Los estrenos traen anarquía, sexo y vampiros a la cartelera


Estrenos 25julio2014Dejamos atrás otro mes de este 2014, y lo hacemos con una serie de estrenos de lo más variopinto. Desde comedias hasta nuevos intentos por sustituir a las grandes sagas adolescentes de los últimos años, pasando por thrillers que tratan de hacer evolucionar fórmulas ya utilizadas o cintas que, simple y llanamente, abordan la violencia de un modo adulto. Ninguno de ellos se antoja, al menos en un primer momento, como un gran blockbuster, pero todos tratarán de hacer olvidar el buen sabor de boca dejado por la conquista de los simios. Eso sí, las novedades de hoy, 25 de julio, pueden atraer a todo tipo de espectadores, desde los fans de la comedia norteamericana moderna hasta los seguidores del cine europeo o asiático. Y como siempre, el repaso comienza con las producciones que nos llegan desde Estados Unidos.

Entre ellas destaca sobremanera Sex Tape: Algo pasa en la nube, comedia que como su propio título indica aborda las grabaciones de sexo caseras. En concreto, la trama se centra en una pareja que ha perdido la llama de la pasión. Casados y con dos hijos, su vida laboral y familiar apenas les deja tiempo para ellos, por lo que una noche en la que finalmente logran quedarse solos deciden grabarse realizando todas las posturas de una guía sexual. Sin embargo, el vídeo es subido accidentalmente a la nube, comenzando una difusión viral por todo el mundo que deberán detener antes de que sea demasiado tarde. Esta gamberra y disparatada comedia está dirigida por Jake Kasdan, quien vuelve a contar con Cameron Díaz (Algo pasa con Mary) y Jason Segel (serie Cómo conocí a vuestra madre) después de que los tres colaborarán en Bad teacher (2011). Además de esta pareja, el reparto principal está integrado por Rob Corddry (Dolor y dinero), Ellie Kemper (Infiltrados en clase) y Rob Lowe (Behind the Candelabra).

Muy distinto es el cariz de Vampire Academy, adaptación de la novela adolescente escrita por Richelle Mead que busca, en cierto modo, ocupar el vacío dejado por sagas cinematográficas como Crepúsculo. A medio camino entre el drama, la ciencia ficción y la acción, el film narra la vida de una joven vampiresa de la realeza que vive enclaustrada en una academia donde se la educa para llegar a convertirse en la persona que está destinada a ser. Sin embargo, para encontrar su camino la joven deberá decidir entre hacer caso a sus sentimientos o acatar las estrictas directrices de su mentor, de quien poco a poco se enamora. Todo con la amenaza constante de aquellos que quieren verla muerta junto al resto de la familia real. Mark Waters (Chicas malas) es el elegido para poner en imágenes la historia, mientras que frente a la cámara encontramos a Zoey Deutch (Hermosas criaturas), Lucy Fry (serie Las sirenas de Mako), Olga Kurylenko (Oblivion), Danila Kozlovsky (Dukhless), Gabriel Byrne (El capital) y Sarah Hyland (serie Modern Family).

Otro de los estrenos más relevantes de la semana es la continuación de The Purgue: La noche de las bestias, película que el año pasado generó bastante impacto por la idea fundamental de su argumento: una noche al año el crimen es legal en Estados Unidos. Ahora, y bajo el título Anarchy: La noche de las bestias, el director James DeMonaco vuelve a esta particular noche anual para narrar lo que ocurre en los barrios menos elitistas durante estas horas. Un hombre que busca venganza, un grupo de jóvenes que buscan divertirse torturando a todo aquel con el que se encuentran y una pareja que debe sobrevivir en plena calle hasta el amanecer son las historias que se cruzan en esta ocasión. El reparto, en el que por cierto no repite ninguno de los intérpretes de la primera parte, está compuesto por Frank Grillo (Capitán América: El soldado de invierno), Michael K. Williams (serie Boardwalk Empire), Zach Gilford (serie The mob doctor), Kiele Sanchez (Escapada perfecta) y Carmen Ejogo (serie Hora cero).

La última novedad procedente de Estados Unidos lleva por título Las vidas de Grace. Escrito y dirigido por Destin Daniel Cretton (I Am Not A Hipster), este intenso y emotivo drama sigue la vida de una joven que trabaja en un centro de acogida para adolescentes en situación de vulnerabilidad. Su vida transcurre con normalidad hasta que un día ingresa en el centro una joven que le obligará a ver la vida con nuevos ojos y a modificar su relación con su pareja y con su entorno laboral. Brie Larson (Don Jon), John Gallagher Jr. (serie The Newsroom), Stephanie Beatriz (serie Brooklyn Nine-Nine), Rami Malek (The master), Alex Calloway (50 misses) y Kevin Hernandez (El canguro) son algunos de los principales actores de la cinta.

Si nos fijamos en lo que viene de Europa una de las primeras propuestas que hay que mencionar es Barbacoa de amigos, comedia francesa dirigida y coescrita por Eric Lavaine (Protéger & servir) que aborda los cambios necesarios que la vida nos impone y la reticencia humana a llevarlos a cabo. La historia comienza cuando un hombre de 50 años sufre un ataque al corazón, siendo obligado a cambiar su estilo de vida por otro más saludable. El problema es que ya llevaba una rutina saludable, sin grandes excesos y con una alimentación equilibrada, por lo que optará por darle un vuelco a su mundo… y al de aquellos que le rodean. La película cuenta con una serie de rostros conocidos como Lambert Wilson (De dioses y hombres), Franck Dubosc (Un gran equipo), Lionel Abelanski (El concierto), Jérôme Commandeur (Hollywoo), Sophie Duez (Impulson violento) y Valérie Crouzet (La felicidad nunca viene sola), entre otros.

La española The extraordinary tale es otro de los nuevos títulos del fin de semana. Realizada en 2013 por Laura Alvea y Jose F. Ortuño, codirectores de la serie Treintañeros, la película combina drama, comedia y fantasía para narrar la clásica historia de amor con algunos ingredientes no tan clásicos. Así, la trama comienza cuando chico conoce a chica y chico se enamora de chica, pero el cuento de hadas cambiará de rumbo cuando el trastorno obsesivo compulsivo de ella explote al imponerse la cruda y dura realidad. El reparto está compuesto por Mari Paz Sayago (serie Ácaros), Aïda Ballmann y Ken Appledorn (Anochece en la India).

Desde Suecia nos llega Los Andersson en Grecia, comedia familiar producida en 2012 que, como su propio título indica, sigue las peripecias de una familia durante su viaje a Grecia, la mayoría provocadas por el miedo del patriarca a confesar que dicho viaje, en un principio gratuito y por un motivo laboral, ha sido cancelado. La necesidad de dar a su familia lo que les había prometido llevará al hombre a gastarse hasta el último de sus ahorros para hacer frente a los gastos imprevistos de una experiencia que cambiará las vidas de todos. Escrita y dirigida por Hannes Holm (Nunca ocurre lo que uno espera), la película está protagonizada por William Ringström, Morgan Alling (Arn: El caballero templario), Anja Lundkvist (Varannan vecka) y Julius Jimenez Hugoson.

Finalizamos el repaso de los estrenos con la producción Un toque de violencia, realizada en 2013 en China con la colaboración de Japón y Francia. Escrita y dirigida por Jia Zhangke (Naturaleza muerta), la película se basa en la novela de Su Tong que narra, a través de cuatro historias, la erosión que la violencia está provocando en la China actual. Cuatro historias que están protagonizadas por Jiang Wu (Dragón), Meng Li (Xue di zi), Lanshan Luo, Baoqiang Wang (La ecuación del amor y la muerte) y Tao Zhao (Shijie).

‘Boardwalk Empire’, calma tras la tormenta en su 4ª temporada


Jeffrey Wright es el nuevo villano en la cuarta temporada de 'Boardwalk Empire'.Todo apuntaba a ello. El final de la tercera temporada de Boardwalk Empire auguraba un futuro más que interesante en el que nuevos personajes y nuevos riesgos harían su entrada en escena. Pues bien, esta nueva temporada ha permitido, en este sentido, repartir nuevas cartas en esta partida por el control de la costa este de Estados Unidos. Y lo ha hecho apelando a un conocido dicho: “después de la tormenta siempre llega la calma”. Habrá quienes piensen que los 12 episodios que componen esta nueva entrega carecen de la agresividad de sus predecesores. En cierto modo es verdad, pero no se ajusta del todo a la realidad.

La situación que se encuentra el espectador nada más comenzar la temporada no podría ser más reveladora. Una reunión de los principales jefes mafiosos en la que se acuerda un pacto de no agresión tras la cruenta guerra vivida poco tiempo antes. Una imagen que, por extensión, define el carácter comedido y negociador de la mayor parte de las decisiones que toman los personajes, comenzando por un Enoch Thompson que vive recluido en un hotel próximo a la playa con el único objetivo de abandonar la vida criminal de una vez por todas. En este sentido, los capítulos se antojan una travesía en el desierto de lo que hasta ahora venía siendo la serie creada por Terence Winter (guionista de Los Soprano).

Al mismo tiempo, sin embargo, esta aparente calma (que nadie se engañe, esto sigue siendo una historia en la que los hombres persiguen y cogen lo que quieren a través de la violencia) permite a la trama y a sus personajes respirar aire fresco. Son la pausa necesaria para coger fuerza de nuevo en su quinta temporada y acometer los cambios iniciados en esta cuarta entrega de forma más contundente. Dicho de otro modo, la historia no se frena, sino que entra en la necesaria fase de explicación, lo que vendría a ser el inicio del segundo acto en cualquier largometraje. La ausencia de una violencia continuada permite, además, que el desarrollo dramático se centre en los personajes secundarios, algo olvidados en la temporada anterior, para que puedan encontrar su nuevo lugar en este mundo de corrupción y mafia que, a pesar de ser el mismo, está evolucionando de forma sorprendente.

No pretendo que de lo anterior se desprenda la idea de que esta nueva temporada de Boardwalk Empire es inferior en calidad dramática que sus predecesoras. Más bien al contrario. La serie ha sabido reinventar sus términos de partida, ha sabido lavar su imagen utilizando una necesaria pausa, pudiendo retomar el pulso de historias secundarias, recuperando personajes con poca presencia e incorporando otros que, tal vez sin el carisma ni la fuerza del que interpretó Bobby Cannavale (Blue Jasmine) en la anterior entrega, sí tienen el suficiente carácter como para ser muy interesantes, destacando sobre todo el de Jeffrey Wright (Los Juegos del Hambre: En llamas) y su obsesión con los pasajes bíblicos. Amén de otras incorporaciones históricas como la de J. Edgar Hoover, al que da vida Eric Ladin (serie The Killing). 12 capítulos maravillosamente aprovechados que sitúan la historia en un nuevo punto de inflexión en el que las traiciones, los pactos secretos y los rencores generados revelan nuevos caminos narrativos a explorar.

La importancia de los personajes

Michael K. Williams y Jack Huston en un momento de la cuarta temporada de 'Boardwalk Empire'.Aunque si algo ha marcado esta nueva tanda de episodios ha sido, sin duda, la despedida de numerosos personajes más o menos principales. Es cierto que la serie siempre se ha caracterizado por el poco apego que le tiene a sus protagonistas, algo loable que permite una libertad inexistente en otro tipo de producciones. Pero lo ocurrido en esta ocasión adquiere un mayor impacto, tal vez por el aura trágica y misteriosa de alguno de los roles eliminados, tal vez por los motivos de otros.

Boardwalk Empire siempre ha sido una historia de traiciones, de personajes que no dudan en matar a sus supuestos socios si eso les beneficia. Pero esas traiciones siempre se habían mantenido, como decimos, entre aliados. Nunca entre miembros de una única familia. Este aspecto es sin duda uno de los más relevantes de la trama. La presencia del FBI y sus tácticas para acabar con el crimen organizado llevan a muchos personajes al límite de sus posibilidades. Más allá de la elegancia con la que la producción ofrece la imagen de villano de aquellos que supuestamente son los “buenos de la película”, lo que impacta es la resolución de dichas situaciones límites. Pocas veces se había visto en la serie un impacto tan claro en el entorno del protagonista de una trama secundaria como la que protagonizan los agentes de la ley. Sin desvelar demasiado, simplemente mencionaré que la resolución de esta línea argumental marca el inicio de la quinta temporada con esa imagen final del personaje de Steve Buscemi (28 días) en la estación.

Y me detengo en uno de los momentos más impactantes y, al mismo tiempo, más lógicos desde que empezó la serie. Aquellos que conozcan la trama sabrán que el personaje de Richard Harrow (interpretado magistralmente por Jack Huston), compañero en la guerra de James Darmody (Michael Pitt), se ha convertido con el paso de los años en uno de esos iconos de la pequeña pantalla. Silencioso, con el rostro desfigurado y la mirada fría e inexpresiva, su eficacia para matar y su lealtad y honor le convertían en un peligroso a la par que admirado personaje. El final de la anterior temporada le dejó como protagonista de un baño de sangre, acontecimiento que le deja marcado hasta el punto de sufrir un cambio radical en esta nueva entrega. Su incapacidad para matar, así como su deseo de iniciar una nueva vida, le otorgaban una mayor profundidad, pero al mismo tiempo eliminaban su esencia y, de paso, forzaban la necesidad de su desaparición de esta ecuación de asesinos y gánsters. Eso sí, se hace como merece un personaje de estas características. La serie no será lo mismo sin su presencia.

Claro que, por otro lado, lo que esta quinta temporada pierde en personajes lo gana en la recuperación de otros que parecían estar desaparecidos en etapas anteriores. Me refiero sobre todo a los personajes de Michael Shannon (El hombre de acero) y Stephen Graham (This is England), este último en la piel de Al Capone. Tras unas temporadas en las que parecían adquirir algo más de protagonismo, su perfil bajó hasta convertirse casi en una mera excusa para rellenar huecos en el desarrollo del resto de tramas. Afortunadamente para el conjunto de la producción, la ausencia de violencia y de desarrollo de la trama principal que antes mencionábamos dan más espacio a la recuperación de estos personajes, sobre todo del primero, que vuelve a mostrarse con la fuerza que hipnotizó en la ya lejana primera temporada.

No ha sido esta una temporada al uso. Es cierto que ha habido un villano, que las conspiraciones y los intentos de asesinato han poblado varios minutos de cada uno de los episodios, pero en líneas generales la sensación que queda es la de haber asistido a un movimiento de estructuras, más o menos como si el final de los anteriores 12 episodios hubieran activado un engranaje que colocara el tablero de juego en otra posición. El acierto de Boardwalk Empire, y lo que la define como la gran serie que es, reside en haber utilizado esto para avanzar en todos aquellos aspectos que había dejado momentáneamente abandonados, enriqueciendo el mundo creado y planteando un futuro prometedor.

Tráiler de ‘RoboCop’: mejores efectos y nuevo color reviven el clásico


Joel Kinnaman es 'Robocop' en este remake en el que sustituye el gris por el negro.El cine de los años 80 parece estar cada vez más de moda. O al menos eso es lo que desde Hollywood quieren intentar imponer. Ya sea a través de remakes o de cintas que directamente homenajean las bases narrativas y las estrellas de algunos de aquellos films (estoy hablando de la saga Los mercenarios), buena parte de las historias que se hicieron inmortales en esa época regresan a la pantalla grande con los medios actuales. Una de las últimas en sumarse es RoboCop, remake del famoso film de 1987 dirigido por Paul Verhoeven, realizador de la también reinterpretada Desafío Total. El pasado viernes se publicaba el segundo y más completo avance del film, y a tenor de lo visto parece claro que mantiene la tendencia de otros remakes.

Una tendencia que lleva la historia hasta el exceso en sus aspectos formales pero que intenta, con mayor o menor fortuna, mantener parte del espíritu del original. Por seguir con la comparación de la otra película dirigida por Verhoeven, en esta ocasión el desarrollo dramático del personaje principal, salvo algún detalle, parece mantenerse intacto, así como las motivaciones de los villanos, introduciendo algunos cambios interesantes que se pueden ver en el tráiler, como son los intereses de la corporación encargada de producir los robots que, como no podía ser de otro modo, homenajean a los originales pero introducen otros nuevos. La trama, por tanto, sigue los pasos del original: la compañía OmniCorp pretende implantar en Estados Unidos la tecnología robótica que tantos beneficios le ha reportado al ser usada en zonas de conflicto por el ejército. La oportunidad les llega cuando un policía resulta gravemente herido, permitiendo a la empresa poner en práctica uno de sus mayores deseos: crear la combinación perfecta entre hombre y máquina. El resultado es un éxito, pero con lo que no contaban es con la conciencia de un ser humano capaz de romper las reglas que se imponen a un robot.

Como decíamos antes, este nuevo RoboCop es más en todos los sentidos. Incluso en el color, luciendo un intenso negro que sustituye en buena parte de los planos al gris original (que, por cierto, se deja ver al final). Aunque lo más impactante son, sin duda, sus secuencias de acción y violencia, más elaboradas (lógicamente) que en el film original, aunque no por ello necesariamente mejores. Uno de los aspectos más criticados es la necesidad de realizar un remake de este tipo. El film original, con sus virtudes y sus defectos, posee el estatus de clásico, y eso es algo complicado contra lo que luchar. Empero, no es menos cierto que los tiempos cambian, y una revisión de un personaje como este, con los nuevos medios, se antoja interesante.

Más si tenemos en cuenta que el director, José Padilha (Tropa de élite), parece intentar mantener el espíritu y el mensaje que se hallaban en el film de Verhoeven, algo que se aprecia incluso en estos primeros minutos de avance. Desde luego, si hubiese que fiarse por el reparto, la película promete: Joel Kinnaman (serie The killing) será el encargado de dar vida a RoboCop, pero no es el único rostro conocido. Gary Oldman (Batman Begins), Michael Keaton (Los otros dos), Samuel L. Jackson (Los Vengadores), Abbie Cornish (Sucker Punch), Jackie Earle Haley (Watchmen), Jay Baruchel (Juerga hasta el fin) y Michael K. Williams (serie Boardwalk Empire) completan el reparto. Eso sí, para averiguar si es un digno relevo del film original habrá que esperar hasta el 7 de febrero del 2014 en España, y unos días más para verla en Estados Unidos. Por ahora, el tráiler lo tenéis a continuación.

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