‘Vengadores: Endgame’: y Marvel reinventó el cine


En una época de series y consumo inmediato, Marvel ha logrado, una vez más, lo imposible: que nos sentemos tres horas seguidas para ver lo que podría calificarse como el evento del año… no, de la década… no, del cine moderno. No dudo que haya detractores del cine de superhéroes, considerándolo poco menos que un producto de marketing pensado para adolescentes y frikis. Y aunque haya algunas películas que puedan responder a ese estereotipo, la Casa de las Ideas ha demostrado que este género es algo más. Vengadores: Endgame es la prueba definitiva de ello.

La película de los hermanos Russo, autores la precedente Vengadores: Infinity war, es sencillamente indescriptible. Y contrariamente a lo que pueda pensarse, no lo es por el aluvión de efectos digitales que contiene. Ni siquiera por la inmensidad de su trama. Lo es por la complejidad de sus personajes, por el desarrollo dramático de unos acontecimientos trágicos y traumáticos y el modo en que un grupo de personajes deciden afrontarlos. Esto confirma que toda buena película necesita explorar las motivaciones, los miedos y los deseos de sus personajes, llevarlos a situaciones límite y mostrar cómo reaccionan ante ellas. Y da igual cuál sea el contexto. En el caso que nos ocupa, todo ello con un inteligente toque humorístico en los momentos adecuados, aliviando la tensión dramática. El único problema, si es que puede considerarse así, es que existen tantos personajes que muchos quedan relegados a meros testimonios presenciales.

Pero Vengadores: Endgame es más, muchísimo más. Ahora que las series de televisión parecen haberse adueñado del entretenimiento, esta película confirma que si la pequeña pantalla puede beber de influencias cinematográficas, el séptimo arte puede hacer lo propio con el formato episódico. Desde este punto de vista, esta conclusión podría entenderse como el último capítulo de una primera temporada que ha durado 11 años y ha tenido 22 capítulos. Y en cierto modo, así está planteado. Desde que se estrenara Iron Man en 2008 todo lo que se ha visto en cada una de las películas estaba perfectamente planificado para formar parte de una macrohistoria mucho mayor y compleja que ha derivado en este ‘fin de partida’. No se trata simplemente de presentar personajes y juntarlos luego en otra película. No, cada acontecimiento, cada cambio, trauma, decisión y victoria (o derrota) han definido todo para llegar a este punto. Y esa es la esencia misma de cualquier producción seriada.

Y por si hubiera dudas de ello, la propia estructura dramática del film se encarga de asentar la idea. A lo largo de su desarrollo (y sin desvelar nada de la trama), la cinta viaja por el pasado de los personajes y por momentos de otros títulos de Marvel tanto física como psicológicamente. El espectador asiste a una introspección mucho mayor de los héroes que durante más de una década le han acompañado. Se produce así una mayor comprensión de sus motivaciones, de sus decisiones, de su ira y su temor. Pero sobre todo se logra un grado de empatía con todos ellos difícil de alcanzar en un film normal y corriente. A esto contribuye, claro está, haberles visto crecer a lo largo de cada film. Posiblemente muchos ya os hayáis dado cuenta, pero esta descripción de personajes es exactamente la misma que se puede hacer en una serie, que basa buena parte de su éxito en que los personajes pueden desarrollarse durante más tiempo que en una película.

Si no he mencionado nada de los efectos especiales o la acción no ha sido deliberado. Es sencillamente que la profundidad dramática de la cinta relega las espectaculares batallas a un segundo plano. Tal es la complejidad de Vengadores: Endgame. Y tal es el homenaje que Marvel rinde a sus fans, a los que ofrece un producto final más que excepcional. Los hermanos Russo, con su habitual y notable pulso narrativo, logran que las tres horas de duración sean un suspiro. Su sello se deja ver en cada plano, especialmente en ese combate final con plano secuencia marca de la casa. ¿Y el final? Pues el que debería ser, ni más ni menos, títulos de créditos incluidos. La película deja clara una cosa: que es el fin de una era y que nada volverá a ser lo mismo. Pero también deja la sensación de estar ante algo tan grandioso que será difícil de superar, tanto en espectacularidad como en carisma de sus protagonistas. En los años 60 Marvel revolucionó los cómics; ahora ha hecho lo mismo con el concepto mismo del cine, traspasando la propia dimensión de película autoconclusiva o de la secuela.

Nota: 9,5/10

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‘Spider-Man: Homecoming’: por algo hay que empezar


Una película como la nueva aventura del Hombre Araña, al igual que otras adaptaciones de novelas, cómics, series, etc., puede ser analizada bajo el prisma de un fan o desde una perspectiva más objetiva. Y precisamente bajo esta última no puedo por menos que preguntarme cómo es posible que el personaje más famoso de Marvel haya tenido una trayectoria tan irregular desde que Sam Raimi abandonara los mandos del personaje (lo que ocurrió en aquella Spider-Man 2). Porque más allá de cambios de trajes y mejoras tecnológicas, la realidad es que el tratamiento de este héroe corriente que carga sobre sus hombros con la responsabilidad que genera la culpa no ha sido muy homogéneo que digamos.

Y desde luego, Spider-Man: Homecoming no es una excepción. Si bien es cierto que el desarrollo de la trama es notable y que el personaje interpretado por Tom Holland (Lo imposible) posiblemente sea el mejor de las diferentes sagas, la cinta es irregular en su tratamiento, pudiendo llegar a hacerse algo lenta en algunos momentos. Planteada como un producto que haga de puente entre lo visto hasta ahora en el mundo cinematográfico de Marvel y lo que está por llegar, esta nueva aventura presenta algunos giros dramáticos cuanto menos cuestionables que casi con toda seguridad harán recordar a los fans ciertas relaciones familiares totalmente innecesarias en este caso. Eso por no hablar del hecho de que hay más personajes secundarios que en una película coral, lo que termina por restar espacio y tiempo para un desarrollo algo más en profundidad del héroe y del villano.

No me malinterpreten. Ambos pilares de esta historia están bien definidos y poseen una solidez fuera de toda duda, pero eso no impide que se pierdan por el camino las explicaciones para algunas de sus decisiones. Con todo, la cinta deja varios momentos sobradamente impactantes, ya sea desde un punto de vista narrativo (el impacto de descubrir las identidades secretas, aunque sea en un contexto algo ilógico) o de acción. Respecto a este último aspecto, por cierto, alguien debería explicarme qué necesidad hay de poner en manos de directores “inexpertos” en la materia un producto tan complejo como este.

La labor de Jon Watts (Coche policial), aunque buena en muchos momentos, deja algo que desear en las secuencias de acción más complejas, recurriendo a un montaje confuso y a planos amplios que permitan desarrollar la espectacularidad del protagonista pero que restan intensidad a lo narrado. Bajo todo este prisma, Spider-Man: Homecoming se revela como un entretenimiento sólido que plantea las bases para un futuro que promete más de lo que ofrece este primer film. Demasiados personajes enturbian el estreno de uno de los mejores Spider-Man (si no el mejor) del cine, y la labor del director, buena en algunos momentos dramáticos, se pierde en las secuencias de acción. Eso por no hablar de lo que dirán los fans acerca del cambio de nombre de algunos personajes fundamentales en el imaginario arácnido o de ese final que parece destruir una dinámica que en los cómics ha funcionado durante décadas. Todo está por comenzar, y desde luego todo es mejorable.

Nota: 6,5/10

‘Mortdecai’: el engaño de la comedia sin pretensiones


Johnny Depp es 'Mortdecai' en la nueva película de David Koepp.La dificultad de la comedia radica en el delicado equilibrio de arrancar la risa del espectador. Tan fácil es quedarse corto y no provocar una sonora carcajada como pecar de exceso y saturar, normalmente por una reiteración de gags que pierden poco a poco su gracia. Y eso normalmente depende más del guión que del director. Por eso una película como Mortdecai promete tanto y entrega tan poco. Sí, su historia es inteligente, sus personajes atractivos y sus actores notables, pero nada de eso importa si el ritmo dramático no es el adecuado.

Y es que la película tiende constantemente a caer en la repetición, en el constante vaivén de viajes, persecuciones y conflictos maritales que termina por perder buena parte de la esencia que se intuye en sus primeros minutos. La frescura de su planteamiento desaparece paulatinamente hasta convertir al film de David Koepp (La ventana secreta) en una predecible historia de truhanes, de farsantes y de aventuras. Y hablando de Koepp, uno no puede sino preguntarse qué hubiera sido de este guión si lo hubiera cogido este autor de alguno de los mejores títulos de aventuras de los últimos años. Su labor se nota en algunos recursos visuales, pero no es suficiente para mantener el interés en lo más alto a lo largo del metraje.

Pero si el fondo no termina de funcionar a pleno rendimiento, la forma lo hace a las mil maravillas. Comenzando por unos diseños de vestuario y de producción muy atractivos, y terminando por un montaje aparentemente aséptico pero con ciertos toques interesantes, la película se presenta ante el espectador como un producto ciertamente completo. A esto contribuye, no cabe duda, el espectacular reparto, en el que destacan especialmente Paul Bettany (El sicario de Dios) y Ewan McGregor (Big Fish), ambos en roles que parodian los típicos personajes de películas similares. El carácter radical de los personajes, todos ellos con unos toques surrealistas que son de lo mejor del film, es lo que reporta al conjunto el verdadero interés, fundamentalmente porque verles en pantalla es ya de por sí un placer.

Aunque ni siquiera esto impide que Mortdecai peque de ingenua en muchos planteamientos dramáticos y, sobre todo, en su desarrollo argumental. Si bien la forma en que se combinan las tramas es correcta, la insistencia en las mismas chanzas y en los mismos recursos agranda los problemas hasta hacerlos insalvables, algo que se nota sobre todo en su ecuador. Y es que si el guión no es lo suficientemente elaborado, la forma en la que se viste importa poco. Al final lo que queda es un film simpático, sin grandes logros pero con un reparto de lujo que logra funcionar a la perfección.

Nota: 5/10

Depp se viste de ‘Mortdecai’ para arruinar los ‘Felices 140’ de Verdú


Estrenos 10abril2015Uno podría pensar que la mayoría de los estrenos en abril llegarían con la Semana Santa y ese largo periodo vacacional que se ha producido en España. Pero no, ha sido el fin de semana siguiente, este que nos ocupa y que comienza hoy viernes, 10 de abril, el que acapara muchas novedades, hasta 13 películas. Y aunque muchas de ellas no tienen la intención de convertirse en grandes éxitos de taquilla, sí ofrecen al espectador una amplia variedad donde elegir. Por supuesto, hay excepciones que confirman la regla.

Una de esas excepciones es Mortdecai, comedia protagonizada por Johnny Depp (Transcendence) en la que da vida a un marchante de arte en bancarrota al que se le encarga la misión de recuperar un cuadro robado. Sin embargo, el hombre está más interesado en la leyenda que habla de un código bancario que oculta el oro de los nazis que en la propia salvaguarda de la pintura. Humor, acción y aventura se dan cita en esta adaptación de la novela de Kyril Bonfiglioli que adapta a la gran pantalla David Koepp, guionista de Spider-Man (2002) o Parque Jurásico (1993) que aquí se pone tras las cámaras, como ya hizo en El último escalón (1999). El reparto se completa con Gwyneth Paltrow (Iron Man 3), Paul Bettany (El sicario de Dios), Olivia Munn (serie The Newsroom), Ewan McGregor (Agosto), Jeff Goldblum (El gran hotel Budapest) y Ulrich Thomsen (serie Banshee).

Muy distinto es el drama La dama de oro, film que narra la historia real de Maria Altmann y el abogado Randol Schoenberg, quien ayudó a la primera en un viaje por media Europa para recuperar las pertenencias que los nazis le robaron sesenta años atrás, cuando se vio obligada a huir de Viena por ser judía. El proceso no solo les llevará a luchar contra el gobierno austríaco, sino que desvelará secretos del pasado que ella quería olvidar. Dirigida por Simon Curtis (Mi semana con Marilyn), la película está protagonizada por Helen Mirren (Un viaje de diez metros), Ryan Reynolds (El invitado), Daniel Brühl (El quinto poder), Katie Holmes (serie Los Kennedy), Max Irons (La huésped), Tatiana Maslany (Todos los días de mi vida), Charles Dance (serie Juego de tronos), Jonathan Pryce (Hysteria) y Tom Schilling (serie Hijos del Tercer Reich).

El último de los estrenos norteamericanos es The guest, thriller de acción con buenas dosis de misterio que arranca cuando un soldado que regresa de un combate se presenta ante la familia de uno de sus compañeros fallecidos en una de las misiones. Sin un sitio al que ir, la familia le acoge temporalmente, pero cuando una serie de misteriosas muertes empiezan a sucederse alrededor del joven soldado su pasado empezará a desvelarse. Adam Wingard (Tú eres el siguiente) dirige la propuesta, mientras que Dan Stevens (serie Downton Abbey), Maika Monroe (Una vida en tres días), Leland Orser (Morning), Sheila Kelley (Lazos de sangre), Brendan Meyer (Leap 4 your life) y Lance Reddick (serie Fringe) protagonizan el film.

Entre los estrenos españoles destaca Felices 140, nuevo film de Gracia Querejeta (Siete mesas de billar francés) que, en clave dramática, narra cómo una reunión de amigos y familiares termina convirtiéndose en un cúmulo de argucias, traiciones y recelos. Todo porque la protagonista anuncia que es la afortunada a la que le ha tocado un bote de Euromillones de 140 millones de euros. Lo que inicialmente es felicidad compartida pronto deja paso a las verdaderas intenciones de todos los presentes. Una interesante trama que está interpretada por un reparto muy atractivo en el que se dan cita Maribel Verdú (De tu ventana a la mía), Antonio de la Torre (La isla mínima), Eduard Fernández (El niño), Nora Navas (Tres mentiras), Marian Álvarez (La herida), Alex O’Doherty (serie Doctor Mateo) y Ginés García Millán (Amor en su punto).

También española es La matanza (Txarriboda), thriller que gira en torno a un joven empresario que prepara un intrincado plan para acabar con su esposa al ver que su fortuna peligra por problemas conyugales. El problema es que antes deberá deshacerse de una policía especializada en serial killers con especial obsesión por los asesinos de mujeres. Javier Rebollo y Alvar Gordejuela (La buena hija) escriben y dirigen el film, en cuyo reparto encontramos a Aitziber Garmendia (Ocho apellidos vascos), Mikel Losada (Tres mentiras), Patxo Tellería (Bi anti) e Itziar Atienza (Bypass), además del propio Gordejuela.

Otro de los nombres importantes de la semana es el de Jean-Jacques Annaud (Enemigo a las puertas), que regresa con El último lobo, drama basado en la novela de Jiang Rong que gira en torno a la relación de un joven chino y un lobezno a comienzos de la década de 1970. El chico, enviado a la estepa mongola para educar a los pueblos nómadas, descubrirá una relación casi mística entre estas gentes y el lobo, el gran depredador de la región. Para comprenderla decide capturar a una cría y establecer con ella un vínculo que se verá amenazado cuando un representante de la autoridad decida exterminar a todos los lobos de la región. Producida entre Francia y China, la cinta está protagonizada por Jiang Rong, Shaofeng Feng (Threads of time), Shawn Dou (Cheng shi you xi), Ankhnyam Ragchaa y Yin Zhusheng (Du zhan).

Y Francia, en este caso junto a Italia, también está presente en la producción de El capital humano, cuya acción arranca cuando un ciclista es atropellado de noche por un lujoso todoterreno. El accidente cambiará el destino de las dos familias involucradas: la de un millonario especulador de finanzas y la de un ambicioso agente inmobiliario al borde de la quiebra. Un drama de 2013 que adapta la novela de Stephen Amidon y que dirige Paolo Virzì (La prima cosa bella). Entre los intérpretes destacan Fabrizio Bentivoglio (Happy family), Matilde Gioli, Valeria Bruni Tedeschi (Un castillo en Italia), Guglielmo Pinelli y Fabrizio Gifuni (La mejor juventud).

Desde Ucrania nos llega The tribe, drama de 2014 que supone el debut en el largometraje de Miroslav Slaboshpitsky como guionista y director. La trama arranca cuando un joven sordo llega a un internado. Para poder sobrevivir e integrarse entra a formar parte de una cruel y rígida organización. Pero su mundo cambiará cuando desafíe las reglas al estar enamorado de una de las concubina de esta tribu urbana. Grigoriy Fesenko, Yana Novikova, Rosa Babiy y Alexander Dsiadevich conforman el debutante reparto principal.

Y con algo más de retraso se estreno Qué difícil es ser un dios, cinta de acción y ciencia ficción rusa de 2013 que narra el viaje que realizan un grupo de científicos a un planeta en el que impera un régimen tiránico y autoritario en una época que parece anclada en la Edad Media. Aunque el grupo tiene órdenes de no intervenir en los acontecimientos, uno de ellos desencadenará una guerra para tratar de salvar a algunos hombres del fatídico fin al que están destinados por ser intelectuales, artistas o críticos. Basada en la novela de Arkadiy Strugatskiy, la película está dirigida por Aleksey German (Control en los caminos), director que no se ponía tras las cámaras desde 1998, y en su reparto encontramos a Leonid Yarmolnik (Svyaz), Aleksandr Chutko (Mest shuta), Yuriy Tsurilo (Pop) y Evgeniy Gerchakov (Lyubov zla).

Pasamos ahora a dos películas japonesas. La primera es La casa del tejado rojo, adaptación de la novela de Kyôko Nakajima dirigida por Yôji Yamada (Una familia de Tokio) cuya trama comienza en 1936 para desarrollarse hasta nuestros días. La protagonista es una anciana que rememora en un cuaderno los días de su juventud en que entró a trabajar en la casa que da título al film y en la que vive una familia a la que adora. La llegada de un atractivo joven llevará a la dueña de la casa a iniciar un romance adúltero del que la protagonista es cómplice. Décadas después, tras la muerte de la criada, el sobrino de ésta encuentra un sobre cerrado que parece guardar un secreto que la anciana ha guardado durante todos estos años, algo que empujará al joven a buscar la verdad de lo ocurrido en aquella casa. Un intenso drama que está protagonizado por Takako Matsu (Confessions), Haru Kuroki (Fune wo amu), Hidetaka Yoshioka (Buda: El gran viaje), Satoshi Tsumabuki (Ai to matoko) y Chievo Baishô (The hidden blade).

La otra es Aguas tranquilas, drama escrito y dirigido por Naomi Kawase (El bosque de luto) que comienza cuando un joven encuentra un cuerpo flotando en la orilla de una isla en la que sus habitantes viven en armonía con todo lo que les rodea. Con la ayuda de una amiga comenzará a investigar un misterio que le llevará a descubrir los ciclos de la vida, la muerte o el amor. El reparto está encabezado por Nijirô Murakami, Jun Yoshinaga (Wasao), Makiko Watanabe (Chihi o tori ni) e Hideo Sakaki (La maldición).

El único representante del cine de animación es El séptimo enanito, fantasía en clave de aventura y comedia que combina las historias de varios cuentos de hada para narra cómo los siete enanito deben viajar al futuro para poder deshacer el hechizo de la Bella Durmiente que por accidente ha provocado uno de ellos. Dirigida a cuatro manos por Boris Aljinovic y Harald Siepermann, ambos debutantes en la dirección, la cinta cuenta con las voces en su versión original de Joshua Graham (Stok Stalk Stock), Matt Gilbert (Unavailable), Al Parrish, Geoff May y Joe Marth.

Y cerramos el repaso con Mucho más que miel, documental producido en 2012 a tres bandas entre Suiza, Alemania y Austria que, como se desprende del título, aborda el mundo de la apicultura y las abejas. Pero no lo hace como vehículo para conocer la naturaleza de estos insectos, sino como un relato en el que se analiza la estructura de esta especie, el trabajo de los apicultores y la importancia capital que tienen estos productores de miel para la supervivencia del ser humano como especie. La cinta está dirigida por Markus Imhoof (Der Berg), quien también colabora en el guión.

‘Maléfica’ lucha ‘Al filo del mañana’ por conquistar la cartelera


Estrenos 30mayo2014Tras unas semanas algo irregulares en lo que a grandes estrenos se refiere, mayo termina con dos novedades esperadas y que deberían competir por el título de cinta más taquillera sin demasiados problemas. Dos películas de marcado corte fantástico protagonizados por dos de las más grandes estrellas de Hollywood y del cine de acción. Dos películas, en definitiva, pensadas para amasar la mayor cantidad de dinero posible allí donde se estrenen. Aunque como es evidente, no llegan solas. Con menos pretensiones pero con el mismo interés (para muchos espectadores incluso más), hoy viernes 30 de mayo también se presentan intensos dramas y comedias protagonizados por nombres muy conocidos.

La verdad es que comenzar por uno u otro film es indiferente, por lo que optaremos por la que, a priori, se antoja más original. Al filo del mañana supone el regreso de Tom Cruise a la ciencia ficción tras Oblivion (2013) en una película que combina invasiones alienígenas con viajes en el tiempo. O mejor dicho con vivir un mismo día una y otra vez. En concreto, el actor da vida a un comandante que nunca ha entrado en combate. Cuando una violenta invasión extraterrestre amenaza con destruir la Tierra y a la raza humana se verá obligado a participar en una misión suicida en la que muere a los pocos minutos. Sin embargo, vuelve a despertar en ese mismo día, obligado a vivir el combate una y otra vez con el mismo trágico resultado, aunque poco a poco adquirirá conocimientos y habilidades que le permitirán sobrevivir y convertirse en la esperanza de la raza humana. Acción, adrenalina, algo de humor y muchos efectos especiales es lo que promete esta cinta basada en la novela “All you need is kill” de Hiroshi Sakurazaka y dirigida por Doug Liman (El caso Bourne). Junto a Cruise encontramos a Emily Blunt (Looper), Bill Paxton (Escalofrío), Brendan Gleeson (El irlandés), Jonas Armstrong (Book of blood), Kick Gurry (Speed Racer) y Noah Taylor (Mindscape).

El otro gran estreno tiene como protagonista a Angelina Jolie, que vuelve a ponerse delante de una cámara tras The Tourist en 2010. Y lo hace con Maléfica, una nueva vuelta de tuerca al famoso cuento de “La bella durmiente” que se centra, como su propio título indica, en uno de los villanos más importantes de los cuentos de hadas. La historia aborda los acontecimientos que crearon al personaje y los motivos que llevaron a lanzar la maldición sobre la joven princesa. Mezclando aventura, intriga y acción, esta película producida por The Walt Disney Company tiene a Robert Stromberg como director, quien debuta en este rol tras una exitosa carrera en el campo de los efectos visuales. Su reparto se completa con Elle Fanning (Super 8), Sharlto Copley (Elysium), Imelda Staunton (Diarios de la calle), Sam Riley (Control) y Juno Temple (Año uno).

Desde Estados Unidos también nos llega Amor sin control, ópera prima de Stuart Blumberg que gira en torno a tres personajes inscritos en una novedosa terapia de 12 pasos para superar su adicción al sexo. Independientemente de su confianza en el proceso, a medida que van superando las fases descubren que el único apoyo que tienen es el de los demás miembros de la terapia, generándose unas estrechas relaciones que les permitirán recuperar sus vidas. Narrada en clave dramática, la película cuenta con un plantel de actores muy interesante, en el que destacan Tim Robbins (Mystic River), Gwyneth Paltrow (Iron Man 3), Mark Ruffalo (Los Vengadores), Josh Gad (Amor y otras drogas), la cantante Pink (Todo sobre mi desmadre) y Patrick Fugit (Un lugar para soñar).

Abandonamos Hollywood para dirigir nuestra mirada a los estrenos del resto del mundo. Uno de los destacados es Dos madres perfectas, drama romántico escrito y dirigido por Anne Fontaine (Nathalie X) que adapta la novela de Doris Lessing. Producida entre Francia y Australia, la trama se centra en la estrecha relación de dos mujeres que han crecido y viven en una idílica ciudad costera. Una amistad que han transmitido a sus hijos, ahora adolescentes. Las vidas de los cuatro personajes cambiarán cuando deban enfrentarse al torbellino de emociones que han ido creciendo durante los últimos años y que se desatan durante un verano. Protagonizada por Naomi Watts (Lo imposible) y Robin Wright (serie House of cards), el reparto se completa con Xavier Samuel (Una boda de muerte), Ben Mendelsohn (Mátalos suavemente), James Frecheville (The first time) y Sophie Lowe (Blame).

España participa, junto a Alemania y México, en la producción de Todos están muertos, comedia dramática cuya historia comienza con una relación algo peculiar entre madre e hija: la primera se encarga de cuidar de la segunda, una vieja leyenda del rock de los años 80 que sufre agorafobia. Poco a poco sus vidas se verán obligadas a cambiar cuando la madre comprenda que debe dejarlo todo atado antes de que su tiempo se acabe. Ópera prima de Beatriz Sanchís, que hace labores de realización y guión, la película está interpretada por Elena Anaya (Habitación en Roma), Macarena García (Blancanieves), Angélica Aragón (Tequila), Nahuel Pérez Biscayart (Patagonia) y Christian Bernal.

Totalmente nacional es la producción Stella Cadente, dirigida por Luis Miñarro (Blow horn) con la colaboración de Leo Casamitjana. Su trama aborda la figura de Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873, desde que es elegido por las Cortes Españolas hasta que deja el trono. Unos años convulsos, transición entre Romanticismo y Modernidad, en los que se vivieron acontecimientos como el asesinato del General Prim, principal valedor del rey. Àlex Brendemühl (El médico alemán), Lola Dueñas (Los amantes pasajeros), Lorenzo Balducci (Pecado de sangre), Bárbara Lennie (Miel de naranjas) y Frances Garrido (serie El tiempo entre costuras) conforman el reparto principal.

El otro film puramente español del fin de semana es Haz de tu vida una obra de arte, comedia escrita y dirigida por Fernando Merinero (El viaje de Penélope) que reúne a un variopinto grupo de personajes en un castillo para realizar un curso de superación personal. Desde un aspirante a cineasta que se considera detective hasta la presidenta de una cadena de supermercados, pasando por los dueños del lugar, todos y cada uno de ellos encontrarán en esa reunión una manera de afrontar unas vidas que no son lo que esperaban. El reparto cuenta con, entre otros, Enrique Alcides (Sucedió en España), Daniela Costa (Diario de una becaria), Valle Hidalgo, Luis Hostalot (Clandestinos) y Analía Ivars (Carne fresca).

La última de las cintas en las que existe una participación española es Hermosa juventud. Su argumento, que cuenta con financiación francesa además de española, conecta mucho con los problemas de la actual sociedad española: una pareja de veinteañeros trata de sobrevivir en medio de la crisis. Sin poder avanzar como les gustaría, con pocas ambiciones y con pocas esperanzas de una vida mejor, deciden hacer un vídeo pornográfico amateur. Sin embargo, la llegada de su hija cambiará por completo su forma de ver la vida y de afrontar el futuro. Un intenso drama dirigido por Jaime Rosales (La soledad) que cuenta con intérpretes poco o nada conocidos, entre los que destacan Ingrid García Jonsson (Investigación policial), Carlos Rodríguez (serie Guante blanco), Inma Nieto, Fernando Barona y Juanma Calderón.

Aunque sin duda la película más internacional de las que llegan hoy es Post tenebras lux, drama escrito y dirigido por Carlos Reygadas (Luz silenciosa) que cuenta con capital mexicano, francés, holandés y alemán. Su trama arranca cuando un rico industrial decide trasladarse al campo con su familia en busca de todo aquello que no le proporciona la ciudad. Marcado por el hastío sexual y los problemas que surgen con su mujer al tener que criar a dos niños, su vida dará un vuelco cuando un tremendo suceso amenace su vida, cambiando su forma de entender el futuro para siempre. Rut Reygadas, Eleazar Reygadas, Adolfo Jiménez y Nathalia Acevedo, todos ellos debutantes, son los principales actores.

Por último, toca hablar de una de animación que recupera una de las sagas más conocidas de la pequeña pantalla y del manga. Se trata de Dragon Ball Z: La batalla de los dioses, que supone una continuación de las aventuras de Goku y sus amigos algún tiempo después de la batalla contra Majin Buu. Los guerreros deberán enfrentarse ahora al Dios de la Destrucción, que tras despertar de un largo sueño y escuchar diversos rumores, decide presentarse ante la persona que derrotó a Freezer. Goku caerá derrotado en un primer momento, por lo que el grupo se verá obligado a alcanzar un mayor nivel de destreza si quiere tener alguna posibilidad. La cinta está dirigida por Masahiro Hosoda, quien como director se dio a conocer en la serie Los Caballeros del Zodíaco, y cuenta con las voces habituales en su versión original.

‘Iron Man 3’ vs. estrenos europeos: todo vale para salvar el cine


Estrenos 26abril2013El cine en España necesita sufrir un giro importante. Eso es, al menos, lo que van a intentar los estrenos de hoy, 26 de abril, tras las malas cifras de la taquilla registradas hace unos días. Y lo van a intentar con un único estreno cuya principal función es esa, la de reventar la taquilla. Es más, es el único estreno norteamericano, tal vez porque las productoras estadounidenses han preferido no enfrentarse ante uno de los títulos que están llamados a ser uno de los más taquilleros del año. Junto a él, varios estrenos españoles y muchos, muchos europeos.

Pero comencemos por ese presumible blockbuster que va a ser Iron Man 3. El personaje de Marvel vuelve a la gran pantalla tras sus dos anteriores incursiones en solitario y su participación en Los Vengadores para enfrentarse a su, hasta ahora, peor enemigo: El Mandarín. Cuando su mundo personal se vea destruido el hombre de metal iniciará un viaje para encontrar a los responsables al tiempo que se enfrentará a las preguntas que siempre le han atormentado desde que diseñó su armadura. En esta ocasión Jon Favreau (Elf) se limita únicamente a su labor como actor, dejando la silla de director para Shane Black (Kiss Kiss Bang Bang). Los que sí repiten son los actores principales: Robert Downey Jr. (Charlot) como Tony Stark/Iron Man, Gwyneth Paltrow (Seven) como Pepper Potts, Don Cheadle (El vuelo) como James Rhodes/War Machine, y Paul Bettany (Legión) como la voz del mayordomo electrónico Jarvis. A ellos se suman Ben Kingsley (Gandhi), Rebecca Hall (Encuentros en Nueva York) y Guy Pearce (No tengas miedo a la oscuridad).

A partir de aquí, cine europeo. Y dentro de él, cine español con títulos que buscan atraer la atención de públicos muy concretos. Uno de esos títulos es Ayer no termina nunca, lo nuevo de Isabel Coixet (Mi vida sin mí), en el que una pareja se reencuentra después de cinco años sin verse y tras haber pasado diversas circunstancias complicadas. Lo que parece un reencuentro hacia el futuro pronto se convertirá en un recuerdo de las heridas pasadas. Intenso drama cuyos únicos protagonistas son Javier Cámara y Candela Peña, que compartieron película hace poco en Una pistola en cada mano.

Otro director que regresa es Daniel Calparsoro. Tras presentar el año pasado Invasor, ahora nos introduce en el mundo de las carreras de coches ilegales con Combustión, una especie de A todo gas (2001) a la española que gira en torno a un joven de vida acomodada y a punto de casarse que ve cómo todo aquello que tenía poco a poco le resulta indiferente después de conocer a una atractiva joven que le introduce en ese ambiente ilegal. Sin embargo, en dicho mundo nada es lo que parece, y pronto descubrirá que todo forma parte de un plan. El film promete acción, adrenalina y sexo a partes iguales, y cuenta con un joven reparto con el que atraer la atención de los adolescentes españoles. Dicho reparto está formado por Álex González (Alacrán enamorado), Alberto Ammann (Tesis sobre un homicidio), Adriana Ugarte (Lo mejor de Eva) y María Castro (Los muertos van deprisa).

El tercer estreno español es Apartment 143, también conocida como Emergo. Con guión de Rodrigo Cortés (Luces Rojas) y dirigida por Carles Torrens en la que es su ópera prima, esta historia de terror sigue a un grupo de investigación paranormal que se encierran en un piso para analizar científicamente las manifestaciones que allí se están produciendo. Poco a poco la situación se irá haciendo más y más extrema a la par que violenta. El film cuenta con un reparto internacional en el que destacan Francesc Garrido (Gente de mala calidad), Fiona Glascott (Atrapados en el infierno), Rick Gonzalez (Flying Lessons), Kai Lennox (Beginners) y Gia Mantegna (Vecinos).

Fuera de nuestras fronteras, más concretamente desde el país vecino, nos llega Un gran equipo, comedia ambientada en el mundo del deporte cuya trama comienza cuando un veterano jugador de fútbol decide entrenar al equipo local de una isla para poder reconducir su vida y recuperar a su hija. Sin embargo, su reto es mayor que todo eso, pues debe convertir a un grupo de pescadores en jugadores de fútbol si no quiere que la fábrica de conservas de la isla, que da trabajo a prácticamente la mitad de la población, finalice su actividad. Dirigida por Olivier Dahan (La vida en rosa), la película cuenta con José García (La caja negra), Gad Elmaleh (El capital), Jean-Pierre Marielle (El pastel de boda), Omar Sy (Intocable), Franck Dubosc (Astérix en los Juegos Olímpicos) y Joey Starr (Old School).

También de Francia, aunque en esta ocasión colaborando con Bélgica, es El ejercicio del poder, producción del 2011 que aborda las vicisitudes que debe pasar un hombre de Estado francés cuando es convocado por una crisis a las cinco de la mañana. Traiciones, luchas de poder, crisis económica, etc. serán los elementos que a partir de ese momento deberá tener en cuenta si quiere sobrevivir en el Gobierno. Pierre Schoeller (Versalles) escribe y dirige este drama político que protagoniza Olivier Gourmet (Altiplano) y al que acompañan, entre otros, Michel Blanc (La chica del tren), Zabou Breitman (El primer día del resto de tu vida) y Laurent Stocker (Cyprien).

Del 2011 también es la danesa Noche de vino y copas, comedia romántica en la que el propietario de una tienda de vinos al borde de la quiebra decide viajar a Buenos Aires con su hijo de 16 años para recuperar a su mujer, quien le dejó tiempo atrás y mantiene ahora una relación con un deportista famoso; todo con la excusa de, precisamente, firmar los papeles del definitivo divorcio. Ole Christian Madsen (Pizza king) es su director, mientras que Anders W. Berthelsen (Rosa Morena), Paprika Steen (Skeletons), Sebastián Estevanez (serie Dulce amor) y Jamie Morton (Bølle Bob og Smukke Sally) son sus principales protagonistas.

Para completar los estrenos de este viernes otro drama, esta vez co producido entre Francia e Italia en 2010 y con el título de La nostra vita. La trama gira en torno a un obrero cuya tranquila e idílica vida se ve truncada cuando sufre de forma muy cercana una tragedia que le obliga a replantearse no solo su vida, sino la forma en que afrontar el futuro que ahora le aguarda. Su director, Daniele Luchetti (La voz de su amo) ha participado en la elaboración del guión de esta intensa historia protagonizada por Elio Germano (Nine), Raoul Bova (The Tourist), Isabella Ragonese (Tutta la vita davanti), Luca Zingaretti (A casa nostra) y Giorgio Colangeli (Alza la testa).

Marvel alcanza su “edad oscura” con ‘Iron Man 3’


Tendrán que pasar varios años, puede que no muchos, para que comprobemos el alcance real y la influencia formal y conceptual que ha tenido sobre el cine de superhéroes la trilogía de Christopher Nolan (Memento) sobre Batman. Su forma de abordar los conflictos y las tramas de este tipo de personajes ha dado un giro radical a lo que hasta ese momento se venía haciendo, algo que encuentra su principal expresión en la fotografía utilizada y en la definición de los personajes. La reacción de la empresa rival y principal impulsora de este tipo de cine, Marvel, no se ha hecho esperar, y tras The amazing Spider-man se presenta ahora Iron Man 3, cuyo primer trailer podéis ver al final de este texto y en el que se apuntan varias cosas interesantes.

Para empezar, Jon Favreau, director de las dos anteriores entregas, abandona las riendas para limitarse a su pequeño papel de guardaespaldas del protagonista, por lo que otro director ocupa la silla principal. El elegido es Shane Black, cuya experiencia en este campo de la dirección solo ha sido Kiss Kiss, Bang Bang (2005). En lo referente al reparto, repiten los principales rostros y se incorporan otros nuevos que, siguiendo la estela de las anteriores películas, aportan un notable interés. Así, a Robert Downey Jr. (Iron-Man), Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Paul Bettany (éste como la voz de Jarvis, el mayordomo computerizado de Tony Stark/Iron Man) y Don Cheadle (James Rhodes/Máquina de guerra) se unen Guy Pearce (En tierra hostil), Ben Kingsley (Gandhi) y Rebecca Hall (El retrato de Dorian Gray).

Con todo, lo más llamativo proviene tanto de su argumento como del tono general del film que se desprende de estas primeras imágenes en movimiento. A grandes rasgos, la historia gira en torno a la supervivencia del protagonista cuando su entorno más cercano, incluyendo toda su tecnología, es atacado, por lo que deberá tirar de ingenio para sobrevivir y restablecer el orden. Todo con la referencia de lo acontecido en Los Vengadores. Y si bien todo esto se intuye en el trailer, lo que sí se llega a apreciar con claridad es, precisamente, el tono sombrío del conjunto; una seriedad que parecía disimularse en otras películas y que aquí toma protagonismo mediante la presión ejercida sobre los límites del protagonista.

Sin duda, la saga de Iron Man siempre ha sido espectacular. Las propias características del personaje lo requieren. Y aunque es de suponer que su egocentrismo seguirá intacto, también es fácil prever un cambio de actitud moral y social, un compromiso mayor que le llevará, como decimos, a sus propios límites (en forma de, por ejemplo, una máscara rota por la mitad o el hundimiento bajo toneladas de hormigón y metal). En este sentido, la espectacularidad que parece haber imprimido Black supera con creces las propuestas anteriores.

Marvel, y con ella sus superhéroes, ha madurado. Ya no hay vuelta atrás para esta nueva etapa, una “edad oscura” en la que los personajes abandonan la luminosidad de sus actuaciones y el derecho moral que les permite tomarse la justicia por su mano para adentrarse en un mundo más humano, más realista si se prefiere, en el que todo lo que hacen afecta de forma notable a la sociedad y al resto de individuos, y en el que los villanos dejan de tener grandes poderes para convertirse, simple y llanamente, en terroristas de última generación. Es algo digno de alabar, y así lo demuestra el espectacular trailer que encontraréis a continuación.

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