‘Mula’: arrollado por el avance de la tecnología


La nueva película de Clint Eastwood (Sully) como actor y director tiene muchas capas de interpretación, como suele ocurrir con buena parte de los films de este maestro del séptimo arte. Una película con un interesante mensaje, complejo y fraguado a fuego lento durante las casi dos horas de metraje que, sin embargo, se pierde en muchos momentos por unas tramas secundarias un tanto irregulares.

La premisa base de Mula es sencillamente perfecta. Un hombre arrollado por el avance tecnológico que ha perdido a su familia por su obsesión por un trabajo que ahora le traiciona. A partir de esta idea Eastwood compone un relato adusto, trágico en algunos momentos y cómico en muchos otros, pero siempre en los márgenes de un drama cuyo final, si no se conoce de antemano, se intuye al comienzo del segundo acto. El director y actor crea un personaje que no es de esta generación, mucho menos de este mundo tecnológicamente avanzado y políticamente correcto. Habrá quien ponga etiquetas políticas al rol de Eastwood, más si tenemos en cuenta la ideología del director, pero nada más lejos de la realidad. Es, sencilla y llanamente, un hombre anclado en una época de éxito que ha sido incapaz de adaptarse a un mundo cambiante, pero que termina por recibirlo con los brazos abiertos.

La mejor prueba de ello es cómo comienza a transportar la droga: por una necesidad económica y, al menos al principio, “engañado” por todo un cártel al que, sin embargo, termina ganándose. En líneas generales, la trama principal es lo suficientemente sólida como para aguantar por sí misma el peso de todo el film, si bien es cierto que en no pocos momentos el relato se vuelve un poco tedioso y repetitivo (como de hecho debió de ser en muchas ocasiones el caso real en el que se basa). El problema, y no es menor, son los secundarios, o mejor dicho las tramas secundarias. Porque mientras que todo el reparto está en plena forma ofreciendo un paisaje muy atractivo, las historias que protagonizan son demasiado endebles, sobre todo las relativas a la investigación de la DEA. Su falta de interés termina por restar a la historia principal, y con ello aburrir en algunos momentos al espectador.

Pero a pesar de todo, Mula es una película diferente, anclada en otro tiempo tanto dramática como visualmente. La mano firme de Eastwood compone un relato que ya no suele verse en el cine. En este sentido, el mensaje del avance imparable de la tecnología trasciende la propia trama para dar el salto a nuestro entorno en un ejercicio metalingüístico que se ve poco últimamente. Es cierto que las tramas secundarias son algo irregulares, y que hay tramos del film sin demasiado ritmo. Pero es una obra a descubrir en el mundo de los efectos especiales y la espectacularidad visual. El intimismo con el que narra, la sensibilidad y la ironía, son elementos todos ellos que hacen diferente esta historia. Al menos un poco diferente.

Nota: 7/10

‘American Horror Story: Apocalypse’, el culmen de las series de antología


La máxima de una serie de antología es que cada capítulo o temporada cuente una historia diferente con personajes diferentes. Esto se traduce habitualmente en que cada historia es totalmente independiente de la anterior. La serie American Horror Story es uno de los más recientes y notables ejemplos de este formato dramático, pero también es la que ha logrado experimentar con él hasta llegar a una octava temporada que ha logrado al cuadratura del círculo: no solo es continuación de aquella extraordinaria primera temporada, sino que vincula algunas de las historias narradas en otras etapas de esta ficción creada por Brad Falchuk y Ryan Murphy (serie Pose). Eso y que los mismos actores interpretan varios personajes en la misma trama.

En efecto, los 10 episodios de este Apocalypse recuperan lo narrado en la primera y tercera temporada para abordar, con el inconfundible estilo que le caracteriza, el fin del mundo y la llegada del hijo de Satán. Pero a diferencia de otras temporadas, donde se juega con las líneas temporales para narrar un trasfondo dramático, en esta etapa se recurre más bien a un manejo de los diferentes momentos de la propia línea temporal, planteando así al espectador un interesante desafío para descubrir quién es quién en la historia. De este modo, la trama evoluciona de forma original, pasando de plantear una situación de supervivencia de un puñado de personajes a desarrollar un orquestado plan de lucha contra el mal mucho más complejo. Lo más interesante posiblemente sea comprobar que dicho cambio se presenta de un modo orgánico, aprovechando las oportunidades que da el formato episódico (es decir, con ganchos al final de los capítulos) y utilizando una línea argumental muy elaborada y bien planificada desde el principio, a la que se le da una presentación diferente.

Esto provoca dos fenómenos sumamente interesantes, al menos desde un punto de vista puramente profesional. Para empezar, al fusión de historias y tramas que en teoría estaban finalizadas en American Horror Story. La continuación de ambos universos completamente diferentes a través de un argumento único, original y diferente evidencia las posibilidades dramáticas y narrativas que ofrece el séptimo arte si se saben manejar herramientas como el tiempo o la distribución de conflictos dramáticos. Visto así, incluso la serie en su conjunto cambia en algunos matices, pues hasta ahora daba la sensación de que cada temporada había transcurrido en una realidad diferente, algunas desde luego en épocas diferentes. Ahora lo que nos encontramos, sin embargo, es que muchas de estas historias de terror que dan una vuelta de tuerca a leyendas clásicas no solo transcurren en un mismo universo dramático, sino que tienen vínculos y conexiones entre ellas.

Pero lo más llamativo sin duda es el hecho de que muchos actores dan vida a varios personajes a la vez, rompiendo con la idea de que cada personaje diferente tiene que estar interpretado por un actor para una comprensión correcta del argumento. El regreso a la casa de la primera temporada, además de dar pie a otras novedades que explicaré a continuación, recupera algunos roles que lleva a actores que han pasado por las ocho temporadas a interpretar hasta a tres personajes diferentes. Es evidente que, para un espectador que se acerque a Apocalypse sin conocer la historia previa, este guiño dramático puede no entenderse e, incluso, provocar desconcierto al desconocer la trayectoria de todos los protagonistas. Pero en líneas generales la impresión generada es diferente, más bien de estar ante un ejercicio dramático que demuestra que con un grupo de actores limitado se puede lograr una complejidad dramática de un número mucho más amplio de personajes. Y eso es algo que daría para varios análisis.

Viejos conocidos

Pero la continuación de las diferentes historias que han poblado las pesadillas de American Horror Story durante estos años también deja el regreso de viejos personajes y de actores que, en mayor o menor medida, han ido abandonando la serie. No cabe duda de que lo más significativo es la presencia de Connie Britton (serie Nashville) y Dylan McDermott (La lectora) en los personajes que hicieron famosa esta serie en la primera temporada. No solo por la calidad dramática de los mismos, sino porque con su historia, y con la del resto de protagonistas de esa primera historia, se cierra un ciclo y todos aquellos posibles cables sueltos que quedaron en esa casa encantada.

En cierto modo, este Apocalypse es el colofón a un concepto dramático que se ha apreciado en muchas de las temporadas, y que responde a la idea de defensa de la familia ante un mal imparable. Curiosamente, este trasfondo argumental se encuentra en las etapas más complejas y atractivas de esta serie de antología. Concretamente en lo que respecta a estos 10 capítulos, el desarrollo dramático ahonda en las consecuencias de esta idea a todos los niveles, incluyendo el viaje a los infiernos, literalmente, del protagonista, cuya motivación inicial, al menos una de ellas, es encontrar alguien que le quiera como es. La idea se refuerza, precisamente, con ese viaje a través de varios grupos de personas que, lejos de acogerle, tratan de utilizarle para sus propios beneficios.

Este recorrido dramático se convierte, al menos durante buena parte de la temporada (aquella que transcurre de una forma más o menos lineal al narrar el pasado), en un motor de desarrollo muy intenso en el que el espectador se adentra en los sentimientos de un rol que finalmente termina convirtiéndose en el villano. La ventaja de esta arquitectura dramática radica en que el resto de personajes, al menos los principales, ya han sido presentados y desarrollados en otras temporadas, por lo que solo es necesario retomar sus historias donde quedaron y, en todo caso, aportar ciertas pinceladas argumentales. Esto permite que los guionistas se centren por completo en el villano, en su humanidad y su maldad, en su poder y sus debilidades. Y eso, en definitiva, le convierte en un gran villano y, por extensión, hace de la temporada un gran relato dramático.

No cabe duda de que American Horror Story: Apolypse es una de las mejores temporadas de toda la serie. Y lo es porque esta octava historia no solo narra un acontecimiento como el fin del mundo y la llegada del Anticristo, sino que lo hace con inteligencia, sobriedad y una complejidad dramática que, desde luego, no existía en otras temporadas. Pero también lo es porque lleva el concepto de serie de antología un paso más allá, cerrando varias historias abordadas en temporadas anteriores y tomando conceptos y escenarios de muchas otras. Ello ofrece un nuevo punto de vista a toda la serie, y abre las puertas a poder desarrollar nuevas y complejas historias. La guinda del pastel es que este Apocalipsis no es el final, todavía queda terror para algunos años más.

‘La monja’: terror infernal de andar por casa


En muy poco tiempo el díptico de ‘Expediente Warren’ se ha convertido en todo un referente del cine de terror. Su uso de los ambientes, el reparto sólido y, sobre todo, unas historias con una cierta base de verdad (sobre todo la segunda entrega) las han convertido por derecho propio casi en clásicos modernos. Y todo ello ha derivado en una explotación sin miramientos del fenómenos, con derivados que poco o nada tienen que ver con ambos films, ni en temática ni en tratamiento. El último de esos films es el que dirige Colin Hardy (The Hallow), una rápida sucesión de sustos y lugares comunes.

Y es que el principal problema de La Monja es que no tiene historia. O al menos una no muy desarrollada. Lo justo para situar a dos personajes con un pasado y el enemigo a batir. El resto es una carrera contrarreloj de poco más de 90 minutos en la que los estridentes sustos se suceden casi sin descanso, y en la que queda poco margen para ahondar en algo que no sea arrancar algún que otro grito del espectador. Con esto, resulta difícil poder alcanzar algún grado de empatía con los protagonistas, salvo tal vez con el rol interpretado por Jonas Bloquet (Tonnerre), quien por cierto aporta un toque cómico a la historia que es de lo mejor del film, y que podría haber sido mucho más relevante si la trama hubiera ahondado en el terror auténtico.

Esto no quita para que la cinta logre entretener, en buena medida gracias a su ajustado metraje. Cuando Hardy opta por dar vida al escenario tétrico y decrépito en el que se desarrolla la historia, el film crece en intensidad, mostrándose como una producción que juega con los tiempos, que aprovecha las posibilidades de los pasillos, las criptas o los cementerios para construir todo un ambiente de tensión dramática. El problema es que, una vez creado, parece empeñado en destruirlo con una sucesión de momentos que terminan por dar al traste con ese punto de partida, con escenas más visuales en las que la criatura aparece en su máximo esplendor, sea en la forma que sea.

Todo esto hace que La monja sea una producción muy diferente y algo alejada del mundo de ‘Expediente Warren’, por mucha escena inicial y final que trate de unir ambos films. No es que sea una mala cinta de terror o no encuentre acomodo dentro del género, es que en ningún momento está planteada como un producto con alma propia. El guión apenas tiene desarrollo dramático, y el poco que tiene se antoja arquetípico, visto en cientos de producciones de corte similar en las que la religión es el eje central. La mano de Hardy tras las cámaras tampoco aporta algo novedoso, y su uso de los recursos terroríficos es algo tosco (con todo, tiene algún momento inspirado). Tan solo el reparto logra aportar cierta entidad a sus personajes. A decir verdad, con todos los elementos en la mano, su potencial era mayor del que finalmente se muestra en pantalla.

Nota: 6/10

‘La monja’ promete terror en medio de ‘Un océano entre nosotros’


Septiembre va a ser un mes al menos interesante para un amplio espectro del público. Producciones destacadas llegan estas semanas a la cartelera española, y comienzan por este viernes día 7 con una propuesta de terror esperada por los fans. Por supuesto, no llega sola. De hecho, su estreno coincide con el de títulos para todo tipo de público.

Pero sin duda el estreno de la semana es La monja, spin-off de Expediente Warren: El caso Enfield (2016) que promete más de un susto a todo aquel que se atreva a entrar en la sala de cine. La historia arranca con el suicidio de una monja de clausura en una abadía de Rumanía. Para investigar lo sucedido el Vaticano envía a un sacerdote con un pasado tormentoso y a una joven novicia a punto de tomar sus votos. Juntos tendrán que enfrentarse a los secretos de la Orden y a una fuerza para la que no están preparados. Dirigida por Corin Hardy (The hallow), la cinta está protagonizada por Demián Bichir (serie The bridge), Taissa Farmiga (serie American Horror Story), Jonas Bloquet (Elle), Ingrid Bisu (Periferic), Charlotte Hope (Un reino unido), Sandra Teles (Holding back) y Bonnie Aarons (The fighter).

Muy diferente es I love dogs, comedia dramática dirigida por Ken Marino (Instrucciones para ser un latin lover) que aborda las vidas de varios dueños de perros en Los Ángeles y cómo cambian a medida que la rutina de unos se cruza con la de otros, todo siempre con sus mascotas como nexo de unión. Nina Dobrev (Enganchados a la muerte), Vanessa Hudgens (Machete kills), Lauren Lapkus (The unicorn), Finn Wolfhard (serie Stranger things), Eva Longoria (Lowriders) y Thomas Lennon (serie Arma letal) son los principales actores.

Entre los títulos europeos destaca la británica Un océano entre nosotros, drama biográfico que narra la historia de Donald Crowhurst, un hombre aficionado a la vela que en 1968 decide participar en la Sunday Times Golden Globe Race para dar la vuelta al mundo en solitario y en un barco todavía inacabado, dejando a su mujer y sus dos hijos en tierra. James Marsh (La teoría del todo) se pone tras las cámaras, mientras que en pantalla veremos a Rachel Weisz (Negación), Colin Firth (Kingsman: El círculo de oro), David Thewlis (Liga de la Justicia), Jonathan Bailey (The young Messiah), Mark Gatiss (Absolutamente fabulosas) y Simon McBurney (Misión: Imposible – Nación secreta).

Varios son los films españoles que se estrenan esta semana, entre ellos Cuando los ángeles duermen, thriller dramático escrito y dirigido por Gonzalo Bendala (Asesinos inocentes) cuyo punto de partida es el viaje de regreso a casa de un honrado padre de familia. En dicho viaje se cruzará con dos adolescentes que darán un vuelco a su vida y que convertirán esa noche en la peor de sus pesadillas. El reparto está encabezado por Julián Villagrán (Abracadabra), Marian Álvarez (La niebla y la doncella), Ester Expósito (serie Estoy vivo), Marisol Membrillo (Magical girl), Adolfo Fernández (Alpha) y Christian Mulas (Toro).

El drama es el protagonista de Las distancias, otra de las producciones españolas de este viernes que arranca cuando cuatro amigos realizan un viaje sorpresa a Berlín para visitar al quinto miembro del grupo por su 35 cumpleaños. Pero cuando este no les recibe como esperan lo que se producirá será una reflexión en torno al sentido de su amistad y al modo en que han cambiado sus vidas desde que las imaginaran cuando eran jóvenes. Elena Trapé (Blog) es la encargada de poner en imágenes esta historia protagonizada por Alexandra Jiménez (Toc Toc), Miki Esparbé (Cuerpo de élite), Isak Férriz (Lobos sucios), Bruno Sevilla (Como reinas) y Maria Ribera (No quiero perderte nunca).

La tercera película con sello español es Carmen y Lola, drama romántico escrito y dirigido por Arantxa Echevarría (7 from Etheria) que aborda la relación homosexual de dos adolescentes gitanas que no parecen seguir los pasos que tradicionalmente están marcados para ellas. A pesar de sus diferencias (una sueña con ir a la universidad y otra se conforma con un trabajo que ya ha conseguido), un encuentro fortuito entre ambas despertará en ellas algo que no pensaban que pudieran sentir. Zaira Morales, Rosy Rodríguez, Moreno Borja, Rafaela León y Carolina Yuste (serie La sonata del silencio) son los prácticamente anónimos protagonistas.

También pertenece al drama, y también tiene capital español, El pomo azul, cuya trama gira en torno a una mujer que busca un piso donde poder desarrollar un futuro común con su pareja aparentemente consolidada. Su mundo cambiará por completo el día que encuentre un extraño anuncio: una pareja de ancianos regala su piso a la pareja que logre realizar una serie de pruebas a cada cual más extravagante. Montse Bodas y Raquel Gómez Troyano escriben y dirigen la que es su ópera prima, que está protagonizada por Aurora González, Ricardo Lacámara (serie Olmos y Robles), Selica Torcal (serie Con el culo al aire), Anzony Blanco y Antonio Esquivias (serie Tarancón. El quinto mandamiento).

Terminamos este repaso con Mary y la flor de la bruja, aventura familiar de animación japonesa que adapta a la gran pantalla el relato de Mary Stewart en el que una joven que vive en el campo con su tía se encuentra una noche con una escoba y una flor que le otorga increíbles poderes mágicos, pero solo por unas horas. Gracias a ellos llega a una extraña escuela de magia en la que deberá descubrir el secreto que se esconde detrás de las terribles cosas que están ocurriendo en dicha escuela. Dirigida a cuatro manos por Hiromasa Yonebayashi (El recuerdo de Marnie) y Giles New, quien se encarga de supervisar la versión inglesa, la cinta cuenta con las voces, en su versión original, de Hana Sugisaki (La espada del inmortal), Fumiyo Kohinata (Soromon no gishou), Ryûnosuke Kamiki (Taiyô), Hikari Mitsushima (Gukôroku) y Jirô Satô (Tenkû no hachi).

‘La excepción a la regla’: no es oro todo lo que reluce


Hay nombres de Hollywood que simplemente elucubrando sobre una posible película logran que medio firmamento cinematográfico se comprometa a participar. Esto, claro está, tiene el riesgo de que luego la historia no sea lo esperado, pero la posibilidad de compartir cartel con algunos de los mitos del séptimo arte siempre es más atractiva que el hecho de que sea un film mediocre. Y aunque eso puede comprenderse en jóvenes actores con incipientes carreras, también se aplica a los más veteranos. Pues bien, todo eso y más es la nueva película de Warren Beatty (Enredos de sociedad), que no dirigía una película desde hace 15 años y en la que, ya sea porque nadie quería su proyecto o por mantener el absoluto control creativo, ejerce de productor, guionista, director y actor.

El resultado de esta La excepción a la regla puede analizarse, si se quiere, desde dos puntos de vista. Por un lado, el reparto y la puesta en escena. Los actores conforman un microcosmos en el que los sueños, las esperanzas, las frustraciones y los traumas del pasado tienen un peso fundamental para entender buena parte del desarrollo dramático del film. La pareja protagonista, aunque con poco carisma, logra aportar cierta presencia a unos roles, por otro lado, bastante arquetípicos. Todo ello narrado por un Beatty sobrio que juega, y mucho, con las luces y sombras, físicas y metafóricas.

Pero el problema que arrastra la historia es, valga la redundancia, la propia historia. El relato construido por el director y guionista peca casi siempre de imperfecciones que se acumulan hasta hacerse insoportables, llevando a los personajes a situaciones inconexas, muchas de ellas carentes de un trasfondo dramático coherente que justifique sus decisiones. La personalidad de Howard Hughes, además, imprime al relato un absurdo caos del que no se libra, por desgracia, ningún aspecto de la cinta, en la que entran y salen personajes secundarios sin demasiado objetivo, dejando en el espectador muchas veces la sensación de que se han dejado muchas cosas en la sala de montaje. De hecho, hay secuencias que directamente parecen cortadas antes de tiempo.

Así las cosas, La excepción a la regla se convierte más en una reunión de grandes y conocidos nombres de Hollywood que en un drama sólido y sobrio sobre el amor prohibido, el dolor del pasado o la búsqueda de lo que realmente queremos. Su desarrollo, marcado por cierto caos y la intermitencia de muchas líneas argumentales, termina por imprimir al conjunto un cierto tedio, impidiendo al espectador seguir la narración y el arco dramático de algunos roles. Da la sensación de que Warren Beatty ansiaba poner en marcha este proyecto fuera como fuera, y el resultado, a pesar de todas las estrellas que integran el reparto, no es ni mucho menos brillante.

Nota: 5/10

‘Chappie’ defiende el mundo del ‘Puro vicio’ de Paul T. Anderson


Estrenos 13marzo2015Marzo va camino de convertirse en uno de los meses más nutridos de estrenos. Y lo que es más importante, muchos de ellos con interés adicional al puro entretenimiento. La resaca de los Oscar poco a poco se ha ido diluyendo, pero en su lugar están apareciendo novedades con nombres propios muy atractivos. Hoy, viernes 13, dichos nombres copan todos los géneros, desde la ciencia ficción hasta el drama, pasando por el romance o la acción.

Y entre todos ellos destaca Chappie, lo nuevo de Neill Blomkamp (Elysium) antes de ponerse manos a la obra con la nueva entrega de la saga Alien. De nuevo con una apuesta por la ciencia ficción con denuncia social, la trama se ambienta en un mundo en el que se ha creado un cuerpo de policía integrado por robots. Uno de ellos, sin embargo, será modificado de forma clandestina para albergar la primera inteligencia artificial capaz de pensar y sentir por si misma. Pero como cualquier cosa que nace, este robot único es en realidad un niño que necesita aprender de su entorno, pero que también puede verse influido por aquellos que quieren utilizarlo en su propio beneficio o destruirlo. Junto a sus creadores deberá luchar por aquello que considera justo. Acción, fantasía y buenas dosis de drama es lo que promete esta cinta protagonizada por Sharlto Copley (Maléfica), Hugh Jackman (X-Men: Días del futuro pasado), Dev Patel (serie The Newsroom) y Sigourney Weaver (Exodus: Dioses y reyes).

Otro director que vuelve es Paul Thomas Anderson (The master) con Puro vicio, comedia dramática en clave de thriller ambientada entre los años sesenta y setenta que sigue la investigación que debe realizar un detective de Los Ángeles para resolver un caso en el que se ve envuelta su ex novia, cuyo esposo ha sido secuestrado. Basada en la novela de Thomas Pynchon, la película cuenta con un espectacular reparto encabezado por Joaquin Phoenix (Her), Josh Brolin (Una vida en tres días), Owen Wilson (El gran hotel Budapest), Katherine Waterston (The letter), Reese Witherspoon (Mud) y Benicio del Toro (Guardianes de la galaxia).

El toque aventurero lo pone Desterrado, cinta de acción ambientada en la Edad Media que se centra en dos caballeros templarios que, tras quedar destrozados por la crueldad de Las Cruzadas, separan sus caminos. Uno de ellos se convierte en líder de unos bandidos en la Ruta de la Seda; el otro es un mercenario del Lejano Oriente adicto al opio. Sin embargo, cuando los herederos del Imperio Chino reclamen sus servicios volverán a unir fuerzas para defender al legítimo emperador de su propio hermano, rencoroso por no haber sido elegido para el trono y que lidera la Guardia Negra con el objetivo de asesinar a todo aquel que se interponga en su camino. Debut en la dirección de Nick Powell, sus principales actores son Nicolas Cage (Tokarev), Hayden Christensen (Ladrones), Yifei Liu (Hong men yan chuan qi) y Andy On (Hon zin).

Aunque inicialmente prevista para noviembre del 2014, hoy se estrena La conspiración de noviembre, thriller de espionaje que adapta a la gran pantalla el libro de Bill Granger “There are no spies”. La trama sigue a un retirado agente de la CIA cuyo carácter y gran entrenamiento le convierten en un hombre muy peligroso. El tipo de hombre necesario para proteger a una testigo de un antiguo caso de conspiración. Sin embargo, pronto descubre que este trabajo le convierte en objetivo de un antiguo amigo de la agencia, lo que le induce a pensar en que hay un infiltrado en la CIA. Roger Donaldson (Species) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que Pierce Brosnan (Mejor otro día) da vida al protagonista. Además, Olga Kurylenko (Oblivion), Luke Bracey (G.I. Joe: La venganza), Bill Smitrovich (Los diarios del ron) y Amila Terzimehic (Top je bio vreo) completan el reparto principal.

Del 2013 es la norteamericana Enamorarse, comedia romántica protagonizada por Andy García (Cristiada) y Vera Farmiga (serie Bates motel) que gira en torno al encuentro que se produce entre dos padres mientras acompañan a sus respectivos hijos a visitar el campus universitario de Middleton. Sus diferentes formas de ver el mundo (él es un estirado cirujano y ella una mujer liberal y algo frívola) serán puestas a prueba, comprobando que el mundo no es como ellos creían. Ópera prima de Adam Rodgers, que también participa en el guión, el reparto se completa con Taissa Farmiga (Mindscape), Tom Skerritt (Alien) y Peter Riegert (Un lugar para soñar).

Y cerramos los estrenos de Estados Unidos con Doble o nada, comedia dramática producida en 2012 y ambientada en el mundo de las apuestas. La trama arranca cuando una bailarina de strip-tease decide acudir a Las Vegas para convertirse en camarera de cocktails. Sin embargo, por el camino conoce a un profesional de las apuestas de deporte que rápidamente descubre un curioso don en la joven. Convertida en su amuleto de la suerte, se iniciará entre ambos una relación que va más allá de lo estrictamente profesional… todo hasta que la controladora mujer del hombre entre en escena. El film, nuevo proyecto de Stephen Frears (La reina) como director, está basado en las memorias de Beth Raymer, y cuenta con un plantel de actores en el que destacan Bruce Willis (Red), Rebecca Hall (La maldición de Rookford), Joshua Jackson (serie Fringe), Catherine Zeta-Jones (La leyenda del Zorro), Vince Vaughn (Todo incluido), Frank Grillo (Infierno blanco) y Laura Prepon (serie Orange is the new black).

La única novedad española es Negociador, nueva cinta escrita y dirigida por Borja Cobeaga (Pagafantas) que aborda, en clave de comedia dramática, la negociación del Gobierno de España con ETA. La historia se centra en un negociador encargado de sacar adelante el proceso de paz, algo que rápidamente se ve tergiversado por malentendidos, casualidades y errores. Al final, para poder llegar a una solución, la relación personal entre las partes será determinante. Ramón Barea (Blancanieves), Josean Bengoetxea (Lo mejor de Eva), Carlos Areces (Los amantes pasajeros), Melina Matthews (Retornados), Jons Pappila (Cabeza de perro) y Raúl Arévalo (La isla mínima) encabezan el reparto.

Desde Francia nos llega 2 otoños, 3 inviernos, comedia producida en 2013 que gira en torno a la vida de un treintañero que pretende cambiar su estilo de vida. Deja de fumar, empieza a correr y pretende encontrar un buen trabajo. Pero sus planes se ven alterados cuando entra en su rutina una chica con la que, a través de las estaciones que dan nombre al film, mantendrá encuentros, desencuentros, historias de amor y accidentes. Escrita y dirigida por Sébastien Betbeder (Nuage), la película está protagonizada por Vincent Macaigne (Un verano ardiente), Maud Wyler (La brindille), Bastien Bouillon (La guerra de los botones) y Audrey Bastien (J’aime regarder les filles).

De origen israelí es Mis hijos, nueva cinta de Eran Riklis (Los limoneros) que narra en clave dramática el racismo que existe entre judíos y palestinos. El protagonista es un joven palestino que ha sido admitido en una prestigiosa escuela judía gracias a sus resultados académicos, que además le permiten disfrutar de una beca. Es el primer árabe que accede al centro, por lo que la presión que debe soportar es muy alta. Sus intentos de encajar se ven boicoteados por el acoso de sus compañeros, pero todo cambiará cuando se descubra que mantiene una relación con una joven judía. Su expulsión del centro por este motivo le llevará a tomar una decisión que cambiará su vida para siempre. El reparto está encabezado por Tawfeek Barhom (Farewell Baghdad), Yaël Abecassis (Shiva), Ali Suliman (El único superviviente) y Michael Moshonov (Mabul).

Terminamos el repaso con un documental para cinéfilos. Electric Boogaloo: La loca historia de Cannon Films es el nuevo largometraje escrito y dirigido por Mark Hartley (Patrick) que, como su propio título indica, narra la historia de cómo dos primos apasionados por el cine se decidieron a montar una productora que en los años 80 removió los cimientos del sistema de producción y distribución de la industria. Producida entre Estados Unidos, Reino Unido, Australia e Israel, el film cuenta tanto con secuencias de sus principales películas como con la presencia de actores y directores que pasaron por sus oficinas.

American Horror Story vuelve a sus orígenes con ‘Coven’


Las brujas protagonizan la trama de 'American Horror Story: Coven', tercera temporada de la serie.Cuando en 2011 dio comienzo American Horror Story muchos, entre los que me incluyo, quedamos fascinados tanto por la belleza formal de la producción como por la elegancia e inteligencia de un guión que jugaba constantemente al gato y al ratón entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos. Pero esta historia de una casa encantada tenía, lógicamente, fecha de caducidad, aunque solo fuera por el hecho de que estirar ese desarrollo argumental en demasía podía derivar en una autoparodia innecesaria. Afortunadamente, pronto se anunció que cada temporada iba a ser independiente. Una decisión arriesgada que mantuvo en ciertos aspectos el nivel en la segunda parte, subtitulada Asylum, aunque no lograba definirse con tanta trama. Su tercera temporada, bajo el subtítulo Coven (aquelarre en inglés), recupera las buenas sensaciones del original.

Y lo hace volviendo a sus orígenes, es decir, a centrarse en una única historia (eso sí, con homenajes a muchos otros subgéneros del terror) que tiene lugar en el mundo de la brujería. En concreto, la historia creada por Brad Falchuk y Ryan Murphy, creadores de la serie Glee, gira en torno al relevo en un aquelarre de brujas de su Suprema (con los rasgos de Jessica Lange), la bruja que debe guiar todas sus acciones. Un relevo que desata no solo las previsibles y tradicionales luchas de poder entre ellas, sino que desentierra (nunca mejor dicho) viejos fantasmas del pasado en forma de enemistades con otros grupos de brujas, remordimientos y, literalmente, muertos vivientes. Y a pesar de todo, a pesar de la cantidad de elementos que poco o nada tienen que ver con la brujería, la serie logra encajar como un guante todo aquel concepto que pueda resultar extraño en una trama que, a pesar de algún que otro altibajo, tiene algunos momentos realmente memorables.

Sin duda, y ya que hemos mencionado los altibajos, la serie encuentra su mayor handicap en la innecesaria y constante resurrección de los personajes. A diferencia de la primera (más romántica) y de la segunda temporada (más visceral), American Horror Story: Coven está planteada desde un principio como una especie de juego de pistas en el que el espectador trata de averiguar quién es quién en esa mansión, o lo que es lo mismo, cuál será el orden en el que irán cayendo las brujas en esa lucha de la que antes hablábamos. Y hasta cierto punto sus responsables logran, con mayor o menor originalidad, ir eliminando personajes de forma coherente y, sobre todo, espectacular. El problema nace en la aparente obligación de volver a contar con dichos roles para una especie de clímax final en el que todos deben participar. Sencillamente es algo que genera algo de indiferencia, pues los personajes parecen impunes no solo ante sus actos, sino ante su propio final.

Igualmente, el arco dramático de la temporada, que consta de 13 episodios como la anterior, ofrece un elemento muy interesante: la lucha encarnizada durante siglos de las brujas contra sus cazadores. Sin embargo, el desarrollo que esta trama secundaria presenta se queda algo escaso, no tanto en lo que explica cómo en la forma de narrarlo, con demasiados trompicones y sin ahondar demasiado en los antagonistas, retratados aquí como un grupo de hombres cuyo único fin es la eliminación de estas mujeres como poderes. Hay que reconocer, empero, que la forma de eliminarlos es sencillamente sublime, haciendo gala de la elegancia y brutalidad que caracteriza a la serie.

Homenajes delirantes

A pesar de todo, esta tercera temporada de American Horror Story se erige como una digna sucesora del original, muy por encima de la confusa segunda parte. Y lo logra porque, como decía al principio, centra la mirada en una única historia con muchas ramificaciones, pero integrando todas ellas en un conjunto único que se nutre de cada detalle, cada decisión y cada diálogo. En este sentido, es imposible no destacar los numerosos homenajes que la serie hace a figuras clásicas del cine, la literatura y la mitología, por no hablar del hecho de que reformula algunas de las ideas más tradicionales sobre las brujas, en la misma línea que ha trabajado hasta ahora esta producción de terror.

Podemos encontrarnos, por ejemplo, con un Minotauro a las órdenes de Angela Basset (Objetivo: La Casa Blanca), quien da vida a un personaje histórico como es Marie Laveau. O con una horda de zombis eliminados por el personaje de Taissa Farmiga (Mindscape), en lo que es un claro y magnífico homenaje a cintas como Posesión infernal (1981) y Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro (1992). Eso por no hablar de la criatura de Frankenstein a la que da vida Evan Peters (Adult world) y cuya evolución es de las más interesantes de toda la temporada. Todo ello, además de dar respiro a una espiral de conspiraciones y sadismo que amenaza en todo momento con escaparse de las manos, permite al espectador alcanzar una perspectiva mayor sobre una historia compleja y con muchos, tal vez demasiados, personajes secundarios.

Aunque como ha ocurrido siempre en la serie, dichos personajes secundarios son el verdadero plato fuerte. Sin ir más lejos, estos 13 capítulos incorporan a Kathy Bates (Misery) en otro personaje histórico, Madame LaLaurie, sádica mujer de la alta sociedad que se dedicó a torturar a sus esclavos en la Luisiana de finales del s. XVIII y principios del s. XIX. Un fichaje que protagoniza algunos de los mejores momentos del conjunto. Destaca también la presencia de Danny Huston (Hitchcock) como un asesino en serie, y en menor medida las jóvenes Gabourey Sidibe (Precious) y Emma Roberts (Somos los Miller), sobre todo esta última como una de las villanas de la función. Todos ellos, entre muchos otros, tienden a derivar el desarrollo dramático hacia derroteros que poco o nada tienen que ver con la historia principal, aunque por fortuna se logra enfocarlos hacia un bien común, que no es otro que la resolución de la trama principal.

La sensación que deja American Horror Story: Coven es la de estar ante una temporada que recupera lo mejor del sello propio de la serie. Elegancia, inteligencia y momentos de auténtica brutalidad. Además, lo hace sin perder nunca de vista de qué habla y qué importa realmente en esta historia de brujas, secretos y traiciones. Sin embargo, posee algunos “peros” que pueden hacer desconectar de la acción, muchos derivados de esa profusión de tramas secundarias que también ha caracterizado a la producción. Por no hablar del episodio final, ciertamente bello e incluso poético pero sin demasiada fuerza narrativa. Pero nada de esto debería ser un impedimento para disfrutar de una serie tan personal y arrebatadoramente bella como esta.

‘Mindscape’: no se puede luchar contra el poder de la mente


Taissa Farmiga y Mark Strong en 'Mindscape', de Jorge Dorado.Criticar una película puede ser de lo más sencillo. Si gusta, todo está bien; si no gusta, todo está mal. Pero tras cualquier producción existe un proceso creativo complejo que comienza con una idea. Cualquiera que se haya sentado ante una pantalla en blanco y haya decidido ponerse a desarrollar esa genialidad a la que lleva dándole vueltas varios días habrá comprobado que, en la mayoría de los casos, cuando se dota de consistencia física a ese concepto etéreo este pierde toda o parte de su magia. Bueno, pues eso mismo es lo que le ocurre al primer guión de Guy Holmes.

La película dirigida sin grandes alardes por Jorge Dorado, también debutante en esto del largometraje, se ofrece al espectador como un thriller cuanto menos interesante. Una agencia de personas capaces de meterse en la mente de la gente, un caso con niña prodigio y algo extraña de por medio, un pasado turbulento y traumático, un caso sin resolver, … Un punto de partida interesante. Pero ahí queda todo. El desarrollo dramático de ese concepto inicial no solo discurre por terrenos ya abonados por muchos y mejores guionistas durante décadas, sino que los elementos narrativos propios de cualquier thriller son utilizados de forma algo burda, haciendo que el espectador tome cierta distancia con la historia y, lo que es peor, gane la partida intelectual a un film que debería de ser un desafío algo mayor.

El mejor ejemplo reside en el detalle de una firma, elemento por otro lado muy utilizado. El problema no es la rúbrica en sí misma, sino su ubicación en la trama y junto a un personaje acostumbrado a fijarse en los detalles de los recuerdos que visita. Que no descubra hasta el final el engaño que esconde esto evidencia una cierta falta de soltura narrativa y dramática por parte de Holmes en el manejo de las claves del suspense. Problemas aparte, la cinta logra no decepcionar demasiado en su aspecto formal e interpretativo. Sin duda, lo mejor del film es el reparto, sobre todo Taissa Farmiga (The bling ring) y Mark Strong (La reina Victoria), que dotan a sus personajes de una profundidad mayor de la que parece desprenderse de su definición sobre el papel, sobre todo en esa relación al más puro estilo Lolita.

En definitiva, Mindscape es un thriller al uso. Uno de tantos que llegan a la cartelera a lo largo del año. No desagrada, pero tampoco apasiona. Su interesante y original comienzo (la presentación de la agencia y cómo trabajan los investigadores es de lo mejor del relato) se desinfla conforme pasan los minutos hasta derivar en un producto sin alma, obligado a un final más o menos previsible y con conflictos, puntos de giro y lugares ya conocidos. La sensación que deja en el espectador es la de estar ante algo que podría haber dado algo más de sí si se hubiera tenido la valentía de elaborar situaciones menos tópicas. Aunque como decía antes, no desagrada.

Nota: 5/10

Venganza, sexo y el poder de la mente lideran los estrenos


Estrenos 24enero2014Tercer viernes de estreno en España en 2014. Un viernes que retoma la tendencia del año anterior de estrenar numerosos y, a priori, interesantes films. Numerosos, sí, pero las novedades de este 24 de enero podrían no compartir aquello de interesantes. Al menos no para todos los espectadores. Remakes, secuelas, nuevas versiones, … todo eso y mucho más es lo que se ofrece. Películas para todos los gustos y de todos los géneros que, eso es indiscutible, abren el abanico de opciones con las que el espectador se encontrará este fin de semana.

Resulta difícil elegir cuál es el estreno más destacado. Desde luego, Oldboy tiene muchas posibilidades de ostentar ese título. El remake norteamericano de la cinta de Park Chan-Wook (Sympathy For Mr. Vengeance) estrenada en 2003 llega con la intención de, al menos, rememorar las buenas sensaciones que dejó el film de Corea del Sur. La historia es la misma. Un hombre es secuestrado una noche al volver a casa. Cuando despierta lo hace en una habitación aislada en la que el único contacto con el exterior es una televisión. A través de ella comprueba que su familia ha sido asesinada y que se le acusa a él del crimen. Tras 15 años encerrado el hombre es liberado con algo de dinero y un teléfono móvil, el cual recibe una llamada: tiene unos días para encontrar al responsable de arruinar su vida o morirá. Thriller, acción y mucha violencia son los ingredientes de esta versión dirigida por Spike Lee (Plan oculto) y protagonizada por rostros conocidos como Josh Brolin (Men In Black III), Elizabeth Olsen (Luces rojas), Sharlto Copley (Elysium), Samuel L. Jackson (Pulp Fiction), Michael Imperioli (serie Los Soprano), Linda Emond (Julie y Julia), James Ransone (La trama), Lance Reddick (serie Fringe) y Max Casella (Blue Jasmine).

Siguiendo con las películas producidas en Estados Unidos, toca hablar de Hércules: El origen de la leyenda, historia de acción y aventuras con marcado carácter fantástico. Planteada como una especie de historia previa a las grandes hazañas del semidiós que se conocen a través de los textos clásicos, la trama comienza cuando una reina pide ayuda a los dioses para detener a su cruel marido en la opresión que realiza sobre su pueblo. La respuesta es un hijo engendrado por el propio Zeus que, con el paso de los años, se convertirá en un poderoso guerrero que, por el amor de una mujer, terminará siendo enviado a la guerra y obligado a enfrentarse a su propio hermano para acabar con su tiranía y recuperar a la mujer que ama. Renny Harlin (Deep Blue Sea) vuelve tras las cámaras, mientras que Kellan Lutz (Immortals), Scott Adkins (Los mercenarios 2), Liam McIntyre (serie Spartacus), Liam Garrigan (serie Los Pilares de la Tierra), Johnathon Schaech (Ladrones), Roxanne McKee (Vendetta), Gaia Weiss (Mary Queen Of Scots) y Rade Serbedzija (Batman Begins) conforman el reparto principal.

Otro que regresa es Lars Von Trier (Dogville), quien presenta la segunda parte de su Nymphomaniac. Centrada en la etapa adulta de la protagonista, la historia retoma lo narrado en el primer volumen, es decir, el relato de la vida de la protagonista marcada por una afición al sexo que, con los años, ha derivado en ninfomanía. Dado que son dos partes de una misma película, el reparto cuenta con los mismos nombres de la entrega estrenada a finales de 2013, es decir, Charlotte Gainsbourg (Anticristo), Stellan Skarsgård (El médico), Stacy Martin, Willem Dafoe (Daybreakers), Shia LaBeouf (Pacto de silencio), Jamie Bell (La legión del águila), Connie Nielsen (serie Boss), Uma Thurman (Una mamá en apuros) y Christian Slater (El nombre de la rosa).

Con algo de retraso llega ¿Qué hacemos con Maisie?, intenso drama que gira en torno a las separaciones y las repercusiones que tienen en los hijos. Concretamente, la trama se centra en una niña que ve cómo su madre, una estrella del rock, se separa de su padre, un marchante de arte algo despistado. Todo con la presencia como testigo de excepción del nuevo marido de la mujer, un hombre más joven. Scott McGehee y David Siegel (La huella del silencio) son los encargados de poner en imágenes el guión, mientras que los papeles principales recaen en Julianne Moore (Carrie), Alexander Skarsgård (Battleship), Steve Coogan (Los otros dos), Onata Aprile (Yellow) y Joanna Vanderham (Blackwood).

En cuanto a la producción española hay que destacar Mindscape, si bien es conveniente aclarar que cuenta con colaboración norteamericana y francesa. La cinta narra, en clave de suspense psicológico, los esfuerzos de un hombre capaz de introducirse en los recuerdos de la gente para determinar si una joven con un pasado traumático es una sociópata. Lo que comienza siendo un trabajo más pronto se convierte en una persecución, en un juego del gato y el ratón en el que el hombre se verá atrapado sin saber si es perseguido o perseguidor. Ópera prima del español Jorge Dorado, la película cuenta con un reparto internacional en el que destacan Taissa Farmiga (serie American Horror Story), Mark Strong (La noche más oscura), Brian Cox (RED 2), Alberto Ammann (Tesis sobre un homicidio), Indira Varma (Bodas y prejuicios) y Noah Taylor (serie Juego de Tronos).

Por su parte, Santiago Tabernero vuelve a ponerse tras las cámaras de un largometraje después de unos 8 años trabajando en televisión. Y lo hace con un guión escrito a cuatro manos entre él y Eduardo Noriega (Una pistola en cada mano), a su vez protagonista de esta Presentimientos, basada a su vez en la novela de Clara Sánchez. A medio camino entre el thriller y el romance, la película comienza cuando una pareja que atraviesa una crisis decide irse de vacaciones a una urbanización cerca de la playa. Sin embargo, los problemas no cejan y, tras una discusión, ella se va en el coche. Tras un incidente en el que le roban el bolso y todo lo que lleva dentro, la mujer se encontrará sola y perdida en un lugar que le resulta extraño y peligroso, iniciándose la búsqueda de ambos por reencontrarse y desvelando secretos que creían incluso olvidados. El reparto lo completan Marta Etura (Los últimos días), Alfonso Bassave (serie Gran Hotel), Gloria Muñoz (Como estrellas fugaces), Irene Escolar (Al final del camino) y Jack Taylor (Agnosia).

También debuta en el largometraje Papick Lozano, directora de arte en películas como El prado de las estrellas (2007), y lo hace con Casi inocentes, drama sobre las relaciones humanas y los extraños vínculos que forma la vida. La acción se centra en una familia que ve cómo el hijo pequeño está a punto de morir en un trágico accidente. La parálisis del padre durante ese instante y el no poder salvar a su hijo le marcarán para siempre, pero la presencia de un inmigrante que intervino para rescatar al pequeño llevará al padre a volcarse en una deuda y una gratitud que cambiarán su forma de ver la vida para siempre. Fernando Cayo (La piel que habito), Ana Fernández (Muñeca), Jaroslaw Bielski (Valentín), Gabriel García Delgado (Todo es silencio), Alexandra Jiménez (Promoción fantasma) y José Antonio Gallego (Alatriste) forman el reparto principal.

Por último, y sin salir de la producción española, Hammudi Al-Rahmoun Font presenta su ópera prima, una obra rodada con un presupuesto muy bajo y en muy poco tiempo. Otel·lo es un drama que sigue las discutibles decisiones de un director de cine que trata de llevar a la gran pantalla la obra de William Shakespeare, Otelo. Empero, para transmitir las pasiones y emociones que se desprenden del texto busca en todo momento la confrontación en el reparto, los celos y las intrigas que definen la obra, utilizando para ello técnicas sibilinas que provocarán situaciones dramáticas pero de un marcado humor ácido. Protagonizada por el propio director, quien también escribe el guión, el plantel de actores se completa con nombres desconocidos como los de Ann M. Perelló (La manada), Youcef Allaoui, Kiko Fernández y Marc Montañés.

Unos variados estrenos ponen rumbo a los premios académicos


Estrenos 11octubre2013El otoño ha llegado con fuerza a España. Al menos en lo referente al cine. Si la semana pasada se estrenaba la estupenda Gravity, hoy viernes, 11 de octubre, llegan unos cuantos títulos que por referencias, protagonistas y temáticas tienen muchas papeletas de ser candidatos a los premios que en unos meses dará la Academia de Hollywood. Por supuesto, habrá que esperar, porque si todo lo que está por llegar mantiene el mismo nivel será complicado elegir sólo a un puñado de películas para ser las nominadas. Pero esto es adelantar muchos acontecimientos. Ahora mismo lo interesante es saber qué novedades llegan.

Y entre ellas sobresale El mayordomo, drama que recorre varias décadas de la historia de Estados Unidos a través de uno de los mayordomos de la casa blanca, un hombre afroamericano que luchó por huir de la segregación del sur en su juventud y que vivirá, durante sus años al servicio de varios presidentes, algunos de los acontecimientos más importantes del país. Con una temática de regusto académico, la película cuenta con un buen puñado de nombres que aportan más prestigio si cabe a la trama. El director es Lee Daniels (Precious) y el reparto cuenta con, entre otros, Forest Whitaker (El último rey de Escocia), la famosa presentadora Oprah Winfrey (Beloved), David Oyelowo (Jack Reacher), Terrence Howard (La venganza del hombre muerto), Cuba Gooding Jr. (Red Tails), Robin Williams (La gran boda), John Cusack (El enigma del cuervo), Liev Schreiber (Salt), Alan Rickman (Un plan perfecto), Jane Fonda (La madre del novio), Alex Pettyfer (Magic Mike), Vanessa Redgrave (Anonymous), James Marsden (2 guns) y los cantantes Lenny Kravitz y Mariah Carey.

Otro de los estrenos atractivos es Prisioneros, thriller que narra la angustiosa búsqueda de dos niñas desaparecidas por parte de la policía y sus padres. La trama arranca cuando dos familias de una zona residencial descubren que sus hijas pequeñas han desaparecido. La única pista es una caravana algo destartalada cuyo dueño es acusado del secuestro, aunque puesto en libertad por falta de pruebas. El paso de los días obligará a uno de los padres a tomar decisiones que sobrepasan la moralidad y la legalidad. Denis Villeneuve (Incendies) es el encargado de poner la historia en imágenes y de dirigir a Hugh Jackman (Lobezno inmortal), Jake Gyllenhaal (Código fuente), Terrence Howard, que estrena por partida doble con El mayordomo, Viola Davis (Criadas y señoras), Maria Bello (serie Touch), Melissa Leo (Objetivo: La Casa Blanca) y Paul Dano (Looper).

El tercer estreno norteamericano tampoco se queda atrás en lo que a nombres se refiere. The Bling Ring es lo nuevo de Sofía Coppola (Lost in Translation), que escribe y dirige esta trama inspirada en un hecho real: el de un grupo de cinco amigos adolescentes de Los Ángeles que, tras vigilar a los famosos por Internet, entraron a robar a sus casas, obteniendo un botín de unos 3 millones de dólares. Katie Chang (A birder’s guide to everything), Israel Broussard (Flipped), Emma Watson (saga Harry Potter), Claire Julien, Taissa Farmiga (serie American Horror Story), Georgia Rock y Leslie Mann (Si fuera fácil) son los principales protagonistas de este drama.

En cuanto al resto del mundo, España destaca otra vez por la cantidad de películas que presenta, ya sea en solitario o como co producción. Caníbal es sin duda la más laureada, habiendo pasado por varios festivales. El argumento gira en torno a un prestigioso sastre reservado cuya vida gira en torno al trabajo y la comida. Pero no cualquier comida. El hombre es caníbal, y se alimenta de mujeres desconocidas, turistas, … que no significan nada para él. Todo cambia cuando conoce a una joven inmigrante que busca desesperadamente a su hermana, a su vez vecina del caníbal. Nueva película de Manuel Martín Cuenca (La flaqueza del bolchevique), la película está protagonizada por Antonio de la Torre (La gran familia española), al que acompañan María Alfonsa Rosso (La estrella), Olimpia Melinte (Killing time) y Delphine Tempels.

Argentina, Francia, España y Noruega son los países que están detrás de El médico alemán, drama escrito y dirigido por Lucía Puenzo (El niño pez) que narra el viaje de un médico nazi en 1960 a través de la Patagonia acompañando a una familia que va hacia el sur. El viaje reavivará sus recuerdos y sus ideales políticos, y aunque oculta su identidad, sus maneras, su educación y sus conocimientos sobre ciencia y medicina harán que la sospecha se cierna cada vez más sobre él. La película está protagonizada por Natalia Oreiro (Mi primera boda), Àlex Brendemühl (Héroes), Diego Peretti (Al final del camino), Florencia Bado, Elena Roger (Un amor) y Guillermo Pfening (Belgrano).

 Por cierto que los Oscar no solo están presentes este fin de semana en las posibilidades de los estrenos norteamericanos. Pie de página, nominada al Oscar a Mejor Película de Habla No Inglesa, también se estrena. Producida en Israel en 2011, esta comedia romántica se centra en la relación entre un padre y un hijo, ambos catedráticos y ambos diametralmente opuestos. El primero nunca ha visto reconocido su trabajo, mientras el segundo es una estrella ascendente. Sin embargo, la distinción con un importante premio al padre hará aflorar tanto la necesidad de atención de uno como la envidia del otro. Escrita y dirigida por Joseph Cedar (Beaufort), el film cuenta en su reparto con Shlomo Bar-Aba (Nisuim Fiktiveem), Lior Ashkenazi (Kalevet), Aliza Rosen (Himmo Melech Yerushalaim), Yuval Scharf (The dealers) y Alma Zack (Zohi Sdom).

España y Argentina tienen también participación en Mujer conejo, en la que hay presente además capital venezolano. La trama comienza cuando una funcionaria estatal descubre que la policía argentina está controlada por la mafia. Desde entonces deberá salvar su vida si quiere llegar a desvelar esa información. Para ello huye al campo y termina en una zona infestada de conejos alterados genéticamente para que sean carnívoros. Sin embargo, allí descubre algo más, algo que acabaría con la mafia para siempre, aunque antes tendrá que salir con vida. Escrita y dirigida por Verónica Chen (Agua), la película está protagonizada por Haien Qiu (Extraños en la noche), Gloria Carrá (Las viudas de los jueves) y Luciano Cáceres (Carne de neón).

Y para terminar, algo de música, concretamente rock y, más concreto aún, del grupo Metallica. Nimród Antal (Predators) es el encargado de dirigir Metallica: Through the never, cinta que mezcla realidad y ficción al narrar la historia de un joven que ha de cumplir un encargo mientras se desarrolla un concierto de la banda repleto de público. Dane DeHann (Chronicle) da vida a este personaje, que se cruzará con los verdaderos integrantes de la banda y el equipo que les acompaña.

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: