‘Ready Player One’: el Oasis de la cultura pop


Aviso a navegantes. Lo nuevo de Steven Spielberg (Minority report) es una experiencia visual y nostálgica inigualable, pero también esconde una notable crítica social. Y esta dualidad es lo que convierte a esta aventura de ciencia ficción en una obra espléndida. Puede que no guste a aquellos que hayan sido ajenos a la cultura de los años 80 y 90, pero aunque solo se conozcan algunos de los personajes que han poblado la imaginación de generaciones durante estas décadas la película se disfrutará de un modo que cada vez resulta más difícil experimentar.

Por supuesto, Ready Player One es ante todo un entretenimiento en su máxima expresión. El guión, perfectamente estructurado aunque algo carente de importantes giros dramáticos, presenta en apenas unos pocos segundos el contexto social en el que se desarrolla la trama, pasando rápidamente a introducirse en lo más relevante de la acción y aprovechando las impecables secuencias de acción para hacer avanzar un argumento que a muchos les recordará a algún videojuego que les dejó huella en su infancia. Con una música inolvidable y unos efectos visuales que ya quisieran muchas películas, Spielberg se da un festín referencial de una cultura que necesita ser reivindicada como una parte fundamental de todo lo que actualmente vivimos. A esto se suma un reparto notable y una estructura dramática bien construida, con pilares sólidos sobre los que asentar posteriormente el importante mensaje (una suerte de huevo de Pascua) que esconde el film.

Siempre he pensado que la ciencia ficción es el mejor género para mostrar y contar los problemas de la sociedad, y por eso este film basado en la novela de Ernest Cline es capaz de sobrepasar el mero entretenimiento. La verdad es que no podría esperarse menos de Spielberg. Sus efectos especiales, la agilidad del lenguaje visual del director o las constantes referencias no impiden apreciar que la cinta, en realidad, habla de un mundo incapaz de vivir en el mundo real, obsesionado con escapar de una rutina que le asquea y que busca una salida en una realidad virtual en la que nadie es quien dice ser y todos se ocultan detrás de una identidad falsa. Un videojuego a escala global que permite interactuar con personas de todo el planeta, hacer amigos y enamorarse sin ni siquiera conocerse físicamente. La idea de que lo único que se vive realmente es la vida real resume a la perfección no solo la moraleja de esta historia, sino el camino que está tomando una sociedad cuya visión está dirigida hacia una pantalla de móvil y no hacia quienes están junto a nosotros.

Aunque a Ready Player One puede faltarle algo de fuerza en algunos momentos clave, lo cierto es que su carácter juvenil y aventurero, amén del espectáculo visual que supone ver y escuchar tantos referentes de la cultura pop en ese Oasis, convierten a esta aventura en algo diferente, fresco, dinámico y, ante todo, digno de disfrutar. Una película que invita a reflexionar sobre el camino que toma la sociedad mientras nuestros sentidos se deleitan con la música, los personajes y las criaturas que han nutrido la imaginación de la sociedad y de muchas generaciones durante décadas. A muchos su estructura de videojuego les puede resultar extraña, pero lo cierto es que no deja de ser la misma que la de cualquier otro relato con el que nos hemos maravillado cuando éramos más jóvenes. Y conseguir que volvamos a nuestra juventud siempre es algo admirable.

Nota: 8/10

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Spielberg da rienda suelta a la fantasía en ‘Ready Player One’


La Semana Santa en España obliga a adelantar los estrenos a este jueves, 29 de marzo. Y aunque algún título llegará dos días después, en realidad todo parece tener poca relevancia al que, casi con toda seguridad, será uno de los estrenos más importantes del año, y desde luego una de las películas más taquilleras.

Hablamos de Ready Player One, nueva fantasía de Steven Spielberg (Los archivos del Pentágono) que recoge todas las referencias posibles del cine, los videojuegos y la cultura popular de las últimas décadas. Con un título que resultará familiar para los amantes de los videojuegos de los años 80, la trama sigue a un joven que vive en un futuro donde la esperanza se ha reducido a todo un universo de realidad virtual llamado Oasis, que permite a todo el que entra cumplir sus fantasías. Antes de morir, el creador de este entorno virtual deja un tesoro que permitirá, a quien lo encuentre, controlar la compañía y, en definitiva, la vía de escape para un planeta desolado. El joven iniciará así una carrera para encontrar el tesoro que terminará convirtiéndose en toda una revolución. En el extenso reparto destacan Tye Sheridan (X-Men: Apocalipsis), Olivia Cooke (serie Bates Motel), Ben Mendelsohn (Rogue One: Una historia de Star Wars), Mark Rylance (Dunkerque), Simon Pegg (Star Trek: Más allá) y T.J. Miller (serie Silicon Valley).

Junto a este estreno también llega desde Estados Unidos El justiciero, nueva adaptación de la novela de Brian Garfield, que ya fue llevada al cine en 1974. A medio camino entre el drama y la acción, el argumento arranca cuando un famoso cirujano de Nueva York, felizmente casado y con una hija, es atacado en su casa por tres ladrones. Tras la muerte de su esposa y la violación de su hija la sed de venganza se apodera de él y decide tomarse la justicia por su mano. Eli Roth (El infierno verde) dirige este film protagonizado por Bruce Willis (El último disparo), Vincent D’Onofrio (serie Daredevil), Elisabeth Shue (Persiguiendo Mavericks), Dean Norris (El libro secreto de Henry), Kimberly Elise (Dope) y Beau Knapp (Dirty lies).

Dejamos Hollywood para mirar hacia Europa, concretamente a Francia. Cosas de la edad es el nuevo film escrito (al menos en parte), dirigido y protagonizado por Guillaume Canet (El secreto del hielo), una comedia dramática que aborda, precisamente, la vida del actor y director. En concreto, todo comienza cuando una joven actriz le dice a Canet que ya no es uno de los actores más deseados. Se inicia así un proceso que amenaza con destruir todo lo que había construido hasta ese momento. En el reparto encontramos también a Marion Cotillard (Assassin’s Creed), Gilles Lellouche (Están por todas partes), Philippe Lefebvre (SMS), Ben Foster (Inferno) y Kev Adams (Fiston), entre otros.

También francesa, y también dirigida por un actor, es Barbara, un antibiopic musical de la mítica artista planteado como el proyecto de rodaje del biopic en sí, combinando los preparativos con imágenes de archivo. Mathieu Amalric (Grandes familias) es el encargado de ponerse tras las cámaras y delante de ellas, y a su nombre se suman en el reparto los de Jeanne Balibar (Delight), Aurore Clément (Cegados por el sol), Grégoire Colin (Los canallas), Fanny Imber y Vincent Peirani.

Francia y Bélgica colaboran en Una razón brillante, drama que arranca cuando una joven estudiante de derecho tiene un enfrentamiento en su primer día de clase con un brillante pero cínico y provocador profesor. Obligado a redimirse por su comportamiento, el hombre preparará a la joven para un concurso de oratoria a nivel nacional, lo que obligará a ambos a superar sus diferencias. Dirigida por Yvan Attal (Están por todas partes), la cinta está protagonizada por Daniel Auteuil (Entre amigos), Camélia Jordana (O los tres o ninguno), Yasmin Houicha (Divinas) y Jean-Philippe Puymartin (Les gamins).

La representante española es El club de los buenos infieles, comedia dirigida por Lluís Segura que supone su debut en el largometraje. La historia arranca cuando cuatro amigos de la infancia, todos casados, se reencuentran en una cena de antiguos alumnos. Las copas dan pie a confesar un secreto que todos comparten: que aunque quieren a sus mujeres, ya no las desean, por lo que deciden crear un club de infieles para poder salir sin sus mujeres. Entre los principales actores destacan Fele Martínez (Nuestros amantes), Jordi Vilches (Murieron por encima de sus posibilidades), Hovik Keuchkerian (Toro), Adrián Lastra (De chica en chica) y Albert Ribalta (La maniobra de Heimlich).

Entre el resto de estrenos destaca El Cairo Confidencial, cinta con capital sueco, danés, alemán y francés que tiene la primavera árabe como telón de fondo. En este contexto un detective corrupto es llamado al hotel Nile Hilton de El Cairo para resolver el asesinato de una hermosa mujer, lo que le llevará a introducirse de lleno en la realidad del país y, sobre todo, en el mundo de las élites blindadas por la justicia. Escrito y dirigido por Tarik Saleh (Tommy), este thriller dramático está protagonizado por Fares Fares (El niño 44), Tareq Abdalla (Warda), Yasser Ali Maher (El-Maslaha), Nael Ali (Genenet al asmak), Hania Amar (Mohamed Dubois) y Slimane Dazi (Chouf).

Por último, y con algo de retraso, se estrena el viernes día 30 Veloz como el viento, drama deportivo italiano de 2016 dirigido por Matteo Rovere (Gli sfiorati) que sigue la vida de una joven cuya familia tiene una larga tradición en el mundo del motor. La muerte de su padre hará que su hermano, de 40 años y que ahora es un ángel caído del automovilismo, luche contra sus propios demonios para enseñar todo lo que sabe a su joven hermana, descubriendo ambos el verdadero sentido de la familia. Stefano Accorsi (La nostra terra), Matilda De Angelis (serie Tutto può succedere), Roberta Mattei (Non essere cattivo), Paolo Graziosi (La passione) y Tatiana Luter (One more day) encabezan el reparto.

La fantasía y las mujeres protagonizan las nominaciones de los Oscar


La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos parece moverse por impulsos o, al menos, por el sentir social y popular. En cierto modo, no es mala estrategia, pues acerca a los académicos y profesionales al público, su sustento película tras película. Pero esto puede provocar que cada año se produzcan nominaciones (y en consecuencia premiados) un tanto tendenciosas que dejen fuera auténticas joyas o, por lo menos, títulos merecedores de algún reconocimiento. Si el año pasado fue el musical y el cine afroamericano, este año es el turno de la fantasía y, sobre todo, de las mujeres. Un más que merecido reconocimiento, por cierto, aunque muy tardío si tenemos en cuenta que este 2018 se cumplen 90 años desde aquel primer ‘Y el Oscar es para…’.

A estas alturas todo el mundo conocerá la lista de nominados, que encontraréis en un enlace más abajo, así que centrémonos en el análisis de los títulos incluidos en las principales categorías. Un primer vistazo general permite apreciar que, por primera vez desde hace más de una década, la fantasía, la ciencia ficción y el terror tienen las principales nominaciones. Es más, La forma del agua acapara un total de 13, siendo la gran favorita. Más allá de lo evidente, otros detalles llaman la atención de una edición que está marcada por notables ausencias y grandes sorpresas. Y esos detalles tienen un denominador común: las mujeres profesionales y artistas que hacen posible el cine. Y es que más allá de que haya directoras, directoras de fotografía, productoras y, por supuesto, actrices, lo realmente importante es que buena parte de los títulos nominados narran historias de mujeres o, al menos, contadas desde el punto de vista del género femenino. Es el caso de la cinta de Guillermo del Toro (Pacific Rim), sin ir más lejos, pero no es el único.

Habría que preguntarse los motivos por los que Hollywood ha tardado tanto en reunir en una única edición tanto cine hecho y protagonizado por mujeres. Greta Gerwig, directora de Lady Bird, se ha convertido en la quinta mujer nominada en esa categoría en estos 90 años. Más extraordinario es el caso de Rachel Morrison, directora de fotografía de Mudbound que ha logrado entrar en una categoría que durante casi un siglo ha parecido estar reservada solo a los hombres. Y junto a esto, tres películas protagonizadas por mujeres entre las nominadas a la principal categoría. Todo ello en un año en el que los escandalosos casos de acoso sexual a actrices han saltado a la primera línea informativa, amén de los llamativos casos de desigualdades salariales entre actores y actrices por roles que deberían incluirse en la misma categoría. Así, esta 90 edición pasará a la historia por ser la primera en lograr algunos hitos, pero también destacará por algunas sorpresas entre los nominados.

Para empezar, que una película como Déjame salir haya logrado estar en las categorías más importantes es cuanto menos llamativo (tiene cuatro nominaciones). No seré yo quien reniegue de un film fresco, original y dinámico, pero su desarrollo dramático, sus actores y su director no componen un film imprescindible, sino más bien un entretenimiento que invita a la reflexión. Teniendo esto en cuenta, resulta aún más sorprendente que El gran showman no se encuentre, al menos, en alguna de las categorías principales, y no solo en Mejor Canción. También es destacable la ausencia de Steven Spielberg en la categoría de Mejor Director por Los archivos del Pentágono… y de nuevo, considerar que Jordan Peele, realizador de Déjame salir, ha hecho una mejor labor que Spielberg es cuanto menos cuestionable. En la categoría de sorpresas también podría enmarcarse la presencia de Logan como Mejor Guión Adaptado o la ausencia de Tom Hanks por la citada película de Spielberg.

Lo que no es una son algunos nominados que parecen tener un hueco reservado cada vez que hacen un papel. Meryl Streep es el caso más evidente, por supuesto, pero no el único. Christopher Nolan también repite, en esta ocasión con Dunkerque, aunque todo apunta a que otro año más no será reconocido el talento del que posiblemente sea el mejor director de los últimos tiempos. Tampoco sorprende la presencia de Daniel Day-Lewis por El hilo invisible, y aquí es necesario preguntarse si el actor, que ha anunciado su retiro, terminará su carrera con un nuevo Oscar en el bolsillo. Los ganadores se conocerán el 4 de marzo en una gala presentada por el humorista Jimmy Kimmel por segundo año consecutivo, y teniendo en cuenta los casos de acosos sexuales que están salpicando Hollywood en los últimos meses, todo apunta a que será una gala cuanto menos interesante en lo que a discursos se refiere.

Si queréis conocer en detalle todos los nominados de la 90 edición de los Oscar podéis hacerlo en este enlace.

‘Los archivos del Pentágono’: Spielberg transforma el cine sobre periodismo


Que Steven Spielberg (Minority report) es un maestro es algo que ya pocos dudan. Pero que sea un director capaz de demostrarlo película tras película, da igual el género o la calidad del guión, eso es algo que pocas veces puede verse. Pocas películas tiene en su filmografías que no alcancen un alto nivel narrativo y visual, amén de un entretenimiento incuestionable. Aunque su último trabajo puede ser, para muchos, una historia algo tediosa cuyo final ya se conoce, no deja de ser una de las mejores obras sobre periodismo, libertad de prensa y debate entre los intereses personales y la moral de los últimos años.

Es evidente que el mayor problema de Los archivos del Pentágono radica en su guión, un texto que, aunque con un interesante desarrollo que analiza la historia desde diferentes puntos de vista, no deja de narrar algo ya conocido en mayor o menor medida, lo que resta la capacidad de generar puntos de giro necesarios para dotar de fuerza al relato. Ante este hándicap, la trama recurre, como digo, primero a la intriga y, hasta cierto punto, el espionaje para pasar a continuación a la investigación periodística y terminar, por último, con un relato en el que prensa, justicia e intereses económicos se combinan. Todo ello permite al film salvar gran parte de sus debilidades inherentes. Gran parte, en efecto, pero no todo. Lo bueno es que lo que el guión no logra solventar, básicamente las irregularidades en el ritmo de la historia, lo solucionan los cuatro grandes nombres que están detrás de este film.

Spielberg y su director de fotografía habitual, Janusz Kaminski, ofrecen una visión del periodismo diferente, en algunos casos incluso novedosa. El recurso de las imprentas y la composición de las portadas en las linotipias adquiere nuevos matices en las manos del director, quien utiliza recursos ya conocidos para realizar una nueva narrativa alejada del clasicismo habitual de este tipo de relatos. A esto se suma el lenguaje visual empleado en momentos claves del relato, desde la decisión que debe tomar el personaje de Meryl Streep (Sufragistas) o la sentencia final pronunciada por Carrie Coon (serie The leftovers), narrada con un acercamiento a sus rostros tan sencillos como eficaces y extraordinarios, hasta el momento en el que los protagonistas trabajan sobre las páginas del informe sobre Vietnam, sin duda una de las escenas más dinámicas, intensas e interesantes del relato. Spielberg logra dotar a cada momento del film del ritmo necesario, manejando el relato para acentuar aquellos momentos realmente relevantes hasta convertirlos en instantes inolvidables. Y todo ello con un reparto extraordinario en el que destacan, como no podía ser de otro modo, Streep y Tom Hanks (Náufrago) en dos papeles espléndidos que ellos convierten en extraordinarios.

Es posible que para muchos esta no sea más que otra cinta histórica sobre periodismo, otro relato “basado en hechos reales” sobre la libertad, la lucha entre el poder y los medios, y cómo la moral y lo correcto se imponen a la manipulación. Incluso habrá quien diga que en algunos momentos es aburrida. Y puede que, en cierto modo, sea así. Pero Los archivos del Pentágono es mucho más. Es un reflejo de una época, de una sociedad que vivió engañada y de un grupo de personas y profesionales que optaron por una lucha que sabían de antemano que iba a ser difícil. Este relato, en manos de Spielberg, alcanza un grado extraordinario de emociones que transportan al espectador al meollo de un debate que perfectamente podría darse hoy en día a tenor de los dirigentes políticos que tenemos, entre ellos el que se sienta en el despacho oval de la Casa Blanca. El doble final del film, con los personajes alejándose por la imprenta para afrontar su trabajo como si nada hubiera pasado y esa llamada alertando de un robo en un edificio, demuestran que no estamos ante una película más. Estamos, posiblemente, ante una de las mejores obras del año.

Nota: 8/10

Spielberg, Streep y Hanks nos desvelan ‘Los archivos del Pentágono’


Si el pasado viernes eran varios los estrenos que competirán (y que de hecho ya han empezado a hacerlo) en los principales premios de estos meses, este 19 de enero es solo un título de estas características el que llega a las salas españolas. Eso sí, lo hace acompañado por mucho cine europeo y algo de asiático, este último de animación y con el regreso de un mítico personaje de la televisión.

Pero comencemos por Los archivos del Pentágono, lo nuevo de Steven Spielberg (Mi amigo el gigante) que, con un reparto encabezado por Tom Hanks (Inferno) y Meryl Streep (Florence Foster Jenkins), narra los acontecimientos acaecidos en 1971, cuando el New York Times y el Washington Post se unieron a otros medios de comunicación para demostrar el valor de la libertad de prensa al publicar unos documentos clasificados del Pentágono sobre la Guerra de Vietnam. En concreto, la trama se centra en la primera mujer editora del Post y su volátil director, que tuvieron que tomar la decisión de unirse al New York Times y luchar contra el intento de Nixon de restringir la primera enmienda norteamericana. El reparto de este drama biográfico se completa con Sarah Paulson (serie American Horror Story: Roanoke), Jesse Plemons (serie Fargo), Bob Odenkirk (serie Better Call Saul), Matthew Rhys (serie The Americans), Michael Stuhlbarg (El caso Sloane), Alison Brie (The disaster artist), Bruce Greenwood (Gold, la gran estafa) y Carrie Coon (serie The leftovers), entre otros.

Muy diferente es la comedia Plan de chicas, cuya trama arranca cuando cuatro amigas de la infancia deciden realizar un viaje que les sirva al mismo tiempo de reencuentro. El objetivo es llegar a Nueva Orleans para asistir a un festival de música, pero durante el camino el romance, el alcohol, la fiesta y las peleas serán el denominador común. Dirigida por Malcolm D. Lee (Scary Movie 5), la cinta está protagonizada por Regina Hall (Vacaciones), Queen Latifah (Los milagros del Cielo), Jada Pinkett Smith (serie Gotham), Tiffany Haddish (School dance), Larenz Tate (Beta test) y Deborah Ayorinde (Tipo duro 3).

Dejamos Estados Unidos para dirigir la mirada al cine europeo, en el que destaca El joven Karl Marx, drama histórico y biográfico producido entre Francia, Bélgica y Alemania cuya trama en el encuentro entre Marx y Engels cuando el primero vivía en el exilio en París. De ese encuentro surgieron los instrumentos para la emancipación de los pueblos oprimidos. Raoul Peck (I am not your negro) pone en imágenes esta historia y dirige un reparto encabezado por August Diehl (Aliados), Stefan Konarske (Los Cinco y el misterio de la joya escondida), Vicky Krieps (Colonia), Olivier Gourmet (Río arriba) y Hannah Steele (serie Wolf hall).

Puramente francés es el drama 120 pulsaciones por minuto, cinta dirigida por Robin Campillo (Eastern boys) que sitúa su argumento a principios de los años 90, cuando un joven se integra en el grupo Act Up-Paris, que busca dar visibilidad al sida, enfermedad que en ese momento llevaba matando casi 10 años. A través de los ojos de este nuevo miembro se verá cómo el movimiento multiplica sus actividades y cómo algunos de sus miembros más radicales consumen sus últimas fuerzas en la acción. Adèle Haenel (La chica desconocida), Nahuel Pérez Biscayart (Todos están muertos), Catherine Vinatier (Al amanecer), Simon Bourgade (De sas en sas), Aloïse Sauvage (El sueño de Gabrielle), Félix Maritaud, Arnaud Valois (La clienta) y Antoine Reinartz (Quand je ne dors pa) encabezan el reparto.

La representante española de la semana es Las heridas del viento, drama escrito y dirigido por Juan Carlos Rubio, quien adapta su propia obra de teatro y debuta de este modo en el largometraje. Realizada en blanco y negro, la película arranca cuando un hombre se hace cargo del legado de su padre después de que este fallezca. En dicho legado encuentra varias cartas de amor de otro hombre dirigidas al fallecido. Dispuesto a saber la verdad, decide visitar al supuesto amante de su padre. Daniel Muriel (Como la espuma) y Kiti Mánver (Las ovejas no pierden el tren) forman la pareja de actores protagonista, al igual que hicieran sobre los escenarios.

Fuera de Europa encontramos la comedia dramática Me estás matando, Susana, adaptación de la novela de José Agustín realizada en 2016 que sigue las peripecias de un joven y mediocre actor que vive una despreocupada vida hasta que un día se despierta y su mujer se ha ido. Al comenzar a buscarla se da cuenta de que su matrimonio no iba tan bien como pensaba, por lo que cuando la localiza en una pequeña ciudad de Iowa inicia un viaje para recuperarla, teniendo que afrontar además la rígida sociedad de esta parte de Estados Unidos. Producido entre México y Canadá, y dirigido por Roberto Sneider (Dos crímenes), el film está protagonizado por Gael García Bernal (serie Mozart in the jungle), Verónica Echegui (Kamikaze), Ilse Salas (Cantinflas), Daniel Giménez Cacho (Un monstruo de mil cabezas), Ashley Hinshaw (La pirámide) y Tristan Carlucci (Camino sangriento 4: El origen).

En cuanto a la animación, destaca Mazinger Z Infinity, primera aventura en la pantalla grande del famoso robot con el que han crecido muchas generaciones. La trama se centra en el regreso a la acción de este personaje, que volverá a ser activado cuando el mundo vuelva a correr el peligro de caer en la garras del Mundo Subterráneo, liderado por el Dr. Infierno. Solo un grupo de jóvenes del Instituto de Investigaciones Fotónicas parece ser capaz de devolver la paz al mundo pilotando el súper robot. Junji Shimizu (Eiga Futari wa Purikyua Max Heart) dirige esta película basada en el manga de Gô Nagai, entre cuyas voces en la versión original se hallan las de Natsuki Hanae (Digimon Adventure Tri. 5), Unshô Ishizuka (Lupin III: The italian game), Ai Kayano (serie New Game!), Masami Kikuchi (serie Digimon) y Shôtarô Morikubo (Boruto: Naruto The Movie).

A la animación pertenece también la cinta rusa Salvando al reino de Oz, adaptación de la novela de Aleksandr Volkov que narra cómo un astuto y malvado personaje decide convertirse en el gobernante de la tierra de Oz, para lo que toma ciudad Esmeralda con sus soldados de madera. Sin embargo, su estudiado plan no contaba con la intervención de Dorothy, una chica normal que termina en Oz junto a su perrito Toto y que, antes de volver a su hogar, ayudará a El Espantapájaros, El Hombre de Lata y el León a derrotar a Urfin. Dirigida a tres bandas por Fyodor Dmitriev (Krepost), Darina Shmidt (Ivan Tsarevich i Seryy Volk 3) y Vladimir Toropchin (Ilya Muromets i Solovey Razboynik), la película cuenta con las voces originales de Konstantin Khabenskiy (#Selfi), Dmitriy Dyuzhev (Showdown in Manila) y Sergey Shnurov (Gena Benton).

Cerramos el repaso con el documental El mar nos mira de lejos, cinta que supone el debut en el largometraje de Manuel Muñoz Rivas y que, a medio camino con la ficción, narra la vida de unos hombres en el sur de España que habitan en una zona en la que las leyendas cuentan que una vez existió una antigua civilización. Una creencia que lleva a muchos viajeros a buscar las huellas de una posible ciudad sepultada bajo las arenas de esta parte de la península situada frente al mar.

‘Mi amigo el gigante’: Spielberg, el mago


Mark Rylance da vida a 'Mi amigo el gigante'.Es fácil identificar a un gran director cuando se está ante un film magnífico, pero eso puede llevar a engaño. Es entonces cuando uno debe revisar las películas menores, las historias que, a pesar de tener menos interés, resultan un viaje fascinante en muchos de sus aspectos. Y es entonces cuando surgen nombres como el de Steven Spielberg (La guerra de los mundos). No seré yo quien ponga en cuestión la grandeza de este director, pero sí haré hincapié en su capacidad para convertir en oro todo lo que toca, aunque esto sea un producto en principio algo mediocre.

Porque sí, Mi amigo el gigante es una historia enfocada en exclusiva para los más jóvenes, carente de grandes conflictos aunque con un trasfondo dramático más que notable. Su historia, irregular, tiene ritmo durante la presentación de sus personajes, pero cae en un cierto tedio autocomplaciente durante buena parte del segundo acto, para recuperar enteros en su tramo final, cuando el personaje de Penelope Wilton (serie Downton Abbey) hace acto de presencia. Y si bien es cierto que posee una fuerte carga dramática y un mensaje moral muy interesante (la marginación, la pérdida de seres queridos, la amistad), no lo es menos que el guión no termina de aprovechar el potencial narrativo de la historia.

Ahora bien, todo eso queda en un segundo plano durante la mayor parte del viaje. ¿Por qué? Bueno, pues por la magia de Spielberg. Su lenguaje audiovisual saca el máximo provecho tanto del mundo digital creado para la ocasión como de los actores de carne y hueso. Su apuesta por la captura de movimientos permite al espectador identificar a cada uno de los actores que dan vida a los gigantes, empezando por un inmenso Mark Rylance (Las hermanas Bolena). En este sentido, la secuencia del desayuno en el palacio real o la caza de sueños son momentos mágicos, con una carga emotiva y divertida sin igual. Y por supuesto, la calidad visual de los efectos. Durante buena parte del metraje no pude evitar recordar Beowulf, aquel film de 2007 dirigido por Robert Zemeckis (Polar Express) que, en cierto modo, supuso el pistoletazo de salida para esta técnica.

¡Y cómo ha cambiado! Mi amigo el gigante tiene muchos problemas, tal vez demasiados para lo que Spielberg nos tiene acostumbrados, pero la factura impecable de su narrativa, la calidad visual de sus personajes creados por ordenador a partir de actores de carne y hueso, y la magia que desprende todo el film hacen que esos problemas se reduzcan y, en muchos momentos, se dejen a un lado. Es verdad que no es de las mejores películas del director, pero tampoco pretende serlo. Es, más bien, un cuento sin demasiada trascendencia. Pero incluso los cuentos varían según quién los cuente.

Nota: 6/10

Estrellas, gigantes y monstruos del cine llegan a la cartelera


Estrenos 8julio2016El segundo fin de semana de julio promete ser, al menos en lo que a estrenos se refiere, un soplo de aire fresco entre los grandes blockbusters y las pequeñas producciones que se han alternado las últimas semanas. Varias películas se antojan, al menos, lo suficientemente interesantes como para atraer a un gran número de espectadores, por lo que habrá que ver cuál es la que finalmente triunfa y si lo hace sobre las cintas que ya se proyectan. Este viernes 8 de julio llegan pocos estrenos, es cierto, pero a priori de una calidad incuestionable en la mayoría de los casos.

Es lo que parece que ocurre con Mi amigo el gigante, nueva aventura de Steven Spielberg (El puente de los espías) que adapta en esta ocasión el libro infantil de Roald Dahl. Coproducida entre Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, la trama se centra en una niña cuya vida cambiará cuando una noche conozca a un gigante. Asustada al principio, el carácter bonachón del gigante convertirá el miedo en una amistad que atraerá la atención de otros gigantes que amenazarán el mundo. Solo la pequeña y el gigante, con la ayuda de la Reina Victoria de Inglaterra, serán capaces de salvarlo. Aventura, humor, ternura y unos efectos digitales inigualables es lo que promete esta cinta que cuenta en su reparto con Mark Rylance (Caza al asesino), Ruby Barnhill (serie 4 O’Clock club), Rebecca Hall (Transcendence), Jermaine Clement (Lo que hacemos en las sombras) y Penelope Wilton (serie Downton Abbey), entre otros.

Muy diferente es el thriller Money Monster, cinta que ha adelantado su estreno al miércoles 6 de julio. La historia arranca cuando una mediática figura de la televisión que ha hecho su fama analizando la bolsa de Wall Street es secuestrado por un joven que ha perdido todo su dinero por una recomendación que hizo hace tiempo. Tanto el presentador como su reputada productora deberán no solo mantenerse con vida frente a millones de personas que ven el programa y el secuestro en directo, sino que tendrán que averiguar qué se esconde detrás del error que cometió el analista con ese valor que ha llevado a la ruina al joven. Y si la trama resulta tan interesante como actual, los nombres que sustentan el proyecto no son menos relevantes. Tras las cámaras encontramos a Jodie Foster (El castor), quien dirige a George Clooney (¡Ave, César!), Julia Roberts (Agosto), Jack O’Connell (Invencible), Dominic West (Pride), Giancarlo Esposito (serie Érase una vez), Chris Bauer (serie True Blood) y Cairina Balfe (Ahora me ves…).

También de Estados Unidos es la comedia de acción Un espía y medio, nueva película con Dwayne Johnson (San Andrés) como principal estrella cuya trama comienza con una reunión de instituto. A ella acude un agente de la CIA con un pasado friki y acosado por los abusones. Con la excusa de una misión secreta, logra la ayuda del que fuera el chico más popular, ahora un aburrido contable. La espiral de mentiras les llevará a situaciones cada vez más rocambolescas y peligrosas. Dirigida por Rawson Marshall Thurber (Somos los Miller), la cinta además con Kevin Hart (Infiltrados en Miami), Aaron Paul (Triple 9), Amy Ryan (Pesadillas), Megan Park (Demonic) y Danielle Nicolet (All stars).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y entre ellos destaca la española Todo saldrá bien, drama escrito y dirigido por Jesús Ponce (15 días contigo) que se centra en el regreso a la casa familiar de dos hermanas separadas durante mucho tiempo. El motivo del reencuentro es la inminente muerte de la madre, pero cuando el fallecimiento comienza a retrasarse y la convivencia se alarga, los recuerdos y las rencillas del pasado entre las tres mujeres hacen aflorar viejos sentimientos. Isabel Ampudia (El idioma imposible), Mercedes Hoyos (Techo y comida), Víctor Clavijo (Silencio en la nieve), Darío Paso (Déjate caer) y Juan Carlos Sánchez (Un mundo cuadrado) encabezan el reparto.

La cinta más internacional es El verano de Sangaile, drama romántico con capital lituano, francés y noruego que escribe y dirige Alante Kavaite (Écoute le temps). El argumento se centra en una chica de 17 años fascinada por los aviones de acrobacias pero que, debido a su miedo a las alturas, nunca ha pisado ni siquiera una cabina de uno de los aparatos. Sin embargo, en uno de estos eventos organizado un verano cerca de la casa de sus padres conoce a una azafata que vive la vida con creatividad y atrevimiento. El amor de verano que surge entre ellas llevará a la joven a superar sus miedos. La cinta está protagonizada por Martynas Budraitis (Prosti nas, machekha-Rossiya), Jurate Sodyte, Aiste Dirziute y Julija Steponaityte.

Desde Irlanda, aunque con colaboración cubana, nos llega Viva, drama dirigido por Maddy Breathnach (Cabeza de muerte) cuya historia gira en torno a un joven de 18 años que sobrevive peinando a señoras de su barrio y arreglando pelucas en un cabaret de La Habana. En busca de su identidad, la vida del chico cambia de repente cuando su padre, al que creía muerto, vuelve de la cárcel para emprender una vida junto a su hijo como una familia. El reparto está encabezado por Héctor Medina, Jorge Perugorría (Kimura), Luis Alberto García (La partida) y Renata Maikel Machin Blanco.

Finalmente, Sutak, nómadas del viento, drama producido en Kirguistán en 2015, supone el debut en el largometraje de Mirlan Abdykalykov. La trama gira en torno a una familia nómada cuyos patriarcas deben hacer frente al cambio que representan sus nietos y su nuera. La lucha entre las tradiciones y la mitología de la naturaleza con el progreso y el nuevo mundo representado por las ciudades centra esta historia de amor, desapego, familia y respeto a las tradiciones. Entre los debutantes actores encontramos a Tabyldy Aktanov (Tengri), Jibek Baktybekova, Taalaikan Abazova (Asman aldynda), Anar Nazarkulova y Jenish Kangeldiev.

‘El puente de los espías’: hombre firme, hombre tranquilo


Tom Hanks y Mark Rylance protagonizan 'El puente de los espías'.Hay algo en el cine de Steven Spielberg que le diferencia del resto. Dicho así, puede sonar a obviedad, pero lo cierto es que nadie, ni siquiera los mejores directores del panorama actual, tienen la magia que tiene el director de La terminal (2014). Llámese magia, aunque me decanto más por un lenguaje tan particular como universal, capaz de aprovechar al máximo todos los elementos de la narrativa audiovisual para componer cualquier tipo de historia. Y todo ello alejado de histrionismos y montajes alocados que no solo impiden una correcta comprensión de lo que sucede, sino que son señal de poco control sobre el resultado final.

Un director firme y tranquilo, como los protagonistas de El puente de los espías, una de esas cintas que en manos de otro director podría considerarse menor, pero que el talento de Spielberg convierte en un drama humano, en un thriller con tintes sociales y morales muy marcados, en una compleja y sencilla historia, en definitiva. Porque sí, la trama es más bien simple, e incluso su desarrollo dramático es excesivamente lineal. Pero es en lo que sucede durante ese viaje donde se halla el verdadero atractivo del film, principalmente en unos diálogos que juegan en todo momento al gato y al ratón, ofreciendo una segunda lectura que, como sugieren todos los profesores de guión cinematográfico, es lo que debe tener toda conversación.

En este sentido, la mano de los hermanos Coen (Un tipo serio) también se aprecia a lo largo de la trama. Su humor negro y su humanización de los personajes hace de esta historia de la Guerra Fría, de espías y de líderes de la inteligencia norteamericana y soviética, un compendio de ironías a cada cual más notable. Precisamente esto es uno de los valores más interesantes del film, pues permite apreciar el estoico aguante del rol de Tom Hanks (Al encuentro de Mr. Banks), espléndido como siempre, ante los engaños y envites de personajes que se consideran por encima del bien y del mal. La postura de este abogado de seguros ante el suceso, no solo el canje de prisioneros sino, en general, ante la justicia norteamericana, es todo un alarde de sinceridad moral. Y posiblemente esa defensa de los valores norteamericanos, con unos discursos algo patrióticos, es lo que más chirríe en la película.

Y es que, en el fondo, El puente de los espías no es un alegato a favor o en contra de un estilo de vida. Es, simple y llanamente, la defensa de una forma de ser, de la integridad moral del individuo ante los ataques y las tentaciones de la sociedad por dar gusto a los instintos más básicos y primarios, desde el miedo hasta la dominación del otro. Es aquí donde logra los mejores momentos, aunque sin perder de vista el contexto en el que se mueve (la construcción del Muro de Berlín y lo que ocurre en dicho lugar es aterrador). Spielberg vuelve a demostrar, si es que alguien necesita que se lo demuestren, que está lejos, muy lejos, de los grandes directores del momento. No digamos ya de los realizadores encargados de productos precocinados.

Nota: 8/10

Cruzar ‘El puente de los espías’ para entrar ‘En el corazón del mar’


Estrenos 4diciembre2015Puede que esta semana no llegue a las carteleras españolas ningún blockbuster en el sentido estricto de la palabra. Desde luego, no hay secuelas de grandes sagas, no hay esperados estrenos por los que los adolescentes esperen durante meses. En cambio, este viernes, 4 de diciembre, lo que sí llegan son cintas llamadas a tener un pequeño hueco en los principales premios de todo el mundo y, por qué no, a tener un cierto peso en la historia del cine. Títulos que, aunque no vuelvan loca a la gran masa, sí colmarán de satisfacción a más de uno.

Desde luego, eso es lo que se espera de El puente de los espías, nueva colaboración entre Steven Spielberg y Tom Hanks después de joyas como Salvar al soldado Ryan (1998), Atrápame si puedes (2002) y La terminal (2004). Con un guión en el que han participado los hermanos Coen (Fargo), la cinta arranca cuando un abogado de Brooklyn es convocado por la CIA en plena Guerra Fría para que negocie con la URSS la liberación de un piloto norteamericano derribado en espacio soviético, a cambio de entregar a un espía ruso. El delicado equilibrio de fuerzas al que deberá enfrentarse cambiará para siempre su percepción de la realidad. Basada en hechos reales, en el reparto también encontramos a Mark Rylance (Anonymous), Domenick Lombardozzi (El jugador), Victor Verhaeghe (Terminal legacy), Alan Alda (Un golpe de altura) y Amy Ryan (Plan de escape).

También es muy interesante el estreno de En el corazón del mar, adaptación de la novela de Nathaniel Philbrick que narra la verdadera historia se oculta detrás del mito de Moby Dick. Pero la cinta, a medio camino entre la aventura, la acción y el drama, va un paso más allá para narrar el infierno al que tuvieron que hacer frente estos marineros cuando, después de su encuentro con la gran ballena, se encontraron en medio de la nada, sin poder navegar y dudando de sus propias creencias. Ron Howard (Rush) dirige esta propuesta protagonizada por Chris Hemsworth (Vengadores: La era de Ultrón), Benjamin Walker (Abraham Lincoln: Cazador de vampiros), Tom Holland (Lo imposible), Cillian Murphy (Transcendence), Brendan Gleason (Al filo del mañana), Jordi Mollà (Colombiana) y Ben Whishaw (Spectre).

La comedia tiene a su máximo representante en Los tres reyes malos, cuya historia gira en torno a tres amigos con la tradición de celebrar la Nochebuena con una fiesta desenfrenada y llena de diversión. Pero a medida que se hacen adultos la tradición se va perdiendo poco a poco, lo que les llevará a plantearse una última cita navideña para encontrar el ‘Nutcracka Ball’, el santo grial de las fiestas de Nochebuena. Jonathan Levine (Memorias de un zombie adolescente) es el encargado de poner en imágenes esta trama protagonizada por Joseph Gordon-Levitt (Looper), Seth Rogen (The interview), Lizzy Caplan (serie Masters of sex), Anthony Mackie (Capitán América: El soldado de invierno), Michael Shannon (serie Boardwalk Empire), Miley Cyrus (Peligrosamente infiltrada) y James Franco (Todo saldrá bien).

Por su parte, Krampus: Maldita Navidad es una cinta de combina fantasía, comedia y terror a partes iguales para abordar, como se sugiere por el título, el espíritu navideño y los problemas familiares. La trama arranca cuando un niño, harto de las peleas familiares, decide no celebrar la Navidad, lo que hace enfurecer a un antiguo espíritu demoníaco que insuflará de vida a todas las figuritas que adornan la casa, lo que llevará a los miembros de la familia a unirse para defenderse. Dirigida por Michael Dougherty (Truco o trato), la película está protagonizada por Toni Collette (Mejor otro día), Adam Scott (La vida secreta de Walter Mitty), David Koechner (Hits), Allison Tolman (serie Fargo) y Conchata Ferrell (serie Dos hombres y medio).

Estados Unidos participa en El ardor, film que cuenta también con capital argentino, mexicano, brasileño y francés. A medio camino entre el drama y el western, esta historia escrita y dirigida por Pablo Fendrik (La sangre brota) narra la persecución de un joven solitario en medio de la selva tropical de Misiones, en Argentina, a un grupo de mercenarios que han asesinado brutalmente a un hombre y secuestrado a su hija. Gael García Bernal (serie Mozart in the jungle), Alice Braga (Elysium), Claudio Tolcachir (Mentiras piadosas), Chico Díaz (La selva), Jorge Sesán (Desbordar) y Lautaro Vilo encabezan el reparto.

También es muy internacional Langosta, comedia romántica de ciencia ficción que dirige Yorgos Lanthimos (Canino) y que cuenta con capital norteamericano, inglés, irlandés, francés, griego y de los países bajos. El argumento, ambientado en un futuro cercano, arranca cuando un hombre se escapa de un hotel para unirse a una resistencia que vive en un bosque. Y es que esta sociedad futurista encierra a las personas durante 45 días para que encuentren a su alma gemela. En caso de no lograrlo, son convertidas en un animal a su elección. Colin Farrell (serie True detective), Rachel Weisz (El legado de Bourne), Jessica Barden (Mindscape), Olivia Colman (serie Broadchurch), John C. Reilly (Chicago) y Léa Seydoux (La bella y la bestia) son los principales intérpretes.

Alemania, Bélgica y Francia colaboran en el drama La religiosa, producción de 2013 basada en la novela de Denis Diderot y cuya trama, ambientada en el siglo XVIII, narra la difícil vida de una joven bella e inteligente que es enviada por sus padres a un convento. Su forma de ser pronto choca con la rígida organización del lugar, enfrentándose constantemente a las madres superioras. Las vejaciones y los desprecios a los que la joven es sometida solo encuentran consuelo en los anhelos por escapar de esos muros. Guillaume Nicloux (Holiday) pone en imágenes esta historia protagonizada por Pauline Etienne (Paradis perdu), Isabelle Huppert (Amor), Louise Bourgoin (Black heaven) y Martina Gedeck (The door).

Desde España nos llega Barcelona nit d’hivern, continuación de la cinta de 2013 que vuelve a dirigir Dani de la Orden y que, como aquella, cuenta con un reparto coral para abordar las historias cruzadas de varios personajes en Navidad: unos padres primerizos, unos jóvenes que quieren ligar sin comprometerse a nada, una familia que recibe una gran noticia, … Entre los actores encontramos a Àlex Monner (Solo química), Asunción Balaguer (Fuga de cerebros), Montserrat Carulla (Siempre hay tiempo), Alberto San Juan (Las ovejas no pierden el tren) y Abel Folk (Próxima).

La última de las novedades españolas es Techo y comida, ópera prima que escribe y dirige Juan Miguel del Castillo que ahonda en las miserias de un sistema político que abandona a las personas cuando más necesitadas están. La trama se centra en una madre soltera sin trabajo y sin ayudas públicas de ningún tipo. Sin dinero para pagar el alquiler, sufre en silencio una situación que se agrava cuando el propietario, también necesitado de dinero, decide desahuciarla. El reparto está encabezado por Natalia de Molina (Cómo sobrevivir a una despedida), Mariana Cordero (Blue lips), Jaime López, Mercedes Hoyos (Déjate caer) y Gaspar Campuzano.

‘Jurassic World’: el parque abre sus puertas sin la magia de Spielberg


Chris Pratt dirige a un grupo de Velociraptores en 'Jurassic World'.Para todos aquellos niños que quedaron fascinados con Parque Jurásico allá por 1993 posiblemente la cuarta entrega de la saga, dirigida por Colin Trevorrow (Seguridad no garantizada), les resulte familiar. Muy familiar. Porque si algo bueno tiene esta historia es que se parece, y mucho, a la trama original, incluyendo referencias, homenajes y guiños al film de Steven Spielberg. En este sentido ofrece un sinfín de emociones, una ironía atractiva y una espectacularidad sin igual. Es, en pocas palabras, un blockbuster a disfrutar con palomitas y el refresco de turno. Ahora bien, ¿tiene la magia del primer film?

Por desgracia, la respuesta es no. Sin entrar en comparativas, la realización de Trevorrow, a pesar de ser más que correcta, tiene cierta falta de garra, recurriendo en demasiadas ocasiones a recursos ya utilizados. Algunos resultan divertidos, pero otros son simplemente una ausencia total de narrativa propia. Esto elimina las posibilidades de algunas secuencias, aproximando la cinta al género de acción más que a la aventura. A esto habría que sumar la poca fuerza de sus personajes, sobre todo de unos secundarios que parecen llevar colgado a la espalda el minuto y la forma en que van a morir. El caso más evidente es el de Vincent D’Onofrio (Los amos de Brooklyn), posiblemente el más débil de todos.

Aunque tal vez lo que más desinfla la historia es el clímax, una especie de más difícil todavía en el que se mezclan hasta tres dinosaurios colaborando para destruir al enemigo de turno. Un desenlace que confirma la sensación de que la trama trata a estos dinosaurios casi como personas, eliminado el factor animal y salvaje que sí tenía el clásico de 1993. Si bien es cierto que este tratamiento logra algunas de las mejores secuencias del relato, también dota al conjunto de una extraña pátina que lo convierte más en una monster movie al estilo de las versiones de ‘Godzilla’ que en una cinta de supervivencia como pudo ser el original.

Curiosamente, todo esto ocurre hacia la segunda mitad del film, es decir, cuando entra en materia. En realidad, Jurassic World arranca retomando esa magia que solo Spielberg es capaz de imprimir a sus películas. Una magia que vuelve a llevar a los espectadores a ese parque de atracciones con dinosaurios que, esta vez sí, funciona a pleno rendimiento. Pero como si de un fenómeno metalingüístico se tratara, el desarrollo de la película empieza a torcerse cuando la trama, de hecho, se tuerce para los protagonistas. Al final, la cinta funciona como un entretenimiento magnífico. Divierte, emociona en algunos momentos y apenas deja tiempo para reflexionar. Pero cuando todo acaba y las luces se encienden un análisis más pausado revela que algo falta, que bajo esa espectacularidad algo no funciona. Ese algo tiene un nombre: la magia de Spielberg.

Nota: 6,5/10

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