‘First Man (El primer hombre)’: un pequeño paso para el cine


¿Podría Damien Chazelle (Whiplash) realizar una película sin la música como eje principal? Esa pregunta se planteó tras el anuncio de que el viaje a la Luna de Neil Armstrong iba a ser su nuevo proyecto. Ahora, dicha duda queda resuelta en un relativo ‘No’. Porque la realidad es que la música sigue teniendo un papel fundamental en la historia, pero el pulso narrativo y dramático que el joven director demostró en sus dos anteriores films se diluye en exceso en el intimismo que imprime al relato.

Lo que sí vuelve a demostrar Chazelle es un lenguaje audiovisual único, bello, magistralmente ejecutado para transportar al espectador al universo que crea en cada film. En este sentido, First Man (El primer hombre) nos convierte en astronautas por un día, metiéndonos en la piel de Armstrong y compartiendo su punto de vista, sus sentimientos, sus miedos y sus logros. En este sentido, la práctica ausencia de planos generales combinada con planos cortos y subjetivos crean esa sensación de angustia en muchos momentos del relato. Bajo esta premisa, resulta interesante analizar la narrativa de los despegues o el alunizaje, así como los viajes espaciales, alejados de espectaculares planos en la inmensidad del universo para situarnos en lo poco que se ve desde el interior de un traje de astronauta.

El principal problema se halla, por tanto, en el propio guión. El pulso narrativo es sumamente irregular, incapaz de abordar los verdaderos sentimientos de fondo del protagonista, presentado como un hombre frío con sentimientos muy encerrados en su interior. La cinta, aunque plantea algunos conflictos emocionales, no ahonda demasiado en ellos, limitándose a relatar la carrera espacial y el trabajo de los astronautas sin dedicar demasiado tiempo, por ejemplo, al impacto de la prematura muerte en el seno familiar, siempre presente pero nunca analizada en detalle. Asimismo, las diferentes historias secundarias sencillamente se quedan en una suerte de contexto a la del protagonista.

Desde luego, First Man (El primer hombre) podría dar más de sí… o tal vez no. La sensación de estar ante una historia sin mayor épica que la de poner un pie en la Luna y escuchar la histórica frase se agranda a medida que pasan los minutos. Ni la labor maravillosa de Chazelle tras las cámaras ni la de los actores delante de ellas (el reparto está sencillamente perfecto) pueden disimular la falta de garra dramática de la historia, que se limita a relatar hechos sin entrar demasiado en los aspectos más polémicos y conflictivos del relato (los muertos del programa espacial, los conflictos personales y familiares, la competición espacial con la URSS, etc.). La cinta lo mira todo desde un punto de vista personal, pero parece olvidarse que en esa perspectiva también tienen cabida el resto de elementos que conforman el mundo que nos rodea. Lo que hizo Armstrong fue un gran paso para la Humanidad; lo que ha hecho Chazelle es un pequeño paso para el cine.

Nota: 6,5/10

Chazelle lleva a Ryan ‘El primer hombre’ Gosling a la Luna


Los estrenos se adelantan en este segundo fin de semana de octubre. La Fiesta de la Hispanidad del viernes traslada la llegada de las novedades al jueves 11, lo que permitirá a muchos tener más tiempo para disfrutar de los títulos que llegan, y que se definen por su amplia variedad y, sobre todo, porque empiezan a tener en común sus posibilidades de obtener nominaciones en los premios de principios de año.

Es el caso, por ejemplo, de First man (El primer hombre), nueva película como director de Damien Chazelle (La ciudad de las estrellas) que adapta el libro de James R. Hansen y que, en esta ocasión, se aleja del género musical para narrar la historia de Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la Luna. La trama, narrada en primera persona, aborda el peligroso viaje y los sacrificios que tuvo que hacer tanto este astronauta como todo Estados Unidos. Ryan Gosling (Blade Runner 2049) se pone en la piel de Armstrong, estando acompañado en el reparto por Claire Foy (serie The crown), Jason Clarke (Everest), Kyle Chandler (Manchester frente al mar), Ciarán Hinds (serie The Terror), Patrick Fugit (Queen of Earth), Pablo Schreiber (El rascacielos), Ethan Embry (Convergence), Corey Stoll (Café Society), Shea Whigham (Kong: La Isla Calavera), Lukas Haas (El renacido) y Cory Michael Smith (serie Gotham).

Muy diferente es La casa del reloj en la pared, aventura familiar de corte fantástico y con dosis de humor basada en el libro de John Bellairs cuyo argumento transcurre en 1948, cuando un joven que pierde a sus padres en un accidente de tráfico va a vivir con su tío, una persona que le resulta extraña en su comportamiento. Sin embargo, pronto descubre que tanto él como su vecina son magos, y deberá ayudarles a localizar un reloj que puede impedir el fin del mundo. Eli Roth (El justiciero) abandona el terror y la acción para ponerse tras las cámaras en esta historia para toda la familia protagonizada por Jack Black (Jumanji: Bienvenidos a la jungla), Cate Blanchett (Thor: Ragnarok), Kyle MacLachlan (Paz, amor y malentendidos), Colleen Camp (Siempre amigas), Owen Vaccaro (Dos padres por desigual), Renée Elise Goldsberry (Hermanísimas) y Sunny Suljic (1915).

Dos cintas de animación también llegan este viernes a las salas. Smallfoot es el título de una aventura cómica con capital estadounidense que arranca cuando un joven Yeti se encuentra con algo que no pensaba que pudiera existir: un ser humano. El incidente le trae fama en su comunidad yeti, pero también plantea la pregunta de qué otras cosas habrá más allá de la aldea nevada. Karey Kirkpatrick (Imagine) y Jason Reisig dirigen esta cinta basada en el libro de Sergio Pablos y que cuenta con las voces originales de Channing Tatum (Kingsman: El círculo de oro), James Corden (Into the woods), Zendaya (Spider-Man: Homecoming), Common (Blue night), Danny DeVito (House broken), Gina Rodriguez (serie Jane the virgin) y el jugador de baloncesto LeBron James.

De 2017 es El reino de los elfos, coproducción animada entre Estados Unidos y China dirigida a cuatro manos por Yi Ge, para quien es su ópera prima, y Yuefeng Song (Dragon Nest: Warriors’ Dawn). El punto de partida de la cinta es una boda en el reino élfico al que es invitado un humano que está enamorado de la hermana de la reina. Pero cuando los elfos oscuros atacan el feliz evento y retienen a la reina, el joven humano y los elfos deberán luchar por recuperar su mundo. Ashley Boettcher (Pequeños invasores), G.K. Bowes (Norman del norte), Gavin Hammon, Julie Nathanson y Ryan Potter (Underdog kids).

La producción española está representada por La sombra de la ley, thriller dirigido por Dani de la Torre (El desconocido) y ambientado en 1921, cuando los enfrentamientos entre anarquistas y matones se suceden constantemente. En este clima de violencia un policía es enviado a Barcelona para investigar el atraco a un tren militar, pero sus formas no encuentran mucho apoyo entre unos compañeros recelosos, y pronto comienzan los enfrentamientos con un superior corrupto. El policía deberá entrar en contacto con los bajos fondos y con el mundo anarquista más radical. Luis Tosar (Toro) da vida al protagonista, completando el reparto Michelle Jenner (Julieta), William Miller (Ruta Madre), Ernesto Alterio (Perfectos desconocidos) y Fernando Cayo (La punta del iceberg).

Desde Italia llega Donde caen las sombras, drama producido en 2017 e inspirado en la historia real de cientos de personas. La cinta es una dramatización de una investigación de cuatro años en torno a un proyecto eugenésico en un geriátrico que antiguamente fue un orfanato, y donde los personajes parecen vivir fuera del espacio y del tiempo. Valentina Pedicini debuta en el largometraje con esta cinta protagonizada por Elena Cotta (Buscando a Alibrandi), Federica Rosellini, Josafat Vagni (Pecore in erba), Lucrezia Guidone (Noi 4), Danilo Di Simio y Federico Maria Martini.

Otro de los estrenos puramente europeos es Clímax, nuevo film escrito y dirigido por Gaspar Noé (Enter the void) que, a medio camino entre el drama, el terror y el musical, arranca cuando un grupo de bailarines de danza urbana se reúne en un internado abandonado en medio de un bosque para pasar tres días de ensayo. Tras su último baile en común deciden festejarlo con una fiesta en la que les atrapa una extraña locura. Todo parece indicar que han sido drogados, aunque no saben por quién. Entre los principales actores de esta cinta francesa destacan Sofia Boutella (La Momia), Romain Guillermic (Elektro Mathematrix), Souheila Yacoub, Kiddy Smile y Giselle Palmer.

También francesa es Un héroe singular, cinta dirigida por Hubert Charuel en lo que supone su debut en el largometraje. La trama de este drama gira en torno a un joven ganadero cuya vida está íntimamente relacionada con su granja, pues su hermana es veterinaria y sus padres habían sido propietarios de una lechería. Su vida cambia cuando se detecta en Francia una epidemia y descubre que uno de sus animales está infectado. Desde ese momento hará todo lo posible para no perder sus vacas. Swann Arlaud (Baden Baden), Sara Giraudeau (Vendeur), Isabelle Candelier (Cézanne y yo), Bouli Lanners (Reparar a los vivos) y Valentin Lespinasse encabezan el reparto.

En cuanto al resto de propuestas de ficción, Pequeño secreto es una coproducción de 2016 entre Brasil y Nueva Zelanda que, basada en una historia real, narra las vidas de una niña y tres mujeres que comparten un secreto que cambiará para siempre su futuro una vez salga a la luz. David Schurmann (Desaparecidos) se pone tras las cámaras para dirigir a Fionnula Flanagan (Trash fire), Erroll Shand (Deathgasm), Júlia Lemmertz (Amor?), Maria Flor (360 – Juego de destinos) y Marcello Antony (A guerra dos Rocha), entre otros.

Respecto al documental, Lucha de gigantes es una producción española que aborda, con testimonios directos, la lucha contra el hambre de numerosas personas en todo el mundo. Un viaje a través de la rabia y la incoherencia en el que también participan periodistas, escritores y catedráticos. La cinta está dirigida por Hernán Zin (Nacido en Siria).

Terminamos el repaso con El pueblo soy yo. Venezuela en populismo, film dirigido por Carlos Oteyza (Roraima) que aborda, con imágenes inéditas y el análisis de intelectuales, periodistas e historiadores, la evolución de un país que fue el de mayor crecimiento económico del mundo y actualmente vive una situación de pobreza y colapso.

‘Manchester frente al mar’: la culpa nunca abandona


Lucas Hedges y Casey Affleck, sobrino y tío en 'Manchester frente al mar'.Cualquier aficionado al cine, en algún que otro momento, habrá pensado aquello de que una película nominada a los Oscar no se merece tal reconocimiento. Y aunque no es el caso de la nueva película de Kenneth Lonergan (Margaret), hasta cierto punto debe tenerse en cuenta cuando comienzan los títulos de crédito. Este intenso drama acerca de la culpa, los errores del pasado y el modo en que afrontamos el futuro cuenta con valores extraordinarios, pero peca en exceso en la parte más fundamental de cualquier historia: la propia historia.

La forma en que se viste Manchester frente al mar es espléndida. Un reparto extraordinario, una fotografía sencilla pero efectiva, una narrativa eficaz que combina pasado y presente sin alardes visuales. Todo en la película está pensado para sumir al espectador en un cúmulo de emociones, a cada cual más dolorosa, que obligan irremediablemente a reflexionar sobre la vida. Su desarrollo dramático, simple y en muchas ocasiones excesivamente aséptico, tiene sin embargo numerosos momentos que convierten la trama en algo diferente, en algo más. El hecho de que se opte por mostrar el contraste del protagonista (un espléndido Casey Affleck –Adiós pequeña, adiós-) entre su feliz pasado y su taciturno presente no hace sino alertar de que algo ha ocurrido; el modo en que se muestra dicho suceso deja literalmente sin palabras, tanto por la brutalidad como por la naturalidad con la que se muestra.

El problema es que todo este recorrido dramático cojea por culpa de un único concepto, y no es algo nimio. La historia en sí misma tiende al dramatismo innecesario en muchos momentos. A pesar del equilibrio que logran Affleck y el joven Lucas Hedges (Arthur Newman), muchas de las secuencias desprenden un aroma excesivamente doloroso, como si todo en el film fuera una tragedia. Y aunque es cierto que esto beneficia al tono general de la cinta, también produce desasosiego y, en algunos casos, desconexión de la historia por reiterar sobre las mismas ideas una y otra vez. Eso por no hablar de secuencias que no terminan de encontrar un significado en el tono general de la cinta.

De este modo, Manchester frente al mar se mueve siempre entre dos aguas. Por un lado, la calidad de sus actores y la sobria puesta en escena elevan el tono de este intenso drama hacia cotas que, de otro modo, no habría siquiera sospechado. Pero junto a esto, transmite en todo momento la sensación de estar ante una producción menor, ante una historia que podría haber ido directamente a televisión de no contar con los nombres que la respaldan. Nadie podrá decir que es una mala película o que es incapaz de narrar con eficacia, pero desde luego podría haber aprovechado algo mejor el potencial de su historia y haber buscado giros argumentales más efectivos.

Nota: 7/10

‘Manchester frente al mar’ se enfrenta a los zombis de ‘Resident Evil’


Estrenos 3febrero2017Comenzamos el mes de febrero, al menos en lo que a estrenos se refiere, de manera similar a como terminamos enero, es decir, con títulos candidatos a los Oscar y otros premios que se entregan estos meses y con propuestas de puro entretenimiento. Y aunque este viernes, 3 de febrero, tiene menos novedades que semanas anteriores, siguen ofreciendo una amplia oferta para todo tipo de público, desde los amantes del drama más intenso a los fans de la acción.

Sin duda el film más importante de la semana es Manchester frente al mar, cinta escrita y dirigida por Kenneth Lonergan (Margaret) cuya historia arranca cuando un hombre se ve obligado a regresar a su comunidad natal tras el fallecimiento de su hermano, teniendo que hacerse cargo del hijo adolescente de este. Su regreso le obligará a enfrentarse con su pasado, con un matrimonio roto y con sus propios demonios. Casey Affleck (Triple 9), Michelle Williams (Suite francesa), Kyle Chandler (Carol), Lucas Hedges (Matar al mensajero), Tate Donovan (serie Rehenes), Susan Pourfar (Irrational man) y Matthew Broderick (Y de repente tú) encabezan el reparto de este drama.

Este fin de semana también es testigo del final de una saga. Resident Evil: Capítulo final narra el último viaje de Alice, quien debe regresar a Raccoon City, donde todo empezó, para detener a la Corporación Umbrella y tratar por todos los medios de salvar lo poco que queda de la Humanidad, aunque para lograrlo deberá derrotar al ejército de criaturas y zombis que la Corporación está creando. Acción, espectacularidad y dosis de terror es lo que propone Paul W. S. Anderson (Pompeya), director y guionista de este film que protagonizan Milla Jovovich (Survivor), Ali Larter (Loco de amor), Shawn Roberts (Un romance imposible), Ruby Rose (serie Orange is the new black), Eoin Macken (Cold) e Iain Glen (serie Juego de tronos).

Estados Unidos y Reino Unido colaboran en Melanie. The girl with all the gifts, film que combina drama, suspense y terror que ambienta su trama en un futuro cercano, cuando una contagiosa enfermedad ha convertido a la mayoría de la Humanidad en carnívoros implacables. Solo un grupo de niños parece inmune a sus efectos, por lo que se les tiene encerrados en un búnker para estudiar una cura. Una de las niñas destaca por encima del resto, y será la que decida su propio futuro. Basada en la novela de Mike Carey, quien firma el guión, la película está dirigida por Colm McCarthy (Outcast) y protagonizada por Gemma Arterton (Primavera en Normandía), Glenn Close (Guardianes de la galaxia), Paddy Considine (El niño 44), Anamaria Marinca (Floride), Dominique Tipper (DxM), Anthony Welsh (Convicto) y Sennia Nanua.

Puramente británica es Urban Hymn, drama ambientado en los disturbios de Reino Unido durante el verano de 2011. La trama se centra en una problemática joven de color que deberá elegir entre seguir con la vida que lleva junto a su mejor amiga o, por el contrario, aceptar la oferta de su asistente social para iniciar una prometedora carrera musical. Michael Caton-Jones (Vida de este chico) se pone tras las cámaras de esta producción realizada en 2015, en cuyo reparto encontramos a Shirley Henderson (Set fire to the stars), Ian Hart (Still waters burn), Steven Mackintosh (Gold), Shaun Parkes (serie The river) y Letitia Wright (My brother the Devil).

Entre los estrenos europeos destaca también Hotel Europa, film producido entre Francia y Bosnia que se basa en la obra de Bernard-Henri Lévy y que, en clave de thriller dramático, narra cómo un grupo de empleados de un hotel de Sarajevo preparan un ataque durante la celebración del centenario de la muerte del archiduque Francisco Fernando de Austria, hecho que desencadenó la I Guerra Mundial. Dirigida y adaptada por Danis Tanovic (Triage), la cinta está protagonizada por Jacques Weber (Los ojos amarillos de los cocodrilos), Vedrana Seksan (Djeca), Izudin Bajrovic (Reket) y Snezana Vidovic (La sombra del cazador).

Finlandia, Suecia y Alemania colaboran en El día más feliz en la vida de Olli Mäki, drama romántico que aborda la historia del boxeador finlandés durante el verano de 1962, cuando se enfrentaba a la posibilidad de ganar el campeonato del mundo en peso pluma. Para ello lo único que debía hacer era entrenar y concentrarse en el combate, pero nadie contaba con que se fuese a enamorar. Juho Kuosmanen (Taulukauppiaat) es el encargado de poner en imágenes esta película biográfica, que cuenta en su reparto con Joanna Haartti (Risto), Eero Milonoff (Blackout), Oona Airola y Jarkko Lahti (Kolmistaan).

El último de los estrenos europeos en imagen real es Aves de paso, producción familiar de 2015 que cuenta con capital francés y belga cuya trama arranca cuando una joven recibe como regalo de cumpleaños un huevo de pato para que lo incube y se convierta después en su mamá. Sin embargo, a quien primero ve el animal nada más nacer es a la mejor amiga de la chica, que va en silla de ruedas. La familia de esta última no quiere saber nada del palmípedo, por lo que las dos amigas inician un viaje con el que no solo salvarán al pájaro, sino que les permitirá descubrir más de ellas mismas. Dirigida por Olivier Ringer (À pas de loup), la cinta está protagonizada por Clarisse Djuroski, Léa Warny, Alain Eloy (Dos días, una noche), Myriem Akheddiou (Conexión Marsella), Angelo Dello Spedale (Pom, le poulain) y Jeanne Dandoy (Bullhead).

En lo que a animación se refiere la única representante es Teresa y Tim, cinta española nominada al Goya que supone el debut en la dirección de Agurtzane Intxaurraga y que gira en torno a la relación entre una niña y un duende. Ambos unirán fuerzas para evitar que un malvado feriante capture al duende.

‘Carol’: el minimalismo de una relación prohibida


Rooney Mara y Cate Blanchett protagonizan 'Carol'.Suele decirse que la comedia es el género más difícil en el cine. Encontrar el tono exacto y saber lo que hace reír suele ser una tarea ardua. Pero cintas como lo nuevo de Todd Haynes (Safe) evidencian que el drama exige de un calculado desarrollo en su contenido y en su forma para evitar caer en los excesos o, lo que puede ser más importante, no lograr transmitir lo que viven los personajes. Es en ese equilibrio donde se mueve esta historia de amor entre dos mujeres que pide al espectador una atención especial al subtexto dramático, pero que a cambio le ofrece una trama cargada de emoción.

Puede parecer a simple vista que el argumento, por cortesía de la escritora Patricia Highsmith, sea demasiado simple. Y en realidad, el desarrollo de la trama no presenta grandes conflictos dramáticos durante buena parte del metraje. Sin embargo, esa aparente ausencia de acción es el caldo de cultivo idóneo para explorar las emociones de dos mujeres muy diferentes a las que les une un amor inconcebible en los años 50. Las miradas, los sutiles gestos de ambas y el lenguaje que ocultan los diálogos que mantienen son en realidad los elementos utilizados (y magníficamente aprovechados) por Haynes para explorar las emociones que desprende el film.

Aunque es su tercio final, el que corresponde al clímax y el desenlace de la historia, el realmente cautivador. Si durante toda la trama tanto Cate Blanchett (Cenicienta), una de las pocas damas que quedan en Hollywood, como Rooney Mara (En un lugar sin ley), cuyo papel es simplemente brillante, trabajan sus emociones en el ámbito más personal posible, es en este último tramo de la historia cuando ambas ofrecen su mejor versión, potenciando la carga dramática de unos personajes que se ven obligados a asumir su verdadero ser ante una sociedad que las considera, como mínimo, inmorales.

De este modo, Carol se aleja de tratamientos tradicionales para apostar por el intimismo de una relación que debe ocultarse a plena luz del día en la América de los años 50. Es esa necesidad de mantener en las sombras un secreto “inconfesable” lo que lleva a Haynes a abordar la relación con cierta distancia, acercándose a medida que avanza la historia hasta entrar de lleno en las consecuencias sociales y personales de la decisión de las protagonistas. Una película de emociones contenidas que cautiva por una puesta en escena elegante y sobria, por unas actuaciones incomparables y por una sencillez y un minimalismo abrumadores.

Nota: 7,5/10

‘El lobo de Wall Street’: los excesos de la adicción al dinero


Leonardo DiCaprio y Jonah Hill en 'El lobo de Wall Street', de Martin Scorsese.Dice Jordan Belfort, el personaje de Leonardo DiCaprio (El aviador) en su nueva película, que Wall Street es una selva en la que conviven todo tipo de animales. Y si bien adquirió el sobrenombre de ‘lobo’ gracias a un artículo, el imperio de estafadores que creó prácticamente de la nada podría definirse de muchas formas, pero no creo que una de ellas sea “manada”. Es desde este punto de vista, desde el carácter salvaje y desmedido que puede tener a veces la naturaleza, desde el que se acerca a la historia un Martin Scorsese (Casino) que vuelve a demostrar todo aquello que le convierte en uno de los más grandes del séptimo arte.

La película, excesivamente larga, es un fresco caótico y divertidísimo sobre un mundo vetado para el común de los mortales. Un mundo en el que el ser humano consume drogas y alcohol a todas horas sin resentirse físicamente. Un mundo en el que la depravación, el exceso y la desmesura están a la orden del día. El lobo de Wall Street cuenta todo esto, sí, pero lo hace desde un prisma original. Lejos de caer en el drama que podría haber sido (corrupción, infidelidades, drogadicción, …), Scorsese opta por dotar al conjunto de una comicidad, a veces muy ácida, que hace más llevadero lo que se ve en imágenes. Gracias a una narrativa ágil y eficaz el director logra que las tres horas de duración se disfruten en un suspiro, sin perder de vista en ningún momento el drama que subyace y que finalmente florece en su tercio final.

En este sentido hay que alabar el guión de Terence Winter (serie Los Soprano), que salvo algún bache en su ritmo (inevitable, por otro lado), es una sucesión ininterrumpida y frenética de momentos fantásticos. En esa marabunta de fiestas, orgías y engaños bursátiles destacan sobre todo dos momentos sencillamente brillantes: la primera conversación entre el protagonista y el FBI, y la sutileza con la que mezcla el sonido inmortal de la serie Popeye el marino con un acto heroico marcado por las drogas. Una ironía un tanto malsana que define a la perfección el tono general del film, una historia trágica si no fuera por el envoltorio cómico que la presenta. En este contraste es donde la película triunfa, y lo hace a lo grande. Los actores, todos sin excepción, están soberbios. DiCaprio vuelve a demostrar que va camino de ser uno de los grandes, aunque el que se lleva la palma es Jonah Hill (Supersalidos), quien con los años se convertirá, casi con toda probabilidad, en uno de esos secundarios que roban las escenas a los protagonistas mediocres.

No cabe duda de que estamos ante una de las mejores películas del año. La facilidad que tiene El lobo de Wall Street de narrar una estafa tan grande con un humor irónico y ácido es lo que la define como lo que es: un relato sobre la condición humana y sobre una forma de vida dominada por la mayor droga de todas: el dinero. Todo es grave, pero nada importa. Los medios son ilegales, pero se toleran mientras el resultado sea satisfactorio. Siguiendo esta idea, la película de Scorsese y DiCaprio logra un resultado muy bueno con los mejores medios posibles. Tal vez su duración sea innecesaria. Incluso habrá quién considere que existe un abuso de la narración. Pero todo eso forma parte del espectáculo. Es, en sí misma, un exceso con el que uno solo puede dejarse llevar y disfrutar.

Nota: 8,5/10

Trailer de ‘Zero Dark Thirty’, la muerte de Bin Laden según K. Bigelow


Con lo que les gusta a los norteamericanos convertir en protagonistas del séptimo arte a héroes locales capaces de llevar a un equipo mediocre a lo más alto, no es de extrañar que una película sobre el asedio a Osama Bin Laden, responsable del atentado contra la Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en 2001, se haya llevado a cabo con tanta celeridad. De hecho, casi al mismo tiempo que se anunció la muerte del terrorista Hollywood comunicó la intención de llevar a cabo la historia de los soldados norteamericanos y toda la operación que llevó hasta su localización… previa modificación de un guión anterior acerca de la hipotética caza y captura del terrorista. Hace unas horas vio la luz el primer trailer del proyecto, que lleva por título Zero Dark Thirty, y las sensaciones que deja resultan un poco contradictorias.

De hecho, parece ocurrir algo similar al caso de En tierra hostil (2008), la anterior película para la pantalla grande de Kathryn Bigelow, a la que sin duda se asignó el proyecto por la repercusión mediática de aquel film bélico. Pero como decimos, algo similar se desprende de este primer trailer. Por un lado, las imágenes revelan ese estilo tan personal visto en la historia protagonizada por Jeremy Renner (Los Vengadores), con un uso inteligente de las secuencias nocturnas (que se intuyen básicas en esta historia) y una tensión dramática tanto en el frente como fuera de él.

Pero al igual que ocurrió hace cuatro años, este primer bocado se aleja de la acción más radical para centrarse más en el proceso de búsqueda, en los conflictos y crisis personales de los implicados en el seguimiento del terrorista, lo que obliga a pensar que la poca acción que pueda existir quedará concentrada tanto en el esperado clímax final (desde luego, será la conclusión más esperada para los espectadores estadounidenses) como en alguna otra posible emboscada o ataque provocado por una falsa información.

Sea como fuere, lo que sí desvela este primer trailer es un estilo visual muy parecido a la oscarizada cinta de Bigelow. Los amantes de la acción bélica más explícita tal vez puedan encontrar este minuto y 13 segundos algo sencillo e incluso tedioso, pero no hay que engañarse. La historia resultará interesante aun conociendo el final precisamente por eso, por tener acceso a algunos de los entresijos de la que puede ser la investigación criminal más importante de la historia.

Aunque no ha trascendido qué papeles interpretarán, en el reparto destacan nombres como los de Jessica Chastain (Take Shelter), Joel Edgerton (El rey Arturo), Mark Strong (La reina Victoria), Scott Adkins (El ultimátum de Bourne) o Kyle Chandler (Super 8). A continuación, el trailer.

‘Argo’, lo nuevo de Ben Affleck como director


Hay pocos casos en los que un actor que haya decidido pasarse a la dirección realice un papel igual de bueno tanto delante como detrás de las pantallas. Más raro es, sin embargo, que un actor cuya carrera ha tenido tantos o más fracasos que éxitos comience una fructífera carrera como realizador, dejando no solo buenas sensaciones, sino unos productos que reflejan un alma y un trabajo inesperados. Ese es el caso de Ben Affleck, que hace pocos días hizo público el trailer de su nuevo largometraje como director, Argo, basada en un hecho real de los años 70 en el que la CIA debe rescatar a siete norteamericanos en plena revolución iraní, para lo que idean un plan de lo más original… como poco. Podéis ver el trailer al final del repaso a su corta pero atractiva carrera como director que realizamos a continuación.

De hecho, es tan corta que solo posee tres títulos. Todos ellos, sin embargo, tienen numerosos puntos en común que evidencian un gusto muy personal en lo que a estilo visual y contenido narrativo se refiere. Así, en Adiós pequeña, adiós, el protagonista de Daredevil adaptaba la novela de Dennis Lehane acerca del secuestro de una niña en Boston y las consecuencias que éste tiene en la relación profesional y personal de dos detectives privados encargados del caso. Con una sobriedad inusitada, unos medios extremadamente ajustados y un uso esquivo de la violencia, Affleck componía una intriga no tanto sobre el devenir del caso, sino sobre los elementos que lo rodean, desde la emotividad de una familia destrozada hasta los diferentes puntos de vista que tienen los dos detectives.

La película, con todo, no sirvió solo de trampolín al actor de Armageddon, sino a su hermano, Casey Affleck, que si bien ya era conocido entre el gran público (había aparecido en la saga Ocean’s), le dio el empujón definitivo para demostrar su carácter como actor. De hecho, los papeles escogidos (El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert FordEl demonio bajo la piel) demuestran unas preferencias mucho más dramáticas que su taquillero hermano.

La confirmación de ‘The Town’

Pero un film no establece una categoría, ni siquiera con un Oscar previo bajo el brazo por el guión de El indomable Will Hunting. Evidentemente, dos tampoco le convierten en un nombre reputado, pero sí confirman tanto un estilo muy personal. Y en ese sentido, The Town, ciudad de ladrones, adaptación de la novela de Chuck Hogan (Prince of Thieves), resulta absolutamente esclarecedora. En esta ocasión, al igual que ocurre en Argo, se reserva el papel protagonista, lo cual además resulta curioso, pues aunque como actor sigue sin estar al mejor nivel, sí que aporta mucho más que en otros papeles, lo cual podría ser motivo de análisis.

Se podría decir que su segundo film es lo que en las sagas cinematográficas debería ser una secuela: más y mejor. Y es que, mientras conserva la frialdad y distancia narrativos propia de cualquier thriller policíaco, Affleck introduce aquí la violencia con una naturalidad y contundencia que resultan sorprendentes. El contraste entre los dos estilos narrativos no solo redunda en beneficio de la historia (algo similar ocurría en la magnífica Drive), sino que transmite la tensión necesaria del conflicto entre los miembros de una banda de ladrones, algo imprescindible en este tipo de historias.

Aunque muchos puedan creer que su cine como director está sobrevalorado, lo cierto es que ha sido detrás de las cámaras donde ha demostrado estar más cómodo, creando relatos visualmente atractivos, dramáticos e impactantes, que combinan con acierto e inteligencia elementos tan distintos como el amor, el mundo del crimen o algún toque de humor. Da la sensación de que, huyendo de los efectos especiales y la espectacularidad que siempre le han acompañado como actor, se sumerge en los relatos más clásicos, marcados claramente por el cine negro de la época clásica.

Ben Affleck tiene ahora la posibilidad de continuar desarrollando todas sus características como director con esta Argo. Y, como también es habitual en su cine, se rodea de caras conocidas del cine y la televisión: Bryan Cranston (serie Breaking Bad), John Goodman (El gran Lebowsky, Kyle Chandler (Super 8), Victor Garber (Titanic), Taylor Schilling (serie Mercy), Clea DuVall (The Faculty), Alan Arkin (Pequeña Miss Sunshine), Titus Welliver (serie Perdidos), Chris Messin (Julie y Julia), Richard Kind (serie Luck) o Zeljko Ivanek (serie Daños y perjuicios) son algunos de ellos.

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