Reinas y juegos de construcción se disputan la cartelera


Segundo fin de semana de febrero, y como suele ocurrir en estas fechas, entre las novedades que llegan cada viernes suele haber algún candidato a los Oscar. En lo que concierne a este 8 de febrero, ese candidato lo es en algunas categorías de las denominadas secundarias. Pero llega acompañada de un buen puñado de novedades, entre ellas una propuesta que hará las delicias de los más pequeños de la casa.

A diferencia de otras semanas, el principal estreno llega desde Reino Unido. María, reina de Escocia es el título de este drama biográfico basado en el libro de John Guy y que explora la vida de María Estuardo, reina de Francia a los 16 años y viuda a los 18. En lugar de volver a contraer matrimonio, la joven decide regresar a Escocia para ocupar el trono que le pertenece, pero tanto Escocia como Inglaterra están gobernados por la reina Isabel I. Las dos mujeres inician así un conflicto personal y político en el que los miembros de sus cortes conspirarán para hacer tambalear los tronos de dos mujeres en un mundo dominado por hombres. Ópera prima de Josie Rourke, la cinta está protagonizada por Saoirse Ronan (Lady Bird), Margot Robbie (Escuadrón Suicida), Jack Lowden (Dunkerque), Joe Alwyn (El sentido de un final), Martin Compston (Réquiem por un asesino), Brendan Coyle (Antes de ti), David Tennant (serie Jessica Jones) y Guy Pearce (El editor de libros), entre otros.

Muy diferente es La LEGO película 2, continuación del éxito de animación basado en el juego de construcción de 2014 que, en esta ocasión, narra cómo los protagonistas deberán hacer frente a la invasión de LEGO DUPLO, que logran destruir a mayor velocidad de la que son capaces de reconstruir. Para salvar su mundo los héroes deberán viajar por mundos inexplorados que pondrán a prueba su valentía, su amistad y su creatividad. Dirigida por Mike Mitchell (Alvin y las ardillas 3), esta aventura familiar cuenta con capital estadounidense, danés, noruego y australiano, y entre las voces originales destacan las de Chris Pratt (Guardianes de la galaxia Vol. 2), Elizabeth Banks (Power Rangers), Will Arnett (Ninja Turtles: Fuera de las sombras), Tiffany Haddish (Plan de chicas), Alison Brie (Los archivos del Pentágono), Maya Rudolph (Nuestro sitio), Will Ferrell (Dos padres por desigual), Channing Tatum (Kingsman: El círculo de oro), Jonah Hill (Juego de armas) y Jason Momoa (Aquaman).

Puramente estadounidense es White boy Rick, drama ambientado en el mundo del crimen que dirige Yann Demange (’71), y cuya trama se centra en Richard Wershe Jr., un joven que en los años 80 pasó a convertirse en el informante más joven de la policía, con tan solo 14 años. Infiltrado en el mundo de las drogas, su doble vida terminó pasándole factura tan solo tres años después, cuando fue detenido con ocho kilos de cocaína, por lo que fue condenado a cadena perpetua. La detención y la sentencia generaron una gran polémica desde el punto de vista ético. Entre los principales actores encontramos a Matthew McConaughey (La Torre Oscura), Richie Merritt, Bel Powley (Carrie Pilby), Jennifer Jason Leigh (Good time) y Bruce Dern (El escándalo Ted Kennedy).

También procede de Hollywood la comedia romántica Jefa por accidente, nueva cinta protagonizada por Jennifer López (Ángel de venganza) que gira en torno a una mujer que, cansada de ser subgerente en un supermercado, recibe la oportunidad de su vida, para la que tendrá que demostrar que la inteligencia y la experiencia son tan valiosas como los estudios, y que nunca es tarde para una segunda oportunidad. Peter Segal (La gran revancha) pone en imágenes esta película en cuyo reparto encontramos también a Milo Ventimiglia (serie This is us), Vanessa Hudgens (Machete kills), Leah Remini (Mad families), Treat Williams (Descubriendo el amor), Freddie Stroma (Dando la nota) y Annaleigh Ashford (serie Masters of sex).

El terror en estado puro tiene como representante esta semana a The prodigy, film estadounidense dirigido por Nicholas McCarthy (Home) que narra la lucha y la preocupación de una joven madre por su hijo, cuyo extraño comportamiento le lleva a pensar que podría estar poseído por fuerzas paranormales. Taylor Schilling (serie Orange is the new black), Colm Feore (Anon), Brittany Allen (Rastro de sangre), Jackson Robert Scott (It), Byron Abalos (Hermanos de sangre) y Peter Mooney (We were wolves) encabezan el plantel de actores.

Estados Unidos, junto a Alemania, Francia, Reino Unido y Polonia, está presente en High life, aventura con dosis de terror cuya trama se ambienta en el espacio profundo, más allá de nuestro sistema solar. Allí una nave alberga la escoria de la sociedad, convictos espaciales con una misión en el agujero negro más cercano a la Tierra. Pero después de años solo queda uno de ellos y la hija que ha engendrado contra su voluntad en uno de los muchos experimentos que se realizaron en la nave. Claire Denis (Un sol interior) dirige esta cinta en la que también participa como guionista, y en cuyo reparto destacan los nombres de Robert Pattinson (Z, la ciudad perdida), Juliette Binoche (Viaje a Nara), André Benjamin (Cuatro hermanos), Mia Goth (La cura del bienestar) y Lars Eidinger (Maryline).

Reino Unido es el país del que procede Beast, drama con toques de thriller de 2017 que escribe y dirige Michael Pearce en el que es su debut en el largometraje. El argumento toma como punto de partida la ayuda que un misterioso forastero presta a una joven que quiere huir de su opresiva familia en una pequeña comunidad. Cuando el hombre es acusado de una serie de brutales asesinatos, ella le defenderá a toda costa, pero sus sentimientos hacia él, el despertar sexual y los terribles crímenes entrarán en conflicto. Entre los principales actores encontramos a Johnny Flynn (Love is thicker than water), Jessie Buckley (The tempest), Geraldine James (Daphne), Charley Palmer Rothwell (Legend) y Hattie Gotobed (Blancanieves y la leyenda del cazador).

La comedia dramática llega esta semana de la mano de La clase de piano, cuya trama se centra en un joven y el director del Conservatorio de Música de París. El segundo escucha tocar el piano al primero en una estación de tren, y en seguida reconoce un talento innato. Cuando el joven termina en la cárcel solo el hombre será capaz de sacarle, no sin antes negociar servicios comunitarios en el Conservatorio. Sin embargo, lo que realmente planea es formarle para que participe en la competición nacional de piano. Esta producción franco belga está dirigida por Ludovic Bernard (Misión País Vasco) y protagonizada por Kristin Scott Thomas (Suite francesa), Lambert Wilson (Cambio de reinas), Jules Benchetrit (La comunidad de los corazones rotos), Karidja Touré (La colle), André Marcon (El porvenir) y Michel Jonasz (Baby phone).

Francia y Bélgica, en colaboración con Qatar, producen el drama Sofia, ópera prima de Meryem Benm’Barek-Aloïsi que se centra en una joven de 20 años que vive con sus padres en Casablanca. A pesar de quedarse embarazada, niega su estado hasta que da a luz a un niño. Se encuentra entonces en una situación ilegal, al tener un hijo fuera del matrimonio. El hospital le da 24 horas para rellenar los datos del padre antes de alertar a las autoridades. Maha Alemi, Lubna Azabal (María Magdalena), Sarah Perles (Rescate en la kasbah), Faouzi Bensaïdi (Goodbye Morocco) y Hamza Khafif encabezan el reparto.

Pasamos ahora al género documental, y lo hacemos con Tres idénticos desconocidos, drama británico biográfico que dirige Tim Wardle (Lifers: Channel 4 Cutting Edge) que cuenta la historia de tres hombre que a sus 19 años descubrieron por casualidad que eran trillizos, separados al nacer y dados en adopción a familias diferentes. Su encuentro les catapultó a la fama en 1980, pero también sacó a la luz un secreto inquietante y extraordinario que transformó nuestra forma de ver la sociedad.

Desde España llegan los dos siguientes films. Trinta Lumes explora, con dosis de suspense, la búsqueda de una joven para desvelar el misterio de la vida y la muerte. A través de su viaje el espectador asiste a la vida de una aldea gallega en su rutina diaria, adentrándose en un mundo en el que realidad y ficción, vivos y muertos, se funden. Diana Toucedo (Penélope) es la encargada de dirigir esta cinta.

También española es Basque Selfie, película dirigida por Joaquín Calderón (Sarasate, el rey del violín) y que se centra en la lucha de un músico por mantener su historia y su tradición frente a los intentos de la Administración de crear una carretera que va a pasar por su caserío familiar donde él nació, y que ahora se pretende derribar.

‘The Honourable Woman’, thriller político en una miniserie de cine


Maggie Gyllenhaal es 'The Honourable Woman' en las tramas de espionaje de la miniserie.A medida que pasan los años, y el peso de las series de televisión es mayor tanto en el imaginario colectivo como en la escena audiovisual, es más evidente que su éxito se debe no solo al formato, idóneo en una sociedad con un déficit de atención creciente, sino a la calidad de tramas y personajes. Pero cada vez es más habitual encontrar cine en las series. Si alguien se pregunta qué diantres significa eso, que se acerque a una joya del thriller político titulada The Honourable Woman, miniserie escrita y dirigida por Hugo Blick (serie The shadow line) que se ha convertido en una de las últimas revelaciones de este 2014. Y la verdad es que nada en ella deja indiferente.

La historia de 8 episodios, con numerosos saltos temporales hacia el pasado, narra fundamentalmente la relación de dos hermanos judíos que dirigen una de las más importantes compañías del mundo cuyo objetivo, a través de sus proyectos, es crear por fin un puente entre Israel y Palestina, de modo que las fronteras, los odios y los rencores se difuminen. Motivados por el asesinato de su padre, del que fueron testigos cuando eran muy pequeños, sus esfuerzos se verán rápidamente envueltos en una maraña de confabulaciones, intereses políticos y espionaje internacional que les situará, además, en el punto de mira de aquellos que claman venganza por las atrocidades cometidas por su padre, cuyas acciones eran totalmente contrarias a las de sus hijos.

Pero esto es únicamente una visión general de lo que realmente cuenta The Honourable Woman. Su trama principal, que se puede decir que gira en torno al secuestro de un niño, está en realidad compuesta por un sinfín de desarrollos secundarios que generan una estructura sólida y compleja de la que es imposible escapar. La tela de araña creada alrededor de los personajes interpretados notablemente bien por Maggie Gyllenhaal (Hysteria) y Andrew Buchan (serie Broadchurch) es tan densa que cada diálogo, cada mirada, posee un significado propio, único y, sobre todo, muy revelador. Nada está dejado al azar, y desde luego nada ocurre por casualidad, a pesar de que la magnífica estructura narrativa, potenciada por el montaje de la serie, pueda sugerir lo contrario en alguna ocasión.

Gracias a dicha estructura, por cierto, la serie encuentra su propia personalidad para erigirse como un thriller en el que la política y el drama personal se unen en una armonía casi hipnótica. Dicho en pocas palabras, es una de esas series que piden a gritos más y más después de cada episodio, lo cual suele ser buena señal. La forma en que Blick presenta las diferentes intrigas políticas, y cómo posteriormente las va uniendo poco a poco, no trata en ningún momento de desafiar al espectador (es más, algunas conclusiones se obtienen mucho antes de que se desvelen en pantalla), sino más bien de hacerle partícipe de la odisea sufrida por el personaje de Gyllenhaal, quien casi sin darse cuenta se ve envuelta en las corruptelas provocadas, casi sin saberlo, por su propio hermano. A través de sus ojos el espectador vive un proceso de caos y destrucción en el que las venganzas, las ambiciones personales y los servicios secretos de medio mundo se dan cita. Es ese viaje, y los descubrimientos que depara, lo realmente fascinante de esta miniserie.

Reducir al máximo las debilidades

Claro que si la estructura dramática es esencial, los diálogos no lo son menos. En realidad, The Honourable Woman basa la mayor parte de sus fortalezas en ellos y en el trabajo previo realizado por el guionista, pues es gracias a la solidez de la historia en su conjunto que las conversaciones entre los personajes adquieren especial relevancia. El hecho de que las mentiras y los secretos gobiernen las vidas de todos los personajes (porque no son ellos los que dominan los secretos) dota a las frases de una importancia capital, obligando a prestar una atención insólita en el panorama actual de la televisión, haciendo partícipe al espectador de ese desarrollo en otro sentido.

Por supuesto, los actores tienen mucho que ver en todo esto. Ya hemos dicho que los hermanos protagonistas conforman una pareja insólita, férrea en sus convicciones pero sustentada en mentiras y secretos. Y si bien es cierto que algunas de sus posiciones respecto al desarrollo dramático pueden resultar un tanto extremas (lo que se viene a llamar “concesión dramática”), no lo es menos que gracias a ello enriquecen el trasfondo emocional de las venganzas que, en el fondo, están detrás de todo lo que se cuenta. Mención especial merece el rol de Stephen Rea (serie Utopía), veterano espía del MI6 con el que el actor compone un personaje fascinante, inteligente y calculador a pesar de su evidente apariencia de hombre gris y apático.

Todo ello no quiere decir, sin embargo, que no posea aspectos negativos. O mejor dicho, que debilitan ligeramente el conjunto. Curiosamente, el punto de partida de la trama resulta un tanto esquemático, realizado incluso con un montaje abrupto que permite únicamente apreciar con brocha gorda los acontecimientos. Igualmente, algunas tramas secundarias (muy secundarias) relacionadas con el niño secuestrado están planteadas de forma extremadamente simplista, en cierto modo porque físicamente no queda espacio en la trama para darle más peso específico. Más notable es la falta de profundidad en el trío romántico que se crea en la casa del personaje de Buchan, que queda relegado a una mera anécdota con resolución violenta y brutal.

Pero eso son, en realidad, meras anécdotas en un conjunto que más que una serie o una miniserie, es una película muy larga. The Honourable Woman se convierte así en un thriller capaz de mantener a lo largo de unas 8 horas una tensión dramática que, todo sea dicho, es muy difícil de encontrar hoy en día en una sala de cine. La profundidad del conflicto palestino-israelí, los odios personales, y los intereses particulares de los gobiernos y de las personas se dan cita en una historia compleja, con muchas caras pero un único objetivo. Para los personajes desoír un diálogo, desviar la mirada o no prestar atención a un acontecimiento puede ser la diferencia entre vivir o morir. Para el espectador es la diferencia entre comprenderlo todo o nada. Es aquí donde la conexión entre ambos se establece. Es aquí donde el cine se hermana con la televisión.26

Diccineario

Cine y palabras

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