‘Todos tenemos un plan’: navegando por un río indefinido


Hay películas que dejan una sensación extraña, una combinación entre desazón, interés e indiferencia que deja las dos horas de metraje en tierra de nadie. Es fácil identificarlas: basta con preguntarse “¿qué tal?” cuando se encienden las luces de la sala. El debut en el largometraje de Ana Piterbarg (hasta ahora especializada en televisión), a pesar de contar con un nombre de tanto peso como el de Viggo Mortensen (Appaloosa), una historia muy atractiva y un escenario que se convierte a todos los efectos en un personaje más, deja ese sinsabor tan característico de esas primeras obras que tratan de abarcar muchos temas sin llegar a definir ninguno.

Y es una lástima, pues la premisa inicial de un hombre que decide suplantar la identidad de su hermano gemelo en un intento de escapar de una vida que no desea es de lo más interesante, más si se tiene en cuenta que la acción transcurre en un lugar tan salvaje como El Tigre, en Argentina. Sin embargo, ya desde este primer punto de giro la película queda herida gravemente en su credibilidad, principalmente por la falta de información del pasado de los protagonistas. En este sentido, las acciones del principal personaje resultan inverosímiles casi desde su nacimiento, provocando una serie de acontecimientos que no terminan de definir ni las motivaciones del protagonista, y viceversa.

Esto no quita, empero, para que no se pueda disfrutar de los actores, muchos de ellos rostros conocidos por el público y que se integran en la historia como si nunca hubieran salido de ella, en especial un Mortensen cuya dicción en español dista mucho de aquel Alatriste (2006) que levantó bastantes ampollas y en la que apenas se entendían algunas frases. Pero no es solo él. Soledad Villamil (El secreto de sus ojos), a pesar de tener un papel menor, representa con solidez la incomprensión de las acciones del protagonista, mientras que Daniel Fanego (Vaquero) y Sofía Gala (Paco) terminan por revelarse como los otros dos pilares interpretativos de la función.

Con todo, es evidente que la historia no termina por definir claramente sus intenciones, y eso termina por volverse en su contra. Comienza como un drama, gira extrañamente hacia la intriga y termina por convertirse en una historia de amor imposible donde la fatalidad campa a sus anchas hasta hacerse dueña y señora tanto de la trama como de los sentimientos de los espectadores. No es un mal debut en el largometraje, pero podría haber dado mucho más de sí.

Nota: 6/10

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La justicia, el amor y la intriga acaparan los estrenos en España


Semana tras semana, el verano cinematográfico deja paso a la época de proyectos más sólidos dramáticamente hablando y más intensos en un sentido emocional. Atrás quedan los aparatosos efectos digitales, las superproducciones o las comedias sin sentido… o casi. Lo cierto es que, aunque ya hay títulos que se revelan como “serios”, todavía hay lugar para propuestas de entretenimiento puro, y en este sentido el fin de semana del 7 de septiembre es un ejemplo claro, uniendo adaptaciones de cómic con intensas historias dramáticas e intrigas que mezclan pasado y presente.

Sin ir más lejos, uno de los títulos más llamativos es la nueva adaptación de las aventuras futuristas del Juez Dredd. Aunque no es la primera vez que visita las pantallas (en 1995 lo hizo con el rostro de Sylvester Stallone), sí es la primera vez que lo hace en 3D, una técnica que se presume importante para la historia que aborda. Dredd 3D cuenta la lucha de dos policías/jueces/ejecutores que, en un lejano futuro en el que la Humanidad vive en ciudades donde la única ley es la de estos jueces, deben hacer frente a la amenaza de una mujer que controla toda la distribución de una potente droga nueva capaz de alterar la percepción del tiempo. Dirigida por Pete Travis (Endgame), tiene como principal protagonista a Karl Urban (Star Trek), al que acompañan Olivia Thirlby (La hora más oscura) y Lena Headey (300) como principales reclamos. Acción, efectos y mucha violencia son las cartas de presentación de esta nueva versión.

Para los amantes de la comedia romántica llega a las pantallas españolas Eternamente comprometidos, un nuevo producto de la mano de Judd Apatow (Virgen a los 40) dirigido por Nicholas Stoller (Paso de ti) en el que se narra las dificultades de una pareja para casarse después de haberse comprometido poco tiempo después de empezar a salir, lo que generará las dudas acerca de la idoneidad de su relación. Con Jason Segel (Lío embarazoso) como protagonista y co-guionista junto al director, el rostro femenino lo pone Emily Blunt (La pesca del salmón en Yemen), mientras que secundarios como Chris Pratt (Dime con cuántos), Alison Brie (Scream 4) o Rhys Ifans (The amazing Spider-man) completan el reparto.

El otoño cinematográfico se estrena con uno de los dramas más intensos que veremos en las pantallas, o al menos así se anuncia. The deep blue sea, adaptación de la obra de teatro de Terence Rattigan, narra el escandaloso romance entre la mujer de un juez del Tribunal Supremo y un ex piloto de la RAF en plenos años 50 del pasado siglo. Dirigida por Terence Davies (La casa de la alegría), autor también del guión, la pareja protagonista está formada por Rachel Weisz (El legado de Bourne) y Tom Hiddleston (Thor), a los que acompañan actores como Simon Russell Beale (Persuasión) y Ann Mitchell (Asesinato por decreto). Los amantes del drama y de las historias de amor imposibles encontrarán en ella un título imprescindible.

La propuesta terrorífica llega de la mano de una nueva posesión demoníaca/infernal con una historia verídica como base argumental. Bajo el título The possession y con un cartel ciertamente perturbador, la historia sigue los desesperados intentos de un padre por encontrar el mal que afecta a su hija después de que esta abra una caja en la que, al parecer, estaba escondido un demonio que debe ser devuelto a la caja antes de que consuma a la pequeña. Atmósfera asfixiante y momentos de terror que los seguidores del género disfrutarán de lo lindo en esta película de Ole Bornedal (La sustituta) que protagonizan Jeffrey Dean Morgan (La víctima perfecta), Natasha Calis (serie La tapadera), Kyra Sedgwick (Phenomenon), Jay Brazeau (Insomnio) y Madison Davenport (Parasomnia).

Aunque sin duda uno de los estrenos más comentados es el de Todos tenemos un plan, lo nuevo de los responsables de El secreto de sus ojos (2009) con Viggo Mortensen (La carretera) y Soledad Villamil (No sos vos, soy yo) como principales protagonistas. Esta intriga gira en torno a un hombre que, aburrido de su vida y deseando escapar de su rutina, se hace pasar por su hermano gemelo, muerto poco tiempo antes, y se va a vivir al Delta del Tigre, zona en la que ambos vivieron de pequeños y en la que su hermano tenía negocios criminales en los que el protagonista se verá envuelto de forma involuntaria. Dirige el conjunto la debutante en el largometraje Ana Piterbarg, autora del guión, y entre el reparto también se hallan nombres como el de Daniel Fanego (Rehén de ilusiones), Javier Godino (La voz dormida) y Sofía Gala (Tetro).

Otro thriller con tintes románticos, aunque este ambientado en la II Guerra Mundial poco antes del ataque a Pearl Harbor, lleva por título Shangai. Esta producción del 2010 está dirigida por Mikael Håfström (El rito) y sigue la investigación de un agente secreto en la China ocupada por los japoneses en torno a la muerte de un compañero y amigo. Las pesquisas le llevan hasta un jefe de la mafia y su bella mujer, con la que empezará un juego amoroso que pondrá a prueba sus lealtades y la resolución del misterio. John Cusack (El enigma del cuervo), Chow Yun-Fat (Tigre y dragón), Ken Watanabe (Origen) y Gong Li (La linterna roja) son sus principales protagonistas, a los que cabe añadir secundarios como David Morse (Contact), Franka Potente (Corre Lola, Corre) y Jeffrey Dean Morgan.

Para aquellos que busquen una distracción en su sentido más puro llega a España Step Up: Revolution, nueva entrega de la saga de baile en la que la música, los bailarines y las coreografías imposibles buscan como excusa de su existencia una historia lo más sencilla, típica y previsible posible. En este caso es la llegada de la hija de un acaudalado hombre de negocios a Miami con el sueño de convertirse en bailarina. Una vez en la ciudad conocerá (y se enamorará) a un joven líder de una banda de baile que ansía ganar un concurso y lograr así un patrocinador que les lleve a la fama. Scott Speer (The LXD: The secrets of the Ra) es su director, mientras que Cleopatra Coleman (serie Vecinos), Misha Gabriel Hamilton (Clerks II), Ryan Guzman, Michael ‘Xeno’ Langebeck y Stephen Boss (Step Up 3D) son algunos de los bailarines del reparto.

También vuelve este fin de semana José Luis Garci, y lo hace reviviendo a un personaje que vuelve a estar muy de moda en los últimos años: Sherlock Holmes. Con Holmes & Watson: Madrid days, el director de El abuelo (1998) sitúa al inmortal investigador privado y a su compañero en el Madrid de Benito Pérez Galdos debido a una serie de asesinatos que podrían haber sido cometidos por Jack el destripador. Gary Piquer (Mal día para pescar) y José Luis García Pérez (Desechos) forman la pareja protagonista, mientras que Leticia Dolera (De tu ventana a la mía), Macarena Gómez (Verbo), Manuela Velasco (Amigos…), Carlos Hipólito (Amores locos) y José Corbacho (Los límites del control) dan vida a otros personajes relevantes de la trama.

Desde Alemania llega El río que era un hombre, producción del 2011 dirigida por Jan Zabeil, quien debuta así en el largometraje. La historia gira en torno a la odisea personal de un hombre que se queda solo en medio de un territorio virgen de Botswuana después de que el anciano pescador que le guiaba muera. Tras días librando una batalla con la muerte, el joven llega a un poblado en el que, lejos de mejorar, deberá hacer frente a nuevas dificultades que amenazan con hacerle perder el control. Alexander Fehling (Malditos bastardos) es el principal protagonista de este drama en el que también participan Sariqo Sakega y Obusentswe Dreamar Manyim.

Por último, en el ámbito del documental nos llega Sólo es el principio, historia francesa del 2010 dirigida por Pierre Barougier (Nous resterons sur Terre) y Jean-Pierre Pozzi, quien debuta de esta forma en este formato, que gira en torno a la importancia de la educación desde las edades más tempranas siguiendo varias clases de filosofía para niños en las que éstos, con edades comprendidas entre los tres y los cuatro años, expresan sus impresiones sobre el amor, la felicidad, la muerte, la inteligencia, …, obligándoles a pensar y reflexionar por sí mismos.

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