‘San Andrés’: sabíamos que esto iba a pasar


Dwayne Johnson y Carla Gugino protagonizan 'San Andrés', de Brad Peyton.Algunos la tacharán de predecible. Otros de meros efectos digitales que ni siquiera necesitan director. Y estoy convencido de que otros tantos cargarán sus tintas contra Dwayne Johnson (Fast & Furious 7), cuyos lagrimales posiblemente estén atrofiados por tanto músculo. Pero lo cierto es que la nueva película de Brad Peyton (Viaje al centro de la Tierra 2: La isla misteriosa) es un entretenimiento puro y duro, sin más pretensiones que dejar al espectador clavado a su silla a base de impactantes secuencias de acción, una trama lineal pero bien elaborada y un final de esos que llevarán a muchos a plantearse su ingreso en algún cuerpo de seguridad. Y hasta la fecha no creo que eso sea algo negativo si uno es consciente de lo que está a punto de ver.

Y desde luego San Andrés no promete nada que no pueda cumplir. Es cierto que la cinta no ofrece grandes momentos dramáticos, y desde luego los actores podrían haber dado algo más de sí (o no, quién sabe), pero eso importa relativamente poco en una película que lo único que ofrece es una cuidada destrucción de toda la costa este de Estados Unidos. Espectacular en todo su metraje, brillante en sus dos grandes setpieces en Los Ángeles y San Francisco, la película es lo que se puede deducir de su título. Ni más ni menos. Y desde luego que los efectos digitales cobran una importancia vital, pero la mano de Peyton se puede apreciar en cada fotograma. Es gracias a él, por ejemplo, que la angustia se apodera del plano secuencia en Los Ángeles, posiblemente la mejor secuencia de toda la película.

Claro que la mayor parte del mérito de que estemos ante un divertimiento palomitero de primer nivel es su guión. Sí, no cabe duda de que el trasfondo dramático es casi inexistente, y desde luego no hay ni un solo giro dramático relevante. Pero el desarrollo de la trama, con secuencias de acción perfectamente distribuidas en los momentos adecuados, refleja un cuidado trabajo narrativo que engancha al espectador, le zarandea entre edificios derrumbándose y corrimientos de tierra, y le deja al final del camino como un superviviente más. Y eso es, a todas luces, el mejor atractivo de una cinta de catástrofes como esta. No son las muertes, todas ellas previsibles. No son las pruebas que los protagonistas deben superar para sobrevivir. No, es simple y llanamente el viaje propuesto.

Es evidente que no estamos ante un profundo drama familiar enmarcado en una tragedia social, pero es que San Andrés tampoco pretende serlo. Su vocación de blockbuster queda patente desde la primera secuencia, con un rescate casi imposible apto solo para héroes como Johnson. A partir de ese momento, y salvo concesiones necesarias para el desarrollo mínimo de sus personajes, la película es una auténtica montaña rusa de caos, destrucción y espectacularidad que no da respiro para reflexionar. Y como toda cinta de estas características, no puede faltar el detalle patriota final. Una distracción sana, sin pretensiones y con sabor veraniego. Como reza uno de los carteles promocionales, “sabíamos que esto iba a pasar”. Y no hay nada de malo en disfrutarlo.

Nota: 7/10

La taquilla se mantiene inmóvil a la espera de la saga Crepúsculo


Que el fin de semana pasado iba a ser, en cuestión de taquilla y de movimientos dentro de los títulos más vistos durante esos tres días, un tiempo “de reflexión” parecía algo cantado a tenor de los estrenos que llegaban y, sobre todo, de la distribución que iban a tener. Solo la cinta de animación Campanilla y el secreto de las hadas tuvo más de 400 copias, quedándose el resto muy lejos de dicha cantidad. Por tanto, todo hacía prever que Lo imposible repetiría como la cinta más vista, y así ha sido. El morbo podía radicar en comprobar si alguno de los títulos más potentes intercambiarían sus posiciones. Así pues, pocos cambios y mucha expectación ante el estreno el próximo viernes 16 de noviembre del último capítulo de la saga Crepúsculo.

Pero volviendo al ranking de la taquilla española, como decimos el tsunami de J. A. Bayona (El orfanato) vuelve a estar, por quinta semana consecutiva, en lo más alto. Cae un 39%, es verdad, pero eso representa 2,17 millones de euros, cifra que completa los 35,7 millones de euros en total dejados en las taquillas por más de 5 millones de espectadores, datos que no hacen sino confirmar el tremendo éxito de la película española. Parece fácil que alcance los 40 millones, y su tope vendrá definido en buena medida por la forma en que aguante el tirón de los próximos estrenos.

El segundo puesto es, de nuevo, para Skyfall, que reduce su recaudación un 43% respecto al mismo periodo de la semana anterior, es decir, 1,78 millones de euros que forman un total de 7,51 millones. Es más que probable que supere con holgura los 10 millones de euros al final de su recorrido, por lo que supone un éxito mayor en España del que tuvieron las dos anteriores entregas de la saga Bond protagonizadas por Daniel Craig (Invasión). Por su parte, Hotel Transilvania repite en la tercera posición con 1,43 millones de euros (-45%), que se suman a un total de 8,3 millones. Dado que el total recaudado en el fin de semana ascendió a unos 9 millones de euros, estos tres films recaudaron el grueso de la misma, y son además los únicos que superan el millón de euros de recaudación.

La cuarta película más taquillera es uno de los estrenos, la ya mencionada Campanilla y el secreto de las hadas, que logra 813.000 euros en 430 cines, es decir, una media de 1.873 euros. En principio no tendría problemas para aguantar durante algunas semanas ya que su público objetivo no va a tener nuevas propuestas hasta prácticamente el periodo de Navidad, por lo que podría llegar a los cinco millones de euros. Tras ella, y a bastante distancia, se encuentra Argo, que en su segunda semana presenta un comportamiento bastante bueno (solo baja un 12%) y logra 441.000 euros. Por ahora lleva ya 2,17 millones de euros en total.

Y mientras que Las aventuras de Tadeo Jones siguen manteniendo el pulso a los nuevos estrenos, ya sean en imagen real o en animación, gracias a un sexto puesto, en el séptimo lugar encontramos otro film que mantiene el tipo más o menos bien. Nos referimos a Sinister, que desciende un 34% y se queda en poco más de 400.000 euros recaudados el pasado fin de semana. Aunque si algo destaca en esta parte baja del top 10 es el estreno de En la casa en el puesto octavo. Con apenas 69 pantallas logra una recaudación total de 321.000 euros, lo que deja una muy buena media de 4.660 euros. Parece evidente que su límite máximo no superará en exceso el millón de euros (si llega), pero las buenas sensaciones que deja el film francés hacen pensar en un recorrido a largo plazo.

El ranking de esta semana se cierra con otro estreno y un mantenimiento. Los amos del barrio se quedan en el penúltimo lugar con 225.ooo euros, una cifra que se antoja algo pobre a tenor de la publicidad y el atractivo de sus actores, que no hace demasiados años atraían a los jóvenes a las salas. Visto lo visto, y con la inminente llegada de Crepúsculo, es más que probable que no alcance el millón de euros final. Finalmente, El ladrón de palabras desciende un 29% para presentar un registro total de poco más de medio millón de euros, y no parece que su cantidad definitiva se aleje demasiado de estas cifras.

‘Hotel Transilvania’ y ‘Looper’ no superan el tsunami de ‘Lo imposible’


Posiblemente sea la película del año. Tanto por promoción como por el enorme éxito que está teniendo en la sociedad española, Lo imposible se ha convertido en uno de los títulos más taquilleros de este 2012, y va camino de convertirse en el primero. Un fin de semana más, ninguno de los títulos que llegaron a la cartelera el pasado 26 de octubre ha podido con el tsunami cinematográfico de J. A. Bayona. Y van tres semanas, a la espera de lo que pueda hacer el nuevo James Bond en este largo fin de semana. Por ahora, lo que sí se puede asegurar es que la taquilla española vive un momento dulce, con cerca de 11 millones de euros recaudados en el fin de semana y 1,48 millones de espectadores.

De todos ellos, el drama protagonizado por Naomi Watts (King Kong) y Ewan McGregor (La isla) se lleva 4,4 millones de euros, algo más del 40% del total. Si bien es cierto que sus ingresos bajan un 36% respecto a la semana anterior, no lo es menos que día tras día se pueden encontrar salas donde las entradas se agotan, por lo que no es de extrañar que este fenómeno continúe, con permiso de 007. En total ya lleva acumulados 26,4 millones de euros, por lo que no es de extrañar que su cifra llegue a rondar los 40 millones de euros.

Tras ella, dos de los estrenos más importantes del fin de semana. Con una distribución de 622 pantallas, Hotel Transilvania consigue 2,6 millones de euros, lo que hace un buen promedio de más de 4.000 euros por sala, cifras a las que sin duda ha contribuido la proyección en 3D. Se convierte así en uno de los mejores estrenos de animación, y dado que no hay títulos que puedan hacerle sombra en un periodo corto de tiempo, fácilmente podría llegar a los 10 millones de euros. Peor suerte ha corrido Argo, el thriller de Ben Affleck (Paycheck), que se queda en unos 700.000 euros. Empero, la cifra engaña, pues su estreno fue en 244 pantallas, lo que deja una media de 2.887 euros. Teniendo en cuenta el buen sabor de boca que deja y el público al que va dirigido podría llegar a los cinco millones de euros en total.

El resto del ranking, a excepción de Vacaciones en el infierno, está formado por viejos títulos que, en mayor o menor medida, aguantan el tirón de Lo imposible, y que se verán beneficiados de los días festivos de esta semana. En cuarta posición se encuentra Looper, que en su segunda semana desciende un 41% y se queda en los 0,56 millones de euros. La cinta de ciencia ficción lleva ya 1,85 millones de euros, por lo que no sería extraño que rondara los cinco millones al final de su recorrido. En mitad de la tabla, y siguiendo la dinámica desde su estreno, está Las aventuras de Tadeo Jones. Nueve semanas, 2,44 millones de espectadores y 16,5 millones de euros (de los que 420.000 euros son del fin de semana, un 46% menos) avalan el tremendo éxito de la animación española, poniendo su límite en los 20 millones, fácilmente superable si, como parece, ninguno de los demás estrenos le hace demasiado daño.

La sexta posición es para Paranormal Activity 4, que se queda en los 0,36 millones de euros, un 48% menos que en el fin de semana de su estreno. 1,22 millones de euros es su cifra global, que podría llegar a los tres millones si Sinister, otra de terror que llega en este puente, no le quita demasiado nicho de mercado. Otra que todavía aguanta el tirón es El fraude, que tras un mes en cartel acumula 3,08 millones de euros, de los que apenas 0,3 millones corresponden al pasado fin de semana. Se encuentra en la parte baja del top 10, por lo que no es probable que supere los cinco millones, si es que los alcanza.

Igualmente, Venganza: Conexión Estambul, que también llega a su cuarta semana en cartel, desciende algo más, un 44%, y logra 0,28 millones de euros, que se suman a un total de 3,4 millones, cantidad que parece antojarse casi definitiva con la llegada de Bond, James Bond. Sea como fuere, el fin de semana de cuatro días podría beneficiarle, y mucho. Y como decíamos más arriba, el otro gran estreno de la semana, Vacaciones en el infierno, se queda en novena posición con apenas 180.000 euros en 175 salas, lo que arroja una media de 1.051 euros para la película de Mel Gibson (Arma letal), muy alejado de los mejores momentos de su carrera. Con suerte podría llegar a los dos millones de euros.

Completa este top 10 otra de animación, Frankenweenie, que en su segunda semana pierde mucha fuerza y se queda en poco más de 150.000 euros, un 70% menos. 1,92 millones de euros es su cifra global, y a no ser que la presumible gran afluencia de estas fiestas lo remedie, no es probable que sobrepase los tres millones de euros.

El tsunami de Bayona alcanza la categoría de fenómeno


Es muy probable que cualquiera que haya acudido a su multicine más cercano el pasado fin de semana haya comprobado que la única (o de las pocas) película que colgaba el cartel de “No hay entradas” era Lo imposible. El resultado, aunque no inesperado, sí es sorprendente: la película de J. A. Bayona (El orfanato) está batiendo todos los hitos a nivel nacional y, lo más importante, se ha convertido ya en un fenómeno audiovisual de primer orden, lo que no es sino una noticia excepcional para el cine español. Gracias a ella este fin de semana se han recaudado 12,3 millones de euros.

Y decimos lo de gracias a ella porque de la cifra global unos 7 millones de euros pertenecen al intenso drama basado en la historia real del tsunami de 2004 que azotó la costa de Tailandia. Esto significa, además de repetir como la cinta más taquillera, que desciende un 22%, lo que, por un lado, supone un comportamiento notable y, por otro, permite pensar que su recaudación tope apunta muy alto. Por ahora supera los 20 millones de euros y se sitúa cerca de los 3 millones de espectadores.

Dejando a un lado estos datos, el resto del top 10 de la taquilla española queda lejos, muy lejos de sus cifras, comenzando por la segunda posición, en la que encontramos uno de los estrenos, Looper. Proyectada en 312 salas, su recaudación total no ha llegado al millón de euros (946.000 euros), lo que no deja una mala media por sala y permite pensar en una evolución positiva, aunque los inminentes estrenos de cintas como Skyfall puede afectarla mucho.

En tercera posición hallamos a una vieja conocida, Las aventuras de Tadeo Jones. Lo de la cinta de animación española se está convirtiendo en todo un fenómeno de masas. Después de dos meses desciende un 30% respecto al fin de semana anterior y recauda poco más de 790.000 euros, que hacen un total de 15,8 millones, cifra que nada tiene que envidiar a otras producciones animadas de este 2012. Bastante cerca se ha colocado otro de los estrenos, Paranormal Activity 4, que ha logrado 703.000 euros en 213 salas, y que a falta de cintas de terror similares puede mantenerse relativamente bien en taquilla gracias a su público fiel.

Hacia la mitad de la lista se sitúa otra cinta de animación, Frankenweenie, que con una caída del 33% supera por poco el medio millón de euros, lo que sumado a los días anteriores hace un total de 1,6 millones de euros, dato que, teniendo en cuenta el tipo de film que es y la competencia que tiene, no se antoja demasiado malo para un film de Tim Burton (Sombras tenebrosas).

Venganza: Conexión Estambul se queda en sexta posición gracias a los 503.000 euros que consigue durante el pasado fin de semana. Hay que reconocer que, tras tres semanas, la cinta de Liam Neeson (Love actually) se mantiene bien a pesar de la llegada de otros estrenos, acumulando 2,92 millones de euros y teniendo muy cerca los 4 millones. Del mismo modo, otra película protagonizada por un veterano de la taquilla como Richard Gere (Oficial y caballero), El fraude, suma 463.000 euros a un montante total de 2,6 millones.

En octava posición se sitúa Resident Evil: Venganza, que registra la mayor caída de este top 10, en concreto un 62%, lo que en datos más exactos supone 238.000 euros en estos tres días y un total de 2,49 millones, cifra que variará muy poco de la definitiva si, como todo parece apuntar, los espectadores dejan de acudir a sus proyecciones.

Finalmente, dos comedias cierran este ranking. En noveno lugar tenemos A Roma con amor, que cae un 36% y se queda en 161.000 euros. Por otro lado, Si de verdad quieres cierra la lista de las películas más vistas con una cantidad de 143.000 euros, lo que implica un descenso del 46%, haciendo muy probable la posibilidad de que ninguna de ellas esté entre las 10 primeras de la taquilla el fin de semana que viene.

‘Lo imposible’: la desesperación de la soledad


A la hora de abordar una historia real suelen tomarse dos alternativas por otro lado lógicas: inspirarse en los sucesos acontecidos o narrar casi momento a momento lo ocurrido entonces. El segundo suele ser el utilizado en dramas o en conflictos sociales, y los resultados varían en función del grado de emotividad imprimido a los acontecimientos. Dicho estilo es el elegido por Juan Antonio Bayona (El orfanato) para su recreación del tsunami que arrasó la costa de Tailandia en 2004. El resultado es un film notable en todos sus aspectos, aunque no por ello es perfecto.

Porque sí, Lo imposible emociona y sobrecoge. La elegancia visual del director a la hora de mostrar un horror que arrasa con todo superando edificios es fascinante. Bayona evita, sabiamente, caer en lo grotesco para evidenciar la desolación de un entorno destruido, utilizando en su lugar recursos más emotivos como los contraluces, las composiciones visuales o los planos amplios que permiten al espectador situarse en el contexto.

El momento del tsunami, auténtico atractivo visual del film, es impecable, es cierto, precedido de algunos planos mar adentro tan simbólicos como amenazantes. Pero no lo es menos lo vivido en los días posteriores, con hospitales desbordados de heridos, muertos y familiares desesperados por encontrar a sus más allegados, y con el sentimiento desesperante de la soledad sobrevolando en todo momento (algo en lo que se hace hincapié en varias secuencias).

Sin embargo, los momentos que se suponen más emotivos terminan quedando por debajo de las expectativas creadas, y ese es un problema achacable al guión de Sergio G. Sánchez por varios motivos. El principal es la distribución de los bloques dramáticos, que restan tensión dramática al conjunto y dejan ver, tal vez demasiado pronto, las cartas con las que la película va a jugar. A esto cabe sumar un crescendo de los conflictos internos y externos de los protagonistas, casi sin dejar respiro al espectador, que obligan a una resolución en su tramo final casi apoteósica, y que por supuesto no consigue.

Sea como fuere, la sensación de que podría haber sido más intensa en su tratamiento logra quedar en un segundo plano gracias a la planificación y a la labor de los actores, de todos los actores. Desde el joven Tom Holland, que encarna a Lucas, hasta secundarios como Geraldine Chaplin (La mosquitera), los intérpretes consiguen conformar un mosaico de dolor y horror notable. Baste como muestra el momento en que Ewan McGregor rompe a llorar en medio de una reunión tras intentar hablar por teléfono. Al final, Lo imposible se revela como un documento necesario para comprender un poco mejor una catástrofe natural de semejantes dimensiones.

Nota: 7/10

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