‘Maléfica’ regresa para acabar con los zombies de ‘Zombieland’


Fin de semana de secuelas. Y de lo más variadas. Los dos principales títulos que llegan este viernes 18 de octubre a las salas españolas son secuelas de dos exitosas cintas, recuperando a sus actores originales e incorporando nuevas caras conocidas. Pero por supuesto, no son las únicas novedades. Un buen puñado de estrenos para todo tipo de públicos se presenta en la cartelera.

Aunque como digo, uno de los principales títulos es Zombieland: Mata y remata, secuela de la cinta de 2009 que lograba una efectiva mezcla de humor, acción y sangre por los cuatro lados de la pantalla. La trama se sitúa tiempo después de los acontecimientos de la película original. Los cuatro miembros de esa especie de familia disfuncional deberán enfrentarse a nuevos tipos de zombis que han sabido evolucionar, además de encontrarse con nuevos supervivientes humanos. Y deberán hacerlo intentando sobrevivir a los problemas que provoca su propia convivencia. Ruben Fleischer (Gangster Squad. Brigada de élite) vuelve a ponerse tras las cámaras, mientras que Woody Harrelson (Han Solo: Una historia de Star Wars), Jesse Eisenberg (Ahora me ves 2), Emma Stone (La favorita) y Abigail Breslin (Final girl) vuelven a interpretar el cuarteto protagonista, estando acompañados por Zoey Deutch (The disaster artist), Rosario Dawson (The ever after), Bill Murray (Dos tontos todavía más tontos), quien también repite respecto a Bienvenidos a Zombieland, Dan Aykroyd (Tammy) y Luke Wilson (Hollow body), entre otros.

También regresa a las pantallas Maléfica: Maestra del mal, segunda parte de la reinterpretación del cuento de La Bella Durmiente que vuelve a centrarse en el personaje de la villana. La trama narra la compleja relación de la protagonista con la que pronto será coronada Reina, y cómo deberán hacer frente a nuevos adversarios para proteger las tierras y las criaturas mágicas que residen en ellas. Dirigida por Joachim Rønning (Piratas del Caribe: La venganza de Salazar), la película vuelve a contar con Angelina Jolie (The tourist) como protagonista, completando el reparto Elle Fanning (La seducción), Michelle Pfeiffer (Ant-Man y la Avispa), Chiwetel Ejiofor (Doctor Strange), Ed Skrein (Deadpool), Sam Riley (Sometimes always never), Imelda Staunton (Pride) y Juno Temple (Wonder Wheel).

Dejando a un lado las producciones hollywoodienses nos encontramos con The King, drama histórico de corte biográfico con capital británico, húngaro y australiano. Esta producción de Netflix que tendrá un estreno limitado en salas narra los primeros años de Enrique V como rey de Inglaterra. La trama sigue al joven y caprichoso príncipe que abandonó sus responsabilidades reales para vivir entre la plebe, y cómo la muerte de su padre le obliga a retomar una vida de la que quería huir. Tras su coronación deberá aprender a lidiar con las intrigas palaciegas, afrontar una guerra y tratar de mantener los lazos que le unen a su antigua vida. David Michôd (Máquina de guerra) dirige esta propuesta protagonizada por Timothée Chalamet (Call me by your name), Sean Harris (Misión: Imposible. Fallout), Ben Mendelsohn (Robin Hood. Forajido, héroe, leyenda), Robert Pattinson (Z, la ciudad perdida), Lily-Rose Depp (Un hombre fiel), Tara Fitzgerald (Una) y Joel Edgerton (Gorrión rojo), quien escribe el guión junto al propio director.

Esta semana también es el regreso del director Costa-Gavras (El capital), Adults in the room (Comportarse como adultos), basado en el libro escrito por el economista Yanis Varoufakis. El argumento aborda la batalla política entre el propio Varoufakis como ministro de Finanzas griego y la Unión Europea durante la renegociación de la relación de Grecia y el resto de países. La cinta analiza todo lo que ocurre a puerta cerrada, aquello que no trascendió a la opinión pública. Con capital francés y griego, este drama biográfico está protagonizado por Christos Loulis (Do it yourself), Alexandros Bourdoumis (serie To soi sou), Ulrich Tukur (En la sombra), Josiane Pinson (Room service), Daan Schuurmans (Soof 2), Christos Stergioglou (Son of Sofia) y Aurélien Recoing (Malgré la nuit).

Puramente francesa es Retrato de una mujer en llamas, drama romántico de corte histórico ambientado en la Francia de 1770. La trama tiene como protagonista a una pintora que recibe un encargo: realizar un retrato de bodas de una joven que acaba de dejar el convento y tiene serias dudas respecto a su inminente matrimonio. La artista quiere retratarla sin su conocimiento, por lo que inicia una investigación diaria con la que se volverán más y más próximas. Dirigida por Céline Sciamma (La banda de las chicas), la cinta cuenta en su reparto con Noémie Merlant (Un seductor a la francesa), Adèle Haenel (120 pulsaciones por minuto), Luana Bajrami (La última lección), Valeria Golino (La casa de verano) y Christel Baras (Un hombre fiel).

España y Bélgica colaboran en El asesino de los caprichos, thriller policíaco dirigido por Gerardo Herrero (Las siete muertes) que arranca cuando se producen varios crímenes en un barrio de clase alta. Todas las víctimas tienen en común coleccionar grabados de Goya. Dos inspectoras de policía iniciarán una investigación para descubrir a un asesino que, además, reproduce con sus víctimas las escenas de los Caprichos de Goya. Maribel Verdú (Superlópez), Aura Garrido (La niebla y la doncella), Roberto Álamo (Tiempo después), Daniel Grao (Animales sin collar), Antonio Velázquez (Mi gran noche), Ginés García Millán (Regreso al horizonte) y Ruth Gabriel (Hielo) son los principales actores.

Pasamos al único estreno de animación, Harvie y el museo mágico, producción de la República Checa de 2017 que sigue las aventuras de un niño de 10 años muy inteligente y tal vez demasiado entusiasta cuyo único objetivo es superar el último e imposible nivel de su videojuego favorito, en un intento de ser respetado por sus compañeros de colegio y recibir el orgullo de su padre. Pero al acabar el juego comenzará el verdadero viaje cuando se adentre en el reino de los títeres y, por accidente, active el Disco Mágico, que devolverá la vida a los muñecos y a su monstruoso amo. El joven deberá usar todos sus conocimientos para poder superar este desafío. Dirigida a cuatro manos por Martin Kotík (Max Marvel Show) e Inna Evlannikova (Space dogs: aventura en el espacio), la película cuenta con las voces originales de Martin Klásek, Martin Dejdar (Kamenák 4), Ota Jirák (Saxana), Jirí Lábus (Tri bratri) y Zbysek Pantucek (serie Helena).

La última de las novedades es el documental Primeras soledades, producción francesa de 2018 que aborda las historias personales, familiares, las pasiones y, por supuesto, la soledades de un grupo de adolescentes de un instituto de los suburbios de París. Un reflejo de una etapa de la vida en la que los jóvenes se plantean cómo afrontar su futuro, cómo huir de unas familias que están completamente rotas, cómo comenzar una vida que les puede traer tantas cosas buenas como malas. La cinta está dirigida por Claire Simon (Le concours).

‘Misión: Imposible. Fallout’: más imposible que nunca


Creo que nadie auguraba en 1996 que la adaptación de Brian de Palma (Misión a Marte) de la famosa serie de televisión Misión: Imposible daría, más de 20 años después, hasta cinco continuaciones y millones de euros en ingresos para una franquicia que, a diferencia de muchas otras, ha sabido reinventarse cuando ha sido necesario pero siempre manteniéndose fiel a un estilo y unos elementos básicos. Esta sexta entrega es la última evidencia de lo bueno y lo malo de esta saga.

La cinta dirigida por Christopher McQuarrie, director de la anterior entrega, continúa en cierto modo los acontecimientos de esta con un estilo áspero en su narrativa y espectacular en su puesta en escena. Con secuencias de acción brillantemente ejecutadas (la pelea en el baño deja sin palabras), la trama vuelve a recurrir al engaño y la intriga para construir toda una persecución en la que, por momentos, no se sabe si los protagonistas son perseguidores o perseguidos. El hecho de que se recupere un villano como el interpretado por Sean Harris (Un lugar solitario para morir) ya da una idea del tono sombrío de la historia, de nuevo con agentes infiltrados y traiciones a las más altas instancias de la inteligencia mundial.

En este sentido, esta nueva ‘Misión: Imposible’ hace honor a su nombre, estructurando milimétricamente la trama para dosificar los giros argumentales en un exitoso intento por hacer que el ritmo no decaiga. Sin embargo, un elemento falla, y es la presunta sorpresa por conocer la identidad del villano que acompaña a Harris en esta historia. Si uno es un poco atento a los planos utilizados por el director, la identidad queda revelada casi al final del primer acto, lo que deja alrededor de dos horas de metraje en las que las presuntas sorpresas quedan completamente anuladas. De ahí que la apuesta por la acción sea tan importante, pues sin ella posiblemente la cinta se desinflaría a marchas forzadas. Acción, por cierto, que se descontrolada en su tramo final, persecución aérea y combate posterior incluidos. Todo un alarde de lo peor que puede ofrecer la saga, algo que se vio en la segunda entrega.

Con todo esto en cuenta, Misión: Imposible. Fallout se convierte en el espectáculo que cabría esperar. Una producción marcada por la acción bien ejecutada, por una trama sólida que retoma una historia precedente y que, salvo ciertos inconvenientes en su manejo de los secretos y de la intriga. En cierto modo, esta nueva aventura contiene lo mejor y lo peor de la saga. Lo mejor, sin duda, los juegos de identidades, los engaños y los constantes giros argumentales en los que nada es lo que parece, e incluso lo que realmente es muchas veces puede reinterpretarse. Lo peor es esa tendencia a la acción sin sentido, a la espectacularidad que haga gala del título en su sentido más extremo, cuando algo más sencillo tiene el mismo o mejor efecto. Pero desde luego, para pasar un buen rato disfrutando de los escenarios, la intriga y la acción, esta es la elección perfecta.

Nota: 7,5/10

‘Macbeth’: la bella fuerza del minimalismo


Michael Fassbender y Marion Cotillard protagonizan la nueva versión de 'Macbeth'.Una nueva versión de una obra de teatro de William Shakespeare siempre tiene dos caras. Por un lado, es muy difícil no lograr una película más que correcta, con todos los ingredientes que se esperan de un drama atemporal como los que escribió el dramaturgo inglés. Pero por otro, es igual de difícil conseguir que esa adaptación destaque por encima del resto, precisamente por la cantidad de veces que se han llevado al cine. Por eso esta segunda película de Justin Kurzel (Snowtown) tiene el mérito que tiene.

Porque no solo tiene un desarrollo dramático notable, sino que la puesta en escena utilizada por el director es espléndida. Aprovechando al máximo el minimalismo de unos decorados naturales, Kurzel compone una obra arrebatadoramente bella y apasionadamente violenta, en la que la luz se combina con el color para mostrar al espectador toda una paleta de tonalidades que ayudan a la historia a ahondar más en las emociones que describe la obra. Ambición, dudas, angustia, miedo. Prácticamente todos los estados que vive el protagonista, incluyendo la batalla final, tienen un color propio. A ello se suman unos decorados asépticos y muy teatrales en los que lo que más destaca son los actores.

Y menudos actores. Tanto Michael Fassbender (Frank) como Marion Cotillard (Lazos de sangre) van más allá de la simple carga dramática para dotar a sus personajes de una entidad que ofrece, aunque sea sutilmente, varias interpretaciones en la relación entre ellos. Lo que logra Fassbender con su Macbeth es simple y llanamente la obra de un actor que no se conforma con volcar la clásica ambición sobre sus actos, dotándoles además de la soberbia, el miedo y los remordimientos en prácticamente todo el metraje. Y Cotillard no se queda atrás. Su monólogo final, en un único primer plano que permite captar hasta el más mínimo pestañeo, es impagable.

De este modo, Macbeth logra superar la simple adaptación de la obra de teatro para componer un bello y potente film acerca de la ambición, del poder y de la ruina a la que lleva el ansia de lograr por medios ilícitos aquello que nos es prometido. Una cinta visceral en la que no son solo los actores los que llevan el peso de la historia, sino en la que la puesta en escena y la narrativa del director, combinando cámara lenta y rápida, iluminación y color, dicen tanto o más que los diálogos. Se le puede achacar falta de ritmo en varias ocasiones, pero queda compensada por la belleza y dureza que desprende la película.

Nota: 7,5/10

‘Misión: Imposible – Nación secreta’: la confirmación de una saga


Tom Cruise vuelve a ser Ethan Hunt en 'Misión: Imposible - Nación secreta'.A pesar de haber tenido ciertos altibajos, sobre todo en su segunda entrega, la saga de Misión: Imposible ha logrado confirmarse en sus últimas aventuras como una serie muy completa, capaz de ofrecer al espectador lo que espera de un modo fresco, dinámico y muy atractivo. La última incursión en el personaje de Ethan Hunt por parte de Tom Cruise (Top Gun) es el broche de oro a una evolución que ha sabido sacar partido de los elementos más característicos de la trama y, sobre todo, de unos personajes que se han convertido en fijos.

Puede que muchos consideren a esta Misión: Imposible – Nación secreta como una vuelta de tuerca más a las situaciones inimaginables que vive el protagonista, entre las que se lleva la palma la secuencia inicial. Sin embargo, y al igual que ocurre con otras sagas como la de ‘James Bond’, todo ello forma parte del encanto de las aventuras de este espía. Partiendo de esta base, lo realmente importante es comprobar si la cinta es capaz de trasladar al espectador a su terreno, de introducirle en sus propias normas para ofrecerle un entretenimiento digno. Lo consigue con creces. La película desprende un dinamismo único, un ritmo cuidadosamente calculado que permite a la trama desarrollarse con coherencia y naturalidad sin perder por ello ni un ápice de acción o adrenalina.

Sin duda esto se debe al equilibrio entre las secuencias de acción, algunas de ellas realmente logradas, y las secuencias de mayor tensión dramática, que incorporan en todo momento la sensación de prender la famosa mecha que acompaña siempre a la película. Esto, unido a la consistencia de un núcleo de protagonistas que parece haber encajado perfectamente en la trama (lo que aporta una mayor continuidad a las aventuras de Hunt), ofrece al espectador los anclajes necesarios para conocer de antemano los trucos a utilizar. Y aunque eso podría dar pie a una previsibilidad contraproducente, el hecho de que la trama aproveche ese conocimiento previo en su beneficio (bien a través de referencias explícitas, bien como una suerte de gag) transforma la previsibilidad en ironía, lo que no hace sino mejorar el resultado final.

Es cierto, sin embargo, que el villano sigue siendo uno de los puntos más débiles de la saga. No se trata tanto de que no posean fuerza como de que son arquetipos que no parecen estar a la altura de la calidad de los héroes. En Misión: Imposible – Nación secreta ocurre algo similar con el rol de Sean Harris (Harry Brown). Pero es un mal menor. Esta quinta entrega (ya hay sexta en camino) confirma la idea de que estamos ante una saga que, tras varios intentos, ha encontrado la esencia que le permitirá vivir para siempre, más o menos como le ha ocurrido al agente secreto más famoso del cine. Mientras siga sabiendo cuál es su sitio y lo que puede o no puede ofrecer, bienvenido seas, Ethan Hunt.

Nota: 7,5/10

El ‘Autómata’ de Banderas se adentra ‘Into the woods’


Estrenos 23enero2015El primer mes de este 2015 está siendo la época de los estrenos nominados y premiados en varios festivales y galas. Es cierto que normalmente esta época está protagonizada por películas avaladas por sus logros, pero este año está resultando especialmente fructífero en este sentido. Hoy, viernes 23, también aterriza en la cartelera española algún título con recientes nominaciones a los Oscar, aunque lo más relevante en esta ocasión son las películas que completan la tanda de estrenos, la mayoría de ellas europeas.

En cualquier caso, la cinta más relevante es Into the woods, adaptación del musical homónimo que dirige Rob Marshall (Chicago) y que ha supuesto una nueva nominación a los Oscar para Meryl Streep (Agosto). Su trama se centra en un panadero y su esposa quienes, malditos por un hechizo, no pueden tener lo que más desean: una familia. Para poder conseguirlo deberán acceder a los deseos de una bruja, que exige diversos objetos para eliminar la maldición. La búsqueda les llevará a cruzarse con famosos personajes de los cuentos de hadas como Caperucita Roja, Rapunzel, Cenicienta o Jack el Cazagigantes. Aventura, magia y mucha música son los ingredientes de este film en el que también encontramos a Anna Kendrick (Dando la nota), Chris Pine (Jack Ryan: Operación Sombra), Johnny Depp (Transcendence), Emily Blunt (Al filo del mañana), Billy Magnussen (The east), James Corden (Begin again) y Lilla Crawford.

Estados Unidos también participa en No llores, vuela, drama que arranca cuando una joven periodista decide poner en contacto a una conocida artista y renombrada sanadora con el hijo que abandonó 20 años atrás. Su empeño desencadenará un viaje a los confines del mundo donde la vida debe ser contemplada en su sentido más amplio, y donde los tres protagonistas encontrarán una forma diferente de afrontar sus problemas y sus errores. Escrita y dirigida por Claudia Llosa (La teta asustada), la cinta cuenta con un reparto encabezado por Jennifer Connelly (Un invierno en la playa), Cillian Murphy (Luces rojas), Mélanie Laurent (Ahora me ves…), William Shimell (Amor), Winta McGrath y Oona Chaplin (serie Juego de tronos).

Entrando de lleno en los estrenos europeos, uno de los más relevantes es Autómata, coproducción hispano-búlgara que supone el regreso de Antonio Banderas (Los mercenarios 3) como principal protagonista. A medio camino entre la ciencia ficción y el drama, la historia se desarrolla en un futuro próximo en el que la Humanidad ha perdido toda esperanza de prosperar. En este contexto un agente de seguros de una corporación cibernética deberá afrontar que va a ser padre mientras investiga una serie de violaciones en los protocolos de varios autómatas. Pero lo que comienza como un trabajo rutinario se convertirá en un acontecimiento que cambiará para siempre la relación entre humanos y robots. Gabe Ibáñez (Hierro) dirige el film, en el que también podremos ver a Dylan McDermott (serie Rehenes), Melanie Griffith (Yellow), Birgitte Hjorth Sørensen (serie Borgen) y Robert Forster (Objetivo: La Casa Blanca).

Desde Alemania llega La conspiración del silencio, drama de corte histórico que transcurre en 1958 y que tiene como protagonista a un joven fiscal que, ayudado por un periodista y por su propio jefe, empezará a investigar el pasado y el presente de antiguos miembros de las SS que sirvieron en Auschwitz. Sin embargo, su investigación pronto le llevará a comprender que ni siquiera Alemania está preparada para remover su violento y doloroso pasado. Ópera prima de Giulio Ricciarelli, el reparto está encabezado por Alexander Fehling (El último testigo), André Szymanski (Tom Atkins Blues), Friederike Becht (Hannah Arendt), Gert Voss (Der kopf des mohren) y Johannes Krisch (Where I belong).

Otra de las novedades es 71, thriller dramático producido en Reino Unido cuyo título hace referencia a los mortales disturbios de Belfast de 1971. En este contexto es en el que el protagonista, un joven soldado británico desorientado, deberá sobrevivir después de que su unidad lo abandone accidentalmente en las calles de esa ciudad. La cinta supone el debut en el largometraje de Yann Demange, director de la serie Dead set, y en su reparto encontramos actores como Jack O’Connell (300: El origen de un imperio), Sean Harris (Prometheus), Sam Reid (Un largo viaje), Charlie Murphy (Philomena), Paul Anderson (Passion) y Richard Dormer (Good vibrations).

Reino Unido también está presente en Redirected, comedia de acción producida además por Lituania y ambientada en el mundo del crimen y los bajos fondos. Su trama arranca cuando cuatro amigos quedan atrapados en un recóndito país de Europa después de que hayan cometido su primer atraco. Ansiosos por regresar, deberán enfrentarse a la corrupción, la prostitución y los contrabandistas para lograrlo, algo que pondrá a prueba la solidez de su amistad. Dirigida por Emilis Velyvis (Zero 2), la cinta está protagonizada por Vinnie Jones (Plan de escape), Scot Williams (Perfect Life), Gil Darnell (Londres: Distrito criminal), Oliver Jackson (Entity) y Monika Vaiciulyte.

La representante argentina de la semana es La reconstrucción, drama dirigido por Juan Taratuto (No sos vos, soy yo) en 2013 que gira en torno a un hombre solitario, eficiente en su trabajo y aparentemente carente de emociones. Su rutinaria vida se ve alterada cuando debe trasladarse unos días a Ushuaia, donde se reencontrará con viejos amigos y con su familia, reconstruyendo parte de sus recuerdos y recuperando esas emociones que creía desterradas y que pueden ayudarle a mejorar su futuro. Diego Peretti (Al final del camino) es el principal protagonista y colabora en el guión junto al propio director. El reparto se completa con Claudia Fontán (Pájaros muertos), Alfredo Casero (Condón express), María Casali y Eugenia Aguilar (El niño de barro).

Por último, Camino a la escuela es un documental francés dirigido por Pascal Plisson (Les mystères de Clipperton) que centra su atención en cuatro niños de lugares muy distintos del mundo pero que comparten un único objetivo: poder ir a la escuela para labrarse un futuro. Sin embargo, sus vidas en lugares alejados de las ciudades y los pueblos les obliga a realizar peligrosos viajes de varias horas para poder llegar a su destino.

‘Serena’: una mujer de pasiones simbólicas y ritmo intermitente


Jennifer Lawrence es 'Serena', la esposa de Bradley Cooper en el film de Susanne Bier.Que Susanne Bier (Después de la boda) es una directora de sentimientos es algo que certifican todos sus films. Pero la clave aquí no está en la emotividad de las historias, sino en la palabra “directora”. Su última película, tercera colaboración entre Jennifer Lawrence y Bradley Cooper, protagonistas de El lado bueno de las cosas (2012), es un claro ejemplo de que la emoción a flor de piel no sirve para sustentar cualquier historia. No hay que olvidar que un relato audiovisual es un delicado equilibrio de varios elementos que deben tener una cierta solidez de forma individual, algo de lo que carece este drama de época ambientado en plena crisis del 29.

Aunque más que un problema de dirección, Serena cojea desde lo más básico: su guión. El desarrollo dramático de la historia es intermitente, por no decir irregular. Su comienzo se alarga en exceso y revela demasiado poco de sus personajes protagonistas, quienes asumen unos determinados roles que el espectador debe aceptar sin replicar demasiado. Esto provoca que, a medida que la trama avanza, las reacciones y las actitudes de los roles principales entren en una espiral de difícil justificación y aún más compleja comprensión. Eso por no hablar de que Bier mueve la cámara de forma algo tosca en determinadas secuencias, restando gravedad y violencia a algunos momentos de auténtico drama. El elemento que mejor define la película es la relación entre Lawrence y Rhys Ifans (Radio encubierta), que posee un planteamiento interesante para luego resolverse de forma algo burda y a todas luces incongruente con lo visto anteriormente.

En un marco como este, el bote salvavidas lo representa el reparto al completo, desde los dos protagonistas hasta secundarios como Toby Jones (El velo pintado) o el mencionado Ifans. Todos ellos, sobre todo la pareja protagonista, dotan a sus personajes de una entidad mayor de lo que desprenden sobre el papel, asumiendo como propia una tarea que debería haber sido, en primera instancia, del guionista. Gracias a ellos se hacen más comprensibles algunas evoluciones dramáticas y los sentimientos de los que hace gala el film. Empero, no son capaces de armonizar algunos de los subtextos que se intuyen a lo largo del relato, como es la manipulación de la mujer hacia su marido o los conflictos emocionales que provoca la pérdida de un hijo y la presencia de un bastardo.

Lo cierto es que Serena es una cinta de sentimientos, de pasiones incontrolables y de difícil explicación. Tan difícil que ni siquiera el guionista trata de ahondar demasiado en ellas, dejando toda la responsabilidad a los actores. El carácter simbólico y aleccionador de muchos de sus momentos no logran elevar el film a otro nivel, más bien lo contrario. Su conclusión deja una sensación agridulce al intuirse una historia más grande de la que realmente se cuenta. Es por eso que no siempre los sentimientos son capaces de lograrlo todo en un film. A veces requiere de la ayuda del resto de elementos, como la planificación o una buena solidez narrativa sobre el papel. La película de Bier carece de muchas de esas cosas, y el resultado, de algo más de hora y media, parece alargarse sin sentido.

Nota: 5,5/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: