‘Las aventuras del Doctor Dolittle’ le llevan a ‘Aguas oscuras’


Estrenados prácticamente todos los títulos que competirán en las principales categorías de los Oscar, enero encara su recta final con novedades que, si bien no se presentan con el aval de premios y nominaciones, sí lo hacen con nombres e historias capaces de atraer al público a las salas. Este viernes día 24 son varios los estrenos, la mayoría de ellos procedentes de Europa, Sudamérica y Extremo Oriente.

Pero arrancamos con Las aventuras del Doctor Dolittle, comedia familiar hollywoodiense que vuelve a llevar a la gran pantalla al protagonista de la serie de novelas creadas por Hugh Lofting. Ambientada en la Inglaterra victoriana, la historia sigue al excéntrico y reputado veterinario que, tras perder a su mujer hace siete años, se encerró tras los muros de su mansión con la única compañía de animales exóticos. La enfermedad de la joven reina le obligará a dejar su retiro y embarcarse en una aventura para encontrar la cura en una mítica isla, enfrentándose por el camino a viejos adversarios y a sus propios demonios, y contando con la ayuda de una joven autoproclamada aprendiz y una corte de animales con los que puede comunicarse. Dirigida por Stephen Gaghan (Gold, la gran estafa), la cinta está protagonizada por Robert Downey Jr. (Vengadores: Endgame), Harry Collett (Dunkerque), Antonio Banderas (Dolor y gloria), Michael Sheen (El apóstol) y Jim Broadbent (Rey de ladrones), a los que se suman las voces de Rami Malek (Bohemian Rhapsody), Octavia Spencer (El sótano de Ma), Kumail Nanjiani (serie Silicon Valley), John Cena (Dos padres por desigual), Emma Thompson (Men in Black: Internacional), Tom Holland (Spider-Man: Lejos de casa) y Ralph Fiennes (Secretos de Estado).

También procede de Estados Unidos Aguas oscuras, drama basado en un hecho real revelado en un artículo del New York Times Magazine que tiene como protagonista a un abogado que descubre la conexión entre un número creciente de muertes inexplicables y una de las corporaciones más grandes del mundo. En su lucha por defender a aquellos que no pueden defenderse y sacar a la luz los hechos arriesgará no solo su futuro, sino su familia y su propia vida. Todd Haynes (Carol) se pone tras las cámaras para dirigir a Mark Ruffalo (Vengadores: Infinity War), Anne Hathaway (Serenity), Tim Robbins (Marjorie Prime), Bill Camp (Joker), Victor Garber (Rebelde entre el centeno), Mare Winningham (La gaviota), William Jackson Harper (Midsommar) y Bill Pullman (The equalizer 2), entre otros.

Pasamos ahora a los estrenos europeos con Te quiero, imbécil, comedia española dirigida por Laura Mañá (La vida empieza hoy) cuya trama arranca cuando a un joven le deja su novia justo cuando iba a pedirle matrimonio, pierde su empleo y se ve obligado a volver a vivir con sus padres. Ante semejante situación decide reinventarse y triunfar, pero no sabe cómo, por lo que acude al único sitio en el que todo se puede encontrar: internet. Y mientras intenta seguir los consejos de un youtuber, la vida sigue entre amigos, viejas conocidas y nuevas jefas. Quim Gutiérrez (Ventajas de viajar en tren), Natalia Tena (serie Juego de tronos), Ernesto Alterio (Lo dejo cuando quiera), Alfonso Bassave (Que Dios nos perdone) y Alba Ribas (100 metros) encabezan el reparto.

Desde Alemania nos llega Cerca del horizonte, drama romántico basado en la historia real de la novel escrita por Jessica Koch, en la que una joven con un futuro prometedor y sin complicaciones en su vida conoce a un chico que tiene todo con lo que ella sueña. Fascinada por él, poco a poco descubrirá quién se esconde tras la fachada construida con tanto esmero, y juntos deberán enfrentarse a los prejuicios y la exclusión en una carrera contra el tiempo. Dirigida por Tim Trachte (Abschussfahrt), la cinta está protagonizada por Luna Wedler (Streaker), Jannik Schümann (El día que vendrá), Luise Befort (Jesus cries), Jamie Bick (Loverboy), Julia Eiber (Die goldfische) y Nicola Gründel (Ein weihnachtslied).

El país germano también está presente, junto a Suecia y Noruega, en Sobre lo infinito, cinta escrita y dirigida por Roy Andersson (Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia) que, en clave dramática, realiza una reflexión en torno a la vida, su belleza y su crueldad, todo ello en un marco bélico que ofrece un caleidoscopio de la vulnerabilidad de la existencia. Entre los numerosos actores que componen el elenco destacan Jessica Louthander, Martin Serner, Tatiana Delaunay, Anders Hellström, Jan-Eje Ferling (Juni) y Thore Flygel (Apan).

Aunque sin duda la cinta más internacional es Dios es mujer y se llama Petrunya, drama con capital macedonio, belga, francés, croata y esloveno que narra como en un pequeño pueblo de Macedonia, cada mes de enero, el sacerdote local arroja una cruz de madera al río en una ceremonia en la que cientos de hombres se lanzan al agua para conseguirla, pues quien lo logre tendrá garantizada la buena suerte durante todo el año. Pero cuando la coge una mujer estalla la furia de una sociedad que lo considera una afrenta a un ritual tradicionalmente masculino. Dirigida por Teona Strugar Mitevska (The woman who brushed off her tears), la película está protagonizada por Zorica Nusheva, Labina Mitevska (7 avlu), Stefan Vujisic y Suad Begovski.

Pasamos ahora a las novedades procedentes de Sudamérica, entre las que destaca Ema, film chileno dirigido por Pablo Larraín (Jackie) que combina drama y música para contar la historia de una bailarina de reguetón que, tras un traumático incidente que cambia su vida y su matrimonio por completo, decide embarcarse en una odisea de liberación personal. El reparto está encabezado Mariana Di Girolamo (Aquí no ha pasado nada), Gael García Bernal (serie Mozart in the jungle), Santiago Cabrera (serie Big little lies), Giannina Fruttero (serie Zamudio) y Catalina Saavedra (Marilyn).

China, en colaboración con Francia, produce El lago del ganso salvaje, historia escrita y dirigida por Yi’nan Diao (Ye che) que tiene como protagonista a un gángser de nivel medio. El día que sale de la cárcel se ve involucrado en una reunión de bandas que termina con un policía muerto. Huyendo de las bandas y del dispositivo policial se encuentra con una prostituta de cuyas intenciones sospecha, pero que es su única vía de salvación, por lo que deberá enfrentarse a los límites que está dispuesto a sacrificar. Lun-Mei Kwei (The big call), Ge Hu (1911), Fan Liao (La ceniza es el blanco más puro), Regina Wan (Xin li zui) y Zeng Meihuizi son los principales actores.

Puramente asiática, en este caso de Japón, es la cinta de animación Los niños del mar, adaptación del manga de Daisuke Igarashi cuyo argumento gira en torno a una joven adolescente de padres separados. Su padre trabaja en el acuario local, donde pasa mucho tiempo fascinada con las especies que allí viven. Todo cambia cuando conoce a dos chicos que son trasladados al acuario, pues la joven comprenderá que tiene una conexión especial con el océano, al igual que los dos chicos. Pero el poder de sus dos nuevos amigos parece interponerse con los intereses del acuario. Dirigida por Ayumu Watanabe (Doraemon y el pequeño dinosaurio), la película cuenta con las voces originales de Mana Ashida (Pacific Rim), Hiiro Ishibashi, Seishû Uragami (Tomodachi gêmu gekijouban) y Win Morisaki (Ready Player One).

Terminamos con el documental Cholitas, producción boliviana escrita y dirigida a cuatro manos por Pablo Iraburu (Oskara) y Jaime Murciego, para quien es su ópera prima. El film muestra la vida de cinco mujeres indígenas que con su vestimentas tradicionales lograron ascender los 6.962 metros del Aconcagua, la montaña más alta de América.

‘Joker’: todos somos pobres payasos


Comenzaba la década de los años 40 del pasado siglo cuando Batman presentaba el primer número de su propia serie. En aquellas viñetas ya aparecía un villano vinculado irremediablemente al Hombre Murciélago: el Joker. El origen de ambos personajes quedaba intrínsecamente relacionado. Menciono todo esto porque la nueva película de Todd Phillips (Salidos de cuentas) sobre cómo este villano se convierte en lo que todos conocemos tiene un giro dramático final que recupera esa idea que muchas veces se ha planteado sobre el destino entrelazado de héroe y antihéroe.

Pero en realidad eso es solo la guinda del pastel. Lo que Phillips (cuya labor tras las cámaras deja algunos momentos brillantes y sobrecogedores), y sobre todo Joaquin Phoenix (Irrational man), ofrecen en Joker va mucho más allá del cómic. En realidad, es difícil clasificar esta película más allá del drama. El magistral guión ahonda, despacio pero sin pausa, en muchos de los males sociales actuales, en la lucha de clases, en la locura y, finalmente, en las consecuencias de nuestras decisiones, personales y políticas. Lo que comienza siendo simplemente la historia de un pobre hombre marcado por una enfermedad mental bajo control gracias a un sinfín de medicamentos termina derivando en una locura con la guerra de clases como telón de fondo. Resulta fascinante apreciar la deriva que toma el personaje de Phoenix y cómo poco a poco construye esa personalidad que, aunque nada tiene que ver con la batalla que se desata al final, la utiliza en su propio beneficio para lograr esa admiración, ese protagonismo que siempre se le ha negado.

En realidad, la película cuenta con multitud de referentes cinematográficos, lo cual ayuda a profundizar en la mente de este personaje tan complejo e interesante que Phoenix eleva a la categoría de leyenda (sería todo un acierto que dos actores lograran Oscars por este mismo personaje). A través de giros argumentales perfectamente estudiados el guión construye un descenso a los infiernos de la mente de un hombre al tiempo que vincula irremediablemente el destino de este Joker con la familia Wayne. Este es, sin duda, otro de los aciertos del film: aunque el trasfondo del cómic siempre está presente, en realidad la historia va más allá de las viñetas. Y como muchas buenas historias, todo se construye más con el relato (algo muy de moda hoy en día) que con la verdad. El primer punto de giro se plantea como algo casi fortuito, defensivo, casi hasta patético. Pero es a partir de ese punto cuando se empieza a edificar todo un entramado en el que la realidad y la ficción se mezclan en la pantalla como una proyección de la mente del protagonista, llevando al espectador por un viaje tan apasionante como inquietante. Una evolución dramática que va de la mano con la evolución del personaje, que pasa de ser un hombre timorato, asustadizo y triste a una figura con tanta seguridad que es capaz de confesar y cometer lo que comete al final del film.

Desde luego, la película es inquietante. La risa histérica que logra Phoenix, con la que en cierto modo se abre y se cierra Joker, acompaña al espectador como la banda sonora de esta locura con crítica social, trasfondo dramático y una lucha de clases que, como no podía ser de otro modo, no viene motivada por este Payaso, sino por el modo en que los ricos tratan a las clases más desfavorecidas (el desprecio de Wayne a las clases pobres llamándoles payasos es el mejor ejemplo). Todo ello compone un complejo mosaico que invita a revisionar el film una y otra vez en busca de referencias cinematográficas, de conceptos morales y sociales y, sobre todo, de esa magistral actuación. Y aquí vuelvo al comienzo. Phoenix hace suyos los papeles de los dos Joker cinematográficos previos para unirlos en uno solo, tanto visualmente como dramáticamente, fusionando en este definitivo rol ambos conceptos de villano. Que estamos ante una gran película es algo incuestionable a tenor de todas las ramificaciones, interpretaciones y lecturas que ofrece esta historia. Pero es que posiblemente estemos ante una de las mejores películas del año.

Nota: 9/10

‘Gorrión rojo’: juegos de familia


Después de más de un siglo de historia, el cine tiene pocas historias novedosas que ofrecer. Y a medida que se van conociendo más y más películas, la sensación de estar en una espiral en la que las tramas se repiten es más intensa. Por eso es necesario que una historia aporte algo diferente, aunque sea algo mínimo. Y eso es lo que hace esta historia de espionaje, romance y traiciones, aunque lo haga de un modo un tanto cuestionable.

Comencemos por lo positivo. Gorrión rojo ofrece al espectador la novedad de que todo queda en familia. Lo que a priori se presenta como una historia de espías en la que nada es lo que parece y en la que la traición a países y compañeros parece sobrevolar cada decisión de la trama se revela en realidad, con un clásico giro final sustentado en flashbacks muy oportunos, como una historia de venganza, un juego de engaños que queda en familia y en el que los personajes secundarios son más bien espectadores y, según el caso, participantes obligados de este duelo entre tío y sobrina. Este matiz final imprime a todo el relato un punto de vista diferente, fresco y por momentos inquietante, en tanto en cuanto se percibe a la protagonista (notable Jennifer Lawrence –El lado bueno de las cosas-) como un personaje frío y calculador frente a la imagen cándida y casi desvalida que tiene durante todo el metraje.

El problema es que hasta que llega ese final y esa explicación la película se mueve por terrenos demasiado tópicos, en algunos casos previsibles. Esto, unido a una duración un tanto excesiva y a un lenguaje que muchas veces parece haberse saltado secuencias intermedias (da la impresión de que el montaje ha eliminado diálogos importantes que apoyarían algunas actitudes) hace que el film se auto imponga trabas narrativas innecesarias, y obligue al espectador a dar por sentado situaciones o a completar los espacios con lo que presumiblemente habrá ocurrido. Eso por no hablar del acto de fe que siempre piden este tipo de historias, y que no es otro que presuponer que el plan de la protagonista estaba calculado desde el principio y que todo lo que ocurre ya lo tenía previsto.

La sensación que deja Gorrión rojo es agridulce. Su desarrollo ofrece pocas novedades, su narrativa es irregular, y aunque sus actores están espléndidos en líneas generales, los personajes parecen demasiado arquetípicos. El giro argumental final aporta una visión fresca y novedosa de todo lo narrado hasta ese momento, y en cierto modo cambia la visión del film aportándole una frescura inesperada, pero la cinta no logra quitarse de encima la sensación de estar ante un artificio, ante un juego entre sobrina y tío que se resuelve casi más por un Deus ex machina que por algo orgánico.

Nota: 6,5/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: