‘Pacific Rim: Insurrección’: Más evasión que victoria


Más efectos, más acción, monstruos más grandes y… ¿menos historia? Es un mal habitual en muchas secuelas, y en esta cinta dirigida por Steven S. DeKnight, creador de la serie Spartacus, hay bastante de eso, lo que hace preguntarse si esta segunda parte del film de 2013 dirigido por el oscarizado Guillermo del Toro (La forma del agua) era realmente necesaria. ¿Necesaria? No. ¿Disfrutable? Si se busca evasión sí; si se busca victoria puede que no tanto.

El principal problema de Pacific Rim: Insurrección es que su argumento se pierde entre una maraña de historias secundarias que poco o nada tienen que ver con el verdadero sentido del film. Con una trama principal relativamente interesante (traición, una nueva generación de robots, el uso de órganos alienígenas, …) el desarrollo argumental se reduce a la mínima expresión para dar protagonismo a, por ejemplo, el pasado de un personaje, el conflicto entre dos roles secundarios o una suerte de sana enemistad entre los protagonistas que nada aporta al resultado final. DA la sensación de que se han pretendido reproducir algunos de los mejores aspectos de la historia original, pero se ha quedado en eso, en una mera pretensión. Y todo ello con un reparto más que correcto en el que destaca la pareja formada por John Boyega (Detroit) y Scott Eastwood (Snowden), capaces de salvar ellos solos los momentos más críticos del guión.

Efectos y acción a raudales, es cierto, introduciendo nuevos elementos en los combates que harán las delicias de los fans del género. Y aunque DeKnight no es Del Toro, lo que se nota fundamentalmente en su lenguaje visual durante los combates, la incorporación de nuevos y más dinámicos robots capaces de hacer prácticamente de todo ofrece un mundo de posibilidades que se explotan con bastante acierto. Atrás quedan, por tanto, las luchas a puñetazo limpio como si de un combate de lucha libre se tratara, introduciendo saltos, giros en el aire y nuevas armas con las que luchar contra unos monstruos que, en efecto, vienen de otra dimensión… al menos en parte.

Así que si la pregunta es si Pacific Rim: Insurrección permite evadirse de la realidad durante casi dos horas, la respuesta es sí. Sin pensar en su historia y dejándose llevar por las ironías de sus personajes, una trama más bien plana y unos combates que introducen nuevos escenarios además del mar y las ciudades, el espectador puede terminar pasando un buen rato. Si la pregunta es si se continúa la historia original de un modo sincero y explorando los matices que ofrece su trama, lo que puede ser un buen rato terminará siendo un cúmulo de críticas e, incluso, una búsqueda de los fallos narrativos, que alguno que otro hay. Lo más esperanzador, y lo más aterrador, es que se deja la puerta abierta para una tercera parte que ya fue confirmada por el propio Guillermo del Toro.

Nota: 6/10

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Los Kaiju vuelven a la Tierra en ‘Pacific Rim: Insurrección’


Como ya avanzaba el pasado viernes, las citas cinematográficas definidas por las nominaciones y los premios en las principales galas de comienzo de año han dado paso a títulos marcadamente taquilleros, cuya intención, además del entretenimiento, es atraer al público en masa a las salas. Y este 23 de marzo no es, en este sentido, diferente. Al contrario, llegan a las pantallas españolas varias novedades que, cada una en su estilo, podrían convertirse en blockbusters.

La primera es Pacific Rim: Insurrección, secuela del film que en 2013 dirigió Guillermo del Toro (La forma del agua). Ahora, y bajo la dirección de Steven S. DeKnight (creador de la serie Spartacus), la trama narra una segunda invasión de los Kaiju, unas monstruosas criaturas que han llegado a la Tierra a través de un portal dimensional y cuyo único objetivo es acabar con la Humanidad. Más grandes y más fuertes, una nueva generación de pilotos de Jaegers deberá hacerles frente. Acción, ciencia ficción y muchos efectos visuales es lo que promete este debut en el largometraje de DeKnight que cuenta con capital de Hollywood y de China, y que está protagonizado por John Boyega (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi), Scott Eastwood (El viaje más largo), Cailee Spaeny, Adria Arjona (serie Emerald city), Tian Jing (Kong: La Isla Calavera), Burn Gorman (Imperium), Charlie Day (Pelea de profes) y Rinko Kikuchi (Nadie quiere la noche), estos tres últimos repitiendo los papeles del film original.

Estados Unidos y Australia colaboran en Gringo. Se busca vivo o muerto, cinta que combina acción, thriller y comedia para seguir el alocado viaje de un hombre de negocios norteamericano que, casi sin darse cuenta, se ve involucrado en un conflicto con otros dos empresarios con malas intenciones. Todo se complica cuando cruza la frontera de Estados Unidos con México, teniendo entonces que decidir si continúa comportándose siguiendo la ley o cruza la línea para poder sobrevivir. Nash Edgerton (The square) dirige este film en cuyo reparto encontramos a su hermano, Joel Edgerton (Gorrión rojo), David Oyelowo (Nina Simone), Charlize Theron (Atómica), Amanda Seyfried (De padres a hijas), Thandie Newton (serie Westworld) y Sharlto Copley (Chappie).

La cinta para toda la familia de esta semana es Peter Rabbit, film con capital norteamericano, británico y australiano que combina imagen real y personajes animados por ordenador en una trama que arranca cuando la enemistad entre el Sr. McGregor y el conejo Peter se extiende desde la granja en la que ambos viven hasta la mismísima Londres, generando todo tipo de situaciones a cada cual más hilarante. Adaptación de los personajes e historias creados por Beatrix Potter, la película está dirigida por Will Gluck (Annie) y protagonizada por Domhnall Gleeson (Barry Seal: El traficante), James Corden (The lady in the van), Rose Byrne (Malditos vecinos 2), Sam Neill (Sweet country), Margot Robbie (Yo, Tonya), Elizabeth Debicki (Breath) y Daisy Ridley (Asesinato en el Orient Express).

Y dado que Semana Santa está cerca, una propuesta norteamericana de corte religioso. Pablo, el apóstol de Cristo es el título de este drama escrito y dirigido por Andrew Hyatt (Full of Grace), cuyo argumento arranca cuando Pablo espera su ejecución en una prisión romana. Corriendo un gran riesgo, Lucas le visita para confortarlo y atenderlo, así como para preguntarle y poder transcribir las cartas que ha escrito a la reciente comunidad de creyentes cristianos, todo ello bajo la persecución de Nerón. James Faulkner (serie Juego de tronos) y Jim Caviezel (serie Person of interest) forman la pareja protagonista, a los que se suman Joanne Whalley (Musa), Olivier Martinez (El médico), John Lynch (Río arriba), Antonia Campbell-Hughes (Split), Alexandra Vino (Penumbra) y Noah Huntley (Blancanieves y la leyenda del cazador).

En lo que a cine español se refiere destaca El aviso, thriller basado en la novela de Paul Pen cuya trama gira en torno a un joven obsesionado con las matemáticas que ve un patrón en una serie de crímenes cometidos cada ciertos años en el mismo lugar. Su vida se cruzará con la de un niño que asegura haber recibido una carta anunciando su muerte, y al que nadie parece creer. Comienza así una carrera contrarreloj para descubrir quién está detrás de estas muertes. Daniel Calparsoro (Cien años de perdón) dirige esta cinta en cuyo reparto encontramos a Raúl Arévalo (Oro), Aura Garrido (La niebla y la doncella), Belén Cuesta (La Llamada), Sergio Mur (serie Las chicas del cable), Luis Callejo (Es por tu bien), Aitor Luna (Matar el tiempo) y Julieta Serrano (Villaviciosa de al lado).

También española es Paella Today, debut en el largometraje de César Sabater que, en clave de comedia, cuenta cómo dos amigos se enfrentan por conquistar a una chica. Para ello, se apuntan a un concurso de paellas, sin saber que en realidad la joven tiene un defecto que no pueden pasar por alto: que nunca podrá ser de nadie. Pablo Rivero (Viral), Olga Alamán (Cruzando el sentido), Pau Gregori, Emilio Mencheta (Nacidas para sufrir) y Lolita Flores (Luz de Soledad) encabezan el reparto.

Entre el resto de estrenos puramente europeos destaca la francesa La casa junto al mar, drama dirigido por Robert Guédiguian (Una historia de locos). El argumento arranca cuando tres hermanos regresan a la casa de su padre, en una pequeña cala cerca de Marsella. Ese tiempo juntos les permitirá valorar qué ha quedado en ellos de los ideales que un día les inculcó su progenitor, pero todo cambiará cuando a la costa llegue una patera. Entre los actores principales destacan Ariane Ascaride (La profesora de historia), Jean-Pierre Darroussin (Golpe de calor), Gérard Meylan (Las nieves del Kilimanjaro), Jacques Boudet (Shanghai Belleville), Anaïs Demoustier (Algo celosa), Robinson Stévenin (Fui banquero).

Francia e Italia colaboran en El viaje de sus vidas, adaptación de la novela de Michael Zadoorian sobre dos ancianos que deciden huir del cuidados asfixiante de sus médicos e hijos y emprenden un viaje en caravana que les lleva desde Boston hasta Key West, en Florida. Dirigida por Paolo Virzì (Locas de alegría), la película está protagonizada por Helen Mirren (Belleza oculta), Donald Sutherland (Forsaken), Kristy Mitchell (Mercenaries), Joshua Mikel (Independence Day: Contraataque) y Robert Pralgo (A place for heroes).

El último de los estrenos es el más internacional. Thelma combina misterio, drama y fantasía en un film con capital noruego, francés, danés y sueco cuyo argumento gira en torno a una joven y tímida estudiante de Biología en la universidad noruega. Allí conoce a una otra chica de la que se enamora perdidamente, pero su vida cambiará por completo cuando, un día, empiece a sentir unas extrañas convulsiones y descubra que tiene poderes paranormales. Dirigida por Joachim Trier (Reprise), la película cuenta en su reparto con Eili Harboe (La ola), Ellen Dorrit Petersen (Shelley), Henrik Rafaelsen (Blind), Grethe Eltervåg y Marte Magnusdotter Solem (Fjellet).

‘Escuadrón Suicida’, unos buenos malos… ¿o eran malos buenos?


Will Smith y Margot Robbie lideran el 'Escuadrón Suicida' de David Ayer.A tenor de las críticas recibidas, debo de ser de los pocos que defienden Escuadrón Suicida. Y la verdad es que no me arrepiento. Argumentos a su favor tiene, como también los tiene en su contra. Vamos, lo que le viene a pasar al 80% de las películas, y lo que prácticamente ocurre en todas las cintas de superhéroes. El problema, o al menos uno de los más importantes, de la cinta de David Ayer (Corazones de acero), no radica en la propia historia, sino en algo que va más allá de la película, y que tiene un nombre: DC Cómics. La reciente obsesión por juntar en pantalla a un grupos de personajes conocidos por los amantes de los cómics está llevando a esta compañía a hacer películas irregulares, de difícil narrativa, pero con mucha espectacularidad.

La verdad es que esta película con un plantel de actores más que notable merece un análisis más profundo que el de la mera crítica, de ahí este extenso texto. A David Ayer se le puede acusar de muchas cosas, pero desde luego no de lo principal en cualquier película de superhéroes/supervillanos: entretenimiento. Porque esta reunión de malos no tan malos (hay buenos que son peores) es eso, puro y sencillo entretenimiento. El que quiera buscar algo más puede que lo encuentre, pero saldrá mayormente decepcionado. Y la verdad es que la película no busca nada más. Secuencias brillantemente ejecutadas, un humor algo irregular pero efectivo, sobre todo cuando recae sobre Margot Robbie (La leyenda de Tarzán) y su ya imprescindible Harley Quinn, y algunos diálogos que permiten hacer avanzar la acción son las señas de identidad. Vamos, lo mismo que ocurre en Los Vengadores y cintas similares.

Quizá la mejor defensa para este argumento es que Escuadrón Suicida dura dos horas y apenas se nota, logrando superar los baches propios de la narrativa de forma más o menos solvente. Pero volvamos sobre el reparto, o mejor dicho sobre esa pareja formada por Robbie y Jared Leto (El señor de la guerra), un Joker menos alocado y más psicópata que sin duda eleva el tono del film cada vez que aparece… y se hace poco. Ambos personajes, sin duda los mejor definidos e interpretados, son el mejor ejemplo de cómo los secundarios (o protagonistas con menor peso en la trama) pueden terminar por arrebatar el protagonismo de una historia. Y este sí es un punto débil de la película, que abordaré a continuación.

Pero junto a ellos hay todo un grupo de actores solventes, disfrutando de sus respectivos papeles y demostrando que la película puede funcionar en todos sus aspectos. El desarrollo dramático conseguido por Ayer, aunque claramente diferenciado en dos partes, es lo suficientemente sólido como para componer un mosaico de aventura, acción y humor en el que cada personaje, al menos los principales, está definido no solo por sus motivaciones, sino por su pasado y por su personalidad. Otra cosa es lo que ocurre con el resto de secundarios y lo que cabría esperar de la cinta. En cualquier caso, no se puede negar que esta cinta es una pieza más en la construcción de ese mundo cinematográfico de DC, y personalmente creo que es una pieza interesante y atractiva.

Al humo de las velas

Pero seamos sinceros. Escuadrón Suicida no es una película perfecta. De hecho, posiblemente no sea de las mejores de superhéroes. Y varios son sus problemas, que en principio no afectan al disfrute de estas aventuras, pero que sí pueden resultar determinantes para un tipo de público, sobre todo el más especializado. Para empezar, y como comentaba al inicio, DC Cómics llega tarde. Más bien, llega al humo de las velas a esta especie de fiesta en que se han convertido las películas de superhéroes. Con un tono más oscuro que su eterno rival, Marvel Cómics, la compañía ha querido resumir en un par de películas los años de trabajo en la pantalla grande que lleva su competidora. Y eso pasa factura, en algunos casos más grande que en otros.

En la película que nos ocupa, esto se traduce en una necesidad de presentar a demasiados personajes en una sola historia. Si algo han demostrado este tipo de films es que presentar a más de un personaje en la trama (además del héroe, claro está) tiende a ser un problema narrativo más que evidente. Ha pasado con todos, desde Spider-Man a Batman. Y si eso es así, ¿qué puede ocurrir cuando son 10 los roles a desarrollar? Aunque la opción elegida por Ayer no es la peor de todas, desde luego deja muchas lagunas. Para empezar, divide claramente la historia en dos, impidiendo un desarrollo más o menos profundo de la trama principal y su respectiva amenaza. Además, el director y guionista se ve obligado a desarrollar únicamente a los principales, dejando al resto a su suerte y a tratar de resumir su historia en una sola frase, con suerte en una mínima secuencia. Esta idea, aunque efectiva, termina por desdibujar a este grupo de villanos, convirtiendo a muchos de ellos en arquetipos lineales con poca o ninguna diferencia entre ellos, salvo sus habilidades y su aspecto, claro está.

Y precisamente los villanos es otro punto débil de la cinta. Puede parecer irónico que una cinta que se basa en un grupo de malos tenga como debilidad precisamente eso, pero así es. El problema es la necesaria humanización de los personajes. Todos ellos, sobre todo los principales, deben tener un aspecto con el que se puedan identificar los espectadores. Y esto termina siendo un problema, amén de escoger a actor como Will Smith (La verdad duele), héroe por antonomasia del cine de aventuras moderno, para un asesino a sueldo que parece más una figura paternal para el resto de supervillanos. La película utiliza dos herramientas para esa humanización, a cada cual más peligrosa. Por un lado, convertir a los presuntamente buenos, y en general a todos los que les rodean, en más malos que los propios villanos. Y por otro, demostrar que todos los malos lo que buscan, en realidad, es una vida tranquila, sencilla y en paz.

Eso es algo que no funciona, al menos no como vehículo para demostrar que son villanos sin escrúpulos que pueden lograr la redención con sus buenas acciones por un bien mayor. Y no funciona porque, además de que parecen héroes en lugar de antihéroes, los buenos parecen demasiado inocentes. Algo que representa a la perfección el personaje de Joel Kinnaman (serie House of cards), quien comienza la cinta aparentando un desprecio hacia su escuadrón de villanos y termina por ser amigo de asesinos, psicópatas y monstruos. Y ni siquiera la muerte inicial de un miembro del grupo puede eliminar la sensación de que estos antihéroes son héroes; para eso ya se cuidan mucho de que el único que muere es aquel que no tiene casi ni presentación. El resultado final es que Escuadrón Suicida funciona como película de superhéroes, no de supervillanos obligados a hacer el bien. Funciona por su entretenimiento, aunque falla en algunos aspectos que para muchos pueden ser fundamentales. Ahora bien, se disfruta mucho, tanto de la acción como del humor, de su banda sonora y de la locura que imprimen al conjunto Leto y Robbie. Al final, como todo, la película funciona porque se encuentra en un punto intermedio. Y puede que ese sea el problema.

‘El viaje más largo’: el arte de un romance repetido


Britt Robertson y Scott Eastwood protagonizan 'El viaje más largo'.Desde luego, no creo que nadie espere algo diferente de una película en cuyos títulos aparece el nombre de Nicholas Sparks, autor de novelas como ‘El diario de Noa’. Los pilares narrativos son, en esencia, los mismos. Una relación romántica en el presente, otra en el futuro y las conexiones que se puedan establecer entre ambas. Pero incluso en esa repetición se pueden obtener algunos logros, lo que habitualmente es debido a la mano hábil del director de turno, en este caso George Tillman Jr. (Líos de familia).

Y es que El viaje más largo encuentra su mejor recurso en el ritmo que Tillman le imprime al desarrollo dramático, sobre todo a las secuencias de rodeo que nutren el film. Gracias a ellas el guión, que adolece de cierta tendencia al dramatismo adolescente, adquiere una mayor entereza en el paralelismo entre pasado y presente que establece el guión. Un paralelismo, por cierto, que se da no solo en los planos, muchos de ellos similares, sino también en la propia historia, marca de la casa de Sparks.

Aunque desde luego la mejor baza que tiene el film son sus actores, sobre todo los cuatro que conforman las parejas protagonistas. La química entre ellos es capaz de hacer olvidar en muchos momentos que estamos ante un drama adolescente que, en realidad, tiene diversos problemas narrativos que, en otro contexto, podrían generar problemas en el desarrollo de la trama. Y es que no hay que olvidar el tipo de película que es, el público al que se dirige y, sobre todo, el autor literario que hay detrás del proyecto.

Con todo eso en mente, El viaje más largo se puede entender como un drama romántico adolescente más, similar a otros ya realizados sobre las novelas de Sparks y con un final previsto casi antes de que se apaguen las luces. Pero más allá de eso, el ritmo narrativo, los actores y varios momentos bien resueltos la elevan por encima de sus propias posibilidades para crear una historia interesante aunque irregular en intensidad dramática.

Nota: 6/10

‘El gurú de las bodas’ hace ‘El viaje más largo’ hasta la cartelera


Estrenos 8mayo2015Una de cal y otra de arena. O mejor dicho, un fin de semana de blockbuster y otro de cintas con intenciones mucho más humildes en lo que a taquilla se refiere. Los estrenos de hoy viernes, 8 de mayo, coinciden con semanas anteriores en el alto número de títulos y en su variedad, pero desde luego no están llamados a llenar las salas de forma masiva. Eso no quiere decir, ni mucho menos, que no presenten notables atractivos, ya sea por el género o por los nombres que los respaldan. Así que entre tanta novedad tan igualada en lo que a interés se refiere hoy comenzamos, como es habitual, con las películas estadounidenses.

La más destacable es El viaje más largo, drama que adapta otra novela de Nicholas Sparks, autor de El diario de Noa (2004) o Querido John (2010). Aquellos que hayan visto estos films, o al menos que conozcan sus tramas, podrán intuir en qué consiste la de esta película dirigida por George Tillman Jr. (Hombres de honor). En efecto, la historia arranca cuando dos jóvenes de mundos muy distintos inician un romance que deberá luchar contra todo tipo de oposiciones. Durante el duro camino que ambos deben recorrer se encuentran con un anciano cuya historia de amor, que tuvo lugar hace décadas, les inspirará y les ayudará a solventar todas las vicisitudes. El reparto, como es habitual en estos films, está compuesto por nombres propios como los de Britt Robertson (serie La Cúpula), Scott Eastwood (Corazones de acero), Oona Chaplin (serie Dates), Jack Huston (serie Boardwalk Empire), Alan Alda (Sácame del paraíso), Melissa Benoist (serie Glee) y Lolita Davidovich (September Dawn).

Muy distinto es el otro estreno que nos llega de Estados Unidos. El gurú de las bodas es una comedia gamberra que supone el debut en la dirección de Jeremy Garelick, quien también participa en el guión. La trama se centra en un joven encantador con notables problemas para entablar amistades que está a punto de casarse con la mujer de sus sueños. El problema es que no tiene ningún amigo para ser su padrino, por lo que a medida que se acerca la fecha se verá obligado a recurrir a una empresa que ofrece padrinos de alquiler. Kevin Hart (Vaya patrulla), Josh Gad (Ojalá estuviera aquí), Kaley Cuoco-Sweeting (serie The Big Bang Theory), Olivia Thirlby (Dredd), Mimi Rogers (La gran nada) y Jorge García (serie Perdidos) conforman el reparto principal.

Pasamos ahora a lo nuevo que llega de Europa, y aquí destaca Suite francesa, drama romántico producido entre Francia, Reino Unido y Canadá, y ambientado en la II Guerra Mundial. La cinta narra la relación que se establece entre una joven francesa que vive con su controladora suegra mientras su marido es prisionero de guerra, y un oficial alemán que se instala en su casa durante la ocupación nazi de Francia. Adaptación de la novela de Irène Némirovski, la cinta está dirigida por Saul Dibb (La duquesa) y protagonizada por Michelle Williams (Mi semana con Marilyn), Matthias Schoenaerts (La entrega), Margot Robbie (El lobo de Wall Street), Sam Riley (Maléfica), Ruth Wilson (El llanero solitario) y Kristin Scott Thomas (En la casa).

Producción nacional es A cambio de nada, drama social que arranca cuando un joven adolescente decide abandonar su casa ante el infierno familiar que le ha tocado vivir. Será entonces cuando inicie un recorrido por la ciudad en el que, acompañado de su mejor amigo, conocerá a gente que terminará convirtiéndose en su verdadera familia. Daniel Guzmán (Takeando) escribe y dirige la propuesta, mientras que Miguel Herrán, Antonio Bachiller, Antonia Guzmán, Luis Tosar (Musarañas) y María Miguel (La voz dormida) encabezan el reparto.

También española es Sweet home, propuesta de terror que arranca cuando una joven pareja decide pasar una noche romántica en un apartamento situado en un bloque semi abandonado. La posibilidad se les presenta porque ella trabaja como Asesora de inmuebles para el Ayuntamiento y tiene las llaves, pero la pesadilla se desata cuando descubren que un grupo de encapuchados han asesinado brutalmente al único inquilino que quedaba en el edificio, lo que les convierte en el próximo objetivo. Rafa Martínez debuta en el largometraje con esta historia protagonizada por Ingrid García Jonsson (Hermosa juventud), Bruno Sevilla (Wild oats) y José María Blanco (serie El secreto de Puente Viejo).

El drama también protagoniza A Esmorga, producción española de 2014 que adapta la novela de Eduardo Blanco Amor en la que se narra la vida de tres hombres durante 24 horas en las que van dejando tras de sí un reguero de destrucción y de sexo equívoco para romper con su pasado en un camino que parece conducirles a la perdición. Ignacio Vilar (Pradolongo) es el encargado de poner en imágenes esta adaptación, mientras que Karra Elejalde (Ocho apellidos vascos), Ledicia Sola (Los fenómenos), Miguel de Lira (Todo es silencio), Antonio Durán ‘Morris’ (Amador) y Monti Castiñeiras (Dictado) encarnan a los principales personajes.

España está presente, junto con Portugal, en la producción Las altas presiones, drama dirigido por Ángel Santos (Dos fragmentos/Eva) que sigue el viaje que realiza un hombre a su Pontevedra natal para encontrar localizaciones para una película. El viaje supondrá un reencuentro con su juventud, pero también el descubrimiento de un nuevo amor y de unos paisajes, unas gentes y un ambiente que había olvidado. El reparto está encabezado por Andrés Gertrúdix (La herida), Diana Gómez (Faraday), Juan Blanco (Todo el mundo lo sabe), Itsaso Arana (serie El don de Alba) e Iván Marcos (Todo es silencio).

Desde Francia nos llega Hipócrates, adaptación de una obra teatral realizada por Thomas Lilti (Les yeux bandés) que narra los miedos y las limitaciones a las que se tiene que enfrentar un joven médico que se cree destinado a grandes hazañas en la medicina pero que, tras un día en el hospital en el que trabaja su padre, descubre que no solo con deseos y buenas intenciones puede construir su futuro. Vincent Lacoste (Astérix y Obélix: Al servicio de su majestad), Reda Kateb (La noche más oscura), Félix Moati (Livide), Jacques Gamblin (Le premier homme) y Marianne Denicourt (Une folle envie) encabezan el reparto.

Dejamos Europa para abordar las novedades de otras partes del mundo, y la primera es Güeros, drama mexicano de 2014 que supone el debut en el largometraje de Alonso Ruiz Palacios. Su guión, en el que participa el propio Ruiz Palacios, comienza cuando un joven cuyo comportamiento se ha vuelto más difícil con el paso de los años tira una bomba de agua desde su piso, yendo a parar a un cochecito de bebé. Su madre decide mandarle a Ciudad de México con su hermano mayor. Ambos iniciarán entonces un viaje para acompañar a una vieja estrella de rock de la que el adolescente es un fan incondicional en sus últimos días antes de morir. Entre los intérpretes destacan Tenoch Huerta (Ciudadano Buelna), Ilse Salas (Restos), Sebastián Aguirre y Leonardo Ortizgris (Seis).

Y desde Corea del Sur nos llega Princesa, drama del 2013 que gira en torno a una estudiante que es obligada a abandonar su escuela tras producirse un misterioso incidente del que todo el mundo la considera culpable. Con unos padres ilocalizables la chica se va a vivir a un pequeño pueblo junto a la madre de uno de sus profesores, iniciando una nueva vida y unas nuevas relaciones. Una de sus amigas la iniciará en un grupo de música, pero no la joven no tardará en comprender que el pasado siempre vuelve. Ópera prima escrita y dirigida por Lee Su-jin, la cinta está protagonizada por Lee Yeong-ran (Lazos de guerra), Kim So-Young, Jong In-seon (Kape neuwareu) y Chun Woo-hee (Madeo).

Terminamos con las propuestas de animación, que esta semana son varias. La canción del mar es una co producción entre Irlanda, Dinamarca, Bélgica, Luxemburgo y Francia creada y dirigida por Tomm Moore (El secreto del libro de Kells) cuya trama se centra en la vida de dos niños que, tras perder a su madre, viven con su padre en un faro. Su abuela, que reside en la gran ciudad, quiere alejarles de un entorno solitario, triste y peligroso, pero cuando los pequeños lleguen a la ciudad y se enfrenten a su nueva rutina decidirán escaparse para volver con su padre. Drama y fantasía se mezclan en este film nominado a los Oscar que cuenta con las voces, en su versión original, de David Rawle, Brendan Gleeson (Al filo del mañana), Fionnula Flanagan (El irlandés) y Lisa Hannigan.

Francia y Bélgica también están tras Minúsculos: El valle de las hormigas perdidas, aventura familiar que aborda cómo dos tribus de hormigas inician una guerra por los restos de un picnic que una familia de humanos dejó atrás. El principal objetivo es una caja de azúcar. En medio de todo se encuentra una mariquita que vivirá su mayor viaje. Hélène Giraud y Thomas Szabo, autores de la serie de televisión en la que se inspira, dirigen este largometraje.

Y cerramos el repaso con Meñique y el espejo mágico, coproducción hispano cubana dirigida por Ernesto Padrón que sigue las aventuras de un pequeño campesino que, para sacar a su familia de la pobreza, decide ir a la ciudad a buscar fortuna. Allí se enterará de que el castillo real está cubierto por un enorme roble encantado que no solo les mantiene en penumbra, sino que les quita el agua. El premio para quien consiga cortar el árbol y abrir un poco es un título de marqués y la mano de la princesa.

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