‘Los mercenarios 3’: cualquier tiempo pasado fue mejor


Stallone y su equipo vuelven en 'Los mercenarios 3'.Hay que reconocerle a Sylvester Stallone una capacidad asombrosa para resucitar viejas glorias. Su trilogía de cine de acción clásico, en la que tienen cabida todos los nombres propios del género que han sido algo en algún momento, podrá ser mejor, regular o peor, pero ha dejado claro que todavía hay espectadores capaces de pagar una entrada por ver algo de realismo en la pantalla. Y si a esto añadimos que a cada nueva entrega se suman más y más nombres, pues el espectáculo está servido. En un intento de rizar el rizo el protagonista de Acorralado (1982) ha querido contar para esta nueva ocasión con sangre nueva, lo cual pervierte un poco el sentido natural de este tipo de películas.

Y lo hace no tanto por la presencia de una nueva generación de mercenarios, sino porque su presencia, que en teoría sirve para demostrar que cualquier tiempo pasado fue mejor, resta dinamismo al escaso desarrollo dramático que tiene Los mercenarios 3. Si bien es cierto que la secuencia que protagonizan, planificada al milímetro y con un estilo bastante más sutil que el que abre la película, es impecable, no es menos cierto que rompe con el ritmo que hasta ese momento tenía la trama, generando la sensación de querer cambiar y no poder conseguirlo. Si a esto añadimos la necesidad de hacer la película más accesible a un público más joven, el resultado es una cinta de acción con mucho espectáculo pero con menos músculo que sus predecesoras, o lo que es lo mismo, menos alma mercenaria.

De las nuevas incorporaciones destaca sobremanera la de Antonio Banderas (Two much), quien lejos de sentirse intimidado ante tanto mito del cine de acción termina por convertirse en el mejor personaje de la película gracias a un enfoque humorístico de su rol, quien por cierto es a su vez una especie de caricatura de algunos de sus papeles, sobre todo los de El Zorro. Su aportación eleva además el grado interpretativo de sus compañeros, lo cual es de agradecer, sobre todo porque ejerce de contrapeso ante la acumulación de testosterona que suponen otros debutantes de la saga y ante la cantidad de explosiones, tiroteos y peleas cuerpo a cuerpo que se dan a lo largo del metraje, y que de nuevo crean el verdadero interés de una historia que, aunque con algo más de carga dramática que las anteriores, no deja de ser una excusa para liarse a tortas con el primer sospechoso que se cruce en su camino.

La sensación que deja Los mercenarios 3 es agridulce. Evidentemente, nadie se espera de esto una obra cumbre del género. Simplemente se busca entretenimiento y evasión, algo que logra con creces. El problema reside en su enfoque menos adulto de los personajes y de la temática. Las secuencias de acción parecen algo más espectaculares y menos violentas, y la incorporación de los jóvenes conecta con las generaciones digitales, pero rompe con la tendencia salvaje de este grupo de tipos rudos que prefieren tirar una puerta abajo a entrar por el conducto de ventilación. La mejor prueba de esto es que el combate final se limita a un pequeño intercambio de golpes. Lo dicho: cualquier tiempo pasado fue mejor.

Nota: 6/10

Anuncios
Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: