‘Annabelle vuelve a casa’ para atormentar a McConaughey


Una vez confirmado que el fenómeno Marvel no terminó con la última entrega de ‘Vengadores’, la vida continúa, y entre blockbusterblockbuster llega el turno de un buen puñado de títulos algo menores pero igualmente interesantes. Comedia, terror, drama y varios documentales son las propuestas de este viernes 12 de julio.

Y comenzamos precisamente por el terror de Annabelle vuelve a casa, nueva entrega de la saga ambientada en el mundo de ‘Expediente Warren’ que supone el debut en el largometraje del guionista Gary Dauberman. La trama arranca cuando el matrimonio Warren, conocidos demonólogos, llevan a la poseída muñeca a la sala de objetos de su casa. La colocan en una vitrina sagrada bendecida por un sacerdote, donde en principio estará “a salvo”. Sin embargo, una noche la muñeca despierta a los espíritus malignos que se concentran en esa habitación, y que se fijan como objetivo la hija de 10 años del matrimonio y sus amigas. Patrick Wilson (Aquaman) y Vera Farmiga (Sin límites) repiten en los principales papeles, completándose el reparto con Mckenna Grace (Un don excepcional), Madison Iseman (Jumanji: Bienvenidos a la jungla), Steve Coulter (First Man) y Katie Sarife (Abel’s field).

Muy diferente es el drama con toques de ciencia ficción de Serenity, cinta con capital estadounidense y británico que narra cómo un misterioso capitán de barco de una pequeña isla que vive obsesionado con pescar un enorme pez recibe la visita de su ex mujer, ahora casada con un hombre poderoso que la maltrata. Por ello ella recurre a él, para que se deshaga de su marido y la salve no solo a ella, sino al hijo que ambos tienen en común. Sin embargo, no todo es lo que parece en esa isla, e incluso la realidad que cree vivir podría desmoronarse. Steven Knight (Locke) escribe y dirige esta historia protagonizada por Matthew McConaughey (La Torre Oscura), Anne Hathaway (Colossal), Diane Lane (Liga de la Justicia), Jason Clarke (Winchester: La casa que construyeron los espíritus), Djimon Hounsou (Rey Arturo: La leyenda de Excalibur) y Jeremy Strong (Detroit).

Puramente británica es Wild Rose, drama musical de 2018 que dirige Tom Harper (War book) y cuya trama gira en torno a una joven llena de talento que acaba de salir de la cárcel. Con dos hijos a su cargo, sueña con triunfar en el country en Nashville. Sin embargo, su madre la obliga a asumir su responsabilidad, por lo que la joven deberá empezar a trabajar como limpiadora para una mujer que podría abrirle las puertas a su sueño. Jessie Buckley (Beast) da vida a la protagonista, mientras que Julie Walters (Mamma Mia! Una y otra vez), Sophie Okonedo (After Earth), Jamie Sives (En el corazón del mar), Ashley Shelton (Wild woman), James Harkness (Macbeth) y Gemma McElhinney (El rey proscrito) completan el resto del reparto.

Continuando con los estrenos europeos, de 2018 es también Un amor imposible, drama romántico de corte biográfico y ambientado en los años 50 del pasado siglo. Una modesta oficinista conoce a un joven proveniente de una familia burguesa. De su breve relación nace una niña que será criada por ella ya que él se niega a casarse fuera de su clase social. Ella buscará que al menos dé su apellido a la pequeña a través de una batalla que durará más de diez años. Dirigida por Catherine Corsini (Un amor de verano) y basada en la novela de Christine Angot, la cinta está protagonizada por Virginie Efira (Elle), Niels Schneider (Diamant noir), Jehnny Beth (Sodium babies), Iliana Zabeth (Mercenaire) y Coralie Russier (120 pulsaciones por minuto), entre otros.

Antes de pasar a las películas puramente españolas, El cuento de las comadrejas es una coproducción entre España y Argentina dirigida por Juan José Campanella (El secreto de sus ojos). Remake de Los muchachos de antes no usaban arsénico (1976), esta comedia dramática narra cómo varios miembros del mundo del cine cuyas carreras han llegado a su fin hacen lo imposible por conservar el mundo que han creado en una vieja mansión ante la llegada de dos jóvenes que podrían poner en peligro todo lo que conocen. El reparto está integrado por Graciela Borges (Viudas), Oscar Martínez (Toc Toc), Luis Brandoni (Solo se vive una vez), Clara Lago (Al final del túnel), Marcos Mundstock (Señora Beba) y Nicolás Francella (Los padecieres).

Respecto a las novedades españolas, Lo nunca visto es el nuevo drama escrito y dirigido por Marina Seresesky (La puerta abierta) cuyo argumento se centra en una mujer que ve cómo la vida en la pequeña aldea de montaña en la que ha vivido toda su vida se va apagando. La llegada de un grupo de africanos conmociona la tranquila rutina de sus habitantes, y ella verá en esto una oportunidad de revitalizar el pueblo. Para ello, decide ocultar a los recién llegados y diseñar un plan que deberá poner patas arriba prejuicios y temores infundados. Los principales actores de esta cinta son Carmen Machi (El bar), Pepón Nieto (Perfectos desconocidos), Kiti Mánver (Las heridas del viento), Jon Kortajarena (Pieles), Paco Tous (Señor, dame paciencia) y Pepa Charro (Presentimientos).

También española, aunque en este caso en clave de comedia, es Bellezonismo, cuyo punto de partida es cuanto menos curioso. Una pareja de pilotos de rallys se pierde durante una competición y termina en un claro en medio de un monte. Allí descubren una mansión habitada por más de 50 mujeres, jóvenes y muy bellas. Uno de los pilotos se enamora de una de las mujeres, e intentará hacer todo lo posible para sacarla de allí, sea lo que sea ese lugar. Jordi Arencón escribe y dirige la que es su primera película, que está protagonizada por Armando del Río (Intrusos en Manasés), Yanet Garcia (Sharknado 5: Aletamiento global), Elvia Herrera, Raúl Herrera (Doppelsauger: El misterio de Sara), Miguel Cazorla (serie Amar es para siempre) y Coral González.

Otro de los estrenos procedentes de España es La vida sin Sara Amat, adaptación de la novela de Pep Puig con la que debuta en el largometraje Laura Jou. La trama arranca cuando un chico de 13 años encuentra escondida en su habitación a una chica del pueblo de sus abuelos de la que está completamente enamorado. Ella le cuenta que ha huido de casa y le pide quedarse con él unos días. Consciente de que todo el pueblo la está buscando, decide ayudarla y empezar a vivir una doble vida en la que las mentiras a todo el mundo se mezclarán con las demandas de la chica. Maria Morera y Biel Rossell Pelfort encabezan un reparto que completan Francesca Piñón (serie El ministerio del Tiempo), Isaac Alcayde (serie Merlí), Pau Escobar (Los niños salvajes) y Joan Amargós (Los inocentes).

La última de las novedades de ficción es Qué León (La vaina loca), comedia romántica de República Dominicana de 2018 que dirige Frank Perozo (Colao) y que aborda la historia de amor de dos personajes que, por coincidencia, se apellidan igual. De clases sociales muy distintas, tendrán que enfrentarse a sus padres, que se oponen a su romance, lo que generará numerosas situaciones a cada cual más imposible. Raymond Pozo (Cristiano de la secreta), Ozuna, Clarissa Molina, Miguel Céspedes (Al fin y al cabo), Christine Marzano (La excepción a la regla) y Celines Toribio (Mediterranean blue) son los principales actores.

En lo que a documentales se refiere, el principal estreno es Diego Maradona, cinta que aborda los siete años que el mítico jugador de fútbol militó en el Nápoles, equipo al que llegó en 1984 y en el que logró ganar el primer Scudetto de la historia del club. Pero mientras era un genio en el campo, fuera de él lo trataban como a un Dios. Con el paso del tiempo, la oscuridad terminó por cernirse sobre él. Asif Kapadia (Amy (la chica detrás del nombre)) es el encargado de dirigir este film británico que adelantó su estreno al día 11.

También procedente de Reino Unido es An accidental studio, que se centra en la productora británica HandMade Films, fundada por el ex beatle George Harrison y cuyo trampolín fue La vida de Brian (1975), mítica película de Monty Python a la que seguirían otros títulos de culto. La cinta, dirigida a tres bandas por Bill Jones (Autobiografía de un mentiroso), Kim Leggatt, que debuta como director, y Ben Timlett (Boom bust boom), cuenta con la participación de grandes actores y directores británicos.

Suecia, Alemania y Noruega colaboran en Hamada, documental dirigido por Eloy Domínguez Serén (No cow on the ice) cuyo relato gira en torno a un grupo de jóvenes amigos que viven en un campo de refugiados en el desierto del Sahara. Allí utilizan su imaginación y el juego para huir de la realidad que les rodea, al tiempo que sirve como denuncia de su situación.

‘Serenity’: atrapado en la isla


Un hombre atormentado por su pasado, un viejo amor, la propuesta de un crimen a cambio de dinero y una pequeña isla que parece perfecta. Los ingredientes no son nuevos si se quiere construir un thriller de corte un poco exótico. De ahí que el director y guionista Steven Knight (Redención) haya querido introducir algo más, un elemento distorsionador que dote al conjunto de un nuevo sentido y de algún que otro giro argumental inesperado. Pero esta no es siempre una buena idea.

De hecho, Serenity es el ejemplo de lo que no se debería hacer. Es cierto que la cinta plantea de forma bastante sólida e inteligente los elementos que transgreden un poco la marcha de la historia, obligando al espectador a preguntarse si lo que está viendo es, en realidad, lo que está viendo. Y de hecho, el suspense que genera el componente de ciencia ficción que tiene el film es lo suficientemente elaborado como para provocar algo del impacto buscado. Pero la palabra clave es algo, porque el problema de la historia es… la propia historia. Es excesivamente simple, lineal, arquetípica, sin contar con otros aspectos dramáticos que puedan vestir la trama. Y dado que la parte más fantástica del guión no llega nunca a tomar el control del desarrollo, la historia se queda a medio camino de ninguna parte, planteando algunas ideas interesantes pero sin desarrollarlas.

A todo ello se suman unos personajes no demasiado bien definidos. De hecho, habrá quien se plantee qué han encontrado en esta historia actores como Matthew McConaughey (Magic Mike), Anne Hathaway (Amor y otras drogas) o Jason Clarke (Knight of cups), este último por cierto de lo mejor del conjunto. Y eso solo por poner tres nombres. Si la historia es bastante plana en materia dramática, los personajes se revelan como seres de una sola cara, sin claroscuros. El pasado del protagonista, por ejemplo, apenas sale a relucir a pesar de lo que podría aportar a la historia. La dualidad del villano, un presunto seductor con una inusitada violencia, queda eclipsada por su agresividad. Y sobre la chica de la historia mejor no comentar nada, reducida a mero agente desencadenante.

Todo esto hace de Serenity un producto fallido, un film menor incapaz de encontrar su objetivo. Es cierto que la definición algo tosca de los personajes puede tener su justificación en la explicación final, pero el problema es que Knight nunca termina de apostar definitivamente por ella, manteniendo incluso en ese último plano ese concepto de trama dramática con toques de ciencia ficción. Su falta de definición perjudica de tal modo que habrá quien desconecte por no entender nada o por considerarlo poco interesante. El sentido de todo se logra al final, pero ni siquiera eso justifica algunos problemas estructurales, de tratamiento y de indefinición.

Nota: 5/10

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