Cruise se enfrenta a ‘La Momia’ mientras McGregor busca a su hija


El mes de junio ha arrancado con estrenos destinados a una amplia variedad de público pero con pocos visos de convertirse en éxitos de taquilla. Sin embargo, y a tenor de lo que está por llegar, esa no va a ser la tónica general. Es más, desde este viernes, día 9, las novedades van a estar marcadas por cintas en las que priman la aventura, la acción y la diversión por encima de la profundidad o la solidez de sus historias. Claro que con ellas, como ocurre hoy, llegan una serie de títulos de lo más interesantes.

Comenzamos este repaso con La Momia, nueva revisión del mito con maldiciones egipcias, aventura y humor a partes iguales. Dirigida en esta ocasión por Alex Kurtzman, creador de la serie Sleepy Hollow, y protagonizada por Tom Cruise (Al filo del mañana), la trama arranca cuando es descubierta por casualidad una cripta enterrada en lo más profundo del desierto. En ella descansa el cuerpo de una antigua princesa cuyo destino de reinar sobre Egipto le fue arrebatado por su ambición. Devuelta a la vida, utilizará todo su poder no solo para recuperar lo que le fue quitado, sino para someter a todo el planeta a su reinado. En el reparto también destacan Russell Crowe (Dos buenos tipos), Annabelle Wallis (Annabelle), Sofia Boutella (Star Trek: Más allá), Jake Johnson (Todo o nada), Courtney B. Vance (Terminator: Génesis), Javier Botet (El guardián invisible) y Marwan Kenzari (Ben-Hur).

Muy diferente es American Pastoral, primer largometraje de Ewan McGregor (La bella y la bestia) como director. Adaptación de la novela de Philip Roth, este drama con dosis de thriller cuenta con capital de Estados Unidos y Hong Kong narra la aparentemente perfecta vida de un antiguo atleta de instituto casado con una ex reina de la belleza. Su apacible vida se ve alterada cuando su hija desaparece tras ser acusada de cometer un acto violento, lo que llevará al hombre a buscarla, removiendo para ello los cimientos de una familia que nunca volverá a ser la misma. El propio McGregor protagoniza esta cinta cuyo reparto se completa con Jennifer Connelly (Noé), Dakota Fanning (El benefactor), Rupert Evans (The canal), Uzo Aduba (serie Orange is the new black), Molly Parker (serie House of cards) y David Strathairn (La deuda).

Pasamos ahora a las novedades europeas, y entre ellas destaca El sueño de Gabrielle, adaptación de la novela de Milena Agus que dirige Nicole Garcia (El adversario) y cuya trama gira en torno a una joven de la Provenza francesa que sueña con encontrar el verdadero amor en los años 50. Tras un matrimonio concertado con un granjero español honrado y cariñoso al que no ama, la joven conoce a un teniente herido en la guerra de Indochina que despertará sus deseos de amar y ser amada. Un sueño que está dispuesta a perseguir a toda costa. Este drama romántico con capital francés, belga y canadiense está protagonizado por Marion Cotillard (Macbeth), Louis Garrel (Mi amor), Àlex Brendemühl (Ma ma) y Brigitte Roüan (Voy a ser mamá).

Francia y Bélgica también colabora en Testigo, thriller de acción que arranca cuando un contable es despedido de la empresa en la que ha trabajado durante años. Es entonces cuando una misteriosa compañía le contrata para transcribir conversaciones telefónicas intervenidas. Su situación se complicará a medida que se vaya viendo involucrado en una compleja trama política con el mundo del espionaje como telón de fondo. Debut en el largometraje de Thomas Kruithof, la cinta cuenta con François Cluzet (Una semana en Córcega), Alba Rohrwacher (El país de las maravillas), Simon Abkarian (El padre), Sami Bouajila (Atracadores), Denis Podalydès (Monsieur Chocolat) y Alexia Depicker (La religiosa) como principales actores.

Estos dos países son los responsables igualmente de Una policía en apuros, nueva comedia dirigida y protagonizada por Dany Boon (Supercondríaco), quien también participa en un guión que se centra en la relación entre una policía que entra en el programa de formación del R.A.I.D. no por méritos propios, sino por motivos ocultos, y un agente misógino. En los momentos en los que no se tiran los trastos a la cabeza deberán tratar de detener a una peligrosa banda que está detrás de algunos de los robos más impresionantes de las calles de París. Entre los actores principales, además de Boon, encontramos a Alice Pol (Llévame a la Luna), Michel Blanc (Un viaje de diez metros), Yvan Attal (Rapt) y Sabine Azéma (Una cosa por otra).

El principal español de la semana es Patria, drama que dirige Joan Frank Charansonnet (Regression Post Panic Film) y que adapta a la gran pantalla la historia épica popular del caballero Otger Cataló, quien en base a la leyenda conquistó el territorio de Cataluña después de vencer a los sarracenos en el siglo VII. El reparto, en el que también participa el propio Charansonnet, está encabezado por Miquel Sitjar (A la deriva), Boris Ruiz (Los ojos de Julia), Miquel Gelabert (El Greco), Joan Massotkleiner (Las chicas de la sexta planta) y Àngels Bassas (Negro Buenos Aires).

La otra novedad con capital español es Pieles, debut en el largometraje del actor Eduardo Casanova (serie Aída), quien también escribe el guión de este drama centrado en varios personajes físicamente diferentes que se buscan en una sociedad que solo entiende una forma física que excluye y maltrata al diferente. Jon Kortajarena (Acantilado), Carmen Machi (La puerta abierta), Candela Peña (El tiempo de los monstruos), Ana Polvorosa (Mi gran noche), Macarena Gómez (Secuestro), Secun de la Rosa (La mula) y Carolina Bang (Dos a la carta) encabezan el reparto.

En lo que a animación se refiere, la única representante es Capitán Calzoncillos: Su primer peliculón, adaptación de la serie de novelas infantiles escritas por Dav Pilkey. El argumento se centra en dos traviesos escolares que hipnotizan al director de su colegio para convertirlo en un héroe de cómic. Lo que no esperan es lo que eso desencadena a continuación. La cinta está dirigida por David Soren (Turbo).

‘El renacido’: sobreviviendo a una experiencia fílmica excepcional


Leonardo DiCaprio es 'El renacido' de Alejandro G. Iñárritu.Se ha anunciado como la película del año, como el título que arrasará en la gala de los Oscar. No sé si finalmente eso llegará a ocurrir, pero desde luego lo nuevo de Alejandro G. Iñárritu después de Birman o (La inesperada virtud de la ignorancia) es uno de los proyectos más complejos, arriesgados, bellos e intensos que puede vivirse en una sala de cine. Y el principal motivo es que, aunque se ha vendido como una cinta de supervivencia, en realidad es mucho más, ofreciendo una complejidad emocional tan sutil que puede pasar desapercibida en un primer momento.

Desde la fotografía hasta la banda sonora, pasando por la interpretación o la puesta en escena, todo en El renacido (The revenant) está al servicio de un único fin: narrar la angustiosa búsqueda de venganza de un padre asediado por el dolor, los enemigos y un paraje inhóspito. Bajo esta premisa, por ejemplo, Iñárritu vuelve a recurrir a los planos secuencia en los momentos dramáticos más intensos, introduciendo al espectador no solo en la acción, sino en el miedo y la adrenalina de los personajes. Que el ataque inicial es una de las mejores secuencias del año es indudable, del mismo modo que el ataque del oso es imborrable una vez se ha tenido la suerte de verlo.

Pero de nuevo, la película es mucho más. Si Leonardo DiCaprio (La playa) se merece todos los premios habidos y por haber (y no por las exigencias físicas precisamente), lo de Tom Hardy (Warrior) empieza a resultar clamoroso. Su encarnación de un hombre asqueado con los nativos americanos y motivado únicamente por el dinero es excepcional, generando algunos de los instantes más interesantes desde un punto de vista puramente dramático. Y son solo los dos ejemplos más evidentes de un reparto sin parangón. Si a esto añadimos una fotografía con luz natural que aprovecha al máximo las posibilidades del paisaje, una banda sonora que incide en la angustia del protagonista, y algunos momentos realmente indigestos, lo que se obtiene es un film excepcional.

Habrá quien diga, como de hecho ya puede oírse, que El renacido (The revenant) es muy lineal, que su trama no afronta grandes giros argumentales ni posee un desarrollo de personajes excesivamente profundo. Y hasta cierto punto, podría ser cierto. Pero una reflexión algo más pausada de lo visto en esta historia de dos horas y media desmonta todo argumento posible. Su intensidad dramática, la venganza como hilo conductor tanto de héroes como de enemigos, y el perfecto y preciosista acabado formal hacen de esta obra una narración intensa, emocional y por momentos angustiosa. Y el cine al final es eso: hacer que el espectador viva una película.

Nota: 9/10

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: