Los ‘Chicos buenos’ viven un ‘Infierno bajo el agua’ con ‘Angry Birds 2’


Hubo una época en la que los meses de julio y agosto acaparaban un gran número de estrenos destinados a llenar las salas de cine y a “reventar” la taquilla. Las tendencias cambian, y ahora esos títulos llegan antes o después de los meses de verano propiamente dichos. Eso no quiere decir que no haya títulos entretenidos o con interés para buena parte del público, como ocurre este viernes 23 de agosto. Terror, acción, algo de drama y, sobre todo, comedia, son los géneros que llegan este fin de semana.

Y precisamente al terror, con dosis de acción y drama, pertenece Infierno bajo el agua, nueva cinta de Alexandre Aja (Alta tensión) cuya premisa es aparentemente sencilla. Una joven desoye las órdenes de evacuación cuando un enorme huracán llega a su pueblo en Florida y decide ir en busca de su padre desaparecido. Le localiza en el entresuelo de su casa gravemente herido, pero antes de que puedan salir la inundación les deja aislados. Cada vez con menos tiempo para poder escapar, padre e hija deberán luchar contra la subida del agua y contra los cocodrilos que llegan con ella. Kaya Scodelario (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar) y Barry Pepper (El Llanero Solitario) dan vida a la pareja protagonista de esta producción con capital estadounidense, francés y serbio, completándose el reparto con Ross Anderson (Macbeth), Anson Boon, George Somner (Urban Hymn) y Ami Metcalf (Aliados).

Muy diferente es Angry Birds 2: La película, que como su propio título indica es la secuela de la exitosa cinta de animación que adaptaba, a su vez, el conocido juego de móvil. Esta nueva aventura convierte a los enemigos en aliados, y cerdos y pájaros tendrán que aunar fuerzas ante una nueva villana procedente de una isla helada que quiere un lugar más cómodo para vivir, y está dispuesta a todo para conseguirlo. Thurop Van Orman y John Rice debutan en el largometraje como directores de esta coproducción entre Finlandia y Estados Unidos que cuenta con las voces originales de Jason Sudeikis (Una vida a lo grande), Josh Gad (Asesinato en el Orient Express), Peter Dinklage (serie Juego de tronos), Awkwafina (Malditos vecinos 2), Sterling K. Brown (Predator) y Bill Hader (Popstar), entre otros.

La comedia más gamberra llega de la mano de Chicos buenos, cinta hollywoodiense que arranca cuando a un chico le invitan a su primera “fiesta del morreo”. El problema es que nunca ha besado a nadie, no sabe cómo hacerlo y no quiere hacer el ridículo. Por eso, decide usar el dron de su padre, algo que tienen terminantemente prohibido, para espiar a una pareja en la casa vecina. Todo sale tremendamente mal y el aparato termina destrozado. Para sustituirlo sin que su padre se dé cuenta, los tres amigos inician una aventura con la que se verán envueltos en un asunto de drogas, e incluso serán perseguidos por la policía. Dirigida por Gene Stupnitsky, director de varios episodios de The office, la película está protagonizada por Jacob Tremblay (Wonder), Keith L. Williams (Lemon), Brady Noon (serie Boardwalk Empire), Molly Gordon (Ithaca), Lil Rea Howery (Déjame salir), Will Forte (Un gesto estúpido e inútil) y Midori Francis (Ocean’s 8).

También procede de Hollywood Stuber express, película dirigida por Michael Dowse (Amigos de más) que, en clave de comedia de acción, gira en torno a un tranquilo y educado conductor de Uber cuya vida cambia por completo el día que tiene como pasajero a un duro policía que anda tras la pista de un brutal asesino. Comienza entonces una persecución en la que el conductor deberá luchar no solo por su vida y no perder la cordura, sino por mantener su alta puntuación en el servicio de transporte. La cinta cuenta en su reparto con Dave Bautista (Vengadores: Infinity War), Kumail Nanjiani (serie Silicon valley), Iko Uwais (Milla 22), Karen Gillan (Jumanji: Bienvenidos a la jungla), Mira Sorvino (La hija de Dios), Natalie Morales (La batalla de los sexos) y Betty Gilpin (Una historia real).

Pasamos ahora a los estrenos puramente europeos, entre los que destaca Este niño necesita aire fresco, comedia dramática biográfica de 2018 que aborda la infancia de uno de los comediantes más queridos de Alemania. La cinta sigue la vida de Hape Kerkeling durante su infancia, cuando pone en práctica su capacidad para hacer reír a los demás en la tienda de barrio de su abuela. Su entorno familiar seguro y divertido cambia de la noche a la mañana cuando su madre cae en una depresión tras sufrir una operación. El pequeño deberá recurrir a todo su ingenio para sobrevivir al caos emocional y lograr que aquellos que quiere se rían con él. Adaptación del libro escrito por el propio Kerkeling, el film está dirigido por Caroline Link (En un lugar de África) y protagonizado por Julius Weckauf, Luise Heyer (Fado), Sönke Möhring (Lo imposible), Martina Eitner-Acheampong (Radio Heimat), Diana Amft (Frisch gepresst), Elena Uhling (Unter frauen) y Joachim Król (Persecución al límite).

También de 2018, y producida entre Francia y Bélgica, es Una íntima convicción, drama con toques de suspense dirigido por Antoine Raimbault, quien de este modo debuta en el largometraje. El argumento tiene como protagonista a una mujer que, tras asistir al juicio de un hombre acusado del asesinato de su esposa, está convencida de su inocencia. Por eso decide emprender una batalla judicial contra lo que considera una injusticia, para lo que convence a un abogado para que lo defienda. Pero a medida que la investigación se cierra alrededor del acusado la búsqueda de la mujer se convertirá en una obsesión. Marina Foïs (El taller de escritura), Olivier Gourmet (Dos mujeres), Laurent Lucas (Crudo), Philippe Uchan (Nos vemos allá arriba), Jean Benguigui (Les gorilles) y François Fehner (Les ogres) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso con la japonesa El cocinero de los últimos deseos, adaptación de la novela de Keiichi Tanaka en la que un cocinero capaz de hacer maravillosas comidas sin necesidad de pensarlo termina perdiendo su restaurante debido a su perfeccionismo. Incapaz de encontrar otro trabajo, se ve obligado a cocinar por encargo. Es en ese momento cuando recibe una petición tan curiosa como complicada: preparar un mítico banquete celebrado el siglo pasado. El principal escollo será encontrar la receta de un famoso chef que estuvo en la Manchuria ocupada en China en los años 30. Dirigida en 2017 por Yôjirô Takita (Despedidas), esta comedia está protagonizada por Kazunari Ninomiya (Assassination classroom), Gô Ayano (Ikari), Yoshi Oida (Silencio), Hidetoshi Nishijima (Mientras ellas duermen) y Aoi Miyazaki (Petaru dansu).

Anuncios

‘Vengadores: Endgame’: y Marvel reinventó el cine


En una época de series y consumo inmediato, Marvel ha logrado, una vez más, lo imposible: que nos sentemos tres horas seguidas para ver lo que podría calificarse como el evento del año… no, de la década… no, del cine moderno. No dudo que haya detractores del cine de superhéroes, considerándolo poco menos que un producto de marketing pensado para adolescentes y frikis. Y aunque haya algunas películas que puedan responder a ese estereotipo, la Casa de las Ideas ha demostrado que este género es algo más. Vengadores: Endgame es la prueba definitiva de ello.

La película de los hermanos Russo, autores la precedente Vengadores: Infinity war, es sencillamente indescriptible. Y contrariamente a lo que pueda pensarse, no lo es por el aluvión de efectos digitales que contiene. Ni siquiera por la inmensidad de su trama. Lo es por la complejidad de sus personajes, por el desarrollo dramático de unos acontecimientos trágicos y traumáticos y el modo en que un grupo de personajes deciden afrontarlos. Esto confirma que toda buena película necesita explorar las motivaciones, los miedos y los deseos de sus personajes, llevarlos a situaciones límite y mostrar cómo reaccionan ante ellas. Y da igual cuál sea el contexto. En el caso que nos ocupa, todo ello con un inteligente toque humorístico en los momentos adecuados, aliviando la tensión dramática. El único problema, si es que puede considerarse así, es que existen tantos personajes que muchos quedan relegados a meros testimonios presenciales.

Pero Vengadores: Endgame es más, muchísimo más. Ahora que las series de televisión parecen haberse adueñado del entretenimiento, esta película confirma que si la pequeña pantalla puede beber de influencias cinematográficas, el séptimo arte puede hacer lo propio con el formato episódico. Desde este punto de vista, esta conclusión podría entenderse como el último capítulo de una primera temporada que ha durado 11 años y ha tenido 22 capítulos. Y en cierto modo, así está planteado. Desde que se estrenara Iron Man en 2008 todo lo que se ha visto en cada una de las películas estaba perfectamente planificado para formar parte de una macrohistoria mucho mayor y compleja que ha derivado en este ‘fin de partida’. No se trata simplemente de presentar personajes y juntarlos luego en otra película. No, cada acontecimiento, cada cambio, trauma, decisión y victoria (o derrota) han definido todo para llegar a este punto. Y esa es la esencia misma de cualquier producción seriada.

Y por si hubiera dudas de ello, la propia estructura dramática del film se encarga de asentar la idea. A lo largo de su desarrollo (y sin desvelar nada de la trama), la cinta viaja por el pasado de los personajes y por momentos de otros títulos de Marvel tanto física como psicológicamente. El espectador asiste a una introspección mucho mayor de los héroes que durante más de una década le han acompañado. Se produce así una mayor comprensión de sus motivaciones, de sus decisiones, de su ira y su temor. Pero sobre todo se logra un grado de empatía con todos ellos difícil de alcanzar en un film normal y corriente. A esto contribuye, claro está, haberles visto crecer a lo largo de cada film. Posiblemente muchos ya os hayáis dado cuenta, pero esta descripción de personajes es exactamente la misma que se puede hacer en una serie, que basa buena parte de su éxito en que los personajes pueden desarrollarse durante más tiempo que en una película.

Si no he mencionado nada de los efectos especiales o la acción no ha sido deliberado. Es sencillamente que la profundidad dramática de la cinta relega las espectaculares batallas a un segundo plano. Tal es la complejidad de Vengadores: Endgame. Y tal es el homenaje que Marvel rinde a sus fans, a los que ofrece un producto final más que excepcional. Los hermanos Russo, con su habitual y notable pulso narrativo, logran que las tres horas de duración sean un suspiro. Su sello se deja ver en cada plano, especialmente en ese combate final con plano secuencia marca de la casa. ¿Y el final? Pues el que debería ser, ni más ni menos, títulos de créditos incluidos. La película deja clara una cosa: que es el fin de una era y que nada volverá a ser lo mismo. Pero también deja la sensación de estar ante algo tan grandioso que será difícil de superar, tanto en espectacularidad como en carisma de sus protagonistas. En los años 60 Marvel revolucionó los cómics; ahora ha hecho lo mismo con el concepto mismo del cine, traspasando la propia dimensión de película autoconclusiva o de la secuela.

Nota: 9,5/10

‘Los Increíbles’, Jodie Foster y Rodrigo Cortés regresan a la cartelera


Agosto comienza de modo muy diferente a como terminó julio y, sobre todo, a la tónica de estrenos cinematográficos que se ha seguido en las últimas semanas. Así, este viernes día 3 está marcado por la llegada de varios e interesantes títulos, todos ellos de muy diversa naturaleza, lo que hará que un mayor margen de espectadores se sientan atraídos a las salas.

Comenzamos el repaso con una secuela muy esperada. Los Increíbles 2 supone el regreso de Pixar a unos superhéroes que hace 14 años hicieron las delicias de toda una generación. La trama arranca cuando la familia de superhéroes se ve obligada a lidiar con una difícil misión: que Mr. Increíble se quede en casa cuidando de los hijos mientras Elastigirl sale a luchar contra el crimen en solitario. Pero cuando un nuevo y peligroso enemigo hace acto de presencia la familia volverá a unirse para defender la ciudad, contando con la ayuda de Frozone. Acción, humor y espectáculo son los ingredientes de esta cinta que dirige Brad Bird (Ratatouille), al igual que hiciera con la primera parte, y que cuenta con las voces originales de Craig T. Nelson (Gold, la gran estafa), Holly Hunter (Batman v Superman: El amanecer de la justicia), Sarah Vowell (Síndrome postdivorcio), Huck Milner, Catherine Keener (Nuestro sitio), Bob Odenkirk (The disaster artist) y Samuel L. Jackson (El otro guardaespaldas).

El thriller tiene su principal representante en Hotel Artemis, el regreso de Jodie Foster como actriz cinco años después de Elysium. El argumento se centra en un exclusivo hospital de Los Ángeles que solo atiende a criminales, estando regentado por una mujer que mantiene unas normas muy estrictas. Pero cuando el centro es atacado y esas normas parecen perderse se desatará una espiral de violencia difícil de contener. Escrita y dirigida por Drew Pearce, quien de este modo debuta en el largometraje, esta cinta coproducida entre Estados Unidos y Reino Unido completa su reparto con los nombres de Dave Bautista (Guardianes de la galaxia Vol. 2), Jeff Goldblum (Thor: Ragnarok), Charlie Day (Pacific Rim: Insurrección), Sterling K. Brown (serie This is us), Jenny Slate (Un don excepcional), Zachary Quinto (Star Trek: Más allá) y Kenneth Choi (El lobo de Wall Street), entre otros.

Muy diferente es Blackwood, cinta con capital norteamericano y español que dirige Rodrigo Cortés (Luces rojas) adaptando una novela de Lois Duncan. La historia, a medio camino entre el drama, la fantasía y el terror, se centra en cinco adolescentes problemáticas que son enviadas a un programa experimental de enseñanza dirigido por una enigmática mujer. Pronto empiezan a mostrar talentos que no sabían que tenían, pero también experimentan síntomas mucho más peligrosos. Cuando sueño y realidad empiecen a confundirse todas comprenderán el motivo por el que están allí. Taylor Russell (Si no despierto), Uma Thurman (Una buena receta), AnnaSophia Robb (Jekyll island), Isabelle Fuhrman (serie Masters of sex), Rebecca Front (serie Poldark) y Rosie Day (Todos los caminos conducen a Roma) son las principales actrices.

Puramente europea es la franco belga Dos mujeres, drama dirigido por Martin Provost (Violette) que se centra en la relación entre una comadrona cuya pericia para traer bebés al mundo es cuestionada por las modernas tecnologías y la frívola ex mujer del padre de aquella. El reencuentro de ambas después de décadas de indiferencia mutua revelará varios secretos que cambiará por completo la vida de las dos. Catherine Deneuve (Bonne pomme), Catherine Frot (La cocinera del presidente), Olivier Gourmet (Río arriba), Quentin Dolmaire (Mal genio) y Mylène Demongeot (El viaje de Bettie) son los principales actores.

Desde Francia llega Daddy Cool, cinta que arranca cuando un hombre de 40 años y totalmente inmaduro es abandonado por la mujer de su vida, ansiosa por formar una familia. Dispuesto a recuperarla, decide montar en su casa una guardería para demostrar que es responsable. Sin embargo, la teoría dista mucho de la realidad. Esta comedia está dirigida por Maxime Govare (Toute première fois) y protagonizada por Vincent Elbaz (Hasta tiene tus ojos), Laurence Arné (Manual de un tacaño), Jean-François Cayrey (Maman a tort), Grégory Fitoussi (Mince alors!) y Juliette Pivolot (Cigarettes et chocolate chaud).

La propuesta española de la semana es Solo, drama romántico que lleva a la gran pantalla la historia real de Álvaro Vizcaíno, surfista que en 2014 logró sobrevivir durante 48 en el mar después de caer por un acantilado en Fuerteventura, romperse la cadera en tres partes y tener una herida abierta en la mano. Dirigida por Hugo Stuven (Anomalous), el protagonista de esta historia es Alain Hernández (Que baje Dios y lo vea), al que se suman Aura Garrido (La niebla y la doncella), Ben Temple (Como reinas) y Leticia Etala (Trezze).

Otro de los estrenos exclusivamente europeos es Nico, 1988, película biográfica en torno a la actriz y modelo alemana Christa Paffgën, cantante de ‘The Velvet Underground’ y musa de Andy Warhol. Concretamente, este film con capital italiano y belga relata su última gira, marcada por sus deseos de romper con su pasado. Escrita y dirigida por Susanna Nicchiarelli (Cosmonauta), la cinta está protagonizada por Trine Dyrholm (La comuna), John Gordon Sinclair (Gregory’s two girls), Anamaria Marinca (Floride), Sandor Funtek (La boda) y Thomas Trabacchi (Uno per tutti).

La cinta más internacional es Siempre juntos, cinta con capital alemán, brasileño y uruguayo que dirige Gustavo Pizzi (Riscado) y que, en clave dramática, narra la vida de una madre de familia de 40 años que vive en Río de Janeiro y que tiene que aceptar que a su hijo mayor le contratan para jugar en un equipo de balonmano alemán. Será a partir de entonces cuando deba aprender a construir su nuevo día a día y deba buscar el modo de mantener a su familia unida. El reparto está encabezado por Karine Teles (Fala comigo), Otávio Müller (O Gorila), Adriana Esteves (Real beleza), Konstantinos Sarris (serie Los días eran así) y César Troncoso (Otra historia del mundo).

‘Vengadores: Infinity War’: infinitamente Marvel


Han pasado 10 años desde aquella primera aventura de Iron Man. 10 años en los que Marvel ha construido, algunas veces con más acierto que otras pero siempre con mimo y cuidado, todo un universo en el que poder desarrollar las aventuras de sus personajes, sus motivaciones, sus debilidades y los conflictos que les definen a lo largo de los años. Y todo eso desemboca aquí, en una macroproducción superheróica en la que nada se deja al azar y todo, absolutamente todo, tiene un objetivo: convertir a este film en el mayor espectáculo de la historia. Que lo haya conseguido o no es cuestión de puntos de vista, pero algo queda claro: se puede conseguir.

Porque en efecto, Vengadores: Infinity war es un espectáculo. Pero también es una historia, un drama capaz de generar desasosiego, de enfrentar a estos personajes capaces de cosas extraordinarias ante un enemigo invencible, ante ese desafío que, como se menciona en la película, les hará fracasar estrepitosamente. Toda historia debe construirse, al menos en teoría, sobre un crecimiento constante de tensión, de acción o de drama. En el cine de superhéroes esto, habitualmente, se traduce en combates que ponen al héroe ante un desafío cada vez mayor que debe superar para, al final, enfrentarse a la gran amenaza. Y aunque esta cinta de los hermanos Russo (Capitán América: El soldado de invierno) responde a esa idea, ese crecimiento dramático está construido sobre desafíos fallidos, sobre una lucha en la que el villano vence constantemente, hasta un final que… que aquí no revelaré, pero que puede generar cierto desasosiego.

Se trata, por tanto, de una producción compleja, de una obra de arte del género que merece ser reconocida como tal. Nada de enfrentamientos cuyo final se conoce de antemano; nada de momentos narrativos que restan ritmo al conjunto. Todo en el film se construye con el único objetivo de ofrecer una historia dinámica, profunda, en la que las motivaciones son lo primero y los efectos (sencillamente espectaculares, dicho sea de paso) lo segundo. Es más, pocas veces podrá verse que uno de los momentos más dramáticos de un film lo protagonice un villano que debe luchar entre lo que persigue y la única persona a la que alguna vez ha querido. Y los hermanos Anthony y Joe imprimen al conjunto un estilo visual brillante, aprovechando al máximo los planos generales de las batallas y las posibilidades de los numerosos superhéroes que aparecen a lo largo del metraje.

Desde luego, Vengadores: Infinity War es la cinta que todo fan lleva esperando 10 años. Pero es más. Es un relato sobre el fracaso, sobre la lucha contra un destino que parece escrito y que es incapaz de ser cambiado. Una lucha frustrante, en definitiva. Y no hay nada más satisfactorio, dramáticamente hablando claro esta, que ver a un héroe caído para volver a levantarse. Y dado que en este caso son decenas de ellos, la sensación agridulce que deja el final del film se multiplica de forma exponencial. Ahora sí, Marvel ha logrado alcanzar un clímax dramático en su cine, un nivel que posiblemente no sea tan adulto como el de su principal competidor, DC Cómics, pero sin duda sí ha sabido profundizar más que en otras ocasiones. Y desde luego, ha dado una lección sobre cómo construir este tipo de relatos tan complejos, cómo introducir a cada uno de los personajes y cómo mostrar la derrota individual de cada uno. ¿Tiene algo malo entonces? Bueno, mucha gente la verá sólo como una más de superhéroes. Y, por supuesto, que hay que esperar un año para el desenlace.

Nota: 9/10

‘Blade Runner 2049’: el milagro de los replicantes


El dicho ‘Segundas partes nunca fueron buenas’ suele basarse en la idea de que, para una continuación, lo que se requiere es potenciar todo aquello que llamó la atención en la primera parte. Y por regla general esto se traduce en más acción, más efectos y, en resumen, más ruido. Pero hay ocasiones en que un director es capaz de ver más allá, de comprender bien una historia y completarla con otra igualmente interesante sin hundirla en el lodo de los intereses comerciales. Y ese director, en esta ocasión, es Denis Villeneuve (Enemy).

Su visión de esta Blade Runner 2049 es sencillamente brillante. Sin grandes alardes visuales, el realizador aprovecha el mundo creado por Ridley Scott allá por 1982 para potenciar al máximo el tono sombrío, frío y carente de contacto humano del primer film. Visualmente fascinante, la cinta ahonda aún más en ese mundo donde humanos y replantes conviven sin que, en el fondo, existan grandes diferencias entre ellos, ni siquiera emocionales. Con todo, Villeneuve es capaz de aportar su particular visión en momentos clave, ofreciendo eso tan difícil que es el toque personal en una continuación con vida propia al tiempo que respeta la estética tan exclusiva del original.

Con todo, el envoltorio no es lo único destacable. La historia de esta continuación, por definirla de algún modo, es totalmente independiente, con una estructura narrativa similar al original pero capaz de subsistir sin necesidad de conocer la primera historia. Su trama, aunque toma referentes del clásico de la ciencia ficción, explora sus propios dramas y su propia intriga para ofrecer al espectador un relato ágil, cargado de reflexión moral y social, con giros argumentales brillantes y unas pocas secuencias de acción perfectamente integradas en este viaje de autodescubrimiento del protagonista, que muchos compararán con el papel que tuvo Harrison Ford (Morning Glory) pero que, personalmente, creo que también tiene mucho, sobre todo en su tramo final, del rol de Rutger Hauer (El rito). Y eso sin hablar de un reparto más que notable en su conjunto.

Dicho esto, habrá quien se pregunte si es necesaria una continuación de Blade Runner. La respuesta, evidentemente, es no. Pero esa no es la cuestión. Blade Runner 2049 es una obra tan atemporal como el original, tan independiente, fuerte, con carga filosófica, sociológica y moral como su predecesora. No es una secuela, es una ampliación del universo creado hace ya tantos años. Y bajo este prisma es una obra notable, inmensa en algunos momentos. Villeneuve no solo se confirma como uno de los mejores directores actuales, sino que demuestra que es posible abrir el abanico de este universo futurista. No voy a decir que estemos ante un clásico moderno o una obra maestra, básicamente porque no crea nada nuevo ni revolucionario, pero desde luego debería ser un referente actual de cómo hacer cine. Buen cine.

Nota: 8,5/10

‘Guardianes de la galaxia Vol. 2’: éxitos del pasado, errores del presente


La división cinematográfica de Marvel parece haber encontrado el camino para lograr el éxito casi con cada nueva película que hace. Da igual que sea un superhéroe o varios, que sean muy conocidos o casi clandestino. Combinar ironía, algo de humor blanco, ciertas dosis de drama elaborado lo justo para no bajar el ritmo y, sobre todo mucha acción, parecen ser los pilares de los taquillazos que de un tiempo a esta parte está consiguiendo la compañía. Sin embargo, la base sobre la que construir todo ello es idéntica a cualquier film: una buena historia. Y es algo que no se debería perder de vista, pues la segunda aventura de estos defensores galácticos peca, precisamente, de esto.

Es innegable que Guardianes de la galaxia Vol. 2 es entretenida, hace reír (a algunos más que a otros) y tiene algunas escenas realmente espectaculares, sobre todo en sus primeros compases con ese plano secuencia en el que la acción, curiosamente, transcurre en segundo plano, lo que no deja de ser una idea diferente y loable. Y sí, la trama explora, aunque sea mínimamente, cómo evoluciona la relación de estos variopintos personajes en un grupo cuya unión se mantiene gracias a un frágil equilibrio entre el amor y la exasperación. En este sentido se podría decir que la cinta de James Gunn (Super), cuya labor tras las cámaras es intachable, ofrece más en todos los sentido, lo cual por cierto es lo que cabría esperar de una obra como esta.

Pero el problema es el trasfondo del asunto. Mientras que su predecesora tenía una historia relativamente compleja, que incluso encajaba dentro de los planes de desarrollo a nivel global de Marvel, esta segunda parte se desinfla a medida que pasan los minutos en lo que a argumento se refiere. Con la excusa de buscar los orígenes del protagonista, la cinta se pierde en un sinfín de caminos ya investigados en numerosas películas, cayendo en una previsibilidad que, por desgracia, termina restando frescura al conjunto. Da la sensación de que, en ese intento de superar el reto de más y mejor, la cinta se centra mucho en el “más” y se deja por el camino el “mejor”, recurriendo a herramientas manidas y algo arquetípicas. La ironía y mala leche de los personajes queda anulada, en parte, por esto, y es eso lo que termina por descafeinar una película que, por lo demás, mantiene el espíritu original.

Desde luego, Guardianes de la galaxia Vol. 2 no es mejor que la primera parte, ni mucho menos. Su falta de ambición a la hora de buscar una trama fresca y diferente hace que la cinta se vuelque por completo en los elementos que engalanaron la original historia de la cinta inicial. Dicho de otro modo, la saga parece encaminarse hacia un futuro vacío de contenido pero tan dinámico y espectacular que hará que dos horas se conviertan en dos minutos. Y eso es un peligro. Todavía se puede reconducir la situación, está claro, y prueba de ello son los minutos iniciales de esta continuación, todo un ejercicio de buen cine, narrado con originalidad y en el que la acción, el humor y la inteligencia se mezclan para dar unos minutos de auténtico oro. Hay esperanza, sí, pero sin el fondo la forma al final se pierde.

Nota: 6/10

La panda de pringaos regresa en ‘Guardianes de la galaxia, vol. 2’


Tras varias semanas de numerosos estrenos de diferente interés, sobre todo para el gran público, abril termina por todo lo alto, al menos en lo que a variedad se refiere. Blockbusters, películas de autor, viejas glorias e historias de todo el mundo se dan cita en la cartelera este viernes, día 28. O mejor dicho, más que historias de todo el mundo, lo que llega a España son historias de toda la galaxia.

Y es que se estrena Guardianes de la galaxia, vol. 2, continuación del éxito de Marvel de 2014 que repite prácticamente en todos sus aspectos la fórmula que tan buenas sensaciones dejó la primera entrega. La trama continúa las aventuras de este grupo mientras intentan mantener unida esta familia recién descubierta, tratan de averiguar los orígenes de uno de ellos e incorporan a su lucha a viejos enemigos convertidos ahora en necesarios aliados. Acción, aventura, humor y mucha diversión son los ingredientes de este film aderezado con una banda sonora de lo más ochentera y en el que repiten los responsables originales. Así, James Gunn (Super) se pone tras las cámaras para dirigir a Chris Pratt (Passengers), Zoe Saldana (Vivir de noche), Dave Bautista (Spectre), Bradley Cooper (Juego de armas), Vin Diesel (Fast & Furious 8), Michael Rooker (serie The walking dead), Karen Gillan (La gran apuesta) y Glenn Close (Decadencia), a los que se suman Kurt Russell (Los odiosos ocho), Tommy Flanagan (Running wild), Elizabeth Debicki (Operación U.N.C.L.E.) y Sylvester Stallone (Creed: La leyenda de Rocky).

Entre los nuevos títulos de este fin de semana destaca también La excepción a la regla, comedia dramática con una notable carga romántica escrita y dirigida por Warren Beatty (Enredos de sociedad), quien también se reserva un papel relevante en esta trama que arranca cuando una joven actriz llega a Los Ángeles para trabajar a las órdenes de Howard Hughes. Poco a poco inicia una relación con el chofer del famoso multimillonario, productor y director; relación que desembocará en una historia de amor que desafiará la regla del magnate de que sus empleados no intimen con sus actrices. El extenso reparto de este film de 2016 está compuesto por nombres tan conocidos como los de Alden Ehrenreich (¡Ave, César!), Lily Collins (Un invierno en la playa), Haley Bennett (La chica del tren), Candice Bergen (Guerra de novias), Martin Sheen (Trash, ladrones de esperanza), Taissa Farmiga (serie American Horror Story: Roanoke), Alec Baldwin (La verdad duele), Matthew Broderick (Manchester frente al mar), Ed Harris (Retales de una vida), Annette Bening (Casi perfecta) y Oliver Platt (The ticket), entre muchos otros.

Muy diferente es Una historia de venganza, thriller dramático protagonizado por Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) que se inspira en la historia verídica del accidente aéreo de Überlingen, en Alemania, donde dos aviones chocaron y dejaron decenas de muertos en 2002. Un hombre, cuya mujer e hija fallecieron en el suceso, inicia entonces una búsqueda para vengarse del hombre responsable de la tragedia. Elliott Lester (Blitz) dirige la propuesta, cuyo reparto se completa con Maggie Grace (V3nganza), Scott McNairy (Expertos en crisis), Kevin Zegers (Colonia V), Hannah Ware (Shame) y Glenn Morshower (Lugares ocultos).

Fuera de las fronteras de Hollywood destaca Lady Macbeth, film británico que adapta la novela de Nikolai Leskov en la que una mujer vive amargada y angustiada por un matrimonio con un hombre que le dobla la edad y una despiadada familia. Ambientada en la Inglaterra rural de 1865, la mujer comenzará un romance con un joven que trabaja en la hacienda de su marido, lo que despertará en ella una poderosa fuerza que la llevará a conseguir todo lo que quiere. Dirigida por William Oldroyd (In mid wickedness), la cinta está protagonizada por Cosmo Jarvis (Doble identidad: Jaque al MI-5), Florence Pugh (The falling), Paul Hilton (London road) y Naomi Ackie (serie The five), entre otros.

El principal estreno español es Plan de fuga, thriller escrito y dirigido por Iñaki Dorronsoro (La distancia) que gira en torno al duelo entre un ladrón de bancos y un policía. El primero se alía con una banda para robar la inexpugnable caja fuerte del banco Suizo, cuya entrada es difícil y la fuga, en teoría, imposible. El segundo inicia una investigación para tratar de desbaratar todo el plan. Luis Tosar (Toro), Javier Gutiérrez (Assassin’s Creed), Alain Hernández (Palmeras en la nieve) y Alba Galocha (El hombre de las mil caras) encabezan el reparto.

También española es La mano invisible, drama de 2016 que reflexiona sobre el mundo laboral actual mediante una historia que se centra en 11 trabajadores que son invitados a desarrollar su labor en una nave industrial y ante la mirada de cientos de personas, sin saber muy bien el motivo por el que están allí o el objetivo de lo que ocurre. David Macián debuta en el largometraje con este film que protagonizan Marta Larralde (Novatos), Marina Salas (Por un puñado de besos), Josean Bengoetxea (Que Dios nos perdone), José Luis Torrijo (Los amantes pasajeros) y Eduardo Ferrés (La final).

Con algo más de retraso llega Todo mujer, producción española de 2015 escrita y dirigida por Rafael Gordon (Bellos suicidios) que, en clave dramática, cuenta la historia de una mujer que vive como una ermitaña en un palacete segoviano que se cae a pedazos, en el que además habita un intruso enamorado. Su única forma de supervivencia es una gallina que pone un huevo con el que no se muere de hambre. La vida de la mujer cambia por completo cuando conoce a un mendigo en peores circunstancias que ella y decide acogerlo. En el reparto destacan los nombres de Isabel Ordaz (Una hora más en Canarias), Julia Quintana (Mussolini va a morir), Miguel Torres García, Arantxa de Juan (Terca vida) y Alfonso Arranz Lago.

Entre el resto de estrenos europeos destacan dos cintas italianas. Un italiano en Noruega narra en clave de comedia las peripecias de un funcionario del sur de Italia cuya vida se desmorona cuando se produce una reducción de plantilla y sufre un traslado forzoso a Noruega, donde deberá de encargarse de una estación científica en el Polo Norte y adaptarse a las costumbres de este país. Dirigida por Gennaro Nunziante (Sole a catinelle), la cinta está protagonizada por Checco Zalone (Che bella giornata), Eleanora Giovanardi (Amo la tempestad), Sonia Bergamasco (La straniera), Mauricio Micheli (Valzer) y Lino Banfi (Focaccia Blues).

A medio camino entre el drama y la comedia se encuentra Maravilloso Boccaccio, adaptación de varios relatos del ‘Decamerón’ que toman como punto de partida el mismo que el clásico escrito por Boccaccio. En 1348 un grupo de jóvenes huye de la peste que asola los núcleos urbanos de la Toscana, refugiándose en una mansión en la que, para pasar los días, cada uno de ellos debe contar una historia cuya duración o género no importan. Tan solo deben tener una cosa en común: deben hablar de amor. Paolo y Vittorio Taviani (César debe morir) dirigen esta versión protagonizada por Kasia Smutniak (Limbo), Jasmine Trinca (Miel), Kim Rossi Stuart (Anni felici), Riccardo Scamarcio (Pasolini) y Lello Arena (Facciamo paradiso), entre otros.

Lejos de Europa encontramos La chica dormida, producción australiana de 2015 que adapta a la gran pantalla esta obra de teatro cuya trama se centra en una joven que está a punto de cumplir 15 años y convertirse en una mujer. Para celebrarlo, su madre organiza una fiesta a la que invita a familiares y amigos de la joven, que comenzará a sentirse presionada. Tras la celebración, la chica entrará en un mundo incomprensible algo violento y erótico. Ópera prima de Rosemary Myers, la película está interpretada por Bethany Whitmore (Mental), Harrison Feldman (serie Upper Middle Bogan), Tilda Cobham-Hervey (52 martes), Matthew Whittet (Australia), Danielle Catanzariti (Closed for winter) y Eamon Farren (Chained).

Desde India llega la conclusión de la superproducción de acción y aventura Baahubali 2: The conclusion, que dirige, al igual que la primera entrega, S.S. Rajamouli (Eega). La trama se centra en el hijo de Baahubali, quien descubre la verdad sobre su pasado y emprende un viaje para encontrar las respuestas a las preguntas que le han atormentado, descubriendo que la historia del reino está muy ligada a su propia vida. Prabhas (Rebel), Tamannaah Bhatia (Bengal tiger), Anushka Shetty (Lingaa) y Rana Daggubati (Baby) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso con Dancing Beethoven, documental escrito y dirigido por Arantxa Aguirre (El esfuerzo y el ánimo) cuya temática se centra en la preparación de la Novena Sinfonía de Beethoven por parte del Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio. Ambas compañías representan esta pieza en Tokio acompañadas por la Orquesta Filarmónica de Israel, dirigida por Zubin Mehta.

‘Spectre’: el futuro de Bond se reconcilia con su pasado


James Bond afronta su mayor desafío en 'Spectre'.Las aventuras de James Bond protagonizadas por Daniel Craig, cuatro por ahora, tenían como denominador común narrar los orígenes de un personaje archiconocido. Desde su forma de adquirir la licencia para matar, todas y cada una de las películas han ido dando forma al personaje que otros actores antes que él han interpretado con mayor o menor fortuna. Pero en estas intrigas siempre ha faltado la presencia de esa organización secreta que tan buenos villanos ha dejado: Spectre. Sin entrar en detalles acerca de los problemas con derechos de autor, el nuevo trabajo de Sam Mendes (porque la cinta, antes que otra cosa, es del director de Jarhead) no solo recupera al archivillano por definición, sino que cierra un círculo casi perfecto.

Visualmente hablando, esta vigesimocuarta película de Bond es, como lo fue Skyfall, simplemente brillante. La labor de Mendes tras las cámaras, desde ese plano secuencia inicial que solo un director de su categoría es capaz de hacer, hasta secuencias de acción como la pelea en el helicóptero o en el tren, es un soplo de aire fresco constante. Dinámico y seductor, el lenguaje empleado por el director interpreta en todo momento no solo al protagonista, sino al sentido mismo de sus acciones y decisiones, acompañando al espectador en el viaje por todo el mundo que realiza el espía secreto. A esto se suman, no cabe duda, un notable reparto que recupera buena parte del espíritu clásico de los primeros films.

Narrativamente hablando, sin embargo, es donde la cinta tiene su mayor talón de Aquiles. Aunque la historia está bien estructurada y logra aunar a la perfección pasado, presente y futuro del personaje, las concesiones a las necesidades dramáticas que realiza son, cuanto menos, cuestionables. Y aunque son problemas menores, sí logran un efecto discordante dentro del equilibrio entre humor, acción e intriga que logra la trama. Asimismo, hay algunos momentos del film en los que el ritmo decae considerablemente. Aunque esto no debería ser considerado un problema (al fin y al cabo, es algo natural), la realidad es que termina jugando en contra del espectáculo que, por otro lado, es este regreso a los orígenes.

Pero a pesar de los problemas, Spectre es algo único. Puede que al espectador medio le diga más bien poco y sea, por derecho propio, una entretenida cinta de acción y suspense narrada por un director espléndido. Para los seguidores del personaje, es un broche a toda una vida, el regreso al camino iniciado hace más de 50 años que, para colmo, es capaz de reunir bajo un mismo techo a los clásicos villanos con los tres enemigos a los que Craig ha tenido que hacer frente. Una vez puestas todas las piezas en su sitio, el agente secreto más famoso del cine inicia una nueva y prometedora etapa. Y cómo no, lo hace con un tema principal tan elegante como delicioso a cargo de Sam Smith.

Nota: 7/10

Tráiler de ‘Spectre’: el reencuentro muy esperado de James Bond


Uno de los momentos del tráiler de 'Spectre', nueva aventura de James Bond.Hace más o menos un día que ha salido el primer avance en movimiento de Spectre, la nueva aventura de James Bond, de nuevo bajo la batuta de Sam Mendes tras el éxito que supuso Skyfall hace 3 años. Un éxito que se debió, en parte, a la particular visión que imprimió el director a un personaje y a una estructura narrativa limitados por la cantidad de aventuras cinematográficas que ha protagonizado. Ésta será la número 24, pero no por ello parece haber perdido energía. De hecho, si atendemos a este primer teaser-tráiler, el veterano agente está más en forma que nunca.

Y curiosamente, no se ve ninguna secuencia de acción, lo que ya da una idea de lo que podremos encontrar en el film. Evidentemente, esto no quiere decir que no vaya a haberla, pero sí que la trama vuelve a tener un peso relevante en el conjunto. Habrá quien piense que Skyfall fue en extremo sencilla, pero eso no quiere decir que su trama no estuviera bien estructurada y tuviera una importancia notable sobre todo en el protagonista. Siguiendo esta idea, lo que muestra este primer avance son precisamente las consecuencias de lo ocurrido en aquel film, lo que establece una conexión entre ambos y entre los anteriores protagonizados por Daniel Craig (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres), lo que ya de por sí supone una reinterpretación profunda del personaje. En esta ocasión, la trama se centra en la investigación de Bond de una siniestra organización secreta de nombre SPECTRE que parece conectada con su pasado. Todo mientras la sede del servicio secreto ha sido destruida y hay un nuevo M al mando.

De nuevo, la mano de Mendes se deja ver incluso en las pocas imágenes que se adelantan en el tráiler que encontraréis a continuación. Los contrastes entre luces y sombras, las siluetas y ese ritmo pausado de la cámara dotan al conjunto de un aspecto diferente, ahondando en los aspectos más oscuros y misteriosos del protagonista, y abordando ahora un pasado que muy pocas veces se ha mostrado en pantalla, lo que sin duda ayudará a conocerle. Claro que no solo de eso vive el tráiler, y por extensión el fan. La última imagen, que acompaña a este texto, es sumamente sugerente: “ha pasado mucho tiempo, y finalmente, aquí estamos”. Aunque no se le vea claramente, no es difícil descubrir quién es el villano que la dice, y sobre todo cómo la dice.

A estrenar entre octubre y noviembre de este mismo año, la cinta cuenta con un impresionante reparto, como suele ser habitual, en el que se dan cita Ralph Fiennes (El gran hotel Budapest), Monica Bellucci (El aprendiz de brujo), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Dave Bautista (Guardianes de la galaxia), Christoph Waltz (Big Eyes), Ben Whishaw (The Zero Theorem), Naomie Harris (Ninja Assassin), Andrew Scott (Pride) y Rory Kinnear (The Imitation game). A continuación, el tráiler.

‘Guardianes de la galaxia’: una panda de pringaos muy ochentera


Los 'Guardianes de la galaxia' tratarán de defender una de las gemas del infinito.Puede que no busque originalidad, pero desde luego Marvel ha encontrado la fórmula para el éxito. Sus películas serán más o menos profundas, mejores o peores, pero todas ellas son un despliegue de entretenimiento puro y duro que no solo distrae, sino que vistas en conjunto conforman un cosmos que tiene repercusiones en cada detalle. Y su última propuesta no se queda atrás. Alejada de los superhéroes tradicionales, esta aventura espacial que bebe en ocasiones de la saga galáctica por antonomasia es un espectáculo sin tregua, una pequeña joya de la ciencia ficción que hará las delicias de los fans y que logra en gran parte el equilibrio necesario entre acción y humor que caracteriza a la casa de cómics.

Buena parte de la responsabilidad recae, por supuesto, en James Gunn (Super), quien da el salto de esta forma al cine espectáculo en su segundo film. Y si bien es cierto que Guardianes de la galaxia peca en algunos momentos de pardilla en sus secuencias de acción, es innegable la espectacularidad con la que el director aborda dichos momentos, aprovechando al máximo la capacidad visual y digital que le otorga la compañía, así como el colorido entorno de la historia. El contraste con la banda sonora, nutrida de éxitos clásicos de la música, no hace sino acentuar el estilo kitsch de los combates espaciales y del diseño de los personajes, la mayoría actores con una pintura especial. Esto otorga al conjunto un aire natural, físico y real que no poseen otras historias similares, además de generar una cierta proximidad con el espectador.

El otro gran aliciente del relato son sus personajes, sobre todo los protagonistas. El carácter algo patético del quinteto, motivado hasta bien avanzado el metraje por sus propios intereses, no solo no es algo que se suela ver en una cinta de superhéroes, sino que provoca algunos de los momentos más divertidos e interesantes. Es cierto que el guión adolece en determinados momentos de una comicidad infantil y algo innecesaria, pero en líneas generales el choque de caracteres provoca situaciones de lo más curiosas. Posiblemente el mejor personaje de todos sea Rocket, el mapache al que da voz Bradley Cooper (El lado bueno de las cosas), aunque es difícil no sonreír con la ternura de Groot, cuyas pocas frases las dice Vin Diesel (Fast & Furious 5). Son ellos los que más vida dan a los protagonistas, aunque sería injusto no encontrar igualmente atractivos los trasfondos emocionales de los cinco personajes.

Así, Guardianes de la galaxia se convierte en una de las mejores propuestas veraniegas de este 2014. Una película divertida, entretenida y con un toque retro que la hace mucho más auténtica de lo que podría esperarse. Es cierto que su guión tiene ciertas concesiones innecesarias, pero en líneas generales su desarrollo es impecable. Apenas da descanso, y cuando lo hace es solo para ahondar en el pasado de unos personajes canallas y motivados por sus propios intereses. Su espectacularidad, a pesar de la falta de destreza de Gunn en algunos momentos, está fuera de toda duda. Y su conexión con el resto del mundo cinematográfico de Marvel es indispensable gracias a la presencia de una gema del infinito y a diversos personajes llamados a influir en otras sagas cinematográficas. La aventura está servida.

Nota: 7,5/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: