‘Del revés’ y ‘Los minions’ animan la taquilla española


Fin de semana muy animado. No lo digo únicamente por los movimientos en la taquilla, sino porque ésta está dominada por el cine de animación. Además, y por primera vez en muchas semanas, los principales estrenos del pasado viernes se cuelan en el top 10, que vuelve a tener dos films por encima del millón de euros. Una taquilla que durante el fin de semana logró recaudar 7,5 millones de euros según El Séptimo Arte, un 9,5% más que hace siete días. De ellos, más de la mitad pertenecen a los dos primeros títulos de este ranking.

Como era de esperar Del revés se coloca en primera posición con 2,89 millones de euros obtenidos en 735 salas, lo que arroja un balance de casi 4.000 euros en cada una, sin duda un dato que augura un notable éxito para la nueva joya de Pixar. Ahora mismo, y teniendo en cuenta que no tiene ningún rival directo durante varias semanas, su techo se sitúa en los 10 millones de euros, puede que incluso algo más. Un límite que ya ha superado Los minions, que esta semana cae al segundo puesto con 1,63 millones de euros, un 45,7% menos. El descenso es idéntico al de la semana anterior, lo que evidencia una notable caída del impacto del film. Eso no impide que acumule ya 17,2 millones de euros, por lo que su objetivo más inmediato se sitúa en los 25 millones.

La medalla de bronce es para otro estreno, Eliminado, que se queda en los 544.890 euros en 222 pantallas, es decir, 2.454 euros de media. No es un mal comienzo para una cinta que llegaba a la cartelera sin demasiadas expectativas y con el handicap de estrenos a priori más llamativos. Sin embargo, no parece que vaya a ser capaz de superar los 4 millones de euros, sobre todo si no logra mantener un buen ritmo recaudatorio en las próximas semanas. Terminator: Génesis baja hasta la cuarta posición al recaudar 517.772 euros, más de un 60% de pérdida con respecto al fin de semana anterior. No hay que perder de vista que esto se produce en su segunda semana en cartel, por lo que a pesar de tener un total acumulado que ronda los 2 millones de euros lo más probable es que tenga dificultades para superar los 5 millones.

En quinto lugar encontramos Jurassic World, que recauda 369.334 euros, un 43,3% menos. Su total se queda en los 20,7 millones de euros, por lo que con algo de fortuna, y si logra mantener un cierto nivel recaudatorio en las próximas semanas, podría alcanzar los 25 millones. Muy diferente es el panorama para Ahora o nunca, que se queda en los 333.050 euros (-37%) y acumula 6,7 millones de euros. La comedia española poco a poco logra acercarse a los 7 millones, y lo más probable es que termine su recorrido por las salas españolas con unos 9 millones de euros.

Otros dos estrenos se cuelan en los siguientes puestos del box office. En primer lugar la española Rey gitano, que obtiene 331.796 euros en 293 pantallas. Los 1.132 euros de media solo permiten marcarse como objetivo más inmediato los 2 millones de euros, puede que incluso los 2,5 millones, pero en ningún caso es probable que llegue a los 5 millones. Algo similar le ocurre a Eternal, que se queda en séptima posición con 218.578 euros logrados en 190 salas, lo que suponen 1.150 euros en cada una. Su principal prioridad ahora mismo es lograr los 1,5 millones de euros.

Y cuando se cumple un mes desde su estreno, San Andrés baja hasta el noveno puesto del top 10 debido a los 113.664 euros obtenidos, que representan un descenso de casi el 60% con respecto a la semana anterior. Su total está muy próximo a los 3 millones, cifra que superará casi con toda probabilidad en la próxima semana, pero todo indica que no llegará mucho más lejos. Finalmente Magic Mike XXL sufre el mayor descenso de este ranking, pasando de la quinta a la última posición en su segunda semana. Logra 95.149 euros, un 65,78% menos, por lo que sus expectativas ahora mismo se sitúan en lograr superar el medio millón de euros.

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Terminator no conquista una taquilla dominada por ‘Los minions’


El futuro más inmediato pasa por la animación. Ni guerras apocalípticas ni parques temáticos abocados al caos. Los minions dominan la taquilla española, y todo apunta que seguirán haciéndolo a menos que Del revés, lo nuevo de Pixar, le arrebate tal honor. Los datos del pasado fin de semana confirman que la cinta protagonizada por estos personajes amarillos mantiene una buena salud a pesar de la llegada de grandes films veraniegos. Eso sí, la taquilla española ha experimentado un descenso del 22,86% respecto a la semana anterior, recaudando 6,85 millones de euros según informa El Séptimo Arte.

Entrando en el detalle, Los minions logran unos 3 millones de euros, un 45,7% menos que hace siete días. Es un descenso importante, pero a pesar de ello siguen siendo unos datos tremendamente positivos para la cinta, que acumula ya 13 millones. Por ahora su objetivo más inmediato son los 20 millones, cifra que no tardará en superar si mantiene este ritmo. Por su parte, Terminator: Génesis logra la segunda posición con 1,3 millones de euros repartidos en 611 salas, lo que deja una media de 2.128 euros aproximadamente. No es un mal dato para comenzar, pero da la sensación de que podría haber aspirado a algo más. Por ahora, y si es capaz de mantenerse unas semanas, su techo está en los 7,5 millones de euros.

La que sigue manteniendo una buena salud en el ranking es Jurassic World, que esta semana recauda unos 652.070 euros (-37%) y acumula ya 19,8 millones. Es evidente que estos días superará los 20 millones, lo que convierte al film en un éxito absoluto y pone su techo en los 22 millones de euros. Muy distinto es el panorama para Ahora o nunca, que logra hacerse con 529.041 euros cuando se cumple un mes desde su estreno. La cifra representa un 23,5% menos que el fin de semana anterior y permite a la cinta quedarse a las puertas de los 6 millones. Dado el comportamiento de las últimas semanas no es difícil que supere los 7 millones, aunque llegar a los 10 millones de euros parece una meta irrealizable.

El otro gran estreno de la semana, Magic Mike XXL, se queda en mitad del top 10 con 278.113 euros en 233 salas, lo que arroja un balance de 1.194 euros de media. El dato no augura un futuro prometedor, y aunque depende de cómo evolucione estas semanas, todo indica que no logrará superar los 2,5 millones de euros. Muy cerca se queda San Andrés, que logra 276.924 euros, un 44,6% menos que la semana anterior. Su total se queda cerca de los 2,5 millones de euros, por lo que es de esperar que supere dicha cantidad durante estos días. Sin embargo, no parece probable que llegue a lograr mucho más de los 3 millones, si es que finalmente consigue superarlos.

La séptima posición del box office es para Espías, que logra poco más de 200.o00 euros, un 33,3% menos. La recaudación total que presenta por ahora está muy próxima a los 1,5 millones de euros, y con algo de suerte podría incluso llegar a los 2 millones de euros, pero su futuro no parece prometer mucho más. Algo mejor es el comportamiento de Aprendiendo a conducir, que en su segunda semana recauda 140.270 euros, un 26,2% menos. Sin embargo, su total no llega todavía al medio millón de euros, por lo que parece complicado que pueda alcanzar algo más de los 800.000 euros antes de abandonar las salas.

Campanilla y la leyenda de la bestia sufre el empuje de Los minions y tras un mes en cartel recauda 61.783 euros, lo que representa un descenso del 31%. Con este balance su total se queda en el entorno de los 1,2 millones de euros, por lo que lo más probable es que ni siquiera supere los 1,5 millones. Por último, el farolillo rojo es para Nuestro último verano en Escocia, que se lleva 39.330 euros y vuelve a colarse en este ranking. Su descenso es del 15%, el más bajo del top 10, y acumula ya cerca de 1,9 millones de euros. Con algo de suerte, y si es capaz de aguantar en cartelera alguna semana más, podría incluso terminar por encima de los 2 millones.

‘Terminator: Génesis’: el presente de un pasado alterado por el futuro


Arnold Schwarzenegger vuelve a ser el T-800 en 'Terminator: Génesis'.A primera vista la saga ‘Terminator’ puede ser entendida como un mero entretenimiento de viajes en el tiempo, robots de última tecnología y la ya tradicional guerra entre la Humanidad y las máquinas. Pero esta historia creada por James Cameron (Mentiras arriesgadas) va mucho más allá: es una reflexión sobre el destino, sobre la fútil lucha del hombre contra algo que ocurrirá irremediablemente. Por eso esta entrega/reinicio/remake dirigida por Alan Taylor (Mi Napoleón) deja con un sabor de boca tan agridulce, pues combina lo mejor y más tradicional de la saga pero trata de dar un final que no solo no concuerda, sino que además rompe por completo con todo lo visto a lo largo de las dos horas de metraje.

La verdad es que toda película con viajes en el tiempo es un ejercicio de funambulismo muy peligroso. Exige por parte de director y guionista un control de todo lo que ocurre y de todo lo que se dice para que concuerde no solo con el presente, sino con el futuro que todavía está por llegar y con el pasado que todo el mundo conoce. Dicho de otro modo, ofrecer un final que no mantenga intacto el pasado, el presente y el futuro rompe por completo con el desarrollo dramático de la historia. Por ello no tiene mucho sentido la secuencia final de Terminator: Génesis, y por eso no parece muy coherente el giro que da el film hacia su tercio final.

Y es que la película va de más a menos. Con un comienzo espectacular y brillante, la cinta se anuncia como una especie de homenaje a los dos primeros títulos de la serie, ambos clásicos indiscutibles. La presencia de los robots de ambas cintas, algunos guiños a momentos inolvidables y ciertos diálogos cargados de ironía parecen convertir a esta nueva entrega en una referencia constante a lo mejor de este universo. Pero es cuando debe tomar las riendas de su propia historia cuando la cosa empieza a torcerse. Su objetivo de rizar el rizo lleva a sus responsables a crear una trama que no aguanta ni siquiera una mínima reflexión, no digamos ya una “sesuda” discusión sobre la viabilidad de lo visto en pantalla. A esto tampoco ayuda demasiado el reparto, no tanto porque no sean los actores idóneos sino porque sus personajes tienen un punto autoparódico que no termina de encajar bien en el mito de Sarah Connor y Kyle Reese.

Todo ello por no hablar de algunas preguntas sin respuesta que plantea la película. Es cierto que Terminator: Génesis aborda una línea temporal diferente, y como tal tiene libertad para desarrollar la trama a su antojo. Y hasta cierto punto, sale victoriosa del intento. Pero el problema es que está planteada como una historia tradicional y estándar, en la que el final feliz es de obligado cumplimiento y en la que los héroes logran el objetivo completo, esto es, acabar con la amenaza en el pasado, en el presente y en el futuro. Y eso, más que le pese a alguno, no es Terminator.

Nota: 5,5/10

‘Terminator’ se reinicia para acabar con ‘Magic Mike XXL’


Estrenos 10julio201510Fin de semana de emociones fuertes. Hacía bastante tiempo que no se citaban en un mismo viernes dos films llamados a llenar las salas. Este fenómeno, unido al éxito de Los minionsJurassic World provoca que estemos ante una lucha por la taquilla muy interesante. Pero hoy viernes, 10 de julio, no solo llegan blockbusters a la cartelera. Varias novedades, incluyendo alguna española, conforman una oferta que va desde la comedia al drama, pasando por el thriller o el biopic musical.

Y como no puede ser de otro modo, comenzamos el repaso con Terminator: Génesis, nueva entrega de la saga de ciencia ficción apocalíptica que, en esta ocasión, está planteada más como un reinicio de la historia de Sarah Connor y el Terminator enviado para matarla. Todo comienza como los seguidores de la serie ya conocen. El líder de la resistencia contra las máquinas, John Connor, envía a Kyle Reese a 1984 para que proteja a su madre del Terminator enviado para matarla. Sin embargo, algo sale mal y se produce una fractura temporal que crea nuevos acontecimientos. El soldado se encontrará entonces con un pasado que no se parece en nada al que conocía, por lo que deberá no solo enfrentarse a nuevos enemigos, sino que buscará el modo de volver a escribir el pasado. Dirigida por Alan Taylor (Thro: El mundo oscuro), la película es un vehículo para que Arnold Schwarzenegger (Sabotage) regrese a uno de sus personajes más importantes. El reparto se completa con Emilia Clarke (serie Juego de tronos), Jason Clarke (El amanecer del Planeta de los Simios), Jai Courtney (El maestro del agua), J. K. Simmons (Whiplash), Matt Smith (Lost river), Byung-hun Lee (Red 2) y Sandrine Holt (serie Rehenes).

Aunque sin duda la cinta más importante para muchas (y muchos) será Magic Mike XXL, secuela del film de 2012 que, como se desprende del título, promete algo más grande, más largo y más sofocante de lo que ofreció la primera entrega. ¿Y en qué se traduce esto? Bueno, pues en unos espectáculos de strippers masculinos más subidos de tono. La cinta sitúa a los protagonistas tres años después, ya retirados cuando estaban en la cresta de la ola. Su intención es abandonar ese mundo definitivamente, pero quieren hacerlo a su manera, es decir, ofreciendo un espectáculo como nunca antes se ha visto. Gregory Jacobs (Escalofríos) se pone tras las cámaras para dirigir a Channing Tatum (Foxcatcher), Matt Bomer (serie Ladrón de guante blanco) y Joe Manganiello (serie True Blood) en los principales personajes, a los que se suman intérpretes femeninas como Elizabeth Banks (Los Juegos del Hambre: Sinsajo I), Amber Heard (3 días para matar), Jada Pinkett Smith (serie Gotham) y Andie MacDowell (Prácticamente muerto).

Para aficionados a la música nos llega uno de los estrenos más interesantes, Love & Mercy, el biopic de Brian Wilson, fundador de los Beach Boys. La cinta aborda su vida en dos etapas muy concretas. La primera durante su época de máximo esplendor y de sus primeros problemas nerviosos que le impidieron manejar el éxito que llegó a tener su grupo. La segunda, unos 20 años después, se centra en el hombre arruinado y confundido que está bajo vigilancia de un psicólogo durante 24 horas. Drama musical que recupera la figura de uno de los compositores que marcaron una época y que está dirigido por Bill Pohlad (Old explorers). En el reparto, plagado de nombres conocidos, encontramos entre otros a Paul Dano (Prisioneros), John Cusack (Fuga al límite), Elizabeth Banks, que esta semana repite estreno, Paul Giamatti (San Andrés), Jake Abel (La huésped) y Joanna Going (El árbol de la vida).

El drama romántico está representado por Elsa & Fred, cinta del 2014 dirigida por Michael Radford (El mercader de Venecia) que gira en torno a la relación de dos personas en el ocaso de sus vidas. Él se ha quedado viudo recientemente, por lo que su hija decide trasladarle a un pequeño apartamento en contra de su voluntad. Ella sigue soñando con encontrar a su galán de cine. Su encuentro les llevará a descubrir que nunca es tarde para hacer planes. Shirley MacLaine (La vida secreta de Walter Mitty), Christopher Plummer (The tempest), Marcia Gay Harden (Parkland), Scott Bakula (serie Mujeres desesperadas), Chris Noth (serie Sexo en Nueva York) y James Brolin (Burlesque) encabezan el reparto.

La representante española es Investigación policial, thriller en clave cómica del 2013 que escribe, dirige y protagoniza Daniel Aguirre, quien de este modo debuta en el largometraje. La cinta gira en torno a dos investigadores enfrascados en un caso que no parece avanzar hacia ninguna parte. Las numerosas horas que pasan juntos intentado resolverlo les permitirá compartir sus frustraciones sobre sus respectivas vidas personales. Pero todo cambiará cuando se topen sin previo aviso con una aventura que podría dar por terminada la investigación. El reparto se completa con Sergio Cortina, Antonio Resines (Ni pies ni cabeza), Belén López-Valcárcel e Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud).

Y solo en algunos cines se repone con motivo de su 50 aniversario El mundo sigue, cinta de 1965 escrita y dirigida por Fernando Fernán Gómez (La lengua de las mariposas), quien también se reserva uno de los roles principales, y basada en la novela de Juan Antonio de Zunzunegui. Ambientada en la España de los años 60, la película se centra en las relaciones de una familia en la que la madre es una abnegada mujer que soporta cómo su marido, guardia municipal, tiende a maltratarla. Su único hijo, beato convertido en sacerdote, dedica su vida a tratar de expiar los pecados de su familia, mientras que sus dos hijas, cada una obsesionada a su manera por la riqueza, se odian mutuamente. Junto a Fernán Gómez aparecen en pantalla Agustín González (El abuelo), Francisco Pierrá (Amaya), Gemma Cuervo (Señora doctor), Lina Canalejas (El extraño viaje) y Milagros Leal (La vil seducción).

Desde Italia nos llega la comedia romántica ¿Te acuerdas de mí?, cinta producida en 2014 y dirigida por Rolando Ravello (Tutti contro tutti) en la que un cleptómano y una narcoléptica que sufre amnesia cada vez que se desmaya inician una relación sentimental cuando se conocen en la consulta de su psiquiatra. Él está profundamente enamorado, pero ella, que lleva un diario para poder recordar todo, tiene apuntado que es una persona a evitar. El plantel de actores está encabezado por Ambra Angiolini (Maldamore), Edoardo Leo (Viva l’Italia), Paolo Calabresi (Tutta colpa di Freud), Susy Laude (Henry) y Pia Engleberth (El capital humano).

Con algo de retraso se estrena Paraíso, comedia mexicana del 2013 que se centra en los esfuerzos de una mujer por adaptarse a su nueva vida en México D.F. Todo cambiará cuando se entere de un curso de cocina gallega organizado por un grupo de españolas de su vecindario. Dirigida por Mariana Chenillo (Cinco días sin Nora), la película está protagonizada por Andrés Almeida (La otra familia), Daniela Rincón, Luis Gerardo Méndez (Morelos) y Camila Selser (Amor de mis amores), entre otros.

Otra de las novedades de la semana es Retratos de familia, debut en el largometraje de Anthony Chen. Producida en Singapur en 2013 e inspirada en la infancia del director, la trama comienza cuando una mujer filipina entra a trabajar para una familia en la que las relaciones entre el padre, la madre y el hijo son muy tensas. La presencia de la mujer, que rápidamente establece un fuerte vínculo con el chico, no hace sino tensar aún más las situaciones y despertar los celos de la madre. En el reparto destacan los nombres de Yeo Yann Yann (Muallaf), Chen Tian Wen (El laberinto del asesino), Angeli Bayani (Graceland) y Jialer Koh.

El único documental estrenado hoy es La mirada del silencio, producción de 2014 que cuenta con capital procedente de Finlandia, Dinamarca, Indonesia, Noruega y Reino Unido. Dirigida por Joshua Oppenheimer, autor de la polémica The act of killing (2012), la película viene a ser una mirada desde el lado de las víctimas a los mismos acontecimientos narrados en aquel film, llegando a enfrentar a una familia superviviente del genocidio indonesio con los asesinos de muchos de sus familiares.

mirada del silencio

Los elementos formales de ‘Terminator’ que han superado a su trama


Arnold Schwarzenegger es 'The Terminator', la implacable máquina de matar ideada por James Cameron.Es curioso cómo trata el tiempo a los mitos del cine. Algunos de ellos logran mantener su figura dentro del contexto en el que fueron creados. Otros, por contra, adquieren una magnitud mucho mayor y terminan por fagocitar el resto de elementos que definen cualquier historia, llegando a distorsionar incluso el propio carácter. Algo de esto le ha ocurrido al implacable asesino metálico de Terminator (1984), uno de los papeles más importantes en la carrera del ahora ex gobernador de California y recientemente recuperado para el cine Arnold Schwarzenegger (Los mercenarios 2). Los años han dejado como poso principal de este clásico de James Cameron (Avatar) la idea de acción y violencia a raudales como vehículo para el lucimiento personal de su estrella. Nada más lejos de la realidad.

De hecho, lo mejor que aporta este film, que dio pié a una irregular saga cinematográfica, es la simpleza y la sencillez de su argumento, amén de una realización directa y que permite intuir las maneras de un director obsesionado con los avances tecnológicos. A diferencia de las posteriores secuelas, el original de Cameron se aprovecha de las limitaciones propias de un presupuesto ajustado para mostrar el espíritu fantástico en su máximo esplendor. Pocas concesiones hay para la pirotecnia gratuita, por lo que las secuencias de acción se convierten en necesarias y fundamentales. Pero si por algo se destaca la cinta es por la forma de narrar su argumento. Sin tener los cálculos exactos a mano, aproximadamente durante el primer tercio de la trama el diálogo brilla por su ausencia, dejando el peso narrativo en esa obsesiva búsqueda de Sarah Connor que realizan dos personajes llegados a través de un portal.

Analizado fríamente, el desarrollo dramático tiene muy pocos elementos más. Todo gira en torno a la búsqueda, y salvo las concesiones a ese aterrador futuro en el que máquinas y hombres combaten por la supervivencia, la acción no se separa en ningún momento de su línea maestra. Durante sus poco más de 100 minutos Terminator es un viaje por la violencia, una búsqueda sin fin de un personaje que debe morir para que las máquinas dominen el mundo sobre un lecho de calaveras humanas. Por desgracia, esto es lo que ha trascendido de la película, y salvo su más inmediata secuela, Terminator 2: El juicio final (1991), es lo que más se ha explotado a nivel popular.

Como decíamos al principio, nada más lejos de la realidad. Lo más atractivo de la cinta de Cameron son los conceptos científicos y morales que se esconden tras la historia. Lo que suele quedar grabado en la memoria de los espectadores es la idea de que el humano del futuro enviado para salvar a la protagonista juega un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos. Como suele ocurrir en este tipo de historias temporales (Looper es un buen ejemplo de ello), las paradojas están a la orden del día, y ofrecen la posibilidad de conjeturar todo tipo de hipótesis alternativas. Todo esto acerca a la película más hacia el carácter intimista y dramático de la trama que hacia la espectacularidad de la acción y los efectos.

El primer paso de la revolución

La verdadera naturaleza de 'Terminator' aparece con el fuego.Precisamente los efectos especiales son uno de los platos fuertes del relato en tanto en cuanto sirven para mejorar la narrativa, y no al revés. La transformación que sufre el personaje de Schwarzenegger a lo largo del film es, con las limitaciones propias de la época y los inevitables animatronics algo ridículos en nuestra era digital, un claro ejemplo de todo ello. No defenderemos aquí que el protagonista de Depredador (1987) es un buen actor, ni mucho menos, pero es justo reconocer el aura que supo aportar a un personaje impasible, una máquina de matar que no reacciona, que solo se mueve por el objetivo marcado en su memoria interna y que actúa de forma directa y rápida.

Su labor en los primeros compases de la trama permite comprender mejor algunas secuencias posteriores como la reparación que se realiza a sí mismo o el excelente clímax final en el que el hombre deja paso a la máquina para desvelar una criatura aún más terrorífica que trata de cumplir su misión hasta su último aliento. La solidez de esta evolución, que deja muy pocos detalles al azar, es uno de las bases visuales y narrativas que sustentan la parte más formal de la trama. Base que, por cierto, ha servido también para el posterior desarrollo de las inquietudes técnicas del director y de su pasión por incorporar al lenguaje audiovisual las nuevas tecnologías.

Ese proceso de transformación del villano está íntimamente relacionado, empero, con otro proceso de cambio mucho más psicológico: el de la protagonista femenina interpretada por Linda Hamilton (Un pueblo llamado Dante’s Peak). De nuevo, las paradojas temporales adquieren protagonismo. A lo largo de la película se hace hincapié en la idea de una Sarah Connor combativa, de férreo carácter y con el único propósito de instruir a su hijo en la lucha contra las máquinas. Un mensaje diametralmente opuesto al que define al propio personaje. Todo eso cambia a medida que la amenaza del asesino metálico se vuelve más y más real, terminando por mostrar a esa heroína cuya intención no es otra que prevenir de lo que va a ocurrir, asumiendo su rol como líder espiritual de una futura rebelión.

No cabe duda de que Terminator es un clásico de la ciencia ficción. No por casualidad, lo es gracias a un espíritu basado en la historia, no en la espectacularidad visual (que la tiene, sobre todo para la época en la que se enmarca). De hecho, la presencia de una estrella como Schwarzenegger, a pesar de lo que generalmente se tiende a pensar, está al servicio de esta trama en la que futuro y presente se entremezclan constantemente. Todo esto la acerca más a los productos propios de directores noveles (de hecho, es la segunda película de Cameron) que tratan de contar, ante todo, una historia sólida y con cierta profundidad. Quizá la mejor prueba de que lo consiguió sea que en la actualidad se plantean remakes y nuevas secuelas, aunque muchas de ellas se hayan convertido en ejercicios de pirotecnia sin nada nuevo que contar.

James Cameron se vuelve a adentrar en las profundidades de la Tierra


Son muy pocos los directores de cine que actualmente pueden considerarse visionarios o revolucionarios en el campo tecnológico. James Cameron (Terminator), mal que les pese a algunos, es uno de los elegidos. Este canadiense nacido en 1954 ha sido hoy noticia por llegar al punto más profundo de la Tierra y tomar unas imágenes de lo que allí ha visto. Según publicaba esta mañana en su cuenta de Twitter, @JimCameron, “Just arrived at the ocean’s deepest pt. Hitting bottom never felt so good. Can’t wait to share what I’m seeing w/ you” (Acabo de llegar al punto más profundo del océano. Tocar fondo nunca sentó tan bien. No puedo esperar a compartir lo que estoy viendo con vosotros). Y aunque este puede que sea su logro más importante o llamativo, no es la primera vez que el cineasta se adentra en las profundidades marinas. Y puede que no vaya a ser la última.

La relación de Cameron con el mar ha sido constante en mayor o menor medida durante toda su carrera. Ya su primer título lo dejaba entrever: Piraña 2: los vampiros del mar (1981), si bien su repercusión y calidad artística y técnica fue tan deplorable que ni siquiera él suele hablar de este film, asegurando en numerosas ocasiones que abandonó la producción antes del montaje final, es decir, que lo que se ve en pantalla no es responsabilidad suya (o, al menos, no del todo). Alabado por muchos y odiado por otros tantos, lo cierto es que el carácter investigador y curioso del director de Mentiras arriesgadas le ha llevado a avanzar en las técnicas cinematográficas y tecnológicas en general.

Sin ir más lejos, su entrega de la saga Alien se ha convertido en todo un clásico con entidad propia, que se aleja en cierto modo de lo establecido en la primera parte dirigida por Ridley Scott para aportar un carácter más tecnológico y espectacular al conjunto. Su obsesión por los avances tecnológicos y por los secretos de las profundidades marinas le ha llevado, por ejemplo, a rodar Abyss (1989), donde expediciones submarinas, submarinos nucleares y alienígenas acuáticos se dan cita gracias a unos efectos digitales que luego serían perfeccionados en Terminator 2: el juicio final (1991) y su villano, compuesto por un metal maleable que se movía de forma similar a las criaturas de su anterior película.

Expediciones, documentales y Oscars

La carrera de Cameron siempre se ha movido entre el cine más comercial, los documentales y el desarrollo de nuevos aparatos cinematográficos. En este sentido, se podría decir que tiene varios puntos en común con pioneros del cine como Georges Méliès (con el que comparte pasión por el género fantástico) o los hermanos Lumière. Salvando las distancias, que son muchas, sin duda el título que le abrió todas las puertas para sus proyectos fue Titanic (1997). Aunque esta película, convertida en clásico casi al instante, merecería un artículo propio, lo que sí es importante decir es que lo que el creador de la serie Dark Angel descubrió con las imágenes del barco real que tomó para su montaje, unido al éxito de premios y taquilla que obtuvo (11 Oscars y la más taquillera hasta Avatar, también suya) le permitió empezar a experimentar.

Y lo primero que hizo fue, precisamente, un cortometraje documental titulado Misterios del Titanic (2003). Al menos, lo primero relacionado con el medio marino que tanto parece obsesionarle (antes había dirigido otro documental, Expedition: Bismark (2002)). Pero no se queda ahí la cosa. Desde que dirigiera a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en su primera aparición juntos, Cameron empezó a desarrollar diferentes sistemas de grabación que ofrecieran una calidad fuera de lo común, con unos aparatos capaces de registrar imágenes en condiciones extremas tanto de iluminación como de entorno.

Sus investigaciones dieron sus frutos, y en 2005 probó suerte con el documental Aliens of the deep, también centrado en el mundo marino. La intrusión en el panorama cinematográfico de las tres dimensiones le llevó a desarrollar su propio sistema, el cual ensayó con Avatar (2009), que no sólo batió todos los récords de taquilla, sino que fue un empujón al nuevo formato que el propio Cameron definía como una herramienta más para narrar. Una herramienta que, según todos los rumores, volverá a utilizar en Avatar 2 y 3, combinándola con su fascinación por el mar, medio en el que podría transcurrir la segunda parte de la saga.

No cabe duda de que la figura de Cameron ha sido controvertida casi desde sus inicios en el cine. Podrá ser considerado egocéntrico o engreído, pero lo cierto es que la mayoría de sus obras han pasado a engrosar las listas de las películas más famosas, rentables e influyentes del cine en cada uno de sus géneros. No todos pueden decir eso. Ahora, con el hito de alcanzar el lugar más profundo de la Tierra, marca un nuevo referente. La pregunta que cabe hacerse es si las imágenes que ha recogido serán incluidas de alguna forma en el mundo de Pandora o se dejarán para algún documental.

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