Los hitos de nuestro pasado regresan en la 91 edición de los Oscar


Si el año pasado mujeres y fantasía eran los denominadores comunes de los candidatos (y ganadores) de los Oscar, en esta 91 edición el pasado, ya sea a través de hechos reales o ficticios, parece imponerse en las principales categorías. Y es independiente que la producción sea estadounidense o extranjera. De hecho, las dos principales nominadas, RomaLa favorita, cada una con 10 candidaturas, cuentan con capital o equipo ajeno a Estados Unidos, en su totalidad o en parte. Una evidencia de los vientos sociales que este año parecen soplar en el sector, buena parte de él (si no todo) movilizado contra el presidente Donald Trump.

No son solo estos dos films los que representan esta tendencia. El vicio del poderGreen bookBohemian RhapsodyInfiltrado en el KKKlan ponen sobre la mesa temas que en esta sociedad políticamente correcta en la que vivimos podrían ser considerados poco menos que escandalosos por según qué sectores. Pero más allá del análisis político que pueda desprenderse, lo realmente interesante, al menos desde un punto de vista puramente cinematográfico, es la enorme calidad de todos los nominados. Incluyendo la gran sorpresa, Black Panther, demostrando una vez más que el cine de superhéroes puede competir de igual a igual (o casi) con los dramas más intensos. Todo ello deja una idea muy interesante: gane quien gane, lo merecerá. Y pierda quien pierda, será algo injusto.

La sorpresa de Black Panther abre la puerta igualmente a un hecho cuanto menos insólito: que dos películas sobre superhéroes logren la máxima estatuilla a la que aspiran. Me refiero a Spider-Man: Un nuevo universo, que compite como Mejor Película de Animación y que ya ganó el Globo de Oro. Si a esto sumamos las candidaturas técnicas, la noche podría terminar siendo más superheróica de lo que cabría esperar. Todo esto no impide, por supuesto, que no haya nombres favoritos, algunos de ellos compitiendo en la misma categoría: Glenn Close (Una buena esposa), Christian Bale (El vicio del poder), Rami Malek (Bohemian Rhapsody), Lady Gaga (por la canción ‘Shallow’) y un largo etcétera.

Pero también ha habido olvidados… o mejor dicho, mensajes velados. Sin duda una de las películas que más expectativas creó este 2018 fue First man (El primer hombre), la aventura espacial de Damien Chazelle tras La ciudad de las estrellas (La La Land). Había expectación, en efecto, y tal vez por eso el resultado en forma de nominaciones. El niño prodigio de Hollywood no logra ninguna candidatura en las principales categorías, tan solo cuatro en los premios más técnicos, donde por cierto compite con auténticos gigantes. Da la sensación de que, o bien la esperanzas estaban muy altas, o Chazelle no dirige con la misma soltura dramas y musicales.

Y por último, un español. Este año sí. Madre, de Rodrigo Sorogoyen (El reino) opta al Mejor Cortometraje de Ficción, devolviendo al cine nacional una candidatura que durante algunas ediciones parecía negarse de forma sistemática. Esto, unido al éxito en los Premios Feroz y el más que posible éxito en los Goya convierten a este director en uno de los nombres del año.

Así, esta 91 edición de los Oscar se revela cuanto menos atractiva, para algunos incluso apasionante. Grandes actrices, directores y actores compiten por lograr la ansiada estatuilla con películas que comparten, en su mayoría, historias del pasado, historias que muestran al espectador cómo se vivía hace años, y cómo la sociedad ha cambiado desde entonces (en algunos casos seguro que más que en otros). El pasado asalta la gala que se celebrará el 24 de febrero en el Dolby Theatre de Los Ángeles, pero podría terminar siendo el cómic quien reivindique definitivamente su hueco en la historia del séptimo arte.

En el siguiente enlace podréis encontrar el listado completo de los nominados a la 91 edición de los Oscar.

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La fantasía y las mujeres protagonizan las nominaciones de los Oscar


La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos parece moverse por impulsos o, al menos, por el sentir social y popular. En cierto modo, no es mala estrategia, pues acerca a los académicos y profesionales al público, su sustento película tras película. Pero esto puede provocar que cada año se produzcan nominaciones (y en consecuencia premiados) un tanto tendenciosas que dejen fuera auténticas joyas o, por lo menos, títulos merecedores de algún reconocimiento. Si el año pasado fue el musical y el cine afroamericano, este año es el turno de la fantasía y, sobre todo, de las mujeres. Un más que merecido reconocimiento, por cierto, aunque muy tardío si tenemos en cuenta que este 2018 se cumplen 90 años desde aquel primer ‘Y el Oscar es para…’.

A estas alturas todo el mundo conocerá la lista de nominados, que encontraréis en un enlace más abajo, así que centrémonos en el análisis de los títulos incluidos en las principales categorías. Un primer vistazo general permite apreciar que, por primera vez desde hace más de una década, la fantasía, la ciencia ficción y el terror tienen las principales nominaciones. Es más, La forma del agua acapara un total de 13, siendo la gran favorita. Más allá de lo evidente, otros detalles llaman la atención de una edición que está marcada por notables ausencias y grandes sorpresas. Y esos detalles tienen un denominador común: las mujeres profesionales y artistas que hacen posible el cine. Y es que más allá de que haya directoras, directoras de fotografía, productoras y, por supuesto, actrices, lo realmente importante es que buena parte de los títulos nominados narran historias de mujeres o, al menos, contadas desde el punto de vista del género femenino. Es el caso de la cinta de Guillermo del Toro (Pacific Rim), sin ir más lejos, pero no es el único.

Habría que preguntarse los motivos por los que Hollywood ha tardado tanto en reunir en una única edición tanto cine hecho y protagonizado por mujeres. Greta Gerwig, directora de Lady Bird, se ha convertido en la quinta mujer nominada en esa categoría en estos 90 años. Más extraordinario es el caso de Rachel Morrison, directora de fotografía de Mudbound que ha logrado entrar en una categoría que durante casi un siglo ha parecido estar reservada solo a los hombres. Y junto a esto, tres películas protagonizadas por mujeres entre las nominadas a la principal categoría. Todo ello en un año en el que los escandalosos casos de acoso sexual a actrices han saltado a la primera línea informativa, amén de los llamativos casos de desigualdades salariales entre actores y actrices por roles que deberían incluirse en la misma categoría. Así, esta 90 edición pasará a la historia por ser la primera en lograr algunos hitos, pero también destacará por algunas sorpresas entre los nominados.

Para empezar, que una película como Déjame salir haya logrado estar en las categorías más importantes es cuanto menos llamativo (tiene cuatro nominaciones). No seré yo quien reniegue de un film fresco, original y dinámico, pero su desarrollo dramático, sus actores y su director no componen un film imprescindible, sino más bien un entretenimiento que invita a la reflexión. Teniendo esto en cuenta, resulta aún más sorprendente que El gran showman no se encuentre, al menos, en alguna de las categorías principales, y no solo en Mejor Canción. También es destacable la ausencia de Steven Spielberg en la categoría de Mejor Director por Los archivos del Pentágono… y de nuevo, considerar que Jordan Peele, realizador de Déjame salir, ha hecho una mejor labor que Spielberg es cuanto menos cuestionable. En la categoría de sorpresas también podría enmarcarse la presencia de Logan como Mejor Guión Adaptado o la ausencia de Tom Hanks por la citada película de Spielberg.

Lo que no es una son algunos nominados que parecen tener un hueco reservado cada vez que hacen un papel. Meryl Streep es el caso más evidente, por supuesto, pero no el único. Christopher Nolan también repite, en esta ocasión con Dunkerque, aunque todo apunta a que otro año más no será reconocido el talento del que posiblemente sea el mejor director de los últimos tiempos. Tampoco sorprende la presencia de Daniel Day-Lewis por El hilo invisible, y aquí es necesario preguntarse si el actor, que ha anunciado su retiro, terminará su carrera con un nuevo Oscar en el bolsillo. Los ganadores se conocerán el 4 de marzo en una gala presentada por el humorista Jimmy Kimmel por segundo año consecutivo, y teniendo en cuenta los casos de acosos sexuales que están salpicando Hollywood en los últimos meses, todo apunta a que será una gala cuanto menos interesante en lo que a discursos se refiere.

Si queréis conocer en detalle todos los nominados de la 90 edición de los Oscar podéis hacerlo en este enlace.

‘Birdman’ y ‘El gran hotel Budapest’ logran 9 candidaturas a los Oscar


Oscars 2015Las nominaciones a la 87ª edición de los Oscar de la Academia de Hollywood, anunciadas hace unas horas, dejan impresiones para todos los gustos. Hay sorpresas, hay resultados previsibles y, como suele ocurrir en estos casos, hay olvidados, algunos más sonados que otros. Si atendemos al número de categorías en las que compiten, las mejores películas del 2014 fueron Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia)El gran hotel Budapest, ambas con 9 nominaciones. 8 nominaciones se lleva The imitation game, y BoyhoodAmerican sniper logran estar en 6 categorías. Pero dado que todos los nominados podéis encontrarlos en el enlace que acompaña a este texto, vamos ahora a repasar algunas de las mayores sorpresas.

Sin duda una de las sorpresas más curiosas del anuncio de nominados la protagonizó Selma, una recreación de la labor de Martin Luther King para lograr la igualdad de voto a través de una larga marcha realizada en 1965. No sorprende tanto su nominación como Mejor Película, algo que parecía más o menos evidente; tampoco debería ser sorprendente su nominación a Mejor Canción. Lo realmente curioso es que la cinta únicamente cuenta con estas dos nominaciones. Que una producción logre ser considerada como una de las mejores del año y no obtenga el reconocimiento para su director, sus actores o su guión es algo que se da muy pocas veces, y ofrece una doble interpretación: o bien este 2015 presenta un muy alto nivel, o simplemente la nominación es una declaración políticamente correcta. Personalmente prefiero inclinarme por lo primero.

Otra de las sorpresas curiosas de estas nominaciones es la de Ida, película polaca que ya arrasó en los premios europeos pero que no logró alzarse con el Globo de Oro. Con estos antecedentes, parecía evidente que lograría colarse en la carrera para convertirse en la Mejor Película de Habla no Inglesa. Ahora bien, la novedad llega cuando encontramos al film entre producciones como InvencibleMr. Turner o las ya mencionadas Birdman y El gran hotel Budapest en la categoría de Mejor Fotografía. Y lo cierto es que lo merece. Más allá de gustos personales por la calidad del film, es justo reconocer que la labor de iluminación en ese formato clásico de 4/3 y con película en blanco y negro es formidable. Y hablando de películas extranjeras, no hay que dejar pasar la ocasión para admirar el éxito de Relatos Salvajes, que suma otro reconocimiento en su carrera.

Por lo demás, pocas sorpresas. La mayor parte de los nominados como Mejor Actor o Actriz, salvo tal vez Marion Cotillard por Dos días, una noche, son los previstos. Las nominadas a Mejor Película del 2014 se limitan a 8, lo cual explicaría algunas ausencias que más adelante abordamos. Tal vez el caso más llamativo sea el de Interstellar, la épica epopeya que únicamente logra reconocimiento en su apartado técnico, dejándola fuera de las principales categorías. Era algo previsto dado el carácter fantástico de la cinta, pero eso no es motivo para obviar a un director como Christopher Nolan, que parece obligado a realizar algún tipo de drama para ir nominado como Mejor Director.

Nadie encuentra a ‘Perdida’

Pero si este año ha habido una cinta para el recuerdo (o mejor dicho que ha quedado únicamente en el recuerdo) es Perdida. Ni la labor de David Fincher (La red social), ni el elaborado guión han logrado colarse entre los mejores del año para los académicos de Hollywood. La única representante del film es Rosamund Pike (Mejor otro día), algo por otro lado evidente dado el papel realizado en el film. Su ausencia no habría encontrado muchas justificaciones. En cualquier caso, limitar la presencia de este thriller dramático a la actriz es limitar el profundo carácter reflexivo del film, así como evitar incluir al que posiblemente sea el director más en forma del género actualmente.

Y aquí podemos retomar la idea apuntada antes de las 8 nominaciones a Mejor Película. Dado que el cupo se amplió a 10 hace algunos años, la presencia en la categoría reina de algunos films que realmente deberían estar entre lo mejor de 2014 parecía obligada. No me refiero tanto a Perdida como a otras cintas que realmente podrían haber tenido cierto reconocimiento. Foxcatcher, por ejemplo, está presente en Guión Original, Dirección y las dos categorías de Actores, pero no acude a los premios como Mejor Película.

Sea como fuere, lo cierto es que en líneas generales los nominados responden en gran medida a lo que se esperaba de ellos. Ahora queda esperar al 22 de febrero para descubrir si Boyhood, que parte con algo de desventaja frente a BirdmanEl gran hotel Budapest, es capaz de lograr lo que ya logró en los Globos de Oro. Evidentemente, algunos premios parecen saberse de antemano, como puede ser el caso de Julianne Moore (Siempre Alice) o J.K. Simmons (Whiplash), pero eso no resta interés a una gala que presentará Neil Patrick Harris. En el siguiente enlace encontraréis todos los nominados.

Nominados a la 87 edición de los Premios Oscar

‘La isla mínima’ y ‘El niño’ centran las nominaciones de los Goya 2015


Imagen promocional de los Premios Goya 2015.

A estas alturas nadie puede negar que el cine español ha vivido uno de sus mejores años, si no el mejor. El público y la crítica han ido de la mano en las principales películas estrenadas a lo largo del año, lo que se ha traducido en una aceptación que ha ayudad, en cierto modo, a cambiar la imagen que todavía se tiene del cine nacional en muchos sectores, considerándolo como un cine mediocre o de baja calidad frente al americano. Más allá de que esta aseveración nunca ha sido cierta (la diferencia entre ambos reside en el número de producciones, no en su calidad), el pasado 2014 ha consolidado a directores, actores y guionistas de nuestro país, y ha reiterado la calidad y profesionalidad del sector. Y todo esto se ha traducido en unos nominados a la 29 edición de los Premios Goya previsibles e incluso anunciados de antemano por diversos medios.

Pocas sorpresas, por tanto, en el acto de presentación que tuvo lugar en la Academia de Cine. La isla mínima (17 candidaturas), El niño (16 candidaturas), Relatos salvajes (9 candidaturas) y Magical girl (7 candidaturas) parten como favoritas al cosechar la mayor parte de las nominaciones en las principales categorías. Al final del texto, como siempre, os dejo el enlace a los nominados de este año, pero antes es conveniente poner el foco en algunos aspectos curiosos que ha dejado esta presentación. A falta de sorpresas, una de las nominaciones más llamativas ha ido a parar, precisamente, para Relatos salvajes, que compite tanto en Mejor Película como en Mejor Película iberoamericana al contar con capital nacional y argentino. Curiosamente, en el extenso reparto de este film solo encontramos a un nominado, Ricardo Darín (Elefante blanco), lo cual no solo no se ajusta a la realidad de la película sino que supone un cierto menosprecio a la calidad del resto del reparto.

Tampoco es una sorpresa la ausencia de Ocho apellidos vascos en las principales categorías. Solo los actores secundarios y Dani Rovira como Actor Revelación logran colarse entre los nominados. En principio, el que parte con mejor posición es Karra Elejalde (También la lluvia), aunque no parece tener demasiadas posibilidades. En este contexto llama la atención la ausencia de Clara Lago (La cara oculta), que habría hecho pleno en las nominaciones del reparto. En este sentido, es justo reconocer la valentía de la Academia al nominar a Macarena Gómez por su rol en la cinta de terror Musarañas. Que una película de estas características se cuele en una entrega de premios siempre debe ser bienvenido, sobre todo si lo hace en otra categoría como la de Mejor Director Novel. Igualmente, que Natalia Tena, actualmente disfrutando del éxito de Juego de Tronos, entre como posible Mejor Actriz Revelación por 10.000 km supone un notorio respaldo a actores y actrices que están logrando el éxito fuera de nuestras fronteras antes que en el territorio nacional.

Resulta interesante también comprobar cómo algunas categorías reflejan algunas debilidades que ha tenido nuestra cartelera durante este último año. Que en la categoría de Mejor Película de Animación compitan producciones tan dispares como Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo con La tropa de trapo en la selva del arco iris es un claro síntoma del desequilibrio existente en este género. Teniendo en cuenta que la primera compite en categorías como Mejor Guión Adaptado, se postula como la gran vencedora en lo que a animación se refiere. Igualmente, que las nominadas a Mejor Película Europea sean películas triunfadoras en los premios europeos y cintas que han sido éxitos incuestionables en sus países de origen da una idea del sentido de esta categorías. Considerar como posible candidata un film como Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? obliga, por extensión y coherencia, a nominar como Mejor Película a Ocho apellidos vascos.

Sea como fuere, lo que parece evidente es que, salvo sorpresa, los principales premios se los repartirán entre La isla mínimaEl niño, dejando el resto de categorías para el resto de éxitos del cine español que se han dado cita durante el pasado año. La entrega de premios, que este año tendrá lugar el 7 de febrero, estará presentada por el nominado Dani Rovira.

Nominados a los Premios Goya 2015 (29ª edición)

‘Breaking Bad’ se corona en su adiós de unos Emmy conservadores


Los protagonistas de 'Breaking Bad' posan en la edición 66 de los Emmy.La 66 edición de los Emmy ha confirmado varias sospechas que se barruntan desde hace varios años. Por un lado, que Breaking Bad ha traspasado los estándares de calidad actuales para convertirse en un referente audiovisual de la pequeña pantalla, como bien demuestran sus numerosos premios a lo largo de los años. Por otro, que estos premios se enrocan incomprensiblemente en sus posturas iniciales, lo que les impide lograr un reflejo más exacto de la realidad actual de la televisión, que es lo que en realidad debería ser cualquier entrega de premios. Que la serie protagonizada por Bryan Cranston (Godzilla) se lleve los mismos premios año tras año es tan justo con la serie como injusto con el resto de producciones, algunas de ellas con el aliciente de ser propuestas frescas y novedosas.

El propio actor lo reconocía al recoger su premio al Mejor actor protagonista en drama. Que este reconocimiento no haya ido a parar a manos de Matthew McConaughey por su papel en True Detective es algo difícil de explicar, incluso cuando delante está un rol como el de Walter White. Sobre todo si tenemos en cuenta el resto de candidatos, entre los que se hallan un Jon Hamm (serie Mad Men) al que cada vez le quedan menos posibilidades de ganarlo y un Kevin Spacey cuya labor en House of cards es simplemente excepcional. Que una serie que ha ganado de forma continuada premios por las mismas premisas demuestra una falta de valentía a la hora de valorar al resto de candidatos, restando importancia a producciones de igual o mejor calidad como pueden ser Juego de Tronos o la propia Mad Men, que por unas cosas o por otras siempre termina siendo la gran perjudicada.

Y si esto puede aplicarse de igual modo a la comedia. Antes incluso de que se anuncien las nominaciones se puede intuir que los ganadores serán Modern Family como Mejor comedia y Jim Parsons como Mejor actor por su papel en The Big Bang Theory. Quizá en este caso la competencia no sea tan feroz como la que existe en la categoría dramática, pero es igualmente sintomático el hecho de que año tras año nuevos candidatos hagan acto de presencia y, año tras año, los ganadores sean los mismos. Esto no quiere decir que no lo merezcan, al contrario, pero resta interés y credibilidad a los premios la sensación de repetir año tras año los mismos ganadores, como si no hubiese nada mejor producido en la televisión.

Se plantea así la duda de qué ocurrirá el año que viene cuando Breaking Bad no esté en las quinielas. Evidentemente, algún título tendrá que ocupar su lugar, pero la verdadera incógnita es si será capaz de repetir esa sucesión de premios o, por el contrario, las aguas volverán a su cauce y los premios se repartirán de forma más equitativa. Algo que, por cierto, hay que reconocer que se ha producido en esta edición en las categorías de intérpretes secundarios e invitados, sobre todo en lo que respecta a la comedia.

Miniserie de anécdotas

Pero si en lo referente a las series dramáticas y cómicas ha habido un alarmante monopolio de viejos conocidos de estos premios, en lo que respecta a las miniseries los Emmy no se han quedado atrás. De hecho, dos producciones se han llevado la práctica totalidad de los reconocimientos, aunque es justo decir que se centran en sus intérpretes. En efecto, los protagonistas de esa joya británica titulada Sherlock han logrado alzarse con una estatuilla, reivindicando la madurez de la serie y sus actores, cuya tercera temporada ha sido todo un ejercicio de originalidad narrativa. Algo más sorprendente puede parecer que tanto Jessica Lange como Kathy Bates se hayan llevado los premios por American Horror Story: Coven, sobre todo si se repasan las candidatas en esas categorías.

Y digo “puede parecer” porque lo cierto es que ambas mujeres componen sendos personajes que dejan huella en una serie acostumbrada a crear roles impactantes. Sobre todo la segunda, una suerte de sádica asesina racista condenada a vivir eternamente en una sociedad que no comprende y no respeta. Aunque mayor sorpresa son la presencia de Allison Janney (serie Masters of sex) como triunfadora en dos categorías, algo que confirma esa idea ampliamente extendida de que las votaciones son, muchas veces, por inercia, y el galardón a la miniserie Fargo como mejor producción, lo que no solo es un empujón a la ficción, sino también a la espléndida película en la que está basada, dando más argumentos además a una serie de iniciativas puestas en marcha para adaptar al formato seriado diversas tramas cinematográficas, entre ellas la de Shutter Island, de Martin Scorsese.

En definitiva, y más allá de que los ganadores sean justos vencedores, los Emmy vuelven a revelarse como unos premios conservadores que prefieren reafirmarse en sus ideas antes que acercarse a las nuevas propuestas. La pregunta que cabe hacerse es cuántas veces es necesario premiar a una serie o a un actor por un mismo papel para demostrar que es el mejor, o al menos uno de los mejores. Hasta la fecha, parece que cuatro. Esto, además de un tanto incoherente (¿alguien se imagina que los Oscar premien a un actor por hacer el mismo papel en una saga cinematográfica una y otra vez?) es contraproducente, pues impide una renovación de aires dentro de la propia gala. Ahora queda esperar a ver quién ocupará el trono de Mejor drama, aunque visto lo visto todo apunta a que será alguna de las más veteranas.

Relación de candidatos y premiados en la 66 edición de los premios Emmy

Los Goya reconocen a David Trueba tras años de nominaciones


David Trueba y Cristina Huete recogen el Goya a la Mejor Película por 'Vivir es fácil con los ojos cerrados'.Decía el director Daniel Sánchez Arévalo que tenía la esperanza de que la XXVIII gala de los Premios Goya que se celebró el pasado domingo 9 de febrero no fuese un fracaso para su film, La gran familia española, y terminase “yéndose de vacío”. Técnicamente no ocurrió así, es cierto, pero a nadie se le escapa que en esta edición la gran derrotada ha sido su comedia, que solo ha conseguido dos Goya. Una gala que, por lo demás, ha servido para redimirse en muchos sentidos. Más allá de la propia gala en si, muy marcada por la política, el evento ha permitido al cine español reconocer y reparar algunas de las injusticias más señaladas de la producción española. De este modo, Vivir es fácil con los ojos cerrados se ha convertido en la gran triunfadora al llevarse los premios principales, aunque si se analiza desde la cantidad, Las brujas de Zugarramurdi se lleva la palma. 6 contra 8, nada menos. Un balance que refleja pobremente la competencia que este año existía entre las nominadas. Al final, como siempre, os dejo la lista de ganadores, pero antes creo que es conveniente señalar algunas cosas.

Como decía, David Trueba (Soldados de Salamina) ha visto recompensada su trayectoria de buenos films y mejores guiones. El momento de la entrega del premio, tanto al Mejor Guión Original como al Mejor Director, estuvo marcado por un cierto aire de justicia poética. Desconozco si el premio en esta ocasión ha sido más merecido que en otras, o si su trabajo como guionista y director tiene más calidad que el de sus compañeros en las categorías. De lo que no me cabe ninguna duda es de que lo merecía. Desde hacía mucho tiempo. Es por eso que la sensación que deja la gala es la de haber restablecido un desequilibrio en lo que a ganadores de estos premios se refiere. Algo parecido a lo que ha ocurrido con Javier Cámara (Los amantes pasajeros), por cierto, que logra su primer Goya como Mejor Actor tras muchas nominaciones y, casi con toda probabilidad, mayores frustraciones. Por cierto, y aunque tenga poco que ver, los discursos de uno y de otro fueron espléndidos.

Claro que si creemos en esto de los equilibrios, posiblemente no haya habido una justicia mayor que entregar a Las brujas de Zugarramurdi la práctica totalidad de los premios a los que iba nominada. Eso sí, todos técnicos. Si lo de Trueba y Cámara ha sido justicia poética, divina o del destino, lo de Álex de la Iglesia, director de ese desparrame cómico con brujas y conjuros de por medio, parece más una disculpa. Cuando se anunciaron las nominaciones hace cosa de un mes ya se la consideró la gran damnificada en las principales categorías. El hecho de que haya sido la más premiada no hace sino reforzar la idea de que estamos ante un film redondo que, por diversos motivos, no ha podido optar a llevarse los principales galardones. Lo dicho, un merecido ‘mea culpa’ entonado por los académicos que encuentra una cierta justificación en que el premio se lo haya llevado la película de Trueba, aunque solo sea por incluir al director y guionista de forma oficial entre los elegidos como los mejores.

Un arma para los políticos

Y no quiero terminar este breve, brevísimo repaso, sin destacar dos aspectos muy diferentes entre sí. El primero es el premio que se ha llevado Futbolín como Mejor Película de Animación, confirmándola como la maravillosa película que es y, como decía su director Juan José Campanella (El secreto de sus ojos), demostrando que el cine de animación español puede traspasar todas las fronteras posibles. El otro tiene poco o nada que ver con el cine. Creo que aquellos que lean asiduamente este espacio se habrán percatado que trato de huir de los conflictos y problemas políticos que poco tienen que ver con el cine a pesar de que buscan desesperadamente situarlo en el centro de sus dianas.

Era evidente que con la situación que los trabajadores del séptimo arte están viviendo en España esta XXVIII gala iba a estar marcada por las críticas políticas, sobre todo si tenemos en cuenta que el Ministro de Educación y Cultura español, José Ignacio Wert, no asistió por supuestos problemas de agenda. Personalmente estoy en contra de que eventos como este, que deberían de ser un canto a una profesión tan hermosa y complicada como esta, desvíen su atención hacia personajes “de fuera” de la profesión, aunque entiendo perfectamente los motivos que les han llevado a aprovechar esta oportunidad. Lo que no logro entender es que algunos políticos aprovechen las quejas de un sector productivo que da trabajo a miles de personas para seguir politizando la cultura y el arte. Oír comentarios como “la gala de los Goya es una gala contra el PP” y similares no hace sino daño a un grupo social que lo único que quiere es que se eliminen las trabas para que puedan realizar un trabajo ya de por sí precario para la mayoría de profesionales. Una lástima, pero mientras el cine en España siga siendo un arma arrojadiza de los poderes políticos no se avanzará en la dirección adecuada.

Sea como fuere, la gala de este 2014 que premia lo mejor de 2013 ha sido justa. Justa en su intención de premiar a directores y actores que merecían semejante galardón desde hace tiempo. Y justa en su forma de reconocer el mérito de cintas que se han quedado fuera de las principales categorías. Tal vez el resultado final no refleje como debería la calidad de los films que competían, y aunque habrá comentarios para todos los gustos acerca de lo correcto o incorrecto del reparto de premios, en líneas generales parece haber consenso sobre la idoneidad de los ganadores. A continuación tenéis la lista de premiados.

Ganadores de la XXVIII edición de los Premios Goya

Mejor Película: Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Dirección: David Trueba, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Dirección Novel: Fernando Franco García, por La herida.

Mejor Guión Original: David Trueba, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Guion Adaptado: Alejandro Hernández y Mariano Barroso, por Todas las mujeres.

Mejor Música Original: Pat Metheny, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Canción Original: “Do you really want to be in love?”, por La gran familia española.

Mejor Interpretación Masculina Protagonista: Javier Cámara, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Interpretación Femenina Protagonista: Marián Álvarez, por La herida.

Mejor Interpretación Masculina de Reparto: Roberto Álamo, por La gran familia española.

Mejor Interpretación Femenina de Reparto: Terele Pávez, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Actor Revelación: Javier Pereira, por Stockholm.

Mejor Actriz Revelación: Natalia de Molina, por Vivir es fácil con los ojos cerrados.

Mejor Dirección de Producción: Carlos Bernases, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Dirección de Fotografía: Pau Esteve Birba, por Caníbal.

Mejor Montaje: Pablo Blanco, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Dirección Artística: Arturo García y José Luis Arrizabalaga, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Diseño de Vestuario: Francisco Delgado López, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Maquillaje y/o Peluquería: María Dolores Gómez Castro, Javier Hernández Valentín, Pedro Rodríguez y Francisco J. Rodríguez Frías, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Sonido: Charly Schmukler y Nicolás de Poulpiquet, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejores Efectos Especiales: Juan Ramón Molina y Ferrán Piquer, por Las brujas de Zugarramurdi.

Mejor Película de Animación: Futbolín, de Juan José Campanella.

Mejor Película Documental: Las maestras de la República, de Pilar Pérez Solano.

Mejor Película Iberoamericana: Azul y no tan rosa, de Miguel Ferrari (Venezuela).

Mejor Película Europea: Amor, de Michael Haneke (Austria).

Mejor Cortometraje Documental: Minerita, de Raúl de la Fuente.

Mejor Cortometraje de Ficción: Abstenerse agencias, de Gaizka Urresti.

Mejor Cortometraje de Animación: Cuerdas, de Pedro Solís García.

‘El mayordomo’ queda olvidado ante la calidad de los Oscar


Imagen promocional de una edición anterior de la Gala de los Oscar.Durante la tarde del jueves pasado, hora española, se dieron a conocer los nominados a los Oscar de este 2014, la que será su edición número 86. A estas alturas me imagino que la mayoría de los que leáis este texto conoceréis, en mayor o menor grado, las películas que competirán por tan preciado galardón. Por tanto, no merece mucho la pena demorar tiempo y espacio en abordar si son las que deberían ser, si hay algún nombre que sobra o alguno que falta. Por supuesto, al final de este texto os dejo el enlace a todos los nominados. Pero antes de eso es conveniente centrar la atención en aquellas películas que se han quedado por el camino. Y cuando digo esto me refiero a aquellos films que no han logrado nada, ni siquiera una mención en esas categorías consideradas tradicionalmente “menores”.

Me imagino que muchos ya se imaginarán qué historia encabeza esta categoría paralela. En efecto, si uno repasa las nominaciones más prestigiosas (Película, Director, Guión, Actores, Fotografía, …) verá que El mayordomo no aparece por ningún sitio. Ni actor, ni director, ni actriz… no digamos ya película. Tal vez sea por la elevada y difícil competencia que hay en esas categorías, pero lo cierto es que, al final, se ha quedado con las manos vacías. Podría haber logrado, aunque solo fuera a modo de reconocimiento, una nominación a Mejor Película, pues la categoría permite sumar una candidata más a las 9 nominadas. Empero, no creo que achacar el mal resultado a un mero problema de matemáticas o de competencia sea coherente.

Siendo sinceros, el film dirigido por Lee Daniels (Precious) es, en comparación con el resto de candidatos, muy inferior en calidad narrativa, artística y conceptual. La historia, a diferencia de, por ejemplo, 12 años de esclavitud, que trata un tema relativamente similar, desprende un aroma aleccionador, algo tendencioso y deliberadamente bilateral. Daniels se afana en mostrar dos bandos claramente divididos, en el que unos siempre son buenos y otros siempre son malos, y en los que los individuos que intentan acercar posturas terminan siendo víctimas. Sin duda, es este carácter el que juega en contra de la película, que perfectamente podría haber dejado para su protagonista, Forest Whitaker (Repo Men), una nominación. Pero el tratamiento general de la historia, unido a esa tendencia universal de nominar a todo a las favoritas, le han dejado fuera.

Sin duda, El mayordomo es la gran ausente, sobre todo por la publicidad que se dio en su momento a las posibles nominaciones. Personalmente, creo que es por méritos propios. Como se deja claro en algún momento de su metraje, el personaje de Whitaker pasa desapercibido. Tal vez demasiado, es cierto. Con todo, no es la única. Hay dos films más, pertenecientes a categorías muy distintas, que sufren el ostracismo más absoluto por parte de Hollywood, algo que puede llegar a ser comprensible pero en ningún caso justo. Uno de ellos es Futbolín, la deliciosa cinta de animación de Juan José Campanella, quien ya ganó un Oscar con El secreto de sus ojos (2010). La película todavía no se ha estrenado en Estados Unidos, por lo que podríamos verla competir el año que viene.

Alegrías y decepciones

Aunque la gran olvidada ha sido A propósito de Llewyn Davis, de los hermanos Coen (No es país para viejos). Hay que reconocer que, comparada con otras producciones suyas, esta odisea folk protagonizada por Oscar Isaac (Red de mentiras), es inferior. Tal vez porque es más personal, tal vez porque no posee el tono irónico y ácido de sus grandes éxitos, el caso es que solo ha logrado una nominación, una más que merecida Mejor Fotografía. Pero en este caso, la ausencia de otras candidaturas no está tan justificada. Desde luego, Isaac podría haber estado perfectamente entre los cinco elegidos. Por no hablar de la música, una banda sonora que recoge magistralmente el sentir de todo el metraje y del protagonista. Lo cierto es que una única candidatura se antoja un castigo excesivo para un film que, a pesar de no contar con la difusión o éxito de otras películas de los Coen, es una obra que gana a medida pasa el tiempo.

Por lo demás, y a modo de broche final de estos ausentes, hay que señalar que esta edición de los Oscar, al igual que ocurrió con los premiados en los Globos de Oro, es una de las más completas de los últimos años (y de las más coherentes). Tal es el caso que son muy pocos los que se atreven a hacer vaticinios claros en casi ninguna categoría. Salvo Mejor Actriz, en la que Cate Blanchett por Blue Jasmine parece tener todas las de ganar, o Mejor Actriz Secundaria, categoría en la que todo apunta a Jennifer Lawrence por La gran estafa americana (una pena por Julia Roberts, la verdad), en el resto se perfilan luchas complicadas. Lo que sí parece claro es que, definitivamente, actores que nunca se han definido por grandes papeles dramáticos van a tener una oportunidad, como es el caso de Leonardo DiCaprio (El lobo de Wall Street), Matthew McConaughey (Dallas Buyers Club) o Christian Bale (La gran estafa americana).

En definitiva, unas candidaturas que, al menos este año, no se dejan prácticamente nada en el tintero. Incluida la candidatura del único español, Esteban Crespo y Aquel no era yo. No sé si será por la calidad de los films nominados, por la falta de ella o por unas campañas de marketing sensacionales, pero lo cierto es que se podría decir que están todos los que son y son todos los que están. Tal vez alguno se haya quedado a las puertas, pero eso siempre es algo inevitable. Lo importante es que hay buenas películas, mejores actores y directores, y grandes técnicos. Y con eso no solo ganan ellos. Gana el cine.

Nominados a la 86 edición de los Premios Oscar

Nominados a los Goya 2014, el gran público y las historias modestas


Logo de los premios Goya 2014.Lo que ha ocurrido este año en las nominaciones de los premios Goya, que se anunciaron en la mañana de ayer, es cuanto menos curioso. No han sido pocas las voces que se han pronunciado ya acerca de la idoneidad de algunas candidaturas, de la ausencia de algunos nombres o de los errores que, al parecer, deben contener siempre este tipo de actos para que sean considerados propiamente nacionales (lo de incluir a un nominado que no corresponde lleva camino de convertirse en tradición). Como siempre hacemos desde Toma Dos, al final del texto encontraréis el enlace a los nominados, pero antes haremos hincapié en algunos aspectos cinematográficamente interesantes que dejó el acto.

Uno de ellos, posiblemente el que corresponde a un punto de vista más personal, es la marcada dicotomía que existe en las películas seleccionadas. Es cierto que todos los años grandes éxitos de taquilla se entremezclan con modestas producciones que normalmente encuentran el éxito una vez reciben esta atención. Este 2014, sin embargo, este fenómeno viene acompañado de un entorno social y cultural diferente. El cine español ha sufrido uno de sus peores periodos, reduciendo espectadores y recaudación. Salvo grandes títulos como La gran familia españolaLas brujas de Zugarramurdi, el resto de films han pasado de puntillas por la taquilla, llegando incluso a recibir un estreno muy, muy minoritario, como fue el caso de New York shadows, estrenada en junio y que tiene una nominación. Desconozco si realmente existe una motivación más allá de premiar la calidad de las películas nacionales, pero da la sensación de que las nominaciones se corresponden con una tendencia a reconocer más el éxito en taquilla que la calidad en sí misma.

La prueba más evidente es que las grandes películas destinadas a las categorías más importantes, si bien han tenido un gran éxito, no poseen la calidad que en años anteriores sí había. Esto no implica que sean malos films, ni mucho menos, pero no existe una comunión entre calidad y reconocimiento de crítica y público como si existió en ediciones anteriores. Bien es cierto que este año la cosecha cinematográfica no ha sido tan completa, pero resulta un poco extraño comprobar que la película fantástica de Álex de la Iglesia (Crimen ferpecto) tenga reconocimiento en su apartado técnico pero no en su guión (un delirio ácido y crítico con la naturaleza humana) o en su dirección. O la ausencia de nombres como el de Sergi López, cuyo trabajo en Ismael está al mismo nivel, al menos, que el de Juan Diego Botto (La mujer del anarquista), presente en la categoría de Actor Secundario por la misma película.

Igualmente, que 3 bodas de más se encuentre con 7 candidaturas, entre ellas Mejor Guión Original, no deja de ser una prueba más de que este pasado 2013 la producción fílmica no ha estado al mismo nivel que en ediciones anteriores. Siendo divertida como es, si hubiese coincidido en otra época posiblemente se hubiera quedado fuera de muchas de las categorías. En este sentido hay que destacar también ese efecto arrastre que siempre suele producirse en este tipo de eventos, tanto en España como en otros países. Dicho efecto, que consiste en otorgar nominaciones a una película simplemente porque es la que más tiene, ha encontrado su máximo referente este año en la película de Daniel Sánchez Arévalo, cuya comedia con el Mundial que ganó España como telón de fondo tiene una candidatura a los Mejores Efectos Especiales. Sobran las palabras si una comedia de este tipo se cuela en semejante categoría.

Menos olvidados

Es de justicia reconocer, empero, que con todo y con eso la Academia ha sabido este año reconocer, en líneas generales, el buen hacer de los cineastas, actores y demás responsables cinematográficos. Independientemente de que aquellos que no vivimos el séptimo arte desde dentro no comprendamos determinadas decisiones, las nominaciones a los Goya 2014 dejan menos olvidados que otros años. Por ejemplo, que un director y guionista como David Trueba haya logrado 7 nominaciones con Vivir es fácil con los ojos cerrados es una de las mejores noticias que podían anunciarse, no digamos si, de una vez por todas, reconocen el talento de este madrileño con sendos premios.

De hecho, la presencia de nombres propios llega al punto de incluir en las nominaciones películas como Los amantes pasajeros, última propuesta de Pedro Almodóvar que queda muy lejos de sus mejores obras. Durante la jornada de ayer llegué a escuchar en algún momento cierta extrañeza por el hecho de optar únicamente a Mejor Vestuario. Siendo sinceros, e independientemente de que posea algún que otro momento brillante, el film es muy irregular, un exceso en toda regla de un director que no necesita demostrar nada pero que tampoco parece querer reinventarse.

Finalmente, las categorías que posiblemente presenten menos conflictos sean las de animación y película europea. Mientras que la primera contiene joyas como Futbolín, la segunda recoge los grandes títulos del año, entre ellos Amor, de Michael Haneke; La caza, de Thomas Vinterberg; y la más reciente ganadora de los premios del Cine Europeo, La gran belleza, de Paolo Sorrentino. Dos categorías que reflejan muy bien la sensación que dejan las nominaciones en general desde un punto de vista puramente preferencial: este 2014 resulta extremadamente difícil hacer conjeturas sobre el triunfador de la gala que tendrá lugar el próximo 9 de febrero, sea por el motivo que sea. La lógica dicta que los premios deberían estar muy repartidos. A continuación encontraréis todos los nominados y las películas que competían por estar entre las elegidas.

Nominados a los Premios Goya 2014 (28ª edición)

Nominados bienintencionados de altos vuelos copan los estrenos


Estrenos 25enero2013Último fin de semana de Oscar. Como si de un intento por presentar a todas las candidatas (al menos a las principales) al mismo tiempo se tratara, hoy viernes, 25 de enero, llegan a la cartelera española los principales pesos pesados de la próxima gala de los premios de Hollywood, todas ellas repletas de nombres propios, candidaturas y avales que certifican el notable interés en torno a ellas. Pero no son las únicas. Hasta 10 títulos llegan este fin de semana, y aunque muchos no compiten en los Oscar, son de sumo interés si se atiende a aquellos que se encuentran delante y detrás de las cámaras.

Por comenzar por alguno, y teniendo en cuenta que es una de las mayores sorpresas, hablaremos de El lado bueno de las cosas, adaptación de la novela de Matthew Quick realizada por David O. Russell (The fighter) en la que un profesor vuelve a casa de sus padres después de haber estado un tiempo en una institución mental con la intención de reordenar su vida y recuperar a su ex mujer. Sin embargo, la presencia de una joven con sus propios problemas trastocará sus planes por completo. La comedia romántica, que ha logrado colarse en las principales categorías de los Oscar y ha cosechado muy buenas críticas allí por donde ha pasado, está protagonizada por Bradley Cooper (El ladrón de palabras), Jennifer Lawrence (Los juegos del hambre), Robert De Niro (Luces rojas), Jacki Weaver (Animal kingdom), Chris Tucker (Hora punta), Shea Whigham (Un lugar donde quedarse) y Julia Stiles (El caso Bourne).

Otro de los pesos pesados es El vuelo, nueva película en imagen real de Robert Zemeckis desde… Náufrago en 2000, es decir, hace 12 años si atendemos al año de producción del film. Protagonizada por Denzel Washington (American gangster), la trama gira en torno a un piloto de aviones comerciales que logra salvar a la mayoría de sus pasajeros tras un aterrizaje forzoso. Convertido en héroe, las sombras se cernirán sobre él a medida que la investigación sobre lo sucedido avance y descubra hechos extraños que rodean al propio piloto. Junto al actor afroamericano se pueden ver en este drama con tintes de intriga rostros como los de Kelly Reilly (Eden Lake), Don Cheadle (Crash), Bruce Greenwood (Super 8), Brian Geraghty (En tierra hostil), Melissa Leo (Red State), John Goodman (Tan fuerte, tan cerca) y Nadine Velazquez (El asesino).

Fantasía y drama son los géneros que se mezclan en Bestias del sur salvaje, la otra gran sorpresa de los premios hollywoodienses. El relato aborda los devastadores efectos del Katrina en la zona del Mississippi a través de los ojos de una pequeña de seis años que debe hacer frente ella sola a la catástrofe dado que su madre la abandonó hace años y su padre, un hombre que apenas se preocupa de ella, cae enfermo. Será entonces cuando el delicado equilibrio de su mundo, en el que conviven animales y personas, se verá alterado irremediablemente. Dirigida por Benh Zeitlin, quien debuta en el largometraje, la cinta está protagonizada por la desconocida Quvenzhané Wallis, a la que acompañan Dwight Henry, Levy Easterly (serie Treme) y Lowell Landes, entre otros.

Con algo de retraso respecto a Estados Unidos nos llega una propuesta curiosa y muy interesante, Coriolanus (2011). Dirigida y protagonizada por Ralph Fiennes (La lista de Schindler), supone una adaptación a la actualidad de la obra homónima de William Shakespeare en la que un general regresa triunfante a su país tras derrotar a los invasores. Sin embargo, sus impopulares políticas le llevan a enfrentarse a sus conciudadanos, que logran mandarle al exilio. Para vengarse, el militar se alía con aquellos a los que había derrotado, poniéndose a las órdenes del que fuera su principal enemigo. La réplica a Fiennes se la da Gerard Butler (300), y junto a ambos encontramos a Brian Cox (En campaña todo vale), Vanessa Redgrave (Anonymous) y Jessica Chastain (La noche más oscura).

Aunque para nombres estelares los de Movie 43, irreverente comedia que cuenta con algunos de los actores con más peso dentro del panorama hollywoodiense. Película coral en su reparto y en sus directores, pues son hasta 12 los realizadores que se encuentran detrás del proyecto, entre los que están Elizabeth Banks (Los juegos del hambre), Peter Farrelly (Algo pasa con Mary) y James Gunn (Super). La película entrelaza diferentes historias, a cada cual más irreverente y surrealista, que pondrán a prueba la credulidad del espectador y su sentido del humor. Aunque los verdaderos protagonistas son los actores: Dennis Quaid (El ladrón de palabras), Greg Kinnear (Pequeña Miss Sunshine), Hugh Jackman (Los miserables), Kate Winslet (Un dios salvaje), Richard Gere (Noches de tormenta), Naomi Watts (Lo imposible), Gerard Butler (RocknRolla), Liev Schreiber (Salt), Uma Thurman (Una mamá en apuros), Kate Bosworth (Life happens), Anna Faris (El dictador), Kieran Culkin (Scott Pilgrim contra el mundo) y Emma Stone (The amazing Spider-man), Kristen Bell (Paso de ti), Justin Long (Salvando las distancias), Jason Sudeikis (Cómo acabar con tu jefe), Christopher Mintz-Plasse (Kick-Ass), Chlöe Grace Moretz (Déjame entrar), Seann William Scott (Vaya par de polis), la propia Elizabeth Banks y Josh Duhamel (Como la vida misma). Y estos son solo algunos de los más importantes.

Menos actores, aunque de reconocido prestigio, son los que protagonizan El cuarteto, primera incursión acreditada del actor Dustin Hoffman (Perros de paja) en el ámbito de la dirección. La historia, que adapta una obra de teatro de Ronald Harwood, centra su atención en una residencia de músicos retirados y en el revuelo que se forma cuando tres viejos amigos se enteran de que el cuarto miembro de su grupo, cuya fama y ego terminó por arruinar su amistad y el matrimonio con uno de los hombres del cuarteto, ingresa en la residencia. Comedia con tintes de drama que protagonizan Maggie Smith (serie Downton Abbey), Tom Courtenay (La brújula dorada), Billy Connolly (El último samurai), Pauline Collins (Albert Nobbs), Michael Gambon (El discurso del rey) y Sheridan Smith (Hysteria).

En cuanto a la producción nacional, solo un título se cuela entre los 10 estrenos. La banda Picasso es lo nuevo de Fernando Colomo (Al sur de Granada), quien ejerce de director y guionista, y cuya trama se inspira en el hecho real del robo de “La Gioconda” en el Museo del Louvre en 1911, del que fueron acusados tanto Pablo Picasso como Guillaume Apollinaire. A partir de esto el director crea toda una conspiración en clave cómica donde se dan cita el crimen internacional, el arte y la investigación policial para detener a todo un grupo de ladrones especializados en museos. Ignacio Mateos (Alatriste), Pierre Bénézit (Tímidos anónimos), Lionel Abelanski (El tren de la vida), Raphaëlle Agogué (La redada), Jordi Vilches (Guerreros) y Louise Monot (El pastel de boda) son sus principales protagonistas.

A nivel europeo nos llegan varias propuestas. En primer lugar, la producción italiana de 2011 Il villaggio di cartone, escrita y dirigida por Ermanno Olmi (Cien clavos). Toda la historia sigue a un viejo párroco que vive con impotencia la cada vez mayor falta de fe de su comunidad, lo que le obliga a cerrar las puertas de su parroquia. Sin embargo, la llegada de un grupo de inmigrantes clandestinos del norte de África le devolverá la fe, aunque enfocada en esta ocasión a la acción solidaria, y no a la palabra. Este drama de corte religioso está protagonizado por Michael Lonsdale (De dioses y hombres), Rutger Hauer (El molino y la cruz), Massimo De Francovich (El manuscrito del príncipe) y Alessandro Haber (Vola vola).

Junto a esta, El cazador, coproducción entre Irán y Alemania del 2010 en la que el absoluto protagonista es Rafi Pitts (Sanam), que ejerce funciones de director, guionista y actor protagonista. La historia es una búsqueda desesperada de un hombre recién salido de la cárcel cuya mujer es asesinada en medio de un tiroteo y cuya hija ha desaparecido. A pesar de haber intentado alejarse de aquello que le llevó a prisión no tendrá más remedio que volver a una senda peligrosa. Junto a Pitts se puede ver en pantalla a Mitra Hajjar (Bazande), Malek Jahan Khazai (Broken bridges) y Naser Madahi (It’s winter), entre otros.

Por último, y en el campo del documental, se presenta Proyecto Nim, realizado por James Marsh (Man on wire) y en el que se cuenta el experimento realizado en los años 70 para tratar de convertir a un chimpancé en humano, integrándolo en la sociedad desde muy pequeño.

La Historia de Estados Unidos se cuela en los Oscar 2013


Oscars 2013Esta semana hemos conocido, con algo de antelación respecto a años anteriores, las películas, actores, directores y profesionales del cine que han sido nominados a los Oscar 2013, que tendrán lugar el 24 de febrero y que suponen la 85 edición de estos premios. Y, como no puede ser de otro modo, los elegidos no han dejado indiferente a nadie. Hay quienes se suman a la decisión de los académicos, y hay quienes discrepan ante la ausencia de títulos que se antojaban imprescindibles en el momento de su estreno. A continuación incidiremos en algunos de los aspectos más destacados y, como es habitual, al final encontraréis la lista de nominados.

Antes de pasar a ver algunos olvidados como El caballero oscuro: La leyenda renaceLas sesionesMoonrise Kingdom (solo nominada al Mejor Guión Original) o The Master es necesario incidir en un aspecto que no por secundario es menos relevante. Nos referimos al hecho de que muchos de los nominados a Mejor Película aborden diferentes momentos de la historia de Estados Unidos; momentos que son, de un modo un otro, un punto de inflexión en la forma de pensar norteamericana y en su forma de relacionarse con el resto del mundo. Tanto Lincoln como La noche más oscura (los dos títulos que tienen más posibilidades) como Django desencadenado abordan temas como la esclavitud, el terrorismo, la guerra o las torturas. Las dos primeras lo hacen de forma algo más seria y crítica que la segunda, pero eso no impide que exista una relación entre ellas.

Si el año pasado el cine se dio su particular homenaje con la pugna entre The artist y La invención de Hugo, en esta ocasión vuelve a echar la mirada atrás, pero para poner el acento en épocas muy oscuras y trágicas de su evolución como nación. Todo hace indicar que la elegida para el homenaje será la película de Steven Spielberg, director algo maldito en este tipo de galas que, coincidencia o no, las únicas estatuillas que ha ganado a la Mejor Película han sido por relatos igualmente históricos, aunque ambos centrados en la II Guerra Mundial. El hecho de que Kathryn Bigelow (Le llaman Bodhi) no esté nominada a Mejor Director, unido a las polémicas que está habiendo en Estados Unidos por el contenido de su película, hacen pensar que finalmente se irá con las manos vacías. Si finalmente ganase la Academia demostraría una fuerte convicción frente a las presiones sociales y gubernamentales externas.

Sorpresas y olvidados

El anuncio de las nominaciones no estuvo exento de sorpresas, tanto positivas como negativas. De ese modo, se colaron entre los 10 mejores títulos del año cintas como Amor, El lado bueno de las cosasBestias del sur salvaje, por delante de otras esperadas como la ya citada The Master, que solo compite el buen trabajo de sus actores. Igualmente, sorprende que la película de Michael Haneke (Código desconocido) participe como Mejor Película y Mejor Película Extranjera, categoría en la que no está el mayor éxito europeo del año, Intocable.

Pero como decíamos al comienzo, muchos son los olvidados. Los más llamativos ya los hemos nombrado. La tercera entrega de la trilogía sobre Batman realizada por Christopher Nolan (Origen) ni siquiera participa en premios técnicos, lo que refleja una falta de memoria y de reconocimiento alarmantes por parte de Hollywood respecto a un film que supone la culminación de una transformación completa de un subgénero, en un modo similar (salvando muchas distancias, claro) a lo que hizo la trilogía de El señor de los anillos en su momento.

En lo que respecta a las categorías más importantes, no cabe duda de que, además de las películas ya mencionadas, el gran perjudicado ha sido John Hawkes, protagonista de Las sesiones. A pesar de que, en sí misma, la película no posee los suficientes elementos para estar entre las 10 mejores, la labor de todos sus actores, principalmente de los protagonistas (por cierto, Helen Hunt sí que va nominada) merecería un reconocimiento de este tipo. Así mismo, que la categoría de Mejor Actriz contenga el nombre de Jennifer Lawrence (Los juegos del hambre) y deje fuera a Anne Hathaway en Los miserables parece una decisión cuanto menos cuestionable, si bien es cierto que su papel en el musical es más bien corto. Tal vez por eso se ha limitado su participación a Mejor Actriz Secundaria.

Otras categorías, como la de Mejor Película de Animación, Mejor Actor o Mejor Banda Sonora, parecen estar decididas de antemano. La primera confirmaría la hegemonía de Pixar con el premio a Brave (Indomable), mientras que las otras dos simplemente evidenciarían los gustos de la Academia por los papeles históricos y los históricos compositores, otorgando el primero a Daniel Day-Lewis (Pozos de ambición) y el segundo a John Williams (La guerra de las galaxias). Sea como fuere, habrá que esperar a que los sobres se abran a finales de febrero. A continuación podéis encontrar todos los nominados por categorías.

Nominados a la 85 edición de los Oscar

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