‘El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos’, un film para unirlos a todos


Martin Freeman encarna a Bilbo Bolsón por última vez en 'El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos'.Han sido necesarias seis películas, pero parece que finalmente Peter Jackson, autor cinematográfico de las aventuras en la Tierra Media, ha dado carpetazo a su particular visión de los clásicos de aventura fantástica escritos por J.R.R. Tolkien. Seis películas que hace menos de 15 días encontraron su último representante en El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos, que viene a ser un broche no solo a una trilogía innecesaria, sino a todo un fenómeno que se inició allá por 2001 con El señor de los anillos: La comunidad del anillo. El resultado, con sus luces y sus sombras, es más correcto que el de sus dos predecesoras, fundamentalmente porque no necesita ocupar metraje con elementos secundarios.

Más adelante analizaré la película en sí, pero antes es conveniente enmarcarla en el contexto en el que debe ser entendida. Y es que no solo no es independiente de las dos anteriores entregas, sino que su valor se enriquece desde el momento en que se considera un nexo de unión entre esta trilogía y la de ‘El señor de los anillos’. En efecto, no solo algunos de sus personajes comparten ambas trilogías (algunos de ellos forzados por las circunstancias, como es el caso de Legolas), sino que el desenlace de las principales historias invita a revisar la trilogía protagonizada por Elijah Wood (Grand Piano) y Viggo Mortensen (La carretera). Independientemente de la fidelidad a la obra original, prácticamente ninguna si tenemos en cuenta que son más de seis horas de metraje para un libro de poco más de 200 páginas, resulta meritorio comprobar cómo las tramas se cierran en un círculo, creando un puente entre las películas que convierte ambas sagas en una única aventura de seis películas.

Pero hay más trasfondo en esta tercera y última entrega. Mucho más. El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos es, en cierto modo, un reflejo a menor escala de El señor de los anillos: El retorno del rey (2003), casi tanto como las dos primeras partes lo fueron unas de otras. En este sentido, ambas sagas discurren de forma paralela con una estructura similar, unas set pieces muy parecidas y un desenlace bélico con varios puntos de unión, sobre todo en lo que a épica y emotividad se refiere. Claro que esto, aunque como idea general es muy loable, no logra la consistencia necesaria si tenemos en cuenta que una (‘El hobbit’) necesita alargarse sin sentido con tramas y personajes secundarios que encajan a duras penas, y la otra (‘El señor de los anillos’) tuvo que ser acortada para poder acomodarla a las tres entregas.

Esto es lo que convierte a una en un clásico y a otra en un paquete de aventuras inocentes a la sombra de su hermana mayor. En cualquier caso, y como proyecto cinematográfico, no es posible reconocer el mérito de unir tantas historias bajo un único techo, con una línea argumental que comienza en El hobbit: Un viaje inesperado (2012) y termina en la ya mencionada ‘El retorno del rey’. Con el anillo como epicentro de todo, ambas trilogías se mueven por terrenos similares, por aventuras con protagonistas y escenarios que son ecos unos de otros, y con enemigos que, en definitiva y a pesar de sus diferentes diseños, son siempre los mismos. Se convierte casi en un reto, por tanto, abordar las seis películas para poder encontrar todos los nexos de unión entre ellas, y comprobar si la intención de Peter Jackson realmente queda patente en los fotogramas.

Una conclusión notable

Prueba de ese reflejo que es la trilogía de ‘El hobbit’ respecto a la de ‘El señor de los anillos’ es que esta tercera entrega es la mejor de todas, más o menos como le venía a ocurrir a ‘El retorno del rey’, aunque sobre esto siempre habrá todas las discusiones posibles. Lo que sí parece evidente es que El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos hace honor a su título. Más de dos horas de combates entre humanos, orcos, elfos, enanos y bestias que apenas dan respiro para un desarrollo dramático notable… claro que tampoco es necesario. Los personajes, presentados en las dos anteriores entregas, muestran ahora su faceta más dinámica, luchando sin descanso entre montañas, las calles de una ciudad o el lecho de un río helado. Todo para evidenciar una técnica digital casi impecable que deja ver su truco en algún que otro momento.

Esto no impide, o al menos no debería, que el espectador disfrute con cada momento, deseando casi que las pocas secuencias de diálogo y pausa se terminen para pasar de nuevo a la acción. Bajo este prisma, esta tercera película se convierte en un derroche de imaginación a la hora de realizar movimientos de combates y muertes épicas, si bien es cierto que carece casi por completo de sorpresa o giros argumentales importantes. Curiosamente, uno de los mejores momentos del film reside en la labor de Richard Armitage (En el ojo de la tormenta) como líder de los enanos, quien sufre una transformación interesante y bien plasmada que dota al conjunto y a su evolución de un trasfondo dramático algo más intenso de lo que se había visto con anterioridad.

Aunque como decía al comienzo, uno de los aspectos más interesantes de esta película es su forma de completar un proyecto que va mucho más allá de su propia dimensión, e incluso de su condición de final de una trilogía. Así, no solo cierra las historias secundarias desarrolladas a lo largo de las dos anteriores películas, sino que sitúa a cada personaje en la senda hacia las aventuras de ‘El señor de los anillos’, reservando un último plano que enlaza con aquella primera película de comienzos de siglo. Todo ello, unido a un desarrollo dramático similar en fondo y forma al de la última de las entregas originales, da como resultado una película más entretenida y en líneas generales mejor que sus predecesoras.

Pero esto no significa que El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos sea un gran film. Ni siquiera que esté a la altura de lo que logró la trilogía de ‘El señor de los anillos’. Al fin y al cabo, estas tres películas no dejan de ser un reflejo de aquellas. Esta última entrega posiblemente adquiera mayor relevancia porque adopta un tono más adulto y alejado de cabriolas y humor sin demasiado sentido, centrándose más en el lado oscuro que amenazaba en todo momento pero que nunca terminaba de representar una seria amenaza. Termina así un viaje, y lo hace de una forma más que correcta que sirve, además, de nexo de unión para un proyecto cinematográfico mucho mayor, más épico y, aunque solo sea por el esfuerzo invertido, memorable.

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‘Big Hero 6’ defiende el mundo del dominio de ‘El hobbit’


Estrenos 19diciembre2014La espera por fin acaba. El pasado miércoles llegaba a las pantallas de toda España la última entrega de la saga de El hobbit, que no solo cierra esta trilogía sino que termina también con el viaje por la Tierra Media iniciado con El señor de los anillos. Al menos de momento. Y si este es sin duda el estreno más importante de la semana (y posiblemente hasta que termine el año), hay que destacar que no llega solo. Una cinta de animación llamada a arrasar en taquilla y una comedia europea precedida por un enorme éxito son otros de los estrenos más importantes de hoy, viernes 19 de diciembre.

Así que comenzamos el repaso con El hobbit: La batalla de los cinco ejércitos, capítulo final de la trilogía dirigida por Peter Jackson (El señor de los anillos: La comunidad del anillo) y basada en el libro de J.R.R. Tolkien. La trama, como es evidente, se inicia en el mismo momento en que terminaba la segunda parte, narrando la lucha de los enanos y los elfos contra el dragón Smaug y el ataque del ejército de orcos enviado por Sauron a la Montaña Solitaria, del que solo tiene conciencia el mago Gandalf. En medio de todo esto, el hobbit protagonista deberá tomar decisiones que definirán su futuro y el de la Tierra Media. Proyectada en HFR 3D, la película cuenta con el mismo reparto de las anteriores ocasiones, en el que destacan Martin Freeman (serie Sherlock), Ian McKellen (X-Men: Días del futuro pasado), Richard Armitage (En el ojo de la tormenta), Cate Blanchett (Blue Jasmine), Orlando Bloom (Los tres mosqueteros), Christopher Lee (Sombras tenebrosas), Evangeline Lilly (serie Perdidos), Luke Evans (Drácula: La leyenda jamás contada), Lee Pace (Guardianes de la galaxia), Aidan Turner (Alarm), Benedict Cumberbatch (Agosto), Hugo Weaving (Matrix) y Manu Bennett (serie Arrow), entre muchos otros.

Su principal rival por la taquilla es Big Hero 6, la nueva película de Disney que en esta ocasión adapta un cómic y no un cuento clásico. Su argumento gira en torno a un chico de 14 años que es un genio de la robótica. La vida del joven transcurre tranquila junto a su mejor amigo, un bondadoso robot, hasta que una serie de terribles acontecimientos amenazan la estabilidad y la supervivencia de su ciudad. Será entonces cuando, acompañado de un grupo de jóvenes con similares inquietudes, desarrolle la tecnología necesaria para enfrentarse a la amenaza. Acción, aventura y humor son los ingredientes de este film dirigido por Don Hall (Winnie the Pooh) y Chris Williams (Bolt), y que cuenta con las voces de Scott Adsit (St. Vincent), Ryan Potter (Senior Project), Daniel Henney (El último desafío), T.J. Miller (serie Silicon Valley) y Jamie Chung (serie Believe) en su versión original.

Otro de los estrenos importantes del viernes es Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?, comedia francesa que ha sido la revelación del año en su país de origen gracias a su particular visión de la intolerancia racial en Francia. Su trama gira en torno a un matrimonio tradicional católico, con ideas muy conservadoras que han intentado inculcar en sus cuatro hijas. Sin embargo, algo parece haber fallado cuando una de ellas decide casarse con un musulmán. A este mal trago para la pareja le siguen los de otras dos hijas, que se casan con un judío y con un chino. La única esperanza que les queda es la menor, quien parece querer casarse con un católico. Pero no todo es siempre lo que parece. Philippe de Chauveron (Les parasitos) dirige la obra, que cuenta con Christian Clavier (Los visitantes), Chantal Lauby (La jaula dorada), Frédérique Bel (Un gran equipo), Pascal N’Zonzi (Lumumba), Elodie Fontan (¡Qué suerte ser profe!) y Emilie Caen (Intocable) en su reparto principal.

Desde Reino Unido nos llega lo nuevo de Mike Leigh (El secreto de Vera Drake) en forma de drama biográfico. Mr. Turner aborda la vida del pintor J.M.W. Turner, excéntrico y genial pintor inglés cuya vida está marcada por la muerte de su padre. Será este acontecimiento el que le lleve a vivir de forma secreta con la dueña de una casa de huéspedes en Chelsea, con la que mantiene además una relación íntima. Junto a él vive su ama de llaves, una mujer enamorada de su genio a la que subestima y de la que se aprovecha sexualmente de vez en cuando. Timothy Spall (Un amor entre dos mundos) encabeza el reparto, en el que también destacan Dorothy Atkinson (Una guerra feliz), Paul Jesson (serie Roma), Marion Bailey (Asuntos de familia) y Lesley Manville (Maléfica).

Terminamos este repaso con la japonesa Doraemon Stand by me, cinta de animación que lleva al cine las aventuras del famoso personaje de la serie de televisión. El argumento del film aborda qué es lo que ocurrió con el niño protagonista años después de que Doraemon, el gato que le ayudaba, se fuera. Basada en el manga de Fujio F. Fujiko, la cinta está dirigida por Ryuichi Yagi, quien debuta así en el largometraje, y por Takashi Yamakazi (Space Battleship Yamato), quien además escribe el guión.

Tráiler de ‘El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos’: el final del fin


Ian McKellen vuelve a ser Gandalf en 'El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos', con la que Peter Jackson cierra la trilogía.El mes de julio está teniendo un final de lo más movido en cuanto a novedades y avances se refiere, muchos de ellos enmarcados en la Comic-Con de San Diego que se celebra estos días. Si hace unos días veía la luz la nueva entrega de Mad Max, ayer era el turno de la última parte de la trilogía con la que Peter Jackson dice adiós, al menos de momento, a la Tierra Media. El propio director de la trilogía de El señor de los anillos anunciaba a través de su cuenta de Facebook que el primer avance de El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos, era una realidad. Y si bien es cierto que a partir de ahora se irán desvelando poco a poco algunos aspectos de la trama, el tráiler, que tenéis al final, ya permite anticipar una serie de conclusiones.

Una de ellas, quizá la más evidente, es que la película repite, más o menos, los patrones de la trilogía que la precede en el cine, fundamentalmente en lo que a espectacularidad y épica se refiere. Los grandes movimientos de masas y el combate entre las diferentes facciones alientan a pensar en una conclusión muy del gusto de Jackson, es decir, por todo lo alto (el hecho de que el título haga referencia a una batalla ya nos da una idea). El tráiler está planteado, además, como un homenaje en clave sombría de todo lo vivido anteriormente y, en cierto modo, a las aventuras narradas en las películas de El señor de los anillos, que cronológicamente transcurren después. Todo combinado con los elementos de aventura que han caracterizado a esta saga.

Y esto me lleva a la otra idea que subyace en este avance. Dado que visual y narrativamente hablando poco más hay que decir que no se haya dicho ya (salvo que la frescura de Jackson parece haberse acabado), da la sensación de que estas primeras imágenes en movimiento son una especie de legado final del director y de las aventuras en la Tierra Media. Un final no solo para la trilogía, sino más bien una despedida de esta fantasía épica que ha sido estirada de forma un tanto innecesaria en dos trilogías, cuando lo cierto es que El Hobbit perfectamente habría “entrado” en una sola película. Esto no quiere decir que esta tercera parte vaya a perder dinamismo respecto a sus predecesoras; al menos nada apunta a eso.

La película, como es lógico, vuelve a contar con los actores de las primeras entregas, entre los que debemos destacar a Martin Freeman (serie Sherlock), Ian McKellen (X-Men: Días del futuro pasado), Benedict Cumberbatch (Agosto), Orlando Bloom (Troya), Richard Armitage (Capitán América: El primer vengador), Luke Evans (Immortals), Cate Blanchett (Monuments men), Hugo Weaving (Matrix), Christopher Lee (Sombras tenebrosas), Evangeline Lilly (serie Perdidos), Lee Pace (Lincoln) y Manu Bennett (serie Arrow). Su estreno está previsto para diciembre de este mismo año, y siguiendo la tradición de las anteriores películas, lo más probable es que sea el viernes 19. Por ahora, y a falta de más vídeos, aquí tenéis el tráiler cortesía de Warner Bros.

‘El hobbit: La desolación de Smaug’: mucha película para poca historia


Los enanos de 'El hobbit: La desolación de Smaug' deberán superar todo tipo de peligros.Se ha convertido ya en una cita ineludible para los seguidores de la fantasía y de las aventuras enmarcadas en mundos plagados de criaturas y seres fantásticos. Y quizá sea por eso que ha perdido buena parte de su encanto. Por segundo año consecutivo (y todavía queda un tercero) Peter Jackson, artífice de ese icono del cine en el que se ha convertido la trilogía de ‘El señor de los anillos’, regresa a la Tierra Media para continuar narrando el viaje de un hobbit y un puñado de enanos por recuperar el hogar de estos últimos, en las garras de un dragón desde hace décadas. Y si bien es cierto que esta continuación posee más ritmo, más espectacularidad y un final realmente bueno, no logra erigirse como lo que debería ser: una obra independiente.

No me refiero a la independencia respecto al anterior film, sino respecto a la trilogía original. Más allá de que la magia de la Tierra Media se quedó por el camino entre una trilogía y otra, la sensación que desprende este nuevo episodio del viaje es la de ser más un vehículo que sirva de origen a los acontecimientos narrados en la mastodóntica obra sobre el anillo único. Esto no es necesariamente algo negativo, pero resta interés al viaje de los enanos, por otro lado plagado de lugares comunes y personajes conocidos que, afortunadamente, cuenta con un ritmo endiablado que disimula las carencias dramáticas de los personajes y sus motivaciones. De hecho, la masiva presencia de persecuciones y combates convierten a esta nueva entrega en el entretenimiento ideal.

En este sentido destaca por encima de cualquier otra cosa su tercio final, en el que el dragón del título hace acto de presencia. Es más, la perfecta resolución de la secuencia dentro de la montaña evidencia el hecho de que esta historia nunca debería haber sido narrada en tres películas. La necesidad de introducir metraje innecesario, valga la contradicción, acentúa aún más si cabe las secuencias de acción, siendo el ejemplo más claro de que esta historia debería haber sido más directa, destinada a completar una visión global del mundo creado por J. R. R. Tolkien. Por el contrario, los largos viajes, los diálogos sin demasiado sentido y los momentos de pausa juegan en contra de una trama que, cuando se detiene a reflexionar, revela las numerosas carencias que posee.

El hobbit: La desolación de Smaug supera a su predecesora en un uso mucho más consciente de la acción a lo largo del excesivo metraje que tiene. Pero eso no impide que sus debilidades, producidas fundamentalmente por el estiramiento de la trama y por su condición de precuela explicativa, sean inexistentes. Es notable, divertida, entretenida y con momentos realmente logrados, sin duda. Ahora bien, la sensación que queda es si este regreso a la Tierra Media era necesario y, sobre todo, si su presencia en salas realmente necesitaba ser alargado hasta el año que viene. Algo que ya se atisbaba en la primera parte, por cierto. Los más fieles seguidores no vacilarán en su respuesta. El resto es más que probable que empiece a sentir un hormigueo producido por la cotidianidad y por la sensación de haber visto esto mismo en alguna sala unos años atrás.

Nota: 7,5/10

El hobbit sigue su viaje para sobrevivir a ’12 años de esclavitud’


Estrenos 13diciembre2013Mediados del mes de diciembre y la tradición se repite (si no, no sería una tradición, ¿no?). A lo largo de los últimos años por estas fechas Peter Jackson y su equipo visitan la Tierra Media creada por J. R. R. Tolkien, y hoy viernes 13 de diciembre lo hacen con la continuación de El hobbit: Un viaje inesperado. Sin duda, este es el estreno que más repercusión tendrá en las próximas semanas, pero no es el único. De hecho, para muchos espectadores otro estreno será el esperado, sobre todo tras su puñado de nominaciones a los Globos de Oro de ayer. E incluso para los que busquen algo más biográfico, las propuestas de la semana también pueden ofrecer algo interesante. Pocos estrenos en comparación con semanas anteriores, pero la mayoría muy relevantes.

Así que, como es lógico, comenzamos con El hobbit: La desolación de Smaug, título que continúa las andanzas de la primera parte y que, además de los nombres que ya se dejaron ver en esta, incorpora otros tantos, algunos ya vistos en la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’. Aventura épica donde las haya, la historia en líneas generales sigue a los protagonistas en su viaje por recuperar la Montaña Solitaria y el Reino Perdido de los Enanos, Erebor. Durante su periplo deberán enfrentarse a arañas gigantes, escapar de los elfos silvanos e ir más allá de la Ciudad del Lago. Pero el mayor peligro de todos llegará cuando entren en la montaña y tengan que hacer frente al dragón que da nombre a esta continuación. Presentada en 3D, esta entrega intermedia de la trilogía vuelve a contar con Jackson (King Kong) como director, así como con Ian McKellen (El código Da Vinci), Martin Freeman (serie Sherlock), Richard Armitage (Capitán América: El primer vengador), Ken Stott (La guerra de Charlie Wilson), Graham McTavish (The Wicker Tree), William Kircher (Out of the blue), James Nesbitt (Gold), Stephen Hunter (Ladies Night), Cate Blanchett (Blue Jasmine), Benedict Cumberbatch (El quinto poder) y Manu Bennett (serie Spartacus) como integrantes del reparto, a los que hay que añadir los nombres de Orlando Bloom (Los tres mosqueteros), Evangeline Lilly (serie Perdidos), Stephen Fry (V de Vendetta) y Luke Evans (El enigma del cuervo), entre muchos otros.

El otro gran estreno de la semana es 12 años de esclavitud, película que, según todos los indicios, podría coronarse como la ganadora de los próximos Oscars en las principales categorías. Su trama pone en imágenes la historia verídica de un afroamericano libre que, unos años antes de la Guerra Civil estadounidense, es secuestrado y vendido como esclavo. Durante más de una década sufre la violencia, la humillación y la crueldad de aquellos que se consideran sus propietarios, pero también conoció la amabilidad de muchos que se oponían a este régimen. Precisamente será su encuentro con uno de estos individuos el que cambiará para siempre su vida, marcada durante 12 años no solo por la supervivencia, sino por conservar su dignidad. Dirigida por Steve McQueen (Shame), el film pertenece a esa categoría de relatos que quitan la respiración solo con echar un vistazo al reparto: Chiwetel Ejiofor (Salt), Michael Fassbender y Brad Pitt (que repiten tras coincidir en El consejero), Benedict Cumberbatch, que repite esta semana, Paul Dano (Prisioneros), Sarah Paulson (serie American Horror Story: Asylum), Garret Dillahunt (Looper), Paul Giamatti (All is bright), Scoot McNairy (Argo) y Lupita Nyong’o (serie Shuga).

La tercera en discordia de este fin de semana es Diana, biopic de la princesa de Gales que murió trágicamente hace ya más de 15 años en un accidente de coche en las calles de París. En concreto, la película recoge sus dos últimos años de vida y, más concretamente, su relación con un médico pakistaní y las intenciones que tenían de llegar a casarse. Todos aquellos que siguieron en mayor o menor grado la vida de la princesa sabrán cuál fue el desenlace de esos acontecimientos, lo que no impide que el film ofrezca una visión personal sobre lo que realmente ocurrió y, sobre todo, sobre las consecuencias que tuvieron las decisiones que en esos días se tomaron. Drama y romance se combinan en este relato dirigido por Oliver Hirschbiegel (El hundimiento) y protagonizado por Naomi Watts (Lo imposible), Naveen Andrews (serie Perdidos), Cas Anvar (Código fuente), Geraldine James (Sherlock Holmes), Douglas Hodge (Robin Hood) y Juliet Stevenson (Triage).

La nota de animación la pone Free birds (Vaya pavos), comedia familiar dirigida por Jimmy Hayward (Horton) cuya premisa inicial es, cuanto menos, curiosa. Dos pavos que han llevado vidas muy distintas se ven envueltos en una carrera contra el tiempo para ser eliminados del menú de Acción de Gracias. Y la forma de lograrlo es viajando en el tiempo hasta ese momento en que el animal fue incorporado a la mesa en esa fecha tan señalada para los norteamericanos. Owen Wilson (Los becarios) y Woody Harrelson (Ahora me ves…) ponen las voces a los protagonistas, mientras que Amy Poehler (A.C.O.D.), George Takei (serie Héroes), Colm Meaney (La fría luz del día) y Keith David (Un funeral de muerte) completan el reparto.

Por su parte, la propuesta europea es una producción de 2012 a tres bandas entre Alemania, Reino Unido y Australia. Con Cate Shortland (Somersault) tras las cámaras, Lore ubica la trama en la Alemania devastada tras la II Guerra Mundial en 1945. Tres hermanos se ven obligados a atravesar el país para reunirse con su abuela después de que sus padres, miembros de las SS, sean arrestados. La hermana mayor, que da nombre a la película, empezará a atisbar las consecuencias de los actos que sus padres cometieron, aunque su verdadero conflicto surgirá cuando se encuentren con un niño judío y deba confiar en él para poder sobrevivir en ese nuevo mundo para ellos. Este drama con trasfondo bélico está protagonizado por Saskia Rosendahl (Für Elise), Nele Trebs (Die Tür), Mike Weidner, Ursina Lardi (La cinta blanca) y Hans-Jochen Wagner (Implosion).

Por último, desde España llega el documental Guadalquivir, dirigido por Joaquín Gutiérrez Acha, quien debuta así en el largometraje cinematográfico. A través de la vida de un zorro, el film recorre uno de los parajes más hermosos de la geografía ibérica y una de las masas forestales más importantes de Europa: las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, lugar de nacimiento del río que da nombre a la película.

El miedo racial a los alienígenas de ‘Distrito 9’ y su crítica social


Sharlto Copley protagoniza 'Distrito 9', primera película de Neill Blomkamp.No es esta la primera vez que me reafirmo en la idea de que la ciencia ficción es uno de los mejores vehículos para denunciar determinados aspectos de la sociedad moderna. El reciente estreno de Elysium es un muy buen ejemplo de esto, pero es superado por el primer film del propio director, Distrito 9 (2009). Sin grandes actores pero con una carga emocional y social apabullante, Neill Blomkamp compone una crítica al sistema de clases sociales y al problema racial de Sudáfrica (con una fuerte referencia al apartheid) en una película que casi con toda probabilidad se convertirá en un clásico del género.

Lo más importante de la película, al igual que le ocurre a la protagonizada por Matt Damon (El caso Bourne), es que su historia, a pesar de los componentes fantásticos, es cercana, directa y sencilla. Los alienígenas han llegado a la Tierra, pero lejos de conquistarla se han visto atrapados como una especie de inmigrantes ilegales en Johannesburgo. En esta situación los gobiernos han creado unos campos de refugiados para que puedan vivir y reproducirse hasta que vuelvan a su planeta. Se les controla, se les vigila y se les tolera poco. En medio de todo esto un empleado público se ve envuelto en una situación que le abrirá los ojos ante las actitudes de una y otra especie.

Antes mencionaba que no tiene grandes actores. Y es cierto. Pero eso no impide que no haya grandes nombres apoyando el proyecto. Peter Jackson (El señor de los anillos. La comunidad del anillo) fue el peso pesado que le abrió muchas puertas al proyecto, al menos de forma inicial. La realidad es que la película posee argumentos propios para defenderse solita sin necesidad de apoyos o de famosos avalistas. Su dramatismo, cuyo pilar fundamental es el desarrollo argumental, se agudiza con cada uno de los elementos formales del conjunto, desde una realización pseudo documental (que tuvo un importante aliado en la campaña viral iniciada en Internet) hasta unos efectos digitales maravillosos, pasando por una fotografía que sabe captar las emociones del protagonista en su proceso de transformación.

Suele decirse en todo manual de guión que el personaje principal no puede terminar el viaje exactamente igual que lo empieza. En el caso del protagonista, interpretado por un entonces desconocido Sharlto Copley (y bendito descubrimiento, la verdad), dicha transformación se produce en dos claros niveles muy relacionados. Por un lado su transformación moral, en la que la intolerancia, el miedo a lo desconocido y ese rechazo inconsciente generado por el entorno social dan paso a la comprensión, la necesidad de ayuda y, porqué no, el miedo a lo que es capaz de hacer el ser humano cuando no comprende algo. Esta transformación, y ese es otro de los aciertos del film, también tiene lugar en el espectador, quien encuentra muchos momentos extrañamente familiares, más o menos como ocurre en Elysium.

Pero por otro hay una transformación física. No voy a contar aquí en qué consiste ni cómo se produce. Simplemente señalar que esa transformación es, por así decirlo, similar a lo que podría ocurrirle a un ciudadano medio que se vea de repente perdido en un lugar donde sus habituales recursos han desaparecido, en el que se le confunde con uno más de esos “indeseables” y se le trata como tal. Consiste, en pocas palabras, en sufrir en carne propia la actitud que se tiene con el prójimo, ese miedo racial que en esta ocasión consiste en evitar convertirse en algo que siempre se ha tratado como una amenaza. Y eso que el personaje de Copley no es necesariamente malo, sino simplemente incapaz de denunciar injusticias por un miedo social extrañamente instaurado.

Un drama muy humano

Acabo de darme cuenta de que, a pesar de ser una cinta sobre alienígenas, no les he mencionado prácticamente nada. Tampoco es extraño, Distrito 9 es de todo menos una cinta de alienígenas al uso. Si se ha elegido este contexto es porque el contraste entre humanos y extraterrestres es más evidente que entre humanos con distinto tono de piel. En este sentido, se podría decir que la cinta es en realidad un drama humano y social, una historia de desesperación y soledad, de supervivencia y esperanza, que podría encuadrarse en cualquier época y situación. No debería pasarse por alto tampoco el hecho de que los aliens se parezcan a los insectos, sin duda una representación de la mentalidad de muchos individuos de épocas oscuras la lucha por la tolerancia.

Es en esta línea en la que hay que interpretar la película de Blomkamp. El acabado técnico es impecable, no cabe duda, pero su fortaleza estriba en el desarrollo dramático de ese cambio, de ese proceso de abandono y rechazo por una sociedad a la que se consideraba propia y que sin embargo devora y ataca todo aquello que es incapaz de entender o respetar. Es soberbia la forma en la que el personaje de Copley, quien por cierto está inmenso en el rol, comprende poco a poco que está solo y que su única salida es ayudar a aquellos a los que antes vigilaba. No tanto en las secuencias de acción o de investigación como en los momentos más íntimos de su soledad, aquellos en los que su reflejo en un espejo le devuelve la cruda realidad de que su vida nunca volverá a ser la misma.

Empero, hay esperanza. Ese es otro de los múltiples mensajes que atesora el film. A pesar de todo lo que le sucede, a pesar de sobrevivir a ataques y persecuciones, la esperanza de que logre su objetivo siempre prevalece. Incluso cuando ese impactante plano final deja poco margen para ese tipo de emociones, Neill Blomkamp se las ingenia para aportar luz a ese oscuro túnel. En cierto modo, es lo que se desprende en todo momento de la raza alienígena, y lo que sin duda se respira en las zonas de Johannesburgo representadas en el relato. Con esa forma de narrar tan directa y sencilla, aquí con el formato de falso documental, el realizador logra transmitir todo aquello que queda plasmado sobre el papel y lo que subyace de muchos de los diálogos.

Todo ello convierte a Distrito 9 en una película perfecta, descubriendo a un director con una visión crítica y una capacidad de entretenimiento muy poco comunes. Su aspecto documental otorga a la historia un mayor dramatismo, incluso contrarrestando el hecho de que los alienígenas estén en medio de todo. Sin embargo, y como decíamos antes, esta no es una historia de invasiones y luchas. Es un drama humano, la búsqueda de una solución que no parece existir o que no se quiere aplicar. Es la comprensión de lo que hay al otro lado, de ese miedo a lo desconocido que solo provoca una innecesaria escisión cuya ausencia podría solucionar muchos de los problemas en el mundo. Entender la película como una más de ciencia ficción sería un error. Su valor, y por lo que se convertirá en un clásico, reside en comprender los absurdos motivos del conflicto racial que asola a la raza humana desde que el mundo es mundo.

‘El hobbit’ sigue imbatido en un oscuro fin de semana


El pasado viernes, 4 de enero, llegaban a la cartelera española varios estrenos interesantes, de calidad y con muchas posibilidades de estar en los inminentes certámenes de premios que van a tener lugar estos meses. Sin embargo, y motivado principalmente por la festividad de los Reyes Magos (con todo lo que eso conlleva en España), las salas se han encontrado un poco huérfanas de espectadores, lo que se ha traducido en importantes descensos en la recaudación respecto al fin de semana anterior. Así, la cantidad total ha superado por muy poco los 6 millones de euros y, lo más relevante, ninguno de los nuevos títulos ha logrado arrebatarle a El hobbit: un viaje inesperado, la corona de film más taquillero.

De hecho, el film de Peter Jackson (Criaturas celestiales) logra 1,11 millones de euros, lo que supone un descenso del 56% y supera, por muy poco, a La noche más oscura. Su montante final alcanza ya los 19,75 millones de euros, dejados en las arcas de la productora por 2,6 millones de espectadores. Habrá que ver cómo resiste los próximos estrenos de acción, pero no sería extraño que terminara rondando los 25 millones de euros. Volviendo al film de Kathryn Bigelow (En tierra hostil), se queda en 1,02 millones, lo que supone un promedio de unos 4.310 euros por sala, el mejor de todo el top 10. Si consideramos el mal fin de semana en general y la temática del film, no viene a ser un mal resultado, aunque será importante el próximo fin de semana para comprobar realmente su repercusión. Si lo mantiene no sería extraño que terminara cerca de los 10 millones de euros.

La medalla de bronce se la queda Los miserables, que siguiendo la tendencia descendente del resto del ranking cae un 53% para recaudar 806.000 euros durante el periodo aquí analizado. En total, 5,02 millones de euros que aumentarán en las próximas semanas, sobre todo si las nominaciones y los premios la favorecen. El caso de la cuarta película más taquillera, ¡Rompe Ralph!, es bien distinto. La falta de público infantil este fin de semana se ha notado, y mucho. Con una caída del 62% logra 660.000 euros, y acumula ya unos 5,22 millones. Dado que el periodo escolar vuelve a la normalidad estos días, es previsible que no aumente demasiado, teniendo como objetivo más probable una cifra cercana a los 10 millones de euros.

El quinto puesto es para el thriller español El cuerpo, que desciende un 46% respecto al fin de semana anterior (el menor del top 10) para quedarse en los 575.000 euros. Poco a poco, ha logrado acumular 4,26 millones de euros, teniendo los 6 millones como un buen techo en su recorrido por salas comerciales. A continuación encontramos dos estrenos de este fin de semana. Por un lado, la cinta de terror y suspense El hombre de las sombras, que logra 328.000 euros en unos 217 cines, lo que arroja una media de 1.510 euros. Tal vez no sean unos datos muy esperanzadores, pero el film tampoco partía con una campaña potente, por lo que hasta cierto punto era previsible.

Por otro lado, el séptimo puesto lo ocupa The master, difícil película que, a pesar de todo, deja una mejor media. Su recaudación, es cierto, ha sido menor, 251.000 euros, pero no es menos cierto que se han conseguido en poco más de 100 salas, lo que suponen 2.394 euros por sala. Habrá que esperar a comprobar si el boca oreja y las críticas dan un empujón hacia arriba a la película o, de lo contrario, la relegan al olvido en su segunda semana. En otro orden de cosas, el top 10 se cierra con tres viejos conocidos de la taquilla española, entre los que destaca una vez más Lo imposible.

La película del tsunami que ha batido todos los récords posibles en España se cuela en novena posición, justo entre La vida de PiLas sesiones, para hacerse con 154.000 euros, es decir, un 45% menos, lo que deja un total ya de 41,8 millones. Lo cierto es que poner un tope a este excelente drama es poco menos que imposible, sobre todo ahora que se han dado a conocer las candidaturas a los Goya de 2013. Ni qué decir tiene que su vida en cartelera se alargará si logra arrebatarle a Blancanieves los principales premios.

‘El hobbit’ se resiste a miserables y videojuegos en su tercera semana


La llegada del 2013 ha supuesto pocos cambios en lo que a la taquilla se refiere. Desde el estreno de El hobbit: un viaje inesperado, la película de Peter Jackson, responsable de la trilogía sobre El señor de los anillos, se ha mantenido como el título que más recauda semana tras semana. Los últimos estrenos del año pasado, a pesar de tener unas buenas expectativas, como fue el caso de Los miserables, no han terminado con dicha trayectoria. Durante el último fin de semana del 2012 se lograron casi 10 millones de euros en recaudación, correspondientes a 1,35 millones de espectadores, más si tenemos en cuenta que el día de los últimos estrenos fue el martes 25 de diciembre, no el viernes.

Así las cosas, el regreso a la Tierra Media de Jackson y compañía consigue, en su tercera semana, un balance de 2,5 millones de euros de viernes a domingo, lo que supone un descenso del 31% respecto a la semana anterior, el mayor de las 10 cintas más taquilleras. En total ya cuenta en su haber con 17 millones, por lo que no sería extraño que se dispare más allá de los 25 millones de euros. Seguidamente encontramos ¡Rompe Ralph!, sin duda beneficiado de su proyección en tres dimensiones. Con 1,7 millones de euros en los tres días y el periodo vacacional que todavía queda por agotar, es más que probable que se sitúe en los 10 millones antes de que termine esta época navideña, sobre todo si atendemos a que, desde su estreno, lleva acumulados más de 3 millones.

La medalla de bronce se la queda el musical dirigido por Tom Hooper (The Damned United), que consigue también alrededor de 1,7 millones. Ahora queda esperar a ver su desarrollo, que se prevé positivo a tenor de los comentarios y la aceptación que está teniendo. Del mismo modo, está casi asegurada su longevidad si, como se espera, sea nominada a varios Oscar. En cuanto a los mantenimientos que copan el resto del top 10, hay que destacar como dato curioso el crecimiento que han contemplado. Sin ir más lejos, en el puesto cuarto encontramos el thriller español El cuerpo, que mejora su recaudación un 2% y se coloca en los 1,05 millones de euros, sumando un total de unos 3 millones. Si eso se mantiene, no sería extraño que superara los 5 millones en total.

En mitad de la tabla se halla La vida de Pi, que mejora un 8% y se hace con 515.000 euros, cantidad que conforma los 7,3 millones de euros, pudiendo llegar a los 10 millones en el tramo final de su recorrido, más si termina compitiendo en los Oscar correspondientes al 2012. Por su parte, los demás títulos animados de la cartelera se han visto afectados, como era de esperar, por el estreno de la película Disney. En el caso de El origen de los guardianes, la más sólida de todas, desciende un 5% respecto al fin de semana anterior y se queda en 415.000 euros. En total son ya más de 5 millones de euros, y no parece factible que llegue a superar los 8 millones.

Por su parte, El alucinante mundo de Norman sufre una pérdida del 25%, aunque su montante final este fin de semana ha sido similar al de El origen de los guardianes. 405.000 euros que colocan su total en los 1,33 millones de euros, teniendo como cifra definitiva más accesible los 2,5 millones de euros. Le sigue La saga Crepúsculo: Amanecer. Parte II, que tras todas estas semanas registra una de las caídas más agudas del top 10, aunque su balance final es de más de 22 millones de euros, a lo que hay que sumar lo que consiga en el recorrido que todavía le queda.

Uno de los casos más llamativos es, sin ningún género de dudas, el de Lo imposible. Tras todas las semanas que lleva en cartel, habiendo sido número uno de la taquilla durante mucho tiempo y batiendo todos los récords del cine español, la cinta registra un aumento del 33% durante este último fin de semana, recaudando 275.000 euros. Su total llega ya a los 41,3 millones de euros, y es posible que llegue a superar los 42 o 43 millones. Sea como fuere, ya se ha convertido en una de las películas más taquilleras en la historia de España.

Cierra este primer top 10 del 2013 la comedia dramática Las sesiones, que gana un 5%, lo que representa unos 217.000 euros. Su total es ya de 587.000 euros, que podrían convertirse en 1 o 2 millones de euros, sobre todo si sus actores consiguen sendas nominaciones en la próxima edición de los Oscar.

‘El señor de los anillos: El retorno del rey’, el destino como arma


Viggo Mortensen dirige su ejército en 'El señor de los anillos: El retorno del rey'.Hay muy pocas películas que hayan logrado 11 Oscar. De hecho, hasta hace no mucho solo había dos títulos que ostentaban este honor. En 2003, fecha del estreno de El señor de los anillos: El retorno del rey, la Academia premió no solo el trabajo visto en esta última entrega, sino el realizado en las tres partes (al menos, en muchas de sus categorías). Unos premios que reflejan el reto artístico y técnico que supuso el rodaje de tres películas al mismo tiempo pero que, por otro lado, supone la confirmación de que la última película es, por encima de todo, un film diferente, capaz de superar los límites del cine fantástico (por regla general, vetado en la mayoría de certámenes) para erigirse como una historia de superación y de aceptación del papel que el destino tiene reservado para cada uno de nosotros.

Tal vez lo mejor de esta conclusión de la épica historia escrita por J. R. R. Tolkien sea, precisamente, ese carácter finalizador. La propia novela ya lo contiene y, al haber sido pensada, rodada y planificada como una parte de un todo, la película explota esta virtud al máximo. Es, por así decirlo, el tercer acto de una obra, si bien es cierto que es un tercer acto de similar longitud a sus predecesores. Pero el contenido dramático es mucho más veloz, dinámico y resolutivo, lo que no solo elimina algunas explicaciones innecesarias o redundantes, sino que le permite recrearse más, mucho más, en los combates y, sobre todo, en la resolución de la historia del anillo.

En cierto modo, tanto el desarrollo de la destrucción del anillo como el de la búsqueda de un rey que unifique a reinos y razas tienen, en esta ocasión, un tratamiento más equitativo. No nos engañemos, el principal interés sigue recayendo en las peripecias de Aragorn (Viggo Mortensen), Gandalf (Ian McKellen), Legolas (Orlando Bloom), Gimli (John Rhys-Davies) y el resto de personajes secundarios que adquieren protagonismo en esta última parte, incluyendo a los dos hobbits que se reencuentran con ellos. Sin embargo, y gracias a la fuerza que adquieren los conflictos internos y externos del hobbit protagonista, Frodo Bolsón (Elijah Wood), el desenlace de su viaje se antoja anhelante, aunque acaba siendo un poco largo, en un intento por parte del director de recrearse en el dramatismo y la tragedia del clímax final.

Sin embargo, y como mencionábamos al inicio, la película es mucho más que batallas, búsquedas y viajes. Es un relato en toda regla sobre el destino y cómo este puede ser manejado o aceptado. Es un relato sobre la aceptación de las responsabilidades personales, sobre la toma de decisiones que ello implica. Todos los personajes, en mayor o menor medida, sean de la índole que sean, se enfrentan a un acontecimiento que modificará sus vidas irremediablemente. Es la épica de este momento, anunciado poco a poco a lo largo de las tres películas (lo que convierte a las dos primeras partes en indispensables para entender esta última), la que realmente la convierte en un relato único, ajeno a su contexto pero que bebe de él para enriquecer su desarrollo.

Imprescindible presentación de los antecedentes

En cine existe la máxima de que la narración a viva voz de los hechos que se ven en pantalla o de aquellos que permiten hilar una secuencia con otra es un recurso peligroso que debe usarse con cuidado. Su abuso tiende, en general, a aburrir y saturar de información al espectador, que termina por perder el hilo de la historia. Sea por esto o no, la elección de Peter Jackson (Mal gusto) de utilizarla solo en momentos muy puntuales deja paso a las imágenes para contar algo tan relevante como los orígenes de las situaciones o de los personajes, así como el epílogo sobre el futuro de todos los protagonistas.

Ya se hizo en El señor de los anillos: La comunidad del anillo con la batalla que da lugar a la pérdida del anillo. En esta ocasión, y con motivo de ese personaje tan fascinante como desagradable llamado Gollum (de nuevo con los movimientos de Andy Serkis), Jackson se permite el lujo de utilizar unos cuantos minutos para explicar quién es esa criatura. Para aquellos que no hayan leído el libro y no hayan visto la película, simplemente decir que es, cuanto menos, curioso, aunque tal vez lo más acertado sea calificarlo de trágico y triste. Así, si ya en El señor de los anillos: Las dos torres Gollum mostraba notables signos de violencia alternados con el patetismo de estar totalmente controlado por el anillo, en esta tercera entrega cobra más fuerza el aspecto compasivo, aunque muy empañado por el carácter sibilino que esconde su doble personalidad. Del mismo modo, y manteniéndose fiel a la conclusión del texto original, opta por contar en imágenes el desarrollo de la vida de los principales personajes de la historia, un recurso que, esta vez sí, alarga en exceso el metraje convirtiendo en un poco tedioso la resolución de la trilogía.

Con todo, esas irregularidades en el ritmo narrativo de Jackson son comprensibles en un relato de unas 3 horas y 20 minutos, e incluso pueden llegar a pasar desapercibidas en un contexto caracterizado por la fuerza de su planteamiento y de su desarrollo, tanto dramático como visual. Si las secuencias de acción son sencillamente espectaculares y apabullantes, sus momentos más complejos emocionalmente hablando reflejan un equilibrio perfecto entre las dos vertientes del film. Es por eso que El señor de los anillos: El retorno del rey adquiere la categoría de clásico moderno. Algo que, por otro lado, no podría haber conseguido sin las dos primeras partes.

‘El hobbit’ arrasa y se convierte en el tercer mejor estreno de 2012


Visto el éxito que generó la trilogía de El señor de los anillos en su cómputo global e individual de cada entrega era lógico pensar que un producto como El hobbit: un viaje inesperado, pensado a modo de precuela y con elementos narrativos, formales y dramáticos similares, tendría un éxito similar. No ha defraudado. El fin de semana de su estreno en España ha logrado situarse como el tercero mejor, solo por detrás de Lo imposibleLa saga Crepúsculo: Amanecer. Parte 2. Y lo más importante: su recaudación ha supuesto más de un 60% de los 10 millones de euros que se han obtenido en total.

Esto significa que la nueva película de Peter Jackson (The lovely bones) ha dejado en las arcas de Warner 6,06 millones de euros en las más de 1.000 salas en las que se proyecta, por lo que la media es de unos 5.765 euros, lo que hace pensar no solo en que el título estará a la altura del éxito de sus predecesoras, sino que será una constante durante las vacaciones navideñas que comienzan este próximo fin de semana, lo que fácilmente podría llevarla hasta los 30 o 35 millones de euros, en una tendencia similar a lo ocurrido con el film de J. A. Bayona (El orfanato).

A partir de aquí lo que nos encontramos en el top 10 es, en general, los mismo títulos que la semana anterior. Todos ellos, como es evidente, han sufrido de forma más o menos notable la llegada de las aventuras en la Tierra Media. Una de las más afectadas es La vida de Pi, que se coloca en el segundo puesto con 673.000 euros, lo que supone un 59% menos que la semana anterior. Por ahora ya lleva acumulados 5,7 millones de euros, y no sería raro que con las vacaciones alcanzase los 10 millones de euros. Le sigue bastante de cerca El origen de los guardianes, que se queda en unos 0,63 millones de euros este fin de semana. A pesar de este descenso del 48% ya se sitúa en los 3,75 millones de euros, y qué duda cabe de que esta época del año va a beneficiarla, y mucho.

Fuera de estos primeros puestos encontramos a la última parte de la saga Crepúsculo, que durante el pasado fin de semana logra 573.000 euros, lo que la coloca en un total de 21,4 millones de euros. Aprovechando el tirón de las vacaciones es posible que roce los 25 millones, lo que a todas luces sería un éxito para la saga, pues la convertiría en la entrega más taquillera de los pasados capítulos. Hacia la mitad de la tabla, en quinto lugar, se halla el tsunami de Bayona, que se conforma con 281.000 euros, un 48% menos que hace siete días. Su montante total es de más de 40 millones de euros, por lo que el éxito de este drama es indiscutible, y podría alargarse algo más en el tiempo y en la recaudación.

La sexta plaza es para la española Una pistola en cada mano, que debido al éxito que tuvo en su estreno de hace una semana ha aumentado el número de copias. 202.000 euros es lo que logra esta semana, un 24% menos (el descenso más bajo del ranking), y acumula ya cerca de 700.000 euros. Por su parte, los puestos séptimo y octavo se los reparten entre la comedia Un buen partido y la cinta de animación Hotel Transilvania. La primera reduce sus ingresos un 59% y alcanza ya el millón de recaudación, mientras que la segunda, con un descenso del 50%, suma ya más de 11 millones de euros.

Por último, dos cintas europeas conforman el final de este top 10. En primer lugar, la comedia El chef, la receta de la felicidad se queda en los 117.000 euros, lo que supone un 51% menos y arroja un total de 534.000 euros, por lo que alcanzar la cifra del millón se antoja complicado. En segundo lugar, y como farolillo rojo, De óxido y hueso, estreno que llegaba con apenas 59 copias y que logra 115.000 euros, es decir, cerca de unos 2.000 euros por sala. Teniendo en cuenta la competencia que tenía el pasado viernes y las numerosas nominaciones que ha logrado, el resultado es más que positivo, y el periodo vacacional no puede sino mejorar sus resultados.

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