El cine español presenta a su ‘Toro’ como gran estreno de la semana


Estrenos 22abril2016Si hace siete días la cartelera española se llenó de novedades caracterizadas principalmente por adaptaciones, la nueva oleada de estrenos que llega este viernes, 22 de abril, tiene como nexo de unión el cine europeo. Desde el drama al thriller, pasando por la comedia o el romance, la mayor parte de los títulos provienen de algún país de nuestro entorno, dejando poco espacio para las películas que llegan desde Hollywood.

De hecho, el principal estreno de la semana es español. Toro es el título de lo nuevo de Kike Maíllo (Eva) como director, un thriller dramático con clara influencia estadounidense que arranca cuando dos hermanos vuelven a encontrarse después de varios años sin hablarse. El motivo es que uno de ellos necesita ayuda para salir de un problema con un perista al que debe dinero. El reencuentro volverá a abrir viejas heridas y provocará que un pasado violento y marcado por el crimen regrese a las vidas de ambos. El reparto está encabezado por Mario Casas (Palmeras en la nieve), Luis Tosar (Cien años de perdón), José Sacristán (Perdiendo el norte), Ingrid García Jonsson (Berserker) y Claudia Vega (Zipi y Zape y el club de la canica).

El único estreno norteamericano es Los milagros del cielo, drama que adapta el libro escrito por Christy Beam que, a su vez, recoge el increíble suceso que le ocurrió a su hija. Cuando tenía 10 años le fue diagnosticada una terrible y rara enfermedad que no tenía cura. La lucha de esta madre por salvar la vida de la pequeña tuvo un giro inesperado cuando la niña sufrió un extraño accidente que no solo no acabó con su vida, sino que la curó del mal que padecía. Dirigida por Patricia Riggen (La misma luna), la cinta está protagonizada por Jennifer Garner (Dallas Buyers Club), Martin Henderson (Everest), John Carroll Lynch (serie American Horror Story: Freak Show), Queen Latifah (House of bodies), Hannah Alligood (Ciudades de papel), Eugenio Derbez (No se aceptan devoluciones) y Kylie Rogers (Mojave).

Pasamos ahora a las novedades europeas, y entre ellas destaca Cegados por el sol, drama italofrancés con dosis de suspense en el que una estrella de rock que se recupera de una operación en la isla de Pantelaria ve cómo la paz de la que disfruta junto a su novio se ve interrumpida con la llegada de un antiguo amante y su joven hija. Dirigida por Luca Guadagnino (Melissa P.), la cinta está protagonizada por Ralph Fiennes (El gran hotel Budapest), Dakota Johnson (Cincuenta sombras de Grey), Tilda Swinton (Snowpiercer), Matthias Schoenaerts (La chica danesa) y Aurore Clément (Rondo).

Muy distinta es Generación Z, producción de terror con capital español, inglés y belga que aborda la temática zombi desde una perspectiva cuanto menos diferente. La acción se sitúa años después de que los muertos se levantaran para devorar a los vivos. La Humanidad ha logrado retomar el control hasta el punto de que uno de los principales atractivos turísticos es un resort en una paradisíaca isla en la que los huéspedes cazan a los muertos. Steve Baker (Outpost) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Jessica De Gouw (Las últimas horas), Dougray Scott (Mi semana con Marilyn), Martin McCann (Jump) y Claire Goose (Candle to water).

La comedia tiene a su principal representante en Bienvenidos a Grecia, cinta alemana que aborda un tema muy actual. Todo gira en torno al viaje que realiza un empleado de un banco alemán a una pequeña isla de Grecia para supervisar las obras de un hospital y una planta energética. Lo que comienza como un terrible periplo en el que todo son problemas y recelos por la fama de los griegos se convertirá en una experiencia única que permitirá al hombre conocer mejor esta cultura. La película, dirigida por Aron Lehmann (Kohlhaas oder die Verhältnismäßigkeit der Mittel), tiene como principales protagonistas a Christoph Maria Herbst (Ha vuelto), Adam Bousdoukos (Chalet girl), Georgia Tsagaraki (Ypovryhios rotas) y Akilas Karazisis (Respira).

Puramente francesa es Los recuerdos, comedia dramática de 2014 que adapta la novela de David Foenkinos en la que un joven decide ir en busca de su abuela, quien se ha escapado de la residencia de ancianos en la que su hijo y su nuera la habían ingresado contra su voluntad. Dirigida por Jean-Paul Rouve (En solitario), quien también escribe la adaptación y se reserva un papel, la película cuenta entre su reparto principal con Annie Cordy (Las malas hierbas), Chantal Lauby (La jaula dorada), Mathieu Spinosi (Los ojos amarillos de los cocodrilos) y Michel Blanc (El ejercicio del poder).

En el 2014 también se produjo Romance en Tokyo, adaptación del libro de Amélie Nothomb que cuenta con capital francés, belga y canadiense. Esta comedia romántica arranca cuando una joven francesa regresa a Japón después de haber pasado allí su infancia. Para ganarse la vida comienza a dar clases privadas de su lengua materna, lo que le permitirá conocer a un chico con el que inicia una relación no exenta de baches y que le llevará a descubrir una faceta del país que desconocía. Stefan Liberski (Bunker paradise) es el encargado de dirigir esta propuesta protagonizada por Pauline Etienne (La religiosa), Julie LeBreton (Starbuck), Alice de Lencquesaing (Polisse) y Taichi Inoue.

El único título de animación que llega es El niño y la bestia, aventura de acción producida por Japón que escribe y dirige Mamoru Hosoda (Summer wars) y cuya historia gira en torno a un niño solitario cuya vida cambia cuando logra cruzar la frontera a un mundo imaginario en el que vive una criatura sobrenatural que se convertirá en su amigo y guía espiritual. Entre las voces originales encontramos las de Bryn Apprill (serie Ataque a los Titanes), Kumiko Asô (Moteki), Morgan Berry (serie Tokyo ESP) y Jessica Cavanagh (serie Steins;Gate).

Finalizamos el repaso con el documental Rumba Tres: De ida y vuelta, producción española que recupera del olvido al conocido grupo que en la época del Franquismo logró dar algo de color a España. La cinta está dirigida por David Casademunt y Joan Capdevila, ambos debutantes en el largometraje.

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‘¡Ave, César!’: el absurdo del humor negro


Scarlett Johansson y Josh Brolin son dos de los protagonistas de '¡Ave, César!'.Un caos absoluto. Un mundo en el que los egos se mezclan con los intereses económicos, en el que la Guerra Fría y la amenaza del comunismo conformaban un paisaje de fondo constante, y en el que casi nada es lo que parece. Así describen los hermanos Coen (Un tipo serio) el Hollywood de los años 50. Y en esta suerte de caos en el que todo termina saliendo bien es donde la película logra sus mayores logros, pero también donde se encuentra con sus mayores problemas.

Y es que ¡Ave, César! contiene demasiados personajes secundarios que ayudan a crear ese microcosmos que es el estudio de cine en el que se ruedan muchas y variopintas películas (desde western hasta musicales, pasando por dramas y, cómo no, peplum), pero que al mismo tiempo desvían la atención de la trama principal, lo que no hace sino ralentizar el ritmo del desarrollo dramático. En muchas ocasiones da la sensación de estar ante un episodio largo de alguna de las sitcom más populares de la parrilla televisiva actual, aunque sin el humor tan evidente que estas contienen.

Este es el gran problema. Los hermanos Coen apuestan por una estructura narrativa inconexa, que vive de los surrealistas personajes que aparecen y desaparecen sin dejar la huella necesaria en el espectador, ni digamos ya en la historia principal. Es cierto que muchos de ellos, por no decir todos, aportan su granito de arena a un humor ácido y negro que divierte y entretiene, pero no es menos cierto que su poca presencia en el conjunto general hace inviable poder apreciarlos en todo su esplendor. Y algunos de ellos, como es el caso del director interpretado por Ralph Fiennes (Cegados por el sol) o el actor al que da vida Channing Tatum (El destino de Júpiter), piden a gritos más minutos en pantalla.

Al final, el título no solo hace honor al contenido de la trama, sino a la impresión general del film. ¡Ave, César! es el título de una película sobre la vida de Cristo. Una incongruencia que se traslada al propio cariz de esta comedia de los hermanos Coen, plagadas de personajes que rozan el absurdo y de un humor que divierte por momentos, que mantiene siempre un nivel óptimo de sonrisa en el rostro del espectador, pero que se diluye entre tanto personaje, tanta secuencia de película diferente y tan poca unión entre ellas. Es la vida de un estudio de cine.

Nota: 6/10

‘Spectre’: el futuro de Bond se reconcilia con su pasado


James Bond afronta su mayor desafío en 'Spectre'.Las aventuras de James Bond protagonizadas por Daniel Craig, cuatro por ahora, tenían como denominador común narrar los orígenes de un personaje archiconocido. Desde su forma de adquirir la licencia para matar, todas y cada una de las películas han ido dando forma al personaje que otros actores antes que él han interpretado con mayor o menor fortuna. Pero en estas intrigas siempre ha faltado la presencia de esa organización secreta que tan buenos villanos ha dejado: Spectre. Sin entrar en detalles acerca de los problemas con derechos de autor, el nuevo trabajo de Sam Mendes (porque la cinta, antes que otra cosa, es del director de Jarhead) no solo recupera al archivillano por definición, sino que cierra un círculo casi perfecto.

Visualmente hablando, esta vigesimocuarta película de Bond es, como lo fue Skyfall, simplemente brillante. La labor de Mendes tras las cámaras, desde ese plano secuencia inicial que solo un director de su categoría es capaz de hacer, hasta secuencias de acción como la pelea en el helicóptero o en el tren, es un soplo de aire fresco constante. Dinámico y seductor, el lenguaje empleado por el director interpreta en todo momento no solo al protagonista, sino al sentido mismo de sus acciones y decisiones, acompañando al espectador en el viaje por todo el mundo que realiza el espía secreto. A esto se suman, no cabe duda, un notable reparto que recupera buena parte del espíritu clásico de los primeros films.

Narrativamente hablando, sin embargo, es donde la cinta tiene su mayor talón de Aquiles. Aunque la historia está bien estructurada y logra aunar a la perfección pasado, presente y futuro del personaje, las concesiones a las necesidades dramáticas que realiza son, cuanto menos, cuestionables. Y aunque son problemas menores, sí logran un efecto discordante dentro del equilibrio entre humor, acción e intriga que logra la trama. Asimismo, hay algunos momentos del film en los que el ritmo decae considerablemente. Aunque esto no debería ser considerado un problema (al fin y al cabo, es algo natural), la realidad es que termina jugando en contra del espectáculo que, por otro lado, es este regreso a los orígenes.

Pero a pesar de los problemas, Spectre es algo único. Puede que al espectador medio le diga más bien poco y sea, por derecho propio, una entretenida cinta de acción y suspense narrada por un director espléndido. Para los seguidores del personaje, es un broche a toda una vida, el regreso al camino iniciado hace más de 50 años que, para colmo, es capaz de reunir bajo un mismo techo a los clásicos villanos con los tres enemigos a los que Craig ha tenido que hacer frente. Una vez puestas todas las piezas en su sitio, el agente secreto más famoso del cine inicia una nueva y prometedora etapa. Y cómo no, lo hace con un tema principal tan elegante como delicioso a cargo de Sam Smith.

Nota: 7/10

Bond, James Bond… y nada más


Estrenos 6noviembre2015No cabe duda de que es uno de los estrenos del año. Después de dos entregas sumamente entretenidas, James Bond vuelve por la puerta grande. Y lo hace en un fin de semana en el que nada ni nadie parece hacerle sombra. Lo cierto es que, salvo alguna entrega para fanáticos del terror o del manga, ningún estreno parece que pueda igualar las expectativas creadas por este nuevo film del agente secreto más famoso del cine. Pero repasemos lo que nos llega hoy viernes, 6 de noviembre, que no es precisamente poco.

Evidentemente, comenzamos por Spectre, lo nuevo de Sam Mendes (American Beauty) y Daniel Craig (Detrás de las paredes) como máximos responsables de James Bond. Después de haber reformulado muchas de las bases del personaje, director y actor se atreven ahora con la organización criminal más importante del universo Bond: Spectre. La trama recupera el pasado del agente secreto para desvelar un complot que no solo amenaza su vida, sino que puede estar detrás de los intentos por destruir el servicio secreto británico. Acción, intriga y las dosis de humor que caracterizan al personaje vuelven a ser las protagonistas de este film en el que también participan Ralph Fiennes (El gran hotel Budapest), Ben Whishaw (The Tempest), Naomi Harris (Ninja Assassin), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Dave Bautista (Guardianes de la galaxia), Christoph Waltz (Big eyes), Monica Bellucci (Un verano ardiente), Andrew Scott (Pride) y Rory Kinnear (serie Penny Dreadful).

El resto de estrenos norteamericanos explotan el terror. Sinister 2, continuación del film de 2012, toma como excusa la evolución de uno de los policías de la cinta original para narrar cómo sus investigaciones acerca de una fuerza maligna y sobrenatural le llevan hasta una vieja casa en medio del campo. Lo que no espera encontrar allí es a una madre con sus dos hijos que huye de un marido maltratador. La mujer y el policía deberán unir fuerzas para luchar contra una amenaza mucho mayor que parece haber estado acosando a los pequeños desde hace tiempo. Dirigida por Ciarán Foy (Citadel), la película está protagonizada por Shannyn Sossamon (serie Wayward Pines), James Ransone (Tangerine), Robert Daniel Sloan (Hero of the day), Dartanian Sloan (Hick) y Lea Coco (Saving Lincoln).

También de terror, aunque en este caso con un claro toque irónico y humorístico, es Scouts vs. zombies, cinta dirigida por Christopher Landon (Burning Palms) que, como su propio título indica, un grupo de adolescentes pertenecientes a los scouts deberán hacer frente a un apocalipsis zombie para poder sobrevivir. El reparto está encabezado por Halston Sage (Malditos vecinos), Tye Sheridan (Mud), Patrick Schwarzenegger (Un invierno en la playa), David Koechner (Road Hard) y Sarah Dumont (Acid girls).

Dejamos Estados Unidos para centrarnos en los estrenos españoles, y entre ellos destaca Isla bonita, lo nuevo de Fernando Colomo (La banda Picasso) como director, trabajo en el que también hace las veces de actor. La trama arranca cuando un realizador publicitario venido a menos es invitado por un amigo para que pase unos días en Menorca con él y su joven mujer. Sin embargo, ella también ha invitado a su familia, por lo que el hombre deberá quedarse en casa de una amiga del matrimonio, escultora y antisistema, que no tiene una buena relación con su hija. Un interesante drama que cuenta, además, con Olivia Delcán, Nuria Román, Miguel Ángel Furones y Lilian Caro (El próximo Oriente).

Otra de las novedades procedentes de España es Novatos, drama centrado en el mundo de las novatadas. En concreto, el argumento gira en torno a un joven que llega a Madrid para estudiar en la Universidad… y vivir en un Colegio Mayor. Será allí donde experimente la crueldad de las “bromas” que los veteranos gastan a los más jóvenes. Y como él están muchos estudiantes, entre ellos una chica que debe soportar la soberbia de una compañera acostumbrada a conseguir todo lo que quiere. Dirigida por Pablo Aragüés (Vigilo el camino), la cinta cuenta con Nicolás Coronado (El amor no es lo que era), Lucía Ramos (No quiero ser recuerdo), Alejandra Onieva (Por un puñado de besos), Javier Butler (Reset) y Emma Suárez (Área de descanso) como actores principales.

Entre el resto de estrenos europeos destaca la francesa Dheepan, drama con toques de thriller ganador de la Palma de Oro en Cannes y que dirige Jacques Audiard (De óxido y hueso). Su trama arranca cuando un hombre que lucha por la independencia tamil se ve obligado a huir de Sri Lanka. Para lograr asilo político en Europa decide unirse a una mujer y una niña, a las que hace pasar por esposa e hija. Después de algún tiempo dando tumbos por Francia, finalmente logra un trabajo como portero en un bloque de edificios. Decidido a reconstruir su vida, la violencia de la ciudad traerá de vuelta fantasmas del pasado. El reparto está encabezado por Jesuthasan Antonythasan (Sengadal), Kalieaswari Srinivasan, Claudine Vinasithamby, Vincent Rottiers (Renoir) y Marc Zinga (De force).

Francia, junto con Bélgica, también está detrás de La promesa, adaptación de 2013 de la novela de Stefan Zweig cuya historia, ambientada en 1912, narra el secreto amor que profesa un joven secretario hacia la mujer de su acaudalado jefe, propietario de una fábrica de acero. A medida que la relación laboral entre los hombres se estrecha, el joven tendrá más y más acceso a la casa del matrimonio, donde decide observar a la mujer sin hacer ningún tipo de movimiento que pueda comprometer su trabajo o revelar sus verdaderos sentimientos. Drama y romance se combinan en esta película dirigida por Patrice Leconte (Confidencias muy íntimas) y protagonizada por Rebecca Hall (Transcendence), Alan Rickman (El mayordomo), Richard Madden (serie Juego de tronos), Toby Murray y Maggie Steed (serie Whites).

Y también cuenta con capital francés, además de alemán y japonés, Una pastelería en Tokio, versión cinematográfica de la novela de Durian Sukegawa que gira en torno a la relación entre el propietario de una pastelería y una anciana que entra a trabajar en el negocio produciendo dorayakis y la salsa de la que están rellenos. Aunque el hombre accede de mala gana, la mujer pronto demuestra que tiene magia en las manos, lo que hace florecer al negocio de forma inesperada. A medida que la relación entre ambos se estreche las viejas heridas sin cerrar volverán a aparecer. Este drama está dirigido por Naomi Kawase (Aguas tranquilas) y cuenta con un reparto liderado por Kirin Kiki (Still walking), Miyoko Asada (Shea hausu), Etsuko Ichihara (La anguila) y Miki Mizuno (Bushido man).

Los fans de la serie animada ‘Dragon Ball’ tienen una cita ineludible este fin de semana con Dragon Ball Z: La resurrección de F, nueva película que continúa la historia de Goku, Vegeta, Krillin, Bulma y los demás personajes de la saga. En esta ocasión, la trama se centra en el regreso a la vida de Freeza gracias a las bolas de dragón que utilizan dos miembros de su ejército. Con un elaborado plan para acabar con la Tierra, este poderoso enemigo avanza hacia el planeta liderando un ejército al que solo podrán hacer frente Goku y sus amigos. Pero lo que ninguno sabe es que el revivido Freeza posee una fuerza mucho mayor de la que tuvo jamás. La película supone el debut en la dirección de Tadayoshi Yamamuro, habitual director de animación de producciones manga.

Finalizamos con el documental Él me llamó Malala, obra dirigida por Davis Guggenheim (Esperando a Superman) que ahonda en la vida de la Premio Nobel de la Paz, señalada por los talibanes junto a su padre por defender la educación para las mujeres. Gravemente herida por un tiroteo en el autobús en el que acudía a la escuela, la por entonces niña de 15 años es ahora la fundadora del Fondo Malala.

Tráiler de ‘Spectre’: el reencuentro muy esperado de James Bond


Uno de los momentos del tráiler de 'Spectre', nueva aventura de James Bond.Hace más o menos un día que ha salido el primer avance en movimiento de Spectre, la nueva aventura de James Bond, de nuevo bajo la batuta de Sam Mendes tras el éxito que supuso Skyfall hace 3 años. Un éxito que se debió, en parte, a la particular visión que imprimió el director a un personaje y a una estructura narrativa limitados por la cantidad de aventuras cinematográficas que ha protagonizado. Ésta será la número 24, pero no por ello parece haber perdido energía. De hecho, si atendemos a este primer teaser-tráiler, el veterano agente está más en forma que nunca.

Y curiosamente, no se ve ninguna secuencia de acción, lo que ya da una idea de lo que podremos encontrar en el film. Evidentemente, esto no quiere decir que no vaya a haberla, pero sí que la trama vuelve a tener un peso relevante en el conjunto. Habrá quien piense que Skyfall fue en extremo sencilla, pero eso no quiere decir que su trama no estuviera bien estructurada y tuviera una importancia notable sobre todo en el protagonista. Siguiendo esta idea, lo que muestra este primer avance son precisamente las consecuencias de lo ocurrido en aquel film, lo que establece una conexión entre ambos y entre los anteriores protagonizados por Daniel Craig (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres), lo que ya de por sí supone una reinterpretación profunda del personaje. En esta ocasión, la trama se centra en la investigación de Bond de una siniestra organización secreta de nombre SPECTRE que parece conectada con su pasado. Todo mientras la sede del servicio secreto ha sido destruida y hay un nuevo M al mando.

De nuevo, la mano de Mendes se deja ver incluso en las pocas imágenes que se adelantan en el tráiler que encontraréis a continuación. Los contrastes entre luces y sombras, las siluetas y ese ritmo pausado de la cámara dotan al conjunto de un aspecto diferente, ahondando en los aspectos más oscuros y misteriosos del protagonista, y abordando ahora un pasado que muy pocas veces se ha mostrado en pantalla, lo que sin duda ayudará a conocerle. Claro que no solo de eso vive el tráiler, y por extensión el fan. La última imagen, que acompaña a este texto, es sumamente sugerente: “ha pasado mucho tiempo, y finalmente, aquí estamos”. Aunque no se le vea claramente, no es difícil descubrir quién es el villano que la dice, y sobre todo cómo la dice.

A estrenar entre octubre y noviembre de este mismo año, la cinta cuenta con un impresionante reparto, como suele ser habitual, en el que se dan cita Ralph Fiennes (El gran hotel Budapest), Monica Bellucci (El aprendiz de brujo), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Dave Bautista (Guardianes de la galaxia), Christoph Waltz (Big Eyes), Ben Whishaw (The Zero Theorem), Naomie Harris (Ninja Assassin), Andrew Scott (Pride) y Rory Kinnear (The Imitation game). A continuación, el tráiler.

Los X-Men del futuro pasado llegan a la taquilla sin muchos enemigos


Estrenos 6junio2014El verano cinematográfico continúa, y lo hace con una de las películas más esperadas por varios motivos. No solo es la nueva entrega de una saga exitosa, sino que además aborda un arco dramático de lo más interesante. Su importancia es de tal magnitud que hoy, viernes 6 de junio, apenas llegan más películas a la cartelera, y las que lo hacen es con algo de retraso respecto al estreno en sus países de origen, alejándose además del género al que pertenece este más que posible blockbuster, en un intento de copar las expectativas de otro público objetivo.

Pero comencemos por X-Men: Días del futuro pasado, nueva película con los mutantes de Marvel como protagonistas que presenta muchos alicientes para los seguidores de la saga. Para empezar, se basa en uno de los argumentos más exitosos de las viñetas. La trama se traslada a un futuro en el que los mutantes libran una guerra por su supervivencia contra unas máquinas humanoides gigantescas programadas para exterminarlos. El mundo que habitan ha sido destruido, y su única oportunidad es enviar a uno de ellos al pasado para que evite la cadena de acontecimientos que lleva a esa confrontación. El elegido no será otro que Lobezno. Otro de los atractivos es que la película vuelve a contar con Bryan Singer (X-Men) como director.

Aunque sin duda lo más interesante será ver a todos los mutantes de la saga reunidos en un único film e interpretados por los actores que les han dado vida: Hugh Jackman (Los miserables) como Lobezno; James McAvoy (Trance) y Patrick Stewart (Safe House) como Charles Xavier en dos momentos de su vida; Michael Fassbender (Shame) e Ian McKellen (El hobbit: La desolación de Smaug), ambos como Magneto; Jennifer Lawrence (La gran estafa americana) como Mística; Nicholas Hoult (Memorias de un zombie adolescente) como Bestia; Halle Berry (Monster’s Ball) como Tormenta; Anna Paquin (serie True Blood) como Pícara, Ellen Page (A Roma con amor) como Kitty Pryde; Shawn Ashmore (serie The following) como el hombre de hielo; y Daniel Cudmore (Alone in the dark) como Coloso. Además, se unen Peter Dinklage (serie Juego de tronos) como Bolívar Trask; Omar Sy (Intocable) como Bishop; y Evan Peters (serie American Horror Story).

Quizá el mejor ejemplo de que los mutantes se han impuesto antes incluso de su estreno es que es el único título estadounidense que llega a la cartelera española. A partir de aquí, por tanto, toca hablar fundamentalmente de Europa. Y lo hacemos con dos novedades españolas, una de ellas basada en un anuncio de televisión. Puede parecer extraño, pero el éxito de una campaña de lotería hace algunos años con un perro como protagonista es lo que sirve como punto de partida de Pancho, el perro millonario, comedia dirigida por Tom Fernández (La torre de Suso) que narra cómo el perro más rico del mundo debe hacer frente a un despiadado multimillonario que quiere convertirlo en un icono del mundo de los juguetes y quedarse así con su fortuna. Por suerte el cánido contará con la ayuda de un fiel administrador que busca, ante todo, que el perro protagonista abandone los malos hábitos. Además del susodicho animal, en el reparto encontramos rostros conocidos como los de Patricia Conde (Legami sporchi), Iván Massagué (Déjate caer), Secun de la Rosa (Lobos de Arga), Alex O’Dogherty (serie Doctor Mateo), Armando del Río (Un año en la Luna), Marta Hazas (serie Velvet), Manuel Baqueiro (serie Amar en tiempos revueltos), Eloy Azorín (Todo sobre mi madre) y María Castro (Los muertos van deprisa).

El otro estreno nacional es el film del 2013 titulado Blockbuster, lo nuevo de Tirso Calero (Carne cruda) como guionista y director. La trama arranca cuando un veterano actor que siente que su época de éxito ha pasado se topa con un joven director de cine cuya pasión por el medio y las ganas de aprender el oficio no solo le devolverá la confianza, sino que creará un vínculo entre ambos que les enseñará mucho sobre la vida. Frente a la cámara nos encontramos actores como Xúlio Abonjo (Gutbai, Charly), María José Alfonso (El cielo abierto), Fernando Esteso (Los liantes), Albert Forner (9 meses) y Ferran Gadea (Antes de morir piensa en mí), entre otros.

Inglaterra se encuentra detrás de la producción del 2013 The invisible woman, segunda película como director de Ralph Fiennes (Coriolanus). Basada en el libro de Claire Tomalin, narra el romance entre el escritor Charles Dickens, de 45 años, y Ellen Ternan, de 18, en una época en la que el primero ya estaba casado con su esposa Catherine. Una historia de amor que, cuando se descubrió, puso fin al matrimonio, aunque en los círculos sociales nunca se llegó a conocer. Fiennes se reserva el rol protagonista de esta historia, completándose el reparto con Felicity Jones (Hysteria), Kristin Scott Thomas (En la casa), John Kavanagh (The runaway), Tom Attwood, Susanna Hislop y Tom Burke (Third star).

La última de las películas europeas de este fin de semana es El hijo del otro, drama francés de 2012 dirigido por Lorraine Lévy (Mes amis, mes amours) que arranca cuando un joven israelí está a punto de entrar en el ejército. Es en ese momento cuando descubre que no es hijo biológico de sus padres, siendo en realidad un hijo palestino intercambiado al nacer en la confusión de la guerra. La revelación, que derrumba todo el mundo construido alrededor de las dos familias, obligará a los implicados a realizar un esfuerzo para superar los prejuicios de raza y de religión. Emmanuelle Devos (Reyes y reina), Pascal Elbé (Un coeur simple), Jules Sitruk (La aventura de los águilas), Mehdi Dehbi (Sweet Valentine) y Areen Omari (Private) son los principales protagonistas.

Finalmente toca hablar de Días de vinilo, comedia de 2012 escrita y dirigida por el debutante Gabriel Nesci, y cuya trama gira en torno a cuatro amigos y su pasión por la música. Sus vidas darán un vuelco cuando uno de ellos, que trabaja en un cementerio privado, decide casarse, provocando un sinfín de situaciones en las que el amor, la música y la amistad tendrán mucho que decir. El reparto está integrado por Gastón Pauls (Nueve reinas), Fernán Mirás (La ronda), Rafael Spregelburd (Música en espera), Ignacio Toselli (Yo soy sola), Inés Efron (El niño pez) y Leonardo Sbaraglia (Luces rojas).

‘El gran hotel Budapest’: la fábula de la Europa de entreguerras


Tony Revolori y Ralph Fiennes protagonizan 'El gran hotel Budapest', de Wes Anderson.Si por algo se eleva Wes Anderson (Viaje a Darjeeling) por encima de otros directores es por su visión única capaz de crear universos cromáticos poblados de personajes sencillamente inimitables. Pero eso no le convertiría en el gran director que es; solo en un transgresor realizador con mucha imaginación. Su genio, y tras ver su última película no debería haber mucho reparo en utilizar ese término, reside en las historias que narra y en las innumerables lecturas hipertextuales que ofrecen sus planos y sus diálogos, hilarantes y ácidos como pocos.

Lo que convierte a El gran hotel Budapest en la magnífica obra que es no reside, por tanto, en su cromatismo (perfectamente utilizado para narrar los diferentes espacios temporales que se hallan en el film), sino en el contexto en el que se enmarca esta fábula de amistad, de amor y de suspense. Narrada a modo de capítulos de un libro, cada uno con su carátula correspondiente, la película es una visión irónica y muy interesante del período de entreguerras europeo del siglo XX. Una época en la que la sociedad trataba de evadirse de sus propios problemas (lo que en el fondo representa el hotel) a pesar de que la realidad siempre regresaba para golpear con fuerza (algo representado en la cárcel, los espacios nevados, las extrañas SS, …). Este trasfondo, ocultado bajo capas de color, surrealistas personajes y situaciones irónicas y un tanto absurdas, otorga al conjunto una entereza que va más allá del mero thriller en clave cómica o de la historia de amor de doloroso recuerdo.

Claro que nada de esto sería lo mismo sin, precisamente, esas capas antes mencionadas. Solo hay que echar un vistazo al reparto para comprender que los roles, incluso los más secundarios, poseen una calidad pocas veces en la actualidad. Todos los actores, hasta los que únicamente cuentan con minutos en pantalla, están sublimes. Por supuesto, destaca un Ralph Fiennes (El lector) como maestro de ceremonias que representa con acierto al perfecto caballero cuyas salidas de tono de vez en cuando le hacen más humano que cualquier otro detalle. Pero hay más, mucho más. Adrien Brody (King Kong) se antoja insustituible como el villano de la función; Jeff Goldblum (La mosca) dispone de algunas de las mejores secuencias del film, como es la persecución en el museo, compartida por un inquietante Willem Dafoe (El circo de los extraños); o el desconocido Tony Revolori (El juego perfecto), que hace las veces de contrapartida del personaje de Fiennes, y al que el actor otorga una ligera picardía.

Desde luego, El gran hotel Budapest es un film espléndido. Se le podría achacar algunas irregularidades en su ritmo narrativo, y desde luego su humor no está pensado para todos los gustos. Pero todo en ella, desde la increíble banda sonora hasta algunos hallazgos visuales verdaderamente inolvidables, la convierten en una de las experiencias más enriquecedoras del año. La forma de narrar la llegada del nazismo, la historia de amor que alterna protagonismo con el suspense, o el propio recursos de ser planteado como un cuento le dan al film un aspecto único y distinto (lo que a mucha gente no le gustará, sin duda). Pero bajo todo eso hay mucho que ver, mucho que sentir y mucho que aprender. Y no se consigue todo con un solo visionado.

Nota: 8,5/10

Wes Anderson reúne a medio Hollywood en ‘El gran hotel Budapest’


Estrenos 21marzo2014Como es habitual por estas fechas, el verano cinematográfico está a punto de llegar, y lo va a hacer con una de esas superproducciones que pretenden dejar al resto de propuestas empequeñecidas. Tal vez motivado por eso la cartelera española se llena hoy viernes, 21 de marzo, de numerosas propuestas para todos los gustos, desde comedia hasta terror, pasando por el thriller o el drama. Quizá el mejor aliciente para acudir a las salas sea el hecho de que, más allá de estilos muy personales, muchas de las propuestas están protagonizadas por nombres propios de gran relevancia.

Uno de ellos es, sin lugar a dudas, El gran hotel Budapest, lo nuevo de Wes Anderson tras Moonrise Kingdom en 2012. Y como es habitual en él, esta comedia derrocha imaginación, colorido y un ácido sentido del humor para narrar las aventuras de un legendario conserje y su fiel botones en un importante hotel europeo en el periodo de entreguerras. Aventuras que les llevarán a robar una importante obra de arte, a protagonizar conflictos familiares por una herencia o a vivir una hermosa historia de amor. Todo con una Europa que vivía una época compleja y llena de contrastes. Por si todo esto no fuera suficiente, el director se rodea, como también es habitual en él, de un interminable y sorprendente grupo de actores, entre los que destacan Ralph Fiennes (La lista de Schindler), Tony Revolori (El juego perfecto), F. Murray Abraham (serie Homeland), Mathieu Amalric (La venus de las pieles), Adrien Brody (El profesor), Willem Dafoe (Spider-Man), Jeff Goldblum (Parque Jurásico), Harvey Keitel (Reservoir dogs), Jude Law (Efectos secundarios), Bill Murray (Monuments Men), Edward Norton (El legado de Bourne), Saoirse Ronan (Camino a la libertad), Jason Schwartzman (Al encuentro de Mr. Banks), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Tilda Swinton (Tenemos que hablar de Kevin), Tom Wilkinson (El llanero solitario) y Owen Wilson (Midnight in Paris).

Otro film que cuenta no varios actores conocidos es Non-Stop, thriller que recupera los aviones como escenario y que está dirigido por el español Jaume Collet-Serra (Sin identidad). Protagonizada por Liam Neeson (Battleship), la cinta se centra en un viaje sin escalas en el que un oficial de seguridad recibe una serie de mensajes exigiendo el pago de varios millones de dólares a la compañía bajo la amenaza de matar a un pasajero cada 20 minutos. Cuando empiezan a morir el agente deberá iniciar una investigación contrarreloj para detener al asesino y demostrar que las acusaciones de que él es el responsable son falsas. Junto a Neeson encontramos a Julianne Moore (Carrie), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Anson Mount (Sólo una noche), Scoot McNairy (Argo), Michelle Dockery (serie Downton Abbey), Shea Whigham (serie Boardwalk Empire), Bar Paly (Dolor y dinero) y Nate Parker (El fraude), entre otros.

Pasamos ahora al cine europeo, y lo hacemos con un film realmente interesante, al menos a priori. Se trata de Byzantium, cinta de corte fantástico con dosis de terror e intriga producida en 2012 y dirigida por Neil Jordan (Entrevista con el vampiro). La trama sigue a dos mujeres que, en mitad de la noche, huyen del escenario de un crimen. Su viaje las lleva a un resort costero hundido en el que una, la más práctica, vende su cuerpo para conseguir dinero. Durante su estancia conocerán a un hombre tímido y retraído que las llevará al destartalado hotel Byzantium, y se revelará tanto la extraña naturaleza de las mujeres como la relación que las une. Con Gemma Arterton (Runner Runner) y Saoirse Ronan como protagonistas, la película cuenta además con Caleb Landry Jones (Contraband), Sam Riley (Control), Jonny Lee Miller (serie Elementary) y Tom Hollander (Una cuestión de tiempo) como principales secundarios.

En el mismo género se enmarca La hermandad, cinta española escrita y dirigida por Julio Martí Zahonero que supone su debut en el largometraje y el regreso a la gran pantalla de Lydia Bosch (serie Médico de familia). A medio camino entre el thriller y el terror, la historia comienza cuando una escritora es salvada por un grupo de monjes conocidos como “La Hermandad”, una rama de los monjes benedictinos que siguen a rajatabla una serie de normas de pobreza y obediencia. Obligada a guardar cama en el monasterio, pronto empieza a notar cosas que no encajan, como llantos de niños, extraños libros sobre los monjes o una cripta escondida. Decidida a revelar el secreto que esconde el lugar, lo que se encontrará superará todas sus expectativas. Junto a la actriz encontramos a Manuel Tallafé (Las brujas de Zugarramurdi), Borja Elgea (El chocolate del loro), Felipe Vélez (serie Sin tetas no hay paraíso), Alejandro Jornet (El Capitán Trueno y el Santo Grial) y José Luis de Madariaga (Amania).

Muy distinta es La partida, drama español ambientado en La Habana que narra los esfuerzos de dos jóvenes para sobrevivir, uno de ellos con una mujer adolescente y un bebé, y el otro dependiente del padre de su novia. El título del film hace referencia no solo a la forma de denominar un partido de fútbol, sino a lo que ambos deben hacer en el Malecón, legendario muro donde los turistas encuentran carne fresca. Antonio Hens (Pequeña historia de amor en tres actos) dirige la propuesta, mientras que Milton García (Habanastation), Reinier Díaz, Luis Alberto García (Juan de los muertos), Mirta Ibarra (El cuerno de la abundancia) y Toni Cantó (Todo sobre mi madre) son algunos de los actores.

Otro de los estrenos españoles es El rayo, aunque en esta ocasión cuenta con la colaboración de Portugal. Escrita y dirigida por Fran Araujo y Ernesto de Nova, supone el debut en el largometraje de ficción para ambos. La cinta, a medio camino entre el drama y la autobiografía, narra el largo viaje de un inmigrante marroquí que, tras trece años en España, decide volver a su país conduciendo la única posesión que le queda: un tractor. Su protagonista, Hassan Benoudra, es la primera vez que se pone delante de una cámara.

Desde Francia nos llega Jimmy P., drama basado en la historia real de un antropólogo y psicoanalista francés que, al final de la II Guerra Mundial, tuvo a su cargo a un indígena americano que había participado en la guerra y que sufría de numerosas dolencias achacadas en un principio a la esquizofrenia. Pero lo que comienza siendo un simple trabajo deriva poco a poco en una amistad y en la búsqueda de los recuerdos del americano con una complicidad cada vez mayor. Dirigida por Arnaud Desplechin (Reyes y reinas), la película está protagonizada por Benicio Del Toro (Salvajes) y Mathieu Amalric, que estrena por partida doble junto a El gran hotel Budapest. Además, también podremos ver a Gina McKee (Notting Hill), Larry Pine (serie Rehenes) y Joseph Cross (Lincoln).

También francesa es Los canallas, dirigida por Claire Denis (Una mujer en África) y cuya historia comienza cuando un capitán de petrolero decide abandonar su barco y regresar a París junto a su hermana. Si bien el principal motivo es que su cuñado acaba de suicidarse, pronto descubre que la fábrica familiar está al borde de la quiebra y que su sobrina está ingresada en un psiquiátrico, al parecer todo motivado por las decisiones de un hombre. Decidido a hacerle pagar por ello, el capitán de barco se muda al edificio de la amante del hombre, donde su plan se verá alterado al descubrir secretos que su hermana no le había revelado. Este intenso drama está protagonizado por Vincent Lindon (Cruzando el límite), Chiara Mastroianni (Pollo con ciruelas), Julie Bataille (Chimère), Michel Subor (Salvaje inocencia) y Lola Créton (Después de mayo).

Producida entre Francia, Polonia y Reino Unido, La mujer del quinto es un drama del 2011 con toques de suspense protagonizado por Ethan Hawke (Daybreakers) y Kristin Scott Thomas (La pesca del salmón en Yemen) cuyo argumento gira en torno a un escritor norteamericano que viaja a París con la intención de recuperar el amor de su mujer y su hija. Sus planes no salen como cabría esperar y termina hospedándose en una pensión de los suburbios. Allí conoce a una mujer con la que inicia un apasionado romance que le lleva a enderezar su vida pero que provocará una serie de inexplicables acontecimientos a su alrededor. Dirigida por Pawel Pawlikowski (Last resort), quien también escribe el guión basado en la novela de Douglas Kennedy, el reparto se completa con Joanna Kulig (Ellas), Samir Guesmi (No se lo digas a nadie), Delphine Chuillot (Pandórum) y Julie Papillon.

Desde Hungría nos llega The exam, producida en 2011 y dirigida por Peter Bergendy (Állítsátok meg Terézanyut!). Su argumento, que tiene lugar en Budapest durante 1957, se centra en las pesquisas que debe realizar un oficial de la Unión Soviética para demostrar la lealtad de uno de sus subordinados encargado de recopilar información y transmitirla a sus superiores y que resulta ser su mejor amigo. Y aunque todo comienza como un proceso rutinario su vigilancia revelará inquietantes secretos en la vida del espía que podrían destruir las carreras de ambos hombres. Zsolt Nagy (Team building), János Kulka (Camaleón), Péter Scherer (Made in Hungaria), András Balogh (Utolsó idök) y Gabriella Hámori (Budapest) son sus principales protagonistas.

El último de los largometrajes de ficción del fin de semana es En tierra de nadie, comedia alemana del 2010 escrita y dirigida por Tomasz Thomson (Tormenta silenciosa) en la que un asesino a sueldo que ha cometido un error en el último encargo acepta a regañadientes el encargo de vigilar una apartada casa de un jefe del crimen algo excéntrico. El trabajo parece sencillo y la vida perfecta, pero un ridículo accidente convertirá el pacífico trabajo en una horripilante y satírica lucha por la supervivencia. Protagonizada por Jürgen Rißmann (Vivere), la cinta cuenta también con Thomas Wodianka (Geisterstunde), Reiner Schöne (Wasted in Babylon), Eva-Katrin Hermann, Waléra Kanischtscheff (Herzentöter) y Luc Feit (House of boys).

En cuanto al documental, el único representante es la española Yo creo, escrito y dirigido por Vincenç Villa, y en el que diversos testimonios de todo tipo de personas y grupos sociales ofrecen una visión particular y diferente acerca del mundo que nos rodea, de la fe y de las circunstancias que nos rodean. Testimonios que, lejos de buscar una respuesta a las grandes preguntas del ser humano, lo que muestra es un abanico tan amplio de puntos de vista que el espectador se verá reflejado en ellos de un modo u otro.

20 aniversario del año de Spielberg (I): ‘La lista de Schindler’


Ben Kingsley y Liam Neeson protagonizan 'La lista de Schindler', de Steven Spielberg.El reestreno hace un par de semanas de Parque Jurásico en 3D suponía una pieza más en esa maquinaria que está buscando desesperadamente desenterrar grandes éxitos para conseguir más ingresos. Sin embargo, también coincide con una efeméride que en Toma Dos queremos abordar, aunque solo sea como homenaje. Nos referimos al año 1993, en el que el cine de Steven Spielberg, director de aquella, fue el gran triunfador de los Oscar con dos títulos que ya se pueden considerar inmortales: la citada aventura con dinosaurios y la película que comentaremos a continuación, La lista de Schindler, basada en el libro de Thomas Keneally y centrada en la historia de este nazi que logró salvar del exterminio a más de 1.000 judíos durante la II Guerra Mundial.

A estas alturas, con el reconocimiento a nivel mundial del film, destacar sus múltiples virtudes formales y narrativas puede resultar algo repetitivo. Sin embargo, para hablar de las emociones que es capaz de transmitir es imprescindible. Quizá uno de los momentos más analizados y recordados sea aquel de la pequeña con el vestido rojo por cuanto representa el punto de inflexión en la conciencia del protagonista. Hasta entonces sus intenciones se resumían más o menos fielmente en hacer dinero, en conseguir el máximo beneficio con el menor riesgo. Y eso se lo proporcionaban los judíos. Será a raíz de esa escena, que narra con crudeza uno de los momentos más brutales de la trama, cuando este empresario nazi opte por empezar a salvar vidas humanas independientemente del beneficio.

Con todo, no es ni con mucho el mejor aspecto formal del relato. La labor fotográfica en blanco y negro de Janusz Kaminski, colaborador habitual de Spielberg (Salvar al soldado Ryan, por ejemplo) es una verdadera obra de arte que fue reconocida con numerosos premios. Su forma de captar el contraste entre luces y sombras, fiel reflejo de las emociones a flor de piel de un personaje tan aparentemente contradictorio como el interpretado excepcionalmente por Liam Neeson (Batman Begins), genera una narrativa paralela que ayuda al espectador a comprender ciertas conversaciones, a apreciar las intenciones reales de cada decisión. En la memoria se graban a fuego primeros planos como el de Ben Kingsley (La invención de Hugo) brindando mientras una lágrima recorre su mejilla.

En este sentido, la banda sonora de John Williams (La guerra de las galaxias), emotiva como pocas, se ajusta a la perfección a un relato que basa buena parte de su fuerza en el aspecto fotográfico y en la crudeza de su realización, en la que por cierto Spielberg vuelve a demostrar su maestría y buen gusto para horrorizar al espectador sin necesidad de mostrar casi nada. El uso de coros, muy propios de la época, o de un ritmo pausado y denso aportan una mayor sensación de desasosiego ante un destino que parece inevitable, como si de una marcha imparable se tratara.

Describir las emociones tan complejas y variadas que provoca La lista de Schindler es difícil. Casi tanto como las que provoca el documento original. Hace un año aproximadamente tuve la oportunidad de ver uno de los pocos originales que se conservan en uno de los Museos del Holocausto que existen en el mundo. Tal vez fuese por la forma de mostrar esta oscura época de la Historia del hombre, o simplemente porque representa la esperanza en medio de la desolación, pero lo que sentí al ver ese documento se aproxima mucho a lo que Spielberg es capaz de transmitir. Esto viene a demostrar, al menos para un servidor, que el director de E. T., el extraterrestre (1982) es uno de los pocos realizadores actuales capaz de estructurar un relato para ordenar toda esa amalgama de sentimientos que antes mencionaba.

Una estructura dramática

Steven Spielberg ha asegurado en muchas ocasiones que La lista de Schindler ha sido uno de sus proyectos más personales. Hasta 10 años ha estado madurando la historia. Es por eso que más allá de la visión acerca del Holocausto, más allá de la belleza formal que atesora o de la profundidad de sus personajes, todos ellos con los rasgos de unos actores excepcionales, se halla un guión estructurado perfectamente y al milímetro para envolver al espectador en un drama humano sin parangón. El texto escrito por Steven Zaillian (Gangs of New York) es todo aquello que un guión debe ser, es decir, una estructura compensada en todos sus actos, un vehículo que diversifica y dosifica el tiempo de cada personaje y de cada trama secundaria, de cada momento histórico y de cada decisión.

Y es también una narración sin diálogo o, mejor dicho, con subtexto en el diálogo. Cierto es que la época en la que se enmarca la historia facilita esa máxima de que un diálogo no debe ser lo que dice, sino lo que quiere decir, pero es que incluso en esta situación la forma de hacer avanzar la acción es de manual. Sin ir más lejos, ese cambio que se produce en el protagonista puede pasar casi desapercibido si no se presta la suficiente atención. Tanto Zaillian como Spielberg optan por una evolución silenciosa, realista y ajustada al contexto en el que se produce. Resulta casi ridículo, por tanto, que exista un diálogo en el que Schindler explique sus intenciones. Vamos, que en ningún momento se hace con la bandera de defensor y salvador. Es algo mucho más personal, intimista y sutil.

Pero esto es solo un ejemplo. El desarrollo dramático de la trama principal, apoyada de forma imprescindible por algunas líneas argumentales secundarias como la relación con el personaje de Ralph Fiennes (Skyfall), permite un análisis perfecto de cómo abordar todo tipo de escenas, de cómo se construyen los personajes desde la acción y no la descripción, y cómo las secuencias deben estructurarse desde el conflicto y sus constantes fluctuaciones. En este aspecto el film de Spielberg solo podría pecar de una cosa, y es su exceso de dramatismo en su clímax final, con un discurso del protagonista en el que afloran todos esos sentimientos que han sostenido la trama hasta ese momento. Una concesión que, si bien encaja con el resto de la historia y pone el broche a la pesadilla, choca un poco con el tono general de la historia.

No cabe duda de que La lista de Schindler es una de las cintas claves dentro de ese subgénero bélico que recoge aspectos de la II Guerra Mundial. Una película personal, fruto de años de estudio, de trabajo y de sentimientos. Una obra bella en todos sus aspectos, incisiva y cruel en muchos momentos que busca remover conciencias sin necesidad de impactar violentamente al espectador. Spielberg es único logrando eso, y este es uno de sus mejores testimonios. Al final, el hecho de que consiguiera 7 Oscars no debería suponer un mayor reconocimiento a la película, aunque sí debería hacer pensar acerca del reconocimiento académico que ha recibido un director capaz de cambiar el concepto del cine y del entretenimiento. Pero ese es otro debate.

‘Grandes esperanzas’: el tedio del amor no correspondido


Holliday Grainger y Jeremy Irvine, en 'Grandes esperanzas', de Mike Newell.Siempre se ha dicho que en el cine hay verdaderos genios, artistas y artesanos en el ámbito de la dirección. Por supuesto, también hay talentos que deberían dedicarse a algún otro aspecto del séptimo arte. El caso es que, en muchas ocasiones, a los artesanos se les ha denostado por no tener, tal vez, esa capacidad innata de imponer una visión única y atractiva a la historia que sí poseen los artistas, no digamos ya los genios. Sin embargo, numerosos son los casos en los que un verdadero artesano cinematográfico realiza una película más que aceptable, convirtiéndola con los años en un buen film. Desde luego, Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral) pertenece a esa categoría de artesanos que, sin ofrecer un espectáculo atractivo, son capaces de contar una historia con solvencia. Lo positivo y lo negativo hay que buscarlo generalmente en el guión de esa historia.

Es lo que ocurre con esta versión de la novela de Charles Dickens. Desde luego, Newell realiza un trabajo espléndido tanto en la dirección de actores, todos ellos en un nivel más que aceptable (con menciones especiales a Ralph Fiennes y a Jason Flemyng), como en la ambientación de la obra, merced de unos decorados y un vestuario soberbios. Por no hablar de la iluminación, tratada con especial delicadeza en las escenas que transcurren dentro de la mansión del personaje interpretado por Helena Bonham Carter (El club de la lucha), actriz que parece haberse entregado a personajes estrambóticos y algo extremos.

Pero si miramos más allá de este envoltorio formal descubriremos un cierto vacío provocado por una historia ya contada en numerosas ocasiones y, sobre todo, un guión que trata de ser fiel aun a riesgo de perder ritmo y dinamismo. La historia, que comienza de forma atractiva con el encuentro en el cementerio de un fugitivo y del joven protagonista, se pierde rápidamente en una cierta desidia generada, principalmente, por la pausa con la que se desarrollan los acontecimientos. Plagada de numerosos altibajos, la trama reflota de nuevo con la llegada a Londres para volver a perderse en tramas secundarias que, si bien en la novela aportan consistencia a los personajes, en el cine no hacen sino desviar la atención de lo verdaderamente importante.

Es de admirar el intento de adaptar fielmente Grandes esperanzas, pero muchas veces dicha fidelidad se torna en un ejercicio audiovisual algo tedioso y repetitivo. No es necesario ser fiel a una novela para honrar su contenido como es debido. Al final, el metraje se alarga de forma algo innecesaria hasta superar las dos horas, lo que juega en detrimento de un conjunto que encuentra su mejor baza en la labor de Newell, artesano cinematográfico donde los haya que, con los años, ha sabido demostrar que su forma de narrar las historias, si bien no es única, sí es lo suficientemente formal como para resultar universal. Y eso a una película como esta le viene como anillo al dedo.

Nota: 6/10

Diccineario

Cine y palabras

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