‘Jurassic World: El reino caído’: de vuelta a los orígenes


Como cualquier género o subgénero, el cine de dinosaurios debe ofrecer con cada película algo nuevo, diferente. Y en esta ocasión esa diferencia no es otra que nuevas criaturas creadas genéticamente a partir de otros dinosaurios. En realidad, la fórmula no es nueva, porque ya ocurrió en la primera entrega de esta nueva serie de films, pero sí es nuevo el enfoque que aporta J. A. Bayona (Lo imposible), o al menos lo suficientemente fresco y respetuoso con el original como para superar a su predecesora.

Porque es la labor del director la que marca la diferencia. Y curiosamente, lo hace homenajeando al maestro Spielberg y ese film que ahora cumple 25 años y que, como queda patente con este Jurassic World: El reino caído, está más en forma que muchas otras historias. Desde el tratamiento de los personajes hasta la iluminación y los juegos con las sombras de los dinosaurios, pasando por detalles como la herida en la pierna de la heroína o esa suerte de extraña familia formada por las necesidades del momento, Bayona opta por mirar en el espejo del film que lo inició todo y aprovechar los recursos narrativos en su propio beneficio para conformar un relato fresco, dinámico, por momentos intenso y cargado con parte de la magia que, por ejemplo, no tenía el film de 2015.

Su labor, sin embargo, no oculta un guión más bien deficiente en lo que a narrativa se refiere. Si bien es cierto que el tratamiento de personajes es correcto (y la labor de todo el reparto es espléndida), el desarrollo del arco argumental es excesivamente lineal, recurriendo a lugares comunes y giros argumentales previsibles, sin dar pie a la sorpresa o a una cierta intriga en una trama, por otro lado, entregada al entretenimiento en estado puro. Y esto no es algo necesariamente malo, al contrario: consciente de las dificultades de aportar algo nuevo y diferente, opta por una historia que para muchos será “más de lo mismo” y vestirla de forma elegante y sobresaliente con la firma de Bayona.

Este Jurassic World: El reino caído es lo que toda secuela debe ser: más acción, más diversión, más adrenalina y, en pocas palabras, mejor que su predecesora. Con una fuerza visual que no es veía en la saga desde el primer film, Bayona imprime un toque imprescindible para entender la calidad del film, que recurre a temas del film original como la familia, las dudas sobre la ética de crear dinosaurios o el poder y la avaricia de aquellos que desean sacar rédito económico a una fuerza de la naturaleza de este calibre. En este sentido, posiblemente lo mejor del film sea su final, abriendo la puerta a una tercera entrega con posibilidades infinitas.

Nota: 7/10

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‘El muñeco de nieve’: No cuesta seguir el rastro de sangre


Las modas, sean del tipo que sean, suelen tener la ventaja de ofrecer algo conocido y que funciona. El gran problema es que, una vez conocidas sus claves, el contenido puede tornarse algo previsible, rutinario, incapaz de aportar algo nuevo a la corriente a la que pertenece. Y la última película de Tomas Alfredson (Déjame entrar) tiene algo de esto. Bueno, según a quién se pregunte puede que mucho.

Porque, en efecto, El muñeco de nieve explota al máximo las posibilidades dramáticas de una trama de intriga con asesino en serie de por medio, investigador borracho y personajes que tienen algo que ocultar. Y sí, la fotografía y la puesta en escena son impecables, al igual que la labor de su reparto. Y todo ello, con una narrativa sólida que construye sólidamente un relato directo, sin grandes distracciones y con puntos de giro más que correctos, debería ser suficiente para estar hablando de un thriller sin pretensiones pero notable.

Sin embargo, algo falla. Y ese algo no pertenece propiamente a la cinta, sino a la novela de Jo Nesbø en la que se basa. Para empezar, la estructura de la historia aporta muy poco a este tipo de relatos, contando con todas las claves de éxito de otros libros y películas anteriores, desde ese personaje poderoso con más sombras que luces, hasta casos sin resolver del pasado que vuelven a escena. Pero además, el argumento ofrece pistas, puede que demasiadas, que permiten al espectador adelantarse a los acontecimientos e, incluso, a la revelación final de la identidad del asesino, restando dramatismo y fuerza a la resolución de la cinta.

Con todos estos elementos, El muñeco de nieve se convierte en un film previsible que se desinfla dramáticamente hablando a medida que avanza su historia. Un thriller más de esa hornada de relatos del norte de Europa que, a pesar de tener todos los elementos para convertirse en una obra de suspense sumamente interesante, se queda en un quiero y no puedo, en un intento de ofrecer al espectador una investigación policial de varios crímenes con un toque original que, en realidad, es un relato previsible y carente de elementos inesperados.

Nota: 5,5/10

‘Atómica’: La espía que destrozó Berlín en 1989


Que actores como Charlize Theron (Lugares oscuros), James McAvoy (Trance) o John Goodman (Día de patriotas) decidan trabajar en la primera película de un director como David Leitch debería ser suficiente para, al menos, despertar la curiosidad del más incrédulo. La combinación de estos nombres, con todo lo que eso conlleva artística y visualmente hablando, han dado lugar a un producto que, si bien es cierto que bebe de muchos films similares anteriores, ofrece un espectáculo único, un complejo puzzle de espionaje, acción y drama que deja algunos de los momentos más interesantes del panorama cinematográfico actual, al menos en lo que a apartado formal se refiere.

Puede que Atómica sea, desde el punto de vista del argumento, algo enrevesada. Basándose en la novela gráfica escrita por Antony Johnston, el film tiende, sobre todo en su tercio final, a rizar el rizo del espionaje, a situar la trama en un nivel de complejidad que no termina de encajar con el tono previo que ha tenido la narración, obligando a una especie de final triple que alarga innecesariamente la historia y que, aunque da un sentido muy distinto a todo lo visto durante las casi dos horas de metraje, también plantea otras dudas que no quedan resueltas como deberían. Eso por no hablar de que la definición de algunos secundarios se realiza de forma tan esquemática que tiende a perderse en la maraña de personajes y tramas que suelen definir este tipo de historias.

Con todo, y aunque parezca increíble, este es un mal relativamente menor. La película de Leitch es un espectáculo visual en todos sus sentidos, desde una puesta en escena que juega con inteligencia con los colores y la calidez o frialdad de la luz, hasta algunos hallazgos visuales sencillamente perfectos, como es ese largo plano secuencia que comienza en la calle, pasa por varias peleas dentro de un edificio y termina en el agua. Eso por no hablar de la intensidad de las secuencias de acción, cortesía de un director curtido en este tipo de situaciones (ha sido especialista y director de segunda unidad de este tipo de secuencias en otros films). Todo ello aporta a esta historia un sabor único, a medio camino entre la decadencia y el kitsch, que se acentúa por una banda sonora imprescindible para melómanos.

La verdad es que Atómica apenas da respiro al espectador para acomodarse en su butaca. Y entre medias, las suficientes secuencias narrativas para explicar el contexto, la trama y la doble moral de muchos de los personajes. Una cinta de espionaje que sin duda evocará varios héroes masculinos del género, y que en esta ocasión tiene a una belleza como Theron repartiendo mamporros con cualquier objeto a su alcance. Espectacularidad, adrenalina y mucha intriga, aunque esta última puede terminar por resultar algo irreal según se acepten o no los falsos finales que presenta. En cualquier caso, es un mal que puede poner una mancha en el expediente de esta espía en el Berlín de 1989, pero que no resta valor al resto de su historia.

Nota: 7/10

‘Wayward Pines’ cambia cromos pero mantiene problemas en su 2ª T.


Jason Patrick es uno de los nuevos rostros de la segunda temporada de 'Wayward Pines'.Algo se ha tenido que hacer realmente mal cuando una serie cambia la mayoría de sus elementos de una serie a otra. Tono diferente para la trama, nuevos actores, etc. Y lo cierto es que la primera temporada de Wayward Pines tuvo mucho de eso (de errores, me refiero), hasta el punto de que los nuevos 10 episodios han tratado de hacer borrón y cuenta nueva al cambiar el thriller por una suerte de drama con dosis de acción, y al reclutar nuevos actores eliminando poco a poco a los supervivientes de la anterior. El problema es que este cambio de cromos no ha supuesto una mejora dramática.

Y no lo ha hecho por dos motivos básicos. Para empezar, el desarrollo de la trama carece de consistencia. Con una historia tan rica en matices y con posibilidades infinitas para convertirse en una lectura apocalíptica de la sociedad, la serie creada por Chad Hodge (The Playboy club) con la supervisión de M. Night Shyamalan (El sexto sentido) se limita a ser un producto superviviente, más o menos como los personajes que pueblan el futuro en el que se enmarca el argumento. Con un desarrollo sumamente lineal y unos personajes unidimensionales, la ficción deambula por conflictos no solo previsibles, sino tópicos y con conclusiones limitadas que, para colmo, no tienen continuidad en forma de consecuencias para los protagonistas.

Dicho de otro modo, Wayward Pines propone, narra y resuelve sin que ello haga mella en los roles más importantes de su trama esta segunda temporada. La presencia de un nuevo héroe interpretado por Jason Patrick (Cavemen)  resulta cuestionable. Para empezar, su confusión inicial se elimina de forma directa sin que exista un desarrollo dramático de su nueva situación; además, no se profundiza en los conflictos con la que fuera su esposa, amén de que la presunta lucha por el poder es cuanto menos cuestionable.

El otro gran problema es el reparto elegido. Eliminar a los actores iniciales debe servir, al menos en teoría, para presentar un elenco que mejore la labor realizada en la primera temporada. Al menos que sea equiparable. Pero ni una cosa ni la otra. Los nuevos personajes unidimensionales cuentan con unos actores limitados, ya sea por el poco recorrido de los roles que interpretan o por sus propias deficiencias como actores. A esto se suma una realización correcta en los momentos dramáticos pero excesivamente caótica en las secuencias de acción.

¿Futuro prometedor?

Todo ello, desde luego, no convierte a la segunda temporada de esta serie basada en las novelas de Blake Crouch en algo memorable. Y si tenemos en cuenta el final elegido para la historia (habrá que ver si es definitivo o temporal), da la sensación de que la solución adoptada es la de borrón y cuenta nueva… literalmente, abriendo la posibilidad de que Wayward Pines tenga un mejor reinicio en todos los sentidos.

Pero no todo ha sido negativo, o al menos han existido elementos y episodios lo suficientemente interesantes como para mantener a los espectadores un poco más semana tras semana. Para empezar, algunas secuencias que narran el modo en que se produjo la creación del pueblo y cómo ese grupo de personas supo que estaban preparados para volver. En el que sin duda es uno de los episodios más interesantes, el personaje interpretado por Djimon Hounsou (La leyenda de Tarzán) es el encargado de asistir durante décadas a la destrucción del planeta y la evolución del ser humano, afrontando asimismo su soledad y la dura realidad de que sus seres queridos han muerto.

A esto se suma un villano que resulta mucho más interesante que el resto de conflictos dramáticos juntos. De hecho, se convierte de lejos en el personaje más interesante de la ficción, y eso que apenas abre la boca (salvo para gritar) y aparece a mitad de temporada. Se trata del rol interpretado por Rochelle Okoye, que ha fraguado su carrera como doble de acción en infinidad de series y películas. Es curioso cómo este personaje tiene una definición mucho más compleja, más atractiva y enriquecedora que el resto de personajes. De hecho, y aunque se puede decir que también es un poco arquetípica, la líder de las criaturas a las que se enfrentan los habitantes de este pueblo, la falta de información sobre ella y cómo se descubre la convierte en un ser enigmático y tremendamente interesante, al menos para los parámetros establecidos por la propia ficción.

Pero ninguno de estos aspectos es capaz de evitar la sensación de que Wayward Pines no es capaz de librarse de las debilidades que arrastra de su primera temporada. Y eso es porque son innatas. Los personajes poco definidos, las tramas arquetípicas y lineales, y los conflictos previsibles se han convertido en seña de identidad de una serie que pretende ser algo que no es. Y ni siquiera saca provecho de aquello que realmente resulta interesante. La solución estaría en hacer borrón y cuenta nueva. Como he mencionado, el borrón ya ha tenido lugar. Ahora hay que ver si se considera necesaria una cuenta nueva.

El bebé de Bridget Jones llega con ‘Los hombres libres de Jones’


Estrenos 16septiembre2016Después de semanas en las que la acción y la fantasía ha copado la mayor parte de los principales estrenos semana tras semana, el entretiempo cinematográfico comienza a llegar a las salas, y antes de poder ver los títulos que, presumiblemente, competirán por los premios, toca afrontar la llegada de otro tipo de películas. Este viernes, 16 de septiembre, es el turno del regreso de un personaje esperado por muchos, pero llega acompañado por algunos de esos títulos que ya empiezan a sonar en algunas quinielas. Y ambos, por supuesto, por estrenos de lo más variado.

Desde luego, el principal estreno es Bridget Jones’s Baby, tercera parte de las desventuras de este personaje interpretado por Renée Zellweger (Expediente 39) y creado por Helen Fielding. En esta ocasión la trama sitúa a la protagonista ante la duda de quién es el padre de su futuro hijo, después de haber roto con el que creía iba a ser el amor de su vida y haber conocido a un galán estadounidense que parece ser el hombre perfecto. Dirigida por Sharon Maguire (El diario de Bridget Jones), esta comedia co producida entre Estados Unidos, Reino Unido, Irlanda y Francia cuenta en su reparto con Colin Firth (Kingsman: Servicio Secreto), Patrick Dempsey (serie Anatomía de Grey), Celia Imrie (El nuevo exótico hotel Marigold), Emma Thompson (Un golpe brillante), Gemma Jones (Radiador) y Jim Broadbent (La leyenda de Tarzán).

Puramente norteamericana es Los hombres libres de Jones, drama biográfico que narra la rebelión de un soldado del ejército Confederado durante la Guerra de Secesión, llegando a liderar una milicia de desertores, esclavos y mujeres que se levantó contra el Gobierno para crear su propio estado. Gary Ross (Los juegos del hambre) es el encargado de poner en imágenes esta historia interpretada por Matthew McConaughey (Interstellar), Gugu Mbatha-Raw (La verdad duele), Keri Russell (serie The americans) y Mahershala Ali (serie House of cards), entre otros.

El elemento terrorífico lo aporta Morgan, thriller de ciencia ficción que supone el debut en el largometraje de Luke Scott. La trama arranca cuando una especialista en problemas empresariales es solicitada para evaluar el riesgo que puede suponer el producto de una compañía, y si es necesario acabar con él. Ese producto es, en concreto, una forma de vida con apariencia humana pero con unas capacidades y un poder que pueden poner en riesgo la vida de los que la rodean. Entre los principales actores encontramos a Kate Mara (Marte), Anya Taylor-Joy (La bruja), Toby Jones (serie Wayward Pines), Rose Leslie (serie Juego de tronos), Boyd Holbrook (Perdida), Michelle Yeoh (The lady), Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho), Paul Giamatti (San Andrés) y Brian Cox (Pixels).

La representante española es El futuro ya no es lo que era, comedia escrita y dirigida por Pedro L. Barbero (Tuno negro) cuya historia gira en torno a un joven que debe decidir si acepta la millonaria propuesta de una cadena de televisión para convertirse en el adivino estrella de un programa, o arriesgar todo su futuro para luchar por sus sueños. Dani Rovira (Ocho apellidos catalanes), Carmen Maura (Las sillas musicales), Carolina Bang (Mi gran noche), José Corbacho (Mi dulce), Yolanda Ramos (Ahora o nunca) y Eduardo Velasco (La mula) encabezan el reparto.

Italia y Francia son los países responsables de Suburra, thriller dramático ambientado en el mundo de la mafia en Italia que adapta la novela de Giancarlo De Cataldo y Carlo Bonini. La trama comienza con el intento de construir en la costa un complejo urbanístico al más puro estilo Las Vegas. Para ello, un viejo jefe de la mafia logra el apoyo de grupos locales de Ostia, pero no parece suficiente, por lo que se desatará una lucha entre políticos, mafiosos y eclesiásticos que dejará a su paso ríos de sangre. Dirigido por Stefano Sollima (serie Roma criminale), el film está interpretado por Pierfrancesco Favino (Rush), Elio Germano (El fin es mi principio), Claudio Amendola (Cha cha cha) y Alessandro Borghi (Roma criminale).

Sin duda la cinta más internacional es Boi Neon, drama de 2015 que cuenta con capital brasileño, uruguayo, holandés y español y cuya trama se centra en un joven que trabaja en las “Vaquejadas”, el tradicional rodeo del noreste de Brasil. Aunque feliz con su vida y el grupo que le acompaña de feria en feria, el panorama cambiante del país, que empieza a industrializarse con la fábrica de textil, le hace soñar con algo más, con el diseño de moda. Escrita y dirigida por Gabriel Mascaro (Vientos de agosto), la película está protagonizada por Juliano Cazarré (Serra Pelada), Alyne Santana, Carlos Pessoa y Maeve Jinkings (Falsa Loura).

En lo que a animación se refiere, dos son las propuestas que llegan a la cartelera. Robinson, una aventura tropical narra la historia escrita por Daniel Defoe desde un punto de vista muy particular. La historia se centra en un guacamayo que vive en una isla tropical junto a un grupo variopinto de animales. A pesar de la comodidad de su vida, ansía poder salir de allí y conocer mundo, algo que podría cumplirse cuando Robinson Crusoe llega a la isla después de un naufragio. El problema es que con él llegan también piratas y un grupo de gatos salvajes que amenazan su pacífica vida. Producida entre Francia y Bélgica, la cinta está dirigida a cuatro manos por Vincent Kesteloot y Ben Stassen (Sammy’s avonturen 2), y cuenta con las voces de Matthias Schweighöfer (Todo un hombre), Dieter Hallervorden (The child) y Aylin Tezel (Lost in the living).

Desde China llega El pincel mágico, aventura familiar dirigida por Zhixing Zhong, que debuta en el largometraje. La trama se centra en un joven con pasión y habilidad para la pintura que un día recibe un pincel mágico que convierte en realidad todo lo que plasma sobre el lienzo. Pronto comienza a utilizarlo para ayudar a sus vecinos, pero un codicioso general le obligará a utilizarlo para sus fines personales, lo que obligará al joven y a sus amigos a iniciar una lucha por su libertad. Entre las voces del reparto encontramos las de Haitian Hong (Qian ting zong dong yuan 5: shi guang bao he), Xianglong Meng (Dragon Nest: Warriors’ Dawn) y Shao Yichen.

Terminamos con un documental estrenado el jueves y que solo podrá verse durante la próxima semana. The Beatles: Eight Days a Week, dirigido por Ron Howard (El código Da Vinci), se centra en la carrera de esta mítica banda entre 1962 y 1966. Por primera vez se muestran imágenes de sus primeros conciertos y muchas de las interioridades del grupo.

Vuelve Tarzán. Vuelve la magia del cine


Estrenos22julio2016El mes de julio no está siendo excesivamente espectacular en lo que a estrenos se refiere. Sin embargo, eso podría cambiar este viernes, día 22, con la llegada de varios títulos llamados a reinar en la taquilla. Y como viene siendo habitual en las últimas semanas, lo principal pasa por secuelas y nuevas miradas a historias ya conocidas. Claro que entre todo esto siempre hay hueco para ideas originales o, al menos, diferentes.

Pero comencemos por La leyenda de Tarzán, nueva adaptación a la gran pantalla del personaje creado por Edgar Rice Burroughs. La trama sitúa a Tarzán varios años después de abandonar su vida en la selva, casado con Jane y viviendo en la aburguesada sociedad londinense. Sin embargo, una misión especial al Congo orquestada por el Parlamento le devuelve al que una vez fue su hogar. Será allí donde comprenderá que todo es una trampa y volverá a encontrarse con el hombre que fue una vez. Acción, aventura y mucha espectacularidad son las claves de esta cinta dirigida por David Yates (Harry Potter y las reliquias de la muerte) y protagonizada por Alexander Skarsgård (serie True Blood), Margot Robbie (Focus), Christoph Waltz (Spectre), Samuel L. Jackson (Los odiosos ocho), Djimon Hounsou (Gladiator), Jim Broadbent (Get Santa) y Ben Chaplin (serie Mad Dogs).

Y de una nueva versión a una nueva secuela, esta vez Ahora me ves 2, cinta que vuelve a desarrollarse en el mundo de la magia y el espectáculo y que recupera a los personajes del film de 2013 justo un año después de aquellos acontecimientos. El regreso de los ilusionistas se debe a los intentos de un magnate de la tecnología de sacar provecho de sus habilidades, lo que les obligará a realizar un último truco más grande y espectacular para limpiar su nombre y desenmascarar al responsable de todo. Jon M. Chu (Jem y los hologramas) dirige esta aventura a medio camino entre la comedia y la acción que vuelve a contar con Mark Ruffalo (Spotlight), Jesse Eisenberg (Batman v Superman: El amanecer de la Justicia), Woody Harrelson (Triple 9), Michael Caine (Interstellar), Dave Franco (Malditos vecinos 2) y Morgan Freeman (Objetivo: Londres), a los que se suman Daniel Radcliffe (Victor Frankenstein) y Lizzy Caplan (serie Masters of sex).

Uno de los estrenos europeos más importantes es La correspondencia, nuevo film italiano escrito y dirigido por Giuseppe Tornatore (La mejor oferta) cuya trama gira en torno a una relación romántica entre una estudiante de astrofísica y su profesor. La distancia entre ellos les obliga a comunicarse mediante cartas. Un día el hombre desaparece sin dejar rastro, pero la correspondencia sigue llegando, lo que obligará a la joven a emprender un viaje para descubrir no solo lo que ha ocurrido, sino para reconciliarse con su pasado. Jeremy Irons (Hermosas criaturas), Olga Kurylenko (Un día perfecto), James Warren (Snatch: Cerdos y diamantes) y Simon Johns (Zero) encabezan el reparto.

A la cartelera llega también Lolo, el hijo de mi novia, nueva cinta dirigida y protagonizada por Julie Delpy (Dos días en Nueva York), quien también participa además en el guión. Esta comedia de 2015 gira en torno a la relación que comienzan una profesional de la moda de 45 años y un modesto informático después de conocerse en un spa. Decidido a conquistarla, él se traslada a París, pero con lo que no cuenta es con el hijo de ella, que hará todo lo posible para torpedear la relación y no perder el lugar de favorito para su madre. El reparto se completa con Dany Boon (Llévame a la Luna), Vincent Lacoste (Hipócrates), Karin Viard (Grandes familias) y Christophe Vandevelde (La fille de Monaco).

También es interesante el thriller de terror inglés Berberian Sound Studio, film de 2012 escrito y dirigido por Peter Strickland (Katalin Varga) que arranca cuando un joven ingeniero de sonido se traslada a Italia para mezclar el audio del último giallo del gran maestro del género. Pero lo que se encontrará en el estudio de grabación es un mundo prohibido plagado de actores maniáticos y de normas a cada cual más absurda que pondrán en riesgo su vida y su cordura. Entre los actores encontramos a Toby Jones (Luces rojas), Eugenia Caruso (I demoni di San Pietroburgo), Fatma Mohamed (The Duke of Burgundy) y Cosimo Fusco (Ángeles y demonios).

Reino Unido también está detrás de Sunset song, drama en el que también colabora Luxemburgo y que adapta la novela de Lewis Grassic Gibbon en la que una joven de un pequeño pueblo de Escocia vive el paso de niña a mujer. Una transformación que le llevará a enamorarse de un joven mientras su familia hace frente a la tragedia. Todo ello poco antes de que estalle la I Guerra Mundial. Terence Davies (La casa de la alegría) dirige esta propuesta que cuenta en su reparto con Agyness Deyn (Pusher), Peter Mullan (Hércules), Kevin Guthrie (Amanece en Edimburgo) y Mark Bonnar (Camera Trap).

Desde Italia también llega Black Angel, aunque lo hace con mucho retraso. Este drama romántico con dosis de suspense producido en 2002 adapta a la gran pantalla la novela de Camillo Boito. Ambientada en el régimen nazi, la cinta se centra en la mujer de un ministro fascista que, harta de su matrimonio, inicia una relación con un engañoso oficial de las SS, quien le introducirá en un mundo clandestino de perversiones y juegos sexuales. Dirigida por Tinto Brass (Monella), quien también escribe la adaptación, la película está protagonizada por Anna Galiena (Desafinado), Gabriel Garko (El hada ignorante), Franco Branciaroli (El hombre que mira) y Antonio Salines (Suor Sorriso).

Los ‘Angry Birds’ lideran un semana de estrenos europeos


Estrenos 13mayo2016En apenas siete días llegan las nuevas aventuras de los mutantes más famosos del cine, pero hasta entonces las salas españolas van a asistir al desembarco de un nutrido grupo de estrenos cuyo punto en común es que la mayoría tienen nacionalidad europea. Terror, comedia, drama y biopic se dan cita para ofrecer a los espectadores este viernes, 13 de mayo, un amplio abanico de opciones que están lideradas, sin embargo, por un puñado de estrenos norteamericanos, uno de ellos de animación que sin duda va a hacer las delicias de millones de personas.

Y es que cualquiera que haya tenido relación con un móvil en los últimos años conocerá, en mayor o menor medida, el juego ‘Angry Birds’. Pues bien, ahora Angry Birds, la película traslada la acción a la gran pantalla para narrar el motivo por el que los pájaros están enfadados. La historia arranca cuando un grupo de cerdos verdes llegan a una isla habitada por felices pájaros. Sin embargo, tendrán que ser tres pájaros marginados con problemas de ira los que se afanen en descubrir los motivos ocultos de la presencia de esos visitantes. Dirigida a cuatro manos por Clay Kaytis y Fergal Reilly, ambos debutantes en ese puesto, esta comedia de acción y aventura, que puede verse en 3D, cuenta con las voces en la versión original de Peter Dinklage (serie Juego de tronos), Tituss Burgess (Are you joking?), Jason Sudeikis (Feliz día de la madre), Keegan-Michael Key (Keanu), Sean Penn (Caza al asesino), Maya Rudolph (Hermanísimas) y Danny McBride (Juerga hasta el fin).

Antes de continuar con las novedades puramente hollywoodienses, dos estrenos relevantes. La bruja es la ópera prima de Robert Eggers en el campo del largometraje, producida entre Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Brasil. El guión, también de Eggers, se ambienta en la Nueva Inglaterra de 1630, cuando un granjero decide mudarse con su familia a una zona próxima a un bosque ante el temor de ser repudiado de su iglesia. Pero ese viaje pronto se verá amenazado por una presencia maligna. Las cosechas se pierden, los animales se vuelven agresivos, uno de los hijos desaparece mientras el otro parece estar poseído. La familia acusa a la hija adolescente, pero la realidad va a poner en tela de juicio la fe de todos. El reparto, que combina rostros conocidos con debutantes, está encabezado por Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson (Harry Potter y el misterio del príncipe), Kate Dickie (Prometheus), Harvey Scrimshaw (Oranges and sunshines) y Ellie Grainger.

Estados Unidos y Reino Unido también colaboran en la comedia de ciencia ficción Absolutamente todo, cinta dirigida por Terry Jones (Viento en los sauces) que se centra en la anodina vida de un desmotivado profesor de instituto. Todo cambia cuando recibe la capacidad de hacer lo que quiera, un poder que, aunque inicialmente parece un don, se revela como una pesada carga dado que se lo ha concedido un grupo de alienígenas que destruirán la Tierra en función de cómo utilice ese nuevo poder. Simon Pegg (Misión: Imposible – Nación secreta), Kate Beckinsale (El rostro de un ángel), Rob Riggle (Vamos de polis), Sanjeev Bhaskar (Teorema Zero) forman el reparto principal, que cuenta con la voz de Robin Williams (El hombre más enfadado de Brooklyn) en el que fue su último papel antes de fallecer en 2014.

Volvemos a los estrenos procedentes de Hollywood, y lo hacemos con La última apuesta, drama que se centra en un adicto al juego al que la suerte ha abandonado hace tiempo. Sumido en un profundo pozo, conoce a un joven jugador en el que ve su oportunidad para reengancharse a una racha ganadora, para lo que le convence para realizar un viaje a través de fichas, cartas y ruletas. Dirigida a cuatro manos por Anna Boden y Ryan Fleck (Sugar), la película está protagonizada por Ryan Reynolds (Cautivos), Sienna Miller (El francotirador), Analeigh Tipton (Lucy) y Ben Mendelssohn (Lost river).

También llega desde Estados Unidos Llena de gracia, drama que aborda la vida de María, la madre de Jesucristo, en sus últimos días. En concreto, la historia se centra en la relación entre Pedro y María en los últimos días de vida de ésta, cuando el apóstol acude al lugar en el que se ha retirado para encontrar paz y respuestas ante el creciente número de seguidores que tiene Jesús día tras día. Escrito y dirigido por Andrew Hyatt (The last light), el film está interpretado por Merik Tadros (Follow), Kelsey Asbille (serie One Tree Hill), Bahia Haifi y Noam Jenkins (Prueba mortal).

Pasmos ahora a las novedades europeas, y entre ellas destaca Espías desde el cielo, thriller británico que arranca cuando una oficial de inteligencia inicia una operación de espionaje a una célula terrorista en Nairobi, para lo que recurre a un piloto de drenes. Sin embargo, cuando durante la operación descubran que el grupo se prepara para un atentado, el objetivo cambiará a matar. La aparición de una niña en la zona de impacto del misil obligará a tomar una difícil decisión que se irá extendiendo por la cadena de mando hasta las más altas instancias en una carrera contrarreloj. Gavin Hood (Expediente Anwar) dirige esta cinta que cuenta con un reparto notable encabezado por Aaron Paul (Triple 9), Helen Mirren (Un viaje de diez metros), Alan Rickman (Un plan perfecto), Phoebe Fox (War book), Graham Hopkins (Dead easy), Francis Chouler (Impunity), Daniel Fox (Momentum) e Iain Glen (La dama de hierro).

Irlanda, Reino Unido y Bélgica están detrás de High-Rise, adaptación de la novela de J.G. Ballard que narra, en clave de drama fantástico, las obligadas relaciones que debe establecer un doctor cuando se muda a un bloque de edificios. Pero lo que comienza siendo una forma de ser un buen vecino se convierte poco a poco en un caos que amenaza con desintegrar la salud mental del protagonista. Dirigida por Ben Wheatley (Turistas), la película está protagonizada por Tom Hiddleston (La cumbre escarlata), Sienna Miller, que dobla estreno este fin de semana, Jeremy Irons (Hermosas criaturas), Luke Evans (Nadie vive), Elisabeth Moss (serie Mad Men) y James Purefoy (serie The following).

Y precisamente Jeremy Irons es uno de los protagonistas de El hombre que conocía el infinito, drama biográfico de Srinivasa Ramanujan Iyengar que se basa en la obra de Robert Kanigel y que narra cómo este joven pobre de India logró entrar en la Universidad de Cambridge durante la I Guerra Mundial, convirtiéndose en pionero en teorías matemáticas. Matt Brown (Ropewalk) es el encargado de poner en imágenes la historia y dirigir a Dev Patel (Chappie), Toby Jones (El cuento de los cuentos), Stephen Fry (La mirada del amor) y Jeremy Northam (La duda de Darwin).

Francia está representada por El hombre perfecto, thriller que gira en torno a un joven autor cuyo sueño es convertirse en un escritor de renombre pero que, para su desgracia, no ha visto publicada ninguna de sus obras. Su vida da un giro cuando encuentra el manuscrito de un anciano solitario que acaba de morir y decide poner su firma en el texto, lo que tendrá consecuencias imprevisibles. Dirigida por Yann Gozlan (Captifs), la cinta cuenta en su reparto con Pierre Niney (Altamira), Ana Girardot (serie Les revenants), André Marcon (3 corazones) y Valéria Cavalli (El pasado).

En cuanto al cine español, Esa sensación narra en clave de comedia dramática tres historias diferentes que se interconectan en una ciudad. Un virus que obliga a decir cosas sin querer, un hombre que espía a su padre y una mujer que se relaciona apasionadamente con los objetos urbanos abordan el amor, la fe y la voluntad en la sociedad actual. Juan Cavestany (Gente en sitios), Julián Génisson (La tumba de Bruce Lee) y Pablo Hernando (Berserker) escriben y dirigen esta obra protagonizada por Vito Sanz (Los exiliados románticos), Lorena Iglesias (Todos tus secretos), Miquel Insua (Diamond Flash) y Jorge Suquet (Requisitos para ser una persona normal).

También española es Bombay Goa Express, ópera prima de Juan Estelrich Revesz que comienza cuando un escritor de renombre que vive en la eterna duda sobre la importancia de su obra se encuentra con una mujer enamorada de sus libros. El encuentro, que se produce en el tren entre Bombay y Goa, estará marcado por el libro escrito por él que ella lleva en su bolso, y que será la primera piedra de una historia de amor. A medio camino entre la comedia y el drama, el film está protagonizado por Julián Chester, María Blanco (serie Cuestión de sexo), Mario Tardón (serie El partido) y María Adamuz (serie Entre amigos).

Otro de los estrenos europeos es Reina Cristina, la mujer que fue rey, drama biográfico producido entre Finlandia, Alemania, Canadá, Suecia y Francia que aborda la vida de la Reina Cristina de Suecia, mujer revolucionaria, amante del arte y la ciencia que fue criada en la corte luterana y que tuvo que luchar entre su deseo de ser libre pensadora y las normas que rigieron la época que le tocó vivir. Dirigida por Mika Kaurismäki (Divorcio a la finlandesa), la película está dirigida por Malin Buska (Happy end), Sarah Gadon (Noche real), Michael Nyqvist (serie Hora cero) y François Arnaud (Perros rabiosos).

Finalmente, Islandia y Dinamarca producen el drama Corazón gigante, drama escrito y dirigido por Dabur Kári (Un buen corazón) que gira en torno a un cuarentón que todavía no ha dado el salto al mundo adulto y que deambula por el día a día apoyándose en sus rutinas. Su vida cambia cuando una vitalicia mujer y una niña de ocho años entran en su vida, abriendo las puertas a los cambios. Gunnar Jónsson (Opinberun Hannesar), Ilmur Kristjánsdóttir (Dís), Sigurjón Kjartansson (serie Pressa) y Francisca Una Dagsdóttir encabezan el reparto.

‘Un paseo por el bosque’ sin trascendencia antes de la guerra estelar


Estrenos 11diciembre2015Antes de que la fuerza, las naves espaciales y los sables láser irrumpan en el panorama cinematográfico de todo el mundo un buen puñado de cintas tratan de encontrar su hueco en la cartelera española. Un buen puñado, en efecto, aunque sin demasiada relevancia para el gran público. Posiblemente aquellos que busquen algo diferente tendrán en los estrenos de este viernes, 11 de diciembre, una buena excusa para acercarse a una sala de cine. Para el resto, la mejor alternativa tal vez sea volver a ver alguno de los numerosos blockbusters que inundan las pantallas. Comencemos el repaso por lo que llega de Estados Unidos.

Entre esos estrenos “diferentes” destaca Un paseo por el bosque, adaptación de la novela de Bill Bryson que narra el viaje que él mismo realizó por el sendero de los Apalaches, una ruta de más de 3.500 kilómetros de longitud. En su viaje deja atrás a su mujer y su familia, pero contará con la ayuda de un amigo que, después de huir de deudas toda su vida, es el único que parece estar dispuesto a acompañarle en esta aventura. El problema es que ambos tienen un concepto muy diferente de aventura. Humor y drama se combinan en esta cinta dirigida por Ken Kwapis (Qué les pasa a los hombres) y protagonizada por Robert Redford (Capitán América: El soldado de invierno), Nick Nolte (serie Gracepoint), Emma Thompson (Un golpe brillante), Mary Steenburgen (Criadas y señoras) y Nick Offerman (Infiltrados en la Universidad).

Y a medio camino entre el humor y el terror se encuentra el argumento de Bloodsucking Bastards, nuevo film de Brian James O’Connell (Angry white man) que sigue la anodina vida de un joven y obediente trabajador que, a pesar de su buen papel en la empresa, no consigue un ascenso. Lo mismo le ocurre a su novia y a su mejor amigo. Para colmo, su peor enemigo dentro de la compañía logra el ansiado ascenso. Pero su vida dará un giro cuando descubra el oscuro secreto que esconde su jefe. Joey Kern (Beneath), Joel Murray (serie Mad men), Pedro Pascal (serie Juego de Tronos), Fran Kranz y Emma Fitzpatrick (Before we go) encabezan el reparto.

La comedia también está presente en El asesinato de un gato, cinta de misterio y crimen producida en 2014 que arranca cuando el joven propietario de un gato decide investigar la muerte del animal. Acompañado por una mujer, las pistas poco a poco le llevarán a una conspiración en la que su mascota solo fue una pieza muy pequeña. Dirigida por Gillian Greene, quien debuta de este modo en el largometraje, la película está protagonizada por Blythe Danner (El profesor), Greg Kinnear (Un invierno en la playa), Aidan Andrews (The Preacher’s family), Fran Kranz (Before I disappear), Nikki Reed (serie Sleepy Hollow), J.K. Simmons (Whiplash) y Ted Raimi (Arrástrame al infierno).

Del mismo género es Dope, nuevo film de Rick Famuyiwa (La boda de mi familia) que aborda la vida de tres chicos de Los Ángeles que deben hacer malabares para sobrevivir en el conflictivo barrio en el que viven, lograr una plaza en la Universidad y disfrutar del hip-hop como modo de vida. Una fiesta a la que son invitados les ofrecerá una oportunidad para lograr todos sus sueños. El amplio reparto está encabezado por Blake Anderson (Ratko, el hijo del dictador), Kiersey Clemons (serie Transparent), Tony Revolori (Umrika), Shameik Moore (Joyful Noise) y Zoë Kravitz (Divergente).

Estados Unidos, junto a Canadá y Nueva Zelanda, produce Turbo Kid, propuesta de acción, aventura y ciencia ficción para los más jóvenes que transcurre en una realidad distópica en la que el mundo ha sido destruido. En el año 1997 un joven deberá poner a prueba su valentía y su ingenio para rescatar a su amiga del control del villano. Escrita y dirigida a seis manos por François Simard, Anouk Whissell y Yoann-Karl Whissell, en la que es la primera película largometraje para todos, cuenta en su reparto con Michael Ironside (Desafío Total), Laurence Leboeuf (La petite reine), Munro Chambers (Una fortuna muy perruna), Edwin Wright (Slow West) y Aaron Jeffery (Locks of love).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y lo hacemos con The salvation, western de 2014 que cuenta con capital danés, inglés, sueco, belga y sudafricano y en el que un hombre logra su venganza contra aquellos que asesinaron a su familia. El problema es que eso despierta la furia del cabecilla, lo que le obligará a buscar ayuda en un pueblo repleto de cobardes y traidores que no están dispuestos a arriesgar su vida así como así. Kristian Levring (The intended) es el encargado de poner en imágenes un guión en el que colabora, y que cuenta con un notable reparto encabezado por Mads Mikkelsen (serie Hannibal), Eva Green (serie Penny Dreadful), Jeffrey Dean Morgan (Watchmen), Michael Raymond-James (serie Érase una vez), Eric Cantona (De force) y Jonathan Price (Hysteria).

Italia, Francia y Reino Unido están detrás de El cuento de los cuentos, romance de fantasía con ciertas dosis de terror que dirige Matteo Garrone (Gomorra) y que adapta el libro de Giambattista Basile. Su trama se centra en varias intrigas palaciegas, entre las que destaca la de una reina celosa que conspira contra su marido, y la de un rey coartado por dos misteriosas hermanas. Dichos personajes son interpretados, entre otros, por Salma Hayek (El marido de mi hermana), Vincent Cassel (El niño 44), Toby Jones (Luces rojas), John C. Reilly (Un dios salvaje) y Alba Rohrwacher (El país de las maravillas).

La comedia tiene su máximo representante este fin de semana en Papá o mamá, producción francesa con tintes dramáticos y románticos que se centra en una familia modélica, en la que los padres tienen unos trabajos magníficos, los hijos son encantadores y el matrimonio es ejemplar. Al menos hasta que deciden divorciarse. Y es que, aunque tratan de que el proceso sea igual de exitoso, el simultáneo ascenso en sus respectivos trabajos desatará una guerra entre marido y mujer por ver quién se queda con la custodia. Ópera prima de Martin Bourboulon, el film cuenta en su reparto con Marina Foïs (Voy a ser mamá), Laurent Lafitte (Un golpe brillante), Anna Lemarchand (Du vent dans mes mollets), Alexandre Desrousseaux, Achille Potier y Judith El Zein (El nombre).

Desde Francia también nos llega La próxima vez apuntaré al corazón, adaptación del libro de Yvan Stefanovitch en el que un joven y modélico policía es puesto al frente de la caza y captura de un asesino en serie que está aterrorizando una zona rural del país. El problema es que él es el propio asesino. Thriller y drama se combinan en esta cinta de 2014 dirigida por Cédric Anger (L’avocat) y protagonizada por Guillaume Canet (En solitario), Ana Girardot (Cloclo), Patrick Azam (Le petit roi) y Jean-Yves Berteloot (Supercondríaco).

Entre los estrenos españoles destaca La novia, coproducida junto a Alemania y que gira en torno a un triángulo amoroso que se desarrolla a lo largo de años. Cuando la novia que da nombre a la película está a punto de casarse con un hombre al que no ama, una anciana se presenta ante su puerta para darle como regalo dos dagas de cristal y un consejo: “No te cases si no le amas”. Será a partir de ese momento cuando los acontecimientos se precipiten. Paula Ortiz (De tu ventana a la mía) es la encargada de dirigir este drama en el que también colabora como guionista y que está basado en ‘Bodas de sangre’, de Federico García Lorca. El reparto está encabezado por Inma Cuesta (Tres bodas de más), Álex García (Kamikaze), Asier Etxeandia (Musarañas), Leticia Dolera (Requisitos para ser una persona normal) y Manuela Vellés (Al final todos mueren).

Muy diferente es Tercer grado, propuesta que mezcla acción, romance y drama y que arranca cuando un convicto, en el primer fin de semana de permiso tras más de cinco años en prisión, es testigo del robo a un furgón blindado. Su necesidad de rehacer su vida choca con los problemas que atraviesa su hermano, por lo que deberá tomar una decisión que cambiará su vida para siempre. Su única ayuda será una joven stripper que conoció la noche anterior. La cinta supone el debut en el largometraje de Geoffrey Cowper, y cuenta con un reparto liderado por Jesús Lloveras (La Rosi), Sara Casasnovas (Arriya), Javier Beltrán (Little ashes), Frank Feys (Orson West) y Miko Jarry (Marsella).

Otro estreno que llega con algo de retraso es Juana a los 12, drama coproducto entre Austria y Argentina que supone el debut en la dirección y en el guión de Martín Shanly. La trama gira en torno al proceso de madurez de una joven de 12 años que estudia en un instituto inglés privado de Buenos Aires. Alumna con buen rendimiento, cuando sus notas empiezan a bajar tanto sus profesores como sus padres empiezan a preocuparse, y aunque notan que algo pasa, la joven no quiere decirles lo que ocurre. Entre los actores principales destacan Mirta Bogdasarian (La cámara oscura), Rosario Shanly, Camila Dougall, María Inés Sancerni y María Passo.

El único título de animación de la semana es Coco, el pequeño dragón, adaptación de los cuentos infantiles que se centra en la relación entre el protagonista y su mejor amigo, dos dragones que no se ajustan a la naturaleza de sus semejantes: uno no puede volar, aunque se supone que ha nacido para ello, y el otro es un carnívoro que se ha vuelto vegetariano por elección propia. Producida en Alemania en 2014, la cinta está dirigida por Hubert Weiland (Lily la princesa hada y el pequeño unicornio) y Nina Wels, y cuenta con las voces de Max von der Groeben (Fack ju Göhte), Dustin Semmelrogge (El caballero Don Latón), Sarah Alles (Stilles Tal) y Sabine Falkenberg.

Entre los documentales destaca El hombre que quiso ser Segundo, ópera prima de Ramón Alòs que juega con la hipótesis de que Segundo de Chomón no haya tenido nunca un hermano gemelo. La trama se centra en un hombre que realiza un viaje por varios países de Europa siguiendo la estela del creador de la animación en España, y durante el que llegará a conocer los mayores secretos del realizador español. Ramón Langa (Sangre de mayo) y Enrico Vecchi (La fuerza del valor) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso a las novedades con el documental futebol, producción española que tiene como telón de fondo el Mundial de Fútbol de Brasil celebrado en 2014. En ese contexto un joven brasileño decide regresar a su país natal para reencontrarse con su padre, al que no ve desde hace años, y compartir con él un mes de fútbol. Pero lo que parece un tiempo perfectamente planificado deja entrever poco a poco un peligroso ritual. El film está dirigido por Sergio Oksman (A esteticista).

1ª T de ‘Wayward Pines’, el misterio de corto recorrido de Shyamalan


Carla Gugino y Matt Dillon protagonizan el misterio de 'Wayward Pines' en su primera temporada.Cualquiera que haya visto una amplia mayoría de la filmografía de un director sabrá que existen características comunes en todos ellos. Tal vez no visualmente hablando, pero sin duda sí en los temas abordados. Y eso se está trasladando a los títulos televisivos que apadrinan. No es casualidad que Steven Spielberg (E.T., el extraterrestre) esté detrás, por ejemplo, de Falling Skies, o que Martin Scorsese (Uno de los nuestros) haya apoyado una obra como Boardwalk Empire. Por eso aquellos que hayan terminado de ver la primera temporada de Wayward Pines, cuyo último episodio se ha emitido esta semana, habrán encontrado puntos comunes con la obra de su nombre estrella: M. Night Shyamalan, autor de El Sexto Sentido (1999) o El bosque (2004). Para bien y para mal.

Precisamente con esta última tienen bastante que ver estos primeros 10 episodios creados por Chad Hodge (serie The Playboy club). Adaptación de las novelas de Blake Crouch, la trama arranca cuando un agente secreto en busca de unos compañeros desparecidos despierta en un pequeño pueblo después de sufrir un accidente. Poco más se puede decir de su argumento para no desvelar los giros narrativos claves, salvo tal vez que el protagonista pronto comprende que en esa pequeña localidad nada es lo que parece, y que todo el mundo está controlado por cámaras, micrófonos y microchips. Desde luego, con esta premisa inicial el episodio piloto se convierte en un notable ejercicio de intriga que, aunque se desarrolla de forma más o menos previsible, sí deja lugar para numerosos detalles que posteriormente pueden, y deben, ser contrastados con la verdadera historia que se esconde detrás de esta serie.

A grandes rasgos, el desarrollo narrativo de Wayward Pines en esta primera temporada cumple con los objetivos marcados. La ficción, a través de numerosos ganchos episódicos, logra mantener al espectador pendiente de la explicación que aclarará el misterio planteado unos minutos antes. De este modo, el arco dramático avanza de forma más o menos fluida y exigiendo una única condición: cuadrar mentalmente todo lo visto para que la explicación tenga sentido. Así, la producción se revela como un delicado ejercicio de equilibrio en el que todo está muy medido, en el que las cuestiones (al menos las más evidentes) tiene su porqué. El éxito radica, precisamente, en un consistente armazón firmemente asentado y con una coherencia interna que no siempre se logra en productos de este tipo.

Por desgracia, a medida que el misterio se va desvelando las debilidades narrativas también van apareciendo, algo que no por casualidad también ocurre con frecuencia en el cine de Shyamalan. La revelación a mitad de temporada del secreto mejor guardado de la serie obliga a sus responsables a virar el sentido original de la producción para pasar de un thriller bien medido a una suerte de producto de acción y conspiranoico en el que, en cierto modo, se pierde el norte de muchos personajes. En realidad, este fenómeno se debe a dos motivos. Por un lado, tras conocerse el sentido real de la trama son necesarios algunos capítulos que ayuden a consolidar la nueva información y sienten las bases para el nuevo dogma dramático. Por otro, la corta duración de la temporada impide que haya tiempo suficiente para desarrollar correctamente diversos aspectos, entre ellos el anterior. El resultado es una aceleración de los acontecimientos que no termina de encajar en lo que propone la producción desde un principio.

El sacrificio de los personajes

Aunque desde luego los mayores damnificados de este fenómeno son los personajes. Resulta sorprendente comprobar cómo son sus propios responsables los que destruyen todo lo construido en los primeros episodios de la temporada con su apuesta por virar hacia otro formato en los últimos capítulos de Wayward Pines. Esto genera un fenómeno cuanto menos curioso. Mientras que en los inicios la serie establece las bases de los diversos conflictos que se desarrollarán, todos ellos quedan literalmente olvidados a raíz de los acontecimientos finales. Ni el posible triángulo amoroso, ni las dudas morales del protagonista cuando conoce la verdad. Nada de lo visto hasta ese momento parece tener interés, cuando precisamente debería ser todo lo contrario.

Una posible explicación es el carácter arquetípico de todos sus roles, que no logran desarrollarse más allá de sus características básicas. La mejor evidencia de su carácter se encuentra en los últimos episodios, cuando se produce el ataque al pueblo. A modo de Apocalipsis selectivo, solo son salvados por Dios (léase, los creadores de la trama) aquellos personajes que han mostrado un cierto atisbo de redención, ya sea enfrentándose a aquellos a los que hasta ahora habían ayudado, ya sea apoyando a los protagonistas de forma más explícita. Pero otra explicación, que no es necesariamente excluyente, es que el desarrollo queda totalmente interrumpido. Salvo roles como el de Melissa Leo (Prisioneros) o Carla Gugino (San Andrés), ésta en menor medida, los demás quedan eclipsados por el impacto narrativo de su punto de giro intermedio, dejando a un lado sus propias naturalezas para convertirse en meras herramientas al servicio de un objetivo último.

La pregunta que hay que hacerse es cuál es ese objetivo. La respuesta se encuentra en el apéndice del último episodio, cuando el pueblo vuelve a la normalidad después del ataque… o casi. El diálogo mantenido entre los personajes de Charlie Tahan (Lazos de sangre) y Sarah Jeffery (serie Rogue), que podrían cargar con el peso de la serie en una hipotética segunda temporada, revela un futuro dramático que plantea en principio repetir estructuras narrativas con personajes más jóvenes, dejando a los más veteranos como complemento, apoyo dramático o recurso narrativo. Esto permitiría, una vez conocidos todos los secretos, mejorar el desarrollo de los arcos dramáticos de cada personaje, aprovechando asimismo para enriquecer la historia con tramas secundarias que, todo sea dicho, darían un carácter completamente diferente a la serie.

Pero por ahora, lo que ofrece Wayward Pines en su primera temporada es, a grandes rasgos, lo que ofrece M. Night Shyamalan en sus películas: un planteamiento sumamente atractivo, un desarrollo algo irregular y un desenlace totalmente diferente. Que esto guste o no depende de cada uno. Lo que sí puede percibirse es un arco dramático que no logra aprovechar todas las posibilidades que ofrece no solo el misterio que centra los primeros episodios, sino “la verdad” contada a mitad de temporada. Ni los personajes ni la historia son capaces de levantar el vuelo con un desarrollo que parece empeñado en constreñir las posibilidades del producto, tal vez porque todo se reserva para una futura continuación que, por ahora, no se ha confirmado. Sea como fuere, este pueblo y sus habitantes reclamaban una mayor profundización en sus relaciones y en los conflictos que generan.

‘Serena’: una mujer de pasiones simbólicas y ritmo intermitente


Jennifer Lawrence es 'Serena', la esposa de Bradley Cooper en el film de Susanne Bier.Que Susanne Bier (Después de la boda) es una directora de sentimientos es algo que certifican todos sus films. Pero la clave aquí no está en la emotividad de las historias, sino en la palabra “directora”. Su última película, tercera colaboración entre Jennifer Lawrence y Bradley Cooper, protagonistas de El lado bueno de las cosas (2012), es un claro ejemplo de que la emoción a flor de piel no sirve para sustentar cualquier historia. No hay que olvidar que un relato audiovisual es un delicado equilibrio de varios elementos que deben tener una cierta solidez de forma individual, algo de lo que carece este drama de época ambientado en plena crisis del 29.

Aunque más que un problema de dirección, Serena cojea desde lo más básico: su guión. El desarrollo dramático de la historia es intermitente, por no decir irregular. Su comienzo se alarga en exceso y revela demasiado poco de sus personajes protagonistas, quienes asumen unos determinados roles que el espectador debe aceptar sin replicar demasiado. Esto provoca que, a medida que la trama avanza, las reacciones y las actitudes de los roles principales entren en una espiral de difícil justificación y aún más compleja comprensión. Eso por no hablar de que Bier mueve la cámara de forma algo tosca en determinadas secuencias, restando gravedad y violencia a algunos momentos de auténtico drama. El elemento que mejor define la película es la relación entre Lawrence y Rhys Ifans (Radio encubierta), que posee un planteamiento interesante para luego resolverse de forma algo burda y a todas luces incongruente con lo visto anteriormente.

En un marco como este, el bote salvavidas lo representa el reparto al completo, desde los dos protagonistas hasta secundarios como Toby Jones (El velo pintado) o el mencionado Ifans. Todos ellos, sobre todo la pareja protagonista, dotan a sus personajes de una entidad mayor de lo que desprenden sobre el papel, asumiendo como propia una tarea que debería haber sido, en primera instancia, del guionista. Gracias a ellos se hacen más comprensibles algunas evoluciones dramáticas y los sentimientos de los que hace gala el film. Empero, no son capaces de armonizar algunos de los subtextos que se intuyen a lo largo del relato, como es la manipulación de la mujer hacia su marido o los conflictos emocionales que provoca la pérdida de un hijo y la presencia de un bastardo.

Lo cierto es que Serena es una cinta de sentimientos, de pasiones incontrolables y de difícil explicación. Tan difícil que ni siquiera el guionista trata de ahondar demasiado en ellas, dejando toda la responsabilidad a los actores. El carácter simbólico y aleccionador de muchos de sus momentos no logran elevar el film a otro nivel, más bien lo contrario. Su conclusión deja una sensación agridulce al intuirse una historia más grande de la que realmente se cuenta. Es por eso que no siempre los sentimientos son capaces de lograrlo todo en un film. A veces requiere de la ayuda del resto de elementos, como la planificación o una buena solidez narrativa sobre el papel. La película de Bier carece de muchas de esas cosas, y el resultado, de algo más de hora y media, parece alargarse sin sentido.

Nota: 5,5/10

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