‘Transformers: El último caballero’: robots de destrucción masiva


Mantener el interés en una saga cinematográfica (o de cualquier otro tipo), sea del género que sea, es todo un reto. Pero hacerlo con el mismo director una y otra vez tras las cámaras parece casi tarea imposible. Y la saga Transformers es un buen ejemplo, por desgracia para muchos que, como un servidor, ha crecido con estos robots capaces de adoptar formas de todo tipo de objetos, principalmente vehículos. Que Michael Bay siga ejecutando la parte visual de estos proyectos empieza a evidenciar un cansancio alarmante de ideas, utilizando siempre los mismos recursos narrativos para una batalla que, al final, termina siendo la misma film tras film. Y lo peor de todo es que los guiones cada vez tienen menos efectividad.

En esta ocasión, y con la excusa de la historia secreta de estos robots gigantes en la Tierra, la historia nos retrotrae a la época de Arturo y la Mesa Redonda. Más allá de lo idóneo o no de esta idea, el principal escollo que no logra superar Transformers: El último caballero es una narrativa con demasiados personajes secundarios luchando en diversos frentes, amén de la presencia de roles que no aportan absolutamente nada al conjunto, salvo metraje innecesario que alargan este espectáculo audiovisual y pirotécnico hasta las dos horas y media. Que las películas hayan crecido en complejidad visual y dramática es, hasta cierto punto, normal. Que lo hagan incorporando personajes autoparódicos sin relevancia ninguna no solo no es normal, sino que no aporta el toque de humor que podría presuponerse, e incluso resta credibilidad a un conjunto que, por lo demás, entretiene los suficiente como para no mirar demasiado el reloj.

Porque sí, al igual que sus predecesoras, la cinta entretiene. Tal vez no durante todo su metraje (una razón más para quitar minutos innecesarios), pero en líneas generales ofrece lo que promete: acción, aventura y mucha adrenalina. Ahora bien, nada más. La historia secreta de los Transformers se explica en los primeros instantes, y a pesar de algún que otro giro argumental a lo largo del desarrollo, la narrativa visual en los momentos en que los robots no se lían a tortazos es más bien deficiente, con diálogos que en algunos momentos rozan el absurdo en un intento de ser divertidos (que lo consigan o no depende, me imagino, de la predisposición de cada uno). Eso por no hablar del hecho de que en muchas ocasiones se solventa de un plumazo los momentos más relevantes de la trama. Y esta es la principal diferencia. Los primeros films, con sus defectos, narraban una historia con una cierta coherencia, con unos límites autoimpuestos para poder crecer.

Tras esta Transformers: El último caballero todo en la saga parece desmoronarse. El guionista abandona, el director parece dejar la silla, y se busca un cambio de sentido dramático y argumental. Desde luego, la saga necesita de un lavado de cara urgente, aunque la clave está en saber cómo debe ser dicho lavado. Por lo pronto, habrá que pensar qué hacer con un planeta, la Tierra, que ya no tiene Luna, cuya superficie se ha visto atacada por otro planeta y en la que, ahora sí, se han destruido definitivamente las pirámides de Egipto. Bueno, sea como sea, la puerta para las siguientes entregas queda abierta con el final de este film, así que todo es posible. Solo queda la esperanza de que estas películas vuelvan a demostrar, como dice su ‘slogan’, que hay más de los que los ojos ven.

Nota: 5/10

Anuncios

Una Theron ‘Atómica’ frente al último caballero de los ‘Transformers’


Agosto comienza, en muchos sentidos, del mismo modo en que ha terminado julio. Y en las salas de cine no es diferentes. Si hace siete días llegaba el reinicio de una saga, ahora lo hace una nueva entrega de otra. La diferencia podría estar en que, mientras el fin de semana pasado era el único gran estreno, este viernes día 4 hay otras novedades llamadas a llenar las salas, o por lo menos a intentarlo.

Así que comenzamos este repaso semanal con Transformers: El último caballero, quinta parte de la famosa saga basada en los muñecos de Hasbro y en la serie animada que vuelve a dirigir Michael Bay (Dolor y dinero), y cuyo argumento arranca poco tiempo después de la anterior entrega, con Optimus Prime desaparecido y con la guerra entre Autobots y Decepticons en su punto álgido. Los humanos tratan de sobrevivir en esta lucha, pero para ello deberán conocer la Historia secreta de los Transformers en la Tierra. Mark Wahlberg (Día de patriotas) vuelve a ser el protagonista de esta aventura de ciencia ficción, acción y toques de humor en cuyo reparto encontramos también a Josh Duhamel (Spaceman), Anthony Hopkins (serie Westworld), Stanley Tucci (La bella y la bestia), John Goodman (Kong: La isla Calavera), John Turturro (Mia madre), Laura Haddock (serie Da Vinci’s demons) e Isabela Moner (Los peores años de mi vida), entre muchos otros.

Acción también es lo que propone Atómica, cinta que adapta la novela gráfica escrita por Antony Johnston e ilustrada por Sam Hart. Su argumento, ambientado en el mundo del espionaje en 1989, arranca cuando una agente del MI6 se traslada a Berlín para acabar con una red de espionaje que acaba de asesinar a su compañero. El agente estaba intentado hacer llegar a Occidente una lista con los nombres de todos los agentes encubiertos que trabajan en Berlín Oriental. A medida que la agente se infiltra en este mundo descubrirá no solo que nadie es lo que parece, sino que la muerte la acecha a cada paso que da. David Leitch dirige esta propuesta protagonizada por Charlize Theron (Mad Max: Furia en la carretera), James McAvoy (Múltiple), Sofia Boutella (La Momia), John Goodman, que hace doblete esta semana, Toby Jones (serie Wayward Pines) y Eddie Marsan (serie Ray Donovan).

El estreno español de la semana es Abracadabra, nueva película escrita y dirigida por Pablo Berger (Blancanieves) que, en clave de comedia, narra la historia de un matrimonio en el que el marido parece más preocupado de su equipo de fútbol que de atender a su esposa. Todo cambia tras una boda y un aparente truco de hipnosis que convierte al hombre en un atento y servicial marido. A medida que pasa el tiempo la esposa reconoce cada vez menos al hombre con el que se casó, llegando a creer que está poseído e intentando curarle por todos los medios. Entre los principales actores destacan Antonio de la Torre (Tarde para la ira), Maribel Verdú (El faro de las orcas), Quim Gutiérrez (Anacleto: Agente secreto), José Mota (Torrente 4) y Josep Maria Pou (Secuestro).

Entre los estrenos europeos destaca Regreso a Montauk, drama romántico producido entre Alemania, Irlanda y Francia cuyo protagonista es un escritor que regresa a Nueva York para presentar su último libro. Allí le espera su esposa, pero también una mujer de la que se enamoró hace años y cuya historia es la base de su nueva novela. Aunque se muestra reticente al principio, finalmente terminará viajando con ella a Montauk, donde vivieron su romance y donde ya no queda prácticamente nada salvo un faro y una interminable playa. Dirigida por Volker Schlöndorff (Diplomacia), la cinta cuenta en su reparto con Stellan Skarsgård (Un traidor como los nuestros), Nina Hoss (serie Homeland), Niels Arestrup (War horse), Robert Seeliger (El mundo abandonado), Susanne Wolff (Los tres mosqueteros), Ray Wiederhold (For never) y Bronagh Gallagher (Amor en su punto).

Francia y Bélgica producen Reparar a los vivos, adaptación de la novela de Maylis De Kerangal cuya trama  se centra en un joven que, después de un día de surf con sus amigos, sufre un trágico accidente de coche que le deja conectado a un soporte vital en un hospital para poder sobrevivir. Mientras tanto, una mujer espera un trasplante de corazón que supondrá una nueva oportunidad de seguir viviendo. Katell Quillévéré (Suzanne) dirige este drama protagonizado por Emmanuelle Seigner (La venus de las pieles), Tahar Rahim (Los anarquistas), Anne Dorval (Miraculum), Alice Taglioni (French women), Monia Chokri (Yesterday, today, yesterday) y Bouli Lanners (Crudo).

La última de las novedades de esta semana es La decisión del rey, drama biográfico producido en Noruega sobre la decisión que tuvo que tomar el rey Haakon VII de aquel país en 1940, cuando el ejército alemán llega a Oslo, enfrentándose a la posibilidad de rendirse o morir. Dirigida por Erik Poppe (Mil veces buenas noches), entre los actores de esta cinta histórica destacan Jesper Christensen (Spectre), Anders Baasmo Christiansen (Kon-tiki), Tuva Novotny (Come Reza Ama), Katharina Schüttler (serie Hijos del Tercer Reich) y Karl Markovics (El gran hotel Budapest).

‘La Bella y la Bestia’: animación de carne y hueso


Las producciones Disney tienen muchos defectos, pero si por algo pueden ser defendidas es por la magia que desprenden en cada plano, por esa capacidad de llevar al espectador, sea de la edad que sea, a un momento de su vida en el que todo era fantasía, en el que todo estaba por descubrir. Y si eso ya tiene mérito, lograrlo con una versión en imagen real de una historia mil veces vista y cantada es un reto al alcance de muy pocos.

De ahí que esta nueva versión de La bella y la bestia tenga tanto mérito. La traslación al mundo de carne y hueso de esta fantasía con objetos animados no solo es fiel al original, sino que logra desprender el carrusel de emociones que tienen sus canciones, amén del recorrido dramático de sus personajes, interpretados por unos actores que disfrutan con cada línea de diálogo y con cada movimiento de baile. Esa diversión se traslada, en última instancia, al desarrollo argumental de la historia, adaptada en algunos aspectos a los tiempos modernos pero sin perder de vista en ningún momento la fuerza de la poderosa historia de base.

Es magia, sí. Es romance, ternura y diversión. Pero incluso su intención por ser fiel al original (coartado, claro está, por los límites que impone la realidad) deja espacio para la introducción de ciertas secuencias que ayudan a explicar algo mejor la evolución de los personajes, su pasado y su futuro, y cómo todo termina por tener más coherencia. Dichas secuencias, aunque inteligentemente introducidas, restan sin embargo algo de ritmo al resto del desarrollo, lo que al final deja un sabor agridulce en un film, por otro lado, muy completo que aprovecha con bastante habilidad los recursos del musical y de la fantasía animada en la que se basa (atención al número del comedor o al clásico baile en el salón).

Al final, lo realmente importante es si La bella y la bestia logra emocionar tanto como su original animado. La respuesta es un rotundo sí. O al menos, un SÍ con mayúsculas. Quizá su mayor problema sea que, en ese intento por no ser una copia exacta, trata de introducir elementos nuevos cuyo funcionamiento dentro del engranaje dramático no siempre es el idóneo. Pero desde luego, si ese es el mayor problema, bendito sea, porque lo cierto es que, aunque perjudica al ritmo, ayuda a completar la historia, haciéndola algo más adulta y compleja. Disney ha encontrado un nuevo nicho de mercado en estas versiones en imagen real. ¿Cuál será la siguiente?

Nota: 7/10

‘Spotlight’: explorando el infierno en la Tierra de la Iglesia


La redacción de 'Spotlight' durante la investigación del escándalo.El subgénero periodístico dentro del cine tiene, como casi todos los subgéneros, unas pautas muy concretas que no dejan lugar para medias tintas: o gusta o se aborrece. A diferencia de otras historias, las que se desarrollan en una redacción solo tienen una temática, que se basa en la investigación y el drama, por lo que si no hay un especial interés en estos pilares narrativos, poco se puede buscar en sus tramas. La última película de Tom McCarthy (Con la magia en los zapatos) es un ejemplo, sí, pero la cinta ofrece mucho más en lo que podríamos denominar como el descenso a los infiernos de la Iglesia.

Porque lo más interesante de Spotlight no es el escándalo que destapan, los terribles relatos de la víctimas o el modo en que debe luchar contra la estructura eclesiástica un periódico como The Boston Globe. No, lo realmente atractivo es el modo en que sus protagonistas, criados en el seno de la religión y con un entorno mayoritariamente creyente, afronta sus propias convicciones a medida que se adentran en una verdad tan terrible como real, tan extendida como ocultada. Es la reacción de los principales personajes lo que marca una diferencia y lo que convierte a este film en una obra espléndida, a la altura de las mejores obras sobre este tipo de historias.

Evidentemente, buena parte del éxito se debe a un reparto más que notable en el que, aunque compuesto por grandes estrellas, ninguno destaca por encima de los demás, conformando un microcosmos que funciona como debe funcionar, es decir, como una redacción. Ahí está, por ejemplo, un recuperado Michael Keaton (Need for speed), que guarda uno de los giros más interesantes de la trama, un espléndido Mark Ruffalo (Amor sin control), cuya interpretación física es cuanto menos curiosa, o Liev Schreiber (Mental), quien a pesar de tener un papel secundario su importancia es determinante.

Quizá el mayor ‘pero’ que se le pueda achacar a Spotlight es una cierta falta de ambición, tanto en su desarrollo dramático como en la puesta en escena. Pero es que tampoco lo necesita. Es cierto que la historia ofrece lo que ofrece, y que la trama podría haber hecho más hincapié en los truculentos secretos de la Iglesia, pero eso habría sido desviar la atención de lo verdaderamente importante: poder comprobar cómo afecta a una comunidad religiosa un escándalo de semejante magnitud. Es ahí donde entran en juego los personajes, y es ahí donde McCarthy encuentra el título para esta obra cuyo plano final es tan sencillo como brillante.

Nota: 7,5/10

‘Los Juegos del Hambre: Sinsajo I’: sin hambre y sin revolución


Jennifer Lawrence encabeza la revolución en 'Los Juegos del Hambre: Sinsajo. Parte 1".Es entristecedor comprobar cómo una saga cinematográfica se deja llevar peligrosamente hacia la ruina. Sin que ‘Los Juegos del Hambre’ haya sido nunca una buena serie de películas, lo cierto es que la primera fue algo mejor que la segunda, y esta indiscutiblemente mejor que la tercera… y presumiblemente que la cuarta, dado que ambas son una única historia. No me cabe duda de que muchos de los problemas que acumula esta nueva aventura protagonizada por Jennifer Lawrence (Winter’s bone) recaen precisamente en eso. Muchos, pero no todos.

Porque a pesar de tener un final que no es un final; a pesar de ser una especie de película puente hacia una conclusión mayor; a pesar de todo, una de las grandes debilidades de Los Juegos del Hambre: Sinsajo. Parte 1 reside en su desarrollo dramático, que se queda a medio camino de todo. Esta especie de drama adolescente enmarcado en una revolución no termina de definirse como un drama en el que la protagonista se vea abocada a elegir entre su mejor amigo y su verdadero amor. Los dilemas románticos quedan aparcados en favor de una supuesta revolución que apenas se muestra en dos o tres ocasiones. Entonces, ¿qué es lo que ocurre a lo largo de las dos horas de película? Pues en realidad, poca cosa. La línea argumental principal es una especie de toma y daca entre la protagonista y el personaje de Donald Sutherland (Orgullo y prejuicio), quien vuelve a conquistar la pantalla por encima del resto de actores. Y eso que el reparto es espectacular.

Todo ello no quiere decir que la labor de Francis Lawrence (Soy leyenda) como director no sea correcta. Visualmente la película resulta interesante, incluso entretenida en sus primeros compases, cuando transcurren las secuencias más dinámicas de la trama. Pero su pulso narrativo decae conforme decae el ritmo de un guión que se deja llevar. Por otro lado, tanto Lawrence director como Lawrence actriz dan la sensación de contener el dramatismo del personaje principal en un intento de acercar la historia a una juventud que no quiere intensidad emocional, o al menos eso se debe creer desde los estudios de Hollywood. El carácter contenido de la protagonista, a la que este papel le vino como anillo al dedo en sus inicios pero que ahora se le queda tremendamente corto, no es ninguna ayuda al carácter general de la historia.

Desde luego, Los Juegos del Hambre: Sinsajo. Parte 1 tiene el enorme problema de ser, en realidad, el planteamiento y el comienzo del nudo de una historia mucho mayor. Posiblemente si este film se ve de forma consecutiva con la segunda parte, a estrenar en un año, la sensación sea muy distinta. Pero en un afán recaudatorio se ha elegido este dichoso formato que no hace ningún bien a nadie, salvo a las productoras y sus arcas. El resultado es un film que se desinfla en su segunda mitad de forma alarmante, que no logra definirse entre revolución y romance, y cuyos protagonistas parecen más interesados en obtener los réditos rápidamente que en dar vida a sus personajes. A los seguidores de la saga literaria de Suzanne Collins les resultará emocionante; a los que hayan seguido la saga cinematográfica terminará resultando un poco tediosa; al resto posiblemente ni siquiera le interese.

Nota: 5,5/10

‘Transformers: La era de la extinción’: el transformio lo destruye todo


Optimus Prime deberá afrontar su mayor desafío en 'Transformers: La era de la extinción'.Ahora mismo no recuerdo ninguna saga cinematográfica que haya sido controlada por un único director/productor y haya sobrevivido para contarlo. Creativamente hablando, claro está. Y es que cuando un creador pasa demasiado tiempo enfrascado en un proyecto tras otro de características similares tiende a crear un bucle del que es muy difícil salir. Y si es alguien como Michael Bay (Dos policías rebeldes), lo normal es que dicho bucle se convierta en una orgía de destrucción, adrenalina y espectacularidad sin parangón. Esto no sería algo necesariamente malo si no fuera porque tras la fachada (y menuda fachada) debe existir una estructura sólida. Y por desgracia, ni siquiera el director es capaz de ocultar cosas como la nueva entrega de ‘Transformers’.

Cuando una película, a pesar de su espectáculo visual y de sus impecables efectos visuales y digitales, tiene momentos de tedio y diálogos que no van a ninguna parte algo falla. El texto escrito por Ehren Kruger, autor principal de esta saga cinematográfica, hace aguas en buena parte de su desarrollo, que por cierto es un tanto arriesgado para una película de estas características. Más allá de su duración, innecesaria a todas luces, Transformers: La era de la extinción presenta personajes y diálogos que intentan sin éxito recuperar el tono cómico y divertido que tuvieron sus antecesoras, sobre todo las dos primeras. El viaje que realizan Optimus Prime y la familia del personaje interpretado por Mark Wahlberg (El incidente) no termina de llenar los vacíos de acción que posee la trama, que por cierto modifica sustancialmente todo lo visto anteriormente, hasta el punto de convertir a estos robots espaciales en una creación mecánica, dejando aquello de la raza alienígena para otras épocas. Eso por no hablar del “transformio”, nuevo elemento que permite al director explorar vías diferentes de destrucción masiva.

Desde luego, el film gana enteros, y muchos, con las secuencias de acción, aunque incluso en estas se nota el cansancio narrativo y creativo de Bay, que no solo recurre a herramientas habituales en su cine, sino que reitera en numerosas ocasiones dichos recursos por si alguien no se había fijado la primera vez. Sin duda es espectacular, sobre todo en su tercio final con la presentación en sociedad de los Dinobots y esos combates a muerte entre los Autobots y una nueva raza de Decepticons que, como no podía ser de otro modo, recupera para la causa al villano por antonomasia de la saga. La cuestión es si todo esto es capaz de justificar el recorrido hecho con anterioridad. La respuesta dependerá del amor que se tenga por estos míticos juguetes.

Transformers: La era de la extinción se halla a medio camino entre el espectáculo más apabullante y el desarrollo más mediocre que puede conseguirse hoy en día en Hollywood. Desde luego, la película merece la pena gracias a esas transformaciones, a las secuencias de acción y a esos Dinobots que recuperan unos de los personajes más entrañables de las creaciones originales. Pero en ningún caso es una película entretenida. Esta cuarta entrega demuestra la decadencia en la que ha entrado la saga, y pide a gritos una renovación creativa en muchos de sus puestos claves, sobre todo en lo que a guión se refiere. Claro que existen algo más de 1.000 millones de razones para que todo siga igual en una futura entrega que no tardará en llenar las salas de cine y los bolsillos de sus principales responsables.

Nota: 5,5/10

Los Transformers, ante su extinción, y Favreau ante la cocina rápida


Estrenos 8agosto2014Puede que sea coincidencia, pero tras varios fines de semana con numerosos estrenos hoy viernes, 8 de agosto, tan solo cuatro títulos engrosan la lista de novedades en la cartelera española. ¿Y qué diferencia hay con días anteriores? Bueno, pues que los robots alienígenas capaces de transformarse en coches, aviones, tanques y hasta dinosaurios están de vuelta, y eso es motivo más que suficiente para tratar de no competir directamente con ellos. Sobre todo si ya han superado los 1.000 millones de dólares recaudados a nivel mundial. Empero, todavía hay esperanza para aquellos que prefieran algo más tranquilo y con un mayor contenido dramático y emocional gracias al resto de novedades.

Como la actualidad manda, es imprescindible que comencemos el repaso con Transformers: La era de la extinción, cuarta entrega de la saga iniciada por Michael Bay, director de las cuatro, hace ya siete años. Una entrega que cambia a sus actores y que tiene un cierto aire de renovación tras el cansancio creativo que parecía haberse apoderado de las dos secuelas anteriores. Su trama arranca con una espectacular batalla que destruye una ciudad entera pero que logra salvar a la Humanidad. Sin embargo, tras este ataque un misterioso grupo aparece con el objetivo de hacerse con el control de los Autobots, liderados por un Optimus Prime que todavía se recupera de sus heridas. Todo cambiará cuando una amenaza como jamás se había visto llegue a la Tierra con el objetivo de acabar con todo signo de vida, lo que incluye a Transformers y humanos, que unirán sus fuerzas para salvar el planeta al que llaman hogar. Acción, espectacularidad y aventuras sin pretensiones es lo que a todas luces van a encontrar los fans de estos personajes de Hasbro, que en esta ocasión verán en pantalla a Mark Wahlberg (Dolor y dinero), Nicola Peltz (serie Bates motel), Jack Reynor (Cold), Stanley Tucci (Los Juegos del Hambre: En llamas), Kelsey Grammer (serie Boss), Sophia Myles (Outlander), Titus Welliver (Argo) y T.J. Miller (serie Silicon Valley), entre muchos otros.

Aunque como digo, no es el único estreno. De hecho, el que más oportunidades podría tener de competir con la épica de Michael Bay es #Chef, primera película cuyo título es un hashtag de Twitter, lo que ya es de por sí una de las mejores publicidades de los últimos tiempos. Escrita, dirigida y protagonizada por Jon Favreau, responsable del éxito de Iron Man (2008), la película narra el viaje físico y espiritual de un chef que deja su trabajo en un importante restaurante al enfrentarse a un controlador dueño que limita su creatividad. Por circunstancias de la vida termina montando un negocio de comida rápida en una caravana junto a su ex mujer, su hijo y su mejor amigo, lo que le devolverá a sus raíces. Una comedia que ha generado muy buenas sensaciones allá por donde ha pasado y que cuenta con un reparto realmente espectacular en el que se dan cita nombres como los de John Leguizamo (Kick-Ass 2. Con un par), Bobby Cannavale (Blue Jasmine), Scarlett Johansson (Capitán América: El soldado de invierno), Dustin Hoffman (serie Luck), Sofía Vergara (serie Modern Family), Oliver Platt (Amor y otras drogas), Robert Downey Jr. (Iron Man 2), Emjay Anthony (No es tan fácil) y Amy Sedaris (Tanner Hall).

Los otros dos estrenos proceden de Europa. Mil veces buenas noches es un proyecto financiado a tres bandas por Noruega, Irlanda y Suecia y dirigido por Erik Poppe (Hawaii, Oslo) en 2013. Su trama gira en torno a una reportera gráfica especializada en conflictos bélicos que deberá decidir entre su familia y su trabajo cuando su propia vida se vea en peligro durante la realización de su labor. Será en ese momento cuando deba resolver las dudas sobre la importancia de su trabajo en un entorno en el que la muerte es algo habitual. Este drama está protagonizado por Nikolaj Coster-Waldau (serie Juego de tronos), Juliette Binoche (Copia certificada), Maria Doyle Kennedy (serie Los Tudor), Chloë Annett (Pasty faces), Lauryn Canny, Larry Mullen Jr. (Man on the train) y Eve Macklin (serie Love/Hate).

Finalmente, Shirley: Visions of reality es una producción austríaca de 2013 que, a través de los cuadros de Edward Hopper, narra la lucha de una mujer por romper los límites que la sociedad de los años 30 del siglo pasado le impone en todos los aspectos de su vida. Una lucha que afianzará sus convicciones sociopolíticas, culturales y profesionales. Escrita y dirigida por Gustav Deutsch (60 seconds of solitude in year zero), la película cuenta entre sus actores con Stephanie Cumming, Christoph Bach (Blindflug), Florentín Groll (El violín rojo), Elfriede Irrall (Eden) y Tom Hanslmaier (Planet USA).

La cartelera regresa a la Grecia clásica con la secuela de ‘300’


Estrenos 7marzo2014Marzo comienza con fuerza en lo que a estrenos se refiere. Con numerosas propuestas para este viernes, 7 de marzo, destacan por encima de todo películas destinadas al entretenimiento en estado puro y, sobre todo, a obtener la mayor recaudación posible. Son, por decirlo de algún modo, la avanzadilla de lo que está a punto de llegar en las próximas semanas, pues salvo algún que otro título de Oscar, van a predominar cintas de acción, ciencia ficción y espectáculo. Y hablando de espectáculo, nada mejor que la continuación de una de las cintas más espectaculares de los últimos años.

300: El origen de un imperio narra los acontecimientos que siguieron a la batalla de las Termópilas en la que el rey Leónidas de Esparta y 300 soldados perecieron tras combatir durante días contra Jerjes, rey persa, en su camino hacia la conquista de los territorio griegos. En concreto, la película, basada en el cómic de Frank Miller “Xerxes”, narra la batalla naval de Salamina, en la que el rey dios persa, acompañado de Artemisia, se enfrentó al ejército compuesto por diferentes pueblos griegos y liderado por Temístocles. Una batalla que, desde un punto de vista temporal, sucede poco antes de la escena final de 300 (2006) en la que se muestra el inicio de la batalla de Platea. Acción, efectos especiales y 3D se dan cita en esta épica historia que cuenta con Zack Snyder, director de la primera parte, únicamente como guionista y productor. Con un aspecto visual similar a su predecesora, la película está dirigida por Noam Murro (Gente inteligente) y protagonizada por, entre otros, Sullivan Stapleton (Gangster Squad), Eva Green (Sombras Tenebrosas), Hans Matheson (serie Los Tudor) y Callan Mulvey (The hunter). Igualmente, repiten en sus respectivos personajes Rodrigo Santoro (El último desafío) como Jerjes; Lena Headey (The purge: La noche de las bestias) como la reina espartana Gorgo; y David Wenham (Enemigos públicos) como Dilios, el soldado espartano que sobrevive a las Temópilas.

Para los más pequeños llega Las aventuras de Peabody y Sherman, cinta animada que se basa en la serie de televisión y que narra las aventuras a través del tiempo del perro más inteligente del mundo y de su hijo humano adoptado. Unas aventuras que serán puestas en peligro cuando el joven le enseñe la máquina del tiempo que utilizan para viajar a una compañera de clase, transportándose al pasado y provocando un agujero en el universo que amenaza con destruir el pasado, el presente y el futuro. Rob Minkoff (El rey león) es el director, mientras que las voces principales en la versión original las ponen Ty Burrell (serie Modern family), Max Charles (The amazing Spider-Man), Leslie Mann (Si fuera fácil), Allison Janney (serie Masters of sex), Ariel Winter (Llamada perdida), Stanley Tucci (Los Juegos del Hambre: En llamas), Lake Bell (Sin compromiso) y Mel Brooks (Drácula, un muerto muy contento y feliz).

Del 2012 es la co producción entre Estados Unidos y Japón Emperador, drama bélico que narra la historia real del general Bonner Fellers, quien recibió el encargo de recoger datos y pruebas que llevaran a juzgar al emperador japonés por crímenes de guerra una vez terminada la II Guerra Mundial. Sin embargo, sus investigaciones le llevarán a conclusiones totalmente distintas a las que esperaba. Dirigida por Peter Webber (La joven de la perla), la película está protagonizada por Matthew Fox (serie Perdidos), Tommy Lee Jones (Lincoln), Kaori Momoi (Memorias de una geisha), Toshiyuki Nishida (Asa Hiru Ban), Aaron Jackson (Existence) y Eriko Hatsune (Tokio blues).

Con más retraso todavía llega Apollo 18, cinta de terror espacial del 2011 de producción norteamericana y dirección española. En clave de falso testimonio de lo que realmente ocurrió, el film narra una misión a la Luna de la que nunca se tuvo información. Décadas después se encuentra una cinta grabada por los astronautas que revela lo que realmente ocurrió y los motivos por los que el hombre no la ha vuelto a pisar. Gonzalo López-Gallego (El rey de la montaña) es el responsable de poner la trama en imágenes, mientras que Warren Christie (serie Alphas), Lloyd Owen (Miss Potter), Ryan Robbins (serie Falling Skies), Michael Kopsa (Repeaters) y Andrew Airlie (Normal) son sus principales protagonistas.

Y como siempre, tras los estrenos del otro lado del charco nos centramos en Europa. Joven y bonita es el título del nuevo drama francés escrito y dirigido por François Ozon (En la casa) que narra el cambio físico y mental de una joven de 17 años a lo largo de un año y cuatro canciones que reflejan su despertar sexual, la búsqueda de su identidad y su inmersión en el amor. Marine Vacth (Lo que el día debe a la noche) es la principal protagonista, a la que acompañan Géraldine Pailhas (Don Juan DeMarco), Frédéric Pierrot (Populaire) y Fantin Ravat, entre otros.

También francesa, aunque producida en 2012, es Cherchez Hortense, comedia que narra los esfuerzos de una pareja por reflotar su matrimonio tras años de rutina y trabajo. Para ello, el hombre se verá mezclado en una trampa tendida por su mujer que le llevará a aconsejar a su suegro, consejero de Estado, con el que mantiene una distante relación. Dirigida por Pascal Bonitzer (Le grand alibi), que también participa en el guión, la película cuenta en su reparto con Jean-Pierre Bacri (Háblame de la lluvia), Kristin Scott Thomas (La pesca del salmón en Yemen), Isabelle Carré (Tímidos anónimos), Marin Orcand Tourrès y Claude Rich (Competencia desleal).

Promocionada como la revelación del nuevo cine alemán, llega a los cines españoles Oh boy, ópera prima de Jan Ole Gerster. La trama sigue el deambular de un treintañero por Berlín durante 24 horas en las que trata de encontrar su lugar en el mundo después de que su novia le haya abandonado por remolonear sobre su futuro, de que haya sufrido el enésimo ninguneo de su padre y de que su psicólogo le haya declarado emocionalmente inestable. Este drama, producido en 2012, cuenta con Tom Schilling (serie Hijos del Tercer Reich) como protagonista, al que acompañan Friederike Kempter (Todo un hombre), Marc Hosemann (Soul kitchen), Katharina Schüttler (Die Eisbombe), Justus von Dohnányi (Ruhm) y Ulrich Noethen (El hundimiento).

Finalmente, Dog pound (La perrera) es un proyecto realizado en 2010 gracias a capital aportado por productoras francesas, canadienses y del Reino Unido en el que, en clave dramática, se narra la difícil situación a la que deben enfrentarse tres jóvenes delincuentes que entran en una cárcel. A partir de ese momento tratarán de sobrevivir a violentas bandas, a los abusos de los trabajadores de la prisión y al resto de presos. Dirigida por Kim Chapiron (Sheitan), la cinta cuenta en su reparto con Adam Butcher (Privileged), Shane Kippel (serie Viviendo con Derek), Dewshane Williams (Home again), Mateo Morales (serie The line) y Slim Twig (The Tracey fragments).

‘Los Juegos del Hambre: En llamas’: la chispa de la revolución


Josh Hutcherson y Jennifer Lawrence volverán a luchar por sus vidas en 'Los Juegos del Hambre: En llamas', de Francis Lawrence.La palabra clave que define esta segunda parte de aquella entrega pre Oscar de Jennifer Lawrence por El lado bueno de las cosas no podría ser más apropiada: revolución. Porque sí, hay revolución, un cambio brusco en prácticamente todos los aspectos. Y es un cambio a mejor, afortunadamente. Desde el apartado visual, más correcto y con un sentido claro, hasta la trama, algo más compleja e interesante, el film gana enteros respecto a la película que le precede, aunque sigue pecando en algunos aspectos que, de seguir así, van camino de convertirse en definitorios de toda la saga.

La estructura dramática, casi desde el primer minuto, está planteada para ofrecer al espectador un espectáculo visual con un objetivo, el de mostrar los pasos que sigue todo proceso revolucionario: un acto en principio insignificante, la gestación de un icono de resistencia, la violencia desmedida y, sobre todo, la implicación de individuos a todos los niveles. Toda esta línea argumental, ausente en la primera parte (al menos de forma explícita), otorga al relato en su conjunto una solidez nueva, más interesante y capaz de mantener la atención en su primera parte, que de nuevo es excesivamente larga e innecesaria. La película dura unas dos horas y media, pero perfectamente se podrían recortar 30 minutos sin que se viese afectada negativamente.

Este es, de hecho, el principal handicap del film. Hasta que se producen los llamados Juegos del Hambre el guión de Simon Beaufoy (127 horas) y Michael Arndt (Toy Story 3) se recrea demasiado en la mala situación que viven los habitantes de los distritos y en la opulencia de la clase privilegiada (por cierto, este último aspecto vuelve a ser de lo mejor), sin dar la sensación de avanzar demasiado en ese caldo de cultivo revolucionario que, tal y como termina el film, será el protagonista de las dos películas en que se dividirá el último libro de Suzanne Collins. En este sentido, cabe destacar también que, a pesar de ganar en ritmo en su segunda mitad, el libreto peca en numerosas ocasiones, quizá demasiadas, de una previsibilidad asombrosa, anulando algunos elementos que habrían podido generar interesantes giros argumentales.

Independientemente de esto, el cambio va más allá que el mero contenido dramático. La película entretiene bastante más que su predecesora gracias sin duda a la labor de Francis Lawrence (Constantine), quien demuestra su capacidad narrativa para las secuencias de acción. Todo el segmento que tiene que ver con los juegos, sin llegar a ser excesivamente diferente, posee un carácter propio, más atractivo, lo que beneficia al resultado y ayuda a la labor de los actores, de nuevo todos ellos a muy buen nivel. La revolución se ha gestado. Los Juegos del Hambre: En llamas ha dado un salto cualitativo para introducir nuevos y más interesantes elementos dramáticos. Solucionado esto, solo queda esperar que los fallos de ritmo desaparezcan de las dos siguientes entregas.

Nota: 7/10

La llama de los Juegos del Hambre eclipsa al resto de estrenos


Estrenos 22noviembre2013Algo más de un año. Ese es el tiempo que ha pasado desde que se estrenara Los Juegos del Hambre, la última saga literaria juvenil que ha logrado tener éxito en taquilla y que, por tanto, se ha convertido automáticamente en saga cinematográfica. Hoy viernes, 22 de noviembre, llega la segunda parte, con el aliciente de una protagonista que, entre ambos films, ha decorado su casa con un Oscar a la Mejor Actriz. Por supuesto, no es el único estreno, pero desde luego hace sombra al resto de propuestas, entre las que encontramos una comedia de veteranos actores y algunas propuestas españolas.

Por tanto, comenzamos el repaso con Los Juegos del Hambre: En llamas, adaptación de la segunda novela de Suzanne Collins que da comienzo en el momento en el que finaliza la anterior, es decir, con los protagonistas volviendo a casa como campeones de estos juegos. Pero haber ganado significa tener que abandonar a sus familias y embarcarse en un Tour de la Victoria en el que comprobarán que la rebelión contra el poder está a punto de estallar. Mientras tanto, unos nuevos Juegos del Hambre se organizan con la intención de ser algo inolvidable y que aleccione a la sociedad de una vez por todas. Francis Lawrence (Agua para elefantes) toma el testigo de Gary Ross (Pleasantville) detrás de las cámaras, mientras que los principales rostros de la primera entrega repiten: Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas), Josh Hutcherson (Viaje al centro de la Tierra), Liam Hemsworth (Los mercenarios 2), Donald Sutherland (La mejor oferta), Elizabeth Banks (Al borde del abismo), Woody Harrelson (Ahora me ves…), Stanley Tucci (El quinto poder), Toby Jones (Luces rojas), Jack Quaid y el cantante Lenny Kravitz, a los que se suman Philip Seymour Hoffman (The Master) y Jeffrey Wright (Código fuente).

El otro estreno norteamericano es Plan en Las Vegas, vehículo cómico para un grupo de veteranos actores de muy diversa índole que, como su propio título indica, vuelve a recurrir a la Ciudad del Pecado como escenario. La historia arranca cuando cuatro amigos que superan los 60 deciden irse a Las Vegas para celebrar la despedida de uno de ellos, el eterno soltero, antes de que se case con una treintañera. Pero la ciudad ha cambiado tanto como ellos y como su amistad, modificada con los años y por el estilo de vida que ha tomado cada uno. Dirigida por Jon Turteltaub (La búsqueda), el verdadero atractivo de la película es ver juntos en pantalla a Robert De Niro (Malavita), Michael Douglas (The Game), Morgan Freeman (Objetivo: La Casa Blanca) y Kevin Kline (Sin compromiso). El reparto, además, cuenta con Mary Steenburgen (Regreso al futuro III), Jerry Ferrara (Cross Bronx) y Romany Malco (Patinazo a la gloria).

En cuanto a la producción española, tres son los títulos que llegan. Por un lado tenemos La por (El miedo), intenso drama social dirigido por Jordi Cadena (Elisa K) que sigue la vida de un joven adolescente que parece tenerlo todo: los estudios le van bien, es apreciado por compañeros y profesores y tiene una novia que le quiere. Pero una vez cruza el umbral de su casa, se queda solo con su madre y su hermana pequeña en el infierno que es su hogar por culpa de su padre. La película cuenta con un reparto casi desconocido encabezado por Igor Szpakowski (serie Pulseras rojas), Roser Camí (Mi hermano del alma), Alicia Falcó y Ramon Madaula (Las voces de la noche).

También al drama pertenece Temporal, film que aborda desde un punto de vista intimista las reflexiones de un filólogo que, por cuestiones del destino y las necesidades, trabaja vendiendo aspiradores a puerta fría. Sin embargo, y a pesar de conocer el mensaje a la perfección y de seguir todos los pasos aprendidos, no tiene vocación, y el resultado que se encuentra es siempre el mismo: un portazo. Será entre venta y venta cuando reflexione sobre su verdadera pasión, sobre sus autores predilectos o sobre el futuro de la literatura. Ópera prima de José Luis López González, que también hace las veces de montador y productor, el largometraje está protagonizado por, entre otros, Adrián Lastra (Fuga de cerebros 2), Melanie Olivares (8 citas), Luis Callejo (Lo contrario al amor), Natalia de Molina (Vivir es fácil con los ojos cerrados) y Nuria Mencía (La noche de los girasoles).

Por último tenemos Vigilo el camino, también enmarcada en el drama. Escrita y dirigida por Pablo Aragüés (Road to wacken), la historia comienza cuando una pareja, cuya vida ha quedado destrozada por la pérdida del hijo que esperaban, conoce a una misteriosa joven en un bar. Entre los tres se inicia un triángulo amoroso que devolverá la pasión al joven matrimonio, pero que les llevará por un peligroso camino, sobre todo cuando la joven les introduzca en una extraña comuna. Frente a las cámaras encontramos a William Miller (La venta del paraíso), Irene Ferrándiz, David Sancho (Isi & Disi, alto voltaje) y Laura Contreras (serie Libres), entre otros.

De Francia nos llega Camille Claudel 1915, lo nuevo de Juliette Binoche (Copia certificada) como protagonista. El argumento recrea la vida de la escultora francesa durante sus primeros años internada en un sanatorio al sur de Francia, donde es recluida por su hermano y donde tendrá prohibido volver a esculpir, arte que abandona definitivamente hasta su muerte en 1943. Escrito y dirigido por Bruno Dumont (Flandres), este intenso drama cuenta además en su reparto con Jean-Luc Vincent (Catalina ou Le venia de l’amour), Emmanuell Kauffman, Robert Leroy y Marion Keller.

La producción más internacional de la semana responde al título de Heli, drama que cuenta con capital mexicano, alemán, francés y holandés y que expone la realidad de muchas vidas en México. La película cuenta la vida en un pequeño pueblo donde las posibilidades de obtener dinero para vivir se reducen a dos: trabajar en una fábrica donde el sueldo es bajo y no hay posibilidades de ascender, o entrar en el mundo de la droga y del cártel de la región, opción que reporta mucho más dinero pero que obliga a llevar una vida peligrosa y llena de incertidumbre. Amat Escalante (Los bastardos), que participa en el guión, dirige esta propuesta protagonizada por Armando Espitia, Andrea Vergara, Linda González y Juan Eduardo Palacios, todos ellos actores debutantes.

A medio camino entre el thriller y el drama se encuentra lo nuevo de Sean Ellis (The broken), quien hace labores de dirección y fotografía. Metro Manila es la historia por sobrevivir de una familia filipina que se muda de los campos a la gran ciudad. El cabeza de familia consigue un trabajo estable en una compañía de camiones blindados, pero lo que aparentemente es una llave a un nuevo nivel de vida es en realidad una puerta a un mundo peligroso y con un alto grado de mortalidad. Entre los actores principales se encuentran Jake Macapagal (Chateau de Roses), John Arcilla (El legado de Bourne), Althea Vega (Big night), JM Rodriguez (9 mornings), Ana Abad-Santos (serie Budoy) y Erin Panlilio.

El último de los estrenos de ficción es Una familia de Tokio, producción japonesa que homenajea Cuentos de Tokio (1953), de Yasujiro Ozu, mentor de Yôji Yamada (El ocaso del samurai), director de la cinta. La trama arranca con la visita de un anciano matrimonio que vive en una isla de Hiroshima a sus tres hijos, que viven en Tokio. Sin embargo, lo que debería ser una agradable estancia se vuelve solitaria debido a la vida tan apresurada que tienen los hijos. El desmayo de la madre en casa del primogénito provocará una conmoción en la familia que obligará a los hijos a replantear muchos aspectos de sus vidas. Isao Hashizume (Space Battleship Yamato), Kazuko Yoshiyuki (Looking for Anne), Satoshi Tsumabuki (Dororo), Yû Aoi (Flowers), Yui Natsukawa (Distance) y Masahiko Nishimura (Kuroi ie) protagonizan este drama familiar.

Finalmente, y con bastante retraso respecto a su fecha de producción, se estrena Mount St. Elias, documental austríaco del 2009 que sigue los pasos de tres de los esquiadores de montaña más famosos del mundo (Axel Naglixh, Jon Johnston y Peter Ressmann, que murió en 2010) en uno de los retos deportivos más importantes y difíciles del planeta: descender el Monte Elías, en Alaska, sobre unos esquís. La película está escrita y dirigida por Gerald Salmina (serie Bergwelten).

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: