‘Ocho apellidos vascos’ arrasa en la taquilla española


El fenómeno de Ocho apellidos vascos va camino de convertirse en motivo de estudio. Los espectadores españoles han elegido por segundo fin de semana consecutivo la comedia frente a otras propuestas, ya sean novedades, ya sean veteranos de la taquilla. Y lo han hecho de forma tan abrumadora que se han tenido que abrir nuevas salas y nuevas sesiones para poder afrontar la demanda. Teniendo esto en cuenta no es extraño que los datos del fin de semana pasado sean tan espectaculares: 8,75 millones de euros en total, de los que la mitad aproximadamente pertenecen a la cinta española. Una cifra que supera el que hasta ahora era el mejor fin de semana en lo que va de año, honor que ostentaba el estreno de El lobo de Wall Street. El cine español está de enhorabuena.

Así que comenzamos con la cinta dirigida por Emilio Martínez Lázaro (Amo tu cama rica), que logra 4,46 millones de euros en estos tres días, algo así como un 157% más que el fin de semana de su estreno. Su total asciende ya a 9 millones de euros, superando con creces las primeras expectativas y planteando un futuro muy prometedor independientemente de los estrenos que lleguen. Visto así, no sería extraño que termine cerca de los 15 millones de euros, incluso acercándose a los 20 millones. Otro fenómeno que aguanta el ritmo, entre otras cosas porque su público objetivo no tiene otra elección, es el de Las aventuras de Peabody y Sherman, que se queda prácticamente en las cifras de la semana anterior al lograr 1,13 millones de euros y una cifra global de 4,08 millones de euros, cantidad que podría llegar a situarse cerca de los 7 millones.

En tercera posición nos encontramos con el primero de los estrenos, El gran hotel Budapest, que recauda 740.000 euros en 198 salas, lo que arroja una media de más de 3.700 euros, un buen dato que invita a pensar en un futuro relativamente bueno para esta comedia, que podría alrededor de los 2,5 millones de euros. Por su parte, 300: El origen de un imperio pierde otra posición para quedarse en los 560.000 euros, casi un 50% menos que la semana anterior, lo que solo puede interpretarse como un desinterés de los espectadores por esta secuela. Eso sí, supera los 5,6 millones de euros en total, teniendo relativamente fácil superar los 6 millones (e incluso llegar a los 7) al final de su vida en salas.

El ecuador del top 10 lo marca otro estreno, Non-Stop (Sin escalas), que se queda en el medio millón de euros repartido en 273 pantallas, o lo que es lo mismo, en 1.846 euros en cada una. Sin duda su llegada se ha visto influenciada, como casi todo el ranking, por el fenómeno de la cinta española más taquillera del año, por lo que lo normal será que se quede alrededor de los 2 millones de euros. A continuación encontramos a La bella y la bestia, que se queda en sexta posición con unos 260.000 euros, un 24% menos que permite a esta revisión del cuento acumular algo más de 700.000 euros. A pesar de que su descenso ha sido bajo, no parece muy factible que llegue a superar los 2 millones de euros.

Dallas Buyers Club no logra sacar provecho de los premios y las excelentes críticas cosechados alrededor del mundo, y durante los tres días aquí analizados cae un 41%, lo que deja su recaudación en 200.000 euros. Con algo más de 700.000 euros acumulados en su segunda semana, lo normal será que termine por debajo de 1,5 millones de euros. Y al igual que ocurría con Las aventuras de Peabody y Sherman, la cinta de animación La lego película logra mantenerse prácticamente igual, perdiendo un 3% y recaudando algo más de 120.000 euros. Se queda a las puertas de los 5 millones de euros, cifra que superará fácilmente, pero tiene complicado pasar de los 6 millones.

Cierran el top 10 Monuments Men 12 años de esclavitud, que obtienen cifras similares. La primera ocupa la novena posición con unos 112.500 euros y la segunda cierra el ranking con casi 100.000 euros, presentando unos balances globales de 3,90 millones y 5,89 millones de euros respectivamente. En ambos casos parece muy probable que se superen, aunque no lleguen mucho más lejos en su recaudación.

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‘Non-Stop (Sin escalas)’: la inseguridad de un secuestro aéreo ya visto


Julianne Morre ayuda a Liam Neeson a encontrar al secuestrador de 'Non-Stop'.El cine, al igual que cualquier otro arte, tiende a repetirse. El espectador suele ver esto como algo negativo (vista una, vista todas), pero no es necesariamente así. La novela negra del norte de Europa, por ejemplo, ha proliferado en los últimos años sin aparente oposición. Una de las temáticas más comunes en la pintura, sin ir más lejos, son los bodegones. En todos y cada uno de estos casos se pueden encontrar matices, detalles o interpretaciones que no están en las demás obras. La nueva película de Liam Neeson (Love actually) es uno de esos films que tienden a verse con recelo por diferentes motivos, pero que finalmente colman un mínimo de expectativas.

Dichos motivos no son otros que la sensación de haberla visto con anterioridad y, por tanto, de ser un producto pensado para el lucimiento personal del protagonista. Y la verdad es que no es descabellado pensarlo. Un agente en un avión. Una amenaza de muerte a un anónimo pasajero. Una cuenta atrás. Y una bomba. Todo muy ajustado a los parámetros del género, sin apenas salidas de tono y con lugares y personajes comunes. Entonces, ¿qué aporta? En realidad más bien poco, pero a pesar de todo logra entretener a lo largo de su metraje sin dar tregua al espectador, que termina con un buen puñado de sospechosos capaces de iniciar el macabro juego. Un metraje ajustado que apenas se toma su tiempo en presentar a los personajes para meterse de lleno en la acción y el suspense. Los giros argumentales, aunque no se salgan de lo común, están medidos con precisión milimétrica, lo que no hace sino beneficiar a una trama que encuentra en el español Jaume Collet-Serra (La huérfana) un buen artesano del género.

Igualmente, tanto la labor de Neeson como la de Julianne Moore (La sombra de los otros), así como la del reparto en general, es correcta, sobre todo para lo que exigen sus propios personajes, de los que se intenta sacar algo de información a lo largo de la historia con resultados relativamente pobres. En este sentido es donde la película pierde fuerza. El trasfondo de algunos personajes, sobre todo del protagonista, no termina de revelarse correctamente. No es hasta el final que el espectador conoce las motivaciones personales del personaje de Neeson, impidiendo una mayor identificación con él. Asimismo, las excusas de los secuestradores para hacer lo que hacen en pos de la seguridad (o de la falta de ella, más bien) resultan un tanto absurdas.

Como decía al inicio, Non-Stop (Sin escalas) es uno de tantos thrillers ambientado en un avión. Puede que aporte poco o nada nuevo al género, pero entretiene lo suficiente como para no mirar el reloj cada 20 minutos. Realizada con sobriedad y sin grandes alardes audiovisuales, los amantes del género encontrarán en ella una propuesta interesante, con actores solventes y una resolución espectacular con el avión como gran protagonista. A los que estas cintas de suspense les digan más bien poco posiblemente se aburran viendo a Neeson recorrer el aparato de un lado a otro sin encontrar solución hasta el detalle final que, como no, nos lleva al inicio. Todo sea para demostrar que la seguridad no es más que una pantomima. Bueno…

Nota: 6/10

Wes Anderson reúne a medio Hollywood en ‘El gran hotel Budapest’


Estrenos 21marzo2014Como es habitual por estas fechas, el verano cinematográfico está a punto de llegar, y lo va a hacer con una de esas superproducciones que pretenden dejar al resto de propuestas empequeñecidas. Tal vez motivado por eso la cartelera española se llena hoy viernes, 21 de marzo, de numerosas propuestas para todos los gustos, desde comedia hasta terror, pasando por el thriller o el drama. Quizá el mejor aliciente para acudir a las salas sea el hecho de que, más allá de estilos muy personales, muchas de las propuestas están protagonizadas por nombres propios de gran relevancia.

Uno de ellos es, sin lugar a dudas, El gran hotel Budapest, lo nuevo de Wes Anderson tras Moonrise Kingdom en 2012. Y como es habitual en él, esta comedia derrocha imaginación, colorido y un ácido sentido del humor para narrar las aventuras de un legendario conserje y su fiel botones en un importante hotel europeo en el periodo de entreguerras. Aventuras que les llevarán a robar una importante obra de arte, a protagonizar conflictos familiares por una herencia o a vivir una hermosa historia de amor. Todo con una Europa que vivía una época compleja y llena de contrastes. Por si todo esto no fuera suficiente, el director se rodea, como también es habitual en él, de un interminable y sorprendente grupo de actores, entre los que destacan Ralph Fiennes (La lista de Schindler), Tony Revolori (El juego perfecto), F. Murray Abraham (serie Homeland), Mathieu Amalric (La venus de las pieles), Adrien Brody (El profesor), Willem Dafoe (Spider-Man), Jeff Goldblum (Parque Jurásico), Harvey Keitel (Reservoir dogs), Jude Law (Efectos secundarios), Bill Murray (Monuments Men), Edward Norton (El legado de Bourne), Saoirse Ronan (Camino a la libertad), Jason Schwartzman (Al encuentro de Mr. Banks), Léa Seydoux (La bella y la bestia), Tilda Swinton (Tenemos que hablar de Kevin), Tom Wilkinson (El llanero solitario) y Owen Wilson (Midnight in Paris).

Otro film que cuenta no varios actores conocidos es Non-Stop, thriller que recupera los aviones como escenario y que está dirigido por el español Jaume Collet-Serra (Sin identidad). Protagonizada por Liam Neeson (Battleship), la cinta se centra en un viaje sin escalas en el que un oficial de seguridad recibe una serie de mensajes exigiendo el pago de varios millones de dólares a la compañía bajo la amenaza de matar a un pasajero cada 20 minutos. Cuando empiezan a morir el agente deberá iniciar una investigación contrarreloj para detener al asesino y demostrar que las acusaciones de que él es el responsable son falsas. Junto a Neeson encontramos a Julianne Moore (Carrie), Lupita Nyong’o (12 años de esclavitud), Anson Mount (Sólo una noche), Scoot McNairy (Argo), Michelle Dockery (serie Downton Abbey), Shea Whigham (serie Boardwalk Empire), Bar Paly (Dolor y dinero) y Nate Parker (El fraude), entre otros.

Pasamos ahora al cine europeo, y lo hacemos con un film realmente interesante, al menos a priori. Se trata de Byzantium, cinta de corte fantástico con dosis de terror e intriga producida en 2012 y dirigida por Neil Jordan (Entrevista con el vampiro). La trama sigue a dos mujeres que, en mitad de la noche, huyen del escenario de un crimen. Su viaje las lleva a un resort costero hundido en el que una, la más práctica, vende su cuerpo para conseguir dinero. Durante su estancia conocerán a un hombre tímido y retraído que las llevará al destartalado hotel Byzantium, y se revelará tanto la extraña naturaleza de las mujeres como la relación que las une. Con Gemma Arterton (Runner Runner) y Saoirse Ronan como protagonistas, la película cuenta además con Caleb Landry Jones (Contraband), Sam Riley (Control), Jonny Lee Miller (serie Elementary) y Tom Hollander (Una cuestión de tiempo) como principales secundarios.

En el mismo género se enmarca La hermandad, cinta española escrita y dirigida por Julio Martí Zahonero que supone su debut en el largometraje y el regreso a la gran pantalla de Lydia Bosch (serie Médico de familia). A medio camino entre el thriller y el terror, la historia comienza cuando una escritora es salvada por un grupo de monjes conocidos como “La Hermandad”, una rama de los monjes benedictinos que siguen a rajatabla una serie de normas de pobreza y obediencia. Obligada a guardar cama en el monasterio, pronto empieza a notar cosas que no encajan, como llantos de niños, extraños libros sobre los monjes o una cripta escondida. Decidida a revelar el secreto que esconde el lugar, lo que se encontrará superará todas sus expectativas. Junto a la actriz encontramos a Manuel Tallafé (Las brujas de Zugarramurdi), Borja Elgea (El chocolate del loro), Felipe Vélez (serie Sin tetas no hay paraíso), Alejandro Jornet (El Capitán Trueno y el Santo Grial) y José Luis de Madariaga (Amania).

Muy distinta es La partida, drama español ambientado en La Habana que narra los esfuerzos de dos jóvenes para sobrevivir, uno de ellos con una mujer adolescente y un bebé, y el otro dependiente del padre de su novia. El título del film hace referencia no solo a la forma de denominar un partido de fútbol, sino a lo que ambos deben hacer en el Malecón, legendario muro donde los turistas encuentran carne fresca. Antonio Hens (Pequeña historia de amor en tres actos) dirige la propuesta, mientras que Milton García (Habanastation), Reinier Díaz, Luis Alberto García (Juan de los muertos), Mirta Ibarra (El cuerno de la abundancia) y Toni Cantó (Todo sobre mi madre) son algunos de los actores.

Otro de los estrenos españoles es El rayo, aunque en esta ocasión cuenta con la colaboración de Portugal. Escrita y dirigida por Fran Araujo y Ernesto de Nova, supone el debut en el largometraje de ficción para ambos. La cinta, a medio camino entre el drama y la autobiografía, narra el largo viaje de un inmigrante marroquí que, tras trece años en España, decide volver a su país conduciendo la única posesión que le queda: un tractor. Su protagonista, Hassan Benoudra, es la primera vez que se pone delante de una cámara.

Desde Francia nos llega Jimmy P., drama basado en la historia real de un antropólogo y psicoanalista francés que, al final de la II Guerra Mundial, tuvo a su cargo a un indígena americano que había participado en la guerra y que sufría de numerosas dolencias achacadas en un principio a la esquizofrenia. Pero lo que comienza siendo un simple trabajo deriva poco a poco en una amistad y en la búsqueda de los recuerdos del americano con una complicidad cada vez mayor. Dirigida por Arnaud Desplechin (Reyes y reinas), la película está protagonizada por Benicio Del Toro (Salvajes) y Mathieu Amalric, que estrena por partida doble junto a El gran hotel Budapest. Además, también podremos ver a Gina McKee (Notting Hill), Larry Pine (serie Rehenes) y Joseph Cross (Lincoln).

También francesa es Los canallas, dirigida por Claire Denis (Una mujer en África) y cuya historia comienza cuando un capitán de petrolero decide abandonar su barco y regresar a París junto a su hermana. Si bien el principal motivo es que su cuñado acaba de suicidarse, pronto descubre que la fábrica familiar está al borde de la quiebra y que su sobrina está ingresada en un psiquiátrico, al parecer todo motivado por las decisiones de un hombre. Decidido a hacerle pagar por ello, el capitán de barco se muda al edificio de la amante del hombre, donde su plan se verá alterado al descubrir secretos que su hermana no le había revelado. Este intenso drama está protagonizado por Vincent Lindon (Cruzando el límite), Chiara Mastroianni (Pollo con ciruelas), Julie Bataille (Chimère), Michel Subor (Salvaje inocencia) y Lola Créton (Después de mayo).

Producida entre Francia, Polonia y Reino Unido, La mujer del quinto es un drama del 2011 con toques de suspense protagonizado por Ethan Hawke (Daybreakers) y Kristin Scott Thomas (La pesca del salmón en Yemen) cuyo argumento gira en torno a un escritor norteamericano que viaja a París con la intención de recuperar el amor de su mujer y su hija. Sus planes no salen como cabría esperar y termina hospedándose en una pensión de los suburbios. Allí conoce a una mujer con la que inicia un apasionado romance que le lleva a enderezar su vida pero que provocará una serie de inexplicables acontecimientos a su alrededor. Dirigida por Pawel Pawlikowski (Last resort), quien también escribe el guión basado en la novela de Douglas Kennedy, el reparto se completa con Joanna Kulig (Ellas), Samir Guesmi (No se lo digas a nadie), Delphine Chuillot (Pandórum) y Julie Papillon.

Desde Hungría nos llega The exam, producida en 2011 y dirigida por Peter Bergendy (Állítsátok meg Terézanyut!). Su argumento, que tiene lugar en Budapest durante 1957, se centra en las pesquisas que debe realizar un oficial de la Unión Soviética para demostrar la lealtad de uno de sus subordinados encargado de recopilar información y transmitirla a sus superiores y que resulta ser su mejor amigo. Y aunque todo comienza como un proceso rutinario su vigilancia revelará inquietantes secretos en la vida del espía que podrían destruir las carreras de ambos hombres. Zsolt Nagy (Team building), János Kulka (Camaleón), Péter Scherer (Made in Hungaria), András Balogh (Utolsó idök) y Gabriella Hámori (Budapest) son sus principales protagonistas.

El último de los largometrajes de ficción del fin de semana es En tierra de nadie, comedia alemana del 2010 escrita y dirigida por Tomasz Thomson (Tormenta silenciosa) en la que un asesino a sueldo que ha cometido un error en el último encargo acepta a regañadientes el encargo de vigilar una apartada casa de un jefe del crimen algo excéntrico. El trabajo parece sencillo y la vida perfecta, pero un ridículo accidente convertirá el pacífico trabajo en una horripilante y satírica lucha por la supervivencia. Protagonizada por Jürgen Rißmann (Vivere), la cinta cuenta también con Thomas Wodianka (Geisterstunde), Reiner Schöne (Wasted in Babylon), Eva-Katrin Hermann, Waléra Kanischtscheff (Herzentöter) y Luc Feit (House of boys).

En cuanto al documental, el único representante es la española Yo creo, escrito y dirigido por Vincenç Villa, y en el que diversos testimonios de todo tipo de personas y grupos sociales ofrecen una visión particular y diferente acerca del mundo que nos rodea, de la fe y de las circunstancias que nos rodean. Testimonios que, lejos de buscar una respuesta a las grandes preguntas del ser humano, lo que muestra es un abanico tan amplio de puntos de vista que el espectador se verá reflejado en ellos de un modo u otro.

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