‘Abracadabra’: hipnótico costumbrismo


He de confesar que la última película de Pablo Berger, Blancanieves (2012) no me impactó tanto como parece que ocurrió con crítica y público. Es cierto que la reflexión a la que invitaba era interesante, pero algo tuvo que no llegó a conmoverme como esperaba. Y lo mismo ocurre con su nueva historia, un drama costumbrista con el machismo y un cierto grado de violencia como telón de fondo y la fantasía como vehículo para una historia que cuenta más de lo que a primera vista podría parecer.

Porque Abracadabra tiene muchas interpretaciones, desde la social a la puramente humana, pasando por la ironía de muchos de sus personajes e incluso por una suerte de terror que en algún que otro momento parece querer llevar la trama por derroteros muy diferentes a los que podría preverse. Todas estas formas de analizar esta cinta se traducen en un guión sólido, plagado de tantos momentos cómicos como dramáticos, con un final simbólico y a la vez esperanzador, y con un reparto que, en pocas palabras, está insuperable, en especial el trío protagonista formado por Maribel Verdú (15 años y un día), Antonio de la Torre (Caníbal) y José Mota (Ekipo Ja). Todo ello conforma una obra que se mueve por escenarios físicos y dramáticos conocidos, pero que a través del objetivo de Berger parecen adquirir un aroma diferente, a veces más rancio y a veces más surrealista.

Entonces, ¿qué hay de malo? En realidad nada. El problema radica en la narrativa de Berger, tan sobria como inexpresiva. Salvo en su tramo final, y en alguna secuencia puntual, el director lleva la cinta con pulso firme pero sin demasiada personalidad en lo que a propuesta visual se refiere. Tal vez se deba al hecho de que la historia, a pesar de sus elementos originales, no deja de ser en el fondo algo que ya ha sido contado en otras ocasiones con una mayor fuerza dramática. Y tal vez se deba también a que en ningún momento parece apostar por ninguno de los géneros a los que pertenece, quedándose en tierra de nadie e impidiendo una conexión más profunda con lo que ocurre en pantalla. Sí, entretiene e invita a la reflexión, sobre todo con su mensaje final, pero todo transcurre como si de un mero relato inocente se tratara. Y eso no concuerda con la sensación que deja en el espectador.

Al final, Abracadabra se pierde ligeramente en su indefinición. El toque cómico de Mota, cuya labor en la cinta se aprecia más allá incluso de su propio personaje, contrasta de forma radical con la violencia y el embrutecimiento del rol de De la Torre. Y en medio de todo eso, una Verdú a ratos divertida, a ratos aterrada, a ratos dramática. Esta amalgama no logra funcionar, o al menos no a la altura del contenido del relato, muy superior en conceptos, desarrollo de personajes y trasfondo moral y social, de lo que la puesta en escena sugiere. Es, en resumen, una película que hace reír, que siempre se ve con una sonrisa incluso en sus momentos más dramáticos, y que arroja un mensaje que tiende a olvidarse demasiado rápido, sobre todo por la gravedad y la importancia del mismo en la sociedad en la que vivimos.

Nota: 6,5/10

Una Theron ‘Atómica’ frente al último caballero de los ‘Transformers’


Agosto comienza, en muchos sentidos, del mismo modo en que ha terminado julio. Y en las salas de cine no es diferentes. Si hace siete días llegaba el reinicio de una saga, ahora lo hace una nueva entrega de otra. La diferencia podría estar en que, mientras el fin de semana pasado era el único gran estreno, este viernes día 4 hay otras novedades llamadas a llenar las salas, o por lo menos a intentarlo.

Así que comenzamos este repaso semanal con Transformers: El último caballero, quinta parte de la famosa saga basada en los muñecos de Hasbro y en la serie animada que vuelve a dirigir Michael Bay (Dolor y dinero), y cuyo argumento arranca poco tiempo después de la anterior entrega, con Optimus Prime desaparecido y con la guerra entre Autobots y Decepticons en su punto álgido. Los humanos tratan de sobrevivir en esta lucha, pero para ello deberán conocer la Historia secreta de los Transformers en la Tierra. Mark Wahlberg (Día de patriotas) vuelve a ser el protagonista de esta aventura de ciencia ficción, acción y toques de humor en cuyo reparto encontramos también a Josh Duhamel (Spaceman), Anthony Hopkins (serie Westworld), Stanley Tucci (La bella y la bestia), John Goodman (Kong: La isla Calavera), John Turturro (Mia madre), Laura Haddock (serie Da Vinci’s demons) e Isabela Moner (Los peores años de mi vida), entre muchos otros.

Acción también es lo que propone Atómica, cinta que adapta la novela gráfica escrita por Antony Johnston e ilustrada por Sam Hart. Su argumento, ambientado en el mundo del espionaje en 1989, arranca cuando una agente del MI6 se traslada a Berlín para acabar con una red de espionaje que acaba de asesinar a su compañero. El agente estaba intentado hacer llegar a Occidente una lista con los nombres de todos los agentes encubiertos que trabajan en Berlín Oriental. A medida que la agente se infiltra en este mundo descubrirá no solo que nadie es lo que parece, sino que la muerte la acecha a cada paso que da. David Leitch dirige esta propuesta protagonizada por Charlize Theron (Mad Max: Furia en la carretera), James McAvoy (Múltiple), Sofia Boutella (La Momia), John Goodman, que hace doblete esta semana, Toby Jones (serie Wayward Pines) y Eddie Marsan (serie Ray Donovan).

El estreno español de la semana es Abracadabra, nueva película escrita y dirigida por Pablo Berger (Blancanieves) que, en clave de comedia, narra la historia de un matrimonio en el que el marido parece más preocupado de su equipo de fútbol que de atender a su esposa. Todo cambia tras una boda y un aparente truco de hipnosis que convierte al hombre en un atento y servicial marido. A medida que pasa el tiempo la esposa reconoce cada vez menos al hombre con el que se casó, llegando a creer que está poseído e intentando curarle por todos los medios. Entre los principales actores destacan Antonio de la Torre (Tarde para la ira), Maribel Verdú (El faro de las orcas), Quim Gutiérrez (Anacleto: Agente secreto), José Mota (Torrente 4) y Josep Maria Pou (Secuestro).

Entre los estrenos europeos destaca Regreso a Montauk, drama romántico producido entre Alemania, Irlanda y Francia cuyo protagonista es un escritor que regresa a Nueva York para presentar su último libro. Allí le espera su esposa, pero también una mujer de la que se enamoró hace años y cuya historia es la base de su nueva novela. Aunque se muestra reticente al principio, finalmente terminará viajando con ella a Montauk, donde vivieron su romance y donde ya no queda prácticamente nada salvo un faro y una interminable playa. Dirigida por Volker Schlöndorff (Diplomacia), la cinta cuenta en su reparto con Stellan Skarsgård (Un traidor como los nuestros), Nina Hoss (serie Homeland), Niels Arestrup (War horse), Robert Seeliger (El mundo abandonado), Susanne Wolff (Los tres mosqueteros), Ray Wiederhold (For never) y Bronagh Gallagher (Amor en su punto).

Francia y Bélgica producen Reparar a los vivos, adaptación de la novela de Maylis De Kerangal cuya trama  se centra en un joven que, después de un día de surf con sus amigos, sufre un trágico accidente de coche que le deja conectado a un soporte vital en un hospital para poder sobrevivir. Mientras tanto, una mujer espera un trasplante de corazón que supondrá una nueva oportunidad de seguir viviendo. Katell Quillévéré (Suzanne) dirige este drama protagonizado por Emmanuelle Seigner (La venus de las pieles), Tahar Rahim (Los anarquistas), Anne Dorval (Miraculum), Alice Taglioni (French women), Monia Chokri (Yesterday, today, yesterday) y Bouli Lanners (Crudo).

La última de las novedades de esta semana es La decisión del rey, drama biográfico producido en Noruega sobre la decisión que tuvo que tomar el rey Haakon VII de aquel país en 1940, cuando el ejército alemán llega a Oslo, enfrentándose a la posibilidad de rendirse o morir. Dirigida por Erik Poppe (Mil veces buenas noches), entre los actores de esta cinta histórica destacan Jesper Christensen (Spectre), Anders Baasmo Christiansen (Kon-tiki), Tuva Novotny (Come Reza Ama), Katharina Schüttler (serie Hijos del Tercer Reich) y Karl Markovics (El gran hotel Budapest).

Los Goya 2013 se empachan de ‘Blancanieves’ en medio de la crítica política


J. A. Bayona entrega su premio a María Belón en la gala de los Goya 2013.La edición de los Goya de este 2013 será recordada por su marcada crítica política y social hacia las decisiones que el Gobierno de España está tomando, no solo en el ámbito cultural sino en el sanitario y en el educativo, amén de los escándalos económicos y financieros que diariamente salpican las portadas de los periódicos nacionales y regionales. Pero este es el aspecto menos cinematográfico de la gala, y no es este lugar para analizarlo. Tampoco lo es, aprovechando la ocasión, comentar la sonada metedura de pata en la entrega del premio a la Mejor Canción Original, aunque será inevitable que se cuele en el análisis de los ganadores… o mejor dicho, de la ganadora. Porque como todo el mundo se imaginaba, la adaptación del cuento de Blancanieves realizado por Pablo Berger (Torremolinos 73) fue la gran triunfadora con 10 estatuillas, dejando a sus competidoras, dicho vulgarmente, en la cuneta. Aun así, hubo hueco para la justicia cinematográfica.

Como en todo, habrá quien defienda todos y cada uno de los premios entregados, pero desde Toma Dos no se comparte dicha opinión. Ya comentamos aquí que entre los finalistas a esta 27 edición de los Goya había muchos y muy importantes ausentes, y ya entonces todo apuntaba a que la película en blanco y negro y muda (en el sentido de haberle quitado sonido, no en el sentido clásico que todo el mundo tiene en la cabeza) iba literalmente a arrasar. En dicha entrada de este blog comentamos que daba la sensación de querer ser mejores que nadie con dichos premios, y lo cierto es que tanto la entrega de estatuillas como el devenir de la gala vinieron a confirmar, al menos en parte, dicha teoría. No va a ser aquí donde se diga que Blancanieves es una mala película, ni mucho menos. El esfuerzo creativo y narrativo del film es encomiable, y tal vez por eso el de Mejor Película sea uno de los galardones más justos, aunque personalmente creo que Lo imposible debería haber sido la que hubiera arrasado.

¿Realmente se merecía 10 premios Goya? Para responder a la pregunta sería conveniente hacer memoria respecto a la gala del año pasado, cuando la calidad de los films era comparativamente similar entre los nominados (puede que sea mejor cosecha la del 2011) a la competencia de esta 27 edición. Y si nos fijamos, los premios estuvieron mucho más repartidos que en la noche del pasado 17 de febrero. La propuesta en blanco y negro, con el riesgo que supone y la valentía que demuestra a lo largo de su metraje, no es mejor que la película de J. A. Bayona (El orfanato) en la mayoría de los aspectos. No posee mejor fotografía, mejor música o mejor maquillaje. Y si nos fijamos en las categorías con más peso, desde luego que no posee un mejor guión original. Uno está mejor estructurado (Blancanieves), pero el otro sabe sacar el máximo partido de las emociones que maneja (Lo imposible).

Antes mencionaba justicia cinematográfica y la intención de querer ser más que los demás. Me explico. Normalmente las categorías de Mejor Película y Mejor Dirección vienen a representar dos caras de una misma moneda. Lo lógico suele ser que ambos premios pertenezcan a una sola película, pero cuando se da la casualidad de pertenecer a diferentes films suele ser para equilibrar un poco la balanza. En el caso de los Goya ha sido todo un alarde de reconocimiento cinematográfico. Sin restar mérito a Berger, lo que ha logrado Bayona al recrear el tsunami y, sobre todo, lo que representa la película, es insuperable, y así se vivió en uno de los momentos más emotivos de la gala. Que el galardón hubiese recaído en otras manos no sería sino una confirmación de que en este país no se vota por calidad, sino por simpatía.

Un error injustificable

Pero este, junto con algún otro premio, fue un pequeño oasis en un desierto en blanco y negro que trataba por todos los medios de demostrar que en España también se valoran las propuestas diferentes e “innovadoras”. Incluso más que en otros países. Por supuesto, estamos hablando de Estados Unidos y The artist. Sinceramente, creo que el mundo audiovisual y del espectáculo español es capaz de realizar proyectos interesantes y diferentes sin necesidad de mirarse en el hermano mayor que parece ser Hollywood. Tratar de seguir su estela haciendo que actores que apenas tienen una dicción clara se pongan a cantar y bailar roza el ridículo, por mucho que las intenciones sean buenas. Por no hablar de los pequeños vídeos humorísticos que amenizaban la gala y que, por desgracia, hacían poca referencia al cine y demasiada a la política.

Volviendo a los premiados, es de justicia reconocer algunos de los premios más técnicos como el de Dirección de Producción para Lo imposible o el Diseño de Vestuario para Blancanieves. Con todo, y aunque Grupo 7 se llevó un par de premios, se echa en falta algo más de reconocimiento a los otros candidatos. Ya lo decíamos más arriba: la gala del cine español de este 2013 se ha llenado demasiado de orgullo, y como suele ocurrirle ha premiado hasta la saciedad a una película que, si nos fijamos en los Oscar como parece que se hace cada vez más en la organización, ni siquiera ha pasado la primera criba como Mejor Película de Habla no Inglesa. Por cierto, que hablando de películas extranjeras no hay que olvidar el premio para Intocable, el gran estreno europeo del 2012.

El otro gran triunfador de la noche fue Tadeo Jones. La cinta de animación de Enrique Gato, creador del personaje, se hizo con las estatuillas más importantes a las que optaba, evidenciando una apuesta por este formato que, esperemos, no se limite simplemente a este tipo de propuestas, sino que apoyen la animación hecha por ordenador en toda su extensión. Y un pequeño apunte sobre uno de los premios más extraños de la ceremonia. Candela Peña, que como ella misma afirmó en su duro discurso hacía tres años que no trabajaba, se llevó el premio a la Mejor Actriz Secundaria por Una pistola en cada mano. Como en el resto de premiados, su trabajo es digno de reconocimiento, pero no lo es menos el de sus compañeras (y compañeros, todos ellos olvidados) de reparto y, por supuesto, el de las otras finalistas, pues si había una que se lo mereciera esa era Ángela Molina por Blancanieves. La labor de la veterana actriz es de lo mejor del film en el terreno de la actuación junto con la labor de Maribel Verdú (Los girasoles ciegos), premiada con un merecidísimo Goya a la Mejor Actriz.

No podemos terminar este comentario sobre los ganadores sin hacer referencia al error de los ya famosos sobres (y no, no son los que afectan al Partido Popular). Y lo hacemos en cuanto afecta también a Blancanieves. Algo como lo ocurrido con Adriana Ugarte (Lo mejor de Eva) es injustificable e incalificable. No tanto por el error cometido en sí, que también, sino por la falta de reflejos para solucionarlo rápidamente. Puede que fuera por los nervios del momento, pero una actriz que ensaya la gala con anterioridad no puede permitirse algo semejante. Ni ella, ni la organización. Lo que todo el mundo pensaba que iba a ser un premio para Los niños salvajes terminó en las manos de, como no, la gran triunfadora de la noche. Un error que, sin que tenga nada que ver, vino a confirmar una sensación que se adueñaba de la velada a medida que pasaban los minutos: que todo parecía pactado para que la película de Pablo Berger se saliera de las previsiones.

Si bien la gala fue dinámica y sin demasiados contratiempos, salvo el ya mencionado, el resultado final no fue tan bueno, al menos en las primeras impresiones, como el de hace un año. Pero además, se volvió a esa idea de entregar todos los premios a una sola película, algo demasiado común en nuestro cine, denostando a las competidoras y, sobre todo, generando una importante injusticia por cuanto había otras películas que, en muchos sentidos, eran bastante mejores. Que Lo imposible solo haya sido reconocida por su apartado técnico es algo que todavía no atisbo a comprender. Sea como sea, ahora toca esperar a los estrenos de este 2013 y comprobar si, como espero que ocurra, se recupere la senda de repartir los premios si realmente se merece, y no volver a épocas anteriores donde un film acaparaba todos los focos. A continuación encontraréis todos los ganadores de los Goya 2013.

Mejor Película: Blancanieves.

Mejor Dirección: Juan Antonio Bayona, por Lo imposible.

Mejor Dirección Novel: Enrique Gato, por Las aventuras de Tadeo Jones.

Mejor Guión Original: Pablo Berger, por Blancanieves.

Mejor Guion Adaptado: Gorka Magallón, Ignacio del Moral, Javier Barreira, Jordi Gasull y Neil Landau, por Las aventuras de Tadeo Jones.

Mejor Música Original: Alfonso de Vilallonga, por Blancanieves.

Mejor Canción Original: “No te puedo encontrar”, por Blancanieves de Juan Gómez “Chicuelo” y Pablo Berger.

Mejor Interpretación Masculina Protagonista: José Sacristán, por El muerto y ser feliz.

Mejor Interpretación Femenina Protagonista: Maribel Verdú, por Blancanieves.

Mejor Interpretación Masculina de Reparto: Julián Villagrán, por Grupo 7.

Mejor Interpretación Femenina de Reparto: Candela Peña, por Una pistola en cada mano.

Mejor Actor Revelación: Joaquín Núñez, por Grupo 7.

Mejor Actriz Revelación: Macarena García, por Blancanieves.

Mejor Dirección de Producción: Sandra Hermida Muñiz, por Lo imposible.

Mejor Dirección de Fotografía: Kiko de la Rica, por Blancanieves.

Mejor Montaje: Bernat Vilaplana y Elena Ruiz, por Lo imposible.

Mejor Dirección Artística: Alain Bainée, por Blancanieves.

Mejor Diseño de Vestuario: Paco Delgado, por Blancanieves.

Mejor Maquillaje y/o Peluquería: Sylvie Imbert y Fermín Galán, por Blancanieves.

Mejor Sonido: Peter Glossop, Marc Orts y Oriol Tarragó, por Lo imposible.

Mejores Efectos Especiales: Pau Costa y Félix Bergés, por Lo imposible.

Mejor Película de Animación: Las aventuras de Tadeo Jones.

Mejor Película Documental: Hijos de las nubes, la última colonia, de Javier Bardem, Álvaro Longoria y Lilly Hartley.

Mejor Película Iberoamericana: Juan de los muertos, de Alejandro Brugués (Cuba, España).

Mejor Película Europea: Intocable, de Eric Toledano y Olivier Nakache (Francia).

Mejor Cortometraje Documental: A story for the Modlins (Una historia para los Modlin), de Sergio Oksman.

Mejor Cortometraje de Ficción: Aquel no era yo, de Esteban Crespo García.

Mejor Cortometraje de Animación: El vendedor de humo, de Jaime Maestro.

‘Blancanieves’, favorita de unos Goya que olvidan algunos nombres


Logo promocional de los Goya 2013.El ya pasado año 2012 ha sido para el cines español, en líneas general, un buen año cinematográfico. Continuando la senda ascendente de calidad y reconocimiento internacional, buena parte de los estrenos de este año no solo han tenido repercusión fuera de nuestras fronteras, sino que ha contado con actores y equipo extranjero, lo que a todas luces debe ser interpretado y valorado como un paso adelante. El cine español deja atrás poco a poco ese complejo de cine casposo, anhelante de unos géneros y una forma de entender la narrativa que se han quedado obsoletos, por no decir arcaicos. Puede que la 27 edición de los Premios Goya, cuyos candidatos se dieron a conocer ayer, sea una muestra más de dicho proceso, si bien es cierto que por el camino han quedado algunos olvidados importantes en detrimento de dar un excesivo reconocimiento a los títulos más llamativos.

De este modo, y en un acto que contó con Antonio de la Torre (por cierto, con dos nominaciones este año), Elena Anaya (La piel que habito), el presidente de la Academia, Enrique González Macho, y el notario Alberto Bravo, se dio a conocer que Blancanieves, la particular versión patria del famoso cuento realizada por Pablo Berger (Torremolinos 73) es la gran favorita con 18 nominaciones, seguida de Grupo 7, con 16, y Lo imposible, con 14; El artista y la modelo se queda con 13. Y aunque dichas películas, es cierto, han sido las más aclamadas por crítica y público, no es menos cierto que ciertas categorías quedan, cuanto menos, desequilibradas en sus componentes.

Sin ir más lejos, resulta curioso que solo una actriz, Candela Peña, haya logrado una nominación por Una pistola en cada mano, cuando lo cierto es que el plantel de dicha comedia está, sencillamente, espectacular, con especial mención a Eduardo Noriega, Luis Tosar o Ricardo Darín. Por cierto, este último olvidado en su labor como protagonista de Elefante blanco. En el otro lado, encontramos algunos casos curiosos y otros realmente interesantes. Por ejemplo, Ewan McGregor como Mejor Actor Secundario, misma categoría en la que está el ya citado Antonio de la Torre, quien compite además en la categoría de Mejor Actor. El caso de McGregor por Lo imposible es algo extraño, aunque puede entenderse si se tiene en cuenta que buena parte de la historia gira en torno al personaje de Naomi Watts (nominada como Mejor Actriz) y del joven Tom Holland, quien aparece en la categoría de Mejor Actor Revelación.

Pero hay algunos olvidados, unos más relevantes que otros. No vamos a hacer mucho hincapié en el caso de [REC]3: Génesis, de largo la mejor propuesta de género española del año. Seria en su tratamiento, violenta como ninguna y con unos efectos apabullantes que engrandecían una historia sólida y muy bien narrada, la película de Paco Plaza se merecía algo más que… ¿ninguna? Ni siquiera en los campos más técnicos, donde sí aparecen los grandes titanes de esta edición. Y eso que el trabajo en la película de zombies es mucho mejor en cuestión de maquillaje y efectos especiales que, por ejemplo, la omnipresente BlancanievesGrupo 7.

El auténtico caso llamativo es el de Luces Rojas, el más que interesante film de Rodrigo Cortés, quien tras ser nominado con su anterior película, Buried (Enterrado), tiene que ver cómo en esta edición queda relegado al olvido más absoluto a pesar de contar con un muy buen guión, una realización impecable (más que nada por la complejidad de no mostrar el truco de la historia) y con un reparto más que solvente, entre el que se encuentra un Robert De Niro (Taxi Driver) que podría haber entrado como Mejor Actor Secundario. ¿Por qué no, si Naomi Watts o Ewan McGregor están entre los candidatos? Y estos son solo algunos de los olvidados.

Volver a los orígenes del cine

La pasada edición de los Oscar constató el homenaje de la Academia de Hollywood a los orígenes del cine. Desconozco si es una forma de emulación o si realmente se está haciendo por iniciativa propia, pero el hecho de que la versión muda y en blanco y negro de Blancanieves sea la gran favorita es significativo. No quiero decir con esto que no se merezca las nominaciones. Algunas están cogidas con pinzas, pero no cabe duda de que es un buen film. La pregunta es si tiene la suficiente calidad como para llevarse las estatuillas.

Siendo coherentes, el film de Berger, como película muda, es algo irregular. Es cierto que el guión resuelve con inteligencia la historia del cuento (sobre todo con ese final hermoso y trágico a la vez), pero la realización deja algo que desear. La esencia del cine mudo era transmitir con las imágenes y la sobreactuación de los actores. Eso lo captó maravillosamente The artist, pero no Blancanieves. La proliferación de textos, unido a la poca expresividad de algunos de sus actores, la sitúan más cerca de un film actual al que se le ha eliminado el sonido que de un ejercicio de cine mudo.

Esto me lleva a pensar que existen muchas categorías, sobre todo técnicas, en las que bien podría haber sido excluida en favor de otras olvidadas mencionadas anteriormente. No es necesario ser más papistas que el papa, ni querer demostrar que en España se aprecia más el cine que en el resto de países. The artist obtuvo 10 nominaciones a los Oscar, de las que se llevó cinco.

Sea como fuere, las cartas están sobre la mesa. Habrá que esperar al próximo 17 de febrero para conocer a los ganadores en una gala que volverá a presentar Eva Hache. Queda desear que el ritmo y la planificación del evento sean muy similares a los del año pasado, un derroche de humor y agilidad al más puro estilo hollywoodiense que dejó un buen sabor de boca tanto en el plano técnico como en los ganadores de los premios. A continuación encontraréis el enlace a los candidatos de los Goya.

Candidatos a la 27 edición de los Premios Goya 2013

Diccineario

Cine y palabras

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