‘Midsommar’: normalizar lo macabro


Allá por 1980 Stanley Kubrick revolucionó el género de terror. Lo había hecho antes con otros géneros, y lo haría después. Desde entonces el terror ha evolucionado mucho hacia un formato más efectista, más centrado en el susto fácil con imágenes apabullantes y sonidos estridentes. Por eso la obra de Ari Aster es un soplo de aire fresco dentro del género. Una apuesta visualmente cautivadora que esconde el horror a plena luz del día, remitiendo en muchas ocasiones a ese lenguaje tan exclusivo que tenía Kubrick y que jugaba con el color, la iluminación, el montaje y el sonido… o la ausencia del mismo.

Para muchos Midsommar será una obra caótica, desordenada, inconexa. Dicho vulgarmente, una tontería. Y puede que parte de esto haya, lo que sin duda juega en su contra. Pero esta perturbadora visión de las tradiciones del norte de Europa esconde algo mucho más profundo en un montaje delicadamente escogido, con una fotografía exquisita y unos actores que, sin ser extraordinarios, sí son capaces de dar lo máximo de ellos en los momentos necesarios. Todo esto convierte a esta segunda película de Aster en una obra compleja, con numerosas lecturas tanto sociológicas como psicológicas. Aviso a navegantes: no es una obra terrorífica, pero sí muy perturbadora. Tanto que posiblemente no se borre de nuestra mente en varios días. No porque contenga imágenes macabras (alguna que otra sí que hay); ni siquiera por una atmósfera opresiva en la oscuridad. No, si esta película tiene algo digno de alabar es la capacidad del director para generar una angustia y un ambiente malsano a plena luz del día.

Y todo pasa, como de hecho hace el film, por normalizar lo macabro. Suicidios, sacrificios humanos, coitos en medio de un círculo al más puro estilo aquelarre, … Todo ello se muestra sin necesidad de juegos de sombras ni notas sonoras que hagan daño a los oídos. Simple y llanamente, se muestran como algo natural de una tradición tan antigua como el hombre. Y bajo esta premisa, Aster aprovecha las posibilidades que le otorga la cámara para narrar con la misma naturalidad, ajeno por completo a los cánones del terror y tratando en todo momento de que la locura que se apodera de los protagonistas no sea más que eso, una locura en medio de una pacífica comunidad que no hace nada malo. Esta suerte de cambio de roles dramáticos (los locos son los extranjeros que no entienden unas macabras tradiciones) no hace sino aportar mayor dramatismo al conjunto.

Puede que Midsommar no guste al gran público que busque gritos, sustos fáciles y fantasmas de rostro pálido y pelo muy negro. Pero con esta cinta Aster recupera un tipo de cine, y en concreto un cine de terror, capaz de ofrecer algo más profundo, algo que indaga y rebusca en las raíces mismas del terror subconsciente. El viaje que realiza la protagonista es el más claro ejemplo de cómo el ser humano reacciona ante los estímulos en base a su experiencia vital. Tiene sus altibajos, eso es innegable, sin ir más lejos el poco recorrido de algunos secundarios. Pero son problemas menores. Con un montaje perturbador y una fotografía que se acerca más a la composición pictórica que a una sucesión de fotogramas, la película se convierte en un viaje sensorial en el que la tragedia se entiende como algo natural, en el que la violencia y lo macabro forman parte de una tradición ancestral que se acepta como parte de algo mayor. Y nada hay más terrorífico que convertir en normal algo que no lo es.

Nota: 7,5/10

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Neeson se venga entre la nieve del terror a pleno día de ‘Midsommar’


Con el reinado del león de Disney todavía vigente, este viernes 26 de julio llega una amplia variedad de estrenos, algunos de ellos sumamente curiosos y esperados por los aficionados al género. Drama, acción, terror y comedia son los principales géneros de unas propuestas que, aunque no aspiran a llegar al gran público, sí pueden ofrecer algo diferente al espectador.

Comenzamos el repaso con Venganza bajo cero, nuevo thriller de acción y drama protagonizado por Liam Neeson (Viudas), que en esta ocasión da vida a un tranquilo hombre de familia que trabaja limpiando la nieve de las carreteras durante el invierno en un pequeño pueblo. Su tranquila vida se trastoca cuando su hijo es asesinado por un poderoso señor de la droga. A partir de ese momento, y sin nada que perder, dará rienda suelta a su sed de venganza para emprender una guerra contra el cártel. Remake de la película Uno tras otro de 2014, esta cinta con capital estadounidense, británico, noruego, canadiense, francés y alemán está dirigido por el mismo que se puso tras las cámaras en la cinta original, Hans Petter Moland. El reparto se completa con Laura Dern (Una vida a lo grande), Emmy Rossum (Siempre estaré contigo), Benjamin Hollingsworth (A flesh offering), William Forsythe (Check point), Domenick Lombardozzi (Frank and Ava) y Tom Bateman (Asesinato en el Orient Express).

Puramente estadounidense es Midsommar, nueva propuesta de terror de Ari Aster, quien ya triunfó hace un año con Hereditary. La trama sigue a una pareja americana que atraviesa un mal momento. Junto a unos amigos acude a un festival de verano que se celebra cada 90 años en una aldea de Suecia. Aunque en un primer momento todo parecen ser unas vacaciones en un idílico pueblo en el que nunca se pone el sol, poco a poco la pesadilla se irá manifestando a plena luz del día cuando los aldeanos los inviten a participar en unas actividades cada vez más perturbadoras. Entre los principales actores encontramos a Florence Pugh (El pasajero), Jack Reynor (Detroit), Will Poulter (El renacido), William Jackson Harper (Paterson), Julia Ragnarsson (Take down) y Archie Madekwe (Alcanzando tu sueño).

También procede de Hollywood la comedia Súper empollonas, debut como directora de largometrajes de la actriz Olivia Wilde (El efecto Lázaro). El argumento se centra en dos brillantes alumnas y mejores amigas que, en la víspera de su graduación, comprenden que deberían haber vivido más y trabajado algo menos. Por ello, para no perder su última oportunidad antes de ir a la universidad, deciden concentrar cuatro años de diversión en una sola noche. Kaitlyn Dever (Nuestro sitio), Beanie Feldstein (Malditos vecinos 2), Lisa Kudrow (La chica del tren), Jason Sudeikis (Colossal), Jessica Williams (Jacuzzi al pasado 2) y Will Forte (Nebraska) encabezan el reparto.

Entre los estrenos europeos destaca El emperador de París, aventura histórica francesa con toques de intriga que gira en torno a la figura de François Vidocq, que durante el Imperio de Napoleón se convirtió en una leyenda de los bajos fondos parisinos al ser, según todos los rumores, el único hombre que ha escapado de las cárceles más grandes de Francia. Aunque ahora trata de pasar desapercibido, cuando le imputan un crimen que no ha cometido decide colaborar con la policía para combatir a la mafia a cambio de su libertad, una decisión que le enemistará no solo con el mundo del crimen, sino también con los agentes de la policía. Dirigida por Jean-François Richet (Blood father), esta cinta de 2018 está protagonizada por Vincent Cassel (Jason Bourne), Olga Kurylenko (Un día perfecto), Freya Mavor (Cézanne y yo), August Diehl (El joven Karl Marx), Denis Ménochet (Assassin’s Creed), Denis Lavant (Eva no duerme) y Fabrice Luchini (El juez).

También procede de Francia Primeras vacaciones, ópera prima de Patrick Cassir cuya trama tiene como protagonistas a dos treintañeros que se conocen a través de Tinder. A pesar de lo poco que tienen en común, se atraen y deciden irse juntos de vacaciones a Bulgaria, un punto intermedio entre los lugares que ambos quieren visitar. Emprenden el viaje sin preparación previa, lo que unido a su diferente forma de ver unas vacaciones provocará situaciones disparatadas que pondrán a prueba su compatibilidad como pareja. Esta comedia de 2018 cuenta en su reparto con Jonathan Cohen (Budapest), Camille Chamoux (Entre ellas), Camille Cottin (Aliados), Jérémie Elkaïm (Irréprochable), Vincent Dedienne (La tête des méres) y Dominique Valadié (Un cuento francés).

De este mismo año es la comedia dramática Quien me quiera que me siga, producción francesa que gira en torno a un matrimonio que vive una conflictiva jubilación en un pueblo del sur de Francia. Una serie de circunstancias llevan a la mujer a abandonar su hogar, lo que hará que el marido comprenda que está dispuesto a todo con tal de recuperar a su verdadero amor. Dirigida por José Alcala (Alex), la película tiene como principales actores a Daniel Auteuil (Las confesiones), Catherine Frot (Dos mujeres), Bernard Le Coq (Daddy cool), India Hair (Una íntima convicción), Diouc Koma (Como conocí a mi padre) y Anne Benoît (Patients).

Desde Alemania nos llega 303, comedia dramática de tintes románticos estrenada en su país de origen en 2018 y dirigida por Hans Weingartner (Los edukadores). El argumento tiene como protagonista a una estudiante de biología que descubre que está embarazada. Comienza entonces un viaje hacia Portugal en una vieja autocaravana para contárselo a su novio. En el camino se cruza con un estudiante de ciencias políticas que hace autostop para llegar a España y conocer a su padre biológico. Juntos vivirán experiencias que cambiarán por completo su forma de ver el mundo. Mala Emde (Offline), Anton Spieker (Von jetzt an kein Zurück), Arndt Schwering-Sohnrey (Back for good), Thomas Schmuckert (Kaptn Oskar), Jörg Bundschuch (Beat beat heart) y Steven Lange protagonizan el film.

España y Argentina colaboran en Yo, mi mujer y mi mujer muerta, cinta dirigida por Santi Amodeo (Quién mató a Bambi?) que, uniendo comedia y drama, narra la historia de un catedrático de la Universidad de Buenos Aires que, tras el fallecimiento de su esposa, se niega a incinerarla a pesar de que era su deseo. Días después su tumba aparece profanada y el hombre se verá obligado a iniciar un viaje por la Costa del Sol, de donde ella era, para arrojar sus cenizas. Un viaje en el que descubrirá que su mujer no era la persona que él creía. El reparto está encabezado por Oscar Martínez (Toc toc), Carlos Areces (La reina de España), Ingrid García Jonsson (En las estrellas), Malena Solda (El karma de Carmen), Cris Nollet (Un mundo cuadrado) y José Luis Adserías (Platillos volantes).

Entre el resto de estrenos encontramos la japonesa Jesús, ópera prima escrita y dirigida por Hiroshi Okuyama que tiene como protagonista a un joven que se muda, junto a su familia, a una nevada zona rural donde vivirán con su abuela. Allí deberá integrarse en un colegio cristiano. Un día, durante la oración, una pequeña imagen de Jesús se aparece ante él, que le pide un deseo. Al hacerse realidad, el joven empieza a pedirle cosas que siempre suceden, lo que hará crecer la fe en él. Entre los principales actores encontramos a Yura Satô, Riki Ôkuma, Hinako Saeki (Ningen no kuzu) y Chad Mullane (Omote to ura the Final).

En lo que a animación se refiere, Juguetes guardianes es una coproducción china y surcoreana de 2017 que plantea la idea de que los juguetes son los guardianes de la infancia, que es la etapa que les da vida. Pero los juguetes se enfrentan a la amenaza de los videojuegos, las consolas y los dispositivos móviles, que poco a poco les reemplazan como compañeros de los niños. Un juguete deberá adentrarse en el peligroso mundo digital junto a su mejor amigo para evitar que su dueña pierda la inocencia con un videojuego infectado con un virus informático. La cinta está dirigida a cuatro manos por Yan Huang y Yu Shen, para ambos su primera obra como directores.

Finalizamos el repaso con el documental La mirada de Orson Welles, producción británica escrita y dirigida por Mark Cousins (Stockholm, my love) que se sumerge en la obra del legendario director a través del acceso exclusivo a cientos de dibujos y pinturas del ganador del Oscar. Una aproximación a su figura como nunca antes se había realizado.

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