (Ciudad Delirio) y Sergi López (Un día perfecto).

España está presente, junto a Finlandia y Etiopía, en el thriller fantástico Crumbs, obra que sigue el viaje de un personaje aficionado a recoger migajas de civilizaciones pasadas que se ve obligado a vagar por un paisaje etíope postapocalíptico en el que tendrá que hacer frente a Santa Claus, brujas, nazis de segunda generación y a sus propios miedos. Dirigida por Miguel Llansó, quien debuta de este modo en el largometraje, la cinta está protagonizada por un reparto anónimo en el que destacan Daniel Tadesse, Selam Tesfayie (Sost Maezen) y Tsegaye Abegaz.

Otro de los estrenos europeos es El caso Fritz Bauer, drama alemán dirigido por Lars Kraume (Todo por el éxito) que aborda la historia del hombre que logró llevar ante la justicia al ex SS Adolf Eichmann doce años después de la II Guerra Mundial. Entre los actores principales encontramos a Burghart Klauβner (Tren de noche a Lisboa), Ronald Zehrfeld (Phoenix), Dani Levy (La vaca nupcial) y Sebastian Blomberg (Berlin Telegram).

Y desde Suecia aterriza en la cartelera española una nueva aventura de la familia Andersson, en esta ocasión Los Andersson en la nieve. La comedia, ópera prima de Gustaf Åkerblom, se centra en el hijo del clan, enamorado de una compañera de clase que está a punto de irse a esquiar con otro chico. Para recuperarla, convence a toda su familia de ir a la misma estación de esquí a pasar las vacaciones, aunque ninguno sabe esquiar y no se pueden permitir ese viaje. El reparto está encabezado por William Ringström (Los Andersson en Grecia), Anja Lundkvist (Offside), Hanna Elffors Elfström (Los Andersson) y Julius Jimenez Hugoson.

Entre el drama y el documental se sitúa Mysterious Object at Noon, ópera prima de Apichatpong Weerasethakul realizada en el año 2000 y que ahora llega a nuestras pantallas. La historia, con capital tailandés y Holandés, sigue el viaje del equipo de grabación por Tailandia entrevistando a varias personas que se encuentra por el camino. A través de sus relatos se va dando forma a una fábula protagonizada por un niño en silla de ruedas con superpoderes y su profesora. La cinta también fue la primera incursión en el cine para algunos de sus actores, entre ellos Kongkiat Khomsiri, Djuangjai Hirunsri y Saisiri Xoomsai.

Puramente documental es Mañana, producción francesa que parte de un estudio en el que se advertía de que parte de la Humanidad desaparezca en el año 2100. La cinta recoge experiencias en varios países de gente que está experimentando nuevas formas de agricultura, ecologismo, democracia y economía. Nuevas fórmulas que están funcionando y que son una pequeña muestra de cómo podría ser el mundo del mañana. La obra está dirigida por Cyril Dion, quien debuta en la dirección, y la actriz Melanie Laurent (Respire).

‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: doble de acción, mitad de drama


'Los Vengadores. La era de Ultrón' supone para los héroes la prueba más dura de sus vidas.Cada uno a su modo, MarvelDC Cómics han cambiado el modo de entender el cine de superhéroes. El primero ha redefinido el concepto de entretenimiento; el segundo ha elevado este género a cotas que parecían inimaginables. Pero si algo ha hecho la casa de héroes como Spider-Man o Iron Man es crear un mundo cinematográfico que traslada de forma magistral el mundo de los cómics. Esto implica que, aunque para disfrutar de una película no hace falta ver el resto, todas y cada una se nutren entre ellas. Y en esto ha tenido buena parte de responsabilidad Joss Whedon (serie Buffy Cazavampiros), quien con la continuación de Los Vengadores (2012) vuelve a demostrar su habilidad para el dinamismo visual.

Porque lo cierto es que Los Vengadores: La era de Ultrón es un constante movimiento. Las peleas, los momentos irónicos, e incluso los momentos más dramáticos, contienen una agilidad narrativa fuera de toda duda. Es, al igual que le ocurría a su predecesora, un cómic en movimiento, algo que queda patente con la declaración de intenciones de la primera secuencia y ese plano en el que aparecen todos los superhéroes en formación de ataque. A partir de ese momento poco margen existe para la reflexión, lo cual no quiere decir que no exista un cierto desarrollo dramático. No mucho, pero existe. Si a esto se suma la comodidad de unos actores que disfrutan de sus personajes lo que obtenemos es un relato entretenido como pocos que invita al espectador a evadirse de todo lo que le rodea.

Ahora bien, la película se encuentra con un escollo relativamente importante que no logra solventar, y es el hecho de tener que luchar contra su propia naturaleza. Sin los conflictos personales que poblaron la primera entrega lo que queda es un arco dramático algo plano, sin grandes giros argumentales y, desde luego, con pocas o ninguna sorpresa. Se puede decir que la película es lineal, una carencia que se suple, y muy bien, con el dinamismo de sus secuencias y el ritmo desenfrenado de la narración, que apenas deja tiempo para la reflexión. Plagada de efectos visuales a cada cual más espectacular (los planos generales de combate son simplemente brillantes), la película cojea en el plano emocional al no existir las fricciones entre los héroes que sí se vivieron en el film original. Incluso el intento de incorporar la vida secreta de uno de los protagonistas, que en un principio parece dotar de mayor gravedad a la trama, se diluye entre rayos y puñetazos.

Algo ayuda, además de la continua sucesión de luchas y persecuciones, la presencia de un villano como Ultrón, al que da vida un James Spader (serie Boston Legal) cuya labor solo podrá apreciarse en todo su esplendor en la versión original. El resto de nuevos personajes suponen una distracción de las irregularidades del film, es cierto, pero su introducción en un film tan repleto de personajes impide que se desarrollen como es debido, lo que les convierte en meros testigos de lo que ocurre en pantalla. Sí, tienen ciertos momentos de protagonismo y gloria, pero su presencia queda lejos de la que tienen el resto de héroes, algo motivado principalmente porque éstos han tenido la oportunidad de brillar con luz propia en sus respectivas sagas. Tratar de presentar en sociedad nuevos héroes en un film tan saturado termina por diluirlos en un maremagno de poderes.

Lo que no cabe duda es que Los Vengadores: La era de Ultrón cumple con lo que promete, y lo hace con nota. Tal vez haya perdido el factor sorpresa de la primera entrega; tal vez su aspecto dramático no tiene la misma fuerza. Pero todo eso queda eclipsado por una agilidad visual y narrativa innegables, y que convierten a Whedon en uno de los nombres de peso en esta segunda etapa de Marvel, que terminará este año. Dos horas y media de acción en estado puro, humor irónico para los momentos más relajados y poca profundidad dramática que se pasan con bastante velocidad. Ahora toca esperar al próximo villano, que para aquellos que no puedan aguantar las ganas de conocerlo será… el que aparece en la secuencia post títulos de créditos.

Nota: 7/10

Tráiler de ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: más y más de todo


El tráiler de 'Los Vengadores: La era de Ultrón' ofrece la primera imagen del personaje.De una secuela se espera siempre más y mejor. Si es un drama o un thriller, más intensidad emocional. Y si es una cinta de acción… pues eso, más acción. Pero cuando se habla de la continuación de un evento como el que fue Los Vengadores hace ya dos años es difícil pensar en algo más grande que la destrucción final de Nueva York. Por eso el primer tráiler generaba tanta expectación, y a tenor de lo que puede verse en el avance que Marvel hizo público ayer los fans verán cumplidas sus expectativas, al menos en lo que a espectacularidad se refiere. Aunque como está ocurriendo en la llamada “segunda fase”, los elementos más dramáticos de este grupo de superhéroes también están presentes. La trama de Los Vengadores: La era de Ultrón sitúa a los héroes ante un reto aún mayor al de su primera aventura juntos, pues deberán hacer frente no solo a sus problemas para trabajar juntos, sino a un enemigo que nace cuando Tony Stark trata de relanzar un antiguo programa que salvaguardaría la paz mundial. Cuando Ultrón haga acto de presencia y revele sus verdaderos planes solo ellos serán capaces de detenerle, aunque para ello tengan que sacrificar su propia vida.

A tenor de lo que puede verse en este primer avance, que como es habitual encontraréis al final del texto, los componentes dramáticos tendrán un papel fundamental. Más allá de las rencillas que nutren la dinámica del grupo (y que según parece volverán a aparecer), lo relevante es el carácter algo derrotista del montaje y de los momentos elegidos para el tráiler, dejando en el aire la sensación de estar ante el final de algo y ante un nuevo comienzo. El escudo roto del Capitán América es la imagen más elocuente de todas, sugiriendo la posibilidad de su muerte o, al menos, de su derrota. Y no sería algo descabellado si tenemos en cuenta la tradición de muerte y resurrección que existe en los cómics.

En cualquier caso, lo que sí parece evidente es que esta continuación dirigida de nuevo por Joss Whedon, creador de series como Buffy, cazavampiros, busca un tratamiento visual de la historia similar al de su predecesora, en el que los contrastes o los juegos de luces quedan relegados a un segundo plano. Esto, que funcionó bien en la primera parte debido, en buena medida, al tono aventurero de la misma, genera un pequeño contraste con el tono de la trama, aunque por otro lado saca mucho partido a las secuencias de acción, sobre todo a la que protagonizan Hulk y el Hulkbuster. Lo que parece claro es que la película será más grande en todos los sentidos.

Habrá que esperar hasta mayo del 2015 para poder disfrutar de Los Vengadores: La era de Ultrón, que cuenta en su reparto con los actores que vienen dando vida a los superhéroes en las últimas películas, es decir, Chris Evans (Rompenieves) como Capitán América; Robert Downey Jr. (#Chef) como Iron Man; Chris Hemsworth (La cabaña en el bosque) como Thor; Scarlett Johansson (Lucy) como Viuda Negra; Jeremy Renner (El sueño de Ellis) como Ojo de Halcón; Mark Ruffalo (Begin Again) como Hulk; Samuel L. Jackson (RoboCop) como Nick Furia; Paul Bettany (Transcendence) como la voz de Jarvis; y Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre) como Maria Hill. Además, y como se puede ver en el tráiler, se incorporan Andy Serkis (King Kong), Aaron Taylor-Johnson (Godzilla) como Quicksilver; y Elizabeth Olsen (Luces rojas) como Bruja Escarlata. Sin más dilación, el primer avance.

La taquilla no se mueve a la espera de Spider-Man


Sigue líder en el ranking, pero en su quinta semana Ocho apellidos vascos empieza a acusar el desgaste del éxito sin precedentes que ha tenido. La taquilla del último fin de semana pierde recaudación respecto al mismo periodo de la semana anterior por primera vez en casi un mes y medio. 8,36 millones de euros recaudados que suponen un 26,6% menos y que dejan un top 10 en pérdidas generalizadas. Lo más curioso, sin embargo, está en los siete primeros, que no se mueven ni un ápice, efecto provocado por el poco interés despertado por los últimos estrenos, de los que solo uno se cuela en el ranking.

Así, la comedia española continúa en lo más alto con 4,12 millones de euros, casi un 20% menos que la semana pasada. No cabe duda de que siguen siendo cifras soñadas por cualquier producción, más incluso si atendemos al global, que ahora mismo está muy cerca de los 31 millones de euros. Su descenso es inevitable, pero todavía parece tener fuerza para lograr y superar los 40 millones de euros.

Noé ocupa la segunda posición con 1,15 millones de euros, un 45% menos. En unos 10 días ha recaudado casi 4 millones de euros, y si es capaz de aprovechar la Semana Santa (época por otro lado propicia para este tipo de historias), lo normal será que supere los 7 millones de euros. Por su parte, Río 2 vuelve a quedarse con la medalla de bronce gracias al millón de euros que obtiene. 2,83 millones es lo que acumula, y casi con toda probabilidad terminará recaudando alrededor de 5 millones de euros.

Siguiendo con el guión de la semana pasada, Capitán América: El soldado de invierno se encuentra en cuarto lugar con 480.860 euros, un 36,3% menos que hace siete días. En tres semanas acumula 4,5 millones de euros, teniendo asegurados los 5 millones y algo más complicado superar los 6 millones de euros. Y de nuevo El gran hotel Budapest hace las veces de ecuador del top 10, esta vez perdiendo un 16% respecto a la semana anterior y recaudando, por tanto, unos 300.000 euros. Es uno de los films que menos pierde esta semana. Tras un mes en cartel recauda 2,86 millones de euros, y lo lógico será que termine por encima de los 3 millones, aunque parece que no podrá llegar mucho más lejos.

Need for Speed y Las aventuras de Peabody y Sherman también repiten sus posiciones. La primera recauda un 41% menos y se queda en poco más de 207.000 euros, dejando un balance de 662.663 euros en 10 días. Con algo de suerte superará el millón de euros, pero su vida en salas terminará por debajo de los 2 millones. La segunda acumula en un mes y medio casi 6 millones de euros, de los que 166.661 euros (un 41,3% menos) corresponden al fin de semana que aquí abordamos. Superará esa cifra, pero no parece que tenga fuerza para llegar mucho más lejos.

Como decía, el primer estreno nos lo encontramos en octavo lugar. Se trata de Mejor otro día, que logra 160.257 euros repartidos en 134 salas, lo que arroja una media de 1.196 euros en cada una. Cifras flojas que no auguran un buen rendimiento en taquilla, apuntando a lo sumo a superar el medio millón de euros.

Los dos últimos integrantes del top 10 son la española Kamikaze y la francesa Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!. La producción nacional logra 154.518 euros, un 13,9% menos que hace siete días (es el film que menos pierde en el fin de semana). Está a las puertas del millón de euros, y lo normal será que ronde los 1,5 millones de euros como mucho. En cuanto al farolillo rojo, sus 74.611 euros representan un descenso del 25,7%, arrojando un total de 473.696 euros. Todo apunta a que terminará alrededor de los 600.000 euros.

‘Noé’ se ahoga ante el éxito de ‘Ocho apellidos vascos’


Teniendo en cuenta lo que ha ocurrido durante el último mes en la taquilla española es difícil aventurar cualquier cosa, pero parece que el éxito de Ocho apellidos vascos está muy cerca de alcanzar su techo. Eso, o que durante el fin de semana los espectadores españoles han estado a otras cosas. En cualquier caso, y a pesar de que la recaudación ha mejorado un 3,7% respecto al mismo periodo de la semana anterior, lo cierto es que las recaudaciones de todos los films del top 10 (salvo los estrenos, claro está) han descendido, algunas de forma muy significativa. Eso sí, la comedia española sigue siendo casi la mitad de un total de 11,54 millones de euros.

De lo que se desprende, por tanto, que sigue en lo más alto del ranking. Como decía en la introducción, ha perdido un 5,5%, pero la cantidad obtenida es de casi 5,22 millones de euros, lo que es un éxito absoluto se mire por donde se mire teniendo en cuenta que lleva cuatro semanas en cartel y acumula más de 25 millones de euros. Lo normal será que sobrepase los 30 millones, aunque si es cierto que su tirón empieza a perder fuerza tendrá complicado superar los 40 millones.

El podio se completa con dos de los estrenos más importantes. Noé logra la segunda posición con 2,13 millones de euros repartidos en 519 pantallas (4.113 euros de media). Buenos datos que, sin embargo, apenas lucen al lado de Ocho apellidos vascos, sobre todo si comparamos las características de ambas producciones. Lo normal será que termine sobre los 7 millones. Por su parte, Río 2 se inicia en la taquilla con 1,55 millones de euros en 735 salas, es decir, 2.117 euros en cada una. Lo más probable es que se quede en el entorno de los 6 millones de euros.

Capitán América: El soldado de invierno pierde dos posiciones y cae hasta el puesto cuarto, recaudando esta semana 764.490 euros, un 64,2% menos que el fin de semana anterior. Descenso que se encuentra en la media del resto de mantenimientos y que deja su total en 3,88 millones de euros. Habrá que ver lo que ocurre durante la próxima semana, pues con el inminente estreno de The Amazing Spider-man: El poder de Electro su recepción en taquilla ser verá mermada. Lo normal será que termine superando los 5 millones de euros. En mitad de la tabla nos encontramos con El gran hotel Budapest, que se queda en los 356.494 euros, un 40,6% menos. Su total es ya de 2,46 millones de euros, y todo apunta a que terminará algo por encima de los 3 millones de euros.

Otro de los estrenos importantes, Need for speed, entra directamente a la sexta posición con 355.591 euros en 344 pantallas, lo que arroja un balance de 1.034 euros de media. Los datos no son muy prometedores, y lo más probable es que se quede algo por encima del millón de euros, puede que incluso muy cerca de los 2 millones. El siguiente puesto lo ocupa la que sin duda ha sido la gran perjudicada de la semana. Las aventuras de Peabody y Sherman pierde casi un 70% de recaudación respecto al fin de semana anterior y se queda en unos 287.500 euros. 5,78 millones es lo que acumula, y lo más probable es que termine su recorrido en salas ligeramente por encima de los 6 millones de euros.

Viendo el comportamiento del cine en España lo cierto es que, al menos en el top 10, la producción nacional es la que mejor parada sale. Kamikaze, que pierde dos puesto y se queda en octavo lugar, se queda en 181.840 euros, un 34,4% menos que el fin de semana anterior, lo que supone el segundo menor descenso tras Ocho apellidos vascos. 769.197 euros es lo que acumula, y con algo de suerte terminará superando el millón de euros. Una cifra, por cierto, que es más complicado que alcance Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!, que acumula 357.776 euros, de los que 101.712 euros (un 36,9% menos que hace siete días) pertenecen a los tres días que aquí analizamos.

Cierra el ranking 300: El origen de un imperio, que no llega a los 100.000 euros recaudados (95.179 euros). Con este descenso del 67,6% su total se sitúa ya en los 6,51 millones de euros, y salvo evento excepcional, la cifra final llegará como mucho a los 6,75 millones.

‘Ocho apellidos vascos’ bate más récords y revitaliza la taquilla


Lo que está ocurriendo con Ocho apellidos vascos solo puede ser calificado como sorprendente. Más allá de seguir siendo la película más taquillera del fin de semana, por delante de estrenos potentes, su recaudación ha aumentado respecto a la semana anterior, y ha sido la principal artífice de que la taquilla española haya alcanzado, en estos tres días que a continuación analizamos en detalle, la cifra récord de 11,10 millones de euros (un 26% más que hace siete días), de los cuales la mitad corresponden a la comedia española, que por cierto ha vuelto a ver cómo aumentan las salas en las que se proyecta… y cómo se vuelven a agotar las entradas en muchos puntos del país. Y todo ello antes de que esa genial iniciativa llamada ‘La fiesta del cine’ haya tenido lugar.

Desde luego, el cine español vive uno de sus mejores momentos gracias a este film. Como decía antes, la cinta ha logrado este fin de semana 5,50 millones de euros, lo que supone un aumento del 23% aproximadamente. Aunque lo más sorprendente sigue siendo, sin duda, su recaudación por sala (13.830 euros) y el total que ostenta ahora mismo, más de 16,5 millones. A la vista de estos datos y del comportamiento que está teniendo es complicado marcar un límite a su éxito, aunque todo apunta a un techo por encima de los 25 millones de euros. El mayor éxito en lo que va de año, y casi con toda probabilidad el fenómeno de este 2014.

A partir de aquí los resultados son más o menos los que se vienen registrando semana tras semana. En segunda posición se cuela Capitán América: El soldado de invierno con 2,13 millones de euros repartidos en 709 pantallas, es decir, 3.005 euros en cada una. Una buena cifra para empezar que sin duda se verá afectada por los numerosos competidores que llegan no solo esta semana, sino en las siguientes. En cualquier caso, lo normal será que se quede alrededor de los 7 millones de euros, aunque habrá que ver cómo le influyen los precios especiales de esta semana.

La medalla de bronce es para Las aventuras de Peabody y Sherman, que tras un mes acumula 5,17 millones de euros, de los que 942.018 euros corresponden a estos tres días (algo más de un 17% respecto al mismo periodo de la semana anterior). Casi con toda probabilidad la llegada de Rio 2 va a condicionar mucho su futuro, pero con todo los 7 millones de euros parecen un objetivo asequible. Por su parte, El gran hotel Budapest se queda en cuarta posición del top 10 con unos 600.000 euros (-19%). 1,66 millones de euros es lo que acumula, teniendo relativamente fácil alcanzar los 2,5 millones al final de su recorrido por las salas españolas.

En mitad del ranking nos encontramos con 300: El origen de un imperio, que pierde un 47,8% y se queda un poco por encima de los 293.000 euros. En su cuarta semana acumula 6,16 millones de euros, y con algo de suerte y de ayuda de la fiesta del cine llegará casi con toda probabilidad a los 7 millones de euros, incluso superándolos ligeramente. A continuación tenemos otro estreno, Kamikaze, que se inicia en la taquilla con 276.140 euros repartidos en 164 salas (1.684 euros de media). Los datos no son demasiado esperanzadores, y con algo de apoyo podría llegar a situarse entre el millón y los 2 millones de euros.

Los últimos puestos del top 10 están repartidos de forma equitativa entre los estrenos y los films más veteranos. Comenzamos en el puesto séptimo con Non-Stop, thriller que esta semana ostenta el título de película que más pierde respecto al fin de semana anterior, un 49%. 257.719 euros es lo que recauda, acumulando algo menos del millón de euros, cifra que superará dentro de poco (si no lo ha hecho ya). Lo más probable es que termine alrededor de los 2 millones de euros, puede que incluso acercándose a los 3 millones. La siguiente posición es para Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!, cuyo estreno se salda con 160.672 euros en 76 salas, lo que deja una buena media de 2.114 euros. A menos que la distribución aumente, es más que probable que la comedia francesa termine algo por debajo del millón de euros.

Otro de los veteranos de la cartelera, La bella y la bestia, se queda en noveno lugar con 154.500 euros, un 40,6% menos que la semana pasada. Su recaudación global, al igual que la de Non-Stop, está muy próxima al millón de euros, que sobrepasará con facilidad. Empero, llegar a los 2 millones se antoja complicado. Finalmente, cerramos el ranking con 2 francos, 40 pesetas, que recauda 109.348 euros proyectada en 95 pantallas, unos 1.151 euros de media. Con este inicio es lógico pensar que apenas logrará alcanzar el medio millón de euros, aunque la fiesta del cine podría modificar esas previsiones.

‘Capitán América: El soldado de invierno’: lo llaman seguridad en lugar de miedo


Chris Evans repite como el superhéroe de Marvel en 'Capitán América: El soldado de invierno'.Más y mejor. Esa es la filosofía de toda segunda parte que se precie. Y si estamos hablando de superproducciones con superhéroes de por medio, lo normal es que se traduzca en más acción, más explosiones y más combates, sin que eso tenga necesariamente que ir acompañado de un mejor argumento. Por fortuna para esta continuación de Capitán América: El primer vengador (2011), posee todos los ingredientes para ser una digna sucesora, incluyendo una temática que, al igual que la primera entrega, ofrece algo más que una simple ensalada de bofetadas. Y por cierto, ¡qué bofetadas!.

Porque no nos engañemos, una aplastante mayoría del público que acuda a ver Capitán América: El soldado de invierno buscará, ante todo, entretenimiento y acción, ya sea en 2D o en 3D. Y eso, le pese a quien le pese, está garantizado desde el primer minuto. Su secuencia inicial, muy bien narrada por Anthony y Joe Russo (Tú, yo y ahora… Dupree), es toda una declaración de intenciones de lo que luego vendrá: una espiral de acción cada vez más magnificada (incluyendo una batalla aérea entre grandes naves y pequeños guerreros) combinada con acierto con una trama de espionaje, mentiras y secretos que, para los más fieles seguidores, posiblemente no ofrezca grandes dificultades. La cinta, salvo algún bajón de ritmo habitual en este tipo de films, mantiene el nivel de su predecesora.

Aunque como digo, hay algo más, pero también algo menos. Coincidencia o no (me inclino a pensar que no), el mensaje implícito y explícito de esta continuación se ajusta a la realidad que vivimos como un guante. Los constantes debates entre seguridad y privacidad, entre defensa y miedo, remiten a una problemática real que hace a la trama más interesante de lo que podría interpretarse en un primer momento. Es evidente que la acción se impone sobre todos los demás elementos, pero eso no impide que el espectador pueda encontrar algo más que golpes y explosiones en aquellos momentos en los que el film se toma un respiro. Es una lástima, sin embargo, que dichos momentos no estén acompañados de una solidez interpretativa algo mayor. Si bien es cierto que tanto Chris Evans (Puncture) como Robert Redford (Juego de espías) o Samuel L. Jackson (Cleaner) se encuentran notablemente cómodos en sus respectivos roles, la participación de Scarlett Johansson (The Spirit) o Anthony Mackie (Destino oculto) enturbia notablemente el conjunto, la primera por una fatiga más que evidente y el segundo por una falta de acomodo al personaje que, esperemos, se solucione en el futuro.

Del mismo modo, Capitán América: El soldado de invierno apenas deja hueco para desarrollar el pasado del villano más allá de su identidad y su conexión con el resto de personajes. Aunque no lo parezca, sus puntos débiles afectan lo suficiente a la trama como para que esta no logre despegar más allá de un buen entretenimiento. Tampoco es que la propia cinta busque algo más, es cierto, pero teniendo en cuenta el nivel que han adquirido este tipo de producciones se antoja necesario algo más de contenido dramático. Sea como fuere, un espectáculo más que digno que sigue la línea iniciada por aquella primera película y que, en su secuencia post créditos, pone las bases para el próximo mega evento de Marvel.

Nota: 7/10

‘Capitán América: El soldado de invierno’ inaugura el verano de cine


Estrenos 28marzo2014Un año más, el verano cinematográfico se adelanta unos meses para iniciar su andadura de grandes estrenos de puro entretenimiento. Es cierto que se podría decir que 300: El origen de un imperio ha sido el verdadero pistoletazo de salida para esta época de blockbusters, pero de un tiempo a esta parte el verano en cuestión de películas viene determinado por los superhéroes, en concreto por Marvel. Y para no faltar a su cita (y este año será varias), comienza con la secuela de uno de sus más grandes iconos. Claro que no es el único título que llega hoy, viernes 28 de marzo, aunque sí es prácticamente el único estadounidense.

Así que comenzamos el habitual repaso de los viernes con Capitán América: El soldado de invierno, continuación de Capitán América: El primer vengador (2011) y, en cierto modo, continuación de Los Vengadores (2012). Nuevo paso en ese camino iniciado por la empresa para crear todo un universo audiovisual paralelo al de los cómics, la cinta narra cómo el superhéroe trata de adaptarse a una época que no le corresponde tras los ataques sufridos por Nueva York. Su vida transcurre con normalidad hasta que un agente de S.H.I.E.L.D. es secuestrado, iniciándose entonces una investigación que le llevará a descubrir diversas tramas cuyo fin es acabar con el orden implantado hasta ahora, y que cuentan con el soldado de invierno, un misterioso hombre cuya identidad cambiará para siempre la vida del héroe. Con unos primeros comentarios muy positivos, la cinta promete mucha acción y, sobre todo, mucha espectacularidad. Proyectada en 2D y en 3D, está dirigida por los hermanos Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood) y cuenta con un reparto en el que repiten Chris Evans (Los perdedores), Scarlett Johansson (Her), Sebastian Stan (serie Érase una vez), Samuel L. Jackson (RoboCop), Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre), Dominic Cooper (El doble del diablo), Hayley Atwell (La duquesa) y Toby Jones (Los Juegos del Hambre: En llamas), a los que se suman Robert Redford (Pacto de silencio), Anthony Mackie (Dolor y dinero) y Emily VanCamp (serie Revenge). Por cierto, al final de los créditos se desvelará la habitual sorpresa, dirigida para la ocasión por Joss Whedon, director de Los Vengadores.

Muy distinto es el otro interesante estreno de la semana, titulado Enemy. Basado en la obra de José Saramago ‘El hombre duplicado’, y con producción canadiense y española, la trama comienza cuando un profesor con una apacible vida junto a su esposa descubre que hay un actor exactamente igual que él. Los intentos por encontrarle le llevan a obsesionarse, hasta el punto de introducirse en una espiral que cambiará su vida para siempre. Denis Villeneuve, que todavía tiene reciente el éxito de Prisioneros, dirige este thriller en el que el absoluto protagonista es Jake Gyllenhaal (Zodiac), al que acompañan Mélanie Laurent (Malditos bastardos), Isabella Rossellini (Pollo con ciruelas) y Sarah Gadon (Un método peligroso).

Volviendo a las producciones estadounidenses, este fin de semana llega Upstream color, proyecto personal de Shane Carruth (Primer) en el que escribe, dirige, ilumina y actúa, entre muchas otras cosas. El argumento, enmarcado en la ciencia ficción dramática, se centra en una joven que una noche es atacada por un ladrón, quien le introduce un extraño gusano que anula por completo su voluntad, siendo desde entonces un pelele en manos del delincuente. Cuando por fin logran extirpárselo la mujer despierta en una vida destrozada. Sin embargo, la aparición de un hombre con un pasado turbulento le ayudará a superar el suyo propio. Además de Carruth, en pantalla puede verse a Amy Seimetz (Tú eres el siguiente), Andrew Sensenig (Pearl), Thiago Martins y Kathy Carruth.

En cuanto a lo que viene de Europa, uno de los títulos más destacados es Guillaume y los chicos, ¡a la mesa!, comedia francesa escrita, dirigida y protagonizada por Guillaume Gallienne (María Antonieta) que se ha convertido en la revelación del cine galo. La historia gira en torno a un joven homosexual y sus recuerdos cuando vivía con su familia, sobre todo la estrecha relación con su madre, ambos roles interpretados por Gallienne, junto al que encontramos a Françoise Fabian (Made in Italy), André Marcon (Incompatibles), Diane Kruger (serie The bridge), Reda Kateb (La noche más oscura) y Charlie Anson (The power of three).

La comedia también está muy presente en las dos propuestas españolas. Kamikaze es el título de la ópera prima de Álex Pina, quien también escribe el guión junto a Iván Escobar, ambos guionistas de la serie El barco. Con ciertas dosis de drama y romance, la cinta se centra en un joven que es empujado a inmolarse en un avión que va de Moscú a Madrid. Cosas del destino, una fuerte tormenta impide que el avión salga, por lo que el suicida deberá convivir con sus futuras víctimas durante tres días, lo que cambiará para siempre su visión de la vida y de su futuro. Álex García (Seis puntos sobre Emma), Verónica Echegui (La gran familia española), Carmen Machi (Ocho apellidos vascos), Leticia Dolera (Los últimos días), Héctor Alterio (En ninguna parte), Eduardo Blanco (La vida empieza hoy) e Iván Massagué (Muertos de amor) conforman el reparto principal.

Por su parte, 2 francos, 40 pesetas es la continuación de Un franco, 14 pesetas, comedia del 2006 que narraba el periplo de una familia española que emigra a Suiza en los años 60 en busca de trabajo. Escrita, dirigida y protagonizada de nuevo por Carlos Iglesias (Los muertos no se tocan, nene), esta segunda entrega presenta a la familia de nuevo en Madrid seis años después. Estamos en 1974, y con motivo de un bautizo toda la familia viajará de nuevo a Suiza, incluyendo abuelas que llegan de improviso, hijos con sus respectivas novias hippies, e incluso banqueros que tratan de evadir dinero. El paisaje del tranquilo pueblo suizo volverá a alterarse con esta alocada ceremonia. Junto a Iglesias regresan los principales actores de la primera parte, como son Javier Gutiérrez (Zipi y Zape y el club de la canica), Nieve de Medina (serie La señora), Ángela del Salto (O.F.N.I.) e Isabel Blanco (Ispansi!), a los que se suma Adrián Expósito (serie Toledo).

Otro de los estrenos europeos, al menos en parte, es The informant, thriller coporducido entre Francia y Canadá que cuenta cómo un expatriado francés en Gibraltar entra a trabajar en el Servicio de Aduanas de Francia como agente infiltrado. Su trabajo es ganarse la confianza de un importante traficante de cocaína, pero introducirse en ese mundo implica correr muchos riesgos y pagar un alto precio. Dirigida por Julien Leclercq (El asalto), la cinta cuenta en su reparto con Gilles Lellouche (Los infieles), Tahar Rahim (El pasado), Riccardo Scamarcio (Tengo algo que deciros), Raphaëlle Agogué (El chef, la receta de la felicidad), Mélanie Bernier (La delicadeza) y Philippe Nahon (Kill me please).

Finalmente, desde Polonia nos llega Ida, drama en el que una joven novicia a punto de tomar sus votos en la década de los 60 del pasado siglo descubre un oscuro secreto familiar que le lleva a plantearse toda su vida y a descubrir a una de sus tías. Junto a ella iniciará un viaje que la llevará a seguir los pasos de la ocupación nazi y a afrontar las consecuencias de su pasado. Tras las cámaras se encuentra Pawel Pawlikowski (La mujer del quinto), mientras que delante de ellas tenemos a Agata Kulesza (Ki), la debutante Agata Trzebuchowska, Joanna Kulig (Los números), Dawid Ogrodnik (Jestes bogiem) y Adam Szyszkowski (Avalon).

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