‘El escándalo (Bombshell)’: las tres caras del abuso de poder


Coincide en el tiempo con la serie La voz más alta, aunque por motivos obvios de formato, la película se centra únicamente en la caída de Roger Ailes vista, eso sí, a través de la mirada de las trabajadoras, en concreto de tres personajes que vienen a representar a decenas de mujeres. Pero quizá lo más interesante de la nueva película de Jay Roach (La cena) no sea nada de lo explícito que se puede ver en pantalla, sino de las reflexiones a las que invita el relato.

De hecho, El escándalo (Bombshell) es una obra previsible y hasta cierto punto arquetípica, construida sobre personajes reales que, sin embargo, se han podido ver en infinidad de films sobre temáticas similares en las que el poder, la ambición y la humillación del sexo opuesto son los principales ingredientes. Es más, el lenguaje visual de Roach es excesivamente academicista, en el peor sentido de la palabra. Sin fuerza, su narrativa se limita a exponer los hechos, apelando únicamente a la labor de sus tres actrices principales para salvar la función. Y vaya si lo hacen, por cierto. Charlize Theron (Tully), Nicole Kidman (The upside) y Margot Robbie (Dreamland) no solo componen unos personajes atractivos, sino que de forma conjunta vienen a representar tres caras muy diferentes de una misma lacra.

Y es aquí donde entramos en lo más interesante del film. La película reflexiona sobre el poder en un mundo de hombres, sobre la denigración de la mujer y el abuso de la posición que algunos directivos ejercen sobre ellas, considerándolas meros objetos de los que valerse a cambio de otorgarles una carrera construida sobre la mayor de las mentiras y el peor de los secretos. Todo eso con la campaña política de Donald Trump, sus constantes ataques a la mujer y la vinculación tan estrecha del polémico personaje con la cadena Fox. En cierto modo, y a diferencia de la serie, el personaje de Ailes es casi un secundario. Sí, es cierto que es el leit motiv de toda la historia, el motor que la hace avanzar, pero poco a poco la película se desvincula de él para convertirse en un relato sobre la situación de la mujer (y su lucha) en un mundo dominado por hombres retrógrados, misóginos y de cuestionables valores morales. Es en este contexto donde los personajes de Theron, Kidman y Robbie se revelan como símbolos, más que como roles. Y es en este contexto donde la película adquiere su mayor potencial, incluso aunque lo haga un poco tarde.

Lo más indignante de El escándalo (Bombshell) es, sin embargo, el texto final que señala cómo una cadena de televisión pagó más por la indemnización a un hombre que ha acosado a decenas de mujeres durante décadas, que por la indemnización a todas esas víctimas. Es la guinda de un relato que, en cierto sentido, resulta aterrador. Por lo demás, la película de Roach se puede entender casi como un telefilm basado en hechos reales, sin la fuerza narrativa que debería tener el relato desde su inicio (por cierto, un comienzo prometedor que rápidamente deja paso a un clasicismo formal que no encaja con la época en la que se desarrolla). En cualquier caso, su trasfondo dramático y moral, las reflexiones a las que invita y, sobre todo, sus tres actrices protagonistas, son motivos suficientes para disfrutarla.

Nota: 6,5/10

‘Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn)’: empoderamiento femenino del crimen


El mundo del cómic, al igual que le ocurre al cine, está dominado por hombres. Personajes masculinos suelen ser los que se llevan toda la atención, relegando a los femeninos a un segundo plano salvo honrosas excepciones. Por eso películas como este regreso de Margot Robbie (Una cuestión de tiempo) al personaje que ya interpretó en Escuadrón suicida (2016) resultan un soplo de aire fresco, sobre todo cuando están planteadas como una transgresión formal y narrativa desde el primer minuto.

Y es que, con sus errores y sus problemas, que no son pocos, Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn) es un festival no solo de color en una ciudad tradicionalmente gris, sino todo un grito contra el orden establecido. Lejos de definir a las heroínas con las características de los héroes masculinos, la historia presenta a este grupo como un grupo de mujeres luchando por sobrevivir con sus propias armas en un mundo de hombres. Hombres que, por cierto, son caricaturizados hasta resultar patéticos, algo a lo que contribuye de forma magistral Ewan McGregor (Zoe). Con un relato algo caótico al principio, acorde precisamente al caos emocional que vive la protagonista, la directora aprovecha para dar rienda suelta a una iconografía y a un lenguaje visual sumamente atractivo.

El principal problema de la película es que no se atreve a ir más allá. Sí, es cierto que el guión está planteado como un grito feminista de independencia respecto a los hombres no solo en el ámbito físico, sino también social y conceptual (la pregunta ‘¿por qué una mujer tiene que actuar igual que un hombre?’ sobrevuela casi todo el relato). Y sí, el humor combina estupendamente con el tono general del film, quitando peso dramático a muchos momentos. Pero Cathy Yan (Dead pigs) se queda en la superficie. El guión no ahonda en el pasado de algunos personajes y, sobre todo, las relaciones que se plantean durante el relato, perdiendo interés paulatinamente. La frescura narrativa de la directora en sus minutos iniciales parece ir perdiéndose poco a poco hasta llegar a un clímax en el que el montaje más tradicional se adueña del conjunto. Esto va de la mano con el propio desarrollo dramático del guión, que termina siendo excesivamente lineal. Es curioso, y a la vez una pena, porque la pelea final contiene algunos planos que parecen ser un intento infructuoso de desmarcarse de los estándares, cuando esto habría sido, precisamente, lo que hubiera encajado a la perfección.

Sin duda, Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn) va de más a menos. La fuerza visual y dramática, la locura de sus primeros compases, se va diluyendo poco a poco hasta terminar convirtiéndose en una producción con poca personalidad, salvada fundamentalmente por la labor de su protagonista (Margot Robbie vuelve a demostrar que no hay personaje que se le resista) y su antagonista, un Ewan McGregor disfrutando con un personaje tan salvaje como patético (el momento en el que piensa que se están riendo de él es sencillamente extraordinario). Fuera de eso, la película ofrece poco, salvo el colorido y cierta intriga en su primera media hora. Logra su objetivo, que no es otro que entretener, adaptar los cómics de forma bastante fiel y trasladar un mensaje muy claro sobre la mujer, pero da la sensación de que podría haber sido algo más grande.

Nota: 6,5/10

Margot Robbie, por partida doble en ‘El escándalo’ y ‘Aves de presa’


Febrero arranca, cinematográficamente hablando, del mismo modo que terminó febrero, es decir, con las últimas películas con nominaciones a los Oscar llegando a la cartelera española. Y este viernes día 7 lo hace además con dos peculiaridades. La primera, que las dos películas principales están protagonizadas por la misma actriz. La segunda, que los estrenos llegan apenas unos días antes de conocer quiénes levantarán la preciada estatuilla dorada.

Pero comencemos el repaso, y lo hacemos con El escándalo, drama biográfico con capital estadounidense y canadiense que relata el auge y, sobre todo, la caída de Roger Ailes, el hombre detrás del imperio mediático de Fox que fue acusado de acoso por parte de varias trabajadoras de las cadenas. El film, que recoge la misma historia que relata la serie La voz más alta, está dirigido por Jay Roach (En campaña todo vale) y protagonizado por Charlize Theron (Casi imposible), Nicole Kidman (Aquaman), Margot Robbie (Érase una vez en… Hollywood), John Lithgow (Cementerio de animales), Kate McKinnon (Yesterday), Allison Janney (El sótano de Ma), Stephen Root (Seberg), Malcolm McDowell (serie Mozart in the jungle) y Connie Britton (serie Nashville), entre otros.

Margot Robbie también protagoniza, aunque esta vez como actriz principal, Aves de presa (y la fantabulosa emancipación de Harley Quinn), cinta  hollywoodiense de acción, aventura y toques de humor que recupera al personaje que ya apareciera en Escuadrón Suicida (2016) para adaptar otra serie de cómics de DC a la gran pantalla. La trama arranca cuando la protagonista se ha separado de Joker. Perdida y sin rumbo, decide ser ella misma y unirse a otras tres heroínas para luchar contra un rey del crimen que ha secuestrado a una niña. Cathy Yan (Dead pigs) se pone tras las cámaras de esta atípica película de superhéroes en cuyo reparto también encontramos a Mary Elizabeth Winstead (All about Nina), Jurnee Smollet-Bell (One last thing), Rosie Perez (Active adults), Ewan McGregor (Doctor Sueño), Ella Jay Basco y Chris Messina (Vivir de noche).

Este fin de semana es el regreso también de Terrence Malick (Song to song), que escribe y dirige Vida oculta. El argumento, basado en hechos reales, narra la vida de un devoto esposo y padre austríaco que se negó a luchar para los nazis en la II Guerra Mundial, incluso cuando surgió la amenaza de ser ejecutado. El reparto de este drama romántico con capital estadounidense y alemán está encabezado por August Diehl (El joven Karl Marx), Valerie Pachner (Jack), Maria Simon (Loverboy), Bruno Ganz (El vendedor de tabaco), Karin Neuhäuser (En la sombra), Tobias Moretti (Die Hölle) y Matthias Schoenaerts (Gorrión rojo).

El terror llega de la mano de Bliss, cinta escrita y dirigida por Joe Begos (Poder mental) que tiene como protagonista a una artista que atraviesa una crisis creativa interminable. En su lucha por acabar con esa mala racha y poder completar su obra, decide recurrir a drogas pesadas, introduciéndose en una espiral de alucinaciones, visiones y sed de sangre que es incapaz de resistir, y que pondrá en peligro a su novio y sus amigos. Dora Madison (The honor farm), Tru Collins (The price), Rhys Wakefield (serie True Detective), George Wendt (The independents) y Jeremy Gardner (Like me) encabezan el reparto de esta producción estadounidense.

Pasamos ahora a las novedades puramente europeas, entre las que destaca la comedia Una misión de locos, producción francesa que arranca cuando un médico interino en un hospital psiquiátrico se ve obligado a recurrir a un paciente que asegura ser un agente secreto para encontrar a su prometida desaparecida. Pero ninguno de los dos ha previsto las consecuencias de tal decisión. Ludovic Colbeau-Justin (C’est tout pour moi) se encarga de poner en imágenes esta historia protagonizada por Dany Boon (Mi familia del norte), Philippe Katerine (El gran baño), Anne Serra (K.O.), Samuel Jouy (Burn out) y Sophie Verbeeck (El collar rojo).

Suecia, Georgia y Francia colaboran en Solo nos queda bailar, drama romántico escrito y dirigido por Levan Akin (El círculo) ambientado en el mundo de la danza. En concreto, la cinta sigue a un joven que ha entrenado desde muy pequeño con su compañera de baile. Su mundo se ve sacudido con la llegada de otro chico que se convierte en su mayor rival, pero también en su mayor deseo, por lo que tendrá que arriesgarlo todo para liberarse en un entorno muy conservador. Entre los principales actores, la mayoría de ellos debutantes, encontramos a Levan Gelbakhiani, Bachi Valishvili, Ana Javakishvili, Giorgi Tsereteli, Tamar Buknikashvili (Ana-Bana) y Marika Gogichaishvili.

La única producción española de la semana es Arima, debut en el largometraje de ficción de Jaione Camborda. La trama, en clave de drama fantástico, narra cómo la vida de cuatro mujeres y una niña se ve alterada por la llegada de dos forasteros. Uno, huidizo y fantasmagórico, huye del otro, herido y con un arma. La frontera entre lo real y lo imaginario, entre la pesadilla y el sueño, se difuminará para todos los implicados. Melania Cruz (A esmorga), Nagore Arias, Rosa Puga Davila (Sesión), Iria Parada, Tito Asorey (serie Fariña) y Mabel Rivera (Little Galicia) dan vida a los protagonistas.

Pasamos ahora a la animación. La Patrulla Canina: Rescate a toda velocidad es el título de la nueva aventura en la gran pantalla de los personajes de la famosa serie de televisión. En esta ocasión la Patrulla Canina está dispuesta a apoyar al héroe de la gran carrera, pero cuando el legendario piloto no puede participar en el campeonato, tendrá que recurrir a sus amigos caninos para que le ayuden. Charles E. Bastien, director de numerosas series de televisión infantiles, se pone tras las cámaras de esta producción canadiense que cuenta con las voces originales de Anya Cooke, Cathal J. Dodd (serie The aventures of Chuck & friends), Isaac Emberson-Heeks, Lukas Engel (serie Las crónicas del miedo), Addison Holley (The red maple leaf) y Kallan Holley (La Patrulla Canina: Misión tu primer cine).

También se estrena Lur y Amets, aventura animada española dirigida a cuatro manos por Joseba Ponce, quien debuta en la dirección, e Imanol Zinkunegi (PayaS.O.S. ¡Al rescate!). La historia tiene como protagonistas a dos gemelos que se quedan con su abuela al tener que asistir sus padres a una boda. Pero lo que parece un fin de semana convencional se convierte en algo extraordinario gracias a los poderes de la anciana. Juntos iniciarán un viaje inolvidable a través de diferentes épocas con dos malvados hombres persiguiéndoles a través de cada una de las historias.

Terminamos con la francesa Zibila y el poder de las rayas, cuatro cuentos para los más pequeños que arrancan cuando una joven cebra es adoptada por una pareja de caballos. En su primer día de escuela sus compañeros acaban riéndose de ella por ser diferente y tener rayas. Pero gracias a sus amigos se embarcará en una gran aventura para recuperar la confianza perdida. Las otras tres historias, que también son un alegato en favor de la diversidad, se titulan El fondant de chocolateNo tengo miedo del cocodriloEn las aulas. Están todos ellos dirigidos por Isabelle Favez, responsable de numerosos cortos.

‘Érase una vez… en Hollywood’: aquellos maravillosos 60


Tarantino es de los pocos directores que crean opiniones muy enfrentadas. A algunos les encanta y otros le odian. No hay término medio. Por eso su novena película va a ser, casi con toda probabilidad, objeto de un duro debate. Y es que, como ya ocurriera en Los odiosos ocho (2015), el director ha perdido algo de ritmo en sus films. O más bien, lo ha dejado de lado momentáneamente. Pero todo tiene un motivo.

Y en el caso de Érase una vez… en Hollywood ese motivo no es otro que transportar al espectador a una época diferente. Una época en la que los grandes directores y los grandes actores eran los protagonistas de una historias en las que los efectos especiales eran accesorios. Y ese viaje atrás en el tiempo no es solo con una historia tan sólida como original y fascinante, sino que también afecta al lenguaje audiovisual que utiliza Tarantino, aprovechando largos planos, movimientos de personajes en la profundidad de campo y captando las emociones de los personajes hasta niveles poco vistos en el cine actual. Y, por supuesto, la música, de nuevo impecable. Todo ello conforma un relato mágico, puede que a veces lento pero indudablemente divertido. Un viaje al corazón de Hollywood a través de los ojos de unos personajes en la órbita de los grandes nombres del séptimo arte.

Pero a pesar de ese cambio en el lenguaje y de una cierta falta de ritmo, el estilo Tarantino sigue estando ahí, y más fresco que nunca. Sus constantes saltos temporales vuelven a ser una seña de identidad, en esta ocasión como si se tratara de un Quijote que relata anécdotas pasadas en lugar de historias (algunas tan largas que pueden generar algo de confusión cuando se retoma la historia principal). Sus actores sencillamente están perfectos (el reparto es un desfile de grandes estrellas), en particular el dúo formado por Leonardo DiCaprio (Origen) y Brad Pitt (Máquina de guerra), dos personajes en un momento de transición en sus vidas que se aferran a un pasado glorioso mientras tratan de comprender y aceptar su nuevo lugar en el mundo del celuloide. Y por si alguien dudaba de la agilidad y brutalidad del director, esa secuencia final tan salvaje como irónica y divertida que viene a imponer justicia en un trágico suceso histórico, al más puro estilo Malditos bastardos (2009).

Así que sí, Érase una vez… en Hollywood es una película de Tarantino. Con todas las letras. Y es una gran película de Tarantino. Puede que guste más a los más cinéfilos, pero desde luego que la película debería de estudiarse como un gran ejemplo de mimetismo audiovisual. Actores y director asumen lenguaje, posición corporal y narrativa audiovisual para, literalmente, transportarse a ese final de los años 60 en el que el cine y la televisión todavía no estaban a la misma altura, en el que el movimiento hippie seguía estando en las calles y en el que Charles Manson todavía andaba en libertad. Un homenaje a otra época, a nuestros padres y abuelos, a todos aquellos actores, directores, guionistas y productores que nos han dejado obras maestras de la Historia del Cine. En definitiva, una obra con constantes referencias al pasado que debería ser un referente para el cine del futuro, al menos para ese cine que no necesita de efectos digitales para causar sensación.

Nota: 8,5/10

Tarantino presenta su cuento ‘Érase una vez en… Hollywood’


El tercer fin de semana de agosto apunta a ser uno de los más interesantes del panorama cinematográfico a pesar de los pocos estrenos que llegan adelantados al jueves día 15 por el festivo del Día de la Asunción. De hecho, tan solo cuatro títulos llegan a la cartelera española, y al menos uno de ellos presenta el suficiente atractivo en todos los aspectos como para asegurar el llenado de salas.

Se trata de Érase una vez en… Hollywood, noveno film de Quentin Tarantino (Los odiosos ocho) que, haciendo gala de nuevo de su fusión entre humor y drama, aborda el Hollywood de los años 60. En concreto, la trama tiene como protagonistas a una estrella de la televisión y su doble durante muchos años, que en 1969 tratan de abrirse camino en la industria del cine, que ya casi no reconocen. Y como también suele ser habitual, el reparto de esta coproducción entre Estados Unidos, Reino Unido y China está integrado por un importante número de actores conocidos, encabezados por Leonardo DiCaprio (El renacido), Brad Pitt (Aliados), Margot Robbie (María, reina de Escocia), Bruce Dern (Warning shot), Al Pacino (Corrupción y poder), Timothy Olyphant (Behold my heart), Kurt Russell (Guardianes de la galaxia vol. 2), Dakota Fanning (Ocean’s 8), Damian Lewis (serie Billions), Emile Hirsch (La autopsia de Jane Doe) y Luke Perry (serie Riverdale), este último en el que es su último trabajo antes de fallecer.

Puramente británica es A 47 metros 2: el terror emerge, secuela del film de 2017 que, en clave de aventura dramática con dosis de terror, arranca cuando una adolescente se muda de mala gana a México con su padre y su nueva familia. Él es investigador en una antigua ciudad maya sumergida bajo el agua, por lo que la joven se ve obligada a pasar el tiempo con su hermanastra. Aburridas, las dos adolescentes terminan adentrándose en una cueva junto a dos amigas. Allí descubren un lugar de enterramiento maya sumergido, pero también una trampa mortal en la que enormes tiburones blancos podrían terminar con sus vidas. Dirigido por Johannes Roberts, responsable de la cinta original, el film está protagonizado por Sophie Nélisse (La historia del amor), Corinne Foxx, Brianne Tju (serie Life after first failure), Sistine Rose Stallone, John Corbett (Mi gran boda griega 2) y Brec Bassinger (Killer under the bed), entre otros.

Francia e Italia colaboran en La casa de verano, comedia dramática dirigida, protagonizada y coescrita por Valeria Bruni Tedeschi (Un castillo en Italia) que, ambientada en la Costa Azul, gira en torno a una mujer que pasa las vacaciones de verano con su hija en una casa apartada del mundo. Rodeada de familia, amigos y empleados, utilizará ese tiempo para recuperarse de su reciente ruptura sentimental mientras prepara el guion de su próxima película. El reparto principal se completa con Pierre Arditi (En la flor de la vida), Valeria Golino (El nombre del bambino), Noémie Lvovsky (Monsieur Chocolat) y Yolande Moreau (Crash test aglaé).

Terminamos el repaso semanal con la española La virgen de agosto, cinta dirigida por Jonás Trueba (La reconquista) y planteada a modo de película-diario. La protagonista es una mujer a punto de cumplir 33 años que cada año, como si de un acto de fe se tratara, se queda en Madrid durante el mes de agosto. Los días y las noches se convierten en tiempo de oportunidades, descubriendo nuevas personas a las que ayudar sin saber que, en realidad, se ayuda a sí misma. Itsaso Arana (Acantilado) protagoniza este film que también escribe, y frente a las cámaras está acompañada por Vito Sanz (Miamor perdido), Isabelle Stoffel (Los exiliados románticos), Luis Alberto Heras y Joe Manjón (Framed).

‘María, reina de Escocia’: machismos del siglo XVI


Posiblemente el enfrentamiento entre Isabel I y María Estuardo allá por el siglo XVI no haya estado nunca tan de actualidad como ahora. Dos reinas gobernando en solitario en un mundo de hombres que, además, conspiran contra ellas en muchas ocasiones con una clara herida en su masculinidad. Quizá por eso la película dirigida por Josie Rourke en su debut cinematográfico tenga más un interés exógeno que endógeno. O dicho de otro modo, la cinta invita más a la reflexión social que al análisis puramente audiovisual.

Porque María, reina de Escocia es una película histórica algo arquetípica, sin demasiados giros argumentales y, como suele ocurrir con las producciones de corte biográfico, sin un gran interés dramático a cuenta de un final ya conocido. La labor de la directora, además, aporta poca personalidad en el lenguaje, aunque sí deja algunos detalles de fotografía dignos de alabar. No cabe duda de que el gran atractivo se haya en su reparto, encabezado por dos extraordinarias actrices como Saoirse Ronan (En la playa de Chesil) y Margot Robbie (Yo, Tonya) que son capaces de soportar el peso dramático sin mayor problema, y que se encuentran acompañadas por una serie de actores que cumplen con nota su rol secundario.

Pero como decía, lo interesante del film se haya en las reflexiones que ofrece al espectador. Para empezar, las constantes traiciones y conspiraciones por parte de unos hombres que no toleran a una mujer en el trono, y que anhelan un orden establecido por el machismo y la religión católica. En este sentido, el desarrollo dramático es ejemplar, mostrando cómo primero todo se hace en las sombras para, posteriormente, conspirar abiertamente. Paralelismos con diferentes aspectos de la realidad social actual, ya sea nacional o internacional, todos los que se quieran. Y aunque el tratamiento a lo largo del film, con varias elipsis y ciertos diálogos algo irregulares, pueda resultar intermitente, lo cierto es que esta escalada de ataques de los hombres a las mujeres deja algunas escenas imborrables por su crudeza y la labor de los actores.

Así, María, reina de Escocia se revela como un film previsible, arquetípico, que posiblemente no habría llegado a las salas de cine si no fuera por el plantel de actores (y sobre todo las dos actrices) que dan vida a estos personajes históricos. Pero más allá de esa primera impresión, la película ofrece una interesante reflexión sobre la sociedad medieval y actual, sobre un mundo dominado por hombres en el que las mujeres afrontan unos peligros añadidos a los que ya tiene de por sí el mundo masculino. Y lo hace sencillamente exponiendo los hechos tal y como ocurrieron, sin utilizar ningún discurso moral o un speech de sus protagonistas. La historia habla por sí misma.

Nota: 6,5/10

Reinas y juegos de construcción se disputan la cartelera


Segundo fin de semana de febrero, y como suele ocurrir en estas fechas, entre las novedades que llegan cada viernes suele haber algún candidato a los Oscar. En lo que concierne a este 8 de febrero, ese candidato lo es en algunas categorías de las denominadas secundarias. Pero llega acompañada de un buen puñado de novedades, entre ellas una propuesta que hará las delicias de los más pequeños de la casa.

A diferencia de otras semanas, el principal estreno llega desde Reino Unido. María, reina de Escocia es el título de este drama biográfico basado en el libro de John Guy y que explora la vida de María Estuardo, reina de Francia a los 16 años y viuda a los 18. En lugar de volver a contraer matrimonio, la joven decide regresar a Escocia para ocupar el trono que le pertenece, pero tanto Escocia como Inglaterra están gobernados por la reina Isabel I. Las dos mujeres inician así un conflicto personal y político en el que los miembros de sus cortes conspirarán para hacer tambalear los tronos de dos mujeres en un mundo dominado por hombres. Ópera prima de Josie Rourke, la cinta está protagonizada por Saoirse Ronan (Lady Bird), Margot Robbie (Escuadrón Suicida), Jack Lowden (Dunkerque), Joe Alwyn (El sentido de un final), Martin Compston (Réquiem por un asesino), Brendan Coyle (Antes de ti), David Tennant (serie Jessica Jones) y Guy Pearce (El editor de libros), entre otros.

Muy diferente es La LEGO película 2, continuación del éxito de animación basado en el juego de construcción de 2014 que, en esta ocasión, narra cómo los protagonistas deberán hacer frente a la invasión de LEGO DUPLO, que logran destruir a mayor velocidad de la que son capaces de reconstruir. Para salvar su mundo los héroes deberán viajar por mundos inexplorados que pondrán a prueba su valentía, su amistad y su creatividad. Dirigida por Mike Mitchell (Alvin y las ardillas 3), esta aventura familiar cuenta con capital estadounidense, danés, noruego y australiano, y entre las voces originales destacan las de Chris Pratt (Guardianes de la galaxia Vol. 2), Elizabeth Banks (Power Rangers), Will Arnett (Ninja Turtles: Fuera de las sombras), Tiffany Haddish (Plan de chicas), Alison Brie (Los archivos del Pentágono), Maya Rudolph (Nuestro sitio), Will Ferrell (Dos padres por desigual), Channing Tatum (Kingsman: El círculo de oro), Jonah Hill (Juego de armas) y Jason Momoa (Aquaman).

Puramente estadounidense es White boy Rick, drama ambientado en el mundo del crimen que dirige Yann Demange (’71), y cuya trama se centra en Richard Wershe Jr., un joven que en los años 80 pasó a convertirse en el informante más joven de la policía, con tan solo 14 años. Infiltrado en el mundo de las drogas, su doble vida terminó pasándole factura tan solo tres años después, cuando fue detenido con ocho kilos de cocaína, por lo que fue condenado a cadena perpetua. La detención y la sentencia generaron una gran polémica desde el punto de vista ético. Entre los principales actores encontramos a Matthew McConaughey (La Torre Oscura), Richie Merritt, Bel Powley (Carrie Pilby), Jennifer Jason Leigh (Good time) y Bruce Dern (El escándalo Ted Kennedy).

También procede de Hollywood la comedia romántica Jefa por accidente, nueva cinta protagonizada por Jennifer López (Ángel de venganza) que gira en torno a una mujer que, cansada de ser subgerente en un supermercado, recibe la oportunidad de su vida, para la que tendrá que demostrar que la inteligencia y la experiencia son tan valiosas como los estudios, y que nunca es tarde para una segunda oportunidad. Peter Segal (La gran revancha) pone en imágenes esta película en cuyo reparto encontramos también a Milo Ventimiglia (serie This is us), Vanessa Hudgens (Machete kills), Leah Remini (Mad families), Treat Williams (Descubriendo el amor), Freddie Stroma (Dando la nota) y Annaleigh Ashford (serie Masters of sex).

El terror en estado puro tiene como representante esta semana a The prodigy, film estadounidense dirigido por Nicholas McCarthy (Home) que narra la lucha y la preocupación de una joven madre por su hijo, cuyo extraño comportamiento le lleva a pensar que podría estar poseído por fuerzas paranormales. Taylor Schilling (serie Orange is the new black), Colm Feore (Anon), Brittany Allen (Rastro de sangre), Jackson Robert Scott (It), Byron Abalos (Hermanos de sangre) y Peter Mooney (We were wolves) encabezan el plantel de actores.

Estados Unidos, junto a Alemania, Francia, Reino Unido y Polonia, está presente en High life, aventura con dosis de terror cuya trama se ambienta en el espacio profundo, más allá de nuestro sistema solar. Allí una nave alberga la escoria de la sociedad, convictos espaciales con una misión en el agujero negro más cercano a la Tierra. Pero después de años solo queda uno de ellos y la hija que ha engendrado contra su voluntad en uno de los muchos experimentos que se realizaron en la nave. Claire Denis (Un sol interior) dirige esta cinta en la que también participa como guionista, y en cuyo reparto destacan los nombres de Robert Pattinson (Z, la ciudad perdida), Juliette Binoche (Viaje a Nara), André Benjamin (Cuatro hermanos), Mia Goth (La cura del bienestar) y Lars Eidinger (Maryline).

Reino Unido es el país del que procede Beast, drama con toques de thriller de 2017 que escribe y dirige Michael Pearce en el que es su debut en el largometraje. El argumento toma como punto de partida la ayuda que un misterioso forastero presta a una joven que quiere huir de su opresiva familia en una pequeña comunidad. Cuando el hombre es acusado de una serie de brutales asesinatos, ella le defenderá a toda costa, pero sus sentimientos hacia él, el despertar sexual y los terribles crímenes entrarán en conflicto. Entre los principales actores encontramos a Johnny Flynn (Love is thicker than water), Jessie Buckley (The tempest), Geraldine James (Daphne), Charley Palmer Rothwell (Legend) y Hattie Gotobed (Blancanieves y la leyenda del cazador).

La comedia dramática llega esta semana de la mano de La clase de piano, cuya trama se centra en un joven y el director del Conservatorio de Música de París. El segundo escucha tocar el piano al primero en una estación de tren, y en seguida reconoce un talento innato. Cuando el joven termina en la cárcel solo el hombre será capaz de sacarle, no sin antes negociar servicios comunitarios en el Conservatorio. Sin embargo, lo que realmente planea es formarle para que participe en la competición nacional de piano. Esta producción franco belga está dirigida por Ludovic Bernard (Misión País Vasco) y protagonizada por Kristin Scott Thomas (Suite francesa), Lambert Wilson (Cambio de reinas), Jules Benchetrit (La comunidad de los corazones rotos), Karidja Touré (La colle), André Marcon (El porvenir) y Michel Jonasz (Baby phone).

Francia y Bélgica, en colaboración con Qatar, producen el drama Sofia, ópera prima de Meryem Benm’Barek-Aloïsi que se centra en una joven de 20 años que vive con sus padres en Casablanca. A pesar de quedarse embarazada, niega su estado hasta que da a luz a un niño. Se encuentra entonces en una situación ilegal, al tener un hijo fuera del matrimonio. El hospital le da 24 horas para rellenar los datos del padre antes de alertar a las autoridades. Maha Alemi, Lubna Azabal (María Magdalena), Sarah Perles (Rescate en la kasbah), Faouzi Bensaïdi (Goodbye Morocco) y Hamza Khafif encabezan el reparto.

Pasamos ahora al género documental, y lo hacemos con Tres idénticos desconocidos, drama británico biográfico que dirige Tim Wardle (Lifers: Channel 4 Cutting Edge) que cuenta la historia de tres hombre que a sus 19 años descubrieron por casualidad que eran trillizos, separados al nacer y dados en adopción a familias diferentes. Su encuentro les catapultó a la fama en 1980, pero también sacó a la luz un secreto inquietante y extraordinario que transformó nuestra forma de ver la sociedad.

Desde España llegan los dos siguientes films. Trinta Lumes explora, con dosis de suspense, la búsqueda de una joven para desvelar el misterio de la vida y la muerte. A través de su viaje el espectador asiste a la vida de una aldea gallega en su rutina diaria, adentrándose en un mundo en el que realidad y ficción, vivos y muertos, se funden. Diana Toucedo (Penélope) es la encargada de dirigir esta cinta.

También española es Basque Selfie, película dirigida por Joaquín Calderón (Sarasate, el rey del violín) y que se centra en la lucha de un músico por mantener su historia y su tradición frente a los intentos de la Administración de crear una carretera que va a pasar por su caserío familiar donde él nació, y que ahora se pretende derribar.

‘Escuadrón Suicida’, unos buenos malos… ¿o eran malos buenos?


Will Smith y Margot Robbie lideran el 'Escuadrón Suicida' de David Ayer.A tenor de las críticas recibidas, debo de ser de los pocos que defienden Escuadrón Suicida. Y la verdad es que no me arrepiento. Argumentos a su favor tiene, como también los tiene en su contra. Vamos, lo que le viene a pasar al 80% de las películas, y lo que prácticamente ocurre en todas las cintas de superhéroes. El problema, o al menos uno de los más importantes, de la cinta de David Ayer (Corazones de acero), no radica en la propia historia, sino en algo que va más allá de la película, y que tiene un nombre: DC Cómics. La reciente obsesión por juntar en pantalla a un grupos de personajes conocidos por los amantes de los cómics está llevando a esta compañía a hacer películas irregulares, de difícil narrativa, pero con mucha espectacularidad.

La verdad es que esta película con un plantel de actores más que notable merece un análisis más profundo que el de la mera crítica, de ahí este extenso texto. A David Ayer se le puede acusar de muchas cosas, pero desde luego no de lo principal en cualquier película de superhéroes/supervillanos: entretenimiento. Porque esta reunión de malos no tan malos (hay buenos que son peores) es eso, puro y sencillo entretenimiento. El que quiera buscar algo más puede que lo encuentre, pero saldrá mayormente decepcionado. Y la verdad es que la película no busca nada más. Secuencias brillantemente ejecutadas, un humor algo irregular pero efectivo, sobre todo cuando recae sobre Margot Robbie (La leyenda de Tarzán) y su ya imprescindible Harley Quinn, y algunos diálogos que permiten hacer avanzar la acción son las señas de identidad. Vamos, lo mismo que ocurre en Los Vengadores y cintas similares.

Quizá la mejor defensa para este argumento es que Escuadrón Suicida dura dos horas y apenas se nota, logrando superar los baches propios de la narrativa de forma más o menos solvente. Pero volvamos sobre el reparto, o mejor dicho sobre esa pareja formada por Robbie y Jared Leto (El señor de la guerra), un Joker menos alocado y más psicópata que sin duda eleva el tono del film cada vez que aparece… y se hace poco. Ambos personajes, sin duda los mejor definidos e interpretados, son el mejor ejemplo de cómo los secundarios (o protagonistas con menor peso en la trama) pueden terminar por arrebatar el protagonismo de una historia. Y este sí es un punto débil de la película, que abordaré a continuación.

Pero junto a ellos hay todo un grupo de actores solventes, disfrutando de sus respectivos papeles y demostrando que la película puede funcionar en todos sus aspectos. El desarrollo dramático conseguido por Ayer, aunque claramente diferenciado en dos partes, es lo suficientemente sólido como para componer un mosaico de aventura, acción y humor en el que cada personaje, al menos los principales, está definido no solo por sus motivaciones, sino por su pasado y por su personalidad. Otra cosa es lo que ocurre con el resto de secundarios y lo que cabría esperar de la cinta. En cualquier caso, no se puede negar que esta cinta es una pieza más en la construcción de ese mundo cinematográfico de DC, y personalmente creo que es una pieza interesante y atractiva.

Al humo de las velas

Pero seamos sinceros. Escuadrón Suicida no es una película perfecta. De hecho, posiblemente no sea de las mejores de superhéroes. Y varios son sus problemas, que en principio no afectan al disfrute de estas aventuras, pero que sí pueden resultar determinantes para un tipo de público, sobre todo el más especializado. Para empezar, y como comentaba al inicio, DC Cómics llega tarde. Más bien, llega al humo de las velas a esta especie de fiesta en que se han convertido las películas de superhéroes. Con un tono más oscuro que su eterno rival, Marvel Cómics, la compañía ha querido resumir en un par de películas los años de trabajo en la pantalla grande que lleva su competidora. Y eso pasa factura, en algunos casos más grande que en otros.

En la película que nos ocupa, esto se traduce en una necesidad de presentar a demasiados personajes en una sola historia. Si algo han demostrado este tipo de films es que presentar a más de un personaje en la trama (además del héroe, claro está) tiende a ser un problema narrativo más que evidente. Ha pasado con todos, desde Spider-Man a Batman. Y si eso es así, ¿qué puede ocurrir cuando son 10 los roles a desarrollar? Aunque la opción elegida por Ayer no es la peor de todas, desde luego deja muchas lagunas. Para empezar, divide claramente la historia en dos, impidiendo un desarrollo más o menos profundo de la trama principal y su respectiva amenaza. Además, el director y guionista se ve obligado a desarrollar únicamente a los principales, dejando al resto a su suerte y a tratar de resumir su historia en una sola frase, con suerte en una mínima secuencia. Esta idea, aunque efectiva, termina por desdibujar a este grupo de villanos, convirtiendo a muchos de ellos en arquetipos lineales con poca o ninguna diferencia entre ellos, salvo sus habilidades y su aspecto, claro está.

Y precisamente los villanos es otro punto débil de la cinta. Puede parecer irónico que una cinta que se basa en un grupo de malos tenga como debilidad precisamente eso, pero así es. El problema es la necesaria humanización de los personajes. Todos ellos, sobre todo los principales, deben tener un aspecto con el que se puedan identificar los espectadores. Y esto termina siendo un problema, amén de escoger a actor como Will Smith (La verdad duele), héroe por antonomasia del cine de aventuras moderno, para un asesino a sueldo que parece más una figura paternal para el resto de supervillanos. La película utiliza dos herramientas para esa humanización, a cada cual más peligrosa. Por un lado, convertir a los presuntamente buenos, y en general a todos los que les rodean, en más malos que los propios villanos. Y por otro, demostrar que todos los malos lo que buscan, en realidad, es una vida tranquila, sencilla y en paz.

Eso es algo que no funciona, al menos no como vehículo para demostrar que son villanos sin escrúpulos que pueden lograr la redención con sus buenas acciones por un bien mayor. Y no funciona porque, además de que parecen héroes en lugar de antihéroes, los buenos parecen demasiado inocentes. Algo que representa a la perfección el personaje de Joel Kinnaman (serie House of cards), quien comienza la cinta aparentando un desprecio hacia su escuadrón de villanos y termina por ser amigo de asesinos, psicópatas y monstruos. Y ni siquiera la muerte inicial de un miembro del grupo puede eliminar la sensación de que estos antihéroes son héroes; para eso ya se cuidan mucho de que el único que muere es aquel que no tiene casi ni presentación. El resultado final es que Escuadrón Suicida funciona como película de superhéroes, no de supervillanos obligados a hacer el bien. Funciona por su entretenimiento, aunque falla en algunos aspectos que para muchos pueden ser fundamentales. Ahora bien, se disfruta mucho, tanto de la acción como del humor, de su banda sonora y de la locura que imprimen al conjunto Leto y Robbie. Al final, como todo, la película funciona porque se encuentra en un punto intermedio. Y puede que ese sea el problema.

‘Escuadrón Suicida’ lidera los primeros estrenos de agosto


Estrenos5agosto2016La cartelera española comienza el mes de agosto con el que posiblemente sea el estreno más esperado del verano, por no decir del año. Las críticas para todos los gustos y el notable reparto la precedente, pero esta cinta no es lo único que llega este viernes, 5 de agosto, como es lógico. Sin embargo, sí se puede decir que es el más importante, y prueba de ello es que la mayoría del resto de films no parecen querer competir contra su previsible éxito de taquilla.

Hablamos de Escuadrón suicida, nueva adaptación de un cómic, en esta ocasión de DC, que parte de una premisa cuanto menos original. Una oficial de inteligencia de Estados Unidos decide reclutar a los mayores villanos encarcelados gracias a los superhéroes para enfrentarse a un ente enigmático. Sin embargo, cuando el grupo se encuentra sobre el terreno descubre que su objetivo no era la victoria, sino ser una cabeza de turco ante el previsible fracaso, por lo que deberán decidir entre su redención o su huída hacia la libertad. Escrita y dirigida por David Ayer (Sabotage), la cinta, que promete acción, humor y diversión a raudales, cuenta con un reparto de vértigo en el que destacan Will Smith (La verdad duele), Jared Leto (Dallas Buyers Club), Margot Robbie (La leyenda de Tarzán), Jai Courtney (Terminator: Génesis), Cara Delevingne (Ciudades de papel), Viola Davis (serie Cómo defender a un asesino), Joel Kinnaman (Una noche para sobrevivir), Jay Hernandez (Ladrones), Adewale Akinnouye-Agbaje (Pompeya), Raymond Olubawale (Make your move), Scott Eastwood (El viaje más largo), Jim Parrack (serie True Blood), Common (Selma), Ezra Miller y Ben Affleck, estos repitiendo sus respectivos papeles en Batman v Superman: El amanecer de la Justicia.

Muy diferente es Mascotas, propuesta de animación producida entre Japón y Estados Unidos que dirigen a cuatro manos Yarrow Cheney, quien debuta en el largometraje, y Chris Renaud (Gru, mi villano favorito). La trama narra las aventuras que viven nuestros animales de compañía cuando se quedan solos en casa mientras sus dueños van a trabajar o al colegio. Proyectada en 2D y 3D, la cinta cuenta con las voces, en su versión original, de Louis C.K. (serie Horace and Pete), Eric Stonestreet (serie Modern family), Kevin Hart (Un espía y medio), Jenny Slate (Joshy), Ellie Kemper (Sex tape. Algo pasa en la nube) y Lake Bell (Golpe de Estado).

Desde Hollywood también llega Hello, my name is Doris, comedia romántica con toques dramáticos de 2015 cuya historia comienza cuando una mujer soltera entrada en años que no ha conocido el amor se enamora a primera vista de uno de sus compañeros de trabajo, mucho más joven que ella. Desde ese momento iniciará todo un proceso para conquistarle en el que involucrará incluso a la nieta de su mejor amiga. Michael Showalter (The Baxter) es el encargado de poner en imágenes esta historia protagonizada por Sally Field (Lincoln), Wendi McLendon-Covey (Juntos y revueltos), Beth Behrs (serie Dos chicas sin blanca) y Max Greenfield (Reencuentro de amigos).

Con algo de retraso llega la comedia dramática El verano de May, producción de 2013 que cuenta con capital norteamericano, jordano y qatarí. Escrito, dirigido y protagonizado por Cherien Dabis (Amerrika), el film arranca cuando una sofisticada neoyorquina regresa a Jordania, su país natal, para celebrar su boda. Allí salen a relucir innumerables problemas sociales y culturales que obligarán a la mujer a plantearse el paso que está a punto de dar. El reparto se completa con Bill Pullman (Lola Versus), Hiam Abbass (Inheritance) y James Garson Chick (La noche más oscura).

Antes de pasar a los estrenos europeos, Regreso a casa es un drama chino que adapta la novela de Geling Yan en la que, a principios de los setenta, un hombre logra escapar de un campo de trabajo en China para ver a su familia. Sin embargo, su hija, que no quiere que nada arruine su carrera como bailarina, se las ingenia para mantenerle alejado. Años más tarde, y una vez finalizada la Revolución Cultural, el hombre regresa legalmente a casa, solo para descubrir que su mujer, enferma, no le reconoce, aunque sigue esperando a que su marido vuelva. Dirigida por Zhang Yimou (Héroe), en el reparto destacan nombres como los de Gong Li (Memorias de una geisha), Ni Yan (Mural), Tao Guo (7 assassins), Huiwen Zhang y Daoming Chen (Ci ling).

Ahora sí, entre las novedades del Viejo Continente destaca Bella y perdida, drama italiano con tintes fantásticos que gira en torno a un pastor que cuida voluntariamente el Palacio de Carditello, perteneciente a los Borbones. Una propiedad ahora abandonada y desvalijada por ladrones que, además, han arrasado la comarca que lo rodea, ahora en manos de la Camorra. El pastor, junto con dos animales que logra salvar, iniciará un viaje cuyo final cambiará su vida. Pietro Marcello debuta en el largometraje de ficción con este film protagonizado por un reparto casi debutante integrado por Elio Germano (Padroni di casa), Gesuino Pittalis, Sergio Vitolo y Tommaso Cestrone.

Desde Alemania procede Mi vida a los sesenta, comedia dramática producida en 2014 centrada en la vida de una mujer que ha logrado el éxito profesional pero que ha fracasado en el plano sentimental. Cuando le dan la jubilación anticipada en su empresa decide quedarse embarazada y tener la familia que nunca había logrado. El destino querrá que el donante de esperma sea del hijo de un hombre con el que comenzará una relación de la forma más accidental posible. Ópera prima de Sigrid Hoerner, la cinta está protagonizada por Iris Berben (El equipo Tigre), Edgar Selge (El quinto poder), Carmen-Maja Antoni (La cinta blanca) y Björn von der Wellen (Si no nosotros, ¿quién?).

Sin duda el film más internacional es La memoria del agua, drama romántico producido en 2015 entre España, Alemania, Chile y Argentina cuyo argumento narra la difícil relación de un joven matrimonio después del fallecimiento de su hijo. Cada vez más distanciados a pesar del amor que sienten el uno por el otro, la cinta narra la fractura de la pareja y la búsqueda de todo aquello que permita reducir el dolor de la pérdida. Sin embargo, un reencuentro abre la puerta a retomar la relación, algo que podría cambiar para siempre sus vidas. Dirigida por Matías Bize (La vida de los peces), la película está protagonizada por Elena Anaya (Todos están muertos), Benjamín Vicuña (Drama), Pablo Cerda (Educación física) y Néstor Cantillana (No).

‘La leyenda de Tarzán’: el regreso del rey de la selva


Margot Robbie y Alexander Skarsgård protagonizan 'La leyenda de Tarzán'.La carrera de David Yates como director ha estado estrechamente ligada a la saga Harry Potter. Por eso, tanto para lo bueno como para lo malo, su nueva incursión en un cine, digamos, más adulto y con un claro componente clásico, generaba cierta intriga. Y aunque en líneas generales sale bien parado de la propuesta, eso no significa que esta nueva aventura de Tarzán sea necesariamente una cinta inolvidable.

Más bien, La leyenda de Tarzán es lo que cabría esperar de las aventuras del rey de los monos, esto es, dinamismo, una trama con cierta elaboración y un componente social, moral y ecológico muy marcado. En este sentido, la película no solo cumple, sino que se revela como un entretenimiento más que digno, cuyo ajustado metraje impide además que el espectador pierda el interés en ningún momento, incluso en aquellos minutos en los que el ritmo decae en beneficio de un desarrollo dramático de la trama y los objetivos de los personajes. Por cierto, y hablando de personajes, todos los actores, sin excepción, brillan en sus respectivos roles. Que se quiera comparar con las anteriores encarnaciones de este mítico personaje de Edgar Rice Burroughs es otro cantar.

Con todo, la película es víctima de su propia naturaleza. La necesidad de introducir un personaje como Samuel L. Jackson (Caza mayor) resta agilidad a la trama principal y elimina la posibilidad de más secuencias de acción que ayuden a mostrar las capacidades de Tarzán. Por supuesto, la presencia de este acompañante aporta muchos otros alicientes que hacen de este film algo diferente, pero el problema es que al mismo tiempo que suma en un sentido resta en el otro, lo que al final no permite crecer a la trama en todos sus aspectos. Asimismo, tanto los villanos como los protagonistas son excesivamente similares a lo visto en anteriores aventuras, lo que resta fuerza a una historia, por otro lado, que presenta matices interesantes, como su original arranque.

En definitiva, La leyenda de Tarzán es una aventura en estado puro, una película dinámica, fresca y apasionante en algunos momentos que, sin embargo, no logra traspasar la línea que separa a un film corriente de otro espléndido. Lo cierto es que nadie debería pedir más a este tipo de aventuras, pero en un mundo como el actual todo parece poco. Evidentemente, no es una película perfecta, tiene sus fallos (más de detalles que de estructura dramática), pero en cualquier caso permite disfrutar de casi dos horas de diversión. Y eso nunca debería considerarse algo malo.

Nota: 7/10

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