‘Han Solo: Una historia de Star Wars’: el sino de los tiempos


Según los datos de la taquilla, la nueva aventura galáctica, dirigida en esta ocasión por Ron Howard (Ángeles y demonios), no está teniendo la repercusión ni el éxito esperados. Habrá quien lo achaque a factores externos, pero la realidad es que esta historia sobre la juventud de uno de los personajes más icónicos de la saga creada por George Lucas (American Graffiti) no termina de encajar del todo bien en el imaginario galáctico. Y por muchos motivos.

Para empezar, las líneas temporales. Cuesta identificar claramente el momento en el que transcurre esta trama con respecto a la saga principal, a diferencia de lo que ocurre con Rogue One. Y la cinta parece quedar un poco ‘coja’ de algo tan importante como las batallas espaciales, seña de identidad de la saga cinematográfica. Se antoja más, por tanto, como una especie de aventura futurista que como una obra propiamente de Star Wars. A todo ello se suman, por ende, la ausencia de muchos de los elementos que siempre han acompañado esta mega historia cinematográfica, desde la banda sonora a detalles y escenarios icónicos.

Así, salvo Chewbacca, el propio Solo, al que da vida con acierto Alden Ehrenreich (Hermosas criaturas), Lando Calrissian (sin duda lo mejor de la trama con un Donald Glover –Magic Mike XXL– inmenso) y el Halcón Milenario, la película no ofrece un contexto galáctico capaz de permitir al espectador medio identificarlo con el resto de películas. Pero eso es el contexto. En realidad el problema, como en cualquier otra película, es el contenido. Sí, la película es dinámica, divertida, con dosis de humor, acción y drama adecuadas. Pero el tratamiento de los personajes es algo tosco, definidos todos ellos con trazo excesivamente grueso y arquetípico. Apenas hay giros argumentales interesantes, salvo esa decisión final de Han Solo que choca un poco con su comportamiento en el resto de la saga. Esto implica que las decisiones de los personajes parecen tener poca base dramática, y como consecuencia el desarrollo de la cinta se produce casi más por inercia que por motivaciones argumentales.

Todo ello sitúa a Han Solo: Una historia de Star Wars más como una historia futurista que como una obra dentro de un conjunto. De hecho, da la sensación de que los elementos de Star Wars que aparecen están introducidos después de plantear una historia genérica. O dicho de otro modo, todo lo que ocurre en la cinta podría haber transcurrido en otro universo, en otra galaxia, y haber sido una película totalmente independiente. Y habría seguido teniendo los mismos problemas narrativos y estructurales porque es el sino de los tiempos que corren: más espectáculo, más diversión, pero menos tratamiento dramático. Solo se merecía algo más.

Nota: 6,5/10

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La historia de Han Solo lidera los últimos estrenos de mayo


Hemos tenido que esperar al último fin de semana de mayo, pero finalmente una nueva entrega de la saga ‘Star Wars’ hace acto de presencia en la cartelera española. Mejor dicho, una nueva película del universo creado por George Lucas allá por 1977. Y como viene siendo habitual, este 25 de mayo llegan más estrenos que tratan de acaparar la atención de aquellos espectadores que prefieran alejarse del blockbuster de la semana.

Pero es obligado comenzar el repaso a los estrenos con Solo: Una Historia de Star Wars, aventura galáctica que transcurre años antes de la cinta original para narrar los orígenes de Han Solo, sus primeras aventuras como contrabandista antes de formar parte de la Rebelión, cómo conoció a Chewbacca y a Lando Calrisian. Ron Howard (En el corazón del mar) se pone tras las cámaras en esta superproducción cargada de acción, humor y efectos especiales que adelanta su estreno al día 24 y que cuenta en su reparto con Alden Ehrenreich (La excepción a la regla), Joonas Suotamo (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Emilia Clarke (serie Juego de tronos), Paul Bettany (Vengadores: Infinity War), Woody Harrelson (Tres anuncios en las afueras), Thandie Newton (serie Westworld), Donald Glover (Marte) y Warwick Davis (Get Santa).

Muy diferente es el drama romántico Disobedience, film con capital estadounidense, irlandés y británico que dirige Sebastián Lelio (Gloria) y cuya trama arranca cuando una mujer regresa a su comunidad judía ortodoxa después de varios años fuera. El motivo no es otro que la muerte de su padre, rabino de la comunidad. Aunque su marcha fue traumática, un amigo de la infancia le invita a quedarse en su casa, a lo que ella acepta. Allí descubre que la esposa de éste es su ex mejor amiga, con la que mantiene un complicado pasado que ahora, con las dos mujeres bajo el mismo techo, amenaza con destruir la vida que todos han construido. Rachel Weisz (Negación) y Rachel McAdams (Spotlight) dan vida a las dos mujeres, estando acompañadas en el reparto por Alessandro Nivola (La poesía del duelo) y Cara Horgan (El niño con el pijama de rayas), entre otros.

Puramente estadounidense es Blanco perfecto, thriller que se centra en el viaje que realizan un grupo de amigos. Durante el trayecto se quedan atrapados en plena carretera durante la noche por el reventón de una rueda. Será entonces cuando los jóvenes vayan muriendo uno por uno a manos de un francotirador oculto del que solo pueden protegerse con el vehículo. Dirigida por Ryûhei Kitamura (Nadie vive), la película está protagonizada por un reparto poco conocido encabezado por Kelly Connaire, Stephanie Pearson (Wolf mother), Rod Hernandez, Anthony Kirlew y Alexa Yeames (Available).

Entre los estrenos procedentes únicamente de Europa destaca Corporate, cinta francesa ambientada en el mundo de las grandes multinacionales. El argumento sigue a una jefa de Recursos Humanos cuyo gran poder de persuasión y su falta de remordimientos la han permitido crecer dentro de la empresa. Todo cambia cuando uno de los empleados se suicida y se inicia una investigación que la sitúa como principal sospechosa. Nicolas Silhol debuta en el largometraje con este thriller dramático protagonizado por Céline Sallette (serie Les revenants), Lambert Wilson (Las confesiones), Stéphane De Groodt (No molestar), Hyam Zaytoun (serie Second chance) y Violaine Fumeau (Les éléphants).

Por su parte, El doctor de la felicidad narra en clave de comedia cómo un estafador que dejó atrás esa vida y se convirtió en médico llega a un pequeño pueblo para sustituir a un viejo amigo. Pronto descubre que todos los habitantes gozan de muy buena salud, por lo que emplea todas sus artimañas para llenar su consulta con pacientes que creen tener extrañas enfermedades. Esto pone sobre aviso al cura, que ve cómo su iglesia se queda vacía. Pero la vida que este doctor se ha construido peligrará cuando un personaje de su pasado regrese para chantajearlo y cuando empiece a enamorarse de una preciosa joven. Dirigida por Lorraine Lévy (El hijo del otro), la cinta cuenta en su reparto con Omar Sy (Inferno), Alex Lutz (Le talent de mes amis), Ana Girardot (El hombre perfecto), Sabine Azéma (Cosmos) y Pascal Elbé (24 jours).

Italia, Alemania y Francia colaboran en La chica en la niebla, ópera prima escrita y dirigida por Donato Carrisi que sigue la vida de un detective narcisista y acostumbrado a atraer a los medios de comunicación, y al que se le encarga investigar la desaparición de una joven en un pueblecito escondido en los Alpes. A medida que el caso avanza el investigador comprende que el caso va a ser más complicado de lo que imaginaba, y que la repercusión mediática va a ser de tal magnitud que influirá en las vidas de unas personas que no están acostumbradas a tantos desconocidos. Basado en la novela homónima escrita por el propio director, este thriller está protagonizado por Toni Servillo (La gran belleza), Alessio Boni (Maldamore), Lorenzo Richelmy (La terra e il vento), Jean Reno (Atraco en familia), Galatea Ranzi (Como las hormigas) y Greta Scacchi (The falling).

La representante española de la semana es La noche del virgen, mezcla de comedia, terror y fantasía realizada en 2016 por Roberto San Sebastián en el que es su debut en el largometraje. El argumento se centra en una Nochevieja y un joven veinteañero que no ha perdido la virginidad. Dispuesto a que esa sea la noche definitiva, conoce a una atractiva mujer madura que le lleva a su apartamento. Pero lejos de ser lo que parece, la noche se tuerce y termina convirtiéndose en una vorágine de sudor, sangre y diversos fluidos. El reparto está encabezado por Javier Bódalo (Cómo sobrevivir a una despedida), Miriam Martín (Sapos y culebras), Víctor Amilibia (Visionarios), Ignatius Farray (La tumba de Bruce Lee) y Rocío Suárez.

Con algo de retraso llega el thriller dramático Playground, producción polaca de 2016 cuya trama arranca cuando una niña de 12 años, en el último día de clase, decide organizar una cita secreta con un compañero de clase del que lleva enamorada todo el curso. Sin embargo, lo que en principio iba a ser una charla íntima se descontrolada y conduce a un final aterrador. Dirigida por Bartosz M. Kowalski (Moja wola), que de este modo debuta en el largometraje de ficción, la cinta está protagonizada por los debutantes Michalina Swistun, Nicolas Przygoda, Przemyslaw Balinski y Patryk Swiderski, entre otros.

Dejando a un lado las novedades del Viejo Continente, destaca la australiana Sweet Country, aventura dramática dirigida por Warwick Thornton (The darkside) que arranca cuando un aborigen australiano que trabaja para un predicador mata en defensa propia a un amargado veterano de guerra. El hombre huye con su mujer al peligroso desierto del interior de la isla mientras es perseguido por una cuadrilla al estar acusado del asesinato de un hombre blanco. Pero a medida que se van conociendo los detalles del crimen se irán creando las dudas sobre si se está haciendo lo correcto. Entre los actores principales encontramos a Hamilton Morris, Bryan Brown (Dioses de Egipto), Sam Neill (The daughter), Thomas M. Wright (Everest), Matt Day (My year without sex) y Ewen Leslie (The mule).

El documental está representado por Caras y lugares, film escrito y dirigido a cuatro manos por JR (Women are heroes) y Agnès Varda (Las cien y una noches) que recorre la Francia rural, hablando con sus gentes e ilustrando con grandes imágenes este vitalista recorrido humano.

‘Vengadores: Infinity War’: infinitamente Marvel


Han pasado 10 años desde aquella primera aventura de Iron Man. 10 años en los que Marvel ha construido, algunas veces con más acierto que otras pero siempre con mimo y cuidado, todo un universo en el que poder desarrollar las aventuras de sus personajes, sus motivaciones, sus debilidades y los conflictos que les definen a lo largo de los años. Y todo eso desemboca aquí, en una macroproducción superheróica en la que nada se deja al azar y todo, absolutamente todo, tiene un objetivo: convertir a este film en el mayor espectáculo de la historia. Que lo haya conseguido o no es cuestión de puntos de vista, pero algo queda claro: se puede conseguir.

Porque en efecto, Vengadores: Infinity war es un espectáculo. Pero también es una historia, un drama capaz de generar desasosiego, de enfrentar a estos personajes capaces de cosas extraordinarias ante un enemigo invencible, ante ese desafío que, como se menciona en la película, les hará fracasar estrepitosamente. Toda historia debe construirse, al menos en teoría, sobre un crecimiento constante de tensión, de acción o de drama. En el cine de superhéroes esto, habitualmente, se traduce en combates que ponen al héroe ante un desafío cada vez mayor que debe superar para, al final, enfrentarse a la gran amenaza. Y aunque esta cinta de los hermanos Russo (Capitán América: El soldado de invierno) responde a esa idea, ese crecimiento dramático está construido sobre desafíos fallidos, sobre una lucha en la que el villano vence constantemente, hasta un final que… que aquí no revelaré, pero que puede generar cierto desasosiego.

Se trata, por tanto, de una producción compleja, de una obra de arte del género que merece ser reconocida como tal. Nada de enfrentamientos cuyo final se conoce de antemano; nada de momentos narrativos que restan ritmo al conjunto. Todo en el film se construye con el único objetivo de ofrecer una historia dinámica, profunda, en la que las motivaciones son lo primero y los efectos (sencillamente espectaculares, dicho sea de paso) lo segundo. Es más, pocas veces podrá verse que uno de los momentos más dramáticos de un film lo protagonice un villano que debe luchar entre lo que persigue y la única persona a la que alguna vez ha querido. Y los hermanos Anthony y Joe imprimen al conjunto un estilo visual brillante, aprovechando al máximo los planos generales de las batallas y las posibilidades de los numerosos superhéroes que aparecen a lo largo del metraje.

Desde luego, Vengadores: Infinity War es la cinta que todo fan lleva esperando 10 años. Pero es más. Es un relato sobre el fracaso, sobre la lucha contra un destino que parece escrito y que es incapaz de ser cambiado. Una lucha frustrante, en definitiva. Y no hay nada más satisfactorio, dramáticamente hablando claro esta, que ver a un héroe caído para volver a levantarse. Y dado que en este caso son decenas de ellos, la sensación agridulce que deja el final del film se multiplica de forma exponencial. Ahora sí, Marvel ha logrado alcanzar un clímax dramático en su cine, un nivel que posiblemente no sea tan adulto como el de su principal competidor, DC Cómics, pero sin duda sí ha sabido profundizar más que en otras ocasiones. Y desde luego, ha dado una lección sobre cómo construir este tipo de relatos tan complejos, cómo introducir a cada uno de los personajes y cómo mostrar la derrota individual de cada uno. ¿Tiene algo malo entonces? Bueno, mucha gente la verá sólo como una más de superhéroes. Y, por supuesto, que hay que esperar un año para el desenlace.

Nota: 9/10

‘Capitán América: Civil War’: Una historia con espectáculo


Capitán América y Iron Man se enfrentan cara a cara en 'Capitán América: Civil War'.Esto de que los superhéroes se enfrenten unos a otros parece estar de moda. Tampoco es de extrañar, dado que una vez comprendido que los buenos siempre derrotarán a los malos, queda por dirimir qué buenos son mejores que otros, y para ello nada mejor que un combate. Ahora bien, lo que también es necesario dilucidar son los motivos de dicha lucha y su resultado final. Y en el caso de la nueva película de Anthony y Joe Russo (Bienvenidos a Collinwood), el fondo ha resultado casi mejor que la forma, a diferencia de la lucha de titanes de DC que se pudo ver hace algunas semanas.

Capitán América: Civil War es, ante todo, un thriller, una cinta de intriga con secuencias de acción perfectamente integrada y con ciertas dosis de drama. La trama juega en todo momento al despiste con el espectador y el grupo de héroes que en ella aparecen, convirtiendo la cinta más en una especie de nueva entrega de ‘Los Vengadores’ que en una cinta sobre el supersoldado de Marvel. Pero dejando eso a un lado, la elaboración de la historia termina resultado muy superior a lo visto habitualmente en estos films, más próxima a la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan que a obras como, incluso, ‘Iron Man’.

Una intriga que, además, justifica espléndidamente las motivaciones de todos y cada uno de los personajes a través de una persecución sin cuartel que termina, como bien reza el título, en una lucha fratricida cuyas consecuencias son incalculables, al menos para los no duchos en esta materia. Pero del mismo modo que el contenido es brillante, la apuesta narrativa de los hermanos Russo está excesivamente encorsetada. No es una mala narrativa, al contrario, pero da la sensación de que se podría haber sacado mucho más partido, por ejemplo, al combate entre superhéroes, por no hablar de otras persecuciones.

Este extremo puede que reste algo de brillo a Capitán América: Civil War, pero por supuesto no logra contrarrestar su enorme calidad, lo cual demuestra una vez más que un buen guión es la base de cualquier buen film. El modo en que todo se integra en una trama con un giro argumental final notablemente interesante es digno de aplaudir, sobre todo en un momento en el que las cintas de superhéroes parecen un poco abandonadas en ese sentido. Y para los fans de Spider-Man: sus pocos minutos en pantalla es de lo mejor de la cinta, lo que habría que tomarse como una promesa para el futuro del trepamuros. En definitiva, un entretenimiento sin parangón con más fondo que forma. ¿Se puede pedir algo más a estas películas?

Nota: 8/10

‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: doble de acción, mitad de drama


'Los Vengadores. La era de Ultrón' supone para los héroes la prueba más dura de sus vidas.Cada uno a su modo, MarvelDC Cómics han cambiado el modo de entender el cine de superhéroes. El primero ha redefinido el concepto de entretenimiento; el segundo ha elevado este género a cotas que parecían inimaginables. Pero si algo ha hecho la casa de héroes como Spider-Man o Iron Man es crear un mundo cinematográfico que traslada de forma magistral el mundo de los cómics. Esto implica que, aunque para disfrutar de una película no hace falta ver el resto, todas y cada una se nutren entre ellas. Y en esto ha tenido buena parte de responsabilidad Joss Whedon (serie Buffy Cazavampiros), quien con la continuación de Los Vengadores (2012) vuelve a demostrar su habilidad para el dinamismo visual.

Porque lo cierto es que Los Vengadores: La era de Ultrón es un constante movimiento. Las peleas, los momentos irónicos, e incluso los momentos más dramáticos, contienen una agilidad narrativa fuera de toda duda. Es, al igual que le ocurría a su predecesora, un cómic en movimiento, algo que queda patente con la declaración de intenciones de la primera secuencia y ese plano en el que aparecen todos los superhéroes en formación de ataque. A partir de ese momento poco margen existe para la reflexión, lo cual no quiere decir que no exista un cierto desarrollo dramático. No mucho, pero existe. Si a esto se suma la comodidad de unos actores que disfrutan de sus personajes lo que obtenemos es un relato entretenido como pocos que invita al espectador a evadirse de todo lo que le rodea.

Ahora bien, la película se encuentra con un escollo relativamente importante que no logra solventar, y es el hecho de tener que luchar contra su propia naturaleza. Sin los conflictos personales que poblaron la primera entrega lo que queda es un arco dramático algo plano, sin grandes giros argumentales y, desde luego, con pocas o ninguna sorpresa. Se puede decir que la película es lineal, una carencia que se suple, y muy bien, con el dinamismo de sus secuencias y el ritmo desenfrenado de la narración, que apenas deja tiempo para la reflexión. Plagada de efectos visuales a cada cual más espectacular (los planos generales de combate son simplemente brillantes), la película cojea en el plano emocional al no existir las fricciones entre los héroes que sí se vivieron en el film original. Incluso el intento de incorporar la vida secreta de uno de los protagonistas, que en un principio parece dotar de mayor gravedad a la trama, se diluye entre rayos y puñetazos.

Algo ayuda, además de la continua sucesión de luchas y persecuciones, la presencia de un villano como Ultrón, al que da vida un James Spader (serie Boston Legal) cuya labor solo podrá apreciarse en todo su esplendor en la versión original. El resto de nuevos personajes suponen una distracción de las irregularidades del film, es cierto, pero su introducción en un film tan repleto de personajes impide que se desarrollen como es debido, lo que les convierte en meros testigos de lo que ocurre en pantalla. Sí, tienen ciertos momentos de protagonismo y gloria, pero su presencia queda lejos de la que tienen el resto de héroes, algo motivado principalmente porque éstos han tenido la oportunidad de brillar con luz propia en sus respectivas sagas. Tratar de presentar en sociedad nuevos héroes en un film tan saturado termina por diluirlos en un maremagno de poderes.

Lo que no cabe duda es que Los Vengadores: La era de Ultrón cumple con lo que promete, y lo hace con nota. Tal vez haya perdido el factor sorpresa de la primera entrega; tal vez su aspecto dramático no tiene la misma fuerza. Pero todo eso queda eclipsado por una agilidad visual y narrativa innegables, y que convierten a Whedon en uno de los nombres de peso en esta segunda etapa de Marvel, que terminará este año. Dos horas y media de acción en estado puro, humor irónico para los momentos más relajados y poca profundidad dramática que se pasan con bastante velocidad. Ahora toca esperar al próximo villano, que para aquellos que no puedan aguantar las ganas de conocerlo será… el que aparece en la secuencia post títulos de créditos.

Nota: 7/10

‘Mortdecai’: el engaño de la comedia sin pretensiones


Johnny Depp es 'Mortdecai' en la nueva película de David Koepp.La dificultad de la comedia radica en el delicado equilibrio de arrancar la risa del espectador. Tan fácil es quedarse corto y no provocar una sonora carcajada como pecar de exceso y saturar, normalmente por una reiteración de gags que pierden poco a poco su gracia. Y eso normalmente depende más del guión que del director. Por eso una película como Mortdecai promete tanto y entrega tan poco. Sí, su historia es inteligente, sus personajes atractivos y sus actores notables, pero nada de eso importa si el ritmo dramático no es el adecuado.

Y es que la película tiende constantemente a caer en la repetición, en el constante vaivén de viajes, persecuciones y conflictos maritales que termina por perder buena parte de la esencia que se intuye en sus primeros minutos. La frescura de su planteamiento desaparece paulatinamente hasta convertir al film de David Koepp (La ventana secreta) en una predecible historia de truhanes, de farsantes y de aventuras. Y hablando de Koepp, uno no puede sino preguntarse qué hubiera sido de este guión si lo hubiera cogido este autor de alguno de los mejores títulos de aventuras de los últimos años. Su labor se nota en algunos recursos visuales, pero no es suficiente para mantener el interés en lo más alto a lo largo del metraje.

Pero si el fondo no termina de funcionar a pleno rendimiento, la forma lo hace a las mil maravillas. Comenzando por unos diseños de vestuario y de producción muy atractivos, y terminando por un montaje aparentemente aséptico pero con ciertos toques interesantes, la película se presenta ante el espectador como un producto ciertamente completo. A esto contribuye, no cabe duda, el espectacular reparto, en el que destacan especialmente Paul Bettany (El sicario de Dios) y Ewan McGregor (Big Fish), ambos en roles que parodian los típicos personajes de películas similares. El carácter radical de los personajes, todos ellos con unos toques surrealistas que son de lo mejor del film, es lo que reporta al conjunto el verdadero interés, fundamentalmente porque verles en pantalla es ya de por sí un placer.

Aunque ni siquiera esto impide que Mortdecai peque de ingenua en muchos planteamientos dramáticos y, sobre todo, en su desarrollo argumental. Si bien la forma en que se combinan las tramas es correcta, la insistencia en las mismas chanzas y en los mismos recursos agranda los problemas hasta hacerlos insalvables, algo que se nota sobre todo en su ecuador. Y es que si el guión no es lo suficientemente elaborado, la forma en la que se viste importa poco. Al final lo que queda es un film simpático, sin grandes logros pero con un reparto de lujo que logra funcionar a la perfección.

Nota: 5/10

Depp se viste de ‘Mortdecai’ para arruinar los ‘Felices 140’ de Verdú


Estrenos 10abril2015Uno podría pensar que la mayoría de los estrenos en abril llegarían con la Semana Santa y ese largo periodo vacacional que se ha producido en España. Pero no, ha sido el fin de semana siguiente, este que nos ocupa y que comienza hoy viernes, 10 de abril, el que acapara muchas novedades, hasta 13 películas. Y aunque muchas de ellas no tienen la intención de convertirse en grandes éxitos de taquilla, sí ofrecen al espectador una amplia variedad donde elegir. Por supuesto, hay excepciones que confirman la regla.

Una de esas excepciones es Mortdecai, comedia protagonizada por Johnny Depp (Transcendence) en la que da vida a un marchante de arte en bancarrota al que se le encarga la misión de recuperar un cuadro robado. Sin embargo, el hombre está más interesado en la leyenda que habla de un código bancario que oculta el oro de los nazis que en la propia salvaguarda de la pintura. Humor, acción y aventura se dan cita en esta adaptación de la novela de Kyril Bonfiglioli que adapta a la gran pantalla David Koepp, guionista de Spider-Man (2002) o Parque Jurásico (1993) que aquí se pone tras las cámaras, como ya hizo en El último escalón (1999). El reparto se completa con Gwyneth Paltrow (Iron Man 3), Paul Bettany (El sicario de Dios), Olivia Munn (serie The Newsroom), Ewan McGregor (Agosto), Jeff Goldblum (El gran hotel Budapest) y Ulrich Thomsen (serie Banshee).

Muy distinto es el drama La dama de oro, film que narra la historia real de Maria Altmann y el abogado Randol Schoenberg, quien ayudó a la primera en un viaje por media Europa para recuperar las pertenencias que los nazis le robaron sesenta años atrás, cuando se vio obligada a huir de Viena por ser judía. El proceso no solo les llevará a luchar contra el gobierno austríaco, sino que desvelará secretos del pasado que ella quería olvidar. Dirigida por Simon Curtis (Mi semana con Marilyn), la película está protagonizada por Helen Mirren (Un viaje de diez metros), Ryan Reynolds (El invitado), Daniel Brühl (El quinto poder), Katie Holmes (serie Los Kennedy), Max Irons (La huésped), Tatiana Maslany (Todos los días de mi vida), Charles Dance (serie Juego de tronos), Jonathan Pryce (Hysteria) y Tom Schilling (serie Hijos del Tercer Reich).

El último de los estrenos norteamericanos es The guest, thriller de acción con buenas dosis de misterio que arranca cuando un soldado que regresa de un combate se presenta ante la familia de uno de sus compañeros fallecidos en una de las misiones. Sin un sitio al que ir, la familia le acoge temporalmente, pero cuando una serie de misteriosas muertes empiezan a sucederse alrededor del joven soldado su pasado empezará a desvelarse. Adam Wingard (Tú eres el siguiente) dirige la propuesta, mientras que Dan Stevens (serie Downton Abbey), Maika Monroe (Una vida en tres días), Leland Orser (Morning), Sheila Kelley (Lazos de sangre), Brendan Meyer (Leap 4 your life) y Lance Reddick (serie Fringe) protagonizan el film.

Entre los estrenos españoles destaca Felices 140, nuevo film de Gracia Querejeta (Siete mesas de billar francés) que, en clave dramática, narra cómo una reunión de amigos y familiares termina convirtiéndose en un cúmulo de argucias, traiciones y recelos. Todo porque la protagonista anuncia que es la afortunada a la que le ha tocado un bote de Euromillones de 140 millones de euros. Lo que inicialmente es felicidad compartida pronto deja paso a las verdaderas intenciones de todos los presentes. Una interesante trama que está interpretada por un reparto muy atractivo en el que se dan cita Maribel Verdú (De tu ventana a la mía), Antonio de la Torre (La isla mínima), Eduard Fernández (El niño), Nora Navas (Tres mentiras), Marian Álvarez (La herida), Alex O’Doherty (serie Doctor Mateo) y Ginés García Millán (Amor en su punto).

También española es La matanza (Txarriboda), thriller que gira en torno a un joven empresario que prepara un intrincado plan para acabar con su esposa al ver que su fortuna peligra por problemas conyugales. El problema es que antes deberá deshacerse de una policía especializada en serial killers con especial obsesión por los asesinos de mujeres. Javier Rebollo y Alvar Gordejuela (La buena hija) escriben y dirigen el film, en cuyo reparto encontramos a Aitziber Garmendia (Ocho apellidos vascos), Mikel Losada (Tres mentiras), Patxo Tellería (Bi anti) e Itziar Atienza (Bypass), además del propio Gordejuela.

Otro de los nombres importantes de la semana es el de Jean-Jacques Annaud (Enemigo a las puertas), que regresa con El último lobo, drama basado en la novela de Jiang Rong que gira en torno a la relación de un joven chino y un lobezno a comienzos de la década de 1970. El chico, enviado a la estepa mongola para educar a los pueblos nómadas, descubrirá una relación casi mística entre estas gentes y el lobo, el gran depredador de la región. Para comprenderla decide capturar a una cría y establecer con ella un vínculo que se verá amenazado cuando un representante de la autoridad decida exterminar a todos los lobos de la región. Producida entre Francia y China, la cinta está protagonizada por Jiang Rong, Shaofeng Feng (Threads of time), Shawn Dou (Cheng shi you xi), Ankhnyam Ragchaa y Yin Zhusheng (Du zhan).

Y Francia, en este caso junto a Italia, también está presente en la producción de El capital humano, cuya acción arranca cuando un ciclista es atropellado de noche por un lujoso todoterreno. El accidente cambiará el destino de las dos familias involucradas: la de un millonario especulador de finanzas y la de un ambicioso agente inmobiliario al borde de la quiebra. Un drama de 2013 que adapta la novela de Stephen Amidon y que dirige Paolo Virzì (La prima cosa bella). Entre los intérpretes destacan Fabrizio Bentivoglio (Happy family), Matilde Gioli, Valeria Bruni Tedeschi (Un castillo en Italia), Guglielmo Pinelli y Fabrizio Gifuni (La mejor juventud).

Desde Ucrania nos llega The tribe, drama de 2014 que supone el debut en el largometraje de Miroslav Slaboshpitsky como guionista y director. La trama arranca cuando un joven sordo llega a un internado. Para poder sobrevivir e integrarse entra a formar parte de una cruel y rígida organización. Pero su mundo cambiará cuando desafíe las reglas al estar enamorado de una de las concubina de esta tribu urbana. Grigoriy Fesenko, Yana Novikova, Rosa Babiy y Alexander Dsiadevich conforman el debutante reparto principal.

Y con algo más de retraso se estreno Qué difícil es ser un dios, cinta de acción y ciencia ficción rusa de 2013 que narra el viaje que realizan un grupo de científicos a un planeta en el que impera un régimen tiránico y autoritario en una época que parece anclada en la Edad Media. Aunque el grupo tiene órdenes de no intervenir en los acontecimientos, uno de ellos desencadenará una guerra para tratar de salvar a algunos hombres del fatídico fin al que están destinados por ser intelectuales, artistas o críticos. Basada en la novela de Arkadiy Strugatskiy, la película está dirigida por Aleksey German (Control en los caminos), director que no se ponía tras las cámaras desde 1998, y en su reparto encontramos a Leonid Yarmolnik (Svyaz), Aleksandr Chutko (Mest shuta), Yuriy Tsurilo (Pop) y Evgeniy Gerchakov (Lyubov zla).

Pasamos ahora a dos películas japonesas. La primera es La casa del tejado rojo, adaptación de la novela de Kyôko Nakajima dirigida por Yôji Yamada (Una familia de Tokio) cuya trama comienza en 1936 para desarrollarse hasta nuestros días. La protagonista es una anciana que rememora en un cuaderno los días de su juventud en que entró a trabajar en la casa que da título al film y en la que vive una familia a la que adora. La llegada de un atractivo joven llevará a la dueña de la casa a iniciar un romance adúltero del que la protagonista es cómplice. Décadas después, tras la muerte de la criada, el sobrino de ésta encuentra un sobre cerrado que parece guardar un secreto que la anciana ha guardado durante todos estos años, algo que empujará al joven a buscar la verdad de lo ocurrido en aquella casa. Un intenso drama que está protagonizado por Takako Matsu (Confessions), Haru Kuroki (Fune wo amu), Hidetaka Yoshioka (Buda: El gran viaje), Satoshi Tsumabuki (Ai to matoko) y Chievo Baishô (The hidden blade).

La otra es Aguas tranquilas, drama escrito y dirigido por Naomi Kawase (El bosque de luto) que comienza cuando un joven encuentra un cuerpo flotando en la orilla de una isla en la que sus habitantes viven en armonía con todo lo que les rodea. Con la ayuda de una amiga comenzará a investigar un misterio que le llevará a descubrir los ciclos de la vida, la muerte o el amor. El reparto está encabezado por Nijirô Murakami, Jun Yoshinaga (Wasao), Makiko Watanabe (Chihi o tori ni) e Hideo Sakaki (La maldición).

El único representante del cine de animación es El séptimo enanito, fantasía en clave de aventura y comedia que combina las historias de varios cuentos de hada para narra cómo los siete enanito deben viajar al futuro para poder deshacer el hechizo de la Bella Durmiente que por accidente ha provocado uno de ellos. Dirigida a cuatro manos por Boris Aljinovic y Harald Siepermann, ambos debutantes en la dirección, la cinta cuenta con las voces en su versión original de Joshua Graham (Stok Stalk Stock), Matt Gilbert (Unavailable), Al Parrish, Geoff May y Joe Marth.

Y cerramos el repaso con Mucho más que miel, documental producido en 2012 a tres bandas entre Suiza, Alemania y Austria que, como se desprende del título, aborda el mundo de la apicultura y las abejas. Pero no lo hace como vehículo para conocer la naturaleza de estos insectos, sino como un relato en el que se analiza la estructura de esta especie, el trabajo de los apicultores y la importancia capital que tienen estos productores de miel para la supervivencia del ser humano como especie. La cinta está dirigida por Markus Imhoof (Der Berg), quien también colabora en el guión.

Tráiler de ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’: más y más de todo


El tráiler de 'Los Vengadores: La era de Ultrón' ofrece la primera imagen del personaje.De una secuela se espera siempre más y mejor. Si es un drama o un thriller, más intensidad emocional. Y si es una cinta de acción… pues eso, más acción. Pero cuando se habla de la continuación de un evento como el que fue Los Vengadores hace ya dos años es difícil pensar en algo más grande que la destrucción final de Nueva York. Por eso el primer tráiler generaba tanta expectación, y a tenor de lo que puede verse en el avance que Marvel hizo público ayer los fans verán cumplidas sus expectativas, al menos en lo que a espectacularidad se refiere. Aunque como está ocurriendo en la llamada “segunda fase”, los elementos más dramáticos de este grupo de superhéroes también están presentes. La trama de Los Vengadores: La era de Ultrón sitúa a los héroes ante un reto aún mayor al de su primera aventura juntos, pues deberán hacer frente no solo a sus problemas para trabajar juntos, sino a un enemigo que nace cuando Tony Stark trata de relanzar un antiguo programa que salvaguardaría la paz mundial. Cuando Ultrón haga acto de presencia y revele sus verdaderos planes solo ellos serán capaces de detenerle, aunque para ello tengan que sacrificar su propia vida.

A tenor de lo que puede verse en este primer avance, que como es habitual encontraréis al final del texto, los componentes dramáticos tendrán un papel fundamental. Más allá de las rencillas que nutren la dinámica del grupo (y que según parece volverán a aparecer), lo relevante es el carácter algo derrotista del montaje y de los momentos elegidos para el tráiler, dejando en el aire la sensación de estar ante el final de algo y ante un nuevo comienzo. El escudo roto del Capitán América es la imagen más elocuente de todas, sugiriendo la posibilidad de su muerte o, al menos, de su derrota. Y no sería algo descabellado si tenemos en cuenta la tradición de muerte y resurrección que existe en los cómics.

En cualquier caso, lo que sí parece evidente es que esta continuación dirigida de nuevo por Joss Whedon, creador de series como Buffy, cazavampiros, busca un tratamiento visual de la historia similar al de su predecesora, en el que los contrastes o los juegos de luces quedan relegados a un segundo plano. Esto, que funcionó bien en la primera parte debido, en buena medida, al tono aventurero de la misma, genera un pequeño contraste con el tono de la trama, aunque por otro lado saca mucho partido a las secuencias de acción, sobre todo a la que protagonizan Hulk y el Hulkbuster. Lo que parece claro es que la película será más grande en todos los sentidos.

Habrá que esperar hasta mayo del 2015 para poder disfrutar de Los Vengadores: La era de Ultrón, que cuenta en su reparto con los actores que vienen dando vida a los superhéroes en las últimas películas, es decir, Chris Evans (Rompenieves) como Capitán América; Robert Downey Jr. (#Chef) como Iron Man; Chris Hemsworth (La cabaña en el bosque) como Thor; Scarlett Johansson (Lucy) como Viuda Negra; Jeremy Renner (El sueño de Ellis) como Ojo de Halcón; Mark Ruffalo (Begin Again) como Hulk; Samuel L. Jackson (RoboCop) como Nick Furia; Paul Bettany (Transcendence) como la voz de Jarvis; y Cobie Smulders (serie Cómo conocí a vuestra madre) como Maria Hill. Además, y como se puede ver en el tráiler, se incorporan Andy Serkis (King Kong), Aaron Taylor-Johnson (Godzilla) como Quicksilver; y Elizabeth Olsen (Luces rojas) como Bruja Escarlata. Sin más dilación, el primer avance.

La mente de J. Depp trasciende la guerra de Frankenstein


Estrenos 20junio2014El mes de junio está siendo bastante flojo. Tras tres semanas de estrenos el balance general presenta films que bucean en historias ajenas a las grandes superproducciones pero que, en un sentido u otro, terminan siendo fallidas. Las novedades de este fin de semana se quedan a medio camino entre ambas. Por un lado tenemos producciones con un claro objetivo comercial, mientras que por otro llegan también historias intimistas cuya razón de ser no es otra que contar algo con cierto calado dramático. El éxito o el fracaso de todas ellas se sabrá a mediados de la semana que viene. Ahora únicamente toca hablar sobre esos estrenos que se han repartido entre hoy, viernes 20 de junio, y ayer jueves. Comencemos por estos últimos.

Uno de los títulos más atractivos es Transcendence, thriller de ciencia ficción que vuelve a especular con la idea de la inteligencia artificial, el poder de la mente dentro de la máquina y la lucha por su supervivencia del ser humano contra su propia creación. En esta ocasión la historia se centra en un investigador de la inteligencia artificial que está a punto de desarrollar una máquina capaz de combinar la inteligencia colectiva de la Humanidad con las emociones y sensibilidades que caracterizan al ser humano. Sin embargo, su proyecto se verá truncado cuando un grupo de extremistas anti-tecnológicos atenten contra su vida y le dejen en coma. En un intento por salvarle su mujer y su mejor amigo deciden trascender su mente a la máquina, creando un ser completamente nuevo cuyas ansias de conocimiento pondrá en peligro la propia existencia. Dirigida por Wally Pfister, que debuta de este modo en la dirección después de años como cámara y director de fotografía (es el colaborador habitual de Christopher Nolan), la película cuenta con un reparto espectacular encabezado por Johnny Depp (El llanero solitario), Rebecca Hall (La maldición de Rookford), Paul Bettany (Margin call), Cillian Murphy (Luces rojas), Kate Mara (serie House of cards), Morgan Freeman (El caballero oscuro), Clifton Collins Jr. (Pacific Rim) y Cole Hauser (Objetivo: La Casa Blanca).

Muy distinto es el cariz de Yo, Frankenstein, que combina acción y mitología para contar cómo la criatura del Dr. Frankenstein ha logrado sobrevivir durante 200 años, pasando inadvertido en la sociedad actual hasta que se ve envuelto en una guerra por la Humanidad que también implica a las gárgolas. Será entonces cuando deba tomar una decisión, pues será él la pieza clave para la salvación o la extinción de los hombres. Con un aire a la famosa saga de vampiros y hombres lobo, Underworld (no por casualidad está producida por el mismo equipo), la obra está dirigida por Stuart Beattie (Mañana, cuando la guerra empiece) y protagonizada por Aaron Eckhart (Los diarios del ron), Yvonne Strahovski (serie Dexter), Miranda Otto (El señor de los anillos: Las dos torres), Bill Nighy (Desafío total), Jai Courtney (Divergente) y Socratis Otto (Sin rastro).

El tercer estreno norteamericano del jueves es El cielo es real, film basado en la novela de Todd Burpo y Lynn Vincent que, a su vez, recoge un hecho real que el primero vivió. La trama arranca cuando la familia de Burpo debe afrontar la delicada cirugía de emergencia a la que se somete su hijo pequeño, quien está a punto de morir. Su extraordinaria recuperación parece casi milagrosa, pero lo más sorprendente se revela cuando el niño empieza a hablar con total naturalidad de su viaje por el otro mundo, de la gente a la que conoció y de aquellos a los que todavía puede ver. Un intenso drama dirigido por Randall Wallace (Cuando éramos soldados), quien también participa en el guión, e interpretado por Greg Kinnear (serie Los Kennedy), Kelly Reilly (El vuelo), Thomas Haden Church (Un lugar para soñar), el debutante Connor Corum, Margo Martindale (serie The americans) y Lane Styles (Duda razonable).

Si miramos a Europa una de las novedades más interesantes es Amanece en Edimburgo, comedia musical inglesa con tintes dramáticos y románticos que llega precedida del éxito que tuvo la obra de teatro en la que se basa. Con Dexter Fletcher (Wild Bill) moviendo la cámara, la historia gira en torno a dos amigos que vuelven a la ciudad del título después de haber servido en Afganistán. Ambos son capaces de retomar sus vidas donde las dejaron gracias a unas parejas que les quieren y a unos padres cuya felicidad parece no tener límite. Sin embargo, la felicidad será puesta en peligro cuando un secreto del pasado amenace con destruir todas las parejas. En el reparto destacan nombres como los de George MacKay (Resistencia), Kevin Guthrie (Trash Humpers), Jane Horrocks (Born romantic), Peter Mullan (Caballo de batalla), Antonia Thomas (serie Misfits), Jason Flemyng (Grandes esperanzas) y Freya Mavor (serie Skins).

España presenta este fin de semana varias propuestas. Una de ellas es Perdona si te llamo amor, adaptación de la novela homónima de Federico Moccia que busca continuar el éxito de los anteriores intentos por llevar al cine este tipo de historias. En esta ocasión la trama arranca cuando un joven ejecutivo que parece tenerlo todo en la vida es rechazado por su novia. El duro golpe le lleva a entrar en una espiral de la que solo logra salir cuando conoce a una adolescente 20 años más joven. Entre los dos surgirá un amor imposible que, contra todo pronóstico, llevará a la pareja a descubrir una realidad desconocida para ambos. Joaquín Llamas, veterano director de televisión, debuta en el largometraje cinematográfico con este film protagonizado por Paloma Bloyd (La fría luz del día), Daniele Liotti (La herencia Valdemar), Irene Montalà (Insensibles), Lucía Guerrero (Grupo 7), Andrea Duro (Por un puñado de besos), Adrià Collado (La mujer del anarquista), Jan Cornet (Encontrarás dragones) y Cristina Brondo (Diario de una becaria).

También se estrena Sapos y culebras, película española del 2013 que aborda en clave dramática el vuelco que da la vida de una joven a raíz de la ruina de sus progenitores. Sin embargo, un botín oculto y unas grabaciones reveladoras pueden lograr que todo vuelva a ser como antes. Escrita y dirigida por Francisco Avizanda (Hoy no se fía, mañana sí), la obra cuenta con actores como Ariadna Cabrol (Dos billetes), Juanma Díez (serie Impares), Itxaso González, Alfonso Torregrosa (La vida mancha), Mikel Losada (El cazador de dragones) y Jon Ariño (Bosque de sombras).

La jaula dorada es una de las novedades francesas que aparecen este fin de semana en la cartelera española. Dirigida por Ruben Alves (Secretos de Estado), la cinta cuenta en clave cómica cómo una pareja de inmigrantes portugueses en Francia deben afrontar la difícil decisión de abandonar su vida para volver a su país. Y es que no solo han formado una familia en París, sino que su labor, ella como portera de un lujoso edificio y él como encargado de obra, es tan apreciada que los inquilinos harán lo impensable para evitar que se vayan. Rita Blanco (Noite Escura), Joaquim de Almeida (La conjura de El Escorial), Roland Giraud (Tres solteros y un biberón), Chantal Lauby (Antilles sur Seine) y Barbara Cabrita (Just Ines) son algunos de los integrantes del reparto.

Las novedades francesas en lo que a ficción se refiere se completan con Un cuento francés, comedia producida en 2013 que reflexiona sobre los cuentos de hadas y los finales felices. Todo comienza cuando una joven soñadora que cree en los príncipes azules y en la felicidad sin problemas conoce a un joven que reúne todas las cualidades. Convencida de que por fin ha encontrado lo que busca, su vida dará un vuelco cuando conozca a otro hombre del que también se enamorará. Para colmo, ambos están marcados por unas situaciones personales complejas y que dificultarán mucho el objetivo que la joven se ha marcado. Agnès Jaoui (Háblame de la lluvia) dirige, escribe y protagoniza el film, en el que también encontramos a Jean-Pierre Bacri (Para todos los gustos), quien colabora en el guión; Arthur Dupont (La cocinera del presidente), Agathe Bonitzer (Una botella en el mar de Gaza) y Benjamin Biolay (La mente).

Desde Francia también nos llega el primero de los documentales que aquí abordamos. Se trata de Mademoiselle C, relato que trata de dar una visión inédita y privilegiada del mundo de la moda a través de la vida de un icono de este mundo como es Carine Roitfeld, ex directora de Vogue durante 10 años. Modelos, actores y otros grandes nombres del showbusiness se dan cita en este film dirigido por Fabien Constant (The Vogue Paris Fashion Night Out), entre ellos Anna Wintour, Marion Cotillard (El caballero oscuro: La leyenda renace), James Franco (Juerga hasta el fin), la modelo Linda Evangelista o la cantante Beyoncé Knowles.

Viernes 20 de junio

Tres son las novedades que llegan hoy viernes a la cartelera. Una de ellas es la norteamericana Corrupción en el poder, thriller político del 2010 con dosis de comedia que se basa en uno de los casos más importantes de corrupción en Estados Unidos que involucró a lobbies y partidos políticos. La trama se centra en un lobbista republicano que se enriqueció mediante diversas estafas, fraudes y sobornos cuya base eran los pueblos indígenas a los que representaba en el Congreso. El director George Hickenloop (Dogtown) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que el reparto cuenta con, entre otros, Kevin Spacey (American Beauty), Barry Pepper (Salvar al soldado Ryan), Kelly Preston (Sentencia de muerte), John Lovitz (Los calientabanquillos), Rachelle Lefevre (serie La cúpula), Ruth Marshall (Baby blues), Graham Greene (serie Defiance) y Jason Weinberg (Puck hogs).

Muy distinto es el cariz de New world, thriller ambientado en el mundo del crimen organizado y producido por Corea del Sur en 2013. Escrita y dirigida por Park Hoon-jung (Hyultu), la trama sigue el proceso de infiltración de un policía en una importante banda criminal. Tras ocho años logra convertirse en la mano derecha del número dos de la organización, pero la muerte del líder desata una lucha de poder que no solo pone en riesgo su misión, sino su propia vida. En medio de todo esto, otro policía busca aprovechar esta situación, para lo que pretende utilizarle de cebo. Violencia, acción e intriga se entremezclan en este film protagonizado por Lee Jung-Jae (El gran golpe), Choi Min-sik (Old boy), Hwang Jeong-min (Geomeun jip), Park Seong-Woong (Hit) y Song Ji-hyo (Some).

Terminamos con otro documental, en esta ocasión la producción española ¡Zarpazos! Un viaje por el Spanish  Horror, cinta escrita y dirigida por Víctor Matellano con la que debuta en el largometraje y que, además, se basa en el libro que él mismo ha escrito. A través de recuerdos, anécdotas y entrevistas de diferentes épocas y a personajes que vivieron o han estudiado el fenómeno, el film repasa la producción que a finales de los sesenta del siglo XX fue protagonista en el cine español, generando un determinado star system y propiciando, sobre todo, una salida al mercado internacional y una cierta influencia en producciones posteriores de todo el mundo.

‘Transcendence’: replicarse sin sentido no sirve de nada


Johnny Depp logra introducir su mente en un ordenador en 'Transcendence', de Wally Pfister.La actual sociedad de la información ha generado un curioso fenómeno: podemos conectar con cualquier parte del mundo pero al mismo tiempo nos aísla de lo que tenemos al alcance de nuestra mano. De un tiempo a esta parte el cine y la televisión han recogido las preocupaciones sociales que esto genera y las han plasmado en historias con más o menos fortuna. El problema es que el tema es tan recurrente y tiene tan poco recorrido que las producciones empiezan a repetirse. Lo último de Johnny Depp (Enemigos públicos) sufre, irónicamente, el mismo fenómeno que aborda en su trama, y en un intento por ser original lo único que logra es trasvasar historias de la pequeña pantalla al formato cinematográfico.

De hecho, cualquier aficionado al fantástico moderno encontrará no pocas referencias a series como RevolutionBlack mirror. En efecto, el debut en la dirección de Wally Pfister aporta pocas novedades a las teorías ya enunciadas por otras producciones, limitándose a reiterar los peligros de una inteligencia artificial superior (en este caso creada a partir de la “trascendencia” de una mente humana) y la gran dependencia del ser humano hacia las máquinas, Internet y las redes de comunicación global. En este sentido, el film se revela simplemente como un vehículo para exponer los hechos, sin llegar en ningún momento a postularse a favor o en contra de algunas de las posturas que en él se plantean. O lo que es lo mismo, el abuso tecnológico es malo, pero la tecnología es necesaria.

Una postura que puede parecer realista pero que, en formato cinematográfico, deriva en un producto algo tedioso, con un ritmo irregular y sin demasiados alardes visuales, lo cual por cierto es una lástima teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece la historia. El desarrollo dramático, además, no presenta giros demasiado relevantes, lo que produce una especie de balsa de aceite en la que los conflictos no consiguen enganchar al espectador. No significa esto que el film sea aburrido, sobre todo si se acude a las salas con la idea de reflexionar sobre el tecnológico mundo que nos rodea. Pero desde luego las posibilidades narrativas que plantea su inicio quedan diluidas en una ausencia total de conflicto entre protagoniza y antagonista. Y esto se debe principalmente a que no hay ni lo uno ni lo otro. A lo largo del metraje prácticamente todos los personajes pasan de héroe a villano en cuestión de minutos, por lo que es muy difícil identificar quién es quién en la historia y cuáles son sus intenciones.

El resultado es una película que no logra trascender, valga el juego de palabras. Transcendence trata de hacer reflexionar sobre diversos temas, pero no lo hace de la mejor forma posible. Si el formato hubiese sido el del documental posiblemente estaríamos hablando de otra cosa, pero la apuesta por la ciencia ficción no encaja con algunas lagunas narrativas y formales como es la indefinición de los personajes, lo que deriva en la indefinición de la propia historia. Los actores, que hacen lo que pueden con sus respectivos roles, logran sustentar una historia por lo demás algo manida y conocida. Se deja ver, pero algo de agilidad narrativa y de concreción conceptual no habría estado nada mal.

Nota: 5/10

Diccineario

Cine y palabras

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