Compromiso social y lucha contra el racismo ganan en unos Oscar 2019 muy repartidos y previsibles


Puede que a muchos no se lo parezca, pero de un tiempo a esta parte los Oscar, y Hollywood, se está abriendo a nuevas culturas, a nuevas formas de entender el cine. Ahí están, por ejemplo, los numerosos premios que realizadores extranjeros o con ascendencia no norteamericana han conseguido en las últimas ediciones, amén de las nominaciones de algunos títulos que, hasta ahora, parecían vetados en estos premios. Y aunque esta 91 edición se ha desarrollado (en todos los sentidos) sin sobresaltos de ningún tipo, es conveniente analizar algunos premios y, sobre todo, el impacto cultural que parecen estar teniendo.

Porque si se analizan los títulos y los nombres premiados en los últimos años lo que nos encontramos es una tendencia a premiar la fantasía o la ciencia ficción, a premiar reflexiones sobre la sociedad y cómo esta influye sobre las personas y, sobre todo, a premiar a realizadores de otras culturas. Y este 2019 no ha sido diferente. Si bien es cierto que Green Book se ha llevado algunos de los premios principales, incluida Mejor Película, la presencia de Roma en categorías tan importantes como Mejor Director o Mejor Película de Habla No Inglesa viene a confirmar lo ocurrido en los últimos tiempos, más allá de debates sobre luchas de modelo entre la Academia y Netflix. El reparto de premios, más que previsible, no genera apenas controversias, pero sí invita a comprobar cómo Hollywood se está abriendo a nuevas sensibilidades, permitiendo convivir historias propias con relatos de otras culturas, de otros países, realizadas por directores con diferentes experiencias y formas de entender el cine que han roto las barreras idiomáticas y culturales para meterse en la lucha por las principales categorías. Es cierto que eso siempre ha ocurrido a lo largo de estos más de 90 años, pero de un tiempo a esta parte parece haberse convertido en una constante.

Aunque estos Oscar dejan otras reflexiones. Para empezar, el fracaso de El vicio del poder, que solo logra el Mejor Maquillaje, o de Vengadores: Infinity War, que se queda sin ninguno de los premios técnicos a los que optaba a pesar de la notable carga visual de la cinta. Esto invita, a su vez, a otra reflexión. Dejando a un lado la anécdota de que Black Panther compitiera como Mejor Película, los tres premios que logra la cinta de Marvel vienen a demostrar dos cosas. Por un lado, que el cine de superhéroes no tiene que ser, necesariamente, un aluvión de efectos digitales que saturen los sentidos del espectador. Por otro, que muchas veces la humildad del producto es más interesante y atractiva que la grandilocuencia. Y esto es algo que se puede aplicar, en general, a todos los títulos que copaban las principales categorías.

Lo cierto es que esta 91 edición de los Oscar deja poco margen al análisis cinematográfico de los premios en tanto en cuanto el reparto de estatuillas parecía haberse establecido de antemano. Pocas sorpresas, es cierto, salvo tal vez para los defensores acérrimos de alguna película, algún actor o algún director. Y aunque RomaGreen Book han sido las dos grandes triunfadoras al estar presentes en las principales categorías de premiados, la cinta que más estatuillas logra es Bohemian Rhapsody, que como no podía ser de otro modo triunfa en la parte sonora y en la labor de su protagonista, pero que se queda sin nada en el resto de nominaciones. Destacar igualmente el premio recogido por Spike Lee por el guión de Infiltrado en el KKKlan, el primero de su carrera, y el regreso a España de Rodrigo Sorogoyen (El reino) sin el Oscar al Mejor Cortometraje de Ficción.

En definitiva, unos premios con un marcado mensaje social y comprometido. La ganadora del premio a la Mejor Película es una historia sobre la tolerancia, el racismo y la homofobia. El ganador a Mejor Director, de origen mexicano, lo logra con una historia sobre su infancia de un gran contenido emocional, poético y, en cierto modo, de denuncia social y defensa del papel de la mujer en el avance de la sociedad. Y podríamos seguir así con las historias contra el racismo que han sido protagonistas en otras categorías. Lo cierto es que Hollywood, aun manteniendo su esencia, cada vez aprecia más las historias diferentes, procedan de donde procedan, pertenezcan al género al que pertenezcan. Y esta solo puede ser considerada una buena noticia.

A continuación encontraréis la lista de Ganadores de la 91ª edición de los Oscar.

Mejor película: Green Book.

Mejor director: Alfonso Cuarón, por Roma.

Mejor actor principal: Rami Malek, por Bohemian Rhapsody.

Mejor actriz principal: Olivia Colman, por La favorita.

Mejor actriz de reparto: Regina King, por El blues de Beale Street.

Mejor actor de reparto: Mahershala Ali, por Green Book.

Mejor película de animación: Spider-Man: Un nuevo universo.

Mejor película de habla no inglesa: Roma, de Alfonso Cuarón (México).

Mejor guión adaptado: Charlie Wachtel, David Rabinowitz, Kevin Willmott y Spike Lee, por Infiltrado en el KKKlan.

Mejor guión original: Nick Vallelonga, Brian Currie y Peter Farrelly, por Green Book.

Mejor documental: Free Solo, de Jimmy Chin y Elizabeth Chai Vasarhelyi.

Mejores efectos visuales: Paul Lambert, Ian Hunter, Tristan Myles, J.D. Schwalm, por First Man (El primer hombre).

Mejor fotografía: Alfonso Cuarón, por Roma.

Mejor montaje: John Ottman, por Bohemian Rhapsody.

Mejor diseño de producción: Hannah Beachler y Jay Hart, por Black Panther.

Mejor vestuario: Ruth Carter, por Black Panther.

Mejor maquillaje: Greg Cannom, Kate Biscoe y Patricia Dehaney, por El vicio del poder.

Mejor banda sonora: Ludwig Göransson, por Black Panther.

Mejor canción original: Lady Gaga, Mark Ronson, Anthony Rossmando y Andrew Wyatt por ‘Shallow’, de Ha nacido una estrella.

Mejor mezcla de sonido: Paul Massey, Tim Cavagin y John Casali, por Bohemian Rhapsody.

Mejor montaje de sonido: John Warhurst y Nina Hartstone, por Bohemian Rhapsody.

Mejor cortometraje: Skin, de Guy Nattiv y Jaime Ray Newman.

Mejor corto animado: Bao, de Domee Shi y Becky Neiman-Cobb.

Mejor corto documental: Period. End of Sentence, de Rayka Zehtabchi y Melissa Berton.

Anuncios

Los hitos de nuestro pasado regresan en la 91 edición de los Oscar


Si el año pasado mujeres y fantasía eran los denominadores comunes de los candidatos (y ganadores) de los Oscar, en esta 91 edición el pasado, ya sea a través de hechos reales o ficticios, parece imponerse en las principales categorías. Y es independiente que la producción sea estadounidense o extranjera. De hecho, las dos principales nominadas, RomaLa favorita, cada una con 10 candidaturas, cuentan con capital o equipo ajeno a Estados Unidos, en su totalidad o en parte. Una evidencia de los vientos sociales que este año parecen soplar en el sector, buena parte de él (si no todo) movilizado contra el presidente Donald Trump.

No son solo estos dos films los que representan esta tendencia. El vicio del poderGreen bookBohemian RhapsodyInfiltrado en el KKKlan ponen sobre la mesa temas que en esta sociedad políticamente correcta en la que vivimos podrían ser considerados poco menos que escandalosos por según qué sectores. Pero más allá del análisis político que pueda desprenderse, lo realmente interesante, al menos desde un punto de vista puramente cinematográfico, es la enorme calidad de todos los nominados. Incluyendo la gran sorpresa, Black Panther, demostrando una vez más que el cine de superhéroes puede competir de igual a igual (o casi) con los dramas más intensos. Todo ello deja una idea muy interesante: gane quien gane, lo merecerá. Y pierda quien pierda, será algo injusto.

La sorpresa de Black Panther abre la puerta igualmente a un hecho cuanto menos insólito: que dos películas sobre superhéroes logren la máxima estatuilla a la que aspiran. Me refiero a Spider-Man: Un nuevo universo, que compite como Mejor Película de Animación y que ya ganó el Globo de Oro. Si a esto sumamos las candidaturas técnicas, la noche podría terminar siendo más superheróica de lo que cabría esperar. Todo esto no impide, por supuesto, que no haya nombres favoritos, algunos de ellos compitiendo en la misma categoría: Glenn Close (Una buena esposa), Christian Bale (El vicio del poder), Rami Malek (Bohemian Rhapsody), Lady Gaga (por la canción ‘Shallow’) y un largo etcétera.

Pero también ha habido olvidados… o mejor dicho, mensajes velados. Sin duda una de las películas que más expectativas creó este 2018 fue First man (El primer hombre), la aventura espacial de Damien Chazelle tras La ciudad de las estrellas (La La Land). Había expectación, en efecto, y tal vez por eso el resultado en forma de nominaciones. El niño prodigio de Hollywood no logra ninguna candidatura en las principales categorías, tan solo cuatro en los premios más técnicos, donde por cierto compite con auténticos gigantes. Da la sensación de que, o bien la esperanzas estaban muy altas, o Chazelle no dirige con la misma soltura dramas y musicales.

Y por último, un español. Este año sí. Madre, de Rodrigo Sorogoyen (El reino) opta al Mejor Cortometraje de Ficción, devolviendo al cine nacional una candidatura que durante algunas ediciones parecía negarse de forma sistemática. Esto, unido al éxito en los Premios Feroz y el más que posible éxito en los Goya convierten a este director en uno de los nombres del año.

Así, esta 91 edición de los Oscar se revela cuanto menos atractiva, para algunos incluso apasionante. Grandes actrices, directores y actores compiten por lograr la ansiada estatuilla con películas que comparten, en su mayoría, historias del pasado, historias que muestran al espectador cómo se vivía hace años, y cómo la sociedad ha cambiado desde entonces (en algunos casos seguro que más que en otros). El pasado asalta la gala que se celebrará el 24 de febrero en el Dolby Theatre de Los Ángeles, pero podría terminar siendo el cómic quien reivindique definitivamente su hueco en la historia del séptimo arte.

En el siguiente enlace podréis encontrar el listado completo de los nominados a la 91 edición de los Oscar.

Música y drama reparten premios y derrotas en los 76 Globos de Oro


Vaya por delante que nunca he creído del todo eso de que los Globos de Oro son la antesala de los Oscar, aunque reconozco que los datos a lo largo de los años confirman en cierto modo esta teoría. Por eso esta 76 edición de estos premios concedidos por la prensa internacional en Estados Unidos es tan atractiva, pues de confirmar los pronósticos podrían verse algunas sorpresas en el Teatro Dolby (antes Kodak). Y si no se confirman, vendría a demostrar que no siempre estas dos entregas de premios están de acuerdo. Sea como fuere, lo cierto es que en esta ocasión las estatuillas han estado muy repartidas, y aunque para todo hay opiniones, creo que han logrado un amplio consenso a favor.

Desde luego, las mayores sorpresas, para mal, las han dado El vicio del poderHa nacido una estrella, las dos principales favoritas en categorías cinematográficas que casi se van de vacío. La primera solo ha logrado el premio al Mejor Actor de Comedia para Christian Bale (El caballero oscuro), mientras que la segunda logra el premio por la canción ‘Shallow’, compuesta entre otros por Lady Gaga, quien logra así su segundo de estos premios tras el obtenido por American Horror Story: Hotel. Por el contrario, se puede decir que Green Book y Bohemian Rhapsody, con el permiso de Alfonso Cuarón y su Roma, han sido las grandes triunfadoras y, por qué no, las grandes sorpresas. No es que no tuvieran posibilidades de lograr premios, sencillamente parecían títulos menos favoritos. Y personalmente considero que otorgar estos premios a un film como el biopic de Freddy Mercury no solo eleva a esta cinta a la categoría que merece, sino que reconoce la labor de Bryan Singer (X-Men) como director (aunque sin premio para el realizador) y la de Rami Malek (serie Mr. Robot) como actor, este sí con premio particular por su espléndida interpretación del fallecido cantante.

Lo que sí dejan estos premios es una más que presumible lucha por los principales premios Oscar. Lucha, dicho sea de paso, que será muy interesante analizar una vez se conozca el resultado y hacia qué lado han caído los apoyos. Pero los Globos de Oro han dejado algunas sorpresas, la más interesante, sin duda, la de Mejor Película de Animación. En la última década esta categoría ha tenido un único dueño en los Oscar: Walt Disney. Ya sea a través de Pixar o cualquiera otra de las compañías que forman parte de este macroimperio, lo cierto es que sus películas han sido premiadas de forma sistemática año tras año, con la excepción de Rango (2011). Por eso que una film como Spider-Man: Un nuevo universo haya logrado imponerse a cintas como Los Increíbles 2Ralph rompe Internet es un cambio más que positivo en esta trayectoria, demostrando que hay vida más allá de Disney, al menos en lo que a premios se refiere.

Último reconocimiento

En lo que respecta a la televisión, la mayor sorpresa posiblemente sea que ninguna de las habituales producciones que copan estas categorías ha logrado premios, lo cual no hace sino confirmar el buen momento de las series en todos sus formatos. En el recuerdo queda ese premio a Mejor Serie Drama para The americans, cuya última temporada, además de idónea, deja uno de los momentos más importantes de la narrativa moderna y una conclusión perfecta para una serie que ha sabido mantener un alto nivel dramático, de intriga y político durante prácticamente todas sus temporadas.

También destaca la repetición, por segundo año consecutivo, de Rachel Brosnahan como Mejor Actriz Comedia/Musical por The Marvelous Mrs. Maisel y, sobre todo, el triunfo de la serie de antología American Crimen Story, un formato poco habitual pero que ha dado muy buenos resultados en líneas generales en las producciones que se han arriesgado a ofrecer algo diferente y bien planteado al espectador. Sin premios se queda The Handmaid’s Tale, cuya segunda temporada ha dejado algunos momentos de irregularidad dramática y una labor excepcional de su principal secundaria, a la que da vida Ivonne Strahovski (All I see is you) y que finalmente no ha logrado tampoco un reconocimiento en forma de premio.

En resumen, y volviendo a lo que decía inicialmente, los Globos de Oro dejan unos premios muy repartidos, con pocos films que acaparen muchos reconocimientos y evidenciando la dificultad a la hora de premiar unos u otros trabajos. Queda la duda ahora de si los Oscar se plantearán también en estos términos, o si por el contrario habrá grandes triunfadoras. En cualquier caso, la realidad es que, sobre todo en televisión, las producciones no solo crecen en variedad, sino también en calidad, y eso obliga a mirar en muchas direcciones y a abrir el abanico de premios a obras que, décadas atrás, tal vez ni siquiera se habrían planteado. Y sobre todo, estos reconocimientos permiten a muchos creadores arriesgar con historias y planteamientos diferentes, enriqueciendo a su vez el propio séptimo arte, del que ya forma parte por derecho propio la pequeña pantalla.

CATEGORÍAS CINEMATOGRÁFICAS

Mejor Película Dramática: Bohemian Rhapsody.

Mejor Película Comedia/Musical: Green Book.

 Mejor Director: Alfonso Cuarón, por Roma.

Mejor Actor Dramático: Rami Malek, por Bohemian Rhapsody.

Mejor Actor Comedia/Musical: Christian Bale, por El vicio del poder.

Mejor Actriz Dramática: Glenn Close, por La buena esposa.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Olivia Colman, por La favorita.

 Mejor Actor Secundario: Mahershala Ali, por Green Book.

Mejor Actriz Secundaria: Regina King, por El blues de Beale Street.

Mejor Guión: Peter Farrelly, Nick Vallelonga y Brian Hayes Currie, por Green Book.

Mejor Banda Sonora: Justin Hurwitz, por El primer hombre.

Mejor Canción: Lady Gaga, Anthony Rossomando, Andrew Wyatt y Mark Ronson, por ‘Shallow’, de Ha nacido una estrella.

Mejor Película en Lengua Extranjera: Roma (México).

Mejor Película de Animación: Spider-Man: Un nuevo universo.

 

 CATEGORÍAS DE TELEVISIÓN

Mejor Serie Drama: The Americans.

Mejor Actor Drama: Richard Madden, por Bodyguard.

Mejor Actriz Drama: Sandra Oh, por Killing Eve.

Mejor Serie Comedia: El método Kominsky.

Mejor Actor Comedia/Musical: Michael Douglas, por El método Kominsky.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Rachel Brosnahan, por The Marvelous Mrs. Maisel.

Mejor Miniserie/Telefilme: American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace.

Mejor Actor Miniserie/Telefilme: Darren Criss, por American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace.

Mejor Actriz Miniserie/Telefilme: Patricia Arquette, por Fuga en Dannemora.

Mejor Actor Secundario Serie/Miniserie/Telefilme: Ben Wishaw, por A very english scandal.

Mejor Actriz Secundaria Serie/Miniserie/Telefilme: Patricia Clarkson, por Heridas abiertas.

La fantasía se impone en unos Oscar sin sorpresas en su 90 edición


La que debía ser una gala especial en muchos aspectos ha terminado resultando algo decepcionante en líneas generales en todos ellos. La 90 edición de los Oscar no va a pasar a la historia precisamente por alguna sorpresa entre los premiados. Ni siquiera por un error como ocurrió el año pasado con La ciudad de las estrellas (La La Land)Moonlight. Estos premios descafeinados se recordarán, si el tiempo lo respeta, por ser una de las galas más reivindicativas por la igualdad entre hombres y mujeres. Y esto ya es de por sí algo digno de mencionar, pero en lo que se refiere al aspecto puramente cinematográfico, del que nos ocupamos a continuación, este destaca por la falta de brillo.

Quien haya estado siguiendo las conocidas ‘quinielas’ en los días y semanas previos a la ceremonia se habrá despertado esta mañana (si es que no se ha quedado a ver toda la velada) sin demasiadas sorpresas. Todos los premios parecían escritos de antemano para sus ganadores, lo que deja una sensación agridulce. Por un lado, es evidente que La forma del agua se merecía el premio a la Mejor Película y Guillermo del Toro el reconocimiento al Mejor Director no solo por su labor en este film, sino por una carrera que ha reinterpretado y revitalizado la fantasía. También es más que merecido el premio a la Mejor Banda Sonora para Alexandre Desplat por la hermosa y maravillosa música para esta fábula sobre la tolerancia, la integración y el miedo a lo diferente. Y junto a los cuatro premios para esta fantasía (el cuarto es el Diseño de Producción), un reparto de estatuillas tan previsible como correcto.

Dejando a un lado anécdotas, fotografías y discursos, la realidad es que esta gala no ha dejado margen a la sorpresa en ni una sola de las principales categorías. Pero esto ha tenido también una segunda lectura, y es el hecho de que también se ha confirmado, un año más, el ostracismo al que la Academia de Hollywood somete a algunos directores. Es el caso de Steven Spielberg y Christopher Nolan con Los archivos del PentágonoDunkerque. El primero más evidente que el segundo. Sí, es cierto que la cinta bélica ha conseguido tres estatuillas, pero han sido premios puramente técnicos, muy alejados de las categorías principales en las que competía. Premios, por cierto, que habitualmente se llevan títulos puramente comerciales o de entretenimiento.

Todo ello sin hablar de los olvidados en esta edición, como El gran showman, o de premios como el de Mejor Guión Original para Jordan Peele y su Déjame salir cuya presencia en los Oscar ha sido ya de por sí una sorpresa. No es que no crea que el film no es lo suficientemente bueno, es que creo que como este hay muchos otros títulos cada año que pasan desapercibidos para la Academia. Y esto puede interpretarse de muchas maneras, desde que este es un film que realmente tiene algo diferente en su género (algo que, aunque cierto, no lo encumbra por encima de otras películas) hasta que no ha habido suficientes buenas películas que empujaran fuera de la carrera de los Oscar a este thriller con dosis de terror y crítica social.

Sea como fuere, el resultado final es un palmarés sin sobresaltos, desarrollado en una gala donde los premios parecían entregados de antemano. En la memoria quedará el discurso de Frances McDormand al recoger el galardón a la Mejor Actriz por Tres anuncios en las afueras y el hecho de que un director mexicano ha vuelto a conquistar, por tercera vez en los últimos años, los principales premios.

A continuación encontraréis la lista de Ganadores de la 90ª edición de los Oscar.

Mejor película: La forma del agua.

Mejor director: Guillermo del Toro, por La forma del agua.

Mejor actor principal: Gary Oldman, por El instante más oscuro.

Mejor actriz principal: Frances McDormand, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor actriz de reparto: Allison Janney, por Yo, Tonya.

Mejor actor de reparto: Sam Rockwell, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor película de animación: Coco.

Mejor película de habla no inglesa: Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio (Chile).

Mejor guión adaptado: James Ivory, por Call me by your name.

Mejor guión original: Jordan Peele, por Déjame salir.

Mejor documental: Icarus, de Bryan Fogel y Dan Cogan.

Mejores efectos visuales: John Nelson, Paul Lambert, Richard R. Hoover y Gerd Nefzer, por Blade Runner 2049.

Mejor fotografía: Roger Deakins, por Blade Runner 2049.

Mejor montaje: Lee Smith, por Dunkerque.

Mejor diseño de producción: Paul D. Austerberry, Jeffrey A. Melvin y Shane Vieau, por La forma del agua.

Mejor vestuario: Mark Bridges, por El hilo invisible.

Mejor maquillaje: Kazuhiro Tsuji, David Malinowski y Lucy Sibbick, por El instante más oscuro.

Mejor banda sonora: Alexandre Desplat, por La forma del agua.

Mejor canción original: Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez, por Coco.

Mejor mezcla de sonido: Mark Weingarten, Gregg Landaker y Gary A. Rizzo, por Dunkerque.

Mejor montaje de sonido: Alex Gibson y Richard King, por Dunkerque.

Mejor cortometraje: The silent child, de Chris Overton y Rachel Shenton.

Mejor corto animado: Dear basketball, de Glen Keane y Kobe Bryant.

Mejor corto documental: Heaven is a traffic jam on the 405, de Frank Stiefel.

Los Goya más femeninos premian a ‘La librería’ y ‘Handia’


No me gusta demasiado poner etiquetas a los premios de cualquier academia de cine. Conozco, aunque sea de forma tangencial, los intereses y el modo en que se trabajan las candidaturas y los ganadores, y en ocasiones tiene poco que ver con la calidad artística de las obras, los directores, los actores y actrices o los guionistas. Pero este 2018 la gala de la 32 edición de los Goya sí ha estado marcada por las mujeres profesionales del sector. Ya sea en los premios o en el desarrollo de la cita, las mujeres han tenido protagonismo. Y aunque estoy totalmente de acuerdo en que el género femenino no está tan reconocido en los premios como debería (al menos no de un modo directamente proporcional a la cantidad de profesionales femeninas que trabajan en el cine), también considero que el compromiso con una idea puede dar lugar a injusticias o juicios de valor equivocados.

Dado que a estas alturas todo el mundo sabrá, en mayor o menor medida, el listado de los premiados (que encontraréis de todas formas al final del texto), aprovecharé para abordar el punto de vista femenino de esta 32 edición. Resulta muy interesante comprobar cómo la campaña mediática para denunciar la discriminación que sufren las mujeres en las nominaciones de los premios ha coincidido con el hecho de que las principales categorías han ido a parar a manos de mujeres. Eso por no hablar del hecho de que dos de las principales candidatas, La libreríaVerano 1993, son historias dirigidas, escritas y protagonizadas por mujeres. Con todo, es incuestionable que son dos de las mejores películas del año.

A pesar de ello, estos Goya dejan alguna que otra injusticia. Las reivindicaciones de igualdad de género entre los nominados y los premiados se ha llevado por delante La llamada. Más allá de que sea mejor o peor película, me cuesta creer que solo haya obtenido un premio por la canción homónima de Leiva. Un proyecto nacido de la pasión de dos jóvenes, que triunfa noche tras noche en el teatro, que ha llevado a las salas de cine a una legión de seguidores de todo tipo, y que ha sabido encontrar la fórmula del éxito a partir de la humildad, debería haber tenido más reconocimientos. Sus directores han perdido ante Carla Simón, que se hizo con el Goya a Mejor Dirección Novel por Verano 1993, pero es que ninguna de sus actrices logró premio y, lo que es más llamativo, la banda sonora de una película musical resultó derrotada por la gran triunfadora de la noche, Handia. Invita a reflexionar sobre muchos aspectos de esta industria y cómo se mueven sus engranajes.

El resto, sorpresas y premios previsibles. Desde luego la mayor sorpresa ha sido que la película protagonizada por Eneko Sagardoy haya logrado hasta 10 estatuillas, la mayor parte de ellas técnicas pero con dos reconocimientos importantes: Guión Original y Actor Revelación. Entre los previsibles, Javier Gutiérrez por El autor. El actor lleva varios años a un nivel extraordinario, y este ha sido por fin la ocasión de reconocer un trabajo que se extiende por todos los género y tamaños de pantalla. Del resto, una gala polémica y, como viene siendo habitual, una duración excesiva. Pero no quiero terminar sin mencionar lo ocurrido con Verónica. Que una cinta de terror de estas características haya logrado colarse entre las nominadas a las principales categorías es todo un logro de un género que en España ha dado muchas alegrías. Solo cabe esperar que la Academia mantenga el camino iniciado y empiece a introducir más cintas de terror, fantásticas o de ciencia ficción entre los principales reconocimientos.

Pero como decía al comienzo, esto no debe ser por una imposición social o por un movimiento profesional que surja en ese año. Los premios deberían otorgarse única y exclusivamente por la calidad del trabajo realizado. Que sea un drama, una comedia, un thriller o una cinta de terror espacial debería de ser secundario. Lo mismo que el hecho de que el nombre detrás de ese trabajo sea el de un hombre o una mujer. Pero eso es como debería ser. La realidad siempre es muy diferente y mucho más compleja.

Ganadores de la XXXII edición de los Premios Goya

Mejor Película: La librería.

Mejor Dirección: Isabel Coixet, por La librería.

Mejor Dirección Novel: Carla Simón, por Verano 1993.

Mejor Guión Original: Aitor Arregi, Andoni de Carlos, Jon Garaño y José Mari Goenaga, por Handia.

Mejor Guion Adaptado: Isabel Coixet, por La librería.

Mejor Música Original: Pascal Gaigne, por Handia.

Mejor Canción Original: ‘La llamada’, de Leiva, por La llamada.

Mejor Actor Protagonista: Javier Gutiérrez, por El autor.

Mejor Actriz Protagonista: Nathalie Poza, por No sé decir adiós.

Mejor Actor de Reparto: David Verdaguer, por Verano 1993.

Mejor Actriz de Reparto: Adelfa Calvo, por El autor.

Mejor Actor Revelación: Eneko Sagardoy, por Handia.

Mejor Actriz Revelación: Bruna Cusí, por Verano 1993.

Mejor Dirección de Producción: Ander Sistiaga, por Handia.

Mejor Dirección de Fotografía: Javier Agirre Erauso, por Handia.

Mejor Montaje: Laurent Dufreche y Raúl López, por Handia.

Mejor Dirección Artística: Mikel Serrano, por Handia.

Mejor Diseño de Vestuario: Saioa Lara, por Handia.

Mejor Maquillaje y/o Peluquería: Ainhoa Eskisabel, Olga Cruz y Gorka Aguirre, por Handia.

Mejor Sonido: Aitor Berenguer, Gabriel Gutiérrez y Nicolas de Poulpiquet, por Verónica.

Mejores Efectos Especiales: Jon Serrano y David Heras, por Handia.

Mejor Película de Animación: Tadeo Jones 2. El secreto del Rey Midas, de David Alonso y Enrique Gato.

Mejor Película Documental: Muchos hijos, un mono y un castillo, de Gustavo Salmerón.

Mejor Película Iberoamericana: Una mujer fantástica, de Sebastián Lelio.

Mejor Película Europea: The Square, de Ruben Östlund.

Mejor Cortometraje Documental: Los desheredados, de Laura Ferrés.

Mejor Cortometraje de Ficción: Madre, de Rodrigo Sorogoyen.

Mejor Cortometraje de Animación: Woody & Woody, de Jaume Carrió.

La fantasía y las mujeres protagonizan las nominaciones de los Oscar


La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos parece moverse por impulsos o, al menos, por el sentir social y popular. En cierto modo, no es mala estrategia, pues acerca a los académicos y profesionales al público, su sustento película tras película. Pero esto puede provocar que cada año se produzcan nominaciones (y en consecuencia premiados) un tanto tendenciosas que dejen fuera auténticas joyas o, por lo menos, títulos merecedores de algún reconocimiento. Si el año pasado fue el musical y el cine afroamericano, este año es el turno de la fantasía y, sobre todo, de las mujeres. Un más que merecido reconocimiento, por cierto, aunque muy tardío si tenemos en cuenta que este 2018 se cumplen 90 años desde aquel primer ‘Y el Oscar es para…’.

A estas alturas todo el mundo conocerá la lista de nominados, que encontraréis en un enlace más abajo, así que centrémonos en el análisis de los títulos incluidos en las principales categorías. Un primer vistazo general permite apreciar que, por primera vez desde hace más de una década, la fantasía, la ciencia ficción y el terror tienen las principales nominaciones. Es más, La forma del agua acapara un total de 13, siendo la gran favorita. Más allá de lo evidente, otros detalles llaman la atención de una edición que está marcada por notables ausencias y grandes sorpresas. Y esos detalles tienen un denominador común: las mujeres profesionales y artistas que hacen posible el cine. Y es que más allá de que haya directoras, directoras de fotografía, productoras y, por supuesto, actrices, lo realmente importante es que buena parte de los títulos nominados narran historias de mujeres o, al menos, contadas desde el punto de vista del género femenino. Es el caso de la cinta de Guillermo del Toro (Pacific Rim), sin ir más lejos, pero no es el único.

Habría que preguntarse los motivos por los que Hollywood ha tardado tanto en reunir en una única edición tanto cine hecho y protagonizado por mujeres. Greta Gerwig, directora de Lady Bird, se ha convertido en la quinta mujer nominada en esa categoría en estos 90 años. Más extraordinario es el caso de Rachel Morrison, directora de fotografía de Mudbound que ha logrado entrar en una categoría que durante casi un siglo ha parecido estar reservada solo a los hombres. Y junto a esto, tres películas protagonizadas por mujeres entre las nominadas a la principal categoría. Todo ello en un año en el que los escandalosos casos de acoso sexual a actrices han saltado a la primera línea informativa, amén de los llamativos casos de desigualdades salariales entre actores y actrices por roles que deberían incluirse en la misma categoría. Así, esta 90 edición pasará a la historia por ser la primera en lograr algunos hitos, pero también destacará por algunas sorpresas entre los nominados.

Para empezar, que una película como Déjame salir haya logrado estar en las categorías más importantes es cuanto menos llamativo (tiene cuatro nominaciones). No seré yo quien reniegue de un film fresco, original y dinámico, pero su desarrollo dramático, sus actores y su director no componen un film imprescindible, sino más bien un entretenimiento que invita a la reflexión. Teniendo esto en cuenta, resulta aún más sorprendente que El gran showman no se encuentre, al menos, en alguna de las categorías principales, y no solo en Mejor Canción. También es destacable la ausencia de Steven Spielberg en la categoría de Mejor Director por Los archivos del Pentágono… y de nuevo, considerar que Jordan Peele, realizador de Déjame salir, ha hecho una mejor labor que Spielberg es cuanto menos cuestionable. En la categoría de sorpresas también podría enmarcarse la presencia de Logan como Mejor Guión Adaptado o la ausencia de Tom Hanks por la citada película de Spielberg.

Lo que no es una son algunos nominados que parecen tener un hueco reservado cada vez que hacen un papel. Meryl Streep es el caso más evidente, por supuesto, pero no el único. Christopher Nolan también repite, en esta ocasión con Dunkerque, aunque todo apunta a que otro año más no será reconocido el talento del que posiblemente sea el mejor director de los últimos tiempos. Tampoco sorprende la presencia de Daniel Day-Lewis por El hilo invisible, y aquí es necesario preguntarse si el actor, que ha anunciado su retiro, terminará su carrera con un nuevo Oscar en el bolsillo. Los ganadores se conocerán el 4 de marzo en una gala presentada por el humorista Jimmy Kimmel por segundo año consecutivo, y teniendo en cuenta los casos de acosos sexuales que están salpicando Hollywood en los últimos meses, todo apunta a que será una gala cuanto menos interesante en lo que a discursos se refiere.

Si queréis conocer en detalle todos los nominados de la 90 edición de los Oscar podéis hacerlo en este enlace.

Las mujeres protagonizan la 75 edición de los Globos de Oro


A diferencia de la pasada edición, los Globos de Oro de este 2018 han dejado unos premios muy repartidos entre los principales títulos de las diferentes categorías de cine y televisión. Con todo, en esta 75 edición ha habido vencedores y vencidos, sorpresas y grandes olvidados, sobre todo en lo que a cine se refiere. Por empezar por estos últimos, sin duda Los archivos del Pentágono ha sido la gran derrotada. El film de Steven Spielberg (Lincoln) optaba prácticamente a todas las categorías cinematográficas a las que podía optar, incluyendo banda sonora, pero tras la gala de este pasado domingo 7 de enero el palmarés de premios ha quedado en blanco. Su gran ausencia ha sido similar a la de La forma del agua, si bien es cierto que esta ha logrado dos premios, uno para Guillermo del Toro (Pacific Rim) como director y otro para Alexandre Desplat (Valerian y la ciudad de los mil planetas) como compositor de la banda sonora.

Y después de los olvidados, los vencedores. En estos Globos de Oro marcados por la reivindicación y la denuncia de la violencia y los abusos contra las mujeres, han sido precisamente producciones protagonizadas por actrices las que han acaparado la práctica totalidad de los premios, principalmente en televisión. Es el caso de Tres anuncios en las afueras, principal vencedor de esta edición cuya protagonista, Frances McDormand (Tierra prometida) ha logrado el premio como Mejor Actriz Dramática. Esta película, sin embargo, ha permitido reivindicar y reconocer el trabajo de Martin McDonagh, director y guionista del film, quien con apenas tres películas a sus espaldas ha logrado dejar su impronta personal en un sistema de producción cinematográfica que tiende cada vez más a parecerse a una cadena de montaje. Personalmente creo que Escondidos en Brujas (2008) y Siete psicópatas (2012) son dos joyas a reivindicar siempre que surja la ocasión, y el hecho de que la tercera película escrita y dirigida por McDonagh haya sido reconocida con los premios a Mejor Película Dramática y Mejor Guión confirma que estamos ante un autor de peso.

En cuanto al resto de premiados en cine, muy repartidos entre algunos esperados y algunas sorpresas. Entre los primeros podríamos incluir el premio a Coco como Mejor cinta de animación o el de Gary Oldman por su recreación de Winston Churchill en El instante más oscuro (este tipo de papeles siempre son del agrado de la Academia, por lo que no es extraño que termine siendo el ganador del Oscar). Y entre las sorpresas podría estar la de James Franco como Mejor Actor de Comedia en The disaster artist; sorpresa relativa, pues la realidad es que buena parte del éxito de esa película radica en la fidelidad de las interpretaciones y de los planos de la película The room (2003), y en este aspecto la labor de Franco es inigualable.

La criada y las mentiras

En lo que a los premios de televisión se refiere, menos sorpresas y menos Globos de Oro repartidos entre los candidatos. Y de nuevo, las mujeres como protagonistas. A pesar de la calidad de los títulos candidatos a Mejor Serie Dramática, parecía evidente que The Handmaid’s Tale iba a lograr el galardón, y las previsiones se cumplieron. No debería ser una sorpresa. Para empezar, es la única serie nueva de las cinco candidatas, lo que ya de por sí aporta un elemento diferenciador a lo que se puede ver en el resto de producciones. Pero es que además, como producto audiovisual, ofrece muchos más niveles interpretativos y conceptuales que sus rivales, amén de una factura técnica, interpretativa y narrativa espléndidas. Sus actores, su fotografía, la temática que aborda y el modo en que se desarrolla la trama son, en líneas generales, muy superiores a los de sus competidoras. De ahí también el premio recogido por su protagonista, Elisabeth Moss (serie Mad Men).

Aunque en este apartado televisivo sin duda la gran triunfadora ha sido Big Little Lies, que ha acaparado la práctica totalidad de los premios relativos a la Mejor Miniserie. Premios no solo a la producción como tal, sino a casi todos sus actores. Y digo casi porque sus actrices competían de dos en dos en las categorías Principal y Secundaria, por lo que una de ellas tenía que irse a casa sin el premio. Finalmente, Nicole Kidman (La seducción) y Laura Dean (Star Wars: Episodio VIII – Los últimos jedi) fueron las agraciadas. Y el hecho de que esta ficción se haya llevado tantos premios invita a analizar la única categoría en la que no competía, la de Mejor Actor de Miniserie o TV Movie, que ha ido a parar a Ewan McGregor (American Pastoral) por su papel en la tercera temporada de Fargo. Baste señalar que él, junto a David Thewlis (Teorema Zero), es uno de los grandes atractivos de una temporada más floja que sus predecesoras.

En líneas generales, por tanto, los Globos de Oro entregados en este 2018 han dejado, al menos en televisión, menos variedad de la que podría esperarse, muy al contrario de lo que ha ocurrido en las categorías cinematográficas, que por cierto ya dejan entrever cuál puede ser la quiniela de los Oscar, sobre todo si se tiene en cuenta lo ocurrido el año pasado. En cualquier caso, lo cierto es que la calidad de los títulos que competían en esta edición era alta, muy alta, por lo que el destino de las estatuillas podría haber sido cualquiera. A continuación encontraréis la relación de los ganadores de la 75 edición de los Globos de Oro.

CATEGORÍAS CINEMATOGRÁFICAS

Mejor Película Dramática: Tres anuncios en las afueras.

Mejor Película Comedia/Musical: Lady Bird.

 Mejor Director: Guillermo del Toro, por La forma del agua.

Mejor Actor Dramático: Gary Oldman, por El instante más oscuro.

Mejor Actor Comedia/Musical: James Franco, por The disaster artist.

Mejor Actriz Dramática: Frances McDormand, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Saoirse Ronan, por Lady Bird.

 Mejor Actor Secundario: Sam Rockwell, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor Actriz Secundaria: Allison Janney, por Yo, Tonya.

Mejor Guión: Martin McDonagh, por Tres anuncios en las afueras.

Mejor Banda Sonora: Alexandre Desplat, por La forma del agua.

Mejor Canción: Justin Paul & Benj Pasek, por ‘This is me’, de El gran showman.

Mejor Película en Lengua Extranjera: En la sombra (Francia y Alemania).

Mejor Película de Animación: Coco.

 

 CATEGORÍAS DE TELEVISIÓN

Mejor Serie Drama: The Handmaid’s Tale.

Mejor Actor Drama: Sterling K. Brown, por This is us.

Mejor Actriz Drama: Elisabeth Moss, por The Handmaid’s Tale.

Mejor Serie Comedia: The Marvelous Mrs. Maisel.

Mejor Actor Comedia/Musical: Aziz Ansari, por Master of none.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Rachel Brosnahan, por The Marvelous Mrs. Maisel.

Mejor Miniserie/Telefilme: Big Little Lies.

Mejor Actor Miniserie/Telefilme: Ewan McGregor, por Fargo.

Mejor Actriz Miniserie/Telefilme: Nicole Kidman, por Big Little Lies.

Mejor Actor Secundario Serie/Miniserie/Telefilme: Alexander Skarsgård, por Big Little Lies.

Mejor Actriz Secundaria Serie/Miniserie/Telefilme: Laura Dern, por Big Little Lies.

Diversidad en unos Oscar políticamente correctos


 La 89ª edición de los premios Oscar va a pasar a la historia por el fallo a la hora de entregar la estatuilla a la Mejor Película. Un error imperdonable para una organización que se caracteriza por el milimetrado e infalible diseño capaz de combinar humor, dinamismo y crítica política o social, según sea el caso. Pero eso no debería ocultar el verdadero análisis de una gala que, más allá de vestidos, de referencias veladas a Donald Trump o de guiños a actores, directores y películas, ha dejado varios premios dignos de mención, con un reparto de estatuillas que siempre es positivo pero que, en esta ocasión, tiene una interpretación más allá del puro cine.

En efecto, MoonlightLa ciudad de las estrellas (La La Land) han sido las grandes protagonistas. No seré yo quien cuestione la enorme calidad del film sobre un joven negro homosexual hijo de una madre drogadicta, pero lo que habría que valorar es si como película, como producto completo en el que se deben combinar música, imagen, planificación, actuación y un largo etcétera de elementos, la cinta de Barry Jenkins (Medicine for melancholy) es superior a la de Damien Chazelle (Whiplash). Para gustos los colores, claro está, pero personalmente creo que la complejidad narrativa, visual y formal de la segunda es, al menos este año, insuperable. Prueba de ello son los premios al Mejor Director, Mejor Fotografía o Mejor Actriz que ha conseguido, si bien este último podría estar algo sobrevalorado.

Hay otra lectura mucho más social y alejada del cine en su expresión más pura. Durante los últimos meses, incluso antes de que se conocieran las nominaciones, se hablaba de la poca diversidad social, cultural y racial de la anterior entrega de premios. Reconozco si esa presión habrá tenido algo que ver, pero desde luego ha sido mucha coincidencia que este año los actores secundarios hayan ido a parar a manos de actores afroamericanos y que tanto el Guión Adaptado como la Película sean para un film como Moonlight. Unos premios, en definitiva, políticamente correctos que reconocen la diversidad cuya ausencia tanto se notó en la 88ª edición.

No quiere esto decir, ni mucho menos, que no sean merecidos. Al contrario. El premio para Viola Davis por Fences no solo es merecido, sino que invita a cuestionarse el motivo por el que la actriz competía en la categoría de Secundaria cuando, en ciertos aspectos, lleva el peso narrativo del film en muchos de sus pasajes. Más extraño puede resultar el premio de Mahershala Ali (serie House of cards), más que nada porque su participación en la trama se limita a menos de un tercio del film. En cualquier caso, su labor es extraordinaria, por lo que no resta relevancia al logro de llevarse el primer premio de la noche.

Y entre ese variado reparto de premios, lo cual siempre es de agradecer, algunos previsibles. Que la música y la canción se las lleve un film musical parece obligado (algo funcionaría mal en caso contrario); que la cinta de animación sea para un film de Disney, pues más de lo mismo. Y que tanto el Mejor Actor como la Mejor Actriz se lo hayan llevado Casey Affleck por Manchester frente al mar y Emma Stone por La ciudad de las estrellas (La La Land), pues tampoco es algo demasiado inesperado, aunque en este caso puede que sí sea algo excesivo. En cualquier caso, si se compite en los Oscar es porque, en teoría, se está entre lo mejor del año, y con la experiencia de los Globos de Oro parecía que partían con ventaja.

En resumen, finalmente La ciudad de las estrellas (La La Land) no arrasó en los premios. Y a pesar de polémicas y errores varios, lo cierto es que los premios de esta edición de 2017 se han repartido entre las que, en esta ocasión sí, son las mejores películas de Hollywood del año. Por supuesto, faltan algunos títulos, pero ese es el problema de no poder reconocer a todos con un premio. Siempre quedarán las nominaciones, que considero son el verdadero reconocimiento al trabajo no solo de un actor, una actriz, un director o un guionista, sino al conjunto de films que hacen que los espectadores se enamoren del séptimo arte. En efecto, esta edición será recordada por el error en su premio más importante, pero también por la reacción tan elegante de un equipo técnico y artístico con el otro, confirmando, por si quedaba alguna duda, que ambas son extraordinarias películas.

A continuación os dejo la lista de Ganadores de la 89ª edición de los Oscar.

Mejor película: Moonlight.

Mejor director: Damien Chazelle, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor actor principal: Casey Affleck, por Manchester frente al mar.

Mejor actriz principal: Emma Stone, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor actriz de reparto: Viola Davis, por Fences.

Mejor actor de reparto: Mahershala Ali, por Moonlight.

Mejor película de animación: Zootrópolis.

Mejor película de habla no inglesa: El viajante, de Asghar Farhadi (Irán).

Mejor guión adaptado: Barry Jenkins & Tarell Alvin McCraney, por Moonlight.

Mejor guión original: Kenneth Lonergan, por Manchester frente al mar.

Mejor documental: O.J.: Made in America, de Ezra Edelman.

Mejores efectos visuales: Robert Legato, Adam Valdez, Andrew R. Jones and Dan Lemmon, por El libro de la selva.

Mejor fotografía: Linus Sandgren, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor montaje: John Gilbert, por Hasta el último hombre.

Mejor diseño de producción: David Wasco & Sandy Reynolds-Wasco, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor vestuario: Colleen Atwood, por Animales fantásticos y dónde encontrarlos.

Mejor maquillaje: Alessandro Bertolazzi, Giorgio Gregorini y Christopher Nelson, por Escuadrón Suicida.

Mejor banda sonora: Justin Hurwitz, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor canción original: Justin Hurwitz, Benj Pasek & Justin Paul, por City of stars [La ciudad de las estrellas (La La Land)].

Mejor mezcla de sonido: Kevin O’Connell, Andy Wright, Robert Mackenzie y Peter Grace, por Hasta el último hombre.

Mejor montaje de sonido: Sylvain Bellemare, por La llegada.

Mejor cortometraje: Sing, de Kristóf Deák.

Mejor corto animado: Piper, de Alan Barillaro.

Mejor corto documental: The White Helmets, de Orlando von Einsiedel.

‘Un monstruo viene a verme’ y ‘Tarde para la ira’ triunfan en los Goya


'Tarde para la ira' y 'Un monstruo viene a verme', triunfadoras en los Goya 2017.Uno de los comentarios que suele oírse tras conocerse la lista de premiados de los Oscar es que es una gala “amañada”, unos premios que se mueven más por las relaciones y el interés que por la propia calidad de actores, directores, películas y cuerpo técnico. Sobre todo si, como podría pasar este 2017, una película se lo lleva absolutamente todo. Pero más allá del alcance de esta afirmación, que puede tener su parte de verdad, la pregunta que me plantea es: ¿qué pasa con los Premios Goya? ¿y con la 31 edición, celebrada este sábado 4 de febrero? Pues aplicando esa misma teoría, desde luego que algo raro ocurre cuando dos películas se reparten la mayoría de los premios y, sobre todo, cuando una actriz triunfa en dos categorías diferentes.

Que Tarde para la iraUn monstruo viene a verme se hayan repartido los premios es algo que no debería sorprender a nadie, ya sea porque es algo habitual o porque eran las dos favoritas a los principales premios. Lo que sí llama más la atención es que la primera ha triunfado en las categorías que más relevancia tienen (Película, Dirección Novel, Guión, Actor Secundario), mientras que la segunda se ha quedado con los técnicos. Habrá quien defienda que J.A. Bayona (Lo imposible) ha logrado el premio a la Mejor Dirección, y desde luego es algo a tener en cuenta, pero lo cierto es que de competir en la misma categoría con Raúl Arévalo posiblemente este se habría llevado el gato al agua.

Y en medio de esta lucha de titanes la gala de los Goya dejó algunos reconocimientos que, aunque pueden pasar desapercibidos, es conveniente destacar las dos estatuillas que se ha llevado El hombre de las mil caras, una de las injustas perdedoras y casi olvidadas entre tanta ira y tanto monstruo. Asimismo, el reparto de otras categorías de peso entre películas más o menos pequeñas deja una puerta abierta, aunque sea poco, al reconocimiento del variado cine que se hace en España.

Con todo, lo que más puede sorprender es que Emma Suárez (Julieta) haya logrado dos premios por su labor de actriz en dos películas diferentes, uno como protagonista y otro como secundaria. Sobre todo cuando en esta última categoría otros nombres sonaban con fuerza como favoritos después de una trayectoria de premios. Que un actor que hace las veces de director y productor acumule varios premios en una noche es, hasta cierto punto, normal; que una actriz se lleve reconocimiento por partida doble lanza un mensaje cuanto menos extraño. Si los Goya premian lo mejor de cada año, ¿quiere esto decir que no ha habido mejor actriz que Suárez en ninguna categoría? Perdón, sí, en la Actriz Revelación.

En líneas generales, que dos películas se repartan 13 premios y que una actriz logre dos premios diferentes por un mismo trabajo (el de interpretación, me refiero, no el de una película) debería hacer reflexionar sobre el modo en que se eligen no solo las películas nominadas, sino a los ganadores. Aquí, en Hollywood y en cualquier otro lugar. Personalmente creo que un mayor reparto de premios suele ser un mejor síntoma de la salud de cualquier industria cinematográfica. Al fin y al cabo, los premios reflejan el mejor cine, y desde luego en un año no hay solo dos grandes películas.

Ganadores de la XXXI edición de los Premios Goya

Mejor Película: Tarde para la ira.

Mejor Dirección: J.A. Bayona, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Dirección Novel: Raúl Arévalo, por Tarde para la ira.

Mejor Guión Original: Raúl Arévalo y David Pulido, por Tarde para la ira.

Mejor Guion Adaptado: Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, por El hombre de las mil caras.

Mejor Música Original: Fernando Velázquez, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Canción Original: ‘Ai, ai, ai’, de Silvia Pérez Cruz, por Cerca de tu casa.

Mejor Interpretación Masculina Protagonista: Roberto Álamo, por Que Dios nos perdone.

Mejor Interpretación Femenina Protagonista: Emma Suárez, por Julieta.

Mejor Interpretación Masculina de Reparto: Manolo Solo, por Tarde para la ira.

Mejor Interpretación Femenina de Reparto: Emma Suárez, por La próxima piel.

Mejor Actor Revelación: Carlos Santos, por El hombre de las mil caras.

Mejor Actriz Revelación: Anna Castillo, por El olivo.

Mejor Dirección de Producción: Sandra Hermida Muñiz, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Dirección de Fotografía: Óscar Faura, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Montaje: Bernat Vilaplana y Jaume Martí, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Dirección Artística: Eugenio Caballero, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Diseño de Vestuario: Paola Torres, por 1898. Los últimos de Filipinas.

Mejor Maquillaje y/o Peluquería: David Martí y Marese Langan, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Sonido: More Orts, Oriol Tarrago y Peter Glossop, por Un monstruo viene a verme.

Mejores Efectos Especiales: Félix Bergés y Pau Costa, por Un monstruo viene a verme.

Mejor Película de Animación: Psiconautas, los niños olvidados, de Alberto Vázquez y Pedro Rivero.

Mejor Película Documental: Frágil equilibrio, de Guillermo García López.

Mejor Película Iberoamericana: El ciudadano ilustre, de Gastón Duprat y Mariano Cohn.

Mejor Película Europea: Elle, de Paul Verhoeven.

Mejor Cortometraje Documental: Cabezas Habladoras, de Juan Vicente Córdoba.

Mejor Cortometraje de Ficción: Timecode, de Juanjo Giménez Peña.

Mejor Cortometraje de Animación: Decorado, de Alberto Vázquez.

‘La La Land’ allana su camino a los Oscar en los Globos de Oro 2017


'La La Land' y 'The Crown', principales triunfadores en los Globos de Oro 2017Es muy poco habitual que en una entrega de premios cinematográficos, sea cual sea, una de las películas más nominadas logre llevarse todas las estatuillas a las que opta. Es relativamente normal que una cinta con una, dos, tres o incluso cuatro nominaciones logre todos esos premios, pero ¿siete de siete? Bueno, pues eso es lo que ha conseguido en la 74 edición de los Globos de Oro La ciudad de las estrellas, título en español para La La Land, llamada a ser la película del año. Y ante esto se abre ahora el debate acerca de su posibilidad de ser también la gran triunfadora en los Oscar.

Vaya por delante que son muy pocas las comedias que han logrado repetir hazaña en ambos premios (lo que vendría a confirmar que eso de que los Globos de Oro son la ‘antesala de los Oscar’ es un poco excesivo), pero los precedentes son, sin lugar a dudas, esperanzadores, comenzando por la última en conseguirlo: The artist. Y aunque todavía tienen que conocerse las nominaciones, el éxito del film dirigido por Damien Chazelle (Whiplash) no resta la importancia de otros nominados en esta edición de 2017, entre ellos ComancheríaManchester frente al mar o la otra galardonada como Mejor Película Dramática: Moonlight.

De hecho, y aunque pueda parecer secundario, es interesante el mensaje lanzado por algunos de los premios en la categoría cinematográfica, entre ellos el de Mejor Actriz Secundaria, Mejor Actor Dramático y Mejor Actriz Dramática. El primero viene a responder a una crítica surgida ante la ausencia de nominados y premiados afroamericanos en los Oscar; el segundo reconoce a un actor que ya ha hecho méritos más que suficientes para confirmarse como uno de los mejores de su generación; y el tercero cierra reconoce también la labor de los actores del cine europeo más allá del propio premio a la Película en Lengua Extranjera.

En efecto, Viola Davis, una de las actrices más nominadas en los últimos años y menos premiadas, ha logrado su primer Globo de Oro por Fences, aunque no es la única actriz de color que ha competido en esta categoría, y posiblemente no sea la única que lo haga en los Oscar. Y antes de finalizar con el análisis de lo que han sido y lo que pueden deparar estos premios, un apunte: el premio a Aaron Taylor-Johnson como Mejor Actor Secundario por Animales nocturnos puede parecer excesivo teniendo en cuenta la competencia, pero sin duda es merecido para un profesional capaz de ponerse en la piel de cualquier personaje. Y por supuesto, Meryl Streep, nominada por Florence Foster Jenkins, se lleva su premio, en esta ocasión honorífico.

Todo por The Crown

En las categorías televisivas es donde más de uno puede haberse llevado una sorpresa. Desde luego, y esto es un apunte puramente personal, esta edición de los Globos de Oro ha sido una de las más completas en lo que a nominaciones se refiere, sobre todo en el premio a la Mejor Serie Dramática, que ha terminado en manos de The Crown, la principal favorita, pero que tenía como competidores Juego de Tronos, Stranger Things, WestworldThis is us. Con todo, el hecho de que sean unos premios tan repartidos indica la buena salud de la ficción televisiva en cualquier formato.

Los Globos de Oro 2017 dejan igualmente una reflexión interesante. Para empezar, parece que esos años en los que dos o tres series acaparaban la atención en todas las categorías han llegado a su fin, al menos de momento. Las principales categorías contaban con veteranos como VeepTransparentMozart in the jungle, a los que se suman títulos como los mencionados anteriormente. Y ninguno de ellos ha logrado ninguna de las estatuillas, dejando paso a las nuevas producciones más frescas y con propuestas diferentes.

Diferente es el caso de las miniseries. Como es evidente, los nominados suelen ser nuevos cada año, pero en esta ocasión dos han sido los títulos que se han llevado el gato al agua. Por un lado, American Crime Story: El pueblo contra O.J. Simpson, serie cuyo formato es similar al de American Horror Story pero que aborda casos reales. Quizá lo más destacable sea el premio para Sarah Paulson, actriz que en los últimos años ha demostrado su talento en la serie de terror y que ahora es reconocida por su rol en este drama. Y por otro, El infiltrado, cuyos principales actores han sido reconocidos en casi todas las categorías, lo que da una idea de lo que puede llegar a ofrecer el producto.

Así las cosas, todo apunta a que La ciudad de las estrellas (La La Land) será la gran triunfadora en los próximos premios que vengan, incluidos los Oscar. Pero más allá de esta visión, lo relevante de esta edición de los Globos de Oro se haya en los premiados ajenos a esta comedia dramática musical, tanto por el talento que se reconoce como por lo que representan socialmente hablando. A continuación podéis encontrar todos los premiados.

CATEGORÍAS CINEMATOGRÁFICAS

Mejor Película Dramática: Moonlight.

Mejor Película Comedia/Musical: La ciudad de las estrellas (La La Land).

 Mejor Director: Damien Chazelle, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor Actor Dramático: Casey Affleck, por Manchester frente al mar.

Mejor Actor Comedia/Musical: Ryan Gosling, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor Actriz Dramática: Isabelle Huppert, por Elle.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Emma Stone, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

 Mejor Actor Secundario: Aaron Taylor-Johnson, por Animales nocturnos.

Mejor Actriz Secundaria: Viola Davis, por Fences.

Mejor Guión: Damien Chazelle, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor Banda Sonora: Justin Hurwitz, por La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor Canción: Justin Hurwitz, por ‘City of Stars’, de La ciudad de las estrellas (La La Land).

Mejor Película en Lengua Extranjera: Elle (Francia).

Mejor Película de Animación: Zootrópolis.

 

 CATEGORÍAS DE TELEVISIÓN

Mejor Serie Drama: The Crown.

Mejor Actor Drama: Billy Bob Thornton, por Goliath.

Mejor Actriz Drama: Claire Foy, por The Crown.

Mejor Serie Comedia: Atlanta.

Mejor Actor Comedia/Musical: Donald Glover, por Atlanta.

Mejor Actriz Comedia/Musical: Tracee Ellis Ross, por Black-ish.

Mejor Miniserie/Telefilme: American Crime Story: El pueblo contra O.J. Simpson.

Mejor Actor Miniserie/Telefilme: Tom Hiddleston, por El infiltrado.

Mejor Actriz Miniserie/Telefilme: Sarah Paulson, por American Crime Story: El pueblo contra O.J. Simpson.

Mejor Actor Secundario Serie/Miniserie/Telefilme: Hugh Laurie, por El infiltrado.

Mejor Actriz Secundaria Serie/Miniserie/Telefilme: Olivia Colman, por El infiltrado.

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: