Las nuevas ‘Mujercitas’ viven un estreno lleno de ‘Cats’


Antes de comenzar el repaso a los estrenos que llegan hoy miércoles, 25 de diciembre, a la cartelera española, quiero desearos desde Blog Toma Dos una Feliz Navidad y que paséis lo que queda de año con la mayor felicidad y, si es posible, disfrutando de buen cine y series apasionantes. Respecto a lo primero, un puñado de títulos llegan a las pantallas con la intención de atraer, al menos, a un alto número de espectadores. Que lo consigan, a tenor de la temática y las críticas de algunas de las novedades, ya es otro cantar.

Y precisamente la música es protagonista en Cats, adaptación del famoso musical de Andrew Lloyd Weber representado en Broadway, ganador de numerosos premios y que ha sido adaptado en varios países. Utilizando a su vez como base la colección de poemas de T.S. Eliot, la historia gira en torno a una tribu de gatos que durante una noche deciden cuál de ellos renacerá en una nueva existencia. Comedia y drama se mezclan con la música en esta película anglo estadounidense que dirige Tom Hooper (La chica danesa), quien ofrece una renovada visión del clásico con una combinación de actores y efectos digitales. En el reparto encontramos famosos nombres de la interpretación, el ballet, la música y la televisión como Francesca Hayward, Jennifer Hudson (All rise), Judi Dench (Asesinato en el Orient Express), Taylor Swift (The giver), Ian McKellen (La bella y la bestia), James Corden (Into the woods), Idris Elba (Vengadores: Infinity War), Jason Derulo, Laurie Davidson (La gran mentira), Rebel Wilson (Dando la nota 3) y Ray Winstone (Rey de ladrones).

Puramente norteamericana es la nueva versión de Mujercitas, la famosa novela de Louisa May Alcott que en esta ocasión dirige y escribe Greta Gerwig (Lady Bird). La trama de este drama romántico con ciertos toques de comedia, para aquellos que todavía no la conozcan, se centra en las hermanas March, y en concreto en Jo, que sueña con ser escritora con la Guerra Civil norteamericana como telón de fondo. Para conseguirlo deberá luchar contra los prejuicios de la sociedad y lo que se esperaba de las mujeres. Entre sus principales actrices y actores encontramos a Saoirse Ronan (María, reina de Escocia), Emma Watson (El círculo), Florence Pugh (Midsommar), Eliza Scanlen (serie Heridas abiertas), Timothée Chalamet (Call me by your name), Laura Dern (El caso Willingham) y Meryl Streep (Mamma Mia! Una y otra vez), entre otros.

También procede de Hollywood la aventura de animación Espías con disfraz, cinta basada en un cortometraje cuya trama tiene como protagonistas a un superespía y a un joven científico que, aunque son polos opuestos, se complementan a la perfección cuando el primero utiliza los artilugios que inventa el segundo. Pero uno de esos inventos sale mal y el espía termina convertido en una paloma, por lo que ambos deberán confiar el uno en el otro y aprender a trabajar en equipo si quieren salvar el mundo. Ópera prima de Nick Bruno y Troy Quane, la película cuenta con las voces originales de Will Smith (Belleza oculta), Tom Holland (Z, la ciudad perdida), Ben Mendelsohn (Ready Player One), Karen Gillan (Jumanji: Bienvenidos a la jungla), Rashida Jones (Zoe), Rachel Brosnahan (serie La maravillosa Sra. Maisel) y DJ Khaled (The after party).

Igualmente animada, aunque procedente de Japón, es The wonderland, fantasía dirigida por Keiichi Hara (Colorful) y basada en la novela de Sachiko Kashiwaba cuyo argumento tiene como protagonista a una chica que carece de confianza en sí misma. Un día antes de su cumpleaños conoce a un misterioso alquimista y a su estudiantes, quienes aseguran estar en una misión para salvar el mundo. Los tres ponen rumbo al País de las Maravillas, donde la joven comienza a ser reconocida como la mesías de un mundo en peligro. Entre las voces de la versión original destacan las de Mayu Matsuoka (Un asunto de familia), Nao Tôyama (Rizu to avi tori), Masachika Ichimura (Kurumi wari ningyou), Anne Watanabe (Oke Rôjin!) y Kumiko Asô (Chiri tsubaki).

Finalizamos este reparto con La verdad, drama con capital japonés y francés cuya trama arranca cuando una estrella del cine francés que vive rodeada de hombres que la aman y la admiran decide publicar sus memorias. En ese momento su hija regresa de Nueva York con su marido y su hijo. La reunión entre madre e hija pronto se convierte en un enfrentamiento que revelará verdades y ajustará cuentas. Hirokazu Koreeda (El tercer asesinato) es el encargado de escribir y dirigir esta historia protagonizada por Catherine Deneuve (La última locura de Claire Darling), Juliette Binoche (Dobles vidas), Ethan Hawke (Los siete magníficos), Ludivine Sagnier (Lola y sus hermanos), Clémentine Grenier y Manon Clavel.

‘Terminator: Destino oscuro’: las mujeres del nuevo futuro


Los tiempos han cambiado. El futuro, desde luego, va a ser diferente del que habíamos imaginado. Y eso, con sus pros y sus contras, es lo que plantea la nueva película de Tim Miller (Deadpool), una continuación directa de aquel Terminator 2: El juicio final (1991) que, evidentemente, no alcanza el nivel dramático, emocional y visualmente impactante de su predecesora, pero que sí es capaz de hacer reflexionar sobre algunos conceptos.

Curiosamente, lo más interesante de Terminator: Destino oscuro tiene que ver con sus nuevos personajes y con el tratamiento de ese futuro apocalíptico en el que las máquinas persiguen y exterminan a los humanos. Dejando a un lado la curiosidad de que, aunque el futuro ha cambiado de protagonistas las máquinas y el entorno se mantienen intactos, la película acierta dando el protagonismo completo a las mujeres, que pasan de ser meras víctimas a tomar el control y luchar en primera línea de batalla. Si bien el desarrollo argumental es idéntico al de películas anteriores, los matices introducidos, incluyendo esa especie de Terminator dual que combina lo mejor de cada casa, aportan al conjunto un tono algo más desesperante que las historias previas, completando una historia en la que, de nuevo, la necesidad de salvar el futuro pesa más que los miedos, los odios o las rencillas personales.

El problema, y esto es algo que puede provocar desasosiego a los fans más acérrimos de la saga, es la recuperación de los personajes de Linda Hamilton (Curvature) y Arnold Schwarzenegger (Asesinos internacionales). O mejor dicho, el modo en que vuelven a este universo futurista. La película arranca con la continuación inmediata de los acontecimientos de aquella segunda parte de los 90 para permitir luego la introducción de estos míticos roles durante la trama. Su presencia, sin embargo, parte de una premisa algo forzada, sobre todo la de Schwarzenegger, buscando dotarle de esa falsa humanidad que tenía programada en anteriores films de un modo excesivamente… humano. Todo ello, por fortuna, es solo una premisa que se olvida, o se intenta hacer olvidar, bastante rápido, pasando luego a la acción pura y dura en un clímax que, este sí, es un claro homenaje a los tradicionales finales de la saga.

Desde luego, Terminator: Destino oscuro no es una continuación a la altura de las dos primeras entregas. Intenta serlo, pero es deudora de los tiempos que corren y de algunos usos y abusos característicos de otras películas de la saga. El reiterado recurso de la cámara lenta acentúa la espectacularidad, es cierto, pero también termina por restar efectividad al conjunto. Lo mejor, sin duda, es la reinterpretación de la historia, con las mujeres tomando el control y dejando de ser víctimas o “madres de…” para ser luchadoras de igual a igual con máquinas cada vez más letales. Que Hamilton y Schwarzenegger se hayan vuelto a encontrar en esta historia siempre será un motivo de aplauso, incluso aunque lo hagan bajo unas circunstancias como las que se utilizan. Pero algo tiene esta película que no termina de funcionar. Puede que sea su historia, demasiado parecida a las anteriores. O su villano, una mezcla de enemigos anteriores. O simplemente, que trata de homenajear excesivamente a sus clásicos sin darse cuenta de que necesita caminar sola.

Nota: 6,5/10

Comedia, terror y drama en unos estrenos bajo la sombra jurásica


Los dinosaurios dominan la taquilla. Tanto que el éxito de Jurassic World: El reino caído, previsto desde que se fijó la fecha de su estreno, ha llevado a distribuidores y productoras a presentar este viernes 15 de junio un puñado de títulos menores encaminados a intentar cubrir algunos huecos que puedan dejar los velocirraptores, tiranosaurios y demás especies revividas gracias a la genética.

Así, comenzamos el repaso de la semana con ¡Qué guapa soy!, nueva comedia protagonizada por Amy Schumer (Y de repente tú) cuya trama gira en torno a una mujer que no está contenta ni con su trabajo ni con su cuerpo. Todo cambia cuando un día se golpea la cabeza y, al despertar, se ve la mujer más atractiva y segura del mundo. Estados Unidos y China colaboran en esta cinta dirigida por Abby Kohn y Marc Silverstein, quienes debutan de este modo en el largometraje, y en cuyo reparto encontramos también a Michelle Williams (El gran showman), Emily Ratajkowski (Perdida), Lauren Hutton (La familia Jones), Tom Hopper (serie Black sails) y Naomi Campbell (Zoolander No. 2).

Otro de los estrenos más interesantes es No dormirás, cinta que mezcla terror e intriga para narrar el experimento que hace una directora de una compañía de teatro con sus actores: mantenerlos sin dormir durante varios días y encerrarlos en un psiquiátrico abandonado para utilizar esas experiencias en una obra. Con capital español, argentino y uruguayo, la película está dirigida por Gustavo Hernández (La casa muda) y protagonizado por Belén Rueda (Ismael), Natalia de Molina (Los del túnel), Germán Palacios (La vida nueva), Eva de Dominici (Sangre en la boca) y Juan Manuel Guilera (Papá se volvió loco).

Este fin de semana también es el regreso de una conocida historia, la de Colmillo Blanco. La obra de Jack London, adaptada al cine en otras ocasiones, regresa en forma animada y con capital estadounidense, francés y luxemburgués de la mano del director Alexandre Espigares, en la que es su ópera prima en la gran pantalla. La trama, para aquellos que no la conozcan, gira en torno a un perro lobo salvaje que crece en el noroeste canadiense junto a Castor Gris y una tribu nativa americana. Pero su dueño es obligado a venderlo víctima de la crueldad humana, el animal se verá obligado a pelear contra otros perros, perdiendo poco a poco la confianza en el hombre. Entre las voces de la versión original destacan las de Rashida Jones (Cuban fury), Nick Offerman (En pecado), Paul Giamatti (serie Billions), Virginie Efira (Los casos de Victoria) y Dominique Pinon (Basada en hechos reales).

Francia, junto a Bélgica, es el país de origen de la comedia Los 50 son los nuevos 30, film dirigido y protagonizado por Valérie Lemercier (Voy a ser mamá) que arranca cuando una mujer es abandonada por su marido por una mujer más joven. Pensando que su vida ha tocado fondo, decide volver a vivir a casa de sus padres, con todo lo que eso provoca en la relación entre los tres personajes. Denis Podalydès (Monsieur Chocolat), Hélène Vincent (Samba) y Philippe Laudenbach (Gaz de France) completan el reparto principal.

Desde Reino Unido llega 10×10, thriller que supone el debut en el largometraje de Suzi Ewing. El argumento sigue la vida de un hombre aparentemente normal que esconde una obsesión: vengarse de una mujer. Cuando por fin logra secuestrarla a plena luz del día la encierra en una celda insonorizada con el objetivo de sonsacarle un oscuro secreto. Pero ella también tiene sus propias armas para luchar contra su captor. Entre los principales actores destacan Luke Evans (La Bella y la Bestia), Kelly Reilly (Calvary), Noel Clarke (Equipo de chusma) y Olivia Chenery (The anomaly).

El drama tiene a su máximo representante en El repostero de Berlín, producción germano israelí cuyo argumento se centra en un repostero que mantiene un romance con un joven de Israel. Cuando este muere en un accidente el hombre decide ir a Jerusalén a investigar lo ocurrido. Con una identidad falsa, se acerca a la viuda de su amante y comienza a trabajar para ella en una tienda a la que pronto devuelve a la vida. La relación entre el hombre y la mujer avanzará hasta un punto de no retorno que obligará al repostero a mantener la mentira hasta sus últimas consecuencias. Ofir Raul Graizer escribe y dirige este film que supone su debut en el largometraje, y en el que encontramos actores como Tim Kalkhof (Alles inklusive), Roy Miller (Hitganvut Yehidim), Zohar Shtrauss (La semilla de la verdad), Sarah Adler (Boreg), Stephanie Stremler (Die Liebe und Viktor) y Sandra Sade (Are).

Puramente española es A estación violenta, drama que adapta libremente la novela de Manuel Jabois. Su trama se centra en un joven que sueña con ser escritor pero que se ve atrapado en su rutina diaria. Un reencuentro con viejos amigos de la adolescencia hará que afloren todos los sentimientos que mantenía guardados. Ópera prima de Anxos Fazáns, la película está protagonizada por Nerea Barros (Sol y Luna), Alberto Rolán (María (y los demás)), Laura Lamontagne, Xosé Barato (Retornos) y Xiana Arias.

Otro de los estrenos europeos es En tránsito, adaptación de la novela de Anna Seghers que cuenta con capital francés y alemán y que narra cómo un alemán, superviviente de un campo de concentración y deseoso de llegar a América, se ve obligado a atravesar la Francia ocupada por los nazis para lograr su objetivo. Dirigida por Christian Petzold (Phoenix), la cinta cuenta en su reparto con Franz Rogowski (Tiger girl), Paula Beer (El valle oscuro), Barbara Auer (Krieg), Godehard Giese (Inmersión) y Sebastian Hülk (Auf Einmal).

Alemania, Bulgaria y Austria colaboran en Western, drama escrito y dirigido por Valeska Grisebach (Mein Stern) centrado en un grupo de obreros alemanes que se trasladan a la campiña búlgara a trabajar. Limitados por el idioma y la cultura, esa tierra lejana despierta su espíritu aventurero y poco a poco empezarán a competir por el favor y el reconocimiento de los aldeanos de la zona. Viara Borisova, Veneta Fragnova, Syuleyman Alilov Letifov, Reinhardt Wetrek y Meinhard Neumann encabezan un anónimo reparto.

Fuera de las fronteras europeas tenemos la japonesa Tokyo Ghoul, cinta estrenada el jueves y que combina ciencia ficción, terror y acción para llevar a la pantalla grande y en carne y hueso el manga de Sui Ishida. La trama transcurre en un mundo en que humanos y ghouls, seres que se alimentan de carne humana, viven en conflicto. Cuando un joven humano sufre un accidente es salvado gracias al trasplante de varios órganos de una ghoul que se encontraba allí en ese momento, convirtiéndose en el primer híbrido. Poco a poco irá comprendiendo que humanos y ghouls no son tan distintos, pero tendrá que tomar parte en una guerra inminente. Kentarô Hagiwara (Anibâsarî) es el encargado de poner en imágenes la historia y de dirigir a Masataka Kubota (Tobe! Dakota), Fumika Shimizu (Happî randingu), Yû Aoi (Maravillosa familia de Tokio), Nobuyuki Suzuki (12 menit) e Hiyori Sakurada (Saihate nite).

Desde India llega el thriller de acción Race 3, dirigida por Remo D’Souza (F.A.L.T.U.), quien también se reserva un papel en esta historia en torno a una familia que se ocupa de delitos despiadados y vengativos. El reparto está encabezado por Salman Khan (Tubelight), Anil Kapoor (Misión: Imposible – Protocolo fantasma), Bobby Deol (Players), Jacqueline Fernandez (Housefull 3) y Daisy Shah (Ram Ratan).

Terminamos con el documental Las maravillas del mar, producción franco británica narrada y producida por Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) que utiliza imágenes de los fondos marinos captadas por la familia Cousteau y hace hincapié en la cantidad de personas que viven del mar y en la necesidad de conservar los ecosistemas marinos. La cinta está dirigida por Jean-Michel Cousteau (Cousteau: Alaska: Outrage at Valdez) y Jean-Jacques Mantello (OceanWorld 3D).

Eddie Redmayne es ‘La chica danesa’ de ‘Los odiosos ocho’


Estrenos 15enero2016Con el resultado todavía reciente de los Globos de Oro, la cartelera española afronta este viernes, 15 de enero, la llegada de varias novedades con mucho que decir. Aunque todas ellas con un denominador común: la ambientación en diferentes épocas de la Historia. Desde el Lejano Oeste hasta la II Guerra Mundial, este fin de semana contará con pocas novedades, aunque la mayor parte de ellas destinadas a triunfar en las entregas de premios de las próximas semanas.

El principal estreno es, sin duda, La chica danesa, adaptación de la novela homónima de David Ebershoff acerca del primer transexual y su proceso de cambio de sexo. La trama se centra en el matrimonio formado por Einar y Gerda Wegener, dos artistas que tuvieron que luchar contra muchos tabúes sociales y que tuvieron que afrontar no solo la evolución de su obra, sino de su propio matrimonio. Y si el drama puede resultar interesante por si mismo, los nombres que lo defienden añaden atractivo. Tras las cámaras está Tom Hooper (Los miserables), mientras que la pareja protagonista está formada por Eddie Redmayne (La teoría del todo) y Alicia Vikander (Operación U.N.C.L.E.), a los que se suman Amber Heard (3 días para matar), Matthias Schoenaerts (Lejos del mundanal ruido), Sebastian Koch (Sin identidad) y Ben Whishaw (Spectre).

Y como todo lo que hace Quentin Tarantino (Django desencadenado), también Los odiosos ocho llega con la intención de arrasar en taquilla. De nuevo ambientada en el Lejano Oeste, la trama arranca cuando un cazarrecompensas y la fugitiva a la que ha detenido tratan de llegar a un pueblo en pleno invierno en Wyoming. Durante su trayecto se cruzan con otro cazarrecompensas y con un hombre que afirma ser el nuevo sheriff del pueblo al que se dirige el carruaje. Atrapados por la nieve, los cuatro se ven obligados a pasar la noche en un local regentado por una mujer. Al llegar allí, sin embargo, solo encuentran cuatro personajes que parecen tener mucho que esconder. Acción, suspense y el humor que siempre caracteriza al cine de Tarantino se dan cita en esta cinta protagonizada por Samuel L. Jackson (Vengadores: La era de Ultrón), Kurt Russell (Poseidón), Jennifer Jason Leigh (Amores asesinos), Walton Goggins (Diablo), Demián Bichir (serie The bridge), Tim Roth (Selma), Michael Madsen (Hope lost) y Bruce Dern (Nebraska).

Aunque sin duda el film que más polémica provoca este fin de semana es El hijo de Saul, drama húngaro de corte histórico ambientado en la II Guerra Mundial que dirige László Nemes en la que es su ópera prima. La trama gira en torno a un hombre que trabaja en un horno crematorio de Auschwitz. Su terrible día a día se ve alterado cuando cree reconocer a su hijo entre los cadáveres que tiene que incinerar. A partir de ese momento su único objetivo será encontrar a un rabino para dar un entierro digno al muchacho, alejándose incluso de los planes de rebelión de otros prisioneros. Géza Röhrig, Urs Rechn (Das wilde Leben) y Levente Molnár (Morgen) encabezan el reparto.

En cuanto al estreno español, Bendita calamidad es una comedia que adapta la novela de Miguel Mena (quien, por cierto, se ha encargado del guión) y cuyo argumento narra las desventuras de dos hermanos arruinados que ven en el secuestro de un adinerado empresario la solución a todos sus males. Gaizka Urresti debuta en el largometraje de ficción con esta propuesta protagonizada por Jorge Asín (Justi&Cia), Nacho Rubio (El último fin de semana), Luis Varela (Pájaros de papel), Carmen Barrantes (El encamado) y Enrique Villén (Anabel), entre otros.

Y dentro del género documental nos llega En el sótano, producción austríaca dirigida por Ulrich Seidl (trilogía ‘Paraíso’) que aborda el imaginario del pueblo austríaco. A través de un recorrido por los sótanos de muchos de sus ciudadanos, el director descubre a nazis nostálgicos, coleccionistas de muñecas, amantes de las armas o sadomasoquistas, demostrando que la realidad supera con frecuencia a la ficción.

‘Black Sails’ evoluciona con el pasado de los personajes en su 2ª T


Los protagonistas de 'Black Sails' afrontan nuevos retos en la segunda temporada.Posiblemente lo mejor de una historia que combina ficción y realidad es comprobar cómo los narradores son capaces de adecuar los tiempos para que los personajes ficticios evolucionen en función de los acontecimientos históricos que se conocen. La primera temporada de Black Sails consiguió ir de menos a más gracias a esta pericia, y la segunda entrega, de 10 episodios, ha confirmado que estamos ante uno de los productos más originales de la parrilla. Con un conflicto de fondo como es el de la piratería en el Caribe, la serie ha sabido evolucionar mucho más allá para narrar algo mucho más grande que la mera aventura pirata, al tiempo que ha empezado a dar forma a los principales personajes de La isla del tesoro, relato de Robert L. Stevenson que se encuentra en la base de la serie.

En efecto, lejos de limitarse a desarrollar los personajes que fueron presentados en la primera parte, los responsables de la trama, con Robert Levine y Jonathan E. Steinberg (serie Escudo humano) a la cabeza, han optado por dar un golpe de timón y abordar una historia más compleja, con mayores matices y, sobre todo, con consecuencias para los protagonistas más interesantes. Partiendo de la base de que el rol de Toby Stephens (The machine) no es quien dice ser, la ficción adquiere un cariz totalmente distinto que permite al espectador analizar los acontecimientos desde una perspectiva nueva. Desde luego, lo más interesante es comprobar cómo la serie, sin necesidad de dar un giro a su historia, es capaz de transformarla lo suficiente para que renueve el interés. A esto se suma, por supuesto, la calidad de algunos personajes como el de Charles Vane (de nuevo con los rasgos de Zach McGowan, visto en Snapshot), cuya evolución le ha convertido en uno de los grandes atractivos de la serie, o el del propio John Silver (Luke Arnold –The tunnel-), que ya empieza a desvelar algunas de las características descritas en la novela de Stevenson.

Esto no quiere decir que todas las decisiones de la segunda temporada de Black Sails hayan sido acertadas o, si se prefiere, adecuadas. Baste decir que la revelación en el pasado del personaje de Stephens, si bien es un giro dramático muy impactante, resulta extremo, como si se intentara ofrecer al espectador un dato que aleje al personaje aún más de su leyenda. No se trata, por tanto, de la credibilidad del oscuro secreto que guarda, sino más bien de cómo eso encaja en la trama y lo que realmente aporta a ella. Por lo pronto, y a la espera de lo que pueda ocurrir en sucesivas temporadas, no ha generado el impacto esperado (de hecho, queda más bien como una anécdota), por lo que cabe preguntarse si tal detalle era necesario. Asimismo, algunos personajes como el de Hannah New (Maléfica) no terminan de consolidarse, posiblemente porque las dudas de su personaje se lo impiden.

A pesar de ello, los problemas que presenta esta tanda de episodios no trascienden demasiado al conjunto del arco dramático, permitiendo a la serie desarrollarse sin mayores dificultades y explorando nuevos planos narrativos a través de diversas tramas secundarias. Uno de los más interesantes, salvo por el detalle antes mencionado, es el pasado del protagonista, que permite al espectador no solo conocer mejor sus intenciones, sino ubicar en la trama a varios personajes, sobre todo al de Louise Barnes (Critical assignment). Y es precisamente este rol el que protagoniza uno de los giros narrativos más inesperados, desencadenando una ruptura absoluta con el pasado de la serie y encaminándola hacia un futuro en el que la diferencia entre piratas y gobiernos será absoluta, si es que no lo era ya.

Más violencia

No seré yo quien diga que Black Sails no es una serie con momentos realmente violentos, pero en comparación con otras producciones de similares características hay que reconocer que esta ficción apadrinada por Michael Bay (Dolor y dinero) tendía más a la aventura que a las vísceras. Hasta esta temporada. La aparición de un personaje, un nuevo pirata, en el primer episodio es toda una declaración de intenciones de lo que será esta nueva etapa. Y desde luego que cumple con las expectativas. Si bien la presencia de este catalizador no es duradera, tanto su final como los acontecimientos que se desarrollan después están marcados por una violencia notable, quizá no tanta como cabría esperar pero a todas luces mayor que la vista hasta ahora.

Y eso es algo de agradecer. No quiero hacer con esto una especie de apología de la violencia, pero un mundo tan salvaje como el mostrado en la serie, en el que los hombres luchaban y morían casi a diario, la ausencia de sangre era un dato a tener en cuenta. Por ello, el viaje hacia posturas más radicales que algunos personajes como el de Vane realizan en estos episodios es tan bienvenida. Sobre todo porque encuentra una sólida justificación en las motivaciones y los objetivos asociados a cada uno de ellos. Esto no provoca, además, que la trama pierda intensidad dramática, más bien al contrario. El punto de giro protagonizado por el personaje de Barnes que antes mencionaba es una buena prueba de ello.

Aunque personalmente el giro dramático más importante lo protagoniza el personaje de Arnold, ese joven John Silver que ya empieza a demostrar sus cualidades. A diferencia de lo que ocurría en la primera temporada, la capacidad de este rol para dominar a sus semejantes se hace patente en todos y cada uno de los episodios de la segunda parte. La conciencia que toma Silver de su poder no pasa desapercibida, y de hecho se convierte en uno de los motores dramáticos más importantes. Pero es la forma en que concluye la temporada lo que debería marcar un punto de inflexión imprescindible, acercándole más al personaje que todos los lectores de La isla del tesoro conocen. Su mayor protagonismo es uno de los grandes aciertos de la temporada, y lo más probable es que sea aprovechado en la tercera entrega.

La impresión general que Black Sails deja en su segunda temporada es la de una serie que no quiere anclarse, que busca en todo momento ofrecer al espectador algo más que la aventura de piratas. Desde luego, la fusión entre ficción y realidad ayuda mucho a esto, pero son los personajes los que parecen que van a poder sostener en el futuro todo el peso dramático. Es cierto que existen algunos aspectos que podrían ser mejorados, pero por suerte para la serie  son menores que las virtudes que presenta. Lo que en cualquier caso parece claro es que el viaje a la isla del tesoro cada vez está más cerca.

‘El hobbit’ se resiste a miserables y videojuegos en su tercera semana


La llegada del 2013 ha supuesto pocos cambios en lo que a la taquilla se refiere. Desde el estreno de El hobbit: un viaje inesperado, la película de Peter Jackson, responsable de la trilogía sobre El señor de los anillos, se ha mantenido como el título que más recauda semana tras semana. Los últimos estrenos del año pasado, a pesar de tener unas buenas expectativas, como fue el caso de Los miserables, no han terminado con dicha trayectoria. Durante el último fin de semana del 2012 se lograron casi 10 millones de euros en recaudación, correspondientes a 1,35 millones de espectadores, más si tenemos en cuenta que el día de los últimos estrenos fue el martes 25 de diciembre, no el viernes.

Así las cosas, el regreso a la Tierra Media de Jackson y compañía consigue, en su tercera semana, un balance de 2,5 millones de euros de viernes a domingo, lo que supone un descenso del 31% respecto a la semana anterior, el mayor de las 10 cintas más taquilleras. En total ya cuenta en su haber con 17 millones, por lo que no sería extraño que se dispare más allá de los 25 millones de euros. Seguidamente encontramos ¡Rompe Ralph!, sin duda beneficiado de su proyección en tres dimensiones. Con 1,7 millones de euros en los tres días y el periodo vacacional que todavía queda por agotar, es más que probable que se sitúe en los 10 millones antes de que termine esta época navideña, sobre todo si atendemos a que, desde su estreno, lleva acumulados más de 3 millones.

La medalla de bronce se la queda el musical dirigido por Tom Hooper (The Damned United), que consigue también alrededor de 1,7 millones. Ahora queda esperar a ver su desarrollo, que se prevé positivo a tenor de los comentarios y la aceptación que está teniendo. Del mismo modo, está casi asegurada su longevidad si, como se espera, sea nominada a varios Oscar. En cuanto a los mantenimientos que copan el resto del top 10, hay que destacar como dato curioso el crecimiento que han contemplado. Sin ir más lejos, en el puesto cuarto encontramos el thriller español El cuerpo, que mejora su recaudación un 2% y se coloca en los 1,05 millones de euros, sumando un total de unos 3 millones. Si eso se mantiene, no sería extraño que superara los 5 millones en total.

En mitad de la tabla se halla La vida de Pi, que mejora un 8% y se hace con 515.000 euros, cantidad que conforma los 7,3 millones de euros, pudiendo llegar a los 10 millones en el tramo final de su recorrido, más si termina compitiendo en los Oscar correspondientes al 2012. Por su parte, los demás títulos animados de la cartelera se han visto afectados, como era de esperar, por el estreno de la película Disney. En el caso de El origen de los guardianes, la más sólida de todas, desciende un 5% respecto al fin de semana anterior y se queda en 415.000 euros. En total son ya más de 5 millones de euros, y no parece factible que llegue a superar los 8 millones.

Por su parte, El alucinante mundo de Norman sufre una pérdida del 25%, aunque su montante final este fin de semana ha sido similar al de El origen de los guardianes. 405.000 euros que colocan su total en los 1,33 millones de euros, teniendo como cifra definitiva más accesible los 2,5 millones de euros. Le sigue La saga Crepúsculo: Amanecer. Parte II, que tras todas estas semanas registra una de las caídas más agudas del top 10, aunque su balance final es de más de 22 millones de euros, a lo que hay que sumar lo que consiga en el recorrido que todavía le queda.

Uno de los casos más llamativos es, sin ningún género de dudas, el de Lo imposible. Tras todas las semanas que lleva en cartel, habiendo sido número uno de la taquilla durante mucho tiempo y batiendo todos los récords del cine español, la cinta registra un aumento del 33% durante este último fin de semana, recaudando 275.000 euros. Su total llega ya a los 41,3 millones de euros, y es posible que llegue a superar los 42 o 43 millones. Sea como fuere, ya se ha convertido en una de las películas más taquilleras en la historia de España.

Cierra este primer top 10 del 2013 la comedia dramática Las sesiones, que gana un 5%, lo que representa unos 217.000 euros. Su total es ya de 587.000 euros, que podrían convertirse en 1 o 2 millones de euros, sobre todo si sus actores consiguen sendas nominaciones en la próxima edición de los Oscar.

‘Los miserables’: la irregularidad de una ópera muy actual


Hugh Jackman es el gran protagonista de 'Los miserables'.La trayectoria de los musicales a lo largo de la historia del cine ha sido de lo más fructífera. Ha habido fiascos, es cierto, pero también grandes clásicos que forman parte de la infancia y cultura de muchos aficionados al cine. Todos ellos tienen, sin embargo, un punto en común que los define como musical: la introducción en determinados momentos de bailes y canciones que ayudan a expresar la emoción de esa secuencia. Es por eso que acercarse a lo nuevo de Tom Hooper (El discurso del rey) como si de un musical al uso se tratara puede convertirse en el mayor error de la película. Tanto en formato como en temática, esta versión de la obra de Victor Hugo y de su adaptación a los escenarios es más bien una ópera, y como tal debe ser entendida, sin que esto suprima las carencias que tiene ni impida ver las virtudes que atesora.

Es cierto que Los miserables, versión 2012, no alcanza el nivel de la anterior película del director. El guión flaquea en numerosos momentos, principalmente ante la falta de diálogo y la constante presencia de música y líneas cantadas. Del mismo modo, el reparto peca de cierto desequilibrio en sus presencias. Sin ir más lejos, se echa en falta algo más de protagonismo para esos secundarios de lujo llamados Helena Bonham-Carter (Terminator salvation) y Sacha Baron Cohen (Borat), al igual que habría sido un acierto explotar algo más el personaje y las cuerdas vocales de Amanda Seyfried (Jennifer’s body).

Por otro lado, hay que reconocer que la planificación del director es, por momentos, poco cinematográfica, optando por una representación casi teatral en la que el espectador puede llegar a ver, si apura la mirada, la campanilla de más de un intérprete, lo que sin duda terminará por generar rechazo en más de un miembro de la platea. Sin embargo, no hay que olvidar que la película está tratada, planteada y difundida como una ópera, lo que la convierte en un experimento cinematográfico diferente en el que los actores revelan una faceta que suele pasar desapercibida. Cierto es que algunos como Hugh Jackman (X-Men), inconmensurable en cada uno de los momentos que debe cantar, o Anne Hathaway (Passengers) ya han demostrado en varias ocasiones sus dotes como cantantes, pero eso no impide que sean de lo más disfrutable del conjunto, en el que merece una mención aparte Russell Crowe (Un buen año), que va a generar tantos detractores como seguidores.

Lo que no puede negarse es la grandilocuencia de la visión del director, capaz de plasmar con su lenguaje los rencores personales que se desarrollan en un marco tan vasto como es la Francia pos Revolución Francesa. Un contexto y un desarrollo dramático, por cierto, que a pesar de los años pasados desde que se escribió la obra, parecen estar más de actualidad que nunca, ofreciendo ciertos paralelismos entre la degradación social de la época y la actual, donde la ley se hace cumplir para los más pobres pero no para los ricos, y donde una parte del pueblo intenta levantarse sin éxito contra aquellos que pretenden imponer una forma de esclavitud.

Nota: 6,5/10

Diccineario

Cine y palabras

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