Música y zombis se citan con las ‘Mortal Engines’ postapocalípticas


De un tiempo a esta parte la segunda semana de diciembre ha sido elegida por los grandes estrenos para llegar a la cartelera española. No es una decisión al azar. La proximidad de las fiestas navideñas y las vacaciones escolares de los menores convierten ese viernes en una fecha estratégica. Y este viernes, día 14, no es menos, aunque hay que reconocer que los títulos que llegan no han generado una expectación previa como en años anteriores.

Así, el título que pretende arrasar en taquilla es sin duda Mortal Engines, aventura de corte fantástico con capital estadounidense y neozelandés basada en la novela de Philip Reeves ambientada en un mundo post apocalíptico en el que la sociedad tal y como la conocemos ha desaparecido, y en el que la Humanidad se distribuye en enormes ciudades móviles. En la de Londres una fugitiva y un joven de las clases bajas se unirán para luchar contra el líder de esa ciudad, creando un vínculo que cambiará el modo de entender la Humanidad. Christian Rivers debuta en el largometraje con esta historia protagonizada por Hera Hilmar (Medidas extremas), Hugo Weaving (Hasta el último hombre), Robert Sheehan (Geostorm), Stephen Lang (No respires), Jihae (serie Marte) y Joel Tobeck (Accidents happens), entre otros.

Muy diferente es Ana y el apocalipsis, mezcla explosiva de comedia, musical y terror zombie que dirige John McPhail (Where do we go from here?) en una historia que gira en torno a una joven y sus amigos que deberán enfrentarse a los muertos vivientes si quieren poder tener una Navidad tranquila. Y para ello deberán hacer acopio de todo su ingenio y sus fuerzas, marcándose entre medias algún que otro número musical. El reparto de esta coproducción entre Estados Unidos y Reino Unido está encabezado por Ella Hunt (Intruders), Malcolm Cumming, Sarah Swire (God help the girl), Christopher Leveaux (Writers retreat) y Ben Wiggins (Cam2Cam).

Pasamos ahora a los estrenos puramente europeos, y comenzamos con La búsqueda de la felicidad, drama de 2017 que gira en torno a una mujer cuya vida aparentemente perfecta oculta en realidad un vacío interior por los deseos no conseguidos. Sus sentimientos son tan abrumadores que huye de su realidad en un viaje valiente y peligroso para descubrirse a sí misma. Escrita y dirigida por Dominic Savage (Love + Hate), la película cuenta entre sus actores con Gemma Arterton (Melanie, the girl with all the gifts), Dominic Cooper (serie Preacher), Frances Barber (El elegido) y Marthe Keller (Amnesia).

Entre la producción española destaca Miamor perdido, nueva comedia de Emilio Martínez Lázaro (Ocho apellidos catalanes) que arranca cuando una pareja locamente enamorada decide terminar con su amor. El mismo día que rompen el gato callejero que ambos han adoptado (y que solo responde al nombre de Miamor) se escapa. Mientras que ella da por muerto tanto al animal como la relación, él mantiene ambos con vida. Sin embargo, cuando ella descubra que el animal sigue vivo lo considerará una traición y declarará la guerra al que fuera el amor de su vida. Dani Rovira (Superlópez) y Michelle Jenner (Julieta) dan vida a la pareja protagonista, estando acompañados por Antonio Resines (La reina de España), Will Shephard (La tribu), Antonio Dechent (Secuestro) y Vito Sanz (serie Vergüenza).

España, Cuba, Reino Unido y Alemania ponen el capital de Yuli, drama biográfico con la música y la danza como telón de fondo que dirige Icíar Bollaín (El olivo) que toma como base la autobiografía de Carlos Acosta, leyenda de la danza que se convirtió en el primer bailarín negro en interpretar algunos de los papeles más famosos del ballet en compañías como el Royal Ballet de Londres. El propio Acosta se interpreta a sí mismo en la pantalla, estando acompañado por Santiago Alfonso, Keyvin Martínez, Edison Manuel Olbera y Laura de la Uz (La pared de las palabras), entre otros.

También procede de España Trote, cinta que sigue a una joven en una aldea del interior de Galicia que vive con un padre con el que apenas se habla y una madre enferma. Su sueño siempre ha sido poder escapar de ese ambiente opresivo, pero las circunstancias siempre se lo han impedido, hasta que durante unas fiestas su hermano mayor regresa a casa. Xacio Baño debuta en el largometraje con este drama protagonizado por María Vázquez (La playa de los ahogados), Diego Anido (Pedro e o capitán), Celso Bugallo (Palmeras en la nieve), Tamara Canosa (Lobos sucios) y Melania Cruz (A esmorga).

Dinamarca y Alemania colaboran en Expediente 64: Los casos del departamento Q, nueva adaptación de una de las novelas de Jussi Adler-Olsen que, en clave de thriller policíaco, narra la investigación de un detective y su asistente después de que unos obreros encontraran, escondidos tras una pared, tres cuerpos momificados sentados alrededor de una mesa. Las pesquisas les llevarán hasta una institución para chicas que antaño fue conocida por sus experimentos de esterilización forzada, aunque muchos sospechan que los experimentos han continuado hasta el día de hoy. Christoffer Boe (Beast) dirige este film en cuyo reparto encontramos a Nikolaj Lie Kaas (El último rey), Fares Fares (El niño 44), Nicolas Bro (Fantasten), Anders Hove (Over kanten) y Søren Pilmark (Una vida a lo grande).

También es una coproducción el drama romántico Acuarela, en este caso entre Italia y Suiza. El argumento tiene como protagonista a una osteópata de Roma que perdió la vista muy joven, y que ha lucha siempre por tener una vida plena. En una de sus sesiones conoce a un publicista habituado a saltar de cama en cama. La relación entre ambos comenzará como una necesidad para terminar convirtiéndose en un reto. Silvio Soldini (El comandante y la cigüeña) dirige este film de 2017 que cuenta con Valeria Golino (El nombre del bambino), Adriano Giannini (Per amor vostro), Arianna Scommegna (D.A.D.), Laura Adriani (Infernet) y Anna Ferzetti (St@lker) como principales intérpretes.

Desde Bélgica llega Gangsta, thriller dirigido a cuatro manos por Adil El Arbi y Bilall Fallah, directores de Black (2015). La trama sigue a un joven que perdió a sus padres de pequeño y vive con un amigo de su padre en Amberes, donde sueña con convertirse en un legendario pandillero junto a otros tres amigos. Los cuatro se meterán en una guerra de bandas, dejándose llevar por un torbellino de violencia y delincuencia. El reparto está encabezado por Jeroen Perceval (Paradise trips), Matteo Simoni (Ay Ramon!), Dimitri Thivaios, Gene Bervoets (Image) y Hans Royaards (Love blossoms).

Varias son las propuestas de animación de este fin de semana. Ataque a los Titanes. El rugido del despertar es una nueva entrega de la conocida saga de animación japonesa que adapta el manga de Hajime Isayama que llega el jueves día 13. La cinta narra cómo durante la lucha del joven protagonista contra los titanes descubre un impactante secreto que cambiará para siempre su visión de la guerra que libran desde hace décadas, y que le obligará a identificar a aquellos que están de su lado o del lado de los invasores. Dirigida a cuatro manos por Tetsurô Araki y Masashi Koizuka, la película cuenta entre sus voces originales con las de Yûki Kaji (Batman Ninja), Yui Ishikawa (Una voz silenciosa), Marina Inoue (Doraemon: Nobita and the space heroes) e Hiro Shimono (Gekijouban K: Missing Kings).

Aunque posiblemente la cinta más internacional es Stubby, un héroe muy especial, aventura para toda la familia con capital estadounidense, británico, irlandés, francés y canadiense que dirige Richard Lanni (The americans in the Bulge) y que narra la historia real del perro más condecorado del ejército estadounidense, que fue protagonista involuntario durante la I Guerra Mundial. Logan Lerman (Noé), Helena Bonham Carter (Sufragistas), Gérard Depardieu (Sólo se vive una vez), Jordan Black y Jason Ezzell ponen las principales voces en la versión original.

Por último, Ploey, nunca volarás solo es el título de una cinta de animación con capital islandés y belga que tiene como protagonista a una cría de chorlito que es incapaz de volar, y que por lo tanto no puede acompañar a su familia a un lugar más cálido con la llegada del invierno. Con la ayuda de sus amigos logrará sobrevivir en un mundo lleno de peligros. Árni Ásgeirsson (Brim) dirige esta aventura que cuenta con las voces, entre otros, de Jamie Oram (Peppa Big: My first cinema experience), Harriet Perring, Iain Stuart Robertson (Mona) y Richard Cotton (Love actually).

‘1864’ desgrana la locura de la política que sustenta la guerra


'1864' es un fiel reflejo de la locura que hay detrás de la guerra.Es fácil encontrar producciones bélicas en las que los héroes, incluso cuando terminan siendo una suerte de mártires, pertenecen al bando ganador. E incluso son comunes los relatos en los que el héroe pertenece a los villanos (normalmente los nazis en la II Guerra Mundial). Pero que un país produzca una serie crítica y dura sobre la locura de una guerra en la que, además, terminó siendo derrotado, eso es algo que no se ve todos los días. Por eso 1864 es tan especial, más allá de sus logros técnicos e interpretativos (y sus errores, que también existen).

Desde luego, el trabajo del autor de la trama, Ole Bornedal (El vigilante nocturno) es sumamente interesante. Con saltos temporales entre el presente y la época en la que Dinamarca decidió enfrentarse a Prusia y el Imperio Austríaco en la llamada Guerra de los Ducados, esta miniserie de 8 episodios recoge magistralmente los diferentes sentimientos que convulsionaron a la sociedad danesa en aquellos años. Desde el sentimiento patriótico y mesiánico de sus dirigentes hasta el triángulo amoroso de los protagonistas, pasando por el odio, el racismo, la intolerancia e, incluso, el comunismo de Marx, la ficción compone un cuadro que, como si de la pintura que acompaña a los títulos de crédito se tratara, parece tan real como aterrador.

Curiosamente, lo más interesante de 1864 no es el desarrollo de los movimientos bélicos, sino el modo en que la sociedad, sobre todo la alta sociedad, vive la guerra. Ajenos al horror de las trincheras y de los nuevos armamentos, conciben el choque de ejércitos más como un divertimento que como una sangrante locura. La forma en que los dirigentes hablan de los soldados, como si fueran meros peleles sin alma (se habla de miles de muertos con la misma calma con la que se atiende a un espectáculo), es casi más aterradora que los violentos momentos que deja la serie. El modo en que Bornedal desarrolla poco a poco la locura que se apodera de la sociedad danesa es tan inteligente como sutil, entendiéndolo como un aspecto más de la trama cuando, en realidad, su fuerza es tal que termina por ser lo más atractivo.

Y esto posiblemente sea un defecto, o al menos podría serlo desde el punto de vista de los protagonistas. Los dos hermanos interpretados por Jens Sætter-Lassen (ID:A) y Jakob Oftebro (Cuando despierta la bestia), aunque con una trama común bien desarrollada y con interesantes puntos de giro (algunos un poco previsibles), terminan por ser peones en ese juego de las altas esferas. Es por eso que la obra resultan tan atractiva: permite al espectador tener una visión amplia de lo que es la política en tiempos de guerra, aunque sin dejar a esta de lado, convirtiéndola más en un contexto que en la protagonista de la historia.

Un relato de personajes

Aunque si algo destaca por encima de cualquier otro aspecto de 1864 son los personajes. Sencillos, naturales, enigmáticos. No existe ningún aspecto de los roles principales y secundarios que debilite la trama. Más bien al contrario, es gracias a ellos que la serie, en muchos momentos, adquiere un interés mayor que el que podría parecer en un principio. Y de nuevo, no es el triángulo amoroso el más interesante. De hecho, y esto es una percepción puramente personal, la labor de Marie Tourell Søderberg (Spies & Glistrup), el amor de los dos hermanos, resulta excesivamente teatral. Pero independientemente de esto, Bornedal elabora de forma más detallada los personajes secundarios, convirtiéndolos en los auténticos protagonistas.

Entre ellos destaca sobremanera el de Søren Malling (serie Borgen), tan misterioso como hipnótico. Sus conocimientos, su cautela, su experiencia, sus visiones y su forma de afrontar la muerte le convierten en un líder, en una especie de enviado que trata de cambiar un futuro que conoce de antemano. La labor de Malling aporta un grado mayor de misterio, lo que eleva su rol por encima del resto. Es, sin duda, el más interesante, sobre todo porque una vez finalizada la trama muchas de las preguntas quedan sin respuesta, manteniendo el halo de misterio a su alrededor.

Pero es solo una muestra. En realidad, la producción acoge bajo su seno una serie de personajes que, aunque en cierto modo son arquetípicos (el capitán cobarde y borracho, los soldados y su relación fraternal, etc.), conquistan al espectador gracias a la naturalidad con la que son definidos. Incluso aquellos más indeseados, como podría ser la cúpula política (definida literalmente como locos mentales), terminan por satisfacer las demandas de una trama que, por lo demás, sigue un desarrollo dramático relativamente clásico, y en el que apenas existen giros argumentales que realmente puedan sorprender.

Aunque la realidad es que 1864 tampoco pretende ser un relato sobrecogedor en su descripción de la guerra. Consciente de que eso ya existe en cine, televisión, literatura y hasta música, Ole Bornedal opta por centrar el interés en lo que siempre ha existido detrás de toda guerra, en lo que ha llevado a los jóvenes a morir por unos ideales que consideraban suyos pero que, en realidad, les habían sido impuestos: la locura de los poderosos. Una locura que, con el caldo de cultivo adecuado, puede llevar innecesariamente a un país hasta las puertas del infierno.

El thriller y la comedia acaparan los grandes estrenos de la semana


Estrenos 14noviembre2014Noviembre está siendo un mes de muchos estrenos. Hoy, viernes 14, mantiene la tendencia de acumular varias novedades de diverso interés que tienen una cosa en común: evitar a toda costa competir directamente con el asegurado taquillazo de la semana que viene, la primera parte de la última parte de la saga ‘Los Juegos del Hambre’. Es por eso que muchos de los títulos, a pesar de tener nombres de peso y tramas interesantes, poseen un carácter minoritario. Eso sí, y dado que en la variedad está el gusto, comedia, thriller, ciencia ficción, drama y biopics aglutinan el grueso de estos estrenos que repasamos a continuación.

Comenzamos por Matar al mensajero, thriller basado en el libro del periodista Gary Webb que recoge sus vivencias durante los años ochenta, época en la que desveló la relación existente entre la CIA y los rebeldes de Nicaragua. Una lista de nombres y de actividades que inició una campaña de desprestigio contra él, puso su vida en peligro en más de una ocasión y, finalmente, le llevó al suicidio. Intriga política y periodística que llega de la mano de Michael Cuesta (El fin de la inocencia), quien dirige a un interesante reparto encabezado por Jeremy Renner (La gran estafa americana), Mary Elizabeth Winstead (La jungla: Un buen día para morir), Paz Vega (Grace de Mónaco), Michael Sheen (serie Masters of sex), Robert Patrick (Más allá del amor), Ray Liotta (Uno de los nuestros), Tim Blake Nelson (Lincoln), Barry Pepper (serie Los Kennedy), Rosemarie DeWitt (Los amos del barrio), Oliver Platt (#Chef), Andy García (Vamos de polis) y Michael Kenneth Williams (serie Boardwalk Empire).

Muy distinto es el otro gran estreno de la semana, Dos tontos todavía más tontos. Secuela de la película protagonizada por Jim Carrey (Kick-Ass 2. Con un par) y Jeff Daniels (serie The Newsroom) hace ahora 20 años, la historia retoma a los personajes para narrar el viaje que harán estos dos amigos para encontrar al hijo de uno de ellos, cuya existencia desconocían, y enfrentarse a la responsabilidad que eso supone. Al igual que la primera parte, esta comedia gamberra está dirigida por los hermanos Bobby y Peter Farrelly (Algo pasa con Mary), y en el reparto podemos encontrar junto a Carrey y a Daniels los nombres de Kathleen Turner (Una pareja de tres), Laurie Holden (serie The Walking Dead), Rob Riggle (Los becarios), Rachel Melvin (Boo), Steve Tom (Life of Lemon) y Bill Murray (El gran hotel Budapest).

Otro de los estrenos norteamericanos es La conspiración de noviembre, thriller de espionaje que adapta a la gran pantalla el libro de Bill Granger “There are no spies”. La trama sigue a un retirado agente de la CIA cuyo carácter y gran entrenamiento le convierten en un hombre muy peligroso. El tipo de hombre necesario para proteger a una testigo de un antiguo caso de conspiración. Sin embargo, pronto descubre que este trabajo le convierte en objetivo de un antiguo amigo de la agencia, lo que le induce a pensar en que hay un infiltrado en la CIA. Roger Donaldson (Species) es el encargado de poner en imágenes la historia, mientras que Pierce Brosnan (Mejor otro día) da vida al protagonista. Además, Olga Kurylenko (Oblivion), Luke Bracey (G.I. Joe: La venganza), Bill Smitrovich (Los diarios del ron) y Amila Terzimehic (Top je bio vreo) completan el reparto principal.

Aunque la propuesta más original es Orígenes, drama escrito y dirigido por Mike Cahill (Otra Tierra) que, en clave de ciencia ficción, narra la investigación de un biólogo molecular sobre la evolución del ojo humano. Tras un breve encuentro con una exótica joven su trabajo invadirá su vida por completo hasta que realiza un descubrimiento que cambia por completo sus creencias científicas y espirituales. Comenzará entonces un viaje por medio mundo en busca de fenómenos que validen su reciente teoría. El reparto está encabezado por Michael Pitt (serie Boardwalk Empire), Brit Marling (Pacto de silencio), Astrid Bergès-Frisbey (El sexo de los ángeles) y Steven Yeun (serie The walking dead).

También dramática, aunque esta vez con dosis de comedia, es el género al que pertenece The skeleton twins, film dirigido por Craig Johnson (True adolescents) cuyo argumento arranca cuando dos gemelos se reencuentran tras años de voluntaria separación. La reunión les llevará a analizar sus respectivas vidas y los motivos por los que les ha ido tan mal, comprendiendo que su incapacidad para aceptar el pasado y afrontar el futuro es la clave para dar un giro a su existencia. Bill Hader (Cosas que hacer antes de los 18) y Kristen Wiig (La vida secreta de Walter Mitty) forman la pareja protagonista, a la que acompañan un puñado de cómicos conocidos como Luke Wilson (Un funeral de muerte), Ty Burrell (serie Modern family), Joanna Gleason (Plan en Las Vegas) y Kathleen Rose Perkins (serie Episodes).

Pasamos ahora a los estrenos europeos, y entre ellos destaca Escobar: Paraíso perdido, thriller que gira en torno a la figura del narcotraficante Pablo Escobar. Producido entre España, Francia y Bélgica, La trama comienza cuando un joven surfero se enamora perdidamente de una joven colombiana en un costero pueblo que parece el paraíso en la Tierra. Su vida dará un vuelco cuando la chica decida presentarle a su tío, que no es otro que el famoso narcotraficante, iniciándose así una peligrosa relación entre ambos hombres. Ópera prima del actor Andrea Di Stefano (La vida de Pi), su reparto está encabezado por Josh Hutcherson (Los Juegos del Hambre), Benicio Del Toro (Snatch. Cerdos y diamantes), Brandy Corbet (Martha Marcy May Marlene), Claudia Traisac (serie Cuéntame cómo pasó) y Carlos Bardem (Alacrán enamorado).

La novedad española más interesante es La ignorancia de la sangre, thriller basado en la novela de Robert Wilson cuya trama sigue la investigación que debe realizar el jefe de Homicidios de Sevilla cuando un niño es secuestrado por la mafia rusa, a la que lleva siguiendo desde hace tiempo. Mientras la organización criminal le exige un precio muy alto por su liberación, otro caso irrumpe en su vida: un compañero infiltrado en una célula terrorista islámica le pide ayuda cuando comprende que los terroristas tienen intención de reclutar para la causa a su propio hijo. Dirigido por Manuel Gómez Pereira (El juego del ahorcado), el film está protagonizado por Juan Diego Botto (Silencio en la nieve), Paz Vega (Lucía y el sexo), Alberto San Juan (Una pistola en cada mano), Cuca Escribano (Retorno a Hansala) y Ken Appledorn (Anochece en la India).

Tras su paso por el Festival de Sitges, Asmodexia llega a varios cines españoles en un estreno muy limitado. Enmarcada en el terror, y más concretamente en las posesiones demoníacas, esta cinta española dirigida por Marc Carreté, con la que debuta en el largometraje, sigue el viaje que realizan un pasto y su nieta a Barcelona. Por el camino se enfrentarán a los poseídos cuerpos de varios individuos de voluntades débiles, entre ellos niños, y comprenderán que el pasado que pretenden olvidar puede ser lo único que ayude a la Humanidad. El reparto está encabezado por Lluís Marco (La voz dormida), Clàudia Pons (Elisa K), Marta Belmonte (Campamento Flipy), Irene Montalà (Insensibles) y Albert Baró (Los niños salvajes).

Francia y Alemania están detrás de la producción de Diplomacia, drama histórico que se centra en los acontecimientos que rodearon a la entrada de los aliados en Paris durante la II Guerra Mundial en agosto de 1944. La decisión de Hitler en ese momento fue destruir la capital francesa, pero las órdenes dadas al gobernador militar alemán nunca llegaron a cumplirse. Esta adaptación de la obra de teatro de Cyril Gely ahonda en las decisiones, relaciones políticas y comunicaciones de esas horas. Volker Schlöndorff (El silencio tras el disparo) se encarga de poner en imágenes el guión y de dirigir a André Dussollier (Micmacs), Niels Arestrup (Perder la razón), Burghart Klaussner (Nono, el niño detective), Robert Stadlober (Adams ende) y Charlie Nelson (El hombre del tren), entre otros.

También desde Alemania nos llega Vivir sin parar, drama del 2013 cuyo argumento gira en torno a un anciano que en su juventud fue un conocido corredor de maratón. A pesar de sus éxitos, entre los que está una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos, su vida transcurre en una residencia de ancianos junto a su mujer de forma rutinaria. Frustrado y desesperado, decide calzarse sus viejas zapatillas y empezar a correr con el objetivo de repetir viejas glorias. Poco a poco logra el apoyo de la mayoría de sus amigos y vecinos, pero la muerte de su esposa le sumirá en una profunda depresión de la que deberá salir si quiere cumplir la promesa que le hizo a su esposa. Kilian Riedhof, tras una larga trayectoria en televisión, debuta en el largometraje cinematográfico con esta historia protagonizada por Dieter Hallervorden (The child), Tatja Seibt (Formentera), Heike Makatsch (La ladrona de libros) y Frederick Lau (Coming in).

El cine para toda la familia tiene su mayor representante en la danesa Antboy, el pequeño gran superhéroe, producción del 2013 basada en los libros de Kenneth Bøgh Andersen protagonizados por un niño solitario enamorado en secreto de una compañera de su escuela y acosado por los acusones de su clase que un día es mordido por una hormiga de extraño aspecto. A la mañana siguiente descubre que posee los poderes proporcionales de una hormiga. Sus nuevos poderes le llevarán a vivir grandes aventuras y a decidir cuál será su lugar en el mundo. Ópera prima de Ask Hasselbalch, la cinta cuenta en su reparto con los debutantes Oscar Dietz, Samuel Ting Graf y Amalie Kruse Jensen, a los que se une Nicolas Bro (War horse).

El único estreno animado del fin de semana es Niko 2: Hermano pequeño, problema grande, aventura del 2012 producida entre Finlandia, Alemania, Dinamarca e Irlanda que supone la continuación de las aventuras de este pequeño reno iniciadas en 2008. Dirigida por Kari Juusonen, autor de la primera entrega, y por Jørgen Lerdam (Pettson & Findus – Glömligheter), la trama comienza cuando la madre del pequeño protagonista inicia una relación con un nuevo novio, lo que creará tensiones en su familia. Para colmo, es acusado del secuestro de su nuevo hermanastro. Ante esto, el valiente reno solo podrá iniciar la búsqueda para demostrar su inocencia. Las voces principales, en su versión original, corresponden a Erik Carlson, Mikko Kivinen (Myrsky), Vuokko Hovatta (Suden arvoitus) y Aarre Karén (Thomas).

Cierra los estrenos el documental catalán La dama del ajedrez, debut en la dirección y el guión del productor Agustín Mezquiza (Lola, la película). La película busca los orígenes del actual ajedrez, en el que la reina tiene un papel fundamental. Dicha pieza, introducida por un erudito judío, se inspira en el creciente poder de las reinas consortes de occidente, algo que el propio erudito dejó plasmado en un libro incunable de 1495 cuyo paradero se desconoce… hasta ahora.

La crítica política centra el asesinato de ‘Forbrydelsen II (The Killing II)’


Puede que no haya un ejemplo mejor hoy en día que la serie Forbrydelsen para comprender las diferencias narrativas y de formato que existen entre Estados Unidos y el norte de Europa. La original danesa se estructura en entregas, en la que cada temporada es, en realidad, una serie diferente (por tanto, cada una cuenta solo con una temporada); su versión norteamericana va a comenzar su segunda temporada, que aborda a su vez la segunda parte de la primera parte europea. Sé que esto parece un diálogo de los hermanos Marx, pero es relevante a la hora de analizar Forbrydelsen II, pues aunque retoma a los personajes de la primera parte, no tiene nada que ver con aquella.

En efecto, algunas de las caras que resolvieron el caso de The Killing: crónica de un asesinato vuelven a escena para resolver un nuevo crimen, esta vez con referencias más que evidentes a la guerra contra el terror en Oriente Medio que están llevando a cabo los países occidentales. A Sofie Gråbøl, que vuelve a ofrecer una magistral interpretación de la detective Sarah Lund, se unen Morten Suurballe como Lennart Brix, su jefe, y Mikael Birkkjær como su nuevo compañero. La política vuelve a estar en el centro de la investigación, sumando ahora el ejército, las fuerzas especiales y los servicios de inteligencia.

Como puede verse, esta segunda parte se plantea a priori mucho más ambiciosa que la primera. Y si bien es cierto que vuelve a utilizar tres pilares para asentar una historia compleja (puede que más que la anterior), su desarrollo en cuestión de capítulos es mucho menor, lo que permite seguir la narración mucho mejor y condensar la información en menos minutos, lo que se traduce en un mayor ritmo. Al final, la sensación que deja en el espectador es la de haber contemplado todo un mundo en cuestión de horas; de haber visto cómo la corrupción de las élites, la huida de un inocente y el asesinato de soldados daneses son desenmascaradas en un proceso tan corto como intenso.

Más elementos, menos final feliz

Si de algo puede presumir esta segunda entrega es de contar con muchos más elementos en su trama, lo que lejos de enmarañar su resolución condensan los datos y las relaciones personales hasta un punto que parece imposible, pero que engancha al espectador de una forma diferente a como lo hacía la primera parte. Se producen más asesinatos, la política ahora es nacional, y no local, y el ejército está metido de por medio. A todo esto se suma una protagonista que todavía se muestra afectada por lo ocurrido en Forbrydelsen y un entorno policial que le resulta hostil en líneas generales.

Como hemos mencionado antes, los pilares sobre los que pivote la serie, y que le otorgan ese aspecto único a esta saga, son muy parecidos. Por un lado, la protagonista sigue evidenciando una falta de empatía hacia sus compañeros, obsesionándose con las muertes y la resolución del caso, aunque en menor medida. Por otro, la propia investigación, que esta vez cuenta con un desarrollo mucho más complejo en lo que a líneas de trabajo se refiere, en las que se siguen ofreciendo resultados prematuros y apresurados para despistar al más atento de los espectadores (y crear, de paso, una mayor expectación). Por último, el devenir del prófugo en busca de su inocencia para poder estar con su mujer y su hijo.

Pero si la resolución de la muerte de una adolescente en el primer caso terminaba de forma satisfactoria (al menos en líneas generales), la crítica al estamento político y al ejército de este segundo crimen no deja espacio para la sonrisa. Aunque el clímax del último capítulo termina revelando quién es quién en la trama, las decisiones de muchos de los personajes, comenzando por el Ministro de Justicia (a cargo de Nicolas Bro), dejan un sabor agridulce en la boca, al evidenciar una falta de fuerza política de aquellos que quieren, simplemente, sacar la verdad a la luz.

En definitiva, Forbrydelsen II supone un reto a todos los niveles. Habrá quien prefiera la primera parte a la segunda, y viceversa, pero lo cierto es que ambas ofrecen una factura técnica y narrativa impecable, capaz de entablar un diálogo con el espectador de igual a igual y convirtiéndolas en dos joyas de la pequeña pantalla europea.

Diccineario

Cine y palabras

A %d blogueros les gusta esto: