‘Vengadores: Endgame’: y Marvel reinventó el cine


En una época de series y consumo inmediato, Marvel ha logrado, una vez más, lo imposible: que nos sentemos tres horas seguidas para ver lo que podría calificarse como el evento del año… no, de la década… no, del cine moderno. No dudo que haya detractores del cine de superhéroes, considerándolo poco menos que un producto de marketing pensado para adolescentes y frikis. Y aunque haya algunas películas que puedan responder a ese estereotipo, la Casa de las Ideas ha demostrado que este género es algo más. Vengadores: Endgame es la prueba definitiva de ello.

La película de los hermanos Russo, autores la precedente Vengadores: Infinity war, es sencillamente indescriptible. Y contrariamente a lo que pueda pensarse, no lo es por el aluvión de efectos digitales que contiene. Ni siquiera por la inmensidad de su trama. Lo es por la complejidad de sus personajes, por el desarrollo dramático de unos acontecimientos trágicos y traumáticos y el modo en que un grupo de personajes deciden afrontarlos. Esto confirma que toda buena película necesita explorar las motivaciones, los miedos y los deseos de sus personajes, llevarlos a situaciones límite y mostrar cómo reaccionan ante ellas. Y da igual cuál sea el contexto. En el caso que nos ocupa, todo ello con un inteligente toque humorístico en los momentos adecuados, aliviando la tensión dramática. El único problema, si es que puede considerarse así, es que existen tantos personajes que muchos quedan relegados a meros testimonios presenciales.

Pero Vengadores: Endgame es más, muchísimo más. Ahora que las series de televisión parecen haberse adueñado del entretenimiento, esta película confirma que si la pequeña pantalla puede beber de influencias cinematográficas, el séptimo arte puede hacer lo propio con el formato episódico. Desde este punto de vista, esta conclusión podría entenderse como el último capítulo de una primera temporada que ha durado 11 años y ha tenido 22 capítulos. Y en cierto modo, así está planteado. Desde que se estrenara Iron Man en 2008 todo lo que se ha visto en cada una de las películas estaba perfectamente planificado para formar parte de una macrohistoria mucho mayor y compleja que ha derivado en este ‘fin de partida’. No se trata simplemente de presentar personajes y juntarlos luego en otra película. No, cada acontecimiento, cada cambio, trauma, decisión y victoria (o derrota) han definido todo para llegar a este punto. Y esa es la esencia misma de cualquier producción seriada.

Y por si hubiera dudas de ello, la propia estructura dramática del film se encarga de asentar la idea. A lo largo de su desarrollo (y sin desvelar nada de la trama), la cinta viaja por el pasado de los personajes y por momentos de otros títulos de Marvel tanto física como psicológicamente. El espectador asiste a una introspección mucho mayor de los héroes que durante más de una década le han acompañado. Se produce así una mayor comprensión de sus motivaciones, de sus decisiones, de su ira y su temor. Pero sobre todo se logra un grado de empatía con todos ellos difícil de alcanzar en un film normal y corriente. A esto contribuye, claro está, haberles visto crecer a lo largo de cada film. Posiblemente muchos ya os hayáis dado cuenta, pero esta descripción de personajes es exactamente la misma que se puede hacer en una serie, que basa buena parte de su éxito en que los personajes pueden desarrollarse durante más tiempo que en una película.

Si no he mencionado nada de los efectos especiales o la acción no ha sido deliberado. Es sencillamente que la profundidad dramática de la cinta relega las espectaculares batallas a un segundo plano. Tal es la complejidad de Vengadores: Endgame. Y tal es el homenaje que Marvel rinde a sus fans, a los que ofrece un producto final más que excepcional. Los hermanos Russo, con su habitual y notable pulso narrativo, logran que las tres horas de duración sean un suspiro. Su sello se deja ver en cada plano, especialmente en ese combate final con plano secuencia marca de la casa. ¿Y el final? Pues el que debería ser, ni más ni menos, títulos de créditos incluidos. La película deja clara una cosa: que es el fin de una era y que nada volverá a ser lo mismo. Pero también deja la sensación de estar ante algo tan grandioso que será difícil de superar, tanto en espectacularidad como en carisma de sus protagonistas. En los años 60 Marvel revolucionó los cómics; ahora ha hecho lo mismo con el concepto mismo del cine, traspasando la propia dimensión de película autoconclusiva o de la secuela.

Nota: 9,5/10

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‘Ant-Man y la Avispa’ se cuelan en el robo de ‘Ocean’s 8’


6Comenzamos nuevo mes cinematográfico, y a tenor de los estrenos que llegan este viernes, 6 de julio, y los que están por llegar, parece que el verano ha llegado al séptimo arte. Películas destinadas a llenar las salas, propuestas para todos los gustos y un sabor de puro entretenimiento es lo que parecen prometer los títulos de los próximos días, incluyendo el que llegó el pasado miércoles, día 4.

Y es que desde hace dos días está en las salas españolas Ant-Man y la Avispa, continuación del éxito de Marvel de 2015, de nuevo dirigida por Peyton Reed (Separados). La trama de esta segunda parte sitúa al héroe tratando de equilibrar sus responsabilidades como padre con sus actos heroicos como Ant-Man. Pero una nueva amenaza le obligará a colaborar con el Dr. Pym y la Avispa, desvelando secretos del pasado que darán un nuevo giro a la realidad que hasta ahora conocía. Acción, humor y efectos especiales es la combinación de esta cinta protagonizada por Paul Rudd (Juerga de mamis), Evangeline Lily (Acero puro), Michael Douglas (Más allá de la duda), Michelle Pfeiffer (Madre!), Michael Peña (12 valientes), Laurence Fishburne (Passengers), Walton Goggins (Los odiosos ocho), Hannah John-Kamen (Ready Player One), Judy Greer (La guerra del planeta de los simios), Randall Park (Descontroladas) y Bobby Cannavale (Jumanji: Bienvenidos a la jungla).

Entre las novedades de este viernes destaca Ocean’s 8, nueva entrega de la famosa serie de películas que combinan humor, algo de acción, intriga, lujo y un espectacular robo que, en esta ocasión, cuenta con un equipo formado únicamente por mujeres. El argumento arranca cuando la hermana de Danny Ocean, Debbie, decide cometer el robo del siglo en la gala Met anual que se celebra en Nueva York. Y para eso necesitará rodearse de un equipo de especialistas. Gary Ross (Los hombres libres de Jones) es el encargado de poner en imágenes la historia, que en su reparto cuenta con Sandra Bullock (Expertos en crisis), Cate Blanchett (Thor: Ragnarok), Anne Hathaway (El becario), Helena Bonham Carter (Sufragistas), Mindy Kaling (Los tres reyes malos), Sarah Paulson (Los archivos del Pentágono), Awkwafina (Malditos vecinos 2) y Rihanna (Valerian y la ciudad de los mil planetas).

Muy diferente es la también norteamericana No te preocupes, no llegará lejos a pie, regreso a la gran pantalla de Gus Van Sant (Tierra prometida) para adaptar el libro biográfico de John Callahan que, a medio camino entre la comedia y el drama, narra la juventud del protagonista, sus problemas con el alcohol y cómo un grave accidente en el que casi pierde la vida le llevó, con el apoyo de su novia y de un patrocinador, a convertirse en uno de los dibujantes más reconocidos del mundo. El reparto está encabezado por Joaquin Phoenix (En realidad, nunca estuviste aquí), Jonah Hill (Juego de armas), Rooney Mara (Lion), Jack Black (El rey de la polca), Carrie Brownstein (Carol), Beth Ditto y Kim Gordon (Imponderable).

El último título de la semana procedente de Estados Unidos es La primera purga: La noche de las bestias, nueva entrega de la conocida saga de terror que, en esta ocasión, narra los orígenes del universo mostrado en las anteriores películas. Así, los conocidos como Nuevos Padres Fundadores impulsan un experimento para mantener la tasa de criminalidad por debajo del 1%, poniendo en práctica la teoría sociológica que permite la agresión por una noche en una comunidad aislada. Pero la violencia de los opresores choca frontalmente con la furia de los oprimidos, estallando un conflicto que se extenderá por todo el país. Gerard McMurray (Burning sands) se pone tras las cámaras, mientras que Luna Lauren Velez (serie Dexter), Marisa Tomei (Spider-Man: Homecoming), Lex Scott Davis (SuperFly), Y’lan Noel (House of another) y Mo McRae (November rule) son los principales actores.

Pasamos a los estrenos europeos, en concreto a la española Jefe, comedia con la que Sergio Barrejón debuta en el largometraje como director. La trama arranca cuando un empresario de éxito que parece estar por encima del bien y del mal se encuentra, de la noche a la mañana, sin empresa, sin socios, sin esposa, sin casa y con Hacienda acosándole. Solo con la ayuda de la chica de la limpieza comenzará un camino para intentar recuperar su vida. Entre los actores destacan Luis Callejo (El aviso), Juana Acosta (Perfectos desconocidos), Carlo D’Ursi (Como la espuma), Josean Bengoetxea (Bajo la piel de lobo) y Bárbara Santa-Cruz (Fe de etarras).

También procede de España Jean-François y el sentido de la vida, cinta escrita y dirigida por Sergi Portabella con la que el director debuta en el largometraje. El argumento se centra en un joven que, después de leer un libro de Albert Camus, decide emprender un viaje a París para conocer al autor. Pau Durà (Reset), Claudia Vega (Eva), Àgata Roca (El pregón), Théo Cholbi (Reparar a los vivos) y Max Megías (Tots volem el millor per a ella) son los protagonistas.

Francia y Bélgica colaboran en Sácame de dudas, film que gira en torno a un hombre de 45 años que descubre que el hombre que le ha criado no es su verdadero padre. Comienza así una búsqueda que le llevará no solo a encontrar a su verdadero progenitor, sino a descubrir nuevos secretos que cambiarán su vida. A medio camino entre la comedia y el drama, la cinta está dirigida por Carine Tardieu (Du vent das mollets) y protagonizada por François Damiens (El nuevo nuevo testamento), Cécile De France (Un amor de verano), Guy Marchand (Calomnies), André Wilms (Marie Curie) y Alice de Lencquesaing (La boda).

Puramente francesa es La número uno, thriller dramático en torno a los esfuerzos de una mujer que, apoyada por un club de mujeres influyentes, aspira a dirigir una de las 40 empresas más influyentes del país galo, involucrándose en una guerra empresarial por lograr el puesto. Dirigida por Tonie Marshall (Passe-passe), la cinta cuenta en su reparto con Emmanuelle Devos (Felices sueños), Suzanne Clément (La taularde), Richard Berry (Nos femmes), Sami Frey (Mensch) y Benjamin Biolay (Gaby baby doll).

Como es habitual, terminamos los documentales. Whitney es el título del film que recorre la vida, el ascenso al estrellato y la caída de la cantante Whitney Houston, fallecida en 2012, a través del testimonio de sus familiares y de conocidos actores y productores musicales. Kevin Macdonald (Mi vida ahora) dirige esta propuesta.

Por último, Braguino es una obra francesa dirigida por Clément Cogitore (Ni le ciel ni la terre) que narra la vida de dos familias en los confines de Siberia, en una zona a la que solo se puede llegar en helicóptero. Allí, y mientras las familias viven tan enfrentadas como separadas por un río, se ha creado una república de los niños en una isla.

‘Ant-Man y la Avispa’: mínimos cuánticos


Entretenimiento enorme, historia microscópica. Esa es la máxima (y la mínima) de esta secuela de un superhéroe que ya en su primera entrega podría haber dado algo más, tuvo una especie de interesante redención en la Guerra Civil superheróica de Marvel y confirma su poco recorrido en solitario en su segunda película.

En efecto, y por mucho que añadan otro insecto en el título, Ant-Man y la Avispa demuestra que este superhéroe no tiene mucho donde escarbar para encontrar un trasfondo dramático sólido. Tal vez sea por el carácter humorístico y el tono burlón de la narrativa, pero lo cierto es que esta continuación se toma menos en serio incluso que el film original. Más allá de chistes y gags recurrentes, el arco argumental carece de lo más básico de una historia: el conflicto. Sí, es cierto que existe un conflicto personal (el arresto domiciliario), uno emocional (el love interest no del todo correspondido) y uno externo (la villana de turno), pero ninguno de ellos llega a resultar real. Da la sensación de estar más bien ante un episodio de transición de alguna de las numerosas series más limpias de superhéroes, en las que el o la protagonista siempre logra su objetivo casi sin despeinarse.

Y sus responsables lo saben. A tenor del resultado, eran conscientes desde el primer momento. La apuesta por el humor y, sobre todo, el ritmo frenético del desarrollo imprime al conjunto un tono jocoso, casi infantil, que intenta hacer olvidar que estamos ante una película carente de fondo. Visualmente poderosa, manejando las escalas de forma magistral y con unas secuencias de acción brillantes en muchos momentos, la cinta logra combinar con acierto humor, adrenalina y ciertos toques dramáticos (lo justo para que no sea una comedia al uso). De ahí que el sabor de boca que deja no sea demasiado amargo y mantenga la línea iniciada por la anterior película.

Ahora bien, si algo define este film es la ya clásica escena post-créditos, que vendría a reafirmar la idea de que el film es en realidad una especie de excusa para presentar a estos personajes de cara al macro evento cinematográfico que continuará lo narrado en Vengadores: Infinity War. El final de Ant-Man y la Avispa deja literalmente sin palabras al espectador, respondiendo a una de las preguntas que muchos fans se habrán hecho en los últimos meses. Así las cosas, esta continuación es… pues eso, una continuación. Dramáticamente aporta poco a los personajes. Eso sí, con pocas películas se podrán pasar un par de horas más divertidas y entretenidas.

Nota: 6/10

‘Ant-Man’: el grande se comió al pequeño


Paul Rudd es 'Ant-Man', un hombre capaz de reducir su tamaño y controlar a las hormigas.Siempre he pensado, sobre todo a raíz de la trilogía sobre Batman de Christopher Nolan (El truco final), que el cine de superhéroes tiene dos niveles muy diferenciados. En realidad, pasa lo mismo en los cómics. Marvel es consciente de ello, y por eso en el particular universo que está creando hay grandes películas y hay pequeñas películas, estas últimas complementando lo narrado en las primeras. Y aunque pueda parecer un juego de palabras y de ideas, la última propuesta de la Casa de las Ideas sobre un superhéroe que puede encoger su tamaño es… pues eso, pequeña.

Podría achacarse a un guión previsible, plagado de lugares comunes y chistes fáciles. Podría ser cosa de Peyton Reed (Abajo el amor), quien se limita a mover la cámara para obtener una narrativa estándar. E incluso podría culparse a los actores, enfrascados en lograr que sus personajes no sean excesivamente ridículos y arquetípicos en muchas ocasiones. Pero en realidad el problema de Ant-Man es conceptual, algo que se aprecia en los pocos momentos de auténtica lucidez que tiene la película, y que coinciden no por casualidad con el juego de perspectivas y con el riesgo de empequeñecer sin control hasta llegar a desaparecer en un mundo subatómico.

Son estos pequeños fragmentos los que evidencian que tras la fachada irónica y distraída que se empeña en tener el film existe algo más, algo que perfectamente podría haber redefinido la trama hacia un concepto más adulto, más serio si se prefiere, y que podría haber dotado al personaje protagonista de una mayor entidad. Las referencias a El increíble hombre menguante (1957) son más que evidentes, y desde luego se convierten en las secuencias más interesantes del relato, ya sea con ese primer encuentro del personaje de Paul Rudd (Mal ejemplo) con su nueva naturaleza menguante o con la batalla final, todo un alarde de equilibrio entre las diferentes perspectivas y el efecto que eso conlleva.

Aunque como película pequeña que es, sus responsables prefieren convertirla en un mero entretenimiento que permita encajar al personaje en el universo Marvel antes que darle un protagonismo real. Solo el tiempo confirmará si la opción elegida es correcta o relega al personaje a la segunda línea de desarrollo. Es decir, si los grandes superhéroes se comen a este pequeño Ant-Man. Esta apuesta por la espectacularidad y la grandilocuencia convierten al film en un producto entretenido, pero le roban un alma que habría puesto de manifiesto un carácter mucho más intimista y personal. Todo sea por el espectáculo superheróico.

Nota: 6/10

El superhéroe más pequeño contra los videojuegos más grandes


Estrenos 24julio2015El último fin de semana de julio de este 2015 nos depara varias novedades con respecto a lo visto durante todo este mes. Para empezar, la cartelera española se recibe menos estrenos de los vistos hasta ahora, posiblemente debido a la otra gran novedad: la presencia de dos grandes títulos pensados para arrasar en taquilla. Y es que hoy, viernes 24 de julio, llegan a los cines españoles superhéroes, videojuegos y una notable variedad de films europeos con interesantes repartos. Pero como siempre, comenzamos por lo más relevante.

Y desde luego, esa película no es otra que Ant-Man, nueva incorporación de Marvel a su universo cinematográfico que, de lograr el éxito esperado, sin duda se convertirá en otra franquicia a explotar y que se sume a los eventos cinematográficos del futuro. Para aquellos que no conozcan al personaje, esta cinta dirigida por Peyton Reed (Di que sí) arranca cuando un ladrón es contratado por el doctor Hank Pym para perpetrar un último atraco. A pesar de haber jurado que no volvería a esa vida, el ladrón es seducido por las características del trabajo, en el que deberá utilizar un traje que le permite encoger de tamaño, ganar en fuerza, velocidad y agilidad, y controlar a los insectos. Todo ello para proteger un secreto que puede poner en peligro a la Humanidad. Acción, humor y aventura se mezclan en esta cinta protagonizada por Paul Rudd (Los amos de la noticia), Michael Douglas (Behind the Candelabra), Evangeline Lilly (El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos), Bobby Cannavale (#Chef), Michael Peña (La gran estafa americana), Corey Stoll (serie House of cards), Hayley Atwell (Cenicienta), Judy Greer (Jurassic World) y Anthony Mackie (Capitán América: El soldado de invierno).

El otro gran estreno es la comedia Pixels, film que juega con la idea de que una cápsula del tiempo enviada en los años 80 con muestras de nuestra cultura en aquella época es recibida por los alienígenas como una declaración de guerra. Décadas después la Tierra se ve invadida por unos extraterrestres con la forma de los videojuegos que se enviaron en dicha cápsula, entre ellos Pac-Man o Donkey Kong. Para luchar contra ellos el Presidente de Estados Unidos recurre a un amigo de su adolescencia y campeón de aquellos arcades, quien liderará un equipo de jugadores que tienen las claves para acabar con la invasión. Dirigida por Chris Columbus (Harry Potter y la piedra filosofal), la película cuenta con un reparto encabezado por Adam Sandler (Juntos y revueltos), Michelle Monaghan (serie True Detective), Sean Bean (El destino de Júpiter), Kevin James (Superpoli en Las Vegas), Peter Dinklage (serie Juego de tronos), Josh Gad (El gurú de las bodas), Brian Cox (Mindscape) y Dan Aykroyd (En campaña todo vale).

La última novedad procedente de Estados Unidos es la comedia Lío en Broadway, cinta dirigida por Peter Bogdanovich (Luna de papel) que gira en torno a un director teatral cuya vida aparentemente perfecta se ve amenazada con la llegada a su equipo de una joven y prometedora actriz. Cuando el hombre descubre que la chica alterna su trabajo en los escenarios con servicios nocturnos de compañía decide ayudarla económicamente para que abandone esa vida, iniciándose una relación que pondrá en peligro todo lo que había logrado hasta ese momento. Un amplio plantel de nombres conocidos copa el reparto, entre los que destacan Imogen Poots (Mejor otro día), Jennifer Aniston (Somos los Miller), Owen Wilson (El gran hotel Budapest), Rhys Ifans (serie Elementary), Will Forte (Nebraska), Kathryn Hahn (La vida secreta de Walter Mitty) y Cybill Shepherd (Haz caso a tu corazón).

Comenzamos el repaso a los estrenos europeos con lo nuevo de Wim Wenders (Tierra de abundancia). Todo saldrá bien es una coproducción entre Francia, Suecia, Noruega, Alemania y Canadá que aborda las consecuencias que nuestros actos tienen en los que nos rodean. La historia arranca cuando un director, tras una fuerte discusión con su novia, atropella a un niño. Más de 10 años después el accidente sigue dejando una profunda huella en el hombre, cuya vida ha quedado casi destruida, y en la madre del pequeño. Un intenso drama en cuyo reparto destacan James Franco (The interview), Charlotte Gainsbourg (Samba), Rachel McAdams (El hombre más buscado), Marie-Josée Croze (Calvary), Robert Naylor (Immortals), Patrick Bauchau (Vacaciones en el infierno) y Peter Stormare (serie The Blacklist).

El único film español es Solo química, comedia romántica que dirige Alfonso Albacete (Mentiras y gordas) y cuya trama arranca cuando una joven se enamora de una estrella del cine y la televisión que la introduce en un mundo de glamour, éxito y dinero. Lo único que parece estar en su contra es su mejor amigo, psicólogo de profesión, quien intenta convencerla de que el amor es solo una reacción química que nos lleva a tergiversar la realidad. Ana Fernández (Historias de Lavapiés), Alejo Sauras (Los abrazos rotos), Rodrigo Guirao (serie Botineras), José Coronado (Fuego), María Esteve (Los 2 lados de la cama), Natalia de Molina (Cómo sobrevivir a una despedida), Jaime Olías (Promoción fantasma) y Bibiana Fernández (Atómica) encabezan el reparto.

Los estrenos europeos se completan con dos films. El cumpleaños de Ariane es un drama francés producido en 2014 cuyo argumento se centra, como se desprende del título, en la celebración que una mujer realiza en el día de su cumpleaños. Sin embargo, el evento se ve empañado por la ausencia de todos los invitados, que han cancelado su asistencia. Sola y decepcionada, la mujer inicia un recorrido por la ciudad para perderse por zonas que nunca antes había visitado. Dirigida por Robert Guédiguian (Las nieves del Kilimanjaro), la cinta está protagonizada por Ariane Ascaride (Fanny), Gérard Meylan (Lady Jane), Jacques Boudet (Adiós a la reina) y Jean-Pierre Darroussin (Marius), entre otros.

Por último, Una dama en París es el título del drama producido en 2012 y dirigido por Ilmar Raag (Klass). Con capital estonio, francés y belga, su historia gira en torno a una mujer que viaja de Estonia a París para cuidar de una vieja dama de aquel país. Sin embargo, la señora hará todo lo posible por evitarla, pasando tiempo con su joven amante, lo que pondrá a la mujer en una situación cada vez más complicada. El reparto está encabezado por Jeanne Moreau (El tiempo que queda), Patrick Pineau (Veloma), Corentin Lobet (Fuera de la ley) y Laine Mägi (Georg).

Fincher busca a la esposa ‘Perdida’ mientras ‘Annabelle’ aterroriza


Estrenos 10octubre2014Estas últimas semanas han sido, en lo que a estrenos se refiere, de lo más variopinto. Cada viernes se combinaban cintas enfocadas al puro entretenimiento con historias que requerían del espectador algo más que un bol de palomitas. Hoy, 10 de octubre, el fenómeno se repite, aunque con una diferencia: la cinta más importante apunta directamente a los Oscar, lo cual invita a pensar en el habitual cambio de tendencia que se produce en estas fechas, iniciándose de este modo la lista de títulos que lucharán por llevarse la mayor cantidad posible de premios en los próximos festivales y galas.

El título de dicho film es Perdida, lo nuevo de David Fincher tras Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres (2011). Basada en la novela de Gillian Flynn, quien se encarga también de la adaptación, la trama se centra en una pareja durante los preparativos de su quinto aniversario de boda. Una mañana ella desaparece sin dejar rastro, y lo que comienza siendo una simple investigación pronto tiene como principal sospechoso al marido, que insiste en su inocencia. Sin embargo, la actitud fría y distante ante la posible muerte de la mujer parece esconder su culpabilidad. Intriga y drama son los ingredientes principales de esta película que, según las primeras impresiones, demuestra de nuevo que estamos ante uno de los mejores directores de los últimos años. Ben Affleck (Runner, runner) y Rosamund Pike (Jack Reacher) forman la pareja protagonista, a los que acompañan Neil Patrick Harris (Mil maneras de morder el polvo), Tyler Perry (Madea gets a job), Carrie Coon (serie The leftovers) y Kim Dickens (A cualquier precio), entre otros.

Muy distinto es el carácter del otro gran film del fin de semana. Annabelle puede entenderse como una especie de precuela de Expediente Warren: The conjuring (2013), o al menos un spin off cuya acción transcurre antes de la citada película. Por tanto, terror en estado puro para esta historia que sigue la tranquila vida de una pareja que está a punto de tener un hijo. Antes de que ella dé a luz, su marido decide regalarle una muñeca vintage, último miembro de una amplia colección. Al poco tiempo, una pareja perteneciente a una secta satánica les ataca en su propia casa, derramando sangre e invocando a un maligno ente que terminará poseyendo a la muñeca, iniciándose una pesadilla como nunca antes habían conocido. John R. Leonetti (El efecto mariposa 2) es el encargado de dirigir la cinta, que está protagonizada por Annabelle Wallis (Steel trap), Ward Horton (Letting go), Alfre Woodard (serie Copper), Tony Amendola (serie Érase una vez), Kerry O’Malley (serie Los que matan) y Eric Ladin (serie Boardwalk Empire).

El último de los estrenos estadounidenses es Así nos va, nueva comedia romántica dirigida por Rob Reiner (El presidente y Miss Wade) que se centra en un agente inmobiliario cuya crueldad deliberada con todos aquellos que le rodean hace que poca gente quiera acercarse a él. Y eso poco parece importarle, pues su único objetivo es vender una casa más y retirarse en paz. Todo su mundo da un vuelco cuando su hijo le pide que se haga cargo de una nieta a la que ni siquiera conoce. Al no saber qué hacer con ella decide dejarla con su vecina para seguir con sus planes, pero la presencia de la pequeña le obligará a abrir su corazón a todo aquello que siempre rechazó. El reparto está encabezado por Michael Douglas (Behind the Candelabra), Diane Keaton (La gran boda), Sterling Jerins (Guerra Mundial Z), Annie Parisse (serie Person of interest) y Austin Lysy (El fraude).

Continuamos el repaso de las novedades con el cine europeo, y lo hacemos con Mi vida ahora, drama con dosis de thriller producido en Reino Unido en 2013 cuya trama transcurre en un futuro cercano. La protagonista es una joven estadounidense que es enviada a Inglaterra a vivir con sus primos durante un verano, tiempo en el que conocerá a un joven. Sin embargo, su vida dará un vuelco cuando un conflicto internacional se extienda por Europa y Reino Unido queda sumido en un estado militar. Sola y separada de su familia, la joven deberá iniciar un viaje por su supervivencia. Basada en la novela de Meg Rosoff, la cinta está dirigida por Kevin Macdonald (La legión del águila) y protagonizada por Saoirse Ronan (El gran hotel Budapest), George MacKay (Amanece en Edimburgo), Tom Holland (Lo imposible), Harley Bird y Anna Chancellor (Hysteria).

En cuanto al cine español, dos son las propuestas de la semana. Dioses y perros es el nuevo drama protagonizado por Hugo Silva (Las brujas de Zugarramurdi) cuyo argumento gira en torno a un joven que se ha autoimpuesto una vida gris y anodina. Pasa los días haciendo de sparring para su amigo, boxeador y ex alcohólico, y el poco tiempo libre que tiene lo pasa cuidando de su hermano. Todo cambia cuando llega a su barrio una profesora que le hará cambiar su punto de vista de todo lo que le rodea, y que le llevará a una encrucijada que no dejará indiferente a nadie. Dirigida por David Marqués (En fuera de juego) y Rafa Montesinos (serie Gavilanes), en la cinta encontramos también los nombres de Megan Montaner (serie Amar es para siempre), Elio González (serie Bandolera), Juan Codina (Los días no vividos) y Enrique Arce (Mejor otro día).

Al mismo género pertenece A escondidas, cuya acción narra el encuentro de dos jóvenes cuyas vidas, muy diferentes, cambiarán para siempre. Uno es un chico marroquí que, tras enterarse de que va a ser deportado, huye con las pocas pertenencias que tiene. El otro es un adolescente al que los nervios le juegan una mala pasada al tratar de conquistar a una chica durante una noche en una discoteca. Segunda película escrita y dirigida por Mikel Rueda (Izarren agria), cuyo reparto principal está integrado por Germán Alcarazu, Adil Koukouh, Álex Angulo (Zipi y Zape y el club de la canica) y Ana Wagener (Secuestrados).

Italia también está presente este fin de semana gracias a Blanca como la nieve, roja como la sangre, comedia dramática del 2013 que gira en torno a la vida de un chico de dieciséis años cuyas máximas aspiraciones son el deporte y una chica de pelo rojo de la que está profundamente enamorado. Sin embargo, su rutina se verá alterada cuando decida acercarse a la joven, descubriendo que está pasando por una difícil situación y asumiendo la responsabilidad de tomar decisiones en el pequeño mundo en el que ambos viven. Todo bajo la atenta mirada de la mejor amiga de él, confidente de sus dudas y sus deseos. Giacomo Campiotti (Corsa di primavera) es el encargado de poner la historia en imágenes y de dirigir a Filippo Scicchitano (Un giorno speciale), Gaia Weiss (Hércules: El origen de la leyenda), Aurora Ruffino (La soledad de los números primos), Luca Argentero (Come Reza Ama), Romolo Guerreri (La festa) y Flavio Insinna (Ex: Todos tenemos uno).

También del 2013 es Amarás al prójimo, drama con dosis de thriller procedente de Polonia que dirige Malgoska Szumowska (Ellas) y que narra la apacible vida que lleva un sacerdote en una zona rural del país. Su presencia en el pueblo es fruto de sus intentos por alejarse de los oscuros sentimientos que en el pasado marcaron su vida. Su trabajo con jóvenes con problemas de conducta transcurre con normalidad hasta que uno de ellos se acerca demasiado a él, derribando la fortaleza que había logrado construir y levantando las sospechas de todos sus vecinos, que empezarán a verle como un enemigo. Andrzej Chyra (Aquello que amamos), Mateusz Kosciukiewicz (Bejbi blues), Maja Ostaszewska (Katyn), Lukasz Simlat (Drogówka), Maria Maj (Zero) y Tomasz Schuchardt (Yuma) conforman el reparto principal.

El último de los estrenos de ficción es Winter Sleep (Sueño de invierno), drama turco dirigido por Nuri Bilge Ceylan (Érase una vez en Anatolia) y basado en relatos cortos de Anton Chekhov cuya trama se centra en un pequeño hotel de Anatolia regentado por un veterano actor casado con una joven mujer de la que está alejado emocionalmente. Para colmo, con ellos vive su hermana, triste porque se acaba de divorciar. La llegada del invierno no solo les impedirá salir, sino que sacará a la luz sus aflicciones, sus miedos y sus anhelos. El reparto está encabezado por Haluk Bilginer (The international: Dinero en la sombra), Melisa Sözen (Okul), Demet Akbag (Organize isler), Nadir Saribacak (Yozgat blues), Ayberk Pekcan (Ask ve devrim) y Tamer Levent (Su ve Ates).

Cerramo este repaso con el documental One Direction: Where We Are, el montaje llevado a cabo por Paul Dugdale, director habituado a realizar este tipo de películas como demuestran Adele live at the Royal Albert Hall (2011) o Jessie J live in London (2011). Los fans de esta boy band no solo podrán disfrutar del concierto que el grupo dio en el estadio de San Siro, sino que como extra se incluyen una serie de entrevistas en el backstage previas al concierto. La película estará en cartel únicamente durante el fin de semana.

La llama de los Juegos del Hambre eclipsa al resto de estrenos


Estrenos 22noviembre2013Algo más de un año. Ese es el tiempo que ha pasado desde que se estrenara Los Juegos del Hambre, la última saga literaria juvenil que ha logrado tener éxito en taquilla y que, por tanto, se ha convertido automáticamente en saga cinematográfica. Hoy viernes, 22 de noviembre, llega la segunda parte, con el aliciente de una protagonista que, entre ambos films, ha decorado su casa con un Oscar a la Mejor Actriz. Por supuesto, no es el único estreno, pero desde luego hace sombra al resto de propuestas, entre las que encontramos una comedia de veteranos actores y algunas propuestas españolas.

Por tanto, comenzamos el repaso con Los Juegos del Hambre: En llamas, adaptación de la segunda novela de Suzanne Collins que da comienzo en el momento en el que finaliza la anterior, es decir, con los protagonistas volviendo a casa como campeones de estos juegos. Pero haber ganado significa tener que abandonar a sus familias y embarcarse en un Tour de la Victoria en el que comprobarán que la rebelión contra el poder está a punto de estallar. Mientras tanto, unos nuevos Juegos del Hambre se organizan con la intención de ser algo inolvidable y que aleccione a la sociedad de una vez por todas. Francis Lawrence (Agua para elefantes) toma el testigo de Gary Ross (Pleasantville) detrás de las cámaras, mientras que los principales rostros de la primera entrega repiten: Jennifer Lawrence (El lado bueno de las cosas), Josh Hutcherson (Viaje al centro de la Tierra), Liam Hemsworth (Los mercenarios 2), Donald Sutherland (La mejor oferta), Elizabeth Banks (Al borde del abismo), Woody Harrelson (Ahora me ves…), Stanley Tucci (El quinto poder), Toby Jones (Luces rojas), Jack Quaid y el cantante Lenny Kravitz, a los que se suman Philip Seymour Hoffman (The Master) y Jeffrey Wright (Código fuente).

El otro estreno norteamericano es Plan en Las Vegas, vehículo cómico para un grupo de veteranos actores de muy diversa índole que, como su propio título indica, vuelve a recurrir a la Ciudad del Pecado como escenario. La historia arranca cuando cuatro amigos que superan los 60 deciden irse a Las Vegas para celebrar la despedida de uno de ellos, el eterno soltero, antes de que se case con una treintañera. Pero la ciudad ha cambiado tanto como ellos y como su amistad, modificada con los años y por el estilo de vida que ha tomado cada uno. Dirigida por Jon Turteltaub (La búsqueda), el verdadero atractivo de la película es ver juntos en pantalla a Robert De Niro (Malavita), Michael Douglas (The Game), Morgan Freeman (Objetivo: La Casa Blanca) y Kevin Kline (Sin compromiso). El reparto, además, cuenta con Mary Steenburgen (Regreso al futuro III), Jerry Ferrara (Cross Bronx) y Romany Malco (Patinazo a la gloria).

En cuanto a la producción española, tres son los títulos que llegan. Por un lado tenemos La por (El miedo), intenso drama social dirigido por Jordi Cadena (Elisa K) que sigue la vida de un joven adolescente que parece tenerlo todo: los estudios le van bien, es apreciado por compañeros y profesores y tiene una novia que le quiere. Pero una vez cruza el umbral de su casa, se queda solo con su madre y su hermana pequeña en el infierno que es su hogar por culpa de su padre. La película cuenta con un reparto casi desconocido encabezado por Igor Szpakowski (serie Pulseras rojas), Roser Camí (Mi hermano del alma), Alicia Falcó y Ramon Madaula (Las voces de la noche).

También al drama pertenece Temporal, film que aborda desde un punto de vista intimista las reflexiones de un filólogo que, por cuestiones del destino y las necesidades, trabaja vendiendo aspiradores a puerta fría. Sin embargo, y a pesar de conocer el mensaje a la perfección y de seguir todos los pasos aprendidos, no tiene vocación, y el resultado que se encuentra es siempre el mismo: un portazo. Será entre venta y venta cuando reflexione sobre su verdadera pasión, sobre sus autores predilectos o sobre el futuro de la literatura. Ópera prima de José Luis López González, que también hace las veces de montador y productor, el largometraje está protagonizado por, entre otros, Adrián Lastra (Fuga de cerebros 2), Melanie Olivares (8 citas), Luis Callejo (Lo contrario al amor), Natalia de Molina (Vivir es fácil con los ojos cerrados) y Nuria Mencía (La noche de los girasoles).

Por último tenemos Vigilo el camino, también enmarcada en el drama. Escrita y dirigida por Pablo Aragüés (Road to wacken), la historia comienza cuando una pareja, cuya vida ha quedado destrozada por la pérdida del hijo que esperaban, conoce a una misteriosa joven en un bar. Entre los tres se inicia un triángulo amoroso que devolverá la pasión al joven matrimonio, pero que les llevará por un peligroso camino, sobre todo cuando la joven les introduzca en una extraña comuna. Frente a las cámaras encontramos a William Miller (La venta del paraíso), Irene Ferrándiz, David Sancho (Isi & Disi, alto voltaje) y Laura Contreras (serie Libres), entre otros.

De Francia nos llega Camille Claudel 1915, lo nuevo de Juliette Binoche (Copia certificada) como protagonista. El argumento recrea la vida de la escultora francesa durante sus primeros años internada en un sanatorio al sur de Francia, donde es recluida por su hermano y donde tendrá prohibido volver a esculpir, arte que abandona definitivamente hasta su muerte en 1943. Escrito y dirigido por Bruno Dumont (Flandres), este intenso drama cuenta además en su reparto con Jean-Luc Vincent (Catalina ou Le venia de l’amour), Emmanuell Kauffman, Robert Leroy y Marion Keller.

La producción más internacional de la semana responde al título de Heli, drama que cuenta con capital mexicano, alemán, francés y holandés y que expone la realidad de muchas vidas en México. La película cuenta la vida en un pequeño pueblo donde las posibilidades de obtener dinero para vivir se reducen a dos: trabajar en una fábrica donde el sueldo es bajo y no hay posibilidades de ascender, o entrar en el mundo de la droga y del cártel de la región, opción que reporta mucho más dinero pero que obliga a llevar una vida peligrosa y llena de incertidumbre. Amat Escalante (Los bastardos), que participa en el guión, dirige esta propuesta protagonizada por Armando Espitia, Andrea Vergara, Linda González y Juan Eduardo Palacios, todos ellos actores debutantes.

A medio camino entre el thriller y el drama se encuentra lo nuevo de Sean Ellis (The broken), quien hace labores de dirección y fotografía. Metro Manila es la historia por sobrevivir de una familia filipina que se muda de los campos a la gran ciudad. El cabeza de familia consigue un trabajo estable en una compañía de camiones blindados, pero lo que aparentemente es una llave a un nuevo nivel de vida es en realidad una puerta a un mundo peligroso y con un alto grado de mortalidad. Entre los actores principales se encuentran Jake Macapagal (Chateau de Roses), John Arcilla (El legado de Bourne), Althea Vega (Big night), JM Rodriguez (9 mornings), Ana Abad-Santos (serie Budoy) y Erin Panlilio.

El último de los estrenos de ficción es Una familia de Tokio, producción japonesa que homenajea Cuentos de Tokio (1953), de Yasujiro Ozu, mentor de Yôji Yamada (El ocaso del samurai), director de la cinta. La trama arranca con la visita de un anciano matrimonio que vive en una isla de Hiroshima a sus tres hijos, que viven en Tokio. Sin embargo, lo que debería ser una agradable estancia se vuelve solitaria debido a la vida tan apresurada que tienen los hijos. El desmayo de la madre en casa del primogénito provocará una conmoción en la familia que obligará a los hijos a replantear muchos aspectos de sus vidas. Isao Hashizume (Space Battleship Yamato), Kazuko Yoshiyuki (Looking for Anne), Satoshi Tsumabuki (Dororo), Yû Aoi (Flowers), Yui Natsukawa (Distance) y Masahiko Nishimura (Kuroi ie) protagonizan este drama familiar.

Finalmente, y con bastante retraso respecto a su fecha de producción, se estrena Mount St. Elias, documental austríaco del 2009 que sigue los pasos de tres de los esquiadores de montaña más famosos del mundo (Axel Naglixh, Jon Johnston y Peter Ressmann, que murió en 2010) en uno de los retos deportivos más importantes y difíciles del planeta: descender el Monte Elías, en Alaska, sobre unos esquís. La película está escrita y dirigida por Gerald Salmina (serie Bergwelten).

Las brujas de De la Iglesia vs. las pistolas de Washington y Wahlberg


Estrenos 27septiembre2013Último fin de semana de septiembre. De un septiembre algo decadente, diría yo. Más allá de la calidad de los films estrenados, el interés generado en las salas ha ido decayendo semana tras semana hasta el punto de recuperar datos que no se veían desde antes del verano. Por tanto, la ocasión para romper la dinámica se presenta propicia hoy viernes, 27 de septiembre, más si tenemos en cuenta el tirón de los principales estrenos y, por qué no, de los secundarios, aunque solo sea entre un sector minoritario de los espectadores que también tienen una importancia destacada.

Uno de esos estrenos relevantes es 2 guns, cinta de acción y humor protagonizada por Denzel Washington (El invitado) y Mark Wahlberg (Dolor y dinero) que recupera la idea de las buddy movies, películas que funcionan principalmente por la química de los actores y de sus respectivos personajes. En esta ocasión la historia nos presenta a dos agentes infiltrados en una organización mafiosa que trafica con drogas, cada uno de un cuerpo especial diferente. Cuando un golpe dado por ambos sale mal y descubren sus verdaderas identidades deberán unir fuerzas para descubrir quién les ha tendido la trampa y salvar sus vidas. Dirigida por Baltasar Kormákur (Contraband), la cinta cuenta además con Paula Patton (Reflejos), Bill Paxton (serie Hatfields & McCoys), James Marsden (Un amigo para Frank), Edward James Olmos (serie Dexter) y Fred Ward (Blindado).

No podía faltar entre estas novedades esperadas la española Las brujas de Zugarramurdi, comedia negra con dosis de terror y exceso de la mano de Álex de la Iglesia (Balada triste de trompeta). Como su propio título indica, las brujas son parte fundamental de una trama que comienza cuando dos hombres desesperados por su situación conyugal deciden robar un “compro oro”. Evidentemente, todo lo que puede salir mal termina saliendo mal, y la huida a Francia que tenían prevista deben realizarla en el taxi de otro hombre igualmente destrozado emocionalmente. Durante su frenética huida recalarán en la profundidad de los bosques de Navarra, cayendo en las garras de un grupo de mujeres sedientas de sangre humana. Mario Casas (Grupo 7) y Hugo Silva (Los amantes pasajeros) dan vida a los dos protagonistas masculinos, mientras que Carmen Maura (La comunidad), Carolina Bang (La chispa de la vida) y Terele Pávez (800 balas) son los principales rostros de las brujas. Además, Javier Botet (Mamá), Secun de la Rosa (Lobos de Arga), Macarena Gómez (Del lado del verano), Carlos Areces (Promoción fantasma) y María Barranco (La vida empieza hoy) completan el reparto principal.

También llega este fin de semana Kon-Tiki, una de las nominadas al Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa de la última edición. La historia cuenta el viaje real de un antropólogo noruego que en 1947 decidió emprender una de las aventuras más arriesgadas de los últimos años: un viaje de 8.000 kilómetros a través del Pacífico a bordo de la balsa Kon-Tiki. Dirigido a cuatro manos por Joachim Rønning y Espen Sandberg (ambos directores de Bandidas), este biopic está protagonizado por Pål Sverre Hagen (De Gales hus), Anders Baasmo Christiansen (Vegas), Gustaf Skarsgård (serie Vikingos), Odd Magnus Williamson (Reprise) y Tobias Santelmann (Flukt).

Brian Koppelman y David Levien (directores de Ajuste de cuentas) ponen en imágenes el guión del primero en Un hombre solitario, película del 2009 que sin duda aprovecha el tirón que tiene la recuperación de Michael Douglas y su reciente éxito con Behind the Candelabra. El argumento gira en torno a un neoyorquino cincuentón y ex magnate de la automoción que perdió toda su fortuna por tomar malas decisiones. Ahora, sin embargo, está a punto de iniciar un nuevo negocio y redirigir su vida, pero la amenaza su incapacidad para tomar el camino correcto va a suponer un importante escollo en su futuro. Pero no es Douglas la única estrella que aparece en este drama: Susan Sarandon (En el valle de Elah), Jesse Eisenberg (Adventureland), Mary-Louise Parker (Las crónicas de Spiderwick), Danny DeVito (La chica de mis sueños), Imogen Poots (28 semanas después), Jenna Fischer (The brothers Solomon) y Richard Schiff (serie El ala oeste de la Casa Blanca) son algunos de los coprotagonistas.

El cine europeo y español se completa con los tres últimos estrenos de la semana. Por un lado tenemos La espuma de los días, drama romántico dirigido por uno de los directores más interesantes del último cine europeo, Michael Gondry (¡Olvídate de mí!), quien también participa en el guión de esta historia acerca de un matrimonio que ve cómo su idílica vida se va haciendo añicos cuando la esposa empieza a enfermar por un nenúfar que nace de su pecho. La necesidad de dinero para curarla llevará al marido a buscar trabajos cada vez más rocambolescos mientras sus amigos comienzan a desaparecer y su apartamento a desintegrarse. La cinta está protagonizada por Audrey Tautou (Largo domingo de noviazgo), Romain Duris (Las muñecas rusas), Gad Elmaleh (Un gran equipo), Omar Sy (Intocable), Aïssa Maïga (Mineurs 27) y Charlotte Lebon (Astérix & Obélix: Al servicio de su majestad).

Además de lo nuevo de De la Iglesia, el cine español está representado por Viaje a Surtsey, comedia con tintes de drama que sigue la vida de dos amigos de toda la vida cuya mayor afición siempre ha sido “escaparse” a la montaña. Sus vidas les separaron con el tiempo, pero mientras uno ha prosperado el otro ha encadenado fracaso tras fracaso. Tras varios años deciden recuperar su tradición, esta vez junto a sus hijos. Ópera prima de Miguel Ángel Pérez y Javier Asenjo (quien también escribe el guión), la cinta está protagonizada por Raúl Fernández (El mal ajeno), Lucas Fuica (Di que sí), Elisa Drabben (serie Aquí no hay quien viva), Rosa Mariscal (serie Hospital Central), Pepe Anton Muñoz (Don Jaume, el conquistador) y Lucas Utray (La montaña rusa).

Por último, un documental español. El símbolo y el cuate es un recorrido por la historia de la música de los cantautores Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat y su profunda y estrecha relación con América Latina con motivo de la gira que durante 9 meses les llevó a recorrer 13 países en 2012. La película, dirigida por Francesc Relea, es un homenaje a esa relación tanto entre los dos artistas como con la cultura sudamericana, en la que para muchos uno es un símbolo que se alza más allá de la música y el otro es su colega, su cómplice, el cuate.

Pocas sorpresas en unos Emmy previos a un cambio de tendencia


'Breaking Bad' y 'Modern Family' triunfan en los Premios Emmy 2013.Poca sorpresa. Ese ha sido en líneas generales el balance de la 65 edición de los Premios Emmy que en la noche de ayer premiaron a las mejores producciones de la pequeña pantalla en Estados Unidos. Y como decimos, pocas sorpresas. Behind The Candelabra fue la gran triunfadora en la mayoría de categorías relacionadas con películas para televisión o miniserie en las que participaba. De nuevo, la comedia estadounidense está dominada por Modern Family, con el permiso del siempre efectivo Jim Parsons como Sheldon Cooper en The Big Bang Theory (es el tercer premio que logra en esta gala) y el drama ha quedado repartido entre Breaking BadHomeland, inclinándose más hacia la primera, sobre todo en las categorías más importantes. Pero entre toda esta cantidad de premios más o menos previsibles ha habido algunos detalles que llaman la atención, y que invitan a pensar en un cambio para la próxima edición.

Uno de ellos es el impacto de las series de corte político entre los nominados y premiados. Cierto es que a pesar de su presencia parecía claro que no tenían muchas opciones, pero la cantidad de producciones de este tipo suponen un interesante cambio de aires. La lucha en este sentido estaba entre House of cardsPolitical animals. Una lucha que no se produjo en lo referente a categorías (la primera es una serie y la segunda una miniserie), sino en lo relativo a la cantidad de premios. Y lo curioso es que la ficción protagonizada por Sigourney Weaver (Avatar) ha salido airosa frente al drama producido por David Fincher (Seven), quien por cierto se ha llevado el premio al Mejor Director de serie dramática. Digo curioso porque, en líneas generales, la miniserie que sigue las andanzas de la familia política posee un nivel dramático bastante inferior al de la primera temporada de las intrigas en la capital estadounidense. Claro que los contrincantes no eran los mismos.

En cualquier caso, y sumando los premios obtenidos por Veep en la vertiente más cómica, entre todas han situado el foco sobre los entresijos políticos del país, abriendo las puertas a un nuevo panorama seriéfilo en un futuro no demasiado lejano, sobre todo con la ausencia de los grandes ganadores durante los últimos años. Parece ser que, tras médicos y abogados, le llega el turno a los políticos. Hay que destacar en este sentido la ausencia en las nominaciones de The Newsroom, muy relacionada también con el mundo político, aunque desde el punto de vista del periodismo. Tan solo su actor principal, Jeff Daniels (La sombra del poder), ha conseguido el premio, siendo además la única nominación de la serie escrita por Aaron Sorkin (serie El Ala Oeste de la Casa Blanca).

En el ámbito de las series, por lo demás, poco más hay que comentar. Las habituales producciones se mantienen en sus respectivas categorías y, salvo la presencia del terror en algunas de ellas, pocos cambios ha habido. Tal vez por aquello de que no son las categorías más conocidas, destaca el premio a Homeland en la categoría de Mejor Guión para serie dramática o el premio a James Cromwell (The Artist) por su papel secundario en American Horror Story: Asylum, categoría en la que competía con Zachary Quinto (Star Trek: En la oscuridad). En este sentido no hay que dejar pasar la nominación de Vera Farmiga (Expediente Warren: The Conjuring) como actriz principal en Bates Motel, confirmando la cada vez mayor presencia de thrillers psicológicos y de terror en las parrillas de televisión.

Behind the Candelabra: actor, director y peli

Antes de entrar en los premios de Behind the Candelabra, muy justos, no quiero dejar pasar, aunque sea de forma testimonial, la presencia y ausencia de Boardwalk Empire, serie a la que le ocurre lo mismo que a The Newsroom. No termino de comprender cómo dos producciones de semejante calidad se han quedado fuera de la carrera por los principales premios. De hecho, la tercera temporada de la serie mafiosa es posiblemente la mejor, con uno de los villanos más atractivos que han pasado por su metraje. La mejor evidencia es que su actor, Bobby Cannavale (Los otros dos) se ha llevado el premio al Mejor Actor secundario en serie dramática por delante de veteranos pesos pesados en estas categorías.

Pero dejando a un lado las series es importante destacar lo ocurrido por la película sobre Liberace interpretada por Michael Douglas (Jóvenes prodigiosos). La verdad es que parecía un secreto a voces que los premios iban a ir a parar a las manos que finalmente los recibieron. A pesar de los nombres con los que competía (Benedict Cumberbatch, Matt Damon, Toby Jones y Al Pacino), la presencia de Douglas ensombrece cualquier posibilidad que pudieran tener estos actores. Más allá de la épica vuelta a la interpretación tras superar un cáncer de garganta, su labor con el personaje alcanza un nivel muy difícil de superar gracias a los matices que introduce en su rol a lo largo de la trama.

Ya comentamos en este mismo espacio que Behind the Candelabra destacaba sobre todo por sus actores y su director, quien sabe aportar un toque personal a cada fragmento de la trama convirtiéndolo casi en un cuadro de las emociones y sentimientos que dominan a los protagonistas. Steven Soderbergh (Traffic) ha logrado de esta forma el premio al Mejor Director en su categoría (y a la Mejor Película para televisión), no así el de Mejor Guión, que fue a parar a la miniserie The Hour.

En efecto, los premios Emmy de este 2013 (que encontraréis a continuación) no han deparado grandes sorpresas. Las producciones más veteranas y las más cacareadas han sido las ganadoras. No ha sido una victoria clara, es cierto, pues los ganadores han estado muy repartidos entre las diferentes series. Pero la presencia cada vez mayor de la política y del terror en sus categorías parece indicar un cambio de rumbo en los gustos y en los géneros de las ficciones televisivas. Evidentemente, esto no se sabrá hasta que dentro de un año conozcamos a los ganadores de la siguiente edición. En cualquier caso, ya sea por la finalización de series o por nuevas apuestas dramáticas, el cambio de aires parece inminente.

Relación de candidatos y premiados en la 65 edición de los premios Emmy

‘Behind the Candelabra’, Douglas se eleva sobre una floja trama


Michael Douglas y Matt Damon, pareja homosexual en 'Behind the Candelabra', de Steven Soderberg.Han pasado dos años desde que Michael Douglas apareciera por última vez en una película. Indomable, dirigida por Steven Soderbergh, era el título del film en el que se le pudo ver antes de someterse a un duro proceso para superar un cáncer de garganta. Pasado todo este tiempo, su vuelta era muy esperada, y la verdad es que el actor no ha defraudado, eligiendo para la ocasión un papel complicado y emocionalmente complejo que le ha permitido demostrar, una vez más, su calidad como intérprete. Es más, Behind the Candelabra, título de su regreso al cine, es capaz de mantener el ritmo y la atención gracias a él y a Matt Damon (Elysium), el otro gran pilar de esta trama que recupera de la memoria la figura de Liberace, famoso artista y pianista de Estados Unidos a mediados del siglo pasado.

La historia, realizada para la ocasión por el propio Soderbergh para la HBO, está basada en el libro de uno de sus ayudantes/amantes/hijo/esposo/todo lo que puedan imaginarse, Scott Thorson, personaje al que da vida Damon y que lo dejó todo para convertirse en la sombra de Liberace, convirtiéndose en el amor de su vida y en todo aquello que el artista deseara, llegando a modificar su rostro para parecerse a él y dejando incluso que se iniciase un trámite para ser adoptado por el pianista. Todo hasta que el juguete se volvió aburrido, claro está.

Hablar de Behind the Candelabra es hablar de Douglas. Por supuesto hay muchos más elementos (sobre todo formales e interpretativos, que no dramáticos) que sobresalen del film, pero la labor del protagonista de The Game (1997) es de tal magnitud que termina por ocultar cualquier otro aspecto. Ni qué decir tiene que es una película para ver en versión original si se quiere apreciar bien las sutilezas de su lenguaje corporal y vocal. El actor no solo se transforma en Liberace, sino que absorbe por completo las dudas y complicadas decisiones que pasan por su mente hasta hacerlas suyas, ofreciendo al espectador un cuadro sobre un hombre entregado por completo a la fama, al placer y al capricho. Un hombre que solo busca agrandar su figura como artista. Es en este aspecto donde la interpretación de Michael Douglas adquiere mayor significado, logrando como decimos que el resto de la película resulte casi anecdótica.

Claro que si el hijo de Kirk Douglas (Senderos de gloria) se come literalmente la pantalla, la labor de Damon no debe ser menospreciada. Por decirlo de forma más directa, si Douglas logra una mimetización perfecta, Damon hace lo propio con la evolución de su personaje. Son, en cierto modo, la antítesis el uno del otro, al menos al comienzo. La labor del protagonista de la trilogía sobre Jason Bourne adquiere mucha mayor relevancia en su tramo final, cuando el drama hace acto de presencia de una forma más evidente. Empero, para llegar a ese punto es imprescindible todo lo conseguido antes. Tímido y apocado, con cierto miedo a entrar en el mundo que se abre ante él, su personaje se muestra totalmente anulado por la voluntad de Liberace (lo que sin duda ayuda a engrandecer la labor de Michael Douglas), pasando de ser un amante de los animales a un juguete con el que disimular la soledad, un muñeco al que manipular a su antojo hasta convertirlo en una especie de hijo.

Los personajes devoran el drama

Sin embargo, la magnífica labor de los dos intérpretes principales no se sustenta tanto en una historia sólida como en la propia definición de sus caracteres. Existe un momento al inicio del film en el que un personaje le susurra a Damon que no va a durar, que llegará un momento en el que Liberace se canse de él. Y es un momento excesivamente temprano. Hasta ese momento prácticamente lo único que el espectador recibe es la presentación de los personajes, lo cual ya es de por sí información suficiente para rellenar minutos. Desde ese momento, por desgracia, la trama navega a la deriva en una historia mil veces vista en la que la relación amorosa entre estos dos hombres se deteriora por el desencanto del paso del tiempo. Y el hecho de que se anuncie en dicha conversación no ayuda.

No es, por tanto, un desarrollo dramático excesivamente original, aunque sí lo suficientemente tradicional como para componer un marco contextual a la relación entre estos dos personajes, quienes devoran el interés de la trama. Es más, el interés decae siempre en los momentos más previsibles, que no son otros que aquellos relacionados con los ataques de celos provocados por una mirada, un comentario o un deseo expresado. Hay que reconocer, eso sí, la ironía de algunas situaciones que se viven hacia el final del film y en las que el personaje de Damon ocupa el lugar que al comienzo de la historia tenía el anterior amante de Liberace. Soderbergh crea con esto una especie de círculo cerrado que genera la sensación de haberse repetido una y otra vez durante años.

Hablando de Soderbergh, el director vuelve a demostrar que tiene una mano especial para crear ambientes. Con una carrera de lo más variopinta, el realizador de la trilogía ‘Ocean’ siempre ha sido fiel a un estilo único para encuadrar, para sacar partido a los escenarios y, tal vez lo más interesante, para iluminarlos. Behind the Candelabra no es Traffic (2000), ni mucho menos, pero tiene igualmente una fotografía muy narrativa, reservando colores para determinados momentos de la trama. Por ejemplo, el dorado y el amarillo priman en los primeros compases en los que el joven protagonista se ve deslumbrado por el personaje de Douglas, mientras que los colores apagados, verdosos y ocres tienden más hacia el final.

Lo cierto es que la película tendría mucho menos interés sin la labor de Steven Soderbergh tras las cámaras. Tal vez no tiene una realización apabullante, y puede que ni siquiera tenga grandes hallazgos narrativos, pero es lo que necesita la historia. Es una planificación que deja todo el protagonismo a la labor de Damon y, sobre todo, de un Michael Douglas perfecto. Behind the Candelabra peca de muchos de los defectos que suelen tener este tipo de tramas (previsibilidad, bajones de ritmo), pero no es algo insalvable, más bien al contrario. En su gran mayoría ayuda al espectador a sumergirse en la figura de Liberace.

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