‘Fear the Walking Dead’ revoluciona sus cimientos en la 4ª T.


Lo que ocurre con el mundo de ‘The Walking Dead’ merece un estudio pormenorizado en algún extenso libro. Y no me refiero al fenómeno fan, sino al tratamiento dramático tanto de la serie matriz como de su “retoño”, Fear the Walking Dead, que ha heredado poco de lo mucho bueno que tiene el original y mucho de lo poco malo que se ha ido arrastrando temporada tras temporada. La cuarta etapa de esta serie creada por Dave Erickson (serie Canterbury’s law) y Robert Kirkman, autor de este universo postapocalíptico, evidencia una falta de rumbo narrativo alarmante. Eso o que ha revolucionado sus cimientos para reinventarse y construir algo mejor. Todo depende de si el vaso está medio lleno o medio vacío.

Una idea esta, la de tener esperanza o ser derrotista, que se desarrolla de un modo más o menos interesante a lo largo de estos 16 episodios de irregular ritmo. El principal problema de esta temporada, no cabe duda, es la indefinición de un objetivo claro en muchos aspectos. Para empezar, los personajes. Si el final de la anterior temporada abría la puerta a una historia sumamente interesante, la primera mitad de esta etapa construye lo que podría entenderse como un futuro para esta ficción, con un núcleo de protagonistas que deben luchar contra su entorno para reconstruir la civilización. Hasta aquí todo correcto, incluso el hecho de que sus enemigos terminen derrotándoles. Lo que no queda tan claro es el destino de los héroes. El constante cambio de protagonismo, pasando de personajes más complejos e interesantes a otros más prototípicos, termina por jugar en contra de la serie, que no encuentra su motor dramático prácticamente hasta el final.

Dicho de otro modo, Fear the Walking Dead pone en práctica algo que ya planteaba la serie original, y es el hecho de que ningún personaje tiene asegurada la supervivencia. Y esto es una magnífica idea que debería aplicarse en cualquier trama, pero no a cualquier coste. El problema es que esto se desarrolla en la serie de forma anárquica, sin acentuar el dramatismo de esos momentos y, por lo tanto, restando credibilidad a la historia. Lo que es más grave, desconecta al espectador de una trama que tiene demasiados recovecos narrativos y dramáticos como para poder identificarse con otros personajes y otras historias. De ahí la incorporación del rol que Lennie James (Blade Runner 2049) interpreta en la serie original; un traspaso de ficciones para dotar a este personaje de más protagonismo y, al mismo tiempo, tratar de integrar en esta trama algo conocido por los fans, siendo en definitiva un personajes que puede actuar a modo de anclaje para muchos elementos.

A pesar de sus notables irregularidades dramáticas y narrativas, la serie ofrece un diversos contenidos a tener en cuenta. Para empezar, las numerosas reflexiones acerca de la violencia y el egoísmo en el ser humano y los titánicos esfuerzos que es necesario hacer para luchar contra ello. En este sentido, es espléndida la presencia del personaje interpretado por Tonya Pinkins (serie Gotham), que ofrece a la serie una villana efímera pero sumamente atractiva, capaz de poner en jaque no solo físicamente a los protagonistas, sino moralmente al espectador. Si a esto se suman las consecuencias de determinados actos de los protagonistas, la sensación de culpabilidad que se deja sentir a lo largo de todo el arco dramático y algunas secuencias realmente intensas en lo que a emociones se refiere, lo que nos encontramos es una temporada que, con todos sus problemas (y después de haber destruido lo logrado en la anterior), parece querer construir algo perdurable.

Nuevos personajes

Ahora la pregunta que se plantea es ¿qué es eso que se está intentando construir? Y no es fácil contestarla. Porque Fear the Walking Dead, a diferencia de la serie matriz, no tiene una coherencia lineal a la que aferrarse. Las anteriores temporadas, con sus más y sus menos, sí tenían un cierto arco argumental en el que, con todo, era lo suficientemente flexible como para permitir ciertos giros argumentales imprevistos. La revolución que ha supuesto esta cuarta temporada, sin embargo, impide intuir cuál es el futuro de la serie al ser imposible saber qué personajes pueden sobrevivir episodio tras episodio. Esto, a priori, es algo más bien positivo, en tanto en cuanto la serie puede adquirir una madurez que no tuvo en su primera temporada, y que desde luego ha faltado en varios fragmentos de las siguientes etapas. Pero como con todo, existen matices.

Y esos matices es que es fundamental calcular de forma inteligente los personajes que abandonan la trama y, sobre todo, el momento. Esta temporada es un claro ejemplo. La ausencia de dos roles tan importantes como los de Frank Dillane (En el corazón del mar) y Kim Dickens (A cualquier precio) ha sido, sin duda, un revulsivo importante para la serie, que rompe prácticamente todos los lazos con lo narrado hasta ahora. Pero la diferencia entre ambos ha sido el momento y el modo de salir de la serie. Mientras que la segunda ha tenido un final épico bien encajado en el momento preciso, el primero ha sido más bien tosco, acelerado e impreciso. Es cierto que la segunda ha inspirado y el primero sencillamente ha sido motor de venganza, pero ambos podrían haber logrado igualmente esos efectos planteando sus muertes de un modo algo más inteligente.

Digo esto porque tanto esta serie como la original tienen la tendencia de eliminar los mayores atractivos de sus respectivas tramas. Sobre todo la que ahora analizamos. Y sí, eso provoca que se produzcan giros argumentales sin igual en una ficción caracterizada por un ritmo narrativo tan lento como los zombis que son aniquilados episodio tras episodio, pero también impide a la serie asentarse, y sobre todo impide crear personajes carismáticos que aporten fuerza dramática al conjunto. Y es aquí donde entran los nuevos personajes. Esta temporada, como no podía ser de otro modo, está cargado de ellos, y lo cierto es que algunos son cuanto menos interesantes. El pasado que arrastra cada uno, así como los traumas y los sentimientos de culpabilidad o de venganza, enriquecen la historia, aunque habrá que estar atentos a su evolución en la próxima temporada.

Vista en su conjunto, no cabe duda de que la cuarta temporada de Fear the Walking Dead es toda una revolución de conceptos y una declaración de intenciones. La práctica desaparición de los principales personajes ha hecho que recaiga sobre los secundarios el protagonismo de una trama obligada a incorporar nuevos personajes. El tratamiento dado a algunos arcos argumentales resulta algo burdo en diversos compases de esta etapa, pero en líneas generales logra su propósito de realizar una transición hacia otro concepto de serie, tal vez con roles más asentados y con una cierta consistencia dramática en forma de trama única. Pero eso es adelantar acontecimientos que, además, desconocemos. Por ahora, lo importante es que la serie está obligada a reinventarse (y parece que está en ello) y a corregir determinados errores dramáticos y de definición de personajes, algo que también parece haber conseguido en estos episodios.

La panda de pringaos regresa en ‘Guardianes de la galaxia, vol. 2’


Tras varias semanas de numerosos estrenos de diferente interés, sobre todo para el gran público, abril termina por todo lo alto, al menos en lo que a variedad se refiere. Blockbusters, películas de autor, viejas glorias e historias de todo el mundo se dan cita en la cartelera este viernes, día 28. O mejor dicho, más que historias de todo el mundo, lo que llega a España son historias de toda la galaxia.

Y es que se estrena Guardianes de la galaxia, vol. 2, continuación del éxito de Marvel de 2014 que repite prácticamente en todos sus aspectos la fórmula que tan buenas sensaciones dejó la primera entrega. La trama continúa las aventuras de este grupo mientras intentan mantener unida esta familia recién descubierta, tratan de averiguar los orígenes de uno de ellos e incorporan a su lucha a viejos enemigos convertidos ahora en necesarios aliados. Acción, aventura, humor y mucha diversión son los ingredientes de este film aderezado con una banda sonora de lo más ochentera y en el que repiten los responsables originales. Así, James Gunn (Super) se pone tras las cámaras para dirigir a Chris Pratt (Passengers), Zoe Saldana (Vivir de noche), Dave Bautista (Spectre), Bradley Cooper (Juego de armas), Vin Diesel (Fast & Furious 8), Michael Rooker (serie The walking dead), Karen Gillan (La gran apuesta) y Glenn Close (Decadencia), a los que se suman Kurt Russell (Los odiosos ocho), Tommy Flanagan (Running wild), Elizabeth Debicki (Operación U.N.C.L.E.) y Sylvester Stallone (Creed: La leyenda de Rocky).

Entre los nuevos títulos de este fin de semana destaca también La excepción a la regla, comedia dramática con una notable carga romántica escrita y dirigida por Warren Beatty (Enredos de sociedad), quien también se reserva un papel relevante en esta trama que arranca cuando una joven actriz llega a Los Ángeles para trabajar a las órdenes de Howard Hughes. Poco a poco inicia una relación con el chofer del famoso multimillonario, productor y director; relación que desembocará en una historia de amor que desafiará la regla del magnate de que sus empleados no intimen con sus actrices. El extenso reparto de este film de 2016 está compuesto por nombres tan conocidos como los de Alden Ehrenreich (¡Ave, César!), Lily Collins (Un invierno en la playa), Haley Bennett (La chica del tren), Candice Bergen (Guerra de novias), Martin Sheen (Trash, ladrones de esperanza), Taissa Farmiga (serie American Horror Story: Roanoke), Alec Baldwin (La verdad duele), Matthew Broderick (Manchester frente al mar), Ed Harris (Retales de una vida), Annette Bening (Casi perfecta) y Oliver Platt (The ticket), entre muchos otros.

Muy diferente es Una historia de venganza, thriller dramático protagonizado por Arnold Schwarzenegger (Terminator: Génesis) que se inspira en la historia verídica del accidente aéreo de Überlingen, en Alemania, donde dos aviones chocaron y dejaron decenas de muertos en 2002. Un hombre, cuya mujer e hija fallecieron en el suceso, inicia entonces una búsqueda para vengarse del hombre responsable de la tragedia. Elliott Lester (Blitz) dirige la propuesta, cuyo reparto se completa con Maggie Grace (V3nganza), Scott McNairy (Expertos en crisis), Kevin Zegers (Colonia V), Hannah Ware (Shame) y Glenn Morshower (Lugares ocultos).

Fuera de las fronteras de Hollywood destaca Lady Macbeth, film británico que adapta la novela de Nikolai Leskov en la que una mujer vive amargada y angustiada por un matrimonio con un hombre que le dobla la edad y una despiadada familia. Ambientada en la Inglaterra rural de 1865, la mujer comenzará un romance con un joven que trabaja en la hacienda de su marido, lo que despertará en ella una poderosa fuerza que la llevará a conseguir todo lo que quiere. Dirigida por William Oldroyd (In mid wickedness), la cinta está protagonizada por Cosmo Jarvis (Doble identidad: Jaque al MI-5), Florence Pugh (The falling), Paul Hilton (London road) y Naomi Ackie (serie The five), entre otros.

El principal estreno español es Plan de fuga, thriller escrito y dirigido por Iñaki Dorronsoro (La distancia) que gira en torno al duelo entre un ladrón de bancos y un policía. El primero se alía con una banda para robar la inexpugnable caja fuerte del banco Suizo, cuya entrada es difícil y la fuga, en teoría, imposible. El segundo inicia una investigación para tratar de desbaratar todo el plan. Luis Tosar (Toro), Javier Gutiérrez (Assassin’s Creed), Alain Hernández (Palmeras en la nieve) y Alba Galocha (El hombre de las mil caras) encabezan el reparto.

También española es La mano invisible, drama de 2016 que reflexiona sobre el mundo laboral actual mediante una historia que se centra en 11 trabajadores que son invitados a desarrollar su labor en una nave industrial y ante la mirada de cientos de personas, sin saber muy bien el motivo por el que están allí o el objetivo de lo que ocurre. David Macián debuta en el largometraje con este film que protagonizan Marta Larralde (Novatos), Marina Salas (Por un puñado de besos), Josean Bengoetxea (Que Dios nos perdone), José Luis Torrijo (Los amantes pasajeros) y Eduardo Ferrés (La final).

Con algo más de retraso llega Todo mujer, producción española de 2015 escrita y dirigida por Rafael Gordon (Bellos suicidios) que, en clave dramática, cuenta la historia de una mujer que vive como una ermitaña en un palacete segoviano que se cae a pedazos, en el que además habita un intruso enamorado. Su única forma de supervivencia es una gallina que pone un huevo con el que no se muere de hambre. La vida de la mujer cambia por completo cuando conoce a un mendigo en peores circunstancias que ella y decide acogerlo. En el reparto destacan los nombres de Isabel Ordaz (Una hora más en Canarias), Julia Quintana (Mussolini va a morir), Miguel Torres García, Arantxa de Juan (Terca vida) y Alfonso Arranz Lago.

Entre el resto de estrenos europeos destacan dos cintas italianas. Un italiano en Noruega narra en clave de comedia las peripecias de un funcionario del sur de Italia cuya vida se desmorona cuando se produce una reducción de plantilla y sufre un traslado forzoso a Noruega, donde deberá de encargarse de una estación científica en el Polo Norte y adaptarse a las costumbres de este país. Dirigida por Gennaro Nunziante (Sole a catinelle), la cinta está protagonizada por Checco Zalone (Che bella giornata), Eleanora Giovanardi (Amo la tempestad), Sonia Bergamasco (La straniera), Mauricio Micheli (Valzer) y Lino Banfi (Focaccia Blues).

A medio camino entre el drama y la comedia se encuentra Maravilloso Boccaccio, adaptación de varios relatos del ‘Decamerón’ que toman como punto de partida el mismo que el clásico escrito por Boccaccio. En 1348 un grupo de jóvenes huye de la peste que asola los núcleos urbanos de la Toscana, refugiándose en una mansión en la que, para pasar los días, cada uno de ellos debe contar una historia cuya duración o género no importan. Tan solo deben tener una cosa en común: deben hablar de amor. Paolo y Vittorio Taviani (César debe morir) dirigen esta versión protagonizada por Kasia Smutniak (Limbo), Jasmine Trinca (Miel), Kim Rossi Stuart (Anni felici), Riccardo Scamarcio (Pasolini) y Lello Arena (Facciamo paradiso), entre otros.

Lejos de Europa encontramos La chica dormida, producción australiana de 2015 que adapta a la gran pantalla esta obra de teatro cuya trama se centra en una joven que está a punto de cumplir 15 años y convertirse en una mujer. Para celebrarlo, su madre organiza una fiesta a la que invita a familiares y amigos de la joven, que comenzará a sentirse presionada. Tras la celebración, la chica entrará en un mundo incomprensible algo violento y erótico. Ópera prima de Rosemary Myers, la película está interpretada por Bethany Whitmore (Mental), Harrison Feldman (serie Upper Middle Bogan), Tilda Cobham-Hervey (52 martes), Matthew Whittet (Australia), Danielle Catanzariti (Closed for winter) y Eamon Farren (Chained).

Desde India llega la conclusión de la superproducción de acción y aventura Baahubali 2: The conclusion, que dirige, al igual que la primera entrega, S.S. Rajamouli (Eega). La trama se centra en el hijo de Baahubali, quien descubre la verdad sobre su pasado y emprende un viaje para encontrar las respuestas a las preguntas que le han atormentado, descubriendo que la historia del reino está muy ligada a su propia vida. Prabhas (Rebel), Tamannaah Bhatia (Bengal tiger), Anushka Shetty (Lingaa) y Rana Daggubati (Baby) encabezan el reparto.

Terminamos el repaso con Dancing Beethoven, documental escrito y dirigido por Arantxa Aguirre (El esfuerzo y el ánimo) cuya temática se centra en la preparación de la Novena Sinfonía de Beethoven por parte del Béjart Ballet Lausanne y el Ballet de Tokio. Ambas compañías representan esta pieza en Tokio acompañadas por la Orquesta Filarmónica de Israel, dirigida por Zubin Mehta.

Los Globos de Oro acaparan los estrenos de la cartelera española


Estrenos 16enero2015La temporada de premios arrancó el pasado domingo con los Globos de Oro, y este fin de semana la cartelera española se nutre de muchas de sus nominadas y ganadoras. Claro que no solo de premiados viven las salas. Hoy viernes, 16 de enero, aterrizan también algunos de los últimos éxitos de terror aplaudidos por crítica y público y la última aventura de Liam Neeson (Non-Stop) como el gran héroe de acción en el que se ha convertido. Pero como siempre, comencemos el repaso por los títulos más relevantes.

Y debemos hacerlo con La teoría del todo, cinta británica que narra la vida del famoso físico Stephen Hawking desde su juventud en Cambridge. Basada en el libro escrito por su mujer, Jane Hawking, la película aborda el proceso degenerativo que sufrió su cuerpo a causa de una enfermedad que, a los 21 años, le daba una esperanza de vida de dos años. Sin embargo, el amor de la pareja no solo logró superar la enfermedad, sino convertirle en la mente más brillante de los últimos tiempos, algo que también trajo consecuencias negativas a su relación. Dirigido por James Marsh (Shadow dance), este intenso drama biográfico está protagonizado por Eddie Redmayne (Los miserables) y Felicity Jones (Hysteria), quienes dan vida a la pareja protagonista. Junto a ellos encontramos a Charlie Cox (Stardust), Emily Watson (La ladrona de libros), Simon McBurney (Magia a la luz de la luna), David Thewlis (El quinto poder) y Harry Lloyd (Jane Eyre).

Si nos fijamos en lo que nos llega desde Hollywood, una de las propuestas más interesantes es Whiplash, drama ambientado en el mundo de la música escrito y dirigido por Damien Chazelle (Guy and Madeline on a park bench) que narra la obsesión de un joven baterista de jazz por alcanzar la fama y la perfección en una elitista escuela de música. Su vida cambia cuando uno de los profesores, cuyos métodos se podrían considerar violentos, le acoge bajo su protección para lograr su objetivo. La obsesión de uno y los métodos de otro llevarán al joven por un camino que pondrá en peligro su salud física y mental. Miles Teller (Project X) es el protagonista, aunque los focos parecen centrarse más en su antagonista, al que da vida J.K. Simmons (Spider-man). Además, en el reparto destacan Melissa Benoist (serie Glee), Paul Reiser (Esto es todo amigos) y Austin Stowell (Love and honor).

También estadounidense es Siempre Alice, film escrito y dirigido a cuatro manos por Richard Glatzer y Wash Westmoreland (La última aventura de Robin Hood) que adapta la novela de Lisa Genova en la que se narra cómo una profesora de neurología debe luchar contra el alzheimer, enfermedad a la que se enfrenta a una edad muy temprana. Julianne Moore (Carrie) es la gran protagonista de este intenso drama, en el que además podemos ver a Kristen Stewart (Crepúsculo), Kate Bosworth (Perros de paja), Alec Baldwin (Blue Jasmine), Shane McRae (Criadas y señoras) y Hunter Parrish (No es tan fácil).

Volvemos a Europa con V3nganza, tercera entrega de la saga protagonizada por Liam Neeson que dirige Olivier Megaton, autor de Venganza: Conexión Estambul. Escrita y producida por Luc Besson (Lucy), la historia sitúa al héroe en medio de una conspiración y una caza al hombre que ya no solo le involucra a él, sino también a su familia. Tras la muerte de su ex esposa, todas las sospechas recaen sobre este agente especial que deberá recurrir a todas sus habilidades para huir de las fuerzas de seguridad y encontrar a los verdaderos culpables. El reparto se completa con Maggie Grace (Sed de venganza), Famke Janssen (X-Men), Forest Whitaker (El mayordomo) y Dougray Scott (Mi semana con Marilyn).

El terror cuenta esta semana con dos representantes muy distintas. Por un lado Somos lo que somos, producción de 2013 que cuenta con capitales estadounidense y francés y que se basa en el guión de la cinta mexicana de 2010 Somos lo que hay. Su historia narra cómo una familia de antiguas costumbres ve revelados sus secretos más macabros cuando una lluvia torrencial arrasa la vivienda en la que, durante años, han acumulado mentiras y secretos cada vez más insoportables. Jim Mickle (Vampiros del hampa) se pone tras las cámaras, mientras que el reparto está integrado por Bill Sage (Boy wonder), Ambyr Childers (serie Ray Donovan), Julia Garner (Las ventajas de ser un marginado), Kassie Wesley DePaiva (Terroríficamente muertos), Laurent Rejto (Francine) y Jack Gore.

Aunque sin duda la más esperada es Babadook, cinta australiana que llega precedida de un enorme éxito de crítica y público, y que muchos califican como el relevo de los grandes monstruos del terror. Ópera prima de Jennifer Kent, su trama arranca con la vida que una mujer y su hijo tratan de llevar después de la muerte violenta del marido y padre. Mientras que ella no logra sobreponerse, el pequeño sufre unas intensas pesadillas con una criatura que amenaza con matarles. Cuando un libro de cuentos titulado “The Babadook” aparece en su casa, el niño asegura que el monstruo del relato es el mismo que se le aparece en sueños. Preocupada, la mujer decide medicar al pequeño, pero eso solo desencadenará que la presencia se vuelva más real. Essie Davis (Burning man), Noah Wiseman, Daniel Henshall (Around the block), Hayley McElhinney (My mother Frank) y Tim Purcell dan vida a los principales personajes.

La propuesta más internacional es Héctor y el secreto de la felicidad, adaptación de la novela de François Lelord producida entre Reino Unido, Alemania, Canadá y Sudáfrica. Bajo la dirección de Peter Chelsom (Serendipity), el argumento gira en torno a un psiquiatra que trata en su consulta de Londres a los miembros más selectos de la sociedad. Pero aunque sus vidas son aparentemente perfectas, todos ellos tienen en común una falta de felicidad abrumadora, lo que llevará al hombre a iniciar un viaje por todo el mundo para encontrar la fuente de la felicidad. Comedia, aventura y drama se dan cita en esta cinta protagonizada por Simon Pegg (Star Trek: En la oscuridad), Rosamund Pike (Perdida), Toni Collette (serie Rehenes), Christopher Plummer (Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres), Jean Reno (El chef, la receta de la felicidad) y Stellan Skarsgård (El médico), entre otros.

Y esta semana terminamos con la española Historias de Lavapiés, drama de humor negro escrito y dirigido por Ramón Luque (El proyecto Manhattan) que, aunque centra su atención en un profesor de instituto que vuelve al centro tras un año sabático, en realidad es un reflejo de la situación social actual del barrio en el que transcurre la acción y de España en general. A través de los ojos de este profesor asistimos a los problemas de los niños por la falta de recursos, a la situación de los inmigrantes o a la supervivencia de los sin techo. El reparto está encabezado por Guillermo Toledo (Los amantes pasajeros), Sandra Collantes (Una palabra tuya), Rafael Reaño (Tiempo de tormenta), Lidia Cardona (serie La pecera de Eva) y Javier Gutiérrez (La isla mínima).

‘MS1: Máxima seguridad’: cómo mezclar referencias para la serie B


Es una frase manida, lo sé, pero lo interesante siempre se encuentra en los detalles. Cualquier buena historia, por simple o compleja que sea, perdura en la memoria por la calidad de sus elementos más insignificantes. En el lado contrario, la falta o la incoherencia de los mismos hace que un film sea recordado… pero no de forma positiva. Por tanto, es fácil comprender la frustración del espectador al asistir a un derroche de referencias cinéfilas y cinematográficas en una historia con una trama más o menos entretenida que termina siendo saboteada por una falta total de coherencia narrativa en algunos de los momentos más importantes del relato.

Lo cierto es que, aunque producto de segunda categoría, esta historia de cárceles espaciales, rescates imposibles y chistes a cada cual más malo, tenía todos los elementos para ser algo atractivo. Producida por Luc Besson (El quinto elemento), quien no vive precisamente sus mejores momentos en lo que a calidad cinematográfica se refiere, y protagonizada por uno de esos buenos actores que no terminan de encontrar su sitio en la industria (Guy Pearce, uno de los policías de L. A. Confidencial), la acción continuada y el carácter de ciencia ficción de fondo se presuponían un buen embalaje a las continuadas referencias a grandes títulos del cine de acción y fantástico. Por cierto, que no son pocas: Jungla de cristal1997: Rescate en Nueva YorkLa guerra de las galaxias, … incluso Alien está presente en ese diseño laberíntico de los túneles y conductos del escenario protagonista.

Hay que reconocer que es una producción para los más amantes del género, pero incluso ellos pueden sentirse defraudados. Y es que, más allá del pobre trabajo de la actriz protagonista, Maggie Grace (Sed de venganza), sobre todo si se compara con el resto del reparto (que tampoco es que requiera una mención especial), el film hace aguas por la incredulidad que generan los ya consabidos detalles. Algunos de los giros argumentales están tan forzados que obligan a tragar con ruedas de molino algo que perfectamente podría haber sido abordado de forma mucho más lógica, derivando la trama hacia otros derroteros cuyo desenlace sería el mismo, aunque aportarían más verosimilitud.

A la hora de abordar determinadas películas, uno no espera que sean auténticas joyas de género. Simplemente, se intenta pasar un par de horas distraídas con una historia tan entretenida como previsible y fácil de olvidar. Este rescate espacial casi lo consigue. Casi, pues los imposibles de su guión, tanto a nivel narrativo como visual, impiden un buen disfrute de los chistes malos (a quien le gusten) y de las secuencias de acción.

Nota: 4/10

Diccineario

Cine y palabras

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